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UNA SERIE ORIGINAL DE NETFLIX
LESBOS, GRECIA 81 A. C.
Para alcanzar la gloria en la sociedad romana
todo hombre debía destacar en el campo de batalla.
Uno de esos hombres es un recluta de 19 años
llamado Julio César.
¡Adelante!
¡Vamos!
Este será el primer encuentro de César con la muerte.
Pero no será el último.
Mucho antes de ser uno de los grandes líderes de la historia
Julio César es un soldado raso del ejército romano.
¡Daos prisa! ¡Partimos en una hora!
César nace en una familia pudiente,
pero cuando su padre elige el bando erróneo en la guerra civil,
la familia pierde su poder y riqueza.
Y a la edad de 16 años,
César se queda sin nada.
Pobre y caído en desgracia,
sabe que la única forma de recuperar la gloria familiar
es en el ejército.
César parece tener las mismas motivaciones que muchos hombres de su época,
el deseo de ser el más rico,
el más célebre, el más famoso de todos.
Todos los romanos deseaban la gloria.
Y para ello es necesario el éxito militar.
Durante una década
César trabaja su ascenso en la jerarquía militar
convirtiéndose por el camino en un guerrero curtido en la batalla.
Julio César demostró ser un soldado excelente.
Muchos batallaron, pero él era realmente mejor que los demás.
Su seña de identidad era lanzarse a batallar.
Había un enorme riesgo personal.
¡Adelante!
César y otros miles de soldados conquistan territorios para Roma.
En los últimos 400 años,
Roma ha pasado de ser una ciudad de solo 4800 metros cuadrados
a una superpotencia de más de 1 870 000 km cuadrados
que se extiende desde África hasta Asia.
En este momento de la historia
Roma es el estado más poderoso del Mediterráneo.
Han conquistado todo el oeste de Grecia
y estaban empezando a expandirse más allá incluso.
Pero la máquina militar de Roma necesita un elemento crucial.
Esclavos.
Con cada victoria, el ejército captura a miles de soldados enemigos y ciudadanos
y los fuerza a realizar los peores trabajos.
A ser sirvientes.
Gladiadores.
Y lo más importante, constructores.
Los esclavos construyen nuevas carreteras para que el ejército pueda ir más lejos.
Los romanos eran unos ingenieros estupendos.
Sin buldóceres, pero con esclavos.
Es una de las claves de su éxito
e incomparables en ese ámbito.
Para el 75 a. c. dos millones de esclavos habían construido 80 500 km de carreteras,
permitiendo a la República continuar con su expansión.
Es un sistema romano que ha funcionado durante siglos...
...hasta Espartaco.
LA REBELIÓN DE LOS ESCLAVOS 73 A. C.
Mientras César hace carrera militar en el centro de Italia,
en el sur, un esclavo huido deja un reguero de sangre.
Es un antiguo gladiador llamado Espartaco.
Y quiere algo más que libertad.
Quiere venganza.
Espartaco lidera un reinado del terror a través de Italia
para castigar a la sociedad que lo había esclavizado.
Espartaco tenía bastantes posibilidades de tener éxito
porque algunos de sus guerreros eran gladiadores que, por entonces,
ya sabían técnicas depuradas de lucha de las legiones romanas.
Así que en combate mano a mano eran casi invencibles.
Mientras Espartaco y sus tropas iban hacia el norte,
su ejército aumentó hasta los 100 000 hombres.
Cada tropa que el Senado Romano enviaba para vencer a Espartaco
era derrotada.
No estaban preparados y los cogía por sorpresa.
Ahora el ejército de Espartaco está cercando Roma.
Solo se interponen en su camino son 35 000 soldados romanos.
Entre ellos está Julio César.
A 320 KM DE ROMA
Séptima cohorte: 42 heridos,
veinticinco muertos.
Octava cohorte: 44 heridos,
treinta y tres muertos.
El general a cargo de la legión de César
es un acaudalado político llamado Marco Craso.
Craso era el hombre más rico de Roma.
Quería ser un gran político
pero para lograrlo en Roma tenías que tener éxito militar.
El dinero era una cosa pero también debías demostrar
que eras capaz de liderar a las legiones y lograr la gloria de Roma.
¿Cuántos desaparecidos?
Al menos 100. Probablemente muertos.
Deberíamos retirarnos.
Defender el camino a Roma y esperar refuerzos.
¿Debería enviar centinelas al amanecer?
Bien. Hazlo.
Es un error.
Una retirada...
les permitirá reagruparse y atacar de nuevo.
Si nos retiramos, nos perseguirán
y nos derribarán.
Defender nuestra posición ya no una opción.
No hablo de defenderla.
Los hemos dejado dirigir la batalla.
Lo que debemos hacer...
...es tomar la ofensiva.
Presentar combate en nuestros términos.
- Son más numerosos. - Déjalo hablar.
Al alba.
Cuando menos se lo esperen...
Los cogeremos por sorpresa.
Es nuestra oportunidad.
Su campo principal está aquí, en la base de la cordillera.
César es un hombre de acción y un hombre ágil.
Logra resultados.
Eso no quiere decir que se apresure.
César es muy cuidadoso, precavido y calculador.
Podríamos dividirnos en dos legiones, una desde el este y una desde el oeste.
Los rodearíamos.
Así es.
Da la orden. Partiremos antes del alba.
César convence a Craso,
sabiendo que, si su plan falla,
Roma podría ser destruida.
Para César la batalla significa más que solo obtener poder.
Se trata de proteger todo lo que ama.
"Cada día que pasa es un día menos para la victoria
y para volver a casa con las dos.
Pienso en vosotras todos los días.
Siempre estáis en mis pensamientos y oraciones".
César y Cornelia llevaban casados 15 años.
Ella le había dado una hija, Julia.
Y él muestra una gran lealtad y devoción por su esposa.
Sé que estáis cansados.
Y hambrientos.
Yo también.
Y también nuestros enemigos.
Espartaco y sus hombres luchan sin miedo
porque no tienen nada que perder.
Nosotros sí.
Y eso es lo que nos hace peligrosos.
Cuando luche a vuestro lado esta noche,
lucharé por mi esposa.
Y lucharé por mi hija.
Por nuestras esposas.
Y nuestras hijas.
Lucharemos...
...porque si fallamos esta noche,
el enemigo las matará sin misericordia.
- ¿Estáis conmigo? - Sí.
¿Estáis conmigo?
¡Sí!
LA BATALLA DEL SILES
En mitad de la noche
César y una legión romana fueron hacia el campamento de Espartaco,
preparados para atacar al alba.
Tras dos años de conflicto sangriento
y más de 100 000 muertos
Craso había conseguido lo que parecía imposible:
matar a Espartaco
y destruir su rebelión.
En la batalla final entre Espartaco y el ejército de Craso
hubo una enorme matanza.
Y aunque Espartaco murió, nunca encontraron su cuerpo.
Hemos rodeado a los prisioneros.
¿Qué quieres hacer con ellos?
Esto es desperdiciar recursos.
Nosotros les daremos un buen uso.
Cargando el equipo, montando un campamento.
No nos son útiles muertos.
Son la prueba de lo que hice.
De lo que hicimos.
Para honrar su victoria
Craso ordenó que 6000 de los rebeldes
fuesen crucificados de camino a Roma.
Uno cada 30 metros...
...durante 100 km.
EL REGRESO A ROMA
Con la derrota de Espartaco,
Craso espera que su reciente gloria
le permita recuperar el poder político en Roma
siendo elegido para el mayor cargo de la nación.
El de cónsul.
En el año 70 a. c. Roma aún no es un imperio.
Es una república
con más de cuatro millones de personas,
desde ricos políticos
hasta humildes esclavos.
En vez de un emperador o un rey,
los romanos son gobernados por un senado electo.
Pero por encima de ellos está el cónsul,
un oficial con más poder que ningún otro hombre en Roma.
Los cónsules eran los jefes ejecutivos en la República.
Eran los comandantes generales de los ejércitos,
a quienes se les otorgaba un poder supremo.
Eran los hombres más poderosos de Roma.
Para César,
apoyar a un potencial cónsul lo llevaba por el buen camino
para subir deprisa posiciones en el gobierno.
César se alineó con Craso porque
lo vio como una forma de encaminarse él hacia el poder.
Craso tenía la riqueza y las conexiones políticas,
así que era muy importante para él.
Pero Craso no era el único líder militar
que quería ser cónsul.
A 160 km de distancia,
otro general quiere reclamar su gloria en la guerra contra Espartaco.
Su nombre es Pompeyo Magno.
Nos lo acaban de comunicar.
Espartaco ha caído.
Se acabó la guerra.
¿Cómo?
Lo ha derrotado la legión de Craso.
¿Qué queda de su ejército?
Todos muertos o capturados.
¿Todos?
Diez mil rebeldes, ¿todos muertos
o capturados por Craso?
Tal vez alguno huyese.
Encuéntralos.
Ordena a los centinelas que los localicen.
Y ordena desmontar el campamento para partir.
De no ser por César
Pompeyo sería conocido como el mejor comandante militar
de la historia de la República Romana.
Era alguien verdaderamente impulsado por su ego
y que intentó lograr todo el reconocimiento posible.
Así que, en el último momento, intentó aprovecharse
del éxito de Craso contra la revuelta de Espartaco.
Pompeyo reunió a los esclavos que habían escapado
y los mató rápidamente.
Ahora solo debía regresar a Roma...
...antes que Craso.
¡Más vino!
¡Más vino!
Hurra.
Hurra.
Craso derrotó con éxito al ejército de Espartaco.
Pero entonces Pompeyo vuelve a Roma y dice:
"Soy yo el que terminó con la revuelta de los esclavos.
Soy el que lideró la última batalla".
Esto es algo que Pompeyo haría.
Pompeyo se lleva el reconocimiento y la gloria
y Craso es menospreciado.
¿Qué pasa aquí?
¿Qué crees? Celebramos la derrota de Espartaco.
¿A manos de quién? ¿De ti?
No estropees el ambiente.
Pareces agotado. Por favor, sírvete.
Díselo tú o lo haré yo.
Quiero anunciar algo.
Sé que estáis aquí para celebrar que he derrotado a Espartaco
y a la rebelión, pero...
No puedo llevarme todo el mérito.
Si no hubiera sido por Craso
y sus hombres,
tal vez no habría podido derrocar a Espartaco en la batalla.
Así que, por favor, un brindis por nuestros invitados.
No podría haberlo hecho sin su ayuda.
- ¡Hurra! - ¡Hurra!
¿Qué pretendías lograr viniendo aquí?
¿Pensabas que alguien te creería sin la cabeza de Espartaco?
Se ha derramado demasiada sangre.
Mis hombres no dudarán en derramar la tuya.
Vete.
No vale la pena.
Deberías escuchar a tu amigo.
Vamos.
Felicidades...
...por tu victoria.
Con Pompeyo atribuyéndose el mérito de la victoria contra Espartaco,
César temía haber perdido la oportunidad de escalar en el gobierno.
Pero al menos estaba en casa al fin.
Me alegra tanto verte.
- Te hemos echado de menos. - Yo también.
Me gustaban tus cartas.
Las tienes.
Se reunió con su mujer y su hija
pero no se dio cuenta
de que va a ser empujado a una nueva guerra...
...entre los dos hombres más poderosos de Roma.
LA LUCHA POR EL PODER
Pompeyo había vuelto de sus campañas en el este
y quería tierras para sus soldados veteranos.
Los soldados esperaban que sus comandantes los mantuviesen al volver a casa.
Pero a algunos en el Senado,
especialmente a los del entorno de Craso,
no les gustaba Pompeyo.
Querían hacerle la vida difícil, ponerlo de nuevo en su lugar.
Es hora de conseguir tierras en Campania para la séptima y octava legión.
No podemos empezar a regalar tierra antes de supervisarla in situ.
Hasta que haya un sistema de gobierno funcionando en la región,
no tendremos control.
Es necesaria una adecuada supervisión que mejorará con el tiempo.
Les debemos a estos hombres su recompensa
tras todo lo que han sacrificado.
Nadie cuestiona su sacrificio.
Cuando la vigilancia se haya establecido, recibirán lo que merecen.
Es una cuestión de proceder adecuadamente.
¿Cuánto deben esperar estos hombres?
Es algo excepcional.
Pompeyo no piensa que las leyes del senado vayan con él.
No dejéis que se aproveche de ti.
Si no cumplimos nuestras promesas.
¿Qué lealtad le guardarán estos hombres a Roma?
Se pospone el voto.
Requiere un mayor debate.
Pompeyo y Craso estaban en un impás.
Habían discutido constantemente así que no se había logrado nada.
¿A favor de posponer la votación?
La votación queda pospuesta.
Su expresión...
Pompeyo no lo dejará pasar.
No puede hacer nada.
Sus legiones están a la espera
justo fuera de Roma esperando órdenes para atacar.
Están esperando cobrar,
solo eso.
Cuando se den cuenta de que no recibirán las tierras prometidas,
se disolverán.
¿Lo harán?
Si es necesario,
mis legiones están cerca.
Te he visto en el campo de batalla.
No te da miedo luchar.
Pompeyo tiene más hombres.
Mi ejército derrotó a Espartaco.
No el suyo.
Si la guerra llega,
necesito saber que estás de mi lado.
Por supuesto.
Tras más de una década de paz en Roma,
César se ve atrapado en medio de una agria enemistad
que está a punto de volverse violenta.
Pero de pronto, se enfrenta a una nueva crisis.
Cornelia, su mujer desde hace 15 años, cae gravemente enferma.
¿Llamaste al doctor?
Estará aquí por la mañana.
Descansa un poco.
Yo la cuidaré.
Mientras César llora la muerte de su esposa,
las tensiones entre Craso y Pompeyo...
...siguen aumentando.
El gobierno ha alcanzado un punto en el que no ocurría nada
y no se hacía nada.
Incluso algo tan simple
como aprobar los vastos territorios que Pompeyo había conquistado,
ya no podía conseguirse.
Los romanos ya no podían aprobar conquistas militares.
Mientras seguían en punto muerto,
Craso y Pompeyo preparaban sus ejércitos para ir a Roma en cualquier momento,
amenazando con provocar una guerra civil.
Había mucha preocupación por cómo terminaría todo.
¿Cuál era el objetivo final de Pompeyo? ¿Qué tramaba Craso?
Años antes, César había visto cómo su padre se alineaba
con el bando equivocado en una guerra civil,
arruinando la reputación de la familia.
Ahora, está decidido a no repetir los mismos errores.
Pompeyo tenía un gran prestigio militar.
Craso tenía dinero.
Para César, es muy arriesgado decidir a quién apoyar
porque sabe que si se equivoca de hombre
puede perderlo todo.
Mientras César ve cómo el conflicto entra en una espiral de descontrol,
se da cuenta de que puede usar la crisis en beneficio propio.
EL TRIUNVIRATO 59 A. C.
César diseña un plan tan peligroso como brillante.
Si falla, todo en lo que ha trabajado será destruido.
Pero si tiene éxito,
podría ser la oportunidad de su vida.
César fue, sin duda, uno de los personajes más ambiciosos de la historia.
Su vida estaba dominada por el ansia de poder,
la ambición de gloria y su deseo
de estar en lo alto de la República.
Llegas tarde.
Deberías alegrarte de que haya venido.
¿Qué quieres?
Te lo contaré cuando estemos todos.
Tu mensaje decía que viniera solo.
Así es.
¿Qué es esto?
Confía en mí.
Estamos aquí para hablar.
Sois los dos hombres más poderosos de Roma
pero mientras estéis peleándoos
ninguno conseguirá lo que quiere.
No reduciréis los impuestos
y no pagaréis jamás a vuestros soldados.
Estáis en un punto muerto.
Y la única forma salir de él
es trabajar juntos.
Y entonces no habrá más obstáculos.
¿Por qué debería confiar en él?
Porque la alternativa es la guerra.
¿Y tú qué sacas de esto?
Necesitaréis a alguien en el Senado con autoridad
para aprobar leyes.
Y por razones obvias,
no podéis ser vosotros.
Elegidme cónsul
y me aseguraré de que aprueben vuestra legislación.
Por supuesto, el verdadero poder será vuestro.
¿Y cómo sé que no me traicionarás una vez te hayan elegido?
Primero sacaré adelante vuestra legislación.
No es suficiente.
Creo que es más que suficiente.
La legislación puede ser derogada.
Tendrás que hacerlo mejor.
Lo que impulsaba a César era la ambición de ser cónsul de Roma.
Desde que César era un niño
había querido ser cónsul de Roma.
Creo que es lo que esperaba de él mismo
y era a lo que había aspirado durante toda su vida.
Los votos del matrimonio
son un vínculo sagrado que nunca podrá ser roto...
Para ganar su confianza,
César le ofrece a Pompeyo la mano de su hija en matrimonio.
El matrimonio marca el principio
de la alianza más influyente de la historia romana...
...que será conocida
como El Triunvirato.
¿Juras por los dioses
servir lealmente al Senado y al pueblo de Roma?
Juro por los dioses servir fielmente al Senado y al pueblo de Roma.
César unió a Craso y a Pompeyo para hacer avanzar su propia carrera.
Necesitaba el dinero de Craso
y el apoyo de Pompeyo para ganar el consulado
que había perseguido toda la vida.
Con la aprobación del Senado, por la presente lo nombro,
Julio César, cónsul de Roma.
...así que tres hombres pudieron avanzar y dominar Roma,
cosa que nunca había sucedido.
Pero al cabo de un año
todo lo que habían construido empezó a colapsarse.
Y Julio César se encontró al frente
de la mayor guerra que Roma había conocido.
¡Mantened posiciones!
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