All language subtitles for Extramuros 1985 ESP

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Original subtitles

Campanas de la iglesia.

Canto de mujeres.

(CANTAN EN LATÍN)

(CANTAN EN LATÍN)

(CANTAN EN LATÍN)

No se alarmen sus caridades y queden tranquilas.

Sáquenla al portal por si el aire frío nos la devuelve a su ser.

Quédese con ella. Si fuese necesario avíseme su caridad.

Dios proveerá.

(SOLLOZA ENTRE LAMENTOS)

Verá como este caldo la mejora.

Cantos de las religiosas.

Quiero...

Volver al coro.

Cantos de las religiosas.

Cantos del coro.

(SOLLOZA ENTRE LAMENTOS)

-No, por ahora no será preciso llevarle a la enfermería.

Aunque nada hay tan grave como una extrema debilidad.

Sin embargo, su postración...

Podría corregirse con pan...

Carne en abundancia.

Y trabajos ligeros y breves.

Que el Señor nos asista.

La carne entró por última vez en esta casa en la fiesta...

...del santo patrón.

Y la sequía de estos años nos niega hasta el pan cotidiano.

¿Es grave lo de nuestra hermana?

Pienso que será cosa de poco.

Alabado sea el Señor.

Acompáñela todo el tiempo que pueda robar al coro y a la cocina.

Fue en al sierra de Córdoba en donde el salvador se apareció...

...a la santa tocando con sus dedos y sus manos...

...y dejando para siempre sus llagas.

Esta santa llegó a ser famosa, no sólo por sus muchas virtudes...

...y dotes sobrenaturales, sino también por alzar a su comunidad...

...desde un estado miserable hasta lugar de citas y peregrinación...

...de todo género de ilustres personajes.

Tantas fueron sus virtudes y méritos...

...que año tras año salió elegida para abadesa.

Renovada la casa y ampliada la orden...

...crecía tanto en gloria y abundancia...

Que llegó a convertirse en cimiento y cabeza...

De otros mucho conventos.

-¡Arre, burra!

Relinchos.

Ladridos.

Rebuznos.

El viento resopla muy fuerte.

-Dice el médico que es una enfermedad que vuelve a la gente...

...flaca y aviesa.

Los últimos vecinos huyen abandonando bienes y hogares.

Lisiados y pobres saquean las casas.

Queman lo que queda para evitar contagios.

Y los muertos se pudren al sol.

Pienso que este es el fin de nuestra edad.

(SE LAMENTA DOLORIDA)

Ladridos. -Aaah.

¡Ah!

¡Confesión!

¡Confesión!

¡Aah, aah, aah, aah...!

El viento resopla muy fuerte.

(DA LA EXTREMAUNCIÓN EN LATÍN)

-Manus.

Pedes.

Dereliquisti, amén.

Campanadas. (CANTAN EN LATÍN)

Campanadas. (CANTAN EN LATÍN)

Leía el sacramento de forma muy especial;...

...en forma de niño rodeado de ángeles.

Nunca apeaba al silicio de su carne...

...y sus pies no conocieron ni el cuero ni el esparto...

...en la estación más fría.

Llegando su fama a tanto que hasta la misma emperatriz...

...le envió como recuerdo su retrato.

Me pregunto qué le ha pasado en todo este tiempo.

Viéndola cómo la veo, tan fuera del mundo,...

...tan ajena a...

Campanas. Al dolor que sentimos.

Sin verter siquiera una lágrima por la pérdida de nuestras hermanas.

¿Dónde está su pensamiento?

¿Estará su fe dormida?

Campanas. Ninguna medicina me alivia.

Sino este libro de la santa...

...y las mercedes que consiguió...

...en una casa tan nueva y alhajada.

Ululato de aves.

Llaman a la puerta.

Estáis temblando.

Tenéis las manos heladas.

Os quema el aliento.

¿Estáis enferma?

He venido a buscarla para que me asista.

No es un negocio importante, sino de poca monta.

Por mí no ha de quedar.

¿De qué se trata?

Venga conmigo.

Ululatos de aves.

Campanadas y ladridos.

Ladridos.

Siéntese, hermana.

¿Ama mi hermana esta casa?

Amo estos cuatro muros... más que nada en el mundo.

¿Y a mí? ¿Me ama un poco todavía?

Mi aliento y mi voz... os pertenecen.

Toda yo soy vuestra.

A pesar de vuestros silencios. ¿Estáis segura?

¿Qué más puedo decir después de tantas noches juntas las dos?

Hemos andado demasiado tiempo el mismo camino de goces...

Y espinas como para volverme atrás.

¿Qué estáis dispuestas a hacer por evitar la ruina de la casa?

¿Pero está en nuestras manos?

¿Recuerda mi hermana el libro de la santa?

Quizá también nosotras seamos capaces de salvar nuestra casa.

El destino de la orden depende de nuestra decisión.

Tengo un propósito firme y decidido.

Sólo me falta alguna ayuda.

No somos santas como las del libro.

Puede que algún día... el Señor nos favorezca.

El Señor no nos oye.

El Señor no nos oye.

Bien sabe que nos tiene dejadas de su mano.

Pronto estaremos todas muertas.

Muertas y enterradas en algún rincón del claustro.

Y no seré yo quien se resigne.

Eso parece soberbia, consejo del Demonio.

Mejor fuera a buscar un confesor y hablarle con humildad.

Él puede traernos la luz... ¡Él no!

Yo sola salvaré al convento si es que no queréis ayudarme.

¿Qué puedo hacer yo?

(LLORIQUEA)

(LLORIQUEA)

Perdona a mi hermana, Señor.

Perdona su cólera.

Protégele del Demonio.

Siempre al acecho cuando las almas anda presas de inquietudes.

Campanadas.

Gritos y golpes.

Campanadas.

Gritos.

¡Corra su caridad!

-¡Corra, hermana! -¡Qué le coge!

¡Hermana!

¡Hermana!

(TODOS GRITAN COMO POSESOS)

Gritos y golpes.

¡Hermana...!

-¡Agua! ¡Señor, mándanos agua!

¡Misericordia, Señor!

¡Misericordia!

Alboroto.

-A ver... -¡Quiero verlo!

-¡Suélteme!

Gritos y golpes.

-¡Apaga ese maldito sol!

-La miseria...

Gritos y golpes.

-¡Aaah! ¡Aaaaah...!

-¡Yo no lo quiero ver!

Gritos de dolor.

Alboroto.

Gritos y golpes.

(GRITAN COMO POSESOS)

¡Hermana...!

Gritos y golpes.

(GRITAN COMO POSESOS)

Gritos y golpes.

El viento sopla muy fuerte.

Campanadas.

(LLORAN)

Campana.

-Son una recua del Demonio,...

...avanzada del juicio universal...

...que viene a borrarnos de la Tierra.

Acampan donde pueden, viven de limosnas.

Y por las noches celebran ritos y fiestas en las que no faltan...

...éxtasis y visiones dignas del sambenito y la coroza.

No son gente santa, ni de ley siquiera.

Ni conjuran el mal de los cristianos, como prentenden,...

...con sacrificios y penitencias.

Mas parecen viciosos animales...

...relinchando lujuria...

Con que aliviar el recuerdo de sus males.

Y aún más.

Aseguran que no pecan los humanos una vez alcanzado el éxtasis;...

...pues sus sentidos anulados dejan libre su cuerpo...

...de cualquier compromiso por grave que sea.

Truenos y relámpagos. Es como un aviso.

¿Recuerda, mi hermana, lo que contó el capellán?

¿Qué contó?

Lo que predican esos extraviados.

Que no pecan los humanos si una vez alcanzado el éxtasis...

...y anulados los sentidos el cuerpo queda libre...

...de cualquier compromiso.

Así, en éxtasis.

Llevaremos nuestro empeño adelante.

¿Qué empeño?

Salvar la casa.

¿Con arma tan pequeña? Y con mis manos.

Hiriéndolas.

No.

No.

No puedo herirlas. Chis.

Una vez las heridas maceradas alguien hará correr la voz...

...de que son llagas, obra del Señor.

La gente acudirá.

Y a poco que la seca y el mal aflojen...

...nuestra fama llegará hasta los aledaños de la corte.

¿Cómo habrá de perdonarnos el Señor?

¿Cómo... lo recibiremos en nuestro cuerpo si mentimos?

Una vez la casa a salvo...

Yo misma diré la verdad al capellán.

Salvando el alma de las dos a cambio de alguna dura penitencia.

Fuertes truenos y relámpagos.

Todo el mundo ve en estos tiempos fantasías y apariciones.

¿No oyó hablar de la campana del milagro?

Nunca oí tal.

Pues sepa que repica sola.

Cuando va a suceder alguna desgracia.

Trueno. ¿Como ahora?

Mucho os cambió la enfermedad.

Y aquel libro.

Sí, es verdad.

Ahora sé lo que sucede en las comunidades donde aparecen...

...llagas y monjas elegidas.

Nunca son pobres.

No es preciso dividirlas ni separarlas.

Por el contrario crecen en fama y limosnas cada día.

Piensa...

¿Que nos separarán...

...si el convento no sale de pobre?

A buen seguro.

Aunque sólo el Señor lo sabe.

De todos modos...

Yo no la abandonaré.

Entonces, presto. Empecemos cuanto antes.

Fuertes truenos y relámpagos.

Con dulzura, hermana.

Procure que la mano no le tiemble.

(SE LAMENTA LEVEMENTE)

(SE LAMENTA LEVEMENTE)

Sola y alejada...

¿Adónde iría yo?

¿Con quién me juntaría?

Guárdelo.

En su celda no lo encontrarán.

Eso espero.

Y que el Señor se apiade de nosotras.

(CANTAN EN LATÍN)

(CANTAN EN LATÍN)

A ver, levántenla poco a poco.

Llévenla hasta la celda.

-¡Dios mío!

¡Son llagas!

Miradlas cómo sangran.

-Puede que ya estuvieran la otra vez que calló.

Yo las vi en aquella vez, cuando perdió el sentido como ahora.

No se precipiten.

-¿Por qué iba a elegir el Señor nuestro convento...

...para un milagro así?

-¿Por qué han de ser menos que otros?

-¿Serán verdad o no?

Lleven a la hermana.

¡Acabemos!

-Si fueran ciertas, métale prisa al provincial.

Ya se verá en su tiempo.

Puede que en unos días se borren.

-No lo quiera el Señor.

¿Quién sabe?

-Eah, veamos esas manos.

¿Duele? No.

-¿Y esta?

No.

-¿Y ahora?

En mi opinión... más parecen heridas que llagas.

¿En qué se diferencian?

-La herida viene a ser como una rotura de la carne.

Cualquier cuerpo cortante puede hacerlo.

Lo extraño es que suceda en ambas manos.

Pero bueno también puede obedecer a exceso de trabajo.

Cortar leña, lavar...

Eh...

Aún así, difícil de justificar en la dos.

Como las de nuestro Señor.

-Y como la de tantas invenciones.

Las llagas nacen de alguna causa interior.

Pero si fueran ciertas, ¿querer borrarlas no será...

...ir en contra de los deseos de nuestro Señor?

-Si se curan... hermana.

Es que no hay nada en ellas de sobrenatural.

Dejemos que el tiempo... decida por su cuenta.

-Espero que no. Ahí va. -Ve tú.

-Madre, ¿tenemos santa? ¿Qué hacen ahí?

-Madre, díganos la verdad. ¡Digo que se retiren!

-¿Cree que estoy aquí por su bien?

Dígame entonces cómo han aparecido esas heridas en sus manos.

Ya le expliqué.

Debieron aparecer mientras dormía.

Al despertar el Señor las había hecho brotar.

-Entonces... ¿llegó a verle?

Yo así lo creo.

-¿En sueños?

¿Cómo supo que era él?

¿Lo vio con los ojos del cuerpo?

Verá, hermana.

Los que afirman ver a Dios en esta vida realmente...

...pueden caer en pecado de herejía.

Con los del cuerpo no.

-¿Con los del alma entonces?

No oí, no sentí nada.

Sólo sé que estaba allí, a mi lado.

Y que con sus dedos me hería en las manos.

Hasta dejarlas como se hallan ahora.

Ladridos fuera.

Llaman a la puerta.

Llaman de nuevo.

El cargo está cumplido.

Aquí estoy, dispuesta a escuchar vuestras razones.

¿Cuándo oiremos la verdad?

¿Qué verdad?

Aún no hemos empezado.

¿Tiene miedo todavía?

Me da miedo oír hablar a las hermanas todo el día de milagros.

Antes de un año todo habrá terminado.

Bien poco es si se mira la salud de la casa.

No podré callar tanto tiempo. ¡Sí podrá!

Si me estima como dice.

No puedo consolarme de nuestra grave falta.

No pienso en otra cosa.

¡En el nombre de Dios, no me toque!

¿Se avergüenza de su obra?

Las dos acabaremos condenadas.

Lo justo.

Las dos...

En el Infierno o en la Gloria.

Ahora ya nadie podrá separarnos.

¿Qué más dicha desea?

Nada me importa, el castigo o la muerte.

Nada.

Lluvia.

Fuerte trueno.

-¡He aquí, la santa! (TODAS GRITAN EXALTADAS)

-¡Ha sido ella, ha sido ella, ha sido ella!

(TODAS GRITAN CONTENTAS) -¡Ha sido la santa!

-¡La santa, es la santa!

¡Dios mío!

¡Gracias!

Fuertes truenos y relámpagos.

Cantos de las religiosas.

Las almas que procuran el bien y mayor honra del Señor...

...sólo a él deben rendir cuentas de sus actos.

Cuando toca confesarse... miento.

Tal me sucede a mí.

Juntas... iremos las dos en cuerpo y alma...

Hasta el fin de este secreto negocio.

Por ruin que un principio nos parezca.

Puerta.

Malo es lo que se adivina.

Pero más grave aquello que revelan nuestros propios ojos.

¡Dejen ya de pudrirse en ese lecho!

Donde parecen olvidar el amor que le deben a Dios nuestro Señor.

¡Aaah!

¿Qué sabéis vos de amor?

¿Qué puede saber quién apenas se duele de lo que pasa en esta casa?

Más le valiera dolerse de la injuria, de mal uso que hace...

...de sus bienes y limosnas, del abuso de poder...

...del que a menudo hace gala.

No es esta celda lugar apropiado para tales disputas.

Olvidar...

...el voto de obediencia...

¡Ni yo lo he de consentir!

Lo dicho dicho queda.

Y si es necesario lo repetiré ante la comunidad.

Así se os castiga a la soledad perpetua.

A rezar todos los días el credo y parte del rosario...

...con meditaciones sobre los misterios.

Y a obedecer en todo cuanto el capellán le señale.

¡Sáquenla de aquí!

-Ahí está la santa, ahí. -Sí, está ahí la santa.

Murmullos y alboroto.

Dejen vuestras mercedes que se acerque. Sólo verla.

-Sólo ella puede curar nuestras tercianas.

-Que ruegue al Señor para que salve a este pueblo miserable.

La hermana no está. Se fue del convento.

Guarden la compostura y la devoción al templo de Dios.

-¡Sólo ella puede curarnos!

¡No está aquí! La mandó llamar el provincial.

La tiene en su celda castigada. ¡El Señor no la ha de perdonar!

-Yo la he visto en la huerta esta mañana.

-Dejen que salga o no quejaremos al duque protector de esta casa.

Le digo que no puede ser, eah. Acabemos.

O cerraremos para siempre la capilla.

(TODOS SE QUEJAN)

-¿Es esto caridad, hermana?

Está bien, empecemos.

Ante todo quiero que sepan...

Que a nuestra hermana en Cristo se le ha dispensado...

...el castigo de soledad.

Señoras, madres y hermanas...

Hace cuatro años me escogisteis por cuarta vez priora...

...de esta casa nuestra.

Tres años no son nada, aunque en estos últimos tiempos...

...hayan ocurrido hechos fuera de lo común.

En cierto modo extraordinarios.

Pero ni ellos... ni ninguna otra razón....

...ajena al bien de la comunidad debe guiar la decisión...

...que vamos a tomar ahora.

Aquí estamos para elegir nueva priora.

Digna, capaz y piadosa, que sepa llevar las riendas...

...de este rebaño para gloria de Dios...

...y mejor honra de todas.

Haga su caridad el recuento en alta voz.

Aplausos.

(LLORA)

Impostora, denunciaré al obispo sus manejos.

Llanto de la priora.

Gracias, Dios mío.

Por el inmerecido honor que me dispensáis.

Campanas de la iglesia.

Llanto de un bebé.

(TODOS REZAN EN LATÍN)

Llanto del bebé.

Campanas de la iglesia.

Campana.

-Ave María Purísima.

-Correo de la corte.

Hermanas...

He recibido correo del Duque, nuestro valedor.

Nada hemos de temer por la pérdida de sus favores.

Porque no sólo los mantiene, sino que los mejora...

Con su presencia que para pronto promete.

Campanadas.

Campanas del convento.

Toques de campanas constantes.

Toques de campanas constantes.

Canto del coro de las religiosas.

(CANTAN EN LATÍN)

Quiero dar la bienvenida en nuestra humilde casa...

...al señor Duque, nuestro dueño.

Tanto en mi nombre como en el de mis hermanas.

-Yo también deseaba hace tiempo esta visita.

Sobre todo desde que llegó a mis oídos el rumor de los prodigios...

...que en la casa suceden.

¿Saben que se habla de ello hasta en la corte?

Murmullos. Aquí no llegan noticias de fuera.

-Por mi gusto ya me habría acercado.

Pero aquellos que nos debemos a su majestad no siempre somos dueños...

...de nuestras decisiones; sobre todo en tiempos de guerra.

Murmullos.

Un puñado de mísero labriegos que se niegan a pagar las tasas...

-Para la Hacienda del rey no hay años buenos ni malos.

Sino vasallos dispuestos a cumplir con ellas.

La salvación de la cristiandad bien merece que se le dediquen...

...esas cargas tan pequeñas. No tan pequeña, excelencia.

-Pienso salir mañana mismo a encontrarme con ellos.

Estáis en vuestra casa, excelencia.

Disponer de de ella y de su comunidad como siempre.

-Esa es otra de las razones que me traen hasta aquí.

En atención a los prodigios que hasta mí han llegado.

Es mi intención legarla con sus heredades a la comunidad.

Liberándola a perpetuidad de toda clase de gabelas y de cargas.

Murmullos.

Yo también en mi juventud tuve intención de abandonar el mundo...

...y dedicar mis días a la oración en soledad.

Una hermosa vocación que mi hija ha heredado.

Ello y la fama de esta casa le han decidido.

Quiere profesar en esta comunidad.

-¡En esta precisamente!

-¿Y dónde mejor si se para a pensar?

-No seré yo quien afirme nada en contra.

Tan sólo expresaba mi sorpresa.

-¿Y por qué sorpresa? Nos sorprende y nos honra...

...al mismo tiempo.

No sorprende porque la juzgamos muy pobre para tan noble huéspeda.

Y nos honra porque nunca tales linajes buscaron cobijo...

...entre nosotros.

Incluso, tememos el cierre de la casa, si el provincial...

...cree conveniente dar cuenta del estado en que se halla.

-¿Y quién es él para decidir?

Yo proveeré cuanto sea necesario.

¡Duerman en paz!

Esta casa no habrá de cerrarse mientras me queden fuerzas...

...y dineros.

Murmullos de las religiosas.

Soy yo quien debe hacerlo.

Dejad que a cambio de tan pobre merced...

Muestre mi devoción...

Besando vuestras manos.

Relinchos.

Rebuznos.

Yo digo a su caridad que no ha de ver la elección confirmada.

Escribiré al provincial.

O poco valgo o he de verla rea de excomunión.

Puede tomar la pluma ahora mismo si ello le place.

Pero ni el provincial ni una nube de pecados podrán borrar...

...lo que los votos decidieron.

Haré que la expulsen de la casa.

¿Tanto le duele verme en ella?

Me duele... que engañe de ese modo a la comunidad.

Esas palabras ni me ofenden ni me dañan.

Es más, las perdono de buen grado.

Y que no la vuelva a ver hurgando en mis ropas.

(RESPIRA FATIGADA)

Toda esa farsa de las llagas durará bien poco.

Aunque me sea preciso recurrir a Roma.

Estoy muy orgullosa.

Y satisfecha del modo que guardáis nuestro secreto.

Quede tranquila.

Pronto veremos prosperar nuestra casa...

...y alzarse la comunidad hasta las nubes.

Oooh...

Me tenéis abandonada.

Qué poco sabéis de mi dolor.

De tantas noches de suplicio... y espera.

Desde hace tiempo...

Hay momentos en que mi alma...

Me vacila en dulces arrebatos.

Quedo ausente.

Ajena a todo.

Apenas sí distingo nada de cuanto me rodea.

Sin otra cosa...

Que mis propias manos.

Así paso días enteros... como perdida la razón.

Con el alma fuera de mí.

Tengo miedo.

Bien veo, en esas alucinaciones, la obra del gran embaucador...

...que nunca deja y que acabará separándonos.

Aah...

¡No!

Eso no.

Yo os serviré noche y día.

Sea cual sea el tiempo que nos toque vivir.

Amor...

Con dolor se paga.

(SE LAMENTA DOLORIDA)

Golpes.

Canto de los pájaros.

Resoplidos de los caballos.

Reverenda madre, al llegar a esta casa quiero ser tratada...

...como una más de las hermanas.

No deseo privilegio ni atención especial.

Espero de nuestro Señor la ayuda necesaria para perseverar...

...humildemente en el cumplimiento de la regla de la casa.

Relinchos.

-Soy del servicio personal de la Duquesa.

Hermana, hágase cargo del equipaje.

(TODAS ORAN EN LATÍN)

Al fin se ha decidido a visitarnos.

Se diría que la tienta esta celda menos que las otras.

Más que celda se diría palacio.

Qué idea tan pobre tenéis de tales casas.

Yo nunca visité ninguna.

Yo las conozco todas, incluso las de su majestad.

¿Y a él...?

¿Le conocéis?

Tienes dos manos, dos pies...

Dos brazos.

Y según dicen tantas tierras y dominios que en ellos...

...nunca se pone el sol.

Veo que a pesar de las reglas tampoco desdeñáis...

...las galas del mundo.

¿Debo... privarme de ellas?

Justamente porque la regla lo prohíbe.

Sólo es cuestión de días.

Esté tranquila. Hasta que llegue el hábito que encargué.

Tenga por seguro que una vez profese cumpliré como la mejor...

...de mis hermanas.

Y aún he de ser, en todo, la primera.

¿Y qué hacemos con vuestra camarera?

El día de mis votos ella piensa hacer otro tanto.

¿Tanta es su vocación?

¿No ha de tenerla?

Su mayor deseo es servirme en todo.

Llevamos tanto tiempo juntas...

-Como digáis, señora. Mi vida y mi vocación dependen de la vuestra.

Disponed de mí...

Que yo he de obedeceros en todo.

Llaman a la puerta. -Ave María Purísima.

-Reverenda madre, el médico pide licencia para entrar.

Hacedle pasar.

-Será mejor llamar al capellán.

¡Al capellán!

-No quisiera enmendar la plana...

...a quienes ya indicaron las causas de estas llagas.

Las causas poco importan ahora.

Sólo pido que cese el dolor.

-El dolor...

Sólo el dolor lo borra.

Y para el caso de estas manos milagrosas...

No hallo mejor ayuda que el cauterio.

¿Siente vuestra merced alguna cosa?

Nada.

-¿Y ahora?

Ahora menos aún.

-Está bien.

Será preciso probar con el cauterio.

Aunque le prevengo...

...que es remedio de soldados.

¿Cuándo lo hacemos?

-Antes de que el mal la debilite.

Porque...

Va a precisar de todas sus fuerzas.

El Señor me ayudará.

-Eso espero.

Es voz común que estas llagas...

...son una merced suya al convento.

Es cierto.

Es un don que cada día agradecemos.

Pero yo sólo quiero que me quite el dolor.

Que el mal no progrese.

-Lo que el Señor nos envía...

Es preciso aceptarlo.

Pero en lo que nos complace... y en lo que nos duele.

¿Qué sería, por ejemplo, sino de los mártires?

Aunque... yo la prefiera por su puesto.

Antes santa... que muerta.

Y antes que santa... viva y saludable.

Mandaré aviso con el tiempo suficiente.

Queden con Dios.

Y él le acompañe.

¡Dios mío!

¡Estáis ardiendo!

No puedo tenerme en pie.

Me tenéis que suplir.

Os lo ordeno.

Al menos durante el tiempo que dure este rigor.

Campana.

Abra, hermana.

¿Lo sabe la priora? Sigue enferma.

Como de todos modos le llegará la noticia...

...bueno será que os apresuréis. Recuerde que le debo este favor.

-Pero doña mía... ¿esta locura a qué conduce?

Balbuceos de ambos.

No puedo entenderlo. ¿Por qué tan lejos?

Tú profesar, tú esclava...

Se diría que no me conoces.

-Porque sé de lo que eres capaz.

Parece necio este jugar a los conventos.

He decidido servir a Dios nuestro Señor.

-Cada cual lo hace de acuerdo con su rango.

Esta es mi casa.

-Bien pobre, por cierto.

Pienso arreglarla con la ayuda de mi padre.

Pronto... será famosa.

-De todos modos, ¿por qué no busca otra más cómoda?

Aquí tengo cuanto puedo desear.

-Allí sería más fácil visitarte.

Palabras vanas.

Necias promesas.

¿Cuántos día y cuántas noches me hicisteis esperar...

...con razones parecidas?

-El servicio que le debo a tu padre mandaba entonces tanto...

...como ahora.

¿Por tan necia me tomas?

Tus guerras las conocen todos.

Tus batallas se libran siempre en lechos... y alcobas.

Soy la priora, la máxima autoridad.

Las visitas al locutorio debo autorizarlas.

He bajado para hablar con un pariente.

Y en mis relaciones familiares no tiene por qué intervenir.

Esas manos famosas no serán capaces de cambiar mi decisión.

¿No le parece bastante escándalo para un solo día?

¿Qué nueva ley es esa que prohíbe las visitas?

¿Es acaso vuestra merced mi confesor?

¿Quién le dio venia para absolverme o castigarme?

Su merced haría mejor pensando lo que dice.

Recójase y medite, al menos en tanto esté aquí y yo sea la priora.

Llaman a la puerta.

Pasen.

¡Dios mío, cómo serán las llamas del Infierno!

-Ya le dije que era remedio duro.

¿No lo descubrirán mañana?

-Tranquilícese, hermana.

Nadie sabrá nada.

Haré un vendaje aún más tupido que el anterior.

Cuando el dolor arrecie es mejor que la muerda con fuerza.

Ella le aliviará.

(SOLLOZA ATEMORIZADA)

¡Aaaaaah...!

¡Aaah...!

Ay...

Ay...

(BALBUCEA ADORMILADA)

Ay...

Ay...

Campanas del convento.

Campanas.

¿Duerme?

Al menos descansa.

¿Qué dijo el doctor?

Recomendó paciencia.

Si el mal no cede será preciso acordar nuevas votaciones.

Pues según dice el libro,...

...no es bueno que ande el rebaño sin pastor.

Incluso esas mismas llagas pueden llegar a malograrse,...

...si el Santo Tribunal se fija en ellas.

Ave María Purísima.

-Ya veo que puede ponerse en pie.

Lo voy intentando.

-Puede pasar a darle la noticia.

Después de tantos días postrada no es de extrañar que se fatigue.

¿Tan mal estuve?

En ocasiones sí.

¿Quién me veló?

Casi todas, por turno.

Hermana...

¿Sabe si dije alguna cosa inconveniente?

Llaman a la puerta. Ave María Purísima.

-¿Es cierto que ha empezado a sentirse bien?

Vengo ante todo para informar sobre vuestro estado de salud.

¿Mi salud...?

¿A quién debe informar?

-Al Santo Tribunal.

Hace tiempo que se ha recibido una denuncia...

En contra de las dos.

A buen seguro que esa denuncia...

Ha salido de esta casa.

-El Santo Oficio no acostumbra a informar de quién la cursó.

Ni siquiera de la materia que se refiere.

¿Tardará mucho aún?

-Tengan paciencia.

Y rueguen al Señor.

Si es cierto que han pecado...

Él es el mejor juez.

Hermana...

Van a quemarnos a la dos por nuestros pecados.

No tenga miedo.

Si grave ha sido nuestra falta...

También el perdón es infinito.

No el de los hombres.

El Señor nos ayudará.

Es inútil todo cuanto intenten contra nosotras.

Yo me pongo en sus manos.

Y él hará el resto.

¿Y el Infierno?

¿Y la muerte?

En la muerte está la auténtica vida.

El perdón de nuestras graves faltas.

El único camino cierto... hasta los cielos.

Campanas de la iglesia.

Canto de mujeres.

(CANTAN EN LATÍN)

(CANTAN EN LATÍN)

(CANTAN EN LATÍN)

No se alarmen sus caridades y queden tranquilas.

Sáquenla al portal por si el aire frío nos la devuelve a su ser.

Quédese con ella. Si fuese necesario avíseme su caridad.

Dios proveerá.

(SOLLOZA ENTRE LAMENTOS)

Verá como este caldo la mejora.

Cantos de las religiosas.

Quiero...

Volver al coro.

Cantos de las religiosas.

Cantos del coro.

(SOLLOZA ENTRE LAMENTOS)

-No, por ahora no será preciso llevarle a la enfermería.

Aunque nada hay tan grave como una extrema debilidad.

Sin embargo, su postración...

Podría corregirse con pan...

Carne en abundancia.

Y trabajos ligeros y breves.

Que el Señor nos asista.

La carne entró por última vez en esta casa en la fiesta...

...del santo patrón.

Y la sequía de estos años nos niega hasta el pan cotidiano.

¿Es grave lo de nuestra hermana?

Pienso que será cosa de poco.

Alabado sea el Señor.

Acompáñela todo el tiempo que pueda robar al coro y a la cocina.

Fue en al sierra de Córdoba en donde el salvador se apareció...

...a la santa tocando con sus dedos y sus manos...

...y dejando para siempre sus llagas.

Esta santa llegó a ser famosa, no sólo por sus muchas virtudes...

...y dotes sobrenaturales, sino también por alzar a su comunidad...

...desde un estado miserable hasta lugar de citas y peregrinación...

...de todo género de ilustres personajes.

Tantas fueron sus virtudes y méritos...

...que año tras año salió elegida para abadesa.

Renovada la casa y ampliada la orden...

...crecía tanto en gloria y abundancia...

Que llegó a convertirse en cimiento y cabeza...

De otros mucho conventos.

-¡Arre, burra!

Relinchos.

Ladridos.

Rebuznos.

El viento resopla muy fuerte.

-Dice el médico que es una enfermedad que vuelve a la gente...

...flaca y aviesa.

Los últimos vecinos huyen abandonando bienes y hogares.

Lisiados y pobres saquean las casas.

Queman lo que queda para evitar contagios.

Y los muertos se pudren al sol.

Pienso que este es el fin de nuestra edad.

(SE LAMENTA DOLORIDA)

Ladridos. -Aaah.

¡Ah!

¡Confesión!

¡Confesión!

¡Aah, aah, aah, aah...!

El viento resopla muy fuerte.

(DA LA EXTREMAUNCIÓN EN LATÍN)

-Manus.

Pedes.

Dereliquisti, amén.

Campanadas. (CANTAN EN LATÍN)

Campanadas. (CANTAN EN LATÍN)

Leía el sacramento de forma muy especial;...

...en forma de niño rodeado de ángeles.

Nunca apeaba al silicio de su carne...

...y sus pies no conocieron ni el cuero ni el esparto...

...en la estación más fría.

Llegando su fama a tanto que hasta la misma emperatriz...

...le envió como recuerdo su retrato.

Me pregunto qué le ha pasado en todo este tiempo.

Viéndola cómo la veo, tan fuera del mundo,...

...tan ajena a...

Campanas. Al dolor que sentimos.

Sin verter siquiera una lágrima por la pérdida de nuestras hermanas.

¿Dónde está su pensamiento?

¿Estará su fe dormida?

Campanas. Ninguna medicina me alivia.

Sino este libro de la santa...

...y las mercedes que consiguió...

...en una casa tan nueva y alhajada.

Ululato de aves.

Llaman a la puerta.

Estáis temblando.

Tenéis las manos heladas.

Os quema el aliento.

¿Estáis enferma?

He venido a buscarla para que me asista.

No es un negocio importante, sino de poca monta.

Por mí no ha de quedar.

¿De qué se trata?

Venga conmigo.

Ululatos de aves.

Campanadas y ladridos.

Ladridos.

Siéntese, hermana.

¿Ama mi hermana esta casa?

Amo estos cuatro muros... más que nada en el mundo.

¿Y a mí? ¿Me ama un poco todavía?

Mi aliento y mi voz... os pertenecen.

Toda yo soy vuestra.

A pesar de vuestros silencios. ¿Estáis segura?

¿Qué más puedo decir después de tantas noches juntas las dos?

Hemos andado demasiado tiempo el mismo camino de goces...

Y espinas como para volverme atrás.

¿Qué estáis dispuestas a hacer por evitar la ruina de la casa?

¿Pero está en nuestras manos?

¿Recuerda mi hermana el libro de la santa?

Quizá también nosotras seamos capaces de salvar nuestra casa.

El destino de la orden depende de nuestra decisión.

Tengo un propósito firme y decidido.

Sólo me falta alguna ayuda.

No somos santas como las del libro.

Puede que algún día... el Señor nos favorezca.

El Señor no nos oye.

El Señor no nos oye.

Bien sabe que nos tiene dejadas de su mano.

Pronto estaremos todas muertas.

Muertas y enterradas en algún rincón del claustro.

Y no seré yo quien se resigne.

Eso parece soberbia, consejo del Demonio.

Mejor fuera a buscar un confesor y hablarle con humildad.

Él puede traernos la luz... ¡Él no!

Yo sola salvaré al convento si es que no queréis ayudarme.

¿Qué puedo hacer yo?

(LLORIQUEA)

(LLORIQUEA)

Perdona a mi hermana, Señor.

Perdona su cólera.

Protégele del Demonio.

Siempre al acecho cuando las almas anda presas de inquietudes.

Campanadas.

Gritos y golpes.

Campanadas.

Gritos.

¡Corra su caridad!

-¡Corra, hermana! -¡Qué le coge!

¡Hermana!

¡Hermana!

(TODOS GRITAN COMO POSESOS)

Gritos y golpes.

¡Hermana...!

-¡Agua! ¡Señor, mándanos agua!

¡Misericordia, Señor!

¡Misericordia!

Alboroto.

-A ver... -¡Quiero verlo!

-¡Suélteme!

Gritos y golpes.

-¡Apaga ese maldito sol!

-La miseria...

Gritos y golpes.

-¡Aaah! ¡Aaaaah...!

-¡Yo no lo quiero ver!

Gritos de dolor.

Alboroto.

Gritos y golpes.

(GRITAN COMO POSESOS)

¡Hermana...!

Gritos y golpes.

(GRITAN COMO POSESOS)

Gritos y golpes.

El viento sopla muy fuerte.

Campanadas.

(LLORAN)

Campana.

-Son una recua del Demonio,...

...avanzada del juicio universal...

...que viene a borrarnos de la Tierra.

Acampan donde pueden, viven de limosnas.

Y por las noches celebran ritos y fiestas en las que no faltan...

...éxtasis y visiones dignas del sambenito y la coroza.

No son gente santa, ni de ley siquiera.

Ni conjuran el mal de los cristianos, como prentenden,...

...con sacrificios y penitencias.

Mas parecen viciosos animales...

...relinchando lujuria...

Con que aliviar el recuerdo de sus males.

Y aún más.

Aseguran que no pecan los humanos una vez alcanzado el éxtasis;...

...pues sus sentidos anulados dejan libre su cuerpo...

...de cualquier compromiso por grave que sea.

Truenos y relámpagos. Es como un aviso.

¿Recuerda, mi hermana, lo que contó el capellán?

¿Qué contó?

Lo que predican esos extraviados.

Que no pecan los humanos si una vez alcanzado el éxtasis...

...y anulados los sentidos el cuerpo queda libre...

...de cualquier compromiso.

Así, en éxtasis.

Llevaremos nuestro empeño adelante.

¿Qué empeño?

Salvar la casa.

¿Con arma tan pequeña? Y con mis manos.

Hiriéndolas.

No.

No.

No puedo herirlas. Chis.

Una vez las heridas maceradas alguien hará correr la voz...

...de que son llagas, obra del Señor.

La gente acudirá.

Y a poco que la seca y el mal aflojen...

...nuestra fama llegará hasta los aledaños de la corte.

¿Cómo habrá de perdonarnos el Señor?

¿Cómo... lo recibiremos en nuestro cuerpo si mentimos?

Una vez la casa a salvo...

Yo misma diré la verdad al capellán.

Salvando el alma de las dos a cambio de alguna dura penitencia.

Fuertes truenos y relámpagos.

Todo el mundo ve en estos tiempos fantasías y apariciones.

¿No oyó hablar de la campana del milagro?

Nunca oí tal.

Pues sepa que repica sola.

Cuando va a suceder alguna desgracia.

Trueno. ¿Como ahora?

Mucho os cambió la enfermedad.

Y aquel libro.

Sí, es verdad.

Ahora sé lo que sucede en las comunidades donde aparecen...

...llagas y monjas elegidas.

Nunca son pobres.

No es preciso dividirlas ni separarlas.

Por el contrario crecen en fama y limosnas cada día.

Piensa...

¿Que nos separarán...

...si el convento no sale de pobre?

A buen seguro.

Aunque sólo el Señor lo sabe.

De todos modos...

Yo no la abandonaré.

Entonces, presto. Empecemos cuanto antes.

Fuertes truenos y relámpagos.

Con dulzura, hermana.

Procure que la mano no le tiemble.

(SE LAMENTA LEVEMENTE)

(SE LAMENTA LEVEMENTE)

Sola y alejada...

¿Adónde iría yo?

¿Con quién me juntaría?

Guárdelo.

En su celda no lo encontrarán.

Eso espero.

Y que el Señor se apiade de nosotras.

(CANTAN EN LATÍN)

(CANTAN EN LATÍN)

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