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-Maca, escúchame atentamente. Viene Anabel a ponerte el sonotone.
¿Qué dices? ¿Qué es eso del sonotone?
El sonotone es que te meten un alambre por el oído
y le dan vueltas y vueltas y vueltas y vueltas
hasta que no escuchas nada más el resto de tu vida.
Solamente un ligero... pi...
(ANABEL TARAREA)
-Le has hecho perder mucho dinero a Anabel
con las apuestas en el boxeo.
Y yo le tengo muchas ganas a ella y a sus chicas.
Así que te voy a ayudar. Están al venir. Vamos.
¿Cuántas son? Cuatro.
Dos para ti y dos para mí.
(ANABEL TARAREA)
-Por cierto, el plan que hice para ir al dentista y matar a Karim...
Quería entregar a tu hermano en bandeja,
pero salió mal y sigue vivo. Creo que merecías saber la verdad.
Ahora estaremos en paz.
Algún día te romperé la columna y tendrás que tocar una campanilla
con la boca para llamarme. Hija de puta.
(Puerta)
Quieta, Duracell.
Te crees la puta ama de la cárcel,
pero se acabó.
Ahora hay otro gallo en el gallinero.
¿Y sabes quién es?
Yo.
Así que era un favor por intentar matar a mi hermano, ¿no?
Entiendo que no entiendes el concepto "daño colateral".
Pero te aseguro que es mejor que maten a tu hermano,
a que maten a tu hermano, a tu padre y a tu madre.
De verdad. Eso es lo que quiere Karim,
matar a toda tu familia, ¿lo entiendes?
Es una cuestión de supervivencia. De tu supervivencia.
-Haréis vuestras necesidades en la celda
hasta que se abran las puertas.
El desayuno es a las 08:00,
la ducha a las 09:00
y los talleres a las 10:00.
¿Estás mascando chicle?
¿Te traigo también unas pipas?
-Con que no me eches tu aliento de mierda me vale.
-Escupe.
-(RÍE)
-Hace una semana Amaya Jiménez desapareció a 300 metros de su casa.
Dos días después se confirmó que se trataba de un secuestro.
En una carta enviada a la familia pedían 200 000 euros
o devolverían a su hija metida en una caja de zapatos.
-La pobre chica tuvo mala suerte
y se topó de frente con la familia Monster.
-¡No, no! ¡No! (GRITA)
-A día de hoy no sabemos si son hermanos,
matrimonio con relación de consanguineidad
o dos mandriles del zoo.
-02321, 02580,
02642, ingresando.
(Gritos y risas)
-¿Qué? ¿Tengo monos en la cara?
Cierra la puta boca o te la cierro yo. Vamos, tira.
(Gritos, golpes, alboroto)
(CASTILLO) La Científica ha recabado todo tipo de información
en el lugar de la desaparición.
Después investigamos las cámaras de seguridad de gasolineras, peajes.
Al final las pesquisas nos llevaron
hasta la provincia de Soria.
Allí, en medio de la nada, en una finca,
vivía un veterinario con su mujer,
sospechoso hace nueve años de un caso similar.
-Estuvimos vigilando la casa durante unos días.
Apenas salía, las persianas estaban siempre cerradas
y no recibía ningún cliente. -O sea que decidimos entrar,
pero nos llevamos una buena sorpresa.
El hijo de puta había cavado un túnel debajo de la casa
que salía a un cobertizo 600 metros más allá.
De esa manera eludía cualquier posible vigilancia.
-Pero dentro de la casa encontramos restos de ADN
y objetos personales de la chica,
pruebas suficientes para incriminar al matrimonio.
Pero la niña no ha aparecido.
(NIÑA) ¡Socorro!
-El muy cabrón entraba y salía a través de ese túnel
para eludir la vigilancia,
por eso sabemos que la niña está en otro lugar.
La pregunta es dónde.
-¡Socorro!
-¿Y cómo saben que la chica aún sigue con vida?
-Dentro de la casa
encontramos bolsas preparadas con comida y agua,
así que suponemos
que el secuestrador no iba a verla todos los días.
Creemos que la niña todavía tiene comida y agua.
-Pero no sabemos hasta cuándo.
(Relincho)
¿Y qué podemos hacer nosotros?
La coautora material del secuestro
ha ingresado esta mañana en Cruz del Sur.
La vida de esa chica
depende de que podamos sacarle algo de información.
Aquí.
Celda 234.
Vamos, dentro. (ZULEMA) ¿Es una broma?
¿Primero Bambi y ahora estas dos retardadas?
Genial, la celda de los despojos.
-Despojo tú, zorra.
¿De dónde has sacado ese peinado?
¿De los elfos de "El Señor de los Anillos"?
-Soy el elfo del puto infierno. ¿Te gusta?
Y esa es la litera de Saray. -Pues ahora es mía.
-Ya hablarás tú con ella, es de temperamento dialogante.
¿Aguas menores o mayores?
-¿Eh? -Que si es caca.
-(GRUÑE POR ESFUERZO)
¿Y cuándo puedo volver a mi celda?
Eso dependerá de cuándo le den el alta a Vargas.
Y mientras compartáis celda, tu obligación es tenerla controlada
en todo momento, acompañarla al comedor,
a los talleres, a las duchas y al patio.
No pongas esa cara, Ferreiro, que el comité de conducta
valora positivamente la implicación de las presas
en el programa antisuicidios.
¿Por qué tengo que ser yo la lazarilla de Saray?
Es que... Eso se lo preguntas a la directora.
Y tú, nada de tonterías, ¿entendido?
-Ay, Dios, que te lo crees tú.
Ay, Macarena.
Que estamos aquí las dos.
Ay, aquí solitas.
Ya verás esta noche cuando pases frío
y te metas en mi cama
y te dé calorcito con la manta zamorana que tengo debajo.
Me encanta tu sentido del humor y tu clase.
Qué glamur, hija mía. (GRUÑE SENSUALMENTE)
(CHASQUEA LA LENGUA Y RÍE)
¿Me estás mirando el culo? Claro,
me tendrás que dar cariñitos,
que ahora eres mi lazarilla y estoy al borde del suicidio.
Estoy muy loca.
A lo mejor puedo hacer la vista gorda
y te cuelgas con la gomita de la braga, ¿eh?
Sí, ya te gustaría a ti, ya te gustaría a ti,
pero no,
y no hará falta que me acompañes a ningún lado,
porque no me pienso suicidar. No la voy a cagar.
Ahora que estoy enamorada y que sé que soy correspondida...
(RÍE) Ya.
Más te vale que te quites del medio, si no, te llevaré por delante
de una manera u otra. ¿A quién llevarás por delante?
¿Te he contado cómo conocí a la Rizos?
Mira, Saray, no hace falta que seamos amigas.
No, pero te lo voy a contar. Bueno.
El primer puto día de llegar a la cárcel
las dos en pelotas, la gobernanta nos dice:
"Pies en la línea amarilla, manos contra la pared,
culo en pompa". Sin darme cuenta, ras,
tenía el dedo de la gobernanta bien metido en el ojete.
Hago así, me giro para un lado
y ahí la veo,
a la Rizos,
sonriéndome.
No lo entiendes, ¿no?
No entiendes que esto sea romántico.
Una paya pija como tú no entiende que esto sea romántico.
Pero cuando la vi ahí que me miraba y que me sonreía,
yo sentía que me decía:
"Mi vida, tú aguanta tres o cuatro minutos
que luego tendremos el resto de la vida para nosotras".
Esa complicidad no la tendrás tú con la Rizos
en la puta vida.
Y ten cuidado con lo del boxeo,
se te está poniendo una carita de Poli Díaz que...
Pues no ha sido del boxeo, lista.
¿Y de qué es, lista?
Zulema y yo hemos tenido unas palabritas con las chicas de Anabel.
¿Eh?
Y vamos al baño, rapidito y que yo te vea. Vamos.
Hola.
¿Eh, qué tal?
-Jodida.
-Ya me enteré lo de la pelea con la rubia.
¿Qué pasa, ahora vas partiendo cabezas con ella por ahí?
¿Ahora sois íntimas amigas? Sí, somos uña y carne.
Primero te robé a tu novia y ahora, a tu amiga.
¿Qué sabrás tú de robar, eh?
Me da mucha pena cuando te intentas hacer la dura
y todavía me das más pena porque la Rizos está conmigo.
(ESCUPE)
Contigo ¿de qué?
Contigo ¿de qué?
¿Porque casi matas a un funcionario?
He escuchado que al cabrón ese le tendrán que quitar un testículo.
Tienes que estar radiante de felicidad.
Si ese es tu modo de decir "te quiero",
¿qué haces por San Valentín, chica? ¿Qué haces?
¿Te lías a tiros con un Kalashnikov? ¿Eh?
No, mira, pero ¿sabes qué no hago?
¿Eh? No me quedo sentada contándome los pelos del coño
cuando me entero de que la ha violado un hijo de la gran puta.
-Ahí viene.
No sé qué mierda desayuna esta gorda,
no se le acaban las pilas.
-Vengo a hablar civilizadamente.
¿Y civilizadamente es meterme un alambre por el tímpano
y reventármelo? No, no.
Eso fue por el calentón del momento, pero...
Bueno, a nadie le gusta perder apostando.
Eso ya está olvidado.
¿Amigas?
-Quieta.
-Un detalle...
en señal de mi buena voluntad
para mi ex compañera de celda.
Soy una mujer de negocios
y las guerras no son buenas para los negocios.
Si quieres que algún día te preste a Bambi,
no tienes más que decírmelo.
-¿Recuerdas lo que te dije cuando volvimos de la fuga?
Que...
Pues eso, que ya no tienes miedo.
Ahora das miedo.
¡Bu!
Entonces,
tú también tendrías que tener miedo.
-Llevamos dos días interrogando al marido.
No ha abierto la boca. Es un monstruo
que siente un desprecio total por la vida de esa chica.
-En todo momento nos ha estado engañando,
primero con el túnel
y después colocando pistas falsas para los investigadores.
A pesar de la suficiencia con la que actúa,
estamos seguros de que necesitó a su mujer
para llevar a cabo el secuestro. Y ahí es donde entra usted, doctor.
-Bueno, su informe psiquiátrico no deja lugar a dudas.
Su cociente intelectual apenas supera los 50 puntos,
no muestra déficit de empatía, falta de inhibiciones
y su visión de la realidad está completamente deformada.
¿Y eso qué quiere decir? Quiere decir
que estamos ante una persona que es incapaz de discernir
un concepto tan básico como el bien o como el mal.
-Vamos a ver, Susana, escucha.
Estamos tú y yo aquí solos.
Nadie te oye,
nadie te observa,
nadie te juzga.
Lo único que quiero saber es dónde está la niña.
¿Entiendes la gravedad de tu situación?
En tu casa hemos encontrado restos de ADN de la niña.
Sabemos que estuvo allí.
(SANDOVAL) "Esta chica es una dependiente de libro.
Está completamente anulada".
Es como si...
le hubieran arrancado de cuajo el cerebro en un laboratorio.
Su marido ha tenido tanta influencia sobre ella,
que te diría que es una persona incapaz de elegir las bragas,
salvo que le diga cuáles. -¿Crees que colaborará?
-Dudo de hasta que hable con alguien.
-Ahora mismo se te acusa de colaboración necesaria en secuestro
y de encubrimiento, pero no de homicidio.
Aún estás a tiempo.
Y sé lo que está pasando por tu cabeza:
"¿Qué dirá mi marido?".
-"Lo único que puede romper su bloqueo mental
es justamente la causa de su bloqueo mental:"
su marido.
-¿No tienes nada que decir?
-Tengo hambre. -¡Me cago en la puta!
Escúchame, joder.
Te voy a decir lo que va a hacer tu marido.
Te va a cargar el muerto y dentro de cinco o seis años
se irá de rositas y tú te quedarás aquí pudriéndote.
¿Qué vas a hacer sin él?
-Mi marido me dijo que dirían eso, que intentarían separarnos.
Me lo dijo.
Él lo sabe todo.
(CASTILLO) "Bueno...".
Con todos mis respetos,
me importa una mierda el cerebro de esa mandril.
Tonta o no,
está jugando con nosotros y el tiempo se nos acaba.
-Lo que nos importa es encontrar a la chica.
¿Cómo podemos conseguirlo?
-Las personas dependientes necesitan seguir a alguien,
"un líder que les diga lo que tienen que hacer".
Al estar separada de su marido,
que fue su autoridad durante tanto tiempo,
"es lógico pensar que busque en su entorno inmediato
a una persona a quien admirar,"
a una persona a quien seguir,
a una persona en quien confiar.
-¿Fumas?
-Fumaba, pero mi marido no me deja. Odia el humo.
-Aquí no está tu marido.
-(TOSE)
-Qué paradoja, ¿eh?
Vas a ser más libre aquí dentro que fuera.
Los hombres dan asco.
¿Qué coño estás haciendo aquí?
Estoy en una misión, así que no necesito
un neón de colores señalándome como una poli infiltrada.
No vuelvas a mirarme ni a dirigirme la palabra.
Joder, alguien podría haberme avisado
de que una antigua compañera iba a entrar, ¿no?
Sí, claro, a ti, al bedel, a las de la limpieza...
¿Olvidas que eres un puto funcionario de prisiones?
No se te informa de los operativos de la Policía Nacional.
Vale, muy bien.
Mira, yo solo quería decirte que todo lo que te han contado
sobre Zulema se queda corto, así que no te lo tomes a broma.
Cómo te gusta un drama, Fabio.
Aunque no todas las presas deben de ser tan peligrosas.
En la Judicial escuché que te liaste con una interna.
Qué feo, ¿no, Fabio?
Ponerle los cuernos a tu mujer cieguita.
¿Lo hiciste dentro de la cárcel
o aprovechaste un permiso de la presa
y la llevaste a casa?
No me toques los cojones, Helena.
Pues hazte a un lado.
Cuida de que las niñas se terminen el desayuno
y no molestes a la Policía.
Mamá, ¿qué? ¿Qué ha pasado? ¿Qué haces aquí?
-Me ha llamado un funcionario para decir que te habían metido
en una celda de esas adonde van las que se quieren quitar la vida.
¿Qué está pasando, Saray? -Nada, mamá, nada.
Nada, que... que...
el puto loquero de aquí, que me da el nervio
y me dan unas descargas, una inyección de litio
y luego me da la bajona
y yo qué sé qué se creerán ellos, pero...,
mamá, que tú me conoces.
-Por eso es,
que ya no sé si te conozco, Saray.
Aquí presa...
Lesbiana... ¿Y ahora te has querido suicidar?
Tu padre no ha podido venir de la vergüenza que tiene.
Te quedaban unos meses, Saray, para salir
y te metes en la fuga esa.
Que me cruzo con tu marido por la calle
y el día menos pensado me escupe a la cara y con razón.
La gente anda diciendo que tú no quieres tener hijos.
-Venga ya, mamá, ¿cómo voy a tener un niño aquí en la cárcel?
¿Tú te crees que esto es buena escuela para un churumbel? No.
-Saray, un matrimonio no es un matrimonio
hasta que Dios lo bendice con hijos.
Mañana tienes un vis a vis íntimo con tu marido.
-¿Qué me estás diciendo? -Que te va a dejar preñada.
Si hace falta, va a venir todos los días
hasta que te quedes encinta. -No, no, no, no.
No, no, mamá. -Sí.
-Mamá, que no, que ya me he casado por vosotros,
¿eh?, por haceros el favor.
Ahora no me puedes pedir que yo tenga un hijo. No puedes.
-La familia de tu marido dice
que hasta que no venga una criatura
no somos parientes ni somos nada,
que todo ha sido una farsa
y nos echan del poblado.
Saray, ¿eso quieres tú,
ver a tu mamá y a tu papá durmiendo entre cartones?
Porque eso es lo que va a pasar.
-Mamá, me estás pidiendo que tenga un hijo,
no me estás pidiendo que tenga una tortuga de la feria.
-Pues eso es. Cuando tengas un hijo,
se te van a ir de la cabeza todas esas tonterías.
Además, Saray, a las que son madres
les acortan la condena, saldrás antes.
Yo lo hago por ti.
Ya lo que venga lo criaré yo
y tú tendrás...
una familia y un sitio al que volver.
¿Estamos?
(Trinos)
(LEE) "Hanbal, alias el Egipcio,
nunca usaba dos veces la misma tarjeta telefónica.
Llamaba, la desechaba y conseguía otra.
Así mantenía una red de colaboradores, amigos y socios,
pero hacía indetectable su rastreo.
En el informe figuran cientos de números de teléfono
empleados una sola vez.
Tan solo un número se repite de forma periódica:
el número de su madre.
Pero ninguna de las conversaciones mantenidas
ha tenido relevancia en la investigación sobre Hanbal".
(Tono de llamada)
(Tono de llamada)
(Tono de llamada)
¿Rama Sabad?
-"¿Quién eres?".
-Mi nombre es Encarna.
No nos conocemos, pero...
sé que usted perdió a su hijo,
y yo tengo miedo de perder al mío.
Yo no puedo devolverle la vida a su hijo,
pero estoy en disposición de devolverle su cadáver.
Como madre,
imagino lo que esto supone para usted.
-"¿Tiene el cadáver de mi hijo?". -Sí.
-"¿Y qué quiere a cambio?".
-Acabar con esta locura
antes de que haya más muertos.
Se lo pido...
de madre a madre.
¿Te manda Anabel?
Fuera.
No me manda nadie.
Necesito tu ayuda.
No te puedo ayudar. Largo.
Que te vayas de aquí, fuera. Me he convertido en una esclava.
Anabel me vende a las otras presas.
Voy de celda en celda como una puta.
Desde que Valbuena le confiscó la droga se ha vuelto peor.
Me pega
y me humilla constantemente. Mira.
He rechazado un vis a vis con mis padres.
No me atrevo a mirarlos a la cara.
¿Sabes lo que tienes que hacer?
Rebelarte.
¿Quieres que me enfrente a Anabel? No.
Si te enfrentas a Anabel acabarás con la cabeza metida en el váter.
¿Qué ves?
A mí.
Pues yo veo a la gacela más lenta de la selva.
La que se queda la última cuando atacan las leonas.
¿Y sabes qué es lo importante aquí?
Ser la segunda más lenta.
Porque así las leonas se comen a la otra.
¿Y qué puedo hacer?
Rebelarte.
Rebelarte contra esas zorras,
que pagan por tenerte entre sus piernas.
Que no te quieran.
Si Anabel no consigue dinero contigo,
te venderá.
Pero eso es horrible.
No.
Es mejor pertenecer a una
que pertenecer a todas.
(HABLAN A LA VEZ)
-¡Niña, venga, que se quema! Las papas, quítale lo podrido.
-Pero ¿esto qué es, colega? ¿Qué son, sesos de mono o qué?
Esto no me lo como, Antonia. Estoy harta.
Esto es una puta mierda de comida.
-Mira, negra... -¿Qué?
-Con la mierda que me traen, ¿qué quieres que haga,
magia potagia? Deja de tocarme el "jigo"
y te quejas a la directora, ¿vale?,
para que te meta otra vez en aislamiento.
Y échale bastante vinagre y pimentón que lo mata todo. Venga.
Niña, ¿adónde vas? ¿Dónde te la llevas?
Estamos buenas con la "follaera" de estas dos.
(SARAY LLORA) (RIZOS CHISTA)
¿Qué te pasa?
¿Qué te pasa? (SARAY LLORA)
(CHISTA) ¿Qué te pasa?
Saray, ¿qué haces? -Perdón, perdón.
Perdón, perdón.
-¿Qué te pasa? -Que estoy muy jodida.
-¿Por qué?
-Voy a tener un vis a vis íntimo con mi marido.
(Ascensor detenido)
-Pues recházalo.
Lo rechazas porque puedes elegir a quién quieres ver y quién no.
-No me puedo negar, me lo ha pedido mi mamá,
porque si no, los echan del poblado.
Me ha dicho que va a venir mañana, la semana que viene y la siguiente.
Y así hasta que me quede preñada.
-¿No puedes hacer nada? -¿Qué voy a hacer?
-¿No puedes hacer nada, de verdad? -No puedo, es mi puta familia,
la familia que me ha tocado. ¿Qué hago?
¿Qué hago?
(LLORA)
¡Ah!
-Pues, ¿sabes lo que te digo? -¿Qué?
-Que vas a ser una madre horrible.
-Pues tú serías una madre espectacular.
¿Te imaginas que lo tuviésemos las dos?
Yo lo tendría contigo.
(GIME)
-Para, para, para.
Saray, yo no estoy para esto ahora.
De verdad.
Y además, lo nuestro es... supertóxico.
Y estoy con Macarena.
-Te necesito.
(Golpes en la puerta)
(PALACIOS) ¿Qué coño hacéis?
-Está atascado. -¿Cuántas veces tengo que deciros
que no cojáis el montacargas, sin un funcionario? ¡Joder!
¿Llamas al técnico del montacargas? Vuelve a no funcionar.
-"Recibido". -¿Qué pasa?
-Está atascado. ¿Quién hay dentro? -Las Azúcar Moreno.
-Para. -¿Qué, qué?
-Que pares, que pares. No puedo.
Lo siento, no puedo.
-Mi amor, si quieres que pare,
¿por qué abres las piernas?
-Joder, están llorando.
(Gemidos)
-No lloréis, no lloréis que se gasta más aire.
-Mírame, mírame.
Mírame.
Mírame.
-¿Estáis bien?
Venga, que no pasa nada.
-Bueno, dile a Antonia que te haga una tila,
que vaya sofocón me llevas.
-Aquí, en el talego, lo que estamos
es más salidas y más calientes que el pico una plancha.
Pero vamos, que ni por esas me hago yo pastelera.
-Se dice bollera. -Bollera, pastelera, qué más da.
Y brazo de gitana. ¿No, Saray? Dilo.
-Pero así.
¡Ah! -¡Ay, no me comas "na"!
Tú sabes que a mí no me gustan esas cosas.
-¡Ay! -A mí me tienes la boca aquí.
Qué lástima de mí.
-Por las cosas que se juzgan fuera no se juzga dentro.
Aquí te juzgan por abrir la boca, por ser un sapo, por ser un coñazo,
porque hueles mal...
Pero no te juzgan por haber asesinado, matado,
follado... y demás, no.
Hay líneas rojas que no podremos atravesar.
En ningún caso quiero que ponga en peligro su vida.
Aquí soy la máxima responsable.
-No se preocupe.
Tengo larga experiencia en este tipo de situaciones.
La manera de transmitir los avances en el caso será visitando
la consulta del doctor Sandoval. -Suena razonable, sí.
-Tengo problemas de espalda.
Iré a verlo cuando necesite un calmante.
¿Sí? -Dolor cervical, suele ser crónico.
Necesita tratamiento, así que eso haría que fuera lógico
que usted me visitara. -Muy bien.
Lo único que necesito es que fuera de este despacho se olviden
de quién soy, que me traten como a una interna más.
Solo así voy a conseguir que Susana confíe en mí
y me acabe contando dónde tienen a la niña secuestrada.
-Si no quieres que te corte tus bonitos pezones,
ya sabes lo que tienes que hacer.
¿Bien?
Vamos, querida.
-¡Anabel!
-¿Qué quieres?
-A la Bambi.
-Vamos, querida. -No.
-Vamos. -No, no.
-He dicho que vamos.
¡Vamos, hombre!
Son 20 euros. -¿20 euros?
Pero ¿qué tiene esa niña en la lengua, piedras preciosas?
-Colas de lagartija. Quien las prueba, repite.
Y si no, ya sabes: siempre te quedarán los deditos.
-Por 20 euros, ya te puedes esmerar, ¿eh?
¡Ah!
¡Ah! ¡Hija de puta!
-¿Qué hay?
Cuando pensaba que no podías ser más hijo de la gran puta,
¿me vienes con esto?
¿Cómo se te ocurre meter a Helena infiltrada?
Un americano, por favor.
Joder, pareces el picapleitos de los causas perdidas.
Todo el puto día jugando al héroe.
Que si Macarena, que si la familia Ferreiro...
Y ahora me vienes con Helena.
¿Cuándo vas a asumir que tú solo no puedes arreglar el mundo?
Tómate un respiro, chavalote. Y sobre todo, no me jodas otro caso.
Pero ¿cómo puedes ser tan imbécil, cojones? ¿Que no te joda otro caso?
Podía habéroslo jodido por no haberme avisado.
Como Zulema se entere de que habéis metido una infiltrada,
le va faltar tiempo para reventarla.
Por eso te vas a estar calladito y la vas a dejar trabajar.
No necesita tu ayuda. ¿De qué cojones va todo esto?
¿Tiene que ver con Zulema o con la nueva,
la que parece retrasada?
-Yo soy Susana.
Dicen que...
que...
que si raptamos a una niña o no sé qué. No, no.
Yo no he hecho nada.
No veo a mucha gente.
Mi casa está como aislada de... del pueblo, ¿sabes?
Está como... como a las afueras.
Está en un sitio precioso. Y siempre con mi marido.
Mi marido no ha venido a verme.
¿Cuándo voy a salir?
No sé.
No lo sé.
(CHICA) "¡Socorro!".
¡Socorro! ¡Socorro!
(LLORA)
-¿Sabes lo que creo?
Que lo que te jode realmente de tener tan cerca a Helena
es que te la follaste y le diste papeleta.
Y ahora no soportas tener que ver su jeta todos los puñeteros días.
Se te acumulan las ex en el armario, chaval.
¿Cuántos muertos llevas a tus espaldas?
El Chino, Jalapeño, buenos policías que confiaban en ti
y ahora están ahí, criando malvas.
¿Vas a añadir también a Helena a tu lista de grandes fracasos?
Somos policías y eso conlleva un riesgo.
Pero ¿qué coño va a saber un puto guardia de seguridad
que se pasa el día dando vueltas a un patio de baloncesto?
¿Qué cojones quieres, pipiolo? ¿No ves que estoy desayunando?
-Es importante, señor.
Es Encarna Ferreiro.
Los escoltas me han informado de que ha salido sola
con el coche de su marido,
en el que le pusimos la baliza de seguimiento.
-¿Y qué tiene eso de especial?
-Pues que ese coche ahora mismo está aparcado
muy cerca de la mezquita de la circular.
-Pues o está abrazando la religión musulmana
o está teniendo una conversación
con alguien de la cuerda de Karim y del Egipcio.
-¡Solo 19 añitos!
Y se va a pasar aquí más de 15.
Una esclava que os va a durar y casi a estrenar.
Y de carnes prietas. Podéis tocar.
-Venga, si la ha estrenado todo el bollerío de la cárcel.
-Y que la vendes porque pega mordiscos,
que casi le come la almeja a la Asunción. Yo, 200 euros.
(ANABEL) Pues ya puedes ir comiéndole el chirri a tu madre.
(Risas)
La subasta en 1200. ¿Me escucháis? 1200.
Y no la he castigado por el mordisco para no marcarla.
Pero quien la compre...
que la fustigue bien hasta que aprenda.
-1200. -¡Ja!
¿1200, rata? Venga. ¿Quién sube?
Y os digo que esta niña tiene abajo un maletero
para meter y sacar mercancía de la cárcel.
-1600.
-¡Eh, eh! Estate quieta, que tiene que comprobar el género.
1600 a la una...
1600 a las dos...
1600... ¡2000!
-Supongo que tienes el dinero. Supones bien.
Y supongo que te fías de mí.
¿No? Ahora que somos... amigas.
¿Alguien sube la oferta?
¿2100?
Pues... adjudicada por 2000 euros.
Es tuya.
-Gracias.
Venga, a la ducha.
Y deja de llorar, eres una intensa.
¡Encarna!
Nada, aquí tampoco está.
Tú las visto esta mañana, ¿verdad? -Que sí.
Qué raro que no dijera adónde iba.
Papá, te lo acabo de decir, era todo normal, como siempre.
Ha preparado el desayuno y ha dicho que se iba a comprar.
Nada, no da tono. Pero ¿cómo la has dejado irse sola?
Es que no iba sola. Me ha dicho que le acompañaba uno de los escoltas.
No es verdad.
Los escoltas están ahí fuera, en el jardín.
Acabo de cruzarme con ellos. ¿Qué?
Se ha llevado las cenizas del Egipcio.
Pero ¿para qué?
Castillo, necesito tu ayuda.
-Me cago en mi vida.
Me cago en mi vida.
Lo que hay que hacer, lo que hay que hacer, chacho.
-Vargas, aquí tienes.
Sábanas, toallas, servilletas, jabón y preservativos.
Ya puedes entrar. -Espere, espere. Espere.
Que los condones se los puede ahorrar.
Mi hombre y yo estamos aquí
para traer muchos gitanitos al mundo.
-¿Qué pasa, quieres tener un hijo aquí o qué?
-Pues claro. El milagro del amor.
Y luego lo voy a criar aquí.
Y en dos meses, "pimba", el tercer grado.
-Pues buena suerte. -Pues gracias.
Y si ve temblar el hormigón, no se me vaya a asustar, gobernanta.
(Puerta cerrándose)
-¡Hombre! ¿Se puede, morenita?
Que no vivas aquí no quiere decir que tengas que llamar a la puerta.
Además,
nadie le dice que no a la nueva malota de la clase.
Me han dicho que te has dado de hostias con las matonas de Anabel.
Y que le has comprado a Bambi.
¿De qué vas?
Depende.
¿A ti qué te va,
las chicas buenas...
o las chicas malas?
Las... buenas chicas malas.
¿Y las demás?
Por ahí.
Y a Sole la ha venido a ver su novio otra vez.
O sea, están que no paran.
Entonces eso significa que tenemos la habitación
para nosotros solas, ¿no?
Pero ¿qué te pasa?
Que me vuelves loca.
¿Qué pasa? No, cosquillas no.
Que tengo muchas cosquillas. (RÍE) Pues te las hago.
¡A mí no! No, a mí no.
A mí no. Para, para.
Has tenido mucha paciencia conmigo.
Con todos mis miedos, mis complejos...
Mis salidas de tono.
Pero ya eso se acabó.
Yo sé que tú quieres...
una relación sin complejos.
Con sobredosis de pasión.
Y yo te lo voy a dar.
Desde hoy empieza la terapia de la doctora Maca.
Tranquila.
Confía en mí. Vale.
(CARRASPEA)
Relájate.
¿Quieres que pare?
Te mato.
(MEGAFONÍA, CÁNTICOS EN ÁRABE)
(MEGAFONÍA, CÁNTICOS EN ÁRABE)
(MEGAFONÍA, REZOS EN ÁRABE)
-Una madre nunca está preparada para enterrar a su hijo.
Es lo más horrible.
Como madre, lo sé.
Espero que tener los restos de tu hijo te traiga algo de paz.
-¿Tú crees que tu Dios es justo?
-Sí.
-Yo estoy segura de que Alá sí lo es,
de que tu sobrina y mi hijo están muertos,
y no es por nuestra culpa.
La guerra es cosa de hombres.
La paz solo podemos lograrla las mujeres.
Tú has cumplido tu palabra, yo cumpliré la mía.
-Te lo ruego,
pase lo que pase,
no dejes que los tuyos hagan daño a mis hijos.
-Vosotros, los occidentales,
os creéis que vamos todo el día con un cinturón de explosivos.
Os equivocáis.
Nosotros también somos padres, madres, hijos.
Nosotros también conocemos
el significado del dolor y del miedo.
-Lo siento, no pretendía ofenderte.
-¿Qué es esto?
-Las cenizas de Hanbal.
Solo espero que algún día tu Dios y el mío nos perdonen.
-¿Habéis quemado a mi hijo?
No hay cuerpo...
que lavar ni velar.
Nunca podrá entrar en el paraíso.
-Qué guapa estás, ¿no?
(SARAY) Gracias.
-Suéltate el pelo.
-¿No vas a tocar?
Boliche, toca. Toca.
Toca algo, por Dios.
Si no, nos saldrá un hijo muy soso, venga.
Dale, dale.
Vámonos. Vámonos. Venga, venga.
Venga, eso, algo animadito.
(Música flamenca)
Olé ahí.
# Y a mí me ha dicho mi prima
# que en el barrio de Triana,
# han montao' un puesto de flores.
# Lo regenta una cubana.
# Dicen que van a ponerle
# guirnaldas y cadenetas,
# bombillitas de colores para que nadie se pierda.
# Yo soy Saray. Saray. ¡Saray!
# Que mire usted qué gracia, que ya no hay.
# Que ni las penas vamos a sentir.
# Que mire usted qué gracia, que mire usted qué arte.
# Que mire usted # qué gracia le traigo yo aquí. #
(CASTILLO) "Lima 3".
Punto fijo de vigilancia en la salida este.
Lima 4, vigilad todo el perímetro de seguridad.
Informad de cualquier movimiento.
Kilo 2. Punto fijo de vigilancia en la salida principal.
(RADIO) "Kilo 3. Informad...".
-A ver. Bien.
La cámara. ¿La habéis comprobado? -Lista.
-Bien.
Busca a la señora Ferreiro y enfócala, que la veamos siempre.
Y ni se te ocurra actuar sola.
No sabemos si ahí dentro está Karim, el Egipcio o la abuela de Bin Laden.
Déjame hablar con Encarna. Puedo llamarla
y conseguir que salga sin que intervengáis.
Leopoldo, yo no he montado todo este jaleo.
Yo no he matado a un terrorista, lo he enterrado, lo he desenterrado
y lo he sacado a pasear hasta llevárselo a su... santa madre.
(RADIO) "Tenemos visual de Carrión entrando en la mezquita".
Ahí está Encarna.
-Es la madre del Egipcio, ¿no?
Joder con Encarna... Menudas amistades.
Todos atentos. Ahí dentro está Rama Sabad.
Hay muchas probabilidades de que esté también Karim Al Said.
Dentro o en las inmediaciones.
Si es así, no estará solo e irá armado.
-Confirmada presencia de Rama Sabad. Asegurad el perímetro.
-"Recibido".
La sala de oración de los hombres está arriba.
-Dame tu velo y toma el mío.
-¿Por qué?
-Haz lo que te digo.
(CASTILLO) Julia, ¿qué cojones está pasando?
-Ha terminado el rezo.
Se marchan. -Vamos a entrar.
Pipiolo.
Tú te quedas aquí.
-¡Contra la pared!
-¡Contra la pared!
(Gritos)
-Rama Sabad lleva un velo ámbar.
"¡Rama Sabad lleva un velo ámbar!".
-No la veo. -¡Localizadla!
-¡Tengo visual del objetivo!
¡Tengo visual del objetivo!
¡Rama! -¡No!
"La conocí hace más de 20 años".
Era la mujer de un gran amigo mío.
No sabía que era ella...
hasta una milésima después de apretar el gatillo.
"Cuando vi sus ojos...
y me miró",
me pareció una eternidad.
Y en ese momento supe...
que el tiro era mortal.
(Vibración de móvil)
Intenté dispararle en el brazo para desarmarla,
pero... hizo un gesto rápido y...
le di en el pecho.
Le di en el corazón.
Me había visto con esa gente en dos ocasiones.
En las dos dispararon ellos primero,
matando a dos de mis hombres.
Creí que iban a disparar al chaval.
Me adelanté y disparé primero.
¡No!
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