Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
David, me haces cosquillas.
- �Sabes lo que me fastidia? - �Qu�?
El tiempo que estamos perdiendo.
Robin, c�sate conmigo.
David, ya lo hemos hablado. no me dejar� llevar al matrimonio
- por unas gl�ndulas sobreexcitadas. - Rob, esto es distinto.
David, quiero casarme contigo por amor,
profundo y absoluto amor.
No quiero dejarme llevar por mis fluidos, como algunas chicas que conozco.
Cuando la temperatura baja, �qu� les queda?
Esperanzas oxidadas, sue�os incumplidos y una casa llena de ni�os.
- No, gracias. Yo, no. - Rob.
Por eso nuestro plan es tan perfecto, David.
Vivir juntos sin dormir juntos.
Una manera genial de averiguar si somos compatibles.
Es una locura. Quieres un matrimonio que vaya como la seda
sin problema alguno, y tal cosa no existe
- Por Dios, podemos intentarlo. - Estas chiflada, �lo sabes?
- Eres... - David, es muy l�gico.
Averiguamos si tenemos compatibilidad de caracteres
para ver si satisfacemos nuestras necesidades mutuas no f�sicas.
- David, t� estabas de acuerdo. - No estoy de acuerdo.
Te sigo la corriente porque resulta que estoy enamorado de ti,
pero eso no impide que seas una aut�ntica majareta.
�Cu�ndo se ha visto que personas normales, supuestamente cuerdas,
- vivan juntas en tal situaci�n? - David, quiero...
Vale, vale. Ya he dicho que te sigo la corriente.
�Entonces asunto arreglado? �Oh, David!
- Ahora debo encontrar un apartamento. - Mira que eres inconsciente.
Nadie va por ah� y encuentra un apartamento.
Tengo amigos casados que llevan meses buscando.
T� no te preocupes. Encontrar� un apartamento.
- Encontrar�s un apartamento. - Adi�s. Tengo que ir corriendo.
Nos morimos por saber qu� tal resulta. Nos mantendr�s al corriente, �no?
�Sabes que tengo que pensar el modo
de que mis padres no se enteren?
Se pondr�an como fieras si saben que vivo con un hombre.
Tu cepillo de dientes al lado del de Dave.
Suena tan deliciosamente il�cito. Se me pone la carne de gallina.
Educaci�n para el Matrimonio
Yo no creo que la tasa de divorcios sea la �nica se�al
- de la desuni�n y la discordia. - �Qu� quieres decir?
Piense en los miles de matrimonios en los que no hay divorcio.
La gente contin�a viviendo junta con antipat�a mutua.
Yo estoy de acuerdo con Ardice. Y una raz�n para que eso pase
es que los chicos se casan sin estar emocionalmente maduros.
Creen que es amor, pero es solo una intensa atracci�n f�sica.
Exactamente.
Empiezan a besuquearse y pierden toda la capacidad de pensar racionalmente.
Tiene que haber un noviazgo.
Un chico y una chica tienen que llegar a conocerse mutuamente.
�En el asiento de un coche aparcado?
Cuando se est� tan ocupado besuqueando, �qui�n tiene tiempo para an�lisis?
- Intenta tomar notas. - Ya lo hice.
Muy bien.
Ma�ana, los 4 primeros cap�tulos de Interacci�n Neur�tica en el
Matrimonio, editado por el Dr. Victor Eisenstein.
Es todo por hoy.
Adi�s, Irene.
Robin, tuviste ayer una llamada de San Francisco.
- �La recibiste? - S�. Era mi madre.
Quer�a saber si vas a ir por las vacaciones de Pascua.
Pensaba escribir. Yo me encargo.
Irene, �puedo hacerte una pregunta impertinente?
- �C�mo profesora o como t�a tuya? - M�s bien como mujer.
Antes de casarte con el t�o Frank, �hiciste...?
- �Si hice qu�? - Ya sabes.
Esperaba equivocarme.
No hago juicios morales. Es solo una investigaci�n personal.
- Dave y yo no lo hemos hecho. - No hace falta que lo anuncies.
Robin, a veces eres desconcertante.
Es que no quiero cometer el mismo error que t� y el t�o Frank.
Quiero que mi matrimonio funcione. Nada de divorciarme.
�No podr�amos hablarlo en otro momento? De verdad tengo prisa.
Para ma�ana, traducid los pasajes de Homero de la p�gina 10.
Charles.
Hola. Tengo dos descansos libres para ayudarte en la mudanza.
- �Seguro que no es molestia? - Seguro. Hola, Robin.
Hola. �Mudanza? �Qui�n se muda?
El Dr. Howard ha sido tan amable de ayudarme con la mudanza.
- �De ese apartamento divino? �Por qu�? - Irene, venga. Vamos a llegar tarde.
Ma�ana te lo cuento. Adi�s.
Irene, �alguien ha cogido ya tu apartamento? �Irene!
Hoy es el d�a, �no, Srta. Wilson? �Necesita ayuda?
No, me ayudar� mi amigo.
- No sab�a cu�ntas cosas ten�a. - Ya lo s�, todo se llena de trastos.
F�jate como est�. Terrible, terrible.
No ten�a ni idea. Es precioso.
- A mucha gente le gusta. - �Y por qu� quieres marcharte?
No lo s�. Hora de moverse, supongo.
Esas ya est�n listas. Puedes bajarlas si quieres.
Vale. Supongo que ser� bastante caro, �no?
- No, solo 75 d�lares al mes. - �75 al mes?
Es incre�ble. Debe ser el mejor chollo de la ciudad.
S�, debe ser bastante bueno.
�quieres bajar esas maletas, Charles?
Y t� quieres mudarte. No lo entiendo.
No lo entiendo. 75 al mes.
- Siento llegar tarde, cari�o. - �D�nde estabas?
No empieces, Francis Murphy.
Menudas horas de traer la comida a un trabajador. �Sabes qu� hora es?
Llevo toda la ma�ana recogiendo.
- Menuda cosa. - Me parece que podr�as
colgar el pijama en vez de tirarlo en la nevera.
- �Y el cuarto de ba�o! - Sandwich de salchicha y pepinillo.
Una buena combinaci�n para alguien con �lcera.
Espuma de afeitar y cuchillas usadas por todas partes...
Perdone, por favor.
- �Qui�n es? - Un amigo de la Srta. Wilson.
- La ayuda a mudarse. - Pobrecilla.
Quiero despedirme de ella.
Hogan s� que tiene movimiento aqu�. Salen unos, entran otros.
Al diablo con el matrimonio.
- �Encontr� un buen sitio? - S�, el dormitorio de la facultad.
Bueno, adi�s. La echar� de menos.
Hola, Dorkus. Bonita ma�ana, �eh?
Para su informaci�n, son las 2:30 de la tarde.
�S�, eh? Es cuesti�n de metabolismo.
Hay gente diurna y gente nocturna.
Estremece pensar lo que debe hacer aqu� por la noche.
Literalmente estremece.
�Eso es su desayuno?
Lo siento por los que no beben, Dork,
porque tal como se levantan, es como van a estar el resto del d�a.
�Dijo Irene a qu� hora iba a...?
�A qu� hora iba a sacar sus cosas?
- Quiero verla antes de que se vaya. - Pues mejor se da prisa.
- Est� ya cargando sus cosas. - �Ya?
�Hay alguien en casa?
Hola.
Me preguntaba si ibas a despedirte.
No pensar�as que iba a dejarte marchar
sin decirte adi�s, �no? �Es eso lo que piensas de m�?
- Claro que no. - Esperaba el momento adecuado.
Es dif�cil decir adi�s.
- S�, lo s�. - Toma, los �ltimos narcisos.
- La jardinera est� vac�a. - Los �ltimos narcisos.
Es algo apropiado.
No me pongas esa cara compungida, Hogan.
Estoy conmovida.
�No ir�s a llevarse esto?
Me encanta. Es dulce y adorable.
Mira qu� cara.
Me lo llevar� a todas partes como recuerdo de una preciosa relaci�n.
Te lo tomas a la ligera, �no?
Hogan, se acab�.
�por qu� no te portas como adulto y dejas de darle vueltas?
�No est�s un poco disgustada? �Ning�n remordimiento?
- No. - �Nada de acritud?
- �Ni siquiera un poquito? - Nada.
�Sales de aqu� como si nunca hubiera pasado nada?
Autodefensa, querido.
Todas las mujeres tienen un poco de eso escondido en el bolsillo.
Un momento. �O sea que no est�s enfadada?
- Por Dios, ya lo dije, �no lo estoy! - No te irrites.
Es que no me hab�a dado cuenta de lo poco que significo para ti.
Signific� mucho para m�.
Estaba destrozada cuando me mud� aqu�.
Mi matrimonio iba muy mal, con la l�gica depresi�n.
Llenaste mis horas de soledad y me hiciste sentir mujer.
Me devolviste el entusiasmo y los buenos fluidos corrieron de nuevo.
Debe haber una forma mejor de decirlo.
Suena como si fuera una pastilla.
- Lo siento. - Si tanto significaba para ti,
�c�mo es que te marchas?
Porque no veo mi futuro con un hombre
corriendo de apartamento en apartamento.
- �Est�s enfadada? - �No estoy enfadada!
�Vamos! �Echa todo ese rencor venenoso!
- Una catarsis. - No necesito catarsis.
Hogan, se acab�. Se acab� total y absolutamente.
�As� que por qu� no te callas y dejas de patalear?
- Est�s enfadada. - Hola.
Este es el Dr. Howard, jefe del Departamento de Lengua.
- El Sr. Hogan, mi casero. - Hola.
- Usted es de... - Del otro lado del pasillo.
S�. Ella est� dejando un bonito sitio.
Gracias. Trataba de convencerla
- de que no deber�a dejarlo. - Seguramente necesita un cambio.
Charles, creo que esas cosas est�n listas para llevar.
Oye, Irene, me parece que con esto se llena el coche.
- �Te importa hacer otro viaje? - No, qu� va. Tenemos mucho tiempo.
- �Puedes con otro? - Aqu�.
No te molestes en ayudar, Hogan. No pasa nada.
- Yo le sujeto la puerta. - Muchas gracias, Sr. Hogan.
Bueno, adi�s.
- �As� sin m�s? - As� sin m�s.
La llave del apartamento. Creo que es todo.
Bueno...
La hice especialmente para ti.
Si puedo pedirte un peque�o favor, �quieres qued�rtela, por favor?
Quiz�s alguna vez, cuando la veas, pensar�s en m�.
Sr. Hogan.
Se ha estropeado esto en la unidad de refrigeraci�n n�mero 3,
y la Srta. Struman se queja de que el triturador no funciona.
- Pens� que le gustar�a saberlo. - Todo un detalle, Murph.
Vas a tener que ocuparte t�.
Tengo otros problemas en la cabeza. Esto es agotador.
- Muy agotador. - Hola, Hogey Pogey.
- Hola, cielo. �C�mo est�s? - Bien. �Y t�?
- Bien. �D�nde est�bamos, Murph? - En "otros problemas".
- �Quieres encargarte t�? - S�, se�or.
Usted ahorre sus energ�as.
Recib� las flores. Son preciosas.
- Gracias. - De nada.
- Pero es algo embarazoso, Hogey. - �Por qu�?
T� sigues mand�ndome flores y yo llevo meses sin pagar la renta.
Ya vendr� un d�a de estos a cobrarla.
Cuidado con ese aceite o vas a resbalar.
A taparse que viene el mir�n, el simp�tico casero.
Gracias, Hogey. Eres un encanto, de verdad.
Yo siempre digo, "Los inquilinos felices hacen feliz al casero. "
- Adi�s. - Adi�s.
- Hola, Hogan. - Hola, Clyde.
�Eh, amigo!
�Un apartamento para alquilar? �D�nde est� el casero?
Lo tienes delante, hijo, pero no alquilo a hombres.
Es una norma de la casa. Adem�s, yo tambi�n fui joven.
Ya s� lo bestias que os pon�is.
Un momento. Yo no soy as�.
Estoy en el equipo de atletismo. Digo que estoy en el equipo de atletismo.
Esos son los peores.
Salto con p�rtiga, salto de vallas. Este es un sitio respetable, chico.
Aqu� hay gente mayor, gente de familia.
Damas y ajedrez, bingo una vez al mes.
- Adem�s, no podr�as pagar la renta. - Pruebe a ver.
-450 d�lares al mes. - No puedo pagarla.
Eso me parec�a.
Arriba, donde la Srta. Wilson.
- �Puedo ayudarte en algo? - No. �Es el nuevo inquilino?
- No, soy el casero. - El casero.
- S�. Vivo al otro lado... - Tiene un apartamento precioso.
- Gracias. - Vine corriendo
en cuanto supe que estaba libre.
Me muero cada vez que lo veo.
- �Has estado aqu� antes? - S�, lo ten�a mi t�a. Irene Wilson.
�Entonces eres la sobrina de la que siempre hablaba?
No entiendo c�mo lo dej�.
Es un sue�o...
No te preocupes por esto. Parece como si se atragantara, �no?
- Son las ca�er�as carraspeando. - S�.
No me molesta en absoluto. Me parece sensacional.
�Tiene ropa de cama y cacharros de cocina y todo eso?
- S�, claro, de todo. - Es fenomenal.
- Y todo est� en su sitio. - �No es cierto?
Soy muy mala negociante diciendo estas cosas.
- �Por qu�? - El precio ser� astron�mico.
-75 d�lares al mes. - �Bromea?
- �Es demasiado? - No, no, no. Es estupendo.
Es decir, 75 es mucho para m�,
- pero creo que desde luego lo vale. - S�.
�Puedo qued�rmelo, por favor?
�No crees que primero deber�amos presentarnos? Yo soy Hogan.
�C�mo est�, Sr. Hogan? Yo soy Robin Austin.
Robin Austin. Pero nada de "Sr. Hogan," solo Hogan.
Ning�n inquilino me llama "se�or". Vivo al otro lado del pasillo.
- �S�? Qu� bien. - S�.
�Necesita referencias o algo as�?
- Ya me has ense�ado tus referencias. - �C�mo?
No, no har� falta.
Trataremos esos desagradables detalles como el contrato y tal otro d�a.
- �O sea que ya est�? - Ya est�.
Toma. La llave y bienvenida al Centauro.
Qu� llave tan encantadora. En forma de coraz�n.
Olvid� decirle una cosa. Tendr� compa��a.
- Espera un momento... - Sr. Hogan,
por favor no lo estropee. Seremos muy silenciosos.
Palabra de honor. Por favor.
S�, ya s�, pero no puedo.
Nunca he tenido dos personas en un apartamento.
- �C�mo es tu compa��a? - Bueno, tiene m�s altura que yo,
con mucho atractivo, pelo negro.
Puede que no est� mal tener gente con pelo rubio y con pelo moreno...
O sea, dos es el doble que uno, �no?
- �Entonces est� bien? - Me muero de ganas.
Muchas gracias, Sr. Hogan.
Estoy segura de que vamos a ser muy buenos amigos.
Como siempre. Vivo ah� mismo.
- S�, ya lo dijo antes. - S�. �A d�nde vas?
Me voy corriendo a casa a hacer las maletas.
Quiero mudarme ya mismo. Gracias otra vez, Sr. Hogan, por...
"Se�or" no, solo "Hogan. "
Y no te olvides, si puedo ayudaros en algo,
- solo ten�is que llamar a esa puerta. - Adi�s.
Adi�s. Preciosidad.
Usted a lo suyo.
Adi�s.
Es tan emocionante.
- Hola. - Hola.
Hola, David.
- �Pasa algo? - Nada.
Qu� bien huele esto.
Los narcisos florecen de nuevo.
La Madre Naturaleza se renueva constantemente.
Hablando de renovar, mi mujer me dice que tiene nuevo inquilino.
- S�, �qu� le parece? - Mujer.
- As� es. - Dos mujeres.
As� es.
Me gusta su estilo.
Siento que se vaya, Srta. Wilson. �Puedo ayudarla en algo?
- No, no, gracias, Murphy. Adi�s. - Adi�s.
�Robin!
Hola, Irene. �Qu� tal? No te he visto.
Pero, por Dios, �qu� haces aqu�?
Iba a llamarte para darte la gran noticia. He cogido tu apartamento.
- �C�mo que lo has cogido? - Me lo qued�. Es m�o.
- �Te vas de la residencia? - S�, �no es estupendo?
- �Se lo has dicho a tu madre? - Irene, no seas aguafiestas.
Sabes que mi madre nunca acceder�a a dejarme tener mi propio apartamento.
No se hace a la idea de que he crecido.
Mira, Irene, me muero por mudarme.
Por qu� no vienes ma�ana a tomar un caf� y charlamos, �vale?
Y recuerda, ni una palabra a mi madre. Te ver� ma�ana antes de la clase.
Adi�s.
- �Qu� pasa? - Nada.
Espero.
�Qu� te parece?
- �75 pavos al mes! - �No es una preciosidad?
S�, pero vale m�s de eso.
- �Seguro que el casero no dijo 175? - No, dijo 75.
Es una locura.
�Y qu�? Es m�o y es precioso.
�No vas a traer la cama plegable?
La cama. Creo que esperar� a que oscurezca.
Ya sabes, las apariencias y eso.
- S�. - S�.
75 pavos al mes.
Tu casero debe tener la cabeza a p�jaros.
Ya est�. El horno est� puesto a 300, el asado estar� a las 8 en punto.
Fenomenal, fenomenal.
No me gustan estos tejemanejes, pero me pagan por mi trabajo,
- as� que mantengo la boca cerrada. - Bien.
Aunque s� lo que se propone.
No me enga�a con esa cena �ntima para tres.
Vaya, ya empezamos otra vez.
Invitar a esas chicas de al lado a una velada de Dios sabe qu�.
Solo intento ser amistoso. Es mi forma de dar la bienvenida.
Claro. Menuda bienvenida.
Dorkus, �qu� est� haciendo?
Dorkus, �quiere parar, por favor?
Vamos.
Dorkus, �quiere dejar eso...? Vamos, pare.
Deje de jugar con mis controles.
- Se lo advierto... - Deber�an arrasar este sitio.
- Listo, cari�o. Buenas noches, Hogan. - Espera, voy por el sombrero y el abrigo.
�Esa mujer suya!
Vaya montaje que tiene aqu�, Hogan.
Ojal� tuviera un par de a�os menos.
Bien pensado.
Tome una copa mientras espera a su mujer.
Gracias, amigo.
Lo que har�a con un sitio as�.
Maravillosa criatura. �chate y h�blame de ti.
No, no, desde el principio, cuando eras una chiquilla.
- Y no tengas prisa. - �Murph!
- �Qu� est�s haciendo? - Nada, cari�o.
- Venga, nos vamos a casa. - S�, ya voy.
- Hola. - Hola.
Soy la asistenta de Hogan. Pens� en pasar por aqu� y darle la bienvenida.
- Me llamo Dorkus. - �C�mo est� usted?
- Yo soy Robin Austin. - Encantada.
Si necesita algo, ll�meme.
Muy amable. Gracias.
- �Est� por aqu� su colega? - No, est� abajo
sacando unas cosas del coche.
Seguramente deber�a mantener cerrada la boca,
pero parece ser una jovencita tan dulce.
- Es sobre el casero. - �Hogan?
- �Qu� pasa con �l? - Bueno, est� soltero.
Y es muy activo en ciertos aspectos.
Dicen que es la era de la especializaci�n y a �l se le ha ocurrido una buena.
Me temo que no la sigo.
Trato de decirle que ha habido un mont�n de jovencitas
en este apartamento antes que usted, y ha tenido mucho �xito con ellas.
- ��l? - ��l!
Hay gente para todos los gustos, �no?
El caso es que tiene claro que usted es la siguiente.
- �Ha dicho eso? - No es que vaya dici�ndolo,
pero yo s� que lo piensa.
Es un hombre intrigante, sucio y rastrero, eso es.
Gracias por el aviso, Dorkus, pero no se preocupe.
- S� cuidarme. - No olvide que se lo advert�.
Avise a su colega.
Dorkus... �O es Sra. Dorkus...?
- Murphy. - Murphy.
Sra. Murphy, este es Dave Manning. Dave Manning, la Sra. Murphy.
- Trabaja para el Sr. Hogan. - Hola.
�C�mo est�...?
No, no, no, no es para m�. Ver�...
Cielo, va a enterarse tarde o temprano.
S�. Bueno, no es lo que parece.
- Quisiera explicarle lo nuestro, Sra... - Calle. Por favor.
No diga una palabra m�s.
No hace falta explicaci�n. Es algo precioso, precioso.
Mis bendiciones para los dos.
- No es eso... - �Justicia divina para uno que yo s�!
- Benditos se�is. Adi�s. - Adi�s.
Vaya sorpresa que te espera.
�Qu� es tan gracioso?
- Ya te lo dir� en casa. - Qu� ganas de comida casera.
Diablillo ingenioso.
Adi�s, cielo, Vuelvo enseguida.
Otra vez en la brecha, muchacho
�Hola!
No te asustes. Soy yo, Hogan. Traje un regalito.
Espero que te gusten. Las cultivo yo. Es mi forma de decir, "bienvenida,"
y espero que seamos grandes amigos.
- Hola. - �Qui�n demonios es usted?
- Hogan. Vivo ah� al lado. - S�. Contin�e.
D�jeme que me concentre, �quiere?
- Cr�ame, no es f�cil. - �Qu� no es f�cil?
Es un poco chocante verlo salir por esa puerta
envuelto en una toalla y todo...
- Un momento, amigo... - Esperaba ver a una persona
un poco m�s delicada, sin todo ese pelo en el pecho.
Oiga usted... �Qui�n es el sorprendido?
Estoy ah� a lo m�o, afeit�ndome,
y de repente un hombre me trae flores.
S�, ya me doy cuenta de la confusi�n es rec�proca, �no?
Ya lo creo.
- �C�mo entr�? - La puerta estaba abierta.
No, no, no, no estaba abierta. Estaba cerrada.
- �C�mo entr�? �Qu� quiere? - Hogan. Vivo ah� enfrente,
- y pas� para saludar y... - Bueno, pues ya puede volverse, �vale?
Y la pr�xima vez, �llame!
- Hola, Hogan. - Aqu� est�, querida.
Hola, fui corriendo a por comida.
Toma. Pens� que esto alegrar�a el apartamento.
- Las cultivo yo mismo. - Es la persona m�s cari�osa
y tierna del mundo. Gracias. Es muy amable.
- �Le echo una mano? - No, no pesan.
Ver�s, es... Es algo embarazoso.
Supongo que es mejor ser directo y decirlo.
Hay un hombre en tu apartamento.
Ten�a jab�n en la cara. Yo creo que se estaba afeitando cuando entr�.
Se llama David. S�.
Bueno, no pasa nada. O sea, es tu apartamento.
Haces en �l lo que quieres.
Solo pens� que deb�as saber que yo sab�a lo del joven.
- Se llama David. - Ya lo has dicho.
Parece un buen tipo.
Seguramente locamente enamorado de ti, �eh?
- Pensamos casarnos despu�s de graduarse. - Os deseo lo mejor.
Por cierto, hice que mi criada preparara algo de cenar.
Pens� que quiz�s a ti y a tu amiga os gustar�a acompa�arme.
- �Amiga? - S�, tu compa��a.
Se lo agradezco.
Muchas gracias, es muy amable, pero estoy agotada.
Quiz�s otra noche.
Gracias por las flores. Son preciosas.
- Buenas noches, Hogan. - Buenas noches.
- Hola, ya he llegado. - Hola, cielo.
Escucha esto. Mientras estabas fuera,
un chiflado de ah� enfrente entra con...
Esa es una de las cosas que tenemos que cuidar.
Vale, me pondr� una bata.
No creo que ninguno de los dos deba andar en bragas, calzoncillos o toallas.
Las cosas ya son bastante dif�ciles ahora, �vale?
S�, vale. Lo que iba a decirte,
ese chiflado de enfrente entra y lleva unas...
Es Hogan. Nuestro casero.
�Nuestro casero?
Un tipo encantador, completamente inofensivo.
- �Y por qu� viene aqu�? - No tengo ni idea.
- Rob. - �S�?
He pensado m�s sobre nosotros,
y no estoy seguro de lo que me parece todo esto.
Es absolutamente encantador.
Nuestra primera noche, acabas de deshacer las maletas, y ya dudas.
S�, ahora que me he mudado, ya veo en lo que me he metido.
Cielo, nuestra relaci�n no es normal.
- �No es anormal! - S� lo es.
- �C�mo puedes decir eso? - Bueno...
La idea era vivir juntos sin dormir juntos.
Ya lo s�. Ya lo s�.
Para llegar a conocernos,
para saber si ten�amos una aut�ntica compatibilidad de caracteres,
para mostrarnos como somos, intercambiar confidencias.
S�.
Robin, usas un mont�n de grandes palabras que no tienen mucho sentido.
Si eso no tiene sentido...
Me refiero a la "compatibilidad de caracteres" y toda esa basura.
Ya s� que suena bien,
pero desde que volv� como posgraduado...
Salimos formalmente y vivimos juntos, David.
En la historia de hombres y mujeres, nadie se hab�a puesto a...
- David, no hagas... - �No soy un anticuado!
Esto tampoco es vivir juntos. Ser� tu definici�n pero no la m�a.
- David... - Si dos deciden vivir juntos,
�por Dios, que vivan juntos!
No andar desayunando y jugando a las sillas por el ba�o,
durmiendo en catres y cosas as�...
L�rgate.
�Fuera!
�Venga, largo!
L�rgate de aqu�, por favor.
- Fue lo que acordamos, �no? - S�, s�, fue lo que acordamos.
- No hemos hecho el amor antes, Dave. - No.
Esto ser� lo mismo, salvo que estaremos m�s tiempo juntos.
No, no es lo mismo, Robin.
Antes, cuando te dejaba, pod�a irme a casa
y aliviar mi cuerpo torturado bajo una ducha fr�a.
Pues d�chate aqu�.
S�, contigo por aqu� en sexy ropa interior.
Me pasar� el d�a debajo de un grifo.
- Admito que el plan tiene sus fallos. - �Fallos?
En eso estamos de acuerdo. �Qu� pasa con mi l�bido?
�Y yo? Yo estoy sometida a las mismas intoxicaciones que t�.
- No, t� no. T� eres... - �Qu�?
�T� no! Las mujeres hab�is tenido siglos para perfeccionar la fuerza de voluntad.
Si te vas a poner as�, quiz�s debi�ramos dejarlo todo.
No seas tan quisquillosa, Robin.
Siempre vas a hacer como si yo te hubiera obligado a hacerlo.
Baja la voz un momento.
- Todo lo que dije fue... - Hiciste un trato y lo has roto.
- Yo no he roto nada. - S�, lo hiciste.
- Estaba aqu� tranquilamente tratando... - Deb� imaginarlo.
Deb�a haber sabido esto.
Est�s volvi�ndote gritona, Robin.
�Por qu� no lo dejamos todo?
- �Por qu� no? - Puede que lo haga.
- Pues adelante. - Vale,
si lo quieres as�, vale.
- �Adi�s! - �Adi�s!
�Adi�s!
�Dave!
�Dave, lo siento!
Olvid� que no estaba vestido.
Cari�o.
Lo siento. No deb� discutir as�.
- Fue culpa m�a. - Volvamos adentro.
Venga. Volvamos.
Oh, no...
- No ten�a derecho a enfadarme. - Yo no deb� quejarme.
Hice un trato y voy a cumplirlo.
- �Me perdonas? - S�.
Seguramente tendremos que dejar esto.
S�. no vamos a salir derrotados antes de empezar siquiera.
Escucha, hagamos algo simb�lico.
- �Como qu�? - Coge tu cepillo de dientes.
- �El cepillo de dientes? - Te veo en el ba�o.
El cepillo.
Ah�.
Con este cepillo, yo os desposo.
�No son adorables? Uno junto a otro.
Una posici�n que nos est� prohibida.
Creo que ya es hora de irse a la cama. A dormir.
- Por separado. - En camas diferentes, s�.
S�.
- �Cuando prefieres ducharte? - Por la noche, generalmente.
Yo tambi�n. Pero me quedar� con las ma�anas.
- No, no, a m� me da igual. - Podr�amos intercambiar.
No creo que sea una buena idea.
Si nos liamos con los turnos una vez, ya est� armada.
Es verdad. Ser�a el final de nuestras buenas intenciones.
- S�. - Creo que me duchar� ahora.
T�pate que voy.
Hola. �Le asust�?
- �C�mo ha vuelto a entrar? - La puerta estaba otra vez abierta.
Tenga cuidado. S�, Hogan. Al otro lado del pasillo.
S�, ya s� que vive ah� enfrente. �Qu� est� haciendo aqu�?
- Resulta que soy el due�o. - Vale, es el due�o.
- Como casero, tengo ciertos derechos. - De entrada razonable.
�Sabe que son las 10 de la noche? Eso no es entrada razonable, amigo.
Oiga, �puedo hablarle como amigo?
- No, no, no puede. - Quiero que lo entienda.
No tiene que ser amable conmigo solo porque sea el casero
y tenga derecho a desalojarle con aviso inmediato.
- Perdone, tengo que... - �Qu�?
He estado reflexionando sobre la situaci�n.
Tal como yo lo veo, van a ocupar este lugar
en una especie de cohabitaci�n no conyugal, �no es as�?
�Qu� ha hecho ella, divulgarlo para una mesa redonda?
No sea tonto. Estuve escuchando.
Me parece que lo que tenemos aqu�...
Un momento. �"Lo que tenemos aqu�"?
Tiene que vigilarme, muchacho. A veces soy un poco agresivo.
- S�, bueno... - D�jeme decir
que lo que tiene enfrente
es una buena pieza de racionalizaci�n femenina.
La Srta. Robin Austin. Vamos a considerarla.
Joven, buenos modales, fiel a sus padres y a todas sus influencias,
amable con las ancianas y los animales y todo eso.
Pero est� alcanzando una plena y s�lida feminidad.
Lamento dec�rselo, pero estas flores no son de verdad.
Eso no importa
porque tampoco hab�a agua en la regadera.
�Lo ve?
Ah� est�, floreciendo, pero le ense�aron durante su formaci�n
que lo adecuado es que una joven se prive
de las innombrables tentaciones f�sicas.
�Sabe a o que me refiero?
S�. Y usted se marcha. Lo siento,
me da igual si es el casero...
- Yo tengo m�s experiencia. - �... pero buenas noches!
El muchacho es impetuoso.
Bien, ve�moslo como si fuera una charla con su sacerdote.
- �Fuera! - Caray, tiene problemas...
- Cielo, �con qui�n hablas? - Buenas noches, querida.
Qu� guapa est�s con ese vestidito.
�C�mo?
- �D�nde est� Dave? - �Qu� Dave?
�Qui�n ser� a estas horas?
- �Qu� haces ah� fuera? - Yo solo...
Cielo, te presento a nuestro casero, el Sr. Hogan.
- S�, ya nos conocemos. - �David, para!
�David, por favor, qu�tale las manos de encima!
David, por favor. Lo siento mucho. Es muy grosero.
De hecho, pensaba que ser�a un buen momento
para discutir las nuevas cl�usulas del contrato.
- �Qu� nuevas cl�usulas? - Ay pillina.
Me hiciste creer que ven�as con otra chica.
- Puedo explicarlo, de verdad. - No, no hace falta, nada de disculpas.
Comprender�s que tendr� que hacer unos peque�os cambios
en el contrato debido a la naturaleza poco ortodoxa de esta situaci�n.
- Todo es totalmente correcto. - S�, nosotros...
Yo lo s�, y vosotros lo sab�is,
�pero lo sabe el capit�n Fogarty de la brigada antivicio?
- �Brigada antivicio? - Es todo palabrer�a, cielo.
Afortunadamente, he encontrado una soluci�n. Es muy sencillo.
Os pongo en el contrato con nombres falsos.
- �Qu�? - S�, Vern Johnson
y Alma Hammerschlod.
Bueno, Hogan, creo que deber�a explic�rselo todo.
Ver�... D�jeme que le hable de Dave Manning y de m�.
Un momento, cielo. No es asunto suyo.
�Por qu� no vuelves ah� arriba y nos dejas a los hombres acabar esto?
Es el casero. �No querr�s que sea una grosera?
Cr�eme, ni se dar�a cuenta. S� una buena chica, �eh?
Bueno, si los dos caballeros os arregl�is sin m�...
- S�, bien. - Gracias por las flores, Hogan.
Buenas noches, encanto.
Buenas noches.
Que duermas bien... y sin interrupciones, espero.
Vale, Hogan, vamos a dejarlo claro, �eh?
Dig�moslo todo. Seamos francos.
�Qu� es este jueguecito?
Un soplo en el coraz�n. El m�dico quiere que lo compruebe de vez en cuando.
- Hablemos de hombre a hombre. - S�.
�C�mo pretende de verdad vivir aqu�
con esa impresionante y adorable criatura
sin siquiera considerar un poco de �am-�am?
- �De qu� est� hablando? - �Eres de una fraternidad?
- S�, s�, Delta Chi. - Delta...
- Vamos. Vamos. - Yo no...
- Ya no sigo en ello. - Vamos.
�Un colega Delta! �Qu� te parece!
Qu� estupendo tener a un hermano viviendo al lado... Eso lo cambia todo.
- Ahora debo decirlo por mi honor. - �Decirme qu�?
- Esta situaci�n nunca funcionar�. - �Por qu� no?
Amigo... Hermano.
Muy dentro de ti, en los secretos recovecos de tu l�bido,
- sabes que es imposible. - Yo no...
�Con esa preciosa y ondulante criatura a 20 pasos?
�Separados solo por la tenue l�nea de tu fuerza de voluntad?
- Ni en un mill�n de a�os. - Yo pretendo intentarlo.
- Ella conf�a en m�. - Solo hay una soluci�n posible.
- �Cual? - El ejercicio.
�El ejercicio?
A trav�s de los tiempos,
el �nico posible sustituto del sexo ha sido el ejercicio f�sico.
Mira los atletas. No tienen problemas de l�bido.
- S�. - No lo tienen.
Lo echan todo en el terreno de juego.
�Por qu� crees que fomentan tanto los deportes?
- Supongo que ser� por... - Mantiene el nivel de folleteo
en un m�nimo.
Nunca se me hab�a ocurrido.
�No tienes pesas o bolos o balones
- medicinales o cosas de esas? - No, yo no me dedico...
Pues es tu �nica esperanza.
Te sugiero que te desgastes
con flexiones, abdominales y dem�s.
Cada vez que te venga a la cabeza el �am-�am, t� aprieta.
- �Aprieta! Es la �nica soluci�n. - S�.
- Dave, �ya se ha ido? - S�, cielo.
Gracias, Hogan. De verdad se lo agradezco.
- �Qu� haces, chico? - Usted se va.
- A�n no he acabado. - S� que acab�. Buenas noches, Hogan.
D�jame que te ayude, cielo.
- Pensaba hacerlo yo. - Yo puedo hacerlo.
No, no, no, no. Es cosa de mujeres.
Pensaba que as� tendr�amos el m�nimo contacto
- durante las horas dif�ciles. - S�.
Puede que sea un poco inc�modo, pero creo que es importante reducir
- al m�nimo las excitaciones, �no? - S�.
Perdona.
Fue culpa m�a. Ya acababa... "Es cosa de mujeres. "
Es una de las cosas con las que tenemos que tener cuidado.
S�, s�, s�, s�.
- Rob, estaba pensando que... - David, buenas noches.
Rob.
Ven aqu�. Ven aqu�.
Buenas noches.
�Fuera! �Largo de aqu�!
Dave, �qu� es ese ruido? �Qu� est�s haciendo?
Nada, Rob. No lo entender�as.
Buenas noches, Rob.
30 segundos despu�s del despegue,
el cohete liber� su primera fase y segu�a su rumbo.
El astronauta Mitchell dice que se siente euf�rico
y que la vista es espectacular. Hoy en Roma...
- Coge esto y d�jame en paz. - Que tengas un buen d�a.
- Buenos d�as, Murphy. - Qu� madrugadores estamos.
- Yo se lo recojo, Srta. Page. - Gracias. Muchas gracias.
Parece que se le acab� la tela
�Murph!
Est�bamos hablando de una fuga en su fregadero.
�Sr. Hogan! �Qu� hac�a ah�?
- Tenga mi pa�uelo. - Murphy.
- �Qu�? - Deshazte de ese gato.
Me deshar� de �l, Sr. Hogan. No s� de qu� me habla.
Vamos, tiene que secarse. �Estuvo ah� toda la noche?
No se lo pregunto ahora, pero cuando tenga tiempo,
ya me gustar�a saber lo que pas� anoche.
Despu�s de una ducha caliente y un buen descanso, quedar� como nuevo.
- �Qu� le pas�? - Lo encontr� en los arbustos.
- Debi� ser un pedazo de fiesta. - Murph.
Eso s� que es vida.
- Vale. - Cielo.
- �Qu�? - Te quiero.
Te quiero.
Sr. Arquitecto, te olvidas el cuaderno de bocetos.
- Tengo que ponerme las pilas. - Conduce despacio.
S�. �Seguro que vas a dejar hoy las clases?
Seguro. Tengo que dejar solucionadas un mont�n de cosas.
Quiero abastecer bien la cocina, tengo que ir a la lavander�a.
Y quiero prepararte una cena riqu�sima, ya ver�s.
- Vale. Adi�s. - Adi�s.
Otra vez.
Puede que yo tambi�n me quede en casa.
David, vete a la universidad.
S�, bueno, tenemos que tratar lo de la ducha
y cosas de esas.
Hola, Irene. Luego te llamo, August.
�Quieres un caf� o algo as�?
Robin, no voy a perder el tiempo con ceremonias.
Acabo de ver salir a David Manning. �Qu� est� pasando?
Espera, no es nada de eso. Invit� a Dave a mudarse aqu�.
�S�! De forma totalmente correcta. �l duerme ah�, y yo all� arriba.
All� arriba. Debe haber 20 pasos.
Vivimos juntos de forma plat�nica para ver la compatibilidad de caracteres.
- �La compatibilidad de caracteres? - Pues s�.
Ya eres una chica crecida y puedes llevar la investigaci�n demasiado lejos.
- �Qu� hemos hecho? - �Pero t� sabes...?
- �De verdad duerme aqu�? - Te lo juro.
�Y David est� de acuerdo con esto?
Me apoya totalmente
en este noble y precioso experimento.
A veces pienso que mis alumnos deber�an ense�arme a m�.
Ya sabes lo que te dije, puede que funcione.
- �Srta. Wilson! - Dorkus.
- Buenos d�as, Dorkus. - Hola, Robin.
- No te preocupes por m�, �de acuerdo? - Lo intentar�.
- Hasta luego. - �Ya tiene un buen sitio?
�Qu� quiere que le diga? Es un techo.
�Est� Hogan por aqu�?
Fue a la peluquer�a. �Tiene tiempo para un caf�?
- Me encantar�a. - Acabo de hacerlo.
La verdad, lo que me preocupaba
era que Robin viviera al lado de Hogan.
Para que vea lo suspicaz que soy.
- �Por qu� no iba a serlo? - Soy una esc�ptica, desconfiada,
celosa y todas esas cosas terribles que digo a mis chicas que no sean.
Solo por que me he ido,
�debo pensar que Hogan iba a aprovecharse de mi sobrina?
No, claro.
Creo que ahora entiendo a Hogan.
�Sabe lo que es?
Un pobre y perdido chico solitario
que buscaba en m� cari�o y comprensi�n.
Para ser profesora de Universidad puede ser algo tonta a veces.
No, no, no, no, si de algo s�, es de sicolog�a infantil.
Me especialic� en eso.
Y Hogan es un ni�o. F�jese en este sitio.
�Sabe lo que es? Es un corralito.
Y ese mu�eco gorila que me regal�.
Es el regalo de un pobre y perdido chico solitario.
Antes de que vomite, que puede que lo haga,
d�jeme que le ense�e en qu� se especializ� Hogan.
- �Su especialidad? - Por aqu�.
Este es el armario de los juguetes del pobre chico solitario.
El zoo de Hogan.
Ah� lo tiene.
Le tom� el pelo con un gorila de 39 centavos.
- "Una bonita relaci�n. " - Ahora por aqu�,
tenemos su colecci�n de llaves.
�Alguien quiere llaves en forma de coraz�n?
Mi propia llave. "Piensa en m�".
Hagamos un poco de historia de estos apartamentos del pobre Hogan.
Vine a trabajar para �l hacia 1959.
Ese a�o Ericka ten�a su apartamento.
- Era una stripper en una cervecer�a. - �Ericka!
Luego estuvo Cheryl. Una secretaria muy particular.
- �Cheryl? - Luego Elise. Nunca supe lo que hac�a.
- �Elise? - Gretchen, una enfermera.
- �Gretchen? - Sybil Jane.
�Sybil Jane?
Irene, qu� agradable sorpresa.
- �A qu� vino eso? - Ericka.
Josie, Betty Jane, Monique, y todas las dem�s.
�Te romper�a la cabeza!
Bueno... Antes de ti,
bueno, yo era un soltero con mi propio edificio de apartamentos.
Muy pr�ctico. Tantos f�rtiles campos que trabajar.
- Mejor que andar por la calle. - Pensar que te cre�.
"Tu propia llave, piensa solo en m�. "
�Maldito seas! �Maldito seas! �Maldito seas! �Maldito seas!
- �Por qu� te enfadas tanto? - Por nada.
- �Nada en absoluto! - Yo acept� el final de lo nuestro
como un caballero. No fui a armar un esc�ndalo a tu sal�n de belleza
montando una escena rid�cula como esta.
Estoy cansado y harto de chicas que entran y salen de mi vida
y de mis apartamentos cuando les parece,
aprovech�ndose de mi buen car�cter.
�C�mo crees que sienta enterarse de que uno no es m�s que una especie
de t�nico para mujeres afligidas?
�Conocen la frustrante historia de mi vida?
�Refresca pero no llena!
Perdonar�s la expresi�n, �no, querida?
- �Quieres bajar la voz? - �No, no voy a bajar la voz!
�Quiero que todos sepan que he sido utilizado!
- �Que t� has...? - �S�, he sido utilizado!
Ella quiere que me quede con los brazos cruzados
mientras trae a un amigo, para no romper la continuidad.
- Ni hablar. - T� est�s loco.
- Loco. Loco de verdad. - Dejadme decir algo m�s.
Esa ni�a es completamente maravillosa. Brillante, joven, entusiasta,
un cuerpo fenomenal. No pensareis que esta dama va a sustituir
a esa preciosidad en mis requisitos f�sicos.
Santo cielo, �es que nunca voy a tener un respiro?
- �Bravo! - �Bravo!
- �Y no le import� dormir ah�? - No, fue muy tierno.
- Hola. - Hola.
Chicas, chicas, chicas.
Quiero presentaros a mi casero, el Sr. Hogan.
"Se�or" no, solo Hogan, vivo ah� enfrente.
- No dej�is que os interrumpa. - �C�mo est� usted?
- Le apetece un trozo de tarta? - No, gracias, querida.
Tenemos una tertulia.
Esto es incre�ble.
�C�mo puede una chica tener tantas amigas atractivas?
- Gracias. - La �ltima vez que estuve a solas
con tantas chicas guapas fue cuando era chiquit�n.
Hab�a un campamento de chicas arriba en la colina,
y yo me col� all� y les desinfl� los malvaviscos.
�Murph!
Estaba podando un poco, cari�o.
Encantada de conocerle, Hogan. Gracias por esas historias tan graciosas.
- Adi�s, Robin. - Adi�s.
- Adi�s. - Encantado de conoceros.
- Adi�s, adi�s. - Adi�s, Hogan.
Encantad�simo de conoceros. Volved pronto. Adi�s.
Qu� encantadora pandilla.
- Adi�s, Hogan. - Todav�a no tengo que irme.
Hogan, tengo cosas que hacer.
Ir a la lavander�a, al supermercado, a la zapater�a.
- Estoy muy... - Bueno. Yo no tengo nada que hacer,
- as� que voy contigo. - No quisiera molestar.
No es molestia. Me har�as un favor.
Iba a estar solo todo el d�a, y es algo que odio.
Y adem�s, me gusta el supermercado e ir a lavar cosas.
Trae, d�jame esto. No se hable m�s.
Considera al viejo Hogan tu esclavo para hoy.
Siento una especie de deliciosa culpa por saltarme las clases de hoy.
Es bueno para el alma, preciosa.
Yo tambi�n fui universitario.
Medicina, ingenier�a, horticultura y una o dos m�s.
- Me echaron de 3 universidades. - Qu� pena.
No creas, result� mejor as�.
Creo que me va mejor en el ardiente crisol de la vida, con la gente.
Hogan, �qu� hace exactamente?
�En qu� sentido? �Para vivir, quieres decir?
- S�, creo que me refiero a eso. - Tengo el edificio de apartamentos.
Bueno, no es culpa m�a.
Mis antepasados vinieron a California con los pioneros,
y ahora tengo que cargar con propiedades por todas partes.
- Vaya, qu� l�stima. - S�.
No tengo m�s remedio que perdonar a mi abuelo por dejarme tan bien acomodado.
He resultado, no s�,
privado de la saludable lucha por la existencia al ser tan rico.
- Cada uno tiene su cruz. - S�, �no es cierto?
Aqu� estoy, obligado a ganarme mis satisfacciones en otras �reas.
�Como cuales?
�Qu� hacemos aqu�?
Parece un sitio adecuado para un picnic.
Hogan, tengo un mill�n de cosas que hacer.
- Estoy muy ocupada. - Una excepcional botella de Chablis.
- Y fr�a, adem�s. - Ll�veme al supermercado.
- �Al supermercado? �Seguro? - Completamente.
Gracias por ayudarme, Hogan.
- Fue muy amable. - De nada.
D�jelo por all�, �vale?
- Aqu� mismo. �Puede? - S�.
Bien.
Hogan, le he hecho perder todo el d�a.
- �No tiene que hacer nada? - No, nada que hacer.
Andar por ah� y ayudarte. Oye...
- �Qu�? - ... preciosa, una noche, Bill... Dave...
- Dave. - Si tiene que trabajar, o est� cansado,
siempre puedes cruzar el pasillo y llamar a la puerta del viejo Hogan,
y dejarme que te lleve a cenar. �Lo har�s?
Bueno, muchas gracias, pero Dave tiene tanta energ�a,
- que casi nunca se cansa. - Bien.
Ser� tan divertido preparar la cena al hombre que quieres.
Y quiero darle las gracias por ayudarme a escoger el vino.
A Dave le encanta el vino.
Ser� tan bonito y rom�ntico...
A Dave le va a encantar.
- S�. Y con toda esa energ�a... - �Qu�?
- Acabo de acordarme de algo. - �Qu�?
Tengo que salir disparado y te ver� luego, �eh?
- Vale, adi�s. Y gracias por todo. - No hay de qu�, preciosa.
�Mi energ�a est� perfecta, gracias!
- Solo trato de ayudarte. - S�, s�.
- �Te acuerdas de anoche? - Me acuerdo.
Si crees que fue duro,
espera a ver lo que te tiene preparado para esta noche.
No te van a valer ni las flexiones. Antes del postre, estar�s acabado.
Agradezco tu inter�s, Hogan, �pero de qu� est�s hablando?
�No ves que tu gran problema es que tienes demasiada energ�a?
Yo te pido, de hombre a hombre, que le des un respiro a la chiquilla.
Ag�tate antes de esta noche.
Ya empiezas con eso del sustituto del sexo...
�Es que es verdad!
Preg�ntale a uno de mediana edad. No tienen problemas de deseo carnal.
Salen de la oficina demasiado reventados como para que les importe.
- S�. - Tienes que agotarte, chico,
y antes de la noche. Por favor...
Por favor, conf�a en m�.
Hago esto por tu bien. �Quieres confiar en m�?
Hola, cielo, bienvenido a casa. �Qu�?
- Tengo un espasmo muscular. - �C�mo?
Debajo del hombro. Est� un poco retorcido.
Pobre corderito. Cu�nto lo... D�jame que te ayude.
Trae. Pobrecito. Vamos.
Lo trajeron para ti hace 10 minutos. Hay una nota.
- �Para qu� es? - Es para hacer ejercicio.
Trajeron tambi�n todas esas cosas. �Las compraste t�?
- No, no. Son... - �Qui�n las manda?
Vigilancia constante Tu amigo, Hogan
- Son de un amigo. - Qu� bien, �no?
Me alegro tanto de que te intereses tanto por el deporte.
Ser� un peque�o problema guardar todo eso,
pero mientras t� est�s sano, feliz y todo eso.
La cena estar� lista en un momento. Voy a ver c�mo va todo, �vale?
Ay, Dios.
Nunca he tenido un hermano, as� que no s� mucho de afici�n por los deportes.
Pero creo que una buena esposa deber�a interesarse. �No te parece?
S�, s�.
�Qu� te parece si tomo clases de golf despu�s de que nos casemos?
S�, s�, ser�a buena idea.
�Qu� has dicho? �Qui�n ser�?
�El Sr. Dave Manning?
- Dave, para ti. - S�, �qu� pasa?
Oh, Dios m�o.
BUENA SUERTE
- Nunca hab�a visto algo as�. - Disculpe.
- S�. - Firme aqu�.
Son de verdad.
- Bonita noche, �eh, se�ora? - No, es se�orita.
- Son preciosas. - Gracias.
Gracias, se�or. Gracias.
S�.
- Aqu� tiene. - Gracias, se�or.
- Buenas noches, muchachos. - Buenas noches.
Como dice el cartel, buena suerte.
�Qu� ser� esto? No trae ninguna nota.
- �Qui�n la habr� mandado? - Creo que es de Hogan.
�Pero por qu�?
Por los ex�menes. Creo que se lo mencion�.
�No es de lo m�s adorable? Gastar tanto tiempo y dinero
- solo por ti. - S�, s�.
- Es estupendo. - Casi se me olvida.
Voy a dominar esto antes de que acabe esta semana.
Un buen martini helado para mi pobre trabajador... �Cielo?
�Est�s dormido?
Por m�.
Hola, siento molestarte a estas horas. �Podr�as prestarme un poco de az�car?
- Claro. Pase. - Gracias.
Cuidado con la puerta. Dave est� dormido.
Ir� de puntillas como un ratoncito.
- �Qu� le pas�? - No lo s�.
Lleg� agotado, el pobre. No tuve valor para despertarle.
El martini es mi refresco favorito.
- S�rvase. - Gracias.
Ir� por el az�car.
�Qu� cocina por all�?
Una cena para un soltero solitario.
- �Con una taza de az�car? - Oye, se me ocurre una cosa.
- Tenga su az�car. - Gracias.
Tu cena va a perderse y yo odio cocinar para m�,
as� que por qu� no salimos y comemos un bocado?
Muchas gracias, pero no puedo.
No puedes andar traqueteando con esos cacharros. Vas a despertar al muchacho.
- Eso es verdad. - Est� agotado. Me preocupa.
Tiene que dormir si quiere sacar buenas notas.
- Bueno, no s�... - Oye, conozco un maravilloso local.
Est� a la vuelta de la esquina.
Podemos tomar una hamburguesa y frijoles.
Es un sitio barato. �Te parece bien, preciosa?
Bravo.
Encontr� un Romanee del 28. Mi vino favorito.
�Esto es lo que llama un "local barato"?
Es una necesidad. El banco me pidi� que me librara del exceso de efectivo.
Estaba abarrotando su caja fuerte. �D�nde estaba?
- Dec�a algo de diversidad. - S�.
No entend� una palabra.
Veamos si puedo expresarlo de otra manera.
Debe haber 200 restaurantes en esta ciudad.
- �Con qui�n est�? - Con mi sobrina, Robin.
- �Robin? �Que hace con ella? - No tengo ni idea.
Espero.
Mira, no nos preocupemos por ella. Ya es una chica mayor.
Veamos.
Se necesita un metro para medir las cosas.
Incluso a los hombres. Pongamos a los hombres como ejemplo.
Otra vez la diversidad. He compuesto un verso sobre eso.
"Los hombres son como los melones, �sabes por qu�?"
- �Por qu�? - "Para apreciar uno bueno,
"hay que probar un ciento. "
- No lo hizo usted. No. - No, no fui yo.
Puede que lo leyera en alguna parte. Pero es muy cierto.
Ahora pongamos t� y Dave, cu�nto mejor est�s con �l
que con alguien como yo, por ejemplo.
Es decir, �qu� puedo yo ofrecer a una chica joven y bonita como t�?
Excepto quiz�s unos fondos ilimitados y un placer soso y vac�o.
Te alegrar� saber que ahora que nos conocemos mejor,
puedo afirmar con franqueza que no tenemos ning�n problema.
- Por fortuna me dejas fr�o. - �Qu�?
No es que no seas una de las m�s deslumbrantes criaturas
que haya visto, pero no s�, es tu mente.
- �Mi qu�? - Admiro tanto tu mente,
que apenas noto que tienes un cuerpo.
- Sin �nimo de ofender. - No, no.
Vamos a llevarnos de maravilla.
Claro que habr�a que tener en cuenta
qu� poca importancia tendr�a una relaci�n conmigo,
si surgiera.
Una relaci�n mental. Ya que admira tanto mi mente, �recuerda?
Por desgracia, la madre naturaleza, en su infinita sabidur�a,
me ha dotado de otros apetitos.
Mejor te advierto que cuando fuerzas indeseables se apoderan de m�,
no escatimo artima�as para lograr mi objetivo.
- Tendr� los ojos bien abiertos. - Buena chica. Mantente alerta,
porque a veces esas tretas est�n tan bien concebidas,
que ni yo mismo soy consciente.
- Gracias por la estupenda velada, Hogan. - De nada. Es divertido, �no?
Ven aqu�. Tomaremos la �ltima copa en mi casa.
Tengo un disco que quiero ense�arte. Eh, por aqu�.
Buenas noches, Hogan.
Apenas ha empezado la marcha.
La noche es joven.
- Hola, colega. - Hola, cielo, �te hemos despertado?
�Te das cuenta de que son las 2:30 de la ma�ana?
No quer�a molestarte, y Hogan tuvo el detalle de invitarme a salir.
Genial. Genial. As� que me dejaste en el sof�,
desmayado como un muerto.
Sin rencor, amigo.
Entremos y habl�moslo amistosamente con una �ltima copa.
No, nada de entrar, t� sales.
- Esa no es forma de tratar a un hermano. - �Fuera, Hogan!
- Est�s enfadado, �no? - No. �Por qu� hab�a de estarlo?
Mi chica sale con otro hombre, me deja sin ning�n aviso
de a d�nde se va, �por qu� hab�a de enfadarme?
�Qui�n cay� rendido en el sof� despu�s de matarme todo el d�a a cocinar?
- �Estaba reventado! - �Qu� te ocurre?
Es un tir�n.
Si hubieras pasado por lo que yo he pasado hoy,
- y no hubieras dormido anoche... - Ya volvemos a pelearnos.
Eres muy buena con las definiciones. Esto es una pelea.
De acuerdo, lo siento. Es culpa m�a. No deber�a haber salido.
Rob, cielo, es m�s culpa m�a que tuya.
- Estoy agotado y me enfad�. - No, no. me enfad� yo.
- Por culpa de ese chiflado. - No, me enfad� yo.
- No, fue culpa m�a. - No, de verdad me enfad�.
Eh, no nos peleemos
- por qui�n empez� la pelea. - Vale.
- Los dos lo sentimos. - S�.
Rob, mejor dejamos esto.
Estoy cansado y mi resistencia es muy baja.
Si est�s tan cansado, �c�mo puedes siquiera pensar en sexo?
Bueno, no estoy tan cansado.
Dave, vete a la cama. Quiero que descanses mucho.
- S�, Rob... - Y duerme bien,
porque tienes que ir ma�ana a la Universidad temprano y despejado,
y ya te he mantenido despierto hasta muy tarde.
Buenas noches, preciosidad.
- �Qu� fue eso? - Nada, cielo.
Me he pegado en el dedo. Vete a dormir.
- Buenas noches. - Vale.
Lo siento, son las ca�er�as. Buenas noches. Que duermas bien.
Lo intentar� de verdad.
No enciendas una cerilla. Creo que he olido a gas.
- Gas. - Vine tan r�pido como pude
- a avisaros. - Vale, gracias, Hogan.
- �Cuando empez� a olerte a gas? - Estaba fuera regando las flores.
No hay nada m�s terror�fico que el olor a gas.
Seguramente habr� dejado el horno encendido.
�Habr� olido a electricidad?
Todo cuidado es poco. Eh, ahora que est�s bien despierto,
es buen momento para tratar en profundidad tu situaci�n con Robin.
- Oye, mira... - �Tienes una cerilla?
Tengo un examen temprano por la ma�ana...
- �C�mo diablos sigues entrando aqu�? - La puerta estaba abierta.
- �No estaba abierta! - Pero qu� cara tienes.
- �C�mo? - Me paso todo el tiempo
tratando de que te ganes a la chica que has escogido.
- Y tu te paras en tecnicismos legales. - Dame la llave.
Qu� susceptible. Vamos. Vamos.
- Hogan, yo me voy a la cama. - No, no, no, no te vas.
Mira, �quieres casarte con esa chica? Yo te mostrar� c�mo.
�D�nde ten�is las cerillas?
Ah� est�n. Vayamos al asunto.
Primero considera el sujeto, Robin.
No quiero que te ofendas,
pero a esa chica el reloj le funciona al rev�s.
Pues el tuyo va perfectamente.
Lo que, confirmando mis primeras impresiones,
significa que lo que desea es un hombre que no le diga a todo que s�,
- �me sigues? - Hogan, a las 9 de la ma�ana,
tengo un examen. Tengo que dormir un poco, �vale?
S�, tienes raz�n. El problema es c�mo crear el marco para...
Atiende, muchacho. Tengo mucha experiencia en este campo.
- Ser� una ayuda inestimable. - �C�mo tendr� tanta suerte?
Como esa criatura no puede afrontar sus deseos inconscientes,
de ti depende facilitarle que afronte lo inafrontable.
- �Puedes repetir eso? - Y de tal manera
que piense que ha sido ella, y no t�, quien ha vencido su resistencia.
- �Me sigues ahora? - Claro, claro.
�No valdr�a ir simplemente ah� arriba y atacar?
Eso nunca le parecer�a bien.
�Entonces que tal sorprenderla por detr�s con un pa�uelo con cloroformo?
�Pero qu� est�s diciendo? - O agarrarla bien por el cuello.
Me parece que no te lo est�s tomando en serio.
Tienes que escucharme, muchacho. Es fundamental.
- Dame la llave. - Lo que he pensado
es un plan de indiferencia fingida. Una t�ctica de darle la vuelta.
Ninguna mujer puede resistirlo.
�Cu�ntas m�s te quedan?
El suministro es inagotable.
Vas a tener que atenerte a esto con estricta disciplina.
Nada de cumplidos ni de susurrarle cosas bonitas al o�do.
Y nada de flores ni dulces. Y lo m�s importante,
debes abstenerte de todas esas peque�as sutilezas que las mujeres adoran.
- �Me sigues? �Voy demasiado r�pido? - Suena irresistible.
Un corto per�odo de tratamiento as� y quedar� a punto de caramelo,
ya me entiendes. �Te sirve esto para algo?
Lo que no entiendo es c�mo has logrado vivir tanto.
- Fuerzas invisibles velan por m�. - Pues se te ha acabado la suerte.
�Qu� quieres decir...?
�Pero qu� te pasa? �Por qu� haces eso?
�No ves que intento ayudarte?
Esa chica tiene apetitos y deseos que arden en su interior.
- �Pues que ardan! - Son actitudes como esta,
actitudes insensibles, las que me ponen las cosas dif�ciles.
Mejor te lo digo, estoy enfermo.
- �Qu�? - Estoy enfermo.
Ella vendr� a m� para apagar el fuego y yo estoy harto de hacer el primo
con todas las mujeres del centro de California.
No puedo seguir as�.
Otra vez no. Mira, no lo entiendes.
Empieza ya el programa, en cuanto salga de la ducha.
Mu�strale indiferencia dej�ndola a solas conmigo.
Bienvenido a mi apartamento. Espero que te guste porque quiero que sepas
que dispones de �l cuando quieras. Puedes pasar por aqu�
y hacer tus tareas o dormir sin interrupciones.
Y yo volver� all� a colmarla de atenciones.
Claro que eso me excluye como objeto amoroso, �no?
Toma. Es sencillo, �no? Adi�s.
Cuidado con lo que agarras, chico.
Lima, diablilla La llave a la felicidad
Por favor, Dios.
�Irene! �Irene!
Dave, �Qu� pas�...? �Irene!
�Qu� ha pasado?
- Dave, �qu� has hecho? - Le pegu� en la cabeza.
- �Qu�? �C�mo pudiste hacer eso? - Con una cosa.
�Irene!
- �Puedes o�rme? �Est� muerta? - Irene.
- Irene. Irene, despierta. Despierta. - Est� inconsciente.
- Despierta, Irene. - �Qu� ha pasado?
- �l le peg� con algo. - Eso es rid�culo.
- T� no te metas, Hogan. - Tienes que aprender a controlarte.
- Te lo estoy diciendo... - Dejad de gritar.
- Entonces s�calo de aqu�. - �Qu�?
- Vete por el brandy. Irene. - Andar machacando as� a mujeres.
�C�mo vas a triunfar como arquitecto
si coges fama de exaltado?
- �Quieres un consejo sobre esto? - Cierra esa boca
y l�rgate, Hogan. Robin, dame el brandy. Irene.
Dave Manning, no s� que mosca te habr� picado.
�C�mo puedes ser tan brutal con una pobre mujer?
No sab�a que era Irene.
Pegarle en la cabeza con una botella, o lo que fuera.
No lo hice adrede. �Qu� crees que soy?
Ya no estoy segura.
Yo creo que no es bueno alarmarse en estos casos.
Las mujeres son muy duras. Tienen mucha m�s fibra de lo que piensas.
�Puedo sugerir algo? El mejor lugar para esta chica
es su propia cama. �As� que por qu� no la coges y la llevas a su casa?
Y mientras tanto yo har� lo que pueda para calmar a la pobre Robin.
- Est�s lleno de buenas ideas �eh? - Ya empezamos otra vez.
- Era... Era una simple sugerencia. - Voy a hacer ahora, Hogan,
lo que deber�a haber hecho en el momento en que apareciste.
Ya estamos otra vez, falta de control emocional.
�Qu� pensar�n de ti? Es mejor que te calmes.
Vas a ser un p�simo arquitecto.
L�neas temblonas en zig-zag, y no me gusta esa expresi�n...
Vamos, amigo. Vamos, chico.
�C�mo est� Irene?
Has sido un completo bruto desde que llegu� a casa.
Pegarle as� en la cabeza a esta pobre mujer.
Cielo, yo cre� que era Hogan. Santo cielo...
Y grit�ndole a todo el mundo.
- �Y por qu� quer�as pegarle a Hogan? - �Que por qu�...?
�Ay, Dios! Yo...
- �D�nde est� Hogan? - Se fue de improviso. Irene.
- Me alegro de lo de esta noche. - �S�?
S�. He descubierto otra faceta tuya que no conoc�a.
- Pues ya sabes. Soy un monstruo. - Desde luego que s�.
Y adem�s sin provocaci�n alguna. Solo dos noches sin dormir,
sin cena, sin chica, y esta grotesca vida matrimonial que se te ha ocurrido.
Mira esto, cielo. Es un vertedero.
Nuestro santuario. �Es esto lo que iba a ser?
El sitio para descubrirnos e intercambiar confidencias.
Con gente entrando y saliendo, puertas abri�ndose y cerr�ndose,
y un casero pirado al otro lado del pasillo con 5.000 llaves.
Esto es una casa de locos. Tienes un hospital psiqui�trico.
Eres horrible.
- Buenos d�as. - Buenos d�as.
- �Qu� tal est�n? - Bien.
Toma, gatito. Toma, gatito. Buen chico.
Vamos. Vamos. Toma.
- Hasta la comida. Qu� ganas tengo. - Apuesto a que s�.
- Hola, Murphy. �Qu� tal? - Mejor imposible, cielo.
- �Murph! - Solo estaba regando.
Lim�tate a regar.
�Sr. Hogan! �Otra vez?
�Pero qu� le pasa? �Quiere matarnos? Vamos.
No me lo puedo creer.
Tiene una curiosa forma de divertirse.
Tiene una cama, �por qu� no prueba a dormir en ella?
Se nos est�n acabando las toallas.
V�yase derecho a la cama. Eso estar� mejor.
Volv� a encontrarlo en los arbustos.
�C�mo me gustar�a saber lo que hace por las noches!
Estoy arrepentida y avergonzada por irrumpir aqu� anoche.
No s� por qu�, pens� que Hogan estar�a aqu� molest�ndote.
No, fue un perfecto caballero.
Me trajo a casa y se fue a su apartamento.
Eso no parece Hogan.
No s�. Os vi bailar juntos,
- y mi instinto femenino me fall�. - �Cu�ndo se march� Dave?
Insisti� en que durmiera en su catre y se fue a la fraternidad.
Es igual, todo acab� en un terrible desastre.
Nos dijimos toda clase de cosas horribles anoche,
y seguramente ahora me aborrece.
- Estoy segura de que no te aborrece. - Pues si no, deber�a.
Esta vez lo he estropeado a conciencia.
- Hola. - Hola.
- Hola. - �Qu� tal la cabeza?
No est� mal. Puede que incluso mi nuevo perfil de cr�neo sea una mejora.
- �Me has perdonado? - Te lo he dicho cien veces.
Ojal� hubieras calculado mejor y le hubieras atizado a Hogan.
�Qui�n es ese? Te refieres al Hermano Hogan de la querida Delta Chi.
He tenido una larga charla con Robin y, ya s� que no es asunto m�o,
�pero que piensas hacer con ella?
Pienso ir de compras, a por algunas cosas especiales,
y luego pienso ir a casa y disculparme
y pasar una tranquila velada con la chica que quiero.
Hay algo en tu tono de voz, David Manning.
�Qu� quiere decir "tranquila velada"?
Bueno, Irene, eso s� que no es asunto tuyo.
Me siento en cierto modo responsable por ella. �Qu� intenciones tienes?
Srta. Wilson, soy un tipo enamorado.
Voy a hacer lo que har�a cualquier hombre enamorado.
Tomar una copa con la chica que quiero
frente a un buen fuego, escuchando una buena m�sica
y dejando que la naturaleza siga su curso.
- Nos vemos, profesora. - �David! �David!
Eh, colega, te esperaba. Nos queda luz suficiente
para dos sets de tenis y luego un poco de trabajo en el gimnasio.
Una buena ducha fr�a. �C�mo est�s, amigo?
- Bien, bien, hermano, pero hoy no. - Un momento. �Hoy no?
No tengo que decirte la importancia del ejercicio.
Eres un hombre de mundo. Sabes lo importante que es agotarse.
Nos lo transmitieron los griegos.
- S�focles y Plat�n. - Cierto.
Un mundo sin mujeres est� en la base de la teor�a plat�nica, �no s as�?
- Espl�ndido, espl�ndido. - T� tienes que luchar duro
contra tu archienemigo. La vitalidad.
Me parece estupendo, Hogan. T� vete a jugar al tenis.
Yo voy a dejar que mi vitalidad se siente ante el fuego y se divierta.
- Te he juzgado mal, muchacho. - Hasta luego.
Me averg�enzo de ti. �Me averg�enzo!
Nos vemos por la ma�ana.
- No muy temprano. Puede que est� dormido. - Este se ha dado cuenta.
Hola.
- Cielo, solo quer�a decir... - Hazme un favor. No digas nada.
- Lo de anoche nunca pas�. �De acuerdo? - Lo que t� digas.
- Eres el jefe. - Bien. Te quiero mucho.
- Yo tambi�n te quiero, David. - Vale.
- Eso es lo que importa, �no es as�? - S�.
- Y esta noche... - �Qu�?
...es otra historia.
Ir� arriba a acabar de vestirme. Vuelvo en...
�Qu� has comprado? �Qu� es?
Nada. Unas cositas.
- Vete. Luego te las ense�o. - Te comportas de forma muy rara.
Puede que pasen muchas cosas raras esta noche.
Vale.
- Soy yo otra vez. - S�, ya veo.
- �D�nde est� Robin? - �Por qu�?
He estado pens�ndolo seriamente, David. Quiero hablar con los dos.
No te importar� si sigo haciendo esto, �no?
- No, no, sigue. - Bien.
Quiero hablar con vosotros de algunas consecuencias de vivir juntos,
en las que no hab�is pensado.
S�, bueno, parece fascinante, pero esta noche no, Irene.
- Voy a decirlo. - Vale.
El matrimonio a prueba entre gente inteligente y culta puede...
�Qu� es esto?
Es Puella Mea, de E. E. Cummings. Una rara copia que me encontr�.
- Qu� dibujos. - S�. Es una edici�n particular.
�David Manning! No ir�s a hacerlo.
S�, s�. El peque�o David. Lo hice.
Despu�s de dar tu palabra de no tocar a esa chica.
Irene, no voy a seguir interpretando Alicia a Trav�s del Espejo
con una adorable joven a la que resulta que quiero.
Es culpa m�a que haya sucedido todo esto.
He estado confundiendo la debilidad con la ternura.
He jugado a ser su colega en vez de su amante.
Y si puedo rectificarlo esta noche...
Lo har�, con el matrimonio como premio.
�Y tu sentido �tico?
Si t� no lo mencionas, yo tampoco.
Puede que pase al olvido con la ayuda de esta extra�a bebida llamada mezcal.
Hecha de jugo de cactus, creo.
- Hola, Irene. - Robin.
- �Qu� ocurre? - Irene ya se iba, Rob.
- Ya sabes lo que �l... - Gracias por venir, Irene.
Adi�s.
- Ven alguna vez a vernos. - Adi�s, Irene.
- Adi�s, Irene. - Adi�s, Irene.
- Te veremos ma�ana en la universidad. - Pobrecita.
- S�, adi�s. - Ten cuidado.
- Adi�s. - Ten cuidado, cari�o.
�Pero qu� le pasaba?
Mujeres, cualquiera sabe.
- Vaya, qu� bonito. - S�, s�.
Chimenea, velas. �Es eso brandy?
- No, no. Es mezcal. - �Mezcal?
Es una bebida mexicana destilada del pulque.
�Celebramos algo?
S�, no, bueno, puede ser.
Se hace de una especie de cactus del desierto, creo.
- Pues le dejaron los pinchos. - S�, claro.
- �Te gustar�a un poco de m�sica? - Me encantar�a.
- �Te gustar�a bailar? - No s� si deber�a.
- A la distancia de los brazos. - De acuerdo.
- Bien. - Qu� bonito.
�Dave?
Esta noche estoy llena de nuevas esperanzas y resoluci�n.
Tengo la sensaci�n de que todo va a ir fenomenal.
S�. Brindemos por eso.
Lo que t� digas. Soy tu esclava.
- Vamos all�. Salud. - Salud.
Cuando una se acostumbra, sabe como a zumo de frutas.
S�.
�Me pones otra, por favor?
Gracias.
�David?
- �Sabes lo que creo que es el mezcal? - �Qu�?
Creo que es una misteriosa p�cima
hecha para acabar con las voluntades de las chicas mejicanas.
�Voluntades?
- Es el plural. - El plural.
Me gusta. Me gusta.
Rob, t� sabes que te quiero, �no?
y que nunca har�a nada para herirte.
- Claro. - S�.
Podr�a ocurrir
que hiciera algo que en ese momento pareciera da�ino...
- David, eso es imposible... - No, lo que quiero decir es...
T� no eres capaz de eso.
Eres tan digno de confianza, tan bueno y tan recto.
As� eres t�.
- S�, pero estaba pensando... - Cuando prometes algo, lo cumples.
Dave, tienes una maravillosa integridad.
Fenomenal.
- Brindemos por tu integridad. - S�, bueno.
- �Qu� es esto? - Un librillo de poes�a
con el que me encontr�.
Puella Mea de E. E. Cummings. Me encanta.
- S�, �lo conoces? - Me lo s� de memoria.
Bueno, al menos en parte.
Poes�a, m�sica, alcohol.
El fuego.
David Manning, si no te conociera tan bien, jurar�a que tratas de seducirme.
�Robin! �C�mo puedes decir algo as�?
- Era broma. - Bueno...
"Al rey y califa sus damas deb�an amar y contentar
"cuando el mundo era joven y alegre, en la ciudad de Bagdad. "
El poema es una descripci�n de la chica a la que Cummings quiso con locura.
- Es tan hermoso que te hace llorar. - S�, s�.
Brindemos por el viejo Califa, �eh?
- Ah� tienes. - Vale.
Despu�s de un par de ellas, apenas se notan los pinchos, �eh?
- L�emelo. - Bien. Vamos a ver...
Vamos a lo interesante.
"Con su mejor atuendo, mi dama, movi�ndose... "
- Y adem�s puedo demostrarlo. - �Demostrar qu�?
Tu integridad.
�Qui�n m�s en el mundo hubiera respetado una promesa tan dif�cil
- como la que t� me hiciste? - Rob, �por qu� tienes de repente
un solo tema de conversaci�n? Vamos a disfrutar de la velada
y no hablar de integridad.
- Perd�n. - Vale.
�Colega!
Rob, mejor vas m�s despacio con eso.
- �L�eme! - S�, vale, vale.
"Con su mejor atuendo, mi dama
"movi�ndose de d�a, es algo un poco m�s extra�o que... "
�Soy yo, muchacho, extra�a!
S�.
"Si volviera un poco la cabeza, s� que estar�a muerto.
"Pero si... "
"Pero si mi dama sonr�e, una flor de pura sorpresa.
"Y si habla con su d�bil voz... "
- �Hola! - �Rob!
- "Es solo para embrujar... " - �Lee!
- �Dinam�tame! �Ya, ya, ya! - Vale, vale.
"Su cuerpo es lo m�s bello, hecho para las cosas del amor,
"moldeado con esmero con rosas y marfil.
- "Y de todo el... " - �M�s, m�s, m�s!
Rob, por Dios, estate tranquila.
"Sobre el bello y esbelto cuello la extra�eza de su rostro flota,
"en sus ojos se escucha apenas, un nost�lgico y precario p�jaro. "
- Rob... - "Brotando de los fragantes hombros
"Ardientes y perfectos,
- "suaves al tacto y dulces a la vista... " - �Por Dios, Rob!
- "Flexibles como el joven �rbol... " - Rob...
"Sus esbeltos y lascivos brazos acaban En h�biles mu�ecas que parecen volar. "
- Pero cielo... - "Cada uno de sus pechos
- "es firme y suave. " - �Por el amor de Dios, para ya!
"Su cintura el m�s fino gozne carnal,
- "algo atractivo y extra�o. " - Cari�o, espera un momento.
"Un istmo palpitante para alcanzar la generosa vasija del vientre. "
Cielo, espera...
- Espera un momento... - �David! �No podemos!
- �No podemos? - Cielo...
- Rob. - David, �qu� ocurre?
�Cielo, tienes un sentido de la oportunidad de lo m�s irritante!
Record�ndome mi compromiso en un momento as�.
�Sabes lo que significa ponerlo a huevo?
Es lo que t� haces, Rob.
Adem�s no necesito a un bodeguero de M�xico facilit�ndome el trabajo.
Mira, tu idea es disparatada, de eso estoy seguro,
pero no estoy seguro de que la m�a sea mejor. �Me comprendes?
No.
Esta no es manera de empezar nuestro matrimonio.
T� est�s medio borracha de mezcal y yo... Yo no puedo hacerlo.
No puedo.
Un montaje perfecto, fuego, m�sica, y yo me marcho. Debo estar desmoron�ndome.
O es que te quiero m�s de lo que pensaba.
�Hola!
Buenas noches, preciosa.
�Rob?
Rob, �est�s visible?
�Robin?
Hola.
Buenos d�as.
Buenos d�as, David.
Cog�a el tubo de pasta de dientes de reserva.
No hay problema.
Rob... Robin, �me perdonas lo de anoche?
- �Perdonarte? - S�.
Ech�ndome encima de ti. Pr�cticamente te ataqu�.
Robin, yo lo prepar�, �comprendes? El mezcal, la m�sica...
Supongo que ya da igual, porque me voy.
Te lo estoy advirtiendo. Se acabaron los compromisos.
Te quiero, quiero casarme contigo, y har� lo que sea para conseguirte.
- �Entendido? - �Un nuevo comienzo?
Un nuevo comienzo.
�Qu� ocurre?
Bueno, David, tengo que decirte...
- �Decirme qu�? - Despu�s de que te fueras anoche,
Hogan vino y, bueno, yo estaba en un estado muy particular...
- Bueno... - Perd� mi gorila.
Hogan, por favor... Tratamos de resolver algo.
Hogan, si no te importa, intento hablar con Dave.
S�, vosotros seguid.
- �Hogan! - Ah� est�.
- David, quiero contarte lo de anoche. - Robin, no tienes que contarme nada.
No tienes que darme cuentas a m� ni a nadie m�s.
- Solo quiero explicar... - No quiero saber nada.
No es lo que piensas.
- �S�? - Exacto.
Al menos ten la cortes�a de escucharme.
Vale. Vale, te escucho.
Bueno...
Despu�s de que te fueras, Hogan vino y fue muy considerado.
- S�. - Y, bueno, fue muy comprensivo.
Apuesto a que s�.
Nos sentamos delante del fuego,
y hablamos y bebimos y...
- Supongo que estaba un poco achispada. - Estabas trompa, eso estabas.
No trato de usar eso como excusa, David.
- Vale. - Bueno,
Hogan me explic� que mi plan de vivir contigo
era una racionalizaci�n para tratar de ocultar
- un deseo que no pod�a afrontar. - Un deseo que no pod�as afrontar.
- S�, ese es mi colega, Hogan. - De la nada,
surgi� esta brillante idea.
Si todo lo que quer�a era hacer el amor...
�S�, s�, s�?
...entonces no importaba con qui�n.
- �Y de qui�n fue la brillante idea? - De Hogan.
Recuerdo que entonces pens� lo l�cida que era su mente.
- Un faro en la noche. - Considerando todo lo que bebimos,
yo estaba hecha polvo. Ni siquiera le di una vez en una pelea de almohadas.
- �Una pelea de almohadas? - S�, una pelea de almohadas.
Hogan solo trataba de animarme.
- Estaba tremendamente deprimida, Dave. - Cielo...
David, �quieres escucharme?
- Te escucho, cielo. Te escucho. - De acuerdo.
Entonces me bes�.
�Te bes�?
Fue muy amable al fingir ser tan sincero.
Y adem�s iba de voluntario.
Entonces est�bamos sentados en el borde de la cama...
- �Hasta aqu� hemos llegado! - �David! �David!
No tengo la menor idea de c�mo llegamos all�.
David, est�s sacando conclusiones precipitadas.
�Qu� crees que est�s haciendo? �Para, David!
�David! �Te has vuelto loco? �Por qu� le has pegado?
�Vuelva a darle cuando se levante! �S� que le ha dado fuerte!
- David, �por que haces esto? - Por puro placer.
- Se ha levantado. �P�guele! - Bueno...
- P�ngame la mano encima y... - David, no pas� nada m�s.
�S�! �Qu�?
Es la verdad. Lo juro. �No pas� nada!
Un momento... �Quieres decir que te quedaste all� sentada
y bebiste con �l a oscuras y hablasteis de sexo
y dejaste que te besara y todo y luego nada?
- Es lo que trataba de explicar. - Bueno...
Hogan, lo siento.
No pasa nada, me lo ten�a bien merecido.
- S�, no lo hab�a entendido. - Lances de guerra, hijo.
- �Qu� tal el ojo? - �El ojo? Est� bien.
Me pasa algo en el labio. Me lo mordiste anoche.
- Hogan, lo siento. - No pasa nada. Me tomar� otra.
- Bueno, hermano, sin rencores, �eh? - No.
vamos.
Debo decir que no todo el mundo tiene una actitud caballeresca as�
con el hombre que acaba de hacerle el amor a su chica.
�Hacerme el amor? �De eso nada!
Yo hubiera mentido bajo juramento, pero asum� que se lo hab�as dicho.
No hay nada que decir. No ocurri�.
No ocurri�.
Bebiste demasiado. Est�s confundido, Hogan.
Demasiada bebida y estoy confundido.
Lo ha olvidado todo. Es como si no hubiera pasado.
- No me he olvidado. - No pasa nada, Rob. �Olv�dalo!
Mira lo que dice, dando a entender que realmente ocurri� algo
y que yo ni me enter�.
- Eso ser�a una estafa, �no? - Vamos a dejarlo.
- Yo no... - Intento ayudarte.
- �Qu� quieres que diga? - Quiero que digas la verdad.
�No hiciste nada!
Yo no hice nada, no pas� nada en absoluto.
vale.
- �No lo hice? - �Claro que no!
T� deber�as saberlo. Pero entonces tambi�n yo.
Un momento. A m� me lo pareci�.
Puede que no sepa mucho, pero esto es algo que nunca se me ha pasado.
- Empecemos desde el principio. - �No empecemos desde el principio!
- No quiero saberlo. - David, tranquil�zate.
�Y yo qu�? �Yo quiero saberlo!
Yo s� que quiero saberlo.
Quiero saber lo que hice.
�Tan mal estoy que no s� cu�ndo lo hago y cu�ndo no?
Santo cielo, cuando se llega a eso, �qu� queda?
Hubiera jurado que ten�a los brazos alrededor de alguien anoche.
Buenos d�as.
- Irene, �qu� haces aqu�? - Sigo apareciendo, �no?
�Ay, buen Dios!
�No solo no s� "s�", ni siquiera s� "qui�n"!
Lo siento, anoche estaba preocupada por ti.
Todo el mundo est� tan preocupado por mi bienestar.
�Quieres escucharme por favor?
Vine porque no quer�a que Dave y t� empez�rais la vida con mal pie.
Vi la trampa sexual que le preparaste anoche.
�Una trampa sexual?
Alguien ten�a que velar por tu bienestar,
procurar que no te ahogaras en tus propios experimentos.
Para tu informaci�n, Irene, no es que sea asunto tuyo,
- pero anoche me march� pronto. - Cuando llegu�, los dos os hab�ais ido.
Eso es lo que trataba de decirte.
Estuve fuera, caminando toda la noche, pensando.
La casa estaba vac�a,
salvo por esta miserable criatura,
despatarrado a medias en la cama en un sopor alcoh�lico.
Le levant� los pies para que estuviera m�s c�modo, �y qu� hizo?
�Inconsciente, fijaos, e intent� besarme!
�Lo sab�a! �Sab�a que hab�a alguien! No ten�a alucinaciones.
�Por qu� crees eso, gusano?
Primero, me llama Robin.
Como no funciona, empieza a recorrer la lista.
- Cheryl, Ericka, Monique, Liz. - Irene, te lo ruego,
dime qu� pas� cuando llegu� a "Irene".
Para entonces, imb�cil,
hac�a lo que pod�a para no romperte la crisma, borracho o sobrio.
Robin, sigue el consejo de una mujer m�s vieja y m�s sabia,
recoge tus cosas y sal de aqu� ya.
Un momento... Yo soy aqu� el casero.
- �Quieres decir que yo no...? - �Calla y d�janos en paz!
- Esto es muy importante para m�. - �Fuera!
- �Me est�s diciendo que...? - �Fuera!
Te preocupas por ellos, �pero y mi seguridad emocional
Antes de que salga de vuestras vidas, voy a daros una �ltima lecci�n.
Robin, el amor no es un acuerdo mec�nico
elaborado sobre fregaderos, hornos y ba�os compartidos.
Lo que importa es desearse mutuamente el bien.
Cocinar para �l, zurcir sus calcetines y cuidarle cuando est� enfermo
porque quieres su bien.
Y para ti, David, trabajar para ella,
perdonarla cuando meta la pata,
aguantar el maquillaje en tu chaqueta y las abolladuras en el coche
y sus momentos de mal humor porque quieres su bien.
El amor no cae de repente de un �rbol para quedarse siempre.
Como cualquier marido y mujer tendr�is que crear ese amor
cada d�a de vuestras vidas.
Ahora id a casaros y empezad a vivir juntos como Dios manda.
Te quiero, tont�ina.
Y t� cu�dala o te rompo la cabeza.
Irene. Espera. Espera un momento.
- No quiero hablar contigo. - Espera un momento. Vamos.
- Se acab�. - �Est�s enfadada?
- �Fuera de mi camino, insecto! - Espera.
�Por qu� volviste anoche?
- Tienes miedo de admitirlo. - Muy bien, muy bien.
Voy a decirte lo que est�s deseando o�r. Mejor decirlo de una vez por todas.
Yo estaba enamorada de ti, �pobre idiota!
- Pero nunca me lo dijiste. - C�mo es que sent� amor por ti
es algo que nunca sabr�.
�Eres un mentiroso, un borracho, un s�tiro,
y uno de los hombres m�s rid�culos que he conocido en mi vida!
Esa chica est� loca por m�.
�Irene? �Est�s bien?
Adi�s.
- Ya se acab� todo, por fin. - Bien.
Irene, espera. Espera. No puedes dejarme ahora.
Es la �nica mujer a la que le import� lo bastante como para echarme una bronca.
Tendr�a que haber o�do lo que me dijo ah� dentro. �Precioso!
Me hizo trizas y me machac� hasta hacerme polvo.
Tengo la impresi�n de que va a recobrarse.
A partir de este momento, vas a ver a un nuevo Hogan.
- Dudo que estemos por aqu�. - Vamos, vamos, vamos, Irene,
vamos a hacerlo juntos. T� y yo.
- Adi�s, Hogan. - �Adi�s?
- Por fin est�s fuera de mi vida. - Vamos, vamos, vamos, Hogan.
No puedes dejarme ahora. No es justo.
�Est� mal, mal, mal, mal!
- Adi�s, Hogan. - �Qu�?
Volver� por mis cosas despu�s de la luna de miel.
Adi�s, viejo amigo. Te dejo mis pesas y mis palos de golf.
Recuerdos a Plat�n.
- S�, bueno... - Adi�s.
- Ingratas mujeres, todas ellas. - Un momento. Aqu� llega otra.
- �Qu� significa eso? - Puede que esto le d� una idea.
�Tambi�n vosotros? Un momento. Un momento. Somos un equipo.
Es como mi madre. No me dejar�a.
Mam� se ha ido. Desde ahora limpia usted. Vamos, Murph.
Lo siento, Sr. Hogan. No fue idea m�a.
Personalmente me parece un genio, y bien que admiro el modo en que...
�Murph!
Olvid� las herramientas, cari�o. Te veo en la parada del autob�s.
- Vamos. - Le echar� de menos, campe�n.
Muy bien, adelante. Abandonadme todos.
Abandonad el barco que se hunde. Bien, adelante.
�Qui�n os necesita? Puedo arregl�rmelas sin vosotros.
Llevar� una vida c�libe.
Puedo pasar sin mujeres.
�Joven?
�Tiene algo para alquilar aqu�?
- Desde ahora solo alquilo a hombres. - No hace falta ser tan grosero.
Seguir� buscando para mis chicas.
�Chicas?
Ya estamos otra vez.
Hola, me llamo Hogan.
Con cuidado. Con cuidado.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.