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LOBOS DEL NORTE
AÑOS ATRÁS, LOS VIGILANTES IMPUSIERON UNA LE Y A LOS DESPERADOS EN EL OESTE
LO MISMO OCURRIÓ CON LOS PIRATAS DE PECES EN LA FRONTERA DE ALASKA
ESTA ES LA HISTORIA DE ESA LUCHA
EN VERANO, MUCHOS SALMONES VUELVEN AL RÍO A REPRODUCIRSE
¡Bill! ¡Tira de la red a tu lado!
¡Id con cuidado!
¡Hundidla más!
¡Y ahora sacadla con cuidado!
A QUIÉN LE IMPORTA
¡Tyler, mira! El barco de Jim en las trampas de los salmones.
¡Jim!
Tom, sube y coge el timón.
¡Eh, Lefty! ¡Ven aquí!
¡Jim!
¡Tyler!
¡Me alegra verte, chico!
- Te veo muy bien. - Estás estupendo.
- Me alegro de verte. - Yo también.
- ¿Cómo has estado? - Bien, ¿y tú?
Y aquí está Lefty, ¿cómo estás?
- Muy bien. - Te he echado de menos.
Te estuve buscando. ¿Te habías congelado?
Debo decirte tantas cosas que no sé por dónde empezar.
- Pero primero... - ¿Quieres comer algo?
- Sí. - Melocotones en lata.
¡Sí!
Con mucho zumo. He vivido de pescado seco todo este tiempo.
¡Vamos!
¡Vigilad con eso!
- ¡Hola, Ollie! - ¡Hola, extranjero! Me alegra verte.
Siéntate.
- ¿Y un trozo de pastel? - Sí, lo hizo Lefty.
No, no creo.
Tómatelo con calma.
Te lo agradezco. Eh, Jim,
Ya sabes cómo el salmón levanta la arena cuando va a desovar.
- Sí. - Así estaba de focas.
No se veía el hielo.
Cogí tantas como para comprarme una goleta.
- ¿Una goleta? ¿Y tu barco? - Es una lata. La goleta es preciosa.
Es rápida y fuerte. Cuando rompamos esos icebergs, tendremos mucho poder.
- ¿Nosotros? - Por eso he vuelto.
Escucha, deja este trabajo.
- Pero, Tyler... - Ya has empezado.
Hablaré con tu jefe. Los salmones no se irán si ya no pescas más.
No tengo jefe. Trabajo para mí mismo.
He puesto una fábrica de conservas.
- ¿Una fábrica? - Sí.
Desde que fuiste al norte, mi padre murió.
Me dejó el almacén de pieles y el barco de ballenas de mi abuelo.
Y lo mejor que podía hacer era venderlo y crear la fábrica.
He montado esto vendiendo el almacén y el barco. Tuve que pedir un crédito.
- Le habrá gustado al viejo. - Se retorcería en la tumba.
Y también tu abuelo. Peces.
El salmón es una cosa segura, vuelve cada año.
Pero nunca has visto el hielo. Es algo distinto, lo sientes.
Es algo más que peces.
Te diré lo que harás. Consigue el dinero que puedas y ven conmigo.
Debo hacer otro pago en 3 meses, nos lo partiremos al 50%.
Me prestaron dinero para empezar, y ahora puedo ganar dinero.
- Esta ciudad será como Seattle. - Aquí ya hay demasiada gente.
Jim, viene el barco de Red Skain.
- ¡Ese sucio ladrón! - ¡Pero si es un buen tipo!
- Hola, chicos, ¿cómo estáis? - Hola, Red.
- ¿Cuándo has vuelto? - Hace unas dos semanas.
- Hacedlo rápido. - Vete, Red.
- Red, los salmones no son gratis. - Que te vayas, he dicho.
- ¿Es el océano tuyo? - El pescado es mío y no te los daré.
Cogeré el pescado dónde lo encuentre.
Me pregunto si eres tan buen amigo, Jim.
Espero que nunca lo averigües.
Viajar con vosotros, es saber cómo es la locura.
¡Volvamos al puerto! Aunque volveré.
A la próxima dale en la cabeza. Te saldrá más a cuenta.
Nunca me gustó y lo sabe. Espero que se aleje de mis trampas.
Vamos, debo volver al puente.
Ya veo que estás ligado a esto, lo puedo entender.
Sí, no puedo hacerlo, no puedo.
- ¿Has visto a Nicky? - Sí, está bien.
- ¿Y a Slicker? - Genial.
¡Qué bien!
Será mejor que me vaya.
¡Tom!
- Hasta luego, Jim. - Hasta luego, Tyler.
Te traje algo que te gustará.
- Gracias, Tyler. - Tiene un cierre de seguridad.
Así. ¿No deberías tú también darme algo por nuestra amistad?
- Sí, para ahuyentar a la mala suerte. - Sí, para eso.
- ¡Es una moneda de 10$! - Creí que eran 25 centavos.
El mismo Tyler de siempre.
¡Tom! ¡El timón!
¡Aquí!
¡Mira quién ha vuelto! ¡El bueno de tu papaíto!
Dame un beso. Eso es.
Mira qué te he traído. De la rubia del círculo ártico.
- ¡Nicky! - ¡Te voy a dar Nicky!
¡Me abandonaste! Me contaron lo de esa chica de Sitca!
¡No me engañas! No te di tan fuerte para matarte.
Eh, Tyler.
¡Tyler!
¡Slicker! ¡Cógelo!
¡Tyler! ¡No quería!
¡Slicker! ¡Cógelo!
¡Nicky!
- Ahora ya puedes llorar. - ¡Suéltame!
¡Suéltame! Ya puedes volver con esa chica de Sitca.
Eso no fue nada.
Jackson, otra nota de sociedad.
Podemos observar una vez más, la belleza del verano en Alaska.
Regocijarnos con el regreso de los pescadores, mariposas y flores.
Y dar la bienvenida a ese granuja de Tyler. Dímelo otra vez.
Tyler Dawson volvió hoy a casa. Punto.
Qué poderosa es la marea que corre por nuestra gente del norte.
Un soplo de aire que nos trae recuerdos y renueva amistades.
Como ya es normal, Tyler Dawson se quedará en el hotel de Nicky Duval.
Es el barco de Seattle, ya lo cubriré yo.
Empieza con el artículo de la pesca del salmón.
Y di que los piratas pesqueros son más peligrosos,
y que nuestros pescadores ya están cansados.
Y que dos peces en el bote, son dos votos.
Los piratas pesqueros deben irse.
Hola, Windy.
- ¿Hay buenas noticias? - Bienvenido, Sam.
¿Quiénes son los optimistas que se han embarcado en su barco?
- ¿A quién traes? - Hola, Jackson
A 200 hombres para las conserveras.
- Pasajeros distinguidos. - Turistas o trabajadores.
Un pasajero de primera clase.
Mírenla ustedes mismos.
¡Papá!
- ¿Vienes sola? ¿Dónde está tu tía? - No quiso venir.
¡Jack!
Mi hija, déjame mirarte.
Ocho años.
Ocho largos años para mí.
- Cargados de fatigas... - Se alegra que estés de vuelta.
¡Por supuesto que sí!
¡Nicky! ¡Nicky!
Te presento a mi hija.
Encantada de conocerte.
Yo también.
Es como si ya te conociera, he leído mucho sobre ti en su periódico.
¿Por qué no me dijiste que venía? Habría arreglado la persiana.
Si por un momento creíste entrar en los recovecos de mi mente...
No sabía que venía.
Instálate en mi habitación, te enseñaré dónde está.
Papá, ¿y si tomamos una copa?
Sangre de mi sangre.
Descuidada anfitriona, ocioso compañero,
¿debemos estar aquí mucho tiempo para que nos ofrezcan una libación?
Sírveles una copa.
"Deseo que fuera un... "
Espero que vayan vestidos.
"Porque entonces no tendría que trabajar. "
"Vamos arriba y abajo"
"y por la corriente... "
¡Jim y Tyler!
- ¡Cabeza de pez! - ¡Dian!
¡Dian!
- Pero si me besaste al despedirte. - No, no quisiste.
Pero sí lo hizo Jim. Justo así.
- ¿Te has hecho daño? - Lo siento.
- No quise... - No está.
- ¿El qué? - Ese rizo, estaba aquí.
Sí.
- ¿Dónde está? - Aún está.
- Me lo quité. Me hace parecer tonta. - Se vuelven así cuando llevan zapatos.
- Siento decepcionaros, chicos. - No puedes culparles a ellos.
¿Culparles?
Agradezco el recuerdo al rizo. Significa que no me olvidaron.
La universidad. Papá también fue.
Tomemos algo y recordemos esos dulces días.
Nuestro trabajo desperdiciado. Hicimos de ella una chica normal.
Deberemos volver a empezar.
Una cerveza.
- ¿Sr. Dawson? - No, yo nunca bebo.
¿Que nunca bebes?
- No, mientras trabajo. - ¿Trabajo?
¿No es hoy el baile indio del salmón? Lo organiza Nicky y yo la ayudo.
- Haremos el baile en honor de Dian. - Lo siento, estoy cansada.
No quiero participar en una fiesta local. ¿Sigue habiendo mezcla?
¿Una mezcla?
Amigos, brindemos por la pesca de este año.
Y por el salmón. Pone 2 millones de huevos y nadie le llama madre.
- ¿Y mi cerveza? - ¿Quiere ver su habitación, señora?
- Sí, si no le es una molestia. - ¿Una molestia?
No es ninguna molestia, Dian.
"Desearía ser un sauce a la orilla del río. "
¡Un momento!
He estado aquí mucho tiempo y es la primera vez que me ayudas.
Ten, Jim.
¡Sr. Jackson!
Haremos un relato conmovedor del primer accidente de la pesca.
Está en prensa.
¡Mezcla! Y a ti te encantó.
Nunca lo pruebo, nunca bebo, que no es ninguna molestia.
- ¡Le enseñaba matemáticas! - Ya no hay escuela, profesor.
Vamos, Nicky.
¡Qué!
Aquí durmió el general Grant. ¿Qué te parece?
¡Jackson!
Averigua la hora y el lugar del funeral Saiwash.
Los lectores indios querrán saberlo.
No tienen tiempo para leer. Estarán preparándose para la pesca.
Debo mantener a los lectores informados.
Espero que cambies de idea sobre lo de venir al baile.
La gente no es la misma. Echamos a los borrachos y a los groseros.
Estoy segura que pasaréis una velada deliciosa.
- Buenas tardes. - Lo mismo te digo.
Esos chicos no han cambiado. Son igual de irresponsables.
Peor si acaso.
Depende de cómo lo mires. Jim ha cambiado.
- Tiene una fábrica de conservas. - ¿De verdad?
No actúa como si así fuera.
No cuando está con su viejo amigo.
Eso es. Ponte de su parte.
Siempre lo hiciste.
¿Está Tyler en la fábrica también?
Ven aquí, querida.
Desearía que así fuera.
Si llegase a no ser dueño de algo, su amistad podría romperse.
- Nunca habrá problemas entre ellos. - No lo sé. Antes eran una persona.
No les gustaban las manzanas si no eran robadas. Cualquier cosa.
Castores, focas, peces. Todo era un botín para ellos.
- Y ahora Jim tiene un manzano. - ¿A dónde quieres llegar?
Jim está en el buen camino y Tyler no.
No hay nadie más pesado en la defensa de la moralidad que un ex pecador.
Mira a Nicky, por ejemplo.
Por la forma que tiene de echar a personajes sospechosos,
no dudo que está acostumbrada a todo ese tipo de gente.
- ¡Padre! - ¡Mírame a mí, por ejemplo!
Vine antes que el sheriff.
Pero cuando tuve un periódico eché a mis amigos de Alaska.
Jim no será ninguna excepción.
Jim y Tyler no se pelearán por unos cuantos peces.
Buenos amigos se pelean por unas cuantas monedas.
Eso ocurre en la vida.
Pasó en el oeste. Aunque aquí negociamos con peces y no con ganado.
Parece una de tus editoriales.
Me las leí todas. Las copiaba para mis escenas.
No te sorprendas.
¿Qué hay para cenar, viejo pescador?
- ¡Bistec! - ¡Qué bien!
Te recogeré en el despacho antes de que anochezca.
Un poco antes. Aquí oscurece antes de las 23h.
¡Me había olvidado!
Slicker, no olvidaste nuestros trucos, ¿verdad?
Vamos, asustaremos a la Srta. Mezclas.
Vamos.
Estaré ahí pronto, no te preocupes.
Está bien, Dian. Tranquila, me encargué de él.
- No te preocupes, le di. - ¿Qué era?
Le di, no te preocupes.
¡Tyler!
¡Vigila! Puede que aún esté viva.
Slicker, no heriría ni a una mosca.
Verdad, ¿Slicker?
Vamos, besa a papá.
Ve a la cama. Vamos.
Muy bien, chico.
Slicker.
Recuerdo leer algo sobre Slicker.
- Vine en mal momento. - No lo hiciste.
Te lo perdiste. Saltó así.
Creyó que era el demonio.
- ¿A quién quieres llevar al baile? - La quiero Llevar a ella.
¿Y no crees que yo tengo algo que decir?
Fui a la universidad y no quiero que me tratéis como una esposa Saiwash.
Si no quieres, ponte unos zapatos.
¿Qué te apuestas a que viene conmigo al baile?
- Los 10$ que me quitaste. - Acepto.
Deberías darme una ventaja, tengo un problema con Nicky.
- 10 a 8. - Trato hecho.
Si voy a ganar, me iré a duchar.
Hace poco me compré un traje.
No te será tan fácil espera a que me vea.
No tendrás ninguna oportunidad.
Ahí vamos.
Dame jabón por la espalda.
25 centavos.
¡Me haré un abrigo de pieles contigo!
Cobra de aquí 3,5$. Hola Slicker.
- ¿Tendré que bailar con la caja? - Sonará mejor que la orquestra.
Tu cambio.
Ganaríamos más si acabáramos con los piratas.
Tendremos que hacer nuestras propias leyes.
- Apuesta a quien la lleve a casa. - De acuerdo.
- ¿Estás con nosotros, Jim? - En los negocios, Jim.
- Sí, debemos estar unidos. - De acuerdo. Todos ponemos 2$.
- ¿Para qué? - Jack nos imprimirá unas octavillas.
- Para que lo vean los piratas. - Sí.
No solucionaremos nada.
- Te dije que nunca... - No trates de engañarte.
Ya sabemos por qué has venido.
Mi hija insiste en disculparse por lo ocurrido esta tarde.
Nunca hemos bailado juntos.
- ¿Siempre consigue lo que se propone? - Mi segundo apellido es Maquiavelo.
Cuando eras niña, no me hablaste en una semana.
Te ponías casa vez más furiosa y de pronto, un día me miraste.
Tus ojos tenían un brillo especial.
Tus ojos eran negros como un mar tempestuoso cuando te enfadabas.
Ahora son negros.
Son marrones y tienen ese brillo.
Y se ponían dorados cuando te reías sin parar.
Y ese rizo subía y bajaba como la cresta de una ola.
¡Ha vuelto! ¡No has cambiado nada!
¡Lefty! Ve y anímales un poco, están tristes.
Desde luego.
"Si encuentras algún lugar, lejos del salado océano. "
"Le dije que era el lugar dónde nadar. "
"Promete por tu vida que no se lo dirás a tu mujer. "
"Me gusta el salmón jorobado. "
"Me gusta el salmón jorobado. "
Vamos, bailemos.
- ¿Quién? ¿Yo? - Sí, tú. Vamos.
De acuerdo.
"¡soy un rudo pescador!"
"No me importa quién sea el presidente, aún pago impuestos. "
"No me mezclo en política, aunque puede que lo haga. "
"Me gusta el salmón jorobado. "
"¡soy un rudo pescador!"
"Mi mujer no puede poner el pescado en una botella,"
"aunque de nada sirve, ya lo intentamos su madre y yo. "
"Me gusta el salmón jorobado. "
"¡soy un rudo pescador!"
¡El baile indio! ¡Vamos!
¡Vamos!
Ya me acuerdo.
- Llaman a la mujer de la niebla. - Piden que venga el pescado.
Mujer de la niebla Llama a los niños a casa...
Y manda a los sobrenaturales a los nadadores.
Creadora de la vida, porque sin su llegada pereceremos.
Es maravilloso.
La superstición.
El pan nuestro de cada día, danos hoy.
No sacrílego, sabes que no es lo mismo.
Nosotros cultivamos el trigo, ellos piden que venga el pescado.
Esperan un milagro.
El milagro de los panes y los peces.
- No lo simplifiques. - Es muy simple.
Cultivamos el trigo, pero necesitamos la lluvia.
Y rezamos por ello. Y los indios lo hacen por el salmón.
¡Mira!
- Los hijos del norte. - Sí. En casa.
Bosque y agua. Hacen música.
- ¿No lo habrás olvidado? - No lo he hecho.
¡Eh! ¡Tyler!
- ¿Tienes un momento? - Luego.
Y estate en silencio. Queremos escuchar a los indios.
Bueno, caballeros.
- Te sienta bien ser camarero. - Cómo a ti robar pescado.
Hay que ser vivo para pescar.
- ¿Qué tomarás? - Vodka.
- ¿Y tú? - Me acabo de tomar uno.
Sólo hay un hombre peor que el que roba pescado.
- El hombre que es despreciable. - Ya está, Windy.
- ¿Sabes cuál es el licor favorito? - No, pero me lo había preguntado.
- El que paga otra persona. - ¡Claro!
Así es cómo pienso del pescado y todo el mundo me mira mal.
¿Has visto eso en la pared?
Es una advertencia. Si te cazan otra vez, será tu funeral.
Sí, claro.
- No son dueños del océano. - Nadie ha dicho eso.
- Los peces salen del océano. - Nadie ha dicho que no.
Así que los peces no son de nadie.
Los peces van y vienen. No pertenecen a Alaska.
Los Yanquis no podrán robar eso a mi país.
Tienen todo lo demás, pero no se quedarán con los peces.
- Hola. - Vamos, Red.
Nicky no hará dinero si estás en el bar.
¿Dinero? ¿Estás bromeando?
¿Para qué me querías ver?
- Oí que compraste una goleta. - Puede que así sea.
- ¿Trabajará contigo Jim? - No.
Bien. Si quieres ganar dinero, trabaja para mí con tu barco.
Acaba de empezar la pesca. Nos repartimos ganancias al final.
¿Qué me dices?
- Sólo necesitas un par de noches. - No os necesito ni a ti ni a Jim.
- Saldré adelante. - Sí, claro.
Sí, saldrás adelante.
Si te estancas, házmelo saber.
¡Dimitri!
- ¡Tyler! - ¿Sí?
¿Me prestas tu barco?
- ¿Para qué? - Está saliendo la luna.
- La puedes ver desde aquí. - Parece más una luna desde un barco.
- Eso creemos. - ¿Tú y quién?
Dian. La llevaré a casa.
- ¿Desde cuándo? - Desde ahora.
- ¿Bailamos? - Sí, Jim. Baila con ella.
- ¿Quieres bailar, Tyler? - No puedo ahora mismo.
Yo bailaré contigo, Dian.
Le dejé el barco a Jim y me olvidé que yo tendría que ir andando.
Y que yo también tendría que hacerlo.
Bueno, es la gran noche de Jim. Dejémosle que vaya.
Pero no lo había planeado así, tenía otra idea...
Tú y tus gran ideas, nunca funcionan.
Como los fuegos artificiales.
Se ven preciosos en el cielo, pero cuando se apagan tú no estás.
- Andando a casa. - Sí.
Por eso no venderé el hotel para invertirlo en esa goleta.
Tendríamos fuegos artificiales 6 meses y volveríamos andando.
- Olvídalo, ¿de acuerdo? - Sí.
Sí...
Ya puedes irte a casa.
¿Tienes un lápiz?
- Vete a la cama. - Veamos qué tenemos.
Te gusta este sitio porque es tuyo. Eso dice en la puerta.
¿Pero qué conseguiste ahora que ya lo tienes? Un hotel.
- Si me das un buen año... - Te caerán 10 años en la cárcel.
- Sus barcos son muy lentos. - Lo conseguirán al final.
No es el hotel, eres tú.
No dejaré que te encarcelen ni por todas las focas en el círculo ártico.
- Ni por un abrigo de pieles. - De acuerdo.
Olvídalo.
Devuélvemelo.
No empieces con eso.
¿No me escuchaste? Devuélvemelo.
Te conozco. Mañana volverás a empezar.
Lo que necesito es gente a mi favor, no en mi contra.
¿Me prendo fuego para demostrarte que estoy contigo?
Cierra los ojos.
- Cornejo. - Exactamente.
- Saúco. - Bien.
Un momento.
- Ciérralos bien. - De acuerdo.
No te acordarás de esta.
Piensa.
Acércala más.
Nomeolvides.
LOS PESCADORES NO TIENEN TIEMPO CUANDO LOS SALMONES CORREN.
CON LAS CONSERVADORES TRABAJANDO CON TODA SU CAPACIDAD,
LOS PESCADORES COGEN LOS PECES ESCARBANDO EL HIELO DE LOS ICEBERGS
Ahí está, Jim. La trampa sigue allí.
Oh, vaya.
- Derribaré el glaciar entero. - Se congelarán los pescados.
Les dejaré tiesos con mis notas.
No me puedo esperar.
¡Dios Santo! Mira quién está ahí trabajando.
- ¡Tyler! - ¡Sí!
¡No hagas sonar el silbato! Se vendrá abajo esa masa de hielo.
¡Red! ¡Jim Kimmerlee!
¡Lefty, mira! ¡Te guardamos uno grande para ti!
- A ver si puedes tirarlo. - ¿Qué canción canto?
- Poderosa como una rosa. - Madre Machree.
- ¡Lefty! ¡Mariachi! - ¡Te quiero de veras, cariño!
- ¡Dulce Delaine! - ¡Mis petunias!
- Días de colegio. - Poderosa como una rosa.
¡Madre Machree!
Es una madre fuerte como pocas.
Empezaremos cuando queráis. Hacedla girar.
¡Dimitri!
Aléjate de ese iceberg, puede hundirse y caer sobre el barco.
Tranquilo, ningún iceberg ha caído nunca sobre Dimitri.
Por una vez será suficiente para acabar con Dimitri.
"Me encanta la plata que brilla en tu pelo. "
"Y la cima toda surcada. "
"Y arrugada cuidadosamente. "
"Beso esos queridos dedos"
"tan trabajados para mí. "
"Que dios te bendiga"
"y te proteja. "
"¡madre!"
"¡machree!"
¡Eh, Jim! ¿Listo para saltar?
Vete, vamos, vete.
¡Dimitri!
Coge al pájaro. Prepárate para saltar.
Jim, gracias, gracias.
Gracias, Tyler. Todo va bien. Todo va bien. Eso fue...
- Necesitas una copa. Ve abajo. - Sí, gracias, señor.
Gracias, gracias. Vamos, cariño. Muchas gracias.
No hay marcas de redes en esos pescados.
Son de la trampa de alguien.
- Esperaba que fueran tuyos. - Ve y dilo.
Quiero esa goleta. Debo comprarla antes de perder la oportunidad.
Y todo lo que hay aquí son pescados.
Todo lo que hagas, para mí está bien. Cualquier cosa.
Siempre será así.
Pero esto es lo que me preocupa.
QUIEN NO TENGA TRAMPAS DE PECES Y SEA VISTO ALLÍ, ¡LE MATAREMOS!
- ¿Lo habías visto? - En la ciudad. Yo también tengo.
Lo dijeron el año pasado, y este año lo escriben.
- Sólo son palabrerías. - Ya han cogido a dos.
Mira, nadie tocará tus trampas.
No es eso.
Debo ponerme de su lado.
Ya sé qué quieres decir. No quieres tener que dispararme.
Si me das, ganarás un cigarro de 5 centavos.
Tyler, creo que estás loco.
¡Arriba!
Vamos. ¿Preparados?
Muy bien.
¡Así, así!
Jim, vayamos con cuidado. Parece el barco de Red.
- ¡Vamos, arriba! - ¡Ahí, chicos!
¡Muy bien! ¡Adentro!
Ya basta.
- ¡Red! ¿A dónde vas? - Ahora vengo a buscaros.
¡Aquí! ¡Ahí hay dos!
¡Eh, Jim!
¡Aquí! ¡Tenemos a dos!
¿Qué hacéis en mi trampa?
Yo... yo me perdí yendo a Cobe.
Me quedé aquí hasta el amanecer.
Es Dimitri.
Red.
Llega un barco extraño.
Sigue tocando. Yo hablaré.
Bueno, bueno. Entrad, chicos.
Tomad vasos limpios.
Me alegra veros, chicos. No tenemos muchos visitantes.
Una copa.
Vamos, vamos, tomaos algo.
Encontramos a dos de los tuyos en mi trampa esta noche.
¿Cómo?
- Creímos que debíamos traerlos aquí. - Tú sabrás qué hacer con esto.
Muy bien, Lefty.
Este era el último sitio en el mundo en el que te quería ver.
"La luz de las estrellas se refleja en el mar. "
"Y la suave brisa de la tarde va a empezar. "
"Querría haber visto las olas. "
Hola, Jim.
Hola, Tyler.
"¡soy un rudo pescador!"
- Hola, papá. - Hola, cariño.
Una tarta de cumpleaños.
Un año más cerca de la tumba. Un recuerdo de los tiempos perdidos.
Un símbolo infantil de avaricia pidiendo regalos y cosas así.
Sí, papá. ¿Qué le regalarás?
Esto. Lo gané en un concurso.
No, papá. No seas avaricioso y esas cosas.
No me mires más. Me están entrando escalofríos.
- ¿Qué te ocurre? - ¿Qué te ocurre a ti?
¿A mí? ¿Por qué lo dices?
Tyler, estás hablando con Nicky.
Nicky. ¿De verdad?
Es el cumpleaños de Jim.
Y lo celebráis juntos desde que erais pequeños como una cría de foca.
Y me preguntas a mí qué ocurre.
Salgamos de aquí. Me vuelves loco. Vayamos a buscar algo para comer.
Tengo tanta hambre que comería hasta pescado.
Adelante.
Hola, Tyler. Hola, Nicky.
No es muy inteligente que vengas aquí a verme.
No me quedaré. ¿Podemos hablar?
Un momento.
Me mudo esta noche. Para siempre.
- Los peces te echarán de menos. - Sí.
Me Llevaré a muchos. ¿A ti también?
- ¿Yo? - Cogeremos para comparte esa goleta.
¿No querías eso?
- Esta noche no hay tiempo. - Hay mucho. Trabajos rápido.
No con una trampa, si no con tres. Están todas llenas.
Estás loco. Vigilan todas las de la bahía.
Debemos ser listos.
Cogemos las tres trampas y luego nos largamos.
Nos vamos al norte con todo antes de que se enteren.
Como manejar una barquilla, sin hacer daño a nadie.
- Aunque los Saiwash lo sabrán. - Escucha.
Sí, tratarán de averiguar lo que hacemos. Y lo acertarán.
A no ser que hagamos otra cosa.
¿Conoces las trampas de Greenduke? Elegiremos a tres de ellas.
NICKY ATIENDE EN EL BAR, Y SLICKER SE VAA BAÑAR
NUESTRO TYLER ESTÁ AQUÍ AÑO TRAS AÑO
Y CELEBRA EL CUMPLEAÑOS CON JIM
Jim, tengamos siempre este viejo barco.
Es tuyo.
Imposible habitarlo, está hechizado.
A él le encanta.
A mi abuelo lo llamaban "El viejo viento".
Navegó siempre en este barco y nunca hizo agua.
Nuestros padres lo hicieron. Un barco y un rifle. Así es.
Dando la vuelta al cabo a través de nuestras praderas.
Hundiéndose en los mares y dejando los huesos en las montañas.
Veo en vosotros, hijos míos, a los herederos del trabajo.
Y saber que me siento feliz.
Por vuestra felicidad y vuestra tierra natal.
¡Feliz cumpleaños!
- ¡Sunday! ¡Gracias! - No, lo hice yo.
Dian. ¿De verdad? No me lo creo. ¿Hay chocolate por dentro?
- Córtala y averígualo. - Apaga las velas.
Haz un deseo.
Claro.
Te dejaste una.
No te preocupes, tendrás tu deseo.
Mujeres, mujeres. Creéis que los hombres no desean otra cosa.
¡Eh, Jim!
- Se unen a la celebración. - Ahora vuelvo.
- Nunca faltan cuando se celebra algo. - Papá.
¿Sí?
Jim está preocupado por Tyler. Nunca se ha perdido uno de sus cumpleaños.
Ya te dije una vez, que Jim se unirá a los hombres que tengan manzanos.
- ¿Qué ocurre? - Alguien ha cortado 3 trampas.
- ¿Red Skain? - Eso creemos.
- Coge tu rifle. - Vamos a su casa y a acabar con él.
¿Tres trampas? Todavía quedan tres.
Si conozco a Red, no estará en su casa.
Deducirá que iréis allí, y él seguirá con las otras tres trampas.
Tendrá tiempo de limpiarlas y se habrá ido por la mañana.
- Eso tiene sentido. - Si fuera él, eso haría yo.
Vayamos a esas otras trampas.
Vamos, Jim.
- ¿Qué ocurre? - Me falta gente. Se llevaron a Lefty.
Lefty está en una de las trampas que se ha llevado el mar.
¿Lefty?
¿Encontrasteis esas trampas?
- Una está en las rocas. - ¿Y Lefty?
- Está a bordo. - ¿Está bien?
No está muerto. Tiene la cabeza destrozada.
¿Dónde le dejo?
A dentro.
Jim, ve con ellos. Nos encontramos en mi casa en una hora.
- ¿Dónde está papá? - Afuera.
- ¿Qué ocurre? - Debo irme.
Jim, ¿a dónde?
Dile a Nicky que no deje salir a Tyler. Que no salga.
- ¿Por qué? ¿Para qué es el rifle? - Te lo diré cuando vuelva.
Ve a buscar a Nicky.
Esto está muy callado. Me estremece.
Sí, como un terremoto.
El barco de Dimitri volcó tirando a los dos hombres al agua helada.
Los cuerpos fueron recuperados por su amigo Red Skain.
Sí, eso es lo que pasó.
Les cogieron robando pescado y los ahogaron. Eso pasó.
La primera vez que lo oigo.
¿La gente cree que Tyler está con Red?
¿Tyler? ¿Nuestro Tyler?
Red no parará esto. Tiene algo planeado.
- Habrá otro linchamiento. - ¿Qué linchamiento?
- Ahí en Tejas. - Jackson, no me mientas.
Es verdad. Me lo acaban de decir.
Por eso, esos hombres armados vinieron a por papá y Jim.
¿Armados?
Jim me envía a decirte que no dejes salir a Tyler hoy.
Tyler no está loco, no saldrá.
Vamos, Slicker. Fuegos artificiales.
Hola, Nicky.
- ¿Dónde? - Tranquila, cálmate.
- Voy a marcharme esta noche. - No, no lo harás.
Sé buena chica, y haz el balance de tus libros.
Mandaré a buscarte en cuanto ponga allí los pies.
Es un placer que me beses aunque sea un adiós.
Pero esta noche no vas a salir de aquí.
- ¿Pero qué te pasa? - Cumplo órdenes de un amigo tuyo.
- ¿Está Jim ahí abajo? - No.
Ha hecho que no estés mañana en el periódico: Encontrado ahogado.
- ¿Quién te ha dicho todo esto? - Jim.
Envió a Dian. Salió a acabar con Red.
¿Jim mandó un recado para mí?
- Ese viejo Saiwash. - Tú harías lo mismo por él.
¿De verdad?
¿Creíste que no me acordaría? Pues lo hice. Le compré algo.
Dáselo de mi parte.
- Después de que me haya marchado. - ¿Marchado?
- Le echaré de menos. - Así que lo vas a hacer.
- Tras todo lo que ha hecho. - Ni en un millón de años.
Irán a casa de Red. Como lo imaginamos.
No me encontrará allí, yo me voy al norte.
Así se lo pagas.
¿Quieres callarte? Nadie toca sus trampas.
Así que no vas al norte. Antes vas a robar más.
- ¿Robar? - ¿Cómo lo llamas?
- Mira quién habla. - Nadie tiene más derecho.
¿No tienes nada de qué avergonzarte? ¿Qué hacías en el tugurio de Shedway?
¿Estabas ahí por accidente? ¿Haciendo trabajos de misionera?
No ibas vestida de monja, llevabas un vestido muy llamativo.
Y tú tienes derecho a reñirme por unas sardinas.
- Vine aquí honestamente. - Todo te fue demasiado fácil.
- ¿Viniste honestamente? - No es asunto tuyo.
Nunca dije que lo fuera hasta que el mío sí fue tuyo.
Se debe empezar en alguna parte. Jim, Windy y tú.
¿Por qué no darme una oportunidad?
No está bien, Tyler. No funcionará. No merece la pena.
Pregúntaselo a Jim, a Windy, a ti, siempre hay algo que no va bien.
Debo dejar que el único hombre que tengo me lo eche todo en cara.
- El hombre con quien quiero estar. - No tengo tiempo.
Lo siento, Nicky.
Soy un cerdo. Pero debo irme, no me preguntes porqué. No lo sé.
Pero debo darle una oportunidad a esa goleta.
Eres un idiota pesado y loco. Vas a hacer que te disparen.
- Por favor, Tyler. - Déjame tranquilo, Nicky.
¡Por favor! Déjame solo.
¡Estás perdiendo el tiempo!
¡Me marcharé de todas formas!
Así, vamos.
¡Peter! ¡Coge esto!
- ¿Dónde está tu barco? - Nicky lo ha hundido.
- ¿Nicky? - No dirá nada.
- Ya conoces a Nicky. - Sí.
- ¡Wresley! Preparaos para partir. - ¿A dónde vas?
A las otras trampas.
Me alegra que estés aquí. Arregla la red o perderemos tiempo.
Cuando estés, ve a la ensenada, te veremos allí.
Arpones, ¿no? Os volvéis listos.
Se encontrarán con su propia medicina.
- ¿Qué ocurre? - Echa el ancla.
- Íbamos a las otras trampas. - A ver qué ocurre. Echa el ancla.
Vamos, Ericksen. Enciende la luz.
Apagad esas antorchas.
¡Soltad la red! ¡Les mantendré con el lanza arpones!
Vayámonos de aquí. Leva el ancla.
¡Sucias ratas! Nos hundimos, no hay nada que hacer.
- Debemos parar ese lanza arpones. - Le pararía si estuviera en la trampa.
Ve al otro barco, a ver si te pueden Llevar.
Mantendré la luz sobre ellos mientras pueda.
¡Subid al otro barco! ¡Todo el mundo! ¡Subid al otro barco!
¡A por ellos!
¡Parad al lanza arpones!
¡Cuidado!
¡A la de tres! ¡Vamos!
¡Dispara! ¡Dispara!
¡Le ha dado! ¡Le ha dado!
Que Dios acoja a las almas de Boris y Sergei. Paz eterna para vosotros.
- Amén. - Amén.
Amén.
Levad el ancla. ¿A dónde vamos?
- Me quedo aquí. - ¿No crees que deberíamos irnos?
- Vete si quieres. - Vete tú también.
¿Irme? ¿Por qué debería irme? No tienen nada en mi contra.
No tienen pruebas. Sólo debo deshacerme de Tyler.
Jim Kimmerlee te busca.
¿Jim?
Eso está bien. Está bien.
Yo también quiero verle. Esto ha llegado ya muy lejos.
Uno de nosotros se irá de aquí, y ése no voy a ser yo.
¿Qué harás con Tyler?
Dejarle en la ensenada. Y luego, buscar a Jim Kimmerlee.
A ponerse en marcha.
¡Jim!
Me has asustado.
¿Qué te ocurre?
- ¿Sabes algo de Tyler? - Es pronto. Aún no estará en Sitca.
¡Qué cara va a poner cuando me vea allí!
- En Sitca. - Claro.
Red Skain se escapó y Tyler dijo que se iban a Sitca.
¿Conoces a alguien que vaya hacia allí?
Dicen que Red aún está aquí.
- ¿Quién lo dice? - Vieron su barco en High Sinled.
Fui pero ya se había ido.
- Por eso vine, pensé que... - ¿Fuiste a la casa de Red?
Anoche, no hay nadie allí.
No crees que Tyler...
No lo sé, Nicky. Debo encontrarle, eso es todo.
Mira, Jim. Tyler se puede cuidar solo. No te preocupes.
Se escapará con o sin Red.
Y yo iré a Sitca con o sin hotel.
Tu regalo de cumpleaños.
Lo dejó para ti.
¿Tyler?
Un regalo.
Sí, cógelo.
Nada le alegró más que saber que le habías enviado un recado.
Dijo, ese viejo indio, ese viejo Jim.
Echaré de menos a los Saiwash.
Asegúrate que le das esto, cuando me haya ido.
Vamos, ábrelo.
No le puedes hacer este feo.
- Si no lo quieres, dámelo a mí. - Nicky.
Tyler no se ha ido a Sitca.
Le disparé.
¿Tú?
- Disparaste a Tyler. - Le vi como si fuese de día.
Las luces le enfocaban.
Y le disparé.
Tuve que hacerlo.
Tyler.
¡Tyler!
Hola, Nicky.
¡No me digas Nicky! Te dije que no fueras con Red.
Sabía que esto pasaría, pero tú eres más listo, no me escuchaste.
No creíste ni a Jim. Me alegro que te disparara.
¿Jim?
¿Me disparó?
Hola, doc.
Es gracioso. Creí que estábamos los dos en Sitca.
Casándonos en esa goleta.
Justo antes de que...
¡Tyler!
Ha perdido el conocimiento otra vez. Es mucho mejor.
Jim.
No es culpa tuya. Hiciste lo que pudiste para mantenerle alejado.
Red tiene la culpa. Él nunca se habría metido en eso.
Conozco a Tyler. Se hubiera olvidado enseguida de esa goleta.
Es incapaz de hacer mal a nadie.
No lo hagas, Jim.
Después de haber visto a Tyler así.
Ya no es por Tyler, ni por ti.
Es por ti y por mí.
Te quiero, Jim. Deja que la ley se encargue de Red.
Red es muy listo. La ley no puede hacer nada.
Puede. Pero deja que se marche antes que ocurra otra cosa peor.
Por favor, Jim.
Por favor, no vayas.
No lo sé.
Estoy confundido.
Trato de hacer lo que es correcto y le disparo.
Trato de hacer eso bien, y debo ir contra ti.
Puede que tengas razón.
Quién lo sabe. Yo no.
- ¡Nicky, bebida! - Sí, que estamos secos.
¡Nicky! ¡Vodka!
Oí que Jim me buscaba.
Así era. Hasta que dejó que la conciencia de mi hija le parara.
¿Cómo? No lo he oído bien.
No queremos problemas aquí. Hay un hombre enfermo arriba.
Ya lo sé.
Red no tiene la culpa que Jim se esconda aquí.
Busco a Jim, buscaré en toda la ciudad.
- Nadie le ha visto. - Huele su rastro.
Voy a intentarlo.
¿Pero, dónde? Miré bajo las aceras.
Nada pero mal olor.
- Puede que al final salga. - Puede que lo haga.
Cree que me he marchado y por eso me busca.
Anda muy estirado por ahí con su rifle.
Jim Kimmerlee. He estado aquí toda la vida y quiere echarme.
Yo no digo nada, porque no quiero pelear con él.
Es tan duro como su padre. Así que me lo tomo con calma.
Hablo y hablo. ¿No me plantarás cara? ¡Cerdo asqueroso!
No quiero tener problemas contigo justo ahora.
Esta bahía es pequeña para nosotros dos.
Si te encuentro ahí fuera... te perseguiré con un lanza arpones.
- Es una pena que hayas dicho eso. - Vete o te mataré cuando te vea.
¿Cómo está?
Está descansando.
¿Podría hablar con él un momento?
¿Por qué? ¿Qué ocurre?
Red dijo a Jim que si le veía por la bahía, le dispararía.
¿Quieres que Tyler le diga a Jim que huya?
Sí, si así lo Llamas tú.
Si Jim se queda, será un asesinato a sangre fría.
¿Asesinato? ¿Y no sabe protegerse a sí mismo?
No tendrá porqué hacerlo. La ley no hará nada. Debe irse.
Y yo me iré con él adónde sea. Pero no está bien que se quede.
Si se queda, lo nuestro ha terminado.
- ¿Dejarías a Jim ahora? - Sí, lo haría.
Así que yo también debí dejar a Tyler porque estaba equivocado.
¿Crees que me preocupa qué está bien y qué está mal?
Si eres una mujer, verás que ahora es cuando más te necesita.
No eres de aquí. No eres el tipo de mujer que necesita.
Vete a casa. Toma el camino fácil y quédate allí.
Hasta que haga de esta región un lugar cómodo y seguro para ti.
- Vete a casa y buen viaje. - Todo es muy simple para ti.
Pero hay algo que no se puede construir sobre sangre.
El amor.
Es mejor que no lo haya entendido.
Entonces te lo aclararé.
No quiero ser cruel.
Pero el hombre que amas se está muriendo.
Yo amo a Jim a mi manera.
Pero no quiero que mate, o que le maten.
Hola, gatita.
- ¿Cómo te encuentras? - Fuerte como un oso.
¿Quieres algo?
Ve a buscar a Red Skain.
¿A Red Skain?
- ¿Y Jim? Le prometí que... - Ve a buscar a Red Skain.
¡En cuanto te doy la espalda! ¡Dame eso!
Sólo una calada. Sólo una.
¿Por qué actuaste así con lo de Jim?
Pon la mano aquí y mira cómo saco el humo por las orejas.
Vamos.
De acuerdo.
- Pero si me quemas, Tyler... - Mira bien. Este es nuevo.
¡Sale por ahí! ¡Mira!
¡Dame eso, Tyler!
- ¿Cómo te encuentras? - Bien. Siéntate.
Nicky, trae algo de beber a Red.
Y tómate tu tiempo.
¿Y bien? ¿Qué quieres de mi?
Creí que podríamos hablar.
Me dispararon. Debo contar alguna historia.
Claro. Invéntate una y yo la juraré.
Mira, la ley y el orden en persona.
Hola, Tyler.
¿Lo oíste? Me disparó.
Y todo lo que puede decir es "hola, Tyler".
- ¿Te disparó él? - Sí, ése es él.
Mi viejo amigo Jim. La mejor persona de este mundo.
- Hice lo que pude. - Sí que lo hiciste.
Nadie pudo hacerlo mejor.
Oí que le buscabas, Red. Por esto también quería verte.
Y me alegro que hayas tenido el valor de venir aquí.
Así te lo diré directamente.
Si tuviera fuerzas para ponerme de pie,
al barco de Red. Te daría lo mismo que tú me diste a mí.
Y ahora, llévate a este repugnante bicho de mi vista.
- ¡Tyler! - Llévatelo lejos de este hotel.
No soportaría que su pestilencia. Prefiero la porquería de la marea.
Jim, vamos.
Me gustaría darle un buen arponazo.
¡Jim!
Jim, no lo decía en serio. Está fuera de si por la inyección del doctor.
No es así. Conozco a Tyler.
Sabe lo que dice.
Sí, claro, haré eso por ti. Adiós.
Hola, Nicky.
Tú y Jim.
¿Qué os ha pasado?
Tratarle de esa manera.
Si no lo hubiera visto con mis propios ojos, yo...
No hagas caso, no lo decía en serio, de verdad.
No lo decías en serio.
Trataba de imaginar porqué.
Tendrías que haberle visto.
Su cara era como la de un niño asustada por una serpiente.
Estoy enfadado con Jim.
Y se lo voy a demostrar. De la única forma que puedo.
¿Qué vas a hacer?
Primero... voy a darle...
- Darle... - ¿El qué?
Todo lo que tengo.
Por supuesto.
Y si sobra algo,
guárdalo para Slicker.
Slicker.
¡Slicker!
Si vas a poner todo de peces en las almohadas,
volveré y te castigaré.
¿De acuerdo?
Yo le cuidaré.
Cuídate tú.
Te quiero, amor mío.
Ahora duérmete.
Sé que habías hecho planes respecto a ti y a mí.
Pero yo...
¿Qué?
Por favor, dilo.
¡Vete de aquí!
- Así que te vas. - Lo siento, Dian.
Hice lo que pude. Me dijo cosas que nunca nadie me dijo antes.
Si no te lo hubiera prometido, le habría matado.
Le di una oportunidad de rectificar y no lo hizo por la gente que había.
Debo hacerlo. Lo sé. Algo muy dentro de mi me lo dice.
Creo que ahora lo entiendo.
¡Oh, Jim!
¡Eh! ¿Tienes una cerilla?
Suerte.
- ¿Cómo está de gasolina? - Está lleno.
Gracias.
- ¿Dónde está Jim? - ¿Qué ocurre?
- Tyler se ha ido. - ¿Se ha ido?
Sí, me mandó a la tienda. Y Red Skain vino cuando yo salí.
- Cuando volví, Tyler se había ido. - ¿Se lo llevó Red?
¡Debe haber sido él!
- Gira el arpón a la izquierda. - ¿Por qué? Está en su sitio.
Es un truco. Así dispararé antes que él lo haga.
Sí, muy bien.
Así recibirá el primer disparo.
Eh, Red. ¿Tienes una cuerda más larga?
Espera.
¿Ya está bien?
- Puede que hoy no salga. - Saldrá como siempre.
Ahí está.
- Vámonos. - Espera.
- Con calma. - ¿Esperar para qué?
Cogeremos velocidad y le embestiremos.
Vamos, ya estamos listos.
Vamos, Tyler. Vamos.
¡Jim!
¡Tyler está en ese barco con Red!
¡Salid de ahí!
- ¿Red? - ¿Sí?
Me quedan pocas fuerzas.
- ¿Me traes algo para beber? - Sí, aquí tengo.
Toma.
No quiero morirme
antes de hacer esto.
Estás bien, estás bien.
Tú, dispárale. Yo le embestiré.
Supón que fallo el disparo.
¿Cogiste tu arma?
Dios, ahora voy.
Ahora vengo.
Slicker, besa a papá.
Ahora, lárgate de aquí. Vete.
¡Sal!
¡Sal de aquí!
Tyler
¡Tyler!
¡Tyler!
En un mundo cambiante, Tyler Dawson perdió su alma.
Pero la redimió.
La redimió.
Aseguró nuestra última frontera.
Nuestras tierras de aguas claras y brillantes montañas.
Fue un verdadero amigo.
Su muerte ennobleció su vida.
Alaska, tus hijos son los hijos de la aventura.
Que han convertido los puestos avanzados en una nación.
Durará para siempre toda República,
cuya grandeza se pague con las vidas de sus héroes.
Léemelo otra vez.
Tyler Dawson perdió la vida ayer en un accidente.
Fue uno de los hombres que ayudó a construir Alaska.
Punto.
FIN
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