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ANTERIORMENTE EN KNIGHTFALL
Hace casi doscientos años, nueve caballeros fundaron nuestra orden.
Somos los caballeros templarios. Protegemos a los inocentes.
Somos hombres de honor. Debemos luchar por la Tierra Santa.
¡Peleamos por la gloria de Dios!
Soy responsable de todos los hermanos.
- Si no te proteges tu... - ¡Me herí la pierna protegiéndote!
Landry du Lauzon se acuesta con su esposa.
Hermano Gawain...
Tuvo relaciones con una mujer casada que ahora lleva su fruto en el vientre.
El rey de Francia envió mercenarios para matarnos.
¡Que estos hombres no tengan duda
de que escogieron un oponente poderoso!
Tú me enseñaste...
A usar mi dolor en contra de mi enemigo.
Si alguna vez me amaste, perdónale la vida.
¿Quieres usar mi amor para salvar al tuyo?
Muy bien.
Le perdonaré la vida.
- ¡No! - Y tomaré la tuya.
El bebé, siento que se mueve.
¡Es una niña!
¡Felipe!
¡Landry!
¡Mataste a Juana!
No, Landry, tú la mataste.
Me traicionaste.
Nos traicionaste a todos.
Ya no soy el novato que alguna vez fui.
Dios te abandonó.
¿Esto es lo que verdaderamente quieres?
Soy enemigo del rey Felipe. No estará a salvo si se queda conmigo.
Pero es sangre de tu sangre.
¿Qué quieres que haga? ¿Que la someta a una vida llena de peligros?
Crecería con su padre. Una bendición que tú no tuviste.
Tancrede...
...cumple mi pedido.
Crecerá en un hogar lejos de aquí.
Y nadie sabrá de su paradero.
¿Qué harás ahora?
Iré al templo de Chartres a hacer las paces con nuestros hermanos.
¿Te parece sensato?
- ¿Qué quieres decir? - Muchos hermanos murieron en Versalles.
Muchos en Chartres te hacen responsable.
Más razón aún para buscar su perdón.
Landry, no me entiendes. No serás bienvenido.
Claro que sí. Soy maestre.
- De un templo que ya no existe. - ¿Qué soy si no soy templario?
Eres padre.
Eres padre.
No soy digno de ella.
Tengo que ir a Chartres.
Tengo que enmendar las cosas con nuestros hermanos.
Tengo que enmendar las cosas con Dios.
Solo entonces podré enmendar las cosas con ella.
Entonces, ve.
Perdóname.
Dios te bendiga y te guarde.
Que Dios te proteja.
Nunca olvidaré esto.
Tu hija será bautizada. ¿Qué nombre le pondrás?
Eva.
Se llamará Eva.
Vamos, Eva.
¿Quién anda ahí?
Landry du Lauzon, maestre del templo de París.
- Abran la puerta. - Un momento, maestre.
No eres bienvenido aquí.
Soy maestre de un templo.
No eres nada. El templo de París cayó por tu culpa.
- No dejaré que pase lo mismo aquí. - Quedas expulsado de la orden.
¿Expulsado?
¿Gran maestre?
Gran maestre, por favor.
Hermanos, por favor.
Traicionaste a la hermandad.
Te revocamos todos tus derechos y privilegios de templario.
Y te condenamos al destierro.
¡Abran la puerta! ¡Ábranla!
No te dejamos entrar la semana pasada. O la anterior.
El gran maestre fue bien claro, ya no eres un templario.
Está bien.
De Molay accedió a tu pedido.
Considerará tu caso para que te vuelvan a aceptar.
Hermano...
¿No vamos a la cámara del consejo?
Solo los hermanos pueden ingresar al templo.
¿Por qué permite esto?
Landry es el tonto que dejó el oro en el templo de París.
No es digno de nuestra consideración.
Es uno de nuestros guerreros más capaces.
Dormiste fuera de los muros del templo durante semanas,
casi sin agua ni comida,
y rogaste que te aceptáramos nuevamente en la hermandad.
¿Por qué?
Porque son mi familia y mis hermanos. Sin ustedes...
No soy nada. No tengo nada.
Sé los errores que cometí. Fallé como templario y como hombre.
Pero, por favor, permítanme expiar mis pecados ante los ojos de Dios.
Y de todos ustedes.
Landry fue corrompido por el Diablo.
Durmió con la esposa del rey y engendró un hijo con ella.
Eso solo ya es motivo de expulsión.
Hermanos, ¿ninguno de ustedes ha violado un juramento?
¿Ni una sola regla de nuestro código?
Parece que el hermano Tancrede habla más sobre sí mismo
de lo que defiende a Landry.
¿El rey Felipe no nos atacó por culpa de Landry?
¿Olvidamos nuestro deber de quitar a la oveja negra del rebaño, hermanos?
Es evidente que el hermano Berenger y el hermano Angus
nunca han cometido un error.
¡Él violó el juramento, Tancrede! ¡Debe pagar por sus pecados!
Hermanos, ¡por favor!
¿Olvidamos que es el mismo hombre que peleó con nosotros en Acre?
¿Olvidamos cuántas vidas salvó en Tierra Santa?
Le debo mi vida a él. Y sé que muchos de ustedes también.
Landry cometió muchos errores, y debe cumplir su penitencia.
Pero les pregunto, como hombres de Cristo,
¿qué somos si no le damos la oportunidad de redimirse?
Somos hombres de honor. ¡Él no!
¿Tú hablas de honor?
¡Silencio! Nuestro procedimiento no devendrá en una pelea sin sentido.
¿Cómo respondes?
Avergoncé a nuestra casa.
Haré lo que me pidan para enmendar esos errores.
El hermano Landry habla con el corazón arrepentido.
Pero aún tengo dudas.
Escuché atentamente tus palabras.
Pero un hombre se mide por sus actos, no por sus palabras.
Este hombre no es digno de regresar como templario.
De hecho, ni siquiera lo consideraría como iniciado.
Una vez más, el hermano Talus comparte su sabiduría con nosotros.
Gracias.
No votaremos para volver a admitir a Landry como templario.
Votaremos para volver a admitirlo como iniciado.
Gran maestre.
Ya tomé mi decisión. Reflexionen antes de que nos reunamos a votar.
De Nogaret, oí que Landry logró escapar.
Así es, Su Majestad,
pero envié informantes por todo el reino,
y estoy seguro de que darán con su paradero.
El templo de París es mío.
Pero para mí no vale nada, De Nogaret,
si no me quedo también con los templos de Arville y Chartres.
Ahí está la riqueza.
Gerard, ¿en cuánto tiempo podrá atacar mi ejército?
Pronto, mi señor.
Hazlo, padre. Deben pagar por sus crímenes.
Si me permite, Su Majestad...
Como consejero real, debo advertirle que actúe con prudencia.
¿Por qué?
Los templarios aún tienen el apoyo del papa Bonifacio.
Si los atacamos, tendremos a Roma de enemiga,
y eso dividiría su reino
entre los que siguen al vicario de Cristo y usted.
Y...
...posiblemente le exijan el pago de su deuda.
Lo siento, Su Majestad, pero la paciencia es el único camino.
Me atacaron, De Nogaret. Levantaron armas contra mi ejército.
Y pagarán por eso. Por favor, deme un poco de tiempo.
Creo poder hallar la manera de cumplir sus dos deseos.
Tráiganlo.
Este caballero ha dicho mentiras sobre usted.
Pascale cree que usted mató a la reina Juana.
¿Es verdad?
Es evidente que te equivocas, o habrías visto a Landry du Lauzon
clavarle una espada a mi esposa embarazada en el vientre.
¿Sabes lo que acabas de hacer?
Me hiciste revivir el peor día de mi vida.
Juana era mi verdadero amor.
Era la madre de mis hijos y llevaba en el vientre a mi hijo por nacer.
Debes creer que soy débil para regar rumores falsos en mi casa
frente a mi hija.
Sé lo que vi.
Isabel, mejor vete.
Esto se pondrá incómodo.
Prefiero quedarme y ser testigo de tu justicia, padre.
Alguna vez te consideré uno de mis caballeros más confiables.
Sin embargo, tus historias de heroísmo lentamente serán olvidadas,
junto con el sonido de tu voz.
¡No!
Llévenlo a la mazmorra.
Voto por Landry.
¿Hermano Berenger?
- Me opongo. - Hermano Talus.
Me opongo.
¿Cómo va el conteo, hermano Angus?
Hay un empate, resta el voto de un hermano.
El hermano Naimon.
Hermano Naimon, tú decidirás el destino de Landry.
Que Dios te guíe por el camino correcto.
Landry deshonró nuestra orden y nos avergonzó a todos.
Sin embargo, según las enseñanzas de Cristo:
"El que esté libre de pecado que arroje la primera piedra".
Como todos somos pecadores,
debo seguir las enseñanzas de Cristo.
Voto por Landry.
El hermano Naimon ha votado.
Con Dios como testigo, Landry será iniciado en nuestra orden sagrada,
y su entrenamiento comenzará ahora.
Como Cristo resucitó de entre los muertos, tú también debes renacer.
Córtenle el cabello y la barba.
Que el Señor esté contigo, hermano.
Ya no soy tu hermano. Ahora soy un iniciado.
¡Rhone! Dios exige que te concentres en tu tarea,
no en el hombre expulsado que se une a ustedes.
Sí, maestre de iniciación.
Landry, toma un saco y ponte en la fila con los demás iniciados.
Sí, maestre de iniciación.
Estos sacos pesan lo mismo que la armadura que usarán en la batalla.
Deben fortalecer sus cimientos físicos
para proteger a los demás cristianos de los enemigos de Dios.
Renunciaron a sus títulos y rangos
y entregaron voluntariamente sus riquezas y sus posesiones
para unirse a la orden de los templarios y convertirse en siervos de Dios.
¿Por qué?
Porque el amor y la devoción a Dios
es lo único que un hombre necesita para sobrevivir a este mundo sucio y vil.
¡Amor y devoción a Dios!
Los dos pilares sagrados de nuestra orden.
Raynald, ¡levántate!
Levántate. Oye.
Cada hombre debe ganarse su entrada al Temple.
Reflexiona ante la cruz. Si me desafías, te irás para siempre.
¡Abran las puertas!
¡Luis!
Los antiguos señores te envían sus saludos,
mientras los nuevos te juran lealtad, padre.
Quedan unos pocos barones desleales
antes de que todo el reino esté bajo tu mando.
Me honras.
Hice lo que me ordenaste.
- Isabel. - ¡Hermano!
Debes contarme de tus aventuras.
- Ojalá hubiera ido contigo. - El sur no es lugar para una mujer.
Tampoco lo es el encierro entre estos muros.
De Nogaret. Aún no te has ido.
Su padre lo prohíbe.
Es bueno verte, viejo amigo.
De Nogaret, quiero que hagas algo por mí.
Lo que desee, mi príncipe.
Que bañen, cepillen y hierren a mi caballo.
Fue un viaje largo, quiero que cuiden a mi corcel.
Será un placer, príncipe Luis. Apenas termine con mis asuntos reales...
¡Ahora, De Nogaret! Hazlo ahora.
Mi príncipe.
Debemos celebrar el regreso del príncipe Luis.
Me honras, padre.
¿Dónde está mi madre?
Dime que la cabeza de Landry está clavada en una pica.
¡Dime que has tomado represalias!
Mamá está enterrada en Versalles, ¿y tú no has hecho nada?
- Padre, ¿por qué no has respondido? - De Nogaret me aconseja ser paciente.
- ¿Por qué le haces caso a ese tonto? - Escucho sus consejos.
Los templarios cuentan con la protección del papa Bonifacio.
Si los ataco, el papa podría excomulgarme.
Podría excomulgarnos a todos, y a toda Francia.
Hasta podría enviar un ejército papal a invadir nuestras calles.
Pero era tu esposa, ¡y merece ser vengada!
¡Era una prostituta que me fue infiel, a mí, al rey de Francia!
Tu madre trajo vergüenza y deshonor a mi nombre y al tuyo.
Mi madre te traicionó, y lo lamento.
Pero no era una mujerzuela común,
y no será tratada de ese modo.
Cada uno de ustedes vino a nuestro templo por voluntad propia.
- ¿No es así? - Sí, maestre de iniciación.
Cada uno de ustedes vino solo a nuestro templo, ¿verdad?
Sí, maestre de iniciación.
Pero cuando nacen, no están solos.
Tienen una madre y un padre que los protege, que los cuida.
¿Por qué? Porque cuando un hombre está solo
es vulnerable al ataque físico y espiritual.
Cuando camina con sus hermanos, comprometido con un propósito,
ya no está solo.
Ahora es parte de una fuerza impenetrable.
Divídanse en equipos de tres.
Avancen.
¿Les dije que se detuvieran?
No, maestre de iniciación.
Cada manzana arrojada equivale
al enemigo que traspasa la primera línea de batalla.
Si permiten que eso suceda, están muertos.
Landry, Rhone, Vasant, su turno.
Es el entrenamiento de la Trinidad. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
¿Qué hacemos?
Formamos una falange. Unamos los escudos, seamos uno.
Confíen en mí.
Bajen la cabeza y permanezcan juntos.
Con los templarios uno cerca del otro,
la manzana arrojada al medio no pasará entre ellos,
sino que pegará en sus escudos.
Quédense conmigo. No se asusten.
Estás muerto.
Los teníamos.
No tenías nada.
¡Formen!
Reconociste el ejercicio de la Trinidad, e hiciste bien en formar una falange.
Pero fallaste en reconocer que esta carreta está elevada.
Es una señal de que tu vínculo con Dios está mancillado
y es prueba de que te has separado mental y espiritualmente
del camino de rectitud de los templarios.
¿Qué significa "separarse mental y espiritualmente"?
Landry lo explicará.
- ¿Maestro de iniciación? - Dile a Raynald la regla 70.
La regla 70 prohíbe la compañía de mujeres.
- Una regla que tú incumpliste... - Sí, maestre de iniciación.
...y por la que te expulsaron de la Orden.
Sí, maestre de iniciación.
Landry actuó solo, se apartó de Dios y de sus hermanos.
Mírenlo y aprendan de sus errores.
Maestre de iniciación, ¿cómo es posible que un hermano pecador como Landry
sea aceptado como iniciado?
Algunos hermanos creen que Landry puede ser salvado por la gracia de Dios.
Yo no soy uno de ellos.
Pero, maestre, igual lo está entrenando.
Todo tiene un propósito.
Landry nos sirve como ejemplo de por qué se fundó esta orden.
Un templario empieza como un hombre común, como muchos de ustedes.
Pero una vez concluido su entrenamiento sagrado,
se transformarán en soldados de Cristo.
Hombres ordenados como los verdugos de Dios.
¡Gana Letholdus!
¿Y quién sigue ante semejante muestra?
Solo quedan dos hombres capaces de avivar tanta pasión entre ustedes.
El primero aún no ha dejado a ningún rival con vida.
¡El bastardo de Britania, Merek!
Pero ¿quién es suficientemente hombre para enfrentar a esta bestia?
Solo puede haber uno.
Un exsoldado de Dios que se baña con la sangre de sus rivales.
¡Les presento...
...al Cruzado!
¡Cruzado!
¡Cruzado!
¡Cruzado!
¡Levántate!
¡Cruzado!
- Córrete. - No hay lugar.
- Sí que hay. Córrete. - No lo haré.
Vamos, Kelton.
Tengo que compartir con Landry, es la regla.
No me importa.
Un pecador no se sentará con nosotros, y tampoco lo harás tú.
Oye. Vamos.
No hice nada para que me juntaran contigo en esa tarea,
pero me consideran igual que tú.
Come con Rhone.
Prefiero morir de hambre en el suelo a que vuelvan a asociarme contigo.
Vasant.
Oye. Come. Vamos.
¿Por qué te sometes a este entrenamiento y humillación
si ya eres un templario?
Porque debo pagar por mis pecados.
Y al hacerlo, me acerco a Dios con humildad.
¿Humildad?
Dios me dio la espalda
por mis ofensas.
Hasta el más devoto y beato entre nosotros puede volverse impuro.
Sin embargo, hasta el más vil puede ser salvado.
Nuestro capital está oculto bajo el templo de París.
El rey Felipe nos declaró su enemigo.
Por eso debemos recuperarlo. Gran maestre, debemos protegernos
y a aquellos que confiaron su fe en nosotros.
Hay muchos hombres y mujeres que necesitan desesperadamente nuestro oro
para financiar sus expediciones.
Y si nuestros bancos son insolventes porque nuestra riqueza está en París,
mancharemos nuestra reputación y causaremos la muerte de inocentes.
Siempre ayudaremos a los necesitados.
Pero nuestro templo de París ha sido ocupado por la Guardia real.
La Guardia real cada vez vigila menos.
Gran maestre, necesitamos...
Sé muy bien lo que necesitamos, hermano.
Pero no podemos irrumpir en París
y arriesgarnos a otro conflicto con el rey Felipe.
¿Y qué les hace creer que ya no se ha apoderado del oro?
Porque está oculto detrás de un panteón.
Solo unos pocos hermanos que vivimos ahí sabemos dónde está.
Draper, Landry y yo. Si pudiera llevar a algunos hombres...
No. Es muy peligroso.
Hay un túnel oculto debajo del templo.
Podemos tomar nuestro oro y huir sin que nos descubran.
Si ese túnel está tan oculto como sugiere Tancrede,
valdría la pena ir a buscarlo.
¿Estás de acuerdo con Tancrede?
Estoy de acuerdo en que debemos recuperar nuestro capital.
Pero no se necesitan hermanos para esta tarea.
Pueden ir los iniciados.
¿Llevaría hombres que aún no están preparados?
Los iniciados son capaces de transportar oro por un túnel.
Oro que necesitamos desesperadamente.
Gran maestre...
No le confiaría nuestra fortuna
a hombres de aún deben ganarse su lugar entre nosotros.
Por favor, permítame llevar a algunos hermanos.
Podemos entrar y salir sin que nadie nos vea.
¿Qué misión sale según lo planeado?
Envíe a los iniciados. Nadie los conoce.
Ustedes dos irán con ellos. Consigan el oro y salgan en silencio.
Iniciados, ¡de pie!
El gran maestre De Molay solicita su presencia.
Han rezado como monjes. Ahora los veré erigirse como soldados.
El tesoro templario sigue en nuestro templo de París.
Mis hermanos templarios irán a recuperarlo.
Ustedes los acompañarán.
Dios ha ordenado esta misión, y me aseguraré de que vuelvan todos.
¡Draper! ¡Muévete!
¡Sí!
Cruzado.
Cruzado.
¿Qué quieres?
Necesito un hombre con tus habilidades de lucha.
- Déjame en paz. - Tengo dinero.
No peleo por dinero.
Si no peleas por dinero, ¿por qué lo haces?
Entraremos y saldremos sin que nadie se dé cuenta.
Vamos.
Por aquí.
¿Y los cuerpos?
Escóndelos en el panteón.
Está aquí atrás.
Antorcha.
Recojan todo lo que puedan. Rápido.
Eso es.
¡Intrusos!
¡Guardias!
¡Formación de trinidad!
- ¡Esperen! - Berenger, ¡saca el oro de aquí!
¡Mantengan la línea!
Por aquí. Vamos.
- ¡Raynald! - ¡Mantengan la línea!
¡Raynald!
¡Landry! ¡Mantén la línea!
¡Ábranse!
Sáquenlo todo. ¡Vamos!
¡Raynald!
Kelton, Vasant, cúbranme. ¡Trinidad!
¡No!
Aguanta, Raynald.
¡Salgan de aquí! ¡Vamos!
Rhone, ¡rápido! ¡Debemos tomar el oro! ¡Vamos!
¡Naimon!
¡Rhone!
Gracias.
Iniciados, ¡vamos! Ahora.
Vamos. ¡Rápido!
Draper, déjanos.
Un hombre puede volverse loco al intentar entender la voluntad de Dios.
Ver caer al hermano Naimon,
un iniciado tan prometedor arrebatado de este mundo,
mientras que otro que es indigno de la gracia de Dios sigue con vida,
corrompe la mente.
Yo no los envíe en esa misión
ni blandí la espada que les quitó la vida.
No necesitabas blandir la espada para ser responsable.
Les ordené que se formaran, y desobedeciste una orden directa.
Intenté salvar a Raynald.
Intentabas glorificarte.
Eso demuestra que no eres distinto a cuando desobedeciste tus votos.
- Ya no soy ese hombre. - Tus acciones no lo demuestran.
La misión de un templario es glorificar a Dios, no a sí mismo.
Pero has demostrado que no eres digno de ser templario
como tampoco de ser un iniciado.
La yegua en la que regresaste
será equipada con provisiones. Tómala y vete.
La vida de templario es para hombres comprometidos con la causa.
Vete, Landry.
Libérate de nuestras reglas, de nuestros votos. Vete
y no vuelvas jamás.
Jaque mate.
Mis disculpas, Su Majestad.
Ingresaron a robar al templo de París.
- ¿Los templarios entraron a mi ciudad? - No podemos demostrarlo, Excelencia.
¿No podemos?
¿Qué era tan urgente para despertarnos a mí y a mi hijo?
Esto, Su Majestad.
El templario la ultrajó en vida y después de muerta.
¿Por qué la abriría así?
Para quitar al niño.
¿Y por qué haría eso?
El bebé está vivo.
¡Vete o te cortaré en dos!
¿Existe una caída más trágica desde la expulsión de Lucifer del paraíso?
Un gran y glorioso caballero templario,
quizás el mejor espadachín de todo París,
confinado a un estado tan lamentable.
Vete o te mataré.
No vine aquí a morir, Gawain. Vine a ofrecerte un nuevo propósito.
¿Para qué quiero un propósito?
El propósito hizo que acabara así.
A veces la destrucción de un hombre da origen a su redención.
Después de su caída, ¿Lucifer no obtuvo su propio trono?
Te ofrezco una segunda oportunidad, Gawain.
Si estás en condiciones de aceptarla.
No soy el mejor espadachín de París.
Soy el mejor espadachín...
...de toda Francia.
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