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QUÉ PAR DE GOLFANTES
PARAMOUNT - EN DIRECTO JOE ANTHONY Y HARVEY MILLER
-Hola. -Hola.
-¿A quién habéis venido a ver? -¡A vosotros!
Genial.
-¿Qué queréis? -¡Fotos!
-¿Tenemos fotos? -¿Por qué no miramos?
Vale, volveré en una semana.
No, enseguida regresa. No tardará.
Mira, Joe. ¿Listos?
Pues preparaos.
Allá van.
Allá...
Estoy bien. Estoy bien.
¡Cogedlas!
-Adiós. -¡Qué ciudad!
Cualquiera diría que hemos hecho un viaje a la luna.
Y después de cada actuación hay más gente.
Sí. ¿Recuerdas cuando me daba miedo la gente?
-Sí. -Pues ya no. Me gusta.
-Sólo es gente. -Eso está bien.
¡Atención! Alguien llama a la puerta.
-Ve a abrir. Ve. -Está bien.
-Hola, Eddie. -Hola, Eddie.
¿Qué te ha pasado?
Entramos gracias a tres policías y varios acomodadores.
Os presento a la Srta. Lorelei.
-Encantada. -Hola, Srta. Lorelei.
Encantado.
Ése es nuestro amigo, el mayor agente y el de risa más fácil.
Mira esto.
Srta. Lorelei, le presento a mis padres.
-Encantada. -Yo le presentaría a los míos.
Pero no están aquí.
La Srta. Lorelei escribe en el American Weekly,
Parece que os divertís más que el público.
Claro que sí.
¿No es genial que disfruten su trabajo?
-Ya está la comida. -¿Le preparo un sándwich?
-No, sólo tomaré notas. -Eso no alimenta mucho.
¿Por qué no prueba este fantástico fiambre,
-salami y...? -Quiero saber...
Ah, sí, siéntese aquí
y averiguaremos cómo empezó todo.
¿Cuánto tiempo lleva en este trabajo?
Unos 12 años.
¿Y dónde nació?
-En Scranton. -¿En Scranton?
Qué coincidencia.
-¿También sois de Scranton? -No.
¿Es éste su primer trabajo en el Paramount?
-Yo no trabajo aquí. -¿Entonces qué hace aquí?
He venido a haceros una entrevista.
Pues apresúrese. Ya nos toca actuar.
-¿Qué quiere saber? -Chicos, dos minutos.
¿Dos minutos? Se acabó el tiempo.
¿Papá y tú queréis vernos desde los bastidores?
¿Dejaste antes el atrezo sobre el piano?
-Vamos. -Tengo los cuernos, Joe.
-¿Qué más tenemos...? -Ahora no vamos a usarlos.
Bueno, coge esto, mamá. Venga, Srta. Lorelei.
Pero quiero saber cómo formasteis pareja.
-¿Y qué más? -¿Qué haréis a continuación?
Actuaremos en más teatros
y seguiremos trabajando, eso es todo.
-Vamos. ¡Salte, salte! -Venga.
Por aquí. Venga por aquí.
Salte. Vamos. No tenga...
-Tenemos que irnos. ¡Salte! -Bien.
-Venga, salte. ¡Vamos! -Buena chica.
-Qué cobardica. -No, no.
¿De qué tiene miedo? ¡Ya nos toca!
-Tú entras por ese lado. -Y tú por aquél.
-¿Listo, Sr. Anthony? -Por supuesto, Sr. Miller.
-Allá vamos. -Eso es.
Y aquí está Harvey Miller.
Hola.
Vamos, vayan al final del autobús. Nos acercamos a la Calle 34.
Me gustaría decir que estamos encantados,
señoras y señores,
de actuar aquí, en el Teatro Paramount,
y que es estupendo verles a todos ustedes.
Podría seguir horas aquí,
pero el cantante italiano va a envejecer.
Les presento a mi compañero, amigo y socio, el Sr. Joe Anthony.
Aquí está.
¿No quieres que cante una canción?
Claro, pero había pensado que podríamos cantar juntos.
-¿Los dos juntos? -Sí, ¿no sería estupendo?
Estaría genial.
-¿Hacemos una? -Sí.
Gracias, Gran Padre Blanco.
¿Qué harías sin mí? ¿Qué harías, chico?
¿Qué harás sin mí cuando no esté?
Venderé mi coche y empeñaré mi anillo Y acto seguido contrataré a Bing
Eso es lo que haría sin ti Eso es lo que haría
Pero dime ¿Qué harías tú sin mí?
¿Qué harías, chico?
¿Qué harás sin mí cuando no esté?
Sería fácil sustituirte Iría al zoológico más cercano
Eso es lo que haría sin ti Eso es lo que haría
Seremos
-como hermanos tú y yo -como hermanos tú y yo
-Me preocupo por ti -Me preocupo por mí
-Y te querré hasta la muerte -Y te querré hasta la muerte
¿Qué harías sin mí? ¿Qué harías, chico?
¿Qué harás sin mí cuando no esté?
Cuando se me acaban los fondos y necesito pasta
Siempre me dices adónde ir
¿Lo ves? ¿Qué harías sin mí? ¿Qué harías?
Seremos como hermanos tú y yo
-Yo iré al este -Yo al oeste
-Y te querré hasta la muerte -Y te querré hasta la muerte
¿Qué harías sin mí? ¿Qué harías, chico?
¿Qué harás sin mí cuando no esté?
He sido tu bufón y tu payaso
¿Quién te anima en tus horas bajas?
- ¿Quién tiene 10 dólares y te da 9? - ¿Quién está contigo pase lo que pase?
- ¿Quién se lleva los puñetazos? - ¿Quién está en lo bueno y en lo malo?
¿Quién ha estado siempre contigo?
- Te querré hasta la muerte - Te querré hasta la muerte
¿Qué harías sin mí? ¿Qué harías?
¿Hay tradición teatral en la familia del Sr. Miller?
No, no, pero ya que me lo pregunta, se lo contaré.
Cuando Harvey era pequeño,
su padre era el campeón de golf número uno del país.
Un día estaban en el partido final
del Torneo de Padres e Hijos.
Harvey Miller, padre, quería que su hijo fuera
otro gran campeón de golf, que siguiera los pasos de su padre, ¿Capisce?
Haré lo que pueda, papá.
PARTlDO FlNAL TORNEO DE PADRES E HlJOS
-Lo siento, papá. He fallado el hoyo. -Ha sido un buen golpe, Harvey.
Gracias.
Recuerda, sólo es gente.
¿Qué te pasa? Dale.
-Esa gente me está mirando, papá. -No hagas caso. Mira a la pelota.
-¿Que mire a la pelota? -Sí.
-¿Qué pasa ahora? -Me ha mirado ella.
Venga, Harvey, dale a la pelota.
¡Dale! ¡Dale!
¡Dale! ¡Dale!
¡Dale! ¡Dale!
¡Dale! ¡Dale! ¡Dale!
¡Dale! ¡Dale! ¡Dale!
¿Y qué me dice de su hijo, Sr. Anthony?
Pienso como el padre de Harvey.
Quiero que Joe siga mis pasos,
Salta a bordo, Joe. Vamos a soltar amarras.
Papá, no quiero seguir pescando. Me mareo.
Estás loco.
Tu abuelo no se mareaba,
tu padre no se marea y tú no te mareas.
Ya me siento mal.
Pero, Joe, si no hemos dejado el muelle.
Ten, come algo.
-Te sentirás mejor. -¡Papá!
Aunque seas el pescador más mareado del mundo,
vas a ser pescador.
Oye, papá, ya no puedes tratarme como a un niño.
Soy un adulto.
A partir de ahora, voy a mantenerme firme.
¡Pero en tierra!
-¡Joe! ¡Joe! ¡Vuelve aquí! -Joe, Joe.
Cuatro años después, Joe era un hombre y seguía sin gustarle el mar,
Quiso probar un empleo en tierra,
Así que se fue de casa y aceptó todo tipo de trabajos,
Trabajó mucho, pero no le gustaba cavar acequias,
Anthony, estás despedido.
- ¿Seguro? -Sí.
El jefe siempre se metía con él,
Y Joe supo por fin lo que quería hacer en la vida,
Voy a casa, a San Francisco. ¿Me lleva?
Sube.
Fue muy inteligente,
En cuatro años, Harvey también se había hecho un hombre,
Esperaba poder casarse un día con mi hija, Lisa,
Pero seguía llevando el golf en la sangre,
- ¿Qué hora es, Sr. Fisher? -Faltan dos minutos para las 1 2:00.
Bien.
-Sr. Miller. -¿Sí, Sr. Baxter?
Hoy vaya a comer una hora más tarde.
Pero, Bola... Pero Sr. Baxter, tengo entradas para...
Sin peros, Miller. Hoy come a las 13:00.
-Lisa... -¿Ha hablado contigo el Sr. Baxter?
-Sí, vamos a comer. -Pero no podemos. El Sr. Baxter...
Me da igual lo que diga, Lisa.
Vamos a ver jugar a Ben Hogan,
eso es lo que vamos a hacer. Venga.
Buenas tardes, señoras y señores,
Soy Wendell Niles, narrándoles las jugadas
del Open de San Francisco, Es un precioso día de California
y todo el mundo se está divirtiendo,
Ben Hogan se acerca a la pelota,
Ahí está su swing.
¡La pelota está en el aire, es precioso! Está debajo de,,,
Qué curioso, Lisa. No parece que al Sr. Hogan le moleste la gente.
No quiero ser una aguafiestas, Harvey, cariño,
pero estoy preocupada por el trabajo.
Ya sabes cómo es el Sr. Baxter con los empleados
que se toman demasiado tiempo para comer.
Harvey, estoy preocupada por el Sr. Baxter.
¿Ha golpeado ya?
El Sr. Baxter, nuestro jefe, podría despedirte
como han hecho antes otros jefes.
Y entonces no podríamos casarnos nunca.
No pienses en el dinero, Lisa.
Aposté dos semanas de sueldo por el Sr. Hogan.
¡Harvey, no será verdad!
,,,entre aquel grupo de árboles o bajo una rama baja,
Qué situación tan difícil para Ben,
¿Qué será de nosotros? Dos semanas de sueldo.
Harvey, ¿qué vamos a hacer?
Ven conmigo, Lisa.
Deme un hierro del nueve, por favor.
Sr. Hogan.
Sr. Hogan, este golpe es muy importante para mí.
Y para mí.
Es que este green es muy rápido, Sr. Hogan,
y tendrá que darle mucho backspin,
Le sugiero que use el wedge,
Si no le importa, usaré el hierro del nueve.
Pensé que debía decírselo. Me llamo Harvey Miller junior.
-¿Cómo está, Harvey? -Bien. ¿Y usted?
-¿Y la familia? -Bien, gracias.
-Genial. -Vamos, hijo. Deja jugar al Sr. Hogan.
Muy bien.
Debería usar un wedge, Sr. Hogan.
-¿Ve lo que quería decir, Sr. Hogan? -Tiene razón.
Jugué muchas veces en este campo con mi padre y...
-Fuera... -Usted no es Sr. Hogan.
Quíteme las manos de encima.
Cámbiate rápido.
Voy a atrasar un poco el reloj para que Bola de Billar no se entere.
Bola de Billar se ha enterado.
Pues no se lo diga a... ¡Sr. Baxter!
Miller. Miller.
¡Miller!
-Miller. -Sí, Sr. Baxter.
Hoy tenemos mucho trabajo con los volantes.
-¿Los volantes? -Volantes de bádminton.
Miller, ¿por qué?
¿Por qué se ha tomado tres horas para comer?
Verá, Sr. Baxter,
es que voy a un restaurante magnífico en Dallas, Texas.
¡Dallas, Texas! Esto es...
-Srta. Anthony. -¿Sí, Sr. Baxter?
Está despedida.
Oh.
Sr. Baxter.
-Buenas tardes, Sr. Johnson. -Hola.
-Bonito día, ¿eh, Sr. Johnson? -Así es, Harvey.
Mira por dónde vas, chico.
Lo siento, Sr. Phillips.
Iba por un sitio y miraba a otro.
-Miller. -Ay.
¡Cuidado! ¡Ayudadme!
Vuelve a poner la escalera, pedazo de...
¡Miller!
¡Miller!
¡Miller!
Sr. Baxter, por favor, no me pegue.
No he hecho nada, Sr. Baxter.
He estado fuera y...
Muy bien, manos arriba, Baxter.
Vamos, vamos, Miller.
La historia ha cambiado, ¿eh, Baxter?
Sí, bueno... Sólo nos divertíamos un poco.
Te divertías tú, Bola de Billar.
Bola de Billar... Sí.
Ahora todo es distinto. Los papeles se han cambiado.
Bueno, has tenido tu oportunidad, Baxter.
-¡Vamos, Miller! -¡Sr. Baxter!
Ay, lo siento. Parece un rinoceronte.
Un momento, es culpa mía y lo arreglaré yo.
Así.
Miller.
-Un momento, Sr. Baxter. -Sí.
-Miller, Miller, Miller. -No, tranquilo.
Ya lo tengo. Es que... Muy bien.
Miller.
-Voy a sacarlo ya. -Miller.
Ya sale, Sr. Baxter. Ya está.
Ya la tenemos, ¿eh? No ha costado mucho, ¿verdad?
¡Sr. Baxter!
¡Deje esos patines, Miller!
Vuelva aquí.
Oiga, Miller...
Miller, no tiene gracia.
¡Miller!
¡Deje eso, Miller! ¡Deje eso!
¡No entre en el departamento de porcelana!
No importa, Sr. Baxter. ¡No romperé nada!
Miller.
¡Lo siento, Sr. Baxter!
-Sr. Baxter. -¿Sí?
-Le doy mi preaviso de dos semanas. -Bien, entonces...
Fuera.
-Harvey. -¿Sí?
¿Dónde está tu sonrisa de ganador? Venga, a ver ese hoyuelo.
No, no valgo para nada, Lisa. No volveré a sonreír.
Harvey Miller, ¿qué modo de hablar es ése?
Es el único modo que conozco.
Oye, todos los grandes hombres han pasado malos momentos.
Conoces varios ejemplos.
Luego, cuando seas famoso, mirarás... Mirarás atrás y te reirás.
Ja, ja, ja.
Di que no valgo para nada.
Que te he defraudado.
-Venga. -Muy bien.
Harvey Miller, no vales para nada.
Me has defraudado.
Suena horrible cuando lo dices tú.
Ojalá estuviera aquí mi hermano Joe.
Tiene experiencia en los negocios y te ayudaría a encontrarte a ti mismo.
Ni siquiera me estoy buscando.
Sólo sé sobre golf.
Y ojalá pudiera olvidarlo.
-Eh. -¿Qué?
¿Por qué olvidarlo?
-¿Eh? -Enséñalo.
Con todo lo que sabes de golf, no te costaría abrir una escuela.
Puedes tolerar a las personas de una en una, ¿no?
Sí.
Oye, es una buena idea, Lisa.
Si alguna vez llego a algo,
serás la mujer que hay tras el hombre que hizo al hombre de detrás del arma
que amó a la mujer de detrás del hombre del arma...
Me he entusiasmado.
-Buenas noches, Harvey. -Buenas noches, Lisa.
Buenas noches, Lisa.
¿Sabes una cosa?
Lo primero que haré por la mañana es organizarme.
Buenas noches, Lisa.
Buenas noches, Harvey.
Mamá reservó la iglesia para febrero, pero puede aplazarlo de nuevo.
Quizá no debería...
Quizá no sea necesario. Cuando empiece en mi escuela...
-Es cierto, Harvey. -¡Ajá!
Buenas noches, Harvey.
Buenas noches.
Perdona.
Me he entusiasmado otra vez.
Muchas gracias, amigo.
No hagas mucho ruido. Para no despertar a mis padres.
Llevo años fuera de casa.
Eh.
Ésta es mi habitación.
Estás en mi cama.
Disculpa.
¡Eh!
Nos vemos esta noche, Lisa.
¡Mamá! ¡Papá!
¡Mamá! ¡Papá! ¡Lisa!
¡Joe! ¡Mamá!
¡Joe!
Joe, qué maravilloso que hayas vuelto.
¿Sabéis? Hay alguien en casa.
-Espera, voy a por mi fusil de arpón. -Venga, vamos...
-Estaba en mi cama. Parece un loco. -Ah, no, Joe.
No sé quién es.
Es éste.
-Es Harvey. -Es Harvey.
¿Harvey?
Como estabas fuera, alquilamos tu habitación, Joe.
-Sí. Es un buen chico. -Claro que sí.
Venga, preparemos a Joe algo de comer.
Sí, sí.
Harvey.
-Le he visto antes. -Buenas noches, Harvey.
A mí no.
Buenas noches, Lisa.
Lisa, ¿qué ha sido eso?
Será mejor que te acostumbres, Joe. Va a ser tu cuñado.
Muy bien.
¿Mi cuñado?
¿Quieres café?
-¿Café caliente de verdad? -Le entonará.
-¿Quién hace café mejor que mamá? -Nadie.
-Papá, a veces. -Aquí tienes, ya está.
Como nueva. Toma, pruébatela.
-Eso es. -Parece bien, mamá.
-¿Qué tal queda, papá? -Muy bien.
-¿Bien? -Muy bonita.
Mamá, qué bien que haya vuelto Joe, ¿eh?
Ahora que estás en casa, Joe, vamos a tirar todas estas mesas.
Papá, toma 5 dólares. Cómprate una pipa nueva.
Oh, Joe.
Pero mamá podría comprarse un vestido nuevo, ¿eh?
Por cierto, papá, ¿cómo se gana la vida Harvey?
Es un buen chico. Ahora no trabaja.
¿Lo ves?
Vamos a probar.
EL HlJO DE HARVEY MlLLER
EN 36 CLASES FÁClLES
Ahora, lleva el palo hacia atrás lentamente y con suavidad.
Deberías mirar abajo, Lisa.
Y ahora golpeas con fuerza y completas el movimiento.
¿Quieres mirar abajo, por favor?
Te lo demostraré, Lisa. Ponte ahí.
¡Diez mil dólares!
Eh.
¿Qué está pasando aquí? ¿Qué hacéis?
Harvey va a ser instructor de golf. Soy su primera alumna.
Harvey, éste es mi hermano, Joe.
-Hola, Joe. -Hola, Harvey.
-Oye, eres muy bueno. -Gracias.
-Es estupendo. -Sí, pero, ¿por qué enseñar?
¿Por qué no juegas? ¿Sueles leer la sección de deportes?
Puedes ganar mucho dinero en los torneos.
-Torneos, torneos. -Torneos.
No, no puedo jugar delante de la gente.
No, la gente le pone muy nervioso. Le hace vacilar.
Sí, vacilo muchísimo.
Pues has ganado todos esos trofeos, ¿no?
No, son de mi padre, Harvey Miller.
Fue un gran golfista.
-Y esto era de tu padre. -No. Son mis zapatitos de bebé.
-¿Los ganaste? -No, los llevaba puestos.
-¿Los llevabas? -Sí, nunca he ganado nada.
-Me pongo muy nervioso. -Harvey, no tendría que ser así.
Deberías relajarte.
-No dejes que te afecte. -No puedo evitarlo.
Hala.
¡Hala!
Tú también eres bueno, Joe.
¿Crees que me paso la vida en los billares?
Tienes un don, como mi padre.
Ganó 5.000 dólares en Pinehurst, 7.000 en Tam O'Shanter
y 20.000 en lnverness, y además
hay marcas deportivas que pagan por dar exhibiciones.
-Sigue. -Me falta el aliento.
Formaríais un buen equipo.
Sí, y dentro de dos semanas hay un torneo en Santa Barbara.
Podrías jugar tú y yo sería el caddy.
Hay un premio de 500 dólares.
Podríamos comprar muchos muebles.
Habría que prepararse muy, muy en serio.
Necesitas concentración.
Creo que tienes fiebre.
-Yo no soy jugador de golf. -Sólo tienes que practicar.
Eh, ¿qué pasa?
¡Voy a llamar a la policía y os haré pagar por esto!
Ya llega, ya llega.
¿Mamá?
¿Mamá? ¿Me coses un botón?
Harvey, date prisa con la tarta. Vamos.
-Oh. -Eh.
-¿Qué es esto? -Dice: "Bienvenido a casa, Joe. Amore"",
-Que significa... -Amor.
-Es italiano. ¿Cómo lo sabes? -Antes trabajaba aquí.
Llévate la tarta. ¡Dice que trabajaba aquí!
¿De regreso de tu gira triunfal, Joe?
Y esta vez es para quedarse.
Joe, cántale una canción a mamá como en los viejos tiempos.
Oh, no, mamá. No delante de toda esta gente.
¡Joe! Canta para tu madre.
En Nápoles, donde reina el amor
Cuando un chico conoce a una chica esto es lo que cantan
Cuando la luna se refleja en tus ojos como una enorme pizza
Eso es amore
Cuando el mundo parece brillar como si hubieras bebido demasiado
Eso es amore
Las campanillas harán ting-a-ling-a-ling ting-a-ling-a-ling
Y cantaréis ""Vita bella""
Bravo, Joe.
Los corazones harán tipi-tipi-tai tipi-tipi-tai
Como una alegre tarantella
Es un chico con suerte.
Cuando las estrellas te hagan babear como un plato de pasta fagiole
Eso es amore
Cuando bailes por la calle con una nube bajo los pies
Estás enamorado
Cuando camines en un sueño
Aunque sepas que no estás soñando, signora
Mamá.
Scuzza me pero, verás, en el viejo Nápoles
Eso es amore
¿ Y si besas a tu chica tras comer ajos y aceite?
¿ Eso es amore?
Eso es amore
Si la llamas preciosa aunque parezca un espagueti
¿ Eso es amore?
Eso es amore
-Las campanillas harán - Ting-a-ling-a-ling ting-a-ling-a-ling
-Y cantaréis ""Vita bella"" - Vita bella, Vita bella
-Los corazones harán - Tipi-tipi-tai tipi-tipi-tai
Como una alegre tarantella
Tarantella
Cuando las estrellas te hagan babear como un plato de pasta fagiole
Eso es amore
Eso es amore
Cuando bailes por la calle con una nube bajo los pies
-Estás enamorado -Estás enamorado
Cuando camines en un sueño
Aunque sepas que no estás soñando
Signore
Scuzza me pero, verás, en el viejo Nápoles
-Eso es amore -Eso es amore
Cantad todos.
Cuando la luna se refleja en tus ojos como una enorme pizza
-Eso es amore -Eso es amore
Cuando el mundo parece brillar como si hubieras bebido demasiado
-Eso es amore -Eso es amore
Cuando camines en un sueño
Aunque sepas que no estás soñando
Eh, signore,
Scuzza me pero, verás, en el viejo Nápoles
Eso es amore
Signore
Eso es amore
Oh, Joe.
¡Sentaos todos!
-Venga. -Se va a enfriar.
Comed, comed.
Tengo que anunciar algo importante.
Esta noche
es la más bonita de mi vida y la de mamá.
Como mi padre y como yo,
pronto habrá otro pescador en la familia.
Enhorabuena, mamá. ¿Se encuentra bien?
Oh, Harvey. Estás loco.
Vamos a tener de nuevo con nosotros
al segundo mejor pescador de toda California.
Mi hijo, Joe.
Pero anoche me puse a pensar:
el viejo barco no va a bastar para dos pescadores como nosotros.
Así que esta tarde he hablado con el Sr. Spezzato.
Y me enorgullece decir que me ha vendido el Santa Clara,
He hecho un buen negocio con tu padre, Joe.
¿Qué pasa, capitán? Sólo debemos 500 dólares.
¿Quinientos dólares? Pero, papá, ¿por qué no me lo preguntaste antes?
Pero has vuelto a casa.
Ya no recorres el país como un vagabundo.
Has venido a quedarte, ¿no?
Aunque así fuera, no quiero ser pescador.
Entonces, ¿qué quieres hacer?
Voy a jugar al golf.
¿Que va a jugar al golf?
¿Golf? ¿Qué es un golf?
¿Qué es un golf? O sea, ¿qué es el golf?
Le das a una bolita con un palo.
No quieres ser pescador, ¿eh?
¿Quieres darle a una bolita con un palo? ¿Por qué?
Se puede ganar mucho dinero.
Claro, papá. Si gano un par de torneos,
ganaré lo que no sacaría ni en diez años de pesca.
Seguro que no conoce a Ben Hogan.
Ganó 10.000 dólares en dos días en Pinehurst.
¿Quieres ganarte la vida dándole a una bolita con un palo?
El padre de Harvey ganó 20.000 dólares en lnverness.
Y Jimmy Thomson ganó 5.000 en Tam O'Shanter.
Ah, ganaron todo ese dinero, ¿eh? ¿Por hacer qué?
-Por darle a una bolita con un palo. -Harvey.
-Es lo que él ha dicho. -Pero él sabe cómo decirlo.
-Papá, Joe podría jugar bien al golf. -Si...
Ya me lo imagino.
Estamos en el campo de Pinehurst. Nos siguen mil personas.
Es el primer golpe del último hoyo. Le doy el palo a Joe.
Él va hacia la bola con indiferencia.
Calcula, toma impulso
y la pelota sale disparada.
¡Bola!
Luego le doy el niblick,
-¿Qué es un niblick? -Un palo más pequeño.
Y lleva la bola directamente al green,
Está a menos de 8 metros del hoyo.
Si mete esta bola, ganará a Hogan. Será el nuevo campeón.
Calcula, golpea, y la bola va derecha hacia el hoyo.
Llega al borde y empieza a girar
y girar y girar y girar...
-Pero no entra. -¿No entra?
Pero esperen. Es el turno de Hogan.
Golpea la bola, ésta toca la de Joe, ¡y la mete al hoyo!
-Ha entrado, ha entrado. Ganamos. -Claro que sí. Es mi hijo, ¿no?
Le llevan al estrado de los jueces
y le dan su trofeo. Es el nuevo campeón.
Luego le dan un cheche de 10.000 dólares.
-Bravo. -Lo cojo y,
papá, te doy algo de dinero para pagar el nuevo barco.
Le compro un abrigo de visón a mamá. Y vuestros hijos irán a Harvard.
Serán médicos.
¿Quieres matarme, Joe?
Basta por hoy, Joe.
TORNEO DE SANTA BARBARA PRlMER PREMlO 500 $
Hemos llegado, Joe. Entremos a inscribirnos.
Me parece bien.
Mira qué alfombra. Viven bien, ¿eh?
Ah, sí, mi padre me traía a estos sitios
cuando era niño. Decía que era importante hacer vida social.
Trata con la gente.
-Hola. -Hola.
-Hola. -Sus nombres, por favor.
Él es Joe Anthony, y yo soy Harvey Miller junior.
Joe Anthony. Sí, se registró desde San Francisco.
Ajá.
Pero no veo a ningún Harvey Miller junior.
No.
Es cierto. Joe es el jugador. Yo soy su caddy.
La caseta de los caddys es al lado.
-Ah, si. Gracias. -Un momento. Somos socios.
-Si él no se queda, yo tampoco. -No, Joe.
¿Me disculpan un momento?
Joe, no te preocupes por mí. Estaré bien.
Los caddys tenemos muy buen ambiente.
Tú tienes que estar aquí y yo allí. Ya estaremos juntos.
-Gracias, señor. -La caseta de los caddys es por ahí.
Ya lo ha dicho antes.
-Será mejor que le acompañe. -Créame. Estará bien.
Venga, le presentaré.
El Sr. Anthony, Bruce Reeber.
-¿Qué tal está? -Hola.
-Gaston Leron. -Encantado.
-Sidney Benthall. -Encantado.
Jonathan Preen y Harry Bell.
¿Cómo está?
-Yo soy Kathy Taylor. -Hola.
El Sr. Anthony es de San Francisco.
Entonces conocerá a Ted Kohler,
-de Kohler, Heisler y Dodge. -Pues no.
Claro que sí, si va al Club de Campo Bay City.
No.
-¿A qué club representa? -A ninguno.
Ya lo sé. Jugó en el Open de Phoenix, ¿verdad?
-No. -Anthony. Anthony. San Francisco.
-¿En qué negocio está su familia? -Pescado.
¿Lo importan o lo exportan?
-Lo pescamos. -Oh.
CASETA DE LOS CADDYS
Disculpen, quiero saber si podría...
Disculpen, quiero...
¡Disculpen!
Perdón.
Quiero saber si podría disponer de una taquilla.
Eres un gallito, ¿eh?
-¿Sí? -¿Sí?
Me hacen daño los palos,
pero no los insultos.
-¿Podría disponer de una taquilla? -Sí, por ahí, amigo.
-Gracias. Es usted un caballero. -Gracias.
Tenemos un pardillo. Vamos.
Mirad al flacucho.
-¿Está vivo? -¡Fuera de aquí!
-Muy bien. -No, no lo está.
Madre mía.
¡Bú!
¡Venga, fuera de aquí!
Vamos.
Hola, chicos.
Qué listillo.
Muy listo.
Jabón.
La toalla. La toalla.
La toalla. La toalla.
-Ni siquiera terminé. -Yo no empecé.
¿No había...?
Amigo, ¿tienes una toalla? Me han quitado la mía.
Gracias.
Los caddys de aquí son muy pequeñitos.
Se me ha metido jabón en los ojos.
No había agua para aclararme.
Es horrible que se te meta jabón
y no tener agua,
y estoy en...
-¡Joven! -Ya lo sé, es por ahí.
¡Qué chico! ¡Me encanta! Es...
Si nos acaban de sintonizar,
soy Tom Harmon
desde el Open de Santa Barbara, con Joe Anthony,,,
Otra vez, papá. Te dije que necesitamos una nueva radio.
Espera. La arreglaré. Siempre funciona.
Joe Anthony se acerca a la bola,
Su caddy se ha tumbado detrás de la bola,
Va a la bolsa
-y saca una escobilla, -Espera, Joe.
-Y limpia la trayectoria, -Tranquilo.
¿Harvey? ¿Quieres quitarte de en medio, Harv?
Anthony espera pacientemente,
Ahora está junto al hoyo y calcula,,,
A 60 centímetros a tu derecha. No te pongas nervioso.
Se acerca a la bola,
La golpea,
Allá va, Gira y gira,
Gira y gira ¡y entra!
¡Bien hecho, Joe!
Enhorabuena, amigo Anthony.
-Buen golpe, Joe. -Felicidades.
-¿Nos vemos en la fiesta, Kathy? -Allí estaré.
Sr. Anthony, ¿vendrá a la fiesta?
-Bueno... -¿No?
-Sí. -Eh, Joe, has estado absolutamente...
-Lo ha hecho estupendamente, señor. -Sí.
¿Quiere marcharse de aquí?
Muy bien. No quiero molestar, Joe,
así que nos vemos en el...
En casa.
-Creía que iba a decir motel. -Vale, adiós, Harvey.
Enhorabuena, Sr. Anthony.
-Felicidades. -Gracias.
-Una foto más, Joe. -Despliegue su encanto, Sr. Anthony.
Deles toda la fuerza de su personalidad.
Bien.
BlENVENlDO A CASA, CAMPEÓN
"Bienvenido a casa, campeón." ¿Para quién será eso?
Para Joe. Tenemos que celebrarlo, ¿no?
-¡Joe! Hola. -Hola.
-Qué bien huele. -Por supuesto.
Es como el que hace mamá. Me enseñó ella.
"Para Joe." ¿Qué es esto?
Ábrelo, Joe.
-Una gorra nueva. -No, era la de mi padre.
-Pero ahora es tuya. -Gracias.
Pruébatela.
-Te queda como un guante. -Así es. Gracias, Harvey.
De nada. Y hay algo más.
Quiero que tengas esto. Lo ganó mi padre en lnverness.
Ya conoces el dicho: "dinero llama a dinero".
-Quizá las copas llamen a las copas. -Gracias.
De nada.
-Pero hay una fiesta... -Sí, es como una fiesta, Joe,
y he hecho la pasta que te gusta tanto.
No deberías haberte molestado tanto.
No importa, Joe.
Un hombre bajo presión debe disfrutar de lo que le gusta.
Y además es bueno para el estómago.
Luego tomaremos un poco
de ese maravilloso helado de chocolate, y a la cama.
Sí, pero Kathy Taylor me ha invitado al baile del club.
¿Kathy Taylor?
Kathy Taylor.
Ah, sí, aquella chica tan agradable del club de campo.
¡No! No puedes ir, Joe. Estás entrenándote.
Pues los demás asistirán.
Bueno, Joe, se supone que soy tu entrenador, ¿no?
Sí.
Y debería ser yo quien dijera si puedes ir o no.
Claro.
Yo no haría nada que comprometiera nuestras posibilidades.
Te temblarán las piernas de tanto bailar.
Tienes razón. Descansaré tras cada baile.
Eso es el doble de cansado.
Harvey, vuelve pronto a casa.
-¿A las 23:00? -De acuerdo.
-¿Palabra de explorador? -Ajá.
Si no lo haces, ¿puedo ir a buscarte
-y traerte a casa? -Palabra de explorador.
Bien.
Oye, Harvey. Siento todo esto.
Ah, no importa.
¿Qué más da, Joe?
Sólo tengo que quitar un plato.
De todos modos, te sentará bien relajarte.
Pásalo bien.
-Pero no olvides tu promesa. -A las 23:00.
-Bien. Adiós. -Adiós.
Disculpen.
-Hola. -Hola.
¿No se acuerda de mí? Soy Kathy Taylor.
La recepcionista. De la dirección del campo.
Ah, sí. Buenas tardes.
Mejor me marcho. No llevo la ropa adecuada.
Está estupendamente.
¿Qué más da que haya olvidado traer su esmoquin?
Se quedó en Kansas City.
-Le enseñaré la papeleta de empeño. -Le creo.
-¿Bailamos? -Sólo si llevo yo.
Puede hacerlo.
Buenas tardes.
¿Qué pasa?
Me preocupa el esmoquin que dejó en Kansas City,
esperando en vano su regreso.
No le dé importancia.
Lo llevaba cuando era camarero cantante.
Está lleno de manchas de cerveza.
Y de maquillaje. Y seguro que de lágrimas.
Alguna pobre chica espera en vano su regreso.
Que sea en plural. Chicas.
Ya empezamos.
La sutil técnica femenina. ¿"Está comprometido o no"?
Vale, no le gusta mi técnica. ¿Cuál es la suya?
-¿Preparada? -Sí.
Primer paso: ¿tomamos un poco el aire?
Claro.
Me preocupa el paso número dos.
Paso numero dos: él canta para ella.
Bueno.
Voy a prepararme.
-¿Me cogerá si me desmayo? -Se lo prometo.
Eres la adecuada
Sí, la adecuada
Nunca antes he estado tan seguro
de alguien
Eres la primera
y la última
Eres la única
y no habrá nadie más
Eres la estrella
Que siempre me pareció lejana
Pero aquí estás, cariño
Ante todo el mundo
Y si me quieres
dímelo
Porque sé que eres la adecuada
para mí
Eres la estrella
Que siempre me pareció lejana
Pero aquí estás, cariño
Ante todo el mundo
Y si me quieres
dímelo
Porque sé
que eres la adecuada
La adecuada
Para mí
Sé que eres la adecuada
para mí
Ya pasan de las 23:00.
Joe.
Pero Joe, si te ve así el Comité de Disciplina...
Vamos, entra.
Vamos, Joe. No puedes dormir vestido.
¿Cómo has podido hacerlo?
Mañana se juega la segunda vuelta.
No te preocupes por mí, saldré a luchar.
Estás tan borracho que ni siquiera sabes que eres golfista.
Oye, si lo que quieres es golf, vale,
pero deja de reñirme, Emma.
¿Emma? Soy Harvey.
Hola, Harvey.
Vaya, creía que eras Emma.
-¿Y quién eres tú? -El marido de Emma.
-Ah. -Pero no se lo digas.
No. ¿Dónde vives?
Harvey, amigo mío, si te lo digo, ¿prometes no llevarme?
-No. -Bien. Vivo ahí al lado.
-Venga, vamos. -Oye, Harvey, insisto...
¿Quieres hacer el favor? Así. Con cuidado.
Coge los pantalones y los zapatos.
Con cuidado. Vamos.
Hola, Emma.
No sé dónde has estado,
pero al menos llegas a casa con el primer premio.
Joe.
Cántala otra vez. ¿Hacemos otro coro?
-Otra vez. -Más. Cántala otra vez.
No hay ni una nube
El sol es perfecto
El mundo es un ramillete de colores
Es una mañana maravillosa y dan ganas de silbar
Qué dulce es la vida
Tanto como la hacemos nosotros
Así que gorjea
Y oye cómo contesta el petirrojo
Esta despreocupación
Vívela ahora que puedes
-Harvey. -Joe, son más de las 23:00.
- ¿Y qué? -¡ Lo prometiste, Joe!
¿Qué es lo que prometí?
Que llegarías a casa a las 23:00.
-¡Y ya ha pasado la hora! -Harvey, estoy cantando una canción.
Lo siento, Joe. Pero dijiste que vendrías a casa.
Paren la música. Párenla.
Despídete de todos.
Buenas noches a todos. Buenas noches.
-Buenas noches a todos. -¡Harvey!
Buenas noches...
Es usted un maleducado, señor. ¿De qué se ríe?
-De ti. -Pues no lo haga.
Algún día puede que tenga un hijo.
¿Qué te pasa, Harvey? No deberías gritar a estas personas.
¡Están en su ambiente y tú no!
¿Sí? Pues no deberían reírse,
porque sólo intento cuidarte.
Te lo agradezco, Harvey, pero debo terminar de cantar.
-No podemos ser maleducados e irnos. -Lo harías si quisieras.
Música.
Eh, eh, ¿qué haces? No tires. Suéltame.
Es el día más musical y primaveral
No hay ni una nube
El sol es perfecto
El mundo es un ramillete de colores
Es una mañana maravillosa y dan ganas de silbar
Qué dulce es la vida
Tanto como la hacemos nosotros
Así que gorjea
Y oye cómo contesta el petirrojo
Esta despreocupación
Vívela ahora que puedes
Hoy es el día más bonito, perfecto y divertido
Es una mañana maravillosa y dan ganas de silbar
Qué hermosa mañana Qué hermosa mañana
Es una mañana maravillosa y dan ganas de silbar
Soy Tom Harmon retransmitiendo la vuelta final
del Open de Santa Barbara,
Bell se acerca ahora al green,
Golpea,
Es un golpe largo y alto, precioso,
Cae a poco más de un metro del banderín,
Un golpe más y la mete, y ahí acabará todo.
No lo creas, Joe.
Necesitas un poco de valor y la cabeza fría.
-Ve y demuéstralo. -Puedes hacerlo, campeón.
Anthony, te toca.
Espera, Joe.
Vamos, Anthony, estás retrasando la partida.
-Eh, chico. Eso no está permitido. -Discúlpeme, señor.
"En al caso de que una rama amenace la vista del participante,
"dicha rama se puede eliminar." Eliminada.
Regla creada por Jock MacRae
el 23 de agosto de 1886, en lnverness, Escocia.
-¿Existe esa regla? -Por supuesto que sí.
Ahora, ¿nos disculpa, por favor?
Por favor.
-Harvey, ¿existe esa regla? -No lo sé.
Adelante, Joe.
Es el turno de Joe Anthony, un golpe muy difícil.
Apunta el golpe, Y lanza,
Es un precioso lanzamiento alto, La pelota va rodando,
Y entra, ¡Está en el hoyo!
¡Bien hecho, Joe!
Como ganador del torneo, queda invitado a competir
por el premio de 10.000 dólares
que tendrá lugar en Monterey dentro de dos semanas.
-Buena suerte. -Muchas gracias.
Buena suerte, Joe.
-Gracias. -Buena suerte.
Gracias.
Hasta entonces, puedes venir a mi casa de Carmel.
-¿Aceptas? -Sí.
Y en último lugar, pero no menos importante,
-el cheque de 500 dólares del club. -Gracias.
¡Bravo! 500 dólares. Todo pagado.
Desde hace 10 años, es costumbre que el ganador
entregue el cheque a nuestro fondo de caridad.
Sé que el Sr. Anthony insistirá en seguir esta noble tradición.
-Por supuesto. -Gracias en nombre de todos.
Cuando metiste la bola, Joe, fue de lo más emocionante.
Mi padre no lo hubiera hecho mejor.
No fue nada. De verdad.
¿Pero qué hará la caridad por los 500 dólares que debe mi padre
por el nuevo barco? Y además, ¿de qué vamos a comer?
Joe, lo importante no es el dinero,
sino el hecho de que ahora estás encaminado.
Claro que lo estoy.
Ahora podemos jugar en el torneo,
y esos 10.000 dólares nos los podremos quedar.
-¿Joe Anthony? -Sí.
Firme aquí, por favor.
¿Ves? Ya te piden autógrafos.
¿Qué es esto?
De parte de la asociación de hombres de negocios de Santa Barbara.
Mira.
-Joe, mira estas pelotas de golf. -Míralas tú.
Fíjate en este traje.
-Da una buena propina a esos chicos. -Toma. Quédate con ella.
-Y muchas gracias por las molestias. -Gracias por el regalo.
Listillo.
Anthony, eres un perro viejo, ¿eh?
¿Ves, Joe, lo que el golf puede hacer por ti?
En San Francisco podemos vivir en casa
y practicar con todas estas pelotas.
Tenemos que mejorar el juego corto.
No puedes contar siempre con la suerte.
-¿Qué quieres decir con eso? -Perdona.
¿Suerte?
"Travelwell Deluxe." Ya tengo ganas de viajar.
-Harv. -Ah, sí.
Y por cierto, no voy a San Francisco.
¿No vas a casa?
Practicaré todos los días. El club de campo está cerca.
-¿Cerca de qué? -De la casa de Kathy Taylor en Carmel.
Joe, no podemos coger vacaciones. Nos jugamos nuestro futuro.
-Acabo de ganar un torneo, ¿no? -Sí, pero no contra Hogan o Snead,
y te enfrentarás a ellos en Monterey.
Oye, Harvey, nunca había conocido a una Kathy Taylor, y me gusta.
Soy humano.
Muy bien. Iremos a su casa.
Pero recuerda, Joe, tienes que practicar cada día.
Harvey, uno de nosotros debe ir a casa a contar a la familia cómo nos va.
Joe, San Francisco no cae de camino para ir a Carmel.
Tendremos que...
Supongo que tienes razón.
Uno de nosotros debe ir a casa a contar a la familia cómo nos va.
Nos vemos en Monterey, en la ronda de clasificación.
Vale, coge los palos y yo daré recuerdos a tus padres.
Llévate las demás.
-Ah, ésa es Kathy. -Pues parece que tiene catarro.
-Bueno, hasta dentro de una semana. -Vale.
Para ti.
Gracias.
Manda el resto de mis cosas a casa, ¿eh?
-Vale. -Adiós.
-Adiós. -Hola, Kathy.
-Vamos, campeón. -Ahora mismo voy.
Bueno, vamos.
¿Qué te parece? Por poco me voy sin darle dinero a mi caddy.
Sabía que cambiarías de idea. Seguimos siendo compañeros.
Claro que sí. ¿Cuánto dinero tenemos?
Ah.
Tenemos 10, 20, 30, 35...
-Treinta y seis dólares con cincuenta. -Nadamos en pasta.
-¿De dónde sale esto? -Del fondo de los caddys.
Pero gasté 3,69 en hacerte la fiesta.
Oye, Harvey. No puedo ir sin dinero. Me quedo con los 30 dólares
y tú con el resto, para la comida y el autobús.
No me des las gracias. Estás en tu derecho. Que lo pases bien.
-Joe... -No me lo agradezcas. Diviértete.
-Adiós. -Adiós.
Kathy, ¿esto es Carmel o lndianapolis?
¿Qué diría tu madre si te viera conducir así?
-No lo sé. Pregúntaselo tú. -Hola, querida.
Hola, mamá. Saluda a Joe Anthony.
-Hola, Joe Anthony. -Hola, mamá.
Ah, no. No me llames así.
Me llamo Grace y me quito años.
-Hola, Grace. -Hola.
Joe acaba de ganar el torneo.
Me alegro por él. Qué maravilla. Venga.
¿No podéis callaros, cerdos?
Ésta es la finca de los Taylor.
Un momento. Voy a coger mis cosas.
Gracias, señor granjero.
¡Joey!
¡Joey!
¡Joey!
¡Joey! ¡Joey!
¡Joey!
Hola. Hola, perritos.
Soy pobre y estoy flacucho.
Dejadme en paz. Ni siquiera tengo buen sabor.
¿De qué te quejas?
Éste es tu lugar. Eres un animal. Yo soy un humano.
Y tengo hambre.
No seas egoísta.
No quiero quitarte el heno. Todo para ti.
Pero ¿puedo comerme una zanahoria?
Gracias. Eres muy amable.
¿No te apetecen unos huevos revueltos?
No tienes nada en el plato.
Bueno, no podría...
¿Sí, Lisa?
¡Las 8:30! Gracias por despertarme, Rodney.
Tengo que llevarle los palos a Joe enseguida.
Buenos días.
Gracias de nuevo, Rodney. Hasta pronto.
Vigila mis cosas, ¿eh? Gracias.
Ay, ¿cómo voy a salir de aquí?
Hola, encantado. Busco al Sr. Anthony.
Olvidó sus palos. Se los traigo para que pueda practicar.
El Sr. Anthony pasea en bicicleta con la Srta. Taylor.
Yo se los daré.
No, quería ver... Es que...
Perritos buenos.
Hola, perritos. No soy el mismo.
Si no me creéis, podéis... Olfateadme.
El tío al que buscáis está aquí dentro.
¡Eh! ¿Qué pasa ahí?
No deberíais estar con un invitado.
Venid conmigo.
Casi no puedo con mi plato.
Olvidaos todos de vuestras dietas.
Comida.
Comida.
-Buenos días, Sr... -Buenos días. Preciosa mañana.
Maravillosa. La mejor hora para levantarse
-es por la mañana, ¿no? -¿Va a desayunar, señor?
¡Claro! O sea, sí, probaré algo.
-¿Qué puedo servirle, señor? -Las salchichas están bien.
Maravilloso.
Y jamón. Es estupendo por la mañana.
Y huevos para acompañar. Nada como los huevos por la mañana.
Y un bollito dulce. Son muy nutritivos. El beicon es una maravilla.
Sí, estupendo. Muy bien. ¿Otro más para el camino?
Otro más.
Ah, las chuletas de cordero son muy nutritivas por la mañana.
Ya cojo yo eso.
Oh, panecillos.
Panecillos.
Panecillos pequeñitos. Me encantan. Tan chiquitines.
Pero falta algo. Frío. Algo más caliente.
No, frío. Caliente.
¡Eso es! Arenques. Me encantan.
-¿Patatas, señor? -¿Patatas?
-¿Quiere que engorde? -Perdón, señor.
-No importa. -Gracias.
-¿Empezamos de nuevo? -Oh, no.
No. Voy a por platos calientes.
¿Platos calientes? Esperaré.
Estaré esperando.
Tiene buen apetito.
-Encantado de conocerle. -Hola.
Ayer, con los nervios de la llegada,
-creo que no nos presentaron. -Gracias.
Aunque su cara me suena.
Me llamo Benthall, Sidney Benthall.
Yo Miller. Harvey Miller junior.
Le presento a la Srta. Carlton y a la Srta. Kennedy.
-Srta. Carlton, Srta. Kennedy. -Sr. Miller.
-Encantado. -Ah, no, éste es el Sr. Leron.
-Es un placer conocerle. Un placer. -Le he visto en alguna parte.
-Pues nunca he estado allí. -En el baile del torneo de golf.
-En Santa Barbara. -¿Santa Barbara?
Tienes razón, fue en Santa Barbara.
-No puede haber sido allí. -¿Y quién es usted?
-¿Que quién soy? -¿De dónde es?
¿Que de dónde soy?
Caballeros, de Miami a Londres,
de Londres a Boston,
se me conoce como "el alegre continental".
Continente, continente, continental
Todo ha sido accidental
Mi familia tiene riquezas
Pantalones de terciopelo
Corbatas blancas, chaqués y sombreros de copa
Sombreros de copa, sombreros de copa sombreros de copa
Y desayunan en la cama con polainas
La vida es un aburrimiento
Beber cócteles y tomar el té a las cuatro
Huy, fidel-di-di
Yo los bebo si son gratis
Mi árbol genealógico
Es un tesoro para mí
Es un árbol robusto del que yo crecí
Del que yo crecí, del que yo crecí del que yo crecí
Es el mismo árbol del que colgaron al abuelo
Aunque no puedo pagar la renta
Yo soy el alegre continental
Hola, ho, hum
Soy una miguita de la alta sociedad
C"est la vie
Eso es francés y no significa nada para mí
Mi vieja finca familiar
Es grande y tranquila
Si pasan por ahí, entren a mirar
Entren a mirar, entren a mirar entren a mirar
Está en la Calle Flatbush en Brooklyn
Soy un poco temperamental
Y a veces perjudicial
Mi dinero es familiar
Mi actitud es mental
Y mi paladar es dental
Yo soy el alegre continental
-Harvey, ¿qué haces aquí? -Nadar a braza.
-No aprendí a nadar a crawl, -Sal de ahí.
Ahora sé quien eres.
-Eres... -Soy su caddy.
¿Un caddy? Lo siento mucho.
Deberías estar en San Francisco.
¿No sabes que estas personas están invitadas?
Considérate invitado. Me alegro de que hayas venido.
-Gracias. -Puede sernos de utilidad.
-¿Verdad, mamá? -Por supuesto.
Así puedes ganar algo de dinero hasta que empiece el torneo.
Charles, con tantos invitados necesitaremos ayuda.
Charles se ocupará de ti.
No lo entienden. Joe y yo...
Creo que la Sra. Taylor es muy amable.
-Pero, Joe, tenemos que practicar. -Eres muy concienzudo, Harvey,
-pero no exageres. -Vamos, chico.
Ve, chico.
-Es un buen chico. -Por supuesto.
Escuchad lo que dice Harvey en su carta.
Dice: "Joe ganó en Santa Barbara
"y pronto jugaremos en el torneo de Monterey por 10.000 dólares".
-¿Quién dice que ganará? -Lo digo yo.
No le creo. ¡Quiero mi dinero!
Espere, Sr. Spezzato.
-Voy a llamar a Harvey por teléfono. -Buena idea, Lisa.
¿Quiere tomar algo, señora?
¿Por qué no prueba uno de éstos? Son muy buenos. Acabo de tomar uno.
Puede coger un puñado, señora.
Falta al menos media hora para la cena.
No sé cómo se llenan con sándwiches tan pequeños.
-¿Quiere uno? -No, gracias.
No, gracias.
Llamada para el Sr. Harvey Miller junior.
Soy yo. ¿Quiere pasar esta bandeja?
Gracias. Y cuidado con el de la barba.
Ya ha repetido. Que cojan los de apio. No los quiere nadie.
-No puedes usar ese teléfono. -¿Diga? Pues funciona.
¡Hola, Lisa! ¿Cómo estás?
Tendrás que hablar más alto, cariño, tenemos una fiesta.
El Sr. Spezzato está aquí, y está preocupado por su dinero.
O le pagamos sus 500 dólares o nos quita el restaurante.
¿Hola? ¿Sr. Spezzato?
Joe va a ganar seguro. Eso está hecho.
-Claro que está en forma. -¿Quieres darme ese teléfono?
Lisa,
esta llamada está SCUB.
¿SCUB?
S-C-U-B.
Sellada con un beso.
Dámelo. Coge esto y ve al salón.
Qué desagradable es usted.
Salud.
Faltan 68 horas y media para cierto torneo.
-Me llevaré su vaso, señor. -¿Crees que es un lavafrutas?
Perdón, señor, creí que estaba vacío.
Le traeré un nuevo lavafrutas.
-Hay mucha presión. -Pues relájate.
¿Un sándwich, señor? Le sentará mejor que una copa.
-Tiene vitaminas. -Prefiero la copa.
-Se ha acabado la ginebra, señor. -Es imposible. Hay mucha.
Pero ¿usted qué...? Sí, tenemos...
-¿Es uno de los criados habituales? -Es mi caddy, Sr. Taylor.
-Kathy le ha dado un empleo temporal. -¿Un caddy?
Ah, usted es el ganador del torneo de Santa Barbara.
Grace me ha hablado de eso.
Por la suerte.
Gracias.
Lo siento. Tiene la copa vacía. Llamaré a Charles.
Deje aquí la bandeja, Charles.
Llevo mucho tiempo sin jugar. Tenía una marca del 90 %.
-¿Quiere un cigarrillo? -Gracias.
Tenga fuego.
-Llené la copa, ¿no, Kathy? -Sí.
-Dejé ahí la bandeja, ¿no? -Sí.
-Ya lo llevo yo, Jane. -Muy bien.
-¿Marisco, señora? -Hola, Charlie.
¡ldiota! ¡Está helado!
¡Tranquila!
Eres un chico muy torpe.
Me matas de risa. Me ha encantado... Lo de la bandeja...
-Ay, no ponga esa cara. -Harvey.
-Harvey, sal de aquí. Estás borracho. -Qué raro, Joe.
Siempre que bebes, crees que los demás están borrachos.
Si hubieras ido a San Francisco como te dije,
-no me hubiera pasado esto. -Pido disculpas a todos.
-Sé que te he avergonzado. -Por supuesto que sí.
Pues diles que no soy un criado.
Soy tu amigo, Joe. Tu compañero. Y voy a ser tu cuñado.
-¿Su cuñado? -Por supuesto.
Por eso quiero protegerle.
Por eso quiero que gane el torneo.
-Por Lisa. -¿Lisa?
Claro.
Oye, Joe. Lisa ha llamado por teléfono
y te manda un beso.
-¿He hablado de más? -Justo a tiempo.
Charles... Charles, anuncie la cena enseguida, por favor.
La cena está servida.
Espero que haya salchichas. Me voy a encargar de...
-La cena está servida. ¡Dense prisa! -Oh, no. Oh, no.
Vamos, que se enfría. Venga. El último lava los platos.
-No puedo con esto. -Vamos. Se va a enfriar todo
-y se quedarán sin comer. -¿Qué voy a hacer?
-¡Dense prisa! -Perderé mi empleo.
-Hola, Charlie. -¿Quieres marcharte de aquí?
Venga, fuera.
Por Dios.
Oye, cariño. Le dije que no viniera.
Harvey ha confundido las cosas.
Va a ser tu cuñado, ¿no?
Sí, claro.
¿Y Lisa será la bonita novia?
Sí, pero no tienes que...
En lo que a mí respecta no ha confundido nada.
Tu fe en mí es conmovedora. Gracias.
Pasa, Joe.
¿Harvey?
Ah, hola, Srta. Taylor.
-No debería haberse molestado. -Toma esto.
Gracias.
Y luego esto.
-Gracias. -¿Qué es todo eso?
Ya he causado bastantes problemas, Srta. Taylor.
No es culpa tuya, Harvey.
Espero que Joe y Lisa sean muy felices juntos.
Lo serán. Ella le quiere mucho.
Siempre dice: "Mi hermano esto" y "mi hermano lo otro".
Nunca le había visto como un tipo fraternal.
Lo vería si fuera su hermana, como Lisa.
-¿Su hermana? ¿Joe es su hermana? -No, Joe es su hermano.
-Lo ha entendido mal, Srta. Taylor. -Mi querido cuñado.
¿Charles? ¿Dónde está el Sr. Anthony?
¿Está seguro?
Gracias.
-Joe se ha marchado. -¿Se ha marchado?
-Sí. -No puede ser.
¿Y el torneo? ¿Qué vamos a hacer?
Le ayudaré a encontrarlo, Harvey. Haremos lo que sea necesario.
Gracias. ¿Va hacia San Francisco?
-¿Se llama Joe Anthony? -Sí, ¿qué pasa?
A ver qué lleva en esa bolsa.
¿Qué hace? Eso es mío.
"Open de lnverness. Ganador: Harvey Miller."
-Creía que se llamaba Anthony. -Así es. Fue un regalo.
Ésta bolsa es mía y ésta es mi ropa.
-Esta gorra no es mía. -Ya se ve. Venga, sube.
Pasen, por favor.
Aquí está, señorita. Le encontramos. Llevaba la maleta del Sr. Miller.
Sí.
Kathy, ¿quieres decirles la verdad?
Será mejor que hablen con el primo Harvey.
¡Primo Harvey!
Sí, Kathy, querida. Ya bajo.
Ah, tenemos visita. Qué agradable.
Scotland Yard. Veo que han atrapado a este alocado.
Magnífico. Magnífico.
Cielo santo. Es Joe, el jardinero.
Siento molestarle, Sr. Miller, pero dijo que esta bolsa era suya.
Qué cosa más ridícula.
Vigílenle. Vigílenle.
No es mal chico, agente. Sólo travieso.
No creo que el primo Harvey presente una denuncia,
¿no, primo Harvey?
Mientras no me dé problemas.
-Pienso darte muchos. -¿Lleva su arma?
No le quite ojo.
Compórtese, joven,
o estos amables agentes le meterán en la cárcel.
Ya pueden irse, caballeros.
Déjenle aquí y yo le daré una buena regañina.
-Bueno, no sé... -No importa,
mándeme una docena de entradas del baile de la policía.
-Gracias, Sr. Miller. -De nada. Ánimo, ánimo.
Magnífico.
¡Socorro!
-¿Qué pasa? -¿Qué ocurre?
Buenas noches.
-Que sean dos docenas de entradas. -Gracias, señor.
-De nada. Buenas noches. -Buenas noches.
-Joe, si te vieras la cara. -Qué graciosa.
-Ya te has divertido, ¿puedo irme? -Espera, Joe. Todo está aclarado.
Kathy sabe que soy yo quien se va a casar con Lisa y no tú.
-Todos contentos. Voy a por tus palos. -Lo siento mucho.
-Fue un malentendido. -Claro.
Los vas a necesitar.
¿Para qué los quiero en un barco de pesca?
-No te he contado la mala noticia. -No.
El Sr. Spezzato le quitará el restaurante a mamá
y el barco a papá si no le pagamos los 500 dólares.
Tenemos que ganar los 10.000.
Lo haré yo.
Espera, Joe. Somos un equipo.
Lo éramos. No te acerques a mí.
Joe.
Creía que se necesitaban al menos dos personas para formar un equipo.
Yo también lo creía.
¿Se puede romper un equipo sólo con marcharse?
Lo siento mucho, Harvey.
Vaya, si es el pequeño autoestopista.
Ahora robas bolsas de golf.
-Oh, no. Otra vez no. -Muy bien, chorizo.
Señoras y señores,
bienvenidos al Torneo de Monterey.
No le veo por ningún lado, Harvey.
En la primera tanda,
el campeón del Open de Los Ángeles,
"Caballo Ligero" Harry Cooper.
Aviso urgente para la Srta. Kathy Taylor.
Srta. Kathy Taylor, vaya al teléfono del club.
-¿La Srta. Taylor? -Soy yo.
-La llaman. -Diga. Sí, soy Kathy Taylor.
Tú eres Kathy Taylor, yo soy Joe Anthony y estoy entre rejas.
-¡Joe! -¿Joe?
-Está en la cárcel. -¡En la cárcel!
¡Joe, Joe! ¡Oh!
¡Silencio, por favor!
Escucha, si es otra de tus bromas, no tiene gracia.
Díselo a ellos.
Sí, señora.
Sí, señora.
-Entiendo. Lo siento. -Lo siente.
Deprisa.
-Pueden traerle en 15 minutos. -Sale en la siguiente tanda.
No llegará a tiempo. Le descalificarán.
-¿Le descalificarán? -En el tee de salida,
¡Sammy Snead, "el Explosivo"!
En el tee,,,
Ojalá pudiéramos hacer algo para retrasarlos.
Jimmy Thomson.
¿Y si me desmayara o me diera un ataque junto al tee?
No serviría. No conoce a los golfistas profesionales.
Son como asesinos. Jugarían por encima de su cadáver.
Eso me da una idea.
Eh, señor. Disculpe.
-Sr. Thomson, ¿es ésta su pelota? -Sí.
-Es pequeña. Va contra el reglamento. -No puede ser. Acabo de comprarla.
Ah.
-¿Tiene una navaja? -No.
No. ¿Y usted? ¿Tiene una navaja?
-Sí. -¿Me la presta?
¿Puede abrirla, por favor? Ábrala.
Me gustaría examinarla. Muchas gracias.
Se hace tarde, ¿eh?
Pone.3962. Perfecta. Aquí tiene, Sr. Thomson.
Láncela.
-¿Viene con usted? -Pensé que venía con usted.
¿Con quién viene?
-Con usted. -¡Fuera del tee de salida!
Una pelota, por favor.
-Nada de tonterías en mi lanzamiento. -Claro que no, Ben.
En el tee de salida, Ben Hogan "el Pendenciero".
-Aquí está, Srta. Taylor. -Gracias.
-Joe, me alegro de que estés bien. -¿Puedo coger mis palos?
-Claro. -En el tee,
Joe Anthony de San Francisco.
-Soy Joe Anthony. -Llega justo a tiempo.
-Le toca ir al tee, -¿Me facilitan un caddy?
Seguro que le han asignado uno.
-Hola. -Oiga, no quiero...
No quiere demorar el inicio del torneo,
así que empezaremos enseguida. ¿Nos disculpa, por favor?
Tenemos trabajo que hacer. ¿Nos hace el favor?
-Muchas gracias. -Oye, Harvey, ¿quieres...?
Sí, he examinado el campo, señor.
Hay una trayectoria muy estrecha
y sugiero que empecemos con una madera del tres.
-Dame el driver, -Sí, aquí tienes.
Lo siento, es tu ropa sucia del motel.
-No tenía dónde ponerla. -Dame una pelota, Harvey.
-No tengo. -¿Por qué no miras en el bolsillo?
Toma. Perdona, Joe.
Silencio. No tiene gracia.
-Necesitas un hierro del ocho, Joe. -No quiero un hierro del ocho.
-Deberías hacerle caso, Joe. -¿Quieres darme el hierro del seis?
-Harvey, éste es el hierro del ocho. -¡Es el que tienes que usar!
¡Dame el hierro del seis!
Te equivocas, Joe.
-No es el que tienes que... -Un alboroto más, Sr. Anthony,
y me veré obligado a descalificarle.
Lo siento. Ha sido por mi culpa. No haré más ruido.
Asegúrese de que así sea.
¡La Cofradía de Pescadores! Sólo les falta traer el muelle.
Diez mil dólares.
Mira, mamá, ahí están Harvey y Joe. Salúdales.
Joe, venimos desde San Francisco para verte ganar.
Papá, ¿por qué has entrado al campo con el coche?
Había un letrero que decía "Entrada al campo". Y entré.
Anthony, se lo advertí. ¡Queda descalificado!
Oh, no, espere, por favor.
Joe tiene que jugar o perderemos el Mama Mia
y el restaurante de mamá Anthony. No puede descalificar a Joe.
No puede echar a mi Joe de la partida.
No jugarán sin Joe.
Vamos. Moveremos los vehículos nosotros.
¡No van a mover nada! ¡Queremos ver jugar a nuestro Joe!
-Harry, llama a la policía. -Pues llámela, jefecillo.
-Y ahora salgan del campo. -Eh, no me empuje.
No dejará que descalifiquen a Joe, ¿verdad, Sr. Hogan?
Lo siento, pero eso depende de la directiva.
Ah, pues si Joe no juega,
no juega nadie. Vamos, mamá.
Oiga, ya hemos tenido bastante...
-¡No peguen a nuestro Harvey! -Señora, por favor.
-Mamá, vamos al coche. -Pero, ¿dónde está papá?
¡Papá! ¡Papá!
Esto no tiene gracia.
Es una locura que pierdan el tiempo con el golf.
Ya hemos tenido bastante...
Tendrían un gran futuro en el espectáculo.
-¿En el espectáculo? -¡Vamos!
Tome, tenga mi tarjeta, llámeme.
Bien, vamos. Salgamos de aquí.
Joe.
¡Joe, lo logré!
Joe, no me da miedo la gente. Lo logré, Joe.
Agentes, han sido esos dos.
-¡Vamos! -No tengo miedo.
¡Ellos han hecho esto!
Espera, Joe. ¡Espera!
RESTAURANTE MAMÁ ANTHONY CENAS DE ESPAGUETlS
PROCEDENTES DE LOS DlSTURBlOS DE MONTEREY, EN DlRECTO
Joe Anthony y Harvey Miller TERCERA SEMANA
Me matan de risa.
Me gusta cómo me siento con la mujer que adoro
Sí, me gusta esta sensación que nunca antes había sentido
Pero si dices que también te gusta me gustará aún más
Hay muchos pequeños placeres con los que siempre sueño
Pues se necesitan muchos
para crear
un gran amor,
¿Qué haría sin ti? ¿Qué haría yo, chico?
¿Qué haría sin ti? ¿Qué haría yo?
Si necesito un socio, ése eres tú
Ahí estaré cuando empiece el espectáculo
-Me preocupo por ti -Y yo por ti
Desde California a Kalamazoo
¿Qué haré sin ti cuando no estés?
-Cuando no estés, cuando no estés -Cuando no estés, cuando no estés
Oh, ¿Qué haría sin ti? ¿Qué haría yo?
Venga, chicos. El tren sale en diez minutos.
Subid a cambiaros.
-Ya tengo mi historia. -Magnífico. Gracias.
-Adiós. -Adiós a todos.
-Venga, chicos, al tren. -Recoged las llaves a la entrada.
Os espera una actuación difícil.
Venga, Joe, no hay tiempo. Vamos a perder el tren.
-Lisa y Kathy nos esperan abajo. -¿Cómo os llamáis?
-Yo soy Dean Martin. -Y yo Jerry Lewis. Martin y Lewis.
Eh, cierra la puerta. Estoy como vine al mundo.
-¿Qué le pasa? -No lo sé.
-Has estado maravilloso. -¿De verdad?
¿Y yo?
También, Joe. Maravilloso.
-¿Joe? -Ése soy yo.
-¿Harvey? -Ése soy yo.
Vaya suerte tienen esos tíos.
Sí, y la nuestra es bastante mala, ¿eh, Dean?
Sí, Jer.
FIN
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