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Sobre mi escritorio
hay una caracola en espiral fosilizada.
La encontr� cuando era peque�o en un terreno bald�o cercano.
Y a�n ahora me encanta esa chucher�a.
Tylostoma.
Ese es su nombre cient�fico.
Si se la mira de cerca, de hecho, su forma es inusual.
Se parece a un hongo,
pero tambi�n a un cr�neo.
En mi infancia
por alg�n motivo me parec�a un barco.
Eso era por algo que recordaba.
Las caracolas en la antig�edad eran consideradas un s�mbolo de vida y creaci�n,
por lo que serv�an de talism�n a las parturientas.
Se dice que en la antigua Roma colocaban una caracola en los ata�des como un pedido de renacimento.
Por cierto, se mencionan creaciones artificiales
semejantes a caracolas, la literatura est� llena de ellas.
El s�mbolo que une...
...la muerte y la inmortalidad.
Una nave fantasma, navegando entre la muerte y la eternidad.
S�...
No est� mal.
Fantascope~tylostoma �La caracola de las visiones fant�sticas�
Gris, gris, gris.
El mundo es gris hasta el horizonte.
Incluso es gris el mar que est� m�s all�.
Y luego...
...aparece una sombra de color negro.
Del barco desciende una larga escala.
Un marinero baja por la escala.
Tras �l hay una multitud de sombras negras.
Pasajeros de diferentes sexos y edades.
Pero no, no son humanos.
En silencio, ellos siguen al hombre.
Son fantasmas.
En las primeras filas, tres o cuatro llevan un caj�n semejante a un ata�d.
Como si cumplieran un rito f�nebre.
Gris, gris, gris.
Ante sus ojos ha aparecido
una ciudad en ruinas.
Completamente deshabitada.
Pero de repente el hombre escucha algo...
...y se detiene.
�El mar es ancho y enorme!
�La luna asciende y el sol se hunde!
En las afueras de la ciudad fantasma hab�a una casita.
Una especie de choza, nada m�s.
�Qui�n anda ah�?
�Necesitas algo?
Viendo al hombre pasmado y en silencio,
la mujer se ech� a re�r repentinamente.
Tengo que abrir el negocio. Espera
S�lo tengo que extender las s�banas.
Tras tender las s�badas,
la mujer entr� a la casita.
�Por favor, adelante!
All� s�lo hab�a un mostrador roto y una sola mesa.
�Acaso era una casa de t�?
En esos puertos es mucho.
All� van generalmente los extranjeros y los marinos.
�Quieres algo?
Te pregunt� si quer�as algo.
La mirada del hombre estaba fija en un solo lugar.
Por entre las cortinas, pod�a observarse en el otro cuarto
una cama conspicuamente visible.
Al parecer, adem�s del t�,
all� se ejerc�a la prostituci�n.
�Por supuesto, s�lo espera a que se sequen las s�banas!
Pero entretanto, yo invito.
Bien, es un pueblo peque�o. �Y est�s aqu� sola?
S�, probablemente soy la �nica sobreviviente.
�Qu� ocurri�?
Qui�n sabe...
�Habr� sido la �ltima guerra?
No lo s�.
Por todas partes hay este caos.
Es el fin de la humanidad.
�Qu� es eso? �Tus compa�eros?
�Tienen algo extra�o, ll�vatelos!
�Qu� es eso?
El cielo se abri� y ella pudo ver la nave fantasma.
Por un momento, la mujer se qued� sin habla.
La nave fantasma...
Esa que aparece una vez cada algunos cientos de a�os.
Sabes mucho.
�Pero si es una historia muy conocida!
La nave fantasma...
La nave legendaria, conocida entre los marinos.
Hace mucho tiempo...
...una Diosa extranjera se enoj� con un hombre.
Y �l ya no pudo morir.
Se convirti� en el capit�n de la nave fantasma...
...y a�n deambula por los mares.
�En verdad eres...
...su capit�n?
El hombre mir� en silencio a la mujer.
�Genial! �Y tus compa�eros?
Tripulaci�n.
�Existen porque est�n llenos de una fuerza espectral?
�M�ralos!
�Bueno, entonces, una m�s! �Bebe, yo invito!
�No me temes?
Bueno, si hubieras venido antes, habr�a tenido miedo.
�Pero el mundo se acaba, no hay nada que temer!
�Est� bien, bebamos!
Mmhh, entonces dime, �hiciste enfurecer a una Diosa?
�Y c�mo fue?
�Qu� te guardas? �D�melo!
Setecientos a�os sin hablar, �cierto?
No est�s acostumbrado a charlar, �eh?
Entonces...
�...me dir�s lo que eras antes de la maldici�n?
�Eras, quiz�, un marinero?
S�.
Yo...
...me hice navegante, como mi padre,
que muri� en el mar antes que yo naciera.
�Y tu madre no se opuso?
�Para nada?
Mi propia madre quiso que dedicara mi vida al mar.
Ella me cri� sola.
Por las noches, a menudo pase�bamos por la orilla.
Mam�, mira.
�Qu� hermosa caracola!
Tu mam� puso en ella su amor.
Oigo el sonido de las olas.
Hey, es hora de irnos.
Mi madre contrajo una enfermedad incurable.
Sus d�as estaban contados.
Mam�...
�Mam�!
Y entonces escuch� una historia.
La historia de la Diosa extranjera, que pose�a el secreto de la vida eterna.
No obstante, la Diosa extranjera era un demonio para los hombre de mar.
Mis camaradas intentaron persuadirme, pero a�n as� baj� del barco.
La tormenta se intensificaba.
Finalmente hab�a alcanzado la isla eterna donde viv�a la Diosa.
Cuando sub� la empinada cuesta,
v� una enorme cueva.
A trav�s del velo de oscuridad,
penetr� un tenue rayo de luz.
�Qu� es esta luz?
El hombre se acerc� a echar un vistazo.
Y en las profundidaes de la cueva vio...
...un peque�o para�so terrenal.
En los lugares que tocaba la luz,
todo se encontraba desbordante de los colores de la primavera.
La Diosa se hallaba entre las flores.
Yo...
...fui cautivado por su belleza.
�Qui�n anda all�?
La Diosa se gir� sorprendida.
Y mir� con sospecha.
Yo s�lo pod�a sonre�rle con ternura.
La Diosa quiso escapar.
Pero yo la tom� de la mu�eca.
La Diosa se volvi� hacia m� atemorizada.
Saqu� del bolsillo la caracola blanca.
Me la apliqu� al o�do.
Escuchar�s las olas.
�Oyes?
La Diosa, a�n desconfiada, tom� la caracola...
...y la aplic� reluctante a su o�do.
Su rostro tenso...
...poco a poco se fue suavizando.
Y poco despu�s de eso...
...me olvid� del tiempo.
No, en esa cueva, el tiempo no exist�a.
No hab�a dolor,
ni fr�o,
nada innecesario.
S�lo hab�a amor.
�Lo sab�as?
Si hundimos la caracola en la corriente,
el sonido del mar se vuelve m�s fuerte.
�Cu�ndo me...
...contar�s tu secreto?
Mientras permanezcas aqu�,
ser�s inmortal.
�O quiz�s no?
S�...
Qu�date conmigo para siempre.
Aqu�...
Para siempre...
S�lo t� y yo.
�S�!
�Acaso se necesita algo m�s?
La Diosa estaba muy cerca de m�, pod�a sentir su respiraci�n.
El sue�o no se iba del todo,
y yo acariciaba su largo pelo.
Toda la eternidad,
aqu�,
solo nosotros dos juntos.
Por siempre.
Recuerdo que alisaba el largo cabello de la Diosa,
y habi�ndolo separado exactamente en dos mitades,
y sin que se diera cuenta,
las enroll� alrededor de su cuello.
De pronto abri� los ojos.
�Es que quieres matarme?
Bueno, aprieta.
Tir� con todas mis fuerzas.
La Diosa mir� con amargura al hombre.
Su rostro se hinch� y se puso azul.
De su ojo se derram� una l�grima de sangre.
El secreto de la vida eterna...
esa fuente de luz que fascina la mirada.
La energ�a para hacer crecer flores en esa cueva oscura...
...debi� haber sido generada por ella.
Pero con la muerte de la Diosa...
...la luz comenz� a desaparecer r�pidamente.
S�lo qued� una peque�a llama,
pero tambi�n desapareci� en la oscuridad,
luego de dejar tras de s� s�lo una misteriosa caja,
muy similar a un ata�d.
Pero que no pudo ser abierta...
...por ning�n medio.
Algo escapaba del ata�d como r�fagas de viento.
Y en el aire giraban las almas de los muertos.
Tras convertirse en un gris sudario espectral, envolvieron el cuerpo del hombre.
Un alma se dirigi� a la Diosa, que yac�a en el suelo,
y se desliz� a trav�s de sus labios entreabiertos.
La Diosa que �l hab�a matado,
revivi� lentamente.
Y se aproxim� a �l.
El hombre, atemorizado, comenz� a temblar.
�C�mo...?
Yo te cre�.
Te amaba.
Si eso es lo que deseas,
entonces te concedo la vida eterna.
Yo quer�a d�rtela como un regalo,
pero ahora la recibir�s como castigo.
La Diosa le dio al hombre un largo, largo beso.
Y luego, con una sonrisa triste,
desapareci� con la caracola en sus manos.
De ese modo...
...consegu� un cuerpo inmortal.
La cueva comenz� a derrumbarse en ese momento.
Entre las rocas que se desmoronaban...
...apareci� el barco fantasma...
...y comenz� a elevarse.
Result� que la cueva conten�a al barco en su interior.
Y ese d�a yo,
junto con los fantasmas...
...y la caja en forma de ata�d...
...nos encontramos en aguas poco profundas.
S�lo se nos pemite bajar a tierra una vez cada 700 a�os.
Y todo este tiempo ha sido para m�...
...una larga procesi�n de d�as de tristeza.
Desmbarqu� por primera vez en mi tierra natal.
�Qu� idiota...!
Para ese momento mi madre llevaba mucho tiempo muerta.
Regres� a bordo de la nave y zarp� hacia un viaje infinito.
�Mam�!
�Mam�!
La vida eterna...
...result� un tormento eterno.
He comprendido que este es el castigo de la Diosa.
Ha sido dif�cil para t�.
Sin embargo, puedo comprender a la Diosa.
Al final, nadie puede escapar a la soledad.
Ni dioses, ni hombres.
�Vamos a seguir bebiendo?
�O...
...nos ocupamos de esto?
�Las s�banas ya est�n secas!
En la televisi�n dijeron,
que los animales que se reproducen sexualmente, mueren inevitablemente.
Aunque eres inmortal, t� tambi�n puedes hacerlo...
�Puede ser entonces que t� me mates?
Seguro que te voy a matar.
La mujer se entreg� al placer de la pasi�n.
Con impaciencia...
...la mano derecha del hombre se crispaba.
Y bajo la almohada, sinti� algo.
Sac� su mano de debajo de la almohada.
En ella se encontraba...
...la mism�sima caracola de la Diosa.
Es la misma...
As� es...
Soy yo.
Te esperaba.
Yo mat� a todo el mundo.
�Qu�?
En el mundo solo quedamos...
...t� y yo.
�Por qu�?
S�lo porque quer�a hacerlo.
�Est�s loca!
El hombre envolvi� el cabello de la mujer alrededor de su cuello...
...y tir� de �l.
La mujer lo mir� con tristeza.
Su respiraci�n se aceler�.
No estoy loca.
Y soy inmortal.
T� ya lo sabes.
El hombre dej� de tirar.
�Por qu�?
�Por qu� me atormentas as�?
No lo s�.
En...
Entonces...
�...m�tame!
�Morir� junto con el mundo!
�Lib�rame...
...de todo este dolor y sufrimiento!
Como t� desees.
La mujer abraz� al hombre y lo bes�.
El hombre muri� en sus brazos.
Muri� calmadamente y en silencio.
Al succionar la vida del hombre,
la mujer fue rejuveneciendo...
...y finalmente recuper� su aspecto de Diosa.
Finalmente la Diosa...
...solt� al hombre.
Su cuerpo yac�a en la cama,
como una momia marchita.
Los fantasmas pusieron los restos en el ata�d.
La Diosa baj� la caracola,
como si depositara unas flores.
T� me amaste...
...y por eso moriste.
Y si t� has muerto,
yo tambi�n morir�.
Y as� estaremos juntos para siempre.
La Diosa mir� a los fantasmas.
Y entonces...
Se convirtieron en miles de aves nocturnas,
y comenzaron a picotear a la momia.
La Diosa presion� la caracola contra su pecho.
Y de pronto la caracola se convirti� en un afilado cuchillo.
�El hombre de verdad hab�a muerto?
�Hab�a muerto en realidad?
�En verdad la Diosa tambi�n hab�a muerto?
El alma del hombre permanec�a en el caos.
So�� que me convert�a en cenizas.
Y ahora...
...de m� no quedan ni siquiera cenizas.
No ha sido f�cil llegar a ti.
S�lo quer�a volverme humo,
convertirme en cenizas...
...y hundirme en la corriente del tiempo.
Mientras est�s aqu�,
eres eterno.
Por cierto...
�...qui�n soy yo?
�D�nde estoy?
Entonces, �nos vamos?
Mam�...
No s� si eso permanec�a en la memoria del hombre,
pero en un rayo de luz...
...su alma se elev�.
Y al momento siguiente...
200 gramos de carne de cerdo, parecen un poco caros.
No dan ganas de comprar nada.
Qu� se le va a hacer.
�Mam�! �Estoy en casa!
Bienvenido.
La encontr� en un terreno bald�o.
�Qu� hermosa caracola!
�De d�nde habr� salido?
Es simple, hace mucho tiempo aqu� hab�a un mar.
Entonces, �es un f�sil?
As� es.
Es probable que tenga un mill�n de a�os.
Oh, son ellos.
Ya los recuerdo casi a todos.
El carnicero, el pescadero y el vendedor de tofu.
Dime,
�y seguir� existiendo por muchos, muchos, millones de a�os?
Es muy posible.
Mientras meditaba,
mi ni�o se llev� la caracola a los labios y sopl� en ella.
Mira, aqu� puse mi amor.
Gracias
Me llev� la caracola al o�do...
...y escuch�.
�Escuchas algo?
En el perfil de la madre que sonre�a afectuosamente...
...se destacaron claramente los rasgos de la Diosa.
Oh, escucho el sonido de las olas.
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