All language subtitles for Los Maia 2014

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Original subtitles

La casa a la que los Maia fueron a vivir

en Lisboa, en el oto�o de 1875

era conocida en el vecindario de la Rua de S�o Francisco de Paula

como la "Casa del Ramillete" llamado simplemente "El Ramillete".

LOS MAIA. ESCENAS DE LA VIDA ROM�NTICA

�Jacobinos Malditos!

1825 Lisboa. Casa de los Maia en Benfica.

Mi hijo, Alfonso da Maia, �un jacobino!

�Me has llamado, padre?

"Ciudadano"

Si no tuviera gota, te deslomar�a con el bast�n.

�Enciclopedia!

Es indigno de un cristiano orgulloso,

No digo ya para su familia, para los h�roes de su patria,

asistir a las logias mas�nicas

y recitar odas abominables

el "Gran Arquitecto del Universo"

Me enter� de que "el Sr. Marat" mezclado con la multitud

tir� piedras a las ventanas de la Legaci�n de Austria.

�La residencia del embajador de la Santa Alianza!

�Debes parar!

Vas a ir inmediatamente al Duero, a Santa Olavia

para calmar tus nervios y estupidez.

Sin gastar dinero y sin mi bendici�n.

Ya tienes mis �rdenes.

El exilio de Alfonso Maia dur� poco. Cansado de la soledad,

Pidi� perd�n y la bendici�n a su padre

parti� para Inglaterra.

Cuando poco despu�s su padre muri�

se cas� son la hija del Conde de Runa.

Do�a Maria Eduarda,

una hermosa morena, peque�a y mimosa

ligeramente enfermiza y devota cat�lica.

Tuvieron un hijo, Pedro. Deseaban otros.

Pero su esposa muri� joven. Los a�os pasaron.

1847 Lisboa. Casa de los Maia en Benfica.

Repito padre.

Le pido su permiso para casarme con una dama

llamada Mar�a Monforte.

Creo que ella es la hija de un asesino, de un negrero

y se llama a s� mismo "el negrero"

�Padre!

�Me averguenzas!

�Tienes algo m�s que decir?

�Le aseguro, padre, que me voy a casar!

Env�e mi equipaje al Hotel Europa.

S�, se�or.

Se�or, su hijo se ha casado. Se fue a Italia con su esposa.

�Ha desayunado, Vila�a?

S�, se�or.

Retire los cubiertos. En adelante, ponga la mesa s�lo para uno.

Si�ntese, Vila�a.

�Han echado a Saldanha de Palacio?

As� es, se�or.

Sumidos en una felicidad de novelas,

Pedro da Maia y la "bella esclava",

en N�poles, el dulce pa�s de la romanza,

en Roma los m�rmoles eternos,

en el Par�s del pr�ncipe Luis Napole�n,

con olor a p�lvora, esa chusma insaciable de los trabajores,

y los hermosos uniformes nuevos de la Guardia.

Par�s, oto�o 1847.

Pedro escribi� una carta hermosa y tierna a su padre.

El pobre muchacho estaba enamorado.

Dile que le quiero.

Dile que si tengo un peque�o le pondr� su nombre.

Escr�bele una carta bonita, eh?

Las desavenencias deb�an acabarse

ante la cuna del peque�o Maia que andaba en camino,

primog�nito y heredero del nombre.

Jur� a su padre que apenas llegara a Lisboa,

no tardar�a ni una hora en ir a postrarse a sus pies.

Cuando lleg�, cogi� un tren para Benfica.

Pero su padre se hab�a ido para Santa Olavia dos d�as antes.

Lo tom� como una afrenta

y dram�ticamente le dijo a Vila�a:

"No tengo padre"

Casa de Arroios, Lisboa 1849

�Maria!

Le dedicar� a usted "La Flor de martirio!"

La vi esta noche en los salones de esplendor.

Con su trenzas, girando locamente.

�Alencar!

Un soplo del esp�ritu rom�ntico ha atravesado la habitaci�n!

Pedro

�Qu� te pasa, mi amor?

Nada.

M�rame.

Creo que te voy a dar otro hijo.

�Pedro!

�Qu� pasa?�hijo m�o!

�Tu mujer ha muerto?

No te preocupes, yo me ocupar� de mis nietos.

Ten�as raz�n, padre.

"Es el destino"

"Me voy para siempre con el pr�ncipe Tancredo"

"Olv�date de m�. Soy indigna de ti"

"Me llevo a Mar�a conmigo, porque no puedo separarme de ella"

�Qui�n es este pr�ncipe Tancredo?

Un italiano.

�Se llev� a Maria?

�Y el ni�o? �D�nde est� el ni�o?

Con su ni�era. La he tra�do conmigo.

�C�mo se llama mi nieto?

Carlos Eduardo.

Carlos Eduardo, eh?

Alfonso da Maia Pedro record� en los arrebatos de Pedro,

en su angustia oscura, obtusa y sin l�grimas

cuando en la misma casa, Mar�a Runa,

mur�o en una terrible agon�a intolerante, enloquecida por los terrores del infierno.

Alfonso entonces decidi� cerrar para siempre casa Benfica

e irse con su nieto, Carlos Eduardo, y con todos sus criados

a la quinta Santa Olavia en el Duero.

En febrero Vila�a fue all�,acompa�ando el traslado del cuerpo de Pedro

que iba reposar en el pante�n familiar, en la capilla de la Quinta.

Encontr� Alfonso da Maia en el sal�n,

con las ventanas cerradas al magn�fico sol de invierno,

hundido en un sill�n,

el rostro demacrado bajo su largo pelo blanco,

las manos ociosas apoyados en las rodillas.

A su regreso a Lisboa, Vila�a difundi� la noticia

de que el anciano no durar�a un a�o.

Pero dur� mucho m�s.

No hay nada mejor para un hombre que el sabor del agua,

el sonido del agua,

la vista del agua.

Alfonso amaba las aguas vivas de Santa Olavia

fuentes, pozos,

el tranquilo espejo del agua parda, el soplo fresco del agua que fluye.

En los efectos vigorizantes de agua vio el remedio

habiendo �l mismo cambiado de siglo sin dolor o enfermedad,

Robustez, disgustos y a�os.

Oto�o 1875.

El Ramillete. Casa de los Maia en Lisboa.

Carlos despu�s de estudiar medicina en Coimbra,

regres� de un largo viaje por Europa

y pens� seriamente la posibilidad de comenzar una carrera.

Estar�a obligado a vivir de Lisboa.

El d�a antes de la llegada de Carlos en el oto�o de 1875.

Alfonso decidi� dejar Santa Olavia

e instalarse en la casa llamada El Ramillete.

Hace 25 a�os que no iba a Lisboa.

Parece m�s apartamento de un bailar�n que de un m�dico.

Manuel Vila�a, eres casi tan buen administrador como su padre.

Que lo Guarde Dios.

Dormido en el cementerio.

Era un hombre sensato.

Ma�ana viene el barco que trae a mi nieto.

Oficina de Carlos en el Rossio.

�Otro d�a perdido!.

�Aqu� est� nuestro Maia, Carolus Eduardus ab Maia,

que comenz� su gloriosa carrera, listo para salvar a la humanidad enferma,

o acabar mat�ndola, dependiendo de las circunstancias!

Jo�o da Ega, Ega Johannes ab!

El ateo, el hombre de la revoluci�n y del alcohol.

�C�mo lo sab�as? �Cu�ndo has llegado?

Esta ma�ana.

�Caramba! Has vuelto fant�stico de esos Londres,

de esas civilizaciones superiores.

Tienes un cierto aire Renacimiento, un verdadero Valois

Nada como una buena barba.

De d�nde vienes? De Celorico?

De ning�n modo. De Foz. Estoy enfermo, querido.

H�gado, bazo, una cantidad de v�sceras afectadas.

Doce a�os de vino y aguardiente. No voy a volver a Celorico.

No te imaginas la deliciosa historia que tuve con mi madre.

Despu�s de terminar mis estudios en Coimbra, quer�a establecerme en Lisboa

con un buen dinero de bolsillo mensual. Ella no quer�a.

Empec� a escribir epigramas sobre el sacerdote y toda la corte celestial.

En julio, se produjo un brote de anginas, de difteria.

Mi madre cree que fue mi presencia, la presencia del ateo, el agitador

que no ayuna, no va a misa, ofende a Dios y trae la desgracia.

El padre Seraf�n, que no le gustaba verme all�,

dijo que era posible que el Se�or estuviera enojado.

Mi madre me suplic� de rodillas y con la bolsa abierta,

para que me fuera a Lisboa.

que la arruinase, pero que no provocara la c�lera divina

Al d�a siguiente ya estaba fuera de Foz.

�Y la epidemia? �Remiti� enseguida !

Ega �qu� espl�ndido abrigo!

Es hermoso �verdad? Lo encargu� a Strauss.

Uno de los beneficios de la epidemia.

Est�s extraordinario. �Eres otra Ega!

�D�nde est� el mayor de los ateos,

agitador que abog� por matar a la clase media,

amor libre sin ficci�n de matrimonio,

la divisi�n de la propiedad y la adoraci�n de Satan�s?

Soy el mismo. Con otra ropa.

�Qui�n es la se�ora Cohen?

�Qui�n es la se�ora Cohen?

En tus cartas que he recibido en Berl�n, La Haya y Londres,

hacias alabanzas de la dama

me hablabas con arrobos dignos "Cantar de los Cantares".

Una jud�a.

Por eso ech� mano del lirismo b�blico.

Es la mujer de Cohen, director del Banco Nacional.

Nos llevamos bastante bien. Es simp�tica.

Es hora de ir a El Ramillete.

Tengo que presentarte a Craft.

�No es un ingl�s, una especie de loco?

�Un loco? Es un hombre extraordinario.

Un t�o le dej� toda su fortuna.

Ha viajado por todo el mundo, coleccionando obras de arte,

combati� como voluntario en Abisinia y Marruecos.

En fin, �l "vive"

en la grande, fuerte y heroica acepci�n de la palabra.

Te va a encantar.

John �d�nde vives?

�En el Hotel Universal, ese santuario!

Odio el Universal.

Vente al Ramillete.

No puedo

Por lo menos, ven hoy a cenar, a ver al abuelo.

No puedo. Me ha invitado el pat�n de Cohen.

Ir� a comer ma�ana.

Se me hab�a olvidado: �voy a publicar mi libro!

Las "Memorias de un �tomo?" Est� acabado?

Esbozado a grandes rasgos.

�El de libro Ega! �Una revoluci�n literaria!

Una epopeya en prosa,

la historia de las grandes etapas del Universo y de la Humanidad

titulado "Memorias de un �tomo"

Los admiradores de Ega dec�an, pensativos y temblando de respeto:

�Es una Biblia!

Los Maia a este paso, acabar�n endeud�ndose,

Esas tierras, esos nueve caballos, los cocheros ingleses, caballerizos...

Don Alfonso gasta grandes cantidades.

Pero no para �l. Lleva la misma chaqueta durante veinte a�os.

Pero da limosnas, las pensiones, pr�stamos...

�Que desperdicio!

La Morelli es insignificante,

no tiene estilo, ni voz.

Lo hac�a tan mal que casi daba l�stima.

Algunos aplausos.

Cuando fui a verla, estaba contenta.

�C�mo es?

Llenita, alta,

muy blanca,

buenos dientes, ojos hermosos.

�Y los pies?

No soy un admirador de los pies, no me di cuenta.

"Todo explota con la solemnidad del sonido de un �rgano.

Se enfr�a, se para,

el coraz�n del h�roe dentro de m�.

La vida se ha ido, ahora que soy libre.

Llevo la esencia pura de amor inmortal"

�Ega!

�Que est� pasando?

Nunca me gust� esta casa.

No le conozco

�Carlos! �Detente inmediatamente!

�l no le puede o�r.

�Y la ni�a?

No lo s�. Alencar no me dijo nada.

Ella ha debido morir tambi�n, si no Monforte

habr�a llegado a extorsionarlo a usted.

Esa mujer es una prostituta,

pero la ni�a es de mi sangre.

Viva o muerta, siempre va a ser un extra�a en esta casa.

Carlos vi� a Ega con binoculares,

observando, mirando a la condesa Gouvarinho

y hablarle al o�do a Raquel, que sonre�a con indiferencia.

La condesa lo miraba con elocuencia.

Carlos estaba emocionando, ese pelo rojo y rizado,

su peque�a nariz petulante y sus ojos brillantes que le dec�an mil cosas.

Que estaba deliciosamente bien hecha

con fina piel muy blanca y suave, comparable,

ni remotamente al sat�n.

Carlos sienti� en las venas el calor brillante de la juventud.

Que todo era culpa de Ega, �Ese Mephisto de Celorico!

Preocupado, Carlos miraba de lejos el palco de los Cohen.

Euf�rico, Ega present� a Carlos al Conde y la Condesa Gouvarinho.

Corri� a unirse a Raquel Cohen con la que coquete� indiscretamente.

Vea usted, Dr. Carlos da Maia,

Le�, como todo el mundo deber�a, los veinte vol�menes de

la Historia Universal de Cesare Cant�,

con mucho cuidado, encerrado en mi oficina

durante d�as.

Bueno, pues me olvid� de todo, no me acuerdo absolutamente de nada.

�Usted tiene buena memoria, Sr. Maia?

Una memoria razonable.

�Un bien excepcional!

Siempre es un honor conocer a

las personas de valor de este pa�s.

Usted pertenece a ese n�mero, muy raro, por desgracia.

Usted me adula. De ning�n modo.

Se puede decir que pertenece a una �lite.

Lo que falta en Portugal, son personas calificadas.

�Queremos un obispo? No hay ninguno.

�Queremos un economista? No hay ninguno.

Es lo mismo en todas partes, incluso en oficios menores.

�Queremos un buen tapicero? No hay un buen tapicero.

Vamos, que empieza.

Esta es el "Coro de los pu�ales", �no? Vamos a escucharlo.

�Bienvenido, mi querido pr�ncipe, al humilde tugurio del fil�sofo!

La modesta Villa Balzac es tuya.

�Napole�n, John?

Es mi blanco de injurias.

Me ejercito con �l en el ataque al tirano.

Deber�as de quitar esto. Es muy chic.

�Y d�nde trabajas? �D�nde te dedicas a tu arte? Aqu�.

Muy chic

Ega, fue cambiando de idea desde una cena sencilla

para presentar a Carlos y Craft,

que se acab� convertiendo en una celebraci�n de gala en homenaje a Cohen.

Ega mantuvo una conversaci�n con el maitre del Hotel del Central,

al que pidi� muchas flores,

buenos vinos,

y exigi� que uno de los platos del men� fuera "a la Cohen"

Sugiri� "guisantes a la Cohen"

Carlos, el Sr. D�maso Salcede.

�Quiere vermut?

Es demasiado pronto para este refinamiento literario y sat�nico.

Absenta.

Acabamos de ver a una mujer portentosa,

con un espl�ndido griffon, y servida por un espl�ndido negro

Los Castro Gomes. Los conozco bien.

Vine de Burdeos con ellos. Gente muy chic, que vive en Par�s.

�Desde Burdeos?

En realidad, yo los conoc� a bordo del "Orinoco"

Pero todos est�bamos en el H�tel de Nantes.

Gente muy chic: Un ayuda de c�mara,

una institutriz inglesa para su hija,

una criada, m�s de veinte ba�les. Muy chic.

Lo m�s incre�ble es que son brasile�os

Casi no tienen acento, �l si, un poco.

�Vermut?

Una copa, para ir abriendo el apetito.

Sr. Maia, �yo, en cuanto puedo, a Par�s!.

�Aquello es mundo! Esto es un corral de vacas.

Yo, si no voy cada a�o, enfermo.

Ah, sus bulevares.

Cr�ame, lo conozco. Incluso tengo un t�o que vive en Par�s.

�Y que t�o!

Es �ntimo de Gambetta, gobierna Francia.

El t�o de D�maso gobierna Francia, querido.

Es cierto que tiene influencia.

�No le conoce usted? Es un hombre de barbas blancas.

Hermano de mi madre, se llama Guimar�es,

Aunque en Par�s lo llaman "Monsieur de Guimaran"

�Salud al poeta!

�Eres t�, mi viejo Craft? �Cu�ndo has llegado?

�D�jame abrazar al honrado ingl�s!

Carlos da Maia, Tomas de Alencar, nuestro poeta,

el famoso cantante de "La Voz de la aurora"

el maestro del estilo de "Elvira"

el dramaturgo de "Secreto del Comandante"

Excelencia, ya que la etiqueta

pide que le hable de usted,

usted no sabe a qui�n le acaba de dar la mano.

He o�do hablar de usted.

El hijo de mi pobre Pedro da Maia, �mi noble Pedro!

Entonces, qu� diablos �te abrazo!

Abr�cense con efusi�n, como mandan los c�nones

Dejando a un lado el "usted". Te vi nacer, joven,

�A menudo te tom� en mis brazos!

Me ensuciaste los pantalones �Abr�zame otra vez!

�Qu� gran escena, Alencar! �Santo cielo!

Madeira para que te repongas de la emoci�n.

Tu padre quer�a llamarte Alfonso,

el primer nombre de ese hombre santo, el caballero de otra �poca.

Pero tu madre insisti� en el nombre de Carlos.

Fue a causa de una novela que yo le hab�a prestado.

En ese momento, podr�amos prestar novelas a las damas,

�a�n no se hablaba en ellas de p�stulas y pus!

Fue hace veintisiete a�os.

Dele el nombre de Carlos Eduardo, se�ora,

es un nombre digno de la portada de un poema,

Digno de la fama de un h�roe, en los labios de una mujer!

�Bravo!�Bravo!� Muy Bien!

Ah, hijos m�os, siento una luz c�lida.

El marqu�s no puede venir

y Steinbroken tiene gota,

la gota del diplom�tico, del se�or y el banquero.

Existe tambi�n la gota de los pobres, como dicen los ingleses.

Esa es la que yo tengo.

A la mesa, me muero de hambre.

Ostras y Bucela blanco.

�Pobre Alencar!

El naturalismo hab�a ca�do sobre �l como el derrumbe de una catedral rom�ntica

en la que �l detentara el altar tantos a�os.

El naturalismo hab�a desconcertado al pobre Alencar

y se hab�a convertido en el duelo literario de su vejez.

La forma pura del arte naturalista debe ser la monograf�a

el estudio descarnado de un tipo, un vicio, una pasi�n,

como si se tratara de un caso patol�gico,

sin pintoresquismo ni estilo.

Esto es absurdo, los caracteres solo se manifiestan a trav�s de la acci�n.

As� hay que criticar el realismo:

Cada vez que leo uno de esos libros, me ba�o en agua de colonia.

�No hablemos m�s del excremento!

Sole normande

�El pr�stamo se hace o no?

Una enorme operaci�n, �un episodio hist�rico!

En Portugal, los pr�stamos son una fuente de ingresos del estado

tan indispensable, tan obvia como los impuestos.

La �nica funci�n de los ministerios es siempre

aumentar los impuestos y pedir prestado. Y as� va a seguir siendo.

La bancarrota es inevitable: como dos y dos son cuatro. La bancarrota est� muy cerca.

Tras la bancarrota vendr�a la revoluci�n.

lo primero es acabar con la monarqu�a, promotora de todos los cuentos.

libre de la vieja deuda, de las viejas caras

de aquel grotesco repertorio de bestias

Entre aquellas gente que figuraban en el poder desde 1846,

hay mediocres e ineptos, �pero tambi�n hombres de mucha val�a!.

Exagera, lo s�, mi querido Cohen.

No, Alencar. No exagero.

Hay talento, hay saber. El pa�s s�lo necesita descansar.

�Reformas?

Cohen, lo que Portugal necesita es una invasi�n espa�ola.

�Esto es demasiado!

�C�mo se puede hablar de estas cosas con una sonrisa?

Esta es nuestro tierra.

Este es el lugar donde vivimos y nos estamos muriendo.

Poulet aux champignons

Si las cosas fueran mal, me ir�a de inmediato a Par�s.

�Aqu� est� el grito espont�neo y genuino del br�o portugu�s!

�Largarse, correr!

O es que acaso ignoraban que esta raza tras cincuenta a�os de constitucionalismo

criada en los patinillos de la Baixa, devorada por la s�filis,

podrida en despachos mohosos,

aireada todo lo m�s los domingos en el polvoriento Paseo,

no s�lo ha perdido m�sculo, sino car�cter,

y que es la m�s d�bil, la m�s cobarde de las razas de Europa.

Guisantes a la Cohen

Todos se levantaron saciados despu�s de tres horas en la mesa,

sofocados por el calor de la discusi�n, las velas,

las luces de gas y los cigarros encendidos en la sala de estar.

No hay nada m�s hermoso que "La muerte de Satan�s" de Sim�o Craveiro.

No hay nada m�s rid�culo.

En un verso, hay dos errores gramaticales,

un verso cojo y una imagen robada a Baudelaire.

Yo s� por qu� dices eso. Y el motivo no es muy es noble.

Escuchen el epigrama que Craveiro hizo sobre �l:

Alencar de Alenquer, ardiente en primavera

�qu� buscas? En la verde campi�a

no coges la chiribita tierna, no consultas la margarita

�Qu� buscas? En la verde campi�a

Alencar de Alenquer, buscas mujer.

Aqu� es c�mo termina:

Alencar de Alenquer, y un palo que te den.

Esc�chame, muchacho.

Esas burdas cuchufletas de ese raqu�tico y de los que le admiran

son para m� aguas de cloaca.

Por lo que yo �me remango los pantalones!

�Me remango y nada m�s!

�Deberia beber agua de las alcantarillas! As� se robustece el lirismo.

Si ese Craveiro no fuese un raqu�tico,

lo correr�a a puntapi�s a �l y a sus versitos.

Y despu�s de rebozarlo en el barro, �le aplastaba el cr�neo!

No es as� como se aplastan cr�neos.

�Se lo aplastaba as�, mira, as�!

Pero no lo har�.

Porque en el cr�neo, s�lo hay heces, v�mito,

pus, materia verde.

Ese cerebro podrido infectar�a la ciudad con su hedor

Tendr�amos el c�lera, la peste.

Ven, Alencar, no vale la pena.

S�, �por qu� pelear por ese Craveirote de la "Idea Nueva"

que se olvida de que su hermana es una prostituta de provincias?

�Esto es demasiado, bellaco!

�Aqui no! �En el Hotel Central!

�Bellaco, cobarde! D�jeme, Cohen!

�Acaso no hay hombres en el mundo?

�Voy a darle una bofetada!

Hombres talentosos, corazones nobles.

�Ana Craveira es una santa! Voy a estrangularlo.

�Basta ya!

�Hagan esto por m�, Ega! Usted tambi�n Alencar.

A tu salud, Jo�o. Perd� el control.

A la tuya, Tom�s.

Son extraordinarios. Necesito aire.

Yo tambi�n.

Craft verdadero caballero ngl�s, refinado y recto,

se hab�a vuelto, en pocas semanas, un �ntimo del Ramillete.

D�maso intentado por todos los medios intimar con Carlos

lo segu�a como un perro faldero.

Ya se lo dijo un d�a el perspicaz doctor Teod�sio, francamente

Carlos es demasiado elegante para ser m�dico.

�Qu� burgu�s le confiar�a a su esposa dentro de su alcoba?

Es por eso que salgo poco.

Prefiero trabajar en mi libro.

Algunos de mis colegas se burlaron de mi art�culo

en La Gaceta M�dica.

Yo no lo le�, pero le prometo que lo voy a leer.

Dije que puede prevenir las epidemias

por la inoculaci�n del virus.

Alfonso da Maia, Craft. Hola, mi peque�o D�maso.

Carlos, �te puedo decir algo?

Quiero pagar a ese canalla.

Le tirar�a a la cara un escupitajo, la nota que me envi�

y letra de cambio.

Pero s�lo tengo quince centavos.

Eusebio es un hombre de orden. �Quieres ciento quince libras?

Ochenta suficiente.

Empe�ar� el reloj, y el abrigo que ya no hace fr�o

Le dar� la suma en calderilla,

en un saco de carb�n, con un rat�n muerto dentro,

y una nota: "Asquerosa lombriz y vil lagartija, ah� tienes"

�Y tu Gouvarinho?

�Est� loca por usted! S�lo decir su nombre...

Su marido es un aburrimiento.

Si tuvi�ramos que huir de todas las mujeres casadas que se aburren.

As� que, �est�n listos para la gran noche?

En el cumplea�os de Raquel, habr� un gran baile de disfraces.

Carlos, �ya has decidido c�mo vas a ir?

Usar� un domin� negro, soy un hombre de ciencia.

Nadie ha descubierto una ley del Universo enfundado en un domin�.

�C�mo va a ir? Es un secreto.

Tengo la teor�a de que en estas celebraciones, debemos sorprendernos.

Yo de esto no hago secretismo: Voy a ir salvaje.

�Desnudo?

No, �qu� idea! De Nelusko de "La Africana".

�No creen que es chic?

Tal vez no Chic, pero ciertamente grandioso.

Y t�, Craft?

No voy a ir de nada. Me quedar� en casa, en bata.

La abstenci�n es una inferioridad de esp�ritu.

Gouvarinho, que est� a punto de ser ministro,

se ha tomado el asunto en serio y se disfrazar� de Marqu�s de Pombal.

Campa�a electoral.

No tiene por qu�. Reune todas las condiciones:

Una voz sonora, est� endeudado y �es un asno!

Tu no respetas nada, John.

La irreverencia es la condici�n del progreso, se�or da Maia.

Uno que respeta, decae.

Empezamos por el respeto a Gouvarinho despues al monarca,

y terminamos por adorar al Todopoderoso.

�Ojo!

Vade retro John! Eres un verdadero Anticristo!

Muy grave, el estado de Europa, muy grave.

Por ejemplo, Francia. Gambetta es demasiado fuerte.

Bismarck es aterrador.

El discurso del canciller en el Reichstag fue inquietante.

Obviamente, Bismarck es preocupante.

Lord Beaconsfield es muy fuerte.

S�, lo reconozco, es extremadamente fuerte.

Pero ahora �Hacia d�nde va?

�Qu� hermosa ni�a!

�Tambi�n tu mu�eca est� enferma?

Cricri ha tenido dolor. Yo ya no tengo ninguno.

No se preocupe, se�orita Sarah, la ni�a est� bien.

�Y como se llama tu mu�eca?

Cricri. Mi nombre es Rosa, pero pap� dice que soy Rosicler.

�Rosicler? �En serio?

Si no ten�a nada, �qu� ha estado haciendo todo este tiempo?

Esper� una eternidad. �Qu� lata!

Tiene ojos hermosos y un nombre extraordinario.

Rosicler Bastante rid�culo, �no?

Bebamos vermut.

Tengo prisa. Pero hice bien en llamarte.

Ella enferma y est�n en Queluz.

Me refiero a la Se�orita Sarah y a Melanie.

Ahora que te tengo a la mano, hombre fatal,

h�blame de tu historia de amor.

Porque me dijiste que hab�a un romance. No te pienso soltar

Venga ese romance.

Los tuyos son de primera.

Quiero saber de tu romance.

Me las arreglo.

Lo que puedo decir es que me encontr� con una mujer.

Ya era hora.

Usted frecuentando viles criaturas, la escoria de burdeles.

Usted est� haciendo progresos.

Me encanta ver a mis amigos viviendo sentimientos honorables.

Pero no hagas como de costumbre. No vayas presumiendo por la ciudad.

Usted sabe algo acerca de la medicina y de bric-a-brac,

pero usted no me da lecciones en t�rminos de mujeres.

D�maso, usted no me entiende.

Mi miedo es que, imprudente, arrebatado, apasionado,

te arriesgues a perder una hermosa aventura por una indiscreci�n.

Usted est� influenciado por Ega y le gusta ser ingenioso.

�Vendr� esta noche a lo de Cohen en domin�?

Mi traje de salvaje es divino.

Se lo ense�ar� esta noche en el "Brasileira".

Voy a entrar con una capa, y de repente,

Me convertir� en Nelusko, cantando:

Alerta, marineros,

El viento cambia.

Lo Mato! Lo Mato! Lo Mato!

�Lo descubri� todo?

�Obviamente descubri� todo! No s� c�mo.

�Por el alma de mi padre, le atravesar� el coraz�n!

Mis condiciones: un arma y quince pasos.

Mi querido Ega, no puede desafiar a Cohen a un duelo.

�Que no puedo desafiarle? No.

��l me ech� fuera de la casa! Estaba en su derecho.

�En su derecho? Delante de todo el mundo

�No eras el amante de su mujer delante de todos?

�No es por su esposa! �Es una cuesti�n de honor!

S�lo puedes hacer una cosa:

quedarse ma�ana en casa y esperar que �l te desaf�e

�Qu�, Cohen?, un canalla cobarde.

�O le mato, o le marco la cara con la fusta!

�No ten�a mala pinta, eh?

Est�s espl�ndido. �C�mo iba vestida ella?

De Margarita, supongo.

�Y �l?

�El tonto? De beduino.

Qu�tese las cejas.

Vamos a pedir opini�n a Craft.

Est�s loco �ir a esta hora a Olivais?

�Si eres mi amigo!

�Crees que el coche resistir�?

Resistir�! Vamos.

No est� mal, su Chambertin. Tienes hambre, eso es todo.

�Todas tus ideas de esta noche se resienten de debilidad!

Tal vez te envie un billete con Raquel: "Qu�desela "

O tal vez la mate.

Si lo hace, me meter� en un convento.

Eres demasiado flaco para dominicano. Demasiado lascivo para trapense.

Demasiado hablador para jesuita. Demasiado ignorante para benedictino.

Tenemos que inventar una orden religiosa para usted, Ega.

Ya s�: �La Santa Broma!

Ustedes no tienen coraz�n. Yo adoraba a esa mujer.

�Si supierais qu� cuerpo ten�a! Imaginen un pecho.

No queremos saber nada. C�llate, desgraciado, est�s borracho.

�Borracho, yo? Esa si que es buena.

Puedo beberme la botella entera y puedo permanecer impasible,

discutiendo de filosof�a.

�Quieres mi opini�n sobre Darwin? Es una bestia.

Pasa la botella.

Al suelo.

Entre los que no sab�an nada y los que sab�an algo,

el peque�o mundo de Lisboa estaba encantado de enterrar a Jo�o da Ega.

�Era odiado!

Decidi� retirarse con su madre en Celorico

para completar sus "Memorias de un �tomo"

y volver a Lisboa en un a�o despu�s, triunfalmente

con su libro publicado, para aplastar a los mediocres de una vez por todas.

Antes de salir, resumi� su amor tristemente rom�ntico.

Es como si mi alma hubiera ca�do en una letrina

�Necesito darme un ba�o por dentro!

Esto es todo. Mi hermano Caballero de la Rosa Roja.

No me des las gracias.

�Todos estaban en Sintra?

Era una casa de locos.

�Qu� agradable sorpresa! Esta ma�ana, en la c�mara, pens� en usted.

�Por qu� han llegado tan tarde?

Nuestro Comte habl�.

�Usted ha hablado?

Cuando Torres Valente, que se cultiva, pero es un poco loco,

defendi� la gimnasia obligatoria en las escuelas secundarias,

Me levant� y le pregunt�:

Los herederos de nuestras casas.

�Ellos est�n destinados a convertirse en payasos?

Sra condesa, �Y c�mo lo dijo, con qu� chic!

Y cuando dijo que no quer�a una ense�anza

impregnada de catecismo, le lanc� una aut�ntica maldad.

Sepan que este pa�s nunca recuperar� su lugar a

la cabeza de la civilizaci�n si en los colegios, las escuelas secundarias,

Nosotros, los legisladores, sustituy�semos con mano imp�a.

�El crucifijo por el trapecio!

Sublime. Gracias.

Qu� linda iron�a.

Mi querido Carlos da Maia.

Si quisieras, podr�amos huir. Estar�amos solos y felices.

No, qu� demonios, no quer�a fugarse con la se�ora condesa

Ella hab�a desbarrado a prop�sito de bagatelas, hablando de morirse,

hecha un mar de l�grimas

Ah, pero sus l�grimas ten�an algo de voluptuoso,

que dulcificaban el sat�n de su cuello

Dios quiera que no llueva el domingo.

Si las carreras son con barro,

nadie lucir� su ropa en p�blico.

Es su amante?

No, es una se�ora brasile�a He curado a su hija.

�Qu� gratitud!

�Aqu�, querida amiga?

No me quedar�a arriba como si estuviera viendo una procesi�n.

�Noticias de nuestro aventurero?

Ega? Est� en Celorico donde escribe una comedia

de venganza a Lisboa, titulada "El Muladar".

�Cohen es uno de los personajes?

Todos nosotros salimos, D. Mar�a.

La m�sica es rid�cula.

�Y qu� locura, un himno, como en un desfile militar!

Este himno es horrible.

�Conoce usted la teor�a de Ega sobre los himnos?

Para �l, un himno es la definici�n musical del temperamento de un pueblo.

Tal el comp�s del himno, tal el movimiento moral de una naci�n.

Seg�n Ega La Marseillaise avanza como una espada desnuda

Dios Salve a la Reina camina dejando tras de s� una capa real.

�Y el himno portugu�s?

Se contonea, vestido de trapillo

�D�nde diablos te has metido, criatura?

En el otro lado, con una mujer divina.

Muy chic! Creo que he encontrado un amante.

Ah �Sardanapalo!

Tuve problemas. Quer�an mi velo azul.

"Vas a da�arte la piel, bonita". �Un pa�s de salvajes!

Tuve que quitarme el velo.

En las pr�ximas carreras, vengo desnudo. �Te lo juro, desnudo!

�Y la invitaci�n a Castro Gomes?

�No ib�mos a encontrarnos en Olivais?

Craft y yo esperando. �No lo sabes?.

Castro Gomes se fue a Brasil.

Se disculp� por no poder aceptar la invitaci�n.

La gran noticia es que ella se ha mudado

a un apartamento que la madre de Cruges alquila a extranjeros.

Pero debido a los vecinos,

ella no quiere que vaya muy a menudo en el principio.

Ya veo.

La carrera empez�.

La banda tocaba pasajes tristes de "Norma".

"Las buenas carreras seg�n el principio de Shakespeare

dice: "bien est� lo que bien acaba", dijo Carlos y Craft respodi�:

"Los pu�etazos son un hermoso punto final".

Son las siete y media �y no est�s vestido?

Ah, la cena.

�Una aventura? �Una herencia?

S�lo la carta de un paciente.

�Est�s bromeando? �Se te ve radiante! �Irradias!

�Parece que tuvieras una aureola en la nuca! �Algo muy bueno te ha tenido que suceder!

Craft, uno nunca sabe si lo que le sucede es

para bien o para mal.

Por lo general, es para mal.

�Como est�, doctor?

Nada serio. Una ligera bronquitis, un poco de fiebre.

Necesita descanso y atenci�n.

�Quiere un poco de t�?

Gracias.

Mam�,mam�

�No le conoces?

La bata, mam�. La bata de Cricri.

No he podido vestirla.

Cricri tiene su c�moda particular y su armario

no se deber�an perder sus cosas.

�No es as�, se�or Carlos da Maia?

Ve a preguntarle a Melanie. Ella sabr�.

Adi�s, se�or.

Ve.

Ella es encantadora.

La pobre se�orita Sarah.

Ten�a el presentimiento, la certeza de que iba a caer enferma.

Va a acabar detestando Portugal.

Dieta y una cucharada de jarabe de code�na

cada tres horas, y le encantar� Portugal.

La se�orita Sarah dice que no puede soportar el calor, los olores,

gente fea. En fin...

�Y usted se acostumbra a Portugal?

Debe de ser as�, este es mi pa�s.

�Usted no es brasile�a?

No, soy portuguesa. No lo habr�a cre�do.

Su marido, que est� viajando por Brasil.

C�mo lo sabe? Oh, D�maso.

Son muy amigos, �no es as�?

�l viene a menudo a El Ramillete. Lo conozco desde hace unos meses.

Eso es extra�o. Me dijo que eran amigos de la infancia

e incluso un poco primos.

Una hermosa ilusi�n.

Si eso puede hacerlo feliz.

Hasta ma�ana, por supuesto. Ma�ana, sin falta.

"Ma�ana"

Ma�ana iba a entrar de nuevo en esta habitaci�n con paredes verdes,

se esperar�a.

ya no volver�a a vagar por la ciudad como un alma en pena,

en busca de sus hermosos ojos.

Ahora todo lo que ten�a que hacer era subir unas escaleras

y la puerta de su casa estar�a abierta para �l.

De repente, la vida parec�a f�cil, equilibrada,

sin dudas e impaciencias.

Todos los d�as durante semanas, Carlos da Maia pod�a saborear

la hora deliciosa, espl�ndida, perfecta del "t� ingl�s".

El Sr. D�maso.

H�gale entrar.

�Tu por aqu�? �Qui�n lo dir�a?

Le tendremos por aqu� alg�n tiempo

Mi t�o de Penafiel, el pobre.

Me ha decepcionado, se�ora.

No la vi en las carreras. Esper� toda la tarde.

Era la v�spera de la partida.

Si, ya lo se, su marido. �C�mo est� Castro Gomes?

�Tiene noticias? No.

De una cosa puede estar usted segura

y es que no hay hip�dromo m�s bonito.

La vista del puerto es excelente. Incluso vemos llegar los barcos.

�No es cierto, Carlos?

S�, no es exactamente una pista de carreras.

Porque caballos, lo que se dice caballos de carreras, no hay

Y en realidad jockeys, tampoco.

Y no hay que olvidar que tampoco hay p�blico.

�Qu� es, entonces?

Sirve para ver entrar los barcos que llegan, se�ora.

�Criticar a toda costa!

No se�or, no estoy de acuerdo. Nuestros carreras son estupendas.

Como las del extranjero, con las mismas reglas y todo.

�Pero si en el pesaje, s�lo hablamos en ingl�s!

Lo contrario de Penafiel, donde llovi� tanto.

y me vi obligado a permanecer encerrado en casa leyendo.

�Qu� pesadez!

Si hubiera mujeres all� para charlar.

Pero s�lo hay monstruos.

Las lavanderas y las campesinas, no son mi estilo.

Hay a quien que les gusta,

pero cr�anme, se�ora, yo no las tolero.

�Ya?

Hasta ma�ana.

Adi�s, Carlos. Ir� uno de estos d�as por El Ramillete.

No se le expone a una dama

estos puntos de vista lujuriosos sobre los agricultores de Penafiel

�Y c�mo sabes donde viv�a?

De la misma manera que sabemos donde vive el rey,

d�nde est� la aduana, de qu� lado brilla la estrella de la ma�ana.

Estas son cosas que se aprenden en la escuela primaria.

Cuando te fuiste, estuvo mejor, m�s a gusto.

Nos re�mos mucho.

Me qued� hasta tarde, un par de horas m�s.

Eran casi las cinco de la tarde cuando sal�.

Otra cosa.�Ella te ha hablado de m�?

No. Es una persona de buen gusto.

Sabiendo que nos conocemos, no se atrever�a a hablar mal de ti.

Pero �podr�a haber hablado bien!

No, es una persona con sentido com�n, tampoco se atrever�a.

Act�as como un p�caro. No se puede confiar en nadie.

En este mundo, todo es apariencia y enga�o.

No hagas una escena, estoy de inc�gnito Lisboa.

�Ten�is alg�n cuarto para m�?

Me basta con una alcoba y una mesa de pino

para escribir una obra sublime.

Est� la habitaci�n de arriba.

Con una buena cama y una copia de los Borrachos de Vel�zquez.

Una guarida perfecta para el arte.

Adem�s, Vel�zquez es uno de los santos patronos de naturalismo.

�Sabes a qui�n vi en el tren? A la Sra Gouvarinho.

La he encontrado m�s delgada, aunque con un aire ardiente. La condesa.

Ella me habl� mucho de ti, irresistible e inmoderadamente.

Veo que seguiste mi consejo. �Que tal en la cama?

No seas grosero.

Solo hemos tomado alg�n t�, tenemos relaciones superficiales.

Mientes, libertino.

El lunes lo descubrir� todo con este ojo m�o balzaquiano.

Porque nosotros cenamos all� el pr�ximo lunes.

�Cenamos? �Qui�nes?

Nosotros.Yo y t�, t� y yo. La Condesa me invit� en el tren.

Gouvarinho, como compete a un individuo de su especie

ha agregado "que debemos tener tambi�n a nuestro Maia".

Su Maia y el de su esposa.

Una santa alianza. �Una disposici�n sutil!

Vienes un poco obsceno de Celorico.

Esto es lo que hemos aprendido en el seno de la Santa Madre Iglesia.

Cohen regres� ayer a Lisboa, de su viaje por el extranjero.

�Qu� impresi�n te hicieron?

Tienen un cornudo m�s en esta ciudad.

�Tendremos el derecho a un esc�ndalo?

No.

�Y su comedia "El muladar"?

La abandon�.

Era demasiado para revolver la pudrici�n de Lisboa.

Eso me preocup�.

Voy a retomar las "Memorias de un �tomo"

Voy a saludar al viejo Alfonso.

�l es el que me va a dar comida y cobijo.

La habitaci�n de la se�orita Jones, la "t�a" de la Calle Santa Isabel,

lleno de Biblias y de im�genes religiosas,

era el �ltimo rinc�n de Carlos y la se�ora Gouvarinho.

El reloj dio las 04:30.

Carlos, d�bil y pasivo,

Ante unos brazos cada vez m�s exigentes, incapaz de conmoverlo.

�Parece que nunca se acaba ese bordado!

�Y por qu� habr�a de acabarlo?

El placer est� en hacerlo,

Una puntada hoy, otra puntada ma�ana.

As� se convierte en una compa��a.

�Por qu� se ha de llegar al final de las cosas?

Eso no es as�.

Hay cosas que s�lo existen cuando se completan.

S�lo entonces dan la felicidad que se espera.

Es complicado eso, y muy sutil.

�Quiere que se lo diga m�s claramente?

El Sr. D�maso.

�Dile que no puedo recibirlo!

��ste es uno de los inconvenientes de esta casa!

Est� al lado del Gremio, cerca del Chiado,

es demasiado accesible a los importunos.

�Ahora tengo que repeler casi a diario este asalto a mi puerta! Es intolerable.

Me gustar�a encontrar una casa para pasar los meses de verano.

Ser�a tan bueno para Rosa.

Conozco una casa. Bien situada, un poco lejos.

En Olivais, se tarda una hora en coche.

�Se alquila? Creo que s�.

Eso ser�a perfecto.

Pero nosotros no la ver�amos nunca m�s.

�El Sr Carlos de Maia no tiene caballos, no tiene carruajes?

�Que le costar�a? Usted no tiene casi nada que hacer.

Se trata de un peque�a quinta, tranquila, entras por una avenida de acacias,

el comedor es precioso, con dos ventanas al r�o.

�Ser�a un sue�o!

�C�mo puedo agradec�rselo?

Por m�s que yo hiciera, estar�a de sobra recompensado si me mirase de nuevo as�.

No, no.

Sabe perfectamente que la adoro. La adoro, la adoro

Esc�cheme. Sabe lo que siento por usted.

Pero escuche. Antes de que sea tarde, hay una cosa que quiero decirle

Mi amor

�Tengo que decirle algo!

Un amor como el nuestro no puede vivir

en las mismas condiciones que los otros.

Cuando digo que te amo,

es como si la pidiera como esposa delante de Dios.

�No diga eso!

Ser�mos felices en cualquier rinc�n del mundo,

Nos llevaremos a Rosa,

s� que usted no podr�a separarse de ella

�Vivir�amos los tres juntos, solos y felices!

�Dios m�o! �Huir?

�Y qu� otra cosa podemos hacer digna de nuestro amor?

Digame que es feliz.

Adi�s, d�jame sola.

V�yase. V�yase.

�V�ndame todo esto, Craft!

A la disposici�n de usted

Ni�o, tengo que hablarle de un asunto muy grave.

Primero lea esta carta de Gouvarinho.

Esta es una excelente ocasi�n para romper.

Ella va a Sintra y tu a Santa Olavia.

Fin del romance como el Imperio Romano modelo

dispersi�n, de manera imperceptible.

�Jes�s, qu� tost�n de mujer!

�Y qu� desvergonzada!

�Hablando de "sacrificios"! Ella se merece un l�tigo.

�Y qu� era lo que me quer�as decir?

�Has visto a D�maso?

Creo que est� enfadado conmigo.Siempre que le veo, le saludo amistosamente con dos dedos

Deber�as saludarle con el bast�n.

Anda de aqu� para all� hablando de ti y de esa se�ora, tu amiga

A ti te trata de �rufi�n�, y a ella peor a�n.

Habla en el Gremio, en la Casa Havaneza,

con detalles s�rdidos. Tienes que pararle los pies.

Se har� justicia.

Abuelo, no como en casa esta noche. �Vamos, Ega?

Adi�s, Sr. Alfonso da Maia.

Adi�s, Ega.

Si contin�as hablando de m� y de mis relaciones

como has venido haci�ndolo, cosa que no te conviene, te arranco las orejas.

�Sr. Maia, por favor! Justo en el Chiado.

Esto es s�lo una advertencia Sr. Gouvarinho.

�Yo no entro en trifulcas! �Yo no entro en trifulcas!

Los gustos de tu amigo Graft son exc�ntricos, tienen sabores ex�ticos.

No es el gusto correcto de un ateniense.

Es un saj�n batido por un rayo de sol meridional,

pero lleno de talento.

Todo esto es encantador. Es un para�so.

Es necesario ponerle un nombre a esta casa.

�Como la llamamos? �"Villa Mar�a"? No.

Ch�teau Rose. No, tampoco. Parece nombre de un vino

Hay que bautizarle con el nombre que le dimos.

Lo llam�bamos "La guarida".

"La Guarida". Es hermoso y original.

Debemos escribirlo en letras rojas en la entrada.

Exacto, y con una divisa que represente a alg�n animal

Una divisa con un animal, ego�sta

y feliz en su agujero: ��No me molesten!�

Debe ser imposible tener dulces sue�os aqu�.

Estos amarillo son excesivos.

Cambiaremos brocados, que tapicen la alcoba en rosa.

No vale la pena,

me terminar�n gustando todos estos oros.

Solamante este cuadro con la cabeza y con sangre, �que horror!

Creo que es nuestro viejo amigo San Juan Bautista.

�Qu� terrible cabeza!

Haremos una gran romer�a con amigos a orillas del Duero.

Craft y Sequeira ir�n con usted. Ir� con la melodiosa compa��a de Steinbroken.

No s� si es razonable. Este largo viaje, h�medo.

Usted est� muy recio, Don Diogo.

Carlos le llevar� cuando termine el libro.

El campo es bueno para los salvajes.

Un cochero dijo que hab�a una se�ora que le gustar�a hablar con usted.

Maria. Disc�lpeme, tengo que salir.

�Qu� locura es esta? Qu� deseas?

�Quien tiene la culpa? �Por qu� me tratas as�?

Sube, tengo que hablar contigo.

Haga un recorrido a trav�s del Aterro. Despacio.

�Por qu� me tratas as�? �No contesta mis cartas!

Ni una palabra, ni un gesto.

Las cosas hablan por s� mismas,

las explicaciones no son necesarias.

Qu� tonter�a, qu� tonter�a.

Esto es absurdo. Lo hago por su propio bien.

�Mi amor!

�No me dejes! �No me dejes!

T� eres la �nica dicha de mi vida.

Me muero, �me matar�! �Qu� te he hecho?

Nadie sabe de nuestro amor.

�Y si lo supieran?

Por ti yo sacrificar�a todo, la vida, la honra �todo!

�Todo!

Vuelva al Aterro, �no se detenga!

�Basta! �Todo esto es absurdo!

Nuestra relaci�n ha terminado, �no tenemos nada m�s que decir!

�Muy bien! �Ve a ver a la otra!

Yo la conozco.

Es un aventurera cuyo marido est� arruinado

que s�lo busca quien le pague las modistas.

�Es mejor que salgas!

�Me espanta estar a solas con usted, a mi lado!

�Salga!

�Cochero! �Cochero!

Fue en un s�bado todos los viajes.

Alfonso da Maia fue al Duero a su casa de verano.

"Los viejos �rboles y el agua fresca de Santa Olavia me faltan"

Ega fue a Sintra. Voy a "pastar"

"Tengo una necesidad urgente de revolcarme en la hierba"

"beber de los arroyos, dormir balance�ndome en la rama de �rbol"

"Que Batista me env�e una caja de Imperiales"

"Este animal no sabe ni siquiera fumar. los Imperiales son un veneno"

"M�ndale una caja de Flor de Cuba"

Le pidi� Carlos a Batista

antes de trasladarse a "La guarida" a los brazos de Maria Eduarda.

�Carlos!

�Ya en Sintra?

S�, ayer.

Vine a ver Craft para tener noticias, de Santa Olavia, mi abuelo...

Craft vino cansado del viaje, y est� tomando un ba�o.

�Qu� est� pasando en Sintra? �Qu� hace Ega?

Est� en el V�tor. Siempre divertido, compr� un burro.

All� est� D�maso tambi�n se pasa el d�a con los Cohen

Hac�a mucho calor.

Usted ha visto a Lola, la prostituta?

�Qu� idea! He estado en el V�tor solo, muy sobrio.

Palma lleg� all� con una chica, una portuguesa.

Se convirti� en editor de "La corneta del diablo"

�La "Corneta"? S�, "del diablo"

Antes se llamaba "El Pito"

Es un peri�dico humor�stico, de chismes.

Palma ampliar� el tama�o y pondr� m�s humor.

Una publicaci�n seb�cea e inmunda como �l.

Su abuelo no me dijo nada, pero est� muy disgustado.

No hay disculpa posible, son unas pocas horas de viaje Est modus in rebus.

Tal vez la semana que viene, con Ega.

Dale esa alegr�a. es el modus in rebus.

�Eusebio le habl� de m�?

Trat� de hablarme de su vida misteriosa en Olivais,

pero le hice callar.

Soy tan poco curioso que jam�s se me ha ocurrido leer la Historia romana

Gracias, ha hecho bien. Usted tendr� que ir a Santa Olavia.

Ya no tengo la "Guarida"

y mi casa, cerca de Oporto necesita obras.

Voy a pasar el invierno en el Nilo.

Despu�s voy a ir a Bagdad para ver el �ufrates y Babilonia.

�Que diablos?�Qu� es eso?

Odio las razas y civilizaciones muertas.

Lo que me interesa es la vida.

�Es que usted es un sensual!

�Qui�n es?

Mi padre.

No tienes parecido.

�Sabes a quien te pareces?

Es extraordinario, pero es la verdad, a mi madre.

Vi una fotograf�a de tu madre, era muy bonita.

Hay algo, en la frente, la nariz, ciertos gestos, la manera de sonreir.

A veces eres un poco vago y distra�do como ella.

Disculpe Sr Carlos da Maia, el se�or Ega.

Este golfo que viene Sintra, muy bien.

Se que te va gustar. Espera un instate, voy a buscarlo.

Tengo una sorpresa para ti. Ve deprisa.

Espera, te tengo que que contar. D�maso siempre est� pegado a la Cohen.

No hay nada entre Raquel y �l, lo hizo para molestarme.

�Es una canalla!�S�lo estoy a la espera

de que me d� un pretexto �y le acogoto!

Y la pobre Gouvarinho est� de luto.

�De luto?

Por ti. Calla.

Mar�a, este es mi gran amigo Ega. Maria Eduarda.

Siguiendo los consejos de Craft, Carlos fue unos dias al Duero a visitar a su abuelo.

Pero no consigui� contarle absolutamente nada sobre Maria Eduarda.

No quer�a perturbar su paz

de aquel oto�o dulce y luminoso.

Caramba, Castro Gomes.

Hazlo entrar. Al sal�n grande.

No es un desaf�o, eso est� claro.

Recib� en R�o de Janeiro esta nota an�nima.

Debo decir que su contenido me dej� perfectamente indiferente.

�Quieres leerlo usted

o quieres que yo lo lea?

Lea usted.

Esta es la carta an�nima en todo su horror:

Papel de colmado,

con rayas azules, caligraf�a vulgar, tinta vulgar.

"Es mi deber advertirle de que su esposa"

"A los ojos de toda Lisboa"

"Es la amante de un joven muy conocido aqu�,

"Carlos Eduardo da Maia, que vive en una casa en Janelas Verdes"

"llamado El Ramillete"

"Este h�roe, que es muy rico, compr� un quinta en Olivais"

"Donde ha instalado a la mujer de su excelencia y donde va a verla todos los dias"

"Con gran esc�ndalo de la vecindad"

"Qued�ndose a veces hasta la madrugada"

"As� que su honorable nombre es arrastrado por el barro de la capital"

Por lo que, el Sr. Carlos Da Maia, con el conocimiento de todo Lisboa

el amante de esta se�ora.

�No tengo nada que decir sino que estoy a sus disposici�n!

Perd�n, Sr. Carlos Da Maia sabe tan bien como yo

que si yo estuviera buscando una soluci�n violenta,

No hubiera veniso aqu� para leerle este papel.

Vuestra Excelencia debe comprender.

Que no puedo pasar por m�s tiempo con esta fama de marido infeliz.

Vine a decirle francamente, de caballero a caballero.

Voy a decirle lo que voy a decir a todos.

Esta se�ora no es mi mujer.

Esta se�ora vino conmigo, dorm�a conmigo,

Para todos los efectos en el Hotel Central, era mi mujer.

Como la esposa de Castro Gomes

alquil� una casa en la calle de S. Francisco.

Y como la esposa de Castro Gomes

ella tom�, en fin, un amante.

Adem�s, seamos justos,

ella no ten�a la obligaci�n moral de dar explicaciones.

�Algo m�s?

Esta se�ora no es una ni�a que haya seducido.

La chica no es mi hija.

Conozco a la madre desde hace tres a�os.

De los brazos de otro, Mac Green, pas� a los mios.

Puedo afirmar, sin ser insultante que,

Maria Eduarda es una mujer que yo pagaba.

Me voy esta noche para Madrid

con el pesar de haberle conocido

en circunstancias tan desagradables

Tan desagradables para m�.

Mac Grenn! Un tal Mac Green!

Es extraordinario, Ega. !Extraordinario! �La cosa m�s abyecta y m�s inmunda!

�Te ha pedido dinero? �Peor!

��Cabe imaginar un caso m�s s�rdido, m�s horrible, m�s burlesco?

Un hombrecillo, muy amable, que me dice:

"La criatura no es mi mujer, es una criatura que yo pago "

�Comprendes?. Que �l paga

�A cu�nto es el beso? A cien francos. Ah� est�n los cien francos

Si consideramos las cosas

como hombres de nuestro mundo, de nuestro tiempo

no hay ninguna raz�n para estar enojado o sentir dolor.

�No entiendes nada!

Carlos, tuviste una hermosa amante con inconvenientes.

Ahora usted no tiene inconvenientes, una bella amante

�Le enviar� un carta con la suma de

los dos meses que dorm� con ella!

�Qu� rom�ntica brutalidad!

Esta escena ya est� en "La Dama de las Camelias".

No sabes ver los matices. No hablemos m�s.

El fulano ha ido para all�.

�A verla?

Batista no quer�a molestarle, pero me dijo que al salir,

el fulano se ve�a muy contento y mand� ir a Olivais.

�Todo esto es repulsivo!

�Tal vez hasta acabe entendi�ndose!

Ya puedo decir como t�:

��Se me ha ca�do el alma en una letrina, y necesito un ba�o por dentro!�

La necesidad de ba�o moral

se vuelve cada vez m�s frecuentes

Aqu� debemos abrir una instituci�n especializada.

La culpa no fue m�a.

Mi madre

Es horrible decirlo, pero es a causa de ella.

Que conoc� a un irland�s.

Viv� cuatro a�os con �l, como su esposa,

leal, alejada de todo.

Iba a casarse conmigo.

Pero muri� en la guerra contra los alemanes,

en la batalla de Saint-Privat.

Me qued� sola con Rosa,

sin un centavo.

Vend� todo.

D�as sin luz.

�Rosa ten�a hambre!

�Mi hija ten�a hambre!

Tu no puede saber lo que era.

Casi por caridad, me repatriaron a Par�s.

Y conoc� a Castro Gomes.

Era horrible, pero �qu� pod�a hacer?

Todo es falso, falso tu matrimonio, falso tu nombre,

toda tu vida es falsa.

�Qu� puedo hacer yo, si en este momento,

ni siquiera creo en la sinceridad de tus l�grimas?

�Estas l�grimas tienen otro motivo?

�Estas s�plicas son fingidas?

Todo s�lo para no perderte,

por otro hombre, ahora que me has abandonado?

�No, eso no es todo!

�Y yo? �Y yo, Carlos?

�Por qu� debo creer en la gran pasi�n que me jurabas?

�Dime! �Qu� era lo que amabas en m�, eh?

�Era la mujer de otro, el nombre,

la sofisticaci�n del adulterio, las toilettes?

�O era a mi misma, mi cuerpo, mi alma,

mi amor por ti?

�Si eso fuera cierto!

�Lo juro!

�por el alma de mi hija, por el alma de Rosa!

�Te quiero!, �te adoro!

�Locamente, absurdamente, hasta la muerte!

Mar�a �quieres casarte conmigo?

�Mi amor, mi amor!

No, no te cases conmigo.

No valgo nada, Carlos

Comencemos juntos,

�Rosa y yo en tu coraz�n!

Va a ser nuestro amigo,

No tenemos a nadie en el mundo.

La vida es una cosa extra�a.

Creo en todo lo que Mar�a me dijo.

Todas las miserias que pas�.

Sin Rosa, no habr�a Castro Gomes.

As� es, mi peque�o Ega, tengo una felicidad casi perfecta.

Pero es este "casi" para la felicidad

Mi abuelo. El viejo Alfonso

Nadie te dir�a con m�s sincera pena que lo que te voy a decir:

Tu abuelo morir�.

Espera, no te cases de inmediato.

Contin�a llegado a "La guarida" vete otra vez para Lisboa

que tu abuelo pueda terminar sus d�as en paz,

sin desilusi�n ni disgustos.

Tienes raz�n.

Tienes toda la raz�n.Maria Eduarda aceptar� esa decisi�n.

El billete de Ega dec�a:

Lee este trapo que adjunto, prosa digna de T�cito.

iVen ahora!. Te espero a las dos de la tarde

y como le dec�a Yago a Cassio, �mete dinero en la bolsa!

"S�lo al Maia se le pod�a ocurrir que lo que m�s calienta es vivir a las faldas de una brasile�a casada"

"pero que ni es brasile�a ni est� casada"

"y a quien el muy primo ha puesto casa, por la parte de Oliv�is"

"El simpl�n de Maia imagin�"

"que se est� trajinando a una se�ora muy chic, de los bulevares de los Parises"

"la tipa es una "cocotte" descarada"

"que ha llegado aqu� con un brasile�o, harto de ella"

"�Pobre tonto!"

"Y adem�s, Monsieur Maia ca�a s�lo los restos de otro"

"Debido a que la dama antes de que �l se enamora de ella"

"Se hab�a divertido en la Calle de San Francisco"

"Con un joven de buena familia que logr� quitarsela de encima"

"Debido a que �l, como a nosotros, s�lo nos gustan las mujeres hermosas de Espa�a"

"Est� lista la trompeta del diablo "

"Para cornetear todas las conquistas de Maia"

"A sus pies, Monsieur Maia!"

Esta es la escritura D�maso, sin duda.

Tome sus ahorros, querido Palma.

Negocios son negocios. Se le van a enfriar las monedas

Si yo hubiera sabido que era un caballero como el se�or Maia.

Yo nunca habr�a aceptado el art�culo.

Eusebio Silveira, uno de mis amigos, vino a hablar conmigo.

Y luego Salcede.

Me dijeron que era una broma y que al Sr. Maia no le iba a importar.

Afortunadamente, la m�quina se rompi�.

�As� que, mi amigo Eusebio Silveira tambi�n estaba en el asunto?

�l vino en nombre de

D�maso que no me gusta demasiado.

Un d�a, le promet� un par de bofetadas

y desde entonces, se amosc�.

M�s tarde, nos hablamos de nuevo

cuando yo estaba involucrado en la "High Life" en A Verdade.

�l vino a pedirme que hiciera bromas sobre una fiesta de cumplea�os.

En el cumplea�os de D�maso, publiqu� otro comentario.

�l pag� por la cena y tan amigos.

Pero no es de fiar.

Ega, gracias.

La Trompeta del Diablo est� a su servicio.

Gracias, mi digno Palma. Adi�s

Qu� vaya usted con Dios, don Juanito!

�Y ahora?

Vamos a liquidar a D�maso.

O yo lo mato, o le marco el cuerpo

que no pueda salir de la cama durante unos meses.

Hoy mismo, voy a ir a su casa con Cruges.

La etiqueta f�nebre requiere un segundo padrino.

Ya sea con una estocada o con una carta,

tendremos a esa rata anulada por un tiempo.

Tendr�s una bonita carta.

Voy a buscar a Maria Eduarda.

Ella quiere ver la casa de la calle San Francisco.

Vamos a mudarnos. Bueno.

Sr. Ega

�Qu� agradable sorpresa, se�ora! Lisboa tambi�n tiene sus encantos.

Cuando hace buen tiempo, el Sr. Ega.

Es cierto que a principios de invierno es horrible.

Las inundaciones en el Ribatejo, un desastre.

Dos ni�os se ahogaron, el ganado perdido, un horror

Organizamos una velada literaria y art�stica

en beneficio de las v�ctimas de las inundaciones.

Ustedes tendr�n la oportunidad de ver todo Portugal rom�ntico y liberal

encorbatado de blanco y dando cuanto lleva en el alma.

Hay que ir, Maria Eduarda.

Si adem�s Cruges toca el piano y si Alencar recita poemas,

este festival es nuestro.

Hay dos cosas que no te puedes perder en Lisboa:

Una Procesi�n del Viernes Santo y una velada po�tica.

Mar�a �qui�n es?

Este es el t�o de D�maso, Guimaraes. Era amigo de mi madre en Par�s.

Es curioso verlo aqu�.

El famoso Sr. Guimar�es, �ntimo de Gambetta.

Que ayud� a gobernar Francia.

Guimar�es es un pobre diablo.

No es amigo de Gambetta, ni nada de eso.

Traduce la informaci�n de los diarios espa�oles

y se muere de hambre.

Otra mentira del canalla de D�maso.

Por cierto, �has o�do hablar de �l?

Habl� con Cruges

y le ped� que llevara un abrigo negro.

Sus ojos se abrieron, �Es para una cena?

Y yo: "Es para un funeral"

�S� r�pido y despiadado!

"Ahora que me hallo sobrio"

"Reconozco, como siempre he reconocido"

"Su excelencia tiene un alma absolutamente noble"

"y que las otras personas que en aquel momento de embriaguez os� salpicar de barro"

"S�lo merecen mi veneraci�n y alabanza"

"Yo a�adir�a que que si en alguna circunstancia volviera a pronunciar palabra"

"Que ofendiera a su excelencia"

"No hay que dar m�s importancia"

"de la que se da al hipo involuntario"

"pues a merced de un h�bito hereditario frecuente en mi familia, me hallo repetidas veces en estado de embriaguez".

Sinceramente. D�maso, �Quien es su abogado?

Maestro Nunes, Rua do Ouro. �Por qu�?

Es un detalle que en estos casos siempre se pregunta.

Una mera formalidad.

Esta historia podr�a haber terminado en un charco de sangre,

Pero as� es una delicia.

Excelente papel, la escritura, el estilo, todo es elegante.

F�rmalo, querido.

Todos hemos de felicitarnos.

Esa carta no la va a ver nadie, �no?

Carlos es generoso. Recuerda la noche del lunes.

Adi�s. No te molestes.

Pero el terrible Ega

Public� la carta de D�maso en un peri�dico

y el "distinguido deportista D�maso Salcede"

tuvo que salir a toda prisa hacia Italia, pa�s del canto y de las artes.

El esc�ndalo dur� algunos d�as.

Maria Eduarda hab�a vuelto a la calle San Francisco para pasar el invierno

y el viejo Alfonso da Maia, con su viejo gato, el gordo Bonifacio

hab�a regresado a la Villa de El Ramillete.

�Qu� hab�is hecho?, �Qu� has hecho John?

Mil cosas, respondi� alegremente Ega,

antes de que Carlos respondiera. Proyectos, ideas, t�tulos...

El �ngel de la caridad que hab�a entrevisto,

m�s all� de los azules, aleteos de sat�n

�De que est� hablando?

Sobre la caridad, sobre el progreso.

Ha estado sublime.�L�stima que ya est� acabando!

�Convierten a Jes�s en un precursor de Robespierre? No

�Qu� te ha parecido, Tom�s?

Da na�seas.

Este infame lame los pies de la familia real. �Asqueroso!

�Qu� vas a recitar?

Democracia, un nuevo poema.

�S�, hay un cielo!

�Qui�n toca esta m�sica sopor�fera?

Un amigo m�o, el maestro, Cruges.

�Fue �l quien compuso esta pieza tan triste?

Es de Beethoven, Do�a Mar�a. La "Sonata Pat�tica".

�Sonata patata!

�Sonata patata! �Sonata patata!

Entonces se�ora condesa, �conmovida por la elocuencia de Rufino?

Muy cansada �Y qu� calor!

Horrible. La marquesa de Soutelo se ha marchado con una migra�a.

No me extra�a, esto no es nada divertido.

Pero en fin, hay que cargar con esta cruz del Calvario.

�Si fuera una cruz, mi querida se�ora! . M�s por desgracia �es una lira!

�Este Ega! �No hay quien pueda con �l!

Le voy a preguntar una cosa �qu� ha sido de su amigo Maia?

Anda por ah� disfrutando de toda esta literatura.

Hablando del diablo

Aqu� est�, el pr�ncipe tenebroso.

�Qu� calor!

Atroz. �No se acerca a tomar el aire a esa ventana?

Es un consejo m�dico? No querida. Es tan s�lo caridad cristiana.

Sousa Neto, ven aqu�.

Estoy muy triste.

No le hemos visto en casa el pasado martes.

Disculpe, no sab�a que usted hab�a comenzado a recibir.

Mientras llega el turno de Alencar,

�voy a aprovechar el tiempo arranc�ndole las orejas a ese mequetrefe!,

D�jalo, es un irresponsable.

��yeme, engendro!

�Conque t� tambi�n has estado metido en la canallada de la Corneta?

Deber�a romperte los huesos uno por uno.

�Ayuda! �Ayuda!

�Basta! Nuestro querido amigo ya ha recibido lo suyo

Vence el arado a la espada.

y la Justicia a la Muerte.

es la escuela libre y fuerte, y la Bastilla ya es nada.

Rueda la tiara en el lodo.

brota el lirio de Igualdad.

y la nueva humanidad �junta cruz y barricada!

�Las rosas ganan aroma!

�Los frutos ganan dulzura!

Brilla el alma, clara y pura, libre de sombras y velos

�Huye el dolor aterrado,

huyen el hambre y la guerra,

el hombre canta en la Tierra, Cristo sonr�e en los Cielos

�Hijos m�os! �Estuvo Extraordinario!

Sursum Corda, mi Ega Sursum Corda,

Gran triunfo democr�tico de Alencar.

�Versos admirables, pero indecentes!

�Has visto a Carlos?

Me gustar�a hablar con usted y como me voy ma�ana...

Por supuesto. �Has visto a Carlos? Creo que tom� un carruaje.

S� que est�s en un apuro, Sr Ega pero s�lo voy a tomar unos minutos.

Ir� al Gremio, ve t� por delante, que yo te alcanzo.

Usted, seg�n me han dicho, es un gran amigo del se�or Carlos da Maia

Son como hermanos S�, muy amigos.

Usted tal vez sepa, o tal vez no,

que en Par�s fui �ntimo de la madre del se�or Carlos da Maia.

hace a�os ella me confi�, para que se lo guardase, un cofre que,

que seg�n ella, conten�a documentos importantes.

Pasaron los a�os, ella muri�.

Abrevio, porque usted est� en un apuro:

yo a�n conservo en mi poder aquel dep�sito

se me ha ocurrido que lo mejor ser�a entreg�rselo a la familia.

�D�nde est� la caja?

En mi habitaci�n en el Hotel de Par�s.

Ahora me hallo en casa de los Maia, en el Ramillete.

Puedo enviar un criado de confianza a buscarlo.

Muchas gracias.

Adjuntar� a la caja un billete, y usted se lo entrega de mi parte

al se�or Carlos da Maia o a su hermana.

�Su hermana? �Qu� hermana?

�C�mo que a qu� hermana? Pues�a cu�l va a ser! �A la �nica que tiene, a Maria!

Me parece que hay un malentendido.

Carlos es un amigo de la infancia, yo vivo en su casa

y le puedo asegurar que no tiene ninguna hermana.

Pero los vi hace unos d�as en el Chiado

a Carlos da Maia y a su hermana con usted.

�Qu�? �Esa se�ora?

S�, Mar�a Eduarda Monforte, Maria Eduarda Maia, si se quiere,

la que yo conoc� de peque�a, y que cog� muchas veces en brazos,

que se fug� con un tal Mac Gren

y que estuvo despu�s con el bestia de Castro Gomes. Esa misma

�Usted no sab�a nada de esto?

Usted comprender�, Sr. Guimar�es,

esta mujer no es considerada en Lisboa como la hermana de Carlos.

Comprendo perfectamente.

Dada la posici�n de los Maia en Lisboa

y en la sociedad portuguesa,

esta se�ora no es una hermana muy presentable.

Pero, Sr Ega, no es culpa suya.

Es culpa de su madre,

esa extraordinaria madre que el diablo le dio.

�Usted trat� mucho a esa se�ora, a la Monforte?

�ntimamente. Yo la conoc� en Lisboa

como la mujer de Pedro da Maia, en ese momento.

Luego vino la tragedia, su fuga con un italiano

A�os m�s tarde, la encontr� en Par�s.

Como ya he dicho, a menudo he cogido a Mar�a en mis brazos.

Ella ten�a siete u ocho a�os. Linda, linda como el amor.

�Esto es horrible!

Sr. Guimar�es, si no le importa,

Podr�a llevarle de regreso al hotel y traer el cofre conmigo.

Usted no me molesta en absoluto. Estamos de camino, as� todo queda arreglado.

"El padre de mi marido y mi padrastro fue el Sr. Alfonso da Maia"

"Viudo que vivi� en Benfica y en la zona de Santa Olavia"

"En la regi�n del Duero"

"Todo esto se puede verificar en Lisboa, donde se encuentran los documentos"

"Mis errores, cuyas consecuencias veo ahora"

"No han de impedir que tu, mi querida hija,"

"tengas la posici�n y la fortuna que te pertenecen. "

"Y si me muero, Dios no lo permita, pido perd�n a mi hija"

"Firmo con mi nombre de casada, Mar�a Monforte da Maia. "

Dele esto hoy a Carlos.

Yo no tengo coraje.

Hoy no. Tengo que prepararme. Ma�ana.

�Qu� diablo de embrollo es �ste que me ha contado Vila�a?

Yo no tengo el coraje.

�Tengo que saberlo!

Usted comprender�,que he tomado la iniciativa de venir a hablar con usted

en cumplimiento de mi deber y como amigo confidencial de la casa.

Has hecho bien, Vila�a.

Si necesito algo, te llamar�.

�Qu� sucede? Mi sombrero.

Tuve que dejarlo fuera.

Lo siento, mi sombrero.

No lo encuentro.

Jurar�a que lo he dejado aqu�.

�Qu� misteriosa desaparici�n!

En fin, se me habra olvidado en otra habitaci�n.

Por favor, acepte mis disculpas.

�De verdad crees que tal cosa podr�a pasar a m� o a ti

en una calle en Lisboa?

Me encuentro con una mujer, la miro, la trato, duermo con ella

�y de todas las mujeres del mundo, esa justamente va a ser mi hermana!

No hay Guimar�es, no hay papeles,

no existen documentos para convencerme.

Pido disculpas. El Sr. Vila�a no puede encontrar su sombrero.

�Que se vaya sin sombrero! �Dale un sombrero m�o!

�Di algo! �Duda t� tambi�n, duda conmigo!

Te lo crees como si fuese la cosa m�s natural del mundo

como si ah� afuera, en esta ciudad

no hubiese sino hermanos durmiendo juntos!

�Qu� habeis hecho con el sombrero Vila�a?

El pobre estaba de lo m�s afligido. Ha tenido que llevarse uno de los m�os

Pero se le ca�a: se lo han rellenado con pa�uelos.

�Qu� sucede? �Qu� os pasa?

Sucedi� algo extraordinario, abuelo!

Usted tiene que saber alguna cosa. algo que nos saque de este atolladero.

Conozco a una se�ora que lleg� a Lisboa hace unos meses

y vive en la calle San Francisco.

Ahora, de repente, se ha descubierto que esa se�ora es mi hermana leg�tima.

Ha estado por aqu� un hombre que la conoc�a,

y ten�a unos papeles, cartas de mi madre...

Esa hermana m�a a la que se hab�an llevado de peque�a

�no est�ba muerta?

Abuelo, aqu� tiene la declaraci�n de mi madre.

No puedo refutar lo que dice la Monforte aqu�.

La se�ora de la Calle Francisco es quiz�

mi nieta.

No lo s�.

Maria Eduarda es mi hermana

Todo esto se ha de pensar con m�s detenimiento

Por lo dem�s, no se ha muerto nadie,

no se ha muerto nadie.

Yo sab�a de la existencia de esta mujer.

Ella vive en la calle San Francisco, y ha pasado el verano en Olivais.

�Es su amante!

�No, Sr. Alfonso da Maia!

No hay necesidad de mentir.

�Ella conoce esta carta?

Ella no sabe nada, ella cree que la hija de un austriaco.

Mejor.

Ve a ver a Carlos, que te necesita.

Estoy bien.

Voy al r�o.

Lo peor es que hay que contarle todo, todo, a ella!

Hab�a que dec�rselo de inmediato, sin vacilaciones

�Yo mismo se lo contar� ! �T�?

�Qui�n si no? No querr�s que se lo cuente Vila�a.

Lo que t� tienes que hacer es coger esta noche el tren rumbo a Santa Ol�via. Y all� se lo cuentas todo.

Ahora estoy tan cansado.

�T� crees que el abuelo lo sabe todo?

Me he echado un poco, estaba muy cansada.

Ven.

No te levantes.

Vine a decirte.

Ven�a a decirte que pasado ma�ana tal vez me vaya a Santa Ol�via.

�A Santa Ol�via? �Y eso? �As�, de repente?

Ven a la cama.

�Para padecer un horror como �ste

me ha conservado Dios la vida!

�Estas paredes!

Estas paredes...

�Haz el favor de escucharme! �Te vas a Santa Ol�via o qu�?

Responde. Esto no puede seguir as� eternamente.

Si t� no vas a Santa Ol�via, yo me marcho a Celorico

�Es absurdo! �Ya llevamos as� tres d�as!

Ten un poco de paciencia conmigo. Muy pronto se lo dir�

Si he gritado ha sido para que me oyeras a trav�s de la puerta� No hay prisa!

�Mal rayo parta a las mujeres, y a la vida,

y a todo!

�Se�or Carlos!

�Su abuelo no se mueve!

Estaba muerto, fr�o, aquel cuerpo que m�s viejo que el siglo hab�a resistido formidablemente,

como un gran roble, a los a�os y a los vendavales

. Hab�a muerto a solas, con el sol ya alto,

en aquella tosca mesa de madera,

sobre la que hab�a reclinado la cabeza cansada.

A su alrededor, En las hojas de las camelias, en la grava de los senderos,

refulg�a con tonalidades doradas el fino sol de invierno.

Saltando de concha en concha de la fuente, el hilo de agua pon�a su lloro.

�Quieres venir conmigo a aburrirte en Santa Olavia?

Despu�s me llevar� el cuerpo de mi abuelo,

Y una vez hecho eso, voy a viajar

Am�rica, Jap�n

Voy a entregarme a esa cosa est�pida y siempre eficaz

que se llama �distraerse�.

No me atrevo a decirte que vengas, Ega. �Bien sabes lo mucho que me gustar�a, pero no me atrevo!

Atr�vete, qu� demonios.

�Por qu� no? Entonces �ven!

Tengo que dar un salto a Celorico.

Voy a sacarle a mi madre algunas letras de cr�dito.

Tengo suficiente dinero para los dos.

Mi madre es rica.

Un viaje a Am�rica y a Jap�n es algo educativo

Y mi madre tiene la obligaci�n de completar mi educaci�n.

Lo que s� acepto es una de tus maletas de cuero.

Maria se di� cuenta de que era imposible volver a ver a Carlos.

Pero se rebel� contra su destino implacable,

en contra de la tragedia y la infamia de su vida,

de la que ella no era culpable.

Llor� mucho tiempo.

.

Un a�o y medio m�s tarde, Jo�o da Ega hab�a reaparecido en Lisboa,

lleno de historias y aventuras de Oriente,

anunciando un gran libro, "su libro".

"Viaje en Asia".

Carlos da Maia tard� mas en regresar a Lisboa.

Casi diez a�os m�s tarde.

�Ni una cana, ni una arruga, ni el menor asomo de cansancio!

Dijo Ega.

�Cosa est�pida! �C�mo duele!

�Y el pobre Bonifacio? Muri� resignado en Santa Olavia.

Estaba tan gordo que ya no pod�a moverse.

Fue enterrado bajo un rosal.

Del matrimonio de Maria Eduarda �t� no ten�as la menor sospecha?

Nada. Me enter� por una carta suya recibida en Sevilla.

�Es curioso! �S�lo viv� dos a�os en esta casa,

y me parece que en ella estuviese encerrada mi vida entera!

D�jala. Es l�gubre.

Si me dijeran que por apresurar el paso

iban a ser m�as una fortuna como la de los Rothschild

o la corona imperial de Carlos V

no lo acelerar�a lo m�s m�nimo.

�No! No abandonar�a este pasito lento

prudente, correcto, el �nico apropiado en la vida.

�Ni yo!

No, ni por amor, ni por la gloria, ni por dinero, ni por poder

�Diablos! �Y yo que he insistido a Vila�a y a los muchachos en que est�n en el Bragan�a

a las seis en punto! �Y no hay ning�n coche a la vista!

�Mira! �El tranv�a!

�Creo que lo cogemos! �Creo que lo cogemos!

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