All language subtitles for S02E05_track5_[spa]

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

ANTERIORMENTE EN KNIGHTFALL

¿Quieres usar mi amor para salvar al tuyo?

Muy bien.

Le perdonaré la vida.

- ¡No! - Y tomaré la tuya.

Pascale cree que usted mató a la reina Juana.

Llévenlo a la mazmorra.

Dime que la cabeza de Landry está clavada en una pica.

Landry, ve a ver a tu hija

antes de que el rey Felipe te quite esa posibilidad.

Adiós, hermanos.

Mataron a mi esposo.

Me quitaron a mi bebé y lo degollaron.

Los templarios pagarán por esto.

Príncipe Luis. Usted es el que...

¿Qué te pasó?

Ya no estoy apesadumbrado por mis pensamientos conflictivos.

Una vez le juraste lealtad a los templarios.

¿Cómo confiaré que serás leal a mi padre y a mí?

¡Gawain!

¿Qué significa esto?

Landry.

¿Tuviste a Landry al alcance y aun así vuelves con las manos vacías?

El hombre es formidable.

¿Cómo pudiste dejarlo escapar?

¡No hables, carajo!

Tienes asuntos sin resolver, que quiero que concluyas tú mismo.

Sí, padre.

Salgan todos.

Te di un propósito, una vida,

y así me pagas por mi generosidad, con nada.

De Nogaret, avísale a sir Gerard

que Gawain ya no será el mariscal de mi ejército.

- ¿Señor? - Me fallaste, y este es el resultado.

Le demostraré lo que valgo.

Quítenlo de mi vista.

Conozco la salida.

De Nogaret.

¿Su Majestad?

Que sir Gerard prepare mi ejército.

Atacaremos a los templarios de Chartres.

Con todo respeto, Su Majestad,

el papa aún apoya a los templarios.

- Como le advertí, si procede... - Estoy harto de tus advertencias.

Pero ¡la causa ya es casi irrefutable!

¿Me levantaste la voz?

Olvidas tu lugar.

Su Majestad, mi deber es aconsejarlo,

y eso es lo que haré.

Si me permite, me faltan solo unos pocos puntos.

Pero si los ataca antes de tiempo,

violará las leyes del Estado...

¡Yo soy el Estado!

Y como gobernante de Dios, es hora de demostrar mi poder.

Los atacaremos ya mismo. No me importa la causa legal.

Tengo algo que ayudará a tu causa.

¿Ahora eres abogado?

No soy solo un salvaje.

Son un extemplario, por eso me buscaste.

Conozco todos sus secretos, y dónde están escondidos.

- Come. - No.

Come.

No lo haré.

¿Por qué me tiene aquí?

¿Por qué no me mata, como mató a mi esposo e hijo?

¿Por qué te mataría?

No me hiciste nada.

Por favor.

Acabe con mi sufrimiento.

No. Me servirás para un propósito mayor.

¿Como qué? ¿Como prisionera? ¿Como su esclava?

Estás encadenada, pero no eres una esclava.

Entonces, ¿qué soy?

Cuando eras joven, ¿cómo creíste que sería tu vida?

Imaginé una vida en la que amaría a mi esposo y criaría a mi hijo.

Pero usted me la quitó.

No quiere matarme, pero me ha quitado la vida.

Siempre nos quitan algo.

No tardaré.

Señor.

¿Hay novedades de los templarios?

Oí que los templarios están matando a recién nacidos,

un acto que, creo, tuvo lugar hace poco

en un convento en las afueras de Chartres.

¿Chartres?

Vi a un templario entrar al convento en más de una ocasión.

Un convento donde cuidan de niños abandonados.

¿Y cuándo fue eso?

Hace unas pocas semanas. Tal vez un mes, señor.

Gracias.

Hay que ocuparse de este acto de salvajismo.

Señor.

No hay registros de ningún niño bautizado en ese convento.

Salvo que...

Preparen los caballos. Hay más presas que cazar.

¿Siempre estuvo aquí?

Dejé a Eva con la única persona en quien confío para cuidarla.

¿Y si es un error? ¿Y si no estoy destinado a ser padre?

Pero eres padre. Es una bendición que algunos nunca experimentaremos.

Nos honra con su presencia, Su Santidad.

Hablo por todos al manifestar nuestra alegría

por su elección como nuevo pontífice.

Gracias, gran maestre.

Por favor.

El primer milagro de Jesús fue convertir el agua en vino, hijo mío.

Entonces, vino será.

Ascendí al Trono de San Pedro

y haré que los templarios recuperen su antigua gloria.

- ¿Su Santidad? - Están cómodos.

Pasan sus días entre registros bancarios

cuando deberían estar blandiendo acero.

En los próximos días, emitiré órdenes

para que se embarquen en una nueva cruzada a Tierra Santa.

Debemos expulsar a los infieles de Jerusalén y reclamar lo que es nuestro.

Nada me complacería más, Su Santidad,

pero ¿cree que sea acertado?

¿Por qué no?

Con el mayor de los respetos, Su Santidad,

tenemos un rey que nos ha declarado su enemigo,

y se rumorea que es responsable de la muerte de su predecesor.

Embarcarnos en otra...

No se preocupen por el rey Felipe

y concéntrense en la tarea más importante.

Dios ordenó a los caballeros templarios como sus verdugos,

y me aseguraré de que actúen como tales.

Como humilde servidor de Dios, avise a cada templo templario

de mis deseos de regresar a Tierra Santa.

¿Y el rey Felipe?

Déjemelo a mí.

Su sabiduría nos honra y nos guía, Su Santidad.

La sabiduría de Dios es mi guía. Y seguirá guiándonos a todos.

Yo puedo hacerlo, señora.

Sé bien qué puedes y qué no puedes hacer.

Pero conozco a mi esposo, y sé lo que le gusta y lo que necesita ahora.

Soy capaz de hacerlo sola, gracias.

Pero lo que sí puedes hacer es decirme dónde está mi esposo.

Pasa mucho tiempo en el templo, señora.

- ¿En serio? - ¿Quiere que lo llame?

No.

Iré a visitarlo.

Aquí estás.

Nunca habría adivinado que el padre de Eva era un templario.

Ven, Landry. Juega con tu hija.

Entiendo que la madre de Eva ya no está entre nosotros.

No.

Era una mujer extraordinaria. Se la extraña.

Lo siento.

Disculpen la intromisión, pero llegaron sus hermanos templarios.

- ¿Los hago pasar? - No, gracias, madre superiora.

Nosotros los recibiremos.

Saludos, hermanos.

Disculpen nuestra sorpresa. Esperábamos ver a nuestros hermanos.

- Claro. - ¿Qué los trae desde...?

- Arville. - ¿Arville? Qué lejos.

Se rumorea que un templario frecuenta este convento

y realiza actos indignos.

¿Qué actos indignos?

Identifíquense.

Si ninguno de ustedes es el templario del que hablo, no teman.

Mi nombre es Tancrede de Hauteville.

Soy Landry du Lauzon.

Hermano, ¿por qué desenfundas tu espada ante otro hermano?

Porque conozco ese caballo.

Y porque los templarios portan espadas, no ballestas.

Y porque ustedes no son templarios.

- ¡Mátenlos! - ¡Adentro!

Busquen un lugar seguro. Avísenle a las demás hermanas.

- Busquen un cuarto y cierren la puerta. - Deprisa.

Vamos.

- No me iré. - No hay tiempo, Anne.

Tancrede, este es mi hogar.

Vinieron hombres peligrosos.

- Tenemos que irnos. Vamos. - Debemos irnos, Anne, por favor.

- Vamos. - Está bien.

Busquen los caballos. Tomen el camino a Chartres. Nosotros las seguiremos.

Vayan.

Los mataré a ti y a tu bebé.

Deprisa.

¿Quién eres? No te he hecho nada.

Claro que sí, Landry.

¡Príncipe Luis!

¡Se escapan con el bebé!

¡Dame el caballo! ¡Mata al templario!

¡Landry! Tenemos que irnos.

Vamos, Landry.

¡Anne!

Deben haber pasado por aquí.

Al fin me reúno con Eva, y me la arrebatan.

Sabía que era un error venir a verla.

De no haber venido, Eva estaría muerta. Anne y Grecia también.

¿Cómo pudo el príncipe Luis hacer semejante atrocidad?

Perseguir a una niña inocente.

Felipe debe haber averiguado que Eva estaba viva.

- Envió a Luis a matarla. - Nos aseguraremos de que no lo haga.

Vamos.

¿Así me ayudarás a destruir a los templarios?

¿Con elixires y aceites aromáticos? ¿Qué hacemos aquí?

Los templarios siempre han sido una orden envuelta en un halo de misterio.

Por favor, explícame.

Uno de sus fundadores y primer gran maestre templario

fue Hugo de Payns, hijo de Teobaldo de Blois.

¿El caballero que conspiró contra el rey Enrique I?

- El mismísimo. - ¿Y eso en qué me ayuda?

Los templarios son famosos por respetar a sus miembros fundadores,

y nadie es más importante que Hugo de Payns.

¿Qué tan importante?

No lo consideran simplemente un hombre.

Lo elevaron a una categoría mística.

De hecho, los templarios no solo veneran a Dios.

También lo veneran a él.

Siempre se rumoreó que los templarios adoraban ídolos.

Sé dónde encontrar a esos ídolos.

¿Esto es verdad o acabas de inventarlo?

¿Quieres destruir a los templarios o no?

¿Luis?

¿Quién anda ahí?

Acércate a la luz.

Prometo que no te haré daño.

- Princesa Margaret. - ¿Qué haces aquí?

- ¿Por qué usas uno de mis vestidos? - Su esposo me lo dio.

¿Por qué haría eso?

Quiere que me sienta especial después de todo lo que he sufrido.

¿Sufrido?

- ¿Quién eres? - Me llamo Lydia.

- ¿Por qué estás aquí, Lydia? - Porque tenía esposo y un bebé.

Y su esposo me los arrebató.

Señor.

¿Qué travesura infernal es esta?

Eudes desarrolló esta arma para su ejército real, Su Majestad.

Dentro del cono hay un polvo negro que hace combustión cuando se lo enciende.

- ¿Hace combustión? - Sí, Su Majestad.

Una explosión tan poderosa

que destruirá hasta los muros gruesos del templo de Chartres.

- Pareces estar muy seguro. - Así es, señor.

Permítame demostrarle su potencia.

Dios santo.

¡Cúbranse!

Santo cielo.

¿Tenemos suficiente para demoler el templo de Chartres?

Así es, Su Majestad.

Bien.

Gerard, se me ha agotado la paciencia.

Avisa al ejército que marcharemos esta noche.

Señor.

Príncipe Luis, debemos llevarlo al palacio.

No iré a ninguna parte.

Mi padre me ordenó encontrar a Landry y a su hijo y matarlos.

Y nada me impedirá concluir esa tarea.

¿No deberíamos seguir camino? Aquí nos encontrarán.

El año pasado, el rey Felipe expulsó a todos los judíos de Francia.

Nadie vendrá a rezar aquí.

Pasaremos la noche aquí y partiremos a Chartres mañana.

Porque tenía esposo

y un bebé.

Y su esposo me los arrebató.

Si miran con atención, la verdad se revelará ante ustedes.

Ya la alimenté. Debería estar dormida.

Deberías estar dormida.

Vamos.

Rápido.

No. Por favor.

Eva.

Silencio.

¿Anne?

¿Tancrede?

Landry.

Tancrede tenía razón en confiarte a mi hija.

- A las dos, gracias. - De nada.

¿Quieres cargarla?

Hola.

Hola, Eva.

Hola.

- ¿Qué hago ahora? - Nada.

Bien.

No puedes volver allá.

Pero ese convento era mi vida.

- Era mi familia. - Lo lamento mucho.

Yo te obligué a esto.

Tancrede...

Nunca debí haberte llevado a la niña.

Solo te trajo sufrimiento.

Y a ti.

Volviste a mi vida.

No te culpo a ti, Tancrede.

Jamás podría culparte.

Culpo al príncipe Luis y al rey Felipe,

porque ellos me han quitado todo.

No todo.

Anne.

Eres un templario.

Yo, una monja.

¿Esto causará la caída de los templarios?

¿Una calavera plateada de dos cabezas?

Es más que una calavera plateada.

Es uno de sus ídolos falsos.

La cara de Hugo de Payns de un lado,

y Baphomet, el ángel caído, del otro.

Juntos representan el Cielo y el Infierno.

Y las únicas personas que tendrían esto son los herejes.

Sí.

Me sorprendes, Gawain.

Eres más que un simple espadachín, ¿no?

Siempre viví según el credo de Sun Tzu:

"Mantén a tus amigos cerca, y a tus enemigos aún más cerca".

Pero te veo a ti, y me pregunto...

...cuál de los dos eres.

¿Le dijiste lo que sientes?

No con palabras.

Soy un tonto.

No, eres un hombre.

En cuestiones del corazón, rara vez somos oportunos.

Somos unas bestias, ¿no?

De las peores.

¿Te arrepientes de haber vuelto a ver a tu hija?

No.

No me arrepiento de ser su padre.

¿Qué?

Cada vez que la miro,

me recuerda lo que nunca tendrá, a quien nunca tendrá.

A la reina Juana.

Nunca podrá reír o llorar con ella.

Ni ver su sonrisa.

Tampoco su hijo mayor.

- Luis. - Príncipe Luis.

- Dame al niño. - No.

Hace tiempo que los buscaba a ti y a tu bastardo.

Dame al niño.

Tendrás que matarme antes de que vuelva a entregarla.

¿Entregarla?

Todo este tiempo, mi padre creyó que tenías un hijo.

Pero, como buen templario, engendraste a una perra.

¡Tancrede!

¡Quédate con ellas!

Me sorprendes, Landry.

Te diriges a mí con mucha familiaridad.

Dime, ¿así te dirigías a mi madre?

¿Como si fuera una prostituta plebeya?

Ansiaba conocerte en persona.

Hasta recé para que sucediera.

Y aquí estás.

Dios ha respondido mis plegarias.

Sal y enfréntame.

¿Para ver al hombre que deshonró a mi madre?

Suelta la espada.

Suéltala.

Mi padre me habló de ti.

Dijo que veía partes de mí en ti.

No nos parecemos en nada.

¿Acaso ambos no amábamos a mi madre?

¿No la adoramos bajo su altar?

Sí.

Tú y yo podríamos haber sido hermanos.

Jamás habría sido pariente tuyo.

Quizás tengas razón.

Soy un príncipe.

Y tú solo eres un tonto que se acuesta con la esposa de otro.

La madre de otro.

Pero pagué por ese error.

¿En serio?

¿No sigues siendo un templario?

¿No tienes los privilegios que te otorga la orden más sagrada?

Mi madre perdió la vida por ti.

Y tú sigues vivo,

envuelto en esa túnica de piedad y honor.

Y al igual que el Padre envió a su amado hijo

a expulsar a los ángeles caídos del paraíso,

mi padre me ha enviado.

Matar a mi hija no te devolverá a tu madre.

Pero te causará tanto dolor

como el que me ha causado la muerte de mi madre.

¡Lloro por la muerte de Juana todos los días!

¡La amaba! Aún la amo.

Y con gusto hubiera dado mi vida por la de ella.

¿Por qué la lloras si eres tú quien le quitó la vida?

Yo no maté a tu madre.

Fue tu padre.

Frente a todo su ejército.

No, ¡mientes! ¡Estás mintiendo!

No.

Mi padre la amaba.

No es capaz de cometer semejante atrocidad.

¿No? Mírate.

Tu padre envió a su hijo mayor, al futuro rey de Francia,

a matar a una niña inocente.

¿Qué clase de hombre está dispuesto a sacrificar el alma de su hijo

ordenándole que actúe de un modo tan imperdonable?

¡No!

Tú eres el responsable de la muerte de mi madre.

¡Y pagarás por tus pecados!

Su Majestad.

Raymond.

Raymond, me informaron

algo muy preocupante sobre los caballeros templarios.

¿Qué cosa, Su Majestad?

Creo que será mejor mostrárselo.

Descubrimos algo que demuestra que los templarios son herejes.

¿Herejes?

Los templarios son hombres de Dios. Su fe es incontrovertible.

Es verdad que los templarios se muestran como hombres de Dios,

pero eso es mentira.

Gawain.

¿Cómo es eso, De Nogaret?

Hemos descubierto que los templarios no solo veneran a Dios.

Ábrelo.

¿Qué es esto?

Un ídolo.

Hugo de Payns, el primer gran maestre templario.

Y el ángel caído Baphomet.

Es ridículo.

Pero no deja de ser verdad.

Gawain era un hermano templario

antes de alejarse de la orden debido a sus herejías.

- ¿Es verdad, Gawain? - Sí, Su Santidad.

Parece que estaba ciego. Pero ahora lo veo.

Haré que los templarios den explicaciones

ante los representantes más sagrados de Dios en la Tierra,

Su Majestad y yo.

Abre la reja.

¡Abre la puta reja, o irás con el hombre que está adentro!

Pascale.

Tú luchabas en el ejército de mi padre,

y viste algo en los bosques de Versalles. ¿Qué fue?

Dime qué le pasó a la reina.

Si me dices la verdad, te prometo

que cuando sea rey, te liberaré y te devolveré tus tierras.

¿Necesitas algo para escribir?

¿La corona representa al rey, mi padre?

Mi padre, el rey Felipe,

¿mató a mi madre, la reina Juana?

¿Trajeron mujeres a nuestro templo?

¿Se han vuelto locos?

Con todo respeto, gran maestre, las hermanas Anne y Grecia

no tenían adonde ir.

Son inocentes, gran maestre. Debemos protegerlas.

Y así será.

Pero la pregunta es: ¿por qué están aquí?

El rey Felipe ordenó la matanza de bebés.

El príncipe Luis y sus guardias se vistieron de templarios

con la intención de matar a mi hija.

¿El príncipe Luis?

Sí, después de que el ejército del rey nos atacara en San Lázaro.

Rhone y Vasant dicen que el rey nos ha declarado su enemigo.

Sí, gran maestre.

¿Rhone?

¡Prepárense para la guerra!

www.facebook.com/gatonplay

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.