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Original subtitles

(CHON) "¿Dónde está Berta? No me coge el teléfono".

(DANIEL) "Ya te dije, se marchó de viaje".

Felicidades, hija.

Enhorabuena. Muchísimas gracias.

Papá, acércate, vamos a hacernos una foto.

¡Sácanos bien guapo, cabrón!

¿Cómo van a llegar las lanchas? Os presento a Celso.

-Modificamos dos planeadoras con un doble fondo

para que carguen 5000 litros de gasolina.

"Celso se ha llevado las lanchas. Voy a solucionarlo personalmente".

Confía en mí, Celso.

¡Perdóname, hombre!

-"Quiero a Chon. Vuestro matrimonio no va a ninguna parte".

Nos merecemos una oportunidad.

Mi enfermedad puede hacerme actuar de forma impredecible.

"Yo sé que las cosas entre tú y Mario no están bien,

pero si no fuera por Mario, seguirías preso".

Dispara. ¡Vamos!

Antes quiero entender.

¿Qué quieres entender? ¿Por qué no estoy en la cárcel?

Nemo me dará el divorcio. -Pero...

-Fuiste muy valiente al enfrentarte a él y ha funcionado.

No me has metido en la cárcel por la misma razón

por la que no puedo matarte.

Somos padre e hijo. Siempre lo hemos sido.

Buenos días. ¡Oh!

¿Qué haces aquí? No habíamos quedado.

Nemo ha descubierto que trabajo para ti.

Eso es imposible.

Lo sabíamos tú, yo...

¿Y quién más?

¡Mierda!

No debí involucrar a Monterroso en esto.

Te sacaremos de Oeste, te daremos protección.

No hace falta.

Si te vas, puedes sobrevivir.

Pero si te quedas... Marina.

Nemo no quiere matarme.

Quiere que trabaje para ti. ¿Cómo que para mí, por qué?

Para que te engañe.

Está preparando un operativo y quiere que te distraiga.

¿Lo conoces? No.

Santos Montoya Cortés, colombiano.

"Nemo lo ha traído para hacer negocios con los Arteaga".

Has llegado pronto. ¡Mi parce!

Te he echado de menos.

Yo a ti también, amigo mío.

¿Qué tal, Ferro, cómo estamos?

-Todo en orden.

-¿Y Mario Mendoza no está con ustedes?

Últimamente hemos separado nuestros caminos.

Es una lástima, me caía muy bien.

Este es Daniel, hijo de Germán Arteaga.

-Mucho gusto.

Muy chidos los "tatoos".

Yo tenía una camiseta igual, con esas calaveritas, bien bonita.

-Llevo una por cada hombre que he matado.

-Ah. Ahorita entiendo por qué no se los hizo las nalgas.

Es más difícil contarlo.

(RÍE) -¿Qué pasa?

¿Soy amigo de Nemo y no te fías de mí?

-¿Mande?

Ah, "okay". ¿Les digo que se vayan?

Estoy tan acostumbrado a tenerlos detrás que no me doy cuenta.

-Te veo bien, "my friend".

Pero ¿qué pintan aquí tantos mexicanos?

Siempre hemos trabajado bien solos.

Con ellos no vas a tener ningún problema.

Vamos a comer y hablamos.

Tienes que ponerme al día sobre tu maravillosa Colombia.

¿Y la familia qué tal? Muy bien.

"Van a hacer el mayor desembarco de la historia de estas costas".

Marina.

No vamos a tener una oportunidad mejor para atraparlos a todos.

Y entonces el tipo le dice:

(ACENTO ARGENTINO) "Largate de aquí, gallego".

Y Nemo le contesta:

"Llevo mi origen a mucha honra".

"Entiendo que tú no puedas

porque ni siquiera conoces

al gilipollas que se ha follado a tu madre".

-Es todo un cómico, Nemo.

No conocía esa faceta de mi suegro.

-Por ti. Salud.

Bueno, creo que estaría bien

que habláramos un poco de negocios.

El barco estará ya en medio del Atlántico.

Tengo toda la operación preparada.

El lugar del desembarco, las planeadoras, todo.

Vamos a hacerlo con la gente de siempre. Eso no es negociable.

Solo necesito saber cuándo llegará el barco para cerrar el plan.

Lo siento, pero solo hablaré de negocios contigo,

no con el niño.

Es mi yerno, Santos. Está tan dentro de esto como tú y como yo.

Es más, él y su padre van a ser mi relevo.

¿Qué quieres decir?

Este será mi último desembarco. Me retiro.

Para meter tu mercancía en Europa necesitarás gente de confianza.

Mi propuesta son ellos.

¿Y qué se juegan, aparte de la vida, para que yo me fíe?

Se juegan esto.

Ellos ponen mi parte en la operación.

Los Arteaga ahora son mi familia.

Y sabes la importancia que yo le doy a eso.

-Pensé que no necesitábamos guardaespaldas.

-¿Qué clase de idiota viene a una reunión como esta

y deja fuera a sus guardaespaldas?

(RÍE)

(RÍEN)

Bueno, vamos a un sitio más cómodo a tomar algo.

Pensé que el puto niño Cantinflas nos jodía toda la operación.

¡Nemo! ¿Qué te pasa, Nemo?

¡Nemo!

¡Nemo!

¡Nemo!

¡Llama a un médico, Daniel!

Renuncia de los gananciales del divorcio

y a cualquier bien mueble o inmueble, derechos y acciones

que les pertenezcan o puedan pertenecerles.

Repudiación de manera pura y simple a su legado,

obteniendo con ello el divorcio de su marido, Nemesio Bandeira.

-Este pazo era de mi familia.

Esta mesa la compró mi padre, como casi todo.

¿Pretende que me vaya con una mano delante y otra detrás?

-Son las condiciones del divorcio, las tomas o las dejas.

En cuanto se tramite todo, serás libre.

Y debes tener muchas ganas.

Mamá, es papá, le ha pasado algo.

La pérdida de las funciones cognitivas ha sido fulminante.

Por ahora, permanece estable: ve, oye,

no parece tener problemas psicomotrices, pero...

no habla ni interactúa con los demás.

Y me temo que tampoco es consciente de lo que le decimos.

Pero ¿se va a poder recuperar?

No lo sabemos.

Pero dudo que vuelva a ser la persona que conocieron.

¿Qué te han dicho?

¿Cómo está, Lariña?

(LLORA)

(SUSPIRA)

Ya está, Lariña, ya está.

Pero ¿así, de repente?

No sé qué decir, Lara, lo siento.

Lo siento.

Ya viví esto con mi madre y fue horrible.

No sé si estoy preparada para vivirlo de nuevo.

No te lo he contado antes porque acaba de pasar, pero...

Vino a hablar conmigo y me pidió perdón.

No lo sabía.

Dijo que se arrepentía de todo

y que quería que las cosas volvieran a ser como antes.

Bueno, me alegro de que...

las cosas, al menos, hayan acabado bien.

¿Qué vas a hacer ahora? ¿De qué?

Eres su tutora legal.

Tendrás que cuidarlo y ocuparte de las empresas.

Buah, no lo había pensado.

¿Me tengo que ocupar de Open Sea?

Sí, pero... Si no tengo ni idea.

Yo te puedo ayudar con eso.

No, Mario, tú no. ¿Por qué no?

Porque tú viniste aquí para cambiar de vida

y para huir del pazo, de Open Sea. Lara, yo vine aquí por ti.

Y estoy dispuesto a volver donde sea para ayudarte.

No estoy dispuesta a que vuelvas.

¿Qué pasó?

Mm.

Ya llegó el enfermito.

-Sí, ahora ya sois dos.

-No hay dos sin tres, cabrón.

¡Monterroso!

Casi matan a una persona por su culpa.

¡Ha puesto en peligro a un confidente!

-¡Mario Mendoza no es un confidente, es un mafioso!

Él, los Bandeira y los Arteaga han jugado con usted.

-¿Qué pruebas tiene? -¡Que sigue vivo!

Ha dicho que casi lo matan.

Si no trabajara para ellos, estaría muerto.

-¡Se cree muy listo, pero no sabe nada!

No volverá a colaborar conmigo.

Queda fuera de la investigación sobre Nemo Bandeira.

-No se ha enterado, ¿verdad?

No sabe lo que le ha pasado a Nemo.

Aquí vas a estar bien. ¿Vale, papá?

Bueno, ¿y ahora qué hacemos, cómo...?

Básicamente, son cuidados paliativos.

Explíqueselo a ella.

Es la tutora legal.

Paséelo, dele de comer.

Eso sí, alimentos con los que no se atragante.

Y háblele.

Siempre ayuda.

Ya sabes lo que tienes que hacer, ¿no?

-Lara, por fin te encuentro. ¿Puedes venir al despacho?

Tenemos asuntos que resolver.

Sí.

Deberías leerte urgentemente varias escrituras.

Tenemos que cerrar temas sobre la tutoría legal.

Revisar estos documentos. Toma.

Ah, las llaves.

Son del pazo, ya te iré diciendo lo que abren.

Importante, los acuerdos sobre el consejo de Open Sea

y las compraventas de acciones.

Es que yo no entiendo nada de estas cosas.

(CARRASPEA)

¿Puedo?

Buenos días, Diana.

A partir de ahora, me hago cargo de todos los negocios de Nemo.

Le echo un vistazo a todo y te llamo.

¿Estás de acuerdo?

Muy bien, aquí está todo. Os dejo que habléis.

Gracias.

Ay, gracias, gracias, gracias.

Gracias a ti por dejar que te ayude.

Pero quítate la corbata, que estás mucho más guapo sin ella.

(SUSPIRA)

Me gustaría ver a Nemo.

Ven.

Es durísimo verle así.

¿Te importa que me quede un momento a solas con él?

Claro.

(SUSPIRA)

Me romper el corazón ver a Lara sufrir así por ti.

Supongo que a ti te pasa igual.

¿Hablaste con la juez Cambeiro?

(ASIENTE)

¿Le has contado lo del desembarco? Sí.

El plan está saliendo como lo pensaste.

Bien.

Muy bien.

Hola, Diana. -Hola, Chon, ¿cómo estás?

-Esto que le ha pasado a Nemo me ha dejado rota.

Es difícil pensar que alguien con quien has vivido tantos años

te dice adiós así. -Me imagino.

Tiene que ser muy duro.

-Ahora Nemo me necesita.

Necesita que le cuide.

-Por supuesto.

Sabes que estoy aquí para lo que necesitéis.

-La verdad es que hay algo que quiero que hagas.

Eso que firmamos ayer ya no tiene sentido.

-¿Me hablas del divorcio?

-Ahora Nemo me necesita.

Debo sacrificarme por él y por mi familia.

Destruye esos papeles.

-No puedo.

-Si Nemo pudiera hablar, te suplicaría que lo hicieras.

-Pero no puede hablar.

Y los papeles están en el procurador.

Lo que me pides es cometer un delito.

-Eres la abogada de la familia.

Si no me haces caso, te vas a ir a la puta calle.

-Eres tú la que ya no formas parte de la familia.

¿Ustedes viven cerca de aquí?

-Sí, vivimos como a dos kilómetros de aquí.

-Lo han encontrado mientras el niño jugaba.

Lleva unas semanas aquí.

-Podría haber aparcado en otro sitio.

¿Por qué me molestáis para esto? -Es el coche de Berta Moliner.

-¿La mujer de Arteaga? ¿Habéis contactado con ella?

-Sí, pero no contesta y hace tiempo que no sabemos nada de ella.

Lo único, que se lo hayan robado.

-¿Robarle el coche a un Arteaga?

No creo que haya nadie tan estúpido para hacer algo así.

-Ya.

Qué raro, sin dar señales de vida, conociendo a la familia.

¿Habéis mirado la zona por si hay...?

-No.

No hay tierra removida. Aquí no han enterrado a nadie.

-Muy bien.

Dicen que Nemo está jodido.

-Ha tenido momentos mejores.

-Así que es cierto.

Se lo tiene bien merecido.

-¿Y quién de nosotros no se lo tiene bien merecido?

-Ya, tienes razón.

No queda otra que tirar para delante.

Como siempre dices tú, Ferro fondo y fe en Dios.

Tú y yo aún podemos hacer muchas cosas.

-Sí.

¿Montamos una mercería?

-¿Para qué me llamaste?

-Quiero hacerte una pregunta, Celso.

Si te doy a elegir

entre ser el nuevo Nemo Bandeira o acabar con los Arteaga,

¿qué elegirías?

-A esos mexicanos los quiero ver fondeados en la ría.

¿Cuál es el truco?

-Vámonos de aquí, quiero enseñarte una cosa.

-¿Adónde vamos?

-Si te lo digo, me jodes el truco.

-Muy bien.

-Adonde vamos no puedes ir ahí sentado.

Tranquilo, ¡deja, hombre!

Es un maletero muy confortable.

-La cabeza.

-¡Me cago en "diola"! ¿Qué hacemos aquí?

¿Qué hostia hacemos aquí?

-Los caminos del Señor, Celso, son inescrutables.

Le dije yo que te trajera.

-Nemo.

-Milagro, Celso.

-Pensaba que estabas...

¿Ido? Eso es lo que tiene que pensar todo el mundo.

Así nadie podrá acusarme de lo que voy a hacer.

¿Y qué vas a hacer?

Acabar con los Arteaga.

El plan lleva tiempo en marcha.

Estuviste a punto de estropearlo.

Lo siento, Nemo.

Siento haberte hecho eso.

Ah, son caricias.

¿Y cuál es el plan para acabar con ellos?

No tenemos hombres ni armas suficientes.

Santos lo hará por nosotros.

¿Y Santos por qué nos va a hacer ese favor?

Porque el desembarco va a salir mal.

La juez Cambeiro estará informada en todo momento de la operación.

Y la Policía intervendrá.

Santos perderá nueve toneladas de droga.

Y culpará a los Arteaga del chivatazo.

Los matará.

Y tú, estando fuera de juego, te libras de todo.

De la Policía, por la descarga y de Santos, por el fracaso.

-Las ratas vamos a ser las primeras en abandonar el barco.

-¿Y qué pinto yo en todo esto?

Necesito que vayas en esas lanchas

y que hagas que la droga no se pierda en el mar.

Es mi jubilación.

Después de esto...

todo Oeste será tuyo.

Yo me retiro.

¿Cuento contigo?

(MARINA) Así que esta es tu casa.

Nunca me lo hubiese imaginado. Menudo cambio.

¿Qué haces aquí?

¿Cuándo pensabas contarme lo de Nemo?

Aún me necesitas.

Nemo ya no es mi objetivo.

Ya no puedes ayudarme. Sí puedo.

Confiaba en ti porque te necesitaba.

Pero ya no. ¿Estás segura?

El mayor desembarco de cocaína se va a producir en estas costas.

La operación sigue en pie. Lo dudo.

Con Nemo fuera de juego, todo se cancelará.

No, la mercancía ya está en el mar. ¿Qué sabes de esta operación?

Bueno.

Nemo es un hombre de costumbres.

Sé cómo y con quién iba a hacer la operación.

Dónde y cuándo lo averiguaré. No me das garantías.

¿Y tienes otro plan?

Santos, los Arteaga y nueve toneladas de cocaína.

Son tres buenos trofeos para meter en tu vitrina.

Buenos días. Bonito tanque.

Ya está todo preparado para la operación.

Hemos acondicionado una sala bien chingona en la bodega

para seguir la operación en directo.

Tiene radares, celulares vía satélite.

Está... -Vengo a ver a Nemo.

Terminó igualito que su hijo.

Dejando un reguerito de babas.

Si algún día termino así, por favor, que me peguen un tiro.

-Pues si quieres, voy adelantando el trabajo

y te pego un balazo en la cabeza ahora mismo.

Buena suerte, gallego.

Me comeré una morochita en tu honor.

Vámonos.

-Acompáñame a la bodega, tenemos que platicar de negocios.

-No vamos a hacer nada juntos. -¿Mande?

¿De qué estás hablando?

-El plan es de Nemo. Los hombres son de Nemo.

Solo confío en Nemo para hacer esto.

Si Nemo no está,

la coca se vuelve a Colombia. (DANIEL) No me puede hacer esto.

Ahorita no se puede retirar.

El cargamento está a punto de llegar.

-Ya le dije que no hago negocios con gente que no conozco.

-Vamos a platicar de esto. Escúcheme.

Vamos a platicar, hay mucha lana...

-Tranquilo, que yo también pierdo mucho dinero en esto.

Pero un buen jugador sabe cuándo levantarse de la mesa.

Eres patético, cabrón. ¡Patético!

¡Mario! ¡Santos! ¿Qué haces aquí?

¿Cómo estás?

Ah, bueno.

Lo has visto, ¿no?

¿Qué te parece? Cuando uno ve una cosa así,

le dan ganas de salir a la calle

a chingarse la vida antes de que se acabe.

Eso siempre se te dio bien.

Chingar, ¿no?

(RÍEN)

No, yo me refería a vivir.

Nemo ya no volverá a reír así.

Antes de que se le zumbara la cabeza,

me dijo que ya no estaban juntos.

Siempre te consideró su hijo.

Y yo a él un padre, Santos, ya lo sabes.

Supongo que padres e hijos siempre tienen diferencias.

Me voy a ocupar de los negocios de la familia.

No se me ocurre nadie mejor para suceder a Nemo.

Gracias, Santos.

Venga. Hasta luego.

(SILBA)

Acabo de encontrarme con Santos. ¿Todo bien?

Se retira.

No quiere hacer negocios con Daniel.

¿Cómo que se retira? Mi plan se ha venido abajo.

Todo Oeste sabe que estoy enfermo.

No ha valido para nada.

Nemo, Nemo. Nos queda la bala de que hable yo con él.

¿Para qué? Santos no es tonto.

¿Qué clase de imbécil confiaría en Daniel?

Debí haberlo previsto.

No es tu culpa. Vamos a encontrar la forma de acabar con los Arteaga.

Te lo prometo.

(Puerta)

Pasa, siéntate.

He decidido hacer algunos cambios en las investigaciones en marcha.

Me gustaría que me ayudases con algo.

¿Conoces a este hombre?

Hace dos días que llegó a Oeste.

-Santos Montoya. ¿Cómo sabe que está aquí?

-Digamos que lo sé.

Quiero que lo localices, aunque supongo que no será fácil.

-Si Montoya está aquí, es que algo grande se está cociendo.

¿Lo sabe Monterroso? -Monterroso está fuera de esto.

Ya no confío en él. -Y en mí sí confía.

-Bueno, apenas te conozco, pero creo que nos vamos a entender.

¿Qué le has hecho a la jueza Cambeiro?

-Me tiró los tejos y le di calabazas.

-Yo no te he dicho nada.

-¿De qué?

-Mira quién anda por Oeste.

-¡Hostia! Santos Montoya.

Viene a hacer negocios con los Arteaga.

-Seguramente. Esta tarde iré al pazo

a hablar con la familia de Berta sobre el coche.

-Una visita muy interesante. Me apunto.

¿Me vas a tocar un poquito más los huevos, cabrón, o qué?

Me alegra que haya reconsiderado su decisión.

-No te he dicho que te sientes.

Pensé que te había quedado claro

que no quiero ver a tus guardaespaldas.

(DANIEL) Bueno.

Tan solo un idiota vendría a una reunión así sin protección.

¿No?

-Está bien, que pase.

(Disparos)

Si te digo que hagas una cosa, la haces.

No me gustas, no me gustas nada.

Pero tenemos que hacer negocios.

Y los vamos a hacer con una condición.

Quiero a Mario Mendoza dentro. -¿Mario, por qué?

No es de fiar, te lo aseguro. -Lo conozco.

Sabe muy bien de qué va esto y conoce a los hombres de Nemo.

Si quieres hacer "business", Mario está dentro.

Si no, tú eliges.

-"Okay", hay "business", está dentro.

Con permiso.

Bueno, ¿sacas tú la basura?

Socio.

Bueno, ahora solo me faltaría la documentación sobre importaciones.

¿La tienes aquí? Sí.

¿Qué haces tú aquí?

Trabajar. Lara me ha pedido que le ayude con los negocios.

Mi padre cae enfermo, ¿y quién es el primero

que aparece a sacar tajada?

Yo solo estoy aquí para ocuparme de los intereses de Nemo.

No te quiere en Open Sea. Ni yo. Siento molestarte tanto.

Ya te acostumbrarás.

Gracias, Diana. De nada.

Esto no puede ser.

No podemos dejar que Lara siga siendo la tutora legal.

Si no estabas de acuerdo con tu padre, debiste hablar con él.

Lara y Mario han esperado a que perdiera la cabeza

para lanzarse a por nuestras empresas.

Tenemos que hacer algo.

Revocar una tutoría legal es complicado.

Mi madre y yo vamos a denunciar a Lara y la vamos a echar.

Tú sabrás de qué lado quieres estar.

Tu madre no está en posición de hacer algo así.

¿De qué estás hablando?

Será mejor que hables con ella.

¿Me lo vas a contar o no?

Dale un beso a Martín de mi parte.

Vale, venga, hasta luego.

¿El qué? Lo que sea que tengas con Diana.

No me hagas insistir, no me apetece.

¿Qué pasa?

Tu padre y yo hemos firmado un acuerdo de divorcio.

¿Qué? ¿Y yo sin saber nada?

No aguantaba más, necesitaba irme.

¿Me ibas a dejar sola cuidando de papá?

No, esto pasó antes del ataque.

Me casé con Daniel para salvarnos y tú te ibas a largar.

No. Me ibas a dejar sola

con la bastarda mandando en el pazo.

Escucha. ¡Déjame en paz! Eres una egoísta.

Tengo derecho a tener mi vida. Y yo también.

Tengo derecho a pensar en mí, como habéis hecho vosotros.

Y es lo que voy a hacer. No lo dudes.

Nina. ¡Déjame en paz!

Nina.

Creo que ha llegado la hora de que dejes de lloriquear

como un perro abandonado por tu amo.

-En mi caso, ¿tú qué harías?

-No lo sé.

Pero toda la familia está haciendo movimientos

para quedarse con lo que puedan mientras está gagá.

Yo solo digo que tienes que espabilar.

A nadie le gustan los que se quedan sin nada.

-Tienes visita, abogada.

-(SUSPIRA)

Hoy me estoy ganando el sueldo, te lo juro.

(CHON) ¿Qué pasa? (DIANA) A ver qué tienen que decir.

-Hemos encontrado el coche de su hermana en medio del bosque.

-¿Se ha ido sin el coche?

-Ah, ¿se ha ido?

-Se supone que estaba de vacaciones.

-Eso explicaría que no nos haya cogido el teléfono.

-A ningún narcotraficante le gusta la Policía.

-¿Qué dice? -Eso está fuera de lugar.

-Monterroso, me prometiste que no intervendrías.

(ININTELIGIBLE)

Solo hemos encontrado su coche, pero ustedes son su familia.

Queríamos saber si saben algo de ella.

-Es que no sabemos nada de ella. No sabemos nada.

-No le den tantas vueltas.

Nomás está de viaje, ya está.

Mi mamá hace como cosa de un año desapareció tipo tres meses.

¿Saben dónde apareció?

Estaba en la isla de Java, güey.

¡En la pinche isla de Java, cabrón!

Y el coche, pues...

Yo qué sé, se lo habrán robado. Estaba chingón.

-Ya, lo que pasa es que tenía el depósito casi lleno.

De todas formas, llámenme si saben algo.

-Sí, no se preocupe.

La avisaremos.

¿Dónde está mi hermana?

-Yo qué sé dónde carajo está. -¿Dónde está mi hermana?

-Dame el celular. ¡Que me devuelvas el pinche celular!

¡Yo qué sé dónde está! ¡Estará cogiendo!

Ya sabes lo que le gusta coger.

(Puerta)

Monterroso, ¿qué hace aquí? Solo he venido a hablar.

¿Se puede ir de mi habitación? Seguro que te va a interesar.

Es sobre una cuenta en un paraíso fiscal de dos millones de euros.

¿Aún quieres que me vaya?

¿Y qué quiere?

Si viniera a detenerme, ya lo habría hecho.

Chica lista.

Una Bandeira de raza, inteligente y amante del dinero sucio.

Quiero que me hagas un pequeño favor.

A cambio de que yo no diga nada a nadie de tu pequeña cuenta.

Ya puede olvidarse porque yo no he hecho nada malo.

Esa cuenta la creó mi padre. De eso nada.

Operaste con ella, tengo tu firma en los registros.

¿De dónde salió ese dinero? Imagino que de nada legal.

No sé. Pregúnteselo a mi padre.

Muy graciosa.

Sabes que murió una agente por investigar esas cuentas, ¿verdad?

En comisaría estaríamos encantados de que un Bandeira pague el pato.

Y esa podrías ser tú.

Prefiero ir a la cárcel a hacer lo que sea que esté pensando.

¿Qué clase de cerdo piensas que soy, niñata?

Monterroso... Mira, lo único que quiero

es que si ves a esta persona por aquí, que me lo hagas saber.

¿Ya está, solo eso?

Tú haz lo que te digo.

¿Qué onda, güey? ¿Qué haces?

Buf. Oye, ¿a ti no te aburren los numeritos?

Me la paso cinco minutos enfrente de mi computadora

y me muero del purito aburrimiento.

Y eso que veo porno.

¿Qué quieres?

Nada, básicamente, vengo a ofrecerte la oportunidad de tu vida, Mario.

Vamos a trabajar con el cuate este tuyo, Santos.

Estamos preparando algo gordo y puede que tú estés dentro.

Hasta donde yo sé, a Santos no le gustan las sorpresas.

Dudo que quiera hacer negocios contigo.

¿Quieres participar o no? A ver si lo entiendo.

Estáis a punto de cerrar un negocio con Santos.

Pero, con Nemo fuera de juego, Santos no se fía de vosotros.

Y de mí sí.

Así que no te queda más remedio que venir a suplicarme que entre.

No, Daniel Arteaga no suplica, Daniel Arteaga pregunta.

Deja de hacerte el interesante y contesta, cabrón, sí o no.

¿Si quiero hacer negocios contigo? Sí.

No.

Pero lo voy a hacer.

Lo voy a hacer por una pequeña cantidad.

La mitad de lo que le vais a pagar a Nemo.

Soy mucho más humilde que él.

No, la mitad es mucha lana, cabrón.

Ve a hablar con tu papá y le dices que no cerráis la operación

porque tú no has conseguido convencerme.

Y ahora, si no te importa, tengo que trabajar.

Hijo de la chingada.

¿Estás loco? Olvídalo.

¿Y entonces qué hacemos, Nemo? No tenemos otra opción.

Cuando las cosas salgan mal, te van a culpar a ti.

Yo me he quitado de en medio para que nadie pueda acusarme.

Si tú estás ahí... A mí nadie me va a culpar.

Te estoy diciendo que tengo un plan. ¡Ya había un plan!

Mi plan. Y salió mal, se acabó.

No se acabó, tu plan ha llegado hasta donde ha llegado.

Déjame jugar mis cartas.

Me toca, Nemo.

Armando.

¿Qué onda, cómo estás?

Soy Daniel, cabrón.

(RÍE)

Bien, aquí estamos.

Nomás te quería pedir un favor.

¿Tú te acuerdas de aquel cuate que era hacker y así?

(Móvil)

Mario, ¿sabes algo más del desembarco?

Estoy dentro de la operación.

Ahora voy a una reunión con Daniel Arteaga y Santos.

Van a hacer un seguimiento desde la bodega.

¿Sabes cuándo será? "No, todavía no".

Cuando sepa la hora y el lugar, te lo comunico.

Está yendo todo muy rápido.

No tenemos margen de error. No esperaba que arriesgases tanto.

¿Esperabas que consiguiese la información

preguntando por la calle?

Ten cuidado. "Lo tendré".

Señor Santos.

Mendoza.

Me alegra que estés dentro. Ya sabes que me va la marcha.

Si es con viejos amigos, mucho mejor.

¿Y desde cuándo los viejos amigos entran por atrás?

Desde que tenemos que ser discretos, Santos.

Mucho mejor la seguridad que la cortesía.

¿No te parece? Claro que sí.

Por aquí.

Mi idea es seguir con el plan tal y como lo planteó Nemo.

Con sus hombres de confianza

y utilizando sus lugares favoritos para recibir y alijar la droga.

Han sido muchos y muy exitosos desembarcos. ¿Para qué cambiar?

Cuando tengamos las coordenadas del barco,

decidiremos el lugar y la hora

para trasvasar los fardos a las planeadoras.

De esto se va a encargar Celso. -No, no.

Celso, no.

Yo he tenido problemitas con ese wey y no.

Nemo contaba con él para esta operación.

Sí, pero me vale madre, le cagan los mexicanos, cabrón.

-Tú no me caes bien y aquí estoy.

Negocios son negocios.

Y si Nemo confiaba en él, pues yo también.

-Órale.

Muy bien, sigamos.

Tenemos poco tiempo y muchos temas que cerrar.

¿Qué haces? Ese whisky es mío.

Nadie te ha invitado.

-He estado dando vueltas sobre tu problemita con el divorcio.

Se me ha ocurrido la manera de solucionarlo

sin que yo cometa una ilegalidad.

-Ah, ¿sí? -Ajá.

Pero antes necesito que me contestes a una pregunta.

¿Hay algún otro hombre?

¿Cuánta gente lo sabe?

-Nemo y Ferro.

-Vale, Ferro no es ningún problema.

Y Nemo, obviamente, tampoco.

-¿No es ningún problema para qué?

-Para que el juez te crea cuando le digas que no tienes un amante.

Que Nemo se volvió loco por la enfermedad,

se obsesionó con que le ponías los cuernos

y te amenazó de muerte si no firmabas el divorcio.

Te coaccionó y te obligó a firmar.

Todo el mundo sabe de lo que era capaz.

-¿Tú qué ganas con todo esto?

-La cuarta parte de lo que saques.

Es lo justo, ¿no? -Considerando que no haces nada.

-¿Cómo que no?

Guardo tu secreto.

(RÍE)

Toma, papá, un poco de yogur.

Ahí. Muy bien.

Otro poquito.

Ya me ocupo yo.

Yo también tengo derecho a alimentar a mi marido.

Claro.

Voy a cuidarte, Nemo.

Juntos lo superaremos.

¿Te gusta?

A ti te encanta el yogur.

Voy a demostrar a todos que soy una mujer ejemplar.

¿Sabes por qué?

Porque voy a recuperar todo lo que es mío.

Y te voy a sacar todo el dinero que pueda.

¿Está rica la merienda?

Aquí y aquí, los dos posibles lugares para el desembarco.

Necesitamos dos equipos, uno para cada lugar.

Los equipos estarán formados por 12 hombres y 6 vehículos.

Suena bárbaro, pero ¿podemos hacer un descansito?

-Sí, claro. Sí, sin problema.

¡Patrón! ¿Qué coño hace?

-¿Quién es usted y qué hace acá?

¿Quién coño es usted? Yo estoy en mi casa.

Usted debe de ser Lara.

Se parece mucho a su papá.

¿De qué conocéis a mi padre?

Su papá y yo éramos muy amigos.

Quiero decir, somos.

Porque aún está entre nosotros.

Estoy como invitado de Daniel Arteaga.

Pues, perdón, no lo sabía, no le he visto en el pazo.

No me gusta dar molestias.

¿Y cómo me ha dicho que se llamaba?

No se lo he dicho, pero ha sido todo un placer conocerla.

Claro.

¿Te pasas todo el pinche día echando la hueva

y para un problema que se te presenta

lo solucionas dándole la mitad a Mario?

¿Qué onda contigo, cabrón?

¡No quiero más sorpresas!

¡Me lleva la chingada, mi hijo es un completo idiota!

¿Cómo es como jefe fuera?

-(CARRASPEA)

Ya que me lo pregunta,

a nadie le gusta uno que bate por la izquierda.

-¡Escúchame bien, pendejo!

Cuidado cómo dices lo que dices.

O se te va a llevar a ti la puta chingada.

-Entendí. -¿Sí entendiste, cabrón?

-Que sí le entendí, jefe. Tranquilo, le entendí.

No sabía que estabas con gente.

Si quieres, me voy. -No, no, éntrale, niña.

Eres lo único bueno que me pasó hoy.

Dale.

Qué gusto verte de nuevo.

Me enteré de lo de Berta y supuse que estarías preocupado.

Sí, me dijeron lo del carro.

También me dijeron lo de tu papá.

Sí.

Es horrible.

Mi hermano, mi padre.

A veces pienso que me quedo sola.

Mi hijo es un pendejo por permitir que te sientas sola.

Esperaba que se pareciese más a ti.

Mi hijo no se parece en nada a mí.

No sabes cuánto me alegro.

(Pasos)

(RÍE)

¿Tú qué cojones te crees que estás haciendo?

-¿No puedo tomar un trago? -Mario está en la bodega.

Que qué cojones te crees que estás haciendo.

-Te va a hacer bien un whisky, se te ve tenso.

Mira, Ferro, la operación continúa en marcha.

Y Mario está dentro.

-No, no está dentro, Nemo jamás autorizaría eso.

-Ah, ¿sí?

Pues fíjate que le fuimos a preguntar y no dijo nada.

Y el que calla otorga, wey.

-Daniel, Nemo tiene poderosas razones

para no trabajar con Mario.

-Y nosotros tenemos poderosas razones para no trabajar con Nemo.

Está roto, ese wey está fuera.

¡Ah! -Hey, hey.

Vuélveme a decir eso si tienes cojones

y pinto la habitación con tu puta cabeza.

-Bueno, ya está el "fucking bad boy".

Relájate, baja el arma, wey.

Yo sé que tú quieres tu lanita.

A Nemo le vamos a dar la mitad de lo que habíamos acordado.

Y es mucha más lana de lo que se pueda gastar

en lo que le queda de vida.

Va a poder coleccionar sillas de ruedas de alta gama, si quiere.

-Solo te lo voy a decir una vez.

Mario te la va a liar.

-Y yo solo te lo voy a decir una vez.

Nemo está en una silla de ruedas.

A Nemo le tienen que limpiar el culo, cabrón.

Está fuera del negocio, está fuera de juego.

-¿Qué negocio? -Nuestro negocio.

-No vamos a tener ningún negocio si Mario está dentro.

¡Nos llevamos la mitad de nada de nada!

-No.

No, es que no creo que se arriesgue.

Se va a llevar un chingo de lana. No, es verdad.

¿Qué se va a arriesgar?

-Ya, pero es que él siempre lo quiere todo.

Y te va a llevar por delante. Y te voy a decir una última cosa:

ni Dios la lía como Mario Mendoza.

Ten mucho cuidadito.

¿Y mi café?

¿Lo has visto?

¿Estaba allí?

Sí, pero ¿de qué va esto? ¿Quién es este tío?

No necesitas saberlo. ¿Sabes qué hacía allí?

Pues sí, creo que sí.

Pero no pienso decírselo hasta que no me diga quién coño es.

Se llama Santos.

Es uno de los mayores narcos del mundo.

¿Qué?

¿Y me manda espiar a un marco, está usted loco o qué?

Yo paso.

No hemos terminado.

(CARRASPEA)

Qué hacía allí, dónde estaba, con quién estaba.

Estaba fumando solo en el patio del pazo.

Es un invitado de Daniel.

Y tenían una reunión o algo así en las bodegas.

¿Ya está, está contento? No.

Necesito más.

He hecho lo que me ha pedido.

O haces lo que te pido o te llevo a comisaría

y tardas cinco años en salir.

Vas a meter esta grabadora donde se reúnen.

Y la vas a esconder bien. No, no.

Haz lo que te pido.

Y me olvido de lo tuyo para siempre.

Venga, ¿a qué esperas? Lárgate.

(SUSPIRA)

Buenos días, Choncita.

Mira quién subió una fotito a Instagram.

Tu hermanita, que está en Cancún, wey.

-¿De cuándo es esto?

-Eso lo colgó anoche.

¿Estuviste alguna vez en Cancún?

-No me gusta la playa.

-¿No? ¡Gua!

Pues Cancún es hermoso.

Tiene playas de arenita blanca, se está chingón.

(SUSPIRA)

La verdad es que se ven tan diferentes.

Tu hermanita, tan hermosa.

Tan sonriente, disfrutando la vida.

Y tú, tan... -¿Tan qué?

-Tan amargada, ¿no?

-¡Gilipollas!

-(RÍE)

Que aproveche. Con permiso, mi amor.

Ahora vengo.

(Pasos)

Papá, ¿qué haces aquí solo?

Te llevo dentro.

¿Sabes qué te digo?

Que te cuide tu hija la buena.

Venga, vamos, papá.

(Puerta)

(DOCTOR) ¡Chon!

-¿Podemos hablar un momento?

-Claro. ¿Qué pasa?

-Es mejor que no nos vean juntos. -¿Qué?

-Tendremos que estar un tiempo sin vernos.

Nadie puede saber que hay algo entre nosotros.

-¿A qué viene esto ahora? Estaba todo hablado.

Ibas a firmar el divorcio. -Lo firmé.

Pero esto fue antes del ataque. -¿Y por qué no me dijiste nada?

-Voy a intentar anularlo. -¡Eres libre, somos libres!

-Nemo me ha hecho renunciar a todo. ¡A todo!

-Bueno, ¿y qué? Solo es dinero.

-Es justicia y me lo he ganado.

Llevo toda mi vida sacrificándome por los demás.

Me casé para que mis padres no se arruinaran.

He tenido que aguantar toda mi vida a Nemo

sabiendo que no me quería.

-Por eso, tenemos que salir de aquí cuanto antes.

-¿Es que no lo entiendes?

No he aguantado solo por mis hijos, he aguantado por mí.

Por mi futuro.

Si me voy ahora, todo lo que he hecho no valdrá para nada.

Solo te pido un poco más de tiempo.

-¡Estoy harto de esperar!

-Ya lo sé.

Lo sé.

Gracias.

(SUSPIRA)

Capitán, ¿a cuántas millas está de la costa?

-"Yo diría que a unas 70".

"Podemos estar donde ustedes quieran y a la hora que digan".

A las ocho y media, aquí.

Capitán, debe estar a las ocho y media en esta posición. Tome nota.

Latitud: 42.908404.

Longitud: 9.575207.

-"No hay problema, allí estaremos".

"¿Algo más?". -No, nada más, cambio y corto.

Parece que todo marcha. Mañana al amanecer

comienza la fiesta.

Sí, pero una última cosa.

Uno de nosotros debe estar a pie de playa

cuando llegue el cargamento.

Es un alijo importante, lo quiero todo controlado.

Si os parece bien, yo mismo voy a estar.

-O sea, para que yo lo entienda.

Eh...

¿Propones estar tú solo en la playa con toda la mercancía?

¿Con los hombres que tú has elegido? Sí. ¿Algún problema?

Sí, claro, ¿te crees que soy pendejo o qué?

No, Daniel, no.

¿Por qué tienes que ser tú?

Porque si aparece la Policía,

el que esté en la playa es el que más se expone.

No os pido que asumáis ese riesgo.

No lo tienes que pedir, ya lo digo yo.

Yo asumo los riesgos. ¿Quieres ir a la playa?

Sí. ¿O supone algún problema? No.

Muy bien. Pues entonces, seré yo.

¿"Okay"? "Okay".

Tú te vas a la playa

y nosotros supervisamos el operativo.

Muy bien. ¿Bien así?

Pues, señores, quedan unas horas.

Nos vemos en un rato.

Daniel ha picado. Va a ir a la playa.

Buen trabajo, Ferro. Al final vas a ser buen actor.

No hay que actuar gran cosa para ponerte a parir.

Cuando la Policía intervenga, nos van a detener a Santos y a mí.

Y Daniel se va a librar de la Policía.

¿Crees que será suficiente para que Santos piense que es el traidor?

Ha insistido mucho en ser él quien recoja el cargamento.

Yo no tendría ninguna duda.

Tú procura que Santos no dude

porque, si no, se va a tatuar tu puta calavera en el culo.

¿Esa es tu aportación? Muy bien.

Bueno, me voy, que quedan muchas cosas que hacer.

Mario.

Ten cuidado. Santos no se fía ni de su madre.

Si sospecha algo, eres hombre muerto.

No te preocupes.

Déjame solo, Ferro. Quiero pensar.

Lara.

Hola, papá.

Vamos a dar un paseo. ¿Vale?

A ver.

Ahí.

Venga, vamos.

Muchachos, ¿cómo van?

Quiero que tengan los coches prevenidos y el combustible lleno.

Esperen que les marque.

(Pasos)

Ya está, papá.

Vamos a dar ese paseo.

A ver, papá.

Aquí, un momento.

"Podemos estar donde quieran y a la hora que digan".

"A las ocho y media, aquí".

No, no, no.

"Mañana uno de nosotros tiene que estar

a pie de playa cuando llegue el cargamento".

"El alijo es demasiado importante y lo quiero tener todo controlado".

¡Joder!

"Temos o teléfono, non?".

"Moi ben, pois veña".

En este momento están saliendo dos lanchas rumbo a alta mar.

"Van a hacer la descarga de los fardos desde un barco".

Va a ser aquí. A las ocho y media.

Estas son las coordenadas.

"Mientras Santos, Daniel y yo

vamos a coordinar la operación desde el pazo".

"No puede haber ningún fallo".

Una filtración y estoy muerto. Todo está bajo control.

"Las coordenadas y las órdenes serán dadas a los mandos

y en el último momento".

Hemos movilizado a Aduanas para la intervención en el mar.

La UCO y los GEO estarán esperando

para entrar en el pazo. Os detendrán.

"Que no se acerquen, que Santos es muy desconfiado".

Todo va a salir bien.

(SUSPIRA)

Te lo prometo.

¿Ya lo tienen todo preparado, muchachos?

¡Pues órale, a los carros, cabrones!

¡Vamos!

(SUSPIRA)

¿Monterroso?

El desembarco va a ser esta mañana

y lo van a dirigir desde el pazo.

Lo tengo todo grabado.

Buenos días.

(SILBA)

¿Qué haces aquí? Quiere verte.

Ahora no puede ser. ¡Ahora!

Santos ya está aquí. ¿Qué pasa? Lara lo sabe.

¿Que Lara sabe qué? Todo.

Sabe lo del desembarco, que tú estás dentro.

Ha puesto una grabadora, no sé qué se trae entre manos.

(RESOPLA)

Lo tenemos que averiguar. Esto no me gusta, Mario.

No podemos parar ahora. Voy a hablar con ella.

Lara, tengo que hablar contigo.

No me toques, Mario.

¿Desde cuándo has estado mintiéndome?

¿Desde que llegaste? Te equivocas.

No, por fin te veo tal y como eres.

¡Y eres peor que Nemo! Baja la voz.

¿Qué baje la voz? ¿Qué dices? Estoy trabajando para la Policía.

¡No te cansas de mentirme una y otra vez!

¡No te miento, te digo la verdad!

¿Por qué Monterroso no sabía nada? ¿Cómo que Monterroso?

Le he contado todo.

Y está viniendo con la Policía. Y vienen a por ti.

(Móvil)

¿Mario? Marina, Monterroso está aquí.

"¿De qué estás hablando?".

Está a punto de joderlo todo. No puede ser.

¡El operativo está en peligro y yo también!

¡Sácalo de aquí! Sí, sí.

Mario.

Es culpa mía porque no te lo he contado.

Solo quería protegerte. Perdóname.

Perdóname, Mario. Vale, está bien.

Te tienes que ir, las cosas se van a complicar.

No. Sí, sí, por favor.

¡Venga, vamos!

Rodead el pazo y que no salga nadie.

Si sale alguien, detenedlo.

Si alguien se resiste, disparad. Recordad que van armados.

(Móvil)

¡Cojones! ¿Sí, dígame?

-¿Qué coño está haciendo?

"Salga de ahí ya". -Pero si yo estoy...

Tengo a toda la Policía de Galicia metida en este operativo.

¡Está poniendo en peligro a mi gente!

-¿Cómo coño iba a saberlo? -¡Que salga!

-¡Mierda! ¡Hay que salir de aquí, rápido, apagad las luces!

¡Nos vamos, venga, rápido!

¿Dónde carajo se ha metido Mendoza?

Pásamelo por radio.

Aquí, base, ¿alguna novedad?

-"Sí, cargamos una lancha y ya estamos con la segunda".

"Todo despejado. ¿Por ahí veis algo?".

-Todo en orden. No tenemos compañía.

-"Vale, seguimos con la descarga".

-Patrón, tenemos un problema.

¿Sabes?

Daniel vino a verme esta mañana y me dijo que ya no se fía de ti.

Y que Nemo, desde hace tiempo, tampoco.

Yo tampoco me fío de Daniel.

(RÍE)

Normal, Daniel es un cretino.

Pero Nemo no.

¿No me digas que tú fuiste el que llamó a la Policía?

No sé de qué me estás hablando. ¿Qué Policía?

Yo creo que sí.

"Aquí, Halcón 1, nos acercamos al objetivo".

"Avistamos el barco y las dos planeadoras".

"Ya están cargando. Repito, ya están cargando".

-¿Por qué coño se han adelantado a la hora?

Intervengan ya. Avise a las patrulleras.

-Muevan a las patrulleras ya.

Patrón, la Policía se ha ido ya.

Tenemos vía libre.

-Escúchame bien.

Ahorita mismo te vas a venir conmigo.

Y si algo sale mal en el desembarco,

tú vas a ser la próxima calavera que me voy a tatuar.

"Base, ¿me escucháis?".

"Tenemos las lanchas cargadas. ¿Qué carallo es eso?".

"¡Me cago en Dios, el pájaro de Aduanas!".

"¡Vámonos, tirad la carga al agua!".

"Atención, las lanchas se dan a la fuga".

"Están tirando la carga. Repito, están tirando la carga".

-¡Intervengan ya! ¿Dónde están las patrulleras?

-A todas las patrulleras, tenemos dos gomas a la fuga.

Tenemos dos gomas a la fuga.

-¡Córtenles el paso!

-Son demasiado rápidas, señoría.

-Mierda.

(SUSPIRA)

Tranquilo, Nemo.

(SUSPIRA)

¡Mario!

Te estás equivocando, Santos.

¡Mario!

¡Mario!

¡Mario!

(LLORA)

(MARINA) Haremos todo lo que esté en nuestras manos.

Ustedes lo han metido en esto y ustedes lo van a sacar.

¿Dónde carajo está la coca? -¡En el mar, largaos, "carallo"!

(Helicóptero)

¡Estaban allá, hemos perdido toda la droga, güey!

¿Y tú qué, huevón? ¡Tú nos vendiste a la poli!

Yo no te he vendido.

¡Aquí cometes un error, aquí usted se muere!

Quiero que busquen a Mario y rápido. Lo quiero con vida.

A la primera sirena que oigan le matarán.

¡Nemo, tú no puedes ir a ningún sitio!

¡Déjame, no voy a permitir que los colombianos maten a Quique!

No es Quique, es Mario.

Me quiero ir contigo, pero necesito tiempo.

(DOCTOR) ¿Hasta que se muera Nemo? Yo quiero estar contigo ahora.

¿Y si te digo que tu droga no está en el mar?

Dame 24 horas y te conseguiré el cargamento.

Nemo, está todo.

Coge la droga y llévala a un viejo taller junto al río Ulla.

Tenemos que hacer que Santos crea

que los Arteaga se la han jugado.

Alguien tuvo que avisar a la Policía.

-¡Por supuesto, cabrón!

¿Con quién hablaste, Nina?

-¡No hablé con nadie!

-¡Que me lo digas! -¡Eh!

La droga no está en el mar.

"He descubierto que la tienen en uno de sus talleres".

Mal paridos.

Acabaré con ellos. -¿Bueno?

-Daniel, estás en peligro, van por ti.

-Hijo de la chingada.

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