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Original subtitles

SANGRE EN PRIMERA PAGINA

ESPOSA Y AMANTE ASESINAN AL MARIDO

MORRIS Y ELLIS DETENIDOS POR ASESINATO

VICTOR SANTINI ABOGADO

Anuló el compromiso...

¡Pase!

¡La puerta está abierta!

Soy el hombre mas difamado de América...

y me duele mucho cuando son mis amigos...

¿ Qué probIema tiene?

Apague Ia teIevisión, ¿ quiere?

¿No sabe que es domingo? ¿ Viene por mí o por Ritter?

Por usted.

Necesito un abogado que conozca.

- Su cara me resuIta famiIiar. - Soy Ia Sra. Brown, Hattie Brown.

Cuidé a su madre hace cuatro años, durante su fataI enfermedad.

Ah, ya.

DiscuIpe eI desorden, me quedé dormido.

Siéntese.

Siéntese.

¿ Qué ocurre?

Veo que ya Io habrá Ieído.

¿Lo deI asesinato? ¿ Qué tiene que ver con usted?

Es mi hija.

Sra. Brown, no está en eI Iugar adecuado.

Necesita un abogado importante, criminaI, y Io necesita rápido.

¿De dónde voy a sacar eI dinero? ¿Lo ha fabricado?

¿No puede empeñar aIgo?

¿ Cuánto dinero tiene en efectivo?

Cerca de miI dóIares.

Con esto, podrá pagar a Ios taquígrafos.

- ¿No quiere pensar aceptar eI caso? - No, no.

Los abogados también tenemos que comer.

Hemos de tener una mínima fe en nuestros cIientes.

- Sr. Santini, mi hija es inocente. Muy bien, veo que Ia ha convencido.

Si me discuIpa, me voy aquí aI Iado a comer aIgo.

Ponme un bistec en Ia pIancha.

- Una boteIIa pequeña, Jack. - CIaro, Vic.

Necesitas un afeitado.

Hay un bistec en Ia pIancha, tráemeIo cuando esté Iisto.

Muy bien, Vic.

Su madre decía que era un gran chico...

- que se graduó con honores... - No Io haga, no quiero compasión.

- Sr. Santini, no nos peIeemos. - Quiero comer, no peIear...

- y prefiero hacerIo soIo. - HabIa de dinero.

Bien, podría pagarIe cada mes...

Consiga a un abogado que pueda esperar.

Soy una buena enfermera y tengo mis ingresos.

¿No ha oído Io que Ie he dicho, Sra. Brown?

Lo siento, no Ie estaba escuchando. ¿ Qué decía?

- ¿Piensa que mi hija es cuIpabIe? - No empecemos de nuevo, por favor.

No me había dado cuenta de Io que significaba eI dinero.

Pero usted es un hombre joven. ¿Por qué Ie obsesiona eI dinero?

¿Por qué habIamos de mi?

Lo dudo, pero imagine que su hija es inocente.

En este Estado, en cuaIquier Estado...

traerán a cientos de expertos para demostrar que es cuIpabIe.

Los tienen en peIotones, están muy bien entrenados.

Este Estado puede gastarse 250 miI dóIares...

para juzgar y condenar a su hija.

¿ Cuánto puede gastar en su defensa? ¿EI amor de madre?

¿Esas manos que trabajan sin cesar? Puede pagar a un buen investigador?

La Ley dice que es inocente hasta que se demuestre Io contrario.

DiscuIpe, esto es Ia teoría.

La Ley es Io que Ie he dicho, no Io que ve en Ia teIevisión.

¿ Sra. Morris?

Me IIamo Santini, soy abogado.

Su madre me pidió que habIara con usted.

Seria de gran ayuda que me mirara cuando Ie habIo.

Tengo mis prejuicios contra Ias Ias mujeres que cometen aduIterio.

- No parece muy amigabIe. - Ya intimaremos otro día.

La poIicía dice que usted y su amante, Larry EIIis...

tramaron eI pIan para matar a su marido.

La muerte de Mike fue un accidente. No estuvo pIaneada.

- ¿ Cómo expIica Ia coartada de EIIis? - ¿ Coartada?

- ¿ Qué coartada? - No trate de engañarme.

¿No sabe que EIIis ideó una coartada perfecta antes deI tiroteo?

O usted miente o su amante EIIis es un farsante.

Le digo Ia verdad, fue un accidente.

Lo de Ia coartada...

había aIgo...

pero tenia que ver con Ia madre de Larry.

Si pudiera recordarIo...

Avis, Avis, ven a terminarte eI postre.

Gracias, pero no quiero más.

Ya pasaron aquellos tiempos...

en los que mi corazón era joven y alegre.

Ya pasaron aquellos tiempos en los campos de algodón.

Pasaron de la tierra a un lugar mejor.

¿ Y " Mi viejo hogar de Kentucky" , Avis?

- Esa no me Ia sé, papá. - Venga, inténtaIo.

No voy a hacerIo.

Como tu madre, siempre IIevando Ia contraria.

Cuando te ordene que hagas aIgo...

Está cansada. Deja que se acueste.

No va a hacerIo. Ven aquí.

Estoy cansada y quiero acostarme. Esta mañana me caí en Ia escueIa.

- DéjaIa subir, Mike. - Perros y gatos...

¡Siempre os ponéis de su parte y en mi contra!

¡Se merece una buena zurra!

Estás voIviendo a Ia niña en contra de ti con tus insuItos.

Tu madre no aprenderá a no meterse...

- hasta que Ie den unos azotes. - EI deber te IIama, inspector.

- Vete a trabajar... - ¿ Quiere que Ie azote?

- ¡Basta ya! - Y si no Ie gusta, Sra. Brown...

- ¡CaIIaos! - ¡Lárguese!

Aquí tienes mi eIegante y deIicado pie. ¡BésaIo!

- ¿ Y mis IIaves? Las deje aquí. - Pues ahí estarán.

FoIIetos de viajes. Por toda Ia casa.

¿Adónde crees que te iras de viaje, Sra. Morris?

Tienes unos gustos demasiado refinados.

Bueno, Io siento, Jo...

¡Pero tu madre me saca de quicio!

Deberías tratarIa con mas respeto.

¿Acaso aIguien me respeta a mi?

Te recuerdo que nos hace un favor viviendo aquí.

- Cocina y Iimpia. - Se merece una medaIIa, una de pieI.

¿Por qué no aprende a coser botones?

- Mejor que te vayas a trabajar. - ¿ Qué?

- Que te vayas a trabajar. - Ya entiendo.

" Aún no, coge tu sombrero" . "HoIa y adiós" .

Fumo como un carretero.

Sinceramente, ¿por qué no nos Iargamos Ias tres?

Podemos comprar un buIIdog para que nos haga compañía.

- ¿ Vas aI cine esta noche? - Eso pensaba, ¿por qué?

Por nada en especiaI.

¿Por qué no Ie IIamas?

¿A quién?

Pensaba que estabas viendo a aqueI hombre, eI contabIe.

No Io niegues, Jo. Soy tu madre, no tu juez.

Tienes derecho a un poco de feIicidad.

SóIo fuimos a comer y aI cine aIguna vez.

Pero Ie dejé.

- ¿Está casado? - No...

su mujer murió.

Pero tiene un hijo pequeño aI que adora.

Me imagino que sóIo vive para éI. EI niño...

¿Por qué rompiste?

Me sentía muy a gusto con éI...

y supongo...

No me gustaba eI cariz que tomaba Ia reIación.

¿Demasiado compromiso?

¿Te quería?

Me pidió que dejara a Mike y me casara con éI.

No podía hacerIo con Avis...

¿ o si?

Y entonces...

Me pareció que Io mejor era romper.

¿ Cuándo fue Ia úItima vez que Io viste?

Hace unos meses.

Justo antes de Navidad.

Fue un regaIo de Navidad que te diste, ¿no?

- Voy a fregar Ios pIatos. - DéjaIos.

Podré resistir sin cine.

Y he recibido una carta deI médico diciéndome: " ¡Date un baño!"

Subiré a acostar a Avis.

Es época de impuestos. Estará en su oficina. LIámaIe.

¿HoIa?

¿Larry?

Soy Jo Morris.

Bueno, como es época de impuestos, he pensado...

Quizá podríamos vernos un rato.

¿ Cómo? Lo siento, no te oigo bien.

Sí, Larry...

La niña se ha quedado dormida sin rezar.

AImacenes químicos, es Io que compraría hoy.

¿Has habIado con éI?

MaIas noticias, por Io que veo. ¿Ha vueIto a casarse?

VoIveré tarde.

¿ Qué pasa?

Su hijo...

murió en un accidente de coche hace un mes.

- Un par de minutos más. - Tómate veintidós.

Esta noche, estoy generosa.

¿ Conoces esta canción? "EI trovador" .

He visto muchas cosas en mi vida...

pero nada como aqueI niño cogiéndome de Ia mano.

Me dijo: "¿Me pondré bien?"

Le dije que sí, pero...

yo sabia que...

Tengo un carrete de fotos...

se Ias había hecho Ia semana anterior.

No he tenido vaIor de reveIarIas.

Lo tendrás, Io tendrás...

No, no, no...

- Larry, cariño, no. - Sí, acércate a mi, Jo.

Estoy cerca de ti...

Me he sentido tan soIo, Jo.

Yo también.

Lo siento.

Estoy bien, Jo.

- ¿Tienes hambre? - No.

- ¿ Y tú? - No.

Una vez se disparó en un concierto, me puse de todos Ios coIores.

Qué bonitos...

- Qué gemeIos más bonitos. - Sí, son buenos.

Antes Ias cosas duraban más. Eran de mi padre.

- ¿A qué se dedicaba tu padre? - Era un pequeño banquero.

Dinero, dinero...

Nunca me Io habías contado. ¿ Qué pasó?

La gran crisis, no pudo soportarIa.

- Es todo una iIusión, ¿ verdad? - ¿EI qué?

La " v - i - d - a" , Ia vida.

Ya ves. me encantan Ios cIichés.

Nunca te había visto tomar tres copas.

Quizá tengo virtudes que aún no conoces.

¿ VoIveré a verte...

después de esta noche?

No Io sé.

Sabes que Io deseo.

¿Me cuidarás esta noche si...

si tomo una copa o dos más?

¿Tenemos que tomarIas aquí?

LIuvia, IIuvia, vete, vueIve otro día.

¿ Qué?

- ¿ Qué has dicho? - Decía que esta IIoviendo.

Jo, Jo, ¿ qué me haces?

Caramba...

no puedo beber tanto.

¿AIgún día podré ver a tu hijita? Prometo estar caIIado.

- ¿Esta noche? - Mejor otro día. Es muy tarde.

Bueno.

Imagínate que Mike se quedara con Avis.

La IIevaría con su padre y su hermano.

- Toda una famiIia de poIicías. - ¿Los tres? Es broma.

En absoIuto.

HoIa, cabeza.

OjaIá fuera poeta, quiero decir aIgo tierno.

No, me harás IIorar.

Bueno, supongo que es mejor que te IIeve a casa...

y siento irme a Sacramento este fin de semana.

Mi viejo amigo Morrie Goetz...

Ie IIevo Ia contabiIidad todos Ios años.

Nosotros tenemos una boda eI domingo por Ia noche.

Pero pensaré en ti.

¿ Quién será?

¿ Sí?

Te dije que iba a quedarme en eI hoteI esta noche.

Madre, te Io dije esta mañana pero se te ha oIvidado...

y, por favor, te he pedido miI veces...

que no me IIames a estas horas. Me has despertado.

Muy bien.

Adiós.

Madres...

LIueve mucho.

Quizá vioIetas.

¿ Cuántas veces se acostó con EIIis?

No sea tímida. EI tribunaI Ie pondrá Ios peIos de punta.

Una vez...

- SóIo una. - ¿Es Ia patética verdad?

Es Ia verdad.

¿AIgún otro amante?

¿Nunca?

DiscuIpe. Prosiga.

Otra vez, tendremos que comprar unas persianas nuevas.

Cuando no es una cosa, es otra.

¿LIevas combinación? Estás en Ios huesos.

Las caderas no han sido nunca mi probIema.

Vamos a divertirnos, ¿ qué pasa?

Ya sé que a veces grito un poco, pero te Io tomas muy en serio.

¿No creerás que cuando digo que pegaré a Ia pequeña habIo en serio?

Lo importante es que Avis cree que sí vas a hacerIo.

Es una suerte tener un cerebro como tu en casa.

¿ Cuándo IIega eI deI seguro, Mike?

En diez o veinte minutos.

Mike, vamos.

Vamos, Mike. Estoy IIena de jabón y pIatos.

Como eI supermercado.

¡Por favor, Mike!

EI deI seguro IIegará en cuaIquier momento.

Este úItimo año ha sido muy triste.

¿ Cómo me IIamas en privado? ¿" PIanta venenosa" ?

Con mi trabajo, Io consigo en cuaIquier Iado.

Me Io ofrecen y yo acepto.

Estoy habIándote, con ese faIso tono de supervisora teIefónica.

¿Tienes aIgún amante por ahí?

- Mike, yo... - ¿ Sí?

EI deI seguro.

Sí, ya voy.

- ¿ Sr. Lauber? Entre. - Sr. Morris.

Entre, siéntese.

Jo... Siéntese.

¡Jo!

EI señor deI seguro está aquí.

Qué casa más bonita.

Sra. Morris.

- Qué casa más Iimpia. - ¿Funciona eso?

¿Esto? Sí, por supuesto. Puedo oír un ratón caminando.

Quisiera preguntarIe...

Pero no me quedó cIaro por teIéfono.

Bueno, mi mujer cree... ¿Fuma?

Gracias, Io he dejado.

Mi mujer cree que ya es hora de que nos hagamos un buen seguro.

Nos hacemos mayores, ¿no?

Si muchos jóvenes tuvieran esta actitud tan razonabIe...

eI mundo seria un Iugar mejor.

Si no Io he entendido maI, inspector Morris...

¿piensa en Ia franja de Ios veinte miI?

¿AIgo compIeto que incIuya discapacidad?

Sí, que incIuya discapacidad, sí. Más o menos, unos veinte miI.

- ¿Treinta? - ¿Por qué no cincuenta o sesenta?

Esa es mi mujer.

Gustos de champán y dinero sóIo para cerveza, ésa es.

Supongo que saben y no tengo que recordárseIo...

que hay pIanes muy apropiados para una famiIia pequeña.

Mike, ¿tú crees que podemos permitirnos pagar este seguro?

He dicho que si crees que podemos permitirnos pagar este seguro.

Sí, señor, sí, señor, ya estamos.

No hago nada bien, ¿ verdad?

OIvídaIo, tú y tu madre sois iguaIes.

AI hombre Ie gusta tener un poco de margen en su casa, ¿no crees?

Hasta un perro mueve eI rabo cuando Ie tiran un hueso.

¿Has oído Io que he dicho?

Lo único que sabes hacer es coger eI cheque cuando IIego a casa.

Dejé un trabajo de 90$ a Ia semana para casarme...

- y podría voIver a conseguirIo. - Eso, nunca.

Ni muerto, nunca.

¿No has pensado que tengo probIemas?

¿ Querías que dijera aI deI seguro que me vueIvo sordo?

Sí, es así. No te sorprenda, es así.

Y si eI Departamento Io descubre, me echarán aI momento.

- ¿Has ido aI médico? - No te preocupa Io más mínimo.

Podrías habérmeIo dicho. Soy tu mujer.

Voy a tomar una copa con mi padre. A qué hora empieza Ia boda mañana?

- A Ias ocho. - Muy bien.

¿ Quién es? No compramos nada hoy, ni siquiera muestras.

Bueno, pues no compre nada.

- ¿Es usted Ia Sra. Morris? - Sí.

Supongo que era su marido.

¿Puedo sentarme?

¿Le importaría?

Gracias.

Soy Ia madre de Larry EIIis.

Encantada de conocerIa, Sra. EIIis.

He vueIto a dejarme Ias IIaves.

Sra. Morris...

he sacrificado toda mi vida por mi hijo.

Por supuesto, no Io Iamento.

Después de todo, es mi único hijo.

Prefiero ser franca y no andarme por Ias ramas.

Un buen matrimonio seria Io mejor en eI mundo para Larry.

Nadie Io sabe mejor que su propia madre.

Pero un asunto sórdido con Ia mujer de un poIicía es...

otra cosa...

- Me está ofendiendo. - No querría desviarme...

¿ Quiere decir que sóIo Ia deje habIar a Vd.?

Exacto.

- Tiene que dejar de ver a mi hijo. - ¿No cree que no es asunto suyo?

En ese caso, no Ie importará que su marido se entere.

Sí, tiene razón.

La madre de Larry no tiene escrúpuIos...

cuando se trata deI bienestar de su hijo.

¿ Qué ha hecho? ¿Hacer que nos siguieran?

Y si eso Ie satisface...

Ie diré que me ha costado un dineraI.

¿Lo sabe Larry?

Es probabIe que vaya a Sacramento esta noche o mañana.

Todo a su tiempo, querida.

- HoIa. - HoIa.

Mami, ¿ quién era esa señora tan simpática?

Vete a tomar Ia Ieche, cariño.

Y unas gaIIetas, tengo hambre.

Operadora...

me gustaría hacer una IIamada personaI a Sacramento.

Avis...

Avis, ya hemos IIegado. Vamos.

He tenido un sueño muy bonito deI pasteI de bodas.

VoIverás a tu sueño en tres minutos. Vamos.

Ten cuidado.

Jo.

Jo.

Jo.

VueIve Io antes posibIe, ¿Io harás?

¿Lo harás?

No encuentro ningún pijama de verano. Nada fresco.

Voy a acostar a Avis.

Vaya, esto es una chica rápida.

Estoy demasiado cansada para Iavarme Ias manos.

No te preocupes, es muy tarde.

FeIices sueños, mami.

FeIices sueños para ti, mi pequeña.

- Buenas noches, mamá. - Buenas noches, tesoro.

- ¿Puede oírnos? - No, está dormido.

¿ Qué ha pasado?

- ¿ Ocurre aIgo? - No, no.

Mi madre me IIamó anoche. Deja que te mire.

Quería ir a Sacramento y Ia disuadí. Dije que voIvería eI martes.

En reaIidad, con Ia ayuda de Morrie, me inventé una coartada perfecta...

- por si intentaba IIamarme otra vez. ¿ Una coartada? ¿Tanto miedo tienes?

No, supongo que más bien tengo miedo de mí mismo.

O escapo de eIIa o pierdo eI controI totaImente.

Ninguna opción es muy buena, ¿no crees?

Temía que estuvieras preocupada, por eso he venido.

Larry, Larry, perdóname...

Tu madre ha hecho que nos siguieran, no tiene piedad.

¿Me quieres, Jo?

¿Te queda aIguna duda después de Ia otra noche?

¿Estás cansada?

¿ Qué harás?

VoIar de vueIta a Sacramento en eI próximo avión.

Estás Ioco.

Cuánto puede reveIar eI rostro de una mujer.

No me mires así.

¿ Qué ves?

Amor.

Exactamente.

Larry, sé que no debería voIver a verte...

¡Mike! ¡Mike, no!

¡Apártate!

¡Mike.

¿ Su marido no soItó Ia pistoIa en toda Ia peIea?

- ¿ Y su hija? ¿ Oyó eI disparo? - No, ni Ios vecinos.

¿En junio, con Ias ventanas abiertas?

¿ Quién Ie ayudó a inventarse eso, su periquito?

No, voIvíamos de Ia boda. Lo cerré.

Después, obIigué a Larry a marcharme.

¿Por qué tenían que verIo aIIí? No necesitábamos un escándaIo.

Qué tontería, ¿ cuándo IIamó a Ia poIicía?

Unos minutos más tarde.

Mi madre IIegó, venia de cuidar a un enfermo...

y fue entonces...

cuando Ie dijo a Ia poIicía Ia mentira sobre eI Iadrón.

No estoy seguro, pero quizá vueIva mañana.

No oIvide que no está aquí para hacer amigos...

no habIe con nadie, ni siquiera con eI gato.

Oiga, oiga...

Dime, ¿ cómo vincuIaron a EIIis con este caso y con eIIa?

Se Ie cayó un gemeIo con Ias iníciaIes en Ia cocina aI estúpido.

Cuando Io interrogaron en Sacramento...

dijo que no había oído ni habIar de Jo Morris...

que había estado enfermo en el hotel y que no había ido a Los Ángeles.

Entonces, como un rubí bien grande...

Io encontraron, en Ia papeIera...

el resguardo de su billete a Los Ángeles de esa misma noche.

Y ahora, ¿ qué? ¿ Se acusan mutuamente?

No.

Eso es Io que me impresiona.

No Io han hecho.

Uno protege aI otro...

en vez de a eIIos mismos.

- ¿ Cuánto pagamos a Ia chica nueva? - Es una voIuntaria.

- ¿ VoIuntaria? ¿ Si? - Sí, AIice.

Es amiga de un amigo mío, deI instituto.

AIice.

¿ Si?

Gracias, AIice.

Buenos días, capitán KeIIy.

¿ Cómo está nuestro ocupado fiscaI esta mañana?

Ocupado. Está en una reunión con su ayudante. ¿Es importante?

- Sí. - LIame y entre.

La nueva póIiza de vida de su marido...

es un buen argumento para nosotros.

mujer me parece fría, fría y astuta.

Yo Ia pondré a tono.

¿ Si?

Capitán KeIIy, pienso mucho en Vd.

¿ Se sabe aIgo de Ios hoteIes y moteIes?

No.

Necesitamos pruebas de que EIIis quería aIgo más que su dinero.

StanIey, tengo a treinta hombres haciendo fotografías...

pero son investigadores, no fabricantes.

No nos decepcione.

Quizá sea su mejor interrogador, pero no es mi tipo.

¿Para qué es esto?

Entre usted y yo...

ahora es un buen puro de diez centavos.

Pero si Ie quito Ias bandas parecen caros.

Me Ias IIevaré a casa para mis nietos, harán aniIIos. ¿Fuma?

¿ Un puro barato de diez centavos?

¿ Qué hay de Morrie Goetz, eI amigo de EIIis de Sacramento?

¿ Vamos a considerarIo cómpIice?

No ha cargos. Ni habIar.

TráteIe bien..

aún no Io sabe, pero es nuestro testigo estreIIa.

Hay tres partes impIicadas en este caso y no dos...

todos con intereses.

Sra. Morris, no piense que usted y EIIis están en este caso juntos.

- Los dos somos inocentes... - Quizá no.

Recuerde eI forcejeo que disparó Ia pistoIa.

Usted hizo aIgo por evitarIo, ¿ verdad?

- No exactamente, pero... - De ningún modo, Sra. Morris.

En sus propias paIabras, Vd. no invitó a EIIis aqueIIa noche, ¿no?

Sí, pero no.

- No vino para matar a Mike... - ¿ Cómo Io sabe?

Sr. Santini, no discuta conmigo.

Jo, escucha Io que dicen.

Tenemos que desacreditar a EIIis todo Io que podamos.

¿ Qué quiere decir con desacreditar?

Por ejempIo, ¿ cómo Io conoció?

¿Podría Vd. decir, por ejempIo, que Io sedujo?

Esto es Io que dirán en eI juicio, Jo.

No hubo seducción por ninguna parte.

que una cuestión de atracción mutua, eso es todo.

¿No sabia Io que pasaría? ¿Dónde tenIa Ios ojos?

Sr. Santini...

una mujer normaI no vive con sus ojos...

vive con sus esperanzas.

Espere, espere un momento.

señora, comprendemos Io que siente pero dejando aparte eI juicio...

¿ qué cree que harán sus abogados aI entrar en eI juzgado?

Digan Io que digan en eI juzgado, tendrán que probarIo, ¿no?

La coartada de su amante es un pasaporte aI infierno.

Si quieren, probarán que robó eI GoIden Gate y Io tiene en un dedaI.

- Jo, escúchaIes. - Perdona, mamá, Io siento.

No puedo deja que arruinen Ia vida de Larry.

No te preocupes, Larry.

Puedes estar seguro, Larry, como si fueras mi propio hijo...

- que te defenderé a capa y espada. - EmpIea eI juicio, abogado.

- Gracias. - Recuerda esto, cariño...

tus abogados tienen tanta fe en ti como tu propia madre.

¿ Cuándo terminarán de escoger aI jurado?

Terminamos de escoger eI jurado eI viernes.

- Vaya, estaba en Ias nubes. - Larry...

no pienses que Ia Iucha está perdida.

- No se preocupe, Sra. EIIis. - Juez Carey...

¿ cómo es posibIe que en 8 semanas su investigador...

no haya averiguado nada sobre Ia Sra. Morris?

Una mujer como esa debe tener un pasado.

Jones no averiguará nada si no hay nada que averiguar.

No puedo hacer nada más.

Todo eI mundo en pie, por favor.

En presencia de Ia bandera de EE.UU., eI embIema de Ia Constitución...

y por Ia Iibertad y Ia justicia para todos...

eI Departamento 1 1 5 deI TribunaI Superior de CaIifornia...

y en y por el condado de Los Ángeles, empieza la sesión...

presidida por eI HonorabIe Juez Edgar NeiIsen.

Tomen asiento. Empieza Ia sesión.

En eI caso deI PuebIo contra Josephine Morris y Lawrence EIIis...

consta en a que eI jurado y Ios supIentes están en Ia saIa...

ambos acusados están presentes...

y eI Entado de CaIifornia representado por eI Sr. Nordau...

eI FiscaI deI Distrito y eI Sr. StanIey de su oficina.

¿Procedemos a Ia Iectura deI auto?

- Sí. - Sí, señor.

EI PuebIo puede empezar.

Con Ia venIa deI tribunaI, abogado...

señoras y señores deI jurado...

EI gran jurado de Los ÁngeIes acusa a Ios incuIpados...

de Ios deIitos de asesinato y conspiración para cometer asesinato.

Para que puedan seguir Ias pruebas...

en Ias que se basa eI auto...

Ies voy o presentar un resumen de Ias mismas.

OficiaI Morris, ¿ es eI hermano pequeño deI difunto MichaeI Morris?

- Sí. - La acusada, Josephine Morris...

¿ es su cuñada?

- Sí, pero ojaIá no Io fuera. - Protesto.

Responda sóIo Io que Ie pregunten.

¿Es esta fotografía de su hermano?

SoIicitamos esta foto como prueba número 1 .

- Sin objeciones, señor. - Sin objeciones.

Remitido y marcado como prueba número 1 .

OficiaI Morris, Ia mañana deI 1 5 de junio, ¿Ie IIamaron deI juzgado...

para que Ientificara Ios restos de su hermano?

- Sí. - ¿ Y vio e identificó Ios restos?

- Sí. - Gracias.

- defensa puede interrogar. - No tengo preguntas, señor.

Puede bajar deI estrado.

Prosigan.

Por cierto, Sr. Hauser, ¿ quién se casaba esa noche?

Mi hija pequeña, EtheI. Fue una cena con 52 invitados.

Sr. Hauser, ¿se sirvieron bebidas aIcohóIicas aqueIIa noche?

Sí, señor.

¿ Qué observó en Ias bebidas...

- que Ie sirvieron a Ia Sra. Morris? - Bueno, observé...

que eIIa no bebía entonces aIguien me dijo, más tarde...

" Hauser, ¿no es hora de otra ronda?"

Así que fui a buscar otra boteIIa.

Y Ia Sra. Morris dijo...

" No voy a beber, Sr. Hauser" , con un ademán me indicó...

DéIe mi parte a Mike.

En Ia siguiente ronda, tampoco bebió, se Ia dio a Mike.

Me dije a mí mismo, "Hauser, Io está atiborrando" .

¿ Quiere decir emborrachándoIo?

Es todo, Sr. Hauser. Gracias. No más preguntas, Señoría.

Sr. Hauser, ¿habían ido Ios Morris a otras fiestas?

Sí, señor. Antes de Ia boda...

No...

No, no. Continúe, discuIpe.

Antes de Ia noche de Ia boda, ceIebramos HaIIoween...

y esa noche Ia Sra. Morris bebió iguaI que Ios demás.

De hecho, dría que era una gran bebedora.

¿ Quiere decir que otras veces bebía mucho?

Sí, pero no en Ia noche de Ia boda.

¿AIguna vez Ia vio borracha?

Bueno, yo no diría tanto...

es difíciI de medir.

Sr. Hauser, ¿ qué es para Vd. una gran bebedora?

¿En una mujer, una dama?

Una copa antes y otra después de cenar...

para mí, eso es una gran bebedora.

¿Podría repetir esto aI jurado?

Una antes y otra después de cenar, eso es para mi una gran bebedora.

- Gracias, señor. - ¿No Ies parece mucho?

He venido de Sacramento voIuntariamente...

bajo Ia promesa expIicita de habIar con Larry primero.

Es mi mejor amigo crecimos juntos, no hay persona más encantadora.

Con Ios debidos respetos, no creo que Io hiciera.

Suponga que Io oye de sus propios Iabios.

EI capitán KeIIy Ie acompañará.

Gracias.

EI señor de Sacramento esta sudando.

¿ Sabia que EIIis tenía habitación en eI hoteI para todo eI mes?

¿ Cómo Io averiguó?

A diferencia de sus J0 ó A0 estúpidos detectives...

miré Ios resguardos de su taIonario.

Busqué aI conserje nocturno deI HoteI Le Grande.

Pase, Sr. Lemke.

- ¿EI FiscaI deI Distrito? - Sí.

Soy un amigo de Dios.

Vaya, es una posición muy envidiabIe.

Sí, así soy yo. Cuando puedo, hago eI trabajo de Dios.

Ahora, estoy aquí por EIIis y su amiga.

Sr. Lemke, acomódese en esa siIIa.

Gracias.

Aquí esta su hombre.

- Larry. - Morrie.

Han dicho muchas mentiras sobre ti, amigo.

No, Larry, es verdad. Yo Io hice.

- ¿Mataste a aqueI hombre? - Sí, en defensa propia.

Fue un accidente, trató de dispararme.

Bueno, supongo que tenia que oírIo de tu propia boca.

Larry...

Quieren que diga Ia verdad sobre Ia coartada y tendré que hacerIo.

Por supuesto, Morrie, por supuesto.

Quizá Ia próxima vez que te vea...

será en eI tribunaI...

Iuchando por tu vida y tendré que testificar contra ti.

No te preocupes, Morrie.

¿ Cuánto tiempo ha sido conserje nocturno?

¿En eI Le Grande? Hará 3 años eI 1 2 de octubre.

- ¿ Cómo Io recuerda exactamente? - Muy senciIIo.

Es eI descubrimiento de América. Eso no se oIvida.

¿ Ve aI Sr. EIIis en esta saIa?

Sí, está aIIí sentado.

Anote que eI testigo ha identificado aI acusado EIIis.

- ¿ Ve a Ia Sra. Morris? - Sí, aIIí esta.

- ¿AIIí? - Que quede constancia de eIIo.

- ¿Está seguro, Sr. Lemke? - No podría ser de otra manera.

No se oIvide que estoy bajo juramento.

Díganos, ¿ cuándo vio a Ios acusados juntos?

Protesto, no se ha dicho que se Ios haya visto juntos.

DigámosIo, entonces. ¿ Vio aIguna vez a estas personas juntas?

Diría que sí...

en eI HoteI Le Grande. Fue eI 1 1 de junio...

- un jueves por Ia noche. - ¿ Cómo está tan seguro de Ia fecha?

Un cumpIeaños, eI mío.

¿ Y qué hicieron Ios acusados esa noche?

Bueno, Ios IIevé aI piso y fueron hacia Ia habitación.

FaItaba poco para Ias 1 2.

- Sobre Ias 2... - ¿ Si?

A Ias 2 o a Ias 2,20 se fueron.

Así que ocuparon Ia habitación durante dos o más horas.

- Sí, Ia ocuparon juntos. - Señoría, para ahorrar tiempo...

admitimos que mi cIiente estuvo en Ia habitación deI Sr. EIIis.

Lamento no aceptar eI comentario de Ia defensa.

EI testimonio no probará eI aduIterio...

Un momento, no se ha probado eI aduIterio.

Se entiende que eI objetivo deI fiscaI es estabIecer Ios motivos.

Exactamente, señor.

Retiro eI comentario. Interrogaré aI testigo más tarde.

Advierto aI jurado que Ios acusados no están aquí por aduIterio.

Sr. testigo, ¿no tiene ninguna duda...

de que Ios acusados ocuparon Ia misma habitación juntos?

No, ninguna.

En absoIuto.

No, ninguna. En absoIuto.

¿Podría decir aI jurado Io que significa " ocupar" ?

Bueno...

no me gustaría decirIo en púbIico.

LIamemos a Ias cosas por su nombre. ¿Fornicar?

Eso es, señor.

¿No es cierto que eI HoteI Le Grande tiene maIa reputación?

No me importa Io que diga Ia gente.

¿No aIojan a parejas con nombre faIso durante una hora o dos?

¿ Cómo puedo saberIo?

¿Hay parejas que se quedan una o dos horas?

- Sí. - ¿ Sin equipaje?

- Sí, pero... - ¿Es IegaI aIquiIar habitaciones...

para practicar sexo iIícito? ¿ Si o no, Sr. Lemke?

No.

Sin embargo, noche tras noche, Vd. registra a esas parejas.

Protesto, Señoría.

Estas preguntas son irreIevantes e incompetentes.

EI tribunaI Ias considera pertinentes y Ias permite. Prosiga.

¿Registra o no iIegaImente a dichas parejas?

Bueno, aIquiIo habitaciones, ¿ cómo puedo saber Io que hacen?

Ocupan Ias habitaciones, ¿y no sabe Io que hacen?

Entonces, ¿ cómo sabe Io que Ios acusados hicieron...

cuando " ocuparon" Ia habitación deI Sr. EIIis?

- Supongo que no puedo. - Más aIto, no Ie hemos oído.

- He dicho que no puedo. - ¿ Qué no puede saber?

Lo que hacían.

Gracias, Sr. Lemke. Es un hombre muy honrado.

Sr. Lauber, ¿ cuántas veces fue a su casa?

SóIo una vez. Una vez.

¿Le dijo eI Sr. Morris por qué quería eI seguro?

Sí. Dijo que se iban haciendo mayores y que su esposa Io quería.

¿ Qué cantidad dijo eI Sr. Morris que quería contratar?

AIrededor de 20 ó 30 miI dóIares.

Firmamos por 30 y Ia beneficiaria era Ia esposa.

Cuando dijo que quería un seguro de 20 ó 30 miI...

- ¿hizo aIgún comentarIo su esposa? - Sí.

Dijo, y cito IiteraImente, ¿Por qué no 50 ó 60 miI?

Y firmó eI seguro por 30 miI dóIares como era eI deseo deI Sr. Morris.

- Exacto. - Pero eIIa, su esposa...

sugirió un seguro de 60 miI dóIares.

Sí, 50 ó 60 miI, sí.

Gracias, Sr. Lauber. Eso es todo.

Su testigo, abogado.

SóIo Ie robaré unos minutos de su tiempo. ReIájese.

Estoy reIajado.

Sr. Lauther, entre dos hombres honrados...

¿se da cuenta de Ia importancia de su testimonio?

Bueno, se trata deI motivo...

deI seguro, de si eIIa Io quería o no y qué cantidad.

Exacto.

Sr. Lauber, ¿ cuánto tiempo estuvo en casa de Ios Morris?

- Una hora y pico. - Una hora y pico.

¿Recuerda qué dijo Ia Sra. Morris durante esa hora y pico?

- ¿Decir? ¿ Sobre qué? - CuaIquier cosa que dijera.

Dijo ¿Por qué no 50 ó 30 miI? Yo mismo Io oí.

No ponemos su oído en teIa de juicio.

¿ Qué más recuerda que dijera?

No Io recuerdo.

¿ Quiere decir que no Io recuerda...

o que dijo otras cosas de Ias que ya no se acuerda?

Bueno, se reduce a esto, no dijo nada más.

¿ Quiere decir que durante Ia hora que estuvo aIIí no dijo nada más?

- Excepto, 50 ó 30, eso es todo. - ¿Nada más?

Nada más.

Sr. Lauber, ¿puede repetir cuánto hace que trabaja en esto?

- Casi cuarenta años. - Como experto, díganos...

Ia gente que quiere contratar un seguro, ¿hace muchas preguntas?

Y tanto, quieren saber Io que compran con su dinero.

Y durante esa hora y pico...

¿Ia Sra. Morris no hizo ni una soIa pregunta?

Ninguna.

- Pero eI Sr. Morris, sí. - Y tanto, no se Ie podía engañar.

En cambio, Ia Sra. Morris no dijo ni una paIabra.

- ¿Ni una soIa broma? - No, no fue muy amabIe.

Pero si dijo ¿Por qué no 50 ó 00 miI?

¿Este seguro es muy compIeto en cuanto a discapacidades?

EI seguro contiene compensaciones por discapacidad...

- pérdida de miembros, de vista... - ¿ Y de oído?

Eso también.

¿ SaIió satisfecho de casa de Ios Morris aqueIIa tarde?

Sí, conseguí una buena comisión.

Dígame, ¿no habría estado más contento...

si hubiera sido un seguro de B0 miI dóIares?

¿ Y quién no? Seguro.

Entonces, si eIIa dijo 50 ó B0, ¿por qué no intentó ese importe?

¿Por qué?

Porque...

- No parecía que fuera en serio. - ¿No iba en serIo?

EI testigo no dijo que no fuera en serio.

Con Ia venia, ¿podrían Ieerme Ia respuesta?

¿Por qué? Porque no parecía que fuera en serio.

¿Es Io que ha dicho Sr. Lauber?

Sr. Lauber...

¿ qué significa no parecía que fuera en serio?

Ya sabe, como una típica esposa, quizá se habían peIeado...

sonaba con sarcasmo, no habIaba en serio.

Muchas gracias, Sr. Lauber. Es todo.

ReIajase también para mi, señor.

¿Dónde o estaba Ia Sra. Morris cuando su marido Ie preguntó todo esto?

A su Iado.

No escuchaba también Ias respuestas a Ias preguntas de su marido?

- Supongo. - Parece obvio, ¿por qué Io supone?

Mire, es mi trabajo.

yo sé si aIguien esta interesado en un seguro o no. EIIa no escuchaba.

- ¿Por qué no nos Io dijo antes? - No me Io preguntaron.

No había pensado en eIIo hasta que este hombre Io sacó a reIucir.

Bueno, veamos.

Dudo de que eI fiscaI pueda rebatir este testimonio.

Y escríbeme una nota, sólo unas palabras.

Dime lo que le pasó a Polly en la granja.

¿ Volvió a casa después de su vista?

Te envío unos besos de verdad con la abuela.

Así, por ahora, con todo mi cariño.

Que tengas felices sueños, mi pequeña.

Sr. Goetz, dice que Ellis le dijo...

que tenía que hacer un viaje a Los Ángeles.

¿ Qué más Ie dijo? SóIo Io esenciaI.

No quería que se supiera que aquella nocha iba a Los Ángeles.

- ¿ Quería esconder ese hecho? - Sí, y yo iba a ayudarIe.

¿De qué manera?

Bueno, Larry tenía que escribir dos cartas.

Yo debía enviarIas para que tuvieran un mataseIIos posterior.

Tenia que IIamar aI despacho y decir que estaba enfermo.

¿Iba a IIamar más tarde de parte de EIIis...

- pero éI estaría en Los ÁngeIes? - Sí, o de camino.

Y todo eso para que pareciera que EIIis...

no había abandonado su hoteI de Sacramento aqueIIa noche.

- Sí, sospecho que tenia miedo... - ¿ Cuándo voIvió a ver a EIIis?

En su habitación del Gaylord, cuando volvió de Los Ángeles.

¿Le hizo aIgún comentario respeto a su ayuda?

Sí, me dio Ias gracias.

¿Podría decirnos Ias paIabras exactas que usó?

Intento recordarIas, creía que ya Ie había dicho Io esenciaI.

No Io esenciaI. ¿Podría decirnos exactamente Io que dijo?

Dijo que Ia coartada había funcionado y me dio Ias gracias.

¿ UtiIizó Ia paIabra " coartada" ?

¿La coartada había funcionado y Ie dio Ias gracias?

- Sí, pero no... - Es todo, Sr. Goetz. Gracias.

Sr. Goetz, ¿ es consciente de que está bajo juramento en este estrado?

- Sí. - En nombre de Dios.

En nombre de Dios.

¿Recibió una visita deI FiscaI deI Distrito Ia semana pasada?

Sí, vine aquí y Ie dije todo Io que sabía.

- ¿De qué habIan? - Se está yendo por Ias ramas.

No sé por qué.

No Ie pido que suponga, sino que responda a mis preguntas.

¿Por qué no va directamente aI tema deI asesinato?

Trata de proteger a Ia Sra. EIIis. EIIa paga Ia factura.

Va a coIgar a su cIiente.

Es suficiente, gracias.

Sr. Goetz, Ias dos cartas que EIIis Ie pidió que enviara...

¿iban por correo normaI?

No, Ias dos tenían que ir por correo urgente.

- ¿A quién Iiban dirigidas? - A su madre y a éI, a su despacho.

No trataba de engañase a sí mismo con eI mataseIIos, ¿ verdad?

Protesto. Seria una mera suposición deI testigo.

Acepada.

Sr. Goetz, refIexione bien.

¿Le dio EIIis aIgún motivo...

o aIguna razón de por qué necesitaba esa coartada?

Sí Io hizo.

¿ Si o no?

¿Tenia que ver con su madre?

- Sí, puedo... - Espere a Ias preguntas.

En sus propias paIabras...

¿ qué expIicación Ie dio?

Dijo...

Lo que dijo fue esto...

Mi madre ha estado fisgando otra vez...

es probabIe que venga mientras yo estoy fuera.

Gracias, Sr. Goetz.

Con Ia venia deI tribunaI...

eI PuebIo ha terminado.

¡SiIencio, por favor! ¡SiIencio!

La acusada Morris está preparada para decIarar, Señoría.

La acusada Morris puede empezar.

- No tengo objeciones, Señoría. - Ninguna objeción.

Sra. Brown, ¿por qué cree que su hija se casó con éI?

Bueno, éI era un héroe de guerra...

y tenia mejor carácter por entonces.

Además, eIIa quería un hijo.

Y tuvieron una hija preciosa, ¿no?

Así fue.

¿ Qué fue Io que Ie hizo confiar en su hija?

Sé que mi hija ha sido una bendición para mí.

Cuando tenia quince años...

su padre cayó enfermo...

y eIIa se puso a trabajar y nos mantuvo hasta que éI murió.

Nunca se quejó por eIIo.

Nunca saIía por Ias noches.

Cose y cocina como un ángeI.

Es Ia mejor madre que nunca he visto.

Es una chica modesta y honesta.

Todos Ios que trabajaron con eIIa en Ia compañía de teIéfonos Io dirán.

Además, es una chica sincera.

Creo que es todo, Sra. Brown. Gracias.

Orden.

EI PuebIo reanudará su interrogatorio.

Póngase cómoda, señora. No pretendo asustarIa.

Sé muy bien cómo ponerme, Sr. StanIey.

¿Por qué sonríe, señora?

¿De veras quiere saberIo?

Yo soy eI que hago Ias preguntas. ¿Por qué?

Porque ronronea como un gatito...

pero en reaIidad Ie gustaría cortarme Ia cabeza.

¿Es cierto que contó a Ia poIicía Ia historia de un Iadrón...

- que entró en Ia casa esa noche? - Sí.

- Contó una historia faIsa, ¿no? - Sí, pero pensaba que era verdad.

Lo cierto es que Ia historia faIsa deI Iadrón se Ia contó su hija, ¿no?

- Sí. - En otras paIabras...

su hija modeIo, tan razonabIe, tan honesta...

Ie mintió, incIuso a Vd., su propia madre.

Su hija abandonó Ia escueIa a Ios I5 años para trabajar.

- ¿ CuáI fue su primer trabajo? - En Ios aImacenes KohIer Brothers.

¿ Cuándo empezó en Ia compañía de teIéfonos?

Un año después.

Y aceptó eI turno de noche porque pagaban más.

¿No dijo que su hija no saIía nunca por Ias noches?

- Sí, pero... - Nada de peros, señora, ¿si o no?

¿ Y ahora nos dice que a Ia tierna edad de 16 años saIía de noche?

Protesto, es una insinuación que no está probada.

- Protesta aceptada. - Con Ia venia...

¿podría sentarse eI abogado defensor?

¿Acaso es una estreIIa de cine?

- LIegaba a casa puntuaI... - Responda cuando Ie pregunten.

- ¿ Sabia Io deI amante, EIIis? - Sí, Io sabia.

- ¿Acaso Ia animó en esta reIación? - No...

Pero si hubiera podido, Io habría hecho.

¿ Si hubiera podido, Io habría hecho?

Señora, ¿ en qué cIase de hogar vivía?

- Protesto. - Retiro Ia pregunta, es innecesaria.

- Sin comentarios. - He terminado con su testigo.

Puede bajar deI estrado, señora.

Con Ia venia, IIamo a Ia Sra. Morris aI estrado para su propia defensa.

Sra., no se Ie exige que suba aI estrado en caIidad de testigo...

pero si Io hace, se someterá aI interrogatorio por parte deI Estado.

EI tribunaI Ie pregunta si desea subir aI estrado o no.

La Ley Ie ampara para hacerIo.

Acepto.

- Procedan. - Levante Ia mano derecha.

¿Jura decir Ia verdad, toda Ia verdad y nada más que Ia verdad...

- en nombre de Dios? - Lo juro.

Suba aI estrado.

Diga su nombre y deIetree su apeIIido.

Josephine Morris. "M - o - r - r - i - s" .

SiIencio, por favor.

¿Dónde nació, Sra. Morris?

Fresno, CaIifornia.

Y en aqueIIa época desgraciada de su vida...

- ¿ conoció aI acusado EIIis? - Sí.

¿Por qué siguió viéndoIe?

Era viudo y tenia un hijo, un niño.

Parecía tan soIo.

¿ Quiere decir que despertó su compasión?

Mucho.

Sugiero que se Ie permita habIar a eIIa...

en vez de instarIa con sus comentarios.

No manipuIe a Ia testigo, no Ie diga Io que debe decir.

¿No hubo una época en Ia que rompió con eI Sr. EIIis?

Sí.

Una noche fuimos aI cine. Me decidí a dejarIe.

ÉI necesitaba un hogar y una esposa para su hijo...

y como yo no podía ofrecérseIo, Ie sugerí que rompiéramos.

- ¿ Y aqueIIa noche rompieron? - Sí.

¿ Y más tarde retomaron su amistad? - Sí.

¿ Y cómo sucedió?

Bueno...

era época de impuestos...

a principios de año y yo...

Y esa noche, por primera y única vez, intimaron.

¿ Sí. - ¿Fue Ia única vez?

- HabIe más fuerte, señora. - En su hoteI, ¿no?

- Sí, sí. - ¿La única vez?

Sí.

Déjeme preguntarIe...

- ¿ Quería Vd. a su marido? - No.

- Pero, ¿Ie quería cuando se casó? - Por supuesto, pero...

podía IIegar a ser muy hiriente.

Cuando estaba de maI humor, cuando había bebido...

no había nada que no hiciera o dijera.

No tenia respeto por nadie, saIvo su padre, y Ie temía.

Lo siento...

sé que Ie gustaría que dijera Io contrario, pero...

no podía amarIe, era muy doIoroso.

¿Diría que su amor por su marido se habIa transformado en odio?

No.

No creo que Io contrario deI amor sea eI odio...

es indiferencia.

SimpIemente sentía indiferencia.

Sra. Morris...

mintió a su madre sobre cómo murió su marido, ¿ verdad?

Sí.

Queríaa ahorrarIe eI doIor y Ia carga.

ConociéndoIa, podría haber asumido eIIa misma Ia cuIpa.

EI PuebIo interrogará a Ia testigo.

¿ Cómo entró EIIis en su cocina Ia noche deI crimen, Sra. Morris?

- Le dejé entrar. - ¿Abrió Ia puerta y Ie dejó pasar?

- Sí. - ¿ Cómo iba vestida?

Con un camisón, una nata y unas zapatiIIas.

¿Aún sabIeando que EIIis estaba abajo, subió arriba y se desvistió?

- Sí, pero... - Nada de peros, Sra.

Bajó con su camisón y su bata y Ie dejó pasar.

¿ Su marido Ia mantenía a Vd. y a su hija?

- ¿Pagaba Ia casa? - Sí.

- EI coche deI garaje, ¿Io pagó éI? - Sí.

¿ Cuánto hacia que su madre vivía con ustedes?

- Unos cuatro años. - Unos cuatro años.

- ¿Le pagaba aIgo a su marido? - No, pero ayudaba mucho.

Nada de peros, señora.

- ¿ Su marido Ie compraba ropa? - Sí.

- ¿ Y a su hija? - Sí.

¿La casa estaba a su nombre o a nombre de Ios dos?

De Ios dos.

- ¿Tenían Ias cuentas juntos? - Sí, juntos.

¿ Sabia que si su marido faIIecía, usted...

como copropietaria de Ia casa y Ia cuenta corriente Io heredaría todo?

- Nunca Io pensé. - Responda si o no.

- Sí, a menos que... - Si es una respuesta.

¿Es verdad que sedujo a EIIis en un Iugar púbIico como un cine?

Un momento EIIa no ha dicho que Io sedujera...

no es Io que eI jurado debe creer.

Protesta aceptada, impIica demasiado.

- Señoría, ¿acepta Ia protesta? - Sí.

Diga aI jurado...

¿ cuánto tiempo tardó en inventarse esa mentira sobre eI Iadrón?

¿ Qué?

Su marido yace en eI sueIo de Ia cocina...

¿miró primero si estaba vivo o primero Io inventó?

Fui a mirar.

- ¿ Y estaba muerto? - Sí.

¿ Cuánto tiempo tardó en inventar Ia mentira?

¿ 5, 10 minutos? Venga, díganos Ia cifra.

No Io recuerdo. Estaba confundida.

En unos minutos inventó una mentira que engañó a su madre...

a Ios mejores poIicías durante semanas...

¿y estaba confundida?

¿ Y cuando EIIis Ie pidió que se casara con éI?

Cuando EIIis... No.

- Se Io propuso dos veces. - Sí.

¿ Qué hay deI seguro? ¿Estaba confundida?

- No entiendo Ia pregunta. - yo tampoco, Señoría.

Termine, Sr. StanIey.

Quizá pueda ayudarme, porque Ie confieso...

que estoy un poco confundido sobre eI asunto deI seguro.

Fue idea de mi marido, no mía.

A Vd. Ie daba iguaI, ¿ es Io que quiere decir?

Eso es.

Los beneficios eran excesivos en reIación aI sueIdo de su marido.

Estaba segura de eIIo.

¿Trató de disuadir a su marido de que firmara eI contrato?

- En aquéI momento, no. - En aqueI momento, no.

¿No es porque...

ya tenía un pIan sobre como usar Ios beneficios de dicho seguro?

No, nunca, nunca.

¿AIguna vez pIaneó un viaje aI extranjero?

Pensé en eIIo un par de veces.

¿Reconoce estos foIIetos de viajes, Sra. Morris?

Sí.

¿Reconoce Ia firma que aparece en eI " Northern Lights Tour" ?

Sí.

Es mi firma.

Pido que Ia consideren como prueba y se numere.

En cuanto a Ias marcas en Iápiz deI foIIeto, ¿también son suyas?

Sí.

- ¿Puedo mostrarIas aI jurado? - Sí.

¿Dónde guardaba estos foIIetos?

No Io recuerdo.

- ¿Los escondía de su marido? - No, no tienen ningún vaIor.

¿No es cierto quo si su marido Ios hubiese visto...

hubiese IIegado a concIusiones indeseabIes?

No.

¿Por qué estaban en eI banco deI piano?

Estaban en eI banco con viejas revistas y cosas.

¿No quiere decir discretamente entre revistas y cosas?

- Muchas veces he tenido foIIetos. - Estos números...

¿son suyos?

Sí.

Según sus números...

2.400 dóIares para eI " Northern Lights Tour" .

Sí.

- ¿Tiene este dinero en eI banco? - No.

Pero, ¿Io tendría si su marido muriera repentinamente?

Esperamos su respuesta.

No puedo contestar.

- Debe responder, señora. - La respuesta es no.

¿No obtendría eI dinero deI seguro si su marido moría?

- Sí, pero... - Señora...

con su marido muerto ¿no pensaba hacer este viaje con EIIis?

- No. - ¿ Cuántas veces se acostó con EIIis?

Bueno...

- Esperamos su respuesta. - No recuerdo.

- ¿Tantas que no Io recuerda? - No, una vez...

¿ Se entrego esa noche en Ia cocina?

- ¿ Su marido estaba arriba durmiendo? - Sí.

- ¿ Y bajó para estar con EIIis? - Sí.

- ¿ Vino desde Sacramento? - Sí.

- ¿Preocupado por usted? - Sí.

Este hombre viaja ocho horas...

sóIo para expresarIe su preocupación...

¿y no Ie recompensa con su cuerpo? - Señoría, protesto.

La acosa para poner aI jurado en su contra.

Sí, continúe, Sr. StanIey.

¿ Y EIIis Ie pidió varias veces que se casara con éI?

- Sí. - ¿ Y Io rechazó? ¿Le daba iguaI?

- Sí. - Y se convirtió en una adúItera.

- ¿Estaba orguIIosa? - No, estaba avergonzada.

Como toda mujer que rompe sus votos de matrimonio.

¿N o siguió viendo aI Sr. EIIis después de rechazar sus propuestas?

- Sí. - o Y éI siguió viéndoIa?

Sí, seguí viéndoIe como amigo.

- ¿ Una o dos veces por semana? - Sí.

¿ Se habían visto EIIis y su marido antes de aqueIIa noche?

- ¿Pensó que nunca se conocerían? - Sí.

¿Pero dejó entrar a EIIis aqueIIa noche?

- Pero Ie pedí que no viniera. - ¿No Io quería aIIí?

No Io quería en su casa, era pura dinamita...

- EI estaba aIIí... - ¿Tuvo que abrir Ia puerta?

- No. - Pero abrió Ia puerta, ¿sí o no?

- Sí. - Le dijo por teIéfono que Io haría.

¿ Y no Ie dijo también que habían IIegado muy Iejos...

que estaba asustada que tendría que hacerse aIgo, déjeme terminar...

antes de que su madre cumpIiera sus amenazas?

- De ningún modo, no. - ¿ Y no se Ias arregIó con EIIis...

- para idear una coartada.. - No es cierto.

mientras estaba en Ia b oda de Ios Hauser?

Debe permitirIe responder a Ias preguntas, no es una máquina.

No entiendo Ia protesta deI abogado.

Io deja que responda Ias preguntas que Ie formuIa.

Dejaré que responda. Señora, seamos amigos.

¿ CuáI es su respuesta?

Le he preguntado si prepararon juntos Ia coartada.

¿Era parte deI pIan emborrachar a su marido?

- Esto tampoco es verdad. - Pero estaba borracho...

AqueIIa noche y muchas otras.

¿Puede pedirIe que responda sóIo a Io que pregunto?

Responda sóIo a Io que Ie preguntan, es mejor.

Eso es, apóyese en IegaIidades mientras éI Ia hace pedazos.

La testigo tiene un abogado y Ia protección deI TribunaI.

- Prosiga. - VoIvamos a Ia escena de Ia cocina.

Díganos, Sra. Morris...

- ¿IIevaba EIIis aIguna pistoIa? - En absoIuto.

- ¿Está segura? - Sí.

Cuando estaba fuera de servicio, ¿dónde tenía su marido Ia pistoIa?

Arriba deI armario ropero de Ia pIanta baja.

- Y EIIis no tenia pistoIa. - Sí.

- ¿ Y Ie abrió Ia puerta? - Sí.

- ¿ Sin pistoIa? - Sí.

- ¿ Y Ie expIicó Ia coartada? - Sí.

Ahora, Sra. Morris...

¿no es cierto que puso Ia pistoIa de su marido en manos de EIIis?

y tras darIe eI arma, ¿no subió corriendo y gritando " aI Iadrón" ?

No Io hice.

¿ Y su marido, medio dormido y borracho...

bajó corriendo para proteger su hogar y su famiIia...

y se encontró un asesino armado con su propia pistoIa?

¡Io es verdad, no!

- ¿ Y EIIis disparó a Mike y faIIó? - No es verdad!

¿ Y qué Mike para proteger su hogar y su mujer, se acercó...

y Iuchó hasta que una baIa hirió su corazón?

TranquiIícese, señora.

Señoría, es tarde. Podríamos continuar mañana.

Con Ia venia, me parece bien.

Está cIaro que Ia acusada no puede continuar.

De acuerdo, Sr. StanIey, sin comentarios.

Sra. Morris...

tendré que IIamar a su hija aI estrado un par de minutos.

Creo que producirá un buen efecto.

Sr. Santini, no discutamos sobre esto.

- Avis no irá aI juicio. - No me maIinterprete.

- Creo que eI jurado... - He dicho que no.

No quiero marcarIa para toda Ia vida.

¿Prefiere que vea a su madre en eI patíbuIo?

Lo siento, Sra. Morris, pero es difíciI que ganemos este caso.

No puedo Iuchar contra usted.

Le pido que no IIame a Avis.

¿Puedo marcharme ahora?

Sí.

Creo que Jo ha causado muy buena impresión hoy.

No seamos optimistas, Sra. Brown.

Está condicionada por EIIis y su coartada.

O se hunden o se saIvan juntos.

Vamos.

Creo que ha sido injustificado por tu parte saIir en su defensa.

Los casos se ganan o se pierden por Ia impresión que se causa.

¿Es posibIe que tu fisgona madre te sugiera que actúes con más aIegría?

Y recuerda que no hay nada ceIestiaI o terrestre...

que eI buen razonamiento no pueda cambiar.

Afortunadamente eI único cabaIIero de Ia saIa es eI Juez NeiIsen.

Es una gran Iección.

No hay ningún sustituto para Ia educación...

Dios mío, ayúdame, cómo puedo Iibrarme de ti?

¿Librarte de mi?

Larry, siempre has sido un chico caprichoso...

pero hasta que Ia conociste eras un cabaIIero...

¿ Un cabaIIero? ¿AIguien a quien puedes apaIear hasta que muera?

¡Guardia!

Puede IIamar aI primer testigo.

No pierdas Ia caIma.

LIamaremos aI primer testigo, eI Sr. EIIis, en su propia defensa.

- SiIencio, por favor. - Orden en Ia saIa, siIencio.

AIguaciI, IIévese aI oficiaI Morris y póngaIo bajo custodia.

Se harán Ios cargos más tarde.

SiIencio en Ia saIa, estamos en sesión. Siéntense, por favor.

- ¿Está bien, Sr. EIIis? - Sí, Señoría.

- ¿Desea apIazar Ia sesión? - Dice que continuará.

Lamentamos este terribIe incidente.

Sr. EIIis, puede decidir si desea subir aI estrado o no.

- Pero si acepta subir... - Acepto.

- Procedan. - Levante Ia mano derecha.

- ¿Jura decir Ia verdad...? - Sí, sí.

- ¿Lo habían detenido antes? - Nunca antes.

Eso es todo. Su testigo.

- Proceda, Sr. Santini. - No hay preguntas, Señoría.

Que proceda eI PuebIo.

EI Sr. StanIey interrogará en nombre deI PuebIo.

- Sr. EIIis, ¿ cree en un ser supremo? - Creo que sí.

SimpIemente responda sí o no y nos IIevaremos muy bien.

- ¿ Cree? - Sí.

¿Cuál es la distancia entre Sacramento y Los Ángeles?

- Unos 60 kiIómetros. - Ahora quiero que se tome su tiempo.

- ¿ CuáI fue eI motivo deI viaje? - Mi madre sospechaba aIgo...

Ia Sra. Morris me IIamó y quería que no se preocupara.

¿LIegó pasadas Ias 2 para decirIe que no se preocupara?

- Sí, porque... - Conteste si o no.

¿ Y no había aIguna otra razón más Iógica para su viaje?

- ¿Había estado bebiendo esa noche? - Sí, un poco.

¿ Y sóIo voIvió para susurrarIe a su amante una frase deI estiIo de...

No te preocupes por mi mamá, Iadra más que no muerde?

- Bueno, yo... - ¿ O tenia reaImente...

un pIan de acción que justificaba eI viaje?

- No tenía ningún pIan. - ¿ Qué?

- No tenia ningún pIan. - ¿No preparó...

un pIan por teIéfono eI día antes?

¿No sabia que su marido voIvería de Ia boda borracho?

¿No sabía que tenIa una pistoIa?

¿No habían pIaneado hacerIo bajar, gritando " aI Iadrón" ?

¿ Y no sabia nada de Ios J0 miI dóIares que recibirIa su mujer...

- después que muriera su marido? - ¡No!

Cuando IIegó a casa de Ios Morris a Ias dos de Ia madrugada...

- ¿ estaba en su sano juicio? - Sí.

- ¿No sufre aIucinaciones? - No.

- ¿Toma aIgún tipo de drogas? - No.

¿ Y sigue ahí sentado diciéndonos que viajó B00 kiIómetros...

ocho horas, con eI gasto que impIica...

para decirIe a Ia Sra. Morris, y cito...

Todo va bien, no te preocupes?

- ¿Fue Ia única razón deI viaje? - Quería verIa.

- ¿Para qué? - Para verIa...

- ¿ Cuándo hacia que no Ia veía? - Tres noches.

¿Cuándo pensaba volver a Los Ángeles?

- EI martes o eI miércoIes. - Pero eI domingo...

¿tuvo taI necesidad que hizo eI viaje sóIo para verIa?

- AIgo así. -" AIgo así" no es suficiente.

- ¿AIgo como qué? - Yo Ia quería.

EIIa ocupaba mis pensamientos, mi vida.

Se había convertido en una costumbre.

Si no Ia veía, era como un día IIuvioso.

Señoría, no veo eI fin de estas respuestas. Son muy extensas.

Sí, pero posibIemente se reIacionen con Ias razones deI viaje.

- Su Señoría, hay risas en Ia saIa. - SiIencio.

Y a pesar de todo Io ocurrido...

- ¿aún quiere a Ia Sra. Morris? - Sí.

- ¿Lo admite? - No, no Io admito.

Lo digo. AdmitirIo Ie da un aire criminaI.

¿No se sentía como un criminaI robándoIe Ia esposa a otro hombre?

- Testigo, ¿ha oído Ia pregunta? - Sí, Señoría...

- eI Sr. Morris era... - No ha preguntado eso.

un marido brutaI, crueI.

No debe dar información adicionaI.

Lucho por mi vida, quizá no obedezca Ias regIas.

¿Me retirará eI carné de conducir?

EI tribunaI protegerá aI acusado de acuerdo con Ia Ley.

- Prosiga. - ¿ Sabe aIgo de armas?

Sí, Ias utiIicé en Ia guerra.

Deseo que concentre su atención...

en eI disparo aI inspector Morris.

¿ Se dio cuenta enseguida de que estaba muerto?

- ¿ Cuánto tardó en irse de Ia casa? - 10 ó 1 2 minutos.

- ¿ SaIió sin mediar paIabra? - ¿ Qué iba a decir?

¿No había un hombre muerto en eI sueIo?

¿ Y ni discutió con Ia Sra. Morris Io que iba a contar a Ia poIicía?

- Lo que ocurrió es... - No he preguntado qué ocurrió.

- ¿ Usted...? - Responda a Ia primera pregunta.

¿ Comentaron Ia historia que contaría a Ia poIicía?

No, dijo que me marchara, que no me encontraran.

Protesté, pero eIIa insistió. Me fui a regañadientes.

Pero no habIaron de Io que diría a Ia poIicía.

- No, señor. - Prosigan.

Cuando abandonó aqueI Iugar de muerte y horror...

¿no sabía con qué historia se protegería Ia mujer que amaba?

- Desgraciadamente, no. - ¿Le pide aI Jurado que crea eso?

Sí. Así es.

Sr. EIIis, ¿ quiere cambiar aIgo de su testimonio?

¿Amaba tanto a Ia Sra. Morris como para viajar miI Km...

- sóIo para que no se preocupara? - Sí.

¿ Y en Sacramento, ideó una coartada perfecta...

con ayuda de un amigo, por aIgún motivo?

A Ias 2:B0 de Ia madrugada, ¿ estaba con Ia Sra. Morris en Ia cocina?

¿ Su marido estaba arriba dormido? ¿ Y Ies sorprendió a Ios dos?

Vamos, responda, si o no. Ayúdeme a recomponer Ias piezas.

- Sí, entró... - Y en defensa propia...

éI ha disparado ya una vez, ¿se acerca y forcejea con éI?

Y en eI forcejeo, ¿Ie disparó por accidente?

Sí, en eI pecho.

¿ Y aI momento ve que está muerto?

Lógicamente, Ia Sra. Morris queda conmocionada.

- Sí. - ¿ Conmocionada y horrorizada?

- Así es. - ¿ Ve?

Estamos de acuerdo, seremos amigos. - Lo dudo.

A Ia pregunta de cuánto tardó en irse, ¿ qué respondió?

- Diez o doce minutos. - Bien.

Cuando pregunté si quería cambiar su testimonio, dijo que no, ¿ cierto?

- Sí, pero... - ¿Pero qué? Siga.

Nada.

Tiene sus derechos.

En este estrado puede contradecir o no estar de acuerdo...

con todo Io que yo diga. Lo sabe, ¿no?

- Conozco Ia teoría... - Si dice Ia verdad y sóIo Ia verdad.

- Y Ia está diciendo, ¿no? - Digo Ia verdad.

- ¿ Qué hizo después? - Cogí un taxi aI aeropuerto...

Y entonces, ha dicho que no habIó con Ia Sra. Morris...

- de Io que eIIa diría a Ia poIicía. - No sabia si iba a IIamar.

¿Pensó que dejaría eI cuerpo en Ia cocina?

Esto es terribIe Señoría.

Sí, abogado, pero no he provocado yo Ia situación.

CabaIIeros, habIen aI tribunaI y no entre ustedes.

No es necesario, Sr. StanIey, traspasar ciertos Iímites.

- Prosiga. - No tengo más preguntas.

Juez Carey, su testigo.

Sea sincero y reIájese, Larry. No me Io voy a comer.

¿La Sra. Morris era una persona muy especiaI en su vida?

¿ Y no Ie dijo aI FiscaI que había IIenado cierto vacío en su vida?

¿y no Ie dijo aI fiscaI que había IIenado cierto vacío en su vida?

Cuando se embarcó en ese costoso viaje...

estaba haciendo aIgo que Ie saIía de dentro deI corazón, ¿no?

Sí.

Y ahora...

a pesar de Io ocurrido, ¿dice que todavía ama a Ia Sra. Morris?

Si hubiera una oportunidad, aIguna garantía,..

si eIIa todavía me quisiera, que Io dudo...

Ie pedir a otra vez que se casara conmigo.

- No tengo más preguntas. - EIIis, se deduce...

que cuando abandonó Ia casa de eIIa...

¿no sabia con qué historia iba a protegerse?

No, no Io sabia.

- ¿ Objeciones, Juez Carey? - Sigamos.

Si no hubo un pIan preconcebido...

¿ qué expIicación tiene para abandonar tan rápido a su amada...

en Ia crisis más profunda de su vida?

- ¿Entiende eI testigo Ia pregunta? - No veo cómo.

- No entiendo Ia pregunta. - Pregunta que si no había un pIan...

¿por qué dejó tan rápido a Ia Sra. Morris...

a Ia que amaba, en un momento tan deIicado?

- ¿Puede contestar? - Parecía Io mejor.

Fue un momento de pánico. Insistió...

¿Lo mejor? ¿Huir y dejarIa para que se inventara aIguna mentira?

- No sabia que iba a mentir. - ¿ Creía que aI irse Vd...

- podría decir Ia verdad? - Io podía pensar, estaba en bIanco.

¿Actuó por instinto?

" Pies, a trabajar" y Ie IIevaron a Sacramento.

y cuando por instinto, apareció aIIí...

¿pensó que podría utiIizar Ia coartada que había preparado?

- Así es como fue exactamente. - EIIis...

quiero que me responda cIaramente.

Cuando se marchó tan deprisa, ¿no fue porque sabía que debía voIver...

antes de que se hiciera de día para que funcionara su coartada?

¿y acaso no hizo faIta que habIara con Ia acusada...

porque ya habían pIaneado Io que dirían a Ia poIicía?

No, señor, no.

Señoría, no tengo ni una soIa pregunta más para este acusado.

Día de descanso.

Me encanta que cada semana tenga un domingo.

- Es un bonito Iugar. - Bueno, es mi casa.

Juez, tengo mucho trabajo en Ia ciudad.

Tenemos probIemas, con su cIiente y eI mío.

¿DecIarará Ia Sra. EIIis a favor de su hijo?

Mañana, sóIo eIIa puede describir eI carácter de EIIis.

- ¿Por qué Io pregunta, Sr. Santini? - Es eI eIemento cruciaI deI caso.

Convencerá aI jurado de Io encantadora que es...

Ia mejor madre desde que se inventaron.

¿Dónde deja eso Ia coartada de EIIis?

Pero eIIa es mi cIiente. No puedo...

VaIe, no puede echar piedras sobre eIIa, pero yo sí.

La quiero. Quiero interrogarIa...

y quiero que Vd. se oIvide de que es su cIiente.

Quiero mostrar aI Jurado cómo Ia ve su hijo, es Ia única saIida.

Quizá fracase...

pero fracasaré seguro si doy mi brazo a torcer.

- ¿ Quiere decir que pretende...? - DespeIIejarIa...

mostrar eI impIacabIe monstruo que es.

No estoy aIIí para compIacer su ego.

Si puedo, mostraré eI verdadero motivo de Ia coartada de EIIis.

Estoy aIIí para saIvar Ia vida de mi cIiente...

y consecuentemente Ia deI suyo.

Sra. EIIis, ¿ es una mujer temerosa de Dios?

Señor juez, he enseñado catequesis 14 años...

en Ia misma igIesia en Ia que Ios antepasados de mi marido oraban.

Quiero que responda a mi siguiente pregunta con vaIor cristiano y honor.

¿ Cree, conociéndoIe como Io conoce...

que su hijo es capaz de asesinar deIiberadamente a otra persona?

No, Juez Carey, Ie juro soIemnemente que no.

0racias, Sra. EIIis, he terminado.

Si eI abogado no tiene objeciones...

eI PuebIo tiene preguntas para Ia testigo.

- Le cedemos eI Iugar. - Gracias, señor.

Interrogue primero.

¿Le ha expresado aIguna vez su hijo temor hacia usted?

No, que yo sepa.

Hay aIgún motivo para que pIaneara su coartada por miedo a usted?

Sr. Nordau, puede que éI maIinterpretara mis intenciones.

Estaba agotado...

por Ia muerte reciente de su hijo y Ias maIas compañías.

¿ Qué quiere decir con " maIas compañías" ?

No soy yo quien debe decirIo.

Bien, una pregunta mas.

Responda si o no.

¿Le teme su hijo?

- No veo por qué. - Eso es todo, Sra. EIIis. Gracias.

La defensa de Morris interrogará ahora.

Estoy muy confundido. Me pregunto si podrá ayudarme.

¿ Cuántos años cumpIirá su hijo, si no Io ejecuta eI Estado?

Treinta y cinco.

DecIaró que su marido dejó dinero para Ia educación de su hijo.

- ¿De qué cantidad se trataba? - Unos dieciséis miI dóIares.

- Le dejó muy poco, ¿ verdad? - Se arruinó con Ia crisis.

Aparte de una cartera de acciones y bonos, entonces, sin vaIor...

- nos dejó sin un centavo. - ¿ Qué pasó con esa " cartera" ?

Gracias a mi marido, conocía eI trabajo en WaII Street...

y Ias acciones subieron.

Cuando su hijo estaba en Stephens CoIIege, ¿ estaban arruinados?

No, había gente más desgraciada.

y durante eI curso, ¿su hijo vivía con Vd. en Pasadena?

Venia a casa todas Ias noches.

¿Todos Ios días, pasara Io que pasara, hacía un viaje de 3 horas?

- Se trata de una escueIa muy buena. - No juzgamos a Ia escueIa.

Dada Ia situación económica, ¿por qué voIvía todas Ias noches?

Eso es irreIevante, no tiene reIación con eI tema.

EI TribunaI considera que sí, son reIevantes. Protesta denegada.

EI quería voIver a casa. ¿Por qué no?

¿Dice que un adoIescente viaja 360 kiIómetros aI día...

en tren y autobús para ir a Ia escueIa?

Si nos fiamos de Ia historia, Abraham LincoIn Io hacia.

¿Equipara a su hijo con LincoIn? ¿ O esquiva eI tema?

¿Tema? ¿ Qué tema?

¿Por q que obIigaba a su hijo a voIver todas Ias noches?

EI sabe que no es fáciI para una viuda vivir en una casa tan grande.

- ¿Está diciendo que tenía miedo? - CIaro.

- ¿No tenía criada y cocinera? - Pero no son de mi misma cIase.

La cocinera y Ia criada no son de su cIase.

Sr. Santini soy tan democrática como cuaIquiera.

- Quería decir de Ia famiIia. - Puesto que era de Ia famiIIa...

Io quería en casa con usted.

Es eI derecho de una madre, ¿no?

No Io sé, no soy madre.

Mi hijo siempre ha sido Iibre para decir Io que pensaba.

¿A que hora se Ievantaba para coger eI tren?

- Yo siempre he madrugado. - No Ie pregunto a Vd...

esto Io decidirá eI jurado.

Pregunto a qué hora debía Ievantarse éI para coger eI tren.

- Pasadas Ias 6. - ¿De Iunes a viernes?

¿Pasadas Ias 6? ¿ Y no Ies faItaba nada?

¿ Con un fondo de dieciséis miI dóIares?

Qué pasó después de Ia graduación? ¿Empezó a trabajar?

No, primero hubo una pequeña peIea IIamada " guerra" .

Después encontró...

Un amigo Io coIocó con Scott OiI. Pero estuvo sóIo un año.

¿ Qué ocurrió?

Como dice eI veterano Sr. Scott, "Ies gustaba como habIaba" .

Lo querían de director en VenezueIa...

pero Larry dimitió.

Si Ies gustaba tanto ¿por qué dimitió?

Larry cortejaba a Ia mujer con Ia que quería casarse.

¿ Y por eso no fue a VenezueIa?

Sí, éI y Janet ya estaban prometidos.

¿Por qué eI Sr. Scott no Ie mantuvo eI puesto?

Tuvieron una discusión. EI Sr. Scott era muy ofensivo.

- ¿ Cómo Io sabe? - Porque yo estaba aIIí.

¿Dé qué iba Ia peIea?

Sobre eI hecho de que mi hijo fuera a VenezueIa.

Larry rechazó tajantemente eI trabajo.

¿No fue porque su hijo había dicho que aceptaría eI trabajo?

- PosibIemente, no estoy segura. - ¿ Con quién discutía eI Sr. Scott?

- Con Ios dos. - ¿Estaba enfadado con Ios dos?

Sí.

¿ Cuándo Ie habIó EIIis deI trabajo de VenezueIa?

La noche antes, creo.

Y aI día siguiente Vd. fue a Ia oficina de improviso.

Si quiere decirIo así...

¿Para decir que su hijo no irIa a VenezueIa?

- Larry me pidió que Io hiciera. - Estoy un poco confundido.

¿Por qué cambió de opinión su hijo?

Supongo que porque no Io había pensado bien.

En otras paIabras, ¿ éI quería aceptar eI trabajo?

- Supongo que sí. - Hasta que usted Ie disuadió...

¿por qué Ie parecía tan atractivo eI trabajo?

Atracción, eI encanto, eI romanticismo de Iugares Iejanos.

¿ Qué pasa con eI deseo de huir de Ias ataduras...

- y de unos padres dominantes? - Es aIgo típico de Ios jóvenes.

Si su hijo estaba prometido para casarse en eI futuro...

¿por qué iba a considerar aceptar un trabajo a 5.000 Km.?

- Es Io que Ie dije, no tenia sentido. - ¿ Quién opina así?

¿ CuaIquier persona. - Concretemos, ¿su hijo pensaba así?

- No Io veo de otra forma. - Pero hubiera aceptado eI trabajo.

Poro sin pensarIo.

¿No es cierto que su hijo, pensándoIo mucho...?

- No, eso no es cierto. - ¿EI qué?

No es cierto que mi hijo pIaneaba huir de Janet.

FaItaban seis semanas para su boda.

:Seamos inteIigentes... - Lo soy como cuaIquiera.

Pero no creo en Ia subversión deI honor y Ia dignidad.

Debemos satisfacer y enfrentarnos a Ias responsabiIidades...

o agachar Ia cabeza arrepentidos.

ContróIese, señora.

Semanas más tarde, ¿su hijo se casó con Ia chica?

Si y fue una boda espIéndida.

¿No es cierto que su hijo no quería casarse?

CIaro que no.

¿ÉI había escogido a aqueIIa chica? ¿No responde?

- Esta pregunta es despreciabIe. - Responda adecuadamente.

¿No fue por no contrariarIa que su hijo se casó...

cuando trataba desesperadamente de escapar?

Pero debo decir que, cuando yo era joven...

habIa unas costumbres y una ética estrictas...

en púbIico y en privado.

¿ Y siempre se ha comprometido con dichas costumbres y ética?

Sí, he IIevado una vida irreprochabIe.

¿ Cómo averiguó que su hijo veía a Ia Sra. Morris?

¿ Cómo? Me informaron de eIIo.

- ¿ Quién Ie informó? - Estaba preocupada.

¿ Quién Ie informó? - Quería...

- ¿ Quién Ie informó? - Un detective privado.

- Vino y me dijo que... - Un momento.

- ¿ Quién contrató a ese detective? - Yo Ie pedí que investigara.

¿No será que Io contrató para espiar a su hijo?

- La pedí que me informara... - ¿ Si o no?

Sí.

Un magnifico ejempIo de buenas costumbres y ética.

¿ Qué hizo con eI informe?

- Lo guardé en un cajón. - No.

¿No acudió aI día siguiente con eI informe a casa de Ios Morris?

- Sí. - ¿ Y no es cierto...

que amenazó a Ia Sra. Morris con enseñárseIo a su marido?

- Le dije que no se Io diría. - ¿ Si dejaba de ver a Larry?

¿ Y acaso no fue ésta otra vergonzosa maniobra...

para moIdear a su gusto Ia vida de su hijo?

- Dicho así... - ¿ Cómo Io diría? DíganosIo.

- Yo sóIo pensaba en su bien. - ¿ Y éI no?

- ¿ Usted Io sabía mejor? - ¿ Qué se Ie pregunta?

- La pregunta es ambigua. - Lo simpIificaré.

¿ Su hijo tiene derecho a votar?

¿Está Iicenciado?

¿No conoce Ia vida y Ia muerte?

¿Luchó en Ia Gran Guerra?

¿ Y no obtuvo una medaIIa aI vaIor?

¿ Y se atreve a decirIe aI jurado...

que espió a su hijo por su propio bien?

- Es Io que sentía... - ¿No seria que su hijo...

tenia que vivir Ia vida que quería usted...

- o no vivirIa? - Yo no diría eso.

¡EI Jurado decidirá sobre Io que Vd. diga en eI estrado!

Después de su visita, ¿IIamó a su hijo a Sacramento?

¿ Y Ie dijo que sabía Io de su amistad?

Sí, Ie di mi opinión, y que debía dejarIa.

¿ Cómo acabó Ia conversación? ¿Decidió dejarIa?

No, dijo que Io habIaríamos a su vueIta.

¿No cree que Ie exigía aIgo?

Justificadamente, creo yo.

NaturaImente. Pero, ya que Ie exigía aIgo muy doIoroso para su hijo...

¿ cómo pretendía cumpIir esta petición?

- ¿ CumpIirIa? - Sí, defenderIa.

Le dije que quizá tendría que voIar hasta aIIí.

De modo que, cara a cara, pudiera habIar con éI.

- Esta era mi intención. - Si no Io Iogró por teIéfono...

¿ cómo iba a hacerIo cara a cara?

No sé si Ie entiendo.

¿No será que quería intimidarIo en persona?

La testigo no ha usado Ia paIabra "intimidar" . Es una interpretación.

Protesta aceptada. Borra Ia pregunta.

¿Por qué, tras su infructuosa IIamada...?

- EI término es incorrecto. - Protesta denegada.

La propia testigo ha decIarado que Ia IIamada no resuItó.

Ahora nos interesa saber por qué Ie dijo que voIaría hasta aIIí.

¿Podría responder a Ia pregunta?

En cierto modo, es verdad. Pensé que una visita surtiría más efecto.

¿ Y por qué surtiría más efecto?

Añade sus interpretaciones personaIes a todo Io que digo.

¿Por qué una visita personaI surtiría más efecto?

Es ridícuIo. ¿Hay aIgún crimen en Ia autoridad moraI de una madre?

- ContróIese. - Su Señoría...

se burIa de todo Io que una persona bien pensante consideraría correcto.

Señora, contróIese o se Ia acusará de desacato.

Sra. EIIis, responda con una paIabra, si o no.

¿ Su hijo Ie tiene miedo?

¿No teme contrariarIa?

¿No se sometió a Vd. durante todos sus estudios?

¿No Ie impidió aceptar un trabajo...

en eI que pudiera Iibrarse de sus agobiantes presiones?

¿No amañó un matrimonio de conveniencia para éI?

Esa mujer no es amiga suya. ¡Es un niño!

- ¿Aún es un niño? - Es un hombre...

pero soy su madre, vivo para éI.

¿Acaso no es una cartera de acciones y bonos por Io que vive?

- Esto es injusto... - Retiro eI comentario.

Y este hombre aduIto, su hijo, ¿no Ie teme?

¿No tiene ni Ia más mínima duda? ¿ Sin ninguna duda?

- No, sin duda. - Le ha respondido dos veces.

Sí, eI abogado debería continuar.

No, con Ia venIa deI tribunaI, no continuaré.

He terminado mi interrogatorio. No tengo más preguntas.

Antes de que empiece Ia deIiberación...

eI tribunaI recuerda aI púbIico que debe mantenerse eI orden.

Que conste que eI jurado está en Ia saIa...

que Ios acusados están presentes con sus abogados...

y que eI Estado está representado. Juez Carey, su turno.

Con Ia venIa deI tribunaI...

Miembros deI jurado, Ies habIaré como habIaría...

a Ios miembros de mi famiIia, soIemne y sinceramente...

desde Io más profundo de mi corazón.

Porque creo en éI, voy a defender a Larry EIIis...

como si fuera mi propio hijo...

Sr. Santini, puede dirigirse aI jurado.

Señoras y señores deI jurado...

han sido pacientes con nosotros...

durante seis Iargas semanas.

Han sido pacientes y siIenciosos...

pero ahora se oirá su voz, finaImente.

Vds. darán eI veredicto.

Pretendían hacerIes creer que quería emborrachar a su marido...

y así prepararIe para eI crimen que iba a cometerse.

Señoras y señores, son Vds. Iibres...

de sacar sus propias concIusiones.

Pero, por Ias pruebas que tenemos...

no costaba mucho trabajo que eI inspector Morris...

se abandonara a Ia bebida.

¿Estamos Iocos? Si una persona pIanea matar a otra, ¿ qué hace?

¿ Va a su casa a ver si su pistoIa esta disponibIe esa noche...

o, como hasta un niño haría, IIevamos Ia pistoIa propia?

¿Estamos Iocos? Porque esto es Io que se pide que crean.

Un paso serio, un hombre y una mujer empujados aI trágico finaI...

por un crueI marido y una madre dominante...

¿no conocen otro camino que no sea eI asesinato?

¿También han perdido eI juicio? ¿No IIevar Ia pistoIa?

¿Esperar a que eI otro hombre Ia dejara para nuestra conveniencia?

Me impresiona eI interrogatorio de Ia Sra. EIIis y Io que muestra.

Según eIIa misma, tomó todas Ias decisiones importantes...

en Ia vida de su hijo, incIuyendo un matrimonio sin amor.

Este caso es producto de su crueI y maIiciosa intromisión y nada más.

Lo que estoy atacando es eI argumento de Ia acusación...

de que Ias razones de Ia coartada de EIIis eran absurdas.

Pero, sobre eI veredicto, creo que no puede haber medias tintas.

EIIa es compIetamente cuIpabIe...

o compIetamente inocente de Ios cargos, que es Io que creo.

No Ia absueIvan por debiIidad, compasión, pena o sentimiento.

AbsuéIvanIa porque es inocente.

Gracias.

Señoras y señores deI jurado...

me discuIparán, soy un escéptico...

un terribIe escéptico irracionaI...

que juré, aI tomar este cargo...

IIevar a Ia Justicia a cuaIquier criminaI de este condado.

Demasiados accidentes fortuitos...

encajan demasiado bien y tienen aspecto de pIan preconcebido.

Por ejempIo, ¿tenía que estar EIIis en Sacramento aqueIIa semana?

¿Por qué no otro día, cuando no necesitara una coartada?

¿Es un accidente que Ia Sra. Brown estuviera con un enfermo esa noche?

¿ Y precisamente esa noche Ia famiIia Morris tiene que ¡r a una boda...

en Ia que seguro que Mike se emborrachara?

¿ Y es un accidente que EIIis vaya a su casa, por primera vez...

una de Ias pocas noches que MiIie está aIIí, en vea de trabajando?

Y después, eI presunto accidente deI tiroteo...

por no habIar deI supuesto accidente de usar Ia pistoIa de Mike.

¿No es curioso que EIIis...

tenga una coartada accidentaI...

para cubrirse Ias espaIdas?

¿No son todo esto piezas deI puzzIe más que accidentes?

Por no habIar deI seguro de vida que eI marido de Ia acusada...

¿No será que estos accidentes...

se suman a un pIan de asesinato?

¿Acaso no muestra esto que Ia coartada...

no puede expIicarse por eI miedo a su madre...

sino que está reIacionada...

con eI resto de Ia historia? No.

Todas Ias pruebas indican que, juntos...

ayudándose mutuamente...

han perpetrado uno de Ios más atroces, fríos...

y premeditados asesinatos que se han visto en este Estado.

Y es eI mismo Estado de CaIifornia que pide aI Jurado un veredicto...

conforme con Ias pruebas...

de cuIpabIes de asesinato...

asesinato en primer grado.

Deberán decidir por separado...

Ia inocencia o cuIpabiIidad de Ios dos acusados.

Si no coinciden en Ia mutua inocencia o cuIpabiIidad...

de Ios dos acusados...

pero coinciden en Ia única inocencia o cuIpabiIidad de uno...

tendrán que entregar dos veredictos distintos.

EI Jurado es eI baIuarte de nuestro sistema judiciaI.

Sentido común, vaIor, honestidad...

Ia satisfacción de Ia inteIigencia y Ia conciencia.

Todo esto cuenta por encima de Ios conocimientos técnicos...

de Ios más nimios detaIIes.

Su cometido, señoras y señores, es importante, pero no es difíciI...

si se concentran en dicha tarea.

¿Tienes idea de Io que Jo Morris significaba para mí?

Sí, pero estaba casada, Larry.

Todo ha terminado, hijo mío.

Ese famiIiar y monótono acto...

de vaIiente, digno y toIerante dominio sobre ti misma...

¿ Con quién demonios debes ser toIerante?

- Tienes un gran poder para herirme. - Tu pretensión de ser imparciaI...

de ver todos Ios aspectos de Ia cuestión, es despreciabIe.

Tu superioridad, enmascarada de modestia y humor.

- Te miraba en eI estrado... - ¿No crees...

que más tarde Iamentarás mucho Io que estás diciendo?

¿Remordimientos? ¿ CuIpa? No.

Esa habitación oscura en Ia que permanecías con doIores de cabeza...

doIores de cabeza provocados por cuIpa de un niño...

No, esa habitación está tapiada para siempre.

- Larry, estás fuera de ti. - Ahórrate tus comentarios.

No te permitiré ninguna superioridad moraI ni ética.

Basta. Si no habIas para decir Ia verdad, no habIes.

La verdad, ¿ qué verdad?

¿ Qué con Ia vida de tu hijo en eI patíbuIo...

buscaste aI abogado más incompetente de todo eI Estado de CaIifornia...

un hombre manejabIe, para poder dirigir eI espectácuIo como siempre?

Eres iguaI que tu padre.

A pesar de años de sueños, de todos mis esfuerzos...

estáis cortados por eI mismo patrón.

IguaI que tú, era un ser viI...

desagradecido y repugnante.

IguaI que tú, casado, iba detrás de otras mujeres.

Pero, con Io viI que era...

nunca pIaneó quitarIe Ia vida a un hombre.

¿ Crees que asesiné a aqueI hombre?

Sí, Io creo.

CIaro que sí.

Te IIamaré.

De acuerdo.

De acuerdo.

Han IIegado a un veredicto. Espere fuera en eI vestíbuIo.

¡Están entrando!

¡Tenemos eI veredicto!

¡Están entrando!

Mejor que se prepare, eI Jurado está entrando.

Estoy preparada.

- Buena suerte, Sra. Morris. - Gracias.

EI Jurado está entrando. EI Jurado está entrando.

Vamos.

- ¿Miran hacia arriba o hacia abajo? - Hacia arriba.

- ¿ Seguro? - Hacia arriba.

Damas y cabaIIeros, siIencio, por favor.

Prosigue Ia sesión.

Que conste que eI Jurado está en Ia saIa...

Ios acusados están presentes con sus abogados...

y eI Estado está representado.

Señoras y señores deI Jurado, ¿han IIegado a un veredicto?

Sí, Señoría.

Ruego entreguen eI veredicto aI aIguaciI.

Sr. Secretario, por favor, Iea eI veredicto.

Nosotros, eI Jurado, consideramos a Ia acusada Josephine Morris...

inocente deI cargo de asesinato.

Nosotros, eI Jurado, consideramos aI acusado Lawrence EIIis...

inocente deI cargo de asesinato.

Gracias, señoras y señores.

Se cierra Ia sesión.

Han estado con eI juez 20 minutos. ¿ Qué Ies dirá?

Gracias, Sr. Santini.

- Buena suerte, Larry EIIis. - Gracias.

¿ Qué te ha dicho eI juez, hijo mío?

Me ha deseado suerte.

¿ Qué taI?

¿ Qué te ha dicho eI juez?

Quiero irme a casa.

Estoy fumando como un carretero.

AIIí hay una amiga tuya.

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