All language subtitles for Il federale (Luciano Salce, 1961)

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Original subtitles

== EL FEDERAL ==

¡Oh, tesoro!

¡Papá! ¡Papá!

Perdone, ¡Padre! Creía que era usted mi padre.

¡Hijos, no se puede estar aquí!

Vosotros, los de izquierdas, sois demasiado desconfiados.

En el futuro Gobierno, nosotros, los democristianos...

...seremos totalmente independientes de la Iglesia. - ¡Así debe ser!

¡El estado para los laicos y las parroquias para los curas!

- Si no... ¡maldita sea! - Dulce corazón de Jesús...

...haz que te ame más y más. - Jesús, José, María...

...sois la salvación de mi alma.

- ¿Quiere una rodaja de salami, Padre? - No. - Es salami de Forlí, ¿eh?

- ¡Es viernes, hijo! - Y, ¿qué? ¡Esto es bueno toda la semana!

¡Como si no hubiese dicho nada!

Déjame esta zanahoria, que tú ya tienes dos.

Para la Presidencia del Consejo, ¿estamos todos de acuerdo?

- ¡Erminio Bonafé! - ¿El Profesor? - Sí. - ¡Buena elección!

- ¡Es el único! - ¡Gran elección! - Está por encima de cualquier facción.

Y sobre todo es un genio, respetado en todo el mundo.

Nosotros también estamos de acuerdo. ¡Su sabiduría es una garantía...

...para la formación de un Gobierno popular de izquierdas!

Pero, ¿qué derechas ni izquierdas? ¡Un Gobierno de hombres libres!

- ¡Bravo! - ¡Bravo! - ¡Bravo!

- ¡Usted tiene unas responsabilidades para con la Nación! - Ora pro nobis.

¡Debe quedarse aquí, con nosotros!

Siempre he tenido antipatía por los uniformes.

¡Al menos váyase de Roma!

Usted tiene una casa en Villalago... Ora pro nobis.

...¡en Abruzzo! ¡Escóndase allí!

Amigos míos, ¡vivo en Roma desde hace mucho tiempo!

¡Tengo todo aquí! ¡Mis libros!

- ¡Podrían arrestarle! - ¿Y de qué les serviría yo?

- ¿Qué hace, Profesor? - ¿A dónde va? - ¡Es tarde!

Dentro de poco será el toque de queda.

- ¡lntercedite pro nobis! - ¡Déjalo que salga para Abruzzo!

El Profesor al teléfono.

- Ab ira et odio, Profesor Bonafé! - Libera nos Domine.

No. ¿Está aquí el Profesor Bonafé? Hay una llamada urgente para él.

- ¡Se ha ido! - ¡Justo ahora!

¿Sí? ¡Dígame, que soy un amigo!

¿Qué? ¿Y a mí qué me cuenta? ¡Dígaselo a los bomberos!

¿Sí?

- Dice que la gran casa está ardiendo. - Una redada en la casa del Profesor...

- Bien, ¿qué hace aquí? - ¡Desaparezca! ¡Circule! - Sí.

- ¿Ha entendido? ¡Circule! - Sí.

¡Hey! ¡Alto!

¿Sabe que está prohibido circular en la ciudad con vehículos de dos ruedas?

Sí, pero esto es un triciclo.

- ¡Documentación! - Arcovazzi, hemos cargado a todos.

- ¿Podemos irnos? - Sí, voy ahora mismo.

- ¿Dónde vive? - Aquí cerca.

¡Entonces circule! ¡En dos minutos es el toque de queda! ¡Desaparezca!

Está bien.

¿Qué hacéis ahí? ¡A casa! ¡Venga!

- ¡Está cerrado! - ¡Oh, querida! ¡Perdóname! - ¿Qué hace?

¡He llegado tarde!

- Pero, ¿dónde vive ese? - ¿Por qué?

¡Pero si eso es un burdel!

¡Moveos! ¡Vamos! ¡Panda de vagos!

¡Vamos! ¡Golpead! ¡Golpead!

¡Alto!

¡Sacos de patatas! ¡Debéis mostrarme el odio cuando golpeáis al enemigo!

¡Así!

Con 8 millones de bayonetas y ¿me tenía que tocar ésta justo a mí?

¿De qué os reís, imbéciles?

¡Hoy os haré escupir sangre! ¡Al recorrido de guerra! ¡En marcha!

¡Rápido! ¡1, 2, 1, 2! ¡Y cantad!

#Rápidos e invisibles parten los sumergibles... #

#... recto y seguro, navega el torpedo rompiendo y destrozando el mar! #

# ¡Navegar por el ancho mar... #

#... riéndose en la cara de la Muerte y el Destino! #

¡Esto es un nido de traidores! ¡Alguien le habrá advertido!

- ¡La redada era secreta! - ¡Pero el pez más gordo ha escapado!

- ¡Bonafé debe ser capturado y traído aquí a toda costa! - Sí.

- ¡Si no alguno acabará en el paredón! ¡Date prisa! - A la orden, Comandante!

- ¡Qué bien habla ese! - ¡Que vaya él a Abruzzo a detenerlo!

A pesar de todo, siempre es él el hombre más adecuado.

- ¿Leal? - Ha necesitado 20 años para aprender lo que sabe...

...necesitará otros 20 para hacerle cambiar de idea.

¡Adelante!

- Veamos su expediente. - Aquí está. Arcovazzi Primo.

Ha participado en los campamentos Dux en el '31, '32 y '33.

En el '34 fue caminando desde Cremona a Roma para ser recibido por el Duce.

- ¿Lo recibió? - No.

¡Vamos! ¡Sin miedo!

En el 37 ganó el Lictorio de educación física...

...en el 39 ha frecuentado los cursos de mística fascista con Bardacci.

- Primero absoluto. - ¿Qué ha hecho el 25 de Julio?

- Hospital de S. Giacomo. - ¿Escondido? - No, ingresado.

No quería quitarse la camisa negra.

¡Ahora conmigo al aro de fuego!

- ¡Atención! ¡Arcovazzi Primo al comandante!

¡Barbareschi, ponte al mando!

- Sí, señor. - Pero, ¡está ardiendo! ¡Camarada!

¡Y 3 vueltas al patio ahora! ¡En marcha!

¡Y lo dejamos arder!

Pero ¿por qué este Arcovazzi siempre es así de canalla?

¿No lo sabes? Se ha metido en la cabeza convertirse en federal.

- Tiene fuego en la cabeza. - ¿Fuego?

¡Recorrido de guerra!

- Tú comandabas la redada del jueves. - Sí, señor.

- Había orden de no dejar escapar a nadie. - Sí, señor.

Y, en cambio, ¡se ha escapado el pez más gordo!

Bonafé, el saboyano jefe badogliano, el futuro Presidente democrático.

- ¡lmbécil! - Sí, señor.

Partirás inmediatamente hacia Villalago, en Abruzzo.

Ésta es la carretera. Tienes 48 horas para volver aquí con el prisionero.

¡Sí, señor!

- Usted quiere ser federal, ¿verdad? - Sí, señor.

Bien. Si lleváis a cabo esta misión, tendréis más puntos a favor.

- Gracias. - ¡Vete tranquilo!

- ¿Que pasa ahora? - La verdad, yo no conozco a este tal Bonafé.

¡Pero si lo conoce toda Italia!

- ¡Oh, diablos! - ¿Qué ocurre? ¿Le conoces?

No, señor.

¡Pobres animales! ¡Tres días sin comer!

Pero, en Roma, ¿tenéis el heno para los animales?

Heno no, ¡pero animales muchos!

¿No te encontrabas bien en Roma? ¿No tenías tu empleo?

Te lo he dicho, tía, en Roma no podía permanecer. Me buscan.

Pero son cosas que tú no puedes entender.

Si te buscan, será que te necesitan.

¡Eres demasiado modesto! ¡A lo mejor has venido por Rosalba!

- ¿Por quién? - ¡Es una buena hija! De pequeñitos jugabais siempre juntos.

- Y luego os comprometisteis... - ¿Nos comprometimos? ¿Yo?

¿No te acuerdas? Bailaste 3 veces con ella en la fiesta de S. José.

- ¡Pero hace mucho tiempo! - ¿Mucho? Poco antes de que comenzase la guerra.

- ¡Pero, tía, la otra, la del '14-'18! - ¡Pues eso, la guerra!

- ¡Enrica! ¡Enrica! - ¡Oh, Rosalba!

¡Ven! ¡Tienes una sorpresa! Si supieses...

- Está llegando un carro de heno. ¡Vamos! - ¡Después!

¡Mira quién ha venido a buscarte! ¡Erminio!

¡Eh, vosotras! Busco a Erminio Bonafé.

Es mi sobrino. Habrá subido a casa.

Estaba aquí hace un momento.

¡Tranquila! ¡Sin reverencias!

- ¿Hay más habitaciones? - No, señor mío.

Somos gente pobre de campo. ¡Qué le vamos a hacer!

¿Bien?

¡Lo sabía! ¡Era nuestro escondite cuando éramos niños!

¡Tú te escondías ahí y yo no te encontraba nunca!

Esta vez lo has conseguido en seguida.

Profesor Bonafé, tengo el honor de llevarle a Roma.

¡Buen chico!

¡Ya te lo decía yo! ¡Eres muy modesto! ¡En Roma te necesitan!

¡Un momento!

Deje que se la ponga al anochecer porque la humedad le sienta mal.

- ¡No se preocupe, abuelita! - Gracias. - ¡Yo cuidaré de su sobrino!

¿Qué quiere toda esa gente? ¿Qué significa?

Que mis amigos paisanos me tienen cariño...

...y no dejarán que me arreste.

¿Qué pretende, hacerse el héroe?

¿Enfrentarse al feroz gentío?

Pero ¡deténgase!

- ¿Ése no era el Profesor? - ¡Fíjate! ¡Decía y decía...

...pero también él se ha pasado al lado de los fascistas!

¡Bache!

¡Piedra!

¡Oiga, amigo!

Usted conoce mi nombre...

...pero iyo no conozco el suyo!

¿Es un secreto militar?

¡Bache!

¡Hey!

A ver, ¿cuál es su nombre?

- ¿El de quién? ¿El de mi chica? - ¡No! ¡El suyo, de usted!

¡Ah, yo! Entonces será vuestro nombre.

Hace 10 años que en Italia se usa Vos y ¿aún no lo sabéis?

¡Bache con agua!

Me llamo Primo Arcovazzi. Nací en Cremona, en el mes de Julio...

...el mismo mes en que nació Mussolini.

Yo, en cambio, no he tenido ese honor. Nací en Mayo.

¡El mes de los burros!

- Pare un poco, Arcovazzi. - ¡Bache con barro!

Hablemos un poco, ¡pero como amigos!

¡Silencio! ¡Yo no hablo con los prisioneros de guerra!

¡Escuche! ¡Razonemos!

#¡Rápidos e invisibles, parten los sumergibles! #

#Corazones y motores asaltantes hacia la inmensidad! #

¡Bache!

- ¡CUIDADO: BANDIDOS! -

Bache.

- ¿Se ha estropeado? - No, no tiene gasolina.

¡Al suelo!

Pero, ¿qué hace? ¿Se ha vuelto loco?

¡Al suelo!

¡Largaos!

¡Sólo queremos la motocicleta!

Arcovazzi, ¿qué hace? ¡Son Partisanos!

¡Me da igual!

Sí, ¿y después?

En una hora oscurecerá. Nos atacarán en masa.

- Sea razonable. Rindámonos. - Mientras tenga una bala, no desistiré.

- Y después le matarán. - ¡No! Nos matarán a los dos.

¡A mí, no! Esa gente es de mi bando.

¡Fuera!

- ¡Fuera! - Pero, ¿qué hace? - ¡Arriba!

¡No disparéis! ¡Soy Bonafé! ¡Soy el Profesor Bonafé!

- No me han reconocido. - ¡Maldita sea!

¡Si al menos pudiese alcanzar la motocicleta!

¡Arriba, venid!

Miedo, ¿eh?

¿Dónde está ahora vuestro desprecio por el peligro?

Sois geniales a la hora de desfilar, al saltar los aros de fuego...

...pero a la hora de la verdad... - ¿Habéis dicho "aros de fuego"?

¡Gracias, Profesor!

¡Fuera!

¡Moveos!

¡Hey! ¡Pare! ¡Pare!

- ¿Qué ocurre? - ¡Soy un prisionero de guerra...

...y tengo derecho a una pausa para comer! - ¡Nada de comidas!

- ¡Comeremos en Roma! - ¡Yo tengo hambre ahora!

- ¡Apelo a la Convención de Ginebra! - ¿A qué?

- ¡Ginebra! ¿No sabe qué es? - Yo también he estudiado, ¿sabéis?

Ginebra, ciudad suiza, sede de la Sociedad de las Naciones...

...donde un congreso demoplutocrático...

...decretó las inicuas sanciones contra Italia...

...la cual aspiraba a desarrollarse. - ¡Felicidades! - Gracias.

¿Quién le ha enseñado todas esas cosas?

Arcangelo Bardacci...

...osado poeta combatiente, fiumano y sansepolcrista.

Ha escrito la más bella poesía de la era fascista.

- ¿Queréis escucharla? - No, prefiero comer.

- En ese caso, continuemos el camino. - ¡Un momento!

- Esto no me lo puede negar. - Está bien. Vamos, pues.

¡Y la próxima vez que intentéis una tontería parecida...

...apunto más abajo!

Y ahora, ya puede caerse el mundo, ¡que no pararemos hasta llegar a Roma!

- ¿Miedo? - No.

¡Alehop!

¡Alehop!

¡Pare!

¡Pare!

¡Ojalá que te atropelle un tren!

¡Los he matado en serio!

¿Os habéis hecho daño?

¡Desgraciada! ¡Delincuente!

¿Sabes cómo se llama lo que has hecho? ¡Sabotaje!

- ¿Has entendido? ¡Sabotaje! - ¡Ay!

Necesito alguien que me lleve. ¿Vais hacia Roma?

Íbamos, pero luego has aparecido tú, pequeña Tyche.

Mire, es que yo me llamo Lisa.

Pero tú, para mí eres Tyche, la diosa griega de la fortuna!

- ¡Ah! Entonces, ¿me llevas a Roma? - Desgraciadamente no mando yo.

Debes pedírselo a ese hombre que debe estar por ahí.

- ¿Has perdido las gafas? - Sí.

Tengo algo para ti. ¿Dónde lo he metido?

¡Aquí está! Con esto verás mejor. Es alemán.

Se puede ver un gorrión a 1 kilómetro.

¡150 liras!

- ¿Todavía estás ahí? - ¡No me grites! ¡Oye!

¿Me llevas a Roma?

¡A Alemania te voy a mandar yo, desgraciada!

¡Puedo sentarme aquí!

Pero... ¿quieres salir de ahí?

¡Esto es un vehículo militar y él es un prisionero de guerra! ¡Fuera!

¿No sabes que la guerra continua?

También tengo éstas. Mira si te sirven.

- ¡Parecen hechas para ti! - ¡Bien, bien!

150 liras.

Gracias.

¡Hasta otra!

¡Ha encontrado unas gafas que me van estupendamente!

Ya veo como antes. Es más, ¡veo mejor!

¡Ya lo creo! ¡Son las vuestras!

Vos, en lugar de mirar el paisaje, ¿podríais ayudarme?

¡No! ¡Ginebra es muy clara en este supuesto!

¡Un prisionero tiene el derecho de no colaborar!

A usted, que es un entusiasta de la cultura física...

...le podrá interesar este poema.

A un vencedor del balón.

¿Qué es eso?

De rostro glorioso y jocosa voz...

...aprende chico biennacido.

- ¿Pero quién ha escrito esas tonterías? - ¡Leopardi!

- ¿Nunca ha oído hablar de él? - ¿Quién, el jorobadillo?

Los poetas no se juzgan por su físico.

Prefiero Arcangelo Bardacci. ¡Ese sí que es un poeta!

Bueno, y aparte, no es jorobado.

¡Quién!

- ¿Quién qué? - Es el título.

¡Quién!

¿Quién, desafiando la metralla, en el fragor de la batalla...

...en el asalto nos conduce? ¡Es mi Duce!

¿Quién, entre lanzas y banderas, guía las camisas negras...

...al triunfo del partido? ¡Es Benito!

¿Quién, despreciando Francia y Albión, con Alemania y Japón...

...marcha hacia altos destinos? - ¡Mussolini!

Pero... ¡esos son alemanes!

¡Sí, son alemanes!

Me ayudarán a reparar la motocicleta.

Vos conocéis su perfecta preparación técnica.

Conozco también otras de sus actitudes y me dan miedo.

¡Escuche!

¡Déjalo estar! ¡La historia nos demuestra que siempre han sido...

...nuestros amigos naturales! ¡Comenzando por Atila!

¡Alto! ¡Alto! ¡Camarada!

- Ha visto como funciona el Roberto? - ¿Le conoce? - ¡No! ¡El Roberto!

¡Roma, Berlín, Tokyo! ¡El eje!

¡Danke schön! ¡Muchas gracias!

- ¡Gracias! ¡Muy amable! - Auf wiedersehen.

¿Habéis oído?

- Ha ordenado que la prueben. - No, les ha ordenado que la requisen.

- ¿Cómo? - Sí, en nombre del Führer.

¡No es posible! ¡Un momento!

¡La motocicleta es mía! ¡No podéis requisármela!

¡Es mía! ¡Escuchad!

¡Quietos! ¡Dejadme ir, sacos de patatas!

¡Quietos! ¿Qué hacéis?

Profesor, ¿me prestaría vuestro librillo?

Me agrada saber que usted no se abate y aprovecha este momento...

...para instruirse. - Gracias.

¡Sí! ¡Papel del bueno, finísimo, de antes de la guerra!

¡Edición de lujo, de las que ya no se hacen!

Pero...

¿Pero qué ha hecho? ¡Me ha despegado "El gorrión solitario"!

¡Oh! El poeta ha tardado 2 semanas en componerlo y usted...

...¡se lo quiere fumar en un minuto!

"A Angelo Mai".

- ¿A quién? - ¡"A Angelo Mai"! Es un poema.

Al fin y al cabo, es una obra menor.

¿Han respondido del aeropuerto?

La línea está interrumpida, otro bombardeo.

¡Seguid ¡ntentándolo!

Aquí está el recibo por el medio requisado.

Pero, ¡la motocicleta es para una misión de guerra!

Ni una palabra más. Tema cerrado. ¡Auf wiedersehen!

¡Eh, vosotros! ¡En pie! ¡En pie! ¡Vamos!

¡Un momento, por favor! ¿Quién es usted?

¡Eh, no! ¡Es mi prisionero! Tengo la orden llevarlo a Roma.

No hablo con usted. ¡Su nombre, por favor!

¡Vocalizad bien vuestro nombre ante los camaradas alemanes!

¡Erminio Bonafé!

¿Bonafé? ¿Profesor Erminio Bonafé?

¡Qué honor! ¿Permite?

- Teniente Rudolf Bauer. - ¿Le conocéis?

¿Y quién no conoce a uno de los más grandes pensadores de nuestro tiempo?

Nuestra organización cultural y, sobre todo, la Gestapo...

...se interesan muchísimo por usted.

Es una lástima que su último libro en favor de los hebreos...

...no haya gustado nada a nuestro Führer.

¡Ah, ah!

Me siento obligado a rogarle que sea nuestro invitado, mein liber Profesor!

¡Mételo en el calabozo!

Pero, ¡este prisionero es mío! ¡No podéis quitármelo!

¡Le puedo preparar otro recibo!

Señor Teniente, ¡antes debo deciros una cosa!

¡He leído el libro del Profesor en defensa de los hebreos!

¡Y me ha parecido buenísimo! ¡Me ha gustado muchísimo!

¡Y estoy totalmente de acuerdo!

¡Mis ideas coinciden perfectamente con las del Profesor!

¡Y no empuje!

¡Además tengo hambre! ¿Hay algo para comer?

- ¡Comer! - ¡Ah, comer! ¡Comer!

¡Nicht de comer!

¿Y dónde metemos la Convención de Ginebra sobre prisioneros de guerra?

Arcovazzi, no sabía que hubiese leído mi libro.

¡Es más, en Italia no se encuentra! ¡Es un genio!

¿Y a mí qué me importa el libro? ¡Ni lo he leído ni lo haré nunca!

¡Yo sólo sé que debo llevaros a Roma y lo haré a toda costa!

- ¡lncluso a costa de evadirse! - ¿Desea abandonar a sus camaradas?

¿Cuál es el deber de un prisionero? ¡Escapar! ¡Y nosotros escaparemos!

¡No, yo no me escapo!

¡Yo soy prisionero suyo! ¡Y usted lo es de los alemanes!

O sea, ¿queréis haceros deportar a Alemania?

No tenéis ni idea de lo que os puede pasar.

¿Qué me ocurrirá en las manos de los valerosos camaradas alemanes?

#¡Rápidos e invisibles, parten los sumergibles! #

#Recto y seguro, navega el torpedo... ¡La-la-la-la! Ir... #

¡Ay!

- ¿Qué ha dicho? - Dice que si lo intenta otra vez, dispara.

Yo tengo el sistema para fugarse de aquí.

¿Ah, sí? ¿Y cuál es?

Bah... es demasiado ruidoso.

- Hay que esperar. ¡Buenas noches! - Buenas noches.

¿Qué pasa? ¿Un bombardeo?

Le había dicho que sabía el modo de fugarse.

¡Y ahora es la ocasión perfecta!

Rompa el lápiz y triture bien la mina!

- ¿Y para qué? - Química elemental:

...el salitre, unido al carbono, se convierte en un buen explosivo.

¡Mastica!

¡Ahí dentro!

¡Un momento!

Ahora.

¡Al suelo! ¡Al suelo!

- ¡La fuerza bruta a veces vale! - Vamos. - ¡Un momento!

¿Como cree que va a salir de aquí? ¡Nuevamente turno de la inteligencia!

¡Malditos! ¡Nos la han robado!

- ¿Qué hacemos? - Corramos. - ¿A dónde? - ¡Corramos!

Vosotros dos, ¿de qué sección sois?

Antiaérea.

Venid conmigo.

- ¿Qué ha dicho? - ¡Dispare! - Pero, ¡ no conozco esta metralleta!

¡Ostras! ¡Creo que le he dado al mando!

¡Fuera! ¡Vamos!

¿A dónde vais?

Llevo al prisionero al Puesto de Mando.

¡Después! Ahora ayudad a extinguir el fuego.

- Pero, ¡esto es un sabotaje! - ¡Venga!

¡Centinela! ¡Centinela!

¡Vamos, rápido!

¡Vamos! ¡Vamos! ¡Rápido!

¿Tenéis voluntarios para el aeropuerto?

Sí, uno... ¡él!

¡Profesor!

A lo que ha llegado la Wehrmacht... Alistan incluso a los viejos...

¡Profesor, os ordeno entrar!

¡No lo dejéis! ¡Debe venir conmigo!

¡Comer! ¡Rápido! ¡Comer!

¡No tengas miedo, niña! ¡Comer!

Perdonad, pero aún no está listo.

- ¡Tape los agujeros! - ¡Pero yo tengo que cumplir una importante misión!

Primera misión importante: ¡tapar todos los agujeros!

¡Otro agujero quisiera tapar yo!

- ¿Tenéis corderos en Alemania? - ¡Ja! ¡Grandes corderos! - ¿Ah, sí?

- Quiere comer. - ¡Efectivamente!

- Lo preparamos. Acomodaos. - ¿Qué pasa? ¿Qué sucede?

¡Poneos cómodos!

Ahora lo preparamos.

- Lo preparamos bien, ¿eh? - Sí.

Pronto estará listo.

¡Eh! ¡La culata, date prisa!

- ¡Papá, la llave! - ¡La llave! - ¡La llave, papá!

- ¡Papá, date prisa! - Te lo he dado.

¡Arriba las manos!

¿Qué hace? ¡Es peligroso!

¡Si llamas a tus compañeros, te matamos!

Si no haces volver a mi hijo, que está prisionero en Alemania, ¡te mato!

¡Bien, un momento! Hay un error. Yo no soy alemán.

Llevo su uniforme, pero soy italiano. ¿Oís lo bien que hablo italiano?

¿Y qué? Si yo hubiese estudiado, ¡también yo hablaría italiano!

- ¡Dispara, papá! - ¡Haz que vuelva mi hijo!

¡Dispara, papá!

¡A quién queréis tirar al pozo?

¡Ah! ¡Pero entonces eres de Abruzzo! ¡Haberlo dicho antes!

¡Pero si ya he dicho 100 veces que no soy alemán!

Pero, ¿porqué decíais ser italiano?

Es una larga historia. Ahora quisiera comer.

¡Eres italiano y quieres comer lo mismo que nosotros!

- ¡Los alemanes nos han sacado todo! - ¡Esperad!

¡Nosotros somos pobres!

¡Bien dicho, abuelo!

¡Mediodía! ¡Por fin se come!

¡Pero qué maneras! Trabajaré cuando termine este lío, ¿no?

¡Y para el recibo, dirigiros a mi mando!

Antes, sólo asustabais a los pájaros, .

...ahora también a los cristianos.

¡Ah! ¡Nos encontramos, Profesor! ¡Dos pájaros de un tiro!

¡Vamos, fuera!

Pero, ¿qué ha hecho, Profesor?

¡Ven! ¡Ven! ¡Ven!

Pero, ¿no es la chica de las gafas?

- ¡Eh, eres tú! - ¡Ojalá que te atropelle un tren!

- ¿Qué haces aquí? - ¡Lo mismo que vosotros!

¡Corre, Giovanni! ¡Coge el fusil!

¡Los campesinos! ¡Escapemos! ¡Vamos!

¡Aquí están, los he visto! ¡Se escapan! ¡Se escapan!

¡Detente, maldito!

- ¡Profesor, matad a ese pollo! - No. Yo soy un hombre de estudios.

¡Es usted quien adora la guerra!

Entonces, ¡continúe su combate con el pollo y que gane el mejor!

¡Ven aquí, tú!

- ¡Dejadme en paz! - ¡Estate quieta!

¡Avergüéncese, Arcovazzi! ¡Es una niña!

¿Pero qué os creéis?

¡Vamos! ¡Mátalo tú!

Pero, ¡yo me como la mitad!

...y hondísimas quietudes imagino en mi mente;...

...hasta que casi el pecho se estremece.

Y cuando el viento oigo crujir entre el ramaje...

Disculpad.

...yo ese infinito silencio a este susurro voy comparando:

...y en lo eterno pienso, y en la edad que ya ha muerto...

...y la presente y viva, y en su voz.

Así entre esta inmensidad mi pensamiento anega:

...y naufragar en este mar me es dulce.

- ¡Ah, no! Éste es "El infinito". - ¡Vaya! - ¡No lo romperé nunca!

Gracias.

¿Usted también tiene sueño, eh?

¡Bien, Primo!

Será la influencia de Leopardi o esta cena ante el fuego...

...pero, ¿sabe que está haciendo algunos progresos?

- ¿Por qué? - ¡Me ha tratado de usted!

- ¿Yo? - Dijo: "¿Usted también tiene sueño, eh?".

Pero, ¿qué os habéis creído? ¡Yo nunca!

¡Jamás cometeré un error similar! ¿Está claro?

- ¡Quería decir la ladrona! - ¡Ah... Tyche!

Arcovazzi, pero ¿por qué siempre grita así?

No tiene ni idea de cuánto molesta su tono de voz.

¡En la potencia de la voz está el secreto del mando!

Pero, si para que te obedezcan es necesario gritar...

...es que uno no es suficientemente fuerte.

- En un País democrático... - ¡Demoplutocrático!

¡No diga siempre frases hechas!

Piense alguna vez con su cabeza.

Trate de ser independiente.

¡Escuchemos! Según vos ¿qué es la libertad?

La libertad es...

...acercarse a mí, que soy, por ejemplo, el Jefe del Gobierno...

...abrir la puerta y decir:

..."¡Bonafé es un marrano!". ¿Usted puede hacer eso ahora?

¡Pues claro! ¡Voy junto a Mussolini y le digo: "¡Bonafé es un marrano!".

Bromas aparte...

...¿qué es para vos esta famosa democracia?

Si un individuo tiene hambre, el dictador les da pan y queso...

...mientras el democrático les da unas monedas para comprar lo que quieran:

...pan, salami, un libro, una corbata. En definitiva...

...es libre. - Y, ¿si no hay nada que comprar?

O si no hay dinero, ¿qué hace?

- No lo sé. - Lo sé yo. ¡Robas!

Calla tú, ladrona y aprovechada!

- Tal vez no sea su culpa. - ¿De quién, pues? ¿Mía?

- También. - ¿Sabéis qué os digo? Vuestra libertad no me gusta.

¿Cómo puede gustarle una cosa que no ha probado nunca?

¡Según vosotros, no conozco la libertad! Entonces, ¿qué soy? ¿un esclavo?

¡Ya basta! ¡He dicho basta!

¡Aquí hay un hombre libre, y soy yo! ¡Y vos sois mi prisionero!

Tened.

- ¡Bueno, vamos a dormir, ¿vale? - Vamos a dormir, ¿eh?

Así, mientras yo duermo, vosotros os vais.

¡Eh, no, Profesor! ¡Os equivocáis!

¡Yo vigilo!

¡Vigilo!

¡Profesor, despierte, despierte! ¡Rápido que es tarde!

- ¡Venga! - Pero, Arcovazzi, ¿y su uniforme?

¿Qué le pasa a mi uniforme? ¿No os gusta?

¡Maldita ladrona! ¡Ha sido ella, la saboteadora!

¡Bravo, pequeña Tyche! Esta vez me has salvado!

¡Si la cojo, la mando al paredón! ¡Palabra de honor!

- ¡Eh, no! ¡Estas botas las pongo yo! - ¿Por qué?

No querréis ir por ahí con unas botas nazis, ¿no?

Una...

...y una dos! ¡Movámonos!

¡Ya hemos perdido demasiado tiempo!

¡Debemos reemprender la marcha hacia Roma!

¡A este paso, usted llegará desnudo a la meta!

¡Bache!

Pero, ¿no podemos tomar una carretera más practicable?

Las carreteras practicables son también las más peligrosas.

- Porque este coche es robado... - Por favor, ¡requisada!

¡Bache!

Pero, ¡así se romperán la suspensión!

¡Me hace reír! ¡Las suspensiones!

¡Antes nos romperemos la espalda!

- Estos coches alemanes, son indestructibles, perfectos! - Sí...

¡Río!

- No hay más remedio que volver. - Estos coches...

...además de ir por tierra, son también anfibios.

¡Por lo tanto, pueden flotar en el agua! ¿Está claro?

¿Veis cómo funciona el Roberto?

#¡Rápidos e invisibles, parten los sumergibles! #

#¡Recto y seguro, navega el torpedo, la-la-la... el mar! #

¡También nosotros tenemos un Aqueronte que nos separa del infierno de Roma!

¡Pero no veo ningún Caronte dispuesto a llevarnos!

¿Pero qué estáis diciendo?

No conseguiremos nunca llegar a allí...

...especialmente porque no sé nadar. - Los obstáculos no nos asustan...

...se abaten! - Entonces, ¡abata el río!

- Me dijo que había nacido en Cremona. - Yo soy de Azzanello...

...mi padre es herrero, como el padre de Mussolini.

- ¡Jesús! - Gracias.

- Y la novia, ¿tiene novia? - ¡Claro que la tengo!

¡No nos vemos desde hace 4 años!

De vez en cuando nos escribimos unas postales.

Pero, ¿por qué estas preguntas?

¿Por qué no vuelve a verla?

Yo voy a Villalago, a curarme el resfriado...

...y ambos esperaremos en casa a que termine la guerra.

- Ya no puede durar mucho más. - ¡En pie, Profesor!

¡En pie!

Yo sólo conozco una cosa, ¡mi deber!

¡Me han ordenado llevarle a Roma, y lo haré! ¿Entendido?

¿Y bien? ¿Qué hay que mirar?

¡Vale, estoy ridículo en calzoncillos! ¡Quisiera yo veros en mi lugar!

¡Yo le encuentro aún más ridículo con el uniforme!

¡Doña Eleonora!

¡Profesor! ¡Profesor!

¿A dónde vais? ¡Deteneos! ¡Os ordeno que os detengáis!

¡Queridísimo Bonafé! ¡Qué contenta estoy de verle!

- Veo que usted también adora el campo. - Sí, más o menos.

- ¿Conoce a Ángelo María, mi segundo hijo? - Un placer.

Ya sólo me queda él.

- ¿Y Federico? - Está en Rusia.

Aún no ha vuelto.

El señor Arcovazzi.

La marquesa Eleonora Castaldi de Archipiano.

Aprovecho estos espléndidos días de primavera para salir un poco...

...para coger unas fresas. Yo adoro las fresas.

¡Lástima que no se encuentre la nata!

¿Dónde nos vimos por última vez? ¡Ah, sí, en Turín!

En aquella maravillosa conferencia suya acerca de Proust.

Mi marido, en cambio, los llevaba más largos.

Fue la última vez que escuchamos aquellos nombres: Proust...

¡Venid! ¡Venid! ¡Hay que pelar patatas!

¡Vamos! ¡Vamos!

Mis campesinos.

Hoy mis patrones. Siguen con nosotros, por caridad...

...o tal vez para humillarnos. Pero, ¿qué puedo hacer?

No tengo nada más, nada más.

¡Qué tristeza hablar de estas cosas! ¡Justo hoy, que es primavera!

La dulce estación de las fresas...

- ¡Tenga! - No, no... - ¡Sí!

Le diré al campesino que no las he encontrado.

¡Tómelas! Como agradecimiento de aquel día en Turín con Proust.

Adiós, Bonafé.

- ¿Quién es ese Proust? - Un amigo, también muerto.

- ¡Las fresas me corresponden a mí! - ¿Por qué?

- ¡Vos habéis dormido, yo como! - Pero Ginebra...

¡No me importa Ginebra!

Pero...

¿Pero qué hacen? ¿Están soltando? ¿Se han vuelto locos?

¿Pero qué hacéis? ¿No lo veis? ¡Estoy en calzoncillos!

¡Alto! ¡Alto!

Pero, ¿cómo? ¿No ha explotado?

No es una bomba. Es un depósito suplementario de gasolina.

Cuando están vacíos, los bombarderos se deshacen de ellos.

Ah, ¿está vacío?

¡Remolino!

Vamos.

¿Hay alguien ahí?

¿Y aquí?

- ¿Hay alguien? - ¡Manos arriba! ¡Y no os mováis!

¡Os hemos seguido! Venís del río! ¡Carroña!

¡Sois dos sucios paracaidistas americanos!

Venís aquí para hacer saltar la sede del Fascio!

- ¡Sucio Judas! ¿Qué tontería es esa? - ¡Quieto! ¡Quieto!

¡Ya basta, niñato! ¡Soy Primo Arcovazzi, graduado de la milicia...

...en misión especial para el partido!

Llevo este prisionero a Roma.

- En calzoncillos, ¿eh? - ¡Eso es algo que no te importa!

¡Calma! Le aseguro que el señor, a pesar de los calzoncillos...

...es un pez gordo del partido.

Es más, tiene grandes posibilidades de convertirse en federal.

¿Y si luego fuese cierto? Yo diría que...

¿Cuándo fueron fundados los Fascios italianos de combate?

El 23 de marzo de 1919.

- ¿La milicia para la seguridad nacional? - ¡El 1 de febrero de 1923!

Por eso me llamo Primo.

¿Qué motivos nos dan la certeza de una victoria segura?

Primero: ¡combatimos por una causa justa!

Segundo: Tenemos muchísimas armas.

- ¿Cuando fue emitido el derecho del trabajo? - ¡Déjame terminar!

Derecho del trabajo...

Documento fundamental de la revolución fascista...

...fue emitido...

¿Cuándo?

- Fue emitido... - El 21 de abriI de 1927.

¡El 21 de abril de 1927!

- ¿Puede bastar? - Sí, basta.

¡Bien, camarada!

¡Estamos a tu disposición!

¡Guardería!

¿No sabes que el apretón de manos lo abolió Starace el 23 de junio del '38?

- ¿Pero qué hacéis? - ¡Dejadlo!

- Pero, ¡el tándem es del partido! - ¡Y el partido soy yo! ¡Largaos!

¡Salid, Profesor!

- Pero yo nunca he andado en tándem. - ¡Ahora lo probaréis! ¡Vamos! - Vale...

- ¡Vencer! - ¡Venceremos!

¡Pedaleemos! Antes de esta noche nos pararemos en Rocca Sabina.

- ¿Hay otra casa del Fascio? - No, la casa de Arcangelo Bardacci...

...mi maestro. El nos hospedará.

¡Jesús!

¡No estáis habituados a la vida en el campo! Os gusta la comodidad.

No. Comienza a gustarme esta vida al aire libre.

- ¿Cómo va su dolor de estómago? - ¡Resisto!

Profesor, ¿dónde estáis?

- ¡Estoy aquí! - ¡Hablad, hablad! ¡Tenéis que hablar!

- ¿Qué nota tenía en gimnasia? - ¡9!

- Lo sabía. - ¿Qué habéis dicho? ¡Hablad!

¡Debéis hablar continuamente!

Cuando yo iba a la escuela...

...me enseñaron que un 8 en latín valía más...

...que trepar bien por la pértiga.

¡Craso error!

En los años sucesivos, para conseguir un buen puesto en el Gobierno...

...se valoró, principalmente, la subida por la pértiga.

Italia nunca más fue maestra de arte, si no maestra de gimnasia.

- Profesor, ¿por qué no habéis hablado? - He hablado hasta ahora, ¡en voz alta!

¡Yo no he oído nada!

La guerra es un paréntesis bestial...

...y sólo cuando termina nos damos cuenta de su inutilidad.

- ¡Si se pierde! Pero, ¿cuando se gana? - Las guerras las pierden todos.

Pero...

...¿está seguro de ir con el bando justo? - ¡Segurísimo!

¡10 km más y llegamos al pueblo!

- GRAVILLA. TÚNEL CORTADO -

¡Eh, tú!

¿Es a mí?

- Sí. ¿Sabes dónde...? - No, yo no sé nada.

- Pero... ¡si no te he preguntado nada! - Yo tampoco te he dicho nada.

- ¿Ese pueblo de allí es Rocca Sabina? - ¿Cuál? - ¡Ese de allí!

- ¿Por qué, hay un pueblo? - Pero ¿no vienes de allí?

- ¿Quién? ¿Yo? - ¡Claro! ¿De dónde vienes?

- Sí, de un pueblo... - ¿De Rocca Sabina?

- ¿Qué dices tú? - ¿Cómo que qué digo? ¡Si te lo pregunto, será que no lo sé!

¡Yo tampoco sé nada! ¡Bah! Pero si tú lo dices, ¡pues estupendo!

¡Hey!

- Arcangelo Bardacci, ¿le conoces? - ¿El poeta? No lo conozco.

No sé nada. No conozco a nadie.

- ¡Espera! Por aquí ¿a dónde se va? - ¡A saber!

- Pero entonces ¡eres tonto! - ¿A quién llamas tonto tú?

- ¡A ti! - Ah. Vale, vale...

- ¡Basta con explicarse! - Pero ¿a dónde vas?

¿A dónde voy? ¡Allí! ¡Allí! ¡Es más, voy desde aquí!

¿Qué os importa? ¿Queréis meterme en líos justo a mí?

¡Yo no sé nada! ¡Dejadme en paz!

¡No quiero saber nada más!

- ¿Quien es? - ¡Amigos!

- ¿A quién buscáis? - Al camarada Arcangelo Bardacci.

Está muerto.

- ¿Muerto? - Encontraremos otro sitio para dormir.

¡No, yo antes debo saber!

¡No es posible! ¡Mi maestro!

¿Qué más queréis?

Soy Rita, la sobrina de Bardacci. ¿Qué queréis?

No, nada.

Soy Primo Arcovazzi, graduado de la milicia.

Era muy amigo de Bardacci.

Estuvimos juntos en la escuela de mística fascista.

Y como tenía que ir a Roma, misión especial de guerra...

...había pensado en saludarle...

...y, si era posible, alojarme aquí una noche, pero por caridad...

- Por mí está bien, pero mi tía... - Sí, comprendo.

La verdad es que estamos muy cansados.

Y resfriados.

- ¿Así está bien? - Gracias.

Esto es todo lo que me ha quedado del pobre Arcangelo.

Es terrible. Todavía no me lo puedo creer.

¡Él, que me lo ha enseñado todo, que me ha forjado!

- ¿Cómo ha sido posible? - Albania.

Arcangelo era voluntario.

Un día salió en avión, paf, y no volvió más.

Desaparecido en los cielos de Albania.

Si hubiese podido elegir, ese es el fin que habría deseado.

¡Camarada Bardacci, presente!

Pero, ¿qué ocurre, Bardacci?

Esta luz va y viene. Hace algún tiempo que lo hace.

¡Listo!

Nada de especial. Es lo que había en casa. Unas pocas alubias.

- Lo siento, no tenemos otra cosa. - ¿Alubias? ¡Son mi pasión!

- ¿Me siento aquí, señora? - Sí, por favor. - Gracias.

- ¡Yo ya me he servido! - ¡Ha hecho muy bien! - Gracias.

Gracias, señorita.

En Cremona, las alubias las hacen con "curtezas".

Con cortezas. Mi madre las hacía siempre así.

Ahora, con la guerra, no se encuentran cerdos.

Yo, en cambio, creo que con la guerra ha aumentado el número de cerdos.

Por favor.

Gracias.

Quema.

Ni siquiera tenemos fruta. A ver si encuentro unas nueces.

No importa. Yo comeré algunas alubias más.

- ¿Qué es esta canción? ¿Un foxtrot? - No.

Es un tango.

A saber el tiempo que hace que no bailáis.

¡Desde que nací! ¡No sé bailar!

¡Un vacío en su instrucción, querido Arcovazzi!

Yo creo recordar todavía algún paso.

...y si permite... - Ah, sí, gracias.

No puedo. Mi pobre Arcangelo ahí arriba...

Claro...

Un baile breve, pero bonito.

Os doy un poco de licor de nueces que hacemos aquí, en casa.

- Para las grandes ocasiones. - ¡Eh, no!

Primero el baile, ahora el licor. ¡Por Dios, no exageremos!

¿Por qué? ¿Qué he hecho?

¡Un respeto a la memoria de Arcangelo Bardacci, que está ahí arriba!

¡Vaya horas! ¿Quieres matarme de hambre?

¡No podía! ¡Hay gente en casa!

- ¿Hay gente? ¿Y quién es? - Tranquilo.

- Un burgués y un graduado de la milicia. - ¿Milicia?

- ¿Y me buscan? - Te buscaban.

- Pero tú has desaparecido. - En los cielos de Albania.

- En los cielos de Albania. - Saliste en avión y...

- ¡Paf! Nunca volviste. - Bien.

Lo importante es mantener siempre la misma versión.

- ¿Y se lo han creído? - Parece que sí.

Y, ¿quién era ese graduado?

- Arcovazzi. - ¡Arcovazzi!

¡Justamente él!

¡Esa cabeza de mármol de Carrara!

¡El más fanático de todos mis alumnos!

Si sabe que estoy aquí, estoy apañado.

Eso creo yo.

¡Matilde!

Esta noche quiero componer. Tráeme unas velas.

Esta luz que va y viene...

Más tarde, cuando todos duerman.

El catre ya está. ¡Profesor, vos dormís aquí!

- Pero yo... - ¡Profesor!

- ¡Sois vos! ¿A dónde ibais? - Llevaba estas velas.

- ¿A quién? - ¿Cómo, a quién? ¡A vos! - ¿A mí?

De acuerdo. ¡Entrad!

- ¿Y esta? - Ya, es cierto.

Entonces, no habéis venido sólo por las velas.

Es que estoy un poco ida. Ya sabéis cómo es...

...el dolor, las preocupaciones, la guerra...

- Eh, entiendo... - Pero... en fin...

Una casa por sacar adelante ahora que él no está...

Cuando una mujer está sola...

Hace más de un año que Arcangelo está ahí arriba.

Un año, 365 días...

- Y 365 noches. - ¡Efectivamente!

- Matilde... - ¡No!

- Matilde... - No, no. ¿Qué hacéis?

¡Matilde!

¡Le ruego que me deje en paz! ¡Primo, sea bueno!

Está el Profesor. ¡Se lo ruego! ¡Nos podrían oír!

- Usted, ¿quién es? - Soy el Profesor Erminio Bonafé.

¿Y usted? ¡Usted es el audaz Bardacci, desaparecido en el cielo de Albania!

¡No es posible! ¿Qué diría Arcangelo?

- ¡Dejemos a Arcangelo entre los arcángeles! - Pero, ¡no!

Es inútiI. Está cerrado con llave.

¡Pero, ahí dentro está ese canalla con mi mujer!

¡Con su viuda!

- Bueno, es lo mismo. - ¡No haga locuras! ¡Está armado!

- ¡No es posible! - Además, no le conviene resucitar.

Mejor está desaparecido en los cielos de Albania...

...que sepultado en el cementerio de Rocca Sabina.

¡No, no!

- ¡Ven! - ¡Aquí no!

¡Espera!

Ahí está. ¿Los oye?

Si quiere vengarse, hay un modo mejor.

Yo soy un prisionero político...

...y cuando sea el momento... - ¿Qué momento?

El momento en el que deberá sacar a relucir su gran poema.

- Quién, desafiando la metralla... - ¡No, no! Ahora he cambiado de género.

Justamente hoy he escrito una cuartilla de versos...

...que ilustran mi verdadero pensamiento.

- ¡Quién! - ¡Otra vez!

¡No! ¡Con conceptos totalmente diferentes!

¿Quién, expulsado el alemán de la lucha y del afán...

...a la paz nos llevará? ¡Libertad!

¡Despierte, Profesor!

- ¡Buenos días! - ¡Me ha engañado! ¡Me habéis engañado todos!

Pero ¿a dónde vais?

¡Qué falta de delicadeza!

¡Eh, tú! ¿Dónde está? ¿Dónde lo has escondido?

- ¿A quién? - ¿Cómo que a quién? ¡Al prisionero!

¡Tú lo has dejado escapar, mientras tu tía me distraía!

- No, yo no sé nada. - ¿Cómo?

Y, ¿por qué has salido antes?

He ido a buscar las cortezas para haceros la sopa de alubias.

¡Es el justo el momento de pensar en "curtezas"!

¡Dejad ir al Profesor! ¡La guerra está perdida!

¡No, está ganada! ¡Tenemos la certeza y por varios motivos!

Primero: Combatimos por una causa justa.

- Segundo: Porque... - También lo decía mi tío y después...

¡Mírale! ¡Ha preferido vivir un solo día de gloria!

¿Tenéis confianza en mi tío? Si os sugiriese algo, ¿lo seguiríais?

¡Por supuesto! ¡Era mi guía!

¡Entonces, id a buscarle!

- ¿Dónde, en el cielo? - No, más cerca. En el desván.

¿En el desván?

Sí, sobre la habitación en la que habéis dormido.

Está escondido allí.

Entonces ha escuchado todo...

- ¡Seguro que le ha encantado! - No creo...

Pero...

- Entonces él fue quién dejó escapar a Bonafé. - ¡Sí, para vengarse!

- ¿De quién? - ¡Sé yo de quién!

¡Ya! ¡Aquí cada uno hace lo que le conviene!

¡Sólo quedo yo para cumplir mi deber!

¡Anarquía total! ¡Mira que lío! ¡Todo roto, todo destruido!

¡Uno escapa, el otro se esconde!

¡Tu piensas en "curtezas"! ¿Y yo? Pero claro, ¿a quién le importa?

¡Primo!

¡Venga, rompamos todo! Total, ¿a quién le interesa?

Primo, hay un tren que pasa cada día.

- ¿Por qué no vuelves a casa? - ¡Sí, claro, el tren!

Uno coge el tren y vuelve a casa.

¡Está allí, se esconde. Luego, cuando va a la cama, la madre le dice:

..."Primucho, buenas noches" y después te arropa!

¡Mi madre me llama todavía Primucho, como cuando era niño!

¡No! ¡Demasiado fácil!

- ¿A qué hora sale ese tren? - Pues... nunca se sabe.

¡Ya! ¡Salen, van, vienen! ¡También ellos hacen lo que quieren!

Bien...

...adiós.

Y gracias por las "curtezas".

Han reparado las vías en Civita Castellana. Salimos.

Disculpad, Reverendo.

¿Sabéis si en Civita Castellana encontraré un medio para ir al norte?

- ¿Sabéis algo, Reverendo? - No...

Debo llegar a Cremona. Vuelvo a casa.

¡Jesús!

Gracias.

Y, ¿sabéis por qué vuelvo a casa? Porque he sido engañado...

...por un listo de nombre Bonafé. ¿Vos sabéis algo?

- ¿Y vos, le conocéis? - No, no.

¡Qué raro! Él dice que se le conoce en toda Italia.

¿Me permitís?

¡No querréis quitarme el consuelo de la oración!

Siempre caro me fue este yermo cerro.

Profesor Bonafé, el Carnaval terminó hace bastante tiempo.

¡Volvemos atrás!

¡Alto!

¡Eh! ¡Pare!

- ¡No puedo! - ¿Vas a Roma? - ¡Sí!

Entonces, ¡párate!

- ¡Te he dicho que no puedo! - ¡Te ordeno que te detengas!

Bueno, ya está. ¡Te había dicho que no podía!

¡Ahora también se me ha apagado el motor!

¡Bajad! ¡Bajad todos y empujad!

¡Subid! ¡Rápido! ¡Subid!

¡Ayudadme! ¡Paraos!

¡Maldita sea!

¡Parece un plato de fetuchinis al huevo!

¡Esos son mis huevos!

¡Vos reís, pero yo trabajo!

¿Quién llevará hoy el dinero a casa? ¿El Espíritu Santo?

- Disculpad, Reverendo. - ¡Bien! ¡Blasfemad también!

¡Piensan sólo en los intereses y en el dinero!

- Discúlpeme. ¿Quién es éste? ¿Es S. Damián? - ¡No!

Ésta es la sagrada efigie del Beato Colasanti...

...un paisano mío!

Esta estatua la he hecho con mis manos.

La llevo a Roma para consagrar.

¡Bajad, que toca cuesta arriba! ¡Adelante, rápido!

¡El motor ya no puede más!

¡Ánimo, vamos!

- ¡Subid! - ¡Ayudadme!

¡Bajad! ¡Estamos cuesta abajo y los frenos ya no pueden más!

- ¡Subid! - ¡Esperadme!

¡Desgraciados, deteneos! ¡Desgraciados, deteneos! ¡Esperadme!

¡Me habéis dejado en tierra! ¡Gamberros, deteneos!

¡Maldita sea! ¡Me has dejado en tierra!

¿Queréis un pedazo?

¡Eh, tú! ¿Te falta mucho!

¡Un minuto, graduado! ¡Se había roto la junta!

- Gracias. - ¡100 liras!

¡Avión enemigo a la vista! ¡Al suelo!

¡Partamos así y que Dios nos dé suerte!

Pero, ¿qué es esto?

¿Qué hace? ¿Llora?

¡El Beato Colasanti llora! ¡El Beato Colasanti llora!

¡Milagro! ¡Milagro! ¡Milagro!

- ¡Tranquilos! ¡Recapacitad! - ¡Milagro! ¡Es un milagro!

¡A ver, despacito! ¡No se grita a un milagro así!

¡No, porque la Iglesia va con pies de plomo!

¡Se debe averiguar, investigar, estudiar el caso!

¡Es aceite! ¡Aceite de oliva!

De semillas.

- ¡Bellaco! ¡Desgraciado! - ¡Vamos! ¡Rápido! ¡Empujad! ¡Vamos!

¡Empujad todos! ¡Vamos!

¡Vuelven los aviones!

- ¡Esos niños de allí! - ¡Que alguien vaya a buscarlos!

¡Al suelo!

¡Abajo! ¡Abajo! ¡Viene otro!

¡Es preciso irse antes de que vuelvan! ¡Todos a empujar!

¡Todos juntos! ¡Empujemos!

¡Profesor!

¡Profesor! ¡Profesor! ¡Profesor!

¡Profesor, deteneos! ¡No me hagáis disparar!

¡Profesor, no quiero disparar!

¡Arcovazzi, párese! ¡Párese! ¡Es un campo de minas!

¡Eh, Profesor!

Ah, gracias.

¡Maldita sea, la humedad!

- ¿Cómo va vuestro resfriado? - Me sentiría estupendamente...

...si no fuese por esta pierna derecha que no puedo mover.

¿Qué os jugáis a que ahora comienza también un temporal?

No, está descargando allá, hacia Roma.

¡Eh! ¡Pare! ¡No os mováis! ¡Es peligroso! ¡Alto!

- ¡Es un campo minado! - ¿Ah, el cartel? ¡Lo he puesto yo!

Antes pasaba todo el mundo por aquí:

...soldados con botas, carros blindados...

¡Con esto no pasa nadie y así no me roban la cosecha!

Pero, ¿ésa no es la pequeña ladrona?

¡Sí, es ella! ¡Desgraciada! ¡Te cogí!

- ¡Ay! ¡Déjame! ¡Me haces daño! - ¡Ven aquí!

¡lncluso muerdes!

¿Con las buenas maneras se consigue todo, no? ¿Qué quieres?

¿Que qué quiero? ¡El uniforme que me has robado!

- ¡Mira éste, qué bonito es! - ¡Pero ese no es mi uniforme!

¡Es más bonito que el tuyo!

¡Ten! ¡Salgo perdiendo! ¡También te doy el gorro con la gallina de oro!

¡El águila!

¡Y las botas!

- Te gusta, ¿eh? - Pero, ¡este es un uniforme de federal!

Bueno, no sé si...

- No sé si puedo permitirme ponerlo. - ¡Claro que puede!

¡Su misión ha sido cumplida y éste es su premio!

Sí.

¿Y tú, no te compras nada? ¡Mira qué mal vas vestido!

Para ir a la cárcel está genial.

¿Quieres tú también un uniforme? ¿Negro o verde grisáceo?

- ¡También tengo uno de General, con los entorchados! - Gracias.

Bien...

Es extraño.

¡Hoy, se tiran todos los uniformes y él se muere por una!

- Sí, es un obstinado. - ¡Bah!

¡Adiós!

- ¡Date prisa! - ¡Sí, señorita!

- Al fin y al cabo, tengo derecho, ¿no? - ¡Claro!

Vamos.

¡Y pon atención!

¡Abajo, moveos!

¿Los ha visto?

- ¿Lo qué? - ¡Son americanos!

¿Y? ¡Prisioneros de guerra! ¡Frente de Cassino!

- ¿Está seguro? - ¿Qué otra cosa podría ser?

¡Venga, moveos! ¡Vamos!

- Pero, ¿qué hace ese? - ¿Está loco?

¡Es preciso que practique el alemán! ¡No entiendo ni una palabra!

- ¡Lo sabía! ¡Cantan en americano! - ¡Pero venga!

¡Entonces, Roma está llena de prisioneros americanos!

Tú vestido negro. ¿Fascista, paisano?

Sí, fascista.

¡Cogedlo!

¡Mattei, venga!

¿Qué ha ocurrido? ¡No hemos vuelto a saber de usted!

- ¡Hágales parar! - ¡Ahora mismo!

- ¡Para! - ¡Largo! ¡Fuera!

¡Vosotros, fuera! ¡Para! ¡Fuera de aquí!

- ¡Bellaco! - ¡Su pistola! - ¡Delincuente!

¡Pero si es un jerarca! ¡Es preciso fusilarlo ahora!

¡Chicos, listos!

- ¡Un momento! ¡Dejádmelo a mí! ¡Yo lo hago! - ¡Tenga, ahí está!

¡Fuera! ¡Fuera! ¡Adelante!

¡Por ahí!

¡Venga! ¡Venga!

¡Dispare!

- ¡Dispare! - ¡Las manos sobre la cabeza!

Adelante, disparad. Terminemos con esto.

Tu muerte no serviría para nada. La época de la violencia ha terminado.

¿Y la paliza? ¿Y la sangre que cae de mi nariz?

Esos son peores que nosotros.

No te han pegado a ti, sino a tu uniforme.

Sí, pero en el uniforme estaba yo.

- ¡Rápido! - ¿Qué haces?

- Pero, ¿qué haces? - Te visto de burgués.

- ¿Burgués? - Sí. Te acostumbrarás.

¡Vete! Eres libre, aunque no te guste la libertad.

¡Eh, paisano!

- ¿"El infinito"? - Yo ya me lo sé de memoria.

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