All language subtitles for 2Pochi dollari per Django 1966

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(Música de tensión)

(Continúa la música)

(Disparo)

(GRITA)

(Disparos)

¿Qué diablos pasa? -No te preocupes.

No ha pasado nada.

Son mis hombres que habrán liquidado a ese tipo.

(Savina BSO "Alambradas violencia")

¡Keith Freeman!

¡Sal fuera o te hago saltar en pedazos!

Está bien, como quieras.

Así terminamos antes.

(GRITA)

(Continúa la música)

Diez mil dólares.

Exactamente la misma cantidad que la banda de Jim Norton

robó el año pasado.

Póngalos en la caja.

Bien.

La Compañía Nacional de Minas le está muy agradecida,

señor Regan.

Desde luego,

Keith Freeman era el hombre de confianza de Norton,

pero claro, eso no prueba nada.

Poco después del golpe la banda se dispersó.

Los hombres de la banda eran seis.

Logan, Huster, Freeman.

Estos tres ya fueron localizados y ajusticiados por nuestro verdugo.

Perdón, quiero decir por el señor Regan.

Quedan Buck Dago y Sam Lister.

El jefe, Jim Norton,

fue muerto en Topica.

Jim Norton tenía un hermano gemelo.

Un buen hombre, según he oído.

Probablemente sabrá algo.

Sabemos que vivía en Montana.

Pues en ese caso, deberé encontrarle para esta seguro

de que esos 100 000 dólares son los de su compañía.

Cuidado, Regan, en Montana consideran

a los cazadores de bandidos como usted,

de la misma forma que a los asesinos comunes.

Poco importa eso en un lugar que está en guerra.

(AMBOS) ¿En guerra?

Lo cierto es que los ganaderos y colonos se matan entre sí.

Lo queman y lo arrasan todo.

Sin tener en cuenta ninguna ley.

(Relincho)

(Música de tensión)

¡Duro con él! -¡Vamos!

-¡Hay que acabar con ese perro!

¡Ahorcadle! -¡Ahorcadle!

(Gritos)

-¡La cuerda al cuello!

(Gritos)

¡Quietos! ¡Ya habéis oído al sheriff!

Malditos imbéciles.

¿No decíais que habías eliminado a Coleman?

Yo le aseguro que lo hemos matado.

¿Pero ese quién es?

Y a mí qué me importa que sea el nuevo sheriff.

No se meta en esto si quiere conservar la piel.

Esa basura ha envenado los pozos del ganado.

¿Es verdad?

Han destruido mi cosecha, sheriff.

Incendiaron mi casa...

Encontraron a mi mujer sola y ¡zas!

La pobrecita se mató de vergüenza.

Pero su marido irá a hacerle compañía.

Soltad a ese hombre, pronto.

La próxima vez dispararé más al centro.

Y esto vale para todos.

¿Me habéis oído?

(GRITA)

Llévatelos, Smitty.

Ya habéis oído lo que ha dicho.

A partir de hoy la ley ha cambiado en Mile City,

y el primero que trate de violarla tendrá que vérselas con nosotros,

conmigo y con el sheriff.

¡Hala, cobardes!

Que no sois otra cosa. ¡Hala!

Ven, Fisher, ya ha pasado todo el peligro.

Vamos, acércate, acércate.

No es que tenga miedo, juez... -Acaba de llegar el nuevo sheriff.

Ha dado una buena lección a los hombres de Amos.

Exactamente como nos lo habían dicho.

Un tipo a la medida para ocupar el puesto del pobre Gibson.

Perdone, debiera haber hecho antes la limpieza,

pero con los acontecimientos de hoy...

A propósito, ha tardado mucho en llegar.

Hace ya dos meses que el juez le escribió.

Precisamente, cuando su antecesor, el sheriff Gibson,

abandonó este mundo. Pobre hombre.

Pero usted llevará a cabo su misión de maravilla.

Estará bien aquí, tiene buena cama...

y la cocina... Bueno, con decirle que la comida la hago yo.

¡Eh, Smitty! -¿Qué hay? ¿Qué hay?

¿Qué?

¿Tienes café? -Café...

Café... ¿Te has creído que estás en un hotel?

Café...

No funciona, sheriff.

¿Conoces a un tal Norton?

¿Trevor Norton? Claro.

No hace mucho que está aquí.

Es el mejor de todos los colonos.

Yo entiendo de hombres.

Aguántate.

¿Quiere usted una tacita de café, sheriff?

¿Trevor Norton?

Sí. Él piensa que ganaderos

y colonos podrían ponerse de acuerdo.

Es esa basura de Brownsberg quien no piensa lo mismo.

¿Quién es? El jefe de los ganaderos.

Tiene un grupo de forajidos a sus órdenes,

y piensa convertirse en el amo del pueblo, ya lo ha visto.

Entonces, ¿no ha habido nadie aquí capaz de hacerle frente?

Oh, sí, el cementerio está lleno.

Hola, sheriff Coleman.

Soy el juez Horacio Holden.

Y este es Fisher.

Vende mercancías y es tendero.

Compra votos y es alcalde.

Juez...

No es que compre votos, es que la gente me aprecia bastante.

También estoy encanado de conocerle, sheriff.

Le agradezco mucho que haya aceptado mi propuesta.

Oiga, juez Holden, yo...

La paga es buena. -Y podría ser mejor.

Porque esta región es rica. ¿Quiere una taza de café, juez?

Por Dios, Smitty, tu café lo conocemos todos. Gracias.

Debo advertirle que su antecesor, el sheriff Gibson...

No murió de muerte natural.

¿Cómo piensa empezar su trabajo, sheriff?

Pues verá, de momento, voy a tomar una cerveza.

Desde luego no puedo obligarle, Farley.

Tampoco puedo darle más de 3000 dólares, lo siento,

pero no tengo más.

Está bien, está bien.

Norton, quiero irme de este infierno.

Los ganaderos me han amenazado.

Tenga.

¿Qué le pongo, un whisky?

Una cerveza.

¿No es usted el nuevo sheriff?

Sí, ¿qué pasa?

Perdone.

Es que cuando eliminaron al sheriff Gibson

me hicieron polvo uno precioso, ¿sabe?

No te preocupes, procuraré que no me maten.

Y lo haré por tu espejo. Sí, sí, gracias.

Bueno, adiós, Norton. Suerte, Farley.

¿Puedo ofrecerle una copa, sheriff?

Me llamo Trevor Norton, bienvenido a Mile City.

Vaya, menos mal que hay alguien que se alegra de verme.

Acabo de comprarle sus tierras.

Creo que ganaderos y colonos pueden vivir perfectamente.

Claro que... a lo mejor usted no opina así.

Quizá, separados por alambre de espinos.

No habrá más alambres de espinos. Yo no estoy de acuerdo.

Y no creo que pueda contar con ello, señor Norton.

Soy Amos Brownsberg.

Siga, estaba diciendo que...

Que la ley no puede estar de parte de los colonos.

Montana es un territorio ganadero.

No podemos permitir que los extranjeros

vengan a extender sus alambradas y arar la tierra.

Eso sería la muerte del ganado.

No, Brownsberg, Montana es muy grande.

Hay sitio de sobra para todos.

Claro, claro.

Yo puedo razonar así,

pero los otros ganaderos no.

Somos demasiados, sheriff,

y los ánimos están muy exaltados.

¡Sheriff, vaya, están intentado asaltar la prisión!

Créanme que lo siento, señores.

Pero cuando los ánimos están así, es inútil razonar.

(Gritos)

¡No hagas el idiota, Smitty!

¡Deja salir a Vinny y nos iremos sin armar jaleo!

(Gritos)

¡Largaos de aquí si queréis hacerlo por vuestras piernas!

¡Volaré la cabeza al primero que se acerque!

(Gritos)

¡Basta! ¡Suéltalo de una vez!

Ya os habéis divertido bastante,

ahora largaos de aquí.

Devuélvenos a Vinny, sheriff.

Los ganaderos son los verdaderos culpables.

Eso lo decidirá el juez Holden.

Por ahora está mucho más seguro aquí dentro.

¿Por qué no detiene a Amos y a los suyos?

Los rebaños de animales destruyen nuestras cosechas.

Y mantiene preso a quien trata de defenderse.

Escuchadme bien lo que voy a decir.

No me gustan los tipos que se la dan de listos.

Sean colonos o ganaderos.

Como quiera, sheriff.

Pero se lo advierto, o se hace justicia,

o la haremos nosotros.

Vámonos.

(Música de tensión)

(Disparo)

Soy yo, Smitty.

Perdóneme, sheriff, no veo tan bien como antes.

Un poco más y me estropeas el sombrero.

No volverá a suceder.

Oye, hay demasiado jaleo

en este pueblo y me gusta vivir tranquilo.

Arréglatelas para que se largue de aquí apenas anochezca.

Búscale un caballo y provisiones.

Anda, ve y dile lo que hacer. Enseguida.

Te pedí que me contratases a dos pistoleros,

y me has traído a dos fanfarrones inútiles.

Usted tiene la lengua muy larga.

Le repito que hemos matado al sheriff Coleman.

Cuando nos fuimos estaba frío y tieso como un madero.

¿Pero estáis seguros?

Coleman me detuvo hace dos años en Tucstown,

y no somos tipos que olvidan la cara de un esbirro.

Pero entonces ¿quién es ese maldito entrometido?

Ya que hemos empezado con Coleman, si usted quiere,

continuamos con este.

No antes de que yo lo ordene.

Primero quiero saber quién es.

Podía serme más útil vivo.

Y ahora largaos.

Y mucho cuidado, no os dejéis ver mucho por el pueblo.

(Disparos)

(Gritos)

(Relincho)

(Gritos)

¡Salvajes!

(Gritos)

(GRITAN)

(Gritos)

(Risas)

Haga girar el sillón. ¡Haga girar el sillón!

(Gritos)

(Disparo)

¿Buscaba algo, sheriff?

Un caballero recogería el bolso de la señorita.

No llegamos desde aquí.

Bien, pues a ver si llegáis ahora.

Vamos, el bolso.

Bien, eso está mejor. Veo que vais aprendiendo.

Gracias.

Unos cuantos día a la sombra os calmará los nervios.

Vamos.

Joe, vamos al bosque.

-Espera.

Esta prisión se está haciendo más popular que el saloon.

Hala, venga. Venga los juguetes.

Sin vergüenzas.

Vamos. Hala, desfilen.

¿Qué os ha parecido? ¿Os ha gustado la lección?

Sinvergüenzas... -No cantes victoria, Smitty.

¿Has oído hablar de Brownsberg? -Sí, mucho.

Estoy temblando de miedo.

Te daba así... Hala, a la jaula.

Le conviene soltarlos inmediatamente.

Al señor Brownsberg no le va a gustar esto.

No me importa lo que le guste o no al señor Brownsberg.

Esos vaqueros han cabalgado durante dos meses con el ganado,

tienen derecho a divertirse.

No creo que esa señorita piense igual que usted.

Ella no es de este pueblo.

Forma parte de esos miserables colonos.

Ellos son los culpables de todo.

Los culpables de todo son la gentuza como tú.

¡Hala, a la jaula!

Me las pagarás, sheriff.

Me las pagará.

Adiós, señorita Sally. Adiós.

Muchos saludos a su tío, ¿eh? Muchas gracias.

Cuidado. Cuidado con el escalón, cuidado.

¿Puedo ayudarla?

Oh, señora... ¿Usted, sheriff?

Pase, pase.

Iba a ir a darle las gracias.

Me llamo Sally Norton.

Ya he conocido a su padre,

a Trevor Norton.

Es mi tío.

Aunque para mí es como un padre.

¿Y... hace mucho tiempo que vive con él?

No.

De pequeña me enviaron a un colegio del este.

Cuando quedé huérfana, tío Trevor me llevó con él.

Ahora perdóneme, sheriff, debo irme.

(Música romántica)

(Savina BSO "Alambradas violencia")

Hay que quemar todo lo que no sirva.

(Caballos al trote)

No tenemos más remedio que empezar a extender las alambradas.

Así que usted es el sucesor de Farley.

Sí, ya lo ve.

Así es.

¿Estará de nuestra parte en la guerra de los cosecheros?

Será mejor que no cuente conmigo, soy hombre de paz.

Veo que Farley se lo ha dejado todo,

hasta su puerca cobardía.

No tomaré...

Soy un colono como usted,

solo que no me gusta la violencia, eso es todo.

Si no está con nosotros, es un enemigo.

(Música de tensión)

(GRITA)

(Continúa la música)

(GRITA)

(Continúa la música)

¡No, tío, no!

No.

¡Y ahora, fuera de mis tierras!

Cuando los vaqueros le ataquen,

no espere otra ayuda que para cavar su fosa.

No cederé a las amenazas de nadie.

Lo que quiero es vivir en paz.

¡Vamos!

Hay momentos en que da gusto ver esa estrella, sheriff.

¿De veras?

Hoy en el pueblo me ha defendido de los vaqueros.

¿Sí?

Parece usted destinado a defender a toda la familia.

Mire como le ha puesto ese salvaje.

Bueno, el salvaje me parece que está mucho peor.

Yo lo pensaría antes de enfrentarme a usted, Norton.

Creo que me valora muy alto.

Tuve suerte, eso es todo.

Y los campesinos somos de puños duros.

Estas no son manos de agricultor.

¿Por qué no?

Más bien parecen acostumbradas a usar el revólver.

¿Por qué no se queda a comer con nosotros?

Una comida sencilla, no nos hemos instalado todavía.

Gracias, pero tengo invitados y deben estar hambrientos.

Otro día será, no se preocupe.

¿Volveremos a vernos pronto, sheriff?

Puede jurarlo.

Estoy seguro de que volverá.

Ha olfateado la presa y no es fácil que la abandone.

Esto es un desafío, juez. ¿Comprende?

Está muy nervioso, señor Amos. Pero este...

este pistolero con estrella de sheriff va a saber quien soy yo.

No trate de acercarse a la celda.

Está demasiado gordo, y, aunque quisiera, no fallaría.

¿Quién es este para...? Arrestadle,

por falta de respeto a la autoridad.

Un mes de cárcel, sheriff, con derecho a libertad provisional,

siempre que alguien pague la fianza.

Cada cosa tiene su precio, ¿verdad, sheriff?

La vida de un hombre, las tarifas de las multas.

Intento de soborno a un agente en servicio.

Treinta días de cárcel o doscientos dólares.

Puede usted elegir, Brownsberg.

Es la pena máxima, pero la ley le autoriza a serlo.

Aquí hay dos mil dólares.

Lo que sobra de propina.

Muy bien, juez, guárdelos.

Smitty, ábreles, están libres.

Libres... Si por mí fuera se pudrirían ahí dentro.

Sinvergüenzas...

Vamos, fuera.

¡Hala!

¡Largaros!

Y que no os vuelva a ver por aquí,

porque entonces, no salís en vuestra vida.

Se lo advierto, Brownsberg,

si sus hombres atacan a los colonos,

será usted quien pague.

Si es una amenaza, sheriff, no le temo,

yo actúo a la luz del sol.

A propósito, juez,

¿cuál es el máximo castigo

para quien suplanta a un agente de la ley?

Sencillamente, y según la ley de Montana,

les colgamos, Brownsberg.

-¡Hala!

¡Largaros de aquí!

¡Fuera, no quiero veros!

¡Fuera, vamos!

¡Canallas!

Vete.

Tenéis que darme la razón, amigo.

Hemos tirado demasiado de la cuerda.

El gobierno federal podría mandarnos la caballería.

Te estás ablandando, Pearson.

Si dejamos sueltos a esos malditos colonos

nos ganarán la partida.

Y para nosotros será el final. -Tiene razón.

Sabes muy bien que no soy un cobarde, Buckely.

Pero tampoco soy un asesino.

Te advertí que era una equivocación matar al sheriff Gibson.

Nadie podrá acusarme de ello.

Amigos, Amos Brownsberg tiene razón,

hasta que él no sea el amo aquí,

nuestros negocios no prosperarán.

Bien dicho, Buckely.

Amos, ¿han echado ya del pueblo a ese tipo?

Desde luego nos va a costar trabajo,

pero yo le arreglaré las cuentas.

Cada cosa a su tiempo.

Ahora podremos desembarazarnos de los colonos sin temor a él.

No te comprendo, Amos.

Es muy sencillo, tengo aquí dos pistoleros,

gente capaz.

Serán los que se encarguen de echar a esos malditos colonos,

mientras nosotros conservamos las manos limpias.

Las manos limpias...

pero no las conciencias, Brownsberg.

La conciencia no te molestaba

cuando te enriquecías a nuestro lado, Pearson.

Ahora estamos hundidos hasta el cuello.

Carver sabe lo que tiene que hacer.

(Música de tensión)

Empezad con Norton.

Si se resiste, matadlo, y quemadlo todo.

(Savina BSO "Alambradas violencia")

Trae más alambre.

(Música de tensión)

(Disparos)

¡Fuego!

¡Ja!

(GRITA)

¡Ja!

(Relincho)

(GRITA)

¡Vosotros, intentad rodearle!

(Disparo)

(GRITAN)

Tú vigila desde arriba.

¡Asesinos, ladrones!

Criminales... Eh, tápale la boca.

Soy muy sensible y no me gusta oír los gritos de nadie cuando se quema.

Canallas...

Date prisa, me parece que es el sheriff.

Brownsberg tendrá que darnos otra paga

por este trabajito extraordinario.

Aunque va a ser fácil liquidarle.

(Música dramática)

Vigila desde aquí.

Ven acá.

En cuanto veas que se mueve la puerta dispara.

(Continúa la música)

(GRITA)

Gracias.

(Relincho)

(Disparos)

Mira.

(Disparo)

Y Jim Norton solo ha habido uno.

Pierdes facultades, Buck.

Eres un gracioso.

Este maldito nos ha metido en una trampa.

Lo atraparemos entre dos fuegos.

Bueno, pero usted primero.

(Disparos)

¡Ahora rendíos!

¡Eh, esa voz! -No...

No puede ser.

¡Por última vez, rendíos!

¡No podréis escapar!

Es él, Sam.

Hay un modo de saberlo.

Rindámonos. -¿Estás loco?

Si es Jim, nos matará como a perros.

Sí, pero si es Trevor

perdemos la oportunidad de salvarnos.

Además de pacifista ese hombre es fornido.

(Caballos al trote)

Tira ese revólver.

Vamos, levantad los brazos.

¡Venga!

Andando.

Buck y Sam... ¡Malditas ratas!

Déjeme, sheriff.

Están desarmados, Norton.

No tendría más remedio que llevarle a la horca.

No son más que dos asesinos.

¿Cómo es posible que usted solo haya hecho todo esto?

Bueno, la suerte hizo más de la mitad.

Aunque tampoco soy un mal tirador.

Bonito rifle.

No es muy corriente encontrarse con un arma como esta.

Lo ganó hace un año en Kansas City.

"A Trevor Norton, vencedor".

Hasta la vista.

¿Qué estáis haciendo vosotros dos aquí?

¿Nos conoce?

Mucho mejor de lo que os figuráis.

¿Necesita ayuda, sheriff?

Gracias, Graham, puedo arreglarme yo solo.

¿Es posible que no hubieses visto que estaban desarmados?

En medio de la pelea, es muy fácil cegarse, Sally.

Estábamos equivocados con usted, Norton.

¿Y ha venido solo para decirme eso?

Hay algo más, queremos que tome usted el mando.

¿Me obedecerán en todo? En todo.

Trataremos siempre de mantener la paz.

Si no es posible, entonces lucharemos.

De acuerdo, señor Norton.

Sí, de acuerdo. -De acuerdo.

(Música de tensión)

No nos queda más que la guerra.

Mañana reuniremos a los nuestros en el paso Cheyenne.

Bien, Amos, haremos ver

a esos miserables de quien es Montana.

Me imagino que ya sabéis lo que os espera.

Está claro, sheriff, la libertad.

¿No tengo razón, Sam? -Pues claro, amigo.

El sheriff no puede acusarnos de nada.

Solo de la muerte de los colonos de Norton.

¿Nosotros? Nosotros íbamos dando un paseo

cuando nos vimos metidos en aquel lío.

Nos escondimos detrás de las rocas porque no teníamos que ver con ello.

Esos colonos han sido muertos con armas del 38.

Y nuestros Colt son del 45, señor Coleman.

Será el doctor quien diga la última palabra,

ya le han llevado los cadáveres.

Bueno, sheriff, él mismo confirmará nuestra historia.

Está visto que sois poco afortunados,

porque siempre os podré acusar del robo a la compañía minera.

No sabemos nada absolutamente de eso.

-Ya, un mal asunto.

Jim Norton os acusó.

¿Jim Norton? -Pero oye...

Nos habían dicho que había muerto.

Está claro, Buck, ahora el sheriff nos contará otra historia.

No, eso no.

Pero he oído decir que Jim Norton está vivo.

(Música de tensión)

Déjalo, Sally, ya tendrás tiempo mañana.

Pues entonces me voy a dormir, estoy muy cansada.

Hasta mañana, y que descanses. Buenas noches.

(Continúa la música)

¡Tío Trevor!

Ya has visto lo que ha pasado esta mañana.

Dime la verdad,

has decidido atacar a los ganaderos.

No tengas cuidado.

Vendrás conmigo al pueblo

y tú misma llevarás al sheriff una propuesta de tregua.

Gracias, tío, te adoro.

¿Solo porque amo la paz?

Y porque me llevas al pueblo.

Iba a pedírtelo.

Ah, ya entiendo.

¿Pero estás segura de que él también te quiere?

Debes estar segura, Sally.

Por nada del mundo quisiera verte sufrir.

Vamos. Vamos.

Y ya lo sabéis, municiones de todos los calibres.

¡So!

Norton, tenemos que hablar con usted.

Lo esperamos en el bar.

De acuerdo.

¿Sigues queriendo ser nuestra embajadora ante el sheriff?

Claro, si ello sirve para conseguir la paz.

Que tengas muchas suerte, Sally.

¡Jía!

(Savina BSO "Alambradas violencia")

Vete a comprar municiones del 38.

(Música de tensión)

Pero si al parecer ninguno tiene sed.

Se lo gastan todo en el almacén.

Salen con los bolsillos vacíos y las cartucheras llenas.

¿Qué pasa con los presos?

El doctor ha encontrado en los cadáveres balas del 38.

Si usan ese calibre están listos, si no...

Los dejarán en libertad.

Comprad todas las municiones que haya en el almacén.

Así evitaremos que las compren los vaqueros.

Yo me quedaré aquí.

Dile a mi sobrina que he salido a buscar braceros.

Y tú la acompañarás hasta la cabaña.

Anda, vete.

Reúna a todos los hombres disponibles, Graham.

Y usted supone que dejándolos libres

ayudarán a desenmascarar a este hombre.

Ellos creen que Norton tiene el dinero

y querrán ajustar cuentas.

Si se equivoca, sheriff, mataremos a un inocente.

Sí.

Esa es la única razón por la que estoy indeciso.

De todas formas no podemos retenerlos en la cárcel.

No tenemos pruebas de que hayan matado a los colonos.

Es cierto.

Sheriff. ¿Qué hay?

Estos últimos días he vendido muchas municiones.

Pero lo de hoy ha sido el colmo.

Me han dejado el almacén, limpio. ¿Los ganaderos?

Ellos... han comprado bastante,

pero ha sido ese colono, Graham,

quien se ha llevado todo lo que quedaba,

más de 3000 cartuchos.

¿No es extraño que los colonos tomen la iniciativa?

Ahora es Norton el jefe y les ha convencido de que vencerán.

Claro.

Además es posible que el propio Norton

esté interesado en precipitar los hechos.

Si debemos hacer frente al conflicto

entre colonos y ganaderos,

no tendremos tiempo de ocuparnos de él.

Exacto, juez.

Voy a dejar en libertad a esos hombres.

Ven, Smitty. Sheriff.

Espero que no tengamos que arrepentirnos.

¡Ray!

¡Ah! Adelante, señorita Norton.

¿Quiénes son ustedes?

Aunque nos veas aquí, somos viejos amigos de tu padre,

el señor Norton.

Mi padre murió hace tres años.

Pequeña, no lo tomes a mal,

hemos hecho negocios con Jim casi cinco años,

le conocemos bien.

Es verdad, su padre nos hablaba a menudo de su hija Sally.

¿No ha sido educada en un colegio del este?

Mi padre no podía tener nada en común

con gente como ustedes.

¿Has oído? Qué ingenua.

Sabes muy bien que tu padre era peor que nosotros.

Está bien, está bien, los gemelos se confunde fácilmente.

¿Qué haces tú aquí?

Me envía tío Trevor.

Debo decirte algo importante.

Espera un momento. Smitty, ábreles la puerta.

Podéis largaros, estáis en libertad.

Ya se lo dije, sheriff,

somos inocentes como dos angelitos.

¿Qué ha pasado?

Nada.

Dime qué ha pasado.

Nada. Qué va a pasar.

Nada, será un truco para que la consuele.

(GRITA)

¡Vamos, largo! ¡Fuera de aquí!

¡Fuera! ¡Hala, vamos! ¡Hala!

Bueno, yo les dejo, voy a lavar los platos.

¿Qué es lo que tenías que decirme, Sally?

Es algo maravilloso.

Te ruega que propongas un pacto a todos los ganaderos,

establecer una tregua y llevarla a los tribunales.

Puedes decirles que los colonos no sembrarán

y que quitarán el alambre de espino,

si la ley así lo decide.

¿No es magnífico?

Si fuese sincero, sí.

Pues claro que lo es.

Es un hombre de palabra.

Entonces ¿por qué te ha enviado, por qué no ha venido él?

Fui yo misma quien se lo pidió.

No me crees.

Buenas tardes, señor Coleman.

(Música de tensión)

¿Por qué no lo mandamos al diablo? -Claro.

Un momento, amigos.

Escuchadme.

Sí, señor Brownsberg.

Si me echáis una mano,

olvidaré que me habéis fallado de nuevo.

Eres demasiado bueno, amigo.

Es que nos vamos al sur.

Una prima de Buck se ha puesto enferma de repente.

Tendrás que hacerlo tú, Carver.

De acuerdo.

¡Jía! ¡Jía!

¿Eres tú, Sally?

Somos tus viejos socios.

¿Desilusionado, Jim?

Me habéis confundido con mi hermano,

mi nombre es Trevor.

No lo pongas difícil.

Solo Jim Norton dispara como tú lo has hecho.

Solo queremos lo que es nuestro.

¿Verdad, Sam? -Claro.

Nuestra parte, más los intereses por el tiempo transcurrido.

No sé de qué estáis hablando.

Se acabó ya el cuento, Jim,

ahora tendrás que darnos todo.

¿Dónde escondiste el dinero?

Habla o te haremos pedazos.

Os repito que yo soy Trevor Norton.

(GRITA)

(Música dramática)

(Música de tensión)

No está el dinero. Aquí arriba no hay nada.

¡Habla!

Si lo que queréis es asesinarme, porque soy hermano de Jim,

no es necesaria toda esta comedia.

Si fuese Jim no hubiese aguantado tanto.

(Relincho)

Vámonos deprisa.

Me llevo este rifle. Vamos.

Venga. ¡Jía!

¡So!

¿Espero, señorita? No, gracias.

Tío...

¿Han sido los ganaderos?

Fueron dos bandidos.

Me atacaron por sorpresa.

¿Sam y Burke?

¿Cómo lo sabes?

Tío, debes decirme la verdad.

¿Quiere un poco más, sheriff?

¿No le gusta mi comida?

Bah, tampoco a mí me gusta.

¿Pero me ha oído quejarme?

Sheriff, el juez quiere hablarle.

Tiene grandes noticias.

No te muevas de aquí, Smitty.

Y mantén los ojos bien abiertos.

Demonio, ni siquiera lo dejan a uno tomar un bocado tranquilo.

Bueno, ahora ya lo sabes todo sobre tu padre.

Yo estaba dispuesto a no habértelo dicho nunca, Sally.

Si no hubiera sido por esos dos canallas.

Un bandido...

Cuando supo que ibas a salir del colegio,

quiso devolver todo el dinero.

Y eso fue, precisamente, lo que le costó la vida.

Te engañó, tío.

Si no esos bandidos no hubiesen venido a buscarle.

Pero ellos ignoraban la decisión que había tomado.

Pobre tío.

Os parecéis,

pero tú eres bueno y honrado.

A pesar de todo eso, tú no debes odiarle.

Por su culpa te han herido.

Y el sheriff me ha tratado como a una enemiga.

Sally, no te preocupes.

Ya verás como todo terminará arreglándose.

¿Y quién os dice que todavía quiero que trabajéis para mí?

Este Winchester, Brownsberg.

Ya se terminó todo para nosotros, Amos.

El juez general está llegando. Cálmate, Buckely.

Hemos hecho el juego a los colonos como a criaturas.

Y si se celebra el juicio,

el alambre espinoso nos llegará hasta el cuello.

Como ha sucedido en Kansas y en Nebraska.

Supón por el contrario que Norton mata al juez

que estamos esperando.

Sí, pero ¿y el sheriff?

El sheriff no hará nada.

Carver me ha traído las pruebas de lo que sospechaba.

Así es.

Seremos nosotros, profundamente indignados,

los que haremos justicia.

Bien pensado, Amos.

Así todos creerán que hemos vengado en la persona de Norton,

al asesino del juez.

Actuaremos cuando los colonos estén en el pueblo

esperando la llegada del juez.

Ahorcaremos a Norton y quemaremos su casa.

Tú, Buckely, te encargarás de reunir a los hombres.

¿Y nosotros qué hacemos?

Vosotros dos mucho cuidado.

Si falláis también esta vez,

en lugar de mil dólares,

os meteré mil cartuchos en el cuerpo.

Y ya pensaremos en la forma de arreglar las cuentas al sheriff.

¿Quiénes son los mejores tiradores entre nuestros muchachos?

Wagner y Carach.

¿Por qué?

Bien. Que provoquen al sheriff.

Si le vencen, mucho mejor para nosotros.

¿Y si vence el sheriff?

Nos desharemos de él de todas formas.

Si como yo pienso es Regan, El Verdugo,

dejará su tarjeta de visita.

(Música de tensión)

Tengo prisa.

No he oído bien.

Estoy medio sordo desde que me gastó aquella broma.

Es un sheriff demasiado rápido con el revólver.

¿Por qué no lo demuestra ahora?

Claro que... a lo mejor no es un sheriff.

Puede ser un pistolero o un verdugo.

Enseguida lo veremos.

(GRITAN)

(Gritos)

-¡Asesino! -¡Asesino!

(Música de tensión)

Te has traicionado, Regan.

Este es tu fin.

Cuidado con lo que hace, Brownsberg.

Esos han intentado matarme.

Han intentado matar al sheriff de Mile City.

Tú no has sido sheriff nunca,

solo un pistolero a sueldo.

Y aquí, en Montana, ahorcamos a los cazadores de hombres como tú.

¿A qué esperáis?

(Gritos)

¡A la horca!

(Música dramática)

-¡Arriba con él!

(Gritos)

-¡Arriba!

-¡Fuera!

Qué lástima perderse el espectáculo. -Sí, una pena.

(Gritos)

(Disparo)

¡Canallas!

Estos canallas no contaban conmigo.

Pero aquí estoy yo, sheriff, aquí estoy yo.

¡Esto es un linchamiento, Brownsberg!

¡Un linchamiento de un sheriff!

¿Qué quiere decir con eso, juez?

Ese no es el sheriff Coleman, es un cazador de hombres.

La ejecución es normal.

Esta mañana he recibido una carta de Denver.

Regan era un agente de la compañía minera,

antes de convertirse en el sheriff de Mile City.

Esta es la única verdad.

¿Qué pretende decir?

Según la ley,

en Montana el juez y el alcalde están facultados

para nombrar a un nuevo sheriff.

Y no importa como se llame,

desde el momento en que demuestra que es un buen sheriff.

Vámonos. Un momento, Brownsberg.

Esto no ha terminado aún.

Me debe una explicación y va a dármela a la cárcel.

Le detengo por provocar un linchamiento.

Largo. ¡Largo de aquí!

(Savina BSO "Alambradas violencia")

(Disparo)

-¡Jía! -¡Jía!

¡Jía!

(Música dramática)

El juez.

¡Ja!

Según parece el que lo mató tenía prisa y se le olvidó recoger esto.

¿Cómo es posible?

¿Qué está pensando, sheriff?

Lo va a meter en un apuro, juez.

Este rifle pertenece a uno de sus futuros parientes.

Está claro, los colonos se han vuelto atrás.

Esto prueba que tenían miedo a lo que decidiera el juez.

Tenemos que hacer justicia, y la haremos a nuestro modo.

¡Hay que ahorcar a Norton!

Soy yo quien representa la ley,

y aún no lo he condenado.

Regan,

este arma puede ser una prueba contra Norton,

habrá que detenerlo.

(Música de tensión)

Lo traeré, juez.

Pero no estén demasiado seguros

de que sea él quien termine con una soga al cuello.

(Música de tensión)

Carver, busca a Sam y a Buck.

No hay tiempo que perder.

¡Sally!

Tenemos que irnos.

¿No me has oído?

¿Pero qué pasa? ¿Por qué tenemos que huir?

Me han tendido una trampa.

Me ahorcarán si no logramos escapar.

Ray lo impedirá.

Es el sheriff y tendrá que arrestarme.

Han hecho las cosas bien, no puedo probar nada.

(Savina BSO "Alambradas violencia")

¡Norton!

No se vaya. Huyendo se acusaría.

Mi nombre en el Winchester es bastante acusación.

Ven, Sally.

Sé que no ha sido usted.

¿Dónde perdió el rifle?

Pregúnteselo a Sam y a Buck, ellos le dirán quien me lo robó.

No tiene nada que temer, haga lo que le digo.

¿Cree que me he vuelto loco?

Quieto.

Debo irme.

Lo siento, pero tengo prisa.

Un paso más y disparo.

Debe confiar en mí.

No, por favor, no.

Será mucho mejor para usted.

No sé si hago bien,

pero lo haré por ella.

(Disparos)

(GRITA)

¡Vámonos!

¡Jía! ¡Jía!

Son los hombres de Brownsberg.

-¡El sheriff, ahí viene!

(Música de tensión)

¡Jía!

Smitty. Smitty. ¿Qué ha pasado?

Lo siento, sheriff,

pero traté de detenerlos.

Iremos a buscar al doctor.

Ahí fuera está mi caballo.

Es inútil...

A donde voy a ir...

no hace falta que me lleve nadie.

Siento dejarle.

Es usted el sheriff más...

formidable...

(Música dramática)

Hay que detener a Amos y los suyos.

Debemos salvar las haciendas.

Es un suicidio, sheriff.

Espera que Graham y los colonos lleguen al pueblo.

No hay tiempo que perder.

Reúna a toda la gente que pueda y después síganme.

(Savina BSO "Alambradas violencia")

Son demasiados, Regan. Espere.

Voy con usted.

Lo hago por mi hija.

Había conseguido engañarnos a todos.

¿Por qué me dice ahora la verdad?

Ahora es usted un amigo.

Un verdugo y un bandido.

Bonita pareja para imponer la ley en Mile City.

(GRITA)

¡Acabemos con esos andrajosos de una vez!

¡Como sea!

¡Adelante! ¡Adelante!

(Gritos)

-¡Jía! -¡Jía!

-¡Jía!

(Música dramática)

(Continúa la música)

(Gritos)

-¡Jía!

(Disparo)

(Gritos)

-¡Jía!

(Gritos)

(Continúa la música)

(Gritos)

(Disparos)

(Gritos)

¡Bien, muchachos, podemos irnos ya! ¡Vamos!

¡Jía!

(Música de tensión)

(Gritos)

(Disparo)

¡Hijo!

¡Asesinos! Asesinos...

(Gritos)

Adelante, a la hacienda de Norton. ¡Jía!

¡Adelante! -¡Jía!

-¡Jía!

(Música de tensión)

¿Por dónde cree que vendrán, Norton?

Este lado está descubierto.

Seguramente vendrán por allí.

Ya estoy preparado.

¡Cuidado! -¡Atrás!

-¡Eh, cuidado!

(Disparos)

(GRITA)

(Relinchos)

(Gritos)

¡Jía! ¡Jía! -¡Jía!

-¡Jía!

(Disparos)

(Savina BSO "Alambradas violencia")

¡Jía! -¡Jía!

Ahí están.

Adelante, quemadlo todo.

(Gritos)

¡Encargaos de la chica!

(Gritos)

(GRITA)

(Disparos)

(GRITA)

(Disparos)

(GRITA)

(Disparos)

(GRITA)

(Disparos)

(GRITA)

(Disparos)

Hola, jovencita.

Di a esos de ahí fuera que se entreguen.

¡Anda!

Vamos.

(Disparos)

(Música dramática)

¡Tío Trevor! ¡Socorro!

(Disparos)

¡Socorro!

(Disparos)

¡Tío Trevor!

Vaya, yo le cubriré la espalda.

De acuerdo.

(Música de tensión)

¡No!

Llévatela, Buck.

(Disparos)

¡Sam, Buck!

¡Soy Jim Norton!

¿Lo ves, Sam? Es él.

¿No me buscabais? ¡Aquí me tenéis!

¡Bajad!

(GRITA)

(Música dramática)

¡No!

¡Padre!

(Disparos)

¡Carver, Buckely, allí están!

Norton ha caído, solo queda el sheriff, vamos.

(Disparo)

Vamos.

(Disparos)

¡Regan!

(Música dramática)

¡Traed ramas, pronto, hay que hacerlo salir como sea!

Tú, acompáñale.

Ya no me quedan más que tres balas.

¿Y qué haremos ahora? Esperar a que suban.

¡Cuidado!

(GRITA)

¡Maldito!

¿Has traído dinamita? Sí.

Dámela.

¡Escúcheme bien, sheriff!

¡Voy a contar hasta tres!

¡Si para entonces no han salida, les haré saltar en pedazos!

Nos matarán de todas formas.

Canalla.

¡Tú lo has querido, Regan!

¡Uno!

¡Dos!

¡Tres!

Carver... Carver...

Buckely...

Su tío fue un gran hombre.

Murió para que la paz reinara en Montana.

24 de marzo de 1877,

a partir de este día,

imperará en este estado la Ley de División de Terrenos.

"Cualquier persona que entre legalmente

en posesión de un terreno,

tendrá derecho a acotarlo,

con alambre de espino si así lo desea.

Por su parte,

los ganaderos cuando justifiquen que sus animales

solo puedan ser trasladados

a través de tierras de propiedad de agricultores,

tendrán derecho a utilizarlo para el traslado de dicho ganado".

(Savina BSO "Alambres violencia")

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