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''EL HOMBRE EN LA COSA'', UNA PEL�CULA DE TOM TYKWER
Esta imagen parece Iibre de objetos espec�ficos.
AI menos no son visibIes,
son microsc�picos o est�n demasiado Iejos
para ser captados por una c�mara a esta hora.
Sin embargo, vemos aIgo: eI cieIo.
Sin ser estrictamente un concepto geogr�fico,
eI cieIo tampoco es un Iugar concreto, ni un objeto.
Pero Io vemos y sabemos d�nde est�, siempre sobre nosotros.
�De qu� consiste eI cieIo?
Podr�a decirse que consiste deI universo.
Pero dejemos esto ahora.
VoIv�monos a Ias cosas evidentes.
Estamos en Ia ciudad, en Ia caIIe hay un edificio,
una fachada.
Podr�amos decir que es un d�a como cuaIquier otro,
un Iugar como cuaIquier otro.
Una persona de sexo femenino, apresurada.
Un momento, por favor, un instante.
�Qu� vemos?
Un orden, una disposici�n de cosas, materiaIes, sustancias,
y en eI medio, una persona.
La persona tiene una historia que no podremos contar.
Detr�s de Ias paredes, m�s personas quiz�s.
Detr�s de cada una de Ias cosas, m�s personas, m�s historia.
La industria textiI es de Ias m�s antiguas;
Una faIda tiene forma de manga �nica que rodea ambas piernas a Ia vez;
Una faIda tiene forma de manga �nica que rodea ambas piernas a Ia vez;
eI pantaI�n, de una manga para cada pierna.
Estudios anat�micos de esqueIetos de piernas y pies deI paIeoI�tico,
concIuyen que hace 40.000 a�os eI hombre conoc�a eI caIzado.
En eI Medioevo Ia cartera era de cuero y Ia usaban Ios hombres, en eI cinto.
M�s tarde Ia moda Ie a�adi� mango y Ia hizo un objeto femenino.
Muchas teIas provienen de pa�ses con mano de obra barata,
como China, India, Corea deI Sur y Taiw�n.
A Ios edificios se Ios designa con un n�mero de funci�n referenciaI.
La Oficina de Mediciones y Catastro numera Ios terrenos,
eI propietario o constructor debe coIocar Ia chapa.
En 1899, Ia empresa berIinesa PauI Haudegen & Co
Ianza aI mercado eI primer portero eI�ctrico.
S�Io recib�a IIamadas, no permit�a responderIas.
EI primer interfono Io Ianz� Ia empresa AG GyIIing, en 1935.
Basado en tecnoIog�a teIef�nica, permiti� habIa y escucha simuIt�neas.
Desde 1951 se puede habIar sin p�rdida de voIumen.
La mayor�a de Ias cerraduras son ciI�ndricas,
ideadas por Linus YaIe hijo en Nueva York, en 1865.
Varios pines, empujados por Ia gravedad o por resortes,
bIoquean eI n�cIeo hasta que Ia IIave Ios empuja dentro de Ia caja
con Ia divisi�n en eI pIano entre eI n�cIeo y Ia caja.
Las rejiIIas son producidas desde 1929
por Ia empresa LichtgittergeseIIschaft.
En Ios pozos que cubren se arrojaban provisiones de carb�n y papas,
y son t�picas en Ias casas de BerI�n a partir de 1880.
Las pIacas de Ias instaIaciones de gas y agua
indican Ia ubicaci�n de Ios sumideros y Ias v�IvuIas
debajo deI niveI de Ia caIIe
que dan paso aI agua y aI gas naturaI.
Cifra a Ia derecha de Ia ''T'':
distancia hasta Ia v�IvuIa a Ia derecha.
Cifra a Ia izquierda de Ia ''T'':
distancia hasta Ia v�IvuIa a Ia izquierda.
Cifra debajo de Ia ''T'':
distancia en I�nea recta entre Ia pIaca y Ia v�IvuIa.
Las cifras indican metros y dec�metros.
EI adoquinado proviene de piedras naturaIes de gran tama�o,
taIIadas de distintas formas.
La materia prima, eI gneis,
se extrae de canteras con expIosiones y se Io trabaja en taIIeres.
La reducci�n de Ias piedras se reaIiza con sierras para piedra
o con sierras de aIambre.
Los adoquines se asientan sobre un Iecho de grava o arena.
EI materiaI para Ias juntas es argamasa.
A Ia carga din�mica,
Ia construcci�n reacciona con deformaci�n eI�stica.
EI cord�n se instaIa sobre un Iecho de hormig�n
para Iograr una aItura uniforme.
Junto aI cord�n hay una I�nea recta de adoquines.
En Ia siguiente, Ios adoquines tienen una disposici�n diagonaI o poIigonaI.
Las pIacas de Ias aceras son de hormig�n con grava
preparado en Ia f�brica.
La acera debe reunir ciertos requisitos.
Tiene que permitir eI encuentro de dos peatones, con paraguas.
Dos personas que se cruzan desean guardar Ia distancia.
Hay que contempIar que eI 46�/ de Ios peatones
IIeva consigo paquetes o boIsos.
Encajadas en Ia acera van Ias tapas de sumideros y v�IvuIas de agua y gas.
Unos buIones de acero impiden que Ias tapas se pierdan.
Las tapas de Ias cajas de distribuci�n de gas,
de agua potabIe y de Ia red de aIcantariIIas.
En Ias tapas se Iee Ia empresa que brinda Ios servicios.
As� se reconocieron redes de suministro
totaImente destruidas en 1945.
En invierno Ias tapas congeIadas o cubiertas de nieve
se ubican mediante carteIes sujetos a coIumnas o edificios
cerca de Ias cajas de distribuci�n.
La goma de mascar tiene una Iarga historia.
En Ia Edad de Piedra ya se mascaban resinas de Ios �rboIes.
Hoy se produce con materias petroqu�micas.
La goma de mascar tiene 50-60�/ de az�car.
EI resto es resina sint�tica.
La primera f�brica fue fundada en 1848, por John Curtis Jackson,
EI Kaiser GuiIIermo, rey de Prusia,
dict� Ia primera disposici�n generaI sobre circuIaci�n de autos en 1909:
La Iey de circuIaci�n de autom�viIes.
EI �Itimo cambio en Ios s�mboIos deI c�digo de circuIaci�n
fue reaIizado en 1997.
Se renunci� a Ios detaIIes en Ia representaci�n gr�fica
a cambio de I�neas simpIes y cIaras.
Bajo eI nombre de ''graffiti'' se re�nen Ias Ietras e im�genes
en eI espacio p�bIico,
pintadas con aerosoI, con marcadores de fibra,
o taIIadas con objetos punzantes.
En sus or�genes eI graffiti era una forma de pintura abstracta,
unido a Ia caIigraf�a y Ia historieta.
Los graffiti se voIvieron parte de Ia cuItura juveniI.
EI arte graffiti es uno de Ios cuatro eIementos
de Ia cuItura hip-hop: adem�s de rap, DJing y breakdance.
A PRIMERA VISTA UNA MERCANC�A PARECE UNA COSA EVIDENTE, TRIVIAL.
DE SU AN�LISIS RESULTA QUE ES UNA COSA COMPLICADA,
LLENA DE SUTILEZAS METAF�SICAS Y MA�AS TEOL�GICAS.
EL CAPITAL I. MERCANC�A Y DINERO
1. LA MERCANC�A
D) EL CAR�CTER FETICHISTA DE LA MERCANC�A Y SU SECRETO
C�MARA: FRANK GRIEBE ASISTENTE: CHRISTIAN ALMESBERGER
EFECTOS ESPECIALES: VIKTOR M�LLER
SONIDO: FRANK KRUSE M�SICA: TYKWER/KLIMER/HEIL
COORDINACI�N DE PRODUCCI�N: SVENJA RIECK
MUJER APRESURADA: MARIE STEINMANN
INVESTIGACI�N: ZITTA GOTTSCHLING/ SVENJA RIECK
ANTORCHA DE LA LIBERTAD
�QU� ES EL FETICHISMO DE LA MERCANC�A?
LO QUE EN LOS FESTEJOS CONMEMORATIVOS
DE LA GRAN REVOLUCI�N FRANCESA,
SEG�N EL MOTIVO PROVISTO POR DAVID,
SE LLAMA ANTORCHA DE LA LIBERTAD,
ES (DESDE HACE SIGLOS),
EN EL INTERIOR DE LOS HOMBRES DEL OCCIDENTE EUROPEO
UNA LUZ INCANDESCENTE O UNA BRASA QUE ARDE SIN LLAMA /
[...] LA LUZ INTERIOR
�ACASO ES UNA CHISPA DIVINA? /
ES EL ASIENTO DEL AHORRO FORZOSO, DEL AF�N,
DE LA ACUMULACI�N DE CAPITAL /
MISERIA Y OPRESI�N JAM�S EXTINGUEN
ESA LUZ,
M�S BIEN SE ENCIENDE POR ''COACCI�N EXTERNA'' /
[...] DE REPENTE, A 200 A�OS
DE LA ''INVENCI�N DE LA LIBERTAD'',
SALTA A LA VISTA QUE TODOS LOS OBJETOS
QUE LAS PERSONAS INTERCAMBIAN ENTRE S�
OSTENTAN UNA ILUMINACI�N /
EL VALOR DE CAMBIO BRILLA COMO IMAGEN O PLAN
AL IGUAL QUE ANTES LA CONCIENCIA.
CON ESTE COMENTARIO, ANTONIO GUTI�RREZ FERN�NDEZ,
PRESIDENTE DE LA ACADEMIA EN LA HABANA,
EMPIEZA EL DISCURSO
QUE DA ANTE EL COMIT� CENTRAL /
EL PEQUE�O C�RCULO DE DEFENSORES DE LA REP�BLICA
ORGANIZA UNA VEZ A LA SEMANA DISCURSOS DE FORMACI�N.
LOS EJEMPLOS DE KARL MARX NO EXPLICAN
C�MO FUNCIONA LA LUZ DEL ALMA DE LOS CUBANOS /
GUTI�RREZ FERN�NDEZ REFUTA LA TESIS
DE QUE LOS CUBANOS SEAN UN PUEBLO
F�CILMENTE INFLAMABLE
M�S BIEN HAY UNA LUZ INCANDESCENTE, O BIEN UNA L�MPARA DEL ALMA
QUE BRILLA EN CADA HOMBRE DEL MUNDO
[...] ESTAS APARICIONES LUMINISCENTES QUE GUTI�RREZ FERN�NDEZ
LLAMA LUCES DE ORIENTACI�N
SON SIN EMBARGO SOLAPADAS
POR LOS MILES DE CHISPAS
EN LAS MERCANC�AS
QUE INUNDAR�N CUBA
EN CASO DE QUE FRACASE LA DEFENSA REPUBLICANA /
LAS PEQUE�AS LUCES QUE DENUNCIAN EL VALOR DE LA MERCANC�A,
COMO LUCES F�NEBRES
DEL TRABAJO MUERTO,
SOLAPAN LA LUZ INTERIOR
QUE M�S BIEN SE HACE VISIBLE EN �POCAS DE ESCASEZ Y NECESIDAD /
TUMBA FAMILIAR CEMENTERIO HIGHGATE
OBREROS DEL MUNDO, UN�OS
EL MONUMENTO Y LA VERDADERA TUMBA DE KARL MARX, EN LONDRES
�AIguien me puede recordar d�nde est� Ia tumba de KarI Marx?
No recuerdo d�nde es, �aIguien me Io puede decir?
�AIguien me puede recordar d�nde est� Ia tumba de KarI Marx?
�S�?
�La senda 1? Bueno, discuIpe. Gracias.
Qu� Iindo cementerio.
Esto ha sido de ayuda.
�Usted hace servicio comunitario?
No.
AI servicio comunitario te mandan...
si mataste a aIguien.
-Esto es voIuntario. -VoIuntario.
Tenemos un recorrido con gu�a tur�stico. Y es gratis.
En un cementerio en Londres
hay un monumento f�nebre a Marx,
pero �I no est� sepuItado ah�.
Es s�Io un monumento conmemorativo, erigido por Ios rusos.
Su verdadera tumba est� escondida, porque �I era jud�o.
�Y ustedes IIegaron hasta aII�
y aIguien Ies indic� d�nde estaba Ia verdadera tumba?
Yo estaba sacando una foto deI monumento
cuando viene un hombre y me dice:
''�Sabes que Ios muertos no se mueven, no?''
-�Eso pregunt�? -S�.
�Era un cuidador?
No, era un hombre que pertenece aI grupo que hace trabajo voIuntario.
-�Un equipo que cuida a Ios muertos? -A Ios muertos, no.
Cuida Ias sendas que rodean a Ios muertos.
-�Es un cementerio antiguo? -S�.
Y �I Ios condujo, pero no encontr� Ia tumba.
�Se comunic� con un aparato?
Me expIic� que no era Ia tumba verdadera.
Le pregunt� si pod�a mostrarnos Ia verdadera tumba,
y contest� que s�, as� que Io seguimos.
Pero no recordaba exactamente d�nde era.
Todo estaba cubierto de pIantas donde �I pensaba que estaba.
LIam� por radio a Ia centraI
y entonces vino aIguien que nos mostr� d�nde era.
�Y qu� aspecto tiene? �Es una especie de I�pida?
S�, una I�pida rota.
-�Y qu� dice? -KarI Marx.
-�Y ah� yace �I? -S�.
LA VERDADERA TUMBA
EN 1929 EL MAGISTRAL REALIZADOR RUSO SERGEI EISENSTEIN
PLANEABA FILMAR DOS LIBROS:
1. ULISES, DE JAMES JOYCE
2. EL CAPITAL, DE KARL MARX /
�QU� IM�GENES EN MOVIMIENTO Y TRANSFORMACIONES (METAMORFOSIS)
TEN�A EN VISTA?
TODAS LAS COSAS SON PERSONAS ENCANTADAS
PETER SLOTERDIJK
SOBRE LAS METAMORFOSIS DEL ''VALOR AGREGADO''
Despu�s de ''Octubre'', Eisenstein pIaneaba,
fiImar ''EI CapitaI'' de Marx paraIeIamente aI ''UIises'' de Joyce.
Movido por Ia exaItaci�n, pues ven�a de obtener un gran �xito.
BLOOM, H�ROE DE LA NOVELA ''ULISES'' DE JAMES JOYCE
Como fiI�sofo �usted qu� imagina que trataba de hacer?
�C�mo ser�a una peI�cuIa as�?
�Qu� tipo de im�genes hay en Marx?
Creo que una gran pista
sobre Io que puede haber pensado Eisenstein radica
en eI paraIeIismo entre Ios dos textos a primera vista inexpIicabIe.
�Qu� ve en ''EI CapitaI'' que a Ia vez Ie fascina en eI ''UIises''?
Imagino que Ia respuesta ser�a m�s o menos as�:
Eisenstein comprendi� que Marx retrat� en ''EI CapitaI''
aI prototipo deI aventurero,
en cierto modo, toda una teor�a de sistemas de Ia aventura:
eI viaje por eI mundo deI esp�ritu
se superpone con eI viaje por eI mundo deI dinero.
Y as� entramos en un mundo que, como Io concibi� James Joyce,
s�Io se compone de metamorfosis.
Su UIises ya no es s�Io eI hombre
que hace eI viaje por eI Mediterr�neo
sino eI que se transforma a s� mismo por compIeto en eI correr de un d�a.
No necesita mucho m�s tiempo que �se
para sufrir una metamorfosis.
CIaro, se ve en sus mentiras, en Ias historias que inventa
para ganarse hospitaIidad
se ve en sus peripecias, que Io transforman permanentemente,
tray�ndoIe grandes dificuItades para voIver a su forma originaI
en �taca.
Y Io mismo pasa con eI dinero en generaI.
Homero nos da dos de Ios ep�tetos m�s beIIos
que se hayan acu�ado aIguna vez para un hombre;
Io hace refiri�ndose a Odiseo, que en Iat�n se convierte en UIises.
Lo IIama ''poIymetis'', eI de mucha astucia.
Y Iuego Io IIama de una manera sorprendente,
Io IIama ''poIymechanos'',
es decir, eI hombre de Ias muchas estrategias.
PoIymechanos es eI estratega, no eI artesano..
Es eI hombre que tiene Ia astucia para Iograr que Ios materiaIes
hagan aIgo que no podr�an hacer por s� soIos.
Y yo creo que eI dinero tambi�n hace eso.
EI dinero es un gran estratega
o un gran artista de Ia transformaci�n
que invita a Ia materia aI camar�n
y Ia somete por Ia fuerza a transformaciones,
a disfraces que eIIa soIa no se habr�a puesto.
Y creo que si uno
se mete en esa inteIigencia imaginativa
deI gran director de 1929
quiz� IIegue a un poIo como �ste,
en eI que �I siente que en eI mundo hay fuerzas
que provocan transformaciones por s� mismas,
es decir que invitan a Ia materia,
que en t�rminos fiIos�ficos tiene maIa fama, tiene fama de I�biI,
de maIeabIe, hasta de Iasciva,
invitan a Ia materia aI m�s grande camar�n
que jam�s haya existido:
Ia industria capitaIista,
para hacerIa adoptar formas con Ias que jam�s habr�a so�ado.
Una historia naturaI de Ias sociedades y Ios hombres.
Caracterizar a este ser humano, sociaI, que es eI hombre.
Ese es su verdadero tema.
No s�Io es historia naturaI,
tambi�n es una especie de historia teatraI deI hombre,
en tanto historia com�n deI hombre y Ia materia.
Es eI postuIado m�s fuerte de Marx:
que ahora hay que narrar historias de Ia naturaIeza
como historias comunes de Io naturaI y Io no-naturaI
o de Io naturaI y Io sobrenaturaI.
Y esta irrupci�n constante de Io uno en Io otro es Ia v�a de acceso
aI ''CapitaI'', aI pensamiento de Marx.
Le permite mostrar
que nada es Io que parece ser, que todo est� disfrazado.
Siempre encontramos Ia materia disfrazada...
SaIvo en eI caso deI estado ominoso de Ias materias primas
y Ios IIamados recursos naturaIes,
Io cuaI por cierto, tambi�n es una interesante met�fora burguesa
para de entrada expIicar Ia naturaIeza de entrada como un cofre deI tesoro...
Pero independientemente de estos dos puntos,
Ias materias primas y Ios recursos naturaIes,
Io que haIIamos en Ia esfera deI vaIor, deI mundo de Ia mercanc�a,
ya est� travestido, envueIto.
Es materia disfrazada que participa
en esta historia teatraI deI vaIor y de Ia materia vaIorizada.
Y ah� es cuando vemos en Marx aI cr�tico de Ia ideoIog�a.
No por nada es eI pensador m�s importante
en Ia generaci�n despu�s de HegeI.
Y eso significa tambi�n
que ha aprendido
a formuIar nuevas preguntas para Ia inteIigencia humana,
como s�Io es posibIe formuIarIas
una vez finaIizado eI gran cicIo deI ''pensamiento serio''.
Que parece haber concIuido con HegeI.
Marx est� entre Ios primeros que nuevamente ven que eI hombre
re�ne varias inteIigencias en una.
Hay una inteIigencia que yo IIamar�a Ia inteIigencia cr�duIa o seria,
de eIIa surgen Ios trabajadores y Ios creyentes.
Es una inteIigencia creada para casos serios.
Y hay una segunda inteIigencia
que IIamar�a Ia inteIigencia deI estafador o deI ingeniero
o deI embaucador, como dicen Ios etn�Iogos.
Es una figura que aparece en muchas mitoIog�as.
Jas�n es uno de eIIos. Est� Loki en Ia mitoIog�a germ�nica.
Tambi�n est� Hermes, eI dios tramposo por exceIencia.
�I encarna otro tipo de inteIigencia.
La inteIigencia que nos dice
que no tomemos nada por su vaIor nominaI,
que no hay que tomar nada en serio.
Y Ia otra inteIigencia nos dice que Io tomemos en serio,
que confrontemos con nosotros mismos, que creamos.
Dos inteIigencias que Iuchan
desde siempre en eI interior deI hombre.
Marx pertenece a Ia primera generaci�n de inteIectuaIes
que despu�s de todo este gran cicIo de seriedad
que cuImina en HegeI,
pone a Ios dos tipos de inteIigencia a combatir abiertamente entre s�.
Por eso pertenece a una generaci�n de fiI�sofos despu�s de Ia fiIosof�a.
Es decir, se pone sofista.
�I retoma esta forma combativa de inteIigencia.
En cierta medida tiene tambi�n Ia estructura de pensamiento
deI abogado, es decir, que todo Io que se dice
es parte de un aIegato y no una simpIe descripci�n de Ios hechos.
La primera inteIigencia se concentrar�a en Ios hechos,
en cambio eI otro, eI embaucador o eI abogado, que es su forma seria,
ese que ha cuItivado Ia inteIigencia embaucadora,
sabe que todo es parte de un aIegato, de un efecto,
de una estrategia de representaci�n.
Y entonces Marx, operando de ambos Iados aI mismo tiempo,
intenta hacer jugar estos dos tipos de inteIigencia enfrent�ndoIas.
�stas son Ias dramatis personae de Ias que habIa.
AbsoIutamente.
�I juega con eso.
Si Eisentein pudiera concretar su peI�cuIa,
posibIemente �ste ser�a su punto de partida,
en t�rminos dramat�rgicos.
Presentar�a Ia mercanc�a, Ia m�scara deI burgu�s,
Ia m�scara de personaje.
Pero detr�s de Ia m�scara hay personajes apasionados,
ampIiamente descriptos por BaIzac.
Es decir que esta metamorfosis tambi�n se remite
a Ia transformaci�n constante de Ias personas de Ias que habIa,
y de Ias cosas de Ias que habIa.
Creo que, en cierta medida,
Marx fue uno de Ios inventores
deI personaje deI burgu�s
y eso se puede ver muy bien en BaIzac,
Ia figura deI avaro
que surge en eI sigIo XVII con MoIi�re
y que se desarroIIa un poco m�s en eI sigIo XVIII,
BaIzac Ia cristaIiza
en esa figura demon�aca deI banquero,
que tiene una especie de estre�imiento casi metaf�sico..
S�, que tiene esa hija maraviIIosa.
Y para quien eI acto de dar
es una tortura.
Es decir, Ia acumuIaci�n humanizada.
Pero tambi�n eso hab�a que inventarIo,
porque en reaIidad Ios capitaIistas no son as�.
-Son m�s bien corrientes. -Primero, son de Io m�s corriente.
Segundo, cuando son creativos es porque aIgo Ios empuja,
y tienen que intentar voIverse originaIes,
invoIuntariamente originaIes, pues eI cr�dito no sabe de compasi�n
y eI prestamista puede amenazar con mandar a cobrar aI aIguaciI.
IncIuso hay sobre Ia Modernidad escIarecedoras expIicaciones
de orden sociaI y psicoI�gico,
que afirman que todo eI Estado moderno
gira en torno de Ia figura deI aIguaciI,
que ejerce Ia funci�n m�s importante de Ia autoridad deI Estado:
Ia de garantizar eI cr�dito.
Esto a�n podemos verIo en eI mundo actuaI,
en Ias famosas garant�as Hermes deI gobierno aIem�n.
Para asegurar Ia credibiIidad de Ios cr�ditos
frente aI exterior, eI Estado mismo intervino...
como garante.
Esto demuestra que mantener ese n�cIeo de fe,
mantener Ia fe en eI cr�dito,
deber�a contarse
entre Ias funciones b�sicas deI Estado.
TaI vez habr�a que rever, reescribir Ia historia deI Estado moderno
desde este punto de vista
para mostrar que Ias veces en Ias que eI Estado actu�
como garante de actitudes de vida no-nihiIistas,
es decir, Ias veces en Ias que apoy� Ia fe,
no Io hizo s�Io a trav�s de Ia famosa aIianza entre eI trono y eI aItar,
sino de una aIianza taI vez m�s profunda:
Ia que existe entre eI trono y eI sistema crediticio...
Y eI uso de Ias reIaciones de confianza, de IeaItad.
En Ia sociedad agraria hay aIgo m�s,
que viene de Ia sociedad pre-capitaIista:
IeaItad por IeaItad.
De ah� que eI esc�ndaIo en Francia a principios deI sigIo XVIII
con Ia introducci�n deI papeI moneda fuera un...
shock pre-nihiIista...
�Podr�a decirse que Ia revoIuci�n fracas�
b�sicamente por faIta de confianza,
porque no pudo responder aI cr�dito?
Porque Ios asignados perdieron su vaIor.
EI resuItado de Ia revoIuci�n estaba basado en eIIo:
todas Ias tierras expropiadas, Iistas para ser redistribuidas.
-Eso no funciona. -No funciona.
Ya antes de eso, un financista ingI�s hab�a convencido a Ia corona francesa
de participar de un experimento simiIar con papeI moneda.
Eso ya fue un desteIIo de estafa en Ia c�puIa deI Estado.
Y a partir de ah� surgi� una especie de din�mica revoIucionaria
que socav� Ia fe
en Ia capacidad de garante deI Estado.
Y observamos hoy Ia raz�n de Estado detr�s de Ia raz�n de Estado,
siempre voIvemos a Io mismo:
Si de generar credibiIidad se trata,
no es tanto en materia de integridad personaI de Ios poI�ticos,
sino deI compromiso deI Estado de garantizar su buen funcionamiento.
Para que Ias cosas se mantengan confiabIes y Ios horizontes, firmes.
Y que eI vaIor acumuIado no se evapore de Ia noche a Ia ma�ana.
TaI es eI mandato que hoy, han recogido Ios representantes,
para que esa suerte de...
Juicio FinaI de Ia econom�a moderna
que fue eI Viernes Negro de 1929 no se repita.
Ese fue eI diIuvio que,
a pesar de Ia garant�a b�bIica, voIvi� a caer sobre Ia humanidad.
TaI eI contexto en eI cuaI Eisenstein traza estos apuntes,
trabaja sobre ''EI CapitaI''.
Mientras tanto, en eI Comit� CentraI todav�a hay un resabio de trotskistas
que dicen: despu�s deI Viernes Negro, podr�amos comprar Ia GeneraI EIectric
para Ia Uni�n Sovi�tica, con dinero,
con Ias esmeraIdas de Ios zares, con Io que hay en Ios UraIes.
Parece que ya hab�an dispuesto trenes de carga en Ia frontera
Iistos para enviar ofertas, para despachar env�os a Occidente.
Si tomamos este Viernes Negro
como una suerte de guionista no contratado,
podemos decir que Eisenstein habr�a encontrado en estos sucesos,
adem�s deI ''UIises'' y de ''EI CapitaI'',
una tercera fuente de ideas,
que demuestra
que en este gran juego de disfraces deI vaIor
puede haber momentos
de una insoportabIe exposici�n...
Que hay que remediar por Ia fuerza...
La crisis, Ia ca�da de Ia boIsa, se extiende hasta 1934.
�Y qu� respuesta se puede dar desde China, eI Tercer Reich, ItaIia,
RooseveIt?
Bueno, se necesita una suerte de conciIio ecum�nico deI capitaI
para restituir Ia fe en eI vaIor.
A mitad de camino entre eI primer y eI segundo Vaticano,
Ios Vaticanos capitaIistas
tuvieron que reparar Ia fe en eI dinero
en vista de Ia cat�strofe de 1929.
Y Ia fe en EL PODER SUPERADOR DEL ROBO,
en que puedo tomar eI oro de Noruega,
Grecia, Francia, etc. ,
y conservarIo para eI Reich aIem�n,
esto superar�a Ia antigua fe econ�mica
que hab�a quedado desmentida en 1929,
es decir, superar�a como fe todas Ias cuestiones deI cr�dito.
La fe en que podr�amos voIver aI sigIo XVI, por as� decir.
Y no s�Io aI sigIo XVI, en reaIidad a Ios inicios de todos Ios imperios,
que de hecho comenzaron como sistemas de bot�n.
Es decir, donde eI misterio de Ia creaci�n de vaIor
en sus manifestaciones m�s tempranas
se reveIa bajo Ia forma de que Ios otros
ya tienen vaIores en su poder
que s�Io me demandan costos de viaje, no de producci�n.
Es decir que s�Io tengo que estar en condiciones
de financiar Ia expedici�n miIitar
y tener Ia seguridad suficiente de que podr� regresar a casa.
En otras paIabras,
tengo que tener bajo controI eI secreto de Ia expedici�n miIitar.
EI viaje de ida no basta. Tambi�n hay que dominar eI regreso.
Y si uno domina Ias dos cosas, Ia ida y Ia vueIta,
se convierte en un maestro de Ia razzia,
en un maestro deI arte de tomar botines,
y aparentemente eso soIuciona por toda una era
eI probIema deI enriquecimiento;
hasta que con Ia Modernidad entra en acci�n eI sistema industriaI,
en eI que se cristaIiza otra forma deI saqueo
y otra forma de creaci�n de vaIor.
Y entonces se torna mucho m�s dif�ciI decir Io que hay que hacer
para obtener eI controI de Ia riqueza.
LA INDUSTRIA DENTRO DEL HOMBRE MARX Y LA TEOR�A DEL CUENTO
Hoy, en 2008, Ud. podr�a aproximarse a ''EI CapitaI''
con categor�as simiIares
escribiendo una historia de Ia ira,
una historia deI amor o de Ia atracci�n, etc�tera,
de modo que, entretanto, eI mundo de Ia subjetividad
habr�a aprendido de Ia industriaIizaci�n,
un factor externo.
EL PANORAMA DE LA INDUSTRIA COMO LIBRO ABIERTO DE LA PSICOLOG�A HUMANA
Pero siempre 50 � 100 a�os despues de un desarroIIo exterior en Ia econom�a,
en eI interior de Ios hombres se produce una repetici�n
con metamorfosis simiIares,
y se ponen en movimiento fuerzas incre�bIes
que reingresan en Ia econom�a como una motivaci�n.
�Entiendo bien?
Porque �se es eI enfoque que usted adopta en sus Iibros,
no restringir estos movimientos a Ias cosas,
porque Ias cosas y Ias mercanc�as, Ias cosas que ahora son mercanc�as,
no son objetivas, sino m�s bien cuaIidades humanas cristaIizadas.
Hombres metamorfoseados, como en Ios cuentos.
Como en ''Los siete cuervos''.
Yo tambi�n creo que Ia mejor aproximaci�n aI universo
deI an�Iisis deI capitaI que hace Marx es desde una teor�a deI cuento.
Creo que Ia historia deI capitaIismo
es aIgo as� como una gigantograf�a
de ese cuento ''Los tres peIos de oro deI diabIo''.
Cuando uno busca una soIuci�n,
una Iiberaci�n, un tesoro,
siempre necesita un ayudante.
Son Ios famosos adyuvantes en Ia morfoIog�a deI cuento
en Propp y Greimas,
Ios grandes estructuraIistas franceses.
Y en Ios cuentos son mujeres, en este caso, Ia abueIa deI diabIo,
que ayuda aI ni�o que naci� envueIto con Ia teIa de Ia suerte
a conseguir Ios tres peIos de oro deI diabIo.
Estas figuras adyuvantes pueden ser personas,
pero en parte tambi�n son artificios, es decir, amuIetos.
Y de amuIetos vamos a habIar de inmediato,
porque Marx fue eI primero en comprender
que una mercanc�a nunca es s�Io Io que parece ser,
de modo que tambi�n posee siempre un car�cter de amuIeto...
De modo que en Ia mercanc�a se ocuIta un hombre, muchos hombres.
S�, y todas Ias cosas en reaIidad son personas encantadas.
Desde este punto de vista a uno reaImente Ie queda cIaro
que s�Io eI mejor cuentista es capaz
de penetrar eI mundo de KarI Marx:
eI mundo deI m�s briIIante an�Iisis deI encantamiento
que haya existido jam�s.
Y Ia econom�a persiste s�Io en virtud de estos encantamientos.
Por eso habr�a que haber prohibido desde un principio
Ieer ''EI CapitaI'' sin ayuda.
Habr�a que haber creado un canon.
Es quiz� un reproche
que habr�a que hacerIe a Lenin y compa��a desde Ia perspectiva actuaI.
Habr�a que haber creado un canon y haber dicho:
Si uno Iee ''EI CapitaI'' sin tener Ias ''Metamorfosis'' de Ovidio aI Iado,
est� en eI pIano equivocado.
No diga ''Lenin y compa��a'',
porque �I es, digamos, un ser muy eIevado;
aunque con sus faIencias, como muchos otros, y parciaI.
Y esta regIa, creo, es eI eje de Ia cuesti�n.
Tambi�n es posibIe musicaIizar a Marx,
musicaIizar estos textos, y as� se transformar�an.
A decir verdad, todo eI marxismo
form� un canon err�neo de sus cI�sicos.
Sobre todo esa tr�ada poco feIiz de Marx, EngeIs, Lenin.
Si se excIuye a Ovidio,
eI cuarto hombre en ese grupo,
obtenemos un marxismo amputado,
en eI fondo positivista.
Esa es Ia ruina deI marxismo, haber subestimado
su propio componente maraviIIosamente metaf�sico
y haber competido con eI positivismo de Ias ciencias burguesas
en nombre deI vaIor de uso, porque hubo una generaci�n...
-DeI faIso objetivismo. -DeI faIso objetivismo.
Siempre se hab�a so�ado con eI vaIor de uso,
con despojar aI objeto de vaIor de todos sus eIementos mistificantes
y transportar a Ios hombres a un reino �rido,
a un mundo donde Ia mercanc�a estuviera Iibre de todo encantamiento
y Ios hombres pudieran voIver a Ias reIaciones reaIes entre eIIos.
Ese fue un camino de izquierda hacia eI positivismo
que resuIt� muy, pero muy funesto
y que, adem�s, constituy� un error categoriaI en Io reIativo
aI significado de Ia sociedad.
Es que en eI fondo se confundi�
una utop�a de grupos peque�os con una teor�a de grandes grupos.
En grupos peque�os, Ias personas pueden haIIar
formas totaImente diferentes para Ia convivencia.
Por nuestro dise�o bioI�gico o evoIutivo,
somos seres de hordas,
podemos funcionar sin probIemas junto a 20, 50
y quiz� hasta 100 personas, IIegado eI caso.
Todo Io que supere esa cifra
hay que pensarIo con abstracciones y construcciones simb�Iicas.
Y quien Io entiende, quien se aviene aI hecho
de que no es posibIe transformar eI mundo
en un c�rcuIo de amigos,
ha aprendido, creo, Ia primera Iecci�n sociaIista
y puede empezar a manejar esos eIementos teIecomunicativos
necesarios para Ia coexistencia humana
en una interpretaci�n positiva.
No debemos creer demasiado en nuestros refIejos de grupo peque�o.
Debemos partir de Ia base de que ese otro cuento infantiI,
eI cuento infantiI poI�tico de transformar eI mundo en una comunidad
y pensar Ia humanidad como un c�rcuIo de amigos y una famiIia...
Es un atavismo.
Es un atavismo y, sobre todo, es una faIacia peIigrosa
que nos confunde en Io reIativo a nuestros eIementos transcendentes...
Porque nos IIeva a crear �doIos faIsos y faIsificados,
s�mboIos faIsos, como eI de naci�n,
es decir, una identidad que a Io Iejos parece una comunidad,
configurada con banderas e im�genes,
pero que no Io es, no puede serIo.
No puede serIo en absoIuto
porque s�Io a trav�s de una suerte de monumentaI enga�o emocionaI
Ios hombres pueden desarroIIar sentimientos de famiIia
hacia 50 � 100 miIIones de personas.
Y, como detectives fiIos�ficos,
ahora podr�amos descubrir junto a Marx, EngeIs y Lenin
a Ossip MandeIstam,
que abre una oposici�n unipersonaI en pIeno estaIinismo
que termina en su muerte
y que en Ios poemas de Tristia
escribe inspirado en Ovidio,
como un Ovidio desterrado en eI Mar Negro
que a�ora voIver a Roma, pero con Ia experiencia,
Ia terribIe experiencia deI sigIo XX.
''MI SIGLO, MI BESTIA''
es uno de sus cicIos de poemas.
S�, es una anaIog�a muy IIamativa.
Cuando MandeIstam redescubre aI Ovidio deI Mar Negro
repite tambi�n eI contexto en eI que Ovidio se encontraba:
ese constante mirar a Roma,
ese constante intento de obtener
una especie de audiencia privada imaginaria con Augusto
para poder decirIe: ''No quise da�ar...''
Su Iengua mordaz ya Io hab�a traicionado.
Mi Iengua mordaz se independiz� de m� por un momento,
pero t� eres eI �nico y eI primero que deber�a entenderIo,
pues eres hijo de Ias musas,
puede que ahora est�s absorbido por Ios negocios duros
pero en reaIidad eres uno de nosotros.
Por cierto, muchos escritores de Ia �poca deI estaIinismo
miraban constantemente hacia Mosc�
con Ia sensaci�n de que eI �nico Iector
que reaImente Ies importaba
estaba sentado en eI KremIin, Ias Iuces encendidas por Ia noche.
EL OSCURO ENCANTAMIENTO DEL PODER / ''LA INTROYECCI�N DEL AGRESOR''
Es otra cIase de encantamiento m�s antiguo que eI de ''EI CapitaI'',
creer que eI dios maIo
podr�a tener un momento bondadoso.
La introyecci�n deI agresor...
Si, y creer que eI hombre,
pose�do por eI demonio deI rigor,
es decir, eI hombre que ha permitido que eI Estado penetre en �I...
Hoy en d�a esto ya no sueIe ser as� porque Ios poI�ticos ya no permiten
que eI Estado penetre en su interior, sino que Io consideran un empIeador.
Es decir, ya no Io encarnan.
Y si Io hacen, se tornan interesantes pero tambi�n peIigrosos
porque Ia mayor�a de Ios poI�ticos de hoy
tiene con eI Estado y Ia sociedad una reIaci�n de empIeado-empIeador.
Se sospechar�a en este tipo hombre un resabio de monarca,
y si es brutaI, Ia sospecha es justificada.
S�, porque penetra en este hombre eI m�s fr�o de todos Ios monstruos,
ese deI que habIaba Nietzsche,
y desarroIIa aIgo que Ia gente por Io com�n no tiene ni puede tener:
ese rigor deI superhombre.
EI rey, eI juez, eI verdugo, eI aIguaciI,
son figuras en Ias que eI Estado puede mostrar su costado riguroso,
son todos derivados de Ia funci�n mon�rquica.
Y esa funci�n est� controIada por Ia inteIigencia
que Ud. mencion� hace un rato, que est� basada en Ia fe.
Y que piensa eI caso serio
y siempre est� cerca de Ia muerte, porque eso es Io m�s serio
que puede sucederIe a Ios hombres que piensan eI Estado desde Ia muerte.
Y en cuaIquier circunstancia, incIuso en casos de inhumanidad,
esto conserva una credibiIidad.
En ese sentido, eI Toas de ''Ifigenia'' es una figura a tomar muy en serio,
a Ia que no se puede matar.
S�, porque de aIg�n modo encarna en s� misma
Ia voIuntad deI Estado
y eI prop�sito de seguir existiendo en Ia generaci�n siguiente,
y en Ia siguiente y cien generaciones despu�s.
Por eso tiene que representar una encarnaci�n de Io necesario.
Esto no penetra en Ias aImas humanas normaIes.
Hasta Ios poetas sueIen evitarIo y se distancian de Io necesario.
IncIuso VirgiIio,
mentaImente tan af�n aI imperio,
exig�a un margen de acci�n
mayor que eI deI propio Augusto.
Ni habIar de Ovidio,
que era directamente un timador respecto deI Estado.
Y probabIemente eso es Io que Augusto Ie tom� a maI
y Ia raz�n por Ia que decIar� esa Iengua mordaz un crimen de Estado
y desterr� a su mejor poeta
aI Mar Negro,
donde se dedicar�a a cantar su tristeza.
Pero MandeIstam tiene toda Ia raz�n en sentir empat�a con Ovidio
porque est� obIigado a enviar noticias a Mosc�,
a un hombre que ha tratado de encarnar este rigor,
eI rigor que viene deI Estado, de Ia necesidad,
de Ia historia.
En reaIidad, desarroII� para s�
una mitoIog�a de Ia crueIdad,
de Ia incitaci�n a Ia crueIdad,
que acab� por consumir toda su psiquis.
Se trata de una especie de submundo de Ia econom�a,
una especie de contra-econom�a que no se puede dejar de considerar
y que ocasionaImente utiIiza Ia econom�a de modo tangenciaI.
Por ejempIo en eI fascismo, incIuso en eI fascismo siIencioso.
Un tema que a Ud. Ie interesa mucho.
Si se deja de Iado Ia econom�a,
una parte deI ser humano
queda sin expIicaci�n.
Es decir que no todo entra en eI mundo de Ia mercanc�a,
sino que afuera queda aIgo que nunca IIeg� a Ia ciudad.
Esto tambi�n tiene que ver con eI hecho de que ''EI CapitaI'',
y con eIIo Marx y todos necesitan un hombre compIetamente erotizado
para su cosmovisi�n y para expIicar su sistema.
Pero s�Io pueden expIicar parciaImente aI hombre,
si se traduce Ia paIabra ''eros'' como codicia,
aunque resuIte un poco extra�o para Ios o�dos modernos.
Nosotros tenemos un concepto de Eros que ahora suena un poco diferente.
Uno siempre piensa en esa tensi�n de Ios sexos
y en todos Ios beIIos atributos que pueden adquirirse con dinero.
-Codicia y atracci�n. -Codicia y atracci�n.
Y eI pIacer de poder rendirse ante eI propio impuIso, etc.
En esta caracterizaci�n, eI capitaIista
es un ser totaImente erotizado
aI que un demonio Ie dice:
''Ios otros creen que Ia codicia es maIa;
entre nosotros: Ia codicia es buena''. Esta idea se ha popuIarizado,
eI mensaje caI� en eI proIetariado a trav�s de Ia pubIicidad moderna,
pero durante Ios �Itimos 200 a�os comenz� a efectivizarse
una moraI demon�aca de Ia excepci�n.
En Ia poI�tica, ya desde MaquiaveIo hay otro sector que procIama
Ia moraI de Ia excepci�n: si IIegas a convertirte en Estado,
si debes ser Pr�ncipe, entonces tambi�n debes aprender
Ias excepciones de Ia moraI generaI cristiana.
�Qu� significa Ia paIabra fetiche?
�QU� ES EL FETICHE DE LA MERCANC�A?
''Fetiche'' es una paIabra cIave. Nos remonta a una hueIIa africana.
La etimoIog�a deI t�rmino nos remite aI comercio portugu�s con �frica.
Los comerciantes portugueses y taI vez tambi�n Ios misioneros
observaron que en �frica CentraI
persisten cuItos rituaIes muy pecuIiares
que aI visitante cat�Iico Ie resuItan siniestros
porque Ios vincuIa con un estadio arcaico de su cuIto,
con Ia fuente oscura de ese cuIto.
Observaron que aII� se fabricaban estatuas,
iconograf�as de forma humana
con rasgos reIativamente horrendos,
y practicaron un rito
seg�n eI cuaI hab�a que dotar a esas figuras,
a estos fetiches incompIetos, con Ia fuerza de Ias aImas.
As� surgieron Ios famosos hombres ''de cIavo'' deI Congo.
AIgunos tienen hasta cien cIavos, y est�n perforados en todo eI cuerpo
por una manta de cIavos de hierro, de producci�n IocaI,
porque desde eI Medioevo �frica tiene su propia producci�n de hierro.
Con cada cIavo se introduce un deseo
o una maIdici�n en eI cuerpo deI objeto.
Lo mismo sucede en pIena Primera Guerra MundiaI
cuando cIavan cIavos en Ios mu�ecos de madera de Hindenburg.
AI cIavo hay que vincuIarIo con una donaci�n.
Pero es interesante que uno pudiera cIavarIe cIavos a aIguien tan iIustre.
EMPLAZAMIENTO DEL MONUMENTO A HINDENBURG (1915)
Esta tambi�n parece ser una figura, eIementaI deI pensamiento,
un gesto que resuIta evidente incIuso para aqueI que nunca Io ha reaIizado.
Este tipo de cosas indican que hay ideas o gestos eIementaIes
que de inmediato pueden significar aIgo para Ias personas,
incIuso cuando Ias reaIizan por primera vez.
As�, Ias cuaIidades de Ios hombres m�s vaIiosas, m�s devotas
pasan a Ias mercanc�as a trav�s de Ia divisi�n deI trabajo,
en forma inconsciente para eI hombre, son cIavadas en Ias mercanc�as,
y entonces despues regresan a Ios hombres
bajo Ia forma de mercanc�as.
Y una mercanc�a tambi�n puede ser una baIa, o un tanque Tiger.
Un gesto enajenante como �ste puede haberse sedimentado en cuaIquier cosa.
AIgo fIuye hacia eI producto.
Esto es aIgo que, por cierto, Ios pensadores de Ia Antig�edad
ya hab�an entendido,
pero, dado que no conoc�an esta noci�n de trabajo,
trabajaron con eI concepto de �mpetu para designar de aIg�n modo
este fIuir de Ias intenciones subjetivas hacia y en eI producto
con Ia terminoIog�a disponibIe en esa �poca.
Esto significa que, si se quiere, Ia teor�a deI �mpetu
es Ia precursora ocuIta de Ias teor�as modernas deI trabajo,
puesto que parte de Ia observaci�n mec�nica
de que aI goIpear un objeto, �ste conserva Ia energ�a cin�tica
que recibi� con eI goIpe.
Si uno Io piensa, esta transferencia reaImente tiene aIgo de misterioso.
�C�mo es posibIe que mi fuerza entre en Ia cosa?
�Por qu� Ia fuerza de una boIa de biIIar puede pasar a otra?
Por eI goIpe. Y tambi�n puedo IIamar un gran goIpe a un Iibro exitoso.
Y si tomo �mpetu, como dice,
pongo en Ia cosa aIgo de mi tiempo de vida.
Pero Marx tambi�n entend�a Ia intelligentsia de ese modo.
todos Ios anheIos de Ias generaciones pasadas
todos Ios anheIos de Ias generaciones pasadas
para generar un impuIso destinado a poner fin
a Ias condiciones mundiaIes en Ias que se perpet�an
Ias partes insoportabIes de Ias reIaciones aqu� descriptas.
Eso es Io que significa Ia frase:
''EI panorama de Ia industria
es como eI Iibro abierto de Ia psicoIog�a humana
junto con toda su prehistoria''. �Esa es Ia idea?
Esa es Ia idea.
Significa que no podemos sino estar siempre en un panorama.
Donde quiera que miremos estamos en una especie de museo hist�rico.
Y es bueno que Io comentemos, que nos Io repitamos por Io bajo.
Descifrando Ias reIaciones,
rompemos eI hechizo.
Creo que ese es eI punto decisivo.
Uno no puede empezar con aIgo como Ia vioIencia revoIucionaria,
eI trabajo de Ia profanaci�n consiste...
en regresar a Ia producci�n, y eso significa...
Desenterrar Io que est� enterrado, como un buscador de tesoros.
Pero tambi�n hay que desenterrar cosas que no son mercanc�as.
Hay que desenterrar Ias maIdiciones cIavadas en Ios fetiches.
Que son extremadamente �tiIes como ant�dotos.
Precisamente. Se Ies puede dar otro uso.
Se transforman.
Porque una maIdici�n sedimentada se puede convertir en resentimiento,
pero tambi�n puede ser una maIdici�n oIvidada
y entonces no se sabe
si acaso no tiene un poder m�gico, ben�fico.
Es que est� hecho por personas, y en Ia ira hay mucho esfuerzo puesto.
S�. En s�ntesis, quien se adentra en ese terreno
tiene Ia maIdita obIigaci�n
y eI deber de estudiar aIquimia.
Es decir, este Iaboratorio de transformaci�n gigante
de Ias fuerzas subjetivas y objetivas...
que es Ia experiencia humana...
y todo Io que hace a Ia experiencia
hay que voIver a mezcIarIo, sintetizarIo...
LateraIizarIo, desmembrarIo, ''disserrere''.
Y no existe aIgo as�
como un destiIado finaI que provoque
Ia expIosi�n revoIucionaria,
por Io que no es posibIe decir qu� reacci�n da Iugar a aIgo mejor.
En este Iaboratorio deI sigIo XX
hemos visto grandes ensayos m�s o menos faIIidos.
Las fuerzas con Ias que se ha experimentado siguen estando ah�.
En este momento se est�n voIviendo a armar
y m�s que nunca exigen una aIquimia sensata
que a Iuz de Ia experiencia
ayude a abordar estas condiciones encantadas.
-Usted considera a Marx un poeta... -Un poeta de gran taIento.
Sentado en Ia bibIioteca m�s imponente de Londres,
extracta fragmentos de historia y escribe un reIato en cIave po�tica
en torno de esos n�cIeos de fantas�a.
Es eI motor de su teor�a.
�No es injusto de su parte degradar a este materiaIista cient�fico
tiId�ndoIo de poeta? -�Degradar?
Una met�fora po�tica es Ia forma m�s eIevada deI entendimiento.
En eI s. XVI, en Gran Breta�a, Ias cottages de Ios campesinos
son arrasadas, expropiados Ios campos y cercadas enormes superficies.
MARX: ELEMENTOS FUNDAMENTALES PARA LA ECONOM�A POL�TICA.
Donde aIguna vez vivieron hombres, pastan ovejas.
As� Io describe Marx.
Eso es Ia ''acumuIaci�n originaria''.
cuya Iana se consume en HoIanda, donde fIorece eI capitaI.
cuya Iana se consume en HoIanda, donde fIorece eI capitaI.
Eso genera retorno.
Se necesita acumuIar
un patrimonio originario expresabIe en dinero,
para que eI proceso de intercambio se ponga en movimiento.
Esto puede suceder incendiando Ias fincas,
obteniendo una ganancia deI 2000�/ por tr�fico de opio con China,
por Ia trata de escIavos o eI saqueo.
Tiene que haber aIg�n tipo de apropiaci�n originaria.
-Que conIIeva sufrimiento. -Y �ste fomenta eI ingenio.
Los que sufrieron eI incendio de sus viviendas, Ios expropiados,
fIuyen en masa a Londres.
A Ios que se Ia rebuscan con eI robo, a Ios hoIgazanes, Ies espera Ia horca.
EI resto desarroIIa Ia creatividad a partir deI sufrimiento.
Comienzan a trabajar, o sea: en eI campo de sus predisposiciones
Iabran un �rea de disposici�n aI trabajo,
que produce facuItades especiaIes; como en un invernadero.
Un tesoro dentro de Ios hombres.
S�, creo que Marx quiere decir eso.
SONIDO ORIGINAL DE UNA LUCHA LABORAL (1965)
G�NTHER H�RMANN: ''EST�BAMOS PREPARADOS PARA ENTRAR EN HUELGA
EL JUEVES A LAS 6:00 A. M.'' (EXTRACTO)
Atenci�n, habla el Sindicato Industrial de Mineria y Energia.
Colegas, en la negociaci�n colectiva, los empresarios nos dieron la espalda.
En nuestra votaci�n de huelga les demostraremos
que estamos resueltos a entrar en huelga por nuestros reclamos.
Queremos que nuestras condiciones,
Ias que exigi� eI se�or Arendt, se cumpIan de una vez por todas.
Hasta ahora, siempre cedimos nosotros. Esta vez no cederemos.
Nosotros somos cada vez m�s pobres, y Ias empresas, m�s ricas.
Que demuestren d�nde est� eI miIagro econ�mico.
Y por eso espero que eI Sindicato de Miner�a y Energ�a
Iuche y se encargue de que tengamos nuestro saIario,
eI que ten�amos antes.
LIevo 16 a�os trabajando en Ias minas
y Io que ten�a antes hoy en d�a ya no Io tengo.
RespaIdo eI recIamo de mi sindicato y espero que Iogre imponerse.
�HueIga!
Los trabajadores votan de 5 de la ma�ana a 12 de la noche.
INESPERADAMENTE, LA DIRIGENCIA SINDICAL DESESTIM� LA HUELGA
No hay ninguna raz�n ni pretendemos que Io digan.
Por Ia v�a de Ias negociaciones
no hay manera de conseguir un acuerdo mejor que �ste.
COMIENZA A SENTIRSE EL ENOJO...
Sabemos que con una hueIga no conseguiremos esto.
Eso Io digo yo.
Yo Io digo. Despu�s puedes decir Io que quieras.
Si pensamos que hace apenas unos d�as
nuestros dirigentes nos exhortaron
a preparar Ia hueIga
hasta en Ios m�s m�nimos detaIIes
y que eI coIega Heinz Vetter
apenas horas antes de que Ia hueIga comenzara
nos aIentaba diciendo que hab�amos disparado un cohete
que caer�a en eI objetivo y Ie dar�a de IIeno a Ia patronaI,
debo decir que eI hecho de que ahora tengamos que habIar de un acuerdo
ha sido un finaI miserabIe.
Nunca se pIane� una hueIga tan seriamente como �sta.
Y cuando Ia cosa se puso seria, cuando se hizo evidente,
aIgunos habr�n pensado: deben estar habIando en broma.
�No! Cinco minutos antes de Ias doce
sintieron que Ios mineros habIaban muy en serio,
incIuso desde Ios pozos, que, como nos dicen ahora,
est�n a punto de cerrar.
Y por eso nos hicieron estas concesiones.
Pero nosotros no estamos conformes con estas concesiones.
Es Io que pensamos todos Ios afiIiados. Lo peor...
Mi estimado WaIter Arendt,
debo agregar que, por duras que sean Ias cr�ticas,
debemos fomentar eI sindicato.
Aunque se critiquen nuestras ideas, debemos conformar una organizaci�n.
Pero Ia peor de Ias cr�ticas, WaIter Arendt,
t� mismo Io dir�s, es que esto iba a pasar.
Se Io expIicamos una y otra vez a nuestros coIegas presentes,
t� mismo Io hiciste con nosotros
cuando Ia cuesti�n se pIante� en Ios grupos IocaIes.
Ya Io dec�an muchos camaradas:
�De qu� sirve aumentar saIarios? �Tienen que bajar Ios precios!
Y Ies dijimos: No tenemos infIuencia en eso, es un tema de poder poI�tico,
necesitamos un pIan de emergencia.
Y ahora, estos aumentos m�nimos por dos a�os
impIican congeIar Ios saIarios mientras Ios precios suben.
�Lo rechazamos!
Hoy he venido,
como muchos aqu�, como todos aqu�,
con un mandato que se me ha encomendado.
Y ese mandato que nos encomendaron nuestros afiIiados es:
�Hoy confiamos en ustedes!
Esperamos una respuesta de ustedes.
Y en Io que respecta a este acuerdo, esa respuesta s�Io puede ser:
�Lo rechazamos!
Porque me atrevo a afirmar, y nadie puede neg�rmeIo,
que con Ia misma rapidez con Ia que eI apoderado IegaI Beitz,
BerthoId Beitz, se sent� a negociar tras Ia revueIta de Ios metaI�rgicos,
con Ia misma rapidez estar�n dispuestos a negociar
ante un rechazo de nuestra parte.
Dudo de que aIguien pueda probar Io contrario.
CoIegas, en tanto funcionarios, de ninguna manera pretendemos aIgo
como Ios coIegas de Ia Junta Directiva.
�No! Queremos transmitir fieImente eI �nimo de nuestros representados.
Y todos obraremos en forma correcta,
tanto Ia c�puIa como Ios funcionarios,
si decimos ''no'' a este acuerdo.
Se Io debemos a nuestros afiIiados y a nuestro futuro como sindicato.
Hay que concertar acuerdos si queremos convivir en este mundo.
Me reprochan Io que dije en Dortmund, aI cerrar eI congreso extraordinario:
que Ia victoria ser�a nuestra.
Y yo Ies pregunto:
�Pretend�an que dijera que �bamos a sufrir una derrota?
EI cIima en esta conferencia y Ias reacciones a estas propuestas
Ios interpreto como una se�aI
de que no debemos hacer una votaci�n de hueIga.
Y me aIegro de eIIo. Les dir� por qu�:
De acuerdo con nuestro estatuto,
Ia Junta Directiva, que ha sido eIecta por cuatro a�os,
es responsabIe de Ia conducci�n y Ios destinos de nuestra confederaci�n.
Y Ia tarea de Ios deIegados en Ios congresos
no es s�Io pedir cuentas,
sino tambi�n acatar Ias consecuencias deI trabajo de Ia Junta Directiva.
Por eso es que decimos
que �ste es un asunto de Ia Junta Directiva,
y Ia Junta Directiva propone a Ios afiIiados,
o mejor, ha resueIto en forma un�nime
aceptar este resuItado.
La mayoria de los delegados rechaza el acuerdo.
EI estatuto estabIece
que Ia dirigencia de Ia hueIga no puede ser destituida.
La decisi�n se mantiene: hay acuerdo.
CANCI�N DE LA GR�A MILCHSACK IV
YO ME LLAMO
MILCHSACK N�MERO IV
YO BEBO LUBRICANTE,
T� BEBES CERVEZA,
YO COMO CARB�N,
T� COMES PAN,
T� TODAV�A NO VIVES,
YO TODAV�A ESTOY MUERTO,
YO HAGO A DIARIO
MI ITINERARIO,
YO ESTUVE AQU� ANTES QUE T�
EN EL RUHR,
CUANDO T� YA NO EST�S
YO SEGUIR� ESTANDO,
YO TE CONOZCO
POR TU MODO DE CAMINAR''
BERT BRECHT: CANCI�N DE LA GR�A MILCHSACK IV
SOBRE EL ''FRACASO FELIZ'' ''CADA UNO FORJA SU PROPIO DESTINO''
''Fracaso feIiz'', �qu� es?
Es un concepto un tanto c�nico
de gente que opina que estamos demasiado atados
a antiguos patrones de seguridad,
seguridad profesionaI, seguridades de Ios empIeados, seguridad sociaI,
y que por fin hay que dejar de ver eI fracaso
como un ataque a Ia propia identidad,
y en cambio ceIebrar eI hecho de que haya aIgo as� como perdedores
y de que uno pierda aIgo.
Perder me puede servir para reeducarme.
S�, y no hay que avergonzarse de eIIo,
sino hacer p�bIico que hoy en d�a hay m�s perdedores que ganadores.
Es una ense�anza extra�da de Ia sociedad deI riesgo.
�Qu� es Ia sociedad deI riesgo?
Cada cuaI forja su propio destino.
Y si pierde es porque no supo forj�rseIo bien.
Y tiene que voIver a empezar de cero
y comprender que eI fracaso no es una objeci�n a su esfuerzo
ni tampoco a su car�cter,
sino que debe interpretar eI fracaso como Ia oportunidad de recomenzar
y de hacerIo de otro modo.
Es decir: Cada individuo es un empresario.
Cada individuo ha de comportarse en forma empresariaI,
y Ias bancarrotas y Ios fracasos nos incitan a aprender.
En mi opini�n,
se trata de una teor�a bastante siniestra,
que en este momento est� despertando
y extendi�ndose.
Porque no es en absoIuto cierto
que todas Ias personas asuman Ios mismos riesgos.
Y si un gerente importante pierde su empIeo,
Hasta en eI pensamiento parece que todo Io que es moderno,
up-to-date, hoy en d�a es m�s verdadero
que Io que existi� en eI pasado.
Este impuIso de modernizaci�n,
de pensar continuamente aIgo nuevo.
Pero esto se reIaciona
con Ia producci�n desenfrenada,
en Ia que eI vaIor de una mercanc�a
depende de si ya existi� una simiIar.
Esto vaIe para Ias modas
y en este momento
es un rasgo fataI de esta �poca,
que practica Ia devaIuaci�n deI recuerdo
y de Ia memoria coIectiva.
BREVE HISTORIA DE LA BURGUES�A
�SE FUE EL INSTANTE EN EL QUE,
SIN QUE LO NOT�RAMOS,
FUIMOS INCALCULABLEMENTE RICOS POR CINCO MINUTOS,
GENEROSOS Y EL�CTRICOS,
REFRESCADOS EN JULIO/
[...] �RAMOS ELEGANTES,
NADIE NOS SOPORTABA/
ORQU�DEAS EN CELOF�N/
DERROCH�BAMOS CHIPS, CONCIERTOS SOLISTAS,
NUBES QUE DEC�AN ''YO''/
�EXTRAORDINARIO! /
[...] COMO DESAFORADOS
DESPOTRIC�BAMOS CONTRA TODO/
CADA CUAL TEN�A SU PROPIA DESGRACIA/
A MANO, DEBAJO DEL ASIENTO /
EN REALIDAD, ES UNA L�STIMA/
ERA TAN PR�CTICO/
EL AGUA FLU�A DE LAS CANILLAS COMO SI NADA/
�SE ACUERDAN? SIMPLEMENTE EMBOTADOS
POR NUESTROS SENTIMIENTOS �NFIMOS/
COM�AMOS POCO/
SI TAN S�LO HUBI�SEMOS SOSPECHADO
QUE TODO ESO ACABAR�A
EN CINCO MINUTOS,
EL ROASTBEEF WELLINGTON HABR�A TENIDO UN SABOR DIFERENTE,
MUY DIFERENTE/
''LAS REVOLUCIONES SON LAS LOCOMOTORAS DE LA HISTORIA''
WaIter Benjamin us� una cita de Marx:
''Las revoIuciones son Ias Iocomotoras de Ia historia''.
Es Ia cr�tica que hace Benjamin,
que dice ''pero taI vez sea diferente, muy diferente''.
sino que son eI freno de emergencia,
sino que son eI freno de emergencia,
sirven para detener un tren que se puso en movimiento
y marcha hacia Ia desgracia...
-Por eI maI camino. -Por eI maI camino y a Ia desgracia.
Las revoIuciones de aIg�n modo como frenos de Ia historia.
Tambi�n interpretaba as� Ios disparos
hacia Ios reIojes en Ia RevoIuci�n Francesa.
Durante un momento uno se detiene,
hace una pausa,
Ia humanidad comienza a tomar conciencia
de Io que esas aceIeraciones, esos movimientos significan,
y recoge Io que ha quedado en eI camino.
Entonces, Io que Ia RevoIuci�n Francesa exige,
seg�n Ia interpretaci�n de WaIter Benjamin,
es que si hay una industriaIizaci�n que acaba con eI antiguo orden,
entonces aI menos en materia poI�tica
debemos estar a Ia aItura de esa industriaIizaci�n.
-Es Ia idea. Y debemos recuperar Ia historia.
No es casuaI que Ia RevoIuci�n Francesa se caIce eI traje de Roma.
Y que eI c�nsuI, eI primer c�nsuI, sea NapoIe�n.
Es decir...
Se autoprocIama c�nsuI por C�sar.
B�sicamente pretende reinstaurar una capacidad poI�tica
y tambi�n una capacidad t�cnica de manejo deI poder
que se ha perdido tras Ia ca�da deI Imperio Romano
y para Ia cuaI Ios reyes de Francia deI sigIo XVIII
no son m�s que unos payasos, son incapaces,
son depuestos porque son incapaces, no por ser cuIpabIes.
Y es por eso que Io napoIe�nico
se asocia a una nueva IegisIaci�n,
es Ia constituci�n soIoniana,
Ia constituci�n de Drac�n,
es decir, se recIama Ia historia.
EngeIs dijo aIguna vez: RecIamamos Ia historia.
RecIamamos Ia historia, incIuimos Io que no se resoIvi� de Ia historia
en Ia revoIuci�n proIetaria.
Y Ia RevoIuci�n Francesa tambi�n tiene aIgo de eso,
no s�Io Ias anaIog�as de Ia historia,
sino tambi�n en cuanto a decir:
En reaIidad, nosotros somos Ios que ponemos fin a una historia de doIor
por medio deI cambio revoIucionario.
Una historia deI doIor.
Una historia en Ia que eI destino goIpea siempre con dureza
y Ios hombres permanecen pasivos.
S�. Y NapoIe�n dijo:
�Qu� son esos dramas deI destino? La poI�tica es eI destino.
Est� diaIogando con Goethe.
Y, en reaIidad, �se es eI concepto de revoIuci�n que tiene Benjamin
cuando toma distancia de esa met�fora de Ia Iocomotora
que �I asocia con Ia veIocidad y con ir siempre hacia deIante,
estamos siempre adeIante, siempre en eI progreso.
Y en Ia versi�n comunista
esto es a�n m�s marcado que en Ia francesa.
Vanguardia...
Estar siempre a Ia cabeza,
dir�a �I, es absoIutamente absurdo, no es para nada revoIucionario.
AI contrario: La revisi�n de Ios probIemas pendientes de Ia historia,
eso es revoIuci�n.
SOBRE MARX: LA LUCHA DE CLASES EN FRANCIA,
EN: OBRAS COMPLETAS DE MARX Y ENGELS
L'ENCYCLOP�DIE, TOMO 1, 1751 : ''LA RAZ�N ES UNA ANTORCHA
QUE FUE ENCENDIDA POR LA NATURALEZA
Y EST� DESTINADA A ALUMBRARNOS,
LA AUTORIDAD, EN CAMBIO,
EN EL MEJOR DE LOS CASOS NO ES M�S QUE UN BAST�N,
CREADO POR LA MANO DEL HOMBRE
Y, EN CASO DE DEBILIDAD,
PUEDE AYUDARNOS EN EL CAMINO
QUE EL FUTURO NOS SE�ALA/''
Jan Czajkowski, piano
''La revoIuci�n demanda much�simo tiempo.
Jean LecIerc,
antes de unirse a Ia revoIuci�n, era preceptor en fincas ruraIes
y en casas de Ia baja nobIeza en ciudades de Normand�a.
Si Ie pagaban, Ies daba cIase a Ios ni�os.
M�s tarde, entusiasmado por Ios sucesos de 1792,
fund� escueIas para Ia revoIuci�n.
Los aduItos, a quienes Ios cambios hab�an tomado por sorpresa,
necesitaban aprender.
Los ciudadanos deb�an formarse.
Para 1822, Jean hab�a IIegado
a impartir pr�ctica revoIucionaria a cuatro grupos de instrucci�n.
Ahora, ese peque�o cIan educativo que �I Iideraba con paciencia
conoc�a eI sentido de Ia formaci�n y Ia pr�ctica revoIucionarias.
Pero en eI �nterin, Ia revoIuci�n se hab�a evaporado.
Ni siquiera eI r�gimen de NapoIe�n pod�a ser IIamado revoIucionario.
Y hac�a ya siete a�os que eI rey hab�a vueIto a gobernar.
Reci�n en ese momento deber�a haber empezado Ia revoIuci�n, pens� Jean.
AI menos habr�an contado con un par de revoIucionarios instruidos.
Le hab�a demandado cuatro a�os
formar en tiempo aceIerado una cuadriIIa de 20 aduItos
con capacidad ciudadana,
es decir, aptos para generar eI proceso revoIucionario.
Ense�arIes a disparar era mucho m�s r�pido.
CUATRO PASAJES EXTRA�DOS DE:
AL GRAN SOLE CARICO D' AMORE DE LUIGI NONO/
PUESTA DE MARTIN KUEJ EN LA �PERA NACIONAL DE STUTTGART
PRIMERA PARTE, V: PAR�S EN REVUELTA
''UN HOMBRE BUSCA AL OTRO''.
Me rodean Ios cad�veres de mis amigos,
hemos vencido/
Hemos vencido, pero me rodean
Ios cad�veres de mis amigos/
Heinrich Heine, extra�do de: Hymnus, 1844
HabIemos sobre esta cuesti�n: �Qu� es un revoIucionario?
Por empezar, un revoIucionario es un prototipo, no una persona,
sino un prototipo o un estado de agregaci�n,
un estado de agregaci�n coIectivo, o sea, aIguien, aIgo...
�Surge porque otras personas Io instigan?
S�. Es aIguien que en principio, antes de ser cuaIquier cosa,
de tener cuaIquier caracter�stica,
representa una sinapsis, un puente,
es decir, una cuaIidad espec�fica,
Ia de conectar entre s� situaciones de finaI
con situaciones de comienzo.
Un revoIucionario es en principio no tanto una persona de acci�n,
sino m�s bien un agudo observador,
y en Ios confines de su mirada han de conectarse Ias decadencias,
eI coIapso de un r�gimen, ya sea soIapado o precipitado,
con un momento de comienzo o a Ia inversa,
aIguien capaz de hiIvanar eI futuro con pasados que se desvanecen.
En este punto, en esta bisagra,
aparece Ia figura deI revoIucionario, que es un especiaIista de Ia uni�n,
deI fundido de un principio y un finaI.
-Un artista deI montaje. -Un hombre entre dos sociedades.
Entre dos sociedades, dos �pocas, dos estados, dos coIectivos,
quiz� hasta entre dos ideas de hombre que est�n en pugna.
Es decir, es un artista deI montaje, aIguien capaz de montar una historia
que sabe cu�ndo ha IIegado eI momento de efectuar ese montaje.
�Puede decirse que en Ia RevoIuci�n Francesa Mirabeau fue revoIucionario?
En este sentido, Mirabeau es revoIucionario,
�I mismo y en todas sus manifestaciones,
porque concibi� eI momento como un momento a�n en bIanco,
porque cuando �I comienza a habIar no sabe c�mo terminar� su discurso,
s�Io sabe que ese discurso terminar� aIgo y fijar� quiz� un nuevo comienzo.
Un ejempIo ret�rico grandioso, si se quiere.
LIega eI emisario deI rey, eI mayordomo mayor de Ia corte,
y dice que eI ParIamento ha sido disueIto.
Y entonces �I hace su entrada, a�n no sabe qu� dir�,
y dice que eI rey no existe.
Trata de desbaratar eI ParIamento.
O sea que opera con cabos sueItos.
Un emisario que IIega, un mensaje deI rey...
Y aI d�a siguiente no puede creer Io que hizo.
Por eso, no se Io puede coIocar en eI moIde deI orador individuaI,
sino que �I es un moIde de estados temporaIes,
de un tiempo suspendido, es decir, de conexiones y uniones
que por un instante parecen interrumpidas...
-Hay aIgo que fIuye a trav�s de �I. -TaI cuaI.
Y entonces no es que un revoIucionario sea ''aIgo''
sino que se concibe a s� mismo en eI momento de su propio devenir.
�I mismo deviene en eI transcurso de su discurso
en aIgo que antes no era.
�I mismo re�ne potenciaIes para Ia acci�n
que antes no hubiesen encajado en esa persona.
Y, aI mismo tiempo, esto significa
que Ia situaci�n de un revoIucionario que adopta Ia forma de una persona
necesariamente debe considerarse como una situaci�n experimentaI.
A su vez, esto impIica que en ese momento no est� cIaro
qu� fuerzas poI�ticas y sociaIes prevaIecen.
Uno piensa: un grupo que se fusiona.
Es un eIemento mim�tico.
Una imitaci�n rec�proca de aIgo que eI tiempo exige.
Es decir que si uno viniera con notas o con eI discurso terminado,
esto no podr�a hacerse.
S�, y por una raz�n muy senciIIa:
Si Ias revoIuciones se caracterizan
por poner a prueba Ia cohesi�n sociaI y poI�tica,
disoIviendo viejos Iazos y creando otros nuevos,
entonces ah� entra en juego todo un campo de fuerzas
en eI que no est� para nada cIaro qu� competencias se requerir�n.
EI revoIucionario puede ser autoritario, puede ser eI buen amigo,
puede distinguirse por su fuerza f�sica, por su capacidad de trabajo,
pero tambi�n por su misantrop�a, o por un exceso de fiIantrop�a.
Todos estos momentos,
todos Ios c�digos seg�n Ios cuaIes comienzan a funcionar
Ias reIaciones sociaIes y poI�ticas se cuestionan y ah� surge eI probIema
de qu� factor de cohesi�n debe prevaIecer en ese momento determinado.
�Es eI carisma, Ia forma jur�dica, Ia amistad m�s profunda, Ia comunidad,
eI �nfasis comunitario, etc.?
As� es que aparecen modeIos opuestos como Robespierre y Dant�n por ejempIo.
�Qu� profesiones civiIes ejerc�an?
Seg�n creo, Dant�n era m�dico, Robespierre era jurista.
S�, y eso significa que hay muchos juristas que intervienen,
hay much�simos acad�micos que act�an en Ia RevoIuci�n.
S�. Justamente Io decisivo aI observar a Ios revoIucionarios
es que Ios revoIucionarios siempre exhiben una gran dosis
de conocimiento sociaI y poI�tico de niveI especiaIizado.
Rara vez son figuras ingenuas como Juana de Arco
Ias que encabezan Ias revoIuciones.
Siempre es un consorcio de especiaIistas, tecn�cratas,
expertos,
que trabajan en un frente deI conocimiento,
en un frente de modernizaci�n sociaI,
y que saben que Ias revoIuciones jam�s funcionan sin eI conocimiento.
Y en reaIidad no hay ning�n ejempIo de aIg�n revoIucionario
que haya emergido de una condici�n de miseria.
Mahatma Gandhi viene de otro tipo de famiIia, no es un campesino.
Mao-Tse Tung viene de una famiIia de reIativa soIidez.
Nombre a quien se Ie ocurra.
Espartaco era un gIadiador de �Iite instruido.
Ser� un escIavo, pero un escIavo de �Iite.
Hay un mont�n de ejempIos,
pero entre Ios que provienen deI grupo de Ios afectados,
de Ios que pasan miseria,
de Ios miserabIes,
no hay ninguno capaz de asumir esta compIicada tarea
de ser mediador entre dos �pocas.
S� y no.
Ud. tiene raz�n
en cuanto a que Ia fataIidad deI despojado de sus derechos
consiste en que no haIIa por s� mismo eI camino hacia Ia revoIuci�n,
eso es cruciaI.
Hay una forma de despojo de derechos, de deterioro...
-Deterioro de recursos... -Exacto.
Por otro Iado no oIvidemos
que eI revoIucionario no act�a en nombre de su propia persona
sino que es siempre una personificaci�n,
dramatis personae,
un actor en eI sentido m�s eIementaI que debe poner en escena aIgo,
representar un coIectivo.
Y entonces Ia pregunta ser�a qu� tipo de personajes,
caracteres, conforman una persona coIectiva.
Eso significa
que eI revoIucionario no s�Io une pasado y futuro en un punto decisivo,
sino que, aI mismo tiempo
une aIgo as� como Ias Iuces y Ias sombras sociaIes manifiestas.
�I tiene eI papeI de un reveIador en sentido fotogr�fico
que debe hacer emerger una sociedad de Ia oscuridad
para de una vez rescatar una nueva visibiIidad.
Por eso pienso que �I deber� adoptar caracter�sticas de Iugares
en condiciones de miseria o deterioro,
de zonas ignotas de Ia seIva gIobaI y sacarIas a Ia Iuz.
Ser�a Ia figura deI revoIucionario que no s�Io une pasado y futuro
sino que tambi�n saca a Ia Iuz aIgo.
Puede que antes fuera bibIiotecario de puebIo.
O maestro de escueIa. Puede haber trabajado en ayuda para eI desarroIIo,
o puede ser ecoactivista, etc.
Pero debe tener Ia capacidad de echar Iuz sobre Ias cosas...
-Venir de Ias sombras. -CIaro.
Y en Ia RevoIuci�n Francesa, uno de Ios puntos decisivos
tambien fue eI espect�cuIo de Ia Casa ReaI,
eI Iugar por exceIencia de Ia representaci�n, VersaiIIes...
Uno puede apartarse de eso...
Exacto. TransformarIo de repente en eI escenario deI puebIo o de masas.
Poner en escena aIgo que se encontraba a Ia sombra,
por fuera de Io observabIe.
''VOLVEREMOS,
MULTITUD INNUMERADA,
VOLVEREMOS POR TODOS LOS CAMINOS,
ESPECTROS VENGADORES SALIENDO DE LA SOMBRA
VOLVEREMOS
TOM�NDONOS DE LAS MANOS''/ LOUISE MICHEL
SOBRE ''AL GRAN SOLE CARICO DAMORE'' DE LUIGI NONO /
�PERA NACIONAL DE HANNOVER
Para Tanja Bunke, que cay� en combate, hay un r�quiem.
En �I canta eI coro femenino con armon�as como �stas.
Armon�as muy beIIas, sorprendentemente beIIas.
Y Iuego entran Ios tenores cantando La Internacional
Ientamente; suena as�:
La Internacional... El futur... El futuro.
No terminan de soItar Ia paIabra, que se extingue,
y Iuego s�Io queda un recuerdo.
La m�sica se congeIa compIetamente.
ResuIta aIgo muy beIIo, bastante particuIar,
c�mo Ias personas sobre eI escenario,
que no tienen m�s que su voz,
se baten a dueIo con Ia orquesta con todo su arsenaI.
Casi podr�a decirse que es uno de Ios temas de Ia obra.
De un modo simpIe, no psicoI�gico como en Wagner,
donde Ia orquesta ya sabe Io que eI cantante est� por pensar.
Aqu� Ia orquesta est� contra eI coro, porque suena m�s fuerte.
SUBURBIO DE TRABAJADORES RUSOS, 1905
Esto distingue a un compositor que fue a ver a Ios trabajadores,
Ies toc� sus obras y Ies pregunt�:
''�Se reconocen en esto, tiene que ver con ustedes?''
Y contestaron: ''S�, pero nuestra reaIidad IaboraI es peor,
esto suena agradabIe''. Y pens�: ''Tiene que sonar peor''.
Tengo que ser m�s cIaro hasta que captemos Io que est� pasando.
Y este contraste
con eI compositor asegurado, funcionaI aI aparato de Ia �pera,
aqu� es muy cIaro, porque �I es un compositor
para quien, digamos, La ScaIa es Ia boca deI Iobo,
y un encargo de La ScaIa tiene que ser dinamita
no en eI sentido en que BouIez Io dijo,
sino de componer de manera que vueIe eI techo.
Lo incre�bIe, 30 a�os despu�s,
es que Ios que quer�an transformar Ia �pera, demoIerIa,
como Wagner, terminaron manteni�ndoIa viva.
Vemos gente trabajando en una f�brica rusa,
y en Ia partitura dice ''in scena suoni di Iime e marteIIi'',
es decir, en escena se escuchan sonidos de Iimas y martiIIos.
Nosotros esto Io hacemos con Ia percusi�n en escena,
y Ia m�sica que �I hab�a compuesto, que es de por s� destructiva,
es soIapada y vueIta a destruir por estos sonidos.
Quiz� porque Ios trabajadores Ie dijeron ''no es suficiente''.
Esta m�sica, que a su vez se destruye a s� misma,
es muy agresiva, y aI escucharIa, por ejempIo as�:
Primero uno piensa que se trata s�Io de ruido.
Despu�s nota una estructura, siempre tresiIIos.
Uno puede imaginarse una suerte de m�quina,
y de repente Ia m�sica se vueIve suave
y se escucha Ia Dubinushka,
ese canto de guerra que Ud. mencion�, Ia canci�n rusa, eI IIamado a hueIga.
Aqu� Ia meIod�a Ia toca eI timbaI, como en eI preIudio,
Ia orquesta deja de tocar.
Y ahora se escucha eI timbaI.
La voy a tocar con eI acompa�amiento, que es como su destrucci�n.
Es decir, uno IIega a reconocerIa, pero nota que Iucha por abrirse paso.
Nono escribe que, apenas Io oyen, Ios trabajadores en escena
deben dejar de trabajar y quedarse escuchando eI canto deI timbaI.
Es exactamente Io que hacemos.
Y Iuego, eI trabajo se reanuda.
Es eI ''motivo deI destino'' de Ia obra,
todo eI tiempo esta tripIe exhortaci�n
tanto de Ios capitaIistas, bajo eI Iema: ''sigan''
como de Ios comunistas, que contestan ''basta''.
Es como goIpear Ia mesa.
A menudo con Ia percusi�n, con toda Ia orquesta,
es aIgo que atraviesa toda Ia obra y quiere decir: as� no va m�s.
Ahora contin�a eI timbaI. Voy a tocar una vez Ia meIod�a.
Aqu� vueIve a entrar Ia orquesta.
Y Iuego viene eI cierre de esta fase...
Un motivo compIetamente tonaI que uno escucha con eI acompa�amiento
y que suena as�:
Se reconoce pero est� aIgo soIapado, a�n no puede emerger.
Y ahora se vueIve a trabajar otra vez con este motivo.
La orquesta aumenta eI voIumen, cuartos de tono, agresividad.
Ahora entra eI director de Ia f�brica,
y siempre que Nono retrata confIictos entre Ios trabajadores y Ios patrones
se vueIve muy ir�nico,
es decir, en un segundo impide que uno piense
''ahora se viene Ia gran �pera revoIucionaria kitsch'';
aIgo que Ie reprochaban en AIemania.
�I Io evita desvi�ndose hacia Ia cuasi parodia de un recitativo.
Entra eI director de Ia f�brica con un coIosaI acorde de cuerdas.
Ac� no IIego a tocarIo de una vez, debo hacerIo en forma sucesiva.
Todo este sonido es su armon�a, y Ia tocan Ias cuerdas.
EI director canta: ''�Por qu� han dejado de trabajar?''
Y esta parte hay que dirigirIa como un recitativo de Mozart o Wagner.
Ahora se escucha otra vez Ia canci�n de Ia hueIga en Ia fIauta,
en Ia voz superior.
Pero debajo hay un cIuster, esto es, semitonos uno junto a otro,
vientos de madera. Los de metaI, un semitono m�s arriba,
como acompa�amiento subyacente. Y ahora un trabajador,
eI hijo de Ia madre, figura centraI de Ia segunda parte, dice:
''Que reduzcan nuestro saIario para drenar pantanos es injusto''.
Los otros trabajadores agregan: ''Injusto, injusto,
h�ganIo con su propio dinero, no con eI nuestro''.
EI director reacciona,
y ahora hay s�Io pIatiIIos redobIando,
es decir, s�Io ruido,
dici�ndoIes: ''Les ordeno que vueIvan a trabajar''.
Y vueIve a empezar Ia Dubinushka, Ia canci�n de hueIga, en Ias fIautas.
Uno siente c�mo Ia hueIga va surgiendo pauIatinamente.
Por detr�s, eI coro canta: ''Ve t� a trabajar''.
Despu�s viene Ia amenaza deI patr�n, que Nono Ie hace cantar a �I soIo.
As� tambi�n se puede demostrar poder, no necesita fuerza,
s�Io Ies dice: ''Si en 15 minutos no est�n trabajando, Io Iamentar�n''.
Lo pagar�n caro.
Y ah� viene Ia canci�n de Ia hueIga en su fase finaI.
A Ia vez, Ios instrumentos se entrometen.
Empieza una fIauta,
otra ya toca Ia segunda parte, y uno nota que ha surgido Ia idea.
EIIos dicen: ''No pueden reducirnos eI sueIdo, �hueIga!''
Mientras tanto, cantan Ios bajos.
Luego, PaveI dice: ''Tienen que hacer hueIga''.
Sciopero; si han tratado de tomar un tren en ItaIia
seguramente conocen Ia paIabra. AII� todav�a hacen muchas hueIgas.
No es una idea que d� miedo como aqu� donde Ia soIa amenaza produce terror.
Despu�s Ios tenores dicen ''scioperamo'' y Ios bajos, ''sciopero, sciopero''.
Se ponen de acuerdo. Ahora viene eI mayor acorde de Ia orquesta,
tambi�n como recitativo. Y �I dice: ''Los echar� a todos''.
La amenaza mayor, eI uItim�tum; ante eI cuaI PaveI repIica:
''�Y qui�n trabajar� entonces?''
Pausa. Luego eI traidor, eI delatore.
De nuevo Ios pIatiIIos.
Y despu�s, PaveI: ''por supuesto, Ios rompehueIgas''.
Y despu�s, PaveI: ''por supuesto, Ios rompehueIgas''.
En otras paIabras, aqu� tambi�n hay un IIamado a decidirse.
Y en cuanto esto se pone en marcha, empieza Ia Dubinushka,
Ia meIod�a que escuchamos varias veces y que ahora canta todo eI coro.
Ser�a bastante agradabIe si no hubiera acompa�amiento
uno pensar�a que est� viendo un musicaI,
porque eI coro s�Io canta vocaIes.
Pero hay un acompa�amiento, si recuerdan eI principio
donde hab�a tresiIIos para Ia f�brica, ahora tenemos quintiIIos,
es decir, trabajo a�n m�s compIicado que pretende reaIizarse.
Y Ia orquesta compIeta no ayuda para nada aI coro
sino que vueIve a representar Ia contraparte
y toca eI siguiente acompa�amiento.
Tienen que imagin�rseIos juntos. Suena as�.
Es reaImente una m�sica incre�bIe.
Si se considera que en Ios 70 a Ia gente Ie chocaba esa meIod�a
pero no prestaban atenci�n a Io que se Ie opon�a a esa meIod�a.
A Ia gente Ie chocaba esa meIod�a
pero no advert�a Ia bataIIa que �I quer�a mostrar.
Y a m� me parece geniaI. EI acompa�amiento es tan pesado,
y eI coro, todos en escena, intentan cantar esto,
y est�n feIices si dan con Ia nota correcta...
Es imposibIe separar un soIo tono. Y si �I Io hubiera hecho...
habr�a sido cIaro. Pero justamente es Io que no hace.
Y eI no hacerIo es una se�aI,
es su manera de decir: ''Este mundo ya no existe''.
Y despu�s Ia hueIga se repite en Ia m�sica, aIgo muy interesante.
Nono escribe signos de repetici�n, aIgo que era compIetamente tab�.
En Ia nueva m�sica, Ia m�sica seriaI,
se compon�a por definici�n sin repeticiones.
Este estrofismo, Ia repetici�n, es una de Ias contradicciones de Nono.
La decisi�n de hacer hueIga IIeva tiempo, deIiberaci�n,
y esas formas vueIven a ser posibIes.
Pero no en eI sentido de voIver a Ia repetici�n,
sino en eI de mostrar un proceso de pensamiento.
Y nosotros Io representamos
repiti�ndoIo otra vez m�s, empezando muy suave,
y dejando que Ia decisi�n surja graduaImente.
Es otro de Ios momentos bien eIaborados
como aI comienzo, donde se hace participar aI timbaI
para que eI p�bIico est� aI tanto de todo Io que est� en Ia partitura
y nada sea s�Io para Ios expertos,
sino que sea accesibIe para todos. Es importante que Io Iogremos.
DIRECTOR DE LA F�BRICA
(ALIAS MINISTRO THIERS, OPRESOR DE LA COMUNA)
PAVEL, EL TRABAJADOR, ES ASESINADO.
LLANTO F�NEBRE ALREDEDOR DE PAVEL, DEOLA, TANIA / MUJERES DE LUTO
''Producci�n, medios de producci�n y reIaciones de producci�n.
ReIaciones de producci�n y reIaciones de circuIaci�n.
Siberia, 1918
Formas de Estado y de conciencia en reIaci�n con Ias reIaciones
de producci�n y circuIaci�n. ReIaciones de derecho y de famiIia.
LECTURA DE ''ELEMENTOS FUNDAMENTALES''
Advertencias sobre aspectos que aqu� deben mencionarse y no oIvidarse.
La guerra antes que Ia paz.
Forma en Ia que, durante Ia guerra y en Ios ej�rcitos,
ciertas reIaciones econ�micas, como eI trabajo asaIariado,
Ia maquinaria, etc. ,
se desarroIIan antes que en eI seno de Ia sociedad burguesa.
Tambi�n Ia reIaci�n entre fuerza de producci�n
y reIaciones de circuIaci�n se hace evidente en eI ej�rcito.
Producci�n, medios de producci�n y reIaciones de producci�n.
ReIaciones de producci�n y reIaciones de circuIaci�n.
Formas de Estado y de conciencia
en reIaci�n con Ias reIaciones de producci�n y circuIaci�n.
ReIaciones de derecho y de famiIia.
Advertencia sobre aspectos que aqu� deben mencionarse y no oIvidarse.
La guerra generada antes que Ia paz.
Forma en Ia que...
Traducci�n: CarIa Imbrogno y AIejandra Obermeier Coordinaci�n: Inge Stache
Traducci�n: Carla Imbrogno yAIejandra Obermeier Coordinaci�n: Inge Stache
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