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CORAZONES ROTOS
FRANZ ROBERTI DIRIGE LA ORQUESTA SINF�NICA
�Sr. Townsend!
Agencia McCall.
No queda nada para el concierto.
�C�mo dice?
Si, le conseguir� tres butacas. Gracias.
Al restaurante.
-�No es ese Franz Roberti? -Si.
No has sido amable con mis amigos.
Querida, son muy aburridos.
Y tenia la mente en otra parte.
-Si, en la rubia de aquella mesa. -Elise, no seas absurda.
-Hola, Sr. Roberti. -Hola.
Nunca miro a otras.
-Ya lo veo. -Exacto.
-La se�ora vuelve a casa. -�No vienes?
-Debo ir a ver a Thalma. -Ese pesado.
Siempre vas a verle.
M�s bien prometo ir.
-�Cenar�s conmigo? -Tengo ensayo.
Entonces despu�s.
Al 37 de la plaza Washington.
PROFESOR THALMA CLASES DE M�SlCA
TERCER PlSO
Bien, hasta el lunes despu�s de clase.
-Profesor. -Y solos.
Si.
Vamos.
Profesor Thalma, ver�...
-Ahora mismo mi marido... -Usted m�ndeme al ni�o.
-Ya hablaremos del dinero. -Gracias, profesor.
Gracias.
-Adi�s, profesor. Y gracias. -Adi�s.
Adi�s.
Adelante.
-�Est� ocupado? -Pasa.
Quiero que escuche algo.
-Te he oido hace un momento... -Me ha fallado una alumna.
-No soporto a esa gente. -Ya vendr� ma�ana.
Espero. Adem�s, he estado ocupada.
-�Tiene un minuto? -Para ti, siempre.
Creo que es bueno.
Disculpa un momento.
-Maestro. -Me alegro de verte.
-Est�s ocupado. -No, pasa.
Es mi vecina de abajo.
Srta. Dane, le presento al mayor...
Granuja, sinverg�enza...
-Franz... -Roberti.
-�Nos conocemos? -No.
Le he visto en conciertos.
-�Asisti� al del mi�rcoles? -No.
Le vi el a�o pasado, cuando tenia dinero.
Entiendo.
La Srta. Dane va a tocar una obra suya.
-Querr�s escucharla. -No...
-Si, Franz. -Si, otro dia.
Venia a comentarte los arreglos que le he hecho a Trist�n.
Vaya.
�Crees que la m�sica del jardin podria seguir al preludio?
�Crees que puedes reescribir a Wagner?
Espera. No te marches.
-Volver�. -Estoy deseando escucharte.
Qu� poco amable. Podias haberla escuchado.
Habria significado mucho para ella.
Sabes que los primeros pasos son dificiles.
He tratado muchas veces de decirte algo.
Pero no queria herirte.
Debo desahogarme.
El �xito te ha cambiado.
Y puede influir en tu forma de dirigir.
No, maestro. S�lo porque no quiera...
Vengo a hablar de los arreglos de Trist�n.
Y pretendes que pierda el tiempo escuchando a...
A ver, �qu� hora es?
-�Y tu reloj? Has vuelto a... -Lo est�n arreglando.
El recibo del prestamista.
-Te doy mi palabra. -El recibo.
Qu� ingrato.
�Mira que hacer esto con mis regalos!
Muy bien. Lo recuperar� por �ltima vez.
Pero recuerda,
Ia pr�xima, se quedar� alli.
Te quitas el pan de la boca por esos supuestos m�sicos.
-Acude a mi. -Has hecho tanto ya que...
Ir� a recuperarlo.
Pero es la �ltima vez que lo hago.
�Adelante!
Suponia que era usted.
�Lo ve?
He reconocido su m�sica.
-Espero no haber sido grosero. -No, claro.
Estaba deseando oirla pero no tengo tiempo para nada.
Me perdona, pues. �Tocar� en otra ocasi�n?
Perdone este desorden.
No esperaba a nadie.
Me gusta el desorden.
Donde yo vivo todo est� absurdamente limpio.
Esto tambi�n lo est�. S�lo que algo revuelto.
Eso me gusta.
Yo vivia en un lugar revuelto, un poco m�s abajo.
�De ver�s?
Tenia un piano como este.
Alquilado, �verdad?
El mio tambi�n lo era. Y tenia estos adornos horribles.
Quiz� sea el mismo.
Veamos.
Si, es el mismo piano.
No est� mal.
Muy moderno.
Compone sobre eso, �verdad?
-�Qu�? -La plaza Washington.
La Quinta Avenida.
La belleza del crep�sculo.
-�C�mo lo sabe? -Yo tambi�n intent� hacerlo.
-�Es compositor? -No. Queria serlo.
Pero no lo llevaba dentro.
Por eso s�lo interpreto la m�sica de otros.
Usted llegar� a ser una gran compositora, �no?
No lo s�. Creo que si.
En fin, a veces.
Pero otras me quedo mirando esto y me siento idiota.
�Ha mostrado sus obras a alguien?
-Si. -�A qui�n?
-Pues a usted. -�A mi?
-�Y qu� pas�? -Me las devolvi�.
�Y qu� le dije?
Que eran encantadoras pero intrascendentes.
-Lo siento. -Tenia raz�n.
-Eran intrascendentes. -Toque alg�n dia para mi.
Aunque hoy estoy muy ocupado.
Un dia de estos.
Ll�meme y digame usted el dia.
Y si no volvemos a vernos, perd�neme.
Suerte, y adi�s.
ENSAYO 8.30 DE LA NOCHE
-Est� bajando del coche. -Bien, chicos.
-A vuestros puestos. -Que no espere.
-�En qu� coche ha venido? -En el azul.
Hay tiempo de sobra.
Tarda media hora en despedirse de ella.
Adi�s, cari�o.
Adi�s, cielo.
Nos veremos luego.
�Excelente!
�Muy ingenioso!
Toni, se le dan muy bien las imitaciones.
L�stima que no imite a un m�sico...
y me sea �til.
Muy bien.
Un comp�s antes del la.
Una entrada de 75 centavos para Roberti.
Lo siento, est�n agotadas.
Pues de un d�lar.
No quedan entradas para ese concierto.
Quedar� alg�n asiento.
Es su �ltimo concierto y se agotaron hace un mes.
Es imposible que no quede ninguno.
-Ya le he dicho que no. -Si, le he oido.
-Buenas noches. -Buenas noches.
�Alto! �Alto! �Alto!
-Usted no sopla. -Si soplo.
M�s fuerte.
Soy el fagotista m�s fuerte del mundo.
Pues sople dentro de su instrumento.
Y usted, Schubert.
Hubo una vez un Schubert, un gran m�sico.
�Ser� usted por casualidad el mismo Schubert?
No, lo suponia.
Dos compases antes del presto.
Los que aprendieron a tocar por correspondencia, v�yanse.
Y los que tocan de oido.
Nos quedaremos hasta que les salga.
Como si estamos hasta ma�ana.
�Qu� pasa? �Qui�n anda ahi?
Det�ngase, �me oye?
Vaya, qu� sorpresa.
�Qu� hace aqui?
Yo... iba a sacar una entrada.
Y al oirle...
No he podido evitarlo.
Me he colado.
-No se enfade. -No. Es un placer verla.
-Pero esto no va bien. -No, no mucho.
Coincido con usted.
-�Qu� ocurre? Digamelo. -No lo s�, pero...
Parecen todos muy alejados...
y tratan de acercarse tocando m�s r�pido.
Y como no sirve, usted hace chistes.
-�No le gustan? -Si, a veces.
Espere a escucharla ma�ana.
Ojal� pudiera pero...
no hay entradas.
-Se han agotado todas. -Por supuesto.
Ocurre siempre.
Me voy ya. Siento haberle interrumpido.
Espere.
-�No tiene entrada? -No.
Ha venido hasta aqui en una noche fria...
No importa.
-Le conseguir� una. -�Podr�?
Eso creo. �D�nde la quiere?
�Los asientos de 1,5 d�lares?
Venga conmigo.
Escuchen. Todos estamos cansados.
Pero esta chica ha venido andando por una entrada.
Encarna la esencia de la m�sica.
A�n se entusiasma por las cosas.
�Por qu� esperar a ma�ana para un p�blico ignorante?
Toquemos bien ahora para quien lo merece.
Han demostrado que pueden ser m�sicos.
Se lo agradezco.
Es todo por hoy.
Eh, Whiteman.
Has tardado.
-Johnny, �no has entrado? -Prefiero esto.
-Nos esperan en el Ritz. -Tengo otros planes.
-Si, ya lo veo. -Te presento a...
Perdone, �c�mo se llama?
-Constance Dane. -Ah, si.
-Srta. Dane, Johnny Lawrence. -Encantada.
Acost�mbrese a �l. Est� por todas partes.
Utiliceme cuando quiera salir.
No es recomendable pero es muy rico.
Y experto en champ�n.
Somos un buen equipo. Vino y mujeres.
-Disc�lpanos. -Buenas noches.
Hasta ma�ana.
�Eh, Connie!
-�No tienes alguna amiga? -No, ni una.
�Le apeteceria coger una buena casta�a, Beethoven?
Me llamo Schubert.
-Me siento mejor. -�Se sentia mal?
Siempre se puede mejorar.
Puede irse, ya me apa�o.
Ahora mejoraremos a�n m�s.
Esto le abrir� el apetito.
Eso nunca me hace falta.
Por esta noche.
Si�ntese.
-Huele bien. -�Bien?
Es delicioso. Espere. Ahora ver�.
Es mi plato favorito. pompano.
Es la primera vez que cena en el apartamento de un hombre, �no?
Lo imaginaba.
Y es la primera vez que invita a una mujer aqui, �no?
Muy aguda. �C�mo lo sabe?
Bueno, pues...
Ah, la foto.
Si, todas ellas.
Digame. �Era asi de hermosa?
No lo s�. Ella si lo pensaba.
S�lo recuerdo su genio endiablado.
�Y aquella?
Esa era tonta.
�Y aquella otra?
Ah, Lisa.
Era preciosa.
E inteligente, algo inaceptable en una mujer.
�No le divierte pensar en la gente que ha conocido?
No s�. No he conocido a mucha.
�No? �Ni en su pueblo?
-�C�mo se llamaba? -North Cable, Wisconsin.
�No conocia a ning�n chico?
Pues claro. Los conocia a todos.
�Alguno en especial?
Si, un tal Hommer Davenport.
Su padre era el ferretero.
-�Y qu� ocurri�? -Nada, la verdad.
�No? �Y eso?
Debido a mi m�sica.
-Sus padres querian que la dejara. -�En serio?
Su madre pensaba que yo ya tocaba bastante bien.
Imaginese qu� idea.
-�Y su pap�? -�Su pap�?
Para �l la m�sica era una p�rdida de tiempo.
�Fuma? �Le molesta?
-�Y qu� pensaba el chico? -No tenia tiempo para pensar.
-Trabajaba en la ferreteria. -Pobre.
-�Le gusta? -Si.
-�Se siente sola en Nueva York? -Y que lo diga.
Yo tambi�n a veces.
�Usted?
Pues conoce a bastante gente, �no?
Ah, se refiere a esas.
No han servido de nada.
Aunque me encari�� en alg�n caso. Y am� a algunas.
-�Am� a algunas? -Desesperadamente.
Mientras dur�.
-�Nunca dura? -Mucho tiempo, no.
Uno piensa: "Es para siempre. Este amor durar�".
-Y entonces... -Busca algo nuevo, fresco.
La sonrisa de otra.
Los ojos de otra.
Al final, las risas, las promesas, las l�grimas...
Hasta los recuerdos se mezclan.
�Qu� ocurre?
�No sabe que las cosas bellas no duran?
Hay que apreciarlas en el momento...
y luego sonreir.
Como yo.
No est� sonriendo por dentro.
�Qu�?
�Sabe? Me da un poco de miedo.
Ve cosas que los dem�s no ven, �verdad?
�No ser� una mujer inteligente?
Tratar� de no serlo.
No lo permitiremos, �verdad?
Usted...
Me ha prometido que escuchar� mi m�sica.
-�Qu� quiere que toque? -�Qu� le apetece?
Pues...
Tocar� lo primero que toqu� en p�blico.
Vaya.
-Tambi�n ha tocado en p�blico. -Si.
Ya la imagino.
Con los pies rozando los pedales, y sus rizos.
Oh, no.
Era pelirroja y con pecas.
Mis amigas siempre supieron...
que mi belleza no me meteria en lios.
�Est� segura?
Si...
Bastante.
Pues yo no.
�No sabes que eres una criatura muy atractiva?
Escucha, quisiera verte otra vez y otra...
Y tal vez otra.
Pero no s�lo por un momento.
Sino por compartir algo...
tal vez en tu coraz�n.
Te traigo el abrigo.
-Buenas noches. -Buenas noches.
-Cari�o. -Escucha...
Te he dicho la clase de hombre que soy.
-Serias desgraciada. -Ahora imposible.
-�Est�s segura? -Si.
Llevo mucho tiempo am�ndote.
Desde esta tarde.
-�Tanto tiempo? -Si, tanto.
Y mucho antes. Desde que supe de ti.
-Dime que es verdad, Franz, dimelo. -Es verdad.
Es delicioso. Espere y ver�.
Mi plato favorito.
S�ndwich de jam�n.
Y preparado a mi manera.
Le gusta, �eh?
Magnifico.
Es la primera vez que cena en el apartamento de una se�orita, �no?
-La primerisima. -Mentiroso.
Hazme un hombre decente. Cas�monos.
Dir�n: "Compositora desconocida transforma a Roberti".
�Y las risas cuando sepan que por fin han cazado a Roberti?
Constance.
�Si, Franz?
Esto debe durar.
Un mes maravilloso. Nunca me habia sentido asi.
Eres parte de mi. Por favor, di que te casar�s conmigo.
Franz.
Luna de miel en ltalia, Viena, Paris...
-El fin del mundo. -�D�nde est�?
Donde estemos a solas.
Siempre lo estaremos, en nuestros corazones.
Ya voy, paciencia.
Ya voy.
�Qu�?
-�A�n est�s asi? -Ah, �para mi?
Debes hacer algo por mi.
�C�mo se te ocurre? S�lo son...
-�Qu� hora es? -Olvidalo.
Me voy a casar.
-�A casar? -Est� al llegar.
-�Aqui? �Para qu�? -Para que me des su mano.
�Yo, su mano?
-Pero �qui�n es? -Tu vecinita.
-�Constance? -Si.
-�Qu� te ha ocurrido? -Todo. Y por primera vez.
Vamos. Date prisa.
-Siempre tarde. -Necesitaba esto.
-�Y los billetes? -900 d�lares.
-�Y la sortija? -De empe�os.
�Franz!
�Est�s listo? Hola, Johnny.
Si s� lo guapa que est�s, me caso yo contigo.
-De haberlo sabido... -No es tarde.
Me temo que si.
�No va contra el decoro tanta impaciencia?
Y es ilegal casarse sin champ�n.
Son para ti.
Cuidado con la alergia.
-Esto es m�sica. -Habla el critico.
-De joven lo era. -Est� recuperando su juventud.
Un momento.
Ya est�. Que Dios os bendiga, hijos mios.
Vuestro amigo os desea lo mejor.
Por este dia.
Por el ma�ana.
Hay que ensayar.
Vamos all�.
LONDRES
PARlS
SUlZA
VENEClA
�Qu� tocas?
Algo que empec� en la plaza Washington.
�Te sentias tan sola?
Hasta que apareciste.
-Pero no fui tan escandaloso. -Claro que si.
Y entonces...
�Formo parte de eso?
De principio a fin.
Disculpe, un telegrama.
�Mira!
"Han aprobado tu programa. Ensayas el 2 de octubre.
Victor Trowbridge."
Podemos zarpar ma�ana desde G�nova.
Ocho dias m�s y estaremos en Nueva York.
-Quieres volver, �eh? -Por el trabajo.
-Ya. -Ser� emocionante.
-A�oras el bullicio, �verdad? -No tengas miedo.
Seguiremos estando a solas en nuestros corazones.
Atenci�n a las debutantes.
Tras el gran �xito de anoche,
a la batuta del irresistible Franz Roberti,
Ia mayoria pensar� en cazarle.
Pero la Sra. Roberti est� atenta.
Conque olvidense de �l, al menos de momento.
�Recogemos a Constance y cenamos?
No, me esperan horas de ensayo.
Paso unos meses fuera y el tono Roberti desaparece.
Buenas tardes, Sr. Roberti. Hola, Sr. Lawrence.
-�Qu� tiene hoy? -Pues hay...
-Amapolas. -Bien.
Pero tengo orquideas. Y son las mejores.
Si tuviera ortigas, tambi�n.
-Amapolas, una caja. -Como desee.
Le recordar�n ltalia.
Te saldria m�s barato un diente de ajo.
-Vaya, Franz Roberti. -Sylvia.
-Qu� alegria. -Si.
Llevas semanas aqui y no me has llamado.
-Johnny, �c�mo est�s? -Bien, gracias.
Para verte hay que comprar una entrada.
-Ahora pagan las mujeres. -Como si no lo supiera.
Ven a tomar un c�ctel a casa de Didi.
Llorar� de alegria al verte.
Lo siento pero me dirigia a casa a cenar.
�A cenar? Faltan horas hasta la cena.
Ven, Franz. Didi jam�s te perdonar�.
Y yo tampoco, por cierto.
Bueno.
-Una copa. -Asi me gusta.
-Sr. Roberti. -�Si, Max?
Ojal� el matrimonio no le cambie.
No tiene que perder el tiempo con nosotros.
Su chica vale m�s que todos juntos.
Animate. Luego le llevaremos las flores a Constance.
-Tengo otra cita. -�En serio?
Si. Y el ensayo no es en casa de Didi.
Vamos, Sylvia.
ABRlL
MAYO
NUEVOS TRlUNFOS PARA ROBERTl
EL LlCEO ACLAMA A ROBERTl EN SU ClCLO DE BRAHMS
Hola, Henderson.
-Cu�nto tiempo, Sr. Lawrence. -Pues no ha envejecido.
�Johnny!
Hace semanas que no te veo.
�Me equivoco de casa? �No me esperabais a cenar?
-No sabia... -He sido victima de un complot.
Franz ha insistido en que viniera.
Y se ha olvidado.
Me ha llamado para decir que no vendria.
Acabo de perder una cena.
No. Cenaremos juntos. �D�nde has estado?
-Por la ciudad. -Te ech�bamos de menos.
Henderson, traiga un c�ctel.
Si, se�ora.
Johnny, estoy preocupada por ti.
Franz y t� erais amigos, y ya no nos visitas.
�Han cambiado las cosas por mi culpa?
No, nada que ver contigo.
�Entonces por qu� te has distanciado?
Johnny, �no te habr�s enamorado?
Has descubierto mi secreto.
Pero cada vez que me enamoro, la chica se casa con otro.
Johnny, creo que hablas en serio.
�De ver�s la quieres?
Mucho.
Ve tras ella, lo dem�s no importa.
No leas tantas novelas.
-Adem�s, no sabria. -Bien, te ayudar�.
Yo ser� la chica. Me invitas a cenar y yo digo...
Tenia otra cita pero la anular�.
-Avisar� a Henderson. -Hecho. �Ad�nde vamos?
Para ganarte a una chica con apetito: el Ritz.
�El Ritz?
S� razonable. Escoge alg�n sitio barato.
No, el Ritz. No tardo nada.
�El Ritz? P�ngame con Rico, del bar.
Gracias, ya vale.
No cenaremos aqui.
Bien, se�or.
Hola, Rico. �Est� ahi el Sr. Roberti?
Pero �ha estado ahi? �Puede decirme si...?
P�ngame con el restaurante.
Hola.
�Est� el Sr. Roberti?
Roberti.
Franz Roberti.
�No le conoce?
�Con qui�n hablo?
P�ngame con Fran�ois.
Pues con alguien...
para reservar mesa.
�C�mo? �Ninguna? Bueno.
-lremos a otra parte. -No, al Ritz.
No me digas que eres de esas mujeres caprichosas.
�Me perder�s por un camarero?
El restaurante. Te rindes a la primera.
Ninguna mujer confiaria en ti.
Quiero una reserva para el Sr. Lawrence.
El Sr. John Lawrence. Si, claro, para dos.
Dentro de media hora. Gracias.
-�Ves qu� consigue una mujer? -Ponerle a uno de los nervios.
Recogeremos a Franz e iremos a cenar.
Ya sabia que tu marido se interpondria.
-Gracias por insistir en el Ritz. -�Yo?
Si, me aterra, pero me acostumbrar�.
Johnny.
-Qu� verg�enza. -�Qu� pasa?
-Se me ha roto la hebilla. -No he traido hilo.
Johnny, espera. Ir� a que me lo arreglen.
-�D�nde estar�s? -Por aqui.
No protegia a nadie ese paraguas.
-A mi me gusta mojarme. -Eres m�sico.
Cuanto m�s despeinado, m�s ganas.
-�Qu�? -Franz, no le veo la gracia.
-Te ries de mi aspecto. -No, Didi.
Espero que el mal humor no te dure.
-Se me pasar� con una copa. -Bien.
-Esperaremos la cena en el bar. -Sin prisas.
-Didi, querida. -Sylvia, qu� alegria.
-�Podria coserme esto? -Si, enseguida.
-Si�ntate aqui. -La lluvia me estropea el pelo.
-Si, cuidate, que sales en la prensa. -�En serio?
�No has leido los cotilleos?
-Te los iba a enviar. -�Ah, si?
Nos pareci� divertido.
"�Qu� famosa divorciada...
se pasea por la ciudad con un maestro?
�Estar� mejorando su t�cnica? Musical, claro."
Si yo fuera ese maestro, golpearia al responsable.
Querida, ya veo los titulares.
"Franz Roberti, a golpes por chismorreos...
sobre Didi Wilson Stokesbury Lennox Smith."
Menuda memoria tienes para los nombres.
Si, �verdad que si?
Su zapato, se�ora.
Disculpe.
�Necesita algo m�s?
Gracias.
�Ad�nde va, se�ora?
-Ll�vame a casa. -Acabamos de llegar.
Si, pero quiero irme a casa.
Pedir� el abrigo. Espera.
-Tr�igame mi abrigo. -Si, se�or.
-Johnny. -Franz.
-Hola, cari�o. -Hola, Franz.
�Qu� pasa aqui?
Me descuido y mi mujer ya sale con otro.
Si, pero con uno desilusionado.
Ya nos vamos. No se encuentra bien.
-�Ah, no? -No, no es nada.
Pues cenaremos juntos.
Yo ya he cenado.
Ahora volvia al ensayo.
Bien, no regreses tarde.
Y t� no olvides con qui�n sales.
Lo siento, el chef dice que no queda pompano.
-�Qu�? -El pescado que ha pedido.
-No queda. -�Pescado?
-Ya he cenado. Ser� un error. -Si, se�or.
-Bien, me marcho. -�Franz!
Franz.
Sylvia quiere invitarnos. Dile que no.
Franz, animaos. Didi y t� deb�is acompa�arnos.
Disculpad.
-Se�oras, mi esposa. -Encantada.
-Encantada. -Mucho gusto.
Usted tambi�n viene, �verdad?
Lo siento, voy al teatro.
-Bien, en otra ocasi�n. -Muchas gracias.
-Hola, Johnny. -Hola.
Nos vamos.
-Buenas noches. Adi�s, Franz. -Buenas noches.
Constance.
Constance.
-�Ad�nde vas? -No lo s�.
-�Y...? -Se acab�. Hemos terminado.
D�jame o dir� lo que siento.
-Vamos, no ha sido nada. -�Nada?
Me has mentido.
�No me toques!
-Lo siento. Me voy. -No lo permitir�.
-Eres mi esposa. -�Tu esposa?
Eso no me basta.
-�Por qu� te casaste conmigo? -Porque te queria.
Tenias raz�n. Las cosas bellas no duran.
-No sabia lo que decia. -Si lo sabias.
Entonces eras sincero.
Podias decirme la verdad.
No era tu esposa. No me mentias.
He dejado de serlo. Vuelve a ser sincero.
Vamos, Franz. Sonrie, s� feliz.
Ya no tienes por qu� ocultarte.
Ni por qu� fingir.
S� t� mismo. Vuelves a ser Franz Roberti.
No te dejar� marchar.
�Dejarme?
Adi�s, Franz.
GOLDMARKS EDlTORA MUSlCAL
No est� nada mal.
-Que alguien me lo toque. -�Jerry!
No, la chica de antes.
La nueva. Es buena.
-�Thorne? -Si.
-Ha salido a almorzar. -Bien.
Con una orquesta quedar� estupenda.
-No necesitas una orquesta. -Nunca viene mal.
�Jerry!
-�Si? -�Puedes tocarme esto?
-Claro. -Gracias.
Helen, te dejo al mando. No tardo.
-Disculpe. -Nada de aficionados.
Se equivoca. Soy incapaz de afinar.
Aqui hay pocos que puedan.
-�Qu� desea? -Ver a la Sra. Roberti.
-�Qui�n? -Sra. de Franz Roberti.
Si.
Almuerza con los Sres. Beethoven.
-�Por qu� la busca aqui? -Trabaja aqui.
No, aqui no. Pruebe en el Metropolitan Opera House.
Gracias.
Un tipo atractivo.
Es tu hora de almorzar.
No te dar� tiempo.
No tenia hambre, prefiero terminar esto.
Oye, no es asunto mio y puedes decirmelo.
Pero vas por mal camino.
-Estoy bien. -De eso nada.
Llevas s�lo dos meses aqui y vas a desfallecer.
Sea lo que sea lo que te preocupa, no merece la pena.
Muy bien. Ll�vale esto a Jerry.
No te preocupes por mi.
Bueno. All� t�.
El apartamento del Sr. Roberti.
Si, por favor.
�Franz?
�El Sr. Roberti, por favor?
�Qu�?
-�Cu�ndo? -Ha zarpado hacia Europa.
Thorne.
�Thorne?
Es lo mejor desde S�, no tenemos pl�tanos.
-Les chiflar�. -�Si?
Toca esto.
Te saldr� tirado.
S�lo necesitas abanicos y chicas.
Es para un espect�culo. T�cala con entusiasmo.
Mi tristeza qued� atr�s.
Es una cosa del pasado.
No soy la persona que era.
Mira lo que ha hecho conmigo el amor.
Soy feliz, tengo suerte.
Que todos lo oigan.
Tengo suerte, soy feliz. Estoy enamorado.
Soy feliz, tengo suerte. Todo es maravilloso.
-Es una bi rria. -Escucha otra canci�n.
-Como sea asi, me niego. -Vamos, Harry.
Esa Thorne ha destrozado la canci�n.
No sabe tocar.
Lamento molestarla.
�Trabaja aqui la Srta. Constance Dane?
Tampoco.
-Quiz� el encargado lo sepa. -Yo contrato.
-La conoceria. -Es extra�o.
Me dijo que era aqui.
Un momento.
�Tienen aqui a una chica asi de alta,
pelirroja y de ojos verdes?
-Si. -�Si?
-Unas diez. -No, esta es muy delgada.
Al caminar parece que se deslice.
Frunce los ojos al reir. Aunque rie poco.
Habla con una voz muy baja.
Es m�s bien discreta y reservada.
Ser� Madeleine...
-�D�nde est�? -La tercera puerta.
Gracias.
�Constance!
�Ay�denme!
�Un m�dico!
TEATRO SlNF�NlCO
FRANZ ROBERTl DlRECTOR DE ORQUESTA
�Qu�?
-�He estado bien? -Genial.
Ya ver�s el pr�ximo mes en Munich.
Esa si es una orquesta.
Facturas, facturas...
Invitaciones, facturas... Nada interesante.
-�Y noticias de Constance? -No.
No est� bien.
-Pidele que vuelva. -Ya se lo pedi.
-�Cu�ndo? -Cuando me dej�.
No sabia lo que hacia.
No te entiendo.
-La amas y... -Y...
La vida sigue adelante.
-�Y si est� en apuros? -Eso no me preocupa.
Su cuenta est� llena.
D�jame ir a casa.
-Se lo explicar� todo. -�Qu� le explicar�s?
�Que fui un idiota? Ya se lo dije yo.
�Que es la �nica que ha significado algo?
Ya lo sabe.
Pero la vida no es como...
en los sue�os infantiles.
Eso tambi�n se lo expliqu�.
Pero es demasiado orgullosa para aceptarlo.
Bien. Yo tambi�n tengo mi orgullo, Thalma.
No le suplicar� que vuelva.
Que vuelva si quiere.
�No ves que no es como tus amigas?
Vive en otro mundo.
Lo s�. Y cuando se sienta sola, sabr� d�nde encontrarme.
No es dificil.
Adelante.
-�Puedo pasar? -Si.
La Sra. Phyllis Keamon, el profesor Thalma.
Encantada.
Hasta la noche. Au revoir, madame.
Si�ntese. No tardo nada.
No correr� riesgos. He venido a buscarle en persona.
Todo sea por mis invitados.
Conozco a las inglesas y su obstinaci�n.
Les prometi� a Roberti y lo tendr�n.
Exacto.
Es preciosa.
Si, mucho.
Tiene buen gusto.
Como dicen los franceses...
�Es su proteg�e?
�Constance?
No.
Lo diria de otras mujeres que he conocido...
Salvo de usted.
Pero no de Constance.
Es mi esposa.
Ya se la presentar�.
-Es una gran mujer. -Me gustaria conocerla.
Un telegrama. He pensado que...
-�Bien! -�Es de Constance?
No, de Pazzinni. Volvemos para unos conciertos.
-�Cu�ndo? -Despu�s de Munich.
Si ha estado en Nueva York, nos comprender�.
�En casa antes de a�o nuevo!
�Feliz a�o nuevo!
-Te has adelantado. -Pues feliz a�o viejo.
-Johnny, bebes agua. -Si.
Siempre bebo un trago en Nochevieja.
-Me siento superior. -Qu� actitud tan fea.
No ser�s superior a mi. Te vas a enterar.
No beber� el resto del a�o.
-�Cu�nto falta? -15 minutos.
Ver�s que tengo fuerza de voluntad.
Disculpe.
Quiero bailar.
Baila conmigo.
Bill, disculpa un momento.
-Constance, qu� alegria. -Oi que habias vuelto.
No esperaba verte aqui.
Est�s preciosa.
-Constance, qu� sorpresa. -Hay que celebrarlo.
Te invito.
Reuni�n en el bar.
-Dos sidecares, Rico. -Si.
-Con co�ac Courvoisier. -�D�nde has aprendido eso?
He avanzado mucho, estarias orgulloso de mi.
Conozco las bebidas y los lugares.
-Feliz a�o nuevo, Connie. -Feliz a�o, Joe.
-Hola, Connie. -Hola.
-Cu�ntos amigos. -Si, he salido.
Bueno, lo importante es que nos hayamos encontrado.
Me enfad� mucho cuando te fuiste.
Estuve dos semanas alli esperando que llamaras.
Y me enfad� a�n m�s.
Nunca te gust� que te hicieran esperar.
Si supieras cu�nto te he echado de menos.
Ahora que vuelvo a verte, lo s�.
Debes volver conmigo.
-Franz. -Por favor, vuelve a casa.
Constance, querida...
Hola, Franz.
Hola.
-Ya has vuelto. -Tengo el bolso en el restaurante.
Voy.
V�monos a casa.
Mirame, Franz.
No puedes estar tan ciego.
No soy la misma mujer que te dej�.
-Para mi si. -No. Soy muy diferente.
-Ahora soy como t�. -�Como yo?
Formo parte de esto. Y esto de mi.
�Creias que permaneceria sola?
�Que no seria capaz de vivir mi vida?
�O que no sabria disfrutar y jugar como t�?
Te equivocabas. Me ense�aste la lecci�n.
Ha sido divertido, Franz.
Brindo por lo que s�.
Vivir, estar alegre.
Por la vida, por el amor.
-Por lo que me ense�aste. -No te ense�� nada.
Pues por lo que me ha ense�ado la vida.
En fin, bebamos.
�Y nuestro baile?
Vamos.
Constance.
Feliz a�o nuevo.
Feliz a�o nuevo, Johnny.
�Feliz a�o nuevo!
PAZZlNNl RUEGA SU ASlSTENClA AL CONClERTO BEN�FlCO.
FRANZ ROBERTl, DlRECTOR. DlA DE A�O NUEVO, 8:00 P. M.
-Sr. Pazzinni, �ha llegado ya? -No.
-Sr. Pazzinni. -�Si?
Ha salido del hotel hace dos horas.
Lo s�, lo s�.
-�Ad�nde? -No lo s�.
Encu�ntrelo, r�pido.
El p�blico espera.
Ya aparecer�.
-�No ha llegado? -No.
Disculpen.
Si no empieza, perder� el tren.
Menudo retraso.
Los m�sicos se molestan si el p�blico tarda.
-Pero ellos hacen esperar. -Ya.
Nunca habia visto tanto retraso.
Est� aqui.
Se�ores.
-Feliz a�o nuevo. -�Roberti, est� borracho!
�Qu�?
Claro que estoy borracho.
Es m�s, mi querido Sr. Pazzinni,
estoy muy borracho.
Aunque no tanto como pienso estarlo.
No puede actuar asi. Despedir� al p�blico.
No har� nada de eso, Pazzinni.
Este es mi concierto.
Han venido a escucharme a mi. No a escuchar sus discursos.
Franz, Franz.
Tiene raz�n.
No puedes salir en ese estado.
No pasa nada, maestro.
Han pagado para ver a Roberti y ver�n a Roberti.
�Y el escenario?
�Qu� tocamos?
Pazzinni, una batuta para usted.
�Su�lteme! �Soy Franz Roberti!
�Soy Franz Roberti!
C�lmate, Franz.
No volver� a dirigir. �Qu� esc�ndalo!
Ha arruinado su carrera...
�D�jenme! Soy la Sra. Roberti.
-�Qui�n es? -La Sra. Roberti.
D�jenme pasar.
No pasa nada, mi querida Sra. Roberti.
Su querida Sra. Roberti.
Conque �l tambi�n, �eh?
Por favor.
D�jennos solos. Est� enfermo.
No, qu�dense.
Puede que alguno de ustedes no conozca a mi esposa.
�Eh? Usted y usted, �no?
Pues vamos, no se queden atr�s.
-No tengan miedo. -�Franz!
Perdona. Ahora lo entiendo.
Mi presencia les incomoda.
Entonces me voy.
Consid�rense en su casa.
Mi esposa les atender� mucho mejor que yo.
Est�n invitados.
P�nganse c�modos.
Franz, �d�nde has estado?
Caminando.
Aclar�ndome las ideas.
Aunque no s� para qu�.
-Henderson. -�Puedo hacer algo?
Nada, gracias.
El whisky.
No puedes seguir asi.
Ma�ana visitaremos a Pazzinni y luego a ensayar.
-�Despu�s de lo sucedido? -�Qu� pasa?
-Son 10 a�os de carrera. -No me lo recuerdes.
Estoy harto de ensayos, harto de la m�sica.
Un m�sico nunca se harta.
Pues yo si.
�No lo entiendes?
Ella era todo lo que tenia.
Me deshice de ella.
Y no me queda nada.
S�lo dices bobadas.
Eres el mismo que cuando la conociste.
No.
Entonces estaba vacio. Si.
Pero no lo sabia.
Ahora lo s�.
Ahi est� la diferencia.
Amarla como la amaba y saberme correspondido...
era lo �nico importante.
S�lo importaba...
el amor que nos unia.
Y yo lo mat�.
-Se ha ido. Ha muerto. -Franz.
Ha muerto, Thalma,
para los dos.
Sesi�n de la Corte Suprema de Nevada.
Si, se�oria.
-Una hora para Grand Central. -Gracias.
Adelante.
-�La Srta. Dane? -Si.
Es aqui, chicos.
Srta. Dane.
BlENVENlDOS, ALCES DE NEVADA.
-Srta. Dane. -Pero...
-�Srta. Dane? -Johnny.
Hola, Connie. Ahora hablamos.
Muchas gracias.
Mi loco favorito.
-Me alegro de verte. -Y yo de verte a ti.
Est�s genial.
-�Novedades? -Que has vuelto.
Los planos de nuestra casa.
-�Nuestra casa? -Si.
-Es verde. -Eso es el campo de tenis.
La casa est� aqui. No cabia.
�Qu� talla de sortija usas? Elige una.
No quiero parecer presuntuosa pero �pides mi mano?
�Qu� lista! Con pocas pistas te basta.
-Johnny, eres un encanto. -Sin sentimentalismos.
Zarpamos el jueves. Aqui tengo la licencia.
-Pero, Johnny... -No discutas conmigo.
-�Sabes que me alegro de verte? -Si.
-Bien, me gusta ir al grano. -Johnny.
-�Esto va en serio? -Pues claro.
�No pensarias casarte con otro?
Ni siquiera pensaba casarme contigo.
Si, lo s�.
He querido sorprenderte para cogerte sin defensas.
Johnny, me gustas m�s que ning�n otro.
Fabuloso.
Me sobra amor para repartir.
Ac�ptame. Ser� divertido.
�Eso ser� todo?
La verdad, no lo s�.
Y me preocupa.
Contigo quiz� llegue a ser alguien.
No perdemos nada por intentarlo.
Digame que hago bien.
No s�lo soy yo. Har� muy feliz a Johnny.
-Pero �l no es m�sico. -Yo tampoco.
Lo he descubierto.
Nunca lo habria sido.
He trabajado mucho. A fondo.
Y la m�sica no venia.
Si fuese compositora, ya habria creado algo.
Quiz� naciera para amar a un m�sico.
�C�mo est�?
Constance, soy un viejo idiota.
Os quiero a los dos y deseaba veros juntos.
Veo que me equivocaba.
-�Har�s algo por mi? -Si, �qu�?
-Verle. -No.
�De qu� serviria? Nos lo hemos dicho ya todo.
-Por favor. -�Por qu�?
Ya nos hemos hecho mucho da�o.
Te lo pido por su bien.
Quiz� hagas o digas algo que le ayude.
�Tiene problemas?
�D�nde est�?
D�jenos a solas.
Franz.
No lo sabia.
Thalma me lo ha contado.
Cari�o, �qu� te ha ocurrido?
Escucha, Franz.
No puedes continuar asi.
No merece la pena.
Nada merece esto.
Franz.
Lo que nos hicimos...
Nada de eso importa.
Lo importante es que eres Roberti,
el gran Roberti.
Lo eres, lo s�.
Pones m�sica a la vida como nadie.
Cari�o, te lo pido por lo que hubi�ramos podido ser.
Franz.
Franz.
�No sabe que las cosas bellas no duran?
Me gustaria verte otra vez, y otra...
Y tal vez otra.
-Serias desgraciada. -Ahora imposible.
Te quiero.
Si supieras cu�nto te he echado de menos.
Ahora que vuelvo a verte, lo s�.
-A�oras el bullicio, �verdad? -No tengas miedo.
Seguiremos estando a solas en nuestros corazones.
Tienes raz�n, Franz.
Ahora lo entiendo.
Y har� que t� lo entiendas.
De alguna forma lo har�.
De alguna forma.
�Basta!
Esa m�sica...
Franz.
�Thalma! �Thalma!
Me necesita, Johnny.
Este es mi lugar.
-Es donde quiero estar. -Constance, escucha.
No pienso s�lo en mi.
-En serio. -Lo s�.
Pero...
-�Sabes d�nde te metes? -Lo s�.
No, Constance, esc�chame.
�l no te hizo feliz en su momento.
�Qu� ocurrir� ahora?
Est�... No sabes si te quiere.
Piensa en el futuro.
Lo s�, Johnny.
Y no me importa.
No me har�s cambiar de idea.
Nos amamos...
y ser� asi siempre.
No es algo que se pueda explicar.
Ni evitar.
No puedo expresarlo mejor.
Desde luego.
Es como tener urticaria. Si te toca, te toca.
Johnny.
Eres genial.
�Y bien?
Ve a saludar. Te aclaman.
Te aplauden a ti.
Aunque no lo sepan.
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