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PREFACIO: Marco Polo vivi� en Venecia hace setecientos a�os.
Fue el primer europeo que visit� China y que escribi� la historia...
de sus aventuras en esa tierra de magia y misterio.
Tambi�n fue el primer viajante...
Hermanos Polo: Mercaderes e importadores - 1273- 1274 d.C.
Oro, marfil. Vean la artesan�a.
Joyas, piedras preciosas. M�renlas.
Desl�mbrense con un tesoro que jam�s imaginaron.
�De d�nde provino, Nicolo Polo?
Lo trajo un comerciante persa del Lejano Oriente.
- No hay cosas as� en Persia. - M�s all� de Persia.
- �India? - Incluso m�s all� de la India.
Mil leguas m�s all�. �stos son tesoros de China, caballeros.
�De tan lejos?
El imperio m�s poderoso del mundo y el m�s rico.
Si pudi�ramos comerciar con China...
podr�amos comprar cosas as� por nada.
Y no debo decirles en cu�nto podr�amos venderlas.
�A qu� distancia est� China?
M�s lejos de lo que puedes ir, primo an�mico.
Habr�a que cruzar los siete mares, vastos desiertos calurosos, monta�as de hielo.
�De qu� nos sirve todo esto si no podemos alcanzarlo?
Creo que hay un hombre en Venecia con suficiente fuerza y astucia...
para hacer este viaje peligroso y la tarea por nosotros.
- �Qui�n? - Mi hijo, Marco Polo.
- �Marco? - No sabe nada de negocios.
Quiz� no. Pero su esp�ritu de aventura y romance...
arde como una llama sagrada.
Posee la suerte de un tonto.
Y la diosa de la fortuna siempre est� de su lado.
Porque es mujer. Todas las mujeres favorecen a Marco Polo.
Giuseppe, olvidas que en China tambi�n hay mujeres.
�Marco Polo!
�Marco Polo!
�Marco Polo!
�Margarita!
�Has visto a Marco Polo?
No. Esta tarde no.
�Marco Polo!
�Marco Polo!
Josephina.
�Marco Polo est� ah�?
No.
�Marco Polo!
Angelina.
�Angelina!
- �Marco Polo est� ah�? - S�. Aqu� est�.
Pero no puede ser molestado.
Pues, mol�stalo. Su padre quiere verlo de inmediato.
Marco.
- Nunca vi tanta suerte en mi vida. - Es demasiado suertudo para m�.
Extraordinario.
Marco, mi amor, hay alguien que quiere verte.
Marco, aqu� estoy.
Cre� reconocer esa voz chillona. Caballeros, disculpen.
- �Y bien? - Tu padre manda interrumpir...
lo que sea que est�s haciendo.
Adi�s, querida.
�A qu� viaje me enviar� ahora?
Tu padre mencion� China.
- �China? - S�. Es un viaje peligroso.
Quiz� nunca regreses.
�De verdad? Disimula un poco tu alegr�a.
Bueno, no enga�o ni miento. Ya no puedo ocultar la verdad.
Francamente estoy cansado de perseguirte por los canales de Venecia.
Me alegrar�a no verte unos a�os.
Me alegrar�a mucho. S�, mucho, mucho.
Los orientales son gente curiosa. No comercian como nosotros.
Espero que regreses con contratos...
que nos permitan enviar nuestros barcos a los mares de China.
Alista tus cosas. Ir�s con el.
- �Qui�n, yo? - T�.
Como protector de mi hijo.
Pero, amo, es imposible. Mis pies no est�n en condiciones.
Me alegrar� tenerte conmigo. Me alegrar� mucho, mucho.
Tengo dos cosas para ti.
Una carta para Kublai Khan, el emperador m�s poderoso del mundo.
All� es donde termina tu viaje, en la incomparable ciudad de Pek�n.
La otra tiene m�s valor.
Una vez sal� de viaje. Mi padre me dio esto.
�l dijo lo que te digo a ti...
"'Ll�nala con lo que veas en el camino."'
Pero ah� s�lo caben cosas muy peque�as.
Giuseppe, las cosas m�s peque�as han cambiado el mundo.
Marco es mi hijo. �l entiende.
�sta es tu ruta.
Primero zarpar�s hacia el puerto de Acre...
Mira.
T� y tu caballo, �abajo!
CACHEMIRA
CATAY
PEK�N
Mira, Binguccio, China. Pek�n. Ya llegamos.
- �Ya llegamos a la puerta? - Pasamos por ella.
Entonces cumpl� mi palabra. �sta ser� mi tumba.
Binguccio, no te mueras aqu�.
Debes arrastrar los pies hasta el palacio.
No, Marco, dijeron que s�lo llegar�an hasta la puerta.
- Vamos. - Es in�til. No puedo dar un paso m�s.
Mis pies son grandes masas hinchadas de agon�a.
D�jame morir en el dolor.
Mi padre dijo que deb�as cuidarme...
y evitar que me aleje de la senda del deber. Vamos.
Mira a la derecha, Binguccio.
Pero recuerda que no soy tu madre.
"'Bienaventurados los pobres de esp�ritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
"'Bienaventurados los sumisos, porque ellos heredar�n la Tierra.
- "'Tambi�n los misericordiosos..."' - "'Porque tendr�n misericordia.
"'Bienaventurados los puros de coraz�n, porque ver�n a Dios.
"'Bienaventurados los pacifistas...
"'porque ser�n llamados hijos de Dios."'
- �Conoces esas palabras? - Claro que s�.
- �Eres cristiano? - No.
Pero quiero que mis hijos conozcan todas las religiones.
Es m�s importante que lleguen a tiempo a sus comidas.
La cena est� lista.
Disculpa la partida abrupta.
En mi pa�s es igual. La comida es m�s importante que la filosof�a.
- �Eres extranjero? - Como puedes ver.
Entonces, quiz�... Mi hogar es humilde...
pero quiz� quieran compartir nuestra modesta comida.
�Mencion� comida?
Aceptamos con gusto tu gentil ofrecimiento.
No, no, no, ni�os. No, no.
Dios lo ve todo y sabe que...
aunque nuestros medios son pobres, nuestra alma es buena.
Ahora.
�Nunca antes vieron comida como �sta?
- No. �Qu� son? �Serpientes? - No, no.
Es lo que los pobres han comido en China...
durante muchas generaciones.
Lo llamamos "'espaguet"'.
D�jame mostrarte c�mo se come.
Tomas los palitos as�.
As�.
�Ves?
Se toman las hebras as�...
levantando el brazo hacia el cielo y luego...
�Se inhala?
Se inhala, s�.
Entiendo. Inhala, Binguccio.
- Pareces interesado. - Lo estoy.
D�jame mostrarte algunas hebras...
antes de ponerlas en agua a hervir.
Mira.
- �"'Espaguet"'? - Espaguet.
- �Me permites? - Claro.
Para mi peque�a bolsa de tesoros. La tengo olvidada.
Esto es un buen comienzo. Un regalo para mi padre en Venecia.
- Envidio a los hombres de Occidente. - �De veras? �Por qu�?
Les ha sido dada la regla de oro de la vida.
"'Ama a tu pr�jimo como a ti mismo."'
S�. Nos la dieron y la obedecemos.
Cuando nos conviene.
Los venecianos nos entendemos con G�nova y Florencia...
hasta que interfieren en nuestro comercio.
Entonces vamos a la guerra.
�Despejen el camino! �Atr�s!
�Despejen la ruta!
Te recomiendo tener mucho cuidado, Marco Polo.
El emperador debe ser un hombre duro.
No. Kublai Khan es un buen hombre, un hombre justo...
pero lo domina un consejero que no respeta...
- la santidad de la vida humana. - �Qui�n?
Hay un sarraceno llamado Ahmed, un extranjero.
El ministro de estado del emperador.
Cu�date de el si buscas favores.
Entiendo.
Esfu�rzate en convencerlo de que no eres m�s que...
un caballero amigable, ansioso por ver el mundo...
sin interferir con la pol�tica local.
Es decir, a Ahmed no le agradan mucho los extranjeros.
Aqu� tenemos un proverbio...
Transmitir muchos rumores es ir directo al suicidio.
Los santos del cielo alejen a este cristiano...
de los poderes de Sat�n, que rugen como truenos.
Hijo obediente, �as� recibes a los hu�spedes de tu padre?
�No has aprendido nada de las leyes de hospitalidad?
- Largo de aqu�. - Est� bien, Chen Tsu.
Nadie result� herido.
- �Qu� es este extra�o invento? - S�lo un juguete.
�C�mo hace tanto ruido?
Si te interesa, ven a mi taller y te mostrar�.
Esos ni�os.
Humildemente, soy como un qu�mico.
Esto es p�lvora...
una combinaci�n de carb�n, sulfuro y salitre.
Si la enciendes...
hace una nube inofensiva.
As�.
Pero cuando est� encerrada en una caja...
y los vapores no pueden escapar f�cilmente...
explota con mucha violencia.
Ahora, mira.
�Lo ves?
Veo.
- �Esto s�lo se usa para juguetes? - S�.
Y para iluminar fiestas y festivales.
Creo que ser�a un arma valiosa en la guerra.
Ah, no, no, no. Eso ser�a horrible.
Demasiado mortal.
�Me permites otra vez, para mi padre?
Claro, por supuesto.
Aunque prefiero el espaguet.
- Toma lo que desees. Hay mucha. - Gracias.
Binguccio, �despierta! Vamos al palacio.
Alto. �Qu� se le ofrece en el palacio de Kublai Khan?
Tengo una carta. Aqu� est�.
No comprendo la letra.
- �C�mo se llama? - Marco Polo de Venecia.
Marco Polo.
Ah, s�. Hemos o�do de su incre�ble traves�a.
�Ya me conocen aqu�?
Nuestro mensajero nos informa enseguida sobre los extranjeros que llegan...
desde el mar de la China hasta el r�o Danubio.
Mire. All� arriba va uno de nuestros mensajeros.
- Qu� pa�s maravilloso. - S�.
Es un pa�s en el que todos deben ser observados.
Constantemente.
- �Qu� lleva en la espalda? - Mi contador.
�Ve? Lleva las cuentas.
Yen Li...
acompa�a a Marco Polo y a su carga al cuarto preparado para ellos.
Muchas gracias. S�lo necesito un ba�o.
Y mi amigo s�lo necesita un lugar en donde recostarse.
�Tu amo Marco Polo se dio un ba�o agradable?
Ah, s�. Muy agradable.
Yo tambi�n me estoy dando uno.
He comunicado la noticia de su llegada.
Su Majestad Kublai Khan...
Lord del Drag�n, hermano de la Luna y el Sol...
est� listo para recibirlo.
Dignatarios de la corte de Kublai Khan...
miren fijamente a su emperador.
Los he llamado para informarles...
que finalmente mis ej�rcitos del sur se han...
reunido con mis ej�rcitos del norte y del centro.
Por lo tanto, en poco tiempo...
me pondr� a la cabeza de dichos ej�rcitos...
y proceder� a conquistar las islas de Jap�n.
Deseo que los de mi corte, con algunas excepciones...
me acompa�en en esta expedici�n.
El gran Khan ha hablado.
Ahmed.
Su Majestad Imperial.
Ahmed, sigo preocupado por la situaci�n en el oeste.
�Su Majestad se refiere a las fuerzas unidas...
bajo el liderazgo de Kaidu el t�rtaro?
Kaidu no nos causar� problemas si tiene problemas propios.
Llenen el campamento de Kaidu con esp�as.
Yo no ser�a digno de su confianza, Su Majestad...
si esta orden suya me resultara sorpresiva.
�Ya enviaste esp�as a Kaidu?
Muchos esp�as, Su Majestad, durante muchas lunas.
No debe preocuparse por Kaidu el t�rtaro.
Ah� tiene, Su Majestad, a eso me refiero.
Tenemos un mill�n de soldados y 10.000 barcos.
Con su liderazgo, la conquista de Jap�n terminar� en pocas semanas.
Espera, Ahmed. Est�s quitando el ej�rcito del oeste.
Lo necesitamos para luchar en la provincia de Kaidu.
No. El arma m�s poderosa contra el es el enga�o.
- Veneno sutil, Su Majestad. - Veneno sutil.
S� que puedo contar contigo para eso.
Su Majestad.
S�, Chamberlain, �qui�n quiere vernos hoy?
Las mujeres j�venes, Su Majestad.
Ah, s�.
Y el embajador persa.
Los embajadores me agotan. Siempre traen quejas. �Qui�n m�s?
Un extranjero de la ciudad de Venecia del imperio de Roma.
Se hace llamar Marco Polo.
Marco Polo. Nuestras �guilas mensajeras nos anunciaron su llegada.
Un romano.
Me parece recordar que alguna vez gobernaron la Tierra.
Quiz� viene a exigir un tributo al C�sar.
Viene a exigir algo. De eso podemos estar seguros.
Los ver� a todos.
Su Excelencia, el embajador de Persia.
Muy atento Majestad Imperial.
El emisario m�s excelente del soberano m�s estimado...
de una noble naci�n...
�cu�l es la queja de hoy?
Su Majestad Real, mi amo, le presenta su saludo...
y desea saber cu�ndo le enviar� a la dama que ha elegido.
Su novia prometida, su futura reina...
su preciosa hija, la princesa Kukachin.
�Mi hija?
Ha llegado el momento de cumplir el contrato nupcial negociado...
S�, s�. Conozco bien los t�rminos del contrato nupcial.
Su Excelencia puede decirle a su amo real...
que la princesa Kukachin se embarcar� rumbo a Persia en la s�ptima luna.
El gran Khan ha dicho.
No hab�a notado que ya dej� de ser una ni�a.
Es una mujer, Su Majestad...
una mujer encantadora.
Digna de ser reina y madre de reyes.
�Madre de reyes?
- Dime, Visakha. - �S�, Su Alteza?
�Supones que el rey de Persia es un hombre peque�o...
- como su embajador? - Espero que no, Su Alteza.
Claro que no cuestiono la sabidur�a de mi honorable padre.
Pero...
ser�a bueno que fuera alto.
�No te parece, Visakha?
�Alto? �Como Ahmed, Su Alteza?
Para nada como Ahmed, de ninguna manera.
- �Traigo m�s flores? - S�, por favor.
Hoy tengo plegarias especiales.
Tengo mucha esperanza para mi hermosa vida, Diosa...
y que mi padre me env�e a Persia...
donde ser� reina.
Te lo agradezco, Diosa...
s� que el rey de Persia es un monarca poderoso...
y que debo amarlo.
Pero si fuera alto...
y apuesto...
Espero no haber interrumpido ninguna adoraci�n divina.
Estaba por aqu� y...
no pude evitar la atracci�n de la admirable belleza de las flores.
�Qui�n eres?
Un simple viajero llamado Marco Polo.
�Marco Polo?
Marco Polo.
Nunca se oy� tan bonito.
Es un nombre extra�o.
No es inusual en el lugar de donde vengo.
Y �d�nde es eso, Marco Polo?
Una ciudad llamada Venecia.
Parte a la orilla del mar y parte en el.
Queda muy lejos de aqu�.
Y �por qu� viniste a Pek�n?
Porque me dijeron que si viajaba lejos, por desiertos c�lidos...
y monta�as fr�as...
ver�a lo que ning�n hombre de mi tierra ha visto.
Ahora s� que lo que dijeron era verdad.
Eres de un mundo extra�o.
Ni siquiera te pareces a otra gente.
�Alg�n hombre te ha mirado como te estoy mirando ahora?
No.
Entonces los hombres de este pa�s no aprecian sus propios tesoros.
No entiendo lo que dices, Marco Polo.
Digo que eres encantadora.
Eres exquisita.
Nunca so�� que alguien pudiera ser tan...
Lo que intento decir es que el viaje hasta aqu� fue terrible...
y t� hiciste que lo olvidara.
Quisiera que me dijeras qui�n eres.
Disculpe.
El gran Khan solicita la presencia de este caballero.
Entonces creo que ser� mejor que vaya.
Espero volver a verte.
Visakha, �lo viste?
Y adem�s era alto.
Y se llama Marco Polo.
Incl�nate, Marco Polo, ante la majestad del emperador Kublai Khan.
Su Majestad, me inclino.
Es toda la ceremonia necesaria.
�l es Ahmed, mi ministro de estado.
Ahmed es sarraceno, descendiente de los grandes reyes de Babilonia.
Es invalorable en su arte diplom�tico...
y en su extraordinaria habilidad para recaudar impuestos.
Sea lo que fuere para lo que viniste a China, Marco Polo...
la tarea de Ahmed es que no lo consigas.
No he venido a nada, Su Majestad.
�ste es un viaje con meros fines educativos.
Despu�s de o�r las maravillas de su pa�s, quise verlas.
Mi pa�s est� delante de ti.
Ver�s que es muy extenso...
y que est� muy bien fortificado.
- Buenos d�as, Ahmed. - Hija del Cielo.
Marco Polo, ella es mi hija, la princesa Kukachin.
�Princesa?
Princesa, es un honor.
Marco Polo vino de visita desde Venecia.
S�. S� todo sobre Marco Polo.
Me lo ha contado.
�Ah, s�? Se�or Polo...
ya comenz� a ver las maravillas de nuestro imperio.
Las j�venes esperan el placer de Su Majestad.
Que se acerquen. Ven aqu�, Marco Polo.
Creo que esto te entretendr�.
Cada a�o, mis comisionados eligen a las solteras m�s hermosas del imperio.
Son candidatas para el privilegio de servir al emperador.
Podr�s observarlas mejor desde aqu�.
�C�mo son nuestras chicas comparadas con las j�venes venecianas?
Muy bonitas, Su Majestad.
Esta expedici�n se vuelve m�s educativa cada minuto.
Son tan atractivas que me agotan la vista.
No puedo elegir.
S�. Hay una gran variedad.
El se�or Polo parece tener un ojo muy agudo, Su Majestad.
- Quiz� el pueda ayudar en la elecci�n. - �Yo?
Por supuesto. �Tienes alguna sugerencia?
Lo siento, Su Majestad.
Son todas perfectas de rostro y figura...
pero �podr�a ponerlas a prueba?
�Ponerlas a prueba?
En forma puramente psicol�gica.
S�. Adelante.
Quisiera hacerle una pregunta a cada una.
�Puedes acercarte, por favor?
Bien. P�rate all�.
�Puedes acercarte, por favor?
Bien. P�rate all�.
�Puedes venir aqu�?
Muy bien, Su Majestad. La prueba termin�.
�Qu� les dijiste?
Le hice a todas la misma pregunta...
que fue: "'�Cu�ntos dientes tienen las tortugas mordedoras?"'
Las chicas de este grupo respondieron con un n�mero exacto.
Algunas dijeron 100 dientes, otras dijeron 12.
Todas adivinaban. Yo las descartar�a.
Tienes raz�n. No me gustan las que adivinan. Env�enlas de regreso.
Lo siento, chicas. Ahora...
este grupo respondi� correctamente...
que las tortugas mordedoras no tienen dientes.
- Entonces deber�a elegirlas. - No.
- Estas chicas saben demasiado. - Tienes raz�n.
Grupo dos, descartado.
Lo siento, chicas.
Recomiendo que Su Majestad preste atenci�n a las que quedan.
Como respuesta a mi pregunta, todas dijeron: "'No s�."'
Demostrando que son honestas y sensatas.
Marco, mi amigo, acepta mis felicitaciones y agradecimiento.
�sas son las elegidas.
Ustedes los b�rbaros me fascinan.
- �B�rbaros, Su Majestad? - S�, los incivilizados de Occidente.
Aqu�, en Oriente, tenemos muchos a�os de experiencia.
Miles de a�os.
Por eso tardamos mucho en tomar una decisi�n.
Mientras que ustedes saltan al punto impetuosamente.
En este caso, Su Majestad, el punto justifica el salto.
S�, a eso me refiero.
Si te atrae alguna joven de mi corte...
Su Majestad es muy generoso.
Bueno, Ahmed, dejar� a Marco Polo a tu cuidado.
Haz que su visita sea interesante y deja que me vea cuando el lo desee.
Su Majestad.
S�gueme, Marco Polo.
No me lo agradezcan, chicas.
Marco, Su Majestad, el Se�or del Sol y el Hijo de la Luna...
quiere verte.
Como siempre, Binguccio, llegas tarde. Ya lo vi.
- Se�or Ahmed, el es... - S�, lo s�, tu contador.
�Vienes con nosotros?
Estoy por mostrarle a tu amo los placeres del palacio.
Gracias.
Nos estamos acercando a mi residencia privada.
Tengo una torre propia, una fortaleza dentro de otra.
C�moda, �no?
No es un lugar f�cil de advertir, pero �til para ciertos fines.
Queridos amiguitos. Sus p�jaros favoritos, supongo.
Estos buitres me resultan muy interesantes...
especialmente cuando tengo hu�spedes.
Estamos retrasados en el arte de la conversaci�n.
Simplemente dejo a mis hu�spedes aqu� para que se relajen.
Entiendo, el temor afloja la lengua.
Es usted muy observador, Marco Polo.
Es una cualidad admirable.
Debe salvarlo del peligro...
de mirar en la direcci�n equivocada.
�A qu� se refiere con eso?
Lo dejo a su inteligencia, se�or Polo.
�stos son mis dos fieles asistentes...
Bayan y Toctai.
El rostro de Toctai est� desfigurado por desgracia...
debido a una discusi�n que tuvo con uno de los buitres.
Pero es mi verdugo m�s diestro.
Este objeto miserable fue oficial en el ej�rcito de Kaidu, el rebelde.
Cometi� el error de entrar al palacio como esp�a. Fue atrapado.
- �se fue el peor error. - Exactamente.
�sta es tu �ltima oportunidad de hablar.
Ah, es una l�stima.
Parece haber perdido la lengua.
Muy bien, Toctai, puedes matarlo con piedad.
Vino aqu� a adquirir educaci�n, Marco Polo.
- �sta es su primera lecci�n. - Gracias. La recordar�.
- Maravilloso. - Maravilloso.
Supongo que sabes que estamos aqu� hace siete d�as...
y no has hecho m�s que coquetear con la princesa...
y encender esos juguetes.
Me he estado educando.
Sabes, Binguccio...
con cierta cantidad de �stos se podr�a hacer temblar a la Tierra.
No lo dudo...
pero �no crees que deber�amos regresar a casa?
Deber�as estudiar la filosof�a china del tiempo.
�Qu� es un d�a? Uno de los trescientos sesenta y cinco del a�o.
Y �qu� es un a�o? Una cent�sima de un siglo.
Tenemos todo el tiempo del mundo.
No te apures, Binguccio. No te apures.
Regresar� enseguida.
Marco, �ad�nde vas?
A aprender un poco m�s de la filosof�a china.
Filosof�a china.
�Te molesta que te haga una pregunta personal?
�La de la tortuga mordedora?
No, no. Quisiera saber si las princesas de este pa�s...
- se casan con gente com�n. - A veces.
Bien.
Entonces amar�s y te casar�s con el hombre que t� elijas.
Me casar� con un rey.
�Con uno verdadero o con alguien que act�e como tal?
Cuando era beb�...
me compromet� para casarme con el rey de Persia.
�Lo has visto alguna vez?
No, pero es un gran hombre.
�Crees que ser�s feliz con el?
�Por qu� no? Ser� la reina de Persia.
Claro. Y �cu�ndo ser� este feliz evento?
Comenzar� mi viaje hacia el oeste en la s�ptima luna.
Si yo fuera el rey de Persia...
estar�a muy impaciente.
Entonces �te casar�s con el rey de Persia?
No lo amas.
S� lo amo.
�l pondr� amor en mi coraz�n y crecer� como un �rbol.
Y le pertenecer� para siempre.
Y ahora, quiz� deba despedirme.
Adi�s.
S�, princesa, lo he decidido.
Me marcho.
El motivo es... Bueno...
Hay alertas de peligro en mi coraz�n.
Ya las he o�do antes, pero no con tanta fuerza.
T� eres una princesa, pero cuando te miro a los ojos...
veo una profunda belleza.
Y cuando te toco, siento calidez de vida.
Pero antes de irme, quisiera pedirte un peque�o favor.
�Quieres un regalo simb�lico?
�Mi bufanda o pa�uelo para que me recuerdes?
No.
Las bufandas y los pa�uelos se avejentan y se deshilachan muy r�pido.
Quisiera poder darte un beso de despedida.
�Un beso?
�Qu� es eso?
Una costumbre que tenemos en el mundo occidental.
No s� c�mo se hace.
Yo te mostrar�.
Ver�s...
Primero, pongo una mano aqu�...
y la otra all�.
�No es un poco �ntimo?
S�. S�, de eso se trata.
Y �qu� hago yo?
Eso lo decidir�s t�, luego.
Ahora te acerco hacia m�.
Acerco la cabeza hasta que nuestros labios se toquen.
- Pero �por qu� los labios? - Por favor. No debes hablar.
�Todos los hombres tienen esa costumbre en el mundo occidental?
Ah, s�. S�, es la mejor habilidad de todos los hombres.
�Puedo hacerlo yo?
S�, claro. S�, es muy sencillo.
S�lo pon tus labios como si estuvieras probando algo, as�.
Pru�balo.
Eso est� muy bien.
Y �esto est� bien, con mis brazos?
Creo que lo haces bien.
La rebeli�n en la provincia de Kaidu est� peligrosa.
Debemos ponerle fin...
antes de que el emperador sepa la verdad de los impuestos...
que tomamos prestados de esos b�rbaros.
Y esta vez, no quiero errores.
Disfr�cense como t�rtaros y �nanse al ej�rcito de Kaidu.
Y... Y �lo matamos?
Primero sembrar�n descontento en su ej�rcito...
les har�n creer que el es quien les roba el dinero de los impuestos.
Y cuando tengan la oportunidad, hagan su especialidad.
Y �qu� hay de Kublai Khan?
Yo me encargar� de el, Toctai. Marchen al oeste de inmediato.
Si todo sale bien, cuando regresen, yo ser� tu emperador...
y t� ser�s noble.
Y, Bayan, �qu� novedades tienes?
Lord Ahmed, volvieron a encontrarse en el jard�n...
y ella dijo que se casar�a con el rey de Persia.
�Qu� hizo el?
Entraron al santuario de la diosa luna.
�l la tom� y luego juntaron las bocas...
e hicieron algo como, como esto... Ellos...
- �Como qu�? - Como...
Le mostrar�, Excelencia.
Bueno... Eso es lo que hizo el.
- No s� qu� fue. - Pero yo s�.
Bayan, �trae mi arma!
- Me llam�, Su Majestad. - Un momento.
Ahora.
- �Me llam�? - S�.
Tienes esp�ritu aventurero, amigo, y creo poder estimularlo.
Quiero que vayas al campamento de Kaidu en el oeste.
Entrar�s como viajero com�n...
cooperar�s con mis agentes secretos, ayudar�s a espiar al enemigo rebelde...
y lo quiero muerto.
Pero no tengo experiencia en asesinato, se�or.
Eso no es necesario.
S�lo queremos aprovechar tu destreza para el espionaje.
Pero, Su Majestad, s�lo soy un viajero, un visitante.
Cuando estabas a s�lo 20 leguas de Venecia, Marco Polo...
supimos tu objetivo.
Para explicarlo en t�rminos occidentales, si nos haces este favor...
es posible que a tu regreso...
est�s mucho m�s cerca de los contratos comerciales que buscas.
- �Cu�ndo empezar�a? - De inmediato.
Te acompa�ar�n nuestros hombres m�s confiables.
Adi�s, Marco Polo. Espero que tengas un viaje agradable.
Y regresa antes de que pasen muchas lunas.
Adi�s, amigo.
Su Majestad.
No hace falta alarmarse, te lo aseguro.
Tomaremos todas las precauciones para garantizar tu seguridad.
Lev�ntate, Binguccio. Empaca, nos vamos.
- �Nos vamos? �Ad�nde? - Al oeste.
- �A casa? - No, a los problemas.
Marco. Marco Polo.
Marco.
- Marco... - Kukachin.
Marco, �por qu� te env�an a la provincia de Kaidu?
- Bueno, ver�s... - No debes ir.
- �Por qu� no? �Est�s en peligro? - No.
Pero Ahmed quiere deshacerse de ti. No te dejar� regresar vivo.
�Por qu� le importo tanto?
Te teme porque eres fuerte aqu�, aqu�...
y aqu�.
Tengo mucho miedo.
No conoces a Ahmed.
Nunca nadie sabr� qu� te sucedi�.
Podr�a hacerlo aqu� o en cualquier otro lado.
Pero si hago esta expedici�n, ser� valioso para el emperador.
- Entonces... - �Entonces?
Entonces �qu�, Marco?
Entonces quiz� la diosa luna te diga...
que no debes viajar a Persia para encontrar a tu esposo.
No es necesario que ella me lo diga.
Lo s�.
Le pido disculpas, Hija del Cielo, por esta intromisi�n...
vengo a decirle al se�or que los caballos est�n listos...
y le recomiendo que salga lo antes posible.
Su Alteza.
Quiz� no volvamos a vernos, le suplico despedirme...
como en mi tierra natal.
Escr�beme a diario.
Adi�s, Marco Polo.
Adi�s, princesa.
PEK�N
TERRITORIO DE KAIDU
�Piedad! Lord Kaidu, �piedad!
�Piedad para un esp�a?
Kaidu te mostrar� piedad.
Hombres, todos los d�as Ahmed el sarraceno que viste de seda...
env�a m�s esp�as a este campamento, y m�s esp�as.
Quiero que capturen a esos esp�as antes de que lleguen, no despu�s.
Capt�renlos en las monta�as y tr�iganmelos.
Ahora, vayan y tr�iganme a los esp�as.
�Informen a sus comandantes!
Cruzando el puente est� el territorio de Kaidu.
A partir de aqu� deben seguir solos.
Gracias. Muchas, muchas gracias.
Bueno, adi�s.
Adi�s a ti, amo Marco Polo.
Adi�s no, Bayan. Volver�s a verme.
- �S�? - S�.
Adi�s.
Saludos a tu amo.
Queda poca comida y hay traici�n por doquier.
Ya basta.
Fueron los agentes de Ahmed.
�Por qu� demonios nunca atrapan a ninguno?
�Fuera! �Y no regresen sin prisioneros!
Bueno...
Eres una bonita joven.
Tranquila, t�mida, respetuosa.
- As� debe ser una mujer. - Gracias, Lord Kaidu.
Imagina que amaras a uno de tus hombres...
�esperar�as que el te prestara atenci�n a ti y s�lo a ti...
- cada minuto del d�a y de la noche? - No.
Estar�a agradecida por cualquier atenci�n...
que mi amo y se�or quisiera darme.
Eres una chica inteligente.
Si un hombre estuviera cansado, lo aliviar�as...
y le dar�as el amor que el necesita...
el que es dulce, amable y suave.
�Leche de cabra maldita! �Otra vez est� agria!
�Ll�vatela y diles que arrojen esa cabra a los perros!
Ahora, �vete! �Vete! �Vete!
Nazama, amor de mi vida. Justo a tiempo para desayunar.
�De d�nde vino eso?
- �Qu�? - Eso.
Ah, �ella? No s�. Nunca la vi antes.
Aqu� hay frutas maravillosas.
Las que hay.
Come una, querida. Te convienen.
No hay nada como una fruta en la ma�ana.
�Alguna vez me viste mirar a otro hombre desde que nos casamos?
No, amor de mi vida. Debo admitir que no.
Entonces que no te atrape mirando a ninguna otra mujer.
Es algo que jam�s har�, amor de mi vida.
- Lord Kaidu. - �Qui�n est� primero?
Kaisi Sun Cheng, capit�n del segundo cuerpo.
�Cu�l es el cargo?
Ejecut� brutalmente a ocho de los suyos...
sin el beneficio de un juicio.
- �Qui�nes atestiguaron? - Ellos est�n al mando de Sun Cheng.
Los hombres a quienes mat� eran buenos soldados...
dispuestos a dar la vida luchando por usted.
Sabemos que har� justicia, Lord Kaidu.
- Qu�menlo en aceite. - Bueno, Lord Kaidu. M�teme.
�C�mo esperar que obedezcan a quien mata buenos soldados...
cuando est�n dispuestos a luchar y a dar la vida por?
�Qui�n es �ste?
La patrulla captur� a estos esp�as de Kublai Khan...
en el paso de Ningpo.
Me llamo Marco Polo, Lord Kaidu...
representante de los Hermanos Polo, mercaderes de honor.
Y el es mi contador.
�C�mo explicas tu presencia aqu�?
S�lo somos viajantes, Lord Kaidu, de Venecia.
�Venecia? Nunca la o� nombrar.
�D�nde queda?
Cruzando vastos desiertos y muchas tierras al oeste.
Y �por qu� cruzaban el paso Ningpo...
que queda al este de aqu�?
Tort�renlos un poco...
y quiz� entonces dir� que ven�an del sur.
- No, un momento. - �Para qu�?
�De d�nde dices que vienes?
De Venecia, mi lady.
Una hermosa ciudad, tambi�n conocida como el hogar del romance.
Muy lejos al oeste.
�A qu� te dedicas?
Me dedico a buscar.
- A buscar... - Informaci�n.
Algunos lo llaman espiar.
Puede ser, mi lord, pero no en sentido pol�tico.
He andado por la Tierra...
buscando las mejores creaciones de Dios...
una mujer verdaderamente encantadora.
- �La encontraste? - Soy su prisionero, mi lady.
Y en estas circunstancias...
si le dijera la verdad, me acusar�an de ser hip�crita.
Hablas en forma extra�a.
- �C�mo te llamas? - Marco Polo, mi lady.
Un simple y humilde caballero que aprecia su belleza.
Obviamente, mi amor, este humilde caballero no es esp�a.
Obviamente, mi amor. Obviamente.
V�yanse. T� no, Marco Polo.
Si�ntate. Bebe un trago.
Quiero que disfrutes lo mejor que tengo para ofrecer.
Gracias.
Creo que te gustar� este vino.
Est� hecho con las frutas que crecen en los valles de Cachemira.
Muy refrescante.
Y ahora, Lord Kaidu, �puedo retirarme?
Me temo que no por mucho tiempo.
�Sigo siendo prisionero?
De alguna manera, s�...
eso significa que si intentas escapar o evadir tus deberes...
t� y tu contador morir�n.
�Deberes? �Qu� deberes?
Mi amigo...
durante a�os he buscado al hombre que distraiga la atenci�n de mi esposa...
y t� pareces ser quien lo ha logrado.
Ir�s con ella y ser�s encantador.
Y seguir�s siendo encantador hasta que yo te diga basta.
Y �si mi encanto se termina?
El aceite hirviendo estar� listo para ustedes.
Padre, ojal� no participaras de esta guerra contra Jap�n.
Yo tampoco deseo ir, hija m�a.
Por favor, haz que sea una guerra corta.
Har� lo posible, querida.
Porque dijiste que en la s�ptima luna...
yo deb�a ir a Persia.
�Es necesario que vaya a Persia?
Es una orden, hija m�a.
S�. Es una orden.
�Te preocupa que no regrese?
Debes regresar, padre. Te necesito.
Te amo.
Enorgullecer�s a un emperador, mi querida.
Y haces muy feliz a un padre.
Ahora, adi�s.
Adi�s, padre.
Regresar� antes de la s�ptima luna.
Cuando ese ej�rcito poderoso termine con los japoneses...
no quedar� ninguno vivo.
Si ese ej�rcito poderoso alguna vez llega a Jap�n.
El mar de la China es un adversario poderoso.
Un tif�n podr�a poner fin al reinado glorioso de Kublai Khan.
- �Alguna novedad, Bayan? - Excelencia, Marco Polo est� muerto.
- Por accidente, espero. - Yo mismo lo mat�.
Bien hecho, Bayan.
�ste es un d�a de buena suerte.
�Cu�l es el problema?
Si�ntate y al�grate.
Tengo mucho miedo, mi lord.
No temas.
Le temo a su esposa, mi lord. Podr�a entrar en cualquier momento.
�Mi esposa? No entrar�.
Hice arreglos maravillosos para ella.
Debes haber tenido una vida maravillosa, Marco Polo.
No ha sido con esfuerzo, mi lady.
Las cosas me suceden, es todo.
T� haces que sucedan. Puedo notarlo.
Marco.
�Por qu� no hay m�s hombres como t�?
Supongo que los hay. Pocos.
Pero t� no le escapas a la felicidad.
S�lo te estiras y la tomas.
Siempre me pregunto: "'�Por qu� no?"'
Bueno, Marco, espero que est�s contento contigo mismo.
Lograste otra conquista, �verdad?
Pude haber tomado una gran piedra de jade.
�De jade?
En su lugar tom� esto.
�Qu�? �Est�s loco?
Esto es s�lo una piedra sucia.
Pero arde. La llaman carb�n.
�Tomaste eso en lugar de una de jade?
Regalos finos para tu padre.
Una serpiente seca y blanca, un juego de ni�os y una piedra que arde.
Ser�a mejor que olvidaras esas tonter�as...
y pensaras en c�mo escapar de aqu�.
Esc�chame, Binguccio. No estoy aqu� porque quiero.
En cuanto esa dama se aburra...
t� y yo seremos arrojados a una gran olla de aceite hirviendo.
Mejor agradece...
que te conserve vivo.
Trata de ser paciente hasta que piense en c�mo regresar a Pek�n...
vivos.
Excelencia, acaba de llegar un mensaje.
El ej�rcito del emperador fue destruido.
Su Exaltada Excelencia es un visitante bienvenido.
Su majestad, el rey de Persia, quiere recordarle al ministro de estado...
que falta una semana...
para que la s�ptima luna brille en todo su esplendor.
No hace falta un recordatorio del feliz evento...
que fortalecer� los lazos que unen a nuestras grandes naciones.
Como expresi�n del afecto impaciente de mi amo por su futura esposa...
le env�a este recuerdo.
Un gesto muy amable.
Perm�tame acompa�arlo a ver a Su Alteza.
No, Su Excelencia, por aqu�, por favor.
�Qu�? �Qu� est�n haciendo? Sueltenme. �Ahmed! �Ahmed!
Esto es s�lo una muestra de la devoci�n de tu m�s humilde servidor.
Ll�vatelo y l�rgate.
Agradezco tu soberbia hostilidad.
Ser� m�s placentero ver esa indiferencia fr�a...
pasar lentamente a la calidez creciente de amor en tu coraz�n.
Mi padre te castigar� por tu imprudencia.
Tu padre fue un gran emperador en sus d�as.
La gente siempre lo recordar� con afecto.
�Qu� quieres decir?
Tengo tristes noticias para ti, princesa.
El desastre ha ca�do sobre tu padre y su ej�rcito.
No.
No. �D�nde est�?
Ah, quiz� en Jap�n.
Quiz� en el mar, quiz� en el fondo de el.
Pero tengo consuelo para ti, princesa.
No tendr�s que hacer el largo y aburrido viaje a Persia.
Porque he decido que en la s�ptima luna seas mi esposa.
Y compartas mi trono y mi gloriosa soberan�a...
del mayor imperio que el mundo ha conocido.
En este momento no crees que est� calificado para ser tu esposo...
pero con el tiempo reconocer�s tu error.
Visakha.
Visakha.
�S�, Su Alteza?
Quiero que lleves un mensaje en secreto a la torre de las �guilas.
Debe ser enviado ya mismo.
- �Enviado ad�nde, Su Alteza? - Al oeste.
A Marco Polo.
�S�, Kaidu?
Marco Polo, mi buen amigo, lee esto.
Hay una marca de flecha.
Es la marca de la princesa Kukachin.
Debe estar en peligro.
Kaidu, debes permitirme regresar.
Corre peligro. Est� desesperada.
No tanto como otro que conozco.
No, mi amigo, te quedar�s con nosotros un tiempo.
- Kaidu, �debes escucharme! - Nos veremos en la cena.
Te doy una advertencia amistosa.
No intentes escapar.
Su Excelencia, el emperador est� regresando.
- �Con todo su ej�rcito? - No. S�lo sus guardaespaldas.
Unos pocos cientos.
Podr�amos matarlos antes de llegar al palacio.
- No, d�jenlos entrar. - S�, pero...
Haz lo que te digo.
Y trae a la princesa enseguida.
Bienvenido, Su Majestad.
Agradecemos a los esp�ritus de la tierra y el agua por su regreso.
S�.
Los esp�ritus de la tierra y el agua no evitaron el desastre...
a nuestro ej�rcito en el mar de la China.
Miles de ellos fueron devorados por tifones.
A los pocos que llegaron a Jap�n deben haberlos masacrado.
Esa peque�a naci�n no es f�cil de conquistar.
Sin embargo, aqu� estoy.
�No crees que esta decoraci�n es un poco alegre para el caso?
Usted malinterpreta las circunstancias, Su Majestad.
Esta decoraci�n es para la boda.
�Boda? �La boda de qui�n?
La princesa Kukachin ha decidido no hacer el peligroso viaje a Persia.
�C�mo?
Y en estas circunstancias, es necesario que firme esto enseguida.
Es una declaraci�n de que cuando me case con su hija...
y usted est� muerto, se me reconozca como el heredero a su trono.
�Falso traidor!
�D�nde est�n mis guardias?
Bayan, Guma Khan, hay una rebeli�n. �Traici�n! �Vengan aqu�!
�Se los ordeno!
Ser� mejor que firmes la orden, Kublai Khan...
y me encomiendes el control del trono.
No firmar� esa mentira.
Primero firmar�s, luego presenciar�s la boda.
No quiero que haya dudas a mi derecho a la sucesi�n.
No firmar� esa mentira.
Perdone, Su Majestad...
pero me obliga a usar un medio de persuasi�n vergonzoso.
Bayan.
Kukachin.
Si estudia las caras sensibles de estas aves...
notar� que est�n de muy mal humor.
Es porque hace d�as que no comen.
Y cuando un buitre tiene un hambre voraz...
No me obligue a liberarlos, Su Majestad.
Dame ese papel. D�melo r�pido.
S�cala de all�. �S�cala de all�!
Firmar�.
Firmar�.
Marco, a�n le agradas a su esposa, �no?
Vamos.
Porque estuve mirando el aceite hirviendo. Y cr�eme...
Debemos salir de aqu�. Debo ir a Pek�n.
S�, eso est� muy bien, pero �c�mo? �C�mo podremos salir?
Toctai.
Hola, Toctai. �Me recuerdas?
�Por qu� est�s aqu�?
Ahmed me envi�.
�Quieres matar a Kaidu?
Ahmed dijo que deb�a morir.
S�, pero no lo matar�s. �se es mi privilegio.
Claro.
- Pero tengo noticias de Ahmed. - �S�?
La princesa est� prisionera.
Bueno, eso lo s�.
Probablemente se casen en pocos d�as.
Y cuando se apodere del trono, todos seremos nobles caballeros.
�Qu� m�s dijo?
Que debemos atacar ahora. Hoy.
Estoy listo para atacar.
Consegu� el puesto de guardia nocturno de la tienda de Kaidu.
- Si est� all� esta noche... - All� estar�.
- Lo mantendr� all� para ti. - Bien.
Luego escaparemos por el paso del norte. Ahora debo irme.
Marco, �vas a matar a Kaidu?
No. Toctai va a hacerlo.
O morir� en el intento.
Nazama, si no te molesta, saldr� a tomar aire.
Claro, querido, el aire es excelente para ti.
No, no vayas, Kaidu.
Me entretuviste con tu hermosa m�sica.
Ahora quiero que oigas m�sica de mi tierra.
Seguro que el aire fresco me convendr� m�s.
Cometes un error, Kaidu. �l canta muy hermoso.
Si�ntate.
Seguro que lo disfrutar�s.
Binguccio, canta tu canci�n m�s hermosa.
�Qu�? Sabes que no s� cantar.
�Canta, Binguccio!
Ahora oir�s algo hermoso.
Hermoso, �verdad?
Tu m�sica nativa es magn�fica, Marco Polo...
pero a m� no me gusta la m�sica.
Pero esto va con un juego que debo ense�arte.
Tengo cosas m�s importantes que hacer que jugar.
Kaidu, es s�lo un momento y luego te vas.
Es un juego que demuestra que la mano es m�s r�pida que el ojo.
- �Qui�n fue? - �No lo s�!
Vino de all�.
La tienda de Kaidu. Vamos.
Es uno de los hombres de Ahmed.
- Tomen a ese guardia. Ll�venselo. - �No! �No!
Me salvaste la vida.
No es nada personal, Lord Kaidu, es s�lo que...
har�a cualquier cosa para molestar a Ahmed.
Sin embargo, no estoy en el piso con una jabalina en la espalda.
Y te lo agradezco, Marco Polo.
D�janos solos, Nazama.
Estar� esperando.
S�.
Si�ntate.
�C�mo sab�as que ese hombre iba a matarme?
Estuve espiando un poco.
D�jame preguntarte algo.
�Por qu� te rebelas contra el emperador?
Porque a mi gente le cobran impuestos y muere de hambre.
No me molesta pagar un tributo a Kublai Khan...
pero me niego a pagarle a Ahmed para su fortuna.
No te culpo. �Por qu� no haces algo al respecto?
- �C�mo? - Lleva tu ej�rcito a Pek�n...
asalta el palacio.
�Mi ej�rcito contra todas las fuerzas de Kublai Khan?
Kublai Khan y su fuerza fueron a la guerra contra Jap�n.
Con el emperador fuera, Ahmed est� a cargo del palacio.
- �Ahmed? - �No lo ves, Kaidu?
Eso significaba el mensaje de la princesa.
Ahmed va a casarse con ella y a convertirse en emperador.
�Ahmed, emperador de China? La peste negra ser�a mejor.
- Eres el �nico que puede evitarlo. - �C�mo?
Tienes v�a libre a Pek�n. Nadie te detiene.
�Y las murallas de Pek�n? �Y los muros del palacio?
�C�mo pasar� por ellos?
Deber�s confiar en m� para que te haga cruzar.
�Qu� te hace pensar que t� puedes?
Hasta ahora tuve raz�n, �no?
S�. Pero todo tiene un l�mite.
Sin embargo, me salvaste la vida y es una deuda que debo pagar.
Pide tres deseos, te los conceder� si est�n a mi alcance.
- �Cu�les son? - Primero, dame tu caballo m�s veloz.
- �Y segundo? - Una hora de ventaja al amanecer...
antes de decirle a tu esposa que me fui.
- �Y tu tercer deseo? - Quisiera reservarlo para despu�s.
Muy bien, partir�s al amanecer.
Con cada retraso en el ataque, Ahmed aumenta su fuerza.
No esperes demasiado, Kaidu.
�Marco! Amo Marco, �ad�nde vas?
- A Pek�n. - �A Pek�n!
�Qu� ser� de m�?
�Me dejas solo entre estos despiadados?
Excepto por el.
Te ver� en Pek�n. Lord Kaidu te cuidar�.
Y si est� muy ocupado, siempre est� lady Kaidu.
�Marco Polo!
Adi�s.
�Marco!
�Marco Polo!
�Ad�nde va?
Lo siento, mi amor, se me escap�.
Ve tras el y tr�elo de regreso.
Tienes raz�n.
�Asamblea! �Re�nan a todo el ej�rcito!
Marcharemos a Pek�n.
Nada mal para un sarraceno, �no?
Quiero muchos nidos de ave para la sopa.
Av�senle a Chen Tsu que necesito...
toda la p�lvora que pueda hacer para celebrar una boda.
Vaya, mi honorable amigo.
Puedes irte.
Marco Polo, �d�nde estuviste?
Muy lejos. Pero no hay tiempo para eso ahora, Chen Tsu.
Quiero hablarte de negocios.
Quiero pedirte p�lvora. La orden m�s grande que...
Aqu� tengo la orden m�s grande que he tenido.
�Para qui�n?
Para Ahmed.
- �Para qu� la quiere? - Para festejar su boda.
�Cu�ndo?
- Esta noche. - �Esta noche?
Chen Tsu, debes ayudarme a entrar en el palacio.
�Necesitas mi ayuda? �T�, el amigo de Kublai Khan?
Debo entrar sin que Ahmed lo sepa.
El le�n debe disfrazarse de rat�n para eludir a la serpiente.
No hay tiempo de filosofar, Chen Tsu. �No entiendes? Debemos actuar.
Entiendo.
Qu�tate esta ropa.
�Su Alteza!
- Valor, Visakha. - Perd�neme, Alteza.
Te agradezco, Diosa, por haber conocido todas las cosas bellas de este mundo.
Y te estoy aun m�s agradecida, Diosa, por haber conocido el amor.
Te agradezco, Diosa, con el coraz�n pleno...
de haber conocido, aunque por poco tiempo, a Marco Polo.
Mi querido amado.
�Princesa!
Marco.
Ah, Marco.
Vuelvo a tener amor y a ti.
La diosa no quer�a que muriera sin verte.
Kukachin.
Debemos irnos de aqu�.
S�, pero los guardias de Ahmed vienen a llevarme a la boda.
Ven. Deprisa.
�Qu� es eso?
La alarma.
S�lo suena cuando atacan la ciudad.
- Kaidu. - �Kaidu?
Alto.
Las puertas est�n abiertas. Marco Polo no nos ha fallado.
- Su Excelencia, es Kaidu. - �Kaidu?
- Cierren todas las puertas. - Esperen.
Dejen abierta la puerta oeste. Vayan.
- Pero, Su Excelencia... - Dejen que Kaidu ataque. El man�aco.
- �Por la puerta oeste? - Un avance al palacio.
Pero su ej�rcito estar� en la ciudad.
No, s�lo Kaidu y sus l�deres. Cierren la puerta del palacio delante de el...
y la puerta oeste detr�s de el.
Con Kaidu atrapado entre ellas.
- Su ej�rcito afuera... - Y Kaidu adentro.
Exactamente.
Instruye a tus hombres, entraremos por ambas puertas...
desmontaremos en el jard�n y asaltaremos el palacio.
- Nos despedazar� a todos. - No. Nos ayudar�.
Es nuestra �nica esperanza. Debemos llegar a el enseguida.
Los hombres de Ahmed.
Retrasa la ceremonia. Retr�sala lo m�s que puedas.
Regresar�.
Estoy lista.
�Al ataque!
�Viene Kaidu!
Guardias, �cierren la puerta!
�Lancen las flechas!
Cierren la puerta oeste.
Bajen la puerta.
Esas puertas han resistido a todos los invasores cientos de a�os.
Ninguno tan incapaz como Kaidu.
- Kaidu, est�n cerrando la otra puerta. - �Retirada!
�Kaidu!
�Es una trampa! �Polo nos atrap�!
Su Excelencia, la princesa est� lista para la ceremonia.
Muy bien.
Bayan, que Kaidu muera antes de que termine la ceremonia.
O morir�s t�.
�A esa calle a protegerse!
�Chen Tsu!
Bien hecho, Chen Tsu.
Se ordena que cada hombre pase esos a�os...
acompa�ado de una mujer que sea su esposa, su sirvienta...
y la madre de los hijos con quienes ser� bendecido.
�Deprisa! �Deprisa!
�Marco Polo nos llev� a una trampa!
No, no, Marco no har�a eso.
Entonces �d�nde rayos est�?
Dejen eso ah�.
Chen Tsu, vete r�pido.
Y t�, princesa Kukachin, �te entregas a este hombre...
como una mujer obediente a su se�or y esposo?
Yo...
Yo, la princesa Kukachin...
de la casa y sangre de Genghis Khan...
por mi padre, Kublai, Khan de Khanes...
y mi madre real, Tarakhan...
que fue hija de Hildeba...
hija de la reina Darceen...
Nunca deb� confiar en ese pagano, Marco Polo.
Est�s equivocado, Kaidu. Te digo que vendr�.
�Kaidu!
Marco Polo, �d�nde estabas?
No hay tiempo. Ataquemos ya.
�Atacar? �Con mi ej�rcito fuera de las puertas?
Env�a a los mejores a atacar la torre de la puerta oeste.
Ustedes, �a la torre de la puerta oeste!
�Cu�l es tu plan, Marco Polo?
�ste es mi plan.
Contin�a. Contin�a.
�Ataquen!
...que fue hija de la reina Darceen...
hija de la princesa Mei Thai Sun...
hija de Dana...
tambi�n reina.
...que fue hija de Adibaseen...
que fue...
�Marco Polo!
Te damos la bienvenida, honorable primo, Lord Kaidu.
Entendemos que t� y tu gente han sido v�ctimas de una injusticia.
Su causa ha sido eliminada.
No volver� a repetirse.
He reunido a las solteras m�s hermosas de nuestro imperio.
Te las presento como muestra de mi alta estima.
Y ahora puedo decirte mi tercer deseo.
Que aceptes la generosa oferta del emperador y vuelvas a tu casa.
Me alegra haberte concedido tres deseos.
�ste es el momento de los contratos comerciales.
Ahora.
Y ahora debes cruzar el mar y convertirte en reina de Persia.
S�.
Le pedir� a tu padre que me nombre protector de tu traves�a.
�Cu�nto dura el viaje de aqu� a Persia, Marco Polo?
Mucho tiempo.
Iremos por las islas de los Mares del Sur.
Y �qu� hay del rey de Persia?
Es un hombre muy paciente. Puede esperar.
FIN
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