Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Interlingua
Irish
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
"Utu redux" es la versión reconstruida y mejorada de la película original "Utu".
El director Geoff Murphy supervisó la restauración con miembros del equipo original de la película.
Los hechos ficticios mostrados se inspiran en hechos reales ocurridos durante la Guerra de las Tierras de Nueva Zelanda.
¡Pelotón! ¡De frente, marchen!
¡Mantengan la formación!
¡Izquierda, izquierda, izquierda, derecha, izquierda!
¿Ven aquí?
¿Ven aquí?
¿Ven aquí?
¿Ven aquí?
¡Al ataque!
Tomaros vuestro tiempo.
Estamos perdidos.
¿Dónde estamos?
Está bien.
Esta es mi tierra.
Sois mis amigos. Soy Maramara.
Los otros nos sacan un día.
Menos, si están perdidos.
Vamos.
¡Te Wheke! Este hombre de ciudad está inquieto por la niebla.
¡Muerte a los pakeha!
¡Alto el fuego! Está solo.
Le tenemos.
¿Seguro?
Heridas en la espalda.
- ¿Amigo tuyo? - No.
No es mi amigo.
Es mi tío.
¿Son maramara?
¿Por qué?
Eran amigos.
Los pakehas contaron muchas mentiras.
Eh, yo estoy de tu parte.
Eres de otro color.
Dile al coronel...
que acabaré con él.
Tarde o temprano.
¡Vamos! ¡Vamos, corre!
Debo matar al hombre blanco,
para vengar lo que ha hecho.
El espíritu de mi pueblo me lo ordena.
No puedo vivir esta vida.
Prefiero morir.
Todo el mundo quieto, por favor.
Gracias.
Bien.
Eso es todo.
¿Qué esperas?
- Excelente. - Gracias, Sr. Nichols.
¿Sí? ¿Qué es lo que desea?
Teniente Scott a sus órdenes, Señor.
Demasiado tarde. Ya no necesitamos oficiales
Mis órdenes, Señor.
¿Del Ministerio?
Señor, se me ha ordenado que experimente con nuevas tácticas: Comandos.
Es algo que aprendí en Sudáfrica.
Los Boers lo experimentan con los nativos.
- Se trata de pequeños... - Pero usted no sabe nada de este país.
Nací aquí, Señor.
- ¿Sí? - Sí, Señor.
Así que es usted colonial, Señor Scott.
Un colonial.
El Evangelio según San Mateo.
Capítulo 26. Versículos 51 y 52.
Y contemplando...
a unos de ellos, que estaba con Jesús,
alargó su mano,
sacó su espada,
y atacó al criado del sumo sacerdote cortándole una oreja.
Entonces, Jesús le dijo:
Vuelve a poner la espada en su lugar.
Porque todo el que mate con la espada...
perecerá por la espada.
Palabra de Dios.
"Todos aquellos que empuñen la espada...
perecerán por la espada".
Tenemos aquí testigos.
Los inmundos mensajeros de Satán
cercan esta tierra.
Satán...
que acecha como un rugiente león que busca a quien devorar.
Sus mensajeros,
que persisten en su absoluta ceguera,
en la deshonra de mujeres,
en sus asesinatos,
siguiendo a falsos profetas
a la condena del fuego eterno.
Arrastrándose por esta tierra
entre lugares oscuros y rincones secretos.
Una tierra que una vez Dios prodigó.
Belleza, y toda la generosidad de la naturaleza.
Una tierra donde verdaderamente toda expectativa encuentra su camino.
Hagámonos cargo.
Los enemigos de Dios no prosperarán.
El día del Juicio Final está muy cerca para todos aquellos que usan sus armas...
en contra de los que están al servicio del Dios verdadero.
Porque Dios mismo nos lo ha dicho,
"todos los que hacen uso de la espada perecerán...
por la espada."
¡Esta es la casa de Dios!
¡Yo soy hijo de Dios!
Le he dado el arma cargada.
¡Claro que sí!
Quien vive por la espada, morirá por la espada.
Dios lo prometió a sus hijos.
Si vivimos como ratas en los helechos del bosque,
entonces moriremos en el fuego que los quema.
Un fuego encendido por la lujuria del hombre blanco.
Y avivado por el aliento...
de las palabras pakeha de Dios.
¿Son estos los planes...?
Tal vez el vicario...
tenga otros maestros aparte de Dios.
¿Qué otra lección le ofrece el Señor al guerrero?
Imaginad.
Imaginad que ponemos a un lado las espadas, nuestras armas,
pero no demasiado lejos.
Imaginad que nos disfrazamos...
de comerciantes, de granjeros. No de soldados.
Pero siempre listos para luchar.
Podríamos poner 10000 guerreros en las calles de Auckland...
sólo en unas horas.
Esperad.
Preparaos.
Es preciosa. Está preñada.
Un regalo para Ud.
Es muy bonita.
- Es suya. - No. No seas tonto.
¿Le da miedo?
¿Debería dármelo?
Si la lagartija le sonríe,
la muerte no anda lejos.
¡Rápido! Son los últimos.
¡Vamos, vamos!
Me está diciendo que su casa está en el bosque
y que ella es mi protectora.
Bueno Willie, te veo más tarde, amigo.
Buena suerte.
Adiós.
¡Qué se den prisa, Jefferson!
Tenemos 6 haciendas más que visitar sin contar la de Frikerson.
¡Muy bien, muchachos! ¡Seguid adelante!
¡Vamos, haced que carguen lo más rápido posible!
- Listo, Señor. - Preparado, Señor.
¡A las carretas! ¡Listos para partir!
¡Vamos! ¡Vamos!
¡Arre! ¡Arre!
- ¡Vamos! - No se aparte del camino, Señor.
Emily.
Emily, ¿qué estás haciendo?
Sabes que no puedes entrar aquí con las botas.
Emily, hay contraventanas que cerrar, municiones que controlar y...
- Pero dijiste que no había peligro. - Y no lo hay.
Son sólo los militares que se asustan.
Pero han hecho bien. Nos han dejado 2 rifles.
¡Vámonos de aquí!
Tres veces los han encerrado en ese maldito establo.
Hemos perdido a los animales.
Y no ha sido ningún rebelde maorí.
¡Vámonos!
Y si vienen, ¿qué?
Mira esto.
Oh, es precioso.
Para ti.
Jonathan...
Te quiero.
Y yo a ti.
Vamos. Las contraventanas.
Tal vez...
debería poner un cartel aquí.
Rebeldes fuera.
No. Probablemente no saben leer.
Yo no sé.
Bueno, no mucho.
Lástima del reverendo. Era demasiado sincero.
¿Estamos aquí para construir monumentos a la civilización o para echarlos abajo?
Este se está cayendo ya.
Tú haz tu trabajo.
Yo haré el mío.
Oye,
si me arreglas la puerta de la despensa, iré a controlar las provisiones.
Y si arreglases el agua,
No tendría que andar tanto hasta la condenada bomba.
Y al mismo tiempo podrías arreglar la barandilla del piso de arriba.
¡Jonathan!
¡Es él!
Ah, es Te Wheke.
¿Qué quiere ese gorila de nosotros?
Quiero tus escopetas y tus municiones, chimpancé.
¿Y tú piensas que te las daré?
No.
Entonces vete de mis tierras o te mataré.
¡Dice que son sus tierras!
Dame otra caja de cartuchos.
No sé donde están.
En la caseta.
- ¿Cuántos te quedan? - Diez.
- Intenta cubrirme. Voy a buscar más. - ¡Jonathan!
¡Vamos a matar de una vez a esos pakehas!
¡Ve por atrás!
Maldito asesino.
Dios tenga piedad de nosotros.
Alto el fuego. Hablaré con la mujer.
Pakeha, ¿Cuál es tu último deseo?
El otro está en la caseta, que no escape.
El hombre está en la caseta, disparad contra él.
¡Salta, Emily!
¡No! ¡No!
¡Emily!
Seguro que estaban esperándonos.
Mira qué cosas tan bonitas.
Vamos a divertirnos un poco.
Ahora yo.
La tragedia de Macbeth y otras obras
¡Venga, vámonos!
¡Moveos, rápido!
Hoy ha sido un buen día.
¡Izquierda! ¡Izquierda!
¡Izquierda, derecha, izquierda!
¡Variación derecha!
¡Izquierda! ¡Izquierda!
¡Izquierda, derecha, izquierda!
¡Izquierda! ¡Izquierda!
- ¡Escuadrón! - Es americano. Muy nuevo.
- Es un rifle de repetición. - ¡Alto!
- Es un buen regalo. - ¡Posición de disparo!
Me lo dieron por salvar a un chico en Inglaterra.
Preparados. ¡Fuego!
Le salvé de morir ahogado y su agradecido padre resultó ser un Conde.
Como el Coronel de aquí, ¿no?
Sí, casi. Bueno, no.
No se parecen en nada.
- Aquel era un hombre decente. - ¡Carguen! ¡Preparados!
¡Fuego!
Me lo enviaron a Sudáfrica.
Es un rifle muy codiciado.
Cuando los bóeres los consigan los nativos lo van a pasar mal.
¡Fuego!
Con esto un hombre puede matar a diez.
Eso depende de los lejos que estén esos diez hombres, Señor.
Los maorí tenéis un extraño sentido del humor.
La otra noche estaba en el campamento de Arawa
y estaban celebrando que Te Wheke sea un desertor.
Sentados alrededor del fuego, cantando, bebiendo, contando historias...
- Hay uno que se llama Moses, ¿lo conoces? - Sí.
Explicó una historia que todos encontraban divertida.
Estaban muertos de risa.
Y no era divertida,
sino todo lo contrario.
Al parecer unos maorí capturaron un poblado Taranaki y echaron...
Toma.
...A los británicos.
Y encontraron un barril con cerdo adobado que habían olvidado. Y se lo comieron.
Pero también encontraron dos tumbas de las que desenterraron los cuerpos de...
- dos soldados pakeha. - Toma.
Los trocearon,
los pelaron y los metieron dentro del barril.
Y a pesar de la fuerte posición estratégica del poblado,
lo evacuaron para que los británicos recuperaran el cerdo.
Cerdo pakeha, ¿eh?
¿Qué es lo divertido?
- Toma. - Sí, dame una.
Creo que voy a ir a pescar ahí abajo.
Seguro que los peces deben estar débiles después de tanto reír con la historia.
Serán más fáciles de capturar.
No te comas los peces antes de pescarlos.
¿Ese es un chiste pakeha?
Qué sentido del humor más extraño.
¡Alto! ¡Detente!
¡Henare!
¡Detén a esa muchacha! ¡Tiene mi escopeta!
¡Está cargada!
¿Dónde estás?
¿Estás bien?
Es sólo un rasguño.
¿Vas a perseguirme o no?
¡Muere!
No es un cuchillo.
¡Señor Williamson!
¡Señor Williamson!
¿Están son las tropas que humillarán al poderoso Te Wheke?
Se fue en esa dirección hace una semana.
Lo cogeremos.
Quizá se escondan entre la tropa.
¿Quién puede decir que no es así?
Yo puedo.
¿Cómo sé que no eres uno de ellos?
No puede.
No se preocupe, Sr. Williamson, cogeremos a Te Wheke.
No con esos hombres, muchacho.
¿Dónde se esconde?
Es más fácil para Te Wheke esconderse de nosotros...
que para nosotros escondernos de él.
Debo decir, Sr. Scott, que lamento su método independiente.
Quizás sea muy original pero... Dios,
"Pequeños grupos de soldados sorprendiendo al enemigo."
Me asusta pensar a donde nos puede llevar.
- Señor, yo... - Sin embargo, una vez estudiado,
y teniendo en cuenta que el Ministerio lo aprueba...
Vamos a intentarlo.
¿Está usted de acuerdo, Sr. Scott?
- Sí, Señor. - Pero...
También he escrito una carta a Londres...
explicando que si algo desafortunado le ocurriese a usted...
mientras experimenta con estas nuevas tácticas,
la responsabilidad será enteramente del Ministerio.
No mía.
- Tenía que decírselo. - Gracias, Señor.
De nada, Sr. Scott. De nada.
Muy bien, grupo de piojosos.
¡Atención!
¡Presenten armas!
¿Vas a perseguirme o no?
Kura se ha ido.
Y también su familia.
Se han ido para unirse a Te Wheke.
¿Él los querrá?
¿Por qué luchamos tribu contra tribu?
Hace 30 años sacaron una bala maorí de la pierna de mi abuelo.
Nada ha cambiado.
¿Continuaremos matándonos dentro de 100 años?
¡Habrá acabado!
Mañana...
El Sr. Scott me ha dado su gorra.
Mañana se la devolveré.
Ya no la necesitaré.
¿Problemas?
A lo mejor.
¿Él se va también?
- ¡A cubierto! - ¡A cubierto!
¡Alto el fuego! Se marchan.
¡Alto el fuego!
Tenías toda la razón.
No la necesitarás.
Henare está muerto.
Y tú comiendo las patatas de los pakeha.
¿Recogidas en nuestras tierras confiscadas?
¿Es acaso el pago por tus servicios mientras exterminan a nuestro pueblo?
¡Que se te atraganten!
¿Has leído esto?
No sé leer.
No tengo tiempo para los trucos pakeha,
que te apartan de la verdad.
Voy a unirme a Te Wheke.
Mataré a los pakeha.
Espero que los bastardos como vosotros os consumáis en el fuego de vuestra destrucción.
¿Has oído lo que ha dicho?
No sabe leer.
Del Coronel Elliot.
Teniente James Scott,
su reciente fracaso en la última batalla...
me ha forzado a volver a nuestras tácticas.
El Ministerio ya ha sido notificado.
Queda está destituido de sus obligaciones hasta que esté completamente recuperado.
Las órdenes recomendándole quedan en suspenso hasta próximo aviso.
Yo personalmente tomaré el mando en el campo y...
¿Algo más?
¿Dónde crees que vas, amigo?
Con Te Wheke.
¿Qué te hace pensar que Te Wheke te aceptará?
¡Allí!
Ha caído.
Mira, está vivo.
Es la segunda vez que le disparo...
Y todavía vive.
No importa si lo sabía o no.
Le siguió... hasta aquí.
Somos demasiados.
Es muy fácil encontrarnos.
Los pakeha mueven su ejército por estas montañas.
Yo prefiero tener mi ejército aquí.
Escondido.
Vaya, vaya.
Mira quien viene por ahí.
Como nuestro cuartel general, construido hace unos años por el mismo Te Wheke.
Desde aquí podemos alcanzar todo el distrito.
Ya hemos matado a algunos de sus simpatizantes.
¿Cómo puede saber cuales son sus simpatizantes?
Es fácil. Son los morenos tendidos en la tierra.
No se mueven ni moscas a su alrededor.
Tengo una tarea para usted nada agotadora.
Tenemos un prisionero.
Muy peligroso. Mató a 2 de los nuestros durante una persecución.
Se le ejecutará por la mañana.
¿Cree que puede mantenerse despierto durante 4 o 5 horas?
- ¿Podría manejar un arma? - Sí, Señor.
Bueno chico.
Su prisionero.
Le dejamos aquí hasta que nos avise.
Manténgase rígido, Scott, no vaya a quedarse dormido.
Sargento, reúna a todos los hombres.
Quiero salir lo antes posible.
Voy a pasar la última noche de mi vida contigo.
- Podría ser peor. - Podría.
¿No te gusto?
Sí, claro que sí.
¿Me encuentras atractiva?
Eso está bien.
Acostumbraba a jugar aquí cuando era pequeña.
Piensa en todas las cosas que nos podrían pasar.
Podría escaparme.
Lucharíamos, pero yo soy fuerte y tú aún estás herido.
Me aprovecharía de eso, mordiéndote y pegándote.
Seguro que tengo muchas posibilidades de ganarte.
Tendrías que dispararme.
Por la espalda.
¿Por qué no me dejas marchar?
No quiero morir, Sr. Scott.
Yo tampoco quiero que mueras.
¿No quieres?
Bueno, me voy.
Kura,
¡alto!
¡Alto, Kura, o dispararé!
Me parece que no lo has entendido.
Igualmente voy a morir.
¡No tengo elección!
Mira, si no te dejo marchar te matarán.
Pero si te dejo marchar, me arriesgo a perderlo todo.
Mi graduación, mi carrera... ¡Estaré acabado!
- ¿Para qué es el cubo? - ¿El cubo?
Ah, el cubo.
Lo usan los prisioneros...
Es para...
las necesidades.
¿Las necesidades?
Podríamos hacer el amor.
Y después,
podrías dejarme...
O matarme.
O venir conmigo.
¿Qué dices?
Es tentador.
Podría ser tu esclava y haría cualquier cosa que quisieras,
hasta que te cansases de mí.
Sin prisas.
¿Qué pasa?
¿Cómo has dicho?
¿Las necesidades?
¿El cubo?
Oh, claro.
Oh, perdona.
Esta guerra es algo horrible.
No sabemos quién tiene nuestras simpatías.
Me refiero... Mira la situación en que me encuentro ahora.
Volverán pronto. De hecho, ya están ahí abajo.
¿Qué debo hacer?
De acuerdo. Lo haré.
Me iré contigo.
¿Qué te parece?
Kura.
Se ha ido.
¿Y ahora, Sr. Scott?
¡Wiremu!
He oído que ha dejado escapar a un prisionero.
Así no conseguirá llegar a capitán.
Creo que mis ambiciones se han ido con el prisionero.
Ahora formo parte de la retirada de Napoleón.
El Coronel está preocupado.
El prestigio de Te Wheke crece.
Si consiguiese una gran victoria,
los nativos que fueron vencidos en las guerras...
se levantarían otra vez para empujar a los pakehas hacia el mar.
- ¿Elliot cree eso? - Sí.
- ¿Por qué? - Porque yo se lo dije.
¿De qué lado estás tú, Wiremu?
Del mismo que usted. Yo nací aquí.
Hay centenares de ellos.
Están preocupados.
Si tú lo dices.
Se dirigen al norte.
Van hacia Te Puna.
El Coronel va a bañarse.
¡Compañía, alto!
- Rogers. - ¡Capitán Rogers!
- Señor. - Lleve a sus hombres al valle.
Yo montaré el cuartel general aquí, en Te Puna.
Me reuniré con ustedes, si es necesario, cuando llegue el resto de las fuerzas.
Usted y sus comandos, Sr. Scott, se quedarán aquí como vigilantes.
Como ordene, Señor.
No creo que necesite cuestionar mis tácticas, Teniente.
Con suerte, llegaremos a tiempo para recoger los restos del soldado Te Wheke.
- Señor. - ¡Compañía, izquierda, paso ligero!
Es un destacamento del Capitán Stewart.
¿Pero quién demonios es ese que está al frente?
Williamson, Señor.
Lleva un arma ridícula.
- Está bastante loco, Señor. - Eso parece.
Asegúrese de que no se entrometa, Sr. Scott.
- ¡James! - Señor.
Limpia mi uniforme para la cena y prepárame el baño.
Señor.
Tropas del gobierno.
Cientos de soldados.
Ya. Tienen un gran ejército, pero su cabeza es pequeña.
Mi Coronel.
Una cabeza muy pequeña.
Estará a salvo hasta mañana, Coronel.
Entonces correrán todos como pollos con la cabeza cortada.
Hola a los dos. Encantado de veros en este bonito día.
- ¿Quién es ese? - Es un maorí.
¿Habéis visto a Te Wheke?
¿Por qué?
Está detrás vuestro.
¡Alto! Soy un pakeha.
¿Estás seguro?
Tal vez.
Acuérdate de lo que eres cuando dirijas el ataque al hotel.
He sido pakeha por un momento y ya te odio, maorí.
Es raro, Sr. Scott, que usted, siendo un especialista en tácticas,
juegue de una forma tan indiferente.
Mientras que Wiremu,
- un simple aborigen de Aotearoa, juega mejor que... - Mate.
¡Mierda!
¡Es la guerra, amigo!
¿Habla francés?
¿Ha estado en Francia?
Hablo su idioma... Y no he estado en su país.
Sí...
¿Señor Scott?
No, gracias, Señor.
Sí, lo sé.
Supongo que tendremos algo decente que beber cuando lleguen los suministros.
¡Qué cervezas más raras!
A la salud del coronel.
Tu dedo está en mi vaso.
¡Tu dedo está en mi vaso!
¡Largo! ¡Espera arriba!
¡Lástima! Lo estaba haciendo muy bien.
Mate en tres, señor.
No importa cuánto tiempo nos lleve tomar posiciones,
pero una vez que los hombre del carro vuelen la puerta de entrada,
¡atacaremos! ¡Todos a la vez!
La explosión será la señal.
Y una vez dentro...
¡Adelante!
El bosque de Birnam.
¡Acaba con ellos!
¿Qué hace aquí?
Váyase a la cama.
No tengo cama.
Vaya a dormir al serrín de la carnicería.
- Está ahí fuera. - ¿Quién?
Te Wheke.
- ¿Quién es? - Williamson.
Lo siento no se admite a nadie pasadas las nueve y media.
Tengo que ver al coronel. Urgentemente.
- Vamos, hombre. - Muy bien, ya va.
¿Quién es?
Williamson.
- ¿Qué demonios quiere? - Te Wheke.
¿Qué?
Está ahí fuera.
- ¿Dónde? - ¿Ahí fuera?
Está lejos, por el amor de Dios.
Puedo olerle.
Eso es muy posible.
Llámeme cuando le vea, ¿de acuerdo?
Loco perdido.
¡Vamos!
¿Qué haces aquí?
Nos vamos de aquí. ¡Rápido!
Puedo ver tu culo.
- ¿Qué haces? - Me quito la chaqueta.
Rápido, es hora de irnos.
Nos están esperando.
¿Qué ha sido eso?
- Lárguese. - ¡Por allí!
¡Y allí!
¿Esos manuka?
Manuka...
¡Y por allí!
Está usted loco.
Lárguese.
Manuka...
- ¿Quién hay? - Elliot.
- Usted no es el Coronel. - He visto a Te Wheke.
- ¿Qué? - Lo he visto.
No me gustan los locos.
¡Señor Elliot! ¡Los he visto!
- ¿Qué? - ¡He visto a los hombres de Te Wheke!
¡Deprisa! ¡Vamos!
¡Déjeme entrar de una vez!
¡Los he visto!
Se lo aseguro. Están ahí.
He visto los manuka moverse.
- No me gusta. - ¿Dónde?
Por allí. Es Te Wheke.
Esas matas estaban ahí ayer. Y no son manuka, es matagouri.
¿Matagouri? ¿Está seguro?
¡Váyase a la cama!
Las matagouri tienen pinchos, ¿no?
El loco crees que nos ha visto.
No hay matagouri por aquí.
No se preocupen y vuelvan a la cama. ¡Y no lo deje entrar otra vez!
¿Eso qué es?
El carro de suministros.
- No lo es. - ¡Váyase a la cama, Williamson!
Tengo que regresar pronto.
Antes de que se acueste.
¿No decías que podías cinco veces sin detenerte?
Eso es cierto.
Llegáis tarde.
Esos chicos parecen enfermos.
¡Sí estás aquí!
¡A las armas!
¡Vamos! ¡Deprisa!
¡Dispersaos! ¡Disparad!
¡Nos atacan!
¡Tú lo sabías!
Sí, lo sabía.
¡Cuidado!
¡Avanzad, deprisa!
Claro que lo sabía.
No podremos escapar.
¡Adelante!
¡Vámonos!
Estamos rodeados.
Debemos ir dentro o estaremos acabados.
Son demasiados.
Aparecen por todos lados.
¡Hemos caído en una trampa!
¡Sabían que íbamos a venir!
Huyamos.
Así que me cogería tarde o temprano.
Bueno. Ha venido.
Pero le he vencido.
Le he aplastado.
Le he hecho salir con el rabo entre las piernas a ese soldado de primera.
¡Desertor!
Mañana, con todas mis fuerzas...
le perseguiré implacablemente,
y le aniquilaré a él y a cualquier otro hijo de puta maorí.
- ¡Basta! - ¡Silencio!
Hay hombres sangrando y muriendo ahí fuera.
Y habrá más si no se detiene.
Usted tiene el poder para acabar con esto.
Está loco.
Pero sólo a veces.
Mañana por la noche habrá llegado ya a las montañas, Señor.
Nunca lo encontraremos.
Está acabado.
Pero está vivo.
Alguien tiene que hacerlo.
Sí, a veces estoy loco.
Y a veces no.
Forme a la tropa.
Huyamos lo más lejos posible antes de que anochezca.
¡Coged todo lo que podáis!
¿Te vienes, o prefieres reunirte con el cadáver?
¿Ese es tu plan para todos nosotros?
Desde ahora seguiremos a pie.
James, cuide los caballos.
¡Vamos! ¡Adelante!
Una tumba.
Nos llevan medio día de adelanto.
¡Sólo intentaba salvarte la vida! ¡Te la debo!
- ¿Qué ocurre? - Nada.
Debe ser la niebla.
- ¿Es humo? - Lo parece.
Es Te Wheke.
Se escondería.
Debe de esperar un ejército mayor, Señor.
Nos lleva al menos dos días de adelanto.
Se cree seguro.
Hay unas 8 horas hasta el valle.
Manaaki. Conozco el lugar.
¿Qué posibilidades cree que tenemos de acercarnos?
Si nos movemos despacio y con cuidado, podemos llegar, Señor.
Así lo haremos.
¡Nos vamos!
Están ahí arriba, Señor.
- Pero eso es imposible. - Muy escarpado.
¿Con mujeres, niños y heridos?
No hay otra forma, Señor.
Venid aquí. Hay comida caliente.
Acercaos.
Listo, Señor.
¿Cómo demonios ha llegado aquí?
Si los perros no pueden oírlo, seguro que pueden olerlo.
No sopla el viento.
Entonces olerán el perfume de Elliot.
¿Elliot?
Soy Scott.
Te Wheke.
No dispare.
Elliot va hacia el sur.
Cuando les ataque, retrocederán.
Y nosotros les sorprenderemos.
Escaparán por allí, a través de la ensenada.
Sólo queremos a uno de ellos.
¿Qué pasa?
¿Qué ha sido eso?
Los perros han olido algo.
Vamos. Vamos, escondeos.
Vamos. Vosotros preparaos.
Vamos.
¡Nos atacan, huyamos!
¡Retrocedamos!
Agáchate, mujer. Agáchate.
¡Vámonos de aquí!
¿El destino ha decidido que su hora ha llegado?
Así es.
Exactamente.
¿Qué quiere decir?
Que han matado a Elliot.
Está anocheciendo.
La noche nos ocultará.
Retirada.
Están huyendo. Vamos por ellos.
Deprisa.
Matu, ¿está Kura aquí? ¿Dónde está?
¿Dónde está Te Wheke?
¡Cuidado!
Gracias.
¡Voy a partir a este hijo de puta en dos!
¡No!
El Sr. Scott ha dicho que no.
¿Está Kura aquí?
¿Dónde está?
Este tribunal le declara, soldado Te Wheke,
culpable de los siguientes delitos:
Deserción,
el asesinato del reverendo Jones el 17 de enero de 1870,
el asesinato de Emily Williamson el 23 de enero de 1870,
la organización y participación en el ataque a Te Puna...
causando la muerte de dos soldados británicos y tres civiles,
el intento de asesinato de un oficial británico.
Hay otros muchos delitos que podría mencionar...
Sin embargo, son suficientes.
Por tanto le sentencio a ser ejecutado por un pelotón de fusilamiento...
esta misma noche,
la del 27 de agosto de 1870.
Qué Dios se apiade de su alma.
¿Quién es ese Dios que tiene piedad de mí?
¿Es un Dios el que preside este tribunal?
Pensaba que la corte estaba presidida...
por una gorda alemana en tierras lejanas.
¿Y qué intereses representa esta corte?
Los míos, no.
Tampoco los vuestros.
No.
Por supuesto que soy culpable.
Pero no me siento así.
Me sentí más culpable,
cuando luchaba por la Corona.
Me levanté en armas contra los pakeha...
porque ya no podía creer más en su falsa justicia.
Así que...
fusiladme.
Pero no habléis de justicia o piedad.
Canta como un pájaro,
pero actúa como un perro.
No hace falta un pelotón para matar a un perro, solo una bala.
Esto es un tribunal militar.
He visto a este hombre matar a mi primo.
Le he visto golpear a mi sobrina hasta morir.
Te he visto destruir mi familia.
Para Ud. esto es un tribunal militar.
Para mí es ojo por ojo.
¡Venganza!
¿Quieres tú ser mi verdugo?
¿Quién entonces?
Lo haré yo mismo.
Esto es un tribunal militar, Ud. es...
Arrojen las armas o le vuelo la cabeza al teniente.
Tomaste las armas
para responder a la muerte de tu familia y la destrucción de tu hogar.
Yo también.
El asesino de mi mujer sentado delante mía.
Así que debo...
matarle.
Si no le mato temo que este tribunal parloteará toda la noche
hasta dejarte marchar.
¡Me extrañaría!
En otra ocasión, amigo.
¡Nada de eso!
Soy el oficial superior. ¿Dónde está Kura?
Sabían que íbamos a venir.
Y se lo dijiste.
No tengo prejuicios.
Le mataré yo mismo.
Tú,
¿exiges su muerte?
¿Quieres saldar la deuda de Te Wheke con un bala en su cabeza?
Y después, ¿qué?
Tú no tienes parte en esto,
solamente eres una mujer...
De una tribu diferente.
Matarle sólo te creará nuevos problemas.
Y tú...
¿exiges su muerte porque mató a tu mujer?
Pero fuiste tú quien rechazó la protección militar.
¿Cuánto vale la vida de Te Wheke?
Ha sido condenado.
Morirá de todas formas.
¿Qué más da si eres tú quien lo mata?
Y usted, Señor,
dice que no tiene prejuicios.
Pero este hombre le ha herido dos veces.
¿No puede eso cambiar su opinión?
Además,
los pakeha ya han matado a muchos maorís,
y los maorís a muchos pakeha.
Yo soy un cabo de la milicia.
Puedo hablar ante este tribunal militar. Y nací en esta tierra.
Me siento muy maorí.
Como Te Wheke.
No tengo ningún deseo de utu. No quiere venganza.
No tengo prejuicios.
Mi nombre...
es Wiremu...
Manaweka...
Te Wheke.
Él es mi hermano.
Fijaos en esta arma...
fabricada en América.
Este rifle le fue regalado a este oficial por un pakeha de clase superior...
...como recompensa por...
haber salvado la vida de su hijo.
Si yo apretase el gatillo,
un brillante relámpago partiría el cielo en dos
y hasta la tierra temblaría bajo nuestros pies.
Cuando esta arma dispara,
su sonido se puede escuchar en los cielos más lejanos.
Esta arma está impregnada de nuestro espíritu.
Es la más grande jamás creada.
Toma, sostenla.
¿Quién es este hombre,
que por mucho que le dispare,
sigue viviendo?
Cuando llegues al cielo,
resérvame un lugar.
¿Crees que ellos me aceptarán?
Por supuesto que sí.
Te has ganado tu lugar allí arriba.
¡Rápido!
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.