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Todo Heathville apreciaba a Paul Carruthers.
En el pueblo nadie sospechaba que en el laboratorio de su casa,
con vistas a la magnífica finca de Martin Heath, el doctor ocupaba su tiempo...
en experimentos secretos, extraños y terroríficos experimentos...
Amigo mío...
nuestra teoría sobre la estimulación glandular con impulsos eléctricos...
era el camino correcto.
Hace unos días eras bien pequeño...
y mírate ahora.
Hola, habla el doctor Carruthers.
Soy Heath. Henry Morton y yo haremos una pequeña reunión en casa.
Quisiéramos que viniese.
Se lo agradezco,
pero estoy trabajando en la fórmula de una nueva loción de afeitar.
Oh, doctor, es una idea de mi hija. Se decepcionaría si Ud. no viniese.
Ya sabe que es incapaz de aceptar un "no" por respuesta.
Verá, doctor, hay un motivo especial.
Apuesto a que anunciará su compromiso con ese sinvergüenza de Don Morton.
Dígale a ella que estaré allí, adiós.
Todo arreglado, vendrá.
Se sorprenderá cuando sepa que el motivo especial es este cheque.
Cinco mil dólares.
Bien.
No lo has olvidado.
¡Odias esa extraña fragancia oriental hasta cuando duermes!
Igual que antes de que te hiciese grande y fuerte.
Si detectas la fragancia de noche y estás despierto...
atacarás.
¡Sí, atacarás... para matar!
El doctor se retrasa, debe haber surgido algún compromiso urgente.
Debería llamarlo.
Recuerden, Roy, Tommy, no deben decir nada del cheque al doctor...
- antes de que lo haga su padre. - ¿Ya avisó a los dos tortolitos?
Será mejor que lo haga.
- Quiero advertirles... - No decir una palabra del cheque.
Hasta que le sea entregado.
Tu padre hará un pequeño discurso, Mary.
Por qué no lo desvelan como una estatua y participamos todos.
Saben, sería bueno meterlo en una botella con un lazo.
¡Has visto demasiadas botellas esta noche!
- Bien, el doctor no viene. - Oh, qué lástima...
Está tan concentrado en la fórmula que se le olvidó.
Se olvidaría de la fórmula si supiese del cheque de 5.000 dólares.
- ¿Por qué no subimos a dárselo? - No. Yo no haría eso.
No le gusta recibir visitas cuando está con sus experimentos.
- Roy puede llevárselo. - Claro, puedo ir.
¿Debo hacer un discurso cuando se lo entregue?
- No es necesario, el cheque lo dice todo. - Así es.
Dile que lamentamos mucho su ausencia.
Y comprendemos que esté ocupado.
De acuerdo.
Un momento, Roy, ya estoy contigo.
Así está bien.
- Qué puedo hacer por ti. - Lástima que no pudiera venir esta noche.
Sí, lo sé, pero estoy ocupado con algo importante. Muy importante.
Sí, claro.
El señor Morton y papá le tenían preparada una sorpresa.
¿Una sorpresa?
- Aquí está. - Bien, veamos qué es.
Cinco mil dólares.
- ¿Pero, por qué? - Es una pequeña muestra de gratitud.
Comprendo. Una bonificación.
Bien...
agradécele a tu padre y al Sr. Morton de mi parte.
Mañana lo haré personalmente.
- Se lo diré, doctor. - ¿No siente curiosidad por mi fórmula?
Sí, pero no quería parecer indiscreto.
¿Qué es?
Una nueva loción de afeitar.
Siente su olor.
- ¿Un poco fuerte, no? - No, no..
La fragancia se evapora al poco tiempo de usarla.
Prueba unas gotas.
Ahora frótatela por el cuello. Aquí.
¿Agradable, verdad?
Sí. ¿Cuándo estará lista para la venta?
Aún está en fase experimental.
Quiero probarla antes con varias personas y ver si funciona.
Si quiere mandarme un frasco, la probaré encantado.
Gracias.
Buenas noches, doctor.
Adiós, Roy.
¿Bonito cheque, no, doctor?
Son ricos gracias a ti.
Tú los hiciste ricos, doctor. ¡Era tu fórmula!
Esta noche te dieron cinco mil dólares y querían que fueras a su casa...
para agradecérselo.
Es tu dinero el que te han dado...
como un hueso arrojado a un perro fiel.
Debería estar muy agradecido, doctor. Muy agradecido.
Son ricos y felices gracias a ti.
¿Y qué te queda a ti, doctor?
¡Esta noche tienes trabajo!
¡Ya era hora de que salieras!
Pero, Mary, esta noche que están nuestras familias...
es el momento de anunciar nuestro compromiso.
Mira, Don, te quiero desde que éramos niños.
Pero como si fueses un hermano.
Bueno... no sabía que fuera así.
¡Algo le ha pasado a Roy!
- Llama al doctor Carruthers. - ¡Ahora mismo!
- No hay nada que pueda hacer. - ¿Significa que está muerto?
Lo mejor es llamar al forense.
- ¿Es un asesinato? - No lo sé, nunca había visto algo igual.
La yugular está cortada.
Pídale a Johnny Layton que venga.
- ¿Qué pasa, quién quiere que me despidan? - Nadie, por ahora.
Ha llegado esto de Heathville, un homicidio misterioso... el hijo de Martin Heath.
- ¿Quién es Martin Heath? - ¿Has salido alguna vez con una chica?
¿Una chica? Oh, sí, una chica, una vez tuve una cita.
- ¿Olía bien? - Sí, olía bien, como la mayoría.
Gracias a los cosméticos Martin Heath. Fabrican todo eso que las mujeres...
se ponen en la cara en lugar de lavarse con agua y jabón.
- Un pez gordo, ¿no? - Sí, y una jugosa cuenta de publicidad.
¡Vete a Heathville con un fotógrafo! El forense está investigando.
¡Descubre quién mató al hijo de Heath!
De acuerdo, McGinty, estoy en camino.
¿Jefe Wilkins?
Sí.
- Soy Johnny Layton, del Chicago Register. - Encantado.
Éste es mi fotógrafo, "Tirofijo" McGuire.
- Hola, jefe. - Hola.
Cubrimos el asesinato de Heath, pero no sacamos mucha información del forense.
He pensado que tal vez Ud. pueda echarnos una mano.
Estoy dispuesto a colaborar con la prensa, siempre que colabore conmigo.
Esa es la política de nuestro periódico.
Sinceramente, tampoco yo tengo muy claro este asunto.
Tengo algo que puede interesarle, una foto de las heridas de la víctima.
Con esta lupa podrán apreciarlas mejor.
- ¿Son arañazos en el cuello y los hombros? - Sí, pero no sabemos el origen.
Muy profundas para ser uñas, y superficiales para ser un cuchillo.
Parecen hechas por garras.
Concuerda con la teoría del Dr. Carruthers sobre un animal salvaje.
- ¿Ha habido algún circo por aquí? - No.
- ¿Se escapó algún animal del zoo? - No.
Puede haber sido un hombre leopardo africano, que usa garras de acero.
- Esto no es África. - Ya lo sé, jefe, sólo quería ayudar.
Jefe, ¿no nos estará ocultando alguna pista de la investigación?
Bueno, ya que va a colaborar con nosotros, hay una pista... muy extraña.
El forense dijo que las heridas pueden ser...
- del pico y las garras de un ave. - ¿Un pájaro?
Aquí no hay aves tan grandes como para atacar a un hombre.
¿Un águila?
- Sabemos que no fue un ave. - ¿Cómo lo sabe?
Porque encontramos varios pelos en el abrigo de Heath.
¡Busca a la mujer!
- No son cabellos humanos. - ¿Y qué son?
Parece una locura, pero el laboratorio dice que son de un ratón.
¿Dónde hay un ratón tan grande como para matar a un hombre?
Un murciélago tiene el mismo tipo de pelo.
Pues los murciélagos de la zona son tan grandes como un gorrión.
Había un olor peculiar en las heridas, pero era tan suave...
que los químicos de la policía no pudieron identificarlo.
- Tenemos algo para trabajar. - Si el olor era una pista, se perdió...
por evaporación.
¿Le importa si investigo por mi cuenta?
Claro que no, si pudiese ayudarlo...
Quizá pueda la señorita Heath. Es lo más cercano a un testigo ocular del crimen.
- ¿Puede hacer que hable con ella? - Creo que podría.
El Dr. Carruthers nos lo impidió esta mañana.
No se preocupen por el Dr. Carruthers, es uno de los mejores hombres de Heathville.
Pensó que hablar con periodistas haría sufrir más a Mary.
- Concertaré una entrevista. - Gracias, jefe, estaré en contacto.
De acuerdo.
48 J.
Señorita Heath, ¿sabe si su hermano tenía algún enemigo?
No, le caía bien a toda la gente del pueblo.
¿Qué hacía en la fábrica?
Era el responsable del laboratorio donde se desarrollan los nuevos productos.
Ahí viene el Dr. Carruthers.
- Hola, doctor. - Hola, Mary.
He tomado este atajo desde mi laboratorio a través del jardín.
- ¿Ya conocen al doctor? - Sí.
Señor Layton, espero que me disculpe por la rudeza.
Aprecio a Mary y, viendo su penosa experiencia, quería protegerla...
- de hurgar más en la tragedia. - Claro, hizo bien.
- Ahora colaboramos con la policía. - Sí, lo sé, el jefe Wilkins me llamó.
- Espero poder ayudarlos. - Gracias.
¿Quieren sentarse?
¿Le sirvo, señorita? - No, Maxine, lo haré yo.
Sí, señorita.
- ¿Azúcar, señor McGuire? - No, señorita, ni siquiera tomo té.
Me gustaría echar un vistazo. Quizá encuentre alguna pista.
¿Qué opina de la teoría del Dr. Carruthers sobre el animal salvaje?
- La verdad es que no pienso mucho en ella. - No lo culpo.
Como científico, valoro cosas que pasan inadvertidas para un lego.
- ¿Por ejemplo? - La naturaleza dentada de las heridas...
la rapidez con que el asesino escapó, los arañazos...
Cuando un animal ataca a un humano, tiene que haber mucho ruido.
La señorita Heath testificó que no hubo forcejeo.
No, sólo esos gritos horribles.
Es desconcertante.
Doctor, cuando vio a Roy por última vez, ¿parecía nervioso o preocupado?
No, por el contrario, estaba muy animado.
Bien, debo volver al pueblo y seguir con mi artículo, ¿me disculpan?
Si cree necesario que volvamos a hablar, vuelva cuando quiera.
¿Esta tarde le parece bien? Me gustaría pasar más tiempo aquí.
- Sí, claro, está bien. - Gracias, adiós.
- Adiós. - Adiós, doctor.
- Un poco más de seda, nena. - No comprendo...
Sabes lo que quiero decir, ver un poco más las medias.
- ¿Así? - Seguro, así me gusta.
Ahora, quieta, esto llevará un poco de tiempo.
- Bien, si vas a disparar, dispara. - Ya, estoy tratando de enfocar.
Listo... y no está nada mal.
Volveré pronto, francesita, no te preocupes por los hombres lobo...
nadie te hará daño mientras yo esté aquí.
Haces que Maxine se sienta tranquila. Mi grande y valiente reportero.
¿Esta es mi idea de no hacer nada?
¿Esperando sentados a que un animal nos dé una entrevista?
Mira esa luna, y yo que tenía una cita con la francesita.
Deja de quejarte. Tenemos que resolver un asesinato.
"Mi grande y valiente reportero".
Es la primera vez que me invitan a un sitio y me piden que no me afeite hasta llegar.
Quisiera ver tu reacción cuando pruebes la loción.
Ahora entiendo.
Quiero que la loción sea perfecta antes de comercializarla.
Es algo fuerte. Hará que los clientes sientan que se llevan algo por su dinero.
La sensación es estupenda, es muy agradable.
Creo que jamás usarás una diferente.
No vamos a vender algo que nosotros mismos no usemos.
Huele tan bien que podría usarse como colonia.
- ¿No soporta su propia loción? - Me disgustan los perfumes.
Lo siento.
- Está bien, Tommy. - Buenas noches, doctor.
Adiós, Tommy.
- Eh, ¿qué es eso? - ¿Dónde?
Ahí, algo se está moviendo.
Salga de ahí, sea quien sea.
- ¿Qué hace aquí, señorita Heath? - Pensé que tal vez quisiesen compañía.
¿Podemos sentarnos?
Sabe, no debería andar por el jardín de noche después de lo que pasó.
- Usted tampoco. - Es parte de mi trabajo.
También del mío, Roy era mi hermano.
Cuidado, creo que es Tommy.
- Hola, Tommy. - Hola a todos.
- Hola, Tommy. - ¿Qué pasa, hermanita?
El señor Layton quería pasar un rato en el jardín y me uní a él.
No me diga que está esperando al animal que mencionó el Dr. Carruthers.
- Entonces, ¿tú tampoco le crees? - Por supuesto que no, es ridículo.
Pues alguien o algo mató a su hermano.
Y supone que el asesino siempre vuelve a la escena del crimen.
Puede que sí.
No para mí.
Escúchame, Mary, deja a estos caballeros en su vigilia y vuelve a la cama.
Es lo que yo haré, buenas noches.
Buenas noches, Tommy.
Creo que a su hermano no le agrada mi presencia.
- No haga caso, estamos perturbados. - Lo sé.
¡Socorro!
- ¡Tommy! - ¡Vamos!
¡Socorro!
Se lo dije, McGinty, era un murciélago. ¡He visto como mató a Tommy Heath!
Mira, Johnny, quiero que Tirofijo y tú regresen o los despediré.
Yo no vuelvo, y Tirofijo, tampoco.
¡Me quedo para fotografiar al murciélago diabólico!
Eso quedará genial en los titulares: ¡El murciélago diabólico ataca de nuevo!
No vas a decirme que tenía cuernos.
Tal vez debería enviar una ambulancia y camilleros con camisas de fuerza.
Oiga, Joe, ¿le he mentido alguna vez?
- Sí, muchas veces. - ¡Pues esta vez no miento!
Si se enteran de que inventé una noticia sobre un murciélago gigante...
no voy a encontrar empleo ni en un semanario agrícola.
Publique la historia, Joe, le juro que es verdad.
Está bien, la publicaré, pero no me lo creo.
Haz que Tirofijo consiga una foto del murciélago en acción.
No se preocupe, la conseguirá. Adiós.
Tú, amigo mío, vas a conseguir una foto del murciélago diabólico en acción.
¿Quién, yo? ¿Cómo?
¿No te percataste de que había un taxidermista en el pueblo?
No estarás sugiriendo que vaya a disecar un ave, ¿verdad?
Tirofijo, ¿no pensarás que se me ocurrió que fueses al taxidermista...
para que hiciese un murciélago gigante con fines fotográficos?
- Además, un murciélago es un mamífero. - ¿Por qué no lo dijiste antes?
¿Dónde está la tienda de esas cosas?
¿El Emporio? En la avenida.
¡Misterioso murciélago diabólico mata a Thomas Heath!
La muerte voladora ataca de nuevo en Heathville.
El pueblo atemorizado por el murciélago diabólico.
Thomas Heath muere víctima de un monstruo.
¿Quién será la próxima víctima del murciélago diabólico?
El pueblo tiembla de terror ante el asesino.
Loción de afeitar. Experimental.
El murciélago diabólico ataca de nuevo. Donald Morton, nueva víctima.
Monstruo alado se cobra una nueva víctima en Heathville.
Esta es la idea, francesita, tú cuelgas al murciélago mientras yo preparo la cámara.
Cuando levante la mano, le das un empujón y lo balanceas como si volara.
Así podré tomar una buena foto para el jefe, ¿entiendes?
Sí, soy una experta, ¿no?
No, pero asegura al murciélago hasta que levante la mano.
¿Cariño, estás herido?
¿Por qué rompió mi murciélago diabólico? ¡Me las pagará!
Voy a meterlo en la cárcel hasta que me explique esto. ¡Vamos!
- ¡No puede hacer eso! - ¡Lo estoy haciendo!
Sólo estaba tratando de averiguar cómo mata el murciélago.
No quería hacer nada malo, sólo es un apasionado de su trabajo.
Pues con el pueblo alborotado...
y todo el mundo aterrorizado pensando quién será la próxima víctima...
no quiero más problemas, ni siquiera con un murciélago fingido.
Es mejor que regreses al hotel, quiero hablar a solas con el jefe.
- ¿Me permite, jefe? - Sí, pero sea más cuidadoso en el futuro.
¿Ha sentido un olor así antes?
Sí, es la misma sustancia encontrada en las víctimas del murciélago.
- ¿Dónde la consiguió? - En el baño de Don Morton.
¿Sabe dónde la consiguió Morton?
No, no quiero levantar sospechas haciendo preguntas hasta que sea analizada.
- ¿Cree que se relaciona con los asesinatos? - Eso creo, pero no sé cómo.
Haré que los químicos de la policía se encarguen de inmediato.
Investigaré por ahí para ver cómo llegó hasta Morton.
Probablemente, de la fábrica de cosméticos Heath.
Tengo hombres trabajando sobre la hipótesis...
de un trabajador descontento detrás de los crímenes.
Es extraño que todas las víctimas sean de las familias Heath y Morton.
Sí, parece un plan para deshacerse de todos.
Quisiera que los demás salieran del pueblo hasta que los crímenes estén resueltos.
Está preocupado por Mary, ¿no?
Sí, he estado animándola a que se fuera, pero no quiere irse sin su padre.
Y él insiste en quedarse aquí para ayudar a resolver el caso.
Y lo peor es que ni Heath ni Morton quieren guardaespaldas.
Tendremos que esperar hasta que algo suceda. Buenas noches, jefe.
Buenas noches, Johnny.
Revelé una foto que le encantará a McGinty: el murciélago diabólico.
¿Y ese cable? Parece como si estuviese en un trapecio volador.
Aún no he terminado con ella. Puedo retocar esta foto...
para que parezca que no hay nada alrededor del murciélago.
Está bien, Rembrandt, tú ganas.
Soy su presentador de noticias, Walter King.
Esta noche transmitimos desde el pequeño pueblo de Heathville...
donde un presunto murciélago diabólico...
se ha cobrado tres víctimas en las últimas seis semanas.
He dicho "presunto murciélago diabólico" porque nuestro corresponsal...
ha sido muy escéptico sobre la existencia de esa horrenda criatura.
Esta noche tengo como invitado al profesor Percival Garland Raines...
quizá uno de los mejores conocedores de la vida animal en el mundo.
Voy a preguntarle al profesor Raines acerca del murciélago diabólico.
Nuestra audiencia radiofónica podrá extraer sus propias conclusiones.
Profesor Raines, de entrada déjeme preguntarle sin rodeos...
¿cree usted que existe una criatura semejante a un murciélago diabólico?
No lo creo.
- ¡Hace falta valor! - ¡Calla!
En la Prehistoria, cuando las mujeres y los hombres vivían en cuevas...
puede que existiese un murciélago de ese tamaño, pero no hoy en día.
¿Y por qué Mary Heath, cuyos dos hermanos fueron víctimas del murciélago diabólico...
y un periodista, John Layton, afirman haber visto a esta increíble criatura?
A veces, la tensión emocional juega a nuestras mentes una mala pasada.
Está insinuando que viste un murciélago que no existe.
¡Cierra el pico!
¿Y la foto del murciélago diabólico publicada por el periódico del Sr. Layton?
La he examinado con una potente lupa.
Esa foto es un fraude.
Quien haya construido ese monstruo olvidó quitar la etiqueta de la seda.
La etiqueta de la seda, en el ala izquierda.
Esa etiqueta dice: "Fabricado en Japón".
Ponme una llamada urgente con el hotel de Heathville, quiero hablar con Layton.
- Adivina quién es. - Sí, McGinty.
- Adelante, dígame. - ¿Así que me has dado una foto falsa?
¡Pues están despedidos los dos!
¡Y me aseguraré de que no trabajen en otro periódico mientras viva!
"Fabricado en Japón".
¡Dile a Tirofijo McGuire que debería estar sacando fotos en un manicomio!
- ¡Vengan a recoger sus cheques! - Oh, no. No vamos a buscar nada.
Bien, estamos despedidos, pero nos quedamos aquí. ¡Yo vi a ese murciélago!
Vamos a quedarnos hasta atrapar a ese murciélago y cuando lo tengamos...
vamos a llevárselo y hacer que se lo trague. ¡Adiós!
- Bien, estamos despedidos. - Sí, otra vez.
Es él otra vez para disculparse. ¡Dale un buen susto!
Es inútil que nos pida que trabajemos para Ud. después de habernos despedido.
Oh, Mary, pensaba que era otra persona.
Johnny, ¿por qué has hecho una broma de algo tan trágico?
Pero no era mi intención hacer una broma, Mary,
sólo trataba de dar la noticia.
Supongo que llamas "noticia" a publicar una foto que es un fraude...
y de la que todo el país está riéndose.
Una gran broma, Johnny, que por lo visto no sé apreciar.
- Puedo explicar lo de la foto. - No lo intentes, Johnny.
"Fabricado en Japón".
¡Debería despellejarte vivo y colgar tu piel en la puerta de un establo!
Aquí está el análisis químico de la loción de afeitar.
Veo que no han podido identificar uno de los ingredientes.
Así es. Dicen que debe ser un elemento con el que no están familiarizados.
No iremos a ninguna parte si no lo identificamos.
Sólo hay un hombre en este pueblo que puede ayudarnos, el Dr. Carruthers.
Sí, el doctor podría ayudarnos. Por lo que averigüé, él preparó la loción.
Pues si sospecha de Carruthers, va por el camino equivocado, Johnny.
Es el último hombre del pueblo que haría daño a alguien. Todos lo aprecian.
Puede que sí... pero aquí hay otra cosa que encontré.
Las fortunas de Heath y Morton provienen de una fórmula de crema facial sin grasa...
- inventada por el Dr. Carruthers. - ¿Y qué?
Todo lo que el doctor obtuvo de aquello fueron diez mil dólares...
y los demás hicieron una fortuna.
Todos saben que prefirió el dinero en efectivo a ser accionista de la firma.
Como sea, cada víctima llevaba esta sustancia de su laboratorio.
Quizá ha estado Ud. trabajando demasiado duro en este caso, Johnny.
Bueno, a mí sólo me gustaría observar su reacción.
Si niega saber algo de ella, sabremos que oculta algo.
Creo que se equivoca.
Pero para que vea que seguimos todas las pistas, hablaremos con él.
La pondremos en otra botella sin decirle que sabemos que fue él quien la preparó.
Pídale que la analice.
Doctor, espero no perturbar su trabajo irrumpiendo de esta manera.
Oh, no, en absoluto.
Quiero ayudar a resolver estos crímenes.
Todas las víctimas eran muy amigas mías.
Ésta es la sustancia que el joven Morton y los dos hijos de Heath...
llevaban encima cuando fueron atacados por el murciélago diabólico.
Por supuesto, no tiene sentido que un pájaro pudiese elegir...
sólo a la gente que llevase esa particular sustancia.
El murciélago no es un pájaro, es un mamífero.
Como sea, nuestros químicos no han podido identificar uno de los ingredientes...
y pensamos que tal vez usted podría.
¡Pero si la he preparado yo mismo!
Es una nueva loción de afeitar con la que estoy experimentando.
El ingrediente que sus químicos no han detectado lo descubrí hace años en el Tíbet.
¿Cómo se le ocurrió ponerlo en una loción de afeitar?
Oh, los lamas lo usan en algunos de sus ritos religiosos como perfume.
El aroma es muy agradable y no puede ser imitado por la competencia.
Pero, ¿por qué lo usaban Morton y los hijos de Heath?
Oh, la política de la firma es probar los productos antes de comercializarlos.
Bueno, eso tumba nuestra teoría.
Sí.
Esperábamos que el ingrediente desconocido nos diera una pista.
Éste no es el tipo de frasco en que la entrego.
Imagino que sus químicos cambiaron el frasco antes de hacer el análisis.
Sí.
¿Hay alguna otra cosa en la que pueda ayudar?
¿Escuchó al profesor Raines por la radio anoche?
Sí, fue muy interesante y muy estúpido.
¿Quiere decir que según Ud. el murciélago diabólico existe?
- ¿Por qué no? ¿Usted lo vio, no? - Claro, y también Mary.
Entonces, ¿por qué preocuparse de lo que diga un científico?
Ese científico hizo que me despidiesen del periódico.
Oh, ¿significa que el periódico lo ha despedido?
Así es.
¡Qué lástima!
Entonces se irá de Heathville antes de que el misterio se resuelva.
Me temo que no. Voy a quedarme aquí a trabajar con el jefe.
Ya que va a quedarse aquí durante un tiempo...
me gustaría que probase un frasco de la loción y me dé su opinión.
- Y Ud. también, jefe. - No, yo no, doctor.
Si mi mujer huele algún perfume, seguro que sospecha de mí.
Sr. Layton, creo que Ud. no está casado.
Muy bien, la probaré mañana cuando me afeite.
- Creo que deberíamos irnos, jefe. - Hasta luego, doctor.
- Hasta la vista, doctor. - Adiós, Sr. Layton.
¿Qué pasa...?
¿Esa loción de afeitar es tan apestosa que te hace dormir?
¿Por qué le dijiste al doctor que la usarías si te parece apestosa?
No lo sé, supongo que estaba avergonzado por haber sospechado de él.
Pues a mí me gusta y se lo voy a decir.
¿Qué hora es?
- Más de medianoche. - ¡Medianoche!
De nada sirve estar por aquí más tiempo.
El murciélago debe tener la noche libre.
- ¿Has oído eso? - Sí.
¡Prepara la cámara!
¡Cuidado!
¡Ya lo tenemos!
Escucha, Johnny...
voy a cocinar este pájaro para McGinty...
y yo mismo lo rellenaré.
¡Reportero mata al murciélago diabólico!
Monstruo acribillado.
Fin al reinado de terror del murciélago.
Reportero mata al murciélago mientras atacaba.
Los científicos asombrados por el enorme tamaño del demonio.
Piensan que la criatura es la última de su especie.
Todavía era escéptico cuando vine hoy a Heathville a examinar...
el cadáver del murciélago gigante.
Pero después de verlo personalmente y de realizar un exhaustivo estudio...
he llegado a la conclusión de que la criatura es la única superviviente...
de un tipo de murciélago gigante...
que existía en gran número durante la primera parte del Neolítico.
Quizá debería explicar a nuestros oyentes que el Neolítico...
es el periodo de la Prehistoria conocido como la "Edad de Piedra".
¡Imbécil! ¡Pomposo ignorante!
Lo siento, McGinty, pero Tirofijo y yo no estamos interesados por esa cantidad.
- pero si hablásemos de veinte... - ¡Treinta!
treinta dólares más una bonificación, tal vez nos lo pensaríamos.
¡Son unos ladrones, los dos! ¡Me niego a ser robado!
Como quiera, McGinty, como quiera, pero tenemos el cuerpo del murciélago...
y fotos exclusivas.
Y tengo además la declaración del testigo presencial y otras dos ofertas.
¡Y tendrá que pagarnos por el tiempo en que estuvimos desempleados!
Eso está mejor. Así se habla, jefe. Muy bien, trabajaremos para Ud. de nuevo.
Ataremos los cabos sueltos y lo veré en un par de días. ¡Adiós!
Adelante.
- Hola, Johnny. - ¡Oh, Mary!
Johnny, lamento lo que dije la última vez que hablamos.
- Crees que no sé cómo decirlo pero... - Yo sí.
Señorita Heath, ¿cree que la francesita se disculparía ante mí?
Estoy segura de que lo hará.
Grandioso.
¡Pareces más grande que tu infortunado predecesor!
Estás furioso, ¿verdad?
¡Yo también lo estoy!
Esta noche llamaré a Henry Morton. ¡Debes matarlo!
Henry, la loción es mejor de lo que esperaba.
Quiero que la pruebe.
Déjemela, doctor. La probaré mañana después de afeitarme.
¿Huele bien, verdad?
¿No es demasiado fuerte?
No, no. La evaporación la reduce rápidamente al punto justo.
Pruebe unas gotas en la cara.
Preferiría esperar a después de afeitarme.
Entonces mi piel estará más suave y preparada para la loción.
Bueno, sólo un poco por aquí.
La textura de la piel es siempre más delicada ahí.
Le echaré unas gotas en la mano.
Espero que el aroma se evapore rápido. Tiene un olor fuerte.
Tal vez eso contribuya a su éxito.
Nunca se sabe lo que puede pasar en este negocio.
Puede creerme, Henry, no tiene de qué preocuparse.
Claro que puedo creerle, doctor.
Todas sus fórmulas han tenido éxito.
He estado revisando el informe de los ingresos anuales.
Un beneficio neto de más de un millón de dólares.
¿No está mal, verdad?
Si recuerda cómo empezamos.
Sólo unos diez mil dólares por su fórmula.
No debería haber exigido todo en efectivo, doctor.
Debió haber participado con nosotros.
Hoy también sería rico.
Aunque Ud. ha disfrutado con sus experimentos en el laboratorio...
soñando con algo nuevo.
Ud. es un soñador, doctor.
Demasiado dinero es malo para los soñadores.
Trata de pagarme con halagos, diciéndome que soy un soñador.
¡Pues sí que sueño! ¡Sueños que Ud. nunca imaginaría!
Sus nervios están exaltados, doctor.
Cálmese y no pierda el control, ha trabajado mucho en su fórmula.
¡Fórmula!
¡Eso es un juego de niños para un gran científico!
Su cerebro es demasiado simple como para comprender...
lo que he logrado en el campo de la ciencia.
Doctor, ha hecho Ud. un gran descubrimiento científico.
¿De qué se trata?
Cuando lo descubra, Henry...
será demasiado tarde para Ud.
¡Oh, vamos, doctor!
No pretenderá controlar el destino de un hombre.
¡Ya lo he demostrado tres veces!
Lo siento.
Quizá tenga razón, Henry, sobre mi duro trabajo.
Supongo que estoy algo cansado, debería ir a casa y descansar.
Claro, dormir le hará bien. Buenas noches, doctor.
Adiós, Henry.
36 J.
- ¿Hola? - ¿Eres tú, Martin?
Sí, Henry.
Quiero que llames al jefe Wilkins para que vaya a tu casa ahora.
¡Es muy importante!
- El jefe está aquí. - Que no se vaya hasta que yo llegue.
¿Qué diablos ocurre?
Creo que tengo una pista sobre los asesinatos.
Tal vez no sea nada...
pero si la mitad de lo que sospecho es cierta...
es el plan más diabólico que un loco haya tramado jamás.
¿De qué se trata?
Hablando del científico distraído, he olvidado mi sombrero.
¿Henry, qué sucede?
Te lo contaré todo cuando llegue.
Espero no haber interrumpido una conversación privada.
No es nada importante.
Espero que Henry tenga una buena pista.
¿Pero por qué no le explicó algo más cuando telefoneó?
Cuando insistí, cambió de tono como si lo hubieran interrumpido.
Temí que lo estuvieran escuchando.
¿Qué es ese chillido? - Oh, algún ruido nocturno.
¡Socorro!
La pareja del murciélago diabólico mata a Henry Morton.
Un segundo monstruo volador mata a un hombre en Heathville.
La ciudad aterrorizada por la aparición de otro murciélago.
Henry Morton es la cuarta víctima del murciélago diabólico.
El terror resurge con un nuevo ataque del monstruo.
Me siento mucho mejor, señor Heath...
ahora que nos ha pedido que permanezcamos en su casa...
hasta que ese nuevo murciélago diabólico esté muerto.
He estado preocupado por Mary.
¿Por qué cree que Mary está en peligro?
Por una razón.
Estoy convencido de que alguien está utilizando el murciélago...
para eliminar a las familias Morton y Heath.
Como científico, la idea de que alguien controle a un murciélago es pura fantasía.
Sin embargo, nadie más en el pueblo ha sido asesinado, ni siquiera atacado.
Se olvida de que el señor McGuire fue atacado...
y no es de ninguna de esas familias.
Yo casi soy miembro de la familia. Voy a casarme con su doncella.
¿De veras?
Bueno, le diré a Maxine que les enseñe sus habitaciones.
Yo me marcho. Ya debería estar en la cama. Buenas noches, señores.
Buenas noches, doctor.
Adiós, señorita.
¡Vengan!
- ¿Maxine? - Sí, señorita.
- ¿Recargaste mis perfumes con algo nuevo? - No, señorita, nunca los toco.
Es curioso, no los reconozco.
Tal vez lo hizo mi padre, como una sorpresa.
Siempre lo hace con cada perfume nuevo que se fabrica.
- ¿Alguna otra cosa? - No, Maxine, eso es todo. Buenas noches.
Buenas noches, señorita.
Mary, ¿qué pasa?
¡Intentaba entrar por la ventana! ¡Un murciélago enorme!
¡Era horrible!
Mary, quiero que me digas todo lo que hiciste...
antes de que el murciélago intentase entrar.
Bueno, primero me di un baño...
luego me cepillé el pelo...
y Maxine entró para preparar la cama.
Y luego sujetó la cortina, que se había desenganchado.
Bien, continúa.
Bueno, luego hablamos del nuevo perfume...
que alguien había puesto en los frascos de mi tocador.
Papá, ¿has puesto tú algún perfume nuevo en mis frascos?
No, no lo he hecho.
- ¿Es esta cosa? - ¡Sí!
- Johnny, esto huele como... - ¡Espera un poco!
Tengo una corazonada que me gustaría seguir.
Y voy a necesitar su cooperación.
- Haremos lo que podamos. - Por supuesto.
- ¿Cuál es el número del doctor? - 48 J.
Operadora, con el 48 J, por favor.
Hola, Dr. Carruthers, soy Johnny Layton. Sí, el periodista.
Algo terrible le ha sucedido a Mary. ¿Puede venir ahora?
- Estaré enseguida. - Bien.
¡Johnny, estoy bien, no necesito de ningún doctor!
Ahí es donde comienza tu cooperación, Mary.
Tendrás que fingir un ataque de nervios.
Sr. Heath, Ud. y Tirofijo deben retener al doctor todo el tiempo posible.
- ¿A dónde vas, Johnny? - A cazar un murciélago.
El murciélago diabólico intentó entrar por esa ventana.
Si está muy nerviosa, le daré un sedante.
¿Dónde está el Sr. Layton?
Creo que en el jardín, tratando de cazar al murciélago diabólico.
Layton es un joven muy valiente.
Dele a la señorita Heath una cada media hora.
- Sí, doctor. - Estará más calmada.
Doctor, ¿no debería quedarse hasta que esté más calmada?
Se pondrá bien por la mañana.
Doctor, yo tampoco me siento bien, ¿podría tomarme la temperatura?
Parece estar perfectamente, Sr. McGuire.
Pues debería ver mi lengua. Parece la cola de una ardilla, mire.
Pruebe con un caramelo.
Puede que esta noche tengamos visitantes.
Sería peligroso para mí que te encontrasen aquí.
- Hola, doctor, espero no molestar. - No, en absoluto.
He oído que estaba fuera buscando al murciélago diabólico, ¿tuvo suerte?
No, pero he pensado que tal vez Ud. pueda ayudarme.
No sé cómo podría, pero si tiene alguna sugerencia.
Podría darme más de ese brebaje suyo. La nueva loción de afeitar.
¿Cómo podría eso ayudarle a atrapar al nuevo murciélago diabólico?
Tengo la absurda idea de que si la llevo puesta...
tal vez consiga atraer al asesino.
No veo cómo puede relacionar las dos cosas...
pero hay un frasco de loción sobre la mesa.
Gracias.
Sabe, doctor, me di cuenta de algo.
Las cuatro personas asesinadas llevaban esta loción...
cuando fueron atacadas por el murciélago.
Mi plan consiste en sentarme en el jardín...
y cuando el asesino venga hacia mí en picado, le dispararé.
Layton, me temo que todos esos asesinatos han afectado su mente.
Tal vez quiera venir conmigo y ser testigo ocular.
Estoy convencido de que será una pérdida de tiempo...
pero será un placer observar su experimento.
Bien, sabía que podía contar con su ayuda.
Ya se lo dije, Layton...
pensar que un murciélago pueda ser atraído por el olor de una loción...
es una tontería.
Es mejor que me vaya.
Oh, tome asiento, doctor...
el murciélago diabólico se ha retrasado esta noche.
¿No está muy sociable esta noche? ¿Qué le pasa?
Las armas de fuego siempre me ponen nervioso.
Oh, pensaba que no quería estar sentado a mi lado...
cuando el murciélago diabólico apareciese.
Según su teoría, el asesino no me atacaría.
No llevo esa loción encima.
- Ahora sí, doctor. - ¡Por qué hizo eso!
Para repartir la probabilidad al cincuenta por ciento, doctor.
¡Ahora siéntese y no haga tonterías!
No es tan divertido cuando su propia yugular está en juego, ¿verdad?
No sé de qué me está hablando.
Tal vez cometió un error cuando dejó salir a ese murciélago suyo...
del ático esta noche.
No se preocupe de que el murciélago lo mate.
Lo estoy protegiendo para entregarlo al verdugo.
Dígame, doctor, ¿cómo desarrolló un murciélago diabólico como ese?
No comprendería la teoría científica.
Hola, jefe, ¿qué hace usted aquí?
Joven, no piense que es el único hombre que trabaja en este caso...
- y es una suerte que estuviese aquí. - Gracias.
- ¿Pudo matar al murciélago diabólico? - No, se ha escapado.
Hay un pájaro que no ha escapado y es el asesino que buscamos.
¡Rápido, dispare!
- ¿Dónde está? - Se ha ido.
También el doctor.
- ¿Atrapaste al murciélago? - ¿Qué sucede?
El doctor Carruthers es el asesino...
y está escondido en algún lugar del jardín.
¡Ustedes dos vuelvan a la casa y protejan a Mary!
¡Vamos!
¿Doctor?
¡Doctor Carruthers!
¿Doctor?
¿Le ha ocurrido algo a Johnny, está herido?
Lo he llevado a mi casa. Mejor venga conmigo.
¡Esa es Mary!
¿Estás bien, Mary?
¡Ayuden al doctor! ¡Está ahí!
Ese murciélago diabólico pertenecía al doctor, Mary.
Lo creó para cometer los asesinatos.
Bien, es demasiado tarde para ayudar al doctor.
Subtitulado por calilo33
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