Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Ésta es una historia real. Ha sido filmada donde sucedió.
Nuestro agradecimiento a todos los que han hecho posible esta película.
Uno y dos y uno...
¡Un descanso, cariño!
¡Eh!
¡Tengo pájaros en el estómago!
¡Ojalá fueran las nueve!
¡Relájate y descansa un poco!
1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8.
Y uno. Y dos.
Y uno. Y dos.
Basta por ahora, cariño.
Y...
Guy, ojalá no hubieras cambiado ese paso en el último minuto.
- Me voy a caer de bruces. - Olvídalo y relájate un poco.
- Toma. - ¡Oh, te quiero!
- No eres bueno. - Nena, no deberías hablar así.
Vamos, ¿cómo ha sido esta vez?
Bueno, no fue como la orquídea que conseguí en Phoenix.
Ésa tuvo una cierta finura.
Yo estaba hundido y arruinado.
Y de repente 3.000 gardenias pasaron ante mis ojos.
Me envolvió como una luz.
Y cuando volví en mí, estaba cogiendo un par con mis manitas calientes.
Y te quiero.
Guy, ¿no sería maravilloso si Russell nos consiguiera un sitio en el Wilshire?
Menudo escaparate, ¿eh?
Oh, espero que les gustemos.
¿Nosotros?
Puedo ver los próximos dos años, nena.
Estamos en el sur de Francia. Todos están locos por nosotros.
Nos sale pasta por las orejas y rechazamos ofertas como locos.
Nuestra siguiente parada es Londres. Somos una sensación, por supuesto.
Luego nos tomamos unas vacaciones.
Nada más que góndolas ante nuestra vista.
Regreso a Nueva York. Disfrutar de todos los espectáculos.
- Y debutar en el Copa. - Oh, Sí.
Supongo que la cagaremos esta noche.
¿Cómo puedes decir esas cosas?
Mira cuánto tiempo llevamos trabajando. ¿A dónde hemos llegado?
No éramos bastante buenos.
Necesitábamos este momento, cada minuto.
Ahora creo que estamos listos. Tengo un presentimiento. ¡De verdad!
¡Oh, qué hombre!
Vamos, tío. Volvamos al trabajo.
¿Cómo esperas que cuente hasta tres?
Está bien. Retomemos donde los floretes golpean el suelo.
- ¡Oh, no, cariño, no! - ¡Lo sé!
Creo que no puedo conseguir lo que quieres.
¡Sí puedes, no te desanimes!
Quiero que cortes en el paso cuando vengas hacia mí.
Despejarán la pista. Era amenazador.
Eres la única a quien trato de favorecer.
- Bueno, no me ladres. - Nena, ha sido sin querer.
Es nuestro número de cierre y quiero que estés genial.
- ¿Lo vas a hacer, por favor? - De acuerdo.
¡Eso es!
Eso es.
Sí.
¿Y bien?
¿Cómo ha ido?
Genial.
¿Lo intentas otra vez?
Está bien.
- ¡Soy yo, cariño! - Adelante.
- Para ti, nena. - ¡Oh, Guy!
Las he comprado. Ayúdame, ven aquí.
- ¡Lo logramos! ¡Lo logramos! - ¿El qué?
Bresla, el agente artístico de Wilshire.
Salió y volvió a mi habitación de improviso.
Y estamos en el Wilshire durante dos semanas.
Cuéntalos, nena. Dos semanas. Esta noche lo celebramos.
- ¡Vete ya, tienes una cita! - Un momento. Dame algo para seguir.
No te pasas, ¿verdad?
Ya está bien. Tengo que ocuparme de mi vestido.
De acuerdo, cariño.
¡Venga, date prisa! El agua se está enfriando.
¿No ha sido refrescante? Toma una toalla.
Tengo algo de comida para ti.
Gracias.
Siéntate y ponte cómoda.
¿Está ya bien?
Estupendo.
Ponte un poco en las orejas para tener buena suerte.
Mis padres escupían sobre él antes de que fuera demasiado tarde.
Decían que daba mucha suerte.
¡Qué guapa eres! Por muchos años.
Por años.
¿Sabes que tienes una boca complicada?
En las comisuras.
Puede volver loco a un hombre.
Más.
De momento, no. Ésa es tu parte.
- Ahora escúchame. - Te escucho.
Bueno, ¿cuál es el veredicto?
¡Guy, es lo más bonito que he visto en mi vida!
Eh... ¿lo has pagado?
Bueno, ya sabes lo que quiero decir.
Tranquila, cariño. No tendrás que esperar porque estoy en chirona.
Pagué en efectivo.
Y cuando regrese a L.A. también pagaré la licencia en efectivo.
Y claro, el asunto del consentimiento de tu padre.
Y demostrar que puedo ganar unos pavos si algún día te hartas del baile.
Creía que nunca me lo pedirías.
¿Qué te ha llevado tanto tiempo?
Siempre supe que tenías verdadero talento como bailarina.
Sólo quería asegurarme de que podía seguir tu ritmo, eso es todo.
¿Por eso?
¿Quién idea todos los números?
¿Quién diseña mis vestidos?
¿Quién cuida de que coma y duerma lo suficiente? ¡Eres tú!
Bueno, no te enfades.
¿Qué haría yo sin ti?
Sé que vas a producir shows.
Vas a ser uno de los hombres más importantes de este negocio.
¿Quieres ser mi agente?
Estoy tan feliz que no sé qué decir.
¿Y por qué no eres distinta a otras mujeres y te callas? ¿Eh?
¿Sabes una cosa?
Este baile funcionará con nuestro número de vals.
¿Recuerdas el arreglo que hizo Lucille la otra noche?
Voy a mangarle la idea. ¿Suena bien, nena?
Ahora sé lo que quiero.
¿Qué pasa, cariño? ¿Qué ocurre?
¡Oh, Guy, me siento muy mal!
¿Qué quieres decir? ¿Qué te pasa?
No lo sé. Sólo...
Me duele todo el cuerpo. Y la cabeza.
Estás ardiendo. Vamos, voy a llevarte a un médico.
Ponte en pie, ¿puedes?
Vamos.
Ahora, querida.
Muy bien.
Lo siento.
El cuello está muy rígido, ¿verdad?
Muy bien, ahora.
¿Dónde están sus padres?
Su padre vive en Los Ángeles y su madre falleció hace un par de años.
La joven ha estado trabajando muy duro, ¿verdad?
Sí, hemos currado durante largas horas.
Haciendo dos shows por noche y ensayando de día.
Sí, y probablemente no duerme lo suficiente.
- Se relaja después de los ensayos, ¿eh? - Sí, supongo que sí.
¿Desde cuándo dijo que tenía ese dolor de garganta?
Un par de días.
Dolores de cabeza, muchos. Sólo quiero dormir todo el tiempo.
Sí, comprendo.
- Ahora vuelvo. - Muy bien, doctor.
¡Oh, Guy!
No te preocupes, cariño. No te preocupes. Te quiero.
¡Te quiero!
Conferencia.
Con el Hospital General de Los Ángeles y dese prisa.
¿Hospital General? Departamento de ingresos, por favor.
Soy el doctor Hugh Taylor, de Balboa.
Voy a mandar una paciente. Su nombre es Srta. Carol Williams.
Correcto.
Oh, estará allí en una hora y media.
Bien.
Sospecha de polio.
Sabes que tú deberías traerme flores.
Me han tenido 14 días en cuarentena.
Durante ese tiempo me he enterado que la Bolsa ha bajado tres puntos.
Nuestro jefe de división se va a casar.
Y París acepta acortar cinco centímetros.
Por cierto, mis padres te mandan su amor desde Buffalo.
Eh, han actuado en un programa de televisión.
- Eso suena de maravilla, Guy. - Bueno, el descanso te ha sentado bien.
Siempre decía este hombre que trabajabas demasiado.
Oh, ella es una gandula.
- Desayuna en la cama, ya sabe. - Sermoneando.
Tú pareces estar pálido, interesante y pesado.
Bueno, tengo cosas que aclarar en la oficina de archivos.
- Os dejo solos un rato. - Oh, papá, no tienes por qué hacerlo.
Permitidme. Luego vuelvo.
Hazla entrar en razón, Guy.
¿Qué ha querido decir con "hazla entrar en razón"?
¿Quieres callarte? Sólo quiero mirarte.
Sabes, van a adorarte en el Wilshire.
Guy, el Wilshire se ha acabado.
El doctor no necesita decírmelo.
- Pero, Carol, yo... - Por favor, nada de cuentos de hadas.
Puedo aceptarlo.
Tendrá su lado bueno quedarme en casa en la cama.
Sin ensayos, sin vestidos.
Nada.
Una buena vida.
Carol, no vas a ir a casa.
Tu padre y yo también hemos hablado con el doctor.
Nos dijo un par de sitios donde te pondrán de nuevo en pie.
Cariño, esto es sólo el comienzo.
Incluso tendremos una habitación individual.
¿Qué?
Seguro que es el lugar más grande que hayas visto nunca.
Y cuando hayan terminado contigo podrás salir andando de allí.
¿Andando?
Nunca volveré a caminar ni bailar.
Ya no soy buena para nadie.
Has tenido un montón de problemas para nada.
¿No lo entiendes? Sólo quiero estar sola.
Sí, querida.
Así es como te sientes ahora.
Pero yo conozco a mi chica.
No eres de las que se rinden, ¿verdad?
¿Suben?
Frente al ascensor, por favor.
- ¿Cómo están las pulgas hoy, Len? - Las moscas no les gustan.
Y las pulgas no podrán hacer nada con ellas.
Es bastante difícil.
- ¿Qué planta, por favor? - Quinta, por favor.
Hasta luego, Gus.
Kurt, ¿cómo está el niño?
- Está bien, Len. - Me alegro.
- ¿Por dónde se va a la 506? - Péguese a mí y sígame.
¿Has oído lo mismo que yo?
- ¿Qué es una pulga? - Me has pillado.
Hola, Bert, ¿qué tal esas lecciones?
Bien, Carl.
- ¿La Srta. Williams? - Mmm-hmm.
Hemos llegado, fin del trayecto.
- Es bonito, ¿verdad, cariño? - Muy bonito.
Habitación individual, como te dije.
Estaré bien. Gracias, Kurt.
Sí, esto también ejercitará.
- Gracias. - De nada.
- Gracias. - Gracias.
Ellos pueden quedarse un rato, Srta. Williams.
Papá.
Guy.
¿Os importaría darme unos días para instalarme?
Me gustaría tener un poco de tiempo para mí misma.
Claro, cariño.
Cuenta con ello, Carol.
Lo vas a intentar, ¿verdad?
Eres la única mujer que tengo.
Te necesito.
Sólo quiero estar sola.
Yo.
Completamente sola.
¡Permiso, por favor!
Está bien.
Gracias, Srta. Freda.
Tras desayunar mañana, lo primero será reunirse con Eliza March.
Ella será tu fisioterapeuta.
Le esbozaré un programa completo de reeducación muscular para ti.
Y si respondes como yo creo...
...más adelante trabajarás en el gimnasio con Red Dawson.
Es nuestro terapeuta correctivo.
¿Un cigarrillo?
Carol...
Algunos en esta planta cometíamos un gran error.
¿Un error?
Un error humano más que médico.
No le contábamos a los pacientes toda la verdad.
Dejamos que crecieran falsas esperanzas y eso era peligroso.
Adelante, dígalo, doctor.
Ya lo sé.
No creo que lo sepas.
Vas a caminar.
¿Caminar?
¿Caminar otra vez?
Ya me has oído.
Deberás tomar la iniciativa durante bastante tiempo.
Y tendrás ayuda. Mucha.
Pero no intentes ir demasiado deprisa.
No te precipites. Eso aumentará la frustración.
Comprendo.
Gracias por decirme la verdad.
No te lo he dicho todo, querida. Todavía no.
¿Y bien?
Los médicos no hacen milagros, Carol.
Cada día aprendemos más sobre el cuerpo humano.
Pero todos nuestros conocimientos no significan nada...
...si la mente y el corazón no están sanos.
Tiene que existir la voluntad de caminar.
Lo intentaré, pero en realidad no lo creo.
Sé que suena raro que un médico hable de sus propios problemas.
Yo quería ser cirujano.
Pero hice las prácticas en el Este en la planta de polio.
Un cirujano necesita el pleno uso de su mano derecha.
Pensé en abandonarlo todo.
Pero no cambiaría lo que hago ahora por nada.
Ahora estarás bien.
Toma.
Puede que quieras uno más tarde.
¿Quieres la puerta abierta o cerrada?
Déjela abierta.
Puede que también vea qué está pasando.
Eh, ¿qué pasa aquí?
¡Vete!
¿Tienes un cigarrillo?
¡Cállate, por favor!
Si vas a llorar todo el tiempo y ser una pesada,
¿por qué no tienes la puerta cerrada?
¡Lárgate!
- ¡Jo, tía! - ¡Vamos, lárgate!
¡Ya me voy, ya me voy!
Aguanta.
Ahora suelta.
¿Sabes, Carol?
En pocas semanas enseñaremos a esos músculos a volver a trabajar.
Otra vez, levanta.
Tira.
Tira.
Pero no seas tan impaciente. Lleva su tiempo.
No puedes forzarlos mientras no estén preparados. Ahora aguanta.
Aguanta.
Aguanta.
Aguanta.
Suelta ya.
Es probable que tampoco creas esto, pero...
...en pocos días ya no te dolerá.
- Te tomo la palabra. - De acuerdo. Otra vez arriba.
Tira.
Me da igual lo que te dijera el Sr. Church.
Él no dirige esta organización.
¿Qué?
No, a ese gandul no le daría ni diez centavos para un café.
¡No le daría ni la hora!
¡Oh, no!
Nadie va a hacer saltar a B.S. Brownlee.
No.
¡Él debe ocho plazos en este momento!
¡Ni siquiera corta el césped! ¿Qué clase de Hogar Feliz es ése?
¡Oh, no!
¿Puedo ayudarle?
No lo sé. Me llamo Richards. Guy Richards.
Tenía una cita con el Sr. Brownlee.
No, te digo que el viernes es el día D.
D de desahucio.
¡No, tiene que irse! ¡A la calle! ¡Eso es!
¡Los muebles y todo! ¡Fuera!
¡Es mi última palabra!
¿Un cigarrillo?
Gracias.
¡No, he dicho que es mi última palabra!
Un momento. ¿En el centro está ya listo?
¡Oh, sí, Sr. Brownlee!
¡No quiero seguir discutiendo esto!
- Ahora es seguro. - Gracias.
- ¡No! - Buena suerte.
¡Te digo que no!
¡No, él tiene que cumplir con sus pagos! ¡Adiós!
Oh, ¿Sr. Richards? Me alegro de conocerle.
- Gracias. - Tome asiento.
Bueno, supongo que quiere uno de nuestros Hogares Felices, ¿eh?
¡Sí, señor! Son chachis, claro.
- Oh, sí, me gustaría uno, pero... - Bueno, eso está bien.
Sabe, es usted muy sabio. Va a dar un paso inteligente.
Hogar Feliz es una de las inversiones más sabias que se pueden hacer.
Oh, ya sé qué le preocupa. Los pagos.
Si es usted veterano podemos facilitarle las cosas.
No debemos olvidar lo que esos chicos hicieron por nosotros allí, ¿verdad?
- Usted no sabe... - Por desgracia yo no tuve ese problema.
Me declararon no apto.
- Tímpano perforado, ya sabe. - Sí, pero...
Pero "c'est la guerre". ¡Oh, tome un cigarro!
Sr. Brownlee, usted no parece entender...
...que soy un veterano que quiere ayudarle a vender esos Hogares Felices.
¿Ayudarme a vender?
Bueno, puedo vender esos Hogares como rosquillas.
¿Sí? ¿Qué le hace estar tan seguro? ¿Ha trabajado mucho en este negocio?
Nunca lo he hecho, por eso estoy fresco.
Lleno de energía. ¡Tengo ideas!
- ¿Tiene licencia? - ¿Licencia? ¿Qué tipo de licencia?
¿Qué tipo de licencia? Oh, pues sí está fresco.
Tan fresco que está verde.
¿No sabe que se necesita una licencia en este negocio?
De lo contrario estaría lleno de estafadores.
- Conseguiré una. - Un momento, no tan rápido.
Aún no te he contratado.
¿A qué tipo de negocios te has dedicado antes?
- Al mundo del espectáculo. - ¡Espectáculo!
¿Y qué es lo que hacías?
- Era bailarín. - ¡Bailarín!
Mira, chico, ¿por qué no vuelves al baile y me dejas este negocio a mí?
Sr. Brownlee, si deja que yo salga por esa puerta,
...va a perder un grandísimo empleado.
Debe tener la mente abierta en este mundo.
Si usted me dijera que era bailarín, yo le daría una oportunidad.
Sí, ¿eh?
Claro, podría ser otro Astaire, ¿quién sabe?
Contráteme, podría hacer historia en Hogares Felices.
- Nunca se sabe. - De acuerdo, nunca lo sabré.
No, por favor. Sólo a comisión.
Perdón por interrumpir. Pero olvidé decírselo.
- El Sr. Judd no estará hoy. - ¿No? ¿Por qué no?
Bueno, es una larga historia.
Y la misma.
No me la cuentes, no quiero oírla.
Ya le enseñaré.
Estás contratado.
No sé por qué lo hago, pero estoy mal de la cabeza.
- Empiezas mañana. - ¡Oh, gracias, Sr. Brownlee!
¡Yo lo recojo!
Ciertamente has empezado con buen pie.
Bueno, bueno. Yo lo haré. Vete, ¿de acuerdo?
Te veré por la mañana.
- Gracias. Muchas gracias. - Sí.
A los lados.
¡Estirar!
Hacia delante.
A los lados.
¡Estirar!
Hacia delante.
A los lados.
¡Estirar!
Hacia delante.
A los lados.
¡Estirar!
Hacia delante.
A los lados.
¡Estirar!
Hacia delante.
A los lados.
¡Estirar!
Hacia delante.
A los lados.
¡Estirar!
Hacia delante.
A los lados.
¡Estirar!
Hacia delante.
A los lados.
¡Estirar!
Hacia delante.
A los lados.
¡Estirar! ¡Estirar!
Eso es todo por hoy, chicos.
Lo intentaremos de nuevo mañana.
Muy bien, Carol. Voy a traerte tu silla.
Ahora...
...con tranquilidad.
Aúpa.
Ahí estamos.
Ahora, Carol, me gustaría presentarte a un viejo amigo.
- Len. - Hola.
- Bonita chica tienes ahí. - Ajá.
Iba a presentártela, pero tal vez llego un poco tarde.
Oh, me muevo bastante.
Podríamos tener una cita alguna vez, si aprendo a subir al autobús primero.
- ¿Cómo estás? - Oh, es el mejor momento de mi vida.
Bueno, os dejo para que habléis.
¿Y bien?
¿Y bien? Adiós.
Ahora dobla las rodillas, Carol. Tira.
Vamos, tira.
Separa.
Y aguanta.
Aguanta.
Aguanta.
Aguanta.
Aguanta y déjalo.
Bien, levanta otra vez. Tira.
Vamos, tira fuerte. Tira.
Tira fuerte.
¡Ya está! ¡Lo has hecho!
¿Quieres decir que lo he hecho todo yo?
Sí, tú sola. No te he ayudado nada.
Buen trabajo, Carol.
Voy a quitarte la silla y ponerte muletas.
Fuera, tú sales.
Escucha, encanto. Esto no es el Canal de la Mancha.
No seas demasiado ansiosa y exagerada. Tú sales.
¿Quieres estar agotada en el picnic de esta tarde?
- Ajá. - Y eso va por ti también, Josie.
Sí, señor.
¡Mujeres! Pueden volverte loco, cariño.
Tú no me causarás ningún problema después de casarnos, ¿verdad?
Ésa es mi chica.
Siempre que quiero tomar la siesta...
...sólo hay un sitio al que deseo ir.
Un pequeño lugar más allá de la frontera.
A Guanajuato, Méjico.
Pero si yo menciono Guanajuato,
...tú dices "Oh, no no no no no".
Yo digo "¡Caramba!". No digas que vamos a ir...
...a donde siempre quieres ir.
Oh, ¿por qué siempre tenemos que ir a Guaymas...
...cuando yo quiero ir a Guanajuato?
¿Por qué tienes que ganar siempre? Oh, ¿por qué tengo que ceder yo?
¿Por qué siempre tenemos que ir a Guaymas?
¿Por qué siempre tienes que jugar en Guaymas...
...cuando a mí me gusta jugar en Guanajuato?
¿Por qué tienes que jugar y jugar? ¿Por qué debo seguirte y seguirte?
Oh, ¿por qué siempre tenemos que ir a Guaymas?
¿Dónde está Guaymas?
- Méjico. - Oh.
Guanajuato es adonde quiero ir.
Guanajuato. Guanajuato.
En las alegres y antiguas tierras de Méjico.
Así que, ¿por qué siempre tenemos que ir a Guaymas...
...cuando yo quiero ir a Guanajuato?
¿Por qué tienes que ganar siempre? ¿Por qué tengo que ceder yo?
Oh, ¿por qué siempre tenemos que ir a Guaymas?
Guanajuato.
Guanajuato.
Guanajuato es adonde quiero ir.
Guanajuato.
Guanajuato.
En las alegres y antiguas tierras de Méjico. Ay, ay, ay, ay.
¿Por qué siempre tenemos que ir a Guaymas?
Dime qué hay dentro.
No es nada, una cosilla que he recogido.
- ¿Puedo abrirlo ya? - No, más tarde. No te va a gustar.
¿No me va a gustar?
Sabes lo que tenía en mente. Muchas cosas, piezas de encaje.
¿Cosas y encaje?
No se me da bien comprar en tiendas. Sólo quería un regalito para celebrar.
- ¿Celebrar? - Agárrate fuerte, cariño.
Por fin he conseguido un empleo. Con una urbanización.
Hogares Felices, S.A. No está mal, ¿eh?
Guy, no puedes hacer eso.
Tienes una carrera por delante.
Has trabajado demasiado para renunciar ahora.
No seas tonta. Es temporal, hasta que te pongas bien.
Me pondré bien, cariño. Sé que lo haré.
El Dr. Middleton dijo que empezaré con las muletas en cualquier momento.
Oh, lo que yo te dije.
Mantén reluciente ese anillo. Será para una boda.
¿Seguro que no lo haces sólo por mí?
Aceptarás las ofertas que tengas, ¿verdad?
Claro que no. No quiero arriesgarme sin ti.
De todas formas, soy un pez gordo en el mundillo inmobiliario.
¿Guy?
¿Sí?
Tú no me engañarías, ¿verdad?
Hablas demasiado. Corta ya, ¿vale?
Ya has oído al hombre.
Por casualidad, no sabrás quién ganó la 8ª en Santa Anita, ¿verdad?
No.
Oh, bueno. Es mejor vivir en la ignorancia.
Ojalá estuviéramos solos. Me gustaría abrazarte fuerte.
Oh, a mí también.
Oh, cariño.
Me siento casi bella.
Ojalá pudieras ver lo bella que me siento.
Voy a trabajar duro.
Pero lo haré a mi manera.
Por ti, cariño.
Quiero estar perfecta cuando esté contigo.
Quiero que me mires.
Y me veas tan completa...
...y todo como tú.
Eso es lo que quiero.
Te lo demostraré.
Voy a caminar ahora.
No voy a esperar. ¡No!
Ahora este dibujo, Pete.
El "pulgam" hace su maleta en mitad de la noche y abandona Pulguilandia.
- ¿Sí? - Sí.
"Yo les enseñaré", se dijo a sí mismo.
"Iré a buscar oro al desierto".
"Regresaré a Pulguilandia. El "pulgam" más rico del mundo".
¿Sí?
No tan rápido. Eso no viene hasta mañana.
Ahora no le digas a los otros niños que...
...te conté este cuento antes que a ellos.
- Lo prometo. - Bien.
Ahora mira cómo pongo los últimos retoques aquí.
Luego debes irte.
Brown te estará buscando ahora mismo.
Ya está.
Vamos, lárgate.
- Adiós. - Adiós.
Hola.
Ah, hola.
- ¿Un cigarrillo? - No, gracias.
Interesante.
- ¿Qué tienes en mente? - Nada.
Nada de nada.
Eso es lo que yo pensaba.
- ¿Qué demonios será eso? - Te presento al "pulgam".
Un cruce entre una pulga y una mosca.
Surgió aquí. Los niños son los responsables.
Una noche les conté un cuento y me atasqué con una idea.
Así nació el "pulgam".
Mira, no es pulga ni mosca y le vuelve loco no ser nada.
Así que parte para demostrarle al mundo que algún día será alguien.
¿Lo pillas?
Hmm.
Oh, claro, claro.
¿Sabes que eres todo un personaje?
¿Yo?
Sí.
Mira.
No es asunto mío, pero aquí están preocupados por ti.
¿Preocupados?
¿Quién?
El Dr. Middleton. Red.
Casi todo el mundo.
Empezaste muy bien. Lo intentaste de verdad.
Luego te rendiste.
Te lo diré crudamente.
Estás perdiendo el tiempo El de ellos también.
- Tengo mucho tiempo. - Puede que sí.
Pero haces que otra gente se quede fuera de aquí.
Gente que de verdad tiene que luchar.
Gracias.
Lo siento.
Eso ha sido algo rudo.
¿Me perdonas?
No hay nada que perdonar. Me lo merecía.
Vamos, haz que me sienta mejor.
Suelta una pequeña sonrisa. No te hará daño.
De acuerdo.
¿Dónde está la gracia?
Tranquila.
Estaba recordando cómo una vez estropeé un buen ferrocarril.
Cuando me golpeó, me refiero a la fiebre,
...yo estaba trabajando.
Era ayudante del encargado de transporte.
Ya sabes, enviar los vagones a su destino correcto.
Oh, tía, sin duda que tenía fiebre.
Un cargamento de naranjas que iba a Chicago terminó en Seattle.
Envié 75 vehículos de vuelta a Detroit, de donde habían partido. ¿Qué te parece?
- ¿Crees que recuperarás el empleo? - Seguro, fueron comprensivos.
Ellos también me tienen afecto.
Te sorprenderás de lo que harás cuando decidas volver a vivir.
Eh, tengo una idea. Voy a llevarte a bailar.
- ¿A bailar? - Claro.
Te llevaré a nuestro baile tradicional del sábado por la noche.
¿Has hecho algún baile tradicional?
Sí, y no creo que seas muy gracioso.
Lo digo en serio. Los tenemos todo el tiempo.
Venga, ¿qué te parece?
Tengo que irme ya.
Nos vemos el sábado por la noche.
Yo no contaría con ello.
No puedo hacerlo. Len, sácame de aquí.
Puedes hacerlo. Vamos.
Hazla girar. Vamos.
Hola, nena.
- Hola, Guy. - Eh, estás fantástica. Para ti.
- Conoces a Len, ¿no? - Claro. ¿Cómo estás?
- Gracias por prestarme a tu chica. - De nada.
- ¡Por favor, no te vayas, Len! - Nos vemos dentro de un rato.
Nunca había visto a nadie tan bella como tú reprimiéndose allí.
Sí. Debe haber sido un millón de risas.
Supongo que no debería haber irrumpido, pero tenía que verte.
Quiero hablar contigo.
Prefiero quedarme aquí.
Es mejor que me pases un cinturón de seguridad. Vamos a visitar sitios.
- Tal vez se vayan pronto. - En realidad no.
No.
Parece como si hubieran comenzado el verano.
Las cosas van despacio al principio, pero...
...las casas están empezando a venderse como rosquillas...
...y las comisiones irán llegando.
¿Y quién sabe?
Parece que podríamos tener una franquicia de Hogares Felices.
Eso no es todo.
Tengo algo en el bolsillo quemándome toda la semana.
¿Recuerdas?
Te pedí que te casaras conmigo.
Tu anillo de boda.
Sí.
¿Y qué tal?
¿Qué tal nada, Guy? No estoy hecha para ti.
- No puede funcionar. - ¿Qué ocurre, nena?
¿Qué te ha pasado, Carol? La semana pasada...
Eso fue la semana pasada, cuando me engañaba a mí misma.
¿Te engañabas?
Sí.
Pensando que podía caminar.
Puede que incluso volver a bailar.
Ahora ya lo sé.
No comprendo.
Lo siento, Guy. No podría dar la talla.
Y deja de engañarte como hice yo. No es bueno.
Vender casas no es para ti.
Busca una nueva pareja y...
¿Y?
Y olvida todo lo demás.
Es la primera vez que veo esa dureza saliendo de ti.
La vida no es sólo dar vueltas en una pista de baile, ¿sabes?
¡Podríamos salir adelante!
¡Seguro!
¡Podríamos intentarlo y conseguirlo!
¡Estoy segura de que no quedaría nada para nosotros!
Sólo dos personas poniendo buena cara al mal tiempo.
No sé qué te ha pasado, pero sea lo que sea, creía que tenías más agallas.
¡Basta, Guy, basta!
¡No quiero que me subas y me bajes por las escaleras el resto de tu vida!
¡No quiero que te conviertas en niñera porque soy una inútil!
Me alegra que hayas venido esta noche. ¡Tienes que mirar al futuro!
¡Me has visto ser torpe!
¿No has visto suficiente?
¡No intentes decidir por mí! Yo sé lo que quiero.
Hacerlo a mi manera.
Tal vez algún día aprendas que cuando dos personas se aman...
...no dejan de hacerlo cuando las cosas van mal.
¡Déjame en paz, Guy! ¡Sólo quiero estar sola!
Carol, ¿estás loca? ¿Qué es lo que te pasa?
¡Soy una inválida, Guy!
¡Eso es lo que me pasa!
¡Carol!
No voy a dejar que hagas esto.
¡No! ¿Me oyes?
- He dicho adiós. - ¡Escúchame!
Vete, por favor.
¡Carol!
De acuerdo.
Recuerda que siempre ajusta.
Hasta la vista, nena.
Lo siento muchísimo.
No, soy yo quien lo siente por ti.
Sabes que estás confundida.
Mañana por la noche veréis al "pulgam" salvando una diligencia.
Sin ayuda de nadie.
Dad las buenas noches ahora.
¡Buenas noches, "pulgam"! ¡Buenas noches, Len!
Buenas noches.
Bueno, hola.
Hace tiempo que no me pierdo una noche.
¿En serio?
Pienso que eres maravilloso, Len.
Carol...
¡Vaya, Lonnie, es maravilloso! No hay duda de que estás progresando.
¡Carol Williams!
Carol Williams, preséntese en el despacho del Dr. Middleton.
Me pregunto por qué será. Ahora vuelvo.
Muy bien, Bill. Toma tu permiso para el fin de semana.
- Gracias. - Pórtate bien.
- Lo haré, doctor. - Hasta la vista.
Si todos mis pacientes fueran así...
Tengo que entrar.
Hola, Carol, entra.
Quiero hablar contigo. Entra, por favor.
Hola, Carol.
Tengo una receta para ti, Carol.
El Sr. Richards ha pedido llevarte de paseo.
Por favor, cariño.
Tengo el descapotable abajo. Hace un día de primavera.
- No. Gracias de todos modos. - Aquí el doctor soy yo.
Corred mientras caliente el sol.
- Pero, Dr. Middleton... - Venga, vamos.
- Gracias, doctor. - No hay de qué.
Estás maravillosa.
¿De verdad?
Sí.
¿Vas progresando bien?
Sí. Sí, bien.
- ¿Y tú? ¿Qué tal el trabajo? - Genial, genial.
¡No seas tonto!
¿Crees que me molesta oír eso?
¡Súbelo!
Vamos a cortar este rollo.
No sabes cómo he deseado estar junto a ti.
Día tras día quería abrazarte así, y sabes que tú sentías lo mismo.
¿No es verdad?
- Suéltame. - ¡No!
Ya no me importa lo que tú quieras.
Carol.
Carol, sé una mujer por mí.
No sabes cómo te necesito.
¡No puedo ser una mujer por ti!
¡No de la forma que yo quiero!
Te dije en serio que habíamos terminado.
¿Por qué no puedes dejarme en paz? ¿Por qué has tenido que volver a mí?
Eres una chiquilla complicada, ¿verdad, Carol?
No me había dado cuenta hasta ahora.
Compadezco al próximo tipo al que te acerques.
¡Porque lo harás, nena!
¡Llévame de vuelta!
¡Yo no tuve la culpa de lo que te pasó!
¡Me cortaría el brazo si hubiera sido por mí, pero no lo fue!
¡Fue una desgracia, eso es todo!
¡Le pasa a gente cada día de la semana!
¡Sólo que ellos tienen agallas para encararlo!
¡Llévame de vuelta!
¡Seguro, te llevaré de vuelta con el mayor de los placeres!
¡Hasta esos cuatro apestosos muros que has construido a tu alrededor!
¿Quién es el listo?
Tal vez es sólo enfermedad o egoísmo.
Esa gente no se cruzará de brazos a esperar y esperar.
¡Cómo te atreves a decirme esas cosas!
¡Cómo te atreves!
Sí, tienes razón, nena. ¿Quién soy yo para abrir mi bocaza?
Olvídalo.
¡Regresas!
¿Sabes que podrías hacer que me despidieran?
Siempre he sabido dónde lo guardaba.
- ¿Un trago? - No. ¿Tienes fuego?
Sí.
Gracias.
Me gustaría poder decir que lamento lo que te ha pasado hoy.
No pienses en ello. No sirvo para este negocio.
Vamos, toma uno.
Pero podrías acercarme a la parada de autobús. Mi coche está estropeado.
Es un placer.
He dejado unos clips de papel y el calendario del año pasado...
...en mi antiguo despacho para el nuevo empleado.
¡Eh!
Estás muy guapa esta noche. ¿Qué tal una cena?
- ¿No vas a ver a nadie esta noche? - No. Ni ésta ni ninguna otra noche.
Hace tiempo que no veo a nadie.
Vamos.
De acuerdo.
Siéntete como en casa, voy a preparar café.
¿No te comerías un sándwich? Casi no has tocado la cena.
No, estoy bien. Gracias.
Es bonito.
¿De dónde has sacado la espada japonesa?
Es un recuerdo de mi matrimonio.
- ¿Tu matrimonio? - Mi matrimonio ya pasó.
Él estaba en el ejército y la trajo a casa.
¿Qué le ocurrió?
En la guerra, nada.
¿Estáis separados?
- Divorciados. - ¡Oh!
Los llamaban matrimonios apresurados en tiempo de guerra.
Simplemente no estábamos hechos el uno para el otro.
Joven como tú.
Deja de sonar como la voz de la experiencia.
Tal vez estabais hechos el uno para el otro.
¿No sería eso algo?
Sí.
Sí, sería algo.
Lo siento, debo haberme dormido.
Creí que íbamos a tomar café.
Eso fue hace dos horas.
Creo que el sueño te ha sentado bien.
¿Qué ocurre?
¿Acerca de todo?
Lo siento.
¿Tú?
Bueno, no empezarás a hacerme un montón de preguntas, ¿verdad?
- No. - Eso está bien.
Sabes, no te comprendo.
Es sencillo.
Me gustas, Guy.
Pero no soy una buena chica a tiempo parcial.
- No me gustan las citas con tres. - ¿De qué estás hablando?
Carol ha estado esta noche con nosotros.
Justo ahora que pensabas que podías olvidarla.
No funcionará para ti ni para mí.
¿Por qué no llegas hasta el final?
Ella no me deja.
Ni siquiera contestará mis llamadas.
Me liberó.
Me mandó a paseo.
No la creerías, ¿verdad?
Una vez yo interpreté una gran escena como ésa.
Ambos fuimos engañados por las palabras.
En el fondo, era todo lo contrario.
¿Qué vas a hacer?
No tengo ni idea.
¿Sabes una cosa?
Tu corazón sólo aceptará el trabajo en el que eres bueno.
- ¿Por qué no vuelves a ser bailarín? - Tal vez lo haga, tal vez.
Oh, no te vayas.
Eres agradable.
De verdad.
Bueno. Todo listo.
Le he pedido a Lola el peine, el cepillo y el lazo azul.
¿Cómo voy a estar guapa cuando te vayas de aquí?
Oh, estaré aquí un tiempo.
Max dijo que me has hecho parecer una mujer nueva.
Es algo que viene de un marido.
- ¿Josie? - ¿Sí?
No me lo digas si no quieres.
¿Qué quieres, cariño?
Bueno...
Siempre ha sido lo mismo entre tú y Max.
- Después de ponerte enferma, me refiero. - Lo mismo.
Max y yo nos casamos después de mi accidente.
- ¿Después? - Sí.
No creerás que hice mal, ¿verdad?
No.
No, supongo que no.
No, si los dos estabais seguros.
Fue idea de Max.
Dijo que nos mantendría en el buen camino.
Darle algo por lo que luchar.
¿Sabes una cosa?
¿Qué?
También me ha dado mucho por lo que luchar.
Nada puede separarnos...
...ahora que estamos pasando esto juntos.
Nada puede separarnos...
...ahora que estamos pasando esto juntos.
Te sorprenderás de lo que harás...
...cuando decidas recuperarte.
¡Le pasa a gente cada día de la semana!
¡Tienen agallas para encararlo!
Soy yo quien lo siente por ti. Estás muy confundida.
Las personas que se aman no dejan de hacerlo cuando las cosas van mal.
Ahora, cuando sientas que estás equilibrada,
...quita las manos del pasamanos.
El primer paso es el más difícil. Después es fácil.
- Lo intentaré, pero no creo que pueda. - Sí puedes, Carol.
Vamos.
Me caeré, lo sé.
Carol, sé una mujer por mí.
No sabes cómo te necesito.
Sé una buena chica, Carol.
Vamos. Te sorprenderás.
¡Eso es!
Levanta las piernas.
Dobla las rodillas.
La postura.
Eso está bien.
Bien.
Lo estás haciendo muy bien, pero aún no ha terminado.
Cuando te des la vuelta, mírate en el espejo.
Te ayudará a recordar la forma de caminar.
Y Carol...
Olvida el pasamanos. No te vas a caer.
Te necesito.
Carol.
Te necesito.
- Despacio. - Te necesito.
Todo te está volviendo.
¡Eso es!
¡Lo he conseguido!
¿Has visto? ¡Lo he conseguido!
Es una chica excelente. Porque es una chica excelente.
Porque es una chica excelente.
Y siempre lo será.
Es mejor que las apagues ya, Carol.
De lo contrario, significa más de un matrimonio.
- ¿Has pedido un deseo? - ¡Sí!
¿Quién quiere el primer trozo?
- ¡Yo! - ¡No, yo!
Dáselo al Dr. Middleton. Él dirige este sitio.
Debes ser amable con él.
Querida, muchas felicidades.
Y buena suerte en tu mayoría de edad.
Ahora puedes votar.
Por Carol.
Cuando salgas de aquí habrá mucha gente...
...a la que le encantará ver cómo te vas...
...deseándote toda la felicidad posible.
Quiero daros las gracias por uno de los mejores cumpleaños que he tenido.
Todos me habéis enseñado una lección.
Una que espero no olvidar nunca.
Me hicisteis avergonzarme de mí misma por...
...por estar tan llena de autocompasión.
Creedme.
Si ese viejo sentimiento alguna vez vuelve, yo...
...seré la primera en darme una patada en la espinilla.
Feliz cumpleaños, Carol.
Hola, Guy.
Todos conocéis a Guy, ¿no?
Hola, Guy. Me alegro de que estés aquí.
Muchas gracias.
Volveremos en un ratito.
Siento muchísimo haber irrumpido así. No la retendré mucho tiempo.
Ahora, Guy, hazme un favor.
- Retenla todo el tiempo que quieras. - Lo haré. Gracias.
¿Qué estás pensando?
Oh, me parece que eres una bellísima chica de 21 años.
Y me gusta ese vestido.
Ha sido el regalo de papá. Lo escogió él mismo.
Deberías haberle visto cuando lo trajo esta tarde. Parecía un niño.
¿Crees que podríamos sentarnos un rato?
Claro.
Vamos.
Eso es.
Cogeré esto.
Sabes que no podía comprarte un vestido, pero...
Bueno...
Aquí está mi regalo.
Es preciosa, Guy.
Me alegro de que me invitaras a tu fiesta.
Hubiera parecido raro no estar aquí.
He pasado muchos cumpleaños contigo.
Gracias por venir.
Me preguntaba si lo harías.
- Ha pasado tiempo, ¿no? - Ajá.
Es diferente a la última vez que estuvimos juntos, ¿no?
Las personas que han significado algo entre sí nunca deben estar resentidos.
¿No te parece?
Oh, no, Guy.
Me preguntaba si responderías a mi carta porque...
...nos dijimos muchas cosas amargas.
Yo fui injusta, ¿no?
No.
Los dos fuimos injustos, Carol.
Pero eso acabó y ya está olvidado.
¿Podríamos ir a dar una vuelta en coche, Guy?
Ojalá pudiéramos, pero...
Me voy a Las Vegas dentro de una hora.
Como ves, seguí tu consejo después de todo.
¿Te vas?
Sí.
Tú tenías razón.
El negocio inmobiliario no era para mí.
Me despidieron.
Intenté un par de cosas después.
Luego decidí volver al baile otra vez.
Tengo un par de reservas de hotel: Chicago, Kansas City.
Finalmente encontré otra pareja.
Eso es maravilloso.
¿Es buena?
No es mala.
No es Carol Williams, pero...
¿Quién lo es?
Os deseo toda la suerte del mundo, Guy.
Seguro que la tendréis.
Gracias.
Nunca has estado mejor.
Sea lo que sea que estés haciendo, sigue así, ¿vale?
Oh, seguro.
Lo estoy haciendo muy bien. No hay que parar ahora.
¿Tienes un cigarrillo para mí?
Toma.
Bueno, supongo que es mejor que me vaya.
Me gustaría despedirme de tu padre.
¿Vienes conmigo?
No, me quedaré sentada un rato.
Tener 21 años, en cierto modo es un cambio por ti.
Vete o llegarás tarde.
Adiós.
Sé que...
Pensaré en ti.
Adiós.
Tu padre está un poco preocupado por ti.
¿No crees que deberías volver?
Iba a hacerlo.
Guy se ha despedido.
Se va a Las Vegas.
Sí.
Lo he visto un momento en la salida.
Tiene gracia.
Me ha llevado todo este tiempo para sentirme como una mujer.
El sentimiento más plano que he tenido bastante.
¿No es para reír?
¡Oh, Len!
¡Dime que soy una mujer!
¡Dime que no soy un fracaso!
Abrázame fuerte.
¡Siento que me estoy rompiendo por dentro!
No sé qué soy ni a dónde voy.
Carol.
Len.
Por favor, ámame.
Podemos... podemos estar siempre juntos.
Estaremos bien. ¡A gusto!
¡Te haría feliz! ¡Lo juro!
Estás muy enamorada de él, ¿no?
Carol.
Eres demasiado joven para conformarte.
Amar y estar enamorado son dos cosas diferentes.
Lo sabes. No hace falta que te lo diga.
Las campanas deben sonar para ti. Y eso no lo tenemos nosotros.
Oh, Len. Estoy muy avergonzada. Perdóname, por favor.
Esas campanas no suenan para ti en lo que a mí respecta, ¿verdad?
Yo no las dejaría.
Por nada en el mundo.
¿Cómo es ella?
Oh, ella es pelirroja.
Es una pequeña preciosidad. Sólo me llega hasta los hombros.
Conduce como nadie.
Nunca me habías hablado de ella.
¿Es simpática?
¿Dónde vive?
No lo sé. En alguna parte, supongo.
Todavía no la he conocido.
Pero lo haré.
Sí.
Sí, claro que sí.
Hazle que vuelva, Carol.
No, él...
Él tiene su vida, tiene cosas que hacer.
Cosas que debería haber hecho todo el tiempo.
Está bien.
No hablaremos más de ello.
Vamos.
Suelta una pequeña sonrisa.
No te hará daño.
Eso es.
Cuando hayas terminado con él, tráelo y todos tallaremos nuestras iniciales.
Claro.
Claro que lo haré, Josie.
Los que van a desembarcar, que desembarquen.
El Dr. Middleton quiere verte, cariño.
No sé por qué mimo a las mujeres así, salvo que es su día de graduación.
- Bueno, hasta la vista, Josie. - Buena suerte.
Tu bolso.
- Adiós, Betty. - Adiós, Carol.
Nos reuniremos en la sala de terapia a las cuatro.
Ahora recuerda ser paciente contigo misma, Carol.
Aún hay unos pocos...
...ajustes por hacer antes de que puedas llevar una vida totalmente independiente.
Para esos ajustes tienes que ser tu propio médico.
Lo sé.
Aunque quiero que vuelvas dentro de 90 días para una revisión final.
Hasta ese momento, vas a estar más o menos por tu cuenta.
Sí.
- ¿Puedo hacerle una pregunta? - Por supuesto.
¿Cómo está Len... Len Randall en realidad?
¿Cuáles son sus posibilidades?
Bueno...
- ¿Puedo? - Por supuesto.
Él tiene una vida plena por delante, Carol.
Su caso es diferente al tuyo.
Pero estará bien.
- ¿Hay algo...? - No te preocupes por Len.
Es el hombre más sano que he conocido.
Él tiene tranquilidad, querida. Ésa es una cosa muy valiosa.
Le da...
...una especie de poder.
Tú lo has notado.
Sí.
Creo que lo he sentido todo el tiempo.
Me lo imaginaba.
Bueno.
Ahora buena suerte, Carol.
Gracias.
- Gracias por más de lo que puedo decir. - No.
Ahora.
Adiós.
Quita las manos del pasamanos, Carol.
No te caerás.
Muy bien, Buck. Siento haberte hecho esperar.
No pasa nada, doctor.
- Adiós, Johnny. - Hasta la vista, Carol.
¿Sabes que estás muy guapa?
- Red, yo... - Bueno, ya estás lista.
Adelante, cariño, y tómatelo con calma.
Recuerda que Roma no se construyó en un día.
Soy muy ingenioso, ¿no?
Todas las últimas palabras.
Bueno.
Hasta la vista.
Hola.
Tu padre te está esperando. Dos casos de sólida unidad.
¿Qué pasa?
Nada.
Ahora estaré bien.
Bueno, ya me voy, Len.
Sola.
Seguro.
Adiós, Carol.
Continúa.
Vamos, cariño.
Vamos.
Vamos.
Puedes hacerlo.
Ésa es mi chica.
Es sólo el comienzo para aquellos que tienen fe y valor.
Traducción de boss0506
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.