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(MEGAFONÍA) "Atención.
Todas las internas del módulo 2 acudan a las duchas.
Repito.
Todas las internas del módulo 2 acudan a las duchas.
La correcta higiene y el respeto al mobiliario del centro
es responsabilidad de todos.
En una ducha de diez minutos se gastan 200 litros de agua.
Por favor, ayudad a reducir el consumo".
Zulema.
¿Tú recuerdas lo que te dije cuando metí a Marquina en tu celda?
No sé, jefe, aquí todo el mundo habla demasiado.
Ya.
Pues te dije que si le hacías daño a alguna de tus compañeras,
te iba a meter la cabeza en ese váter durante 15 minutos.
¡Ah!
Graparle los párpados a tu compañera de celda
era precisamente a lo que me refería.
Vale, me queda claro.
Me queda claro. Enhorabuena.
¡Fabio! ¡Fabio, no lo hagas!
¡Fabio, déjala! ¡Déjala!
¡Déjala! ¡Por favor, déjala! ¡Déjala!
Fabio, el otro día me prometiste que me ibas a sacar de aquí.
Si la matas, nunca sabremos dónde tiene escondido el dinero.
Por favor. Déjala, por favor.
Fabio.
Fabio, me lo prometiste.
Me prometiste que nos fugaríamos juntos.
Cumple tu palabra.
La necesitamos viva.
(TOSE)
No vuelvo a meter la cabeza ahí.
Están los rebordes llenos de mierda.
Gracias.
Bienvenida al club...
de las que quieren escaparse a toda costa.
(VARIAS HABLAN A LA VEZ)
-¡Tira!
-¡Muy bien!
-Venga, descartes. -Venga, que me viene lo bueno.
(RIZOS) Perdedoras.
-¿Qué pasa? -¡Eh!
-¡Eh! ¡Eh!
(RIZOS) Sabéis quién va a ganar aquí, ¿no?
La mulatita.
(TERE) ¿Qué decís? (RIZOS) Digo que esto.
(SOLE) Una cagarruta. (ANTONIA) ¿Esa porquería?
Yo me juego mis dos cigarros y el tampón que llevo puesto.
-¡Ay, no! -¡Qué asco!
-¿Qué te crees que le echo yo a las lentejas para darles sabor?
-Asquerosa. -Yo lo veo y subo con un bombón.
-Vale.
Yo lo veo y apuesto mi dosis de metadona.
-No. -La metadona no puedes.
-Bueno, yo estoy limpia. -No, pero no puedes.
-Apuesto mi dosis de metadona. -Que no.
-Venga, cojones.
Que ponga la puta metadona y terminemos ya la partida.
Venga, valiente, a ver, que veamos las cartas.
-Mirad lo que tengo yo.
Vamos, destápense.
-Mi full le gana a tu trío y a tu pareja.
Rebaña que viene el Magaña. -Tenía trío de ases, ¿vale?
¿Me das un cigarro? Luego te lo devuelvo.
-¿Un cigarro? Bueno, que sea de Huelva, ¿eh?
-En esta os pego un palizón. -Qué suerte tienes, cabrona.
-Suerte en las cartas, pero en el amor...
Me ha dicho un pajarito que vendrá tu novio a verte
a llenarte la cazuela. A darle de comer al conejo.
-¡Hala! -Una cosa les digo:
si en ese momento no me viene el orgasmo porque esté nerviosa
o por lo que sea, lo fingiré. -No.
-Sí. -Que no.
(SOLE) Todo el mundo lo hace. (FINGE UN ORGASMO)
-Que no, que lo haces muy mal. Que no lo finjas.
-Vas a quedar "malamente". -Pobrecillo.
-Qué hija de puta la Anabel. -Eso no es noticia.
-Sigue en aislamiento, ¿no? -Me falta una carta.
-Es que acabo de entender por qué le cogió tanto cariño a esa paloma.
Es que no quería una mascota.
La quería para que le trajese la droga.
-Hostia, qué lista. -Ni drones, ni bolas en el culo,
ni hostias en vinagre, una paloma. -Lo que tiene de hija de puta
lo tiene de lista, la cabrona. -No se os ocurra coger ese bicho,
que Anabel nos corta los pezones y se hace unos pendientes con ellos.
-No, yo no soy tan gilipollas. -Ni yo.
-Bueno, a no ser que no se entere.
Ella está en aislamiento, os lo recuerdo.
Chicas, si hacemos las cosas bien, Anabel no tiene por qué enterarse.
Además, es una paloma, tiene muchos depredadores naturales.
Estamos hartas de verlo en los docus de La 2.
Las águilas, las comadrejas... Hay muchas cosas que se las zampan.
-Sí. -Ahí tiene razón la Tere, ¿eh?
-¿Sabéis cuánto podríamos sacar con lo que lleva en las patas?
-¿Como 3000?
-O 4000, si lo cortamos bien.
Y a repartir entre cuatro partes iguales.
-Qué va, yo paso. Yo tengo una deuda con el Señor
por mi corazón nuevo y no la voy a tirar.
Además, mañana tengo visita con Fernando.
¿Creen que voy a joder mi vida con lo que lleva en las patas
el pájaro ese? Yo paso, yo paso.
-Pues yo no paso, porque tengo a mis hijos tirados en la calle
robando cobre. No paso. -Pues no pases, mi amor, no pases.
Rizos, tú sí pasas, ¿verdad?
-Pues yo necesito la pasta y la necesito ya,
así que sí me apunto. -Vale.
Y yo me quiero arreglar los piños.
Una cosa es ser yonqui y otra cosa es parecerlo.
-Ya te vale, Tere. -Ay, madre.
Qué bonita es la hija de puta.
(LEE) "En algunas personas la autoestima baja y la inseguridad
hacen que la dependencia de su pareja aumente
llegando hasta la humillación.
Es esencial romper ese círculo,
traumáticamente incluso,
para que el individuo pueda tejer nuevos afectos".
Me han dicho que me buscas.
"Introducción a la psicología: autoestima y confianza".
¿Te interesa ahora la psicología? (MUJER CHISTA)
¿Qué?
No exactamente. Me interesa lo mismo que a ti:
cómo salir de aquí.
Ya. ¿Y este libro te lo va a decir? No.
Susana, mi compañera de celda, me va a ayudar.
Ella todavía no lo sabe. ¿Sabes por qué está encerrada aquí?
Algo he oído.
Resulta que el fiscal la acusa a ella, y a su marido,
de secuestrar a una niña cuando estaba haciendo "footing".
¡No, no!
¿Y eso qué tiene que ver conmigo?
Estoy convencida de que sabe dónde está la niña secuestrada.
Si me gano su confianza y me lo cuenta,
tendré la carta que necesito.
¿La carta para qué?
Para la libertad.
¿Y necesitas mi ayuda?
Esta mañana,
cuando buceaba en el váter,
escuché entre olas
la maravillosa historia de amor que tenéis tú y Fabio.
Eso no es asunto tuyo.
¿Qué tal folla?
Seguro que empotra como un trasatlántico, ¿eh?
¿Para eso me has llamado, Zulema,
para hablar de tus fantasías sexuales?
Y del dinero.
Del dinero que necesitáis para fugaros.
Ya me estoy imaginando, qué bonito,
los dos con el viento dándoos en la cara,
de motel en motel, a tope.
Fíjate que me ha gustado tanto la historia
que estoy dispuesta a compartir el dinero que intentas robarme.
Ya.
¿Y no será que estás sola
y que ya no tienes a nadie?
Una vez me dijiste que tú y yo no éramos iguales,
porque tú no tenías nada que perder.
¿Sabes qué, Zulema?
Yo ya no tengo nada que perder.
Dos millones para mí y uno para ti.
Esa es mi chica.
1,5 millones para cada una.
Es lo justo, ¿no te parece?
Ya que las dos somos huerfanitas y estamos con el cuerpo aquí dentro
y la cabeza ahí fuera, ¿eh?
¿Dónde está el dinero?
Mira tú por dónde, un acto de fe. El dinero está en Marruecos.
Ya puedes mandar a alguien para que vaya a recogerlo.
Eso sí, la dirección exacta te la tienes que ganar.
Ahora cuéntame ese plan secreto
y dime qué tengo que hacer.
"Román, sé que no tengo derecho a pedirte nada más,
pero eres la única persona en la que confío".
(ROMÁN) "En realidad, soy la única persona que tienes
y mi vida no es muy diferente a la tuya.
Duermo en una autocaravana siempre mirando por las ventanas,
al acecho,
por si viene algún sicario a pegarme un tiro en la cabeza.
Lo que quiero decir es que después de las muertes de Lucía,
papá y mamá, ya no soy capaz de sentir dolor,
pero no puede ser que todo lo que hemos pasado
no haya servido para nada.
Así que tengo dos opciones:
rendirme o conseguir que salgas de ahí.
Voy a ir a Marruecos y te voy a traer ese dinero".
(VARIAS PRESAS GRITAN A LA VEZ)
Un parte cada una vais a tener.
Vais a tener un parte cada una, ¿me estáis oyendo?
Un parte a cada una.
(SARAY) Hola.
Hay una charla en el gimnasio
porque vamos a hacer una asociación de presas lesbianas.
Digo yo que te interesará porque ahora eres una de nosotras, ¿no?
No pertenezco a ningún colectivo.
Yo estoy con Rizos y ya y punto.
Paso de asociaciones y moviditas de esas.
Ya. Creo que en otro planeta tú y yo nos habríamos caído bien.
(CARRASPEA)
O habríamos echado un polvo un domingo tonto.
Ajá.
Mucho me tendrías que drogar tú a mí.
No me van las grandotas, malotas y medio locas.
No me vas a calentar, no. Vengo en son de paz.
Ya.
Vengo a hablar.
A ver, tú sabes que...
que yo estoy loca por la Rizos,
que no se puede querer más en este mundo porque duele.
Esto de la asociación de bolleras me la trae floja.
Yo lo que quiero es sentarme media hora al lado de Rizos
porque así me echo el día más bonito.
¿Y para qué me cuentas esto?
Porque no entiendo qué haces con ella.
¿Adónde quieres llegar tú con Rizos?
Porque no termináis de estar.
No va con mi naturaleza. No, te van los tíos empotradores.
¿Qué quieres, que te deje a Rizos?
No, hombre, si te parece, la compartimos.
Para ti los días impares y para mí los días pares, ¿sabes?
Si te llega con las piernas temblonas,
te jodes y te aguantas porque estuvo antes conmigo.
-Pero ¿esto qué es? (SARAY Y MACA RÍEN)
-¿Vosotras dos juntas hablando sin pegaros ni nada?
¿Sin navajas, sin tiraros de los pelos?
-Es esta.
-¿Vamos a hacer un trío y soy la última en enterarse?
-Que no, que no. Nos has pillado.
-Estamos con algo muy serio. -¿Sí?
-Sí. -¿Qué?
-Asociación de lesbianas de Cruz del Sur.
-¿Eh? -Toma.
-Perdón.
-Va a haber una reunión y todo...
-¿Sí o qué? -...esta tarde, sí.
(RÍE) Esto es muy fuerte, ¿sabes? Eh... ¿"Juntas y revueltas"?
Qué fuerte. -Hombre...
-Revueltas sobre todo. -Debes venir y ser la presidenta.
-Sandoval dice que las heridas no son graves,
que las grapas han afectado solo a los músculos palpebrales.
De todas formas,
recomienda una revisión a fondo en el 12 de Octubre.
-¿Y el caso?
Pero ¿qué caso, joder? Te han grapado los párpados.
¿Te quieres tranquilizar? No necesito tu permiso
para volver a un operativo. Pues sí lo necesitas
porque soy el funcionario encargado de tu módulo.
Díselo a esa niña que está a punto de morir.
Esa niña no puede hacer... -¿Por qué no os tranquilizáis
de una puta vez?
Fabio tiene razón.
-No hay tiempo para infiltrar a nadie más
ni para hacer un acercamiento como el que he hecho yo.
Voy a volver ahí dentro.
Si entra, Zulema se va a aislamiento.
(RÍE) Claro, y que sepa que la he denunciado por agresión,
ella y todo el penal. Entonces sí que me pongo en peligro.
Si no la delato, es mejor para mí.
Ahora no mueve tantos hilos como para estar en aislamiento
y hacerte daño. Joder.
¿Qué coño hago hablando con un funcionario de prisiones
de un operativo? Bueno.
Castillo, Zulema me pilló revisando entre las cosas de Susana
y creyó que la estaba traicionando, pero puedo volver y manejarla.
Sí, manejarla por los cojones.
Estoy a punto de conseguir que Susana confíe en mí, ¿eh?
-Helena, no tenemos nada. -Sí que tenemos.
Me habló de un bebé que tuvo y murió.
-¿Un bebé?
Primera noticia.
En el informe policial no decía nada de que tuviese un bebé.
-No sé, igual no lo inscribió en el Registro Civil.
Me dijo que murió cuando tenía un año.
-Lo investigaré. Joder, Castillo,
conoces a Zulema tan bien como yo, hoy le ha grapado los párpados,
pero mañana puede aparecer dando vueltas en una lavadora,
en varias lavadoras.
De momento, te vas al hospital.
Cuando estés bien, podrás volver.
¿Entendido? -No me jodas, Castillo.
-¿Entendido?
-Sí.
-Fabio, hazme un favor.
Llévala al 12 de Octubre como si fuera...
el traslado rutinario de una agredida.
Esta noche, sin levantar sospechas.
(Se abre la puerta)
(Se cierra la puerta)
(Se abre la puerta)
(Se cierra la puerta)
Cuando tú eres pequeño, crees que la vida va a ir bien, ¿no?
Era un trasto, no quería probar nada.
Y luego, de mayor, quería probarlo todo.
M, cocaína, porros,
tripis, me he metido cada cosa en la boca, tío,
que pienso: "Qué asco".
(ANTONIA) ¿Y eso qué coño es, Tere? -¿Esto? Esto es heroína afgana,
es como el caviar del caballo. -Es morenita, como yo.
-Eso vale pasta, ¿no?
-Hostia, está sin cortar. -Joder.
Eres la profe, la "capi" de la droga.
-Vale, este es el plan. -(CHISTA)
Bajito. -Vale, vale.
(RIZOS) Este es el plan.
Yo se la paso a Reme y Reme se lo cuenta a su círculo.
-Círculo pequeño, Rizos, pocos. -Sí. Las vendemos en los baños
en "petit comité" y listo.
-Vale. -¿Vale?
-Sí. Y cuando se entere Anabel, ¿qué le dirán?
¿Que la droga les llovió del cielo?
De verdad que ustedes...
-A ver, que hacemos una ayuda social,
porque aquí la peña tiene mucho mono y Anabel no está.
Estamos ayudando a la gente. -Vale.
-Agua, agua.
-Venga, reparte bien. (HABLAN A LA VEZ)
(TERE) Como te vuelva a salir un full...
-Está prohibido apostar dinero. -Ay, pero si nosotros...
-Estamos apostando nuestros casoplones
y no me mires las cartas. -Y la "fregoneta".
-Bueno, vamos a ver, descartes. -Dame dos.
-Las putas cartas que me has dado. -Por favor, hablen bajito.
-A chaparse. -Recojan eso.
-A ver, Pipi, no te lo comas.
(MEGAFONÍA) "Atención, cerramos celdas.
Cerramos celdas".
Ahí tienes tu ropa.
Y aquí está el informe de Sandoval para llevarte al 12 de Octubre
a hacer la revisión.
Pero ¿quién ha elegido esa ropa?
¿Tu prima, la poligonera? (RÍE)
Parece que se te olvidó cómo funciona una infiltración.
No se puede llevar uniforme.
Bueno, pero antes nos vamos a tomar una cerveza.
¿Perdona?
Joder, no podemos seguir gritándonos por las esquinas.
Y ya que estamos obligados a trabajar bajo el mismo techo,
digo yo que tendremos que hablar.
Así que te da igual ir directa al hospital
que parar de camino para tomar una cerveza.
Venga, vámonos.
No suelo tomar cervezas con un ex.
Ya.
Pues me temo que no vas a tener otra opción.
Es una broma, ¿no?
Lo siento, pero no.
Son las normas para un traslado.
Huy. (GIME)
¿Nos vamos? Vamos.
¿No puedes dormir?
Es que...
Es que un funcionario me ha dicho
que mañana voy a ver a Cesáreo, mi marido.
Ay, estoy muy nerviosa, tengo ganas de verlo.
Nunca estamos tanto tiempo separados.
Anda, ven, sube.
(EN OFF) "La persona codependiente confunde
la obsesión y la adicción que siente por el otro
con un inmenso amor que todo lo puede.
Sentimiento que no tiene por qué ser correspondido".
¿Mejor?
¿Tienes frío?
¿Sí?
Me recuerdas a mí.
A mí cuando era jovencita.
Yo nací en El Cairo.
Me casé a los 17 años...
con el hombre más guapo del mundo.
Me enamoró.
Mi Cesáreo también es muy guapo.
Y listo.
La gente se cree que porque cría cebones
no le da a la cabeza,
pero sí que le da.
(RÍE) Unas cosas...
"Con su constante ayuda,
el codependiente busca generar en el otro
la necesidad de su presencia.
Al sentirse necesitado, cree que de este modo
nunca lo van a abandonar".
Lo estará pasando mal sin mí porque estamos muy unidos.
Es como... como si tuviéramos el mismo cerebro.
Como yo con Razi.
Hasta que me quedé embarazada y todo cambió.
Se marchó de casa
y no lo volví a ver.
Me dejó sola, sin dinero.
Yo era menor.
¿Y el bebé?
Lo perdí.
Como yo.
Pero...
Bueno, lo mejor es que ahora estamos juntas.
(TERE RESOPLA NERVIOSA)
(CHISTA)
(Arrullos)
(CHISTA)
Pipi.
(ASUSTA) Bu.
Duérmete.
(EN OFF) "Al no sentirse correspondido,
el codependiente puede hacerse daño a sí mismo
e incluso a otra persona".
Los hombres no son tan fuertes como nosotras.
Espero que Cesáreo no te traicione nunca.
Él nunca lo hará.
Me adora.
Eso mismo pensaba yo.
¿Cuándo lo vas a ver? Mañana.
¿Mañana?
No quiero que por mi culpa pierdas el sueño, pero...
Mañana harán que os enfrentéis.
¿Tú crees? Sí, es lo que hace la Policía,
buscar contradicciones, hacer que os peleéis; son malos.
Pero yo tengo una amiga policía
que me debe un favor de un chivatazo.
Si quieres, puedo preguntarle cómo va la investigación de tu caso,
para que te quedes más tranquila.
Sí.
Vale. Pues ahora a dormir.
Buenas noches.
Bueno, ¿qué? Ya me tienes donde querías.
¿De qué me querías hablar?
Mira, yo sé que te hice daño, lo sé,
pero lo pasado, pasado.
Lo que no podemos es seguir ahora como el perro y el gato.
¿Y aquí traes a muchas reclusas?
No, a muchas no, solo a las peligrosas
y a las que tienen delitos de sangre.
Escúchame. Pues conmigo has acertado.
Fue en una redada a tres bandas.
Con la UCO, Narcóticos y Aduanas.
Un soplón nos dijo dónde tenían almacenado un alijo de heroína.
Castillo me asignó al operativo.
Y bueno, ya sabes lo que pasa cuando nos juntamos cuerpos diferentes.
Que si vaciles, tú redactas el informe...
Más testosterona que cerebro. La UCO entró primero.
Con botes de humo, granadas aturdidoras...
Cuando yo llegué...,
aquello era un cristo.
No se veía ni se oía una mierda.
Entonces a un... camello colgado le dio por sacar un arma y disparar.
Y yo también disparé.
A una sombra.
1,70, complexión atlética...
Se llamaba Selena.
Tenía 18 años.
Hacía una semana que había venido de Paraguay
con su hijo de dos meses.
En el informe pusieron que...
actué de manera instintiva al sentir amenazada mi vida.
Así que cuando Castillo me ofreció la infiltración, dije:
"Esta es una manera de nivelar la balanza".
De hacer algo bueno. Hay un momento en el que todos
nos ponemos a equilibrar la balanza. Pero ¿qué coño?
Vivir es ir acumulando errores, ¿no?
Somos putos monos primates.
¿Y qué coño haces tú de carcelero?
¿Yo? (RÍE)
Pues equilibrar mi propia balanza.
Según dice Castillo, y cito textualmente:
"Cuidar de las zorras,
cuando lo que me gustaría de verdad es cazarlas".
(RÍE) Hijo de puta.
Menudo machista el cabrón, ¿eh?
Pero tiene razón.
Tú siempre has sido mucho más de cazar.
Espera, Helena...
¿Me estás diciendo que no vamos a echar un polvo aislado?
Sin volver a vernos, sin compromisos.
¿Me dejas ver tu DNI?
Fabio Martínez León.
¿Eres tú?
¿Eh? (RÍE)
Hay otra.
(Móvil)
Diga. "Hola.
Soy Maca".
¿Qué haces?
¿Te pillo con tu pijamita de rayas?
"¿O estás con una sopita de sobre?".
Pues ni lo uno ni lo otro. Deberíamos irnos, ¿no?
¿Te pillo bien?
"Te llamaba...".
Bueno, te llamaba para hablar contigo un rato a solas, pero...
"te llamo en otro momento". Sí, igual en otro momento mejor.
Ah. Sí. Sí, sí, claro.
Vale, pues, eh...
"Pues te dejo. Un beso".
¿Me vas a volver a esposar para llevarme al hospital?
Mira que tengo riesgo alto de fuga.
-Corta.
Que no pasa nada.
Si quieres estar con Saray,
no es una cosa que tú puedas controlar.
Que no quiero estar con Saray.
No quiero estar con Saray, quiero estar contigo.
Que yo estoy por ti, ya te lo he dicho.
Que yo te quiero a ti.
Que fue una cagada como una casa, pues sí, se me fue la pinza.
A lo mejor no fue una cagada.
Sí fue una cagada, porque yo sé que fue una cagada.
Y ya está. Yo no lo veo así.
A mí me da la sensación de que...
Saray para ti es como la parte más animal.
Como la parte irracional. Colega, que fue un puto cable...
O no fue un puto cable. A lo mejor no.
O sea, sé sincera también porque... Puta vida, colega.
No. A ver, no pasa nada. Te lo digo de verdad.
A mí me da la sensación que yo soy como la parte más racional,
como la novia tranquila. Lo que tú crees o consideras
que te va bien. Y... No.
Estás diciendo tonterías. Eso no es así.
Bueno, vale.
No sé... Tía, que te quiero a ti.
Rizos, yo también prefiero la parte animal.
Vale.
(Móvil)
(Móvil)
Mozo dominguero no quiere lunes, ¿eh?
¿Qué dices? Que si saliste ayer.
Un par de cervezas y a casa.
Ya.
(SARAY) No.
No, no te la dejo.
¿Sabes qué pasa? Justo me queda una llamada.
Y justo me quedo colgada hasta la semana que viene.
Así que búscate la vida.
Que tengo la tarjeta intervenida.
Yo te consigo otra.
Solo tienes que llamar
y, cuando te contesten, me lo pasas.
Toma el teléfono.
Cuando quieras, me buscas.
¿Sí?
"Comisaría central". Hola.
Necesito hablar con la teniente Lorenzo.
"Un momento, le paso".
(Interferencias y música)
(Música en el teléfono)
Vigila a las del fondo.
Me avisas si viene alguien.
Me da igual que sea un funcionario o cualquiera de mis amigas.
Teniente Lorenzo.
"¿Quién es?". Zulema Zahir.
Joder, Zulema.
Te he dicho mil veces que no me llames aquí.
Y yo te he dicho que te iba a llamar.
Necesito saber cómo va la investigación
de la niña desaparecida. "Espera".
(Teclado de ordenador)
¿Me podéis dejar un momento a solas, por favor? Es personal.
(Se arrastran sillas)
(Se cierra una puerta)
¿Qué quieres?
Necesito saber cómo va el curso de la investigación abierta.
¿Qué tenéis?
"Ese caso lo lleva el inspector Castillo, ¿verdad?".
"Parece ser que sí".
(Silbido)
Según las pruebas periciales, todo apunta a la autoría
del matrimonio conformado por...
Cesáreo y Susana Tamayo.
"La científica se ha metido a fondo con la furgoneta de la pareja".
El vehículo fue limpiado con desinfectante químico
con la intención de eliminar las pruebas.
Pero gracias a la técnica del luminol,
el equipo forense ha hallado restos orgánicos.
"Una muestra de sangre coincide con la sangre de la desaparecida".
Además, se han encontrado restos orgánicos de varón.
"Restos de semen.
La hipótesis más firme es que el marido
secuestró a la niña para abusar sexualmente de ella"
con la connivencia necesaria de su esposa.
"¿Eso quiere decir ella lo sabía?".
"Sí".
Según el marido, es una mujer inestable,
con un coeficiente intelectual rayando la deficiencia.
Al parecer...
él la tiene completamente dominada y...
y va a usarla para descargar todo su culpabilidad.
El marido está en negociaciones con la Guardia Civil.
Ahí va. O sea, ¿que el tipo le quiere cargar el mochuelo a ella?
"Parece que esa es la línea de defensa".
De hecho, hoy tiene un careo
para cargar toda la culpa sobre la mujer.
¡Guau!
Señorita Ferreiro, acaba de ganar el Óscar a la mejor interpretación.
Bravo. "Vale, muy bien".
Pues felicidades para mí.
(SUSPIRA) Ahora, dime dónde está el dinero.
"Escucha atentamente".
Pues sí que es austero, sí.
-Bueno, una suite nupcial con vistas al mar no es,
no nos vamos a engañar.
-Aquí tenéis.
Una sábana bajera, una encimera, dos toallas, un paquete de clínex
y dos preservativos. -Pero eso no lo necesitamos.
Nosotros vamos a conversar nada más un ratito.
-Me da igual.
Es obligatorio poner las sábanas al entrar
y, al salir, quitarlas y echarlas al cubo.
¿Está claro? -Sí, clarísimo.
No es nada personal, es que la pobre desayuna con limón todos los días.
Mira, esto, directamente al cubo.
-No te gusto mucho, ¿verdad?
-No, no, no, sí. Sí, sí.
Ay, Fernando.
Si tú superas con creces el tipo de hombre que me gusta.
-Como te veo tan incómoda con todo esto.
-¿Incómoda yo? Para nada.
Para nada. -Lo de tirar las sábanas al cubo...
-Bueno, eso es porque no quiero que se me note
que estoy como una mesa camilla, con el brasero todo encendido.
De verdad, mi hijo, yo hace muchos años
que no cato hombre y no quiero asustarte.
-¿De verdad? -De verdad. Te lo juro.
Si tengo un temblor en las piernas
que yo no sé si esto es principio de párkinson
o será que, con el calentón,
voy a salir eyectada como el Challenger.
(SUSPIRA)
De verdad tengo deseo de hacer el amor contigo.
-Muchas gracias.
Me halaga.
-Pues entonces, vamos a hacer la cama. Venga.
(SUSPIRA) Ay...
Y mucho cuidado, que no tengamos que llamar a la gobernanta
para que nos traiga más preservativos.
-Te va a dar un subidón que te vas a ir volando al paraíso
y vas a volver, guapa. -Esto está apaleado.
-Qué apaleado ni nada. Esto es bueno. Venga, dame el dinero.
-Solo tengo 10 pavos.
¿No me puedes fiar?
-¿Ahí en la puerta pone beneficencia
o es que yo tengo cara de sor Caridad?
Aquí no se fía ni se regala nada. Venga, tira millas.
(TERE) Agua, agua. Antonia.
¿Es Maca? ¡Es Maca! ¡Chicas, tranquis, que es Maca, Antonia!
¿Eres gilipollas o qué te pasa? ¡Eh! ¿Qué te pasa a ti?
¿Qué estás haciendo?
Tranquila, que aquí está todo controlado, ¿vale?
Tere lo dejamos por hoy. Antonia, lo dejamos por hoy. ¿Qué te pasa?
Anabel intentó meterme un pincho por el oído por una deuda.
¿Sabes qué hará cuando sepa que estás vendiendo su mierda?
¡Que me la pela esa tía!
Esto es un mercado libre y esa tía está el agujero.
Escúchame. ¿Qué?
Te prohíbo que sigas vendiendo. Perdón, ¿que tú me prohíbes?
Entiendo que estés pasando por un mal momento,
pero no me vas a decir lo que tengo que hacer.
-Chicas.
Si sigues vendiendo mierda, se lo voy a contar a la gobernanta.
Maca, vamos a calmarnos un poquito. -No tienes huevos.
(ANTONIA) Vale, esto se ha acabado ya, ¿eh?
Si queréis seguir discutiendo quién tiene el chocho más grande,
os vais al patio, ¿vale?
-Venga, no tienes huevos.
¡Gobernanta!
¡Gobernanta! (RIZOS) ¡Que te calles la boca!
Que la droga me da igual, lo que quiero es joder a Anabel
y joderle el negocio.
Y la guarra, cuando salga de aislamiento, no tiene nada.
No tiene negocio, no tiene dinero, no tiene presas compradas.
Se le acabó el cortijo. Hemos ganado.
-¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
Rizos está vendiendo droga.
Está en el último... en el penúltimo baño.
Rizos, escúchame.
No me quiero encontrar tu cabeza en una taquilla
por culpa de la asquerosa esa.
-Puta madre.
¡Ferreiro, ven aquí!
Aquí no hay nada.
Ni detrás, ni dentro, ni en la papelera.
¿Alguien puede confirmar lo que dice Ferreiro?
-No. -No.
-No, yo no.
-¿Alguien ha visto a Estefanía vendiendo droga?
-Seguro que no.
-Gobernanta, yo me tendría que ir a la enfermería
a por mi dosis de metadona.
¿Puedo salir? -Sal.
-Gracias.
(SUSPIRA)
Pues estaba ahí.
-Ferreiro, tienes un parte.
Al tercero, te mando al agujero.
-No te vayas.
Aunque acabes con Anabel, aparecerá otra.
Y luego otra y otra y otra.
Así funcionan las cosas aquí, y tú lo sabes.
Ya, Maca, pero...
¿Qué?
Nada.
Los techos altos, agua caliente...
Es muy bonita.
Espejo de forma estrella, blanco, azul, baño nuevo...
Todo de primera calidad. -Ya.
Estoy seguro de que a mi familia le va encantar.
Lo alquilo una semana. -Que lo disfrute.
Casa tranquila, las lámparas son de Marrakech.
-Muy bien.
Ahí tiene.
Muchas gracias. -De nada.
(Se abre la puerta)
(Se cierra la puerta)
Bueno...
Tendremos que desnudarnos, ¿no?
-Sí, claro.
-Te aviso que tengo puesta una braga faja.
Es que, si no, ¿cómo meto este cuerpo en cintura?
(Gemidos en cuarto contiguo)
(Gemidos en cuarto contiguo)
(Gemidos en cuarto contiguo)
Fernando.
Quiero decirte que no voy a fingir el orgasmo.
Si llega, bienvenido sea, pero sin teatrillo.
(Gemidos en cuarto contiguo)
-Te advierto que yo tampoco soy una máquina.
Los últimos 15 años de matrimonio,
mi mujer y yo ni dormíamos en la misma cama, ni nos tocábamos.
-¿15 años?
A esa mujer le debió haber crecido de nuevo el virgo, ¿no?
Yo creo que te hubiera salido más a cuenta un homicidio.
(Gemidos en cuarto contiguo)
¿Adónde lleva la gobernanta a Susana Tamayo?
Pues a un careo con su marido.
Pobre cría, esta Amaia.
A estas alturas, cuando digan dónde la tienen secuestrada,
ya va a estar mojama la pobre.
(Móvil)
(Móvil)
¿Sí?
"Para vivir, ¿qué te gusta más,"
el hemisferio norte...
o el hemisferio sur?
Me voy a por un café.
Macarena, ¿qué cojones haces con un móvil?
Mal empezamos si vas a controlar mis llamadas.
"¿Dónde estás?". En la sala de control.
¿Estás solo?
Pues sí, estoy solo.
No me has contestado a la pregunta.
Hemisferio sur, por supuesto.
Me gusta el sol, el ceviche, los bikinis que no dejan marca...
Oye, escúchame un momento.
"Pues ve renovando el pasaporte y vacúnate contra la malaria"
porque en un par de días mi hermano nos va a traer un millón y medio.
A no ser que todo lo que me prometiste el otro día,
"lo de sacarme de aquí y fugarnos juntos,"
todo eso, fuese postureo.
A ver, Macarena... "¿Estás jugando a dos bandas?".
¿Con esa chica, con la nueva? ¿Perdona?
"Ayer cuando te llamé, me pareció escuchar la voz de una chica".
Y... me pareció que era ella, Helena.
Sí, sí, claro.
Eh... La estaba llevando a una revisión
"al 12 de Octubre". Vale.
Te llamaba para...
para decirte que ya tenemos nuestro plan de pensiones.
Mi hermano va a conseguir el dinero en unos días.
"La pelota está en tu tejado". Escucha un momento, Macarena.
Esto tenemos que planificarlo con tiempo.
¿Tiempo? Claro.
No, si tiempo vamos a tener.
"Dudo que pueda salir de aquí en 15 años".
Pero bueno.
No sé...
Pensé que lo que me dijiste el otro día en el lago era verdad.
(SUSPIRA)
Perdón, ya da igual, ya me dices lo que sea.
¡Macarena!
¿Me puedes cubrir un momento? Joder, va a ser solo un segundo.
Te quiero.
-¿Puedes repetirme eso?
-Te quiero.
-A mí nunca nadie me dijo eso antes de hacer el amor.
Me decían guarradas.
Me decían groserías.
Me babeaban.
Me humillaban.
Pero nunca nadie me habló de amor.
(Golpes en la puerta)
(GOBERNANTA) Cinco minutos.
-Pero ¿cómo cinco minutos?
Gobernanta, si a la cueva no ha entrado ningún ladrón.
-¿No decías que venías a hablar? -Sí, hemos estado hablando,
pero ahora mi Fernando quiere entrar en acción.
-Deja de hablar y vamos a aprovechar los cinco minutos que nos quedan.
-Ya estoy yendo, gobernanta.
Busque a los bomberos que aquí va a arder Troya.
(AMBOS RÍEN)
¿Qué?
(RIZOS) Bueno, bueno, te acabas de perder la asamblea de lesbianas.
Ha sido un cuadro... (RÍE)
Es que hay una presa que dice que le va a proponer a la directora
que celebremos en Cruz del Sur el orgullo gay.
-Tracatrá.
-Ta. Imagínate.
(SARAY) Como lo consiga, te digo yo que nos hacemos una carroza
y nos subimos en tetas las dos. -Las tres, las tres.
-Pues las tres.
-Oye.
Que lo de la droga ya está.
Que ya está, que ya he dejado el negocio de la droga.
Le he dicho a la Antonia que se quede con mi parte, no la quiero.
Y ya está. ¿Vale? Muy bien.
¿Contenta? ¿Sí? Ajá.
-Pues ahora tendremos que hablar de lo de compartir a Rizos, ¿no?
Habíamos dicho tú días impares y yo días pares.
Tú tienes que opinar también. -Estás como una cabra.
No será verdad.
Joder, chica.
Tú primero me quieres meter en aislamiento
y ahora me quieres compartir.
¿Eso es lo que te enseñan a ti en el colegio de las monjas?
Ya no sé lo que me enseñan en el colegio de las monjas.
Que era una broma.
Rizos, esto no...
Esto no tiene ningún sentido.
Que no, que a mí este rollo de lesbianismo pues no...
No es mi naturaleza y creo que es lo que hace
que esto no se esté consolidando a la velocidad que debería.
Que se consolide, como si fuéramos un bizcocho.
A ver, que todas las relaciones van a trompicones.
Bien, mal, mal, bien, esto es así, no pasa nada.
Que no, que no lo entiendes.
Que yo nunca he estado con una chica.
Ni siquiera le he dado un beso a una chica en el instituto,
que es lo normal o lo típico.
Bueno, hay gente a la que le pasa.
Pero yo ni siquiera eso. Bueno, ya...
Vamos, que me viste en la ducha, con mi cuerpazo,
mi cara y mi pelo y te enamoraste de mí.
No.
¿No?
Hasta que me vi aquí metida,
pensando que este iba a ser mi mundo durante 12 años y...
Y...
Y sí, te vi a ti, tan bonita.
Y...
Y me agarré a ti como a un flotador, a la desesperada.
Pero...
Pero no, Rizos.
Esto ha sido cosa tuya, ¿verdad?
Esto es una mierda tuya de esas. -No, no.
No. Ahora no va a ser esto también culpa mía.
No es culpa mía que ella no sepa si está en una acera o en otra.
No es culpa mía.
-Yo no sé si habréis hablado o qué cojones te ha dicho esta,
pero me suda un cojón. Lo único que te digo
es que yo voy a luchar por ti contra viento y marea.
Y me da igual tu naturaleza, que te enteres.
Te voy a demostrar que estar conmigo
es lo mejor que te ha pasado en la puta vida.
Te voy a demostrar que los astros se alinearon
cuando yo robé el puto coche ese y tú estafaste a un tío
y nos pillaron porque de otra manera no nos habríamos conocido nunca.
Y me da igual que seas una puta pared de hormigón.
Me da igual.
¿Qué me tengo que estampar una y cien veces?
Pues me estampo, me da igual.
Pero, Maca, te juro por mi vida
que tú me vas a querer a mí más que a nadie.
¡Me cago en mi puta vida!
(SARAY) Qué pico tiene la Rizos, ¿verdad?
Y eso que no fue a la universidad ni nada.
Hola. -Hola.
-Ha llegado el informe del forense.
¿Cree que vamos a conseguir algo?
-No tengo ni puta idea. Pero voy a jugar la partida.
(EN OFF) "Escondí los tres millones
en el conducto de aire acondicionado
en la casa de Marruecos.
Tienes que meter la mano muy al fondo".
(Móvil)
(Móvil)
¿Sí? Román, ¿sabes algo del dinero?
Creo que sí. Espera. Aquí hay algo.
Vete pensando el mejor restaurante para invitarme a cenar.
"Pienso pedir lo más caro".
Te vas a dejar la mitad del dinero solo en pagar la cuenta.
Eso está hecho. Te lo has ganado.
Román.
(Llamada cortada)
¿Maca?
(Llamada cortada)
(Salta un cepo)
(GRITA) ¡Ah!
¡Ah! ¡Ah! ¡Ah!
¡Ayuda!
¡Socorro!
Hola. -Hola.
Oye, déjame ver tus ojitos.
¿Qué tal están?
-Bien, no, bueno, al final solo han sido heridas superficiales.
-Menos mal. -Sí.
-¿Y a ti qué te pasa, que se te ve tan contenta?
(TERE BALBUCEA)
-Tranquila.
(TERE BALBUCEA)
-Tere, Tere, Tere.
Tere, venga, ven. (TERE BALBUCEA)
-Ven conmigo, ven.
Mírame, ven. ¿Tienes frío? Ven. ¿Quién soy yo?
-Mami. -Muy bien, mi amor.
Muy bien. -Mami...
(BALBUCEA) Es la hostia.
-Claro que sí. -(BALBUCEA) ...es la hostia.
-Claro que sí. -Ay, qué paz.
Ay, qué paz.
Merece la pena.
Merece... Merece la pena.
Llevo 22 días sin probar el caballo.
-¡Esa Tere!
-Día a día. No lo celebremos todavía.
Poco a poco, ¿eh? Poco a poco.
22.
¿Qué pasa? ¿Te tratan bien en la cárcel?
-Sí, son muy amables.
Hasta he hecho una amiga. -¿Una amiga?
(Se abre la puerta)
(Se acercan pasos)
-Pipiolo, entra, coño, que nos falta uno para echar un mus.
Han pasado ya 11 días.
¿Dónde cojones está Amaia?
Zulema, necesito saldo.
Tengo que llamar otra vez a mi hermano.
Estaba cogiendo el dinero.
¿Tú qué parte no has entendido de lo que hablamos?
El teléfono era para que hablaras con Susana
y te hicieras pasar por una teniente de la Policía.
No para tu uso personal.
Solo quiero confirmar que todo está bien.
Y luego ya te lo devuelvo para siempre.
Somos socias, no lo olvides.
Tú no eres mi jefa. Somos iguales.
Igualitas.
Tú eres igual que yo. Igual que yo antes de nacer.
Una principiante...
que todavía no se ha pillado los dedos.
(ROMÁN GRITA) ¡Ah! ¡Ah!
¡Ayuda!
¿A qué estás esperando?
¿A tu príncipe azul? ¿A Fabio? Cállate, Zulema.
¿Cuando tengas el dinero, vendrá a buscarte en una carroza?
Cállate, Zulema. Ingenua.
No tiene agallas. No tiene valor. No va a venir a buscarte.
Cállate la boca. Lo único que va a hacer
es echarte dos polvos y después contárselo a sus amigos.
¡Cállate! ¡Que te calles!
Mientras tú te aferras a ese clavo ardiendo,
las puertas de mi libertad se están abriendo.
-30 policías han peinado la granja con un georradar.
Buscando pruebas, ya sabe.
(CESÁREO) Espero que después dejen el jardín como estaba.
Mi mujer cuida mucho sus hortensias.
(CASTILLO) Yo no me preocuparía por el jardín
ni por la piara de cerdos vietnamitas.
Pero sí me preocuparía por los restos óseos de un bebé
encontrados debajo de las putas hortensias.
(CESÁREO) Tendría que hablar con los antiguos inquilinos de la propiedad.
Nosotros compramos la casa hace 18 años.
-Ya, y si te gustan tanto los túneles, que pareces un topillo,
¿cómo no has visto que estaban ahí debajo los huesos?
-¿Me está acusando de algo? Porque en esta alegre tertulia
que estamos teniendo aquí, echo de menos a alguien:
mi abogado. -No, yo no lo acuso de nada.
Yo solo digo que la Científica ha confirmado
que los restos encontrados
pertenecen a vuestro bebé, a vuestra hija.
-Mi pequeña...
Ni un abogado, ni un funcionario,
ni el ángel de la guarda.
La única que tiene la llave de este puto agujero soy yo.
Y esa llave está empezando a girar.
Escucha.
Clic, clic, clic.
Clac. Primer cerrojo abierto.
(CESÁREO) El bebé murió de muerte súbita.
Por la noche la dejamos dormida y por la mañana estaba muerta.
(CASTILLO) ¿Confirma esa versión, Susana?
Y si la muerte fue natural,
¿por qué la Científica ha encontrado restos de estricnina en los huesos?
-La suelo esparcir por el jardín, por los ratones y los topillos.
-¿Qué es la estricnina? -Nada, cariño, nada.
(CASTILLO) Un veneno.
-¿Por qué?
Clic, clic, clic.
¿Por qué había veneno en el cuerpo de mi niña?
Tú me dijiste que había muerto como un pajarillo,
no envenenada. -Siéntate.
-¿Mataste a mi bebé? No me dejaste llevarla al hospital.
La mataste porque era como yo.
Clic. ¿Qué le hacías a esas chicas?
-¿Qué chicas? -¿Y a la otra?
La violaste en la furgoneta y yo al lado conduciendo.
Clic... Me lo ha dicho la Policía.
-Siéntate y calla. -Es verdad, la mataste.
(CESÁREO) ¿Qué le están haciendo?
Clic. -Mataste a mi niña.
-Te están engañando. -Vete a buscar al doctor Sandoval,
que traiga un calmante. -¡La violaste y mataste a mi niña!
(SUSANA GRITA)
Clac.
¡Ay! ¡Ah!
(SUSANA LLORA)
"Segundo cerrojo abierto".
Las puertas están abiertas de par en par.
La única que puede sacarte de aquí soy yo.
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