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- Aquí tiene. - Gracias. - De nada.
- Muchas gracias. - Hasta luego.
Te mando estas cartas, porque fueron escritas para ti.
¿Estás bien?
Querida Kwon.
Estoy yendo en avión a Seúl.
Voy a verte pronto.
El avión está descendiendo y por la ventana puedo ver la tierra claramente.
Y la luz del cielo es tan hermosa.
No importa si te llego a ver o no.
O si me aceptas o no.
Tenía que venir.
Pienso que me entenderás cuando me veas de nuevo.
Kwon.
Eres la mejor persona que conozco. Es lo que se en este momento.
Espero que estés bien y seas feliz.
Mo-ri.
Encontré una hostería, cerca de tu casa.
Está cerquísima de casa.
Serán unos 5 minutos a pie.
Fui a tu casa. Pero no estabas.
Así que fui al café cercano a tu casa, que tiene nombre japonés.
Te gustaba el nombre ¿recuerdas?
"Colina de la libertad"
¿Eres coreano?
Perdón, no hablo coreano, lo siento.
¿Eres japonés?
Sí, soy,
Tu perro es bonito.
¿En serio? Muchas gracias.
¿Estás haciendo turismo?
No...
en realidad, planeo encontrarme con alguien.
Todavía no sé, si me encontraré.
Entiendo...
Si quieres más café, avísame. El segundo café es gratis.
- Muchas gracias. - De nada.
Disfrútalo.
En vez de ir inmediatamente a casa, fui al café.
Debo levantarme el ánimo.
¡Mo-ri!
¡Estabas acá!
- Encantada de verte. - Sí, igualmente.
Mira, te dejé un mensaje.
- ¿En serio? ¿para mí? - Sí.
Quiero invitarte a comer, porque rescataste a mi perro.
Entiendo. Tu perro tenía que hacer eso. Me encanta ese perro.
Ya sé. Pero quiero invitarte a comer.
- Estoy muy agradecida. - Está bien.
¿Estás libre ahora?
Sí... no tengo nada para hacer.
- ¿Cenaste? - No.
Bien. Entonces vamos a cenar. Ahora.
- ¿Ya? - Sí.
- ¡Vamos! - Está bien.
- ¿Kkumi está bien? - Sí, está bien. Gracias.
¿Por qué... peleas con la gente?
Algunos son muy deshonestos...
e injustos.
Está perfecto. Debes pelear contra esa clase de gente.
No, es una estupidez.
No... no es una estupidez.
Cuéntame...
del libro.
De este libro.
Dice que...
el tiempo no es algo real.
Como tu cuerpo o mi cuerpo...
o esta mesa.
Nuestro cerebro mezcla la estructura de la continuidad temporal.
Pasado, presente y futuro.
Creo que no tienes que experimentar la vida de esa forma.
Necesariamente.
Como especie
Pero finalmente...
no puedes escapar de esta...
estructura mental, porque...
nuestro cerebro evolucionó así. Ignoro por qué.
Interesante
¿Me lo cuentas más tarde?
- ¿Estamos? - Sí.
De acuerdo, de acuerdo...
Además...
tengo que preguntártelo.
¿Él es tu novio?
Ah, sí.
Ese hombre está loco ¿lo sabías? Es un insolente.
Ya lo sé.
Se cree el no va más.
¿Por qué te juntas con él?
Lo conocí hace 5 años.
Yo era actriz...
en la obra
- Y él era el productor de la obra. - Entiendo.
¿Lo amas?
Necesito salir con alguien.
En fin...
¿Qué?
En fin...
Creo que necesitas una buena persona a tu lado.
- ¿Te parece? - Sí.
Yo también.
Si...
sería muy bueno, si me amaran.
- ¿Serías feliz? - Sí.
Sí, eso estaría bueno.
¡Kkumi!
¿Dónde está mi bebé? Mamá está aquí.
¿Sabes cuánto te busqué? ¿Qué haces aquí?
¿Sabes cuánto te buscó mamá?
¿Todo bien? No estás lastimado ¿verdad?
Se ve bien, no creo que se haya lastimado.
Muchas gracias ¿qué puedo hacer por usted? ¡Estoy muy agradecida!
¡No! yo no rescaté al perro. Él lo salvó.
- Muchas gracias. - No, no.
Salió cuando yo limpiaba el café. Nunca hizo esto.
Es un pan de Dios... nunca sale solo.
No sé porque lo hizo.
Estaba... como loca buscándolo.
Sí...
Es maravilloso que el perro haya recuperado a su madre.
Sí, sí... ¡Gracias!
- ¡Muchísimas gracias! - De nada.
- Hiciste un buen trabajo. - Gracias, lo sé.
Sangwon me llevó a un lugar llamado Gyeongridan
Dice que hoy en día es un lugar muy popular.
Pero no me doy cuenta por qué.
- ¡Hola! ¡cuánto tiempo! - Ha pasado tiempo.
- ¿Cuándo volviste? - Muy poco. Y él es Mo-ri.
- Hola. - Hola.
- No sabe hablar en coreano. - ¿En serio?
- Pues, un gusto. - Igualmente.
Había cerveza esperando para salir pero hubo un problema en la fábrica.
¿Qué pasará? No se podrá vender cerveza.
¿Por qué no esperamos un poco? Sucede cada tanto, no sé por qué.
¡Gracias! Acompáñanos.
- Más tarde. - Bueno.
- Tu esposa es fenomenal. - Sí, lo es.
Gracias.
¿Te gusta Corea?
¿Te gusta vivir aquí?
Sí... amo vivir acá. Pero la amo más a ella.
Me doy cuenta. ¿Vives acá por ella?
Sí, puede decirse. Tienes que vivir donde está tu amor ¿no?
Sí, tienes razón. Muchísima razón.
- Pero es difícil. - Sí, lo es.
¿Por qué? ¿Por qué es difícil Mo-ri?
- Porque soy un estúpido. - ¿Por qué?
Soy... experto en encontrar a un perro.
- A lo mejor me den una recompensa. - ¿De verdad?
- Hoy encontró un perro. - ¿Encontró un perro?
- ¿Hoy encontraste un perro? - Sí.
Puedo encontrar un perro muy fácilmente.
Y eso es todo.
Y... ¿cobraste la recompensa?
No... creo que está buscando a alguien.
¿Cómo lo sabías?
Me lo contó mi tía.
Perdón.
Quiero verla ahora mismo.
¿Y no la puedes encontrar?
No.
A lo mejor ya se casó.
Pero tú te ves muy bien.
Te envidio.
Se feliz con ella.
Gracias. Pienso que somos felices.
Y...
jamás dejes que nadie destruya tu hogar.
- Nunca lo permitiría... - Perfecto.
- Así que... la cerveza no vino al final. - No, disculpa, no creo que venga.
No pasa nada.
Tienes un bonito café.
Ella se ve muy bien.
Y es así, es grandiosa.
Gracias.
- Encantado de conocerte. - Igualmente.
- ¡Salud! - Salud.
- Salud, Mo-ri. - Gracias.
No habían sacado la nota de la puerta.
Así que ella no había vuelto.
Es una forma muy práctica de saber, si ella está o no.
O tal vez, ya no siga viviendo acá.
Esta es otra hostería. ¿Será más barata?
Tal vez sea más caro.
Me tengo que fijar.
Caminé todo el día.
Estaba cansado y quería ir al café.
¿Cómo te va?
Toma una porción de torta.
Es torta de aki, muy rica.
No lo pedí.
Ya sé, es gratis.
¿En serio?
Gracias.
Siempre lees un libro. Muy bonito.
Me gustan los hombres que leen un libro.
Gracias.
¿Qué título tiene?
- Se llama "Tiempo". - "Tiempo"...
¡Buen título!
¿De qué trata?
Es sobre...
- el tiempo. - ¡El tiempo!
- ¡Muy interesante! - Sí, lo es.
- Más tarde, cuéntame del libro. - Sí, si tienes ganas, sí.
- Provecho. - Gracias.
¿A mí no me das una porción? Me tendrías que servir a mí también.
¿Qué?
¿En serio? Si no te gusta tanto la torta.
Sí, dame un poco. Se me antoja algo dulce.
Bueno... espera un ratito. Primero voy a limpiar allá.
¿Puedo agarrar al perro?
¡Claro que sí!
Se llama Kkumi.
¡Kkumi!
¿Qué significa?
Significa sueño.
Comprendo.
Buen nombre para un perro.
¿Cómo?
No lo sé.
Tal vez a los perros les guste dormir mucho.
Es verdad.
¿Qué haces por aquí? ¿Viniste por negocios o por placer?
Vine a ver a una amiga.
¿Dónde estás parando?
En una hostería.
¿En cuál?
Se llama Hyu Ahn. Queda muy cerca de aquí.
¿Cuánto te vas a quedar?
A lo mejor... dos semanas...
No sé.
Ya veo.
Me llamo Ji-Kkuang-Hyun.
Soy productor musical y cinematográfico.
Encantado de conocerte.
Un gusto, soy Mo-ri
Mo-ri.
¿A qué te dedicas?
Ahora estoy desempleado.
Comprendo.
No tienes trabajo.
No.
Tienes que trabajar.
Tienes pinta de artista.
Lo sé.
¿Lo sabes?
Sí. Lo siento.
Me tengo que ir.
Puedes quedarte con mi porción. No la toqué.
Muchas gracias por la torta.
- ¿Te vas? - Sí...
¡Qué cobarde!
Me quedé dormido.
Estaba con hambre.
- Toma. - Gracias.
Debo ser honesta contigo.
No sirvo el desayuno a esta hora
Lo sirvo únicamente antes de las 10. Ya te lo había dicho, ayer.
Está bien. Entiendo. Perdón.
Disculpa, sólo tenemos café instantáneo. No podemos pagar café caro.
Es que tenemos muchos huéspedes a los que servir.
No pasa nada. Me gusta este café, todo bien.
En fin, bienvenido a Corea y disfruta tu estadía.
Gracias.
Pero no sé si la estoy disfrutando.
¿Por qué?
No siempre es fácil disfrutar, excepto cuando tengo suerte.
Sí, tienes razón.
- Mira, era un decir. - Sí, lo sé.
¿Y viniste por trabajo o por placer?
Tengo una amiga que vive aquí, a la que quiero ver.
Comprendo.
- ¿Novia? - No, no es mi novia
Pero la respeto mucho.
Me quise casar con ella, cuando estaba acá, hace mucho.
¿En serio? O sea que ya estuviste aquí.
Sí. Estuve hace dos años.
Yo era profesor en el instituto de idiomas.
Entiendo.
- Era un espanto. - ¿Por qué?
Algunos profesores eran... muy deshonestos.
Me peleé con ellos.
Entonces, no te gusta Corea, no te gustan los coreanos.
No lo sé.
Por lo general, los japoneses me caen bien. Son muy buenos.
- Son muy educados y aseados. - Sí.
Pero ser educados y aseados, no es más que ser educados y aseados.
No es algo que ames o respetes.
No me gusta que algunos coreanos, al igual que esos profesores sean rastreros.
Pero la persona que más respeto en el mundo es coreana también.
Como te dije hace un rato.
Así que... no quiero hablar...
de los coreanos en general. Es estúpido hablar de algo así.
Eres honesto.
No eres como la mayoría de los japoneses que conozco.
No creo que conozcas muchos japoneses, disculpa.
Casi no tenía ganas de ir a su casa.
Estaba muy cansado. La nota seguía en su lugar.
No quería hacer nada.
Quería desaparecer para siempre.
Mo-ri...
Mo-ri...
Ya había venido con ella aquí, antes.
Mo-ri...
¡Qué sueño más raro!
Hola.
¿Qué escribes?
Escribo, nomás.
Viniste ayer ¿verdad?
Sí.
- ¿Es cliente de este lugar? - Podría decirse.
- ¿Estás viajando sola? - Podría decirse.
- Eres muy fría. - Creo que se está pasando de vivo.
¿Sabe quién soy?
Una jovencita... Seguro te manejas como si fueras alguien importante.
¿Por qué me habla con esa actitud paternalista?
¿Qué? ¿no puedo tutearte? Pendeja...
¿Te debo algo? ¿por qué me molestas?
No me hable más.
Cielos.. Sólo te hablaba para ser amistoso.
¿Y por qué grita?
¿Le pedí que me hable? ¿Se lo pedí?
- No lo puedo creer... - ¡Por eso le digo que no me hable!
¡Sangwon!
No deberías comportarte así con alguien que quiere ser amistoso.
No puedes comportarte así. No puedo creer que haya gente así. Debe estar loca.
¿Qué pasó? ¿Por qué estás tan enojado?
- Esta loca ¡Es una puta! - ¿Por qué?
¿Qué te dijo?
Es una puta, no es nadie, pero se cree el no va más.
Me trató como a un estúpido. ¿Crees que no me di cuenta?
Se cree una artista o algo así.
Pero no es nadie. No sabe nada.
- ¡No es más que una puta! - ¡Cállate, estúpido!
Debe estar con algún problema que no conocemos.
Debe ser... un problema de cáncer.
O un problema con hombres.
- ¿Te parece? - Sí.
¿Cómo lo sabes?
De otra forma, no me hubiera tratado así.
Creo que es un problema con hombres.
Tal vez tengas razón.
Luce muy desesperada. Me da pena.
No deberías. Es una puta.
Debe haberse enamorado de un hombre casado.
Ella vino aquí para escapar de algo.
O tal vez está aquí, para verse con el hombre.
- A escondidas. - Ya entiendo.
Disculpe. ¿Vive aquí una chica alta?
- Disculpe, no puedo hablar coreano. - Está bien.
- Papá... - Sal de ahí. Rápido, sal...
- Papá, lo siento. - Está bien, sal de ahí.
Sí.
- ¿Esas son todas tus cosas? - Es todo.
- ¿Y la habitación? - Ya la pagué.
¿Debes despedirte antes de irte?
- No conozco a nadie. - Vámonos.
Sí, señor.
¿La viste? ¿Dónde se metió?
No sé.
Pero estás aquí. ¿No la viste salir?
La vi, pero no sé adónde fue.
Se fue con un señor mayor.
¿En serio?
Me parece que... era el padre.
- ¿Era pequeño? bajito. - Sí, bajito.
Ya veo.
Creo que se fue con el padre.
- ¿Fuego? - Sí.
- Gracias. - ¿No la vas a buscar?
Ahora mismo, no.
- ¿Estás casado? - ¿Por qué?
Es que... pareces mayor... tienes canas.
Eres un tipo raro.
- Tú también. - Adiós.
Tienes suerte. Fuiste al baño.
Mo-ri...
Mo-ri...
¿Estás durmiendo? ¡Mo-ri!
- ¿Está durmiendo? - Creo que sí.
¡Mo-ri!
¿Estás durmiendo?
Levántate son las 5... ¡Levántate!
Es increíble. ¿Cómo puede ser que no se mueva?
Estoy casi seguro que está durmiendo, pero no creo vaya a levantarse.
Extraño...
Prueba a despertarlo otra vez, nunca se sabe.
Mo-ri, soy Sangwon.
¡Levántate, son las cinco! ¡Levántate!
Necesito dormir.
Vete, por favor. Necesito dormir.
- ¿Cómo puede dormir tanto? - Sal de ahí. Se lo ve bien.
Mo-ri ¿Estás enfermo?
¿Estás bien?
Sangwon me llevó a tomar un trago. Dijo que quería levantarme el ánimo.
¿Qué te parecen las coreanas?
Creo que son muy fuertes y grandes.
¿Qué? ¿Son grandes y fuertes?
Eres chistoso.
¡Perdona!
- ¿Querrás vivir acá si la encuentras? - Puede ser.
Pero no me quiero aferrar a algo que no puedo tener.
- ¡No seas tan realista, hombre! - No lo soy.
Creo que nadie es tan realista.
- Mo-ri. - Sí.
¿Qué pasa? ¿Qué te gusta tanto de ella?
Ella es mejor persona que yo.
¿Por qué piensas eso?
Siempre fue muy menuda.
Y es una persona tierna. Muy tierna.
¿Estás triste?
No estoy triste.
Sólo espero que se encuentre bien, allí donde esté.
Es todo.
Eso no es todo.
- Tienes que encontrarla. - No importa si la encuentro o no.
Sé que estoy aquí, buscándola...
y... pensando en ella.
Debes estar triste.
- ¿Por qué no me dijiste que estabas triste? - ¿Qué importa si estoy triste?
De acuerdo, estoy triste. Tú le debes mucha plata a mucha gente.
No pasa nada, puedo manejarlo. Lo sé.
Ojala fuera millonario para poder pagar tus deudas.
- Muchas gracias. - No, en serio, quiero hacerlo.
- Mo-ri. - Sí.
Vayamos a algún lugar agradable. Cuando haya buen tiempo ¿dale?
Bueno.
Fue una gran noche ¿sabes?
Eso no fue nada...
Te compraré buena comida.
Y también iremos a ese lugar agradable.
- Bueno, gracias. - De nada.
Tenemos que hablar.
Pasé todo el día pensando en ti.
Estaré en el café después de las 22:30.
Si quieres verme más que como una amiga..
Ven. Estaré sola. Youngsun.
Youngsun
¿Necesitas algo?
No... no necesito nada.
Dormí muy bien.
Yo también dormí muy bien.
Tus ojos son muy lindos.
Gracias.
Hueles muy bien.
¿De verdad?
Es el perfume del jabón.
Eres maravillosa. Me haces sentir muy bien.
Soy feliz. ¡Soy tan feliz!
¿Serás mi novia?
Creo que sí.
Deberíamos ser... amantes... para siempre.
Genial.
No quiero nada.
Eres todo lo que quiero.
Eres una chica muy buena.
Te amo.
Es muy difícil encontrar un hombre...
como tú.
Quiero amarte.
De verdad.
Me mareas.
¿Me amas?
Mo-ri
¿Me amas?
Sí, te amo.
¿Qué hice?
Volveré a Japón y ella se quedará aquí.
¿Qué hice? ¡Qué estúpido!
Hola, Mo-ri. Te volviste a quedar dormido.
Lo siento.
Ignoro por qué duermo tanto últimamente.
- ¿En Japón también eres así de perezoso? - ¡No...!
- Todos los días entro a trabajar a las 9. - Comprendo.
- Sírvete sandía, está muy rica. - Gracias.
Realmente deliciosa.
- Es muy dulce ¿verdad? - Sí, lo es.
¿Cuándo te sientes feliz, Mo-ri?
Creo que me gusta...
mirar flores. Árboles también.
- ¿En serio? - Sí.
Puedo observarlos...
mucho tiempo.
Y luego de, digamos... 5 minutos...
siento que estoy con esa flor.
Me olvido de todo lo demás.
Quién soy... lo que hice antes.
De qué se trata el mundo, y el tiempo y todo lo demás.
Y, en el medio de esa conexión...
me siento... totalmente a salvo.
Comprendo.
Llego a sentir que no hay nada a lo qué temer en la vida.
No es un concepto que se pueda comprender.
Más bien es...
una experiencia... real.
Entonces puedes tener esta experiencia de bravura...
que puedes recordar luego, atrapando el sentido de la vida.
- ¿Sabes de lo que hablo? - Sí, lo entiendo.
Le tienes miedo a la vida.
Y parece que las flores apaciguan naturalmente ese temor.
¿Tú tienes miedo?
Fui al instituto de idiomas.
Nadie sabía tu número de contacto.
Pero alguien dijo: "A lo mejor volvías en septiembre."
Soy Mo-ri.
Estoy parando en la hostería HyuAhn.
Visítame si puedes.
O déjame un mensaje.
Volveré mañana.
Dirección: Jongro-gu Gey-dong 81.
Te esperé en el restaurante enfrente de tu casa.
Nunca apareciste.
¿Dónde estás?
- Buen día. - Buen día.
- ¿Eres japonés? - Sí.
- ¿Eres coreano? - Sí.
¿Pero cómo lo notaste? ¿Tengo pinta de coreano?
No, se me ocurrió.
Buena ocurrencia...
Cuando estaba en EEUU, muchos creían que yo era chino.
Sí, también tienes pinta de chino.
¿En serio?
En fin... ¿por qué viniste? ¿Negocios o placer?
No sé. A lo mejor ninguna de las dos.
Estás aquí por nada...
Estoy aquí para ver a una amiga.
Y eso es por placer.
No sé. Tal vez sea distinto.
Comprendo.
¿Novia o novio?
Ninguna de las dos.
Ya veo.
- Perdona mis preguntas. - No pasa nada.
- ¿Qué cigarrillo fumas? ¿es japonés? - No, no es japonés.
¿Cuántos miligramos tiene?
8 miligramos.
Dios mío, el mío es de 1 miligramo.
¡Fumas cigarrillos fuertes!
Sí, no está mal.
- ¿Puedo verlos? - Por supuesto.
Gracias.
- ¿Puedo agarrar uno? - Sí.
Gracias.
¡Tienes pinta de artista!
- ¿En serio? - Sí.
Tienes un bigote muy bonito. Pareces artista.
Gracias.
Ojala tuviera un bigote así.
- No es nada. - ¡Que sí!
Tienes un bigote definido. El mío es muy escaso.
- A comer. - Bueno.
Perdona me tengo que ir. A desayunar.
- Un gusto hablar contigo. - Un gusto hablar contigo.
Son más de las 10.
¿Por qué le sirves el desayuno?
Yo... no es un huésped, es un familiar.
¿Eso es cierto? Son las 13 pasadas.
Sí, es mi sobrino, hijo de mi difunto hermano mayor.
Igual es injusto.
Se queda en el cuarto igual que un huésped.
Pero no es un huésped de verdad. No está pagando por el cuarto.
¿No está pagando por el cuarto?
O sea que... es como un familiar de verdad, que vive contigo.
No se irá dentro de poco. Pero sabes...
- Está sin dinero. - ¿No tiene dinero?
No, tiene una deuda. Muy grande.
Entiendo.
Creo que comprendo.
Gracias por comprender.
¿Por qué hablas de esas cosas mientras como?
¿Qué? No dije nada raro, tú come.
Adiós... Adiós.
¿Dónde vas?
- Me voy a almorzar. - Puedes comer aquí, si quieres.
Está bien. Gracias.
No quiero volver de nuevo por aquí.
Me enferma.
Ni siquiera sabe que estoy acá.
Pasa.
Hola.
- ¿Te costó encontrar el lugar? - No.
No tuve problema.
- Me acuerdo muy bien del camino. - Ya veo.
¿Qué quieres tomar?
- ¿Café? ¿tienes café? - Por supuesto que sí.
- Acomódate aquí. - Gracias.
Pondré las cosas en claro.
Le diré toda la verdad.
Nunca la lastimaré.
Me volví a acostar con ella.
Es muy buena conmigo.
¿Tu novio no viene aquí?
A veces, sí.
Creo que también tiene otras novias.
¿En serio?
Es un inconsciente. Un tipo loco.
Sí, no está bien.
Una vez, trajo una novia suya y ella durmió acá.
¿De verdad?
¿Cómo te hizo algo así?
Es un inconsciente.
Es como un niño malo.
Youngsun, no te vayas con él.
Tienes una sola vida, es muy preciosa.
Vive con alguien bueno. Disfruta tu vida.
Jamás debes juntarte con alguien de ese tipo.
No importa lo difícil...
debes separarte de él.
- Es un veneno para tu vida. - Ya lo sé.
Pero está enloquecido conmigo.
Creo que nunca dejaría ir.
¿Mo-ri?
- ¿Estás ahí? - Sí.
- ¿Qué haces allí? - No puedo abrir la puerta.
¿De verdad?
¿No puedes abrirla desde allí?
No, espera.
¿Tienes llave para esta puerta?
No, no creo que tenga.
No me dieron ninguna llave.
¿Qué pasó?
No hice nada. Este botón no sale para afuera.
- ¿Hace cuánto que estás ahí? - No lo sé.
- Tal vez unos 30 minutos. - ¿30 minutos?
- ¿Has estado ahí 30 minutos? - Sí...
Lo siento.
Bueno...
Mo-ri...
Iré a buscar a alguien para abrir la puerta.
¿Estás desnudo?
Miré el matasellos y era de la semana pasada.
- ¡Ay! Hola - Hola
- ¿Regresaste? - Sí
¿Todo bien?
Sí, hubo algunos problemas, pero ya está todo bien.
¿Cómo estás de salud?
Me puse mucho mejor, y por eso regresé.
Qué bueno. Sólo escuché elogios de la cura de uva.
¿De verdad?
Creo que mejoré mucho realmente.
El pastor es un médico reconocido.
- ¿Ya pediste? - Estaba bebiendo café.
- Bueno, voy entrando. - Un gusto verte.
- ¿Cansado? - ¡No! fue un buen almuerzo.
- Muchas gracias. - No fue nada.
Si vas a Japón, yo también te invitaré un buen almuerzo.
De acuerdo.
Creo que iré pronto a Japón. Queda tan cerca ¿viste?
- Sí... - A mí también me gustaría ir a Japón.
Me gustan los japoneses.
Son muy buenos, muy aseados y muy educados.
Será genial. Estaré muy contento de verlos en Japón.
Pero no eres japonés en realidad. Pareces coreano.
- ¿De verdad? - Sí.
Sí, tiene razón. Peleas como coreano.
Cierto.
Aunque hay que pelear con esa clase de gente.
¡Hiciste un buen trabajo!
Gracias.
Realmente la salvaste. De ese mal hombre.
¡Gracias!
Ven aquí.
Te quiero.
Te respeto.
Yo también te quiero.
- Descansa. - Sí.
- ¿Te vas por la mañana? - Sí.
¿Cuándo tienes que irte?
Creo que tengo que irme a las 5.
Es muy temprano.
Está bien. Puedo dormir en el avión.
Gracias.
¿Hablas japonés?
Sólo se decir "Te amo"
Eso es útil.
Mo-ri, nos vemos por la mañana.
Bueno. Nos vemos por la mañana.
- Si quieres beber esta noche, avísame ¿sí? - De acuerdo...
Gracias.
- Nos vemos. - Nos vemos.
¡Mo-ri!
¡Kwon!
- ¿Estás aquí? - Sí, estoy aquí.-
- Pasa. - Sí.
Kwon me dijo que ya estaba todo bien.
Se había curado de su enfermedad, gracias al pastor, que también era médico.
Al día siguiente nos fuimos juntos a Japón.
Tuvimos dos hijos, una niña y un niño.
La primera hija, es muy fuerte y grande.
Mo-ri.
¡Mo-ri!
¿Me dormí acá?
Sí...
Lo siento mucho.
Todo bien.
¿Cómo estás?
No lo sé, bebí mucho.
Sí.
Te ves bien.
Me voy.
¿Me das un cigarrillo?
Sí.
¿Cómo estás?
Estoy bien.
- Tienes que dormir? - Sí.
Te ves muy bien.
Me tengo que ir.
Gracias.
De nada.
Adiós.
Adiós.
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