All language subtitles for 1932 - William Dieterle - Jewel robbery - Esp subs

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic Download
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified) Download
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French Download
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German Download
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian Download
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Caballeros...

tengo el honor de presentarles al Profesor Bauman

del Instituto de Investigación Eléctrica de Viena.

Buenos días, Profesor.

El Profesor Bauman es el inventor

del sistema de alarma contra ladrones del rayo eléctrico invisible.

El que acabamos de instalar.

Haremos algunas pruebas.

Asi que por favor, ignoren cualquier señal de alarma que puedan escuchar.

- Gracias, Profesor. - Gracias. Gracias.

Deben saber, caballeros...

- Por favor. - que nuestros sistema a prueba de ladrones,

es el más perfecto e inusual,

que hasta el momento ha sido diseñado

por la ciencia moderna.

Ahora, aquí dentro, este pequeño tubo,

- ¿Dónde? - ¿Dónde?

Aquí

- Oh!, Oh! - ¿Lo ven?

Este pequeño foco...

emite un rayo eléctrico...

a través de este tubo.

Justo a este espejo...

que está oculto aquí.

- Que interesante. - ¿Ahí atrás?

Desde aquí...

es reflejado a un segundo espejo...

que está colocado por allá.

No hay nada que revele su presencia

incluso para el más hábil ladrón profesional.

porque el rayo eléctrico es invisible a simple vista..

Uh, solo un momento, señor.

No deseo ser molestado.

Cualquiera que intente cruzar la línea interrumpirá el rayo...

la sirena en la policía sonará...

y una invisible luz

iluminará toda la tienda...

con una inundación de luz penetrante.

Lo siento, pero esto es muy importante, señor.

- Puede esperar. - No puede esperar.

Lo siento mucho, profesor. Continúe.

Y asi, antes que un ladrón pueda incluso acercarse a su bóveda...

la alarma sonaría.

Fenomenal...

- Esplendido. - Ahora...

Apaguemos las luces...

y le demostraré el sistema.

- Pero es demasiado tarde. - ¿Que es demasiado tarde?

La tienda acaba de ser robada.

Ohh!

La madame está despierta. De prisa, de prisa.

Vamos, vamos. De prisa, de prisa.

Whoop! Whoop!

OOhps.

Ohh, Mi jabón.

Yoo-hoo.

Hola, Teri.

Buenos días, Marianne.

¿Buenos días?

Buenas tardes sería más apropiado.

¿Cuáles son las últimas noticias?

Otro de esos sensacionales robos en joyerías.

- ¿No en Hollander? - No en Straussberger.

"La joyería de moda, Straussberger...

situada en Ringstrasse fue el escenario esta mañana...

del último robo en joyerías".

"El ladrón, descrito como un distinguido joven de elegante apariencia...

trabaja con un polaco, absolutamente extraño

a los usuales métodos del bajo mundo".

Oh, mi querida, no me des un susto como ese otra vez.

¿Qué es, Teri?

Justo cuando tenía mi dedo bellamente preparado

para el diamante Excélsior,

he tenido visiones de ser secuestrada

por una banda de criminales.

- ¿El Excélsior? - Diamante...

ese por el que tu y yo estábamos tan extasiadas.

- Franz me lo va a regalar. - Oh, mi querida.

Va a encontrarse conmigo en Hollander a las 5:00.

Quiero que vengas conmigo.

El famoso diamante Excélsior.

Imagínate tener un esposo como el tuyo.

quien gustosamente gastará una fortuna solo para hacerte feliz.

Eres una chica afortunada, Teri.

- ¿No lo crees asi? - Asi lo creo.

Por un mes el matrimonio fue emocionante y excitante.

- Entonces se hizo aburrido. - ¿Qué?

Insoportablemente aburrido.

Pero que elegante.

¿Casada con ocho millones?

Con 55 años y gota crónica.

- Por favor. - Dale la vuelta.

No, gracias.

Pero para tus amantes, tienes de donde escoger...

miembros del gabinete, diplomáticos, hombres de mundo.

Cuando un hombre alcanza la distinción de una faja roja

sobre su pechera...

su pecho, mi querida, es la parte mas importante de su anatomía.

Pero los jóvenes agregados al cuerpo diplomático,

los cadetes...

Todos están pensando demasiado en su futuro

para arriesgarse a hacer el amor a la esposa

de un hombre de la importancia de Franz.

Oh, por un caballero que llegue cabalgando en completa armadura que

me tome sus brazos y cargue conmigo.

Un caballero quien me mirará fijamente a los ojos y...

susurre apasionadamente que son verdes...

como invalorables esmeraldas...

por las que daría su vida gustosamente por poseer.

Pero no son verdes.

Son azules.

No esmeraldas...

Zafiros.

Zafiros, mi primer amor.

- ¿Y tus últimos? - Diamantes. Blancos, puros, fríos.

Virginales. ¿Y hombres?

No he hallado uno que sustituya mis joyas.

Pero André estará aquí en cualquier momento...

para llevarnos a Hollander.

De prisa, de prisa...

De prisa, por favor.

Mientras más apuro menor velocidad, madame.

¿Puedo vaciar los exhibidores, Sr. Hollander?

¿Es tan tarde?

Casi hora de cerrar.

- Pero todavía hay luz. - Los largos días del verano.

La baronesa estará aquí pronto.

para llevarse el número 239.

- Buenas noches. - Buenas noches.

- ¿Sr. Hollander? - Si.

Tengo el honor de presentarme yo mismo.

Vigilante nocturno, Johan Christian Lenz

de la Agencia de Protección de Viena.

Nunca le había visto antes.

Por eso es que le estoy presentando mis credenciales.

He estado custodiando el Banco Nacional.

Hmm. Esa no es una buena recomendación.

Mi contrato decía que debía vigilar por ladrones...

no directores.

Lenz no tiene un pelo de tonto.

Sr. Hollander...

No me gusta esa calumnia sobre mi habilidad.

Soy uno de los mejores hombres de la agencia.

¿Y?

Por eso es que he sido asignado a Ringstrasse.

Han habido muchos robos de joyerías últimamente.

Debemos poner fin a ello.

Bien, bien.

Debería respirar mejor ahora...

que está Ud. aquí.

Gracias, gracias.

La vitrina está lista para ser cerrada.

La puerta puede esperar.

Esta noche estaré aquí hasta las 7:00.

- En una cita especial. - No se preocupe.

Echaré un vistazo cada media hora.

Cuando Lenz vigila un lugar...

los dueños pueden dormir plácidamente.

Hasta pronto, yo...

le doy las gracias, gracias.

Ah, la baronesa Horhenfels.

- Con su permiso. - Y la Sra. Horn.

Buenas noches.

- Buenas noches. - Buenas noches Conde André.

- Leopold, tres, por favor. - Sí, señor.

Hemos estado esperándola. baronesa.

¿Y como está I barón?

Oh, bastante bien, gracias.

Solo espero que no nos tenga esperando mucho tiempo.

Oh, mira...

todas las queridas, pequeñas joyas...

dirigiéndose virtuosamente a la cama por Papá.

Su Papa las prefiere menos virtuosas.

No hay beneficio si duermen en casa.

Deberé recordar eso.

Oh, vamos, madame.

- ¿Sr. Hollander? - ¿Si?

Gracias, Leopold. Puede retirarse, cerraré yo.

Buenas noches, señor.

Buenas noches, baronesa, madame.

Su excelencia.

Marianne, difícilmente puedo esperar.

Oh, Teri, compórtate.

- Las luces se encienden. - El anillo aparece.

Debería sonar música.

Ah.

El famoso diamante Excélsior.

Oh, es maravilloso, ¿no es asi?.

Es demasiado hermoso.

¿Le complace la nueva montura?

Que perfección.

Tal brillantez, tal profundidad.

- Hay algo del infinito en el. - No podría decir eso

si no me lo dejas ver, querida.

- Ahí... - No voy a robártelo.

Sólo míralo.

Por favor, por favor, por favor, por favor.

28 quilates.

En verdad, Teri, debes contarme tu secreto.

4 quilates es lo mejor que he podido hacer,

y eso con un defecto.

¿Que no haría una mujer por tal tesoro?

Oh, cualquier cosa.

Engañaría a mi esposo con gusto.

Una mujer haría mucho más que eso.

- Toleraría a su esposo. ¿Uno?

Una docena.

Oh, tómalo, rápido o me lo voy a tragar.

- Oh, Sr. Hollander... - ¿Si, madame?

¿Cuál es su precio ahora?

- $50,000. - Oh, $50,000.

¿Sabes que objeto más?

No. ¿Qué?

Que su propio esposo lo está comprando para ella.

Imagínate, echar mano a un premio como ese

de manera tan respetable.

Oh, es vergonzoso.

Su propio esposo.

Y aquí está.

Siento llegar tarde, pero encontré a nuestro distinguido

subsecretario de estado caminando solo en forma distraída

frente a Palheim.

Asi que le traje conmigo.

Difícil la cosa para un oficial del gabinete.

Ah, mi querida...

Ah, aquí está.

- Muy apropiado, también. - Si.

Pero, no es tan grande como esperaba que fuera.

¿No tan grande?

28 quilates.

¿Qué demonios esperabas, Franz?.

- ¿El peñón de Gibraltar? - No lo sé.

No lo comprará.

¿Cuánto pide por él?, ¿$30,000?

Todo ha terminado.

- $50,000. - ¿$50?

Estaba a punto de decir que difícilmente valdría 20.

Oh, André, rápido dile lo magnifica piedra que es.

Si.

- Oh, ¿Le has echado una mirada, André? - Oh, muchas veces.

Es un amigo de 20 años.

¿Querría decirle al barón el gran negocio que es

adquirirlo por 50?.

50 es imposible.

Pero no puedo dejarle ir por menos.

Bien, Ud. conoce su propio negocio mejor que nadie.

¿Teri?

¿No vas a comprarlo?

- Lo siento, querida. - Pero lo prometiste.

Oh, te estás perdiendo una gran compra.

Permítame mostrarle la valoración de los expertos..

En la factura original de Louis Toone de Ámsterdam...

verá exactamente cuanto me costó.

Volveré en un momento.

Teri, he perdido la esperanza de hacer una negociante de ti.

Vas a comprarlo...

Pero no a su precio, aceptará menos.

¿No es asi, André?

Bueno, el pobre diablo necesita efectivo.

- Entonces nos irá incluso mejor. - Ohh!

Ahora, sería tonto ser sentimental.

Si nuestras posiciones fueran opuestas...

el intentaría obtener el mejor precio posible.

Usas las armas que puedas para obtener dinero...

contra un hombre rico, un revolver.

Contra el pobre, su pobreza.

¿Tengo razón, Paul?

Por supuesto.

Nosotros diplomáticos, también, solo somos efectivos cuando

tenemos poder...

y lo utilizamos.

- ¿Franz? - ¿Si?

¿Cuánto estás dispuesto a pagar?

$30,000.

Lo conseguirás.

- Buenas noches. - ¿¥a te marchas?

Ya he cumplido mi propósito.

- Adiós, Teri. - Adiós.

Espero que esta nueva adquisición

te traiga la necesidad mas apreciada por una mujer...

una nueva emoción.

- Oh, André. Adiós. - Adiós, Teri.

Tuve problemas para encontrar la cuenta.

Aquí está, en blanco y negro.

De Louis Toone en Ámsterdam...

En blanco y negro, si. si. Vayamos a la oficina.

Si, si.

Tú quédate fuera.

Por favor...

¿Por qué no me encontraste en Palheim para el té?

Me olvidé.

Estuve 45 minutos parado frente a ese restaurant.

Lo siento.

Eres coqueta.

Algunas veces.

Pero contigo he sido extrañamente honesta.

Desde el momento en que supe que había cometido un error.

Que no eras mi héroe soñado...

Tengo 12 condecoraciones de guerra por valentía.

¿Y no las he visto repetidas veces?

Dije, tan pronto lo supe...

Había cierto desengaño de mi parte, también.

Bien, entonces...

será muy fácil para nosotros decirnos adiós.

No soy un escolar que puedas despachar con un gesto.

¿Cuál es la forma correcta de despacharte?

No voy a ser despachado en absoluto.

Voy a casarme contigo.

Conoces a mi esposa, supongo.

Por supuesto, Teri.

Pero cuando una mujer tan buena como tu... -

No soy una buena mujer.

En mi propia opinión soy superficial y débil.

¿Por qué?

Porque continúo en una vida superficial y débil.

Considerando que con un poco de valor podría romper con ella.

Tengo todas las cualidades para ser una persona bastante decente.

¿Y qué he hecho con ellas?

Vuelo todo el día persiguiendo abrigos...

joyas, emoción...

No amo.

Ni siquiera sufro.

eso es, todo menos el aburrimiento.

En la mañana, un coctel, en la tarde un hombre, en la noche, veronal.

Esa, mi querido ministro de estado...

es mi retrato de su Teri.

¿Es muy elevada?

¿Qué demonios?

Hice reservas de mi misma cuando decidí romper contigo.

Este es el resultado.

- Pero, Teri... - No será duradero...

solo el apasionado y pasajero deseo de que mi vida...

debe ser clara, simple y pura...

como esa piedra.

Lo que acabas de decir me ha convencido de que más que nunca

me necesitas como esposo.

Oh, Paul.

- Felicitaciones, madame. - ¿Todo arreglado?

- Hemos logrado un compromiso. - He aceptado su oferta.

Y aquí está.

Lambie!

Claro que sí.

Buenas noches.

Buenas noches.

¿Algo que pueda hacer por Ud.?

Siento molestar en esta hora tan tardía.

Oh, está perfectamente bien.

Bien, entonces...

¿podría amablemente subir sus manos?

Ohh!

Todos ustedes.

Dispararé a cualquiera que se mueva.

Procedan, caballeros.

No le haga caso a la dama.

Creo que voy a desmayarme.

No hay ninguna razón para hacerlo, madame.

Realmente está muy segura aquí.

Lo siento.

¿Qué?...

¿Qué están haciendo sus hombres?

Con su permiso, Sr. Hollander...

estamos robando su tienda.

Ohh. Policía...

Oh, caballeros...

¿querrían sentarse, por favor?

Preferiría permanecer de pie.

No le atacaré.

Eso es tranquilizador, pero prefiero que esté sentado.

No me gusta que extraños miren sobre mis hombros.

Me gustaría que pasaran una regla como esa en club de bridge.

- Esto es ridículo. Algo debe hacerse. - Hazlo tú.

No estoy familiarizado con el procedimiento bajo estas circunstancias.

Henry...

No olvides que ahora está manejando nuestra propiedad.

Eso es correcto, señor, lo estaba olvidando.

Es un poco más cuidadoso, ¿lo serás?

No se moleste en esperar a la policía.

Mi chauffeur se ocupará de eso por Ud.

Oh, a propósito, Sr. Hollander,

- ¿está bien asegurado?. - Si.

- ¿Por todo el valor? - Si.

Bien, ¿entonces porque luce tan triste?

Sea feliz en estos indescriptibles malos tiempos...

estoy convirtiendo su mercancía en efectivo para Ud.

Pero tengo tantas piezas antiguas...

nunca podré recopilar tal inventario otra vez.

Sutil toque de negocios. Eso está anticuado.

¿No puede hacer nada para alegrar nuestra pequeña

fiesta, baronesa Horhenfels?

¿Ud. me conoce?

Conozco todas las personas que poseen joyas poco comunes.

Uno de los requerimientos elementales de mi negocio.

¿No desea platicar, por favor?

¿Platicar?

Si, platicar, airear naderías.

¿No puede sonreír un poco?

Luce tan encantadora cuando sonríe.

Esto es una broma, ¿no es asi?

¿Broma?

Ud. no es realmente un ladrón.

¿Ladrón?

Esa es una horrible palabra.

Uh, díganos, bandido.

¿Cómo se distinguen?

Bueno, hay mas sabor en bandido.

Estamos en la mas exclusiva tienda de joyas en Ringstrasse.

Para robar un lugar de esta clase...

debe tenerse una refinada técnica.

Y esto, he descubierto, siempre ayuda...

a hacer la atmosfera más propicia.

Y nada como la música para evitar que la gente haga cosas temerarias

en momentos como este.

Ahora...

¿me permite molestarla un momento?

Gracias.

Oh...

¿no es esto hermoso?

- ¿Sur África o Sumatra?. - Sumatra.

Cortado por Schindhelm en Ámsterdam.

Si.

Tiene un gusto exquisito, Sr. Hollander.

Gracias.

Por eso es que le estoy haciendo esta visita.

Es solo un ladrón común..

Bandido.

Su cara me resulta vagamente familiar.

Le he visto en alguna parte antes.

Posiblemente, ¿A qué clubes asiste?

- Estoy empezando a ubicarle. - ¿Oh?

Fue en algún partido de polo.

Ahora, ¿en qué partido de polo al que he asistido ocurrió un robo?

Mi querido ministro, fue una competencia de polo.

Yo estaba jugando.

¿Quiere por favor decir "ah"?

No.

Diga 99.

Gracias.

"De Teri. "

¿Puedo molestarla otra vez?

Gracias.

Ese vestido que lleva es muy favorecedor.

No estoy seguro si Ud. me gustaría más en azul...

un profundo y amoroso azul.

Combinaría con sus ojos.

¿Alguna vez alguien le ha dicho que sus ojos son como zafiros?

Aparentemente, conversar no interfiere con su trabajo.

En absoluto.

Por el contrario...

me calma...

disipa todos mis temores.

Noté lo calmados que todos Uds. están.

el terror ha desaparecido de la escena del robo.

Todo tranquilo, señor.

Las chicas lo están haciendo maravillosamente...

ningún policía en 10 manzanas.

Esplendido, esplendido.

Cuando escenificamos un evento de este tipo...

siempre colocamos una muy atrayente rubia en cada esquina..

Asi nunca tenemos que preocuparnos por la policía.

Efectivo, ¿no consideran?

Esto está convirtiéndose en algo encantador.

¿La dama está complacida? Eso me alegra.

No necesita que le des animo.

Pero ayuda.

Oh, debes admitir que la situación es poco común.

Y la operación es prácticamente limpia.

Notarán ahora la ventaja de adaptar el método al lugar.

La acostumbrada técnica del terrorismo

ciertamente no les habría divertido.

Como es, la dama ha sonreído,

los caballeros están tranquilos.

e incluso tendremos tiempo para coger montones de oro y plata.

Eso es muy complaciente.

Estoy aprendiendo mucho de Ud.

Eso es un real tributo.

Es la primera vez que jamás he escuchado a mi esposo...

admitir que puede aprender algo de alguien.

Va a aprender algo de mi algún día.

Yo no le provocaría, Paul.

No consigue la oportunidad de disparar

a un miembro del gabinete todos los días.

Está relativamente seguro.

Hago muy pocos disparos estos días.

De hecho...

estoy opuesto a la Escuela Americana de Bandidaje.

Estudié en Paris.

Tienes que trabajar mas duro pero adquieres cierta...

delicadeza que falta de la

escuela de "manos arriba y disparen.

Y noten esto también, sin desorden, sin confusión.

Un nuevo inventario puede ser traído mañana.

Ningún abogado de bancarrota jamás

ha limpiado un lugar más ordenadamente.

Debo agradecerles a todos.

Han cooperado hermosamente.

Viene la Agencia de Protección, señor.

Gracias al cielo.

Siéntese.

- Si se mueve... - No me estoy moviendo.

Es maravilloso como responde a las sugerencias.

- Ahora un último esfuerzo, ¿Si? - Si.

Cuando el vigilante entre,

solo hable con el calmadamente y relajado.

Dígale que aún le falta media hora de trabajo por hacer.

- ¿Lo comprende? - Si.

Tengo más trabajo por hacer. Regrese en media hora.

Correcto.

Y ninguno de Uds. encontrarán que no es difícil estar calmados

con mi revolver apuntándoles.

Y ahora, hablemos...

para que nuestro buen amigo no se preocupe.

¿Baila tango, madame?

Nada como el tango para acercar a la gente.

Bien, aquí estoy Sr. Hollander.

Del tiempo, la marea y Lenz...

siempre se puede depender.

Un poco demasiado temprano.

Todavía tengo algún trabajo por hacer.

Regrese en una hora.

Media hora, Sr. Hollander. Media hora será suficiente.

Oh, sí.

Media hora.

Como Ud. diga.

¿Huh?

Todos los activos guardados. All the goods put away.

Si...

Hasta la última pieza.

Eso está bien.

Mucho mejor que dejar esas cosas estar ahí toda la noche.

Podrá ser mi eco.

Siempre ser receloso.

No ser engañado por nadie.

Cualquier cosa extraña...

aun si no es mas que un bigote de ratón...

llamar a la policía.

Es todo un hombre.

De la Agencia de Protección de Viena, ¿no es asi?

- Eso es correcto. - Podría decirlo.

- ¿Puedo pedirle un favor? - Seguramente, señor.

Habrá notado mi auto aparcado al frente de la tienda.

¿Podría coger esas dos maletas y ponerlas dentro?

- Con placer, señor. - Gracias.

Hey...

No están llenas de plumas, ¿verdad?

Podría decir que no, de oro.

¿Oro?

Me doy cuenta.

Llevándoselo para hacerlo fundir.

Si, mañana el lote completo será fundido.

Bueno, me alegrar comprobar que alguien

en Viena está haciendo negocios.

Buenas noches, Sr. Hollander.

Buenas noches.

Y Ud. no se moverá de ese auto hasta que yo salga, ¿no es asi?

Cuando vigilo...

vigilo.

Lenz no tiene un pelo de tonto.

- Por favor? - No, no, no, no, no.

Bueno, debo hacer una reverencia a eso.

- Gracias. - Delicioso.

Gracias, pero lo he hecho mejor.

- Una vez en Paris... - Se está haciendo tarde, señor.

Oh, sí.

¿Cigarrillo?

- No, gracias. - Sr. Hollander...

fúmese uno de mis cigarrillos.

Con gusto.

Ahora, inhale profundamente.

Gracias.

Si, una vez en Paris, como había empezado a contarles,

Me llevé una maleta de oro a plena luz del día.

Y 12 gendarmes acompañaron mi automóvil.

Nada como contar con la ayuda de la policía.

Pura bravuconada.

En absoluto.

No me gusta su método de comprar a las autoridades.

Eso es una mentira.

Vamos, barón, sabemos que Uds.

los banqueros tienen a los gobiernos

- en el bolsillo de sus chalecos. - Ud. es un comunista.

No, no soy un comunista.

Continúe fumando, Sr. Hollander. No se preocupe por nosotros.

Oh, el orden presente de la sociedad...

es enteramente satisfactorio para mí.

¿Cree que podría hacerlo tan bien para mi mismo bajo el comunismo?

¿Qué podría robar?.

¿Plantas eléctricas, elevadores de granos?

Las finanzas internacionales requieren cerebro.

No se está riendo de Ud. barón.

Es solo de la vida de lo que se ríe, Sr. Hollander, ¿no es asi?

¿Si es tan listo porque no viene

a mi oficina algún día y lo probaré?

No puedo correr ese riesgo.

Ud. es un banquero.

Podría no ser honesto conmigo.

No le veo la gracia.

Déjenlo en el sofá y entonces, sáquenlo por atrás.

¿Qué le ha dado?

Una placentera, e inofensiva fumada.

Despertará en la mañana lozano y contento.

Con un apetito maravilloso.

- Caballero. - Estoy fumando, gracias.

Solo fumo cigarros.

Bueno, entonces ¿tal vez serán tan amables de entrar a la bóveda?.

No.

Para mi eterno pesar me veré obligado a encerrarles.

No se depriman, no es por vida.

Las celdas son...

eh, las bóvedas son confortables y eléctricamente iluminadas.

Y ahora, madame...

¿con que caballero preferiría compartir una bóveda?

Preferiría no ser encerrada en absoluto, con ninguno de ellos.

Muy diplomático.

En ese caso, encerraremos juntos a los caballeros.

Si gustan, caballeros..

Permítame decirle algo...

si nos deja salir ahora

trataré de sacarlo con una sentencia ligera...

pero si nos encierra, es asalto,

y veré que le den el máximo.

Siento tener que interrumpirle.

Puede terminar su discurso dentro de la bóveda.

¿Querido?

Hasta que volvamos a vernos.

No permitas que te atemoricen, Teri.

El periódico vespertino, señor.

Ahora, a disponer de Ud.

¿Qué va a hacerme?

No.

Bien, entonces...

un cigarrillo.

- No. - Pero realmente son inofensivos.

Dos chupadas...

y escuchará música suave.

El mundo empezará a girar placenteramente.

- No. - Tres, Un hermoso sueño.

¿Cómo sabe todo eso?

Experiencia.

Le aseguro que todas las damas se quedan dormidas alegremente.

Oh. Asi podrá robarles sus joyas tranquilamente, supongo.

Lo siento, no lo tomaré.

- No quisiera tener que obligarla. - No lo tomaré.

¿Se mantiene firme?

Prefiero mantener mi ingenio conmigo, gracias.

Tuve el presentimiento que sería testaruda.

No estoy intentando entretenerla,

sino de hacer una escapada limpia.

¿Preferiría que la amordazara?

¿Por qué tendría que hacerme algo?

No tengo ningún deseo particular de verle arrestado.

- Gracias. - Me ha dado diez minutos muy excitantes.

Qué me harán el centro de interés

de tés y cenas por semanas por venir.

Pero piense cuanto mas interesante su historia sería

si la amordazara brutalmente.

Es mucho mejor historia si pudiera decir...

que encerró los caballeros en la bóveda y luego desapareció.

Bueno, en realidad no tiene que desaparecer.

Entonces todo el mundo se preguntara porque no dio la alarma.

Eso la convertiría en un cómplice en el hecho.

Ooh, eso es incluso más emocionante.

Me temo que hemos perdido de vista el objetivo principal.

Oh, no, no, por favor. Por favor no lastime mis labios.

Todo el mundo dice que mis labios...

Son celestiales.

Es tan adorable.

Es difícil ser brutal con Ud.

En verdad ha tocado una nota fresca.

Hasta ahora los hombres ha sido brutales porque soy adorable.

Por favor, la bóveda.

Ciertamente.

Gracias al cielo.

- ¿Por favor? - Con gusto.

- Gracias. - Si me acompaña.

¿Qué?

¿Qué espera que haga ahí dentro sola?

- madame, esto es negocio. - Rehúso la bóveda.

Bien, entonces venga conmigo, la dejaré en algún lugar en los suburbios.

Intacta.

¿Intacta en los suburbios?

Oh, no.

No, eso no me intriga en absoluto.

Me temo que deberá dejarme libre aquí.

No, no. Esa es la ultima cosa que puedo hacer.

¿Pero porque?

Le aseguro que no tengo ningún interés en hacerle arrestar.

El hombre en mi querría creerle.

- El bandido es más cínico. - Le doy mi palabra.

- No. - No estoy mintiendo.

Mi mano en ello.

Su mano.

Oh. Oh, mi anillo.

Oh, habría sido una lástima perderse esto.

Ahora, no doble su dedo. Podría lastimarse.

No debería poner obstáculos en el camino

de un hombre tratando de ganarse la vida.

Oh...

Maravilloso.

¿Qué intimo?

- Me lastimó. - Oh, no. No.

¿En verdad robará mi anillo?

Si.

Pero solo como un recuerdo.

Un suvenir de una dama que estaba deseosa

a compartir una bóveda conmigo.

Eso no es cierto.

- No quise decir eso. - ¿No.?

Pero si quería darme la bofetada, ¿no es asi?

Sabe...

Habría dispuesto más tiempo

para este robo de haber sabido que Ud. estaría aquí

Estoy casi tentado a besarla.

Temo que podría gritar.

Y...

Ah...

- Aquí, aquí tiene señor. - Ah, esplendido.

con el atento saluda de la Agencia de Protección de Viena...

ni una sola pérdida para un cliente en 38 años.

Oh, no, no puedo aceptarlo, señor.

Vamos, un día de honesto pago para el honesto trabajo de un día.

Gracias señor.

¿Un cigarrillo?

Gracias, señor.

Solo quédese con la caja.

Oh, gracias señor.

Los fumaré mas tarde.

¿Qué sucede, señor? ¿Otro robo?

- ¿Dónde? - En las tiendas de Ringstrasse.

Estos robos...

están siendo cada vez más atrevidos.

Es esencial que no dejemos piedra sin remover...

para arrestar a este criminal

y sus posibles cómplices.

Un hombre apareció de ninguna parte, con un revólver.

Para Teri, tal hombre no es un enemigo de la sociedad,

sino una figura romántica.

Debo trabajar fuertemente para adquirir riqueza, con sagacidad,

pensar claramente, ser más listo.

Pero eso no me hacer ser interesante.

- ¿Verdad, mi querida? - No querido.

No, pero este hombre, perfectamente seguro detrás de su revolver...

¿Seguro?. Me alegra no estar dentro de sus zapatos.

Teri pronto tendrá la oportunidad de ver que

- gallardo luce llevando esposas. - Si.

- Oh, aquí están. - Hola, Teri.

- ¿Qué ha sucedido, Franz? - Teri te lo contará.

- Estoy tan contenta que hayan venido. - Bien, ¿qué ha pasado?

Algo emocionante.

¿De qué se trata, Paul?

Hubo un asalto en la joyería.

- ¿Qué?. - Justo después que se marcharan.

Oh, que excitante.

Estábamos encerrados en la bóveda.

Teri se quedó sola con el ladrón.

La policía no está satisfecha con su declaración.

Oh, son tontos si esperan que una mujer diga la verdad

sobre lo que sucedió...

mientras estuvo sola con un hombre.

Imagínalo.

Ese es el orden del día...

ser atraída por un criminal.

Cualquier hombre que no se baña diariamente y tiene

un récord en la policía se convierte en un héroe.

Las cortes están abarrotadas de mujeres.

Un hombre que hace algún tiroteo,

y la mitad de las mujeres olvidan a sus maridos.

Y si sucede que está casado con una chica y tiene dos

adicionales se convierte en un héroe nacional.

Tienes bastante razón.

En verdad, ¿qué sucedió, Teri?.

- Perdí el conocimiento. - No lo hizo.

¿También crees que dejé escapar al ladrón?

Le dejaste escapar porque eres una romántica incurable.

Evidentemente consiguió una promesa tuya de

mantener silencio si no te encerraba en la otra bóveda.

Y estuviste tan emocionada por su consideración...

que mantuviste tu palabra.

He notado que las mujeres mantienen su palabra

solo con hombre que nunca más volverán a ver.

El presidente está esperando, señor.

Excúseme.

Buenas noches.

madame, excúsenme.

Estoy aquí porque la policía me ordenó venir.

Sin embargo, quiero agradecerles

por explicar a la policía...

que incluso un Sherlock Holmes...

habría sacado las dos maletas.

Si, si.

¿Han dicho a cuál de los ladrones creen haber cogido?

- ¿Cogido? - ¿Uno de los ladrones?

¿No lo sabían?

Será probablemente por eso que acaban de enviar por Paul.

Oh, sí, el sabría.

Ha convertido esto en un asunto personal.

Tiene razón.

¿Que pasaría si empiezan a encerrar miembros del gabinete en bóvedas...

como un hábito regular?

Probablemente el país tendría algo de paz.

¿A quién han arrestado?

Uno de los ladrones, eso creen.

¿Encontraron algunas de la joyas con él?

Si lo hicieron, no tendría necesidad de identificarlo.

Mas probablemente habrán...

cogido a alguien que estaba millas alejado

de la escena del robo.

Eso espero.

¿Es ese un adecuado sentimiento para un ex oficial de policía?

No me gusta este negocio de identificar ladrones.

El presidente está esperando para interrogarnos otra vez.

Muy bien.

A Ud. le verá más tarde.

Sin embargo, todavía deseamos saber porque no

gritó cuando se marchó el ladrón.

Se lo he dicho, perdí el conocimiento.

Traigan al prisionero.

Hemos atrapado uno de los hombres.

Te dije que la policía daría con ellos.

Si es el ladrón y no es bien parecido...

nunca te lo perdonaría, Teri.

¿Sería tan amable como para identificarlo?

Barón Horhenfels...

Ud. reconoce a este hombre, ¿no es asi?.

Eso creo.

Mis ojos estaban enfocados en el líder pero estoy...

bastante seguro que este tipo era uno de los ladrones.

Bastante seguro.

¿Y Ud. baronesa?

No lo sé.

Creo que no.

- ¿Crees que no? - Creo que no.

Ni siquiera lo ha medio-mirado.

Supongo que es uno de ellos.

¿Juraría eso?

Tal vez.

Hagan entrar al vigilante nocturno Lenz.

Hollander podrá identificarlo. Estoy seguro.

Ese cigarrillo endrogado lo tendrá durmiendo por horas todavía.

Lo interrogaremos cuando despierte.

Lenz...

este hombre era uno de ellos, ¿no es asi?.

Yo simplemente puse las maletas en el auto.

Pero él era uno de los ladrones, ¿no es asi?.

Yo simplemente puse las maletas en el auto.

No veo nada de que reírse.

Tampoco yo.

Pero si me hubieran puesto sobre aviso,

dándome una clara señal

con un guiño de su otro ojo,

o señalado con su meñique al ladrón,

Habría estado alerta.

Pero ahí estaban todos sentados tan tranquilos...

tranquilos...

tan tranquilos.

Como un hombre con un revolver apuntándole.

Esto no es ninguna broma, Lenz.

Hablaré con Ud. más tarde.

Y para Uds. damas y caballeros,

no hay la necesidad de mas preguntas por el momento.

Gracias por su indulgencia y su cooperación.

Ud. quédese.

- Buenas noches, barón. - Buenas noches.

Fueron muy amables al venir aquí.

Ahora...

Tal vez un pequeño confinamiento en solitaria...

mejorará su vista.

Cigarrillos.

- Polacheck. - Si, excelencia.

- Algunos cigarrillos. - Si, excelencia.

Permítame, su excelencia.

Y su memoria...

muy probablemente mejorará...

bajo el gentil cuidado de nuestra policía.

Silencio.

André, ¿podría ver que Teri y Marianne lleguen a casa?

Iremos con el presidente a investigar ciertas pistas.

Y consuélense ustedes mismas con el pensamiento

de que, con toda probabilidad deberé

llamarlas en media hora

e informarles que hemos capturado al ladrón.

Eres demasiado generoso.

El pensamiento de que estás poniendo tu vida en peligro

en defensa de tu honor y el mío, me permitirá dormir profundamente.

Buenas noches.

Hola...

Hola.

Hola, hola, hola...

Si...

aquí Napoleón.

No! No!

Yo soy Napoleón.

No, no, aquí está Napoleón.

No, yo soy Napoleón.

- Pero no puedes ser Napoleón. - ¿Por qué?

Ahora, ¿por qué?

¿Por qué no puedo ser Napoleón?

- Porque luces como... - ¿Qué?

¿Cómo luzco?

- Luce como... - Presidente...

Tranquilo.

¿De dónde salieron estas rosas?

No estaban aquí cuando salí.

- Alguien las envió. - Oh, eres brillante.

¿Pero, quien?

Berta debe saberlo.

Tu esposo.

Deberías saber mejor que eso.

Paul.

Es del tipo que solo envía orquídeas.

¿Un admirador desconocido?

Me lo pregunto.

No hay tarjeta.

¿Llamó, madame?

Berta, Berta, ven acá rápidamente.

¿Cuando llegaron estas flores?

- No llegaron. - ¿Quién las trajo?

Nadie, madame.

- No estaban aquí cuando salí. - No, madame.

Pero nadie las entregó.

- ¿Estás segura de eso? - Si, madame.

Ya veo, eso es todo Berta.

- No me necesitará para... - No, no.

Eso es todo, Berta. Buenas noches.

Buenas noches, madame.

Debió haber sido.

El ladrón no era realmente pequeño y gordo, ¿no es asi?

- gordo, ¿no es asi? - Era pequeño y gordo.

Para la policía, si.

Pero entre nosotras...

- ¿cómo era realmente? - Marianne.

- ¿Cómo lucía? - Marianne, no, no, no.

¿Cómo lucia? Oh, ¿Cómo lucia?

Encantador.

¿Muy atractivo?

Más allá de tus sueños.

¿Distinguido?

Robó esa tienda como un emperador

otorgando una cruz de honor.

Maravilloso.

Y tan simpático y tan bien plantado.

Mientras le observaba hacer su trabajo tan sencillamente,

me di cuenta de la alta civilización que

tenemos en Europa hoy.

Qué vergüenza conocer a un hombre como ese en una tienda.

¿Por qué una vergüenza?

Es la clase de ladrón que deberías conocer en el vagón de primera clase.

¿Qué quieres decir?

- ¿No lo has visto en el periódico? - No.

La semana pasada, una mujer americana

fue robada en el Simplon Express,

desnudada hasta las enaguas.

No!

¿Qué harías si te encuentras en tus enaguas?

¿Qué harías tú?

Dejar que continúe el tren.

Alma perdida.

Cuando estoy viajando a una velocidad de 80 millas por hora,

No soy responsable de mis acciones.

Oh!

Shh. Escucha.

¿Qué sucede?

- Alguien está andando en el jardín. - Tonterías.

Alguien está andando en el jardín, te digo.

Puedo escuchar la gravilla crujiendo.

También puedo escucharla.

Oh, ve mira rápido, Marianne.

- Tengo miedo. - Ve, rápido, rápido.

Ve, rápido, rápido.

Espera.

Alguien está caminando en el jardín.

¿Quién es?

Un hombre.

¿Un hombre?

Rápido, rápido. Déjame ver.

¿Dónde?

- Ahí. - ¿Dónde?

Ahí, justo caminando hacia la luz.

Oh, mi corazón.

Ohh.

Mi chauffeur.

Qué estúpido.

Aah!

Voy a marcharme de aquí.

Se me está poniendo la carne de gallina.

Marianne!

La puerta del balcón ha sido abierta.

Alguien ha estado aquí.

Lo sabía.

¿Qué sucede?

Mis joyas.

Mis joyas están en esta habitación.

¿Dónde?

En la caja fuerte, por allá, detrás de ese panel.

La caja está abierta.

Esto es el final.

Se lo ha llevado todo.

¿Por qué se permite vivir a tales hombres?

Oh, mi pobre querida.

Espero que lo capturen y lo maten.

Poniéndome en ridículo, enviándome flores, flores flores.

Todas mis bellas cosas.

Mis bellas cosas.

¿Qué?

Todo está aquí.

No falta ni una sola.

Entonces, porque haría...

A menos...

¿Qué?

El anillo.

El anillo que me robó hoy.

¿Cómo puede ser?

Oh, la cosa más dulce. Me ha hecho el regalo de mi anillo.

Eso solo te sucede a ti.

Es maravilloso.

Teri...

es inmoral.

Y ahora que tengo el anillo, ¿qué voy a hacer con el?

Debes llamar de inmediato a la policía.

- ¿Y hacerles saber que lo tengo? - Por supuesto.

Imposible.

Si supieran que tengo el anillo...

entonces saldría que habría algo entre tú y el ladrón.

- Si. - Ah, admites que

en verdad le permitiste escaparse.

Si.

Incluso si es un ladrón para nosotros,

atacó esa tienda como un héroe.

Si...

en realidad le deje escapar.

¿Cómo podrás jamás salirte de esta aventura?

Quisiera saberlo.

Y lo peor de todo es que no puedo quedarme con el anillo.

- Seguro será descubierto. - Por supuesto.

Tengo que devolvérselo.

- ¿Estás loca? - Tal vez.

¿Cómo podrás encontrarle?

Él me encontrará.

Por favor ordena el auto de inmediato para mí.

Marianne, ¿no pensarás desertar de mi en esta crisis?

Oh, no me importa un pequeño coqueteo, pero...

esto está yendo demasiado lejos.

Oh, por favor, por favor, quédate solo esta noche.

Debo decir no.

Habrá un escándalo y tengo que protegerme yo misma.

Que avergonzada estarás en la mañana por haber desertado de mi.

- Llamó, madame? - Si, Berta.

Diga al chauffeur que madame Horn se marcha inmediatamente.

Espero que estés indignada contigo misma.

Ahí tienes, puedes marcharte.

Disgústate conmigo. No puedo evitarlo.

Soy una mujer respetable y estoy asustada.

¿No piensas que yo estoy asustada?

No voy a cerrar los ojos en toda la noche.

Bueno, esta es una noche en la que debo estar muy

feliz de estar con mi esposo.

¿Que desea?

Si es posible, una taza de té.

Oh.

Oh, ¿estaba pensando en ir a la cama?

Oh, no, no, no, no, no, no, no.

Entonces...

hablemos.

- ¿Hablar? - Si.

Las condiciones son tan perfectas...

no hay nadie en casa...

la servidumbre duerme...

completa tranquilidad afuera...

y demasiado sobre que hablar.

Ayuda.

Eso es adorable. Por favor hágalo otra vez.

- Oh, esto es horrible. - ¿Por qué?

Estoy pasando un momento muy bueno. ¿No quiere sentarse?

Se comporta exactamente como si estuviera devolviendo una visita.

Eso hago.

Después de una muy breve e informal introducción.

Ahora estoy haciendo una visita formal.

A través de la ventana.

Pero solo para preservar su reputación.

Vine muy discretamente por vía de la tubería de desagüe.

Eso no es legal.

Oh.

Permítame.

¿Sabe que arrestaron uno de sus hombres?

Oh, saldrá libre.

Debemos producir 12 testigos...

quienes jurarán que pasó toda la tarde con ellos...

en la casa de su tía, a 15 millas de distancia.

Eso no es verdad.

Bien, ciertamente no.

Tampoco soy pequeño y gordo...

como le dijo a la policía.

¿cómo supo eso?

Yo...

escuché por casualidad su conversación

en la habitación.

¿Mientras me desvestía?

Es todo lo que había anticipado.

¿Coñac?

Gracias.

Bien...

me alegra.

Sí, estoy muy contenta de que esté aquí.

Me excita.

Si no hubiera venido habría tenido que salir a buscarle.

Me está haciendo divinamente feliz.

¿Cómo se atreve a regalarme este anillo?

Oh, perdóneme pero...

el anillo era suyo originalmente.

Si.

Si. Eso es verdad.

Pero no comprende que si yo...

La única manera en que puedo recuperar el anillo...

es hacer que la policía me lo devuelva..

siguiendo a su arresto.

Lo siento, pero...

ese método para devolvérselo no me interesa.

Entonces devuélvalo...

inmediatamente.

No, no tengo el hábito de recibir de vuelta regalos.

Si no lo quiere, entréguelo a la policía.

Pero eso es justamente lo que no puedo hacer.

¿No se da cuenta?

No, no lo recibiré.

Si me quedo con el anillo, me convertiré en su cómplice.

Me relaciona con Ud.

Una devota consumación a ser deseada.

Sea cuidadoso.

Si me lleva muy lejos. Gritaré por ayuda.

No aceptaré que me devuelva el anillo.

Asi que...

- ¿no aceptará la devolución del anillo? - No.

Bien, entonces, manos arriba.

¿Está segura que eso está cargado?

Si no devuelve ese anillo inmediatamente, le dispararé.

Quiere hacer una piscina de sangre, ¿eh?

Si.

Bien...

si insiste.

- Oh. - Oh.

¿Lo he lastimado?

Sea un poco más cuidadosa, ¿no es asi?

Ahora...

Intentémoslo otra vez.

No sé qué hacer.

¿Para qué vino esta noche?

Un Don Juan diría que porque la amo.

Asi que no puedo decirlo

Pero la amo.

No puedo creer eso.

¿Por qué?

Porque...

¿Cuántos años tiene?

- 15. - ¿Huh?

Oh, he vivido 15 años.

El resto no cuenta.

¿Su conciencia?

Uh, hermosamente limpia.

¿Su pasado?

Afortunado.

¿Su futuro?

No existe.

Solo vivo para el presente.

Y el presente...

eres tú.

Perdone Ud.

Nadie sabe que estoy en la casa.

La noche está ante nosotros...

y...

si lo deseas...

al amanecer deberíamos tener un secreto detrás de nosotros.

Eso no es posible.

Un hombre como Ud. no escala por un tubo de desagüe

solo para hacer el amor a una mujer.

- Cierto, ay de mi. - Ah.

Estoy siendo buscado en cada barrio de la ciudad.

Un ejército de detectives está buscándome.

El último lugar en que nadie pensaría en buscarme...

es tu habitación.

Oh.

Asi que espera estar aquí hasta la mañana.

Oh, estoy obligado a hacerlo.

Mañana la caza empezará otra vez.

Debo tener una pacífica noche.

¿Una pacífica noche en mi habitación?

Mañana desapareceré y llevaré el botín conmigo.

¿Qué botín?

Perdóname. Olvidé decírtelo.

He depositado contigo las joyas robadas.

¿Qué?.

En el compartimento trasero de tu caja.

Uh, la policía nunca pensará en buscarlas allí.

¿Quieres decir que toda la tienda de Hollander está ahí dentro?

No, solo los diamantes.

Sácalas de ahí.

En esa pequeña cartera de cuero marrón.

Sácala inmediatamente.

Pero, honestamente, es el mejor lugar para ellas.

Voy a volverme loca.

- ¿Quien está ahí? - Berta.

Hay un policía aquí

Del cuartel general de policía.

¿Un detective?

Quiere hablar con Ud. madame.

¿qué voy a decir?

Ya estamos en la cama.

Ya estamos...

Ya estoy en la cama.

Dile que deberá esperar hasta que me vista.

- El tubo de desagüe. El tubo. - Un momento.

Echaré una mirada primero.

No deben encontrarte aquí.

No hay suerte. Dos policías están abajo.

Rápido, escóndete.

No, no, no, no, no ahí...

en la habitación de mi esposo.

Oh, ¿Y si regresa?

El detective dice que no puede esperar más, madame.

No te pongas nerviosa...

si hay algún peligro...

cuenta conmigo.

Si. Si. Ya voy.

Buenas noches, madame. Soy del departamento de policía.

Oh, por favor, ¿no desea sentarse?

Lamento molestarla tan tarde,

pero estoy aquí en un asunto importante...

en relación con el robo de joyas de esta noche.

¿Si?

La investigación ha tomado un giro sospechoso.

La involucra Ud. más que nunca..

¿A mí?

Y en uno de nuestros mejores hoteles...

parece que hemos hallado un pista valiosa.

¿Realmente?

Un distinguido joven de elegante apariencia.

¿Si?

Dos horas después del robo...

este joven regresó a su hotel...

y más significativo...

llevaba en sus manos y pequeña cartera de cuero.

Una corriente...

inofensiva...

cartera de cuero marrón.

¿Por qué debía estar interesada en algo de esa clase?

Discúlpeme...

Solo lo he mencionado para que pueda tener un panorama completo.

Cuando el caballero dejó el hotel...

llevaba consigo otra vez la cartera de cuero marrón.

Subió a un taxi...

con un detective directamente detrás de él.

¿Tiene que ir por todos esos detalles?

Espere un momento. El taxi continuo por el "ring",

pasó la iglesia Karls, y giró hacia la Argentinierstrasse.

¿Hacia mi calle?

Y ahí se detuvo.

El caballero dejó el taxi y continuó a pie el resto del camino.

Poco después, se detuvo frente a su casa.

Ohh!

Su casa, madame.

Y por eso es que me he permitido molestarla a una hora tan tardía.

Oh, pero aún no comprendo por que...

Es mi opinión que este hombre de alguna manera ha conseguido

esconderse en esta casa.

Imposible.

¿Qué piensa hacer?

- Registrar la casa. - ¿Registrar la casa?

¿Por qué está tan asustada...

ahora que está segura?

Oh, sí, sí. Por supuesto. Registren la casa.

Registren minuciosamente, del techo al sótano. Empiecen en el sótano.

Tal vez sea tan amable...

como para dejar que escoja ya el método de registro.

Primero que nada, debo echarle una mirada a sus joyas.

Para asegurarme que no falta nada.

Eso no será necesario.

Acabo de mirar yo misma. Está todo ahí.

¿Y este anillo?

¿Qué?

Hay una descripción de este anillo en la policía.

Este es el diamante Excélsior.

Oh, no. Debe estar equivocado.

Madame, ¿Cómo llegó este anillo a estar en su poder?

Bueno...

esta noche...

cuando abrí mi caja lo encontré ahí.

¿Realmente?

Debe ser una caja muy interesante.

La examinaremos un poco más de cerca.

Bueno esto es encantador.

Una cartera de cuero.

una aparentemente inofensiva, cartera de cuero marrón.

Juro que soy inocente.

Y dentro, las joyas robadas en el Ringstrasse.

Oh, seguramente, seguramente no cree eso...

Podría tener una convincente explicación

para esta terrible situación, madame.

Pero como oficial de policía...

debo desafortunadamente cumplir con mi deber.

¿Qué está haciendo?

Estoy llamando a la criada.

- ¿Si, madame? - La maleta de madame...

y empaque lo necesario para una noche.

¿Una noche?

Podría no ser necesario después de todo con las influencias de su marido.

Pero primero que nada debemos ir a la casa

- del presidente de la policía. - No.

Y después, si él cree que es necesario a la estación de policía.

No. No, es increíble.

No puedo ir, no iré. Se lo digo.

Piense en el escándalo.

La policía no teme a los escándalos.

¿La Baronesa Horhenfels en la estación de policía?

Es impensable, no lo permitiré.

Un momento.

Necesito esa cartera.

Adieu, querida dama.

Perdóneme si la he causado demasiadas molestias.

Cuidado con la ley.

Qué pena.

Le felicito, señor.

- Ha ganado el asalto. - Llévenselo.

¿Quiere decir que va a arrestarlo?

Ayuda, ayuda.

- ¿Si madame? - Ahora está pidiendo ayuda.

Debió hacerlo mejor en la joyería.

- Oh, ¿qué debo hacer? - Venga conmigo.

Está bien, iré con Ud.

Pero verá, lo lamentará.

Espere que mi esposo...

No se preocupe madame...

Le contaré al barón sobre esto.

Él se encargará de esos brutos.

Oh, madame.

Aquí estamos.

Vamos, no se retrasen.

¿Por qué no ser un poco mas cortés?

Podemos movernos sin que nos gruñan.

Cállese.

Estoy asustada.

El presidente estará aquí en un momento.

¿Te interrogan aquí en este cuarto?

Interrogan y contrainterrogan.

- Llega a gustarte después de un rato. - ¿Gustarme?

¿El apartamento del jefe de la policía?

Oh, no.

Mi apartamento.

¿Su apartamento?

Permítame presentarle a Fritz,

un viejo asociado mío...

muy confiable en estas ocasiones.

- ¿No es un detective? - En verdad, no madame.

Oh, nunca fui tan feliz de conocer a un bandido.

Perdóneme madame si le he causado unos pocos momentos desagradables.

Asi, que todo esto es parte de un elaborado plan para secuestrarme.

¿Que otros medios estaban disponibles para mí?

No habrías aceptado una invitación, ¿verdad?

Habría esperado que no.

¿Recuerdas mi oferta?

Bien, aquí estamos...

en los suburbios...

intacta.

No, no, no, no, no, no. La cena primero.

Oh, no. Nada de esto es cierto, nada.

Estoy en casa, soñando.

Y yo estoy contigo.

Buenas noches y buen apetito.

Buenas noches, Fritz.

Sola con un bandido en su guarida.

¿Eres infeliz?

No lo sé.

En el presente momento...

estoy paralizada por una pasión abrumadora.

¿Si?

Si...

tengo hambre.

Oh.

Eso es porque estabas asustada.

No hay nada como un poco de miedo para...

despertar el apetito.

Ahora...

¿sería tan amable de presentarme a Ud.?

¿Cuál de los yo?

Oh. ¿hay más de uno?

Oh, docenas.

Ese es otro requerimiento de mi negocio.

Déjeme ver, ahora... ¿qué nombre asumir?

Usualmente es tan fácil.

Tú dame un nombre.

Realmente no deseo hacerlo.

La parte más agradable de toda esta aventura es que...

eres el desconocido.

Una figura salida de un cuento de hadas.

El bandido con las botas de siete leguas.

No, este no es el momento para que yo te de un nombre...

sino para el mi propio nombre.

Mucha mejor manera.

- Simplemente hombre. - Simplemente mujer.

Y a aquello que les une.

No estás tomando.

Eres mi vino esta noche.

Oh, no, por favor.

¿No puedes hacer nada mejor que eso?

Eso fue algo trillado, lo confieso.

Pero, ¿qué esperas que haga?,

invitarte inmediatamente a...

Puedes invitarme a hacer cualquier cosa.

Sea lo que quieras hacer, tendrás que hacerlo por la fuerza.

Bien, entonces...

¿Qué estás haciendo?

Usando la fuerza.

Oh, por favor...

no tengamos tal prisa.

Hay tantos placenteros pasos intermedios.

¿Por ejemplo?

Bien...

Creo que debería conocer más de ti.

No deseas escuchar la historia de mi vida.

¿Por qué no?

Tengo curiosidad por saber como extraviaste el camino.

Bueno, empecé esta vida siendo un pequeño chico.

Me alegra saber que mantienes las mismas costumbres.

Si, es una tradición familiar.

Pero muy pronto empecé a desear cosas...

cosas hermosas.

Y un día en Paris...

me detuve a admirar...

una exposición de joyas en la vitrina de una tienda.

Gemas milagrosamente hermosas...

detrás de un fino panel de cristal.

Súbitamente, el cristal desapareció.

Lo había roto.

Mi carrera se inició.

¿Y has estado rompiendo vitrinas desde entonces?

No.

Mi técnica mejora tanto como crecía mi colección.

Muéstrame tus joyas, ¿quieres?

Por supuesto.

Debe haber algunas cosas preciosas entre ellas.

Las hay.

Por supuesto no mantengo todo en el barril.

Incluso un bandido tiene que cuidarse de los ladrones.

Exposición "A"...

con saludos del Sr. Hollander y...

Teri Horhenfels.

Oh, no, no esas.

Deseo ver lo que robaste en Paris, Roma, Londres.

Paris...

Roma...

Londres.

Quisiera jugar con ellas como un chico juega con arena.

Ponérmelas todas...

Derramarlas sobre mi...

Enterrarme yo misma en ellas.

Oh, son demasiado celestiales.

Este collar...

¿dónde lo conseguiste?

- En un baile de caridad. - Que valor.

No, simplemente dedos ágiles.

La dama estaba parada a mi lado.

El príncipe de Gales fue anunciado.

Pude haberle removido su vestido.

¿Y estas esmeraldas?

Se las debo a la invención de las naves aéreas.

Cuando un zeppelín llega, todos miran hacia arriba.

Yo miro hacia abajo.

Esta preciosa piedra montada sobre una rosa...

¿De dónde procede?

De algún lugar entre Lyon y Marsella.

¿Era bonita?

Suponte lo era.

Estoy celosa.

¿Celosa?

¿Significa eso que me amas?

Tiene que significar algo como eso.

Es mi única excusa.

¿Vendrías conmigo?

Salgo de Viena esta noche. Volaremos juntos.

¿Volar?

Oh, no. Secuestro, tal vez.

Cualquier cosa que quieras.

¿Dónde iremos?

A la eternidad.

Oh, eso parece lejano. Tengo miedo.

Mantente cerca de mí, y no estarás asustada.

Ven conmigo a Niza.

Estaremos millas alejados de Viena.

La temporada está abierta. Los casinos son agradables...

Nos bañaremos en música, nos ahogaremos en champagne.

Te haré el amor como he soñado de hacer el amor.

Eso suena divino.

Tal vez allá, cerca del mar, lejos de todo...

No digas tal vez.

Baila conmigo en Niza, el jueves.

Oh, espera...

Siento ahora que no me atrevo a ir contigo.

¿Cómo me sentiré mañana cuando me dé cuenta que te he dejado ir?

Sé lo que siento.

Bailaré contigo el jueves.

- El hotel Negresco. - Para el té.

Querida.

Te seguiré en el primer tren posible.

Ahora, debo correr a casa y empacar.

Te lo advierto, si me fallas, volveré enseguida.

Párvulo. Estoy en camino a ti.

Adiós, hasta pasado mañana.

Prometiste que no permitirías a la policía capturarte.

Lo prometo.

¿Charles?

- Charles... - Si señor.

Estoy fuera. Voy a Niza.

Pero no puede hacer eso. Todas las estaciones están vigiladas.

- Every railway station's being watched. - Bah para ellos.

Estaré en Niza pasado mañana.

Oh, que aventura será esto.

Empezaremos a empacar de inmediato.

Tráeme es cartera de joyas que está en la mesa de la biblioteca.

No hay ninguna cartera de joyas aquí.

La dejé ahí, sobre la mesa de la biblioteca.

No pudo hacerlo, a menos que alguien la cogiera.

No te hagas el gracioso.

Pero, yo...

- Buen cielo, es imposible. - ¿Qué es eso?

Esa mujer...

- se las llevó. - No lo creo.

Un cosa como esa no puede pasarle a Ud.

¿No puede?. Pero sucedió.

Siempre le advertí sobre esas mujeres de sociedad.

Esto es ridículo.

No se saldrá con la suya.

- Llama de inmediato a la policía. - ¿La policía?

Por supuesto, no podemos hacer eso.

Esto es lo que obtengo por ser tan sentimental.

Por creer en la fundamental honestidad de la gente.

Bueno, lo seré.

Oh, no.

No puedo hacerlo.

La policía.

Cubran atrás. Tu a la derecha. Tú a la izquierda.

Uno de los mejores trabajos que hemos realizado.

Y ni una piedra para demostrarlo.

Policía, policía.

La calle está llena de ellos.

- ¿Todo está preparado?. - Si.

- ¿Las puertas atrancadas? - Sólidamente.

Entonces recojan rápidamente. Los alcanzaré en media hora.

Me robaste.

Las joyas estaban más seguras conmigo.

Tú mismo lo dijiste cuando las llevaste a mi casa.

¿Y debo creer que esa fue la razón por la que las cogiste?

Oh, no pienses en eso ahora. La policía está aquí.

No te preocupes por mí, me escaparé.

¿Qué vas a hacer?.

¿Qué puedo hacer?

- Ven conmigo. - ¿Dónde?

- Por los techos y lejos. - No me atrevo.

Romance, aventura, alegría, excitación,

una oportunidad de vivir.

No, no, no puedo, te digo. Es una locura.

Debo tener tiempo para pensar.

Bien, entonces...

¿Qué estás haciendo?

Esta es la única forma de devolverte a la respetabilidad.

Y darte una oportunidad para pensar.

Ahora sabrán que luchaste por el bien de tu virtud.

Si vienes a Niza...

estaré esperando...

si no...

esta es la despedida.

Hasta que volvamos a vernos, querida.

Te amo.

Ayuda. Ayuda. Ayuda.

Aquí está.

Teri...

Oh, pobrecita...

- Querida. - Atada como un pollo.

Sáquenme de aquí, rápido.

- ¿Hacia donde fue? - Por la ventana.

Por la ventana.

¿Puede darme una descripción?

Si. si, por supuesto.

- Lleva un abrigo de piel marrón. - Si.

- bufanda roja y espejuelos verdes. - Si.

Y es pequeño y gordo.

Gracias, lo tendremos en un abrir y cerrar de ojos.

- Oh, querida. - No se preocupe baronesa.

Yo lo atraparé.

Déjelo a Lenz.

Ahí está.

Yo le atraparé.

- Lo atraparon. - ¿Dónde?, ¿dónde?

En el patio.

Teri, escapó otra vez.

- Pero lo atraparemos. - Espero que haya sido una lección para ti.

Oh, lo ha sido.

Mis nervios están destrozados. Simplemente hechos polvo.

Debo marcharme para un largo descanso.

De inmediato.

Creo que iré a Niza.

Si...

Niza.

Niza...

En el primer tren posible.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.