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EN LA PIEL
¿Está Christoph aquí?
¡Christoph!
Tu madre.
Si se ha quedado a dormir, podrías haberle dado una manta.
Escucha, nos tenemos que ir ahora.
¿Se quedan aquí o qué?
No lo sé.
Bueno.
Arregla todo esto, ¿sí?
¡El taxi ya está aquí, Susann!
¡Ya voy!
Bueno, nos vamos.
- ¿Vas a salir más tarde? - Sí, creo que sí.
Te dejo escrito el número de teléfono del hotel de Berlín.
Aquí abajo no se puede fumar, ¿de acuerdo?
- Todavía no te has vestido. - ¡Susann!
Necesito dinero para Milan.
Toma, 20.
Recuerda que el lunes tienes examen.
Por favor, cuídate.
Busca en que distraerte.
Lo haré.
Vacía el lavavajillas.
Pueden hacerse huevos revueltos.
- ¡Adiós! - ¡Adiós!
¡Hola!
- ¿Vienen en paquete dos por uno? - No, ¿por qué?
Me voy ya dentro.
Parece como si te estuvieras alejando.
Para nada.
¿Por qué te fuiste el otro día?
Me sentía mal.
- ¿Así de repente por la noche? - No quería vomitar en tu habitación.
- Eso suena asqueroso. - Está todo bien.
¡Olvídalo!
Lo siento, ¿sí?
¿Me ayudas con las compras para la fiesta?
Claro.
¡Hasta luego!
- ¿Y qué tal le va a Milan? - A Milan le va muy bien.
Las pasó tan mal un tiempo, ¿qué eran, drogas o algo así?
A veces eso es bueno. Estuvo a punto de dispararse, creo.
¡Gustav! Que va, él ha vuelto otra vez...
De verdad, no puedes decir eso.
Tiene buenos amigos, una banda.
Le va muy bien en el instituto. ¿Le va bien, verdad?
Sí, sí.
Es casi insoportable.
¿Cómo van las casas, Gustav?
Cada vez más aburrido.
Sí, sólo lo hago por ganar dinero.
¡Una razón muy rara! ¿Verdad?
Creo que sería más honorable hacer de portero y cambiar bombillas.
Hay que hacer sacrificios.
¡Leander, es la tercera vez que te equivocas!
¡Concéntrate en lo que haces por una vez!
- Tú haces lo tuyo y yo hago lo mío. - Yo lo escuché bien.
¿Tienen algo en los oídos?
Vamos a seguir tocando y dejémonos de lloriqueos.
¿Seguimos tocando?
Sí, ya voy.
¡Mierda, me he olvidado de Larissa!
Sí que molesta.
Ya no la aguanto más.
¿Y eso?
Es genial, pero sólo quiere sexo.
- ¡No! Me das mucha pena. - ¡Todo el día!
- Y eso es una mierda, ¿verdad? - Sí, de algún modo lo es.
Quiero decir...
Es que ya no la quiero.
No te tienes que casar con ella.
Sí... ¿pero solamente sexo?
¿Y entonces? ¿Lo dejarás o qué?
Sí, pero... no se lo puedo decir.
Se pasa siempre agobiándome.
No puedo verla llorar. No puedo.
Podrías pasarmela.
¿Y qué gano yo?
¿Mi patineta?
Hecho. Le preguntaré. De todas formas ya está enojada.
La última vez que nos vimos, estaba de pie en la fila del banco.
Ahí fue cuando Ellen dejó mi cuenta limpia.
¡A mi ni me diste tu contraseña! Hago todo mal.
Cariño, ahí ya no queda nada más. Te lo he dado todo.
¿Sabes que si se empieza a soltar el nudo del matrimonio,
la vida se convierte en salvaje y peligrosa?
Sí, muchas gracias. Paso.
- Elige: vida o seguridad. - Eso es una tontería, Roland.
Iré a fumar un poco.
Voy contigo.
¿Quieres bailar?
Gita es encantadora.
Sí, yo también lo creo.
- Sólo un poco complicado. - ¿Y eso?
Me tuve que hacer la vasectomía, y me he quedado sin hacer nada.
¡No! ¿Te cortaron los conductos deferentes?
Eres tan moderno.
Sí.
Dime, ¿sigues yendo a menudo al pabellón?
Sí, dos o tres veces a la semana en el Instituto de Neurología.
Déjate ver.
¿Cómo que no vienes?
Sí, como cuando estás enfermo.
Simplemente no lo entiendo.
¿Han visto a Larissa?
Ni idea, lleva un rato ahí.
En serio, ¡jódete! ¡Simplemente que te jodan!
- ¿Qué pasa? - ¡Es un imbécil!
No te imaginas lo que acaba de pasar. Estoy soltero de nuevo.
¿Acabas de cortar por teléfono?
Me siento aliviado.
Pobre Larissa.
¿Le has dicho que ya todo terminó?
Bueno, sí, le he dicho que no estoy bien.
Y me ha dicho que me la metan de perrito.
En realidad, ha sido ella la que ha cortado conmigo.
Estás mal.
¿Qué estabas haciendo? Tocarte mientras estaba yo al teléfono.
No te hagas adicto.
Estás insoportable con lo del semen.
Dime, ¿te rasuras?
No, no lo necesito.
No, me refiero a los huevos.
¿Tú?
Claro, así es como le gusta a tu madre.
¿Tienes en los huevos como una costura?
¿Qué? No. ¿Te han operado de los huevos?
¿Te los han quitado, verdad?
No. Es sólo una costura entre los huevos.
Muéstrame.
- Vamos, muéstramelo. - No.
Anda, vamos. Déjame que te vea los huevos, viejo.
Súbete los pantalones.
Yo también tengo una.
Mira, yo también tengo una costura entre los huevos.
Tus huevos son normales.
Sí, bueno, estaba preocupado.
Si, ahora tú.
¡Olvídalo!
Sí, yo me muestro y tú te escapas, ¿verdad?
¡Desnúdate, desnúdate, desnúdate, desnúdate, desnúdate, desnúdate!
¿Así es como la tienes?
Vamos, hombre, ¿ya no se hace aún más grande...
...o sí?
Tan grande como un poste.
Quiero ver.
¿Así te refieres?
¡Mierda!
¡Mierda!
¡Mierda!
¡Mira, qué bonito!
Sí, muy bonito.
Ni lo has mirado.
Dime, ¿en qué semestre ha conocido Roland a esta tal Gita?
Creo que quedan bien.
- ¡Qué va! Estaba tan nervioso... - ¿Y eso?
Bueno, es un poco arrogante.
Sí, Roland le para los pies.
No es asunto mío. ¿Te apetece una copa?
¿De dónde viene esa prisa ahora por hacer de todo?
Podríamos discutirlo o, mejor, vivir el momento.
Hoy como máximo me conformo con volar. Ven.
Vivo ya como me apetece vivir. Más o menos.
¡Ven!
Sí, ¿hola?
¿Qué?
Sí.
¿Cómo? Pero debe estar en el garaje.
No, no... Debe tratarse de un error...
¿Pero quién dice que es el conductor?
¡Dios! ¡Es mi hijo!
¿Qué ha pasado?
Es mi hijo. ¿Qué le ha pasado?
La policía.
Sí, Milan Schulze.
Sí.
En una hora, o menos...
Sí, un chico alto, rubio y delgado.
Sí...
¿Podría...?
Sí, sí, ¿podría decirme cómo está?
Cuidados intensivos.
Sí, bien, gracias.
Lo siento mucho.
Yo no quería...
No tiene ninguna lesión ósea, ni hemorragias internos.
Tampoco derrames intracraneales, está despierto y eso es muy positivo.
¿Puede volver a casa o necesitan hacerle más pruebas?
No, tiene que permanecer aquí todavía.
En este tipo de traumas se pueden dar microhemorragias posteriores.
En cualquier caso, eso lo debemos controlar.
No se preocupen, saldrá de esta.
- Gracias. - Hasta luego.
Milan, me alegro mucho que lo de esta noche no ha ido a peor.
Pero me dan ganas de vomitar cuando pienso en lo que nos metes.
¡1,7 miligramos!
Lo peor de todo es tu imprudencia.
¡Podrías haber atropellado a alguien! ¡O haber chocado contra otro coche!
Lo que a mí me interesa saber es si...
¿Piensas antes de conducir bebido?
¿O sólo piensas en ti mismo?
Lo que a mí me interesa es...
Aparte de todo...
¿sabes lo que esta mierda me va a costar? Nos va a costar...
Sí, lo sé.
¡No, no lo sabes! Yo cargo con el peso de todo.
Ese no es el punto.
¡Yo no puedo hacerme cargo siempre de todo!
Lo que a mí me interesa es:
¿Por qué te subiste al coche?
No lo sé.
- Sí, Milan, sí lo sabes. - Estaba totalmente borracho.
Lo siento. Fue una completa estupidez de mi parte.
No creo que estuvieras tan borracho como para no pensar en las consecuencias.
Te he visto antes mucho peor.
Quería ir a la fiesta de Larissa. Verme interesante.
Estaba completamente ebrio. No pensé en nada más.
Lo siento.
- Que haya sobrevivido. - Es un milagro.
Debieron morir mil veces cuando recibieron la llamada.
Sí, fue algo horroroso.
¡Dios mío! ¿Se lo imaginan? Podría haber estado Christoph también en el coche.
- O Larissa. - Sí, ya lo había pensado.
¿Quién sabe si hubiera terminado todo tan bien?
Seguro que no.
Al copiloto no sé como lo habrían sacado.
Hubiera quedado hecho puré.
¿Ha tenido algo que ver el alcohol?
Sí, había bebido bastante.
¿Había bebido bastante?
Lo estás minimizando.
Estaba completamente borracho y drogado.
No exageres.
Me alegra que Christoph no se puso así, ni se dejó influir por él.
¿Cómo has dicho?
Ni tú misma te crees eso.
No necesito creerlo, lo sé.
Estoy hablando sobre Christoph.
Perdona, pero es muy ingenuo pensar que Christoph...
- Tú no sabes lo que hace Christoph. - Christoph es un chico muy simpático.
Estoy contenta de que sea amigo de Milan,
pero sé lo que hacen a escondidas.
No tiene necesidad de hacer nada en secreto.
Inés, déjalo así.
No podemos darle importancia a lo que no sabemos, Inés.
La pregunta es, ¿cómo podemos proteger a Milan de sí mismo?
¿Lo han llevado al psicólogo alguna vez?
Nosotros conocemos a uno muy bueno.
No creo necesario llevar a un adolescente al psicólogo.
No soy de esa opinión.
Los jóvenes por la mañana están depresivos,
por la tarde esquizofrénicos y por la noche maníacos.
Los terapeutas que conozco son inútiles.
Estudian psicología y al segundo año de carrera
ya creen que son maestros en terapia.
Y ella se cree que tiene un hijo tan bueno...
...alucinante.
- ¿Y por qué te importa tanto? - Porque me molesta.
"Mi hijo no se droga". ¡Idioteces!
Ya sé que tú estás en contra.
Pero a lo mejor deberíamos llevar a Milan al psicólogo.
Le podría preguntar a Roland.
Roland es neurólogo, ¿por qué preguntarle a él?
Quizá pueda recomendarnos a alguien.
Bueno, hazlo. Si eso te deja tranquila.
No te he contado todavía.
Hoy me han ofrecido un trabajo muy interesante.
Es en una empresa muy buena.
Tienen todos los precios del año pasado al descubierto.
Estoy pensando si lo tomo.
- ¿Te han ofrecido o te ofreciste tú? - No, ellos me han buscaron.
Aunque tiene un pequeño problema. La oficina está en Berlín.
¿En Berlín?
Justo ahora que Milan está pasando por esto ¿Te vas a Berlín?
- Te vas, ¿y yo me quedo aquí sola? - Sólo te cuento cómo es la oferta.
Llegaron y te dijeron: "Tu trabajo es buenísimo".
"¿Quieres trabajar con nosotros?"
¡Sí! ¿Es algo tan impensable?
Quieren desarrollar una casa prefabricada y me buscaron para eso.
En fin, no te inquietes mucho por eso, todavía no ha pasado nada.
Perdona.
Pero es que todo esto me estresa.
¿Nos abrazamos?
En la Antigüedad eran completamente inofensivos...
Esta mañana me he encontrado con Christoph en la calle.
Ajá.
Me ha dicho que quizá pase más tarde a verte.
Le he preguntado si habías tomado drogas.
Pero me ha dicho que no lo recordaba.
- ¿Tomaste drogas? - No me acuerdo.
¿Y la verdad?
Estaba pensando en cambiar de instituto.
De hecho, creo que lo voy a abandonar.
Acabo de tener un déjà-vu, Milan.
¡No te rías! ¿Puedes tomarme en serio por una vez?
No.
No, no puedo.
Gracias.
De nada.
QUERIDOS SUSANN Y GUSTAV, LO SIENTO NO PUEDO SEGUIR ASÍ, LOS AMO, MILAN
¿Qué te molesta? Vives en una casa muy bonita.
Y nosotros no somos tan malos.
Puedes hablar con nosotros.
Estamos aquí para ayudarte y tus amigos también.
Quisiera estar presente a medida que vayas creciendo.
Puede que un día tengas hijos.
Todavía tienes toda una vida por delante.
¿Por qué lo has hecho?
Creía que te iba bien, que te divertías.
Yo no quería...
...pasó porque estaba borracho.
Ya no conozco a mi propio hijo.
Me alegra saber que sigues vivo.
No entiendo nada. Te echo de menos, Larissa.
¡Maricón de mierda!
No puedo hacer como que todo está bien.
Sí, lo entiendo.
Fui un imbécil, un completo idiota.
Sobre todo cuando te llamé.
Ya sé que no es excusa.
No, no lo es.
¿Te puedo besar?
Por favor.
Nos habla de un sentimiento que recorre la espalda, desde la parte baja del vientre.
Y luego levanta la cabeza...
Porque ve algo, porque no...
...como él mismo dice, porque no es capaz de juzgar.
Y, ¿cuál es la elección final que le lleva a Kafka a pensar así?
Entonces, ¿se trata de una metáfora o es que realmente es así?
¿Quién puede responder esta pregunta? Sarah.
Los insectos pueden afectarse pos hongos.
Samsa lo hizo, tenía manchas blancas.
Pienso que estaba enfermo antes de su transformación.
- ¿Qué es esto? - Es privado.
En mi clase no puedes tener asuntos privados.
Por favor, recoge tus cosas y vete.
Bueno, hasta mañana.
He intentado ordenarlo todo.
Teníamos el diagnóstico de sospecha.
Y el trastorno de integración sensomotor.
¿Se aclaró ese tema?
Quiero decir, ¿hubo un diagnóstico, una hospitalización prolongada?
Sí, sí.
Bueno, no estuvo en la clínica por ese motivo.
Después comenzó el tema de sus miedos.
Cuando empezó la escuela estaba aterrorizado.
Pensaba que podía morir de un infarto.
Y luego tuvo una serie de cuadros depresivos.
No paraba de llorar y de decir que el mundo era una porquería.
- Te enfocas sólo en lo negativo. - Sí, eso es estoy haciendo.
Luego empezaron las drogas, desde...
- ¿Cuándo comenzaron? - Hace tres años.
Tres, cuatro años.
¿Tenía entonces tendencias suicidas?
No.
¿Y desde entonces consume drogas?
Sí, bueno, de vez en cuando, hace cuatro meses que no toma nada.
Le gusta estar en casa, no bebe alcohol.
Pero tampoco tenía amigos, era como si...
Bueno, yo tengo otra imagen de Milan.
Suena como si fuera un psicópata.
De verdad, lo siento, por supuesto que tiene amigos.
Tiene amigos,
es aceptado por todos, es creativo,
conseguía siempre... estar arropado.
Tenía buena energía. Él era...
Sí, hace ya mucho que...
Hace ya mucho que no lo he visto así.
¿Cómo es el ambiente familiar?
- Bien. - Normal.
Lo pregunto porque la familia es un sistema muy complejo.
Y el comportamiento de un miembro de la familia...
Le entiendo.
En fin...
Nos va bien. Vivimos juntos en armonía.
¿Cómo que enfermo?
No, no me ha dicho nada.
Voy a vomitar ahora mismo.
¿Y por qué se ha aguantado esa mierda tanto tiempo?
Sí, sí, bien. ¡Adiós!
- ¿Sala 1? - Sí.
¡No, debe ser broma!
Doctora, ¿me podría revertir mi vasectomía?
Me puedes llamar cuando quieras.
No necesitas hacerte pasar por un paciente para verme.
- La habías olvidado. - Sí, gracias, la había buscado.
No vienes a eso, ¿verdad?
Exacto.
En fin, cuando te apetezca, podemos tomar algo juntos.
¿o cenar algo ligero?
¿Hoy?
Hoy.
¿Te apetece?
Me apetece, sí.
Entonces, ¿tiene depresión?
En realidad, yo...
No lo sé.
Si me preguntas a mi, no.
Sí, él es el típico chico lleno de energía.
¿Cuál fue el detonante?
Quizá se ha sentido de alguna forma desesperado.
No lo sé.
No hay forma de meterme dentro de él. Está completamente bloqueado.
Sí, pero tienes que intentarlo. Acercarte a él.
Sí, ya lo sé. Tienes razón.
¿Te gusta el futbol?
Bueno, sé cuando marcan un gol.
Eso es bueno, ¿no?
Tienes un profundo entendimiento sobre los principios básicos del juego.
¡Mano!
Ese es el portero, él puede.
¡Ah, ese es el portero!
Sí.
¡Con que ese era el portero!
¿Ahí dentro duermes tú?
Sí, cuando se me ha hecho tarde o cuando he bebido.
No puedo dormir en el hotel, me entra depresión.
No está nada mal.
¿Quieres verlo?
No creo que sea buena idea.
Ha sido una bonita velada.
Te doy las gracias.
¿Hola?
¡Aquí!
¿Y?
- Llegas tarde. - Sí.
¿Estás temblando?
No lo sé, creo que me voy a enfermar.
- ¿Dónde está Milan? - Arriba.
¿Dónde has estado hasta tan tarde?
Cenando.
- ¿Sola? - No, con Anne.
Teníamos mucho de qué hablar.
Tenemos que aumentar el crédito y todas esas cosas.
Me voy arriba.
¿De repente te sientas detrás?
No quiere sentarse junto al maricón.
¡Cierra el pico, Julian!
Christoph, ¿te importaría comenzar tú con la lectura de los deberes?
Yo, yo...
- Yo... - ¿Te han cagado en la boca?
¡Tenemos problemas de pareja!
Julian, por favor.
- Christoph. - Sí.
¿Te importaría empezar?
Si no has hecho los deberes, lo dices y ya está.
Vas por ahí hablando.
No se lo he dicho a nadie.
¿Y cómo lo sabe Julian?
No sabe nada, dice "maricón" cada dos palabras.
No te creo.
No te creo, estás hablando.
Es eso, ¿no? Maricón.
Déjame en paz. No te he hecho nada.
¡Qué torpeza la mía! ¿No?
¡Vete a la mierda! ¡Imbécil!
¿Milan?
¿Ya saliste?
¿Todo bien?
¿Qué es lo que pasa?
Por favor, vete.
¿Te ha pasado algo?
Sangre en la nariz. ¿Puedes, por favor, irte?
- No, quiero saber qué ha pasado. - Pero yo no quiero hablar contigo.
Me quedo aquí hasta que hables.
Sí.
Que te diviertas.
¡Déjame ya! ¿Sí?
- ¡Hola! ¿Está Milan en casa? - Sí.
Sube sin decir nada.
¡Milan! ¡Tienes visita!
Larissa.
Va a aparecer, créame. ¿Cuánto hace que está desaparecido?
Nuestro hijo intentó quitarse la vida hace dos semanas.
Entiendo. Voy a hacer una llamada.
¡Dios! Espero que no le haya pasado nada malo.
¿Y tienen lugar para ensayar?
Sí, en una especie de búnker.
Pero es complicado...
En mi casa, donde tengo mi estudio, hay también una sala de sonido.
- ¿Con ventanas? - Sí.
Genial.
Puedes venir cuando quieras.
Wow.
¡Mi mami!
No, Milan, ¿sabes por lo que me has hecho pasar?
- Mami, está bien. - ¿Dónde has estado? La policía estuvo aquí.
- ¿Estás triste? - No, estoy enojada.
No, no te enojes.
Sé que a veces digo muchas tonterías.
No sé por qué.
Pero tampoco quiero que te lo tomes tan en serio.
Milan, Milan, espera, me caigo.
Quiero que sepas lo mucho que te quiero, ¿sí?
Sí, bueno, tenía que decirlo alguna vez, ¿no?
- Está bien. Ve a la cama de una vez. - No, no, no.
No, tengo algo que decirte.
La cosa es que a mí me duele, cuando por mi culpa te duele a ti.
Porque, a veces, digo muchas tonterías.
Y estoy ahí de pie y pienso: "¡Vaya, qué es lo que has dicho!"
Y pienso: "¡Milan, cierra el pico!"
Tienes los padres más simpáticos del mundo.
¡Y todo lo que tienen que soportar! ¡Pobrecitos!
Y eso es lo que me duele.
¿Puedes comprenderlo? No, no lo comprendes.
Pero ahora ya estás mucho mejor...
Bueno, vete ya a la cama. Todo claro.
Hola.
- No puede seguir esto así, Milan. - ¿Qué no puede seguir así?
No te estás comprometiendo.
Nos preocupamos por ti.
Y tú no quieres hacernos partícipes.
No queremos encerrarte, no podemos hacer eso.
Pero, ¿cómo garantizar que no te vas a volver a sentar borracho al volante?
Eso no lo voy a hacer más.
Bueno, eso es lo que tú dices.
¿Con quién saliste? ¿Quién era el hombre de esta mañana?
Lo conocí anoche.
Pero es mayor que tú.
¿Por qué ya no estás con Larissa?
¿Cómo sabes eso?
Larissa es una chica linda...
Sí, pues cogetela tú.
¡Oye!
Perdón.
- Perdón, lo siento. - No, soy yo quién lo siente.
Sólo puedo decirles que me va bien.
Y que no necesitan preocuparse por nada.
La cosa es que soy gay.
Bien, no pasa nada.
Me alegro por ti que lo hayas averiguado.
Y que nos lo hayas contado. Está bien.
Gracias por habérnoslo dicho. También me alegro por ti.
De verdad, también me alegro por ti. ¡Dios!
¡Dios! Ahora me pongo a llorar...
Ahora vuelvo.
No puedo beber nada ahora.
Dime, el hombre de esta mañana, ¿es tu amigo?
Venga, para celebrar este día.
- Si bebo algo, vomito. - Yo tampoco quiero.
Es una champaña muy buena... ¿Me la bebo yo solo?
Pensé que teníamos que celebrarlo.
Por ti, Milan.
Yo pasé por una fase
en la que no estaba muy seguro
de cuál era mi orientación sexual.
Pero era más como un coqueteo.
De algún modo, ser bi era genial.
Lo me apena es que nunca tendremos nietos.
Cuando encontré videos de porno gay en la computadora.
¿Lo recuerdas?
Él tenía once años.
Más, doce o trece, creo.
No más de doce.
Tu madre vivía todavía en la calle Niesse.
Correcto.
Sí, es cierto.
Cuando uno lo piensa, de repente todo se ve claro.
El accidente tuvo algo que ver con esto.
Desde entonces Christoph no ha vuelto más a esta casa.
Estaba en shock, tal y como nos ha explicado.
Ni siquiera se hablan ya.
Igual es que se han puesto las cosas en su sitio.
Milan es gay, por fin, la normalidad.
Eso ya lo has dicho.
Querida Larissa, sé que te he hecho mucho daño,
pero me acabo de dar cuenta
que no te amo tanto como tú te mereces.
Ojalá fuera diferente.
Me avergüenzo de todo este lío.
Hay una razón importante, pero ahora no puedo hablar de eso.
¿Quién te has creído que eres? ¡Eres un auténtico hazmerreír!
¿En serio? ¿Sales corriendo? ¡Eres un cerdo cobarde!
¡Te crees mucho! ¡Qué te cojan!
Últimamente no le han ido las cosas muy bien.
Ya.
No puedes salir con ese tipo de gente.
¿Qué pasa con ustedes dos?
Ni idea.
No te lo puedo decir.
Vamos, cuéntamelo.
Pero no se lo cuentas a nadie, ¿de acuerdo?
He leído algo sobre salir del armario.
Me alegro mucho por ti.
No se lo voy a contar a nadie. Tampoco es su asunto.
¿Por qué no?
Bueno, por Milan.
Para él también es algo nuevo.
Deberías buscar tu propio rol.
¿Y por qué tiene que buscar su propio rol?
No es difícil de entender, ya sabes lo que piensa la gente.
Gay, es... para la escuela es casi un insulto.
¿Has entrado a la página del Instituto Alemán de la Juventud?
¿Qué es eso? No.
Son los evangelistas.
Dicen que la homosexualidad es sólo una etapa
y que con el tiempo se pasa.
Según tu opinión, ¿cómo debería comportarse Milan?
No tiene por qué atarse a nadie, aunque podría hacerlo.
- Pero eso es justo lo que he dicho. - ¿Pueden cambiar de tema?
No quiero hablar del tema. O me subo a mi habitación. ¿Pueden respetarlo?
Susann, no pasa nada.
Has sacado un tema y yo he dado mi opinión.
Sólo creo que no tiene por qué bloquearse o esconderse.
Y que las hostilidades llegarán de todas maneras en algún momento.
- ¿Has terminado? ¿Sí? - Sí.
¿Quieren algo de postre?
¿Nos sentamos fuera? Hace bueno tiempo.
A propósito, tengo algo que decirles.
Ya me he decidido. Voy a aceptar el trabajo en Berlín.
¿De verdad? ¿Tienes ya depa en Berlín?
¿Depa? No, iré y vendré todos los días.
Tengo que hacerlo. Una oferta así no aparecerá de nuevo.
Mi trabajo en Paulsen me está frustrando.
Si no hago nada por cambiar...
Y tú estarás mucho más tranquilo.
Enhorabuena por tu decisión en solitario.
Creo que así es mejor.
No debes renunciar a una posibilidad así por mi culpa.
Creo que es importante ser sincero con uno mismo.
Cuando uno quiere algo o sí ya no funciona... ¿sabes?
¡Diga! Sí, ¿qué tal?
Pues no... ¡qué generoso!
Estás dramatizando. El trabajo es en Berlín,
no al final del mundo.
Es imprudente, dejarnos a Milan y a mí solos.
Tendré que ocuparme de todo sola.
- Milan te necesita. - ¿Estás utilizando a Milan contra mí?
Haces como si no hubiera pasado nada.
- Hace dos semanas... - Él ya es mayor.
¿Me quedo de brazos cruzados, no puedo planear mi vida?
¡Déjame hablar!
¡Hace dos semanas nuestro hijo casi se quita la vida!
Y ahora resulta que es gay.
¡Genial! Si a todos les parece bien.
No me marcho de este mundo. Me voy a seguir preocupando de él.
Sí, me gustaría ver cómo te preocupas de él desde Berlín.
Haces que todo dependa otra vez de mí,
a pesar de trabajar de nuevo.
Pero, ¿sabes qué es lo peor, Gustav?
Que tomas las decisiones sin consultarme, a mis espaldas.
Esa es la peor falta de confianza.
Mi trabajo actual me frustra. Es una oferta estupenda.
Sí, pero hay más cosas en la vida además de trabajar.
Pero tú todavía no te has dado cuenta de eso.
- No. - Milan, tienes que irte.
Sí, ¿por qué?
- Tu terapia es en diez minutos. - Un momento...
No estoy enfermo, ¿qué te piensas?
No seas insolente. Tienes una cita que cuesta dinero.
Me lo quitas de mi dinero. Estoy hablando, ¿sí?
¡Milan! ¡Milan!
Entonces... sí, son sólo tonterías.
Sí, no lo sé aún. Me encantaría. ¿Cuándo?
- ¿Una salchicha? - No, gracias.
Ahora vengo.
Fritzi.
¡Hola, Harro!
Tú si que eres difícil de encontrar.
- He intentado contactarte. - Espera un poco.
No estés todo el rato detrás de mí, diviértete un poco.
Ve a comerte una salchicha.
Escucha, cariño...
Tengo que hacer un reportaje y había pensado en ti.
Antes de que se disuelva la reunión, quería tratar el tema de las habitaciones.
Mi hijo, es decir, Jannis, quiere estar en otra habitación.
Sí.
¿Ha preguntado si alguien se la quiere cambiar?
Sí, ha preguntado, pero nadie quiere.
Quizá tenga que hacer cambios en las habitaciones.
Sí, me gustaría que Jannis usara otra.
¿Por qué?
Parece que hay un joven en la clase que es diferente.
Cada quien su vida, creo yo, pero mi hijo tiene problemas con eso.
¿Cómo que es diferente?
Bueno, que es maricón.
Cada quien su vida, no lo creo.
Lo que es claro es que sólo hay dos sexos.
¿O también habrá baños para gays?
Sí, qué divertido, entonces, cámbiese usted.
Tampoco hay habitaciones mixtas con chicos y chicas, ¿no?
Se trata de mi hijo.
Se trata de mi hijo.
Creo que su sexualidad le atañe únicamente a él.
Él es un chico y debe estar en la habitación de los chicos.
Debería guardárselo para sí mismo. Salir del clóset me parece una tontería.
Yo no voy corriendo por ahí diciendo que me gustan las mujeres.
¡Qué tiene eso que ver! ¡Qué estupidez!
Señora Schulze, señora Schulze, por favor, no se vaya.
Quédese aquí y hable. No ayuda nada salir corriendo.
Entonces, ¿qué fue lo que dijo?
No quiere que su hijo duerma en la misma habitación que Milan.
Con un maricón.
¿Está loco? ¡Que cierre la boca!
Eso seguro que ayuda.
¿Y qué ha dicho el profesor? ¿Qué han dicho los otros padres?
¿Por qué no puede nuestro hijo ser normal como los demás?
Como todos los demás chicos.
Siempre quise tener tres hijos.
¡Qué absurdo!
Mi vida entera pertenece a Milan.
El otro día dijiste que tenías un hijo maravilloso.
Lo peor de todo es que a veces desearía que se fuera.
¡Hola, Inés!
¿Puedo hablar con Christoph?
Christoph.
Christoph, ¿puedes venir?
- Hola. - Hola, Christoph.
¿Te has enterado sobre la discusión acerca de las habitaciones?
Sí, algo...
Jannis se niega a compartir habitación con Milan.
¿Y sabes cuál es el motivo?
Hay algunos rumores.
¿Por qué ustedes dos ya no salen juntos?
Susann, quería hablarte sobre eso.
Christoph no tiene por qué justificarse.
Sí, bueno, nos hemos peleado.
Sí, claro. Es sólo que me preocupa.
Y, bueno... Milan lo está pasando mal y pensé que quizá podría...
¿Y crees poder ir contracorriente al obligar a mi hijo Christoph?
- ¿Puedes cerrar la boca? - ¡No me hables así!
Inés, por favor.
Lo siento.
Sólo pensé que,
Eran tan buenos amigos.
Él ya no quiere saber nada más de mí.
Sí, bueno, pensé que...
No sé que pasó.
Son todo tonterías.
Tonterías.
Adiós.
Milan, ¿puedes salir para que Jannis se pueda cambiar tranquilo?
- ¡Cierra el hocico, Julian! - ¿Por qué?
Me refiero a que Jannis está preocupado.
¿Eso se puede respetar o no?
Mira, no voy a meterme contigo, pero quiero preguntarte algo...
¿Eres tú el coñito o el que la mete?
¡Paren ya!
- ¡Boca floja! - ¿Cómo?
¿Has avisado a la terapista de que Milan ya no va a ir?
Lo hice ayer.
Tienes que ir esta tarde con él a la policía.
Yo tengo una cita, me es imposible llegar.
Pero yo tampoco llego a tiempo, regreso de Berlín a las 9 de la noche.
¿Intentas demostrarme algo?
Tendrá que ir él solo, ya es mayorcito.
Sí.
Sí, ¿qué?
Sólo he dicho que sí.
Andén dos, de Halle a Berlín
¿Qué pasó?
Tu madre me dijo que lo estás pasando mal.
No te preocupes.
¿Algo más?
¿Quieres volver a ensayar?
- Te has llevado todas tus cosas. - Sí...
Gracias por ayudarme en los vestidores.
- Yo, yo... - ¿Qué?
Cuando hablamos en el instituto, no se lo había contado a nadie.
Leander dijo que eras un imbécil y le conté lo que te pasaba.
Me prometió que no lo diría a nadie.
- Sí, eres un tipo genial. - Lo siento mucho.
Sí, gracias.
Entonces... ¿algo más?
¿No?
Eres un tonto.
Te he oído.
Estupendo.
Hola, soy yo, lo más seguro es que me retrase.
Sigo en Berlín y esto se está alargando...
Me has llamado. ¿Qué significa esto?
Bueno. Llámame. Besos. Adiós.
Este es el buzón de Harald Seeberg.
No quiero o no puedo atenderte. Si gustas, deja un mensaje.
¡Pequeño imbécil! ¡Esa es una cámara de 3 mil euros!
Deberías alegrarte de seguir vivo.
¡Imbécil!
¿Estás bien?
Vamos, levántate, no te hagas el ridículo.
Creía que querías divertirte un rato.
No me importa si te has enamorado.
¡Déjalo ya!
Ellen quería terminar conmigo y yo no le entendí.
Creía que había entendido.
Él se enamoró de ella, no entiendo, no es su culpa.
Bueno, teníamos una cita con los abogados.
Un completo sinsentido. Me senté en el coche y todo se acabó.
Pensé que no lo conseguiría, que no saldría de esa.
Y, de repente, me enteré de todo.
Mamá debe hacerlo.
Mamá.
¿Mi madre?
Mi madre sería la última en acudir a mí por algo.
Sí, para eso necesitas ser joven.
Sí.
¿Qué tal Gita? ¿Todo bien con ustedes?
Gita está embarazada.
¿Cómo ha sido eso? ¿El espíriti santo?
No ha sido así.
- Sí, bueno, te parece divertido. - Sí, me parece muy divertido.
Por favor, perdona.
Si, ¿y tu marido? ¿Qué hace tu marido?
¿Mi marido? Mi marido está en Berlín.
En un viaje para conocerse a sí mismo.
Creo que él también tiene un cierto anhelo por su madre.
¿Tan mal está la cosa?
¡Carajo!
¡Mierda!
Estás aquí.
Estás fumando.
¿De dónde vienes?
Estaba con Roland.
¿Por qué haces esto?
¿Por qué lo destrozas todo?
¿Dónde está Milan?
En su habitación.
No está.
No, por detrás.
Subiré por las escaleras.
¡Milan!
¡Milan!
¡Milan!
¡Milan!
¡Milan, no!
¡Milan!
¿Qué pasa?
¡Todo bien!
¿Qué hacen aquí?
Te estuvimos buscando toda la noche.
¿Es por nosotros? ¿Es por ti?
No, tienen una mega crisis.
Espero que la superen.
Ven, esto va para largo.
Traducción: Laoway www.avenidalibertad.es
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