Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
ANTERIORMENTE EN KNIGHTFALL
Me atacaron. Levantaron armas contra mi ejército.
El templo de París cayó por tu culpa.
No dejaré que pase lo mismo aquí.
Landry volverá como iniciado en nuestra orden sagrada.
Desobedeciste una orden directa.
Vine a ofrecerte un nuevo propósito.
No soy el mejor espadachín de París.
Soy el mejor espadachín...
...de toda Francia.
El papa Bonifacio vendrá a París.
¡Luis!
¿Dónde está mi madre?
¿Por qué la abriría así?
Para quitar al niño.
El bebé esta vivo.
SAINT-FÉLIX-DE-CARAMAN, LA OCCITANIA 1279 D. C.
¡Mamá! ¡Papá!
¡Ten fe, mi amor!
- ¡Ven aquí, pequeño desgraciado! - ¡No!
¡Mamá! ¡Papá!
Padre Santo, dios de nuestras almas...
Están listos, padre Benedetto.
¿Oyeron, hermanos y hermanas?
Estos cátaros dicen ser cristianos, pero incluso ahora,
en su juicio final, ¡eligen adorar a sus falsos dioses!
¡Piedad! ¡Por favor, le ruego piedad!
¡Oye bien, niño! Rechazan la piedad al no mostrar arrepentimiento.
Fuera de la iglesia, no hay piedad ni salvación.
Solo castigo.
- ¡Vean las llamas eternas del infierno... - ¡No!
...a las que la justicia infalible de Dios condena
- a las almas de estos herejes cátaros! - ¡Mamá!
Oremos.
¡Mamá!
Este es el peor guiso que he probado.
Comemos para sobrevivir, no por placer, Quentin.
¿Placer? Sí, creo que la recuerdo.
Labios rojos como cereza. Sí, era sabrosa.
Y qué par de pechos.
Recuerden, iniciados,
que se les permite masticar siete veces por bocado.
Uno por cada uno de los siete dones del Espíritu Santo:
sabiduría, inteligencia,
consejo, fortaleza,
ciencia, piedad y temor a Dios.
¡Nada de glotonería! ¿Entendido?
Sí, maestre Talus, señor.
Agradezcan.
Cuando me volví templario por primera vez,
solo nos permitían masticar tres veces.
Eso me recuerda a mi padre.
Era malo como la peste, un imbécil.
Te envidio, Quentin.
Al menos conociste a tu padre. El mío simplemente
plantó su semilla y se marchó.
No me envidies.
Soy el hijo mayor del barón Conan de Brienne,
un caballero de Ponthieu,
famoso por declararles la guerra a sus vecinos
mientras se iban a las cruzadas.
Uno de esos vecinos, Anselm de Charny, regresó con un pequeño ejército,
me tomó de rehén y sitió el castillo de mi padre.
Con la bandera blanca de tregua,
De Charny se acercó a los muros, me colocó una espada en el cuello,
y exigió la rendición de mi padre a cambio de mi vida.
Mi padre emergió de los baluartes, se tomó de la entrepierna y gritó:
"Adelante, córtale el cuello al pequeño desgraciado".
Igual es mejor ser criado por un desgraciado que no tener padre.
Landry tiene razón.
- ¿Tú también, Kelton? - Sí.
Nací y moriré bastardo.
Mejor vivir tu vida como un bastardo sagrado, ¿no?
¿Qué hay de ti, Rhone?
¿Alguien intentó matarte de niño? ¿Por eso siempre estás rezando?
No.
Yo no.
Mastiqué ocho veces.
Se mastica siete veces. Ni más, ni menos.
Landry...
Te concedo el honor de limpiar lo que dejó este tonto descarado.
No lo harás.
No me digas lo que puedo o no puedo hacer, niño.
- ¿Por qué estás aquí? - Para hacer mi duelo, obviamente.
Y ya hace tiempo que no soy un niño, padre.
Sí, por supuesto.
La amabas. Deberías estar de luto, hijo.
Es lo correcto.
Pero aun así, ella te traicionó. Nos traicionó a todos.
Pero era mi madre y tu esposa. La reina de Francia.
La gente aún la ama.
No saben de su indecencia.
Creen que murió llevando en su vientre a otro heredero tuyo.
Debes darle un funeral real adecuado.
Preferiría jurar lealtad al sultanato mameluco.
No habrá ningún funeral.
¡Fracasaron!
No tendrán comida los próximos dos días.
Esa tarea es imposible. No se puede trepar el muro bajo la lluvia.
¡Su turno!
Landry fracasará, igual que los demás.
Demos gracias a Dios,
porque cuando llueve sobre nosotros, ¡también llueve sobre nuestros enemigos!
¡Guíense por el Salmo 133
y trepen el maldito muro!
Fuiste maestre de un templo. ¿Cuál es el truco?
Esta prueba no fue parte de mi iniciación. Nunca la había hecho.
- ¿Y el Salmo 133? - ¿Qué tiene?
"Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía".
¿Qué diablos están esperando? ¿Que les bajen las bolas?
¡Trepen ese muro, babosas insignificantes!
No tiene caso. La piedra está muy resbaladiza.
¿Qué esperas, maestre arrogante?
"Habitar los hermanos juntos en armonía".
Esta prueba es sobre la hermandad.
- Trabajo en equipo. - ¿Qué dices?
¿Cómo diablos subiremos sin una soga?
¿O una escalera?
Nosotros seremos la escalera.
Quentin, aférrate a mí.
Se volvió loco.
Cada uno trepe sobre los hombros del otro
hasta llegar arriba, luego ayuden a subir a sus hermanos.
¿Listos?
¡No llego!
¡Necesitamos otro hombre!
- Trepa. Rápido. - ¿Estás seguro?
No, pero hazlo igual.
Bueno.
¡Vamos! ¡Rápido!
¡No!
¡Quentin!
¡Quentin!
¡Quentin!
Perdón.
Me golpeé la cabeza.
Quentin, sube antes de que me rompa la espalda.
¡Maestre Talus!
¡Solicito permiso para bajar una soga y ayudar a mis hermanos a trepar,
como ellos me ayudaron a mí!
Permiso concedido.
¿Hay avances, De Nogaret?
Nos acercamos cada vez más a Landry du Lauzon, mi señor.
En poco tiempo, le entregaremos su cabeza.
¿Podrías apostar?
Si pierdes, me aseguraré de que entreguen tu cabeza en su lugar.
No tengo dudas de que los templarios se regodean
por haber irrumpido como ladrones en la noche
para robar su oro escondido.
Y aún así, dejaron en su posesión
su tesoro más valioso, mi señor.
- El mismísimo templo de París. - Es tuyo, Luis.
Úsalo para desplegar una campaña contra los templarios.
Te agradezco sinceramente tan espléndido regalo, padre.
Desde aquí, ordenaré la total destrucción
de los caballeros templarios a lo largo de toda Francia,
y la entrega de sus riquezas y propiedades a la Corona.
Concuerdo totalmente con esos brillantes y gloriosos objetivos.
Pero sería un descuido de mi parte
si no le pidiera respetuosamente a Su Majestad que espere.
¿Esperar qué?
Que arme una causa sólida contra los templarios
para acusarlos de herejía y blasfemia.
Esos supuestos soldados de Dios
aún tienen todo el apoyo del papa y su iglesia.
Son una legión que se extiende por toda Europa.
Y, lamento decirlo,
pero aquí en Francia, aún los veneran.
Ir contra ellos
sin una prueba contundente de sus crímenes causará problemas.
- Pero, créame, tengo una solución. - Habla, De Nogaret.
¿Quién mejor para dar cuenta de los graves crímenes de los templarios
que un mismísimo extemplario?
Que se haga rápidamente.
Ahora déjanos.
Por supuesto, Su Majestad. Excelencia.
Al diablo con De Nogaret y sus estratagemas, padre.
Déjame buscar a Landry.
Lo haré sufrir como ningún hombre jamás ha sufrido
por lo que le ha hecho a nuestra familia.
No, te tengo una tarea más importante
que no puedo confiarle a nadie más.
El Libro de Isaías nos dice:
"El lobo morará con el cordero, y un niño los conducirá".
Reúne a tus lobos, hijo mío.
Hay que cazar a una presa.
Oye, Rhone.
Rhone.
Deja esas plegarias en el recuerdo y deshazte de esa cosa
antes de meterte en problemas.
Pero fue...
Fue un regalo...
...de mi madre.
No importa si te lo dio el mismísimo maestre Talus.
Cuando aceptas la vida de templario,
debes despojarte de todas las posesiones mundanas,
del pasado o del presente.
Mi madre, ella...
Me dijo que recitara estas plegarias todos los días durante un año,
que suman la misma cantidad de golpes
que Cristo soportó antes de su crucifixión.
Dijo que eso evitaría que muriera de muerte no natural.
Rhone, por más que amo a Cristo, nuestro Salvador,
cuando se trata de evitar morir de muerte no natural,
siempre elegiré una espada por sobre una plegaria.
No sé los demás,
pero yo ingresé a los templarios para dominar la espada
y ganarme el título de soldado de Dios,
no para recoger rocas como una mula o contar los bocados de un menjunje
o trepar muros como una ardilla.
No se trata del muro,
de la comida o de las rocas.
Se trata de la disciplina, la obediencia y la humildad.
Seguir órdenes que te parecen ridículas sin dudarlo,
para que cuando te den órdenes, caigan flechas,
avancen los caballos y corra sangre, hagas lo mismo.
Sin dudarlo.
Rhone, confía en mí. Deshazte de esa cosa.
¿Querías verme, padre?
Estás quemando la ropa de mamá.
Tu madre me destroza desde la tumba.
Quería comentarte que los planes
para tu matrimonio con Eduardo ya han concluido.
Pronto te casarás y comenzarás una nueva vida como su reina.
Madre no habría aceptado
que me hicieras cruzar el océano para casarme con un sodomita de mala fama.
Tu madre está muerta.
Y aun mientras vivía,
era yo quien tomaba las decisiones sobre tu futuro.
Serás reina de Inglaterra, como tu hermano será rey de Francia.
Forjaré la paz con Inglaterra, y tú tendrás esposo y una corona.
Eso debería ser más que suficiente para hacerte feliz.
Gracias, padre.
Pasa.
Perdóneme, Su Majestad.
Excelencia.
¿Ahora qué, De Nogaret?
¿Tienes una cabeza que entregar?
Solo la cabeza de la Iglesia Católica.
El papa Bonifacio llegó a París para dar su pésame por la reina Juana.
Y para verlo sufrir.
El obispo de Roma, Su Santidad, el papa Bonifacio.
Su Santidad.
Felipe.
Sé que hemos tenido nuestras diferencias.
Después de todo, lanzó un ataque contra los templarios,
mis caballeros sagrados más devotos.
Pero dejemos de lado los rencores en esta ocasión tan grave,
y demos lugar a que el compañerismo reemplace a la desconfianza.
Permítame ofrecerle mis más sentido pésame
por la muerte de nuestra querida reina Juana.
Perder a una mujer tan hermosa y amorosa
debe haber sido un golpe tremendo para usted y para toda Francia.
Gracias, Su Santidad. Ella era...
...una mujer extraordinaria.
Pero basta de trivialidades.
Me han informado que Su Santidad pronto emitirá una bula papal
respecto de la relación entre la autoridad secular y espiritual.
Como buen cristiano, desearía saber más.
Agradezco su interés en esta cuestión, Su Majestad,
pero no es el momento ni el lugar para hablar de esto.
Está en la sala del trono del rey de Francia más cristiano.
¿Existe un mejor momento o lugar?
Muy bien.
Lo simplificaré
para que hasta un adulador impío como De Nogaret pueda entenderlo.
Como dijo el apóstol: "No hay autoridad sino de Dios,
y las que existen, por Dios son constituidas".
¿Y quién hablará en nombre de Dios si no lo hago yo, su vicario en la tierra?
Así que declaro que todo hombre,
ya sea siervo,
consejero real
o rey,
debe someterse al obispo de Roma si busca su salvación.
Dicho en términos simples, o se somete, o será condenado.
Iniciados, ¡reúnanse!
Cada uno de ustedes eligió entregar sus posesiones mundanas
y darle la espalda a quienes eran
antes de ingresar a nuestra casa sagrada, ¿verdad?
Sí, maestre de iniciación.
Sin embargo, parece
que uno de ustedes eligió otra cosa.
¿No es verdad, iniciado Rhone?
¡Desvístete!
Pero antes de resolver esto,
primero debemos recompensar a la fuente de esta revelación.
Iniciado Michael.
- Desaparece de mi vista. - ¿Qué?
El templo no es lugar para aquellos que traicionan a sus hermanos.
Pero, maestre Talus...
Vete de este templo antes de que te mate a golpes.
Maestre Talus, no es el manuscrito de plegarias de Rhone.
No.
Es mío. Yo lo escondí entre su ropa para evitar el castigo.
- ¿Me tomas por tonto, Landry? - No, señor.
Celebro tu intento de evitarle mi furia a Rhone.
Así que en lugar de castigarlo a él,
los castigaré a todos.
Entrenamiento de fuerza con sacos de roca desde ahora hasta el atardecer.
Landry, Rhone, Quentin, Kelton, Vasant.
Ustedes no.
Tengo otro desafío para ustedes, fornicadores de cerdos.
Vayan al bosque, encuentren un árbol apto para su entrenamiento físico,
córtenlo, quítenle la corteza y tráiganlo aquí...
...a pie.
Maestre Talus, anochecerá antes de que volvamos.
Así será.
Tengan cuidado para no rebanarse los dedos en la oscuridad.
¿Los registros de bautismo, Excelencia?
Quiero los últimos.
El nacimiento de cada niño registrado en los últimos tres meses.
Aquí tiene.
Nombres, fecha de bautismo
y lugares de residencia en París y en los pueblos vecinos.
Excelente. ¿Y los demás?
Una donación para la catedral.
Con el mayor de los respetos, Excelencia, no puede llevarse esos pergaminos.
Son la única prueba de que esos corderitos de Dios
han recibido el sacramento del bautismo,
lo que les garantiza su entrada al Cielo.
Además, son propiedad de la Iglesia,
y ni siquiera su padre, el rey, tiene derecho a reclamarlos.
Fui bautizado.
¿Eso garantiza mi entrada al Cielo?
Así es, Excelencia, salvo que cometa un pecado mortal,
en cuyo caso, deberá arrepentirse y confesarlo para obtener la absolución.
Por supuesto.
Pero hoy no voy a pecar.
Ellos lo harán.
SAINT-FÉLIX-DE-CARAMAN, LA OCCITANIA 1279 D. C.
Nada bueno pasa en el bosque cuando oscurece.
Está lleno de lobos, jabalíes y murciélagos.
Los murciélagos son familiares del Diablo.
Las brujas usaban su sangre para volar.
Viste muchas brujas voladoras, ¿verdad, hermano?
Lo sé de buena fuente.
Los murciélagos no son malos.
Mi tío dice que si te lavas el cabello con alas de murciélago molidas,
nunca te quedarás calvo.
Ya es tarde para ti, ¿no, Vasant? Eres un pobre desgraciado.
Este. Perfecto. Podemos hacerlo caer ahí.
Vamos, calvo.
Hola, Anne.
La madre superiora me dijo que seguías trabajando.
- ¿Esa es la nueva Biblia? - Sí.
El trabajo del hermano Angus de los últimos seis años.
Haremos una generosa donación al convento
si usas tus talentos para esta Biblia
e iluminas el manuscrito.
- Casi lo había olvidado. - ¿Qué?
Como se ven tus ojos a la luz de la vela.
Parecen tener fuego dentro.
Gracias, Tancrede. Comenzaré a trabajar la semana próxima.
¿Cómo está?
¿Por qué no lo ves tú mismo?
La nodriza la alimenta tres o cuatro veces al día.
El resto del tiempo, más que nada duerme.
Pero te saco al jardín una vez por día
para que tomes el sol de nuestro Señor, ¿no?
Casi nunca llora.
Se parece a su padre.
Hola, Eva.
Hola.
Hola.
Hola, Eva.
- ¿Oyen eso? - No oí nada.
Tomen las hachas y la sierra.
Apaguen las antorchas.
- Genial. - Síganme.
Luciferianos.
¡Formación de trinidad!
Vasant, ¡mantén la formación!
¡Ayúdame, Rhone!
¡Quentin!
¡Auxilio!
¡Landry! ¡Ayúdame! ¡Rápido!
¡Por aquí! ¡Ayuda!
¡Quentin!
¡Quédate con nosotros, muchacho!
- ¡Por ahí! - ¡Vamos!
- Por ahí. - ¡Vengan conmigo!
Vamos, tenemos que irnos.
Volvamos al templo. ¡Vamos!
¡Vamos! ¡Rápido!
¡Atrápenlos!
- ¡Que alguien nos ayude! - ¡Draper! ¡Vayan por Draper!
¡Ayuda!
¡Que alguien nos ayude!
Sálvalo, Draper.
Draper, por favor. Sálvalo.
No puedo.
Quentin está muerto.
- Lo siento, Landry. - ¿Qué pasó?
- Nos atacaron en el bosque. - Los luciferianos.
Adoradores del Diablo.
Landry los trajo. Está maldito. Trajo al Diablo a nuestra casa.
¡Basta, Berenger!
Draper, lleva a otros hermanos caballeros al bosque,
y envíen a un jinete
apenas descubran la ubicación de esos paganos adoradores de Satanás.
Sí, gran maestre.
Llévenlo adentro.
Esto es tu culpa, Landry.
Tuya sola.
¡Denme un caballo!
¡Denme un puto caballo!
¿Adónde crees que vas?
- Iré con el grupo de búsqueda. - Ya hiciste suficiente.
Pero soy el único que sabe su última ubicación.
Y no rompí la formación.
Fui rápido y luché junto a mis hermanos.
Y aun así fallaste.
Quentin murió ahí, Landry. Frente a ti.
Ahora crees que si vas a matar a unos herejes horribles
te sentirás mejor por perder a ese muchacho.
Pero eso es tarea para los templarios, y ya no eres un templario.
Eres un iniciado.
Y no me importa cómo te sientas.
Se dice que esos luciferianos habitan en este bosque.
Desvistan los cuerpos.
No podemos expulsarte de nuestro templo,
así que te quitaremos el Diablo de adentro.
Te alejamos de nosotros, espíritu indigno, poder satánico, invasor infernal.
Que seas arrebatado
y expulsado del alma de este hombre, Landry du Lauzon,
creado a la imagen de Dios y redimido
por la sangre de nuestro bendito Dios y Salvador Jesucristo.
Dios Padre te lo ordena.
Dios Hijo te lo ordena.
Dios el Espíritu Santo te lo ordena.
¿Landry?
¿Quién te hizo esto?
Yo mismo me lo hice.
No me mientas, hermano. ¿Quién cometió este vil acto?
En el templo, no hay lugar para un hombre que traiciona a sus hermanos.
¿De Nogaret?
¿Cómo en el santo nombre de Dios evadió a mis guardias?
¡Capitano Malatesta!
Nadie acudirá en su ayuda esta noche, Su Santidad.
El buen rey Felipe no puede permitir que se lastime al Santo Padre.
Le dijo que se sometiera o que será condenado.
¿Cómo creyó que reaccionaría?
¿Creyó que se arrodillaría y le besaría el anillo?
Entendió mal.
Lo que dije solo hacía referencia a asuntos espirituales,
como el sacramento y la liturgia.
¿Qué hay de la herejía, la tortura
y la ejecución?
Cada vez que visitó París,
esperaba que me reconociera.
¿Recuerda el pueblo Saint-Félix-de-Caraman, en la Occitania?
¿Recuerda a un matrimonio de cátaros, Antoine Gauthier y Florence de Béarn?
Usted mismo encendió el fuego.
El fuego que los quemó vivos.
¿No recuerda eso,
padre Benedetto?
¡Mamá! ¡Papá!
Yo era solo un niño.
Iba a la iglesia. Le rezaba a Dios.
Creía en todo lo que la Biblia y hombres como usted me enseñaron.
Y luego me quitaron todo.
Intenté mantener la fe.
Intenté seguir creyendo que, de alguna manera, de algún modo,
podría entender cómo un Dios justo y misericordioso
podía permitir que hombres como usted
infligieran un sufrimiento tan injusto en su nombre.
Pero cuando te arrancan de los brazos de tu madre...
...y te obligan a observar cómo cruje su piel...
...y se quema...
...como un cerdo al asador...
...en lo único que puedes creer es en la rareza y la brutalidad de la vida.
Ningún Dios,
ningún Diablo, ningún paraíso ni ningún infierno
más que el que crean hombres miserables como usted.
Después de que los matara...
...quedé solo en el mundo,
viví en las alcantarillas,
peleé con alimañas por migas de pan.
Luego mi tío me encontró y me enseñó latín y derecho
con un único propósito.
Para que me liberara tanto como fuera posible
de falsos profetas como usted.
Creo...
Recuerdo a su madre y a su padre, De Nogaret.
Eran herejes y blasfemos,
y merecían el destino que les tocó.
¿Qué derecho tiene usted para juzgarme a mí a o mis actos?
Soy el sucesor de San Pedro, el Santo Padre de la única iglesia,
y usted no es más que el mandadero de un tirano mezquino
que no conoce su lugar en el orden de las cosas.
Dígame, ¿Su Majestad el rey sabe que alberga pensamientos tan paganos?
Por supuesto que no. Si lo supiera, lo habría desollado vivo.
Ni siquiera puede compartir sus creencias con su amo.
¡Siento lástima por usted, De Nogaret!
¡Siento lástima!
Te conozco.
Eres un templario, un soldado de Dios.
¡Defiéndeme!
Fui templario.
Ya no.
El rey Felipe exige que abandone la Santa Sede
para dejarle lugar a un pontífice más sagrado y razonable.
Pero la forma en que se irá...
Eso me lo dejó a mí.
Le complacerá saber que después de su muerte,
sus restos se unirán a los de los herejes.
¿Qué dice? ¿Está rogando piedad?
¡Oiga bien, anciano!
¡Rechaza la piedad al no mostrar arrepentimiento!
El papa está muerto.
Larga vida al papa.
www.facebook.com/gatonplay
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.