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Original subtitles

(M?sica)

Este rojo y este verde son iguales.

?Pero c?mo se podr?a saber si es rojo o si es verde?

?No sab�is, se?ores, que est? absolutamente prohibida

la entrada en este sal?n hasta que yo haya terminado?

Esperad a la inauguraci?n y, entonces,

podr�is mirar y criticar todo lo que quer?is.

Pero este rojo es verde...

?Pero c?mo os tengo que decir que no se puede estar aqu?,

Eh, bueno, mirad mi cuadro.

S?, s?, es cierto que yo soy el primero en reconocer

que no est? mal del todo. Me han encargado este trabajo

para conmemorar de un modo digno el nombramiento del alcalde.

Del nuevo, desde luego, pero no solamente por esto.

Ahora os lo explico. Mirad, mirad este fresco.

Con estas figuras, se quiere honrar un poco a todos

y, adem?s, que el d?a de ma?ana no se diga que todo

lo que ha sucedido es una f?bula. La gente, ya sab�is c?mo es,

se olvida muy f?cilmente. A prop?sito de f?bula,

tambi�n me he pintado yo en el cuadro, aqu? estoy.

Un hermoso retrato, ?no os parece?

S?, s?, es cierto. Quiz? me he favorecido un poco,

pero ?qu� hay de malo? ?Qu� importancia puede tener dentro

de 100 a?os que mi autorretrato no se me parezca mucho?

En cambio, es bonito, ?eh? Buena, pero basta ya de comentarios

y sigamos con orden. Vamos a ver...

All? arriba est? Burgos.

Justo aqu?, donde est? el conde de Castilla.

?Lo hab�is visto?

Abajo, en cambio... Eh.

Aqu? abajo, como veis, est? C?rdoba,

donde est? el rey de los moros, que ocupa casi media Espa?a.

Y aqu? estamos nosotros, aqu?, justo en el medio,

justamente aqu?, en la tierra de nadie.

Bueno, de nadie, nuestra, pero se hab?an olvidado de nosotros

tanto los ?rabes como los cristianos. Mucho mejor as?, dir�is.

Cierto, mucho mejor as?, no os digo que no.

Pod?amos negociar con unos y con otros y, adem?s,

no pag?bamos impuestos ni a los unos de los otros,

�ramos gente pac?fica, tranquila.

(Murmullo)

?Pero qu� pasa? -?Basta ya! Que me haces da?o.

-?Orden! ?Orden! ?Arriba, gandules!

?Dejad de pegaros ya! ?Y vosotros tambi�n!

No hac�is m?s que meter ruido en la plaza.

?Ya est? bien! -Est?bamos jugando.

-?No estabais jugando! ?Estabais peleando!

(Murmullo)

?Silencio! ?Escuchadme! ?Escu...!

?Escuchadme, por favor!

(Barullo)

Bueno...

Bueno...

200 libras y 4 onzas. Y 4 onzas.

Y 4 onzas... No he visto nunca pesar el trigo

como las drogas en la farmacia.

(P?jaros)

Los sacos son aparte. ?C?mo?

?Ahora hay que pagar tambi�n los sacos?

La mano de obra ha subido, ?no o?s c?mo gritan?

Esos son asuntos vuestros,

no es justo que lo pague un forastero.

Quien compra, paga.

No estoy diciendo nada nuevo, deber?ais saberlo.

?Qu� dices? Lo que yo s� es que siempre

he comprado el trigo con los sacos incluidos.

Bien, esta vez los sacos son aparte. ?O lo quer�is suelto?

(TITUBEA) Esto es un abuso... ?Lo que se dice un abuso descarado!

Un abuso, ?eh? ?Y lo vuestro, se?or fanfarr?n?

Est?is haciendo temblar la orla de mi vestido.

No os queda otro remedio que pagar los sacos.

Pod�is quitaros eso de la cabeza. Ah, ?s??

?Descargad los carros!

?Qu� significa? ?Descargad!

Eh... ?Alto, alto! ?Quietos!

Me vais a reventar la carga. ?Os hago responsable!

?Quietos! Te voy a...

?Te mato!

(FORCEJEA)

?Toda la culpa es vuestra!

No os basta con explotar a estos pobres trabajadores.

?Quer�is enriqueceros a costa m?a! ?Y vos?

?No os enriquec�is molest?ndoos tan solo en comprar y vender?

?Ni trabaj?is ni arriesg?is nada! Y a?n os atrev�is a gritar.

?Yo no estoy gritando!

No estoy gritando...

Pero si quisiese gritar, gritar?a.

Y ninguna gallina desplumada me har?a callar.

?Pollito sin cresta! Ten�is muchos humos

porque hab�is nacido hombre. ?No es m�rito vuestro!

Y tampoco lo es vuestro si ahora no os retuerzo el pescuezo,

futura madre de sapos y de... ?salamandras!

(R?E)

Ahora ya estoy tranquilo.

?No, se?or, nosotros no queremos! ?Escuchadme! ?Calmaos, calmaos!

(Barullo)

Manuel, debes comprender que no se puede pagar ese precio

por el trigo. ?Manuel, atended a razones!

?C?mo no vais a poder...! No, no se?or.

?Pero c?mo se va a pagar a ese precio?

?Silencio, silencio!

Me parece que la saliva que estamos gastando

vale m?s que lo que discutimos. -Os doy mi palabra, se?or alcalde.

Aunque me quede sin lengua, que los campesinos no volver?n

a trabajar si no se aceptan nuestras reclamaciones.

Querid?simo Manuel, ponte por un momento en mi situaci?n

y ver?s... Con vuestro permiso, don Jaime,

estoy hablando con el se?or alcalde.

(Barullo)

?Por favor, se?ores!

?Un momento! ?Por favor! ?Un momento!

Antes de que os pong?is de acuerdo, tambi�n tengo yo que decir algo,

puesto que estoy comprando vuestro trigo.

?Soy o no antiguo cliente? ?S?!

Buenos d?as a todos. Buenos d?as.

Exc?same y enseguida te atiendo, as? que...

Se sube el precio y, adem?s, se me obliga a pagar

los sacos aparte. No, se?ores m?os, esto es demasiado.

Por fuerza, la mano de obra ha subido...

Mirad las consecuencias de vuestras reclamaciones,

perderemos toda la clientela. Cierto, absolutamente cierto.

(GRITA) ?Por qu� sub?s los precios? ?No gan?is bastante?

?Bravo! Dec?dselo tambi�n vos. Claro.

En los almacenes, una mujer, una aut�ntica v?bora, pretend?a

que pagara un precio absurdo. ?Magn?fico!

?Siembra vientos y recoger?s tempestades!

Sancha, hija m?a... ?Era esta!

Sepan que los hombres de este caballero

nos est?n amenazando a todos con las armas,

a m? y a nuestros campesinos. Pero...

?Qu� es lo que est? diciendo? Esto se est? pasando de la raya.

Son vuestros campesinos... ?Lo veis?

Est?n pasando a la acci?n. Nosotros, discutiendo.

Y lo que hace falta es el l?tigo. -L?tigo...

-?S?, el l?tigo! -S?.

-Es la ?nica forma de haceros razonar.

-S?. -Padre, tienen derecho a reclamar

un pago justo. -Calla, hijo, que no sabes nada.

?Yo s� c?mo hay que tratar a esta gentuza!

-Ah, ?s?? -?S?!

-Bueno, basta ya de discusi?n. Amigos, v?monos de aqu?.

Lo ?nico que estamos haciendo es perder el tiempo.

-?Qui�n te ha metido esas ideas en la cabeza?

-Manuel, querido Manuel... -No se puede hablar...

?No pod�is abandonar la reuni?n! Est?bamos casi de acuerdo.

Solo faltabais vos. Pero es que yo ni pago el aumento

ni pago tampoco en los sacos. ?Nos quieren tratar a latigazos!

(Abucheos)

No saben lo que significa ponerse en contra nuestra.

?No lo conseguiremos! ?No cederemos! ?Queridos paisanos, amigos!

(CHISTA) Amigos, quiero daros una espl�ndida noticia.

Todas vuestras reclamaciones han sido acertadas.

(Murmullo)

Deb�is perdonarme, don Fernando, creo que ha llegado el momento

de presentaros a mi hija, Sancha. Estaba en un colegio en Burgos,

ha aprendido hasta el lat?n. Y este es mi futuro yerno,

don Jaime Badaloz. S?.

Os deseo mucha felicidad. ?O?s? Callan...

Los he convencido. Volviendo la cuesti?n de los sacos.

El hecho es, don Fernando, que ese trigo nos lo hab?a pedido ya

ya el jeque Omar. Y en esas mismas condiciones,

o sea, con el nuevo precio y los sacos aparte.

Vamos, don Jaime, ?cre�is que soy un ni?o?

?Qu� historia es esa del jeque Omar? Que Al? bendiga esta casa.

El jeque, mi se?or, os env?a sus respetos.

(SUSURRA) Aqu? est? el dinero del trigo,

decidle que yo he llegado primero. Aj?.

Pod�is fiaros, est? todo, hasta los sacos.

(R?E) ?En que podemos servir a vuestro se?or?

?Sois vos el alcalde? No, no, el alcalde es este.

Este, eso. Mi poderoso se?or,

el jeque Abengalb?n, hijo de Abengalb?n el Grande...

Entonces, no se trata del jeque Omar...

Ah, bueno, pero s?... Omar u otro, qu� m?s da.

?C?mo dec?s que se llama vuestro Omar?

-Abengalb?n, hijo de Abengalb?n el Grande.

-Ah... Ah, claro, naturalmente, Abengalb?n.

?Pero no es Omar? No... Abengalb?n el Grande,

el hijo de Abengalb?n. M?s grande que Omar.

Ah... -Exacto.

Me encarga que os solicite permiso de paso

a trav�s de nuestro respetado pueblo y de hospedaje el tiempo necesario

para reponer fuerzas.

Ahora me explico por qu� se han calmado todos.

Decid a vuestro se?or y me siento honrado por su solicitud

y rogadle que acepte mi modesta, pero sincera hospitalidad.

Adornos de plata pura, ?os dais cuenta?

No he visto nunca un nombre tan elegante

como el emir de Granada. ?Hab�is estado en Granada?

Eh, por desgracia, no. Sab�is que me muevo poco a mi edad.

Deber?ais ir. Qu� lujo, qu� elegancia...

Palacios, mezquitas, perfumes... Tenemos mucho que aprender.

Sancha, ?bastar?n 20 cubiertos? Si no bastan, peor para ellos.

Deber?an haber dicho cu?ntos eran. Todo saldr? bien.

-Decir la verdad, don Ramiro, ?a que con una docena de ?rabes

Fijaos qu� intranquilidad.

(M?sica)

Me siento orgulloso de hospedaros en este peque?o pueblo,

demasiado peque?o para el honor que recibe.

Por favor...

-Os lo agradezco de coraz?n, vuestra acogida me conmueve.

?Cu?l ser? el final de un principio como este?

?Por qu� no se lo pregunt?is al jeque Omar?

Se ve que os divierte.

En realidad, lo ?nico que deseo es marcharme.

?Vais a Burgos? O al infierno

con tal de que me dejen salir. ?Eh, despierta!

Deb�is decir al conde de Castilla lo que est? ocurriendo aqu?.

(IRONIZA) S?, claro, me lo encontrar� en la calle.

(R?E) Siempre de buen humor. Os envidio.

?Por qu� no voy a estar alegre? He escapado de un grave peligro,

enamorarme de vos. Afortunadamente, vais a casaros.

?Todos son igual en la capital? Todos menos los viejos y ni?os.

As? que vos sois un hombre.

(R?E) Antes de conoceros lo habr?a jurado.

Ah, me alegra dejaros en la duda. Feliz viaje.

?Eh!

(M?sica)

Ahora, a cambio de vuestra exquisita hospitalidad,

os ofrezco un s?mbolo de nuestra gratitud.

Que vuestra felicidad sea pura como el agua que beber�is en esta copa.

(SUSURRA) Qui�n sabe de qui�n ser?a ese c?liz.

Don Ramiro, est?is loco. El jeque es todo un se?or.

-Para vos, para que haga resplandecer a?n m?s, si es posible,

vuestra belleza. Estupendo, magn?fico...

Brocado de seda pura. Habr?, por lo menos, 10 brazas.

Servir?n para vuestro vestido de boda, querida.

?Hab�is visto? -Hombre, claro.

Nosotros decimos que la mujer bella es como el cielo estrellado

que todos pueden contemplar y no es de nadie.

Pero cuando un hombre se siente amado,

es como si el cielo estrellado fuese suyo.

?Qu� es el hijo de un jeque? ?Un pr?ncipe?

?C?mo os debo llamar? Llamadme Halaf.

Y esto... ?es para vos? Ah.

?Se?or! -?Qu� hay, Mohamed?

Afuera hay un hombre con un cargamento de trigo.

Dice que lo ha pagado y quiere marcharse.

Es cierto, ha comprado nuestro trigo.

Ah, es excelente. Nuestra tierra produce

el trigo mejor de toda la regi?n.

Comprendo. Marchaos. Bien, si el trigo tiene

un propietario, todo est? en orden. Como veis, somos gente exacta.

Nos gusta controlar todo. Adoramos la l?gica e, incluso,

algo m?s que... Oh, perdonad, esto es vuestro.

Utilizadlo bien.

Qu� flexible, es maravillosa. Pregunt?dselo a quien la pruebe.

Con vuestro permiso...

-Con aquella pinta y aquellos gritos que parec?a una aut�ntica bruja.

"Os dais muchos humos porque hab�is nacido hombre".

Ese era el momento de demostr?rselo. -Vamos, no pens�is m?s en ello.

?Y qui�n piensa? No ser� yo.

Yo quiero mujeres que lleven faldas y no de estas con espolones

y cresta, como los gallos. Pero dicen que estas mujeres

tienen la sangre m?s hirviente. Bah...

D�jala hervir lo que quiera. Yo, por mi parte, ni las miro.

(M?sica)

(Trote)

?Feliz viaje y buena suerte! A quien da se le dar?

"in saecula saeculorum". A quien ayuda

se le ayudar? "in saecula saeculorum".

Solamente Dios hace la cuenta "in saecula saeculorum".

-Pero el pobre siempre es pobre "in saecula saeculorum".

-El camino de Dios es diestro, el del diablo de siniestro.

-El diablo est? aqu?, padre. -Los caminos de Dios

son imprevisibles, nadie puede conocer sus designios.

El diablo es un ?ngel ca?do en el infierno.

-?Ven?s de lejos? -De arriba, del monasterio.

-?Y cu?ntos sois? ?Muchos? -Somos unos 60.

-?Y qu� hac�is all?? -Esperamos el fin.

Este es el a?o de la profec?a. La bestia avanza,

pero una gran luz descender? y aparecer? el rostro del Se?or.

Preparaos con tiempo, hermano. A quien da se le dar?

"in saecula saeculorum".

(M?sica)

Seis carros llenos de trigo. He venido corriendo

en cuanto los he visto salir.

(GRU?E) ?Cuidado! Si no es cierto, te parto las piernas de verdad.

Bueno, prepararemos la emboscada.

-?Y qu�? ?Hab?a nada? -?Las preguntas las hago yo!

-Y si no vienen, ?qu� comemos? -?Calla!

Al que se desmande, lo ahorco. -?Ya est?n ah?, ya se ve!

?Son los carros, ya est?n llegando! -?Vamos! ?Los del coro!

?Cantad con dulzura! ?Afinad la guitarra!

?Los dem?s, a caballo conmigo!

(Traqueteo)

(CANTAN) "Si al extremo hay una cuerda,

el cuello sabe alg?n d?a lo que nos pesa el trasero.

Caminante, no te r?as si la lengua te sacamos

y as? de ti nos burlamos. Si al extremo de una cuerda,

el cuello sabe alg?n d?a lo que nos pesa el trasero...

?Caminante, no te r?as si la lengua te sacamos

y as? de ti nos burlamos!".

(R?EN)

"Caminante, no te r?as si la lengua te sacamos".

(A LA VEZ) ?Los bandido! ?Bandidos! ?Bandidos!

(M?sica tensi?n)

Ah, d�jalo. -Cogedlo.

-?Ay!

(Barullo)

?Abandonad nuestras riquezas! ?Salvar�is el alma

y, adem?s, el cuerpo!

?Dadnos el trigo si no quer�is morir!

-C?gelo ah?. -Venga.

(M?sica acci?n)

?Volved atr?s! ?Ay!

(Contin?a la m?sica)

(GRU?E)

Ay...

(M?sica)

?Ladrones, bandidos...!

Devolvedme mi trigo o me las vais a pagar caras.

?Basta! ?Tenemos trabajo! ?Quer�is que os ahorque?

?Miserables, canallas...!

(Trompeta)

?Duro con ellos!

(GRITA)

(M?sica acci?n)

?Eh, estoy aqu?! No os molest�is en recoger

los sacos, ya lo har?n mis hombres.

Gracias, capit?n, nunca lo hab?a pensado de vos.

?Viva Abengalb?n! Gracias.

Ahora, por favor, desatadme, desatadme.

Y gracias por haber salvado mi trigo.

?Vuestro trigo? ?Pero c?mo? ?No lo sab�is?

Lo he pagado. ?Lo he pagado! Lo s�, s� que lo hab�is pagado.

Pero desde el momento en el que los bandidos os lo han quitado,

ya no es vuestro. Razonad. ?Pero c?mo?

?Vos? ?Con qu� derecho quer�is quitarme a m? el trigo?

El trigo de los bandidos, querr�is decir.

Os deseo buen viaje.

?Ladrones, bandidos, canallas! ?Salteadores de caminos!

Vaya escolta...

?Cobardes, conejos, borregos! ?Cretinos, pusil?nimes!

?Parec�is mujerucas! A ti deber?a ahorcarte.

-?C?mo iba a saber yo que los ?rabes estaban detr?s de esto?

-?Ahorcadlo! As?, otra vez aprender?.

Deber?a ahorcaros a todos. Grandes y fuertes como sois,

la naturaleza no os ha dado m?s que m?sculos y fachada.

?Miradme a m?! La naturaleza me ha hecho

todo inteligencia. Erais la basura de la guerra...

Fugitivos, desertores, todo lo que la guerra deja atr?s.

?Como las vacas a su paso!

-?Con la tripa vac?a se combate mal! -Id, pues, a llenar donde quer?is...

vuestros asquerosos est?magos. -?Somos nosotros los que nos vamos!

Con esto lleno de moros, no hay quien viva aqu?.

(M?sica oriental)

?Dese?is m?s fruta? No, gracias.

Espero que perdonar�is la frugalidad de esta cena,

pero ya sab�is que somos gente humilde y sobria.

?As? que es cierto que nos abandon?is?

Esperamos dejar un buen recuerdo en vuestros corazones.

Hemos hecho todo lo posible. -?Cu?ndo ten�is intenci?n de partir?

-Eh... Quedaros hasta nuestra boda, se?or.

?Pero si todav?a falta m?s de un mes, don Jaime!

Est? bien, en ese caso, la adelantaremos.

Si os dignaseis ser mi testigo, se?or.

(R?E) Bueno, se?ores, veremos si el destino quiere.

Sab�is c?mo es el destino, ?verdad?

Una vez, un hombre hu?a de su pueblo hacia Damasco porque los sabios

le hab?an dicho que el ?ngel de la muerte iba a visitarlo.

Y bien, justo aquel d?a, el ?ngel de la muerte

decidi? ir a Damasco. ?Qu� les parece?

(SUSURRA) Novedades, se?or.

Hablad, estamos entre amigos.

-?Hemos capturado un bandido!

-?Un bandido?

?Pero hay bandidos en esta parte? -Eh, poca cosa, se?or...

-?Por qu� no me lo hab�is dicho antes?

-Se?or, son bandidos de pueblo... Gente modesta...

-?Quiero interrogarlo! ?Que avisen al alfaqu?!

Por favor, se?ores... Perdonad.

La danza, para nosotros, expresa el ritmo que gobierna

el movimiento del universo. ?Y esas mujeres os siguen siempre?

S?, siempre.

Son como los rayos que emanan del sol y el poder.

Otra vez t?, ?eh, Pedrito? Es la tercera vez que te cojo.

?Qu� deber?a hacerte ahora? Veamos...

-?Lo conoc�is? -S?, somos viejos conocidos,

?verdad, Pedrito? ?C?mo es que te gusta tanto

recibir 20 azotes? -Un momento.

El alfaqu? es la voz de Al?, que es la voz de la verdad.

Quien ame la verdad, la encontrar? en Al?.

-?Cu?ntos sois? -Ser?n unos 10,

unos pobres diablos. -Por favor...

Seguid. -?S?, se?or! ?Es verdad!

-?Cu?ntos son tus compa?eros? -Una docena...

?Ah! -?Mientes! ?Son m?s!

?Son 20, se?or! ?20, lo juro! -?Son m?s!

(GRITA)

Vamos, di la verdad. ?Cu?ntos son?

-Unos 50, se?or. ?Ay!

-?Te acuerdas ahora? -Son 100, se?or,

pero d�jenme, por favor. He dicho la verdad.

-?Adelante! -?Basta! Llevadle fuera y vigiladle.

Se?or alcalde, ?hab�is o?do?

Una banda de m?s de 100 hombres amenaza...

-?Se?or alcalde! -...vuestra seguridad y la nuestra,

naturalmente. No hab?a mucho que pensar, se?or alcalde,

para comprender que no pod?an ser solamente 10 los bandidos.

No habr?an atacado una columna de carros para robar

trigo suficiente para alimentar toda una compa??a.

-Quiz? quer?an revenderlo. -Ah, pero, entonces,

la cosa es m?s grave. Esto quiere decir que hay gente

que comercia con los bandidos, que hay traidores.

(Cigarras)

(Golpes)

?Vamos, vamos! ?Matadlo! ?Acabad con �l!

-Ah, ahora ver?s, tienes suerte de no tener alma,

hijo del infierno. Si no, a estas horas te habr?a reunido con Belceb?.

-?Dadle, matadle! ?Atravesadle el coraz?n!

(R?E)

Te he dicho que te muevas m?s r?pido. -S?, excelencia.

-Tendr� que matarte tres veces. ?S?! ?Tres veces! ?Como al jeque Tarik!

(R?E) ?Como al jeque Tarik en la batalla de Santa Cruz!

?Sucio hijo de perra! ?Padre!

?Eh?

?Al fin has vuelto!

(R?E) Ya est? vendido todo el trigo. ?Sabes a cu?nto?

Di una cifra, a ver si aciertas. Se?or padre, yo...

S?, ya s� que no te gusta comerciar con trigo...

?Pero no podemos comerciar m?s, padre!

?Qu� podemos hacer mientras dure la tregua con los moros?

No he sido yo quien ha querido esta tregua.

Es que ha ocurrido una desgracia. Anda, ven, entra.

(Pasos)

Y despu�s, me dejaron solo. Atado as?.

Incre?ble, indigno, intolerable...

?Iban de uniforme? S?.

?Y han hecho uso de las armas? S?, pero no contra nosotros...

Bah, no importa. ?Y se lo llevaron todo?

Todo.

(R?E) Ya empezamos. ?Actos hostiles! Actos hostiles...

Cuando un civil comete un asalto, es un acto de bandolerismo;

pero si lo hace un militar, son actos hostiles...

?As? se rompen las treguas...!

?Y as? empiezan las guerras! En marcha, hijo m?o.

Era lo que estaba esperando el conde de Castilla

para iniciar su guerra. ?Nosotros somos

el destino de la patria! Somos en el brazo...

que lanza la piedra contra el opresor.

Come.

(M?sica solemne)

Buenos d?as, excelencia. -?Eh! ?C?mo vas?

Siempre a punto, ?eh? -S?.

-?Qu� hay?

Estamos en el museo viviente de la guerra, hijo m?o.

Esto sirve para recordarnos que la guerra

es la condici?n natural del hombre.

(SUSURRA) ?C?mo va eso, viejo?

Muy bien, excelencia. Al menos, mientras dure la tregua.

?Y por qu�? Porque apenas estalla la guerra,

nos esconden para no asustar a la juventud llamada a las armas.

-La pol?tica, hijo m?o.

La pol?tica llega hasta esconder los signos del valor.

Bueno... Vamos.

(Pasos)

Incl?nate y saluda. ?Por qu�?

Homenaje a las ense?as del poder. Ah...

-?Hola! Qu� alegr?a volver a veros aqu?, ilustr?simo don Gonzalo.

-Vuestra presencia alegra la vista. -Oh...

-?Qu� buen viento os trae, don Gonzalo?

-Hombre... -?Y qui�n es ese joven?

-Ah, es don Fernando, mi hijo. -Ah.

-Es un honor. Todav?a me acuerdo de vuestro padre

en la batalla de Alcaraz, cuando se lanz? impaciente

con la reserva que mandaba en persecuci?n de los moros...

-Oh, aquello tuvo importancia. Es una historia vieja.

-Si los hubieseis alcanzado, don Gonzalo,

hoy podr?ais mostrar tambi�n vos una mutilaci?n gloriosa.

-Lo sabe. Espero poder mostrar las pruebas de mi valor.

Perdonad, no me pregunt�is nada, es un secreto militar.

Vosotros, ?qu� es lo que est?is haciendo aqu??

-Esperamos, don Gonzalo. -Esperamos ver al conde de Castilla,

nuestro se?or. -La espera es la medida

de nuestra devoci?n.

-Si la espera es la medida de nuestra devoci?n,

continuaremos esperando. ?C?mo est? ese pollo?

Fr?o y sin sal.

(R?E) En la guerra comer?s peor, muchacho.

Debo estar agradecido a vuestra habilidad,

excelent?simo se?or embajador, si hoy puedo levantar el vaso

brindando por otros 20 a?os de tranquilidad.

-Mi espera ha sido compensada. -?Sab�is?

Mi m�todo de gobierno es la espera.

Mirad...

Comen. Es ya un paso hacia delante, el ayuno est? lleno de tentaciones.

-Entre nosotros, es al contrario. Al que va a solicitar algo

se le deja ayunar hasta la aniquilaci?n de su voluntad.

Una vez purificado, se da cuenta de la vanidad de las cosas del mundo

y sus peticiones resultan insignificantes.

-Suministrando de vez en cuando algo de comer,

hemos conseguido prolongar las esperas, incluso, durante meses.

De esta forma, podemos distinguir a los perseverantes

de los inoportunos. Quien abandona la espera

o es un soberbio, que cree valerse por s? solo, o es un esc�ptico,

que no tiene confianza en nuestra intervenci?n.

En cualquiera de los dos casos, se les entrega a los tribunales.

(Ruido met?lico)

?Qui�n sois?

?Aparici?n diab?lica, deteneos! ?Padre!

?En nombre del arc?ngel san Miguel, deteneos, he dicho!

?Quieto! ?Paraos!

?D?nde est?s? Ah... Est?s aqu?. Vuelve inmediatamente.

Eh, un momento, ah? dentro hay alguien.

?Qu� es lo que pasa?

-Oh, perdonad, se?or. Es un guerrero de nueva invenci?n,

todav?a no est? terminado y... -Bien, bien.

-?Mal! ?Mal! Dec?s que esto es un guerrero.

Entonces, es que nunca hab�is visto un guerrero. ?D?nde est? la piel?

La piel que corta la espada y hace chorrear la sangre

como del costado de Cristo. Padre, dentro est? todo,

incluso la cabeza, mirad.

?Viva el conde de Castilla!

(AMBOS) ?Viva el conde de Castilla!

Bravo. -Gracias, excelencia.

-Escuchad, esto me da una idea. Tratad de comprenderme bien.

Este aparato, que mata sin ser visto, puede funcionar;

pero ten�is que trabajar todav?a mucho y estudiar la forma

de que el hombre mate sin ser visto y sin ver.

?Comprend�is, se?ores? El d?a en que hayamos eliminado

la necesidad de todo contacto humano entre los combatientes,

un contacto sucio, dir?a... Sucio de sangre, de sudor,

de violencia... Ese d?a, creo que la guerra ser?

un epifen?meno pur?simo, depurado de todo sentimiento,

exactamente deshumano, nada m?s que ideol?gico.

Una ciencia exacta, en resumen, en la que el ejercicio

de la pura destrucci?n ser? confiado solamente a la t�cnica

de los especialistas y a la mente iluminada de los jefes.

Quiz?s no habr? ni siquiera necesidad de ej�rcitos.

La gente podr? morir en el campo, en sus casas, en los talleres,

ignorante sin opio, una muerte limpia.

Y suponed que llam?is omega a un mill?n de muertos.

Dos omegas de muertos no causan impresi?n a nadie

y es la victoria. -Oh, muy l?gico...

Si puedo traeros a la realidad, mi se?or, esto confirma

nuestros planes de paz. S?... Porque ya pod�is dar mandobles

ah? encima que no causar�is el m?s m?nimo da?o.

As? que adi?s batallas, adi?s guerras.

-?C?mo "adi?s guerras"? Naturalmente, padre.

?Nos os dais cuenta? Est? claro que un hombre

con esta envoltura no puede perder. Y si la tuviesen todos,

nadie podr?a perder. ?Basta ya de derrotados!

?Basta ya de vencedores! ?Basta de guerras!

La esperanza del mundo es esta.

(Estruendo)

(Balbuceo)

(Pasos apresurados)

Sacad fuera ese invento.

-Despacio, despacio, por favor. Con cuidado.

-?Mi se?or!

Se?or, os ofrezco mi espada para vengar una infamia.

La tregua ha sido violada, los ?rabes han invadido un pueblo.

-?Lo sab�is y no hac�is nada? -Don Gonzalo,

hemos empe?ado nuestro honor en una tregua.

-Estamos perdidos. -Los ?rabes acabar?n

con los pocos supervivientes... -Quer�is hacer una guerra

por unos pocos. -?Me han robado los carros de trigo!

Fernando, por favor, d?selo t? tambi�n.

Tiene raz?n. Seis carros de un trigo excelente.

Entonces, es un inter�s personal el que os env?a...

-Pero yo no... -La espera no ha sido suficiente

para purificaros. Hab�is comido mi pan y pretend�is

que movilice un ej�rcito por vuestros carros...

-S?. -Pero ?qu� sois?

?Un guerrero o un mercader? -Ah, un guerrero.

?Por eso estoy aqu?! -Entonces, si sois un guerrero,

obedeced a vuestro se?or y poneos firmes.

-S?.

(Murmullo)

El mundo est? gobernado por la raz?n, se?or alcalde.

?C?mo dice el proverbio? -No tiembla un pelo de camello

que no repercuta en todo el universo. -Exacto.

El azar no existe, es la personificaci?n

de nuestra pereza. Nada m?s que eso. En el firmamento,

reina un orden matem?tico. ?Podemos permitir

que en la tierra reine el desorden? -Razonable.

-Muy razonable. -Es un despilfarro de fuerzas

y, naturalmente, tambi�n de dinero. En cambio, mirad...

Bastar? un poco de ejercicio para que cada grupo... de segadores,

cavadores, orde?adores..., a base de repetir un solo trabajo,

adquiera una habilidad excepcional. Sobre todo, est?n controlados

de la ma?ana a la noche. La comida se toma en el mismo sitio

de trabajo, se ahorra tiempo. -Y con ello ganan

los que dan el trabajo...

Pero los que ganan ?en qu� trabajan? -?C?mo te atreves a interrumpir?

Excusad. -Tambi�n a mi hijo le gusta

siempre hacer preguntas, la curiosidad es una caracter?stica

de la juventud. Yo estoy convencido

de que no puede existir mayor felicidad para un hombre

que contribuir al bienestar com?n en el servicio del orden.

-S?, es cierto, pero... ?y si los campesinos no aceptasen?

-Mientras nosotros estemos aqu?, no os preocup�is.

Y recordad que en el orden practicado por nosotros, todo depende

de una raza privilegiada, los guerreros, cuya tarea es,

justamente, la de hacer respetar el orden.

Como veis, el c?rculo se cierra. Lo que no est? prohibido

es obligatorio. Es el secreto de nuestra fuerza.

(Palmadas)

(Murmullo)

(GRITAN EN ?RABE)

Sin embargo, el conde de Castilla est? de acuerdo conmigo.

De otra forma, nos habr?a hecho arrestar.

Y t? tambi�n est?s de acuerdo. ?Yo?

Claro. ?Por qu� has venido, si no, conmigo?

Porque me lo hab�is mandado vos. Oh...

Y adem?s... porque alguien duda de que yo sea un hombre.

?C?mo? ?Se lo demostrar?s con la espada!

(R?E) No se trata de espada.

?Fernando! ?Eh, Fernando!

Veamos c?mo aguantas a tu viejo padre.

?Eh! ?Pero es que aqu? no se come nunca?

?Primero, el esp?ritu, hijo m?o! ?En guardia!

?Eh? Pero ?qu� haces? ?Te defiendes? ?Ataca!

Pero ?c?mo? Con la tripa vac?a...

(R?E) Un soldado ataca siempre.

(Golpes)

Ah...

Y ese pueblo... ?cu?ntas almas tiene? No llega a un millar.

Ah, ?te parece poco?

(P?jaros)

Oye, ?hay r?os, cursos de agua? S?, r?os s?.

?Y castillos? ?Hay castillos?

No, castillos no. ?Ah, no!

(Golpe)

Perdonad, ?os he hecho da?o?

Buen golpe.

Toma este.

(Ladridos)

?Fuera! ?Fuera, malditos!

No s� c?mo va a terminar. No es nada, no es nada...

Claro que no. ?No lo comprend�is? ?Es para las mejoras!

Ah, para las mejoras... Pero yo no he pedido ninguna mejora.

-Ah. No es nada, no es nada.

?Ya s� que no es nada! A t?tulo de abuso.

?Yo s� c?mo terminar? todo esto! Todos de rodillas,

todos arrodillados. ?No hab?ais dicho

que bastaban 10 ?rabes solamente para asegurar la paz en el pueblo?

Pero no la paz eterna, se?ora. Adem?s, yo dije 10, ni uno m?s.

-Yo no he recibido todav?a ning?n aviso.

Claro. Lo recibir�is.

-No hace falta. -Lo recibiremos.

Exacto. Eso habr? que verlo.

Es un placer para m? verles a todos reunidos, se?ores.

Os traigo espl�ndidas noticias. La producci?n ser? duplicada...

en un tiempo m?ximo de seis meses. -?C?mo? ?Seis meses?

-?Os parece poco?

Dejadnos hacer.

En un a?o, triplicaremos vuestras cosechas.

(Grillos)

Por aqu?, deprisa.

-No pis�is las lechugas, tened cuidado.

(CHISTA) Silencio. ?Estamos todos?

No, falta Pedro, que ha tenido miedo.

?Est?s seguro de que el pozo est? vac?o?

-Claro, no es la primera vez que escondemos algo.

(Grillos)

(Chirrido)

T? no has visto nada, j?ramelo. ?Qu� ten?a que ver?

Escucha...

He escondido las cosas de valor ah? dentro, en un agujero en la pared.

(R?E) ?Cre�is que as? se salvar?n?

Si t? no hablas, s?. Os ilusion?is.

Os dejar?n con los bolsillos vac?os. De esta forma,

no se puede continuar. Suceder? algo terrible.

?Y qui�n quieres que se arriesgue? Hoy han sido azotados

dos campesinos ?y solo por robar un huevo!

?Un huevo! ?Os dais cuenta?

(CHISTA)

?Esta es la ?ltima casa que hay que registrar!

-Bueno, daos prisa, mirad bien por todas partes.

-?Aqu? no hay nada! -?Por ah?!

(Grillos)

(Llaman a la puerta)

?Fuera!

?Sois vos Manuel Soriano? -S?, ?qu� ocurre?

-La cantidad de queso entregada por vos

ha resultado ser bastante inferior al programa de producci?n.

-Ah, yo no s� nada.

El pozo est? seco, pero dentro debe haber algo.

-Baja a ver.

-El pozo est? lleno de queso. -?Queso?

S?.

-Por orden del jeque Abengalb?n, hijo de Abengalb?n el Grande,

y por deseo del alcalde don Alfonso Ord??ez,

todos deber?n acudir a la plaza

donde tendr? lugar la ejecuci?n p?blica de la justicia

para que los delincuentes teman y la gente honrada se sienta protegida.

(M?sica suspense)

(Grito)

(SUSPIRA)

(LLORA)

(GRITA)

?Basta!

-Haced que contin?e hasta que el condenado

tenga conciencia del dolor.

Castigar es un deber para el que manda.

-?Basta! ?Dejadlo ya! ?Basta!

?Basta! ?Alto!

Manuel...

Est? muerto.

?Est? muerto!

(LLORA)

?No!

(Barullo)

(M?sica suspense)

Esta es para ti. Es peque?a.

Vamos, r?pido. Esta s?.

Esa es de mi padre. Para lo que le sirve...

(M?sica tensi?n)

(M?sica acci?n)

?Cobardes! ?Canallas! ?Volved aqu?! -?Huyamos!

?Daos prisa, est?n luchando en la plaza!

Hemos tenido 12 muertos y 20 heridos. Las p�rdidas de los rebeldes...

-Sus p�rdidas vendr?n ahora.

No se cuentan los que caen en el combate.

-El alcalde desea hablaros.

-El alcalde... Tiene todav?a el descaro de hacerse anunciar as?.

-Debo arreglaros las vendas. ?D�jame ya!

Padre, deb�is calmarlos.

La justicia es un plato que se sirve fr?o.

Solo he venido a congratularme con vos por el desaparecido peligro.

-Si las cosas se hubieran desarrollado de otra forma,

ahora estar?ais brindando por nuestra matanza.

-Soy el alcalde de este pueblo, se?or.

-Lo hab�is sido hasta hoy por nuestra magnanimidad.

Desde este momento est?is destituidos.

-El pueblo me ha elegido.

El conde de Castilla ha puesto sobre el nombramiento su sello.

Ni vos ni yo podemos hacer nada.

-Pero hab�is firmado un acuerdo con nosotros.

-He firmado ese pacto sin tener autoridad.

-?Por miedo?

-As? es.

-Si todav?a sois el alcalde,

me entregar�is 24 de vuestros hombres para ser ajusticiados

como castigo por haber asesinado a 12 de los vuestros.

Si sois un comerciante inteligente admitir�is que es un buen precio.

-Una alcalde de Espa?a bien vale 12 de vuestros guerreros.

-Gusano. ?Qui�n cre�is que sois?

Os conozco. Sois el peor de todos.

Ser�is ajusticiado con los dem?s.

-En este caso me ofrec�is el privilegio

de ense?ar a los otros c?mo se muere.

-?Llevadlo fuera!

-?Que nadie me toque!

Padre, est? escrito.

"Un acto de misericordia produce m?s flores y frutos

que un acto de fuerza".

S?...

Pero tambi�n est? escrito:

"Solo en un caso se discute con el enemigo:

si es m?s fuerte".

(M?sica suspense)

(M?sica triste)

?Hab�is visto?

Os marchasteis...

Sancha...

?Vamos, desalojad el convento!

-?Fuera todos! ?Fuera! ?Fuera!

-Para protegernos de la tradici?n de los cristianos

nos estableceremos aqu?. Pod�is iros.

-Que Dios os preserve de cometer el pecado de sacrilegio.

(M?sica tensi?n)

Mira, Halaf, aqu? fabrican los ?dolos.

?Lo hab�is hecho vos?

Me han ayudado un poco.

?Qu� quiere decir esa inscripci?n?

Quiere decir que vence y que reina.

-?As??

-Ahora falta tan solo la ?ltima herida.

Porque est? escrito:

"Uno de los soldados con una lanza le abri? el costado".

(Cantos gregorianos)

En nombre de Dios grande y misericordioso,

en nombre del Dios de los ej�rcitos

que condujo al pueblo de Israel a la tierra prometida,

nosotros hacemos aqu? solemne juramento

de liberar esta gloriosa tierra de Espa?a

del deshonor de la esclavitud.

-En nombre de Al?, grande y misericordioso,

el jeque Abengalb?n, nuestro se?or, hijo del poderos?simo Abengalb?n,

ordena a todos los habitantes que en el plazo de un d?a

se entreguen todas las armas

y cualquier otro objeto de car?cter ofensivo.

"El que no cumpla el presente bando

ser? castigado con tormento

y, si fuese oportuno, con la muerte".

?Por qu� diablos no me han despertado?

Pedro, Pedro.

Alabado sea Jesucristo. Por siempre se ha alabado.

No os mov?is, padre. ?Hab�is dormido aqu??

Lo hab�is dispuesto vos.

Ah, claro, por mi matrimonio con Sancha.

Pobrecita, como ahora no tiene padre...

Pero, ?por qu� no me han despertado?

?Os apetece? Gracias, gracias, padre.

Le dije que me llamase al cantar los gallos.

Pero no han cantado los gallos.

Ah, ?no? No.

Maldita sea. ?Pero aqu? nadie hace nada?

D?nde se habr?n metido todos... ?Es que no hay nadie en esta casa?

?Pedro, Sancha, Laurencia!

?Pedro!

?Sancha! ?Laurencia!

Padre Jacinto, ?qu� ha ocurrido? -Todo lo peor posible.

Pero siempre queda Dios.

?No hay nadie! Se lo han llevado todo.

Hasta los colchones.

Ya os dije que los gallos no hab?an cantado.

?Qui�n? Los gallos. ?Los gallos!

?Quiquiriqu?!

(Gallo)

Mala, escapar as?...

(M?sica suspense)

Vamos, do?a Sancha, deb�is comer. No pod�is continuar as?.

Perdonadme.

Quisiera hablaros.

A solas.

He dicho a solas.

Tambi�n vos.

Escuchadme.

Escuchad.

Ahora debemos ir a combatir y vos a?n m?s que los dem?s,

porque ten�is dos motivos para hacerlo.

No pod�is continuar as?.

El dolor se vence con la acci?n.

Moveos, haced cualquier cosa.

Necesitamos de vuestra ayuda.

?O?s?

De vuestro ejemplo para todos.

No deb?ais haberos ido.

Pero ahora estoy aqu?.

Miradme. Soy yo. Fernando en carne y hueso.

Despertad, os lo ruego. Deb�is hacer algo. ?No comprend�is?

(LLORA)

(FELIZ) Sancha...

Sancha, as? est? mejor. Bravo. ?Marchaos!

(R?E) ?Fuera de aqu?! ?Fuera!

?Pero c?mo? ?Todav?a est?is aqu??

En el campamento se necesita a todo el mundo.

?A trabajar! ?No o?s? ?He dicho a trabajar!

Se necesita un hombre que mande.

?Qui�n sabe guisar? -Yo.

-Bien. Te ocupar?s de recoger los v?veres.

Quien esconda algo ser? castigado.

-Entonces es como con los moros. -?Y la le?a?

-Un momento, luego. ?Qui�n de vosotros es herrero?

-Yo. -Yo.

-Bien, t? recoger?s las armas y vosotros dos instalar�is un taller.

?Alguno de vosotros es carpintero? (LOS DOS) -Yo.

-Bien, entonces escuchadme bien los dos...

?T? eres carpintero? -S?, y adem?s jardinero,

mozo de cuadras, cargador, orde?ador y ayudante de herrero.

-Pero, bien bien, ?qu� sabes hacer? -Ser� guarda.

-Vamos, coge 20 hombres y 10 mulos y vete a cortar le?a.

La m?s dura que encuentres. -?Para qu� uso, se?or?

Uno de vosotros que suba a ese mont?culo. Vamos.

No, ?qu� hac�is? ?He dicho uno!

Quietos, volved a vuestros sitios.

Eh, t?... A ti te digo. Sube arriba.

Hermoso animal. -Si permit?s, este me lo quedo.

-En el fondo no podemos. -No, no podemos quejarnos.

-?Y de esto que hacemos? ?Filetes? -Y por qu� no...

Vosotros, apartad ese. -?Tambi�n ese para filetes?

-?Pero qu� quieres hacer? ?Una carnicer?a?

Vamos, basta por hoy.

?Todos a caballo!

?De pie!

?Qu� ves? Nada.

?C?mo que nada? Vu�lvete y mira a tu alrededor.

?Qu� ves?

Veo los campos, las monta?as, el cielo...

?Ves a los moros?

?Los moros? ?Eh, cuidado, don Fernando!

-No, no, no y no.

Este maldito muro no estaba. ?De d?nde ha salido?

Es el punto m?s vulnerable. Derribadlo.

Escucha, hijo, ?qu� opinas t? de los topos?

?De los topos?

S?. T? tienes la mentalidad de un topo.

Te encierras en una madriguera

que despu�s se te convierte en una trampa.

Pero tendremos que defendernos. Defenderse...

?Atacar, hijo m?o, atacar! ?Y si son ellos los que atacan?

Ah? est?. ?C?mo quieres que desarrolle

una contramaniobra de caballer?a si me cierras el paso? ?Derribadlo!

Derribadlo...

?Desgraciados!

?Le?adores de pega!

Encienden fuego para calentarse la sopa.

?El trasero se tendr?an que calentar!

?As? nos echan encima los ?rabes! ?Desgraciados!

(M?sica acci?n)

?Alto! ?Hay un fuego, un fuego!

-?Mirad! ?All? otro fuego!

?Pero c?mo es posible? Y all? otro m?s.

No hay duda, esta es una maniobra envolvente en plena regla.

Una trampa estupenda.

Los rebeldes tienen un jefe, un estratega peligroso.

No les dejaremos que nos caigan encima por la espalda.

Es in?til proseguir. Volvamos atr?s. ?J?a!

Un jefe as? no se improvisa. Es imposible que no sep?is qui�n es.

Os lo juro, se?or, os doy mi palabra.

Es in?til. Os dicho que no os creo, don Jaime.

Necesito saber qui�n es el jefe de esos bandidos.

Sois del pueblo ?s? o no? Ten�is que conocerlo.

Quiz? no sea del pueblo.

De todas formas, la fama de un hombre as? no permanece oculta.

Aunque no sea del pueblo ten�is que saber qui�n es.

A lo mejor viene de lejos, de muy lejos.

No me dir�is que ha bajado del cielo...

Yo... ?Responded!

Ni del cielo ni de la tierra, se?or. ?Del infierno entonces?

Yo, humildemente, me permito sugerir que no existe tal jefe.

?C?mo os atrev�is a poner en duda

lo que yo afirmo con absoluta seguridad? ?Fuera!

Si quer?an encerrarnos en una trampa,

?para qu� han encendido los fuegos? ?Para ponernos en guardia?

Ah? est?. Eso significa, hijo m?o,

que el misterioso estratega, que no viene del cielo ni del infierno,

se siente lo bastante fuerte como para avisarnos.

-O tan d�bil como para recurrir a un truco.

-Entonces, adem?s es ingenioso. M?s peligroso a?n.

Reflexionad, los fuegos estaban en nuestro camino,

lo que indica que estaba al corriente de nuestras intenciones

y ha querido que nos demos cuenta.

Es muy listo.

-Cuidad, que este lugar embrujado no debilite vuestra voluntad.

-?Interpret?is la prudencia por indecisi?n?

Y mientras los campos est?n abandonados.

El trigo maduro hace doblar las espigas.

?Qui�n lo segar??

Muy pronto los rebeldes estar?n a nuestros pies.

Y nosotros perderemos la cosecha si no se siega el trigo.

(CANTAN) "No somos damas hermosas, devotas, sab?as ni ricas,

no somos doncellas, no m?s que somos alegres chicas.

Como sin marido estamos, con todos nos alegramos.

Los hombres ganan combates y son del amor cautivos.

La riqueza que ellos ganan se queda en nuestros bolsillos".

(R?EN)

-?Parad! -Hola, moro.

-?A d?nde os dirig?s? -?A d?nde quieres que vayamos? Aqu?.

-O?mos que estabais por aqu? y hemos venido a haceros compa??a.

-Bajad del carro. Os gusta trabajar, ?verdad?

Con fuerza y alegr?a se trabaja mejor.

-Depende de qu� trabajo se trate. -Por ahora ten�is que segar el trigo.

Despu�s veremos. ?Vamos!

Nos veremos luego. -(R?E)

(Llamada a la oraci?n)

Recemos, padre. -Recemos.

(Rezos en ?rabe y lat?n)

Rastread la monta?a hasta tomar contacto con las fuerzas enemigas.

Vosotros id por el valle. Vosotros por la otra vertiente.

Apenas hay?is visto la fortaleza de los rebeldes, volved a informar.

(M?sica acci?n)

(Cuerno)

?Arriba! -?Qu� ocurre?

-Del campamento se puede entrar y salir como Pedro por su casa.

-?D?nde tienen los v?veres?

-Los han reunido en un barranco de la parte de atr?s.

Se llega f?cilmente. Por fortuna el viejo que los manda es un cretino.

?Vamos! (TODOS) ?Vamos!

-Eh, mariposa, date prisa, que se puede comer.

-Eh, vosotros, subid, subid.

-Ojo vivo y rapidez de reflejos.

Esas son las condiciones de un oficial.

Fuera, fuera. A las cocinas.

Con tontos como t? no podemos hacer nada.

Vais a gobernar a hombres. Tendr�is que llevarles al ataque.

Y ten�is miedo de un bast?n, ?eh?

-Perd?n, don Gonzalo.

-?Qu� perd?n ni qu� diablos? Estamos en guerra.

-?Vale as?, excelencia? -S?, vale, vale. Aprobado.

(R?EN)

Sentido de la disciplina. Esp?ritu de cuerpo

e iniciativa personal. Estas son las cualidades de un oficial.

He dicho.

-Esti�rcol fresco de dos d?as.

Caballos muy desnutridos.

Tres caballos o quiz?s cuatro.

Abdala, ?hay m?s esti�rcol ah? arriba?

-Cabeza en alto. Pecho fuera. Porte marcial.

-?Alarma!

-Seguidme. -?Alarma! ?Alarma!

-Sin la contrase?a no se pasa. -Adelante, d�jalo pasar.

-Excelencia, ?entonces ya la contrase?a no vale?

-?Qui�n ha dicho que no vale?

-?C?mo hab�is podido encontrarnos, padre?

-Pues, realmente, siguiendo el camino.

inmediatamente de guardia en los picos de la entrada.

-?Pero vos estabais en la batalla de Alcaraz?

-Por Dios, padre, bienvenido al campamento cristiano.

-?Cristiano? Aqu? no se ve una cruz por ning?n sitio.

-Padre tengo que ocuparme yo de todo. ?Desgraciados!

(M?sica suspense)

Ladr?n, granuja, fuera.

Ladr?n, granuja, desvergonzado. Fuera de aqu?. Largo.

Ah, muy bien... ?Me equivoco o sois el que sermonea a los dem?s?

He sido yo quien les ha sorprendido. Yo no. Creedme...

Buen ejemplo dais, se?or pur?simo. ?Sois un mentiroso!

?Quer�is callaros, gallina?

?Un h�roe como vos tiene miedo de una gallina?

En buenas manos estamos.

Os ordeno que os call�is, renacuajo. Grosero. Gallo sin cresta.

Pero con barba. ?Fernando! ?Fernando!

Toma.

?Busc?is a Fernando? S?.

-Bienvenido, padre Carmelo.

Debe estar con los caballos. Ah, gracias.

?Qui�n eres? ?D�jame!

?Ven aqu?! ?D�jame abajo!

?Qu� haces? ?Al ladr?n!

?Auxilio! ?Alarma! ?Un ladr?n!

Fernando, por 100 000 pares, ?qu� diablos es esto?

Estaban robando. Les he sorprendido.

Estaban en el almac�n de v?veres.

Son los mismos que quisieron robarme el trigo.

?Qui�n es el jefe? -Yo no.

Es este, padre. ?C?mo? ?Que este es el jefe?

No me digas.

Pues s?, s? es el jefe. ?Ahorcadle!

-Perdonad, quisiera hablaros.

-?De qu�? -De un libro.

-Bueno, atadlos.

Sentaos. ?De qu� libro se trata?

-Escuchad, este es el momento de unir nuestras fuerzas.

Bien sean las de la violencia...

quiero decir, las del poder, bien las de la inteligencia.

Yo creo que puedo representar la inteligencia.

En parece que puedo seros muy ?til. ?Conoc�is este libro?

Son los comentarios del gran C�sar. Su diario de guerra.

Salvado de la furia de los b?rbaros y de la ignorancia de los cristianos.

Mirad. -Pero si es lat?n...

-Nos preocup�is, yo os lo traducir�. C�sar no titube?

en pactar con los b?rbaros helvecios para ganar la guerra.

-(R?E)

Bueno, ?y qu�?

-Ese peque?o b?rbaro prisionero vuestro,

?c?mo cre�is que es m?s ?til? ?Vivo o colgado de un ?rbol?

-Los caballos. -Los bandidos.

(R?EN)

Un momento, padre, ?c?mo sab?ais que yo estaba en la batalla de Alcaraz?

-Porque tambi�n estaba yo antes de vestir este h?bito.

Yo en la vanguardia y vos en la retaguardia.

-Vino. -Eh, tabernero, el jefe quiere vino.

Se lo ha comido ya todo. Ahora quiere vino.

-Fuera de aqu?, muchachos.

De pie.

?No oyes? He dicho de pie.

Ah, ya...

Escucha, por esta vez no os voy a a ahorcar.

Pero necesito caballos. -?Cu?ntos?

-Todos los que pod�is encontrar. -Tendr�is los caballos.

-Piensa que no podemos pagarlos. -?Cu?ndo he pagado algo en mi vida?

(R?EN)

-Deb�is jurar todos que volver�is y deb�is jurar sobre la cruz.

Un momento, ?sois cristianos? -Por Dios, ?parecemos paganos?

-Ya, ?entonces lo jur?is? (TODOS AFIRMAN)

Si no volv�is os har� ahorcar a todos, a todos.

Si no vuelven no s� c?mo los voy a ahorcar.

-Vamos a ver qui�n es un buen oficial. Aprobado.

Veamos, veamos. A la cocina.

(M?sica suspense)

Venid.

-?Pero qu� hace?

-Ten cuidado, me ha plastas la cabeza.

La puerta estaba cerrada con llave y yo mismo la guard�.

Lo comprob� personalmente. Estaba cerrada.

-Vamos, ?nimo.

?Pero c?mo quer�is que pase?

Est? bien, basta, sacadle.

Por ah?, padre, podr?a pasar un ni?o.

No digamos disparates.

Y no perdamos la cabeza.

Bueno, ?le sac?is, s? o no?

(M?sica alegre)

?Pero qu� es esto?

Pero, Miguelito, ?d?nde estabas? Toda la ma?ana busc?ndote.

(Gritos)

?D?nde estabas? Te voy a matar.

?ngeles, serafines, querubines... Los llaman as?. Son peque?os genios.

Sin cuerpo. Pasan por todas partes.

-Y, dime, ?pueden transportar armas?

-Hacen todo lo que quieren.

?No sab�is qui�n los manda?

-Vosotros, mirad por all?.

?Hab�is perdido algo?

?D?nde estabais anoche? -Mi cuerpo estaba aqu?.

-Que mi alma vagaba libremente en los sue?os del Se?or.

-?D?nde est? Jaime? ?Traedme a don Jaime!

?Es cierto que practic?is sortilegios?

Toda la creaci?n es un sortilegio.

?Podr?ais decirme por qu� gira el sol?

Por eso alguna vez Dios transmite a sus siervos

una peque?a parte de sus poderes.

-?Y hace desaparecer las armas?

(R?E) -?Es que quer�is que Dios necesita armas?

-Os proh?bo re?r en mi presencia.

-Realmente vuestra presencia no es nada alegre.

Por favor, se?ores, a este paso no llegaremos a ning?n sitio.

Tratemos de razonar.

?Me hab�is mandado llamar? S?, querido amigo.

?Qu� sab�is el robo de las armas? ?De qu� armas, excelencia?

No sab�is nada, ?eh?

Ni lo m?s m?nimo. La verdad es que me he despertado hace poco.

Muy bien, para espabilaros arrastrar�is la rueda de la noria

hasta nueva orden.

Excelencia, se?or, es que en mi calidad de hidalgo

no creo estar capacitado. No lo he hecho nunca.

Aprender�is. Fuera.

Razonemos. -Razonemos, pues.

-No me refiero a vos.

?Qu� sab�is vos de l?gica?

Vol?is en sue?os por la noche.

Llamad a vuestro jefe. -Enseguida, excelencia.

-Entonces...

Excluida cualquier hip?tesis fant?stica,

solo nos queda la traici?n.

Es triste, pero es as?.

Debemos abrir los ojos. El enemigo est? entre nosotros.

Perdonad, padre. Razonemos. Si no estoy haciendo otra cosa...

?Qu� inter�s quer�is que tenga nuestros hombres en robar las armas?

Ser?a un suicidio. Pero los suicidios existen.

No puedes negarlo, hijo m?o. Lo s�, pero siempre hay un motivo.

Dime entonces cu?l. -?Dese?is alguna cosa?

-?No! Bueno, s?...

Han robado las armas. -Lo s�.

-Ah... Por fin. ?Y c?mo lo sab�is? -No se habla de otra cosa.

-?Y sab�is tambi�n qui�n las ha robado?

-?C?mo voy a saberlo? Perdonad, razonemos.

-No trat�is de confundirme con vuestros sofismas.

Dadle 50 azotes, soldados.

-No s� nada. Nosotros no mentimos por principio.

-Bien. Entonces que sea azotado por principio. Vamos.

Descansa, desgraciado.

?Puedo dejarlo?

Si dependiese de m?...

?Est?is convencido de que los fugitivos quieren combatir?

?Aquellos? Ni hablar. Est?n muertos de miedo.

Bastar?an unas pocas palabras para que...

Entonces vale la pena intentarlo. Despu�s volver� a informaros. Adi?s.

Hemos registrado las alturas donde estaban los fuegos, se?or.

-Hemos descubierto el campamento. -?Cu?ntos son?

-Muchos, se?or. -Bien organizados.

Tienen un buen jefe. -No hab?a duda de que ten?an un jefe.

-No os preocup�is, los atacaremos de una vez

y acabaremos para siempre con toda esta historia de brujer?a.

-?Quer�is atacarlos? Id con cuidado.

Los sortilegios de estos frailes no me gustan nada.

-Dejadlo de mi mano. Preparad cien hombres.

Basta. As?. Cubridlo bien.

Padre, ?tambi�n esto est? escrito en el libro del gran C�sar?

No, esto es un peque?o invento m?o.

?Podr?a ver c?mo funciona? Venid aqu?.

?Pero para qu� sirve?

Ya lo ver�is en cuanto se presente la ocasi?n.

-Se?ores oficiales, lanza en ristre.

?Carguen!

?Muy bien! ?Bravo! ?No importa caerse!

?Lo importante es golpear! ?Otra vez!

Preparados, lanza en ristre. ?Carguen!

(R?E) Eh, t?.

?Ah! ?Ah! ?Ah! ?Los moros! ?Los moros! ?Por all?!

?Huyamos!

Eh, t?, dame esa lanza.

Que Al? bendiga este lugar. ?Qu� quer�is de nosotros?

Tan solo la paz. Vengo a ofreceros nuevos pactos si volv�is al pueblo.

Ment?s. Hab�is venido a espiar nuestro campamento.

Al? es testigo de que he dicho la verdad.

Y quien diga que miento es un cobarde

si no me lo demuestra con la lanza y la espada.

Voy a hacer ver qui�n es don Gonzalo. Deteneos, por favor, razonemos.

?No! ?Ante un insulto no se razona, se mata!

?Un caballo y una lanza para m?! ?No, para m?!

Para m?. Para m?.

Hijo m?o...

Se?or, ?permit?s que don Fernando Herrera y Mendoza y Albornoz

ocupe mi puesto? Es mi hijo. Estoy a vuestras ?rdenes.

Os lo agradezco.

Entregadme vuestra lanza, por favor.

(M?sica)

Os sienta muy bien. Os hace m?s hombre.

?Os sent?s m?s mujer?

Llevadla con honor.

Y volved.

Volved.

?Qu� tal? -Bien.

Padre, bendecidme. (HABLA EN LAT?N)

-Toma, el escudo.

-Dame. Toma.

-Se?ores, que el honor sea vuestro lema.

Y 60 azotes al que se atreva a moverse o decir una palabra.

Adelante.

(M?sica acci?n)

(M?sica suave)

Soy vuestro prisionero. No, consideraos nuestro hu�sped.

Ser�is prisionero bajo palabra de honor.

-?Los moros! ?Vienen los moros! ?M?s de cien!

-No, es mejor atarle. Atadlo. Perdone. ?Mi espada!

-?Cristianos, a m?! ?Seguidme! ?Vamos!

?A vuestros puestos!

(M?sica acci?n)

?Por Cristo! ??nimo!

?Victoria! ?Se retiran! ?Victoria! (TODOS GRITAN ALEGRES)

-Los bandidos llegan con los caballos.

-Vivan los bandidos.

??nimo! ?Deprisa! ?Vamos, deprisa, deprisa!

?Vamos, vamos!

?Qu� os ha parecido, don Gonzalo?

15, 16, 17, 18, 18, 20, 21...

Veo que continu?is con los sacos.

Hay quien nace en la vida para contar sacos

y se la pasa contando sacos. Ay... No puedo m?s.

Si no recuerdo mal, antes os gustaba.

Es distinto. Antes los sacos eran m?os.

Y ahora son de todos. O sea, de nadie.

Tengo hambre. Estoy de pie desde que ha amanecido.

Tambi�n yo estoy aqu? desde muy temprano.

Bien, bien, as? que me esperabais. S?, efectivamente,

os he descuidado un poco, ?pero qu� quer�is que haga?

Parece que os encontr?is de buen humor.

(BALBUCEA)

?Qu�?

Dec?a que el pan tocado por vos es mucho m?s sabroso.

(R?E)

?Por qu� no salimos de este agujero?

S?, debo ir por el agua.

Gracias.

?Hab�is comido ya?

S?. Quedaos un momento.

Me aburro.

La vida de un prisionero no es alegre.

Pero vos sois un prisionero muy especial.

Mucho peor.

Estoy prisionero bajo palabra.

Ni siquiera puedo intentar la huida.

Si no fuese as?, ?intentar?ais marcharos?

Claro.

Todav?a no os he felicitado por el duelo.

Todav?a ten�is que decirme muchas cosas.

Estamos igual. S� muy poco de vos.

?Qu� quer�is saber?

Os lo dir� todo. No s�...

Nunca ten�is tiempo de hablar...

Ni siquiera s� lo que quer�is hacer en la vida.

S?, eso, ?qu� quer�is hacer en la vida?

?Que qu� quiero hacer en la vida?

Pues... No lo s�.

No lo s� todav?a, pero estoy convencido

de que si se toma la vida como viene,

el futuro puede ser m?s...

O sea...

Podr?a ser m?s...

M?s...

Debe ser...

?No os parece?

Perdonad...

Ha sido un momento de debilidad.

Dejadme.

Deber?ais tener m?s momentos de debilidad.

Insolente...

Y adem?s, grosero.

S?, y adem?s grosero.

Y abus?n, ?no?

Grosero y abus?n.

Ay...

No, no puedo...

No debo...

?Ay! -?Ah!

-?Uy! -?Ah!

(R?E) -Bien, ?qu� dec?s ahora, padre, eh?

?De qu� nos ha servido vuestra defensa?

Solo quien ataca vence.

-?Qu� opin?is? Guapa, guap?sima...

Hablo de la man?a de vuestro padre de ir a meterse en la boca del lobo.

La verdad, no lo entiendo.

El es as?, hay que dejarle.

Pensar que se les podr?a echar sin derramar sangre...

?Sin v?ctimas? S?.

Seg?n vos, ?por qu� han ocupado el pueblo?

Eh... Creo que...

Para quedarse las cosechas. Eso es, don Fernando, eso es.

Con vos se puede razonar.

?Y si no hubiese cosechas?

?Si no las hubiese, qu�?

?Eh?

?T? y t?, m?s fuego por ese lado! ?Daos prisa!

?Vosotros, conmigo! ?Ah!

Perdonad, hermano, ?no sent?s olor a quemado?

-"Vendr? un gran fuego del cielo e incendiar? la tierra

y Cristo aparecer? en toda su gloria".

-?Los ?rabes han pegado fuego al trigo!

-?Auxilio, auxilio! -?Socorro!

-?Est?n quemando el trigo!

-?Quietos, deteneos! ?He dicho que os par�is!

?Es cierto que queman los campos? -Parece que s?.

-Por Dios, este es el momento para atacarles por la espalda,

es una ocasi?n magn?fica. ?Formad! -?Qu� hac�is?

-?A caballo! -?Deteneos!

-?Los oficiales, a sus sitios!

-Los rebeldes han prendido fuego a la cosecha.

-?Mandad a los frailes a apagar el fuego!

-Bien. ?Adelante!

-Creer?n que iremos todos a apagar el incendio.

En cambio, con el grueso de nuestras fuerzas,

caeremos sobre el campamento rebelde ?Adelante!

(M?sica)

?Por aqu? basta! ?T? incendia el campo de Pedro!

?Atajemos el fuego! ?Y t? incendia por ah?!

?Parad el fuego! -?Apagad el fuego!

-?Por este lado, apagad el fuego!

?Incendiad todo! ?Aqu? est?n los incendiarios!

?Atr?s, quietos! ?Os hab�is vuelto loco?

?Volveos atr?s! ?Lo he mandado yo! ?Quietos!

?Dejad que quemen! ?Por aqu?!

?Dejadlo arder! ?Dejadlo arder!

(M?sica tensi?n)

?Vamos, s?lvate! Moros...

-?Ah? est?n, que no se escapen!

-?No hemos sido nosotros, no!

?Est? ardiendo el campamento!

-?Volvamos all?! -?Vamos, vamos!

(Gritos)

?Los ?rabes, se?or! ?Han venido los ?rabes!

?Se han llevado a las mujeres, a todas!

-?Todos a caballo! ?Formad!

?Acompa?ad a las mujeres al monasterio!

?Sancha, Sancha!

-?Ayudadnos, ayudadnos, don Jaime! ?Por favor, por favor!

(LLORA) -?Ayudadnos!

?Sancha, Sancha!

?Ella no tiene nada que hacer aqu?, es mi prometida!

?Soy como las otras! ?Vamos, deprisa!

?No es cierto! ?No pierdan tiempo!

?Sancha, di la verdad! ?Por el amor de Dios, Sancha!

?Sancha, t? eres m?a! ?Yo no soy de nadie!

?Ayudadnos, ayudadnos!

?No teng?is miedo!

Conv�ncete, Sancha, t? no tienes ninguna obligaci?n.

(R?E) ?Est?s seguro? ?Sancha, Sancha!

?Por todos los santos, te est?s desnudando!

?Pero t? est?s loca? ?Por qu� dices eso? ?Qu� quieres?

Desnudarse entre mujeres nunca ha sido incorrecto.

?Pero estoy yo, est?n los soldados!

?Ah, s?? ?sea que quieres decir que t? y esos sois hombres, ?eh?

Si fuerais hombres de verdad, no os comportar?as as?.

?V?stete! ?No, d�jame!

?V?stete! ?Est?pido, he dicho que me dejes!

(M?sica)

?Hijo, hijo m?o!

?Pedro, no, Pedro!

(GRITAN)

?Ir�is al campamento de los rebeldes!

Les dir�is que por nuestra generosidad

les invitamos a someterse y reanudar inmediatamente el trabajo.

Si ma?ana al salir el sol no se han presentado,

sus mujeres ser?n enviadas como esclavas a ?frica.

?Se?or, tened piedad de estas inocentes!

?O al menos, perdonad a do?a Sancha, tenemos que casarnos!

(R?E) ?Magn?fico!

Raz?n de m?s para que os deis prisa y no intent�is ning?n truco, ?largo!

Lo hago por ti, Sancha.

?Escuchad todos!

?Habr? gracia y piedad si los rebeldes se someten!

?Vuestros jefes os han enga?ado! ?Pagar?n por todos!

?Mirad a ese miserable!

?Se le ha apresado mientras incendiaba vuestro trigo!

?Si alguno de vosotros le reconoce como el jefe de esos bandidos,

tiene la obligaci?n de acusarlo ante m?!

?Hab�is o?do?

?Estaba destruyendo vuestras cosechas!

?Si uno de vosotros le reconoce, debe hablar

y salvar? a todos los dem?s!

Soldados, coged diez prisioneros.

La tortura os soltar? la lengua.

Halaf, jura ante el profeta.

?T? has visto a ese hombre en el campamento de los rebeldes?

?Era �l quien los mandaba?

?Os da tanto miedo el jefe de los rebeldes

que amenaz?is con el tormento y la muerte a todos?

?Est? bien, miradme a la cara!

?Soy yo! ?No es cierto!

?Llevadlo al pozo! No conozco a ese hombre.

Vos lo conoc�is.

Quiz? sois...

...quien mejor lo conoce.

?No es cierto, miente! ?Se acusa para salvarnos!

?Os ordeno que os call�is!

(R?E)

Si dais ?rdenes, es evidente que ten�is autoridad para hacerlo.

?Colgadlo de la cuerda del pozo!

?No, no! ?Silencio!

?Quien hable correr? la misma suerte!

?No, soltadme! ?Dejadme, no! (LLORA)

?No!

?Ah!

?Ya llegan! ?Vienen unos pocos a parlamentar!

Ah, ah...

Bien, don Jaime, vosotros dos, r?pido.

Salid a su encuentro con una escolta.

?Y recordad que quiero una rendici?n sin condiciones!

?Porque os hab�is detenido? ?Continuad?

?No!

(M?sica)

Tambi�n os llegar? vuestra hora.

?Y antes de lo que cre�is!

?Escucha, peque?o est?pido colgado de una cuerda,

vuestro ej�rcito se rinde!

?Cobardes! ?Adelante!

?Qu� esper?is para acabar conmigo?

Quiero que ve?is a vuestros bandidos arrodillados ante m?.

(M?sica)

?Pero qu� hacen?

(Gritos)

?Atenci?n, alarma! ?Nos atacan!

?Seguidme!

?Ya est?n aqu?! ?Ya han llegado, vamos!

-?Por d?nde han ido?

?Vamos, vamos!

Padre...

Un caballo y una espada.

Hijo, no puedes combatir as?, no te sostendr?as a caballo.

-?Ten! -?Pero qu� hac�is?

?Hasta pronto, Sancha! ?Que Dios te proteja!

?Vamos tambi�n nosotros! ?Vamos, vamos!

(Gritos)

?Hermanos, adelante!

(M?sica)

(Gritos)

?Alienaci?n en columnas!

?De frente a la izquierda!

?Adelante!

?De frente al enemigo!

-?Arma en ristre!

?Cargad, cargad! ?Cargad, cargad!

?Cargad!

(Sigue la m?sica)

Padre... Ay?dame, ay?dame...

?Hemos vencido, verdad? S?, hemos vencido.

El hombre est? hecho para arriesgarse.

?Estoy herido?

S?, s?, estoy herido.

Ahora podr� ense?ar al fin las pruebas de mi valor.

Ay...

El hombre est? hecho para combatir, pero...

No veo, no veo, ?es que no hay luz aqu??

No, es de noche. Ah...

Ay, ah...

Hijo, me estoy muriendo. Padre...

Me muero...

Ah, s?, es el mismo campo de antes, seis meses despu�s.

Parece incre?ble, pero la raza de los guerreros

necesita perder las guerras para comprender

que todos los hombres son iguales y que tienen necesidad

los unos de los otros.

S?, parece mentira, pero as? es. O al menos, as? ha sido hasta hoy.

Estoy seguro que en vuestros d?as ya no ocurre igual.

(R?E) No, faltar?a m?s.

(M?sica)

Bueno, ya est? listo, dejadme quitar la escalera.

El fresco va a ser inaugurado por el nuevo alcalde.

S?, se?or, s?. El es justamente el nuevo alcalde.

El hombre de la coexistencia, s?, porque una vez obtenida la victoria,

enterrados los muertos y rendido los honores a los vencedores,

se hab?a hecho popular?simo. La consigna era pacificaci?n

y todos hicieron la paz, tambi�n estos dos la hicieron.

?Por qu�, lo dud?is?

Oh, s?... Con una mujer hermosa termina uno por ponerse de acuerdo

antes o despu�s.

Y todos vivieron felices y contentos en la medida en que se puede serlo

en esta tierra, esto es poco. (R?E)

(M?sica cr�ditos)

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