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Original subtitles

"Los médicos dicen que no recuerdas nada anterior al golpe".

"Eres mi mujer".

Ha desparecido la hija del rector de la Autónoma.

Tú estudiaste allí, ¿no? Sí.

"El móvil de Ana aparecía en el coche accidentado del señor Elías".

-"Había restos de sangre de la joven en el asiento trasero del vehículo".

"Ana Saura está diplomada en derecho y liberaba la campaña

del propio Elías para el rectorado". "En la vistilla Elías me reconoció".

"Es su coartada". ¿Qué haces aquí?

Estuvimos juntos. "No estás amnésico".

¡Anaaaa!

¡No dejaré que te salgas con la tuya!

Aquí tiene lo de mi historia con Elías.

Hágalo público en horario de audiencia.

"Eva, por ti voy a dejarlo todo: el bufete, mi familia... Todo".

¿Cómo sabes que no nos está volviendo a mentir? ¡Te odio!

"Elías tiene una habitación en el hotel Sky

y seguro que la usó para preparar lo de Ana".

Acaban de limpiar la habitación.

Se está filtrando información.

Elías y su abogado sabían que veníamos al huerto.

Conozco su teoría sobre mí. Se está equivocando.

-Confío totalmente en ella. -Pero hay un topo.

¿Qué había en la habitación? Ropa, un cepillo de dientes...

¿Y por qué se lo han llevado todo?

Hemos recibido el informe toxicológico: ketamina en sangre.

¿Reconoce a alguno de estos? -Este vino hace poco.

Traigo una orden de detención para Pol Elías por su presunta

implicación en la desaparición de Ana.

-"Renuncio al derecho de tener un representante legal

durante el reconocimiento previo". -"¿A quién le vendió la ketamina?".

-Me preguntó un chico si podía conseguírsela.

-¿Sabes lo que nos puede costar?

Te acompañaré a comisaría.

Te entregarás. -Mi hijo no irá a la cárcel.

¿Conoces a gente para evitar esto? ¡Evítalo!

-No. -No digas nada.

Me gustaría ayudar a encontrar a Ana,

pero ahora mismo no sé ni quién soy yo.

Venga, va, otro.

Estás lista, ¿no? -Sí.

¡Ah! ¡Dios!

-(RÍEN)

-¡Ah!

-¡Uuuuh!

-(RÍE)

-Odio cuando se pone en plan niña mona.

-Tía, que no te merece. -Ya, por eso paso de ella.

-¿Has visto qué fea es?

-Lola no es fea.

-Sí que es fea. -¡No es fea! ¡No es fea!

-(SILBA)

-¡Uh, uuuuh!

Se ah equivocado. -Además de fea, no sabe tocar.

-Me voy al baño. -Vale.

-Ahora vengo. -Dame el piti.

(Cisterna)

(Puerta se abre)

¿Cómo estás?

Borracha. Pero bien.

¿Ya te has decidido?

Estoy en ello.

No querrás que tu padre pierda el cargo de rector.

No, pero quiero ayudarte.

Un poco contradictorio, ¿no te parece?

Quiero ofrecerte un trato.

Yo te ayudo a llevar la campaña,

pero el día antes de las elecciones, dimites.

¿Por qué? Porque no quieres ganar,

solo quieres joder a mi padre. Y eso lo consigues conmigo.

¿Qué dices?

Muy bien.

Pero tú no podrás decirle a tu padre nada de esto.

Nunca.

Hecho.

¿Qué ganas tú con todo esto?

Lo hago por placer.

No te hagas el sorprendido.

Hemos coqueteado en todas las comidas familiares.

Eso es debido a mi personalidad seductora,

pero nada que ver contigo. Nunca te he dado pie a esto.

Nunca hemos tenido la oportunidad.

Estás borracha. Tú también.

Ya tenemos coartada.

Escúchame.

Ahora voy a salir por esa puerta

y voy a escuchar a esos gilipollas de derecho un rato,

y luego veré a mi hijo cómo toca un par de temas.

Luego me levantaré,

me iré a buscar el coche...,

y me iré... a casa...

solo...

Y durante ese viaje voy a estar pensando solo en una cosa...

En cómo follarte.

Pero después llegaré a casa,

y me meteré en la cama con mi mujer.

Y dormiré...

pensando en por qué estoy donde estoy,

y por qué tengo lo que tengo.

Descansa.

Nos vemos el lunes.

(Claxon)

¿Estás bien?

A ver, Ana, ¿qué pasa?

Oye, ¿se puede saber qué mierda te pasa?

¿Qué?

Marc.

Marc.

¿Tú qué has hecho?

-¿Y tú?

-Drogaron a mi padre con ketamina que pasé yo. ¿Y tú?

-Yo se la puse en la copa.

-¿Por qué has hecho eso, tío?

¡Estuviste a punto de matarlo!

-Solo quería que le saliese mal el discurso.

Con leche.

David, lo de ayer... Sí, sé lo que pasó ayer.

Que sepas que estoy en contra de esta visita.

¿De qué tienes miedo? De ti.

Solo intento avanzar. Este tío te está afectando.

Hay una chica de 24 años desaparecida.

¿Crees que va sobre mí?

Vi lo que pasó ayer en el hotel. ¿De qué hablas?

Buenos días.

¿Qué piso es? Tercero.

¿Vienes mucho?

Una vez, y solo por trabajo. Estoy bien.

Solo quiero hacer todo lo posible por intentar encontrar a esa chica.

Elías solo es el camino hacia ella; siempre ha sido por eso.

O atacamos nosotros o siempre iremos por detrás.

Convéncela.

Te hemos traído café.

Para, para, para.

Alguien avisó a Elías para que eliminara las pruebas del huerto.

Y ayer, otra vez, alguien avisó para que vaciaran la habitación

del hotel Sky antes de que llegásemos.

¿Me sigues? Estoy dormida, no muerta.

Solo tres personas tenían esa información en ambos casos:

el inspector Giralt, tú y la jueza Muñoz.

Giralt no es.

Él nunca lo reconocerá, pero odia a Alicia;

no quiere repetir con ella.

¿Y yo? Sería mi opción favorita.

Pero, de momento, nos decantamos hacia el otro lado.

La jueza Alicia Castro lleva un caso relacionado con la juez Muñoz.

Han coincidido durante los últimos cinco años.

Todos los jueces tienen un pasado en común y eso no significa nada.

Además, ayer la jueza Muñoz me hizo dudar.

Parecía muy interesada en encontrar al topo,

y se la veía sincera; quizás no fuera ella.

Entonces, ¿quién? Ella, Giralt o tú.

No hay nadie más. ¿Qué iba a decir?

¿Que dejemos de buscarle?

En estos casos, quien más insiste en encontrar al topo, es el topo.

Puede que alguien más lo supiera.

¿Por qué ni escuchas lo que tiene Eva?

El caso inculpaba al hijo de la juez Muñoz

y hubo libertad sin cargos

pese a las muchas pruebas que apuntaban a su culpabilidad.

Maltrato. Después de eso se separaron.

Incluso así, todo es circunstancial. La juez Muñoz

está en deuda con Alicia.

Estás especulando.

¡Harán lo que quieran con este caso!

No tienes nada.

Tenemos lo suficiente.

O se recusa o lo filtramos a la prensa.

Joder con la mosquita muerta.

¿Tú estás con ella?

Sí.

Puede que estemos obligando a inhibirse a una juez inocente.

No dejaré que Muñoz lleve este caso.

¿Y por qué no se lo decís vosotros?

No queremos dar información a la prensa

y tú haces más creíble la amenaza.

Claro. Y vosotros parecéis corderitos.

Hay una chica desaparecida...

¡Vale!

Se lo diré.

Por cierto, felicidades.

Gracias.

¿Cómo lo has sabido?

Me lo dijiste tú.

Tengo buena memoria para las fechas. Te has adelantado a mi madre.

Pásate luego.

¿Regalito? No es lo que crees.

A las seis.

DNI.

¿Sabe cómo funciona?

Ahora le abriré la puerta y al otro lado le espera un funcionario

que comprobará que no lleve nada peligroso.

Adelante.

Juan Elías.

Héctor Castro.

Dicen que estás amnésico.

Todo mentira.

¿Y ahora?

No lo sé.

¿A qué debo esta visita después de tanto tiempo?

Quieren endosarme lo de la chica.

Antes de la desaparición hablaste con ella.

¿Qué te contó?

Cualquier cosa. ¿Cómo lo sabes?

Me lo dijo ella.

¿Qué estás buscando, Juan?

Esconde este anillo en una de tus manos

sin que yo lo vea.

Dime, ¿en qué mano lo has puesto?

No hace falta que sea verdad.

Cierto.

Repítelo.

¿En qué mano ahora?

Cierto.

Prueba una tercera vez.

Conozco muy bien este juego, Juan.

Sé que me estás mintiendo.

Marc...

trajo a Ana...

aquí...

a la prisión, hace muchos años.

Él vino un par de veces.

Es un buen chico.

Es el único nieto que vino a verme.

Él dejó de venir enseguida, pero ella siguió viniendo.

Ana y yo conectamos.

Ella me ve...

como alguien en quien se puede confiar.

Para mí Ana...

es el único consuelo aquí dentro.

Si quieres que te ayude...

vas a tener que decirme la verdad.

¿La mataste?

No.

¿Sabes dónde está?

No.

Si realmente es tan importante para ti,

¿por qué no me ayudas a encontrarla?

Tráeme a Pol.

¿Cómo?

Quiero ver a mi nieto.

Trae a Pol...

y te diré dónde puedes encontrar a Ana.

¿Sabes dónde está Ana?

Tráelo.

"Le dedican siete páginas".

¿Y tú cómo estás? Bien.

A ver, Elías es tu gran historia de amor...

Ya no. Elías forma parte del pasado.

Evidentemente me remueve cosas, pero intento que no.

¿Y lo consigues?

Ayer me acosté con David. No me jodas. Coño.

Esto os afectará, ¿eh?

No, ya pasó otra vez. ¿Cuándo?

Hace tiempo. No te preocupes.

Una mierda. Todo esto es por Elías.

¿Crees que no lo sé? Pues páralo.

¿Y a Elías quién le para? "Puede ser un crimen pasional".

Él se la folla, ella se enamora. Le gusta liarse con alumnas.

La diferencia de edad tiene su morbo.

Eso no es lo importante. -Ella le chantajea y él se la carga.

Por ejemplo. ¿Pero por qué un tío que engaña con una amnesia

se carga a su sobrina de una forma tan patosa?

Hay tantas pruebas que no parece planificado por él.

No contemplaba que Marc le drogara.

-No se hubiera ido del coche sin haberlo limpiado.

-¿Y si las dejó allí aposta? ¿Un plan?

-Puede que la matara, pero no se acuerda.

Él no la mató.

Pero me vino a ver y luego mintió en el careo.

Él sabe quién fue.

Si creéis que está amnésico levantad la mano.

No lo conocéis. No sabéis de lo que es capaz.

No eres objetiva. Necesito a alguien que lo conozca;

que sepa de lo que es capaz y que quiera ayudarnos.

Silvia Castro.

-"Pues búscalo".

Quiero tener controlado a Elías las 24 horas.

mientras dure toda esta mierda, ¿entendido?

Pase.

-Buenos días. Ya estoy aquí. -Gracias por venir, letrado.

He invitado al señor Heredia.

La señorita Hess me está pidiendo que me inhiba.

-¿Por qué? -Conflicto de intereses.

Un caso en común que parece sugerir que estoy en deuda con Alicia Castro.

-No cuela. -Yo creo que sí.

Nadie mejor que tú sabe que ha habido filtraciones.

-Entonces dilo claro.

Nos acusas de estar compinchados

con la jueza. -No soy la persona que busca.

Y lo sabe.

En 30 años de carrera siempre he intentado ser justa.

Ni una vez, ni una,

me ha movido nada que no fuera la ley.

-Cuando se filtre su relación con Alicia,

esa no será la imagen que tengan de usted.

Ni de su hijo.

-Eso no es un argumento, señorita Hess.

Es una amenaza.

-Yo también podría filtrar

que te has acostado con la mitad de los abogados que conozco.

-A ver quién te lo publica.

-Retírense.

¿Qué?

¿Ya estás contenta? -Más que tu mujer.

-Huy. ¿Celosa?

-Yo a ti no te tocaría ni con un palo.

Supongo que se presentarán cargos en menos de 24 horas

y habrá una vistilla.

Pero seguro que Marc saldrá bajo fianza

¿Y dónde lo tendrán hasta entonces? No te preocupes, está cuidado.

¿Ha encontrado algo?

¿Le dijo Ana alguna vez si quería irse de viaje?

No.

¿Cree que se ha ido?

No lo sé, no creo. ¿Y por qué lo pregunta?

Su habitación está llena de fotos de lugares lejanos.

Debería hablar con Marc.

Ana no tiene ese tipo de confianza conmigo.

¿Por qué?

No lo sé.

Al principio lo intenté. Mucho.

Pero supongo que no puedes conectar con tofo el mundo, ¿no?

Ya. ¿y con Elías qué relación tiene?

¿Yo? Sí, usted.

¿Qué relación tiene?

Silvia, solo queremos saber

en qué punto se encontraba todo antes de desaparecer Ana.

Somos sus abogados, ¿recuerda?

Sí.

Perdonen, es que no duermo mucho.

Ya.

¿Elías?

A Marc y a mí siempre nos ha ignorado; como si no...

estuviéramos a su altura.

¿A qué se refiere?

Elías y mi hermana son de otra especie.

Cuando quieren algo fijan una ruta directa hasta su objetivo y...

Y la siguen.

Pase lo que pase.

Marc es más como yo.

Nos cuesta más saber lo que queremos.

Silvia, no hemos sido del todo sinceros con usted.

¿Le ha pasado algo a Marc? No, Marc está bien.

Pero no hemos venido a hablar de Ana.

Necesitamos que haga algo.

¿El qué? Elías no está amnésico.

Necesitamos demostrar que miente y usted es la llave.

Sabe que le tiene miedo. No creerá que se atreva a desafiarle.

No, no puedo. Es el momento de que se implique.

Es la mejor manera de exculpar a Marc.

Hemos contactado con su amigo Gabriel Prats,

y dice que le compró la droga a Pol Elías porque usted se lo pidió.

Que no tenía ni idea de para qué la quería,

pero que usted le dijo que la sacara de donde fuera;

que él decidiese comprársela no es más que una peculiarísima casualidad.

Dígame, ¿cómo le dio la droga a Juan Elías?

-Le puse la ketamina en la copa durante la fiesta.

Él estaba en la barra.

-¿Qué hora era?

-Serían sobre las... doce y veinte, doce y media.

-¿De qué hablaron? -Hablamos de las elecciones,

pero era solo una excusa para ponerle la droga.

-¿Notó algo raro en su comportamiento?

-Sí.

Estaba nervioso y no quería hablar.

-Bueno. Tenía que dar un discurso, ¿no?

-Es la persona con mayor control que he conocido nunca.

A mí eso me pareció sospechoso.

-¿Y?

-Y ya está, nada más. Yo le puse la droga en la copa y me fui.

Yo solo quería que le saliese mal el discurso. Nada más.

-¿Cómo sabía cuánta droga tenía que darle?

¿Cómo sabía que no le mataría?

-Porque lo miré en Google.

-Ya.

Ha tenido usted suerte.

Si Elías hubiera muerto en ese accidente, estaría acusado

de homicidio involuntario. -Pero no fue así.

-En la denuncia por desaparición

usted dijo que la última vez que vio a Ana

eran las 22.30, dos horas antes de que le diera la droga.

-Sí, eso es así.

Estuvimos hablando en el parking de la fiesta.

-Bueno, hablando...

Hemos encontrado testigos que afirman que más que hablar,

era una discusión.

-Es una pequeña discusión entre hermanos.

-Trabajo para encontrar a Ana Saura.

Buscamos lo mismo.

-Por descontado.

-¿Entonces cree que puede estar viva?

-Nunca hablo de eso con la familia. -Por favor.

-Es solo un pálpito.

Creo que sí.

Pero ahora necesito que sea del todo sincero comigo.

Si hay posibilidad de encontrarla pasa por no guardarse nada.

-No puede coaccionar así a mi cliente.

-¿Qué más quiere saber?

-¿De qué hablaron? -No recuerda los detalles.

-Ana y yo discutimos porque se fue de casa...

-Quisiera hablar con él. -Quiero contarlo.

-No digas nada.

-El cliente soy yo. -Mi cliente es tu padre.

Esto se ha acabado.

-Su abogado no le ayuda.

-Espere, espere.

-Quiero hablar a solas con él. -Ana y yo nos habíamos acostado.

Nos habíamos liado tres semanas antes de aquella noche.

Ese fue el detonante de todo:

de que se fuese de casa, de las putas elecciones. Estaba confusa.

Esa noche fui a hablar con ella

porque quería que lo intentásemos, quería que me diese una oportunidad.

Pero cuando se lo dije su reacción no fue la que yo esperaba.

Discutimos y forcejeamos, ella me dio un rodillazo,

y se escapó corriendo.

Me puse a buscarla por todo el parking.

Luego fui a su apartamento, pero allí tampoco había nadie.

No la volví a ver.

-Si esa discusión terminó en accidente,

ahora es el momento de contarlo.

Estoy enamorado de Ana.

Y por lo que acabo de decir, voy a perder al único padre que he tenido.

Así que ahora vosotros cumplir vuestra palabra y encontradla.

¿En serio crees que Ana Saura está viva?

-Ojalá.

¿Has hablado con papá?

Mamá, yo no sabía nada de Marc.

A mí la droga me la pilló otro tío; no podía saberlo.

¿No vas a decirme nada?

Mamá, perdóname. Ya sé que la he cagado mucho,

pero he salido de esta por mi cuenta, ¿no?

¿No vas a decirme nada?

Pol.

¡Pol!

¡Ven aquí!

¡Pol!

No me vuelvas a dejar con el culo al aire.

Ya veremos.

Vete a la mierda.

Me estoy comiendo toda la mierda. Los clientes se van en manada.

Me estoy dejando los cojones para levantar este despacho.

Elías, o vuelves a ser el de antes del accidente,

u os vais a la mierda tú y el bufete.Está bien. Siempre encendido.

¿Pol sigue detenido? Salía ahora.

Alicia iba a buscarlo.

Localízalo, quiero hablar con él. Hecho.

Te está esperando Rodrigo Blanca. ¿Quién es?

Es el propietario del hotel donde te alojas.

Tiene todo un imperio.

Lo llevamos desde hace 12 años.

Lo legal y lo no tanto. ¿Y qué quiere?

Ni idea, y eso es lo que me preocupa.

Tengo el perfume de Susana entreteniéndole desde hace una hora.

Es básico que no nos deje. ¿Qué relación tengo con él?

Buenas. Elías.

-¿Qué tal? ¿Cómo estás? Muy bien. Siento el retraso.

No te preocupes.

Tenéis gente con recursos para estas situaciones.

-No olvide lo que me ha prometido. -No, claro que no.

Hace su trabajo y, además, me saca una invitación

para cenar en el Arzak, ¿qué te parece?

Preferiría hablar a solas con Elías.

-Vistas las circunstancias... Si te necesito, te aviso.

Perfecto.

Esperaré fuera.

Está preocupado por si retira su cuenta de nuestro bufete.

No lo haré. Lo sé,

nadie espera una hora para eso.

¿Qué crees que estoy haciendo aquí?

Usted ordenó que vaciaran la habitación.

Recibimos una llamada justo antes de la inspección de tu suite.

No tuvimos mucho tiempo, pero pudimos vaciar la caja fuerte.

¿Quién os avisó?

Alicia, tu mujer.

Menudo bicho.

¿Quién le pasa la información a ella?

¿Qué había en la caja?

Verás...

Por la relación que nos une,

yo he decidido hacer esto personalmente.

La verdad es que no me está resultando nada fácil.

No sé cuál era la relación que tenías con tu socio,

pero parece que no te fiabas mucho de él.

¿Qué opina de lo de mi sobrina?

Pinta mal.

Pinta mal, Elías.

Verás,

tal como yo lo veo, solo tienes dos opciones:

o desapareces...

o te vuelves a convertir en el Elías que yo conocía.

Él te sacará de este asunto.

He visto hacerlo un montón de veces.

Pero yo puedo ayudarte a desaparecer.

Si es eso lo que quieres.

¿Es eso lo que quieres?

No lo sé.

Si decides largarte,

llama a este número.

(Llaman a la puerta)

¿Qué ha pasado?

Puedes estar tranquilo. Se queda con nosotros.

Cojonudo.

¿Qué pasa?

No lo estoy pasando muy bien con todo esto.

Ven aquí. Dame un abrazo.

Venga, no se lo voy a contar a nadie.

Tranquilo, que todo va a salir bien.

Ahora nos toca apretar el culillo, pero lo tenemos todo controlado.

No hay ni cadáver ni arma.

Consígueme un portátil y una impresora.

¿Para qué? Los necesito en el hotel.

De acuerdo.

¿Quieres que te ayude? No. No. Gracias.

Ya han asignado nuevo juez para el caso.

Santos. Un hijo de puta.

Es el juez que nos ha hecho perder más casos.

Pero si tú y yo nos ponemos serios,

a hijos de puta no nos gana nadie.

-"Que sepa que la jugada"

que le han hecho a la jueza Muñoz me parece lamentable.

-He hecho lo que creía mejor para el caso.

Quiero trabajar con usted...

-Voy a traer a un médico holandés,

el mejor de Europa en temas de memoria.

Que la haga una prueba a Elías y nos dé un segundo informe

sobre su amnesia.

¡Carlos! ¿Dónde has dejado los archivadores?

-Aquí a la izquierda.

-Elías tiene derecho a negarse a hacer esa prueba.

-De cara a la opinión pública, negarse es admitir

que no la va a pasar.

Elías, Heredia y compañía lo saben perfectamente.

-Tenían demasiado en común.

-La juez Muñoz no filtró información.

-No lo sabes. -Sí lo sé.

Esto no es política, señorita Hess,

se trata de encontrar a una chica, y cada hora que pasa cuenta.

La juez y yo no solo éramos buenos amigos, trabajábamos bien juntos.

-Con el juez Santos confío en que el caso está en buenas manos,

con la jueza Muñoz no lo tenía claro.

-Eso es, precisamente, lo que me pasa a mí con usted.

Hola. -Hola.

Soy el inspector Girald y la fiscal Marta Hess.

Queríamos hacerle unas preguntas.

¿Por qué se vino Ana a vivir aquí?

-Su madrastra. Esa mujer la odia.

La convivencia con ella se había vuelto insoportable.

-¿Y su padre?

No parecía contento de que se hubiese mudado.

-A los padres no les mola eso.

Discutían pero se querían.

-¿Juan Elías vino por aquí?

-No.

-¿Le habló de él?

-No hablaba de otra cosa.

Bueno, ella y toda la facultad.

Elías es de esos profesores que te hacen adorar la carrera o adorarla.

-¿Y en el caso de Ana?

-Adorarla.

-¿Y en el tuyo? -Yo soy inmune.

Hija de maestros de escuela.

-¿Le dijo algo que le pareciera fuera de lo común?

-Nada.

La última vez que la vi fue el día de la fiesta del cierre de campaña.

Tomamos algo, estuvimos hablando de...

Yo qué sé, de chorradas, y luego se piró.

-¿Y más tarde, esa misma noche, vino alguien?

-Llamaron a la puerta muy fuerte.

Yo me desperté pensando que me había quedado sobada,

pero eran las 22.14.

Luego, llamaron un rato más y se fueron.

-¿Conoces a Marc Castro?

-Claro.

-¿Y Ana te habló alguna vez de él?

-No mucho.

El hermanastro de turno.

Yo qué sé. No se caían mal, ¿eh?

¿Por qué? ¿Fue él quién llamó?

-¿Por qué no abrió?

-Porque estaba en la cama.

-¿A qué hora se acostó? -Sobre las... 21.30.

-¿Te acostaste a las 09.30?

-Sí. -¿Antes que mi abuela?

-¿Qué? -Que no me estoy creyendo nada.

-¿Qué dices? -Estás de mierda hasta el cuello.

-Ana es como una hermana para mí. -¿O como algo más?

-¿Qué mierdas estás insinuando?

-No sé, hace tiempo tuviste una novia, ¿no?

La amiguita de Pol.

-Que sea lesbiana no significa que me folle a todas las tías.

-Te dejó y Ana te ayudó a salir del pozo, ¿no?

-Lola y yo lo dejamos porque las dos quisimos.

-Disculpe a la señorita Hess.

Solo queremos encontrar a su amiga.

Nos veremos más adelante.

Gracias.

Está enamorada de Ana. -No. Hay algo más.

No me fío, está implicada.

-Encarémosla con Marc.

Pediré una reconstrucción.

Hola, soy... Soy yo.

Ha venido la policía. Están haciendo preguntas muy concretas.

Creo que saben algo.

Este es un croquis de la habitación de Elías.

Tiene que hablar con él en esta sala.

Cuando lleve tres minutos aquí, llamaremos al teléfono de la suite.

El teléfono está en el dormitorio.

Elías lo cogerá e intentaremos entretenerlo lo que podamos.

Ese será el tempo que tendrá para ocultar la cámara aquí.

Por lo menos la cámara es muy fácil de colocar.

Es como un boli.

La tienes que dejar enfocando hacia la habitación.

Eso es lo que interesa.

El "gran hermano" de Elías 24 horas.

No sé por qué quiere que se lo montemos en su casa.

¿Cómo vais? Silvia ya está lista.

Todo okey. ¿Qué?

Nos estamos metiendo en un buen lío. Eso pasó cuando aceptamos el caso.

Adrián, llama a Mónica y dile que Silvia ya puede subir.

Vale. Perfecto.

Ha llegado el momento.

Saldrá bien, ya verás.

Vamos.

Vamos, que te acompaño hasta el ascensor.

Ya verás como saldrá todo muy bien.

Tú tranquila.

Yo te espero aquí, ¿vale?

Suerte.

Hola.

¿Sabes quién soy?

Sí.

¿Puedo pasar?

Tienen detenido a mi hijo.

Tu hijo me drogó y ha provocado todo lo que está ocurriendo.

Él solo quería defender a su padre.

Necesito que me ayudes a sacarlo de allí.

¿Crees que yo decido a quién encierran y a quién no?

Alicia puede hacer que lo saquen de ahí.

¿Y entonces qué haces aquí?

Tú eres su punto débil.

No.

No. Te equivocas. Me odia.

Mi hermana ignora a la gente.

Si crees que te odia es porque le importas.

Solo te pido que...

hables con ella de Marc.

Haré lo que sea.

Lo que quieras.

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

Hola, buenas tardes.

¡Sí! ¡Toma!

Ya sabemos que no estás de acuerdo, puedes dejar de poner caras.

"¿Vas a ayudarme?".

"Si le pides a Ramón Saura que retire la acusación particular,

hablaré con Alicia de Marc".

No tenía que haber venido.

No has cambiado nada.

¿Eso se puede ampliar?

Qué va, ¿estás flipando?

No se puede, no.

Bueno, yo me piro, que he quedado.

Una cosa.

Si se congela la imagen o se apaga,

bueno, si os lo cargáis, me pegáis un toque.

Venga, hasta luego.

(Puerta se cierra)

Mierda.

(Mensaje)

Café.

Gracias.

Oye, no hemos comido nada. Pido chino.

No, vete a casa.

¿Seguro que...? Seguro.

Vale.

(Puerta se cierra)

(Timbre)

¿Qué pasa, Da...?

Me llamo Eva Durán y vivo en la calle De las Salinas 73.

Tengo un allanamiento de morada. La juez Castro está en mi casa.

Necesito que manden a una patrulla.

Sí.

¿Así que no has rehecho tu vida?

¿Algún novio después de Elías?

¿O llevas ocho años lloriqueando? Sí, está ahora dentro.

Las Salinas 73.

Gracias.

La policía estará aquí en cinco minutos.

¿Qué pasa?

¿Te molesta que entre así en tu casa?

He esquivado a un par de periodistas al entrar. ¿Cómo llevas el acoso?

Mal.

Tú les diste la carta.

Sabías cuál era el precio.

Y volvería a hacerlo.

No queda nada en ti de lo que veía Elías.

Te has vuelto...

Retorcida.

Y para eso ya me tiene a mí.

Y mucho menos melodramática.

Así no lo recuperarás, cariño.

¿Estás haciendo una escena de mujer celosa?

No, no, no.

Es solo un ataque de nostalgia.

Los buenos tiempos. Ya sabes.

Aquella noche de hace ocho años,

cuando entró en casa, tardé...

dos segundos en saber que venía a dejarnos.

Y... tres minutos

en hacerle darse cuenta de que estaba...

Enchochado.

Me lo contó todo.

Nos reímos mucho.

Bueno, quizá él un poco más, ya le conoces.

Al darse cuenta de lo absurdo de la decisión que había tomado, se rió.

Le di una bofetada, le arañé la cara hasta hacerle sangrar...

Y después, follamos.

A pesar de lo enfadada que estaba lo recuerdo como un gran polvo.

Fuiste la amante de mi marido.

Intentaste que se fuera contigo y que abandonara a dos niños.

Tú que perdiste a tus padres

en un accidente, deberías saber mejor que nadie

que un niño necesita a sus padres.

¿Así que esta ha sido tu manera de perdonarle?

Echarme toda la culpa a mí.

Un poco decepcionante.

Elías estaba casado de ti.

Y sí.

Se enamoró de otra más joven y menos cínica.

¿Yo soy la cínica?

¿Sabes por lo que está pasando mi hija de 11 años?

Su prima, a la que adora,

ha desaparecido.

Probablemente esté muerta.

Culpan a su padre...,

que no la recuerda,

de se el responsable.

Y encima tiene que soportar que una niñata

publique mierda, que pasó hace ocho años,

solo para hacerle daño.

No.

Esa... eres tú,

Eva Durán.

Y estoy aquí para decirte

que si das otro paso más de este tipo contra nosotros,

los periodistas serán tu menor preocupación.

¿Me estás amenazando?

Sí.

Ahora vendrá la policía.

Si pones una denuncia, recibirás una llamada

del pueblo de tu abuela.

Aún no sé lo que te dirán,

pero te juro que no te va a gustar.

Eres una hija de puta.

Gracias.

(Puerta se cierra)

¿Ramón?

¿Qué ha pasado?

¿Estás bien?

¡Ah!

¿Qué has hecho?

-Dime la verdad.

¿Qué pasó entre Marc y Ana?

-Nada, no pasó nada.

-Deja de mentir.

-Nada.

Un error.

Una chiquillada. -Son hermanos.

-No, no son hermanos. -Está bien, Silvia.

Ya no te digo nada más.

-No quería que sufrieras por eso.

Te lo tenía que haber dicho.

Lo siento,

pero no podemos dejar que esto nos separe.

-Voy a cambiarme.

He convocado a la prensa a las siete. -Claro.

Mi hija Ana fue vista por última vez en esta universidad

la noche del 5 de octubre.

Desde entonces, nadie sabe nada de ella.

Y por eso necesitamos vuestra ayuda.

Ana os necesita

a todos y cada uno de vosotros.

Si alguien tiene información de algún tipo,

por pequeña que sea,...

rogamos que se ponga en contacto con nosotros

o con las fuerzas

de seguridad.

Hemos habilitado

un centro de voluntarios aquí,

y tenemos abierta una línea

las 24 horas. También podéis contactarnos en la web:

www.encontremosaana.com

-Santi Mur acaba de colgar un post

en su blog universitario. Dice que Ana estaba embarazada.

¿Usted lo sabía?

-No, y no es cierto.

Santi Mur es un simple estudiante

que hará lo que sea para conseguir seguidores en su blog.

-Yo soy Santi Mur y era el responsable de comunicación

de la campaña de Elías. Tenía una estrecha relación con Ana.

Sé de qué hablo. -¿Por qué lo dices?

-Si fuera verdad,

¿quién podría ser el padre?

-Basta ya, hombre.

Estoy intentando encontrar a mi hija,

y os importa una mierda.

-Cuando...

Cuando Ana era pequeña,...

cuando tenía ocho años,...

le pasó lo peor que le puede pasar

a una niña,

perdió a su madre tras una larga enfermedad.

Cualquier otra niña se habría roto en mil pedazos,...

pero Ana...

no es una niña cualquiera.

Es una luchadora.

No solo siguió adelante, sino que se convirtió

en un apoyo para su padre.

Ana está ahí fuera.

Luchando.

Cuando escribáis sobre el caso,

pensad si publicaríais lo mismo

si la desaparecida fuera vuestra hija.

Ayudadnos a encontrarla,

por favor.

-Ana, aguanta un poco más, cariño.

Papá te está buscando.

-Santi.

¿Qué haces? Te dije que no se lo contases a nadie.

-Ana, ya no está, no tiene sentido ocultarlo.

-No digas eso, está viva y la van a encontrar.

-No si le ocultas información. -Ana te importa una mierda.

-Con mi blog ayudo a encontrarla. -Solo te interesan las visitas.

-¿Y tú qué? -¿Qué? ¿Qué?

-¿Por qué no cuentas lo que sabes? ¿Quién era el padre?

¿Quién era?

¿Elías?

-Vete a la mierda.

-Igualmente.

Voy a la ducha.

¿En serio? Ábrelo.

Ole.

¿Cómo lo has conseguido? También estoy liada

con el del archivo.

Gracias.

¿Vienes a la ducha?

Enjabónate solito.

(MÓVIL) "Mensaje recibido el 24 del 9".

"Mensaje recibido el 4 del 10".

"Mensaje recibido el 8 del 10".

-"David, soy Hess".

"Me han asignado el caso como fiscal".

"Oye, ¿dónde estáis? Habéis desaparecido del mapa".

"Puede que tengamos algo en el huerto de Elías".

Son las 07:30 del 11 de octubre.

Esta grabación pertenece a un mensaje de voz para David Vila.

Conocía la orden del levantamiento del huerto.

Aparte de mí, la fiscal Marta Hess, y del inspector Giralt,

el abogado de la acusación también pudo filtrar la información.

-"Mensaje recibido el 8 del 10".

-"David, soy Hess".

"Me han asignado el caso como fiscal".

"Oye, ¿dónde estáis? Habéis desaparecido del mapa".

"(Móvil)"

"¿Sí?".

"Sí, muy bien, voy yo. Voy yo".

"¿Dirección?".

"Plaza Provenzal".

"Muy bien, gracias".

Plaza Provenzal.

Señor Elías.

¿Quiere pasar?

¡Pol!

-Hola, papá. ¿Qué haces aquí?

¿Podemos hablar?

Esta era la zona de fumadores, pero ahora fumamos abajo.

Siento mucho lo de la droga. La hubiera encontrado

en cualquier otro sitio. ¿Te ha dicho mamá que vinieras?

No. ¿Os habéis enfadado?

Mamá ha hecho eso de castigarme con su silencio

de desaprobación.

¿Eso hace? Sí, sí, sí.

Odiamos ese silencio.

¿Quieres algo? La nevera de abajo no enfría mucho,

pero te puedo traer... No.

Quiero pedirte un favor. He ido a ver a tu abuelo.

¿Has ido a la cárcel?

¿Por qué has ido a la cárcel? Héctor quiere hablar contigo.

Mató a la abuela.

No pasará nada, será una conversación.

No te lo pediría si no fuera importante.

Me dará información. Ana iba a verle.

¿Ana? Pero... Sí.

Puede que sepa algo. Llama a la policía.

Si soy culpable, quiero ser el primero en saberlo.

¿Cómo sabías que Ana iba a verle?

Es mejor que no lo sepas.

Si quieres que te ayude, vas a tener que confiar en mí.

No tengo derecho a pedirte esto y entenderé que no quieras hacerlo.

Tú no confías en mí. ¿Cómo lo sabías?

Serás el cómplice de un asesino. ¡No la mataste!

¡Mentí, Pol, mentí!

¿Cómo que men...?

Mentí cuando dije que no me acordaba de nada después de la carretera.

¡¿No estás amnésico?!

Papá, ¿no estás amnésico?

Sí, estoy amnésico.

Cuando desperté del accidente,

recuerdo el parabrisas en marcha.

Diría que ese sonido fue el que me despertó.

Al abrir los ojos, vi que estaba en un coche accidentado,

me dolía la cabeza y vi que estaba ensangrentado.

El coche estaba bocabajo

y yo estaba...

enganchado al techo.

Había una ventanilla abierta, me arrastré y salí.

Estaba en medio de un bosque, de noche.

Miré alrededor del coche por si había alguien,

pero estaba solo. Grité varias veces, pedí ayuda,

pero nadie contestó.

Y entonces, lo noté.

No podía recordar nada.

Estuve unos minutos tratando de calmarme,...

pero ni recordé quién era yo.

Hostia...

Entonces pensé en mirar entre los papeles del coche,

la guantera estaba vacía. En el otro lado del techo

había una bolsa de deporte y un bolso rojo.

Los saqué fuera...

Los abrí.

Dentro de la bolsa había una pistola.

En el bolso rojo, una cartera con la documentación de una chica.

En ese momento, no pude identificarla,

pero cuando la vi en televisión, supe que era de Ana.

La policía no encontró eso.

¿Lo escondiste?

Sí. ¿Por qué?

No lo sé.

No lo sé, lo metí todo en la bolsa, cogí la bolsa y empecé a andar.

Iba a pedir ayuda,...

pero, de pronto, sentí un instinto de supervivencia.

No podía llevar la pistola ni ese bolso cuando me encontraran.

¿No recordabas nada y no te sale actuar normal?

¿Qué es actuar normal? Actué por instinto

y por eso estoy aquí. ¿Dónde lo escondiste?

En una madriguera a unos 100 m. ¿Sigue allí?

No, ayer noche fui a buscarlo todo. ¿Para qué?

Necesitaba encontrar algo que me ayudara a recordar

lo que pasó. ¿Y?

Encontré una notificación en la que decías

que Ana había ido a la cárcel a visitar a Héctor Castro.

Esta mañana he cogido la pistola y la he guardado en lugar seguro.

He quemado el bolso con todo su contenido

y luego he ido a ver a tu abuelo. No lo entiendo, papá,

¿por qué quemaste sus cosas? No sé si la he matado,

pero con todas esas pruebas

no me dejarán descubrirlo.

No quiero ir a la cárcel, no soy un héroe.

Esta mañana he ido a ver al abuelo y le he dicho que no tenía amnesia.

Pero ¿qué estás haciendo? Mira, no lo tenía pensado,

pero es la mejor estrategia para sacarle algo,

para que confiara en mí. ¿Mamá lo sabe?

No.

Se va a enfadar cuando sepa que has ido a verle.

Ya está enfadada. Se enfada si no se confía en ella.

Tendríamos que contárselo. No te va a fallar.

No, por ahora no.

¿Te recojo mañana para ir?

Sí. Muy bien.

Por la mañana.

No me vuelvas a mentir nunca más, ¿vale?

Nunca. ¿Me lo prometes?

Sí.

Pero tú deja lo de las drogas.

¡Mierda!

He venido a ver a Pol. Es su local de ensayo.

¿Querías ver cómo toca? Quería hablar con él.

No lo está pasando muy bien y le cuesta confiar en mí.

Porque sabe cómo eres.

Se dicen muchas cosas horribles de mí.

Pero Pol conoció a otra persona,

que está lejos del poder, de los despachos, de la manipulación...

Sé que había otro Elías.

Mis hijos me hablan de él.

E intuyo que tú también lo conociste.

Pierdes el tiempo. Eres la única persona que recuerdo.

La persona que siento más cercana

y la única en quien confío de una manera intuitiva.

¿Por qué me sigues

y por qué desconfías de mí?

Porque eres culpable.

Si de verdad creyeras que soy un asesino, ahora tendrías miedo.

Y no lo tienes.

Sal del coche.

Si de algo tienes miedo,

es de que no te esté mintiendo.

¡Sal!

Ojalá vuelvas a confiar en mí,...

Eva Durán.

Anita dice que Pol es un drogadicto.

Sabes de sobra que eso es mentira.

Conoces a tu hermano mejor que Anita, ¿no?

Entonces ¿por qué se lo llevaron ayer?

No me dejas ver la tele, pero tú tampoco me cuentas nada.

Solo quiero protegerte.

¿De qué?

Bueno...

Todavía eres mi niña, ¿no?

No soy una niña.

Vale.

Dime, ¿qué te preocupa?

Que si es verdad que lo soltaron, ¿por qué Pol no ha vuelto a casa?

Porque está enfadado conmigo.

¿Le has reñido?

Supongo que sí.

Yo quiero que todo vuelva a ser como antes.

Y yo, mi amor.

Ven.

Todo se va a arreglar, ya verás.

¿Puedo contar contigo esta noche?

¿Vas a roncar? No.

(RÍE)

Pues claro que sí, mi amor.

¿Qué ha pasado?

Me ha echado de casa.

Se ha enterado de que...

De que yo sabía lo de Ana y Marc.

¿Le has dicho que sabías lo del embarazo?

No.

No quiero perderle.

Quédate el tiempo que necesites.

Te prepararé la habitación de Elías.

Gracias.

Eres mi hermana.

Anda, pasa.

(Música)

La búsqueda oficial se activa al octavo día.

Tenemos dos días antes de que Ana esté aquí.

-¿Sabemos si es cierto que Ana estaba embarazada?

-Mañana llegan las pruebas. Voy por Gran Vía. ¿Te llevo?

-No, gracias. Descansa, Víctor.

Abuela, soy yo. ¿Cómo estás?

Sí, aquí también.

Te dije muy claramente que no volveríamos a hablar.

¿Vas colocada? No. Giralt ha venido con la fiscal.

Sabías que pasaría. Sospechan.

¡No saben nada!

Mañana van a hacer la reconstrucción de los hechos.

Y sabes lo que ha colgado mi hermano en el blog.

Tarde o temprano, demostrarán que Ana estaba embarazada.

Diles que el padre era Marc.

Pero...

¡Que el padre era Marc!

Marc está enamorado de Ana. Un día follan y él se obsesiona.

-¡Suéltame! -¡Ana!

-Los vídeos del 25 de septiembre han desparecido.

Han eliminado los archivos.

Tienes que seguir protegiéndonos.

-David puede ser el topo. Si crees eso, no lo conoces de nada.

-¿Eres imbécil? ¡Me cago en tu puta madre!

La justicia popular es mucho más sangrienta que la de los jueces.

-En la habitación 218 encontrarás la respuesta

para saber de verdad quién es tu madre.

Yo estaba de espaldas, no podía verle la cara.

Me miró fijamente a los ojos mientras se hundía.

¿Era Ana Saura?

Quiero quitar la cámara. Puedo hacerle creer que confío en él.

Te hizo daño y volverá a hacértelo.

¡Juan, abre! ¡Sé que estás ahí!

La última vez que vino Ana a verme me pidió 100 000 euros.

¿Para qué los quería? Estaba harta de todo.

Si vas al aeropuerto, te detendrán.

-¿Y Ana? -No lo sé.

¿Te das cuenta de lo que has hecho? -Ana, no voy a hacerte daño.

¡Abre la puta puerta, coño!

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