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"Desperté en el coche accidentado. A mi lado había una bolsa".
"Decidí esconderla en el bosque".
"Anoche fui a buscarlo todo".
"Dentro de la bolsa había una pistola. Faltaban dos balas".
"También encontré el bolso de Ana, pero lo he quemado".
"En él hallé el registro de entrada en la prisión
que me llevó a tu padre".
Debiste contármelo antes.
Lo siento.
¡Ana!
-¡Ana!
-¿Es todo lo que habéis encontrado? -Esto no es de Ana.
Desconozco tu relación con tu socio, pero parece que no te fiabas de él.
El juez quiere que pases unas pruebas para confirmar la amnesia.
Elías tiene derecho a negarse a esa prueba.
-Negarse a hacerla es admitir que no la va a pasar.
Si confirmas que fuiste a verla, te van a meter en prisión.
Fuiste a verme.
No me acuerdo de nada, no merezco que me encierren.
¡Voy a ir a por ti!
Eva Durán le encargó a mi hermana que te pusiera una cámara.
"Eva Durán...". ¿Cómo lo ha sabido?
David puede ser el topo.
¿De qué hablas?
Ya te traicionó una vez. Creía que hacía lo correcto.
Para no perder el bufete.
No quería que te preocuparas. Otra mentira.
Tenemos un trato y he traído a Pol. No sufras.
Te daré toda la información.
¿Qué mierda insinúas? -Tú tuviste una novia, ¿no?
La amiguita de Pol Elías.
-Lola y yo lo dejamos porque quisimos.
No me follo a todas las tías que se me cruzan.
-¿Cómo sabes que Ana estaba embarazada de mí?
-Ana me lo dijo. -¡Mentirosa de mierda!
Estoy enamorado de Ana.
Y voy a perder al único padre que he tenido.
¿Aún crees que te miento?
No me creo nada.
Tengo información importante.
Ana iba a coger un vuelo.
No sé adónde. Necesito que me ayudes.
Saben que vas a irte.
Cuando te detengan, nunca digas que el hijo que esperaba Ana era de Pol.
Te juro que saldrás de esto limpia.
¿Eres imbécil? ¡Me cago en tu puta madre!
¿Señorita Mur?
Dejaste embarazada a Ana, pero nadie lo va a saber.
Hay cosas que no se cuentan.
Necesitas a la familia, y la familia te necesita a ti.
¡Eh!
¡Guau!
-Te acercas demasiado a las rocas.
-Y tú demasiado poco.
-¿Estás poniendo en duda mi técnica?
-¡Para nada! Solo eres una cagona.
-¡Eh!
-Tengo la pasta.
¿Me lo bajas?
-¡Ana!
-Héctor, el abuelo de Marc.
-El abuelo de Marc ¿qué? -Me lo ha dado.
-¿Por qué?
-Se lo he pedido.
-Pero nadie da casi 100 000 euros sin pedir nada a cambio.
-Tiene 72 años y está en la cárcel.
Digamos que es como una herencia en vida.
-¿Y su familia?
-Yo soy lo más parecido a un familiar que tiene.
-No sé, Ana, es un poco raro esto, ¿no?
-Lo raro es que no me des un abrazo para celebrarlo.
Dentro de dos semanas, estaremos en Tailandia.
Te importará una mierda de dónde he sacado el dinero.
Vamos.
-¿Dónde tienes el dinero?
-Voy ahora a buscarlo. -Pues te acompaño.
-Héctor me ha pedido que quede entre él y yo.
-¿Lo ves? Pura mafia esto.
-Anda, venga... -¡Ana!
-¿Dónde crees que tengo las llaves del coche?
Una caja con imán.
Para poder guardar las llaves mientras estamos en el agua.
Y de paso, le quito el coche a mi padre cuando quiera.
Tía, no te ralles, que yo me encargo de todo, ¿vale?
¡Joder!
Aquí...
¡Joder!
(Moto)
¿Estás ahí?
¿Quién eres?
¿Qué haces aquí?
¡Joder!
Joder, joder, ¡joder!
¡Hijo de puta!
-¿Quieres más? Todavía está caliente.
No, gracias. No. Voy a por el coche.
¿Adónde vas?
Hoy es tu primer día de clase después del accidente.
Papá y yo te vamos a acompañar. -¡Julieta!
Toma, de jamón del que te gusta.
-Gracias.
-¡Chist!
Míralos siempre a los ojos, no bajes nunca la mirada.
En todos los coles hay capullos y capullas.
Eva...
David está preparando las preguntas. Está hiperexcitado.
¿Le habéis dicho algo? No.
Es un capullo, pero díselo con tacto, ¿vale?
¡Eva!
Anoche detuvieron a Charry en el aeropuerto.
Adrián, el historial académico de Charry, ¡vamos!
En media hora tenemos una instrucción y estamos citados.
Nos esperan.
Llevo toda la noche preparando las preguntas para Charry.
Sabíamos lo del aeropuerto desde ayer.
¿Y quién os lo dijo? ¿Por qué no me dijisteis nada?
Sabías lo del huerto.
Marta te dejó un mensaje.
¿De qué hablas?
No confío en ti. Creo que estás pasando información a los Elías.
¿Qué estás diciendo? Quiero que te apartes del caso.
¿Qué cojones dices? Estamos juntos en esto.
Adrián, por favor...
Ellos no tienen nada que ver. Les dije que no te dijeran nada.
Escúchame bien: este es mi bufete, ¿de acuerdo?
Yo lo he levantado.
En la puerta pone Vila y Abogados. Yo soy Vila.
Te lo recuerdo.
Descubriré al topo, pero mientras no esté segura de que no eres tú,
no puedo arriesgarme. ¿Qué cojones te pasa, Eva?
Desde el caso de Elías no confías en nadie.
No confío en ti porque me citaste, y te pedí que no lo hicieras.
No pareció molestarte el otro día cuando dormiste en mi cama.
Hoy es el día de las pruebas de la amnesia de Elías.
Quieren que les traigas algunas fotos de vuestra historia
a ver si recuerda algo.
Son unas pruebas voluntarias, Elías no...
¡Prepáralas por si acaso!
A veces te equivocas.
Hola, Pol. -Mis padres no están.
-Mejor, quiero hablar con usted. Será solo un segundo.
¿Sabe qué es esto? Había una igual debajo del coche de su padre.
-La puse yo.
En la caja guardaba una llave para cogerle el coche a mi padre.
-¿Y después volvía a dejar la llave siempre ahí?
-Sí. -¿Ana sabía dónde estaba la caja?
Hemos encontrado sus huellas en ella.
-Ella me la regaló, es normal.
-¿Se la regaló? ¿Cuándo se la regaló?
-No sé, hace un par de semanas.
-¿Suele regalarle cosas Ana?
-No, ¿por qué?
-Por nada.
-Conozco muy bien a Ana. No dude de ella.
-Nunca conocemos suficientemente bien a las personas.
Adiós, Pol.
Julieta, sería mejor que en clase no hablaras demasiado del...
Son amigas. Van a querer saber cómo estoy.
Ya, ya lo sé, pero... Tranquilos.
No diré que papá duerme en la habitación de invitados.
Todo irá bien, ¿vale?
Suerte.
¿Es verdad que te van a hacer una prueba para ver que no mientes?
Julieta, te he dicho que no leas ese blog.
Que no escriben más que tonterías. Sí, quieren hacerme una prueba.
¿Te la van a hacer?
Los médicos ya diagnosticaron la amnesia.
Tu padre no tiene que demostrar nada a nadie.
Pues deberías hacerla.
Así verían que no estás mintiendo.
Anoche le eché un vistazo al dosier de Heredia,
no parece haber nada grave.
Si lo pedí, fue por algo.
Iré al bufete y averiguaré a quién se lo encargué.
De acuerdo. Yo rastrearé de dónde salió la pistola.
¿Y Charry?
Hola, Rocío. Hola, Alicia.
Hola, señor Elías. Soy la psicóloga de la escuela.
Encantado. Lo siento, no la recuerdo.
Es la primera vez que nos vemos.
Con su mujer sí coincidí en alguna reunión del AMPA. Siéntense.
¿Cómo está Julieta?
Es fuerte, pero tiene miedo.
Seguramente luchará por asumir lo ocurrido con exceso de madurez.
Intentad que no se responsabilice de todo esto.
Tiene 11 años.
Tengo la sensación de que está sufriendo algún tipo de regresión.
Ha vuelto a dormir en nuestra cama, y hacía años que no lo hacía.
Ajá. ¿Ustedes duermen juntos ahora?
Si antes del accidente lo hacían y ahora no,
puede que Julieta esté durmiendo con usted
para que sea usted quien no se sienta sola.
Julieta tiene una sensibilidad muy especial hacia los que sufren.
Aunque los preadolescentes no quieren reconocerlo,
la familia es lo más importante para la mayoría de ellos.
Este es el dibujo que hizo Julieta de la suya
cuando llegué a la escuela.
Lo más remarcable es el exceso de líneas rectas,
lo que indica un trato muy racional en casa.
También es curioso la distribución de la familia.
Si se fija, señor Elías, ella se ha colocado
junto a usted.
Eso habla de lo importante
que es usted para ella.
Tenían una relación muy especial.
Usted tiene que intentar recuperar la relación padre e hija que tenían.
Eso le ayudará.
No sonrías ni hables. Déjame a mí. -¡Por favor!
-Han sido dos días muy intensos y mi cliente necesita descansar. Gracias.
Ya hemos pedido disculpas a la familia. Marc está arrepentido.
-¿Estaba enamorado de ella?
-Gracias por su interés. Daremos un comunicado esta tarde.
Gracias.
¡Por favor!
Por favor, dejen a la familia tranquila.
Dejen a la familia tranquila.
Daremos un comunicado esta tarde, gracias.
Dejen tranquila a la familia, por favor.
Tiene una instrucción en 4 minutos. Sí, será un momento.
-Ahora no puedo hablar. Me han echado de mi bufete.
Sabías lo que pasaría si le contabas algo así a Eva.
Aquí el problema no es Eva. Ese mensaje no demuestra una mierda.
No tenía alternativa. ¡Para, para!
¿Qué cojones está pasando, Marta? No podía pasarlo por alto.
Soy la fiscal de este caso y debo considerarlo.
Marta, me estás jodiendo. Te estoy protegiendo.
Debí ir al juez, pero fui a Eva para darte margen.
No tienes ninguna prueba.
Si has hecho algo, apártate ahora o no podré ayudarte.
¡Marta...!
No íbamos de vacaciones.
Íbamos a bajar a Khao Lak, al sur, a surfear.
Teníamos tres meses para organizar todo antes del inicio de temporada.
Íbamos a abrir una escuela. ¿De surf?
Sí, surf y kite.
-Ana Saura. Teoría del Derecho Constitucional: 9,8.
Derecho Romano: 9,4.
Derecho Penal III: matrícula de honor.
No parece que el plan fuera ir a la playa.
-Estaba harta de todo esto Ana. -Ya.
¿Y la campaña de Elías? La llevó voluntariamente.
-Pues precisamente. Compró los billetes
después de aceptar el cargo.
Siempre ha habido dos Anas.
Una racional, con la vida escrita,
y otra impulsiva,
más... más humana y más soñadora.
Una quería devorar el mundo y la otra quería sentirlo.
La segunda detesta a la primera.
Compró el billete para dejarla aquí.
-¿Ana tenía ganas de desaparecer?
-No, quería montar una escuela de surf conmigo.
-¿Y no le había dicho nada a su familia?
-No habría encontrado el momento.
-Ayer, cuando usted se iba, ¿tenía la esperanza
de que Ana estuviera esperándola...
en Kaho Lak?
-Sí, la tenía.
Y la sigo teniendo.
-Montar una escuela de surf
parece un proyecto muy ambicioso.
¿Cómo pensabais pagarlo?
-Ana se encargaba de eso.
-Tenemos un registro de todas las cuentas y tarjetas de Ana,
y hay poco más de 1500 euros.
¿De dónde pensabais sacar el dinero?
-No lo sé. -¿Y te ibas a ir a Tailandia
a montar una escuela de surf sin saber si teníais dinero?
-Ajá.
-Llevas ocho años estudiando Derecho.
Debes saber que ocultar información está penado por la ley.
Charry...
Cualquier detalle, por absurdo que parezca,
puede ayudarnos a encontrar a Ana.
¿Teníais el dinero?
Charry...
¿Teníais el dinero?
Sí.
¿De cuánto dinero estamos hablando?
100 000 euros.
¿Y de dónde sacó Ana semejante cantidad?
Héctor Castro, el abuelo de Marc.
(Ladridos)
Lo hizo un verano Lucía, mi hija.
Muy bonito. ¿Cuántos años tiene?
Acaba de cumplir los cuatro.
Lo hizo cuando se rompió el brazo con la bici.
No tenía que haberle sacado las ruedecitas.
¿Y eso de ahí qué es?
Fue un detalle de la gente del bufete cuando nació Lucía.
¿Puedo ver lo que escribí?
Usted no escribió nada. ¿Por qué?
Intento saber cómo era antes.
Supongo que le parecería una chorrada.
De hecho, lo es, pero me hizo mucha ilusión.
¿Puedo hacerlo ahora?
¿Ahora? Sí.
Quiero hacer las cosas mejor.
Claro.
Gracias.
Susana.
¡Ay, hijo de puta! -Sabes que llegas tarde
a clase, ¿no?
-¡No me digas!
Toma, Lola.
Véndelo o quédatelo, yo voy a pasar del tema por un tiempo.
¿Has visto las pintadas?
-No te ralles. La gente se olvidará pronto.
-No mientras tu colega Santi siga publicando su blog.
-No es mi colega. -Podrías hablar con él.
-¡Que yo no me hablo con Santi!
-Me jode que gane seguidores poniendo a parir a mi padre.
-Pues ignóralo. -No es tan fácil.
-¡Ya lo tengo!
Ignóralo.
Un café, por favor.
Elías... Siéntate, por favor.
¿Quieres tomar algo?
Ya he pedido un café, gracias.
¿Qué pasa?
Solo estoy conociendo a mis empleados.
¿En un bar? En el bufete me siento observado.
Es normal después de todo. La mayoría no se cree mi amnesia.
Gracias.
Han trabajado contigo.
Saben que eres capaz de todo para ganar un caso.
¿Y tú qué crees? Aún estoy en fase de observación.
Cuéntame un poco lo que haces. ¿Cuándo llegaste al bufete?
Entré para cubrir una baja poco después de que abrierais.
Una júnior muy válida que cometió el error
de quedarse embarazada con 32 años.
Cuatro años más tarde, me ascendisteis a sénior.
Tengo mi equipo, llevo mis casos
y trabajo en algunos de los de Heredia.
¿Conmigo no?
Cada socio tiene sus séniors de confianza.
Entonces ¿qué relación tenemos tú y yo? ¿Nos llevamos bien?
Soy profesional, ambiciosa y eficaz.
Y eso te gusta.
¿Y con Heredia?
Nos entendemos en el trabajo y, de vez en cuando, follamos.
¡Eh, la foto!
¡La foto! ¿Por qué hiciste el informe?
Ahórrate el teatro, sé que lo hiciste tú.
Tú me lo pediste.
Creías que él metía mano en la caja. ¿Y por qué te lo pedí a ti?
Mi atractivo me permitía tener acceso directo a Heredia,
y mi ambición, apostar por ti.
Eres más listo y cabrón que él.
¿Y por qué no me lo has dicho hasta ahora?
Aún no había decidido quién manda.
Utilízame para lo que quieras y no te fallaré.
Pero cuando Heredia y tú os separéis, quiero ser tu nueva socia.
¿Por qué tendríamos que separarnos? En el informe no vi nada sospechoso.
Nadie llega a ser socio de Juan Elías sin hacer nada sospechoso.
Ya desconfiabas de él antes, igual que estás haciendo ahora.
No creo que seáis tan amigos como él cree.
Me alegra comprobar que todavía tienes mi número de teléfono.
¿Cómo estás?
Saldremos de esta.
Sé que lo harás.
Tú dirás.
Necesito que me ayudes... con esto.
Tienes unos huevos, Alicia...
¡Seis meses sin llamarme!
Los reproches son algo muy vulgar para nosotros.
Creo que es de un revólver.
Un Llama del 38, pero no estoy segura.
¿De dónde ha salido?
Antes no nos hacíamos preguntas. Ahora sí.
Pues...
me gustaba más antes.
No te voy a ayudar por sexo, Alicia.
¿Por qué no?
Porque estoy con alguien.
¡Qué tierno!
O sea, que ahora somos ex,
y los ex... se ayudan, ¿no?
Es un calibre 38, de la serie Marcial.
¿Puedes sacar algo más?
Dame un par de horas, anda.
Hola, Charry.
¿Cómo estás? -Podría estar mejor, igual que tú.
-Pues sí. -¿Te sientas a comer?
-No, solo he venido a hablar con tu hermano.
-Todo tuyo.
-¿Tienes un momento?
-Si vienes a quejarte, prefiero un mail.
¿Quieres algo de postre?
-Un yogur.
-Estás publicando un montón de mierda sobre mi padre.
-Información. -Deja de hacerlo.
-No va a ser posible.
-Hay pintadas en toda la universidad.
Mi hermana no puede ir a clase.
-Yo escribo lo que la gente piensa. -No.
Te creen porque estuviste en la campaña.
-Exacto, y tú no.
-Conozco a mi padre y a Ana mejor que nadie.
-Entonces tendrás una teoría de cómo la sangre de Ana
acabó en el coche de tu padre.
Un cortado, por favor.
¿Quieres un café?
-Te lee mucha gente. Podrías ayudar a encontrar a Ana.
-Uh, eso es cosa de la policía, a mí no me líes.
-Santi, déjanos en paz, tío. Déjanos en paz.
-¿Es una amenaza?
-No, esto es la amenaza.
Su hermanito Santi con su ex en su propia habitación
cuando aún estaban juntas.
No sigas echando mierda sobre mi padre.
-¿O qué?
Tío, mírala.
Intenta hacerse la dura, pero está hecha una mierda.
Sé que estaba enamorada de Ana. No le hagas esto.
No se lo merece.
-O dejas de publicar o le enseño la foto.
-Traicionarás a Lola. Yo la cagué acostándome con ella,
pero no voy a cerrar el blog.
-No me pongas a prueba.
-Eres un tío de puta madre.
Aquí todo el mundo te quiere porque eres noble y sensato.
Yo entiendo que quieras ayudar a tu padre,
pero no volviéndote como él.
Tú no eres así.
¡Hostia!
Van a ir a ver a Héctor.
Tendrás que tener una respuesta preparada
cuando te pregunten por qué ibas a verle.
Pero hay otra cosa que me preocupa. ¿Qué?
Lo de la prueba de amnesia.
No es como cuando, en la facultad, engañábamos al polígrafo.
Es un neurólogo.
Ni siquiera tú puedes manipular los resultados.
La máquina dirá que solo recuerdo a Eva Durán.
Si la máquina dice que recuerdas a esa niñata,
demostrará que mentiste y acabarás entre rejas.
Juraste al juez que no la recordabas. Te encerrará.
Si no paso la prueba, creerán que me hago el amnésico.
Mal menor.
Esta es la petición del juez para que te hagas las pruebas.
Solo tienes que rellenar un escrito rechazando someterte a ellas.
¡Ah! Montse, mi mujer, nos invita a comer.
Por lo visto, la buena comida facilita la reconciliación.
Si no quieres ir, le digo que no...
No, no, iré.
Y dile a Alicia que venga.
¿Son amigas?
No creo que las mujeres tengan amigas.
Teníamos la sesión la semana que viene.
¿Por qué me ha hecho venir?
Muéstreme cómo funciona el cerebro, la memoria.
Pues... hay diferentes tipos de memoria
que se almacenan en distintos sectores del cerebro.
Memoria...
implícita.
Como usar un teléfono, conducir, abrir una puerta...
Nada de eso se ha visto afectado, ¿correcto?
La otra gran área es la memoria explícita.
Dentro está la memoria semántica, que también está intacta.
Es la que le permite reconocer el significado de las palabras
e identificar lo que es un hotel, una silla...
Los sectores que han quedado afectados de su memoria
son los de la memoria autobiográfica y episódica.
Usted ha olvidado los hechos objetivos que conocía
y los recuerdos de sus experiencias personales.
Recuerdo a alguien.
Eva Durán.
¿Qué recuerda de ella?
Nada específico, pero la reconocí y sé que es importante para mí.
La memoria es un mapa discontinuo, un edificio lleno de habitaciones.
Muchas de estas habitaciones
están vacías,
pero otras, simplemente, están a oscuras.
Para usted, todas las habitaciones tienen la luz apagada.
Excepto la de Eva Durán.
En el día a día, constantemente,
hacemos cosas para recordar.
No recuerdo dónde he dejado las llaves.
Visitar los lugares en los que he estado ese día,
recrear el contexto de mis acciones estimula el recuerdo.
Llego a la oficina y, nada más entrar, mi cerebro hace la conexión.
La habitación de mi memoria se ilumina
y recuerdo que he metido las llaves en el cajón de mi escritorio.
La memoria está llena de este tipo de conexiones.
Cada habitación tiene infinitas puertas que conectan
con infinitas habitaciones, y esta habitación
no solo conecta con los recuerdos
que tienen que ver estrictamente con Eva.
Potencialmente, puede iluminar los recuerdos de otros lugares,
otros momentos de su vida, otras personas.
Si quiere recordar,
utilice a Eva como su foco.
Intente que su luz abra puertas. Tire del hilo.
Que ilumine todo lo demás.
Sigue andando. Si te paras, se fijarán en nosotros.
No pueden vernos juntos.
Varios metros a la izquierda hay un callejón.
Si vienes a cobrarte... Solo quiero hablar.
¡Yo no!
Necesito que me ayudes.
Mi terapeuta dice que, con tu ayuda, recordaré.
Te necesito. Quiero que me dediques el día de mañana.
No puedo hacer eso.
Necesito recordar y saber la verdad.
Solo accederé a pasar la prueba si te comprometes a ayudarme.
La prueba será esta tarde.
Descubrirán que mentí en el careo cuando dije que no fui a visitarte.
Solo te pido un día.
Eva, por favor...
Está bien, te ayudaré.
Pero con una condición. Lo que quieras.
Quiero saber quién es el topo. Quiero su nombre y una prueba.
No tengo ni idea de quién es. Entonces no hay trato.
Hablaré con Alicia y tendrás tu prueba.
Papá...
Que...
Que...
Que quiero que sepas que me arrepentí
en el mismo momento que pasó.
Que fue algo totalmente imprevisto.
Y que, si pasó, es porque yo a Ana la quería.
-Basta, Marc. -No.
-¡Basta!
No volveremos a hablar de este tema.
-Y que muchas gracias por haber venido hoy.
-Era lo que tenía que hacer.
-Pensé que te había perdido para siempre, papá.
-Ahora es momento de estar juntos. Tu madre te necesita aquí.
Pero..., cuando encontremos a Ana,
te irás de casa.
-¿Irme adónde?
-He hablado con el profesor Atkinson. Tienes plaza en Houston.
-Yo no me quiero ir a Houston. -El máster empieza en febrero.
Tienes tiempo para hacerte a la idea
y para aclarar tus problemas legales.
-¿Y cuando termine, podré volver? -De visita.
No volverás a vivir aquí, Marc.
-¡Hola!
Comemos en cinco minutos.
-En esta casa no.
No puedo.
¿Qué quieres? Marta es quien pasa información.
¿Tienes pruebas? Es lista y ambiciosa.
Y demuestra mucho interés por atrapar al topo, la mejor coartada.
Exactamente lo que haces tú. -Esto... Marta Hess.
-Tienes que acompañarme. ¿Dónde?
Héctor Castro. Dice que solo hablará contigo.
De acuerdo.
Si descubro que tú eres el topo, iré a por ti.
Te he dado la oportunidad de bajarte del carro.
No eches mierda contra mí. Eres tú.
¿Sabes? Si no fuésemos ni tú ni yo,
solo podría ser Giralt, y no tiene pinta.
Eres tú.
No sé qué te han prometido,
pero déjalo ya.
¡Vamos!
¿Alguna novedad sobre el aborto?
-Si Ana abortó, alguien se preocupó de no dejar rastro.
-Giralt, ¿estás bien? -Sí. Sí, ¿por?
García...
Ven un momento.
Haz que esto quede entre nosotros.
No quiero sumarios.
No me fío de nadie.
-Claro.
Y cuídate un poco.
Tienes mala cara. -Ya.
¿Quién es Mercedes Arias?
Era la asistente de Héctor Castro.
Al parecer, hacía algo más que asistirle.
Estaba liado con ella cuando se cargó a su mujer enferma.
Alicia movió hilos para encerrar a su padre y no volver a verlo más.
Ana Saura aparece en la 23.
La primera vez vino con Marc Castro y, a partir de ahí, vino sola.
Una vez al mes, más o menos.
Lo interesante está en la última página.
¿Elías y Pol vinieron juntos? Exacto.
Y ni uno ni otro lo habían hecho nunca antes.
¿Por qué crees que solo quiere hablar contigo?
¿Tampoco confías en mí? No.
Tú tampoco me caes muy bien.
Pero las dos queremos encontrar a Ana Saura.
Bienvenido.
¿Es la primera vez que asiste a un encuentro?
Eh... Sí.
Si no quiere participar, no hace falta que lo haga.
Escuche a sus compañeros. Le ayudará.
Puede pasar.
-Ahora mi hijo vive dentro de mí.
Muchas gracias por vuestro apoyo.
(APLAUDEN)
-Buenos días.
-Buenos días.
-Soy Alberto, soy policía.
Mikel era profesor de historia.
Solíamos acostarnos pronto.
A él le gustaba leer antes de dormirse,
y a mí, dormirme viéndole pasar las páginas,
oyendo su respiración.
Pausada.
Una madrugada, se levantó...,
fue al salón...
y se pegó un tiro en la cabeza con mi arma reglamentaria.
Así, sin más.
Hoy hace dos años de aquello.
Y aunque creo que ya he superado lo peor,
todavía me da pánico volver a mi casa por las noches
e intentar dormir son él.
No lo vi venir.
"Te dices a ti mismo una y otra vez que tú no tienes la culpa, que...
que no podías hacer nada,
que no tienes nada que ver con lo que pasó".
"Pero si le hubiera dicho algo,
si le hubiera prestado más atención...".
"Crees que conoces mucho a una persona,
pero no tienes ni idea de lo que pasa por su cabeza".
"Quizá si le hubiera cuidado un poco más,
ahora él estaría aquí".
"Supongo que intento buscar un... un culpable,
buscar un... una explicación".
"Y me siento vacío".
Y creo que me merezco...
esta soledad.
Muchas gracias.
(APLAUDEN)
La próxima vez que tenga pensado seguirme, avíseme,
le llevaré a un sitio mucho más entretenido.
¿Qué pensaba encontrar?
Quiero demostrarle a Eva que yo no filtro información.
Está buscando en el sitio equivocado.
Está bien. Hablaré con el juez Santos.
Blindaré la información del caso hasta que demos con el topo.
¿Usted cree que puede ser la fiscal Hess?
Usted la conoce mejor que yo.
¿Qué piensa?
La he visto trabajar y creo que quiere encontrar a Ana.
¿Por qué su socia piensa que es usted?
¿Tenía toda la información?
Sí. ¿Incluso cuando fuimos al huerto?
Sí.
¿Y cuál sería su motivo según ella?
Ambición.
¿La tiene?
No hasta ese punto.
Pues convénzala de ello.
Y céntrese en su trabajo de una vez.
Hola, Eva.
Me gustaría hablar con Eva a solas. -Lo siento.
El juez quiere que yo esté presente. -¿Y si no hablo?
¿Me encerrará en prisión?
Solo queremos que nos ayude a encontrar a Ana.
Me alegro de verte, Eva.
¡Cuánto tiempo!
No creí que se acordara.
No es fácil olvidar a aquella niña
de 11 años que acababa de perder a sus padres.
Mi despacho llevó el caso de Air Mediterránea.
189 muertos.
Ningún superviviente.
La caja negra... desaparecida en el mar.
Los padres de Eva iban en ese avión. No hemos venido a hablar de eso.
Mi despacho llevaba ese caso; concretamente, Elías...
fue nuestro abogado.
Todavía te debe de quedar dinero de la indemnización
que Elías logró para ti.
¿Por qué vino a visitarle?
Quería encontrarla, como todos.
¿Y Pol?
Le pedí a Elías que me lo trajera.
Echo de menos a mis nietos.
Solo me visitaba Ana.
-No lo sabían ni sus padres ni su hermano.
¿Cómo lo supo Elías?
-No lo sé.
Lo que sí sé es que está amnésico.
¿Cómo lo sabe?
El Elías que vino a verme...
no tiene nada que ver con el Elías que tú y yo conocemos.
-Carla Mur, Charry,
la compañera de piso de Ana nos ha dicho que le diste dinero.
-Cierto.
-¿A cambio de qué? -A cambio de nada.
Quería irse lejos, empezar una nueva vida.
-¿Le diste esta información a Elías cuando vino a verte?
-Sí.
¿Y cómo se enteraron?
-Recibimos una llamada anónima.
-Es posible que fuera de Elías.
Es normal en un hombre amnésico
que quiere encontrar a Ana, ¿no?
Hemos acabado.
Dale una oportunidad.
Me alegro de verte, Eva.
-¡Vaya!
¡Qué pasado más intenso!
¿Algún secretito más?
El revólver se utilizó en un homicidio.
El 15 de febrero de 2003.
Y desapareció del depósito de pruebas.
Se depuraron responsabilidades echando al vigilante nocturno.
¿Pero...?
Pero... hay una denuncia desestimada
que vincula la desaparición del arma con el bufete de tu marido.
¿Pudo ser Heredia? Sí.
Pero también pudo ser Elías.
¿Ya sabes quién hizo el informe? Susana.
Pues la pistola salió de vuestro bufete.
O la tenías tú o la tenía Heredia.
El terapeuta me ha dicho que Eva Durán puede ayudarme a recordar.
Ya hemos hablado de eso, Juan. Necesito saber lo que pasó.
No tengo por qué explicarle lo que vaya recordando.
Pero para eso tendrías que hacerte las pruebas, ¿no?
Sí, y decirle quién es el topo.
Ni hablar.
¡Hola! Hola.
-¡Ya estáis aquí!
Hola, Elías.
Me alegro de verte.
¿Qué ha pasado con mi hermano?
-Le he pedido que deje de publicar cosas de nosotros.
-Y te ha mandado a la mierda.
A Santi no le puedes decir lo que tiene que hacer.
-Jode lo que publica, pero... -Entonces ¿qué debo hacer?
-Nada.
Pasa de él, ya se cansará.
-¿A ti te parece bien que hable así de Ana?
¿Te parece bien?
-Me está apoyando mucho.
A su manera, pero...
¿Qué coño es esto?
-Esto fue en la fiesta de Eric. Todavía estabais juntas.
-¿Y por qué me lo enseñas ahora?
¡Que por qué me lo enseñas ahora!
¿Acaso Lola no es amiga tuya?
¿A ti qué cojones te pasa por la cabeza?
-Lo siento, pero lo tenía que hacer.
-¿Que lo sientes?
¿De verdad?
Lo haces solo para putear a Santi. -No, Charry.
Solo te enseño quién coño es tu hermano.
-No, me estás enseñando quién coño eres tú.
Todos sabemos cosas, Pol.
Pero hay algunas que, simplemente, no se cuentan.
-¿De qué hablas? -Ya sabes de qué hablo.
¿A ti te molesta que hable mal de tu padre?
¿O te preocupa lo que pueda averiguar?
Como, por ejemplo, que Ana estaba embarazada de ti.
Esconde esta mierda.
Es una lástima
porque Ana y Lola me habían hablado tan bien de ti...
Total, que me saca un Cohiba de esos tochos,
lo enciendo, pongo los pies encima de la mesa y le digo:
"Criatura, si te subo a ti el sueldo,
yo no me puedo fumar uno de estos".
-Me voy.
¿Qué, estaba bueno?
-Vero, mi hija.
Está estudiando para chef.
-De momento cojo más la escoba que la sartén.
-Hay que empezar desde abajo, como yo.
Llevas dinero, ¿no? -Sí.
Bueno, hola y adiós.
Adiós,
bonita.
¿Y tú es verdad que no te acuerdas de nada?
Pues encantada.
Soy Vero. Juan Elías.
El socio de tu padre. Ya.
-¡Eh!
Dale un beso a tu madre.
-Chao.
-¿Adónde vas? ¿Con el Patillas?
-No, voy con Raúl. -Raúl, el Patillas.
-Sí, el del pirsin en el capullo.
-¡Oye! -(RÍE) ¡Que es broma, papá!
-Va de duro, pero después, cuando viene Raúl, se desvive por él.
Puede que no te acuerdes,
pero tiene un corazón que no le cabe en el pecho.
Y te quiere como si fueras su hermano.
No vino al parto de su hija porque estaba trabajando para ti.
-El postre...
-En tres años, una semana de vacaciones.
Y con todo esto que ha pasado, los clientes no paran de llamarle.
Siempre, siempre te defiende.
-Montse, por favor... -¿Qué?
Alguien tiene que decírselo.
Decirle que es muy injusto que no confíe en ti.
¿Sabes que desde que apareciste no ha dormido ni dos horas seguidas?
-Eh...
(Móvil)
-¿Sí?
De acuerdo.
Gracias.
Elías, ¿no le has dicho al juez que no vas a hacerte las pruebas?
Ahora mismo irá a decírselo.
Sí.
Ahora lo haré.
(Puerta)
(LLAMAN A LA PUERTA)
Joder, tío, pensaba que no vendrías.
¿Qué coño haces aquí? -¿Qué coño haces tú?
-¡Lárgate! -No vendrá.
-Le dije a Ray que si le pedías mierda, me avisara.
-¿Qué?
-¿Qué haces? ¿Qué quieres hacer con tu vida?
-No es asunto tuyo. -¡Eres mi hermana!
¡Joder, me importas!
-No te importó follártela, ¿no?
¡Que te follaste a Lola!
¡Te follaste a mi novia en mi cama! -Solo fue una vez.
-¡Estábamos saliendo! -Bebimos.
Lo siento. Cálmate. -(GRITA)
-Charry... Me cago en la puta.
Charry, solo pasó una vez. Te lo prometo, Charry.
No puedes caer en esta mierda porque los demás la caguemos. ¿Me oyes?
Lo siento, Charry.
Lo siento.
-Echo de menos a Ana.
Mucho.
-Todo va a ir bien, ya verás.
-No quiero que hables de ella en el blog.
Quiero que lo cierres.
-Es lo que Pol Elías quiere.
-¡Es Ana!
Hazlo por mí.
-Tú no volverás a poner tu vida en juego con esta mierda.
(Puerta)
Hola, Julieta.
¡Hola!
¿Y Pol? En su habitación.
Está muy raro, porque le pasa algo.
No sé, me ha venido a buscar al cole y no me ha preguntado nada.
¿Qué tal? ¿Te han molestado mucho?
¡Qué va! Ahora todos quieren ser amigos míos.
¿Sabes que he estado pensando lo que me has dicho antes en el coche?
¿El qué, lo de la prueba de amnesia? Sí.
Creo que tienes razón.
Y voy a hacerla.
Pero me vas a tener que ayudar, necesito fotos familiares.
El médico las necesita. Claro.
Oye...
Y cuando venga mamá, ¿le dirás que he ido a hacer la prueba?
Sí.
Ha hablado más de usted que de Elías.
-Puede que Héctor Castro nos esté ocultando algo.
-¿Usted qué cree?
No lo sé.
-¿Por qué este caso parece un culebrón venezolano?
Me entran ganas de echarles a todos y empezar de cero.
Deme un motivo para no decretar la nulidad,
porque estoy hasta los cojones.
¿Ana Saura?
No creo que todo este ruido ayude a encontrarla.
A Juan y a Alicia les encantaría que abandonara el caso.
¿Sabe si se presentará a las pruebas?
Acaba de entregar el material.
Esta tarde se demostrará que Elías no está amnésico,
y parte de eso es gracias a mí, a que vino a verme.
Aún no sé por qué, pero mi presencia les hace cometer errores.
Intentan ponerme a su favor. No se lo ponga más fácil.
Convincente.
La dejaré seguir aquí un día más, pero dese por advertida.
Si da un paso fuera de la legalidad, le saldrá caro.
Y me importarán una mierda sus motivos.
Pueden salir.
¿Tengo su permiso para estar presente en las pruebas?
¿Qué coño ha pasado?
No sé. Me he enterado al llegar aquí.
¿Dónde está Elías? No me han dejado verlo.
La prueba va a empezar.
¿Qué margen de error tiene esa máquina?
Apenas. Si está amnésico, ahora se sabrá.
Hay que evitarlo. Ya es demasiado tarde.
Déjenos un minuto. No puede entrar aquí.
Tengo que hablar con mi marido. Avisaré a Seguridad.
Haga lo que quiera.
¿Se puede saber qué estás haciendo? La amnesia es tu coartada.
Si haces esa prueba, te meterán en la cárcel.
Y ahí no podré protegerte, Elías. ¡Te matarán!
No puedo seguir así.
Necesito recordar y solo Eva puede ayudarme.
La decisión está tomada, Alicia.
Pasaré la prueba para convencerla.
Pero tú tienes que darle el topo.
¿Qué ha dicho?
Podemos seguir la prueba desde aquí.
Señorita Hess...
-Muy bien, señor Elías, ahora siéntese y relájese.
"En breve vendrá el doctor Van der Meyde
para realizar las conexiones".
-Mister Elías...
Doctor Van der Meyde, "good afternoon".
(HABLA EN INGLÉS)
-Ahora le están inyectando colorante
que reacciona ante el calcio que liberan las neuronas
al activarse.
El color verde corresponde a la memoria a corto plazo.
El rojo, a largo plazo.
Por lo tanto, si es verdad que está amnésico,
la imagen se teñirá de verde.
Esto significaría que son recuerdos
que su cerebro ha almacenado después del accidente.
Si sale rojo, es que miente y no está amnésico.
(HABLAN EN INGLÉS)
Está claro que no la recuerda.
No te hagas ilusiones.
Lo único que me interesa de Elías es si recuerda a Ana Saura.
Solo hay dos personas a las que no puedes engañar.
A ti misma y a mí.
¿Tanto te duelen esos puntitos rojos?
Intentas disimular.
Pero lo que acaba de ocurrir ahí dentro,
que solo te recuerde a ti,
te afecta.
No le has olvidado en todos estos años.
Porque crees que lo que vivisteis fue... ¿especial?
Pero se quedó conmigo.
¿Vas a decirme quién te pasa la información
o no quieres que pase un día entero con tu marido?
Lo haré.
Ayúdale a recordar.
Apela al Elías bueno, al que te escribía cartitas.
Si recuerda algo, estará contigo cuando lo haga.
Y quizá te lo cuente a ti en lugar de a mí.
Una segunda oportunidad.
Y de paso,
encontrar a Ana Saura.
Veremos en qué acaba todo esto.
Tienes todo un día. Aprovéchalo.
¿Dónde es el encuentro?
En el mirador, a las ocho de la mañana.
Sigue enamorada de ti. En el fondo, quiere creer que eres inocente.
Juega con eso.
Lo haré.
¿Vas a follártela?
No.
¿Por qué no?
Quizá eso ayude.
Lo único que importa es que vuelvas a ser el de antes.
Deja de parecer un gilipollas
¡y enfréntate a esto con todo!
Ve a dormir.
Mañana será un día largo.
¿Qué tal la prueba?
Bueno, pues...
ha ido bien.
¿Cuándo dormirás con mamá?
Todavía es pronto para eso.
¿Qué haces levantada tan tarde?
Venga, ve a dormir.
Hola.
¿Cómo estás?
Hoy ha sido un día rarísimo.
Sí.
Todo es un poco extraño últimamente, ¿no?
Mamá me ha dicho que mañana pasarás el día con... con la abogada esa.
Se hace la dura, pero sé que le jode mucho.
Tengo que hacerlo, Pol.
Eva es la única que puede ayudarme a recordar.
¿De verdad que solo es por eso? Claro.
¿Qué?
Si que fue importante para ti, que solo la recuerdas a ella.
Sí.
Pero me quedé con vosotros.
¿Me das una calada?
Mamá...
Tengo miedo.
¿Puedo dormir contigo?
Claro que sí, mi amor.
Ven.
¿Trabajando un día festivo?
-Igual que tú, ¿no?
-Ya, pero yo no he pasado la noche aquí.
-¡Acabo de llegar!
-Venga, que tú no eres como yo.
Nunca repites camisa si pasas por casa.
-No podía dormir y me vine a repasar el caso.
-Oye, Alberto, tienes que descansar. Vete a casa.
-En casa no puedo descansar.
-¿Mikel?
Si quieres venirte unos días a mi casa...
-Gracias, de verdad, pero no.
-Me ha llamado Montoya, dice que es urgente.
-¡Montoya! Otro que no descansa.
¿Quién es este?
¡La tela que encontramos en el bosque!
Tenemos algo. ¡Por fin!
Voy a decir tu nombre.
No voy a ir a ninguna parte hasta que no sepa
quién os pasa la información.
Ya me has visto.
¿Contenta?
Vamos.
Ezequiel Cortés, su mujer perdió el contacto con él el 5 de octubre.
-El día que desapareció Ana.
¿Iremos donde empezó todo? Me ganaré su confianza
y cuando recuerde dónde está, me lo contará todo.
¿Y si recuerda que mató a Ana? Es peligroso.
¡Déjame, Marc! Ana te confesó que estaba embarazada
y te volviste loco.
Si me pasé tanto tiempo mirándote,
no me extraña que seas el único recuerdo que tengo.
Ese era nuestro juego.
¡Eres un hijo de puta!
Yo siempre estaré ahí, hagas lo que hagas.
Eva me lo ha contado todo, sé que has sido tú.
¡Mentira!
-Creo que nos oculta usted algo, Natalia.
Aquí ocurrió algo.
Ana... Es Ana. Estaba furiosa.
¿Qué recuerdas, Elías?
No recuerdo nada.
Creo que ha recordado que fue él. ¡Yo no la maté!
Sí lo has hecho. No.
Es el principal sospechoso. Hay que encontrarlo.
-No le voy a traicionar.
¿Qué va a pasar ahora? ¡Elías!
¡No! Ven conmigo, te sacaré de aquí.
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