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TÍO FRANK
Betty, ¡quítate del medio!
"Luego le puso las dos manos en el trasero y la levantó.
-"Ella dio un salto". -¿Como un conejo?
Hola.
EL PADRINO - MARIO PUZO
¿Qué quieres, Betty?
¿Están leyendo la parte de Lucy y Sonny en la boda?
-Es muy obscena. -No.
A mamá y papá no les gustaría que leyeras esto. Eres muy joven.
Mi parte favorita es:
"Su mano rodeó un enorme músculo pulsante de sangre".
No es un músculo.
Janis, tu hermanita es muy rara.
Betty, ven y ayúdame con estos guisantes.
¿Escuchan a esos tontos?
¿Qué tal si pico un poco de apio? Podrías usarlo en el estofado.
El estofado está listo, Butch.
Puedes echar la grasa del tocino en esa lata de ahí.
¿Esa sartén es muy pesada?
Tengo bursitis en el brazo.
-¿En serio? -Yo lo hago, tía Butch.
No vayas a lastimarte el brazo sano.
Gracias, Neva, cariño.
¿Qué te pasó en el otro brazo?
¿No lo recuerdas, cariño? Me resbalé hace dos Navidades.
Me fracturé el metacarpo de la mano derecha.
-Lo recuerdo. -Se hinchó como un globo.
Saquen a esos niños de aquí.
No quiero que se quemen con el horno.
Bullet, Mae Ray, escuchen a Mama. Vamos, afuera.
-Betty, lleva a los niños afuera. -Vamos. Salgamos.
¿Qué demonios le pasa a ese niño?
En serio, Bullet, te dormiré de un cachetazo.
¿De qué me perdí?
Si saben lo que les conviene, no entren ahí por un rato.
Qué asco, papá.
Suficiente. Maldición.
Muévanse, no me dejan ver el juego.
Bullet, Mae Ray, largo.
Vamos afuera.
¡Largo!
Bullet, Mae Ray, largo.
¡Lárguense de aquí!
¡Demonios!
Los trozaré con mi serrucho.
Cielo santo.
¡Bullet! ¡Mae Ray!
Me ponía contenta cuando mi tío Frank venía en una de sus pocas visitas.
Siéntate.
Nadie más en mi familia parecía interesarse por mí.
¿Alguna vez leíste Madame Bovary?
Pero el tío Frank era diferente.
Era profesor universitario y vivía en la ciudad de Nueva York.
Usaba loción.
Siempre tenías las uñas prolijas.
Y usaba una cadena de oro debajo de la camisa.
Podía escucharlo hablar todo el día.
Bueno, se supone que...
Era el único adulto que me miraba a los ojos.
Me gusta...
Le interesaba lo que yo decía.
Me gusta hacerlo reír.
Y en el verano de 1969, cuando yo tenía 14 años,
eso era estimulante.
Abriré este de aquí. Prepárense, aquí voy.
Gracias, Marcia.
Los calcetines siempre son útiles.
Son de parte mía y de Tee Dub.
Feliz cumpleaños, Papá Mac. Si puedo llamarte así.
Si vas a ser miembro de esta familia, será mejor que lo hagas.
-¡Abre otro! -¡Bullet! ¡Ya basta, maldición!
Eso. Así se controla a un niño revoltoso.
Gracias.
Ese tiene una envoltura muy linda, debe ser de Frank.
Seguro.
¿Qué es?
¡Es un lustrador de zapatos eléctrico!
¿Crees que estoy muy viejo para lustrar mis zapatos?
¿Que necesito una maldita máquina?
Claro que no. No.
Es... Yo tengo una.
Es más rápido y más fácil.
¡Siguiente!
Pues yo aprecio tu regalo, Frank.
Ya que yo soy la que lustra los zapatos de tu padre.
Gracias, cariño.
Aquí tienes, papá.
-Es de parte mía y de Kitty. -Mira eso.
Es un destornillador pequeñito.
Es para reparar lentes
para cuando se sale un tornillo del marco o lo que sea.
Lo usaré mucho. Siempre reparo mis lentes.
Gracias, Mike, Kitty.
Y Janis.
-Y Betty y Bullet. -Sí.
¡Feliz cumpleaños, Papá Mac!
Nunca supe por qué Papá Mac era tan malo con el tío Frank
o por qué nadie decía nada al respecto.
-Muy bien. -¿Puedo ir al baño?
Sí, si prometes lavarte las manos.
Podría entenderlo si el tío Frank fuera egoísta, grosero, o presumido, pero no.
Él era inteligente, divertido y considerado.
La clase de persona que yo quería ser.
Pero Papá Mac siempre lo molestaba y despreciaba en frente de todos.
El tío Frank ocultaba bien lo mucho que le molestaba.
Pero yo me daba cuenta.
Tío Frank, ¿cómo es vivir en la ciudad de Nueva York?
Me encanta.
Cuando sales de un pueblo como Creekville,
no solo ves lo pequeño que era tu mundo,
también ves lo grande que puede ser.
De formas que no hubieras creído posibles.
¿Puedo visitarte algún día?
Sí, claro.
Si tus padres te dan permiso.
Claro que no lo harán.
No me dejan ir ni al campamento de porristas.
Papá dijo que ninguna hija suya andará por ahí brincando
semidesnuda frente a todo el pueblo.
Que seguro terminaría violada y que lo merecería.
¿Él dijo eso?
Mamá dice que es por la cerveza.
¿Qué tal tus calificaciones, Betty?
Solo dieces.
-¿Solo dieces? ¿Ningún nueve? -No.
Bien. Sigue así.
Si te va bien en tus exámenes,
podrías conseguir una beca para donde quieras.
Seguro iré a la estatal como mis compañeros.
Vamos.
¿Vas a ser la persona que tú decidas ser
o vas a ser la persona que los demás te dicen que eres?
Es tu decisión.
Tuya.
Me gustaría no llamarme Betty.
Es un nombre de señora, y solo tengo 14 años.
Entonces, cámbialo.
No puedo cambiarme el nombre.
Puedes hacer lo que quieras.
¿Qué tal Liz?
¿No?
¿Liza?
¿Betsy?
¿Quizá Beth?
Sí, me gusta Beth.
Y hay tantas cosas que Beth puede lograr además de ser porrista.
-Mi prima Marcia es porrista. -Sí, lo es.
Y por favor, no hagas lo que hizo la tonta de Marcia.
Se embarazó y ahora tiene que casarse con ese imbécil.
¿Marcia está embarazada?
Si alguna vez necesitas que finja ser tu padre
para poder conseguir anticonceptivos, lo haré con gusto.
Mírame.
Y si quedas embarazada,
me llamas a mí antes de hablar con alguien de esta familia.
Lo prometo.
De acuerdo.
¿Quieres que te deje Madame Bovary?
Me encantaría.
Gracias.
CUATRO AÑOS DESPUÉS
Atención, ingresantes.
Los estudiantes embajadores los llevarán a recorrer el campus de la NYU.
Bledsoe, nombre, Beth.
Elizabeth. Lo siento.
Gracias.
Eso estuvo delicioso, ¿no?
Charlotte, ¿qué era esa ensalada?
Se llama tabule.
Nunca pensé en poner arroz en una ensalada.
No, eso es bulgur.
¿Qué es vulgar?
Bulgur.
Está hecho de trigo.
Fue interesante.
Eso huele delicioso.
¿Qué es?
Es carne.
Es cordero.
Es sfiha.
-¿Eso? -¿Sfiha?
Sí, es parecido al pastel de carne.
Es muy buena cocinera.
Trabajó todo el día.
Como esclava.
Y tú eres muy buen novio.
Charlotte, es un placer conocerte.
Debo decir que nadie en la familia de Frank
-había oído nada de ti. -Lo sé.
Qué loco, ¿no?
En especial porque hace casi cinco años que estamos juntos.
Cierra la boca.
Sí, Charlotte, cierra la boca.
Apuesto a que es por el judaísmo.
¿Qué judaísmo?
Frank seguro creyó que todos ustedes desaprobarían
que viviera en pecado con una sucia judía.
Cariño, ¿recuerdas lo que acordamos?
Nada de política.
Nada de religión.
-Así es. -Claro, sí. Lo siento mucho.
Es que soy una perra.
Así es cómo me llama Mike.
Creo que nos llevaremos muy bien.
Yo solo me alegro de que no seas negra.
Muy bien, no olvidemos por qué estamos todos aquí.
Por la Srta. Elizabeth Bledsoe,
alumna de primer año de la Universidad de Nueva York, clase 1976.
El bicentenario de EE. UU..
Este es solo el comienzo, Beth.
Mazel Tov.
Mazel top.
-Felicitaciones. -Felicitaciones.
Que lo disfrutes.
¿Te molesta si me siento?
No, claro que no.
Soy Bruce.
Hola, soy Beth.
¿De dónde eres, Beth?
De Carolina del Sur.
¿Charleston?
No, un pequeño pueblo que seguro jamás oíste nombrar.
¿A ver?
-Creekville. -Nunca lo oí nombrar.
Yo soy de Bismarck, Dakota del Norte, pero digo que soy de Greenwich.
Decidí que voy a ser quien quiero ser
y no dejaré que los demás determinen quien soy.
Ni los demás ni los hechos.
¿Escritor favorito?
No puedo escoger uno.
Muy bien. ¿Escritores favoritos?
Carson McCullers, Eudora Welty,
Harper Lee, Jane Austen, claro.
-Charlotte Brontë. -Ningún hombre.
Mark Twain. ¿Tú?
Shakespeare.
Dickens, Mark Twain,
Ken Kesey, William Styron, Truman Capote.
Ninguna mujer.
Grace Metalious. Jacqueline Susann.
Claro.
De hecho, quiero tomar una clase sobre autoras del siglo XIX.
Creo que el profesor se llama Bledsoe.
-Es increíble. -¿Frank Bledsoe?
Es mi tío.
-¿En serio? -Sí.
¿Podrías presentármelo?
Digo, en algún momento.
Creo que pasaremos mucho tiempo juntos.
Eso espero.
¿Estás bien?
Sí, es solo que...
Yo nunca...
-Pero quiero. Es que... -No.
No, deberíamos esperar.
No, está...
-Está bien. -No.
No quiero arruinar las cosas
por ir muy rápido.
Me gustas mucho.
Pero podemos seguir besándonos.
Está bien.
FRANK BLEDSOE - PROFESOR ADJUNTO
Adelante.
Ya los atiendo.
Y... Sí.
-Beth. -Hola.
Quería llamarte. He tenido mucho trabajo.
¿Cómo estás?
¿Te estas acostumbrando a la universidad?
-¿A Nueva York? -Me encanta.
Él es mi novio, Bruce.
Bueno.
Es un placer conocerlo. Oí maravillas sobre su clase.
Encantado de conocerte.
Por desgracia, vinieron en un mal momento.
Tengo que redactar un examen y hacer las copias antes de las 3:00.
Está bien.
Pero te llamaré. Lo prometo.
Claro.
Debí llamarlo antes.
Oye, Frank.
-¿A qué hora es tu fiesta esta noche? -A las 8:00.
-¿Llevo a alguien? -No.
-Claro. -Está bien.
Nos vemos ahí.
No.
¿Hola?
-¿Quiénes son? -Hola.
Hola.
Soy Beth Bledsoe, la sobrina de Frank.
¿La sobrina de Frank?
Dios mío, Beth.
Hola.
Encantado de conocerte. Dios mío.
Me llamo Wally. ¿Cómo estás?
Hace mucho que quería conocerte.
Hola, soy Bruce.
Dios mío.
No sé por qué no me dijo que vendrías.
Porque no lo sabe.
¿No lo sabe?
Creí que quería darme una sorpresa.
Esto será emocionante.
Estoy emocionado. Pasen, por favor.
Cierra la puerta.
Oye, no fumes aquí. Es Ilegal.
-No quiero ir a la cárcel. -¿Por? Es una fiesta.
Cállate.
¿Cómo conoces al tío Frank?
Vivo con él. ¿Por qué?
Creí que vivía con Charlotte.
Sí, así es. Vivimos los tres juntos
porque es un apartamento grande y el alquiler es muy costoso.
Esto es lo que haremos, yo iré a buscarlo,
y tú te quedarás aquí.
No te muevas.
En serio, Beth. No te muevas.
-De acuerdo. -¿De acuerdo? Esa sonrisa.
Iré a buscar alcohol.
¿Qué quieres?
Sorpréndeme.
Oye, Frank.
¿En serio?
¿Esto es lo que haces? ¿Tener sexo en casas ajenas?
Esto no es sexo.
De acuerdo.
La sobrina de Frank está aquí.
Quizá debas ser la novia perra otra vez.
No puedo creer que sigas enojado porque conocí a la familia de Frank.
Nunca más te lleves el crédito por mi comida, Charlotte.
Lo digo en serio.
De acuerdo, sigan.
Lo siento. Yo solo...
¿Quieres un trago?
Claro. Un martini.
-¿Gin o vodka? -Vodka.
-¿Aceituna? -Claro, ¿por qué no?
Me encanta tu cabello.
Gracias, a mí el tuyo.
-Que lo disfrutes. -Gracias.
Al diablo con Agnew. Es Nixon quien tiene que irse.
Es despreciable.
Encontrará la forma de seguir en el poder.
No lo sé, Bernard.
Tengo más fe en el sistema que tú.
Claro, si yo no le tengo fe en absoluto.
¿Tú eres...?
Bruce.
-Bruce. -Hola.
Hola.
Bernard.
-¿Qué haces...? -Vine con Beth.
-¿Beth está aquí? -Descuida, Frank.
Somos más modernos de lo que crees.
Creo que iré por otro trago.
Beth es una buena chica.
Sí, es muy buena chica.
No sé por qué cree que soy su novio.
No hemos tenido sexo.
No creo que lo hagamos.
No es mi tipo.
¿En serio crees que arriesgaré mi trabajo,
mi relación y toda mi vida
para tener sexo contigo?
Nadie tiene que saberlo.
¿Crees que nunca tuve sexo con un joven hermoso, Bruce?
Yo solía ser un joven hermoso.
Todavía lo eres.
Vamos. Basta.
Mis mamadas son poéticas.
¿Cómo?
¿Cómo puede ser poética una mamada?
¿Tiene rima? ¿Tiene métrica?
¿Emplea cualidades estéticas además de,
o en lugar de su contenido nocional y semántico?
Reprobaste.
No acostumbras no conseguir lo que quieres,
¿verdad, Bruce?
¿En serio?
En serio. Vete de aquí.
Vamos. Vete de aquí. ¡Vamos!
-¿Dónde estabas? -Ya bebiste suficiente.
No, es martini.
Escucha, Beth, debo irme. Tu tío se volvió loco.
-Creo que está drogado. -¿Marihuana?
Dios sabe qué te va a decir. Llámame.
-Está bien, Beth. -¿Qué le dijiste a Bruce?
Vayamos por un café.
No, no en la alfombra. Vamos.
Eso es. Sí.
Te sentirás mucho mejor después. Créeme.
Oye, Frank. Te busqué por todas partes
para advertirte que estaba aquí.
Beth.
-Está bien. -¿Qué pasó?
Pobrecita.
¿Dónde estabas?
-En la escalera de incendios. -¿Con quién?
-Bernard. -¿El marihuanero?
No frente a ella.
Descuida, no recordará nada. Ten.
¿Fumaste marihuana?
Sí. Es una fiesta.
Sí, y estás sobrio.
Y la marihuana no es alcohol.
No, pero es ilegal.
Y la fumaste afuera, donde todos pueden olerla.
¿Se te insinuó?
Es muy reprimido para hacer algo así.
Pero su novio lo hizo.
¿Ese enano? No me gustó desde el primer momento.
Bruce dijo que te volviste loco. ¿Por qué lo hiciste?
Beth, ¿sabes qué...?
De acuerdo, ¿sabes lo que significa ser gay?
Bueno...
Soy gay.
Y también Wally.
Vivimos juntos desde hace 10 años.
Y la razón por la que me enojé
es que Bruce intentó seducirme tontamente,
y parecía decidido a no aceptar un no.
Así que espero que no te hayas encariñado mucho con él,
porque parece que es un poco...
-Gay. -No vale la pena.
No, vamos.
No tienes que pensar en nada de eso ahora.
Solo duérmete en el cuarto de huéspedes.
Limpiaré esto luego.
Descuida. Yo lo haré.
Le dijiste a Beth que eras gay.
Lo sé.
No me lo esperaba.
Me provocó una erección.
Tampoco me esperaba eso.
Hay café en la mesa, dos aspirinas y un vaso de agua.
Deberías beberlo.
Por favor, dime que comes tocino.
Bien, porque Wally odia hasta el olor.
Pero yo soy un buen chico sureño, llevo el tocino en la sangre.
¿Cambió tu opinión sobre mí?
No creo.
Nunca había conocido a alguien gay.
Claro que sí.
Solo que no lo sabías.
El director del coro de la iglesia.
¿El Sr. Dickerson?
-Pero es tan... -¿Qué?
Religioso.
Beth...
Te agradecería que no le dijeras a nadie de la familia sobre mí.
Claro. Seguro.
Somos de mundos muy distintos ahora, realmente no...
¿Cambiaría nada?
De todas formas, no los ves.
Hola, Beth. ¿Cómo te sientes?
¿Cuándo fue la última vez que viste a tu familia?
Creo que en agosto del año pasado.
Buenos días, Barbara Stanwyck.
Voy al menos cada dos años, lo sabes.
Les muestra fotos de su esposa falsa,
también interpretada por Charlotte.
-¿Quieres huevos? -Sí, por favor.
Si les dijera que estoy con un hombre, sería humillante para ellos.
¿Y crees que sería distinto con la mía?
En este país no les importa el honor.
Me gustaría creer que a mi familia no le importaría, pero no.
Creo que tu familia
-tarde o temprano lo aceptaría. -Ten.
-No conoces a mi familia. -Gracias.
No, pero tú provienes de ellos, ¿qué tan malos pueden ser?
¿Qué tal esto?
¿Qué tal si tú le dices a tu familia y luego yo le digo a la mía?
¿Es broma? ¿En Arabia Saudita?
Me decapitarían.
El tocino huele a muerte.
-Muerte deliciosa. -Y esta música.
Vamos, Wally.
¿Por favor?
No.
No.
¿Qué haces?
Es tu teléfono.
Ahora...
¿Conociste a Barbara Stanwyck?
-Hola. -¿No es linda?
-Hola, mamá. -Es lo más lindo del mundo.
Frank, papá murió.
¿Qué?
¿Cómo?
Un infarto. De repente.
Bueno.
Mamá...
-Llegó tu hermana, ¿puedes esperar? -Estoy bien.
Espera.
¿A qué hora aterriza en Greenville?
-Está bien, mamá. Lo prometo. -¿El último vuelo del día?
-Yo también te quiero. Adiós. -Eastern 235.
De acuerdo.
No quiere que vaya en avión.
Le da miedo. Se pone nerviosa.
Ella no es la que volará.
Le prometí que tomaría el tren.
Pueden ir en el auto.
¿Me espera un momento?
Es más rápido, y podrán conocerse mejor.
Me encantaría.
Sí.
¿En serio estás pensando en no ir?
Frank, no le rompas el corazón a tu madre.
-Tienes que ir. -No te metas, por favor.
No puedes esconderte toda la vida.
¿Por favor, tío Frank?
Diablos.
Lo siento, hubo un cambio de planes.
Podemos turnarnos para conducir.
No, Wally, no vendrás.
Me estás alejando de nuevo.
-Cuando más me necesitas. -Yo no fui al funeral de tu padre.
No, no quise que fueras.
Sí, y yo respeté tus deseos y no insistí para que me dejaras.
-No es lo mismo. -Una pregunta.
¿Eres tonto?
Claro. Mira con quién estoy.
Me necesitas para esto.
Sabes que sí.
Wally, aprecio que quieras estar ahí para mí. En serio.
Pero sinceramente,
será mucho más difícil si vienes.
De acuerdo.
Gracias.
Voy a lavar los platos.
Es muy raro.
Nunca volveré a ver a Papá Mac.
¿Es la primera persona que conoces que muere?
Un chico de la escuela murió en un accidente de auto.
Pero no lo conocía.
Chicos que nunca habían hablado con él
comenzaron a actuar como si hubieran sido mejores amigos
para llorar y que la gente sintiera pena por ellos.
La gente es tonta.
-Lo sé, ¿no? -Sí.
¿Qué hace Wally?
Es ingeniero aeronáutico.
¿Dónde se conocieron?
En el metro.
Yo leía Los siete pilares de la sabiduría, de T.E. Lawrence.
Él me preguntó por qué.
Le dije que había visto Lawrence de Arabia,
y él dijo: "Yo soy de Arabia".
Y...
No sé, nos pusimos a hablar.
De acuerdo.
Me salvó la vida.
¿Y tú?
¿Tienes novio?
Además del idiota de Bruce.
No, sigo siendo virgen.
No porque quiera.
Ninguno de los chicos que he conocido vale la pena.
Casi lo hago con Bruce, pero dijo...
¿Qué dijo? ¿Que era muy pronto?
¿Que no quería arruinar la amistad?
¿Algo así?
¿Crees que es porque es gay?
Creo que el 99 % de los chicos heterosexuales lo hubieran hecho.
Creí que era mi culpa.
Los chicos como Bruce siempre te hacen creer que es tu culpa.
Qué idiota.
Eso es decir poco.
Es un imbécil.
Puedes llamarlo imbécil, ¿no?
-Qué imbécil. -Eso es.
-Qué maldito imbécil. -Eso es.
"Vea la tetera más grande del mundo".
O "La bañera al aire libre de George Washington".
¿Qué es el Hoyo Misterioso?
¿Qué?
"Vea el increíble Hoyo Misterioso".
No creo que debamos ir.
¿Siempre supiste que eras gay?
Siempre supe que era diferente.
Desde el primer momento.
Pero lo supe con certeza cuando llegué a la pubertad.
Tienes que entender que no se hablaba de eso entonces
como se habla ahora.
No creí que hubiera nadie más como yo.
Vaya, yo me siento así.
¿Y a ti?
¿Alguna vez te gustó una chica?
¿Qué?
No... En realidad, no.
Una vez, practiqué besar
con Becky Eller en una pijamada,
pero imaginando que era un chico.
¿Y cómo fue?
Vergonzoso.
¿Cuándo fue la primera vez que...?
Tenía 16 años.
¿Con quién fue?
Un chico de la escuela. ¿Señorita? ¿Nos trae la cuenta?
Vamos, Sam.
Sam.
En un cementerio de Parkesburg, hay una estatua que llora.
¿Qué?
Parece que concede deseos.
¿Qué pasa?
Quédate aquí.
¿Hola?
¿Wally?
Hola.
¿Qué diablos haces aquí, Wally? Casi me matas del susto.
Olvidaste tu rasuradora y tu corbata favorita.
¿Alquilaste un auto solo para traerme eso?
¿No es elegante?
-Mira, es convertible. -Dijiste que te quedarías en casa.
Admite que te alegra que esté aquí.
-Dios. -Vamos.
Y no actúes como si la muerte de tu padre no importara.
-Claro que importa, Wally. -Podría terminar siendo bueno.
-Necesitas ser parte de tu familia. -No quiero.
-Mientes, y lo sabes. -¿Wally?
Vuelve al auto.
No le hables así. No es tu hija. Beth, quédate.
Quédate.
Mira, solo quiero ayudarte cuando lo necesites.
Y sé que lo necesitarás.
Tú estuviste cuando te necesité.
No puedes conocerlos, Wally. No puedes.
De acuerdo, no lo haré.
No puedes ir al funeral.
Pero tú puedes venir a verme. Cuando lo necesites.
Dos habitaciones por $14 cada una.
No creo que necesitemos dos.
Si tiene un catre, podemos acomodarnos en una.
¿Qué relación tienen?
La relación entre ustedes dos y la jovencita de allí.
Es mi sobrina.
Soy su sobrino.
Me temo que necesito que la joven se quede en otra habitación.
Sí, tiene sentido.
De acuerdo. Sí.
Solía imaginar diferentes muertes para mi padre.
Por las cuales sentía mucha culpa, claro.
Blancos protestantes. Aman la culpa.
No es cierto. La odio.
Sabes que no tienes por qué sentirte culpable.
Lo sé, en teoría.
Solo asegúrate de no enterrar todo adentro
y explotar luego.
Conmigo, seguramente.
Pareces salido de una película bíblica de los años 50.
¿Sí? ¿En serio?
Bendito seas, Samuel.
Aquí está. David.
Es él.
Oye, Beth.
¿Quieres venir conmigo?
¿No te molesta?
Claro que no. ¿Por qué me molestaría?
De acuerdo.
Está de mal humor hoy.
Adiós.
Entonces, Beth,
respóndeme una pregunta.
¿Por qué tu tío es tan extraño?
-¿Qué tiene de extraño? -¿Que qué tiene de extraño?
Es el hombre más extraño que conozco.
A mí me parece muy normal.
¿En serio?
Es muy estoico, Beth, como una mula.
Hay un velo entre él y el resto del mundo.
¿Entiendes lo que digo?
En realidad, no. No lo conozco tan bien.
-Pero siempre me agradó. -Cielos.
Eres igual a él.
Debe ser hereditario.
Son tan amables todo el tiempo.
¿No se cansan de ser amables todo el tiempo?
Sé que el padre de Frank es el diablo y que su madre es una santa.
Parece que su hermana sabe de mí.
¿Lo sabe?
Es mi tía Neva. Es muy agradable.
Beth, no me interesa lo agradable.
Lo agradable siempre esconde algo.
Eso que esconde es lo que me interesa.
¿Y su hermano? ¿Cómo es?
Su hermano es mi papá.
Y no es muy amable a veces.
-¿Cómo? -Dice cosas crueles.
¿Como qué?
Como que soy una pequeña sabelotodo
y que a los hombres no les gustan las sabelotodo.
Sí. En eso tiene razón.
No les gustan.
Creo que me agradará tu padre.
En serio.
¿Y tu familia qué tal?
-Son muy agradables. -Claro.
Están locos.
Mi madre es muy respondona, y a mi padre no le gustaba eso.
Pero es muy amorosa.
Es mi corazón.
¿Qué diablos...?
¡Vamos!
¿Qué le hiciste al auto?
¿Cuánto demorará?
El convertidor de torsión viene de Greensburg.
Lo más pronto que puedo conseguirlo es el lunes.
-No es una opción. -No se me ocurre otra cosa.
Déjalo aquí. Lo recogeremos a la vuelta.
A J. B. no le gusta hacer eso,
pero yo diré que sí.
Porque si vuelven,
podré ver a esa linda joven otra vez.
Solo bromeo con ella.
No les molesta, ¿cierto?
No necesitas su permiso para bromear conmigo.
Necesitas el mío.
Y no te lo daré nunca
porque eres atrevido e irrespetuoso
y seguro eres más estúpido de lo que pareces.
Y pareces muy estúpido.
Me dio lástima ese chico.
Qué asco.
Míralo de esta forma, Beth.
Eres una chica linda, con lindo maquillaje y linda ropa.
¿Es mi culpa que sea asqueroso?
Tendrás que perdonar a Wally, Beth. En su país,
envuelven a las mujeres en sábanas y las encierran
-porque son muy peligrosas. -Por eso me fui.
Por eso y por la ejecución de homosexuales.
¿En serio?
Sí.
Decapitados, ahorcados.
Y a veces, solo son adolescentes.
Sabía que si me quedaba, no encontraría el amor.
Y si lo hacía, podía morir por él. No quería vivir así.
COMA HELADO
Oye.
Sabes que ya no puede lastimarte.
No es él.
Es Sam.
Ven. Comamos un poco de helado.
Estoy bien.
Mi padre nos llevaba a la heladería todos los sábados.
Aunque nos portáramos mal.
¿Cuál es tu sabor favorito?
Agua de rosa con chispas de crema.
Es delicioso.
Suena a jabón.
-No, no es cierto. -Sí.
El helado árabe es muy diferente. Es más espeso y viscozo.
Es por la almáciga...
Llegamos.
Bienvenidos a Creekville.
¿Dónde está el arroyo?
¿Eres pariente del viejo Mac Bledsoe que acaba de morir?
Soy su hijo.
¿Mike?
Estás muy cambiado.
Soy Frank. El mayor.
El que huyó a Nueva York.
Ese mismo.
Aquí están las llaves.
Míreme.
Gracias.
Tienes que esperar 10 minutos antes de entrar.
-Sí, lo sé. -No, Wally.
Diez minutos, en serio. Aquí es diferente.
De acuerdo, cariño.
Ese viejo llamará a la policía. Nos enviarán a la cárcel.
Tengo que prepararme para el funeral.
Creí que iríamos a la funeraria.
Vuelvo enseguida.
¿Quieres?
No, gracias.
No le digas a Wally que bebí.
Betty.
-Betty. -Beth.
Cierto.
-Estaba tan preocupada por... -Hola, Kitty.
Creí que habían tenido un accidente y estaban tirados en una zanja.
Gracias por traerla. No podía dejar que viajara en avión.
El hijo del primo de mi padrastro murió en un accidente aéreo.
-Quizá lo recuerdes. -Entiendo.
Le puede pasar a cualquiera.
-Yo... -Sí, está bien. Lamento lo de tu papi.
Mamá.
-Frank. -Mamá.
-Lo siento mucho. -No hubo aviso.
Cayó muerto frente a mí mientras subía al auto.
Íbamos al supermercado.
Está bien.
Está bien.
Frank. Frankie.
Él te amaba.
No, en serio. Te amaba.
¿Quieres verlo?
-Sí. -Se ve muy bien.
Hola, hermano mayor.
Hola, Mike.
Fue el mejor amigo que tuve.
¿En serio?
Sí.
Solo le pedí que fuera mi padrino de bodas porque tenía miedo de no hacerlo.
Después de la cena de ensayo, nos embriagamos.
Y, diablos, era otro hombre.
Era divertido.
Me dijo que sentía que no era suficiente bueno para mamá.
Me dijo que pensaba que Kitty no era buena para mí.
Se equivocó en eso.
Teníamos resaca en la boda. ¿No lo notaste?
Solo pensé que estabas nervioso.
Sí.
Temblaba como un perro tratando de cagar un hueso.
Vine aquí una vez por semana
por más de 20 años
solo para desayunar con papá.
Me preguntaba si tenía noticias tuyas.
Claro que no las tenía.
Pero yo tampoco me mantuve en contacto contigo.
-Mike, no... -Espera.
Y por eso...
perdóname.
No tienes que disculparte. Está bien.
¿Hola?
¿Hola?
¿Hola?
¿Mamá?
¿Walid?
Son las 4:00 de la mañana. ¿Qué pasó, Walid?
No pasó nada. Lo juro.
Solo te extraño mucho.
¿Estás loco?
¿Sabes el susto que me diste al llamar a esta hora?
Juro que no pasó nada.
Desearía estar ahí contigo.
Dios, ahora se despertó el canario.
No tiene sentido.
Betty quiere quedarse en un motel sola,
en vez de dormir en casa en su propia cama.
Es Beth, y no estoy sola.
El tío Frank está ahí. También Wally.
¿Quién es Wally?
Es un hombre que conocimos.
El tío Frank y yo. Se está alojando en el motel.
Eso no suena bien.
No, señora. Suena peor que mal.
¿Cuántos años tienes, Betty?
Tengo 18 años, y soy Beth.
¿Dieciocho y quieres quedarte sola en un motel?
¿No te preocupa tu reputación?
¿Mi reputación? ¿Con quién?
Los hombres se fijan en eso.
Créeme. Lo sé por experiencia.
Son casi las 9:00. Deberíamos irnos.
Frank, no entiendo por qué Betty tiene...
Beth tiene que quedarse en un motel
cuando puede dormir en casa en su cama. Es tirar el dinero.
No sé si esa sea tu decisión, Kitty,
porque Beth es adulta ahora y puede hacer lo que quiera.
Es mi segunda vez en un motel, mamá.
Es divertido.
Espero que al menos esté limpio.
Frank, ¿quién es Wally?
Les conté sobre el hombre que conocimos en el hotel.
¿El del la autocaravana?
-¿El tipo del perro? -Sí.
Están recorriendo el país.
Es hermoso, mamá.
Es un perro muy inteligente.
Ten cuidado con los perros extraños. Pueden morderte.
Es ciego.
El perro, no el conductor.
¿Cuándo conoceremos a Carlotta, tu esposa?
Ya pasaron casi dos años. ¿Alguna vez la conoceremos?
Prometo que la conocerán. Si Dios quiere.
Tu padre deseaba verte casado y con hijos.
Dios, lo extraño mucho, Walid.
Yo también lo extraño, mamá.
Pienso en él todos los días.
Lo siento, mamá. Tengo que colgar.
¿Por qué? Ya estamos despiertos.
Y el canario no deja de cantar.
Te llamaré pronto. Te quiero.
Buenas noches.
Yo también te quiero, Walid.
Dale un beso a tu esposa de mi parte. Dile que la quiero, ¿sí?
Adiós, cariño. Adiós.
¿Frank?
Frank.
Huelo el alcohol desde aquí.
Si necesitara una razón para tomar, sería esta.
-Tonterías. -¿Puedes parar?
No puedo soportar tu sermón ahora, Wally.
Espera a que todo esto termine.
¿Puedes hacer eso por mí? ¿No te molestaría?
No pasaré por esto de nuevo.
No lo haré.
Estaré despierto si quieres hablar.
Buenas noches.
Mac Bledsoe era un hombre de esos que ya no se ven mucho.
Un esposo devoto, un padre amoroso.
Un buen ciudadano y buen cristiano.
Un hombre para quien hacer el bien no era una elección.
Sino una obligación.
Era su deber enseñarles a sus hijos la diferencia entre el bien y el mal.
Y ahora es nuestro deber.
Es nuestro deber caminar
el mismo camino de rectitud que Mac.
No quiero que vuelvas a ver al chico Lassiter.
Si me entero de que lo ves, los mataré a los dos.
Estás apostando tu propia alma, hijo,
al abrirte a esa enfermedad.
¿Quieres ser raro?
¿Un maricón?
Es una perversión.
Dios mismo te dará la espalda
y te arrojará al lago de fuego.
Es lo que Dios esperaba de Mac.
Y es lo que Dios espera de nosotros ahora.
Oremos.
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad
en la Tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,
no nos dejes caer en la tentación
y líbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo el poder
y la gloria
por los siglos de los siglos.
Amén.
LA SAGRADA BIBLIA
¿Todos hablan como yanquis allí?
No todos.
¿Viste a alguien famoso en Nueva York?
Sí, a Truman Capote.
¿Truman qué?
Creo que vi a la mamá de Rhoda del Mary Tyler Moore Show.
¿Y tú? ¿Qué tal tu vida?
Sinceramente, Beth, nunca fui más feliz.
-Eso es genial, Marcia. -Sí.
Me encanta ser mamá.
Me encanta estar embarazada. Amo cada día más a Travis.
-Es un gran padre. -Espera, ¿Travis?
Ahora que es empresario ya no se hace llamar Tee Dub.
Sí.
Pero tenemos sexo todo el tiempo.
Ha sido muy bendecido en esa área.
Qué bien.
¿Qué pasa, monito? ¿Quieres los zapatos de mamá?
Ven aquí.
Le encanta hacer eso. No tengo idea por qué.
¿Cómo está Wally?
Está bien.
Creo que debería estar aquí contigo.
Está aquí.
Está en el motel.
Ve por él.
¿Es broma?
Quiero conocerlo. ¿Después de tantos años?
¿En el funeral de papá?
"Disculpen, tengo que hacer un anuncio".
Frank, estamos en 1973.
Y sé que a Beau no le molestaría y a Kitty tampoco, creo.
Mike, eso es una incógnita.
No me digas.
¿Quieres una?
-No, gracias. -¿Segura?
Estoy segura.
Es solo por esto. Lo juro.
-¿Por el meñique? -Por el meñique.
¿Qué clase de velorio no tiene bar?
Los de este pueblo.
Estoy esperando que la tía Butch me pregunte:
"¿Hay novedades en el departamento femenino?".
Tiene una araña en el cabello.
-¿Qué? -Sí.
Fuimos al cementerio en el mismo auto,
y me pareció ver algo que se movía.
Miré más de cerca, y era una araña.
¿Le dijiste?
¿No le dijiste?
No quería herir sus sentimientos.
¿Recuerdas cómo se enfadó cuando le dije
que tenía la peluca al revés y acababa de venir de la iglesia?
Por eso dejó de usar pelucas.
Bueno...
Mi bebé. Mi niño.
Ahí estás, Frank.
Te estaba buscando.
Tía Butch, te ves muy linda hoy.
Dime, ¿hay novedades en el departamento femenino?
No.
¿Cuántos años tienes?
Te estás haciendo viejo.
Tengo 46 años.
Tienes que ponerte a trabajar. Terminarás como yo.
Claro, es diferente para los hombres.
Oigan, tienen que entrar a la casa.
-¿Pasó algo? -No. El abogado está aquí.
Sé que es un momento poco ortodoxo
y un lugar extraño para hacer la lectura del testamento,
pero quería asegurarme
de hacerlo con todos sus hijos presentes.
Muy bien.
"Yo, Francis Mackenzie Bledsoe,
"en pleno uso de mis facultades,
"declaro que esta es mi última voluntad.
"Primero, a mi esposa, Evelyn Caldwell Bledsoe,
"le dejo todos mis bienes y pertenencias
"con la excepción de las siguientes cantidades designadas.
"A mi hijo, Michael James Bledsoe,
"y a mi hija, Neva May Bledsoe-Henderson,
"les dejo la suma de $25 000 a cada uno.
"A mi hermana, Florence Vivian Bledsoe,
"le dejo la suma de $500.
"A mi hijo mayor, Francis Mackenzie Bledsoe Junior,
"solo le dejo el desprecio por la sucia y antinatural perversión
"con la que se relaciona con otros hombres
"y la vergüenza de que lleve mi nombre".
¿Qué?
Frank.
Lo siento mucho, Frank.
Lo siento mucho.
Lo siento mucho.
Frank, por favor, no te vayas.
Por favor, no te vayas.
¡Frank!
-Nunca va a volver. -Dios.
¿Qué tal mi vida?
Mi vida apesta, Beth.
Tengo 22 años, trabajo en la panadería del maldito supermercado
y sigo viviendo con mamá y papá.
Dios mío, no van a creer lo que acaba de pasar.
Papá, necesito tu auto.
Papá, es una emergencia.
Espera, ¿qué emergencia?
Solo dame las malditas llaves.
Frank.
¿El tío Frank está aquí?
-¿No estaba en el funeral? -Se fue.
Todos saben que es gay. Papá Mac lo puso en su testamento.
Pero el tío Frank se subió al auto y se fue.
-¿Estaba ebrio? -Creo que sí.
Dios mío. ¿Por qué conduce ebrio?
Quédate ahí.
No podemos volver a hacer eso.
-Frank... -Tenemos que parar.
Si queremos ser normales y no terminar como pervertidos.
¿Quieres ser maricón?
¿Un raro?
¿Quieres ir al infierno?
Porque es una enfermedad.
Y Dios la odia.
No vuelvas a acercarte a mí
ni a hablarme nunca más.
NUNCA SERÉ NORMAL. SOY UN PERVERTIDO. SOY MARICA.
PERDÓNAME. SAM.
-¿Por qué estaría en el lago? -Sé lo que pasó ahí, Beth.
Sé cómo se pone Frank cuando toma.
Hay una entrada a la izquierda.
Carajo.
Por aquí.
Quizá fue a nadar.
Nunca nos las quitamos.
¡Frank!
¡Carajo!
¿Por qué estás en mi habitación?
¿Frank?
-Maldito idiota. -¿Qué?
¿Sabes por lo que me hiciste pasar?
Solo fui a nadar. No encontraba mi auto.
-Dios. -Despierta, Frank, maldición.
-No eres el único al que le pasan cosas... -¡Cállate!
-Hay gente que te ama. -La gente es estúpida.
Carajo.
Imbécil.
Está bien.
Adelante, destrúyete.
-Destrúyenos. -¿Qué?
¿Qué carajo somos? Nos odio. Somos fenómenos. Salud.
-¡Vete a la mierda! -Tío Frank, ¡no!
-¡Solo quiere ayudarte! -Basta.
-¡Vete a la mierda! -¡Basta!
-¡Púdrete! ¡Vete a la mierda! -¡Basta!
¡Imbécil!
¡Puto! ¡Marica!
¡Marica!
Frank, está bien.
¡Basta!
Wally, ¿no vas a seguirlo?
Ni siquiera pudiste decírmelo a la cara.
Cobarde.
SAMUEL J. LASSITER 14 DE MAYO, 1928-15 DE NOVIEMBRE, 1944
¿Qué hice?
Dios.
Dios.
Sam...
Perdóname.
Perdóname.
Samuel.
Sam.
Frank.
No tengo familia.
Me tienes a mí.
Yo soy tu familia, y tú eres la mía.
Hasta la muerte.
Tú lo sabes, yo lo sé, y Dios lo sabe.
Y eso es lo que importa.
Lo siento.
Deberías.
Le prometí a Mama que te llevaría a casa si te encontraba.
No quiero verlos, Beth.
Entonces, hace unos años,
cuando me dijiste que fuera quien quisiera ser,
no lo que los demás querían, ¿fueron solo palabras?
Esa conversación me cambió la vida.
Ahora descubro que tú no puedes ser quien eres
a menos que todos estén de acuerdo.
Pensé que querrías...
Que querrías esto de vuelta.
¿Quieres ir a conocer a mi maldita familia?
Si te duchas primero.
Frank, hueles como las cloacas de Sri Lanka. Dios.
No chocó el auto.
¿Quién carajo es este tipo?
Hola, Mike.
Frank.
Tengo dos palabras para ti.
Ningún
problema.
Eres mi hermano mayor.
Y seas quien seas, no hay ningún problema.
Oye, Mike.
Él es Walid.
-Hola. Llámame Wally. -De acuerdo.
Ningún problema.
Gracias, Kitty.
Tengo que decirte algo.
Esto hace que te quiera todavía más.
-¿Sí? -Sí.
Mi peluquero es gay.
Y es la persona más divertida del mundo.
Quiero que lo conozcas.
-Seguro tenemos mucho en común. -Sí.
Wally, ella es mi cuñada, Kitty.
Me encanta tu nombre.
¡Dios! ¡Hueles tan bien!
¿Todos ustedes huelen tan bien?
Sí.
Vengan conmigo. Vamos.
Estoy muy orgullosa de ti.
Y él debe ser Wally.
Neva.
Eres exactamente como te imaginé.
Hacía mucho tiempo que quería conocerte.
Yo también.
Bienvenido.
Él es Beau. Hola, Beau.
Frank.
-Y Wally, ¿cierto? -Beau.
¿Me disculpan un momento?
Está bien.
Cuando era niña, en Jacksonborough,
había un hombre en el pueblo.
Era maestro de danza.
Era gallego o mexicano.
Tenía un nombre como Carlos o Antonio,
pero todos lo llamaban Tissy Pretzel.
Y era homosexual como tú.
No eres el único.
Oí que Charleston está repleto estos días.
¿Sabes que se irán al infierno?
Tía Butch,
sé
que eso es lo mejor de lo que eres capaz.
¡Frank!
Frank.
Eres mi precioso regalo de Dios,
y nada...
de nada cambiará eso.
Está bien.
Mi bebé.
Tu padre le tenía miedo.
Siempre lo tuvo.
¿Recuerdas cuánto odiaba a tu tío abuelo Jasper?
¿El tío Jasper?
Él era...
Supuse que por eso tú lo eras.
Si el cabello ondulado se hereda, ¿por qué eso no?
¿Lo sabías?
Las madres saben.
Bueno.
¿Quién es él?
Ven aquí.
Ven aquí.
Mamá, él es Wally.
Hacía mucho tiempo que quería conocerla, Sra. Bledsoe.
Lamento mucho su pérdida.
Gracias.
Tiene la misma cantidad de cabello en la cabeza que en la cara, ¿no?
Tengo algo para usted. Un pequeño obsequio de Nueva York.
Qué lindo.
Es un placer conocerte, Wally.
Igualmente, señora.
Por favor, llámame Mama.
Mama.
Deberías...
Deberías ir a sentarte.
Cariño, ve. Sal. Largo.
Puedes sentarte.
Es mi hermano.
-Eso no lo justifica. -Tampoco está mal.
Pues...
La Biblia dice que es un pecado.
La Biblia también dice que está bien tener esclavos.
¿Ya no crees en la Biblia, entonces?
-¿Cómo estás? -Bien.
¿Y tú?
Lo que más recuerdo del funeral del abuelo Mac es
estar sentados en el patio
cuando todos los demás se habían ido
y solo quedábamos nosotros.
El sol comenzaba a ocultarse.
Había una brisa.
Y recuerdo que pensé: "Aquí es donde pertenezco".
No me refiero a mi familia, va más allá de eso.
Era como si todos perteneciéramos ahí,
en ese patio, esa tarde.
Y en ese momento me di cuenta
de que estábamos exactamente donde debíamos estar.
Subtítulos: Luciana
Supervisión creativa Rebeca Rambal
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