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Ahí vienen los primeros.
Sí, por el tamaño debe de ser la del rancho de Bill Knott.
Creo que tienes razón.
Sí, es esa. Vamos.
Está bien.
Un momento, Tex.
- ¿Qué pasa, Midland? - Las manadas de Krammer y Tully...
están a menos de 5 millas y correrán más cuando lleguen...
- cerca del ferrocarril. - Están en su derecho...
pero también mis muchachos. Llegaremos antes y...
ocuparemos los mejores sitios.
- Eso no me preocupa. - Ya sé que no.
Tu tienes esposa y una casa en la ciudad, eh?
No solo eso, Sr. Knott. Mi mujer está a punto de dar a luz.
No... ¿Vas a ser padre?
- Sí, señor. - ¿Bueno y a qué esperas?
Di a los muchachos que se den prisa.
- Tenemos que hacer que llegues. - Gracias, jefe.
Un bebé.
Dame una cerveza, Ed.
- ¿Una banda nueva? - Sí.
No está mal. Nada mal.
Sí, Poppy los ha traído de Ceddar City.
No me gusta ese cuadro.
Ella es más guapa. Nunca he visto mujer más guapa.
- Sí, Poppy supera a todas. - Sí, señor.
¿Organizará una fiesta para los tejanos que vienen este año?
Seguro que sí. Fue a Ceddar City...
a traer chicas para la fiesta. Llegó anoche.
Fiesta gratis para la primera cuadrilla que llegue.
Está hablando de eso con el jefe.
¿Sí?
Sí. Gus y Sam nos traerán noticias en breve.
Sí, la primera manada debe haber llegado ya.
Necesitamos clientes.
Haremos como el año pasado.
Estaremos abiertos de par en par...
para que se emborrachen esos tejanos...
y tú y los muchachos les dejareis sin su salario de seis meses.
- Ahora Poppy... - ¿Vas a decirme...
cómo organizar mi fiesta?
- No exactamente. - Pues no lo hagas.
Estoy cansada de que me digas lo que ya sé.
Hola, Poppy. No sabía que habías vuelto...
- hasta que él me lo dijo. - Llegué anoche.
¿Has traído chicas bonitas?
He necesitado dos diligencias especiales para traerlas.
- Pero siempre traigo lo que quiero. - Seguro que sí.
Pee Wee.
¿Sí?
Eso es música para tristes. Te dije que prepararas...
algo muy especial para la fiesta.
- Tengo algo diferente. - ¿Y a qué estás esperando?
- Tocad. - Está bien.
Poppy, hacía tiempo que no te oía cantar esa canción.
- ¿Recuerdas la última vez? - Es difícil olvidarlo.
Justo antes de que os separarais.
Es agua pasada.
He conocido a un forastero en la diligencia.
Es médico y dice que se va a quedar aquí.
Esta ciudad necesita un médico. ¿Cómo es?
Alto, moreno y guapo.
Escucha Poppy... Un médico no es para ti.
Es mejor un hombre como Tom Nightlander
Pues quédate tú con él.
Lo que no pierdan esos tejanos lo sacaremos de otra forma.
Sí.
Poppy tiene razón. Nadie necesita ensayar.
- ¿Han aparecido? - Sí.
Parece que Bill Knott va a llegar el primero con su manada.
- Knott, ¿eh? - ¿No es quien te dijo...
el año pasado que nos portáramos bien con sus hombres?
¿Eso qué tiene que ver?
No puede cuidar del ganado y de sus hombres al mismo tiempo.
Olvídalo. Eso no es asunto mío.
¿Es que no te has enterado?
Los comerciantes se están organizando.
¿Y qué? ¿A dónde van sin ley aquí?
No hay nadie tan valiente que acepte el cargo de sheriff.
Vamos.
Hola, Hendricks. Hola, muchachos.
- La primera manada está llegando. - ¿Cómo lo sabes?
He mandado que me avisen.
Mira, Carl... Tú eres el primero en la ciudad...
y tienes más que perder que los demás...
porque has situado en el mapa a esta ciudad.
¿Pero de qué nos sirve si la gente decente...
tiene que soportar a borrachos, jugadores deshonestos...
y asesinos, seis meses al año?
Tienes razón, Hendricks. Me llamarán...
queriendo soluciones. He pensado mucho en eso...
y tengo una solución.
Avisa a todos, que vengan a esta oficina...
mañana por la mañana.
Espero tener una solución.
- Es una buena noticia. - Dr. Youman.
- ¿Qué quiere, Hank? - Tiene que venir enseguida, doctor.
¿Qué ocurre? La Sra. Midland está a punto ...
de dar a luz.
¿Dar a luz? Oh, claro.
Un momento. Soy veterinario.
Pero ya tenemos un médico en la ciudad, ¿no?
- Llegó anoche. - ¿Y dónde está?
Le mandé a la consulta del médico anterior.
Mi hija le está ayudando a limpiar el local.
- Se llama John Poole. - ¿John Poole?
¡Qué nombre! Le llamaré.
Apuesto que este sitio nunca ha estado como ahora.
- Gracias Srta. Abbie. - Me alegra poder ayudar.
Solía ayudar al Dr. Sealey.
- ¿Estuvo mucho tiempo? - Solo un año.
Tal vez debo decírselo.
Le encontraron muerto sobre esta mesa de operaciones.
Le dispararon por la espalda...
porque intentaba ayudar a un tejano que...
podía identificar al culpable.
¿En serio?
Doctor, si no le importa que le diga,
no parece que Ud. encaje aquí en Trail Forks.
- ¿No? - No.
¿Por qué ha venido?
Un médico tiene que ejercer.
Así que escogí la ciudad que me pareció más necesitada.
Va a estar muy ocupado.
- Pero si no va armado. - ¿Para qué?
Un médico debe salvar vidas no quitarlas.
Pero esto es diferente. Créame, doctor.
Aquí necesita llevar un arma y saber usarla.
Doctor. Dr. Poole.
- ¿Es usted el Dr. Poole? - Así es.
- Este es el Dr. Add... - No hay tiempo para eso, Abbie.
Un niño va a nacer, doctor. Y salen como los potros.
- Voy enseguida. - Bien.
Yo también iré, quizá pueda ayudar.
Es una buena idea, Abbie. Porque no conozco bien...
este sitio, más allá de la casa de la Sra. O'Toole.
He preparado un carro para Ud. doctor, quizá quiera alquilarlo.
- Le haré un buen precio. - Trato hecho.
Bien.
Doctor, creo que le acompañaré.
No he estado allí desde que la Sra. O'Toole tuvo gemelos.
Pensé que su primer cliente sería un tipo a punto de morir.
Bueno, ¿qué es? Niño o niña.
Niño.
Me temo que no he ayudado mucho a pesar de traer a la Sra. 0'Toole.
- ¿Va todo bien? - El doctor está preocupado...
por la Sra. Midland.
Add, ¿qué piensas del Dr. Poole?
No lo sé. No he tenido tiempo para pensar en él.
¿Lo ha hecho bien?
Es un buen médico. Ha hecho un buen trabajo...
es paciente, gentil, amable.
El Dr. Sealey era paciente y amable, pero...
llevaba un arma.
Y no dudaba en usarla si era necesario.
¿Crees que ese médico es demasiado prudente?
No lo sé.
Bueno, tendrás que quedarte sola con él, Abbie.
Pat O'Toole me prestó el caballo y tengo que volver a la ciudad.
- No sabía que iba a tardar tanto. - ¿Por qué tanta prisa?
Bueno, los tejanos están llegando a la ciudad.
- Ya sabes lo que significa. - Me temo que sí.
Me voy.
¡Mire!
Creo que debo advertirle. Esta noche va a estar...
muy ocupado, doctor. El comité de bienvenida...
de esa mujer siempre acaba en peleas y heridos.
- ¿Habla de la Srta. Rand? - Sí.
- ¿Le conoce? - Le conocí en la diligencia.
¿Traía algo de Ceddar City?
Creo que contrató dos diligencias para traer...
a un grupo de mujeres.
Ella me contó lo del Dr. Sealey.
Es muy interesante.
Lo imagino.
Ya llegan.
Me alegra veros de nuevo este año, muchachos.
Ya sabéis que el Bullhead da una fiesta gratis...
para los primeros que lleguen con una manada.
Y dama que ha organizado la fiesta abrirá la puerta,
la inigualable Srta. Poppy Rand.
Hola, muchachos. Bienvenidos a Trail Forks.
Y hablo en serio. La ciudad es toda vuestra.
Vamos a abrir y tiraremos la llave.
Poppy, estás más guapa que el año pasado.
Muchas gracias.
- Espero ver algunas más como tú. - Sí, ahora.
Aquí tenéis un ejemplo. Chicas, os presento a los tejanos.
¡Vaya! Hola, doctor.
Preparados amigos.
Os presento a la hija del hombre más rico de la ciudad...
y a nuestro nuevo médico, el doctor Poole.
- Buenas noches, Srta. Rand. - No le molestaré con sus amistades.
Creo que no sabe que un médico no escoge a sus amigos,
le escogen a él.
¿Por qué no entra y se divierte por cuenta de la casa, doctor?
No, esperaré aquí hasta que me necesiten.
Le necesitaremos. Le veré pronto.
Entremos muchachos.
Que se mueva esa chica, Shorty.
Le esperaré doctor, le cuido el carro.
Gracias.
Oye, la fiesta ha empezado pronto.
Sí, Poppy siempre lo prepara bien para los tejanos.
- Doctor, ¿sabe cómo está el bebé? - Está bien.
Me preocupa la madre.
Bueno, tal vez la llegada de su marido le ayude.
Espero que sí.
Mueve a esa chica, Shorty. Eso es.
Esperad.
Bien chicas, cambiad.
Cambiad de pareja. Vamos.
Entonces Midland,
¿estás preparado para jugar tu sueldo de seis meses?
Esta vez no Rocky. He venido a tomar un trago...
con los muchachos. Tengo que ver a mi esposa.
El año pasado se te dio bien. Vamos, inténtalo.
Podrías ganar algún dinero extra.
Puede ser. Mi familia crece muy rápido.
- ¿Va a hervir los instrumentos doctor? - Sí, gracias.
Están brillantes.
Me alegra que me libre de usarlos.
Sabe doctor, no me gusta trabajar con humanos.
Prefiero los caballos.
¿Le gustan más los caballos que las personas?
Claro. Tienen más sentido común...
que la mayoría de los humanos. Que esos tejanos, por ejemplo.
Eh, parecen tranquilos, hace 10 minutos que no hay disparos.
Eso no significa nada. Antes de que termine la noche...
Ben Davis y Ud. estarán compitiendo por los clientes.
Ben Davis, ¿el enterrador?
Sí. Escuche.
- Sé cómo ganarle. - Tiene un sistema, ¿eh?
Claro.
Cuando oiga solo dos disparos...
no se moleste.
Es un vaquero divirtiéndose.
- Entiendo. - Pero...
si oye dos disparos...
y después un tercero...
tiene que coger sus instrumentos e ir al salón.
Porque alguien habrá caído.
Gracias por el consejo. Lo seguiré.
El Dr. Sealey lo hacía y siempre se adelantaba a Ben.
Eh, ¿qué hace con un colt? Abbie me dijo que va desarmado.
No suelo llevar armas, pero a veces lo llevo en el maletín.
¿En el maletín? Si necesita sacarlo...
no le dará tiempo.
Mi trabajo es curar, no matar.
Solo lo uso para practicar.
- ¿Tiro al blanco, eh? - Sí, me gusta.
Además es bueno para las manos de un cirujano.
Ganan firmeza y rapidez.
Es usted muy bueno.
Es muy rápido, doctor.
Sabe que la gente piensa que el hombre...
que no lleva armas es porque tiene miedo a enfrentarse.
- Es decir, un cobarde. - Sí, eso.
¿Ya ve qué dura que tiene la cabeza la gente de aquí?
Bueno, prefiero mi cabeza.
Cuando usé las armas la perdí.
- ¿Por qué cambió? - Maté a un hombre por error.
Entiendo.
¿Lo ve? Coja la chaqueta y el sombrero, doctor.
Yo llevaré el maletín y llegaremos antes que Ben.
- Ahí viene el médico. - Dejadle pasar, muchachos.
Parece que pierde el tiempo, doctor.
- ¿Qué ha pasado? - Me acusó de tramposo y...
sacó su arma, así que tuve que dispararle.
¿Dónde le he dado, doctor? El loco me llamó tramposo.
¿Dónde, doctor? Quiero saberlo.
En el corazón. Los 3 disparos.
- ¿Está satisfecho? - Sí.
Diría que disparé bien. ¿Qué pensáis, muchachos?
- Mejor que tengas cuidado, Rocky. - ¿Por qué?
Midland trabajaba para Bill Knott. El viejo Bill te buscará.
¿A quién le importa? ¿Qué tal un trago para todos?
Claro. ¿Por qué no?
Vamos, todos a la barra.
Gus, Sam, sacadlo de aquí. Yo pagaré el ataúd.
Pee Wee, toca algo.
- ¿Quiere un trago, doctor? - No, gracias.
¿He oído bien? ¿Se llamaba Midland?
Una pena.
Parece que no le agradamos mucho, ¿verdad doctor?
Así es, no me agradan.
¿Y yo, personalmente?
No es hora ni lugar para hablar de eso.
Puede decirle a su jefe que se olvide del ataúd.
Yo me encargaré de Midland.
Doctor...
¿Midland era su amigo?
No, pero asistí al parto de su esposa hace unas horas.
Le esperaban en casa.
Solo un minuto, Pee Wee. Trae a los chicos.
Escuchad todos. Venid aquí.
Venid aquí. Esto iba a ser gratis...
pero he cambiado de idea. Quiero que empecéis a pagar.
Enseñadme los bolsillos. Quiero una parte de lo que tengáis.
Sujeta esto.
Bien, eres el próximo, Rocky. Contribuye.
- Eh, ¿qué es esto? - No sé, pero ya le conoces.
Es mejor pagar. Vamos, muchachos.
Si se queréis divertiros, contribuid.
O mañana terminará todo. Bien Pee Wee, eres el próximo.
Eso es, vamos contribuid.
Vamos.
Eso es.
Vamos.
- Buenos días, doctor. - Buenos días, doctor.
Le estábamos esperando.
- Creo que conoce a todos. - Sí, creo que sí.
Estamos aquí para tratar de lo que pasa en esta ciudad.
- Está empeorando. - Puedo entenderlo...
después de lo sucedido anoche, con la llegada de los tejanos.
No es solo anoche ni solo los tejanos.
- Es Wilson y su banda. - Sí, son los culpables.
Si no es por los rancheros y el ganado que traen...
nadie conocería nuestra ciudad. Tenemos que ser justos.
Sí, los necesitamos.
Recordad que vienen de viaje largo...
así que cuando llegan quieren beber, jugar...
Y les estafan en cada juego. Y si protestan...
les matan como al joven Midland.
Estamos de acuerdo en que tenemos que hacer algo.
- Sí, pero, ¿qué? - Yo ya lo he hecho.
Anoche mandé un telegrama a Ceddar City.
- He llamado a Tom Nightlander. - ¿Tom Nightlander?
¿No es el que limpió Ceddar City?
El mismo. Le he ofrecido 200 dólares al mes...
y la mitad de las multas, si acepta ser nuestro sheriff.
Si hay un hombre que puede limpiar esta ciudad, es él.
Pero tendremos que pagar muchos funerales.
¿Qué piensa doctor?
- Es un asesino, ¿no? - Necesitamos un asesino.
No confío en matar, pero no es problema mío.
¿Por qué no? Ahora Ud. vive aquí.
- Sí, vivo aquí. - Y si es su ciudad...
- debería estar preocupado. - Diga doctor.
En su opinión, ¿es el hombre adecuado para este trabajo?
- ¿Lo conoce usted? - No, no le conozco.
Pero conozco su reputación.
Pero como les he dicho no es problema mío.
Así que si me disculpan.
Se ha ido muy pronto, ¿no?
Buenos días doctor. La puerta estaba abierta y he entrado.
Es un poco temprano para Ud, ¿no, Srta. Rand?
Me pareció la hora y el lugar adecuado.
¿No era lo que le preocupaba anoche, doctor?
Ud. parece tener buena salud.
No necesito ninguna medicina.
He venido por otra cosa.
¿Cree que esto ayudará a la esposa de Midland y a su hijo?
- No le entiendo. - No es necesario.
Tiene otro paciente, será mejor que le atienda.
Quiero que mantenga esto en secreto.
Las alas de un ángel no combinan bien conmigo.
- Hola. - Hola, doctor.
- ¿Qué le pasa? - Tengo metralla en...
el cuello y quiero que me la saque.
Entiendo.
Siéntese para que le eche un vistazo.
La pasada primavera tuve cinco.
Probablemente esta primavera tendrá más.
No hace falta sacarla ahora. Lo haré mañana.
No puedo venir mañana, doctor. Estoy ocupado.
- ¿Y pasado mañana? - Tal vez.
Doctor, ¿vio los disparos de anoche?
- Hablo de Midland. - No.
Yo examiné el cuerpo.
- ¿Le dispararon por la espalda? - Tres disparos.
Todos en el pecho.
¿Cuánto le debo?
Nada, hasta que acabe el trabajo.
- Va a fiarse de mí, ¿eh? - Claro que sí.
Está bien, doctor. Le veré pasado mañana.
Bien.
¿Qué hacías en la consulta del doctor con Bill Knott?
Mira, cuando una dama va al médico generalmente es algo personal.
No tiene nada que ver con la bala en el cuello de Bill Knott.
¿Qué te pasa, Rocky? Creí que no tenías miedo a Knott.
Ya se lo dije, jefe. Fue a decirle cuantas...
- balas le disparé a Midland. - Tranquilízate.
- Dame un trago, Ed. - Empiezas pronto.
- Quiero olvidar algo. - ¿Qué te pasa ahora?
- He donado más de mil dólares. - ¿Has donado?
- Porque tú... - Deja de hablar de eso.
Ya me siento bastante mal.
- No he dicho nada. - Pues no lo digas.
Slick, ¿por qué no haces hablar a ese médico?
Entérate de lo que ha dicho a Bill Knott.
Claro, es buena idea.
- ¿Quieres saber algo que te hará feliz? - ¿Puede ser más que mil $?
Tom Nightlander.
Nightlander. ¿Qué pasa con él?
Viene a la ciudad.
- No... bromeas conmigo. - Es verdad, viene...
como invitado especial del comité de ciudadanos.
Han mandado un telegrama a Nightlander.
Sí, es una buena noticia.
Olvidas tu trago.
Ya no lo necesito.
Siéntese, enseguida estoy con usted.
No me pasa nada doctor. Solo vengo a por información.
- ¿Sobre qué? - Bill Knott acaba de salir de aquí.
- ¿Qué quería de usted? - ¿Knott?
- ¿Era él? - Vamos, deje de bromear.
¿Qué quería?
Un médico no puede hablar de sus pacientes.
¿Sí?
Pues va a cambiar, doctor. Le doy medio minuto para que hable.
¿Por qué medio minuto?
Ahora que has salido, no vuelvas.
Slick, las decisiones precipitadas no te favorecen nada.
Nunca debes disparar a un hombre desarmado.
Y menos por la espalda. Slick, nosotros somos impulsivos...
tenemos que aprender a portarnos con corrección.
Especialmente ahora que han llamado a Tom Nightlander.
- ¿Nightlander? - Sí, señor.
Es el más rápido del país.
Dispara antes y después pregunta, si no consigue lo que quiere.
Nightlander viene aquí. Mejor que avises a tus hombres...
o volverás a Texas con unos pocos.
Le conozco. Es honesto.
No hay nadie como Tom Nightlander.
Es el más rápido.
Puede acertar a una carta a 100 pasos.
- Es señal de que dispara bien. - Sí, señor.
Así es.
Le nombraremos sheriff en cuanto llegue.
Hola amigo, ¿qué está haciendo?
Practicando un poco.
¿A qué dispara? No veo nada que se mueva.
Estoy entrenando con esas botellas.
Esta es la última.
- Muy bueno. - Gracias.
¿Ha intentado darle a una en el aire?
También es un buen entrenamiento.
Eh, muy buen tiro. Voy a intentarlo.
¡Vaya!
- Eso es disparar bien. - Gracias.
Me llamo Nightlander.
- ¿Nightlander? - Sí, Tom Nightlander.
Me llamo John Poole. Dr. John Poole.
¿Doctor?
Ahora entiendo por qué no practica con algo vivo.
- A los doctores no les gusta matar. - No cuando se puede evitar.
¿Dónde trabaja? ¿En Trail Forks?
- Así es. - Le veré.
Me quedaré en la ciudad un tiempo.
Quizá podamos practicar juntos.
Tal vez.
Hasta pronto.
¿Qué ocurre doctor? ¿Dónde ha estado todo el día?
Se ha perdido el mayor alboroto que hemos tenido desde...
que mataron al último sheriff y a su ayudante.
Deje que se lo enseñe. Cuando llegué no estaba.
Pero ahora está por toda la ciudad solo una hora después...
de que ha llegado Tom Nightlander. Mire.
"El citado sheriff está autorizado...
a implantar la ley y el orden por el método que crea necesario."
Y sigue: "Evitará la prisión, condena,
herida o muerte."
Si ese papel no dice cómo va a actuar...
no sé de lo que hablo.
¿Esperaba algo más de Nightlander?
Escucha hijo. Esta es tu ciudad...
y tienes que hacer lo mejor para ella.
No importa lo que te haya ocurrido en el pasado.
Estoy hablando de...
el hombre que mataste por error.
Srta. Rand.
Hola, doctor. ¿En qué piensa?
La Sra. Midland no supera el impacto...
de la muerte de su marido. Su mente no quiere aceptarlo.
- Hasta el niño está mal. - ¿En serio?
Es grave cuando alguien no quiere vivir.
Es complicado.
- ¿Qué puedo hacer yo? - Solo quería decirle que...
como ahora ella no puede encargarse del dinero...
- yo se lo guardaré. - ¿Qué dinero?
- Diablos, el dinero que Ud... - Sabe doctor, algunas personas...
son muy idiotas.
Una vez conocí a alguien que donó mil dólares...
sin esperar nada a cambio. ¿Puede imaginarlo?
- Sí, puedo imaginarlo. - Por cierto...
¿Quiere un consejo sobre el nuevo sheriff?
¿Qué consejo?
Mejor que se quede en su consultorio...
porque va a estar muy ocupado curando heridas de bala.
- ¿Conoce a Tom Nightlander? - ¿Que si le conozco?
También es muy bueno con las mujeres.
Es lo que iba a decir.
Gracias señora. Haré todo lo posible.
- ¿Le veré en la cena? - ¿A qué hora?
5:30 hs.
Hasta luego.
- Hola, Poppy. - Hola.
Oye, tú, ven aquí.
¿Qué hacía Tom con la Srta. Compton?
- No voy a empezar... - Vamos, habla.
¿Qué le ha dicho? ¿Qué estaban haciendo?
Por lo que oí, él le aceptó una invitación...
para cenar.
¿En serio? Sin siquiera decirme hola.
Ha estado muy ocupado desde que llegó.
No sé lo que pretendes, pero no lo hagas.
- Cállate y no olvides agacharte. - Mira, Poppy.
- Debe haber estado ocupado. - Va a estar más ocupado.
Demasiado ocupado, hasta para comer.
Hola, Biff.
- ¿Cómo estás, muchachón? - Estoy bien.
- ¿Quieres beber? - No, gracias.
- Ahora no. - ¿Tú eres amiga mía, no Poppy?
Claro que sí, Biff, y te diré algo.
¿Qué?
Slim Ropers, aquel que está allí jugando.
- Me ha hablado de ti. - ¿Sí?
Sí, me ha dicho que eres tramposo y cobarde.
- ¿Si? - Sí.
Dice que te echaron de Texas por cobarde.
Espera un momento, querida.
Espero.
- Slim, voy a acabar contigo. - ¿Qué te pasa?
Soy tu amigo. ¿Te has vuelto loco?
Sí, completamente loco.
Avisar al nuevo sheriff y decidle que venga enseguida.
Yo iré.
Conviene que venga, sheriff. Hay pelea en el Bullhead.
Oiga doctor, venga antes que sea demasiado tarde.
Tom Nightlander ha ido a hacer su trabajo.
Tira el arma.
Atrás sheriff o también le disparo.
Mejor que me mates al primer disparo.
Habló en serio, sheriff.
¿A qué esperas?
Vete y siéntate.
Vete a la consulta del médico.
Vamos, levántese.
¿Está bien?
Siéntese.
Hola, Tom. ¿Has tardado en venir?
Sí.
Creo que pronto te veré en privado.
No te gustará que sea en privado.
Has tenido suerte, Wilson.
Dijiste a tus hombres que entregaran las armas.
Pero uno cometió un error y usó su arma.
Y eso te costará mil dólares.
Si no quieres que este coyote se pudra en la cárcel.
¿Qué ha pasado? ¿Quién ha empezado esto?
Recuerdo que empezó porque alguien dijo...
que a Biff Kane le habían echado de Texas.
Avísame cuando el local esté limpio para que una dama pueda trabajar.
- Hola, Bill. - Oí que estabas en la ciudad.
- Eres la ley, ¿eh? - Y con la misma regla.
- Nada de armas. - ¿Y el resto, Tom?
¿Whisky y juegos?
Sabes cómo pienso.
El juego tiene que ser honesto y la bebida buena.
¿Y las mujeres? Poppy, por ejemplo.
¿O no sabías que estaba aquí?
- Sí lo sabía. - Tendrás que encargarte de ella.
Cúrele, doctor.
Es una herida muy fea. ¿Cómo ha ocurrido?
Le golpeé con la culata del revólver.
- ¿Cómo está? - Bien, solo ha sido un rasguño.
Diablos sheriff. Nunca he visto...
Volverás aquí si no te apartas de las peleas.
Después vendré a ver como sigue. Hasta luego, doctor.
¿Petunia? ¿Petunia?
Por el amor de Dios. ¿Qué pasa?
- Tenemos visita. - ¿El Sr. Tom?
Sí, viene para discutir conmigo.
Así que mejor si sacas ese champán que guardé...
y me ayudas a ponerme el vestido negro.
Mister Tom. ¿Por qué no has dicho nada?
¿Crees que nos echará de aquí, como siempre?
Esta vez no.
Dame eso.
Vamos. Tengo una celda vacía para ti.
Un momento, sheriff.
Cuando dijo mil $ de multa, quiso decir de fianza, ¿no?
- ¿Ese hombre no va a ser juzgado? - No, esa multa es para mí.
Así que es sheriff, juez y jurado, ¿eh?
Por ahora sí.
Hasta que algunos aprendan a portarse según la ley.
Y los demás tengan valor para mantenerlos así.
A no ser que tenga otra idea mejor para cambiar esto.
No, claro que no. Ahora sé lo que quiere...
es todo lo que necesito. Voy a cooperar con usted.
Además ordené a todos que entreguen las armas, ¿no?
- Sí, me di cuenta. - Aquí tiene, mil dólares.
Y 20 por los honorarios del médico. Y 100 más por las lesiones.
Claro. ¿Por qué no?
Es usted buena persona, sheriff.
Vamos Slick.
Antes de que me enfade y te rompa todos los huesos del cuerpo.
- Le veré después, sheriff. - Toma.
- Ahora voy a pagar al Dr. Poole. - Gracias, sheriff.
- Yo no me esperaba... - No lo esperes otra vez.
- Oye, Youman. - ¿Quién yo?
Yo no he hecho nada sheriff.
- ¿Puedes hacerme un favor? - Será un placer.
Vete a casa de Compton y dile a la Srta. Abbie que no...
- puedo ir a cenar. - De acuerdo, sheriff.
Creo que a Compton le gustaría saber lo que está pasando.
Gracias.
- $1.000. - ¿Dejarás que se salga con la suya?
No seas idiota. Puedo tardar pero los recuperaré.
Entre tanto los clientes tendrán que dejar sus armas.
Claro. ¿Por qué no?
Si por lo que sea sacan sus armas no podrá culparnos.
Es raro que Nightlander no haya pensado en eso.
Es un estúpido.
Su cerebro está en sus puños y su dedo en el gatillo.
Arriba.
Espere aquí, el sheriff volverá.
¿Qué me ha pasado, doctor? ¿Me cayó encima el techo?
No, no fue el techo.
Toma esto, te sentirás mejor.
Siéntate aquí.
Petunia, date prisa con el champán.
Adelante.
¿Esperas a alguien?
A ti.
Debí imaginar que siempre estás donde hay problemas.
Quizás yo los provoco
¿Tú empezaste la pelea del Bullhead, verdad?
¿No sueles decir que un hombre enseña sus cartas cuando...
cree que ganará la partida?
Sí, así es.
Aquí está tu parte. 50% de la multa.
Quédate con ella. Es dinero ganado sabiamente.
Diablos, gracias.
Parece gracioso, pero atraigo al dinero.
Te voy a decir algo más gracioso.
Mañana cogerás la diligencia para Ceddar como una buena chica.
Y dejar el camino libre a esa chica, ¿eh?
- Yo no. - Sí, tú.
Hola, Sr. Tom. Es un placer verle.
- Hola Petunia. - Por el amor de Dios.
¿Ya se va? ¿Cuando la señorita ha sacado...
esta botella de champán que guardaba para Ud?
Y ha mandado preparar su cena favorita.
Gracias Petunia, pero yo... cenaré con los Compton.
Si crees que dejaré la ciudad, estás loco.
Te irás mañana en la diligencia.
Empieza a preparar su equipaje, Petunia.
- Ya ha acabado, ¿no? - Sí, hace un rato.
Oye tú, ven.
- ¿Cómo te encuentras? - Me siento horrible.
- ¿Por qué me golpeó? - Fue un error.
Alquila una habitación en el hotel.
Vuelve mañana a que te vea.
Está bien.
¿Lo pasó bien cenando con los Compton?
La Srta. Abbie es una chica muy bonita, ¿no?
Sí, mucho.
Pensé que le encontraría aquí, sheriff.
Entregué su mensaje a la Srta. Abbie y a su padre.
Dijeron que lo entendían y que podían cenar...
- cualquier otra noche. - Gracias Youman.
¿Puedo hacer algo más por Ud?
Sí, el doctor no ha podido cenar. Vete a casa de Poppy y dile...
- que nos mande la cena aquí. - De acuerdo sheriff.
Sí, señor.
Voy a hacer café. Voy a necesitarlo.
Yo también.
Doctor, ¿ha conocido alguna mujer a la que quisiera matar...
y al minuto siguiente besar?
No, creo que no.
Claro que no. Porque nunca ha matado a nadie.
Mejor que lo olvidemos.
Sí, tal vez.
Doctor. Dr. Poole.
- ¿Qué ocurre? - Es la Sra. Midland.
Está mal, no puede respirar.
Le he dicho a Johnny que me traiga. He venido con el bebé.
No puedo ocuparme de él. Mis gemelos tienen varicela.
- ¿Cómo está la Sra. Midland? - Se está muriendo, si no lo está ya.
Voy con usted. Pero antes, yo...
Sheriff, ¿puede hacerme un favor?
Diga a la Srta. Abbie que, por favor, cuide esta noche al bebé...
hasta que aclaremos las cosas.
Parece que las balas de Midland han tocado a dos personas más.
Puedes decir lo que quieras querida,
pero al final, harás lo que el Sr. Tom te ha dicho,
como siempre has hecho.
Así que mejor que empecemos para evitar problemas.
No quiero que me obligue a nada, Petunia, así que lleva esas ropas...
a la habitación, porque no saldré de esta ciudad.
Así es querida. No te irás.
Esto te mantendrá ocupada para que no crees problemas.
Se llama Midland.
- ¿Midland? - Sí.
La madre se está muriendo. El doctor está intentando salvarla.
Quiero que le cuides. De lo contrario, perderé la cabeza.
¿Yo? ¿Con un bebé?
Sácalo de aquí.
Esto pasa cuando eres idiota. Una idiota de 1.000 dólares.
¿Esta es la gratitud?
Es algo increíble.
Aquí lo tienes, querida. Míralo tu misma.
Es una monada, ¿verdad?
Claro que lo es.
- Whisky. - Lo mismo para mí.
Tenéis que entregar las armas antes de serviros.
¡Qué disparate! ¡Venga, sírvenos!
Y date prisa. Tengo sed.
Lo siento, muchachos.
Pero el nuevo sheriff ha puesto esta norma.
Esta vez no funcionará.
Me gustaría ver si ese sheriff me quita el arma.
No queremos problemas así que ponles los whiskeys Ed.
- Usted manda, jefe. - Dame esa botella.
Esto se puede poner interesante.
- Sam, llama al sheriff. - Sí, jefe.
Veremos si estos muchachos son lo bastante duros.
Eh, sheriff.
Wilson quiere que vaya inmediatamente al bar.
Hay dos hombres que no quieren entregar las armas.
Quiero ver al hombre que quiere quitarme el arma.
Le demostraré que no puede obligarme.
Ustedes dos.
La norma en esta ciudad es dejar las armas.
Podrán recogerlas cuando se vayan.
No se la entregaré ni a Ud. ni a ningún sheriff chiflado.
Lo mismo digo.
Quitaos los cinturones.
Dádmelos.
Aún queda más, si no queréis ir a la cárcel.
- Ya os habéis ganado 30 días. - Si cree que puede dejarnos...
- en la cárcel tanto tiempo... - Si no te callas, serán 60.
Vamos, Toby.
Me quedaré con tu arma.
No ha resultado.
Olvídalo. Hay más días.
Si les tiene tanto tiempo encerrados, pueden salir como locos.
- Tal vez nos sea útil. - Tal vez.
Bien, a trabajar.
La cama es muy dura, ¿no?
Lo siento, me quedé dormido.
- ¿Acabas de llegar? - Sí.
Lleno de trucos, ¿no?
Eh, tendré que enseñar a ese caballo a dormir de día.
Si tengo que tenerle despierto toda la noche.
- ¿A quién has visitado? - A la Sra. Midland.
¿Sí? ¿Y cómo está?
Ha muerto.
Es una pena.
Creí que Wilson respetaba sus órdenes como todos.
Debe haber un motivo para que disparen contra Bill.
No tenía pruebas, pero sospechaba y se lo aconsejó a sus hombres.
Así que Bill se encargó de aconsejar...
a los hombres que se alejaran del Bullhead.
Así es.
Y Wilson no quiere que dejen de jugar y beber su whisky.
- ¿Piensa hacer algo? - Cerraré ese local.
- Redactaré la orden hoy mismo. - Le apoyaremos hasta el final.
Ha hecho un gran trabajo en solo dos meses.
Pero ahora tenga cuidado.
¿Va soltar a Red River y a Toby Grissum?
Sí, los soltaré.
- Adiós. - Adiós.
- Hola, doctor. - Hola, Nightlander.
- Vengo a ver a la Srta. Abbie. - ¿Cómo está Bill Knott?
Se pondrá bien.
¿Tiene idea de quien intentó matarle?
Sí, pero no tengo pruebas.
Es un buen hombre.
Ud. ha hecho un buen trabajo operándole.
Gracias.
Por cierto doctor, quizás pueda decirme algo.
Si cree que un paciente está curado...
y de repente descubre que tiene cáncer...
¿qué haría usted?
Depende de su situación. De cuánto esté sufriendo.
Si fuera a morir por ese cáncer.
- Trataría de eliminar el cáncer. - Sí.
Es lo mismo que pienso yo.
- ¿Aún sigue practicando? - Sí, con dianas.
Pensé que entrenaríamos juntos algún día.
Pero veo que estamos muy ocupados.
Sí, muy ocupados.
Hasta luego doctor.
- Buenos días, Srta. Abbie. - Buenos días, John.
- Me alegra que hayas venido. - ¿En serio?
Sí.
Si no te importa, quiero hacerte una pregunta.
Claro, adelante.
¿Me puedes explicar por qué has permitido que...
una mujer como Poppy Rand cuide a un bebe?
Bueno, no conozco a nadie con más derecho que ella.
El dinero no lo es todo. Piensa de donde vino el dinero.
Abbie, Poppy se fue del Bullhead la noche que cuidó al bebé.
No sabía eso.
Pero no me convences de que haya cambiado.
Pronto te lo explicaré todo, Abbie.
Ahora quisiera que me acompañes, tengo que visitar a dos pacientes.
- Quiero preguntarte algo. - ¿Qué quieres saber, John?
Abbie...
He venido para quedarme.
Esta es una buena ciudad.
Solo hay una cosa que la haría perfecta para mí.
Eres tú.
Abbie...
No lo sé, John.
Me gustas, pero...
Bueno, una mujer quiere sentirse segura.
Quiere un hombre que... Bueno, que...
No sé lo que digo, John. Estoy confundida.
Trail Forks, tu ciudad, está enferma y tú no ayudarías.
Ni siquiera te opusiste a mi padre cuando propuso...
a Tom Nightlander.
No aprobaste ni sugeriste nada.
Simplemente te marchaste. Bueno, como...
¿Como un cobarde?
¿Es lo que tratas de decir?
Olvídalo.
Lo entiendo.
- Gus. - ¿Qué ocurre, jefe?
Creo que Nightlander va a cerrar mi salón.
Estaremos preparados cuando lo intente.
Venid aquí.
Encárgate del bar. Recuerdo que tengo algo que hacer.
Traed aquí a Red y Toby cuando salgan de la cárcel.
- De acuerdo. - Hacerlo ahora mismo.
Desalojad el local. No quiero testigos.
Diles que se ha acabado el whisky, que cerraremos hasta que llegue.
Preparad las armas de Red y Toby. Yo me encargaré de Nightlander.
Vamos. Voy a poner a Charlie en el bar.
Me acabo de enterar de que Tom cierra el Bullhead.
- Tendrá problemas. - ¿Qué problemas?
- No lo sé, pero conozco al jefe. - Pero no puede hacer eso.
Ni siquiera intentarlo. Cuida del niño.
- Recordad la ordenanza. - Claro, sheriff.
No lo olvidaremos.
Gracias por encontrarnos un trabajo. Iremos inmediatamente.
- Buena suerte, muchachos. - Hasta pronto.
Hola, Poppy. ¿Cómo está el nene?
Con hambre. No he venido a hablar de él.
¿De qué entonces?
- He oído que vas a cerrar el bar. - Así es.
En media hora. Estoy escribiendo la orden.
Ed oyó una conversación. Wilson te está esperando.
Tom, tienes que escucharme. Conozco a ese hombre.
No es distinto de otros que he expulsado de la ciudad.
Creo que sabes lo que significa, Poppy.
Vuelve con el bebé.
Es tu trabajo y este es el mío. Y lo haré a mi manera.
¡Doctor!
¡Doctor!
- Hola, Toby. - Hola, Slick.
- Una botella, Charlie. - Bebed, muchachos.
Tenemos un encargo del jefe y ahora volvemos.
Claro.
Lo siento, muchachos. Tenéis que entregar las armas.
- Ya sabéis la norma. - Sí, claro.
Conocemos las reglas, Wilson, y estamos de acuerdo.
Ponme un trago, Charlie.
Parece que Nightlander os ha amansado en estos 60 días.
Nos ha dado sentido común.
Sabes, cuando empiezas a tener sentido común,
puedes ver que el sheriff es buena gente.
Incluso nos ha encontrado trabajo en el rancho Bar S.
Es estupendo. Bien, a vuestra salud, muchachos...
y a la del sheriff.
- Srta, Cotton, tenemos que hablar... - No hay nada que tenga...
- que decirme, Srta. Rand. - No soy Srta. Rand.
Soy la esposa de Tom Nightlander. Si no me cree...
- aquí está la prueba. - Debe ser lo que John...
No hay tiempo para eso. Tenemos que...
encontrar al doctor. Es el único que puede...
convencer a Tom para que no caiga en una trampa en el Bullhead.
- ¿Trampa? - Sí.
Si entra, no saldrá con vida.
- Lo sé. - Claro que te ayudaré.
John debe haber vuelto. Vamos a buscarle.
Ahí está John. Voy a avisarle.
Sheriff.
Tom. ¡Tom!
¡No vayas, por favor!
Escúchame, te matarán.
Add..., quédate con ella un momento
John, están esperando a Tom en el bar.
Tienes que ayudarle.
Tienes que impedírselo. Poppy dice que a ti te escuchará.
Tranquilízate querida. Enseguida vuelvo.
Escúchame Tom...
- Por favor, John. - No puedo detenerle, Abbie.
Nadie puede. Cumple con su trabajo.
La cuenta va creciendo, Red.
No os preocupéis muchachos. La casa invita.
Gracias.
Pero esto es diferente, John. Caerá en una trampa.
¡Tom!
Espera aquí.
Tom. Tom.
Han sido Red y Toby. Les dije que entregaran sus armas...
pero se negaron.
Doctor, no está muerto. Dígame que no lo está.
Sí, le estaban esperando. Mató a los dos antes de caer.
Estás mintiendo. Sois todos unos embusteros.
- Vosotros le matasteis. - Tranquilízate, Poppy.
Aún vive.
Add, llevadle a mi consultorio, que te ayuden los muchachos.
Cierra la puerta, Add.
Es inútil, doctor. Lo sabe como yo.
Red me dijo que habían entregado las armas.
Poppy tenía razón.
Wilson me tendió una trampa.
Esta es la orden de cierre del Bullhead.
Quédese con ella hasta que encuentre a alguien que pueda ejecutarla.
Está bien, Tom.
Ha muerto, Poppy.
No.
John, ¿qué vas a hacer?
¿Dónde va el doctor?
Hola, doctor. Si busca a Red o a Toby...
están al fondo, pero no creo que pueda ayudarles mucho.
No he venido por los muertos.
Tom Nightlander intentó darle esto hace unos minutos.
Pero no le dio ninguna oportunidad. Así que lo haré yo por él.
Es una orden oficial.
Esto está fuera de su jurisdicción, ¿verdad, doctor?
Esta orden dice que se cerrará el bar y saldrá de la ciudad.
Y es eso lo que va a hacer.
Mirad lo que ha traído el doctor, una orden oficial.
Rocky, nos ha traído una orden para que cerremos.
Doctor, aquí tiene su orden.
¿Por qué nadie hace algo?
Tom, el Bullhead está cerrado.
Era un gran hombre, Abbie.
Uno de los mejores que he conocido.
Creo que era el único que te entendía.
Seguro que me odiaba.
Pase.
Doctor, la diligencia ha tenido un accidente al norte.
Hay dos personas graves. Le he traído el maletín.
Enseguida salgo, Add. Trae el carro detrás.
Sí, señor. Sí, señor.
John...
¿te importa que vaya contigo?
No está mal que te acostumbres.
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