Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Lo he meditado mucho, Sr. Grayson. Le he dado muchas vueltas
y de pronto se me ocurrió. 20 años en relaciones públicas.
Esa pequeña circunstancia es el gancho.
¿Asombrado? Desde luego que sí. Hagamos un poco de historia.
Usted es Hiram C. Grayson, conocido como Sr. Tabaco.
Ha vendido en su vida 13 mil millones de cigarrillos.
y ahora hablemos de Alfred Nobel. ¿Lo recuerda? Inventó la dinamita.
Quizá unos cien ingenios para grandes explosivos.
Una de las mayores contribuciones a la guerra.
Hizo mil millones de dólares vendiendo municiones.
Usted y Nobel tienen mucho en común.
Usted ha pasado su vida vendiendo cigarrillos.
Y él se pasó la suya vendiendo municiones.
¿Empieza a ver la analogía?
Déjelo. La pregunta es confusa.
Procuraré aclarársela.
Usted no recordaba que Nobel hizo su fortuna vendiendo munición.
He tenido que recordárselo. ¿Por qué?
Porque Alfred Nobel gastó una parte de su fortuna
creando el Premio Nobel de la Paz. ¿Se da cuenta?
El Premio de la Paz nunca fue un obstáculo para los negocios de Nobel.
El mundo siguió comprándole su invento para hacer la guerra.
¿Preparado para la gran pregunta?
Siente verdadera curiosidad por oírla, ¿verdad?
¿Sabe qué va usted a hacer?
¿Quiere que ofrezcamos 25 millones a cualquier ciudad que deje de fumar
- Durante 30 días? - ¿No tenemos bastantes problemas?
Eso es lo más absurdo que he oído en mi vida.
A un hombre que viene con ese proyecto deberían encerrarle.
Y tú no estás loco.
Hemos hecho lo posible para contentar al público.
Dejamos de anunciar en la radio y en la televisión.
- Y modificamos los productos. - ¿Y qué tiene que ver con esto?
Olvidan algo. Olvidan algo.
Olvidan algo, caballeros. Olvidan algo.
Están olvidando algo caballeros.
¿Han visto alguna vez un edificio entero dejando de fumar?
¿Todo un barrio?
Así que por 25 millones de dólares, incluso por 100 millones,
¿creen que se podría encontrar toda una ciudad
que dejara de fumar?
Sean razonables, caballeros.
EAGLE ROCK - IOWA Población 4006.
Ciudad de las Oportunidades BIENVENIDO
UN MES DE ABSTINENCIA
KIT KAT CLUB CERRADO
COMPLEMENTOS DE HOMBRES REICHARDT Se traslada a Lawrenceville
EAGLE ROCK es un asco.
SOLDADOS EAGLE ROCK OS DA LA BIENVENIDA
Las Iglesias de Eagle Rock les dan la bienvenida.
Y así amigos míos, ha llegado el momento de nuestra resurrección.
Hay que renovarse. Volver a luchar.
¿ESTÁ DIOS EN CADA RINCÓN DE EAGLE ROCK?
Porque debéis saber que los deseos del Señor
se cumplen aquí como en todas partes.
Lo sé. Lo creo con toda el alma.
Lo sé porque conozco a aquel en quien creo firmemente.
Él nos ha bendecido, amigos. Nos ha bendecido.
El Señor no nos ha abandonado pero tiene un plan.
Un propósito para nosotros, su pueblo.
No tenemos ningún problema, pero hemos de estar preparados para lo que vendrá.
Porque nosotros hemos sido elegidos.
De manera que cuando abandonemos este lugar, esta mañana,
donde hemos oído hablar al Señor,
hagámoslo confortados con una nueva afirmación de su promesa y su propósito.
Su compromiso de velar por todos nosotros.
Dispongámonos a cumplir su voluntad.
Porque con su ayuda batallaremos contra la oscuridad
que ha socavado nuestras bases espirituales.
Lucharemos, trabajaremos, rezaremos, abriremos nuestros corazones
abriremos nuestros ojos y veremos un destello de ese romántico país,
Perú, donde la hermosa ciudad de Lima resplandece como mil joyas.
Con su plateada e inmensa playa que descansa como una cabellera rubia
junto al inmenso y azul océano.
Les ruego que vuelvan a la página 33.
Te despistaste al copiar mi sermón. Me has hecho aparecer como un tonto.
No vuelvas a decirme que fue un error, Natalie. Escribo muy bien.
Lo sé, tenías una revista junto a mis notas mientras las transcribías.
Eso fue lo que pasó, Natalie, hay un demonio en ti.
Una inconsciente necesidad de destruirme. Sonríe, alegra la cara.
- Espero que se encuentre bien. - Gracias, gracias.
- Un sermón muy bonito. - Gracias.
- Adiós. - Adiós.
- Muy inspirado. - Coronel, me alegra tenerle aquí.
- Buen sermón, reverendo. - Gracias.
Coronel, nuestro jefe de policía nos llevará al aeropuerto.
- Gracias por venir desde Washington. - No tiene importancia.
Ese marido suyo, Dios le proteja. Es un santo.
Washington está muy interesado en su problema.
El Pentágono lo está de manera especial.
Y nuestra industria de la defensa. Con ello no me refiero al Pentágono,
sino a la industria de defensa de la nación.
El Pentágono no tiene plantas industriales de su propiedad.
Se limita a colaborar. Claro que eso hace que podamos tener
cierto grado de influencia. Seguramente podríamos conseguir
que una de esas plantas industriales fuese traída a Eagle Rock.
Pero los directivos de esas fábricas son gente muy importante.
Generales retirados, coroneles y todo eso.
Cuando trasladan a sus familias a una nueva ciudad esperan escuelas
bibliotecas, la mejor asistencia sanitaria, organización policial,
tiendas atractivas, etc. Si quieren evitar la emigración masiva
de Eagle Rock, hay que darle un nuevo aire, ponerla al día.
Verán como los muchachos de Washington se ponen en acción.
Fue la anterior administración la que echó por tierra su proyecto
de base aérea. El actual gobierno lo hubiera pensado dos veces.
- Reverendo, disfruté de su sermón. - Gracias.
Sobre todo el tributo que rindió a nuestro vecino iberoamericano.
¡Silencio! Van a cortar el pastel de despedida.
El año pasado fue la de Pruddy. Esta semana la de Bob y Edna.
Desde primeros de año van once familias.
Otro año y seremos la ciudad fantasma.
Dr. Proctor, no seamos pesimistas. ¿Recuerda lo que dijo el coronel?
¿Sabe lo que costaría poner la ciudad al día, como dijo? Millones.
Puede ser, pero con la ayuda de Dios lo conseguiremos.
Dejemos eso. Lo que necesitamos es dinero.
El coronel Galloway, Washington, todos andan detrás del dinero.
Lo que pasa es que nadie quiere trabajar. Dame esto, dame eso,
dame el gobierno federal, dame el gobierno de la ciudad,
dame, dame... ¿Saben cómo les llamo? "Los Dame".
La prueba era acertada desde el punto de vista del banco.
Si no atraemos alguna industria, Eagle Rock se va a pique.
Estoy de acuerdo, pero ¿cómo hacerlo?
Quizás tenga usted alguna idea.
- Obispo Manley. - Hola, Clayton.
Qué sorpresa. No tenía idea de que estuviera por aquí.
Vengo de visitar al reverendo Smith. Ya sabe lo de Smith.
Le faltaban 100 mil dólares para la construcción de su parroquia.
Y necesitaba la ayuda de un hábil recaudador de fondos.
Y usted ha sido la ayuda. Hablando de ayudas, Sr. Obispo,
¿recibió la carta que envié sobre la parroquia de Devorn en Michigan?
La recibí, sí.
Vaya, siempre olvido los honores que ha recibido.
En los deportes también. ¿Cuántos premios deportivos le han dado?
Tres carreras pedestres, béisbol, baloncesto.
- Volviendo a lo de Devorn... - Un record de éxitos, reverendo.
- Gracias, Sr. Obispo- - Déselas a Él.
Y también ha realizado una magnífica labor en la iglesia.
Aquel primer trabajo en Siddelfield, luego Winsolats,
por eso le escogimos para Eagle Rock, para que reviva esta parroquia.
Pero Eagle Rock está enclavada en una zona de depresión
y usted ya sabe lo de la parroquia de Devorn.
Oh, sí, Devorn. El país de la General Motors, ¿eh?
Entonces quizás debamos rezar un poco por su éxito aquí.
Sé que no podríamos llevarle a Devorn hasta concluir aquí.
Hola, doctor.
¡Reverendo, reverendo, venga, venga!
Entre, reverendo.
- Colchones y somieres... - Es lo más estúpido que he oído.
Lo han anunciado tan solo hace unos segundos.
Siéntese. Ya lo verá. Ahora volverán a darlo.
38 dólares para economías modestas por los modelos de lujo.
Elija los mejores colchones en el 99 aniversario de Brins y Cía.
25 millones de dólares. No puedo creerlo.
¿Lo han dicho por la tele?
...al asombroso precio de 148 $. Diríjase a Brins en Western City.
Abierto lunes, miércoles y viernes, hasta las 9. Facilidades de pago.
Ahora, ahora.
Ahí está, atención.
Prosigamos nuestra conversación con el Sr. Erwin Wren,
- Pero antes un pequeño intervalo. - Qué pesados.
- De WNST-TV, el corazón de Iowa. - Ahora.
Sobre lo hablado anteriormente, quisiera hacerle algunas preguntas
pero primero escucharemos un mensaje de nuestro patrocinador.
Aquí tenemos un nuevo invento para matar insectos.
Una pistola adaptable, cuya descarga de insecticida mata de verdad.
Penetra en los lugares donde se esconden y reproducen los insectos.
Pulveriza suelos, lavabos y otros sitios de difícil acceso.
Para matar hormigas, chinches, cucarachas, mosquitos, grillos...
Vean la mayor cantidad de líquido de la nueva muerte real
en comparación con el otro envase. Más del doble.
Suficiente para que su hogar quede libre de insectos.
¡Es mortal!
Ahora, este es. Este.
Hoy es jueves, ven el programa con un retraso de 17 minutos.
Soy Hugh Upson y hablábamos con el Sr. Erwin Wren
de la compañía de tabacos Valiant, quien esta mañana...
ha ofrecido 25 millones de dólares libres de impuestos
a la ciudad cuyos habitantes dejen de fumar durante 30 días.
¿Ve? 25 millones de dólares.
¿No es este un gesto sin precedentes teniendo en cuenta que quien lo hace
- Es una fábrica de tabacos? - Le contesto con el corazón,
extraordinario, extraordinario gesto
En mi opinión, lo que el Sr. Grayson ha hecho hoy
es comparable a las grandes obras humanitarias de todos los tiempos.
No sé por qué, pero este caso me hace recordar a Alfred Nobel
y el Premio Nobel de la Paz.
Interesante analogía.
Parece usted conmovido, Sr. Wren
¿Sólo conmovido? Estoy abrumado.
Esto puede ser lo más grande desde la creación.
Gracias, Sr. Wren.
Esta podría ser la solución de todos nuestros problemas.
¿Qué opina, reverendo?
No me gusta decir que lo había previsto.
Pero recuerdo que dije que el Señor nos estaba preparando para algo.
- ¿Que dejemos de fumar? - ¡Que dejemos de fumar!
- ¡No puedo! - Sólo tienen que dejarlo 30 días.
Aquí está el juramento.
Sólo 30 días y miren esto. 25 millones para Eagle Rock.
- Yo no dejo de fumar, no... - Y vean esto...
- Yo firmaré el primero. - Podemos conseguirlo.
- Por favor, por favor... - Eso es, dejaremos de fumar.
- No puedo hacerlo. - Tiene que firmar.
- Es el bien de la comunidad. - No puedo.
- Vamos, firme este pliego. - Tiene que firmarlo.
Decir que Wall St. Está sorprendida con la noticia que una compañía
de tabacos se propone gastar 25 millones de dólares
en la lucha contra el tabaco es decir muy poco, señores.
Pero la gran pregunta es ¿cuántas ciudades se atreverán a jurar?
¿Y cuántas serán capaces de cumplir el juramento?
Desde Nueva York hasta California, ilustres personalidades envían
testimonios de simpatía y aliento por el gesto del Sr. Grayson.
Queremos que el pueblo americano se dé cuenta de la grandeza del momento.
Creo que es un acontecimiento muy significativo.
Lo gracioso consiste en que es bueno se mire como se mire.
Debo admitir que es muy americano.
Me siento muy orgullosa.
No lo encuentro tan emocionante. No es como para dar saltos.
Opiniones autorizadas mantienen que el Sr. Grayson, a los 92 años,
unen su nombre al de los grandes benefactores de la humanidad.
Tales como Andrew Carnegie, Joseph Pulitzer, Henry Ford,
y Alfred Nobel. Me pregunté si los directivos de las otras compañías
de tabaco estarían de acuerdo con esto.
Para averiguarlo volé a Charlotte, Carolina del Norte.
Y hablé con el presidente de la Compañía Unida de Tabacos.
Sr. Candish, ¿cómo ha reaccionado ante la iniciativa de la Cía. Valiant?
Mal, muy mal y ahora déjeme en paz.
David Chatley, Charlotte, Carolina del Norte.
Entre las ciudades que han pugnado para participar en el concurso
Un mes de abstinencia sólo Eagle Rock, con una población de 4006
habitantes, ha alcanzado la cifra tope del 70 por ciento
entre fumadores que han firmado.
Se dice que el mérito es de un solo hombre, el reverendo Brooks,
de la iglesia comunal de Eagle Rock.
Si Eagle Rock consigue el premio, el reverendo se convertirá en un héroe.
Está bien, Natalie, algo te preocupa.
Sabes que siempre he sido franco y sincero contigo.
Levanta ese ánimo. Cuando algo te ronda por la cabeza,
me gusta que me lo digas.
Me miras de una forma extraña, Natalie.
Se diría que dudas de la tarea que me he propuesto.
Crees que la gente debe dejar de fumar, ¿verdad?
Entonces es de mis motivos de lo que dudas.
Natalie, Natalie... ¿cómo es posible que dudes?
Allí donde mires verás el espíritu del Señor trabajando.
Verás una revitalización de la fe. Una nueva revitalización.
Una inmensa consagración.
Esta es su obra, Natalie y yo cumplo su mandato.
Lo entiendes así, ¿eh?
- Yo... - Bien, bien.
Es hermoso que podamos dialogar sobre estas cosas.
Les habla Paul Hardy, cualquier ciudad recibiría con gusto
una lluvia de 25 millones de dólares.
Y cualquier ciudad que desee clasificarse
ha de contar con la colaboración de todos sus habitantes.
Los cuales deberán firmar el juramento de no fumar.
El documento sellado debe de ser entregado a medianoche del 1 de junio.
A medida que se aproxima esta fecha, la pregunta que no dejamos de oír es
¿Existe una ciudad en tan desesperada situación económica
como para exhortar a tal sacrificio a sus ciudadanos?
Paul Hardy, buenos días.
Y sé lo que están pensando los fumadores,
habéis intentado dejar el vicio sin lograrlo.
Pero esta vez tenéis una razón.
¿Acaso creéis que sois los únicos a los que se os pide un sacrificio?
Está bien, pero os ruego que reflexionéis y penséis que
sois los únicos a los que se os da una oportunidad de ser útiles.
Con vuestro coraje y vuestra disciplina, con vuestra fuerza,
se os da la oportunidad de servir al prójimo,
a vuestra comunidad, vuestra familia y a vosotros mismos.
Además, cuando Eagle Rock tenga sus 25 millones de dólares,
cuando Eagle Rock tenga seguridad económica, cuando tenga su industria,
cuando todo haya terminado, aún tendréis algo más que agradecer,
¡vuestra vida, vuestra salud, vuestro bienestar físico...!
Es muy fácil para usted hablar porque es algo que no le afecta.
Me refiero a que usted no fuma.
- Claro... - Así es muy fácil...
De acuerdo, Laetitia.
Yo solía fumar. Mi esposa Natalie solía fumar.
Pero en los libros sagrados leí que nuestros cuerpos son templos
del Espíritu Santo. Y que debemos glorificarlo a Él con nuestros cuerpos
Pero lo que olvida es el enorme sacrificio que nos pide
¡y eso no me parece honrado!
Puede que seas tú la que has olvidado algo muy importante.
¿Qué va a hacer con eso, reverendo?
¿No se atreve a fumarlo, reverendo?
Laetitia, no sé si un viejo hábito puede renacer.
Pero voy a decirte lo que haré.
Si tú firmas en el libro del juramento yo lo intentaré.
¡Viva nuestro reverendo! ¡Viva el pastor de Eagle Rock!
¡Juro que no volveré a fumar nunca más!
Sólo falta un día para que el concurso de comienzo.
Hasta ahora ninguna ciudad ha logrado que todos sus habitantes
firmen el juramento de no fumar.
La que más se aproxima, con un 98 por ciento de su población
es la pequeña ciudad de Eagle Rock, con 4006 habitantes.
Con tan poco tiempo nos preguntamos ¿La pequeña ciudad de Eagle Rock
podrá conseguir su propósito?
A ver si nos ponemos de acuerdo.
¿Va a firmar que deja de fumar, sí o no?
Como miembro del consejo, estoy con la ciudad en lo que sea.
Pero congénitamente me es del todo imposible dejarlo.
Congénitamente significa que no hay nada que yo pueda hacer, así que
no servirá de nada amenazarme con excluirme de mi hospital.
- ¿Quién le amenaza? - Habré interpretado mal...
Firme usted o terminará con la vesícula como una cantera.
- Eso es chantaje. - Si vuelve a gritar eso
gritaré diciendo que me está forzando.
Y ahora firme y llévese su precioso cuerpo fuera de aquí.
- Adiós. - ¿Reverendo?
La misión del Señor está cumplida.
¿Me he ganado mi parcela en el cementerio de la iglesia?
¿Dejar de fumar? ¿Por qué no me pide que deje de respirar?
Está equivocado. Continuar fumando es dejar de respirar.
Es un juego de palabras muy interesante, reverendo.
Ustedes, los religiosos, tienen gran facilidad de palabra.
- ¿Qué edad cree que tengo? - ¿42?
Tengo 42. Le confesaré algo.
Yo soplo, Sr. Brooks. Quiero decir que bebo.
Quiero decir que bebo continuamente.
Le sorprende, ¿verdad?
Será mejor que se ponga de pie. Tengo miedo de caerme encima.
El hecho es que no puedo dejar de beber, ¿entiende?
Es la verdad, no puedo dejar de beber.
Lo entiende, ¿verdad?
Pase lo que pase cuando usted se marche, yo seguiré bebiendo.
Verá, acérquese. Si puede entender esto, también comprenderá
que el hecho de beber está muy relacionado con el de fumar.
Y cuando digo "muy" quiero decir que hay una relación, una cosa física
que va directamente conectada desde mis papilas gustativas
a mis alvéolos pulmonares.
Si quiere usted que yo deje de fumar
tendrá que cortar... tendrá que cortar físicamente la conexión.
Y cuando lo haga mi cabeza caerá rodando.
Usted lo comprende, ¿verdad? Beber y fumar van conectados al mismo hilo.
Y este hilo va conectado a la cabeza.
Y esta es la voluntad del Señor.
Lleva una hora hablando y no he podido convencerle.
Nos quedan aproximadamente seis horas y aún he de recoger unas 30 firmas.
Sé que resulta duro dejar de fumar. Y la abstinencia puede causar dolor.
Y usted no soporta el dolor.
Toda la ciudad depende de esto, lo siento.
- ¿Qué va usted a hacer? - Por si no lo sabía, Sr. Stopworth,
fui campeón del peso medio en mis tiempos universitarios.
¿Quiere decir qué...? Usted no puede hacer esto.
- Está al servicio del Señor. - Y Él dice que debo hacerlo.
No puedo creerlo, bueno sí puedo, pero...
- ¿Dejará de fumar durante 30 días? - No lo sé.
- Llamaré a la policía. - El jefe está de nuestra parte.
- Entonces llamaré al médico. - También ha firmado.
Podría desaparecer un mes. ¿Quién ha dicho eso?
Es una magnífica idea, no tengo necesidad de estar aquí.
Poseo una casa en otra ciudad. Ahora ya no tiene que pegarme.
Dios le bendiga, reverendo.
Y ahora síganme, ¿preparados? Adelante.
Juro lealtad a la bandera de los EE. UU. De América
y a la constitución con lo que ella representa, una nación
bajo Dios, indivisible, con libertad y justicia para todos.
Y ahora, tengo una sorpresa para vosotros esta noche.
Nuestro orador invitado ha venido desde Mancy, Alabama,
y no necesita mucha presentación para los miembros de nuestra sociedad.
Contraalmirante retirado de la marina de los EE. UU.
Ex presidente de la industria química Hastings,
autor del best seller "Hola, gran gobierno, adiós América".
Y aquí lo tenemos. Dos veces ganador del premio "Grandes Héroes Americanos",
un gran héroe, un gran americano.
Les presento al contraalmirante Nelson Stetinwaker.
Gracias por tan amable presentación. Y buenas noches, damas y caballeros.
Es el almirante Steinwaker, un magnífico orador,
- Es un placer tenerlo en mi casa. - Amos, queremos hablarle.
Prácticamente toda la ciudad ha firmado para el concurso.
- Todos salvo 29. - Los miembros de su sociedad.
Y sus correligionarios no fuman.
No fumamos, pero no nos gusta que nos digan lo que tenemos que hacer.
Ya se mete bastante en nuestros asuntos el ayuntamiento de la ciudad.
Eagle Rock me paga 800 $ al año. El correo de la ciudad lo recibe
mi barbería, ¿eso es meterse en sus asuntos?
La iniciativa individual ha sido la joroba de este país.
El hogar de un hombre es su castillo. Lucho contra la pobreza, trabajo.
Nunca he estado entre los que decían que Eisenhower era comunista.
Amos, todos los fumadores de Eagle Rock han formulado la promesa.
¿No es esto de lo que se está hablando?
¿Qué hay de los no fumadores? Mientras los otros aplican su iniciativa
individual, ¿qué ocurre con ellos?
También tomarán iniciativas, estarán observando.
Vigilando para que nadie entre tabaco en la ciudad.
Sí, informa si alguien falta al juramento.
¿Denunciar infracciones?
¿Quiere decir que la ciudad está bajo control policial?
Sí, algo así.
¿Podré llevar gorra? ¿Y mis ayudantes brazaletes?
¿Por qué no?
Gracias por la proposición. La someteré a los miembros de mi sociedad,
se discutirá en asamblea y siguiendo la tradición democrática, votaremos.
Los brazaletes podrían ser rojos y amarillos.
- Y esto, señoras y caballeros... - Gracias, gracias.
Miembros y amigos de la sociedad, pasa algo importante.
- Hola, amigos. - Hola, alcalde.
¡Amigos, el primer paso está dado!
IOWA ES UNA PALABRA DE CUATRO LETRAS
Participamos en el concurso.
La compañía Valiant tiene conocimiento de ello.
Sr. Alcalde, deme el micrófono. ¡Silencio, silencio!
Es Walter Chronic, creo que habla de Eagle Rock.
Cuando faltan 50 minutos, una ciudad americana ha logrado clasificarse.
A las doce todos dejarán de fumar en Eagle Rock, Iowa.
¡Esperad, sigue hablando!
El hombre que ha conseguido que la ciudad entre en el concurso
- Es el reverendo Clayton Brooks. - ¡Viva el reverendo Brooks!
Mañana será el primer día de prueba sin fumar.
Usted dijo que ninguna ciudad de América firmaría.
Alguien se ha equivocado.
Ahora dirá que no lograrán hacerlo.
¿Todo un mes? Nunca.
¿Cómo sabrá que no fuman a escondidas? ¿Cómo logrará saberlo?
Bueno, han hecho un juramento sobre la Biblia.
No iban a hacerlo sobre una loncha de beicon.
Confío en que habrá tomado medidas para comprobar que no fuman.
Segunda equivocación.
Dígame, ¿espera cometer una tercera equivocación?
- No, señor. - Bien.
De lo contrario, pondremos su cabeza en una bandeja
y su cuerpo en una nevera.
Hola, hola, hola, hola. Son casi las seis de la mañana en Eagle Rock,
el principio de un gran día, ¿eh?
Hoy tenemos un trabajo que hacer y de gran responsabilidad.
Voy a deciros de qué se trata.
Escuchad con atención.
Negaremos la entrada a la ciudad a quien traiga cualquier tabaco.
Levantaremos barricadas y obligaremos a todos los vehículos a detenerse.
Y les registraremos minuciosamente. ¿Está claro? ¿Alguna pregunta?
Eso tenías que hacerlo antes de salir de casa.
En una barricada no está previsto el servicio de lavabos.
Edna, debes contenerte. No puedes seguir comiendo de esta manera.
Sólo es el primer día y has comido cinco tostadas, cinco rodajas
- De mortadela y ocho pepinillos. - Es la sexta rodaja.
Una, dos, tres, cuatro, cinco y seis rodajas.
La próxima será la séptima. Y este es mi undécimo pepinillo.
Ya me comí cinco antes de decidirme a envolverlos con la mortadela.
Y esta es mi segunda zanahoria. Dos zanahorias, seis rodajas
y once pepinillos y no he contado el queso y ni siquiera son las siete.
¡Ni siquiera son las siete!
Vamos, vamos, pasad.
Tú, ¿por qué cruzas sin esperar mi señal?
¡Silencio! No me importa lo que tengas que decir.
La próxima vez espera mi cigarrillo... mi señal.
Adelante. ¿Quienes os habéis creído que sois, mocosos?
¡Máxime! Lo siento, perdona, no quería gritarte.
Te diré por qué te llamo. Anoche me fui a la cama a las once y media.
Así que dejamos de fumar media hora antes, ¿verdad?
Dicho de otra manera, esta mañana me he dado cuenta
de que yo aún podía disponer de esa media hora
y quería fumar mi último cigarrillo.
Y yo, tonta de mí, los había tirado todos.
Ya sé que tú también los tiraste. Oye, Máxime...
¿te acuerdas de aquella caja que te di la semana pasada?
Con todas aquellas cosas para la tómbola.
Había tres bolsos. Si metieras la mano dentro de esos bolsos
tal vez lograras encontrar uno o un par de cigarrillos.
Desde luego que hice el juramento. Pero tengo derecho a esa media hora...
Sí, yo también. No te he llamado para que me sermonees.
¿Máxime...? ¡Máxime! ¡No te atrevas a colgar!
Hija de puta.
NO SE ADMITEN PRODUCTOS RELACIONADOS CON EL TABACO. NI HUMO NI FUMADORES.
- Eh, oiga... - Espere un momento,
no le conozco, no le había visto nunca, ni usted a mí.
Cumplo con mi deber y no me gusta que se interpongan en mi camino.
¿Lleva cigarros, cigarrillos o tabaco para pipa?
- He registrado atrás. No lleva nada. - ¿Qué hace usted aquí?
Le dije anoche que es demasiado mayor para esto.
Necesitarás ayuda para descubrir a los comunistas.
No buscamos comunistas, buscamos cigarrillos.
¡Esos malditos diablos rojos!
- Dame esa pistola. - Usted no puede llevarla.
Eso es una chorrada. Tú la llevas.
Porque soy el jefe de la patrulla antitabaco.
Por eso soy el único que puede llevar pistola.
Se lo diré al comunista que venga a tirarme la Bomba H.
Le diré: "Antes de tirármela, ve en busca de aquel hombre que
lleva pistola y te capturará". ¡Eres un asqueroso, Amos Bush!
Permaneced alerta, mis valientes. Adelante.
Todos serán bien recibidos en Eagle Rock, pero antes les inspeccionaremos.
Usted se siente relajado, porque está fumando.
Deje que los otros sufran porque no fuman.
Pero usted no sufre. Siga.
Porque usted no ha dejado de fumar.
¿Nota el humo, rizándose delante de sus ojos?
¿No le hace llorar?
¿Sí? ¡Sí!
Cuidado con la ceniza. Se está quemando, se le ha caído el cigarrillo.
Ahora pruebe uno con filtro.
No se mueva o disparo. Y donde pongo el ojo pongo la bala.
¿Qué hace? Deme mi pistola.
Es un comunista. Quería entrar cigarrillos.
Trataba de explicárselo a esta señora. Este coche es alquilado.
Y yo soy una hermanita de la caridad.
Tranquilo. Vamos a confiscar esos cigarrillos.
Palabra de honor. Yo no sabía nada de los cigarrillos.
Supongo que los que me han alquilado el coche son contrabandistas.
Tengo un encendedor en forma de pistola, pero no es una pistola.
¿Ven? Un encendedor. Creí que sería gracioso.
HABITACIÓN PARA ALQUILAR.
LOTTY DAVENPORT. EL MEJOR MASAJE DEL MUNDO.
Buenos días, señor.
El concurso de la compañía Valiant está en su undécimo día.
- ¿Qué opina usted sobre él? - Le dije que me dejara en paz.
Soy David Chetley y doy por terminada la entrevista.
El Dr. Gunderson es nuestro huésped. Famoso especialista en cosas
entre las que figura el no fumar. El doctor está aquí
para decirnos dónde podemos hallar el alivio que a algunos proporciona
el tabaco para la tensión, la irritabilidad y la frustración.
Creo que puedo recomendar saludables sustitutos
para los nuevos no fumadores. El ejercicio es bueno
o un trabajo físico duro. Ya los casados que practiquen
la abstinencia de tabaco, les sugiero otro tipo de compensación.
La satisfacción de amar.
- ¿No querrá decir...? - Sí, quiero decir eso.
Y espero que esté bien decirlo por la radio.
Entonces recomienda ejercicio, trabajo duro y...
La satisfacción de amar.
Como un sustituto de la satisfacción de fumar.
Pero de las tres cosas, la mejor es la del hombre casado.
- Nuestro tiempo termina... - He de decir a todos
que cuando dejen de fumar, no coman con exceso como hace mucha gente.
No recurran a la comida cuando necesiten fumar.
En lugar de ello, recurran a su amante compañero.
El marido a la mujer y viceversa. Así encontrarán consuelo.
Vamos, circulen. Usted, pare. Circulen, circulen...
Hola, soy Wren. Llevo aquí unos pocos días. Esto marcha.
La ciudad va al desastre. Están a matarse entre ellos.
¿Quieren saber de lo que han de preocuparse? De nada.
Le doy a la ciudad sólo tres días más, como máximo.
No aguantarán más.
Bien, termino y corto.
Se trata del Dr. Proctor. Está en la sala de operaciones
- Y tiene un cigarrillo. - Llame al hospital.
Conécteme con la red de altavoces inmediatamente.
- ¿Está abajo el coche de la policía? - ¿Qué pasa?
Entonces llámeme al coche patrulla de Homer, ¿entendido?
Se trata del doctor, vamos.
Vamos a buscarle. Vamos, vamos, deprisa.
- Espere un minuto. - Aprisa, por favor. Deprisa.
Sólo espero que no sea demasiado tarde.
Sabía que se rajaría. Lo sabía.
Reverendo Brooks, ya está conectado a la red de altavoces.
¿Dr. Proctor, Dr. Proctor? ¿Puede usted oírme?
- Soy su enfermera, le oye, le oye. - Doctor, no encienda ese cigarrillo.
Estamos a sólo cuatro manzanas. ¿e oye, enfermera?
El Señor no le tentará más allá de sus fuerzas. Rece conmigo.
Padre nuestro que estás en los cielos santificado sea tu nombre,
- ¡Ha encendido una cerilla! - Apáguela, enfermera.
- Démonos prisa. - Estamos aquí para ayudarle.
- ¡No encienda ese cigarrillo! - Por lo que más quiera, no lo haga.
- Tranquilo, doctor. - Estamos aquí.
- Espere un segundo. - ¡No lo encienda!
Doctor, se lo ruego. Doctor, no.
- Quédese donde está reverendo. - Homer, no es un criminal.
Doctor, no debe hacerlo.
Mi familia tiene un largo historial de hipertensión.
Dos tías mías están locas y tengo una hermana a punto de encerrar.
Lo que me mantiene vivo es el tabaco. Pueden creerme.
Un segundo más sin fumar y adiós doctor.
Escúcheme, es usted más fuerte de lo que cree.
Dios no le pide que destruya, sino que cure.
Es cierto, y voy a curar ahora mismo.
Pero nunca he operado sin fumar siquiera un cigarrillo.
- Por amor de Dios, déjenle fumar. - ¡Alto!
- ¿Quién está fumando aquí? - Tranquilo, Amos. Guárdese esto.
Doctor, deme el cigarrillo.
- ¡No se mueva! - Si lo enciende, estamos listos.
Amos, tranquilo. Homer, aparte esta pistola.
Me acercaré hasta usted y voy a quitarle el cigarrillo.
Hágalo, pero ya sabe lo que se juega.
- Démelo, doctor. - Quédese donde está. Se lo advierto.
- Voy por ese cigarrillo. - Ni un paso más.
¡Deje ese cigarrillo! ¡Déjelo!
¡Deje ese cigarrillo ya!
- Es Walter Chronic. - ¡Walter Chronic!
¡Walter Chronic!
- Walter Chronic. - Es Walter Chronic.
¡Qué alegría!
- Estoy emocionada. - Bienvenido a la ciudad.
- ¡Es David Chetley! - Es David Chetley.
¡Es David Chetley!
Señoras y caballeros, por favor. Bien.
El siguiente punto del orden del día es el cartel de Cutty Sark.
Algunos creen que lo encuentran demasiado grande.
Para ser democráticos, escuchemos a la tesorera de "Un mes de abstinencia"
- Gracias, Sr. Alcalde. - De nada.
Los de Cutty Sark están dispuestos a pagar una pequeña fortuna
para poner su anuncio sobre... Aquí tengo las cifras.
Bueno, veamos, la cifra total entre Hamm, Productos Cool,
Heladerías Rett y los demás, hemos conseguido la cantidad
de 186 mil dólares y pico.
Y todos los miembros del ayuntamiento tendrán coches de General Motors.
Bien... gracias, señora tesorera. Muy amable, gracias.
Creo que podremos transigir con el anuncio del Cutty Sark
y colocarlo donde no sea demasiado llamativo.
Pasemos ahora a la petición del Sr. Trucksdale de Hollywood.
Solicita permiso para rodar su nueva película "Bésame, hambriento" aquí.
Bienvenidos a Eagle Rock. Pasen, pasen.
Bienvenidos a Eagle Rock. Bienvenidos a Eagle Rock.
La capital de los EE. UU. no fumadores de América.
Paren un momento, hemos de comprobar que no llevan tabaco.
Circulen, adelante. Adelante, vamos.
- Oiga, ¿dónde está la calle mayor? - Está en ella. Siga, no se detenga.
- Parece más ancha en la televisión. - Sí, me he dado cuenta.
- ¿Sabe dónde podríamos alojarnos? - ¿Cuántos, ustedes dos?
Sé de una granja donde estarán bien. 15 por cabeza incluyendo café.
- Aquí tiene la dirección. - Gracias.
¿Una granja? No pienso meterme en una granja.
Diga a mi mujer que estaré en casa a las siete.
Acérquense y podrán adquirir sus recuerdos de Eagle Rock.
Vengan amigos, entren, tenemos todo lo que puede gustarles.
Vean la muñeca "Un mes de abstinencia". Fuma y habla.
Hecha en Eagle Rock. Compre aquí su muñeca "Un mes de abstinencia".
Te quiero. Fumar produce cáncer.
¡Adquiera los planos de la ciudad con las residencias de las autoridades!
Los planos le llevarán directamente a la casa del alcalde
y a la de nuestro famoso pastor.
Entren y fotografíense al lado de los grandes de la ciudad.
Sólo un dólar y medio la foto y dos y medio dos fotos gigantes.
Fotografíese junto al alcalde o junto al doctor.
Háganse una fotografía con las autoridades de la ciudad.
- ¡Eagle Rock está enloqueciendo! - ¡Eagle Rock ha perdido la cabeza!
Eagle Rock, ¿dónde tienes la cabeza?
- Ten juicio, no dinero. - Vas hacia tu perdición.
¿Qué pasa aquí? Dennis, ¿qué estáis haciendo?
Lo llaman protestar.
Es un error, Dennis. No os entiendo, muchachos.
Eagle Rock vuelve a moverse. Se ha encontrado a sí misma.
Ha encontrado su orgullo. Todos han dejado de fumar.
¿Eagle Rock, dónde tienes la cabeza?
Lo que hacéis es un error. ¿No veis que hay televisiones en la ciudad?
¿Ha perdido vuestra generación el sentido del deber cívico?
Contestadme.
Pregúnteselo a los que han pasado de los treinta.
Bien, Bob, la imagen sale perfecta. Lista cámara dos.
Mi sermón de esta mañana es apropiado...
¡Pare, pare! Lo siento. La toma del reverendo no ha salido.
- ¿Quieres repetirla? - Sí.
Bien, reverendo, volvamos al principio. Al párrafo "Señor, confío
en tu divina misericordia". ¿Puede correrse un poco a la derecha?
Esto es un acto religioso. Me dijeron que lo filmarían sin interrupción.
Lo sé, pero ha habido un fallo. Silencio, por favor.
- ¿Preparado, reverendo? - Colócalo más a la derecha.
Córrase un poco más a su derecha, por favor.
Buen chico. Derecho e izquierdo.
Bien, amigos. Levántense todos. Arriba, arriba.
Muy bien. Ahora canten con toda el alma.
Canten con ánimo y estén atentos a las palabras del reverendo.
Que sea real, démosle vida, ¿conforme?
Eagle Rock, secuencia del reverendo, plano primero, toma primera.
Ahora escúcheme bien, Wren. No es sólo la Valiant la que le habla.
O la Unión de Tabaqueros, es toda la maldita industria del tabaco.
¿Entiende lo que le digo?
Esa tontería de concurso ha llegado demasiado lejos.
Aún hay medio mundo rezando por Eagle Rock y el otro medio
amenazando con dejar de fumar por simpatía.
No son los 25 millones de dólares lo que intentamos salvar ahora.
Son todas las compañías de tabaco del país.
¿Entiende lo que le digo?
Deberíamos tener allí observadores propios.
Gente que descubriera a los que fuman a escondidas.
¿Cuántos fumadores había en Eagle Rock?
Tantos como observadores necesitaremos.
Hay que poner un observador por cada ex fumador. Métaselo en la cabeza.
¡Hay que atrapar un fumador en Eagle Rock!
¿Y si fallo?
Entonces le estrangularé con mis propias manos.
Tendrá los observadores.
HIJOS DE LA CONFEDERACIÓN
DÍA 23.
¿Qué quieren decir con que han sido enviados para vigilar el concurso?
No necesitamos su ayuda. Sabemos cuidar de nosotros mismos.
Así que pueden dar la vuelta a su vieja cafetera,
devolverla a su gran ciudad, a su gran gobierno
y decirles que no necesitamos su ayuda.
- Esto es una toma de posesión. - Todo está controlado.
Es todo una chorrada.
Maldita sea, ¿cuántas veces debo decirle que no toque el arma?
Hemos de pasar por aquí. Tengo mis órdenes.
Sí, pero no tiene las mías, que son las que necesita.
Son comunistas disfrazados, Amos, pretenden invadirnos.
Ya no te acuerdas de lo que hicieron en Corea.
Compre aquí sus globos de Eagle Rock, cómprelos.
- Gorros de todas clases. - Máscaras de los héroes.
¡Lárguese de aquí!
Todos abajo, vamos. Todos abajo.
Empiecen a recorrer la ciudad.
Sí, estamos un poco sorprendidos. Pero nos sentimos muy orgullosos
- De nuestra ciudad. Disculpe. - Gracias.
¿Me puedo hacer una foto con usted? Adelante, dispara.
Reverendo Brooks, ¿se acuerda de mí?
Coronel Galoway, de Washington.
Eagle Rock ha experimentado una auténtica transformación.
La Casa Blanca quiere que sepan que está realmente orgullosa.
Nos hemos preguntado cómo podríamos... colaborar.
Ya pensaremos en eso. Gracias por todo.
Reverendo...
- Máscaras, compren máscaras. - Gorros para todas las cabezas.
Camisetas de todas las tallas. Es usted grande, reverendo.
- Para su colección. - Esta tetera es preciosa.
Buenos días.
- Hola, Clayton. - Sr. Obispo.
Pasaba por aquí camino de Bradford. Abriremos allí el nuevo seminario.
La carretera de Bradford está como a 40 kilómetros.
Mi mapa de carreteras debe de estar equivocado.
He dado la vuelta por la ciudad y he visto que están progresando.
Creo que sé lo que va a decir.
Me llevé un recuerdo muy gris del espíritu de la comunidad la otra vez.
Pero ahora esta vitalidad, esta energía...
- Es codicia, es avaricia. - Unidad de propósito.
Cualquier cosa por un billete.
Mire la revista Time.
Es poco común.
Espero no perderle en beneficio del cine.
Clayton, en deportes, en erudición, hay muchas maneras de medir el éxito.
Pero en los asuntos de Dios no puedo pensar en nada mejor que esto.
Enhorabuena.
- ¿No estaremos olvidando...? - Ciertamente.
Pero hemos de tener una visión amplia de las cosas.
La iglesia es mayor que Eagle Rock, usted lo sabe.
Hay todo un mundo ahí fuera que no ve otra cosa que
este símbolo de dirección práctica y moral.
Está reservado a pocos el saber que
los símbolos se hallan compuestos a veces de dos partes de estiércol
y una parte de inspiración.
La verdad es que no he estado muy inspirado últimamente.
¿Pero está bien negar al resto de la humanidad la inspiración
sólo porque sus zapatos están un poco sucios?
Clayton, quizá esté alcanzando el sueño que le parecía imposible.
Devorn.
Hola, Clayton.
¿Quieres leche o pasteles?
- No, gracias. - No.
Es muy tarde, ¿dónde estabas?
Donde estoy ahora, Natalie. Donde estoy siempre, con el Señor.
- Clayton, necesito... - Natalie, ¿quieres hablarme?
Bien, habla. Siempre puedes hablarme, ya lo sabes.
No, por favor, no enciendas la luz.
Bueno, está bien.
- Clayton, se trata de Eagle Rock. - ¿Qué le pasa a Eagle Rock?
Natalie, dime, ¿qué le pasa a Eagle Rock?
¿De qué te sirve ganar todo el mundo si pierdes tu alma?
Me has citado las escrituras. ¿Te has escuchado a ti misma?
Me has citado las escrituras.
Has querido atraparme con mis propias palabras.
Creía que eran palabras del Señor.
Ahora intentas atraparme con la semántica.
Ya estás derrumbándote otra vez, Natalie.
No te dará resultado tu sistema, Clayton.
Por una vez te voy a decir lo que pienso.
¿Sabes en lo que nos hemos convertido en esta ciudad?
En una manada de monstruos. ¿Y sabes lo que esto hace de ti?
Un fabricante de monstruos.
- Bueno, ya está dicho. - ¿Fabricante de monstruos?
¿Cómo quién, Natalie? ¿Cómo el presidente?
¿Winston Churchill? ¿Cómo Johnas Salk?
¿El papa Pío, el papa Pablo, el papa Juan?
¿A quién más conoces que haya salido en la portada de Time?
No te derrumbes, Natalie.
ÚLTIMO DÍA.
Bienvenidos a Eagle Rock, la capital no fumadora de los EE. UU.
Paren, paren. Esperen aquí para la inspección.
Les recuerdo que está prohibido entrar cualquier clase de tabaco.
Cuidado con esas cámaras.
PRESENTACIÓN DEL PREMIO DE LOS 25 MILLONES DE DÓLARES.
RETRANSMITIDO EN DIRECTO DESDE EAGLE ROCK
VÍA SATÉLITE "PÁJARO TEMPRANO"
- Amos, le he dicho que no interrumpa. - No me importa lo que diga...
Señores, por favor.
- No me importa lo que diga. - ¿Una escuela superior, necesita?
No habremos conseguido nada si no tenemos un teatro y una piscina.
Tonterías, la escuela a la que fui no tenía ni teatro ni piscina.
- Y nunca fui de los últimos. - Ni tampoco de los primeros.
¿Qué clase de comentario es ese? No debe haber alusiones personales.
Quiero recordarles que tenemos que reembolsar al banco
las cantidades que nos adelantó.
No entiendo por qué no se pueden dedicar 600 mil dólares a mi escuela.
Después de todo, él pide el doble para su ridículo asunto.
Mi ridículo asunto resulta ser un patriótico centro americanista.
Y quiero que sepa algo, su lema será "Amalo o Déjalo"
También yo le diré algo. Quiero que se disculpe inmediatamente.
Silencio, por favor.
Esto es indigno de nosotros. Este comportamiento no es propio.
El alcalde tiene razón.
Lo más importante que hemos de recordar es que Eagle Rock
se ha convertido en una fuente de inspiración para esta nación.
Y no podemos empezar gastando 29 millones de dólares
cuando lo que vamos a ganar son 25 millones.
Ocupémonos primero de cosas importantes como la seguridad
- Y la protección de los ciudadanos. - Se refiere al hospital, ¿verdad?
Ni hablar, me refiero a la nueva jefatura de policía de dos millones.
No, hay que destinar 4 millones al hospital. Me lo merezco.
Y quiero que lleve mi nombre. El Dr. Hospital Proctor.
El Hostor General Proctor. El hospitoctor doctor.
Doctor, no se lo tome así, está al borde de la histeria.
Estos últimos días son peores que los primeros,
sabiendo que va a poder fumar de nuevo.
- ¡Que se vaya al infierno! - No estoy de acuerdo.
- Yo quiero mi hospital... - Mi escuela...
Señores, señores. Atiendan.
Tengo noticias, acabo de hablar con Washington, con la Casa Blanca.
Se me ha pedido que les haga llegar un encargo del propio presidente.
Si pueden proponer el acto de la entrega del premio hasta pasado,
el presidente dice que les recibirá a todos en Washington.
Y podrán salir a su lado en la televisión durante una audiencia.
Por supuesto recibiendo el cheque.
¿Qué les parece aceptar esta invitación del presidente?
Podrán compartir la pequeña pantalla con él.
Pero señora, usted no puede...
- Felicidades, reverendo. - Lo hemos conseguido.
- Sr. Grayson, sólo unas palabras. - No, lárguese.
Ojalá que a alguien se le ocurra fumar en los próximos 55 minutos.
Porque si llegan las doce y se paga este cheque
Eagle Rock podría ser un símbolo del fin de la industria tabaquera.
¿Se preguntan por qué no estoy asustado? Es muy sencillo.
Escuchen esto y no aparten los ojos del gran reloj de la plaza.
Y repitan conmigo "Confiemos en Wren".
"Confiemos en Wren". "Confiemos...".
- Felicidades, doctor. - Muy bien.
¿Quiere fuego, doctor? Enciéndalo, doctor.
¡Ahí viene Amos!
¡Eh, los de la banda! ¡Paren la música! ¡Paren la música!
Lo que voy a decirles es importante para todos.
He estado pensando en lo que ocurrirá cuando llegue el momento,
dentro de 25 minutos. Pues van a ocurrir dos cosas.
La primera es que alguno de nosotros no hemos perdido el gusto de fumar.
Cuando ese reloj señale las doce, ¡hala!
La segunda y esta es muy importante es que a esa hora
25 millones de dólares van a venir a esta ciudad.
Quiero decir aquí mismo y ahora que no me gusta lo que se hará con ellos.
- Escuche, escuche... - Déjeme en paz.
Esos 25 millones, divididos entre los cuatro mil residentes
sale aproximadamente a seis mil dólares por cabeza.
¡Por favor, por favor!
No sé lo que pensarán ustedes, pero tengo planes mejores para esos 6 mil
- Que donarlos a la ciudad. - Por favor, no debe decir eso.
Ah, es el comunista.
Propongo que lo sometamos a votación ahora mismo.
Todos los partidarios de repartir el dinero que levanten la mano.
¡No se exalten, escuchen...!
Que se someta a votación. ¡Queremos votar!
- Así no conseguiremos nada. - ¡Queremos votar!
Señoras y caballeros, no deben pensar sólo en sí mismos.
Todos debemos pensar en el bien común.
El comunista está entre la gente. Lo he visto, Amos. Lleva una pistola.
6.000 $ no son una fortuna para nadie.
- ¿A punto el reloj? - Todo apunto, Sr. Wren.
Confiemos en Wren, caballeros. Adelante, Ickey.
Helicópteros, bombardeen.
- ¡Queremos votar, queremos votar! - Hemos de llevarlo al consejo.
- ¡Alguien ha adelantado el reloj! - El reloj va adelantado.
- ¿Qué ocurre? - ¡Están lloviendo cigarrillos!
¡Son las doce! ¡Son las doce!
¡Que todo el mundo coja un cigarrillo!
- No fumen, por favor. - Enciéndanlo todos.
Sólo son las doce menos diez. No enciendan los cigarrillos.
Tiren los cigarrillos, no fumen. ¡No es la hora!
- ¡El reloj grande va mal! - Los relojes grandes nunca van mal.
Amigos, escúchenme, es el diablo. Satán nos está poniendo a prueba.
Pone a prueba nuestra fe, nuestra voluntad.
Esperen, no lo hagan. Deben resistir la tentación.
¡Algo ha ido mal! ¡Algo terrible!
- Retire ese encendedor. - No fumen. Guarden los cigarrillos.
- Por favor, no fumen. - Escuchen al reverendo.
¡Que nadie fume!
Se va a telefonear al periódico, para que den la hora exacta.
- Deme fuego, por favor, fuego. - Mientras no fumen, por favor.
Hasta que Homer regrese, no fumen.
Si no lo hacen, Eagle Rock lo perderá todo. Háganme caso.
Tiene un cigarrillo. Mi marido.
El que esté cerca del doctor que no le permita fumar.
¡No le escuchen y dejen fumar al doctor!
- ¡No fumen, por favor! - ¡Espere doctor!
Harold, toca algo, toca algo bonito y dulce.
Dios mío, por favor, no fumen.
Homer, ¿dónde se ha metido? ¡Hay que detener al doctor!
- ¿Alguien ha visto al doctor? - Doctor, ¿dónde está?
¡Paciencia! ¡Ya falta poco! ¡No fumen!
Hemos esperado tanto que podemos esperar un poco más.
- Denme fuego, fuego. - Yo le daré fuego.
¿Dónde está el doctor?
- ¿Dónde, dónde? - Ya voy.
Dr. Proctor, yo le daré fuego. Yo le...
Se me ha caído. ¡Mi encendedor! Que nadie lo pise.
- Al fin te encontré, comunista. - Deme mi encendedor.
- ¿Doctor? No sé qué ha pasado. - Me han atravesado el corazón.
- Si se aprieta el costado. - Sé donde me han disparado.
- Me voy al otro mundo, reverendo. - ¿Puedo hacer algo por usted?
- Sí, darme fuego. - Pero aún no es medianoche.
- Faltan tres minutos. - No me quedan tres minutos.
¡Indignante! Un religioso que no da a un moribundo su último deseo.
¿Tiene alguien una cerilla para un moribundo?
- ¿Por qué no usa su encendedor? - No es un encendedor.
Pues yo hubiese jurado que era un encendedor.
- Deme la pistola, todavía se mueve. - Ya basta... de disparar.
Atención, atención. Por favor, silencio.
Todo esto es una maldita farsa.
Escuchen, por favor. ¡Escuchen!
Va a ser medianoche. Sólo faltan cinco segundos.
Cuatro, tres, dos, uno... ¡Las doce de medianoche!
¡Conseguido!
- ¡Lo hemos conseguido! - ¡Sí, lo hemos conseguido!
¡La ciudad de Eagle Rock ha ganado 25 millones de dólares!
- Fuego, por favor... - ¡Aquí está el cheque!
¡Hemos vencido!
Cuidado, se acerca una comitiva especial. ¡Dejen paso, dejen paso!
¡Lo hemos conseguido!
¡Señoras y caballeros, presten atención, por favor!
- ¡El presidente de los EE. UU! - ¡En Eagle Rock!
- ¡El Presidente en persona! - Ahí viene.
¿Pueden darme fuego, por favor?
¡El presidente, cámara al presidente!
¡He tocado al Presidente!
¡Quiero un primer plano del Presidente!
Amigos, el Presidente desea que miren allá arriba.
Eagle Rock, futura base de la planta de misiles Mercury.
Con el amor de vuestro Presidente.
PLANTA DE MISILES DE EAGLE ROCK
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.