All language subtitles for Murder, She Wrote - 07x01 - Trials & Tribulations.DVD-Rip .Spanish

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian Download
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal) Download
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Eso no tiene gracia, Sra. Fletcher.

Tampoco el asesinato.

Hoy en "Se ha escrito un crimen"...

¿Cualquiera puede presentar...

una demanda absurda, contra quien le apetezca...

en el momento en el que se le antoje?

No es tan fácil, hay que contratar un abogado.

No muevas la cabeza.

Tienes un pinzamiento en una vértebra.

Dio 30 años a esa compañía.

Mi padre murió por su culpa.

- Un paso adelante número 2. - ¿Yo?

Sí, número 2, un paso adelante.

SE HA ESCRITO UN CRIMEN

5x01 "JUICIOS Y TRIBULACIONES" Subtítulos subXpacio

ESTADO DE NUEVA YORK PRISIÓN

Conduce con cuidado.

- Sí, claro. - Muy bien.

¡Alto!

- ¿Qué demonios haces? - ¿No oyes las sirenas?

Saben que estás fuera. Hay que salir de aquí.

- Y deshacernos del camión. - Imbécil.

Aquí la policía estatal.

Échese a un lado de la carretera.

Conductor: a un lado.

No puedo esquivar el helicóptero.

Sigue adelante o te vuelo la cabeza.

Eddie.

Llamad a una ambulancia.

Que venga rápido.

¿Más té, Sra. Fletcher?

No, no más. Gracias Fred.

Señora, hay una dama encantadora...

que lleva un libro suyo, y querría un autógrafo.

Con mucho gusto

Es muy amable.

Me recuerda mucho a mi abuela.

Sra. Fletcher,

esto es muy emocionante.

- Gracias. - He leído sus libros...

- y todos me encantan. - ¿Cómo se llama?

Qué ilusión le hará a mi madre.

También es admiradora suya.

¿Sigue viviendo en Cabot Cove, Maine?

Y no me mudaré.

6-9-8 de Candlewood Lane.

Sí, ¿cómo lo sabe?

Está escrito aquí en la citación.

- ¿Citación? - Gracias de nuevo, Jessica.

Sabía que sería tan agradable como en la foto.

¿Qué le dije? ¿No es encantadora?

Fred, búscate una nueva abuela.

Vaya, vaya.

Dios.

- No pueden ir en serio. - Van en serio, Sra. Fletcher.

Que tengan razón o no es muy diferente.

Soy razonablemente inteligente, pero...

con citaciones legales...

o la letra pequeña de mi póliza de seguros...

me siento confusa, no lo comprendo.

Deje que se lo explique.

Hace 6 años ayudó a las autoridades...

en un caso de asesinato que...

llevó a la detención y condena de un tal...

Edward Stone.

Sí, recuerdo ese caso.

Stone murió en un intento de fuga de prisión...

el mes pasado y ahora su hija Geraldine...

presenta una demanda de 50 millones de dólares...

contra vd. Afirma que...

su participación en la investigación fue...

decisiva para condenar a su padre...

y su muerte fue debida a un encarcelamiento ilegal...

basado en indicios erróneos.

Eso es ridículo.

Sí, claro que lo es. Tenemos...

30 días para contestar.

- ¿Contestar qué? - A la demanda.

No hay nada que contestar.

Todo es pura invención.

Sí, claro. Pero aún así tenemos que contestar.

¿Me está diciendo que...

cualquiera puede presentar una demanda absurda,

contra quien le apetezca...

en el momento en el que se le antoje?

No es tan fácil, hay que contratar un abogado

Aunque sospecho que este espera...

un imprevisto para sacar provecho. Charlie Cosmo...

tiene mala fama hasta con los "pica-pleitos".

Lo siento mucho, Sr. Dandridge, pero...

me niego a prestarme a esta payasada.

Tengo que dejarlo en sus manos.

Estoy seguro de que no llegará ni a juicio.

Charlie preferirá pactar a luchar un solo día,

así que le puedo dar una cifra para que no moleste más.

¿Pactar? Eso sería admitir que tiene razón.

- De ninguna manera. - Sé cómo se siente...

No creo.

Esto se reduce a dólares y centavos,

nadie quiere los gastos o las molestias...

de un juicio eterno, así que...

suponga que hablo con Charlie...

- a ver por donde sale. - Hágalo, Sr. Dandridge.

Y mientras yo charlaré con...

la Srta. Stone y averiguaré por dónde nos sale ella.

Sra. Fletcher, no creo que sea buena idea.

Al contrario, Sr. Dandridge.

Es la mejor idea que he tenido esta mañana.

Sr. Kleinschmidt, la asignación...

se anuló siguiendo su consejo, vd. lo sabe.

Señor, nadie intenta acabar...

con nadie. Sólo quiero una respuesta clara.

Si hubiese querido hablar con su relaciones públicas...

lo habría llamado.

De acuerdo. Perdone por las molestias.

"Earth Now" estará en los kioscos el martes.

Allí podrá leerlo todo.

- Perdone, ¿la Srta. Stone? - Sí, soy yo.

Soy Jessica Fletcher.

- Sra. Fletcher, estoy ocupada. - Ya lo veo.

Srta. Stone, me gustaría saber por qué...

- me ha demandado. - Está muy claro.

No es así. Lamento que su padre haya muerto,

pero lo mandaron a prisión por matar a un hombre.

Por unas pruebas que vd. se inventó.

Eso no es cierto.

Sra. Fletcher, no creo que debamos hablar de ello,

eso deben decidirlo los tribunales.

Sí, como cuando decidieron encerrar a su padre,

no lo hice yo.

Sra. Fletcher, estoy muy ocupada así que,

váyase o llamaré a alguien para que la eche.

No será necesario.

- Stone. - Gerry...

Hola.

- ¿Te cojo en mal momento? - Sí, muy malo.

- Justin, ha estado aquí. - ¿Quién?

La Sra. Fletcher.

No sabía qué decirle.

No tienes que decir nada, cariño. Para eso pagas a tu abogado.

- Me siento tan miserable... - ¿Por qué?

No le va a costar nada a ella sino a su aseguradora.

Lo sé, pero es que...

- Resulta que... - No puedes acobardarte.

Cuando inauguremos el "Restaurante Justin's"...

olvidarás todo esto.

Tengo que irme, llega el "Gran Dragón".

Nos vemos esta noche, llevaré tarta de queso.

Confío, Sr. Fields,

en que sus deberes no afecten a su vida privada.

Lo siento, Sr. Von Steuben. Una emergencia personal.

¿Tiene que ver con su banquero?

- ¿Cómo dice? - Fields, soy tolerante...

indulgente, pero no me hacen gracia...

los chefs de repostería con aires de grandeza.

- Perdone, me he perdido. - Justo lo que esperaba evitar.

No me hacen gracia esos vanos intentos...

de conseguir capital para abrir su restaurante.

- Señor, le aseguro... - Y yo le aseguro a vd...

que cumplirá su contrato por cualquier medio.

No me apetece ver cómo mi clientela...

se desvanece por culpa de un empleado ambicioso.

Es un chef competente, Fields.

Pero un inútil hombre de negocios...

como demuestran sus intentos anteriores.

¿Se está quemando algo?

Permanece muy tranquila, Patricia.

Y contesta a mis preguntas sosegada...

y lentamente.

Si puedes hacer que...

te tiemble la voz de vez en cuando, bien,

pero no te pases. Y deja de mover la cabeza,

tienes un pinzamiento en una vértebra.

Disculpa un momento.

¡Vaya! ¿Cómo te va, Ray?

Charlie, ¿no es pasarse un poco, incluso para ti?

Enfermera, ayudante, silla de ruedas...

También intenté conseguir un médico, pero...

todos mis muchachos están lejos, testificando.

¿Qué te trae por aquí? Como si no lo supiera...

La querella contra J. B. Fletcher no se sostiene...

de ninguna manera y lo sabes.

No creo que un jurado lo vea así.

¿Conoces a la dama? Dicen que es entrometida...

- No negociaremos. - ¿Quién habla de negociar?

Son 50 millones de dólares.

¿Tardamos 3 ó 4 años en llegar al final?

¿Y qué?

Con cifras así tengo la paciencia del santo Job.

Nosotros también. Ahora voy a ver...

al detective del caso, el Teniente Lewis.

Lo tienes difícil. Lewis murió...

el año pasado de un infarto.

Deberías hablar con el testigo principal de la acusación,

Angelo Vitello. Sólo que...

no dejaré que lo hagas. Todavía no.

- ¿De qué hablas? - Está todo aquí, Ray.

Le tomé declaración la semana pasada en su casa.

Quizá a ti y a la Sra. Fletcher os interese leerlo...

y luego ya charlaremos.

Me alegro de verte.

- ¿La Sra. Fletcher? - Sí.

Hola, soy el Sargento Paulsen.

¿Me recuerda? Trabajé con el Teniente Lewis...

- en el caso de Edward Stone. - Sí, claro.

- Me alegro de verle. - Entiendo que no me recuerde...

Entonces usaba otra talla.

Antes de que mi mujer me dejara y de quedarme...

sin mi ascenso a sargento.

Y afectó un poco a mi cintura.

- Sí, sí, bueno... - Ya le habrán dicho...

que el teniente murió el año pasado.

Sí, lo lamenté mucho al enterarme.

Y yo también, era mi rabino.

Mi ángel guardián.

Le echo de menos.

¿Qué puedo hacer por usted?

No estoy segura del todo.

Quería revisar el caso con él.

Me han demandado, sargento.

¿En serio? Pero, ¿por qué?

La hija de Edward Stone afirma que...

mi participación en el caso ocasionó la condena.

Tiene razón. Sin vd. no lo habríamos hecho.

No es lo que esperaba oír.

Lewis no tenía pistas hasta que vd. le ayudó.

- ¿Un osito de goma? - No, gracias.

- Sra. Fletcher. - Sr. Dandridge.

Tenemos que hablar, ahora.

Sargento, mi abogado, Raymond Dandridge.

- Hola, encantado. - El Sargento Paulsen.

Sargento, ¿nos disculpa un momento?

Claro, además es mi hora de comer.

Si necesita ver esos informes, dígamelo.

Gracias.

Sra. Fletcher tenemos...

serios problemas.

¿Recuerda a un hombre llamado Angelo Vitello?

Por supuesto, el taxista que recogió a Stone...

de noche, a una manzana del lugar del crimen.

Un testigo muy importante según vd.

Sí, fue la clave del caso.

Me temía que iba a decir algo así.

El Sr. Vitello ha tenido un repentino cambio de opinión.

Dice que la única razón por la que identificó a Stone...

es porque vd. le convenció para hacerlo.

Y dice...

que vd. le pagó 5.000 dólares por mentir...

bajo juramento.

Francamente, Sra. Fletcher, es una idea espantosa.

Y no deja de repetírmelo.

¿Podrá esperar?

No creo en la acusación de ese hombre...

- ni por un momento. - Gracias.

Pero su declaración es muy concreta...

y a menos que sea un redomado mentiroso...

Lo es.

También dijo que era encantador.

Abierto, alegre,

- muy simpático. - Eso es lo preocupante.

¿Cómo pudo hacer esa declaración...

sabiendo que es falsa?

Rosa. Carlos.

Aquí es.

- ¿Sí? - ¿La Sra. Vitello?

Sí, soy yo.

Me llamo Jessica Fletcher. Él es el Sr. Dandridge.

He venido a ver a su esposo.

Ahora está ocupado.

Por favor, vengo de lejos.

¿Quiere al menos decirle que estoy aquí?

Es muy importante.

Espere.

Tenemos otra frase. Pongan la coma.

Susi, las damas primero.

Colocad la coma después de "langosta "...

y antes de "caldo".

Lo siento, Angelo no puede verla ahora.

Está durmiendo.

No se encuentra bien últimamente.

La próxima vez llame antes, ¿de acuerdo?

Lo siento, perdóneme.

Tened preparados los interruptores.

Helados italianos.

Al menos dice la verdad respecto a una cosa:

no está bien. Debe pesar...

20Kg. menos que cuando le vi.

Y le administran oxígeno.

Sra Fletcher, Jessica...

Sé que está molesta, pero ¿me deja esto a mi?

Lo siento, no puedo hacerlo.

¿Le importa dejarme en comisaría?

Debo revisar los informes.

- Aquí tiene, Sra. Fletcher. - Gracias.

Sra. Fletcher...

No sé si se acordará de mi.

Claro, Srta. Stephenson. Me alegro de verla.

Gracias.

Según la ley, no debería estar revisando esos informes,

sin una orden judicial.

Tampoco deberían acusarme...

de sobornar a alguien para que cometiera perjurio.

Supongo que ha hablado con el Sargento Paulsen...

le pedí que la llamara.

Entre nosotras: no creo la acusación de Vitello.

Gracias.

Por otra parte es...

una acusación muy grave. No se trata solamente...

de una demanda civil. Implica un posible delito penal.

Estoy bien enterada de eso.

Cuando procesé a Stone, mi acusación,

con toda sinceridad, se basó en 2 cosas:

las pruebas circunstanciales y...

el testimonio no confirmado de Angelo Vitello.

Si resulta que Vitello mentía,

por la razón que fuera,

toda mi acusación...

basada en su teoría no se sostendría.

Vitello no mentía entonces.

Tampoco lo creo. Pero estoy en una posición difícil.

Me presento a fiscal el año próximo.

- Comprendo. - Y algo así...

podría afectar a mi nombramiento.

Espero que no quiera...

arreglar la demanda fuera de los tribunales.

Mi compañía parece dispuesta a negociar,

- pero no es mi intención. - Enhorabuena.

Una cosa es mentir en una declaración...

y otra es mantenerlo ante un tribunal...

durante un interrogatorio.

No me falló hace 6 años...

y tampoco me fallará ahora.

- Estamos en contacto. - No lo dude.

¡Taxi!

- ¿Sra. Fletcher? - Sí.

La dama a la que venía a ver.

Charles Emmett Cosmo, procurador de los tribunales.

- Sí, el Sr. Cosmo. - Represento...

Sí, ya sé a quién representa.

Me sorprende...

que haya decidido venir a esta comisaría.

- Perdone, ¿quiere el taxi? - Sí.

- Siga su camino. - Espere, por favor.

La creía más lista, Sra. Fletcher. Una mujer...

de su experiencia e inteligencia,

- en especial en los tribunales. - ¿Qué quiere?

Mi cliente y yo habíamos pensado...

en un litigio civil. Un pequeño...

pleito discreto con un arreglo discreto.

Algo que pueda solucionarse en 1 hora...

con un café. Pero vd. ha metido a la ley.

Sr. Cosmo, por difícil que le sea comprender...

el concepto,

no estuve implicada en un soborno...

- para obtener perjurio. - Señora.

- Váyase. - Espere.

Váyase, espere... Turistas.

Sra. Fletcher, no me malinterprete.

No quiero que se vea metida en más problemas.

He perdido mi taxi.

¿Qué me dice?

¿Permitirá que esto dure 3 ó 4 años más?

- Si es lo que dura... - ¿Y luego? La crucificarán.

- Lo dudo. ¡Taxi! - ¿Por qué?

¿Por que es inocente? Eso no tiene nada que ver.

Los jueces y fiscales harán lo imposible...

para no dar la impresión de que están humillándose...

ante una celebridad?

El juicio será mucho más duro.

Por la mañana en el tribunal habrá abogados...

echándosele encima, y por las noches...

el teléfono no dejará de sonar.

¿De verdad quiere pasar por eso?

Sr. Cosmo, aún soy ingenua como para creer...

que en un tribunal prevalecerá la verdad.

¿Quiere probarlo? Lo estoy deseando.

Discúlpeme.

Es fabuloso.

Le das el nombre al maître y se larga.

"Un momento", dice. Y ya ha pasado, Jessica.

¿Ha dejado de fumar? Está muy inquieto.

No lo estoy. Odio pagar 100 dólares por persona...

y tener que soportar la mala educación.

¿Puede decirme cuál es la razón...

para venir aquí? No será por la comida.

Me han hablado bien de su repostería.

Sra. Fletcher.

Es maravilloso poder conocerla por fin.

Elliot Von Steuben, un devoto admirador.

Gracias. Mi amigo, Raymond Dandridge.

- Sr. Dandridge. - Encantado.

Le he reservado una mesa especial...

y he pedido Cabernet que les encantará.

- Suena delicioso. - Y si hay algo en especial...

que desee, pídaselo al camarero,

ninguna petición será imposible.

No sé qué decir, Sr. Von Steuben.

No tiene que decir nada.

Lo que vd. ha escrito habla por sí solo.

Soy gran entusiasta de los misterios de asesinato.

Christy, James, Fletcher...

Mi bibilioteca es pequeña pero selecta.

Bon appetit. Y si necesitan algo,

- estoy a su disposición. - Gracias.

Increíble, ese hombre rezuma aceite de serpiente.

Esperaremos un poco antes de pedir.

Como deseen.

Jessica, ¿qué es eso de la repostería?

He investigado un poco a Geraldine Stone.

Está liada con el chef de repostería de aquí...

llamado Justin Fields.

Él lleva meses sin éxito...

intentando reunir dinero para abrir su propio local.

Este es un negocio muy arriesgado.

Sí, y el Sr. Fields ya ha sufrido 2 quiebras.

- ¿Adónde quiere llegar? - Esta demanda...

sin fundamento aparece en el momento...

en el que su novio necesita reunir...

medio millón de dólares. Dígamelo vd.

Pero ella la ha demandado por 50 millones.

Que no podría cobrar hasta dentro de 3 ó 4 años.

¿Por cuánto lo arreglaría vd. y la aseguradora...

para evitar el fastidio de tener que ir a juicio?

Ya veo. Eso explicaría muchas cosas.

Raymond, es Geraldine Stone.

Algo la hace sentirse infeliz.

El chef de repostería está a punto de saber lo que es.

Su idea de hablar con ella no fue tan mala.

Sra. Fletcher, una llamada para vd.

Gracias. ¿Diga?

Sra. Fletcher, soy el Sargento Paulsen.

En su hotel me dijeron dónde localizarla.

¿Qué ocurre, sargento?

Una ambulancia ha acudido al domicilio de Vitello...

Ahora lo llevan al hospital Bellevue.

- ¿Qué ha pasado? - No lo sé,

pero si quiere hablar con él debe darse prisa.

No creo que llegue a mañana.

HOSPITAL BELLEVUE

Sargento, ¿cómo está?

Respira y poco más. Está ingresado en la U.C.I.

- ¿Ha podido hablar con él? - No se ha recuperado.

¿Qué ha pasado?

El médico cree que entró en coma diabético.

Le están haciendo pruebas. Su esposa está en la sala...

de espera. Lo lleva bastante bien.

- Ray, ¿me disculpa? - Sí, iré a buscar al médico.

Muy bien. Intentaré averiguarlo.

Tranquila, Sra. Vitello. Rezaré una oración...

por él en la misa de esta noche.

Perdone, Sra. Vitello.

Sra. Fletcher.

Lo siento muchísimo.

Espero que su esposo se recupere pronto.

Gracias.

Disculpe mi descortesía de esta tarde.

Por favor...

Me he vuelto muy protectora.

En sus días malos, Angelo...

se cansa rápido y la compañía le molesta.

No ha salido de casa en 8 semanas.

¿Cuánto tiempo lleva enfermo?

Un par de años.

Siempre ha sido diabético, pero hace...

2 años le descubrieron cáncer de pulmón...

le sacaron lo que pudieron, pero no era suficiente.

Oiga, sé que...

quiere hablar con él...

por ese caso de asesinato.

Lo más importante...

es que él logre superar esta crisis.

No podrá. Esta vez no.

He estado con él día y noche...

viendo cómo se moría poco a poco.

Siempre, excepto esta noche.

He ido a casa de una vecina...

a cuidar a sus hijos 2 horas...

para que ella y su marido pudieran salir.

Era su aniversario.

Y cuando volví a casa...

Cuando lo despidieron porque...

ya no podía trabajar...

se desmoronó.

Se podía ver en su cara.

Le dio 30 años a esa compañía.

Jamás llegó tarde, jamás una excusa.

Y sin más le echaron.

Sin indemnización ni seguro de vida.

Como si nunca hubiera estado allí.

Jessica.

Discúlpeme.

Jessica, Vitello no lo ha superado.

Murió hace 5 minutos, lo sé por una enfermera.

Pobre mujer.

Se había resignado a perderlo, pero...

- va ser un duro golpe. - Muy duro, Sra. Fletcher.

- Hay un psicópata suelto. - Explíquenos, sargento.

La puerta trasera de Vitello. Alguien...

rompió el panel de cristal junto al tirador.

- ¿Un intruso? - Eso sólo para empezar.

El laboratorio ha vuelto a analizar su sangre.

Las dos veces salió lo mismo.

La sangre de Vitello estaba cargada de azúcar...

y encontramos una jeringuilla en el patio trasero con restos.

- ¿Restos de qué? - Dextrosa pura.

Alguien inyectó al hombre para provocarle el ataque.

Ahora estamos hablando de asesinato.

Lo siento, pero el Sr. Cosmo está con un cliente.

Señorita, llamé esta mañana temprano...

y le dije que estaría aquí a las 10.

Me dejó instrucciones claras de no molestarle.

No se preocupe, Srta. Stone,

la muerte de Vitello no cambia nada.

Seguiré adelante con la demanda.

Bien,

porque estoy decidida a llegar al final.

- Gracias, Sr. Cosmo. - Estaremos en contacto.

Ray,

siento haberte hecho esperar.

¿Tu cliente tiene experiencia teatral...

o la actuación ha sido idea tuya?

- Vamos, me conoces. - Exacto.

Acéptalo, Ray.

No importa que Vitello esté muerto...

o vivo. Tengo a tu cliente bien cogido.

La declaración de Vitello fue jurada y ante notario.

Ningún jurado se tragará un trozo de papel.

¿De un moribundo ansioso por limpiar su alma?

Vamos, Ray.

Dejémonos de tonterías y fijemos una cifra.

No hay trato.

En unos años esto os costará muchos ceros.

Y seguro que tu jefe no se alegrará...

cuando sepa que podrías haberlo arreglado hoy...

por una caja de galletas.

¿A cuánto están las galletas?

A poco menos de 1 millón.

Ni por 1 dólar.

La Sra. Fletcher dice que es mentira y la creo.

¿Sí? ¿Desde cuando eres tan virtuoso?

Quizás desde que alguien asesinó a Angelo Vitello...

para asegurarse de que no testificara.

- No ha sido mi cliente. - ¿He dicho nombres?

Charlie, llega un momento que ni yo hago negocios.

Que tengas un buen día.

Ray.

Si alguien tiene un motivo para que Vitello...

subiese al estrado sabes quién es el número 1:

- tu cliente. - Eso no lo crees ni tú.

Quizás. Pero la policía tiene un testigo...

que vio salir a una mujer de la casa sobre las 19:30.

Y según la descripción podría ser la Sra. Fletcher.

Sargento.

Sra. Fletcher.

Me dijeron en comisaría que estaría aquí.

- ¿Dónde está la Sra. Vitello? - En la iglesia...

- con los preparativos. - ¿Ha encontrado algo?

A parte del cristal roto de la puerta, no.

Ayer vieron salir a una mujer...

del edificio sobre las 19.30.

- ¿Quién se lo ha dicho? - El Sr. Dandridge.

Él se enteró por el Sr. Cosmo.

Y, ¿cómo se habrá enterado él?

¿En el tablón de anuncios de la comisaría?

A propósito y para que conste,

ayer entre las 19 y 20h estaba en mi hotel...

cambiándome para cenar. Luego fui al restaurante...

y me reuní con el Sr. Dandridge.

- ¿He preguntado algo? - Aún no.

Aquí hay un sistema de seguridad fabuloso.

Lástima que no funcionara anoche.

Cuando la Sra. Vitello salía del apartamento...

su marido no echaba los cerrojos por si...

se desmayaba, ella pudiera volver a entrar.

Así, cualquiera con tarjeta de crédito pudo abrir.

O la víctima dejó entrar a alguien.

También. La Sra. Vitello salió a las 18:15...

y volvió sobre las 20:30.

Al entrar encontró a su marido en coma,

así que llamó a urgencias.

La ambulancia llegó en menos de 10 minutos...

y lo llevó al hospital.

- Entonces, la mujer que salía... - No era la Sra. Vitello.

Ella estuvo con los niños todo el rato.

La otra mujer era de mediana edad,

rubia, con sombrero y gafas negras. Y salió...

por la puerta delantera.

¿Gafas negras de noche?

Parece que no quería que la reconocieran.

Pienso lo mismo.

Sargento, perdone,

dijo que encontró una jeringuilla...

en el patio de atrás.

Sí, a 10 metros de la puerta de la cocina.

¿Y no le parece extraño?

Si la mujer estaba implicada en la muerte del Sr. Vitello...

y salió por la puerta principal,

¿por qué la jeringuilla estaba en la puerta trasera?

El asesino debió...

tirar o se le debió caer la jeringuilla...

saliendo por la puerta de atrás.

Oiga...

Sra. Fletcher...

Vd. es realmente fabulosa.

Y seguro que no tiene nada que ver con esto.

Pero, tengo un capitán que...

no la conoce tan bien como yo.

Y me sugirió que,

en realidad no fue una sugerencia, fue...

dado que hay un testigo y que...

su coartada no es realmente sólida...

Bueno,

se lo diré de otra forma...

Señoras, colóquense bajo los números asignados.

Cara al frente.

Los brazos abajo.

Gracias.

¿Y bien, sra. Torgeson?

No sé. Estaba oscuro... Yo no estaba muy cerca.

La vi un momento de lado mientras salía corriendo.

Muy bien, señoras, giren a la derecha.

No, al otro lado.

Y ahora a la izquierda.

¿Qué tal ahora?

Podría ser, tal vez...

¿Quizás la número 2?

Pero la vi moviéndose.

De frente, señoras.

Número 2, por favor, un paso adelante.

- ¿Yo? - Sí, número 2.

Dé un paso adelante.

Ande deprisa hacia su izquierda, por favor.

- Un momento, Sargento. - A su izquierda, número 2.

Creo que no es.

- Pero no está segura. - Soy una mujer mayor...

con mala vista. ¿Qué espera, fotografías?

- Sra. Fletcher. - Sra. Fletcher...

muchas gracias por su cooperación.

Ha salido del apuro, al menos de momento.

- ¿De momento? - En realidad la testigo...

no ha sido demasiado útil.

Entre la oscuridad y el disfraz de la mujer...

no pudo identificarla.

Lamento oír eso, Srta. Stephenson.

Iba a presentarme voluntaria otra vez...

con una condición:

que vd. también estuviera en la fila.

¿Yo?

Supongo que sería divertido.

Son casi las 14:30 y aún no he comido.

¿Me acompaña?

Vd. y yo tenemos mucho de que hablar.

¿Cómo supo que estuve en el apartamento?

No estaba segura.

Tenía tanto que perder como cualquiera.

Sencillamente uní el pelo rubio...

a lo del disfraz y tenía sentido.

Yo no lo maté, Sra. Fletcher.

Fui a hablar con él en privado, es todo.

Y el disfraz era necesario.

¿Cómo quedaría la futura fiscal si la vieran...

reunirse con un hombre que afirma...

que lo sobornaron para cometer perjurio en un caso...

- que gané hace 6 años? - ¿Y hablaron del caso?

Llamé varias veces pero no hubo respuesta.

Podía oír el televisor, él estaba allí, pero...

- no quiso contestar. - O no pudo.

¿Y cuándo fue eso? ¿Sobre las 19:30?

Sí.

Fue una estupidez, pero su declaración...

era una absoluta mentira, tenía que serlo.

Y yo quería llegar hasta el fondo de todo.

- Cara a cara. - Vd. oyó el televisor,

¿Pudo oírle a él moviéndose por dentro?

- No. - Bienvenida, Sra. Fletcher.

- Bienvenida de nuevo. - Gracias. Esta es...

- La srta. Stephenson. - Sí.

Encantado. La veo en las noticias,

la cámara no le hace justicia.

¿Nos acompaña?

Me encantaría, aunque...

La Srta. Stephenson querría...

preguntarle sobre la noche pasada.

Naturalmente.

¿En qué puedo ayudarla?

- Bueno, yo... - A la Srta. Stephenson...

le gustaría charlar con su chef de repostería,

Justin Fields.

Sí.

- Puedo darle su dirección. - ¿No está aquí?

No, y no volverá. Anoche se fue.

Un caballero desagradable y poco formal...

a pesar de su don para la repostería.

Excelente. Fresco pero atrevido.

- ¿Poco formal? - Anoche,

se esfumó por la puerta trasera...

y le dejó los "petits fours" a su ayudante.

- Excesivo. - ¿Sobre qué hora?

- Poco antes de las 19. - ¿Y cuándo regresó?

- No lo hizo. - Yo vi a Geraldine Stone...

aquí anoche y supuse que venía para verlo.

Sí, y no se decepcionó como yo al ver que no estaba.

Lo llamé esta mañana para notificar su despido.

Le pareció muy gracioso.

Dijo que había hecho su último turno de chef.

Pobre, ¿qué sabrá él que yo no sepa?

Sra. Fletcher. ¿Qué hace aquí?

He venido a verla, Srta. Stone.

Me dijeron que tenía unos días libres...

por enfermedad.

Vd. debe ser el Sr. Fields. ¿Cómo está?

- Hola. - Siento no haberle...

visto anoche en el restaurante.

He oído que hace...

un maravilloso pastel de queso.

Vd. no ha venido a hablar de pasteles.

No, desde luego.

Es un lugar precioso.

O lo será cuando lo tengan arreglado.

He hablado con el dueño y dice...

que arrendó vd. el local el mes pasado.

- No es asunto suyo. - Me temo que sí.

Al menos desde la demanda.

Pero es mucho más importante saber...

quién mató al pobre enfermo en silla de ruedas.

Yo no fui.

Lo quería vivo para que rectificase en el juicio.

¿Sí? No lo sé.

Su abogado piensa que tendrá un buen caso...

incluso cuando el Sr. Vitello muerto,

hasta puede que mejor.

No se puede interrogar a un cadáver.

No tiene gracia, Sra. Fletcher.

Ni el asesinato, o esa absurda acusación contra mí.

Supongo que la hizo...

para que mi compañía de seguros busque...

un arreglo fuera de los tribunales.

¿Cuánto necesitan para abrir, medio millón?

- Mi padre murió por su culpa. - El dueño del edificio dice...

que vd. le dio 10.000 dólares de fianza, Sr. Fields.

Aunque el dinero del cheque...

era de la cuenta de la Srta. Stone.

¿Qué más pagó con su cuenta, Srta. Stone?

- ¿De qué habla? - Suponga que...

el Sargento Paulsen está en el Palacio de Justicia...

consiguiendo una orden para examinar...

sus informes financieros de los últimos 3 meses.

- Está mintiendo. - No.

Sólo he usado la palabra "suponga",

pero por su reacción veo que...

ha sido buena idea. Disculpen.

Espere un momento. Espere, Sra. Fletcher.

Gerry, no seas tonta.

Yo no quería hacer esto.

Me pareció una forma fácil de ganar...

dinero rápido sin que nadie saliera perjudicado.

Excepto la aseguradora y mi reputación.

Gerry, cállate, puedes acabar en la cárcel.

Puede que esto ya no me importe, Justin.

No debería haber dejado que me convencieras.

Si quieres largarte, vete.

Eso es lo que voy a hacer.

Gracias por nada.

Si tiene ganas de llorar, yo no lo haría,

no creo que se las merezca.

Desde luego, ya no me sorprende.

Sra. Fletcher, ¿qué quiere saber?

¿Le pagó a Vitello...

25.000 dólares en efectivo...

- para que mintiera? - Yo no le pagué.

De eso se encargó mi abogado, el Sr. Cosmo.

¿En serio?

¿Charlie Cosmo sobornando a un testigo?

Hoy es mi día de suerte.

¿Y le dio el dinero directamente al Sr. Vitello?

Sí, en su sala de estar. Hará 3 semanas.

Él estaba muy enfermo para salir de casa.

Pero si estaba muy enfermo para salir de casa...

Sargento, ¿piensa lo mismo que yo?

Sí señora.

- Estúpido, ¿qué pasa? - Vamos, vete.

Esto es de locos, no tiene derecho a hacer esto.

Ya le he enseñado la orden de registro.

Pero aquí no hay dinero escondido.

Hace 3 semanas su marido tuvo visita.

Charles Cosmo, un abogado.

Sí, vino para discutir el caso,

- pero no le dio dinero. - ¿Seguro?

¿Estuvo con ellos en todo momento?

Pues claro que no.

Sargento, lo tenemos.

- ¿Dónde estaba? - En el techo del dormitorio.

Uno de los paneles estaba torcido y lo retiré.

- ¿Qué sabe de esto? - Nada.

Es una locura, jamás lo había visto.

¿Está segura, Sra. Vitello?

Claro.

Agente, ¿hay alguna escalera de mano en la casa?

En el armario de la entrada. Pequeña e insegura.

Ya está.

Cosmo le dio a su marido 25 de los grandes...

mientras vd. no estaba y escondió...

el dinero en el techo para que...

alguien pudiera encontrarlo.

Es posible pero no probable.

Tenía las piernas débiles y apenas podía andar.

Dudo mucho que pudiera subir...

a esa escalera inestable para esconder el dinero.

- ¿Cree que yo lo puse allí? - ¿Lo hizo?

Claro,

Tiene sentido. Su marido le dice lo del dinero.

Vd. no puede ponerlo en su caja...

por el estado de su marido, podía morir en cualquier momento.

y cuando abrieran la caja, ¿cómo lo explicaría?

- No. - Alguien sabía...

que el dinero estaba en la casa, o era Cosmo...

- o la mujer o su novio. - No, sargento.

- No creo que... - Forzaron la puerta trasera,

le mataron con la inyección y fueron a buscar el dinero.

Yo no creo que pasara eso, ¿verdad, Sra. Vitello?

- ¿Por qué me pregunta a mi? - Vd. llegó a casa,

¿a las 20:30?

Llamó a urgencias y en 10 minutos llegaron.

Pero, ¿qué hizo durante esos 10 minutos?

¿Qué hice?

- Yo no... - La mayoría...

de la gente habría llamado a un vecino,

a un amigo o quizás a un sacerdote.

Su marido estaba muy mal.

Creo que hizo otra cosa.

Al entrar encontró el dinero y lo escondió.

y también encontró algo más.

Sra. Fletcher, ¿de qué habla?

Él le dejó una nota,

¿no es así, Beatrice?

¿Aún la tiene?

"Mi querida esposa:

que Dios me perdone, por lo que haré.

No puedo seguir así,

mintiendo, haciendo daño a la gente.

Sufriendo y viéndote sufrir así.

Los médicos se lo han llevado todo.

El subsidio médico ha acabado.

No tengo seguro.

Sólo puedo dejarte lo que hay en el sobre.

No es suficiente, pero tendrá que bastar.

Te ahorrará sufrimientos y apuros.

Recuerda que siempre te he querido.

Angelo."

Cuando entré estaba...

derrumbado sobre la silla.

La nota y el sobre estaban en la mesa.

La jeringuilla estaba en el suelo...

ahí.

En cuanto leí la nota...

supe lo que había hecho.

Mintió respecto a vd, Sra. Fletcher,

pero no podía vivir con ello.

Por eso hizo lo que hizo.

Se sentía tan mal y avergonzado...

Tan asustado por su alma.

Por eso cogió la nota y escondió el dinero.

El suicidio es pecado mortal.

El sacerdote no le habría celebrado una misa.

Y no podría haber sido enterrado...

en suelo sagrado.

En casi 60 años tuvo...

una vida cristiana,

no podía dejarle acabar así.

Sólo quería que Angelo fuera enterrado como vivió.

En estado de Gracia.

La pesadilla acabó, gracias a Dios.

Sí, no tenía ganas de pasar...

los próximos 5 años entrando y saliendo...

- de los tribunales. - Así es el sistema legal.

Ni siquiera los inocentes escapan indemnes.

¿Ha hablado con Anne Stephenson?

¿Qué le pasará a Beatriz Vitello?

Condicional, servicios sociales...

y una reprimenda del juez.

- Una mujer con suerte. - Sí.

No como Charlie Cosmo...

al que le prohibirán ejercer la abogacía.

Sus compañeros han esperado mucho para hincarle el diente.

Gracias, Sr. Dandridge. Ha sido un placer conocerle.

Pero espero que nunca más...

nos encontremos en esta situación.

- Eso no pasará. - Admiro su optimismo.

No es optimismo, Jessica.

Me despido de la compañía.

¿Recuerda su primera visita aquí? Le sugerí...

que pactáramos en vez de ir a juicio?

Sí, perfectamente.

Me he dado cuenta de que lo medía todo con dinero.

Resultados.

Perdí la pista de lo que yo debía ser,

así que me iré a algún lugar...

lejos de grandes ciudades y sociedades,

un pueblo donde colgar un cartel de...

"Estoy de pesca" si hay poco movimiento.

Suena maravilloso.

Conozco un sitio así si no le importa la nieve.

Tranquilo y acogedor...

y se pescan róbalos los 12 meses del año.

Ya la llamaré.

Estaré esperando.

Ripeado para subXpacio y TusSeries

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.