All language subtitles for Libertad (2021) 1x03 [MV m1080 WEBDL AVC][Cast AC3 5.1 + Subs]_Subtitles01.SPA

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Original subtitles

¿Ahí vive tu padre?

Sí. Ahí nací.

¿Y tó eso es de uno?

Algunos tienen todo lo que les falta a otros.

Desde aquí puedes llegar a pie. Nosotros marchamos.

Espera.

Yo no había pensado eso.

Nunca he sido bien recibida en los palacios.

Prefiero seguir por los caminos.

No es un palacio.

Palacio, no.

La verdad es que no conozco casa alguna.

Soy María Eugenia Monevon de Belmonte,

señora de esta casa.

Aparta.

-Aquí no hay señora.

Solo mi amo.

El patrón.

-Sal del camino o comes tierra pal resto de tu vida.

-Válgame Dios.

-Que venga. Ahora.

¿Pa qué son tantas cosas?

Nada ha cambiado.

El mismo olor a madera vieja y aceitada.

¿Qué haces aquí?

He venido a por lo mío, padre.

Caballos,

plata...

Todo.

Quiero ver mundo y ya no rindo cuenta a nadie.

Hay muchas cosas que quiero hacer.

Muchas.

Vete arriba, cámbiate esos harapos

¡y dile a este miserable que salga de mi casa!

Esa no es manera de hablar, señor.

Volverás ahora con las monjas

y aprenderás a aceptar lo que eres.

En caso contrario, hay lugares mucho peores para ti.

Naciste ramera y loca.

No eres digna de llevar mi apellido.

No volveré a ese agujero.

Os veo arrugado, padre,

como esas uvas pasas de los moros.

Maldita ramera del diablo.

Fui misericordioso hace seis años,

no me hagas tomar ahora una decisión menos indulgente.

¡Ah! ¡Ah!

¡Hijos de puta! ¡Os voy a despellejar!

Quieto.

¿Quién carajo eres tú ahora?

¿No me reconocéis?

Seis veces vinisteis a verme al cadalso.

¡Ah!

¿Por qué todo el mundo se piensa siempre

que lo peor ya ha pasao?

En marcha.

¡He! ¡Vámonos!

¡He!

¡Hia!

(Ladridos)

(Ladridos)

(Ladridos)

(Ladridos)

(Relinchos)

¡Uf!

(Relinchos)

Siguieron el camino del norte,

pero a una legua pueden desviarse al este o al sur.

Dejad dicho que doblaré la paga a vuestros hombres

si los traéis a mi presencia.

No dudéis de ello, señor.

(SUSPIRA) Arrea, vieja.

(Relincho)

-La mano de María se ha juntao con la mía.

Carne con carne, hueso con hueso.

-¡En marcha!

(Relinchos)

-Pa las parideras.

(Cacareo)

Pa las tripas secas.

Pa las fatigas del alma.

Pa los peligros de la cabeza.

¿Han pasao por aquí los soldaos?

-La Llanera le ha dejao un buen recuerdo al cabrón.

Un tajo en toa la cara que parece una raja de sandía.

-(RÍE)

(Cacareo)

(Cacareo)

-Tié que ser buena tierra pa parir una hembra así.

(Llanto de bebé)

(Ladrido)

¿La casa de Abrigo?

-¿Pa onde?

-Pal bosque negro.

Me dijo también que avisara a los hermanos Sánchez, pero...

a mí esos me hielan la sangre.

-¡Eh!

Dale de comer a mi familia.

Lo que tengas por ahí guardao, que sé que tienes.

Si no, me como tu burra.

(Llanto de bebé)

(Aullido)

Trae, te ayudo.

Espera.

Ay.

Ten cuidao ahí.

(Aullido)

Más pa aquí, más pa aquí.

Así.

-La harina es más pesada que el trigo.

-¿La harina es más pesada que el trigo?

Anda, vete a machacar. -Dame un besico, Rocío.

-Aquí no.

Luego.

Decían que te habían matao en la sierra.

-Ese no era yo.

-Te lloré dos días. Poco más, ¿eh?

Mírate, un perro apaleao.

Maldita la madre que nos parió a los dos.

-Vengo de buenas, Rocío. -Sí, claro.

-¡Chist!

-Pero si tú nunca has querío estar con una hembra.

Y menos dejar preñá a ninguna. -No jodas.

-Todos los santos del cielo.

¿No te habrás robao esta criatura?

-¿Está el cabrón de Montejo en su madriguera?

-Ayer le vendí vinagre y bacalao.

Hermano,

si te descubren, te cuelgan.

-Pues aplícate el cuento.

Me mataron al Soñador.

Si no salgo vivo de palacio,

quiero que eches venenos en la leche y el vino que le llevas.

-Gaspar...

Me cago en tó.

¡Gaspar! ¡Cabrón!

(Campanada)

(Campanada)

(Campanada)

Un plan mal concebido y mal ejecutado

cuya responsabilidad...

caerá por siempre sobre mis hombros.

Hay que ser humilde y reconocer los errores propios.

Mas ahora, como por providencia,

os plantáis en Gobierno y así resulta que tengo...

un responsable,

un bandido

y un...

traidor a su palabra.

Pude haberme refugiao con el Lagartijo.

Ofrecía buena vida me pienso.

¿Después de conducirlo a una trampa?

Hay que ver cómo se prodiga el perdón

entre los de vuestra calaña.

Maté dos cazadores de vuesa merced.

Le salvé la vida.

Al día siguiente me disparé al Pititi.

Ya le habéis conocío.

Y me he venido a ver a vuesa merced.

Pues nada...

os mando colgar y todos contentos.

Aunque por vuestra cortesía hacia mi persona

os haré un presente.

No seréis desmembrado.

Y hablaré con el obispo para que os busque campo santo.

Es lo menos que puedo hacer por vuestra persona.

Yo...

Yo sí os traigo un presente:

un bandido muerto.

Y ni recompensa pido.

Pero no he venío a ser ajusticiado, mi señor.

He venío a rematar el trabajo que me encomendó.

Pero hombre de Dios...

Creo, Aceituno, que os voy a echar de menos.

Aunque no tanto, imagino, como vos echáis de menos

a vuestro compadre.

Vuestro cazadores y escopeteros poco pueden hacer

contra el Lagartijo y su gente.

Yo sí.

Pues como él, tengo ojos y oídos en cada camino y en cada risco.

Irá a vengarse de la Llanera.

Él se piensa que fue ella quien le puso la trampa.

Así se lo hice creer yo.

¿Y vos me creeríais a mí si os digo que celebraré no ahorcaros?

Mi partida propia

y dos hombres vuestros si no confiáis.

Traeré la cabeza de ese Lagarto.

A cambio...

no quiero pasar más noches con el ojo abierto.

Quiero el perdón real.

En papel lacrao.

Tendréis dos escopeteros,

caballos

y un permiso para reunir a los vuestros.

Y una semana.

Después mandaré...

un destacamento de la corte a buscaros solo a vos.

Luego colgaré a vuestra hermana.

(Silbido)

(Cerdos)

(Silbido)

Te hemos traío un caballo.

(Hacha)

(Hacha)

(Relincho)

(Relincho)

Ese animal es robao.

Es de Monevon.

Esa escopeta también.

Y la prisa nunca es buena.

Me llamo pedro Urquijo.

Bajad el arma.

Cruzar el río, solo eso queremos.

Hay un vado a pocas leguas, pero hoy no podréis,

lloverá pronto y la corriente se vuelve brava. Es peligroso.

Quizá mañana.

Vivo cerca.

(Truenos)

(Truenos)

(Guitarra)

-# Arrollidadito

# la veo pasar.

# Virgencita descalza,

# no me quiere mirar.

# Arrollidadito

# la veo pasar. #

-(SUSPIRA)

(Guitarra)

Viene hacia aquí.

A por el hijo.

(Guitarra)

¿Qué colores son esos?

Libertad, igualdad y fraternidad.

Eso es lo que esos colores significan.

La bandera de la República Francesa.

Allí les cortaron las cabezas a sus reyes.

Los de aquí ahora dicen que son sus aliados.

Ignorantes.

Hay un amigo, tonelero de oficio,

que me trae maderas y clavos a veces.

Es hombre rudo en modales,

pero de corazón y oídos delicados.

Me contaba de una reclusa en la cárcel.

Decía que desde su celda siempre cantaba

a los condenados en el patíbulo.

Él y otros paisanos se arrimaban a los muros del patio

para escucharla.

Decía que lloraba cada vez que la oía.

Cantaba por amor.

¿Verdad, madre?

Es normal que quien lo escuchara pues eso sintiera también.

Si estás encerrao por mucho tiempo,

amor se siente por cualquiera que esté subido al cadalso.

Sea quien sea.

Me pienso que es algo pa llevarte contigo

antes de que te partan...

el cuello.

Luego mantenía la encomienda de cotarlos en trozos

y de colgarlos en la plaza.

Te obligaban a eso.

Por rancho y manta,

pero también me enseñaron a disparar y montar.

-A mí me encerraron por yacer con un bracero de mi padre.

Aunque dijeron que era por loca.

Y ni estaba enamorada ni loca.

Solo estuve con él una mañana de verano.

-No dejéis sobras aquí.

Tiradlas río abajo.

(Cuchicheos)

Estuve preso cinco años.

En galeras.

Nadie me cantó.

Y me hubiera gustao.

Casi pierdo la cordura.

Supongo que las cadenas nos hacen a todos iguales.

¿Por qué le encadenaron?

Pensé que se podían cambiar algunas cosas.

¿A dónde iréis con esa nao?

Primero, río abajo, hasta Portugal.

Luego a la América libre.

Ya no tienen reyes.

Allí todos los hombres son iguales.

(Trinos)

(Relincho)

(SUSPIRA)

Buen día. -¡So!

-¿Quién sois? ¿Dónde os dirigís?

-Mi nombre es Juan.

Necesito llegar a Madrid.

-Subid, hay lugar.

-Muchas gracias.

-Son diez reales.

-Hola.

-¡He! ¡He!

¡He!

¡So! ¡So!

¿Quién va?

-No hay de qué preocuparse.

Somos hombres de ley.

(Relincho)

So.

Si sois tan amable...

Pero ¿qué pasa aquí?

Llamadlo impuesto si os place.

Veamos qué nos trae hoy la santa providencia.

Me cago en tus muertos.

Ven pa cá.

¿Un cura?

Casi me mata un cura.

Será cabrón.

Pues ná.

Si me son buenos, ni una gota de sangre se derrama.

Manda cojones.

Esas manos de mujer...

Es la providencia o el demonio que nos reúne.

-Si lo que queréis es robarme, no me queda nada.

-¿Y eso?

-Solo palabras.

-Impuestos me voy a cobrar yo, desgraciao hijoputa.

-Pero viejo...

Si somos tós de la misma cuadrilla.

Este impuesto mu caro os va a salir.

-Lo siento, Paco.

-Que me parta un rayo si este no es el día más raro

de toa mi perra vida.

Saldaña, sigue tú con esto que me estoy torciendo.

Y dale un caballo a este, se viene con nosotros.

-¿Yo? ¿A dónde?

-¿Tú crees en Dios?

-A veces.

¿Y vos?

-Yo persevero.

(Campanilla)

-No ponga esa cara, páter. Esto es lo que hacía Jesucristo.

Predicar la palabra de Dios por los caminos.

(Campanilla)

(Campanilla)

Entonces, sois ojos y oídos.

Como los chivatos.

-Yo solo cuento lo que veo,

pero lo hago para todo el mundo.

Para el que quiera leer mi libro.

-¿Y el dinero? ¿Quién os paga?

-La gente que compra el libro.

Igual que si vendiera una carne de ternero.

-(RESOPLA)

Pues no parecéis carnicero de provecho.

Cada vez que os asalto tenéis menos.

-Vine a España para escribir un nuevo libro.

La Llanera me pareció una buena historia. Interesante.

Pero nada. Erre.

-No se puede recuperar lo perdío.

En eso también habéis errao.

Aunque quizá tengáis suerte.

Vamos a por la Llanera.

vamos a por su hombre.

El Lagartijo.

-¿Sabéis dónde está? -No.

Pero sé dónde irá.

Al Reino de Portugal. Cerca de la frontera.

Y también sé el camino que tomará.

El más difícil, como siempre.

Ese hideputa es retorcío y complicao.

Allí vamos.

A esperar.

Claro que...

antes de eso puede ser capturao por los escopeteros del gobernador.

Pero me pienso yo que no será así.

Porque, verás,

los escopeteros son muy buenos con las escopetas

y con los caballos,

pero no son buenos buscando

ni encontrando ná.

Porque no saben lo que buscan.

Y no lo saben porque no lo entienden.

Es que no entienden ná.

Yo te contaré del Lagartijo,

pero también de mí

y de uno al que llamaban el Soñador.

Y tú escribirás ese libro.

Sobre nosotros.

Pa que nos recuerden

y pa que nos entiendan.

Nunca vi tanta agua.

Eres joven.

Ya verás mundo.

Nunca se acaba.

Pedro,

¿por qué buscas tierras sin reyes?

Me preguntas tú que has nacío encadenao.

¿Donde no hay reyes no hay cadenas?

Cadenas siempre hay,

pero allí quien te las pone puede correr tu misma suerte.

Todo se rige bajo la justicia de los hombres,

no de los reyes.

Y si hay justicia para todos, entonces hay igualdad.

Hay libertad.

Aquí nunca habrá de eso.

Rema a mi compás.

A mi compás.

(Relincho)

Los árboles de arriba

tienen menos raíces enterradas por tanta piedra.

Basta con dejarlos caer al río,

no hay que arrastrarlos por toda la orilla.

¿Qué es eso?

Eso, Juan, es un hombre perdido.

(Truenos)

(Relincho)

(Relincho)

(Relincho)

(Relincho)

(Relincho)

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