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(Sirenas)
(ROMÁN) ¿Qué cojones ha pasado en nuestra casa?
Tira, tira, no te pares.
Voy a bajar, párate aquí.
(Claxon)
-Ese hijo puta ha debido de coger la carretera del Escorial.
No, no le he visto la puta cara.
Quiero controles y patrullas en todos los accesos a la autovía.
Y le pedís el carné de identidad hasta los que van en bicicleta.
Y me cerráis el circuito de cámaras de tráfico.
Va herido, no ha podido ir muy lejos.
Ahora te llamo.
¡Tú y tus putas mentiras!
¡Me has mentido, Leopoldo!
¡Esa bala era para ti y se la ha llevado mi compañero!
No sabía nada, te lo juro. Te juro que no sabía nada.
-¡Hijo de puta! ¡No jures, cabrón! -Estese quieto.
-Es un tiro limpio, cojones. ¡Te voy a encerrar, Ferreiro!
¡No voy a parar hasta que te meta en la puta cárcel!
(Apertura de puerta)
¿Qué te ha pasado en la ceja?
Me di un golpe con la puerta del garaje.
La edad.
Que me estoy volviendo torpe. Papá, no me mientas.
Si vienes a mentirme, prefiero que no vengas.
Tuve una discusión con Castillo y me tiró el móvil a la cabeza.
Papá, tengo que preguntarte algo y quiero que me digas la verdad.
¿Dónde está el Egipcio?
Lo teníais en el garaje, allí en casa, y... ¿qué ha pasado?
¿Qué ha pasado con el perrito?
Se escapó. Estaba herido el pobre, huyó.
¿Lo has matado?
Sí.
¿Y mamá lo sabe?
Tu madre intentó matarlo también.
Y tu hermano.
Cuando atropelló a Lucía,
fue a por él e intentó enterrarlo vivo.
Joder.
Nunca fuimos una familia muy normal,
pero esto...
no tiene vuelta atrás.
(CARRASPEA) Has estado con Rizos, ¿no? Me lo ha contado.
Sí, eh...
Sí, bueno. Me gusta esa chica, tiene carácter.
Me dijo que si íbamos de vacaciones, dormiríais juntas.
Así como por ir... dejando las cosas claras.
No sé cómo se tomará eso mamá.
Bueno, tu madre está curada de espanto.
Papá, escúchame, un tal Karim va a ir a por vosotros.
Ya ha venido. ¿Qué?
Hace tres días mató al compañero de Castillo.
Hemos cambiado los teléfonos.
Este es el mío, sin registrar.
Terminados en 7 y en 8 son el de tu madre y tu hermano.
Papá.
Tenéis que huir, tenéis que desaparecer.
Coges una autocaravana y os largáis.
No me llames, no me escribas.
Por favor. (GOBERNANTA) Es la hora.
Por favor.
(Apertura de puertas)
Te he traído una tarta.
La tienen en control, supongo que te la darán.
Venga.
# Cumpleaños feliz. # (LLORA)
# Cumpleaños feliz. #
Por favor, sepárense. (LLORA)
Vamos, hija. No.
Vamos, venga.
¿Cuántos cumples? 30.
¿Han llegado los resultados de mis análisis?
4-1. Si no te ha llamado Sandoval es que no.
Toda tuya.
Espera.
Ha llegado un burofax del juzgado.
Hoy vendrá el juez de Vigilancia Penitenciaria y el instructor
a tomaros declaración por la muerte de Prieto y González.
(ZULEMA) ¿Para qué te han llamado? -Citación judicial.
¿No te la han dado?
-Ha llegado la hora de sentarse ante el juez, Saray.
Me encantan los juicios,
sobre todo... los míos.
Toda esa gente escuchando tus historias.
Son tan respetuosos con tus cuentitos que me enternece.
(MEGAFONÍA) "Se recuerda a las internas...".
-Me encanta ponerme mona, pintarme los labios,
sentarme con clase frente al estrado,
mirar al juez o a la jueza.
"¿Jura decir la verdad, toda la verdad
y nada más que la verdad?".
Y como si estuviera teniendo un orgasmo, contestar:
"Sí, lo juro".
Saray.
Saray, hoy es un gran día. Hoy nos jugamos el futuro.
Todo a una carta, como en la ruleta rusa,
solo que en nuestra pistola no hay una bala,
hay por lo menos tres.
-Tú procura que nuestra amiga Macarena no diga la verdad,
porque si no, te vas a ver bien jodida los próximos 30 años.
-Buenos días.
Hoy tengo de todo. -Pues vale...
¿Te ayudo?
Si no metes bien las sábanas, te ponen una falta.
A la tercera falta, te ponen un parte.
Y al tercer parte, te meten en aislamiento.
Bueno, dicho así,
a lo mejor te parece un oasis estar aislada de tanta hija de puta,
pero... créeme que no lo es.
-Gracias. -De nada.
"Quid pro quo".
-¿Eh?
-Ah, ¿que no te suena? -No.
-"Quid pro quo".
Ahora necesito que tú hagas una cosa por mí.
Quiero que seas mi gallinita. -¿Qué es eso?
-Pues es quien me lleva los huevos dentro, ¿eh?
De costo, caballo, cocaína...
Es como mi gallinita de los huevos de oro.
Mira, empezaremos con esta bolita. -¿Eso es heroína?
-Mira, la gobernanta está haciendo registros y me ha echado el ojo.
Necesito que lleves esto hasta que encuentre dónde guardarlo.
Bueno, así me pagas
las tarjetas de teléfono y honorarios del abogado.
Me debes mucho dinero. -Lo siento, tía.
Te agradezco la confianza, de verdad,
pero paso de que me pillen con... con eso.
No quiero líos.
-No pasa nada, cariño. Nada, está todo bien.
De verdad, no pasa nada.
(TERE) ¡Eh! ¡Felicidades!
Gracias. Te voy a tirar de las orejas,
que da buena suerte. -Sí, sí.
Lo que da buena suerte es sobarle la chepa a un jorobado.
-O que un negro te empotre contra la pared.
-Felicidades. -Y si te deja "preñá",
eso es la lotería del bombo de la Navidad.
-¿De qué es la tarta?
No tengo ni idea, pero es para todas.
-Un añito más, ¿eh?
Da gusto estar vivo, aunque sea en la cárcel.
Pero mejor estaríamos en la playa.
(Jaleos)
(ANABEL) Te va a pegar la hepatitis, mulata.
(Silbidos, jaleos)
-¡Muy buena, así se le mete la lengua!
-El amor puede más que el chismorreo, ¿eh, gitana?
-A pelearse, a la calle. -Mala baba tiene la gitana...
Mírala.
(Risas)
-Anda... Y se mete el dedo.
-Siéntate, anda, siéntate ahí.
Yo sé que preferirías estar tomándote un gin-tonic en la playa,
pero estás aquí,
así que entre todas te hemos preparado un regalito.
-Que no había papel para envolverlo.
-Tú agárrate a la silla, que te vas a caer de culo.
¿Qué dices? Me estáis dando miedo. -¡Redobles!
(IMITAN UN REDOBLE)
(Silbido de admiración)
(Aplausos)
(SOLE) # Happy... #
(VARIAS) ¡Uh!
# Happy birthday to you. # (SARAY) ¡Qué guapa!
-# Happy birthday to you.
# Happy birthday,
# my Macarena. # (VARIAS) ¡Olé!
-# Happy birthday
# to you. #
-¡Grande! -¡Muy bien!
-¡Grande!
Ay, qué sorpresa, ay. -Aquí estoy.
¿Y cómo estás? Bien, con un corazón nuevo.
Además, dicen que funciona como un reloj
y que es de una rubia que mide 90-60-90.
Yo creo que a mí ya se me nota. Se te nota. Estás muy bonita.
(GOBERNANTA) Separadas.
Separadas.
-Pero ¿qué es esto?
-¡Que está cayendo sangre de arriba! ¡Gobernanta!
-Atención, tenemos un 53 en la galería del módulo 2.
Avisen a Sandoval. Hay una presa herida.
Se ha cortado las venas.
(Llaman a la puerta)
Fátima Rubio, asalto a mano armada,
tráfico y consumo de hachís y heroína.
Se ha abierto las venas con un objeto poco afilado.
(SANDOVAL) Bueno, las heridas fueron de cierta gravedad,
pero las pudimos controlar.
Que entre en terapia inmediatamente.
Ahora no nos podemos permitir ningún suicidio.
Yo creo que esta chica lo único que quería
era que la trajeran a enfermería
para administrarle codeína, calmantes, ansiolíticos...
Mi obligación es concederle el beneficio de la duda.
-Si hubiera querido suicidarse, quizá lo habría hecho en privado,
en el baño. Tenía era el mono. Que haya sucedido en la galería
no significa necesariamente que no quisiera suicidarse.
-Estas chicas saben muy bien que un corte limpio en la muñeca
tiene solución médica.
Para cortarse las venas como Dios manda
hay que hacerlo en vertical o en zigzag.
(Puerta abriéndose)
-Aquí está todo lo que hemos encontrado
en el último registro. No les queda nada.
Como no chupen la silicona de los azulejos, están jodidas.
Así que este suicidio fingido significa
que lo estamos haciendo bien. -Ya...
Debemos ser conscientes de lo que se nos viene.
Síndrome de abstinencia,
autolesiones, reyertas, agresiones...
-A Ferreiro la agredieron con una jeringuilla usada.
¿Qué tenía la jeringuilla, Sandoval?
-No tengo idea, estoy esperando los resultados.
Quiero una lista de las presas que hayan presentado
en sus últimos análisis restos de alguna droga, de la que sea.
La mayoría de estas chicas no tienen ni idea
a lo que se enfrentan con el tema del mono.
Se hicieron adictas aquí dentro.
Siempre que han necesitado una dosis hasta ahora han podido encontrarla.
Pues ya no van a encontrarla.
Las apoyaremos con terapia, con el testimonio de compañeras...
Pero en Cruz del Sur vamos a cortar con la droga por lo sano.
A trabajar.
¿Cómo está tu mujer? Sigue ingresada.
No está todo bien, ¿sabes? ¿Qué querés que te diga?
El embarazo, así de repente, el estrés...
(Puerta cerrándose)
Las hormonas atómicas.
Oye, si necesitas algo, lo que sea, cuenta conmigo, ¿eh?
Sí.
(RECUERDA) "¡Ah!".
(Apertura de puerta)
-¿Qué? ¿Entrenando un poco?
A las 12:00 vete a cocina.
Ferreiro declara hoy por la fuga y necesitan ayuda.
Tengo un regalito para ti.
Es un detalle, es chocolate, cógelo.
Es de las pocas cosas que aún no se han prohibido por aquí.
-Gracias.
-No hay de qué.
Gracias a ti por no denunciarme.
Era tu palabra contra la mía, tenías todas las de perder, pero...
no deja de ser un detalle por tu parte.
-Sí.
No quería hacer un drama.
Y, bueno, tampoco es que yo fuera virgen, ¿no?
-(RÍE)
Tienes sentido del humor, ¿eh? -Ajá.
-Siento si me ha pasado un poco.
Y si necesitas cualquier cosa que esté en mis manos, pues...
-Pues sí.
Pues sí, mira, te iba a pedir la pastilla abortiva.
Se la puedo pedir a Sandoval,
pero me va a pedir muchas explicaciones.
Así que si quieres, llamo a mi hermana y que la compre.
Quedas tú con ella y te la da.
Bueno, puedes ir tú al centro de salud
que te venga bien. -No, está bien.
Dile a tu hermana que quedaremos. -Vale.
(Detención de máquina)
-Ay, negrita.
¿Qué tú le habrás hecho a Valbuena para que te regale chocolatinas?
-Qué cotilla eres.
Se la pedí para ti de regalo de bienvenida.
(SOLE SE RELAME) -Pero me lo has estropeado.
-Huy, pero yo no puedo comer esto, mamita.
¿No ves que yo lo tengo prohibido?
Pero bueno, para no hacerte el feo...
Sí, porque además, me está dando un mareo con esto del ejercicio.
-"Ciao".
(TOSE)
-Bambi, ¿tienes algo de papel higiénico?
Es que me lo he dejado en la celda. -Sí.
Si desde que estoy aquí no he ido al baño todavía.
Siempre me pasa cuando viajo.
¡Ah! Ah.
(ANABEL) Oh... -Joder. ¿Qué..? ¿Qué coño haces?
-A ver, déjame los deditos.
Verás, a lo mejor antes pensaste que tenías opción,
pero la verdad es que no.
Tú me vas a guardar esto... y punto.
-Anabel, por favor, si ni siquiera sé cómo hacerlo.
-Bueno, es muy fácil, mira. Lías la bolita en un condón, ¿eh?
Y te la metes en el "parrús", en el ojete... Donde te quepa.
Vamos. Cógelo. ¿No te fías de mí?
Pues yo de ti sí, por eso propuse que fueras mi gallinita.
-¡Ah! ¡Joder! (LLORA)
-¡Uh! ¿No lo has cogido? Venga, otra vez.
Me debes 3000 euros, así que mete la mano.
Mete la mano otra vez.
He dicho que metas la mano, joder.
Que metas la mano. -¡No! ¡Ah!
-No corras. No hagas gimnasia.
Y no comas picante si no quieres irte de vareta
y tener que buscar mi droga entre tu mierda.
Si tienes un vis a vis, lo cancelas, para evitar cacheos.
Si te la encuentran, estás jodida, cariño.
¿A que lo vas a hacer, verdad?
Ya verás qué fácil.
Con un poco de salivita, entra enseguida.
Y no se te ocurra ir a enfermería, ¿eh?
Yo luego te doy ibuprofeno y se te pasa enseguida.
(ANTONIA) ¡La olla, niñas!
Miradme la olla, a ver si están los garbanzos tiernos.
Tú, corta bien el pollo, ¿eh?
-Felicidades, Maca. Ay, gracias.
-Y tu madre no ha venido, ¿no?
No, está de viaje.
Los primeros años siempre vienen,
pero a partir del tercero, ya...
ya todo el mundo se olvida de tu cumpleaños.
Claro que yo tengo un amigo que no se olvida nunca.
Qué bonito, ¿no? ¿Quién es?
Pepino Fernández.
Siempre está aquí,
para los bautizos, las comuniones, las bodas...
No me falla nunca.
Toma, cógelo si quieres, mira qué suave.
¡Que no, Antonia! Yo ya estoy en otra.
Estoy con el lesbianismo, a ver... cómo me va.
¡Ay, reina mía! Mira, yo te voy a decir a ti una cosa, ¿eh?
Que la que es hembra de verdad,
esto... no la llena.
¡El conejo tiene que comer, niña!
(Risas)
Y tú no te rías, ¿eh?
Que a ti te caben dos calabacines y dos papas.
(Risas)
Corta el pollo chiquitito. Joder. Otro malo.
Está toda la verdura podrida. Qué asco, de verdad.
Pues si está podrida, te bajas al almacén y coges otra caja.
Vamos, andando.
¡Pura! Córtame el pollo. Córtalo en cachitos chicos, ¿eh?
Que cunda. A ver, ¡miradme los garbanzos!
Que he oído que es tu cumpleaños, ¿no?
Felicidades. Gracias.
Sí, he quedado con unos amigos para celebrarlo.
Viene un tal juez de Vigilancia Penitenciaria. ¿Tú lo conoces?
Sí, me lo voy a pasar en grande denunciando a Zulema.
Lo conozco, lo conozco. Acabo de estar con él.
-Conteste lo que se le ha preguntado.
Pues me dieron un golpe en la cabeza
y perdí el conocimiento.
Y cuando me desperté, ya estaba en el túnel.
Allí fue donde vi a Zulema Zahir,
a Saray Vargas, a María Prieto y a Nerea González,
y supongo que sería una de ellas la que me dio el golpe.
¿Y Macarena Ferreiro?
No, Macarena Ferreiro fue llevada en contra de su voluntad,
era una rehén; vi con mis ojos cómo la arrastraron por el túnel.
Te van a ingresar en un programa de protección de testigos.
Zulema no tiene por qué enterarse.
Si me endosan el asesinato de esa chica, eh...
el robo, la fuga... En fin, todos los flecos que tengo,
puede que salga de aquí, pues no sé,
a lo mejor con suerte, a los 50 años.
Bueno, una alegre madurita. No.
Castillo va a declarar que fue un homicidio involuntario
en legítima defensa. Ese es el pacto.
Vale.
Bien.
Esa mujer me odia. Me clavaron una jeringuilla en el cuello.
Sí, ya lo sé, pero eso fue culpa mía.
¿Cómo que fue culpa tuya?
Sí. Le dije a la mujer de Sandoval que su marido abusaba de vosotras.
El pinchazo fue un aviso para mí.
(Ascensor parado)
Me clavaron una jeringuilla en el cuello
y ahora no sé si tengo sida, tengo hepatitis C
o tengo el puñetero ébola.
¿Cómo que un aviso para ti?
¿Me puedes decir qué tengo que ver contigo?
Bueno...
Pues no sé.
El hombre ha debido intuir que tenemos...
una cierta amistad, no sé. (RÍE)
Sobre todo, tras ver el vídeo. ¿Qué vídeo?
El de la capilla, en el que estamos ahí...
No sé, se ha debido de pensar que...
que eres mi talón de Aquiles o algo así.
¿Tu talón de Aquiles? ¿Yo?
Joder, pues ya le podían haber dado el jeringuillazo a tu mujer.
No he querido decir eso... No, no te preocupes.
Además, mi mujer y yo ya no estamos juntos.
¿Y eso? La he dejado.
Bajamos, ¿no? Eh...
Eh... Se van a inquietar.
(Ascensor en marcha)
Te salva que gracias a ti, tengo un pacto con Castillo.
-Macarena Ferreiro no colaboró nunca con la Policía.
-¿Está usted seguro?
En los informes se detalla con claridad
la colaboración necesaria de Macarena Ferreiro
para dar con Zulema Zahir y el resto de presas fugadas en Marruecos.
-Es un error de trascripción.
Firmé ese informe, pero no lo leí con detenimiento.
-Fui yo quien redactó el informe y creí entender
que la llamada la había realizado la propia Macarena
a un guardia de la prisión, pero no fue así.
-¿Y cómo fue entonces?
-Macarena Ferreiro robó un teléfono móvil en una gasolinera.
Lo advertimos por las cámaras de seguridad.
Cuando encendieron ese móvil, rastreamos a las fugadas por el GPS.
-¿No hubo ninguna llamada?
-De la llamada que hiciera esa señora o a quién
no tengo conocimiento alguno.
-En cuanto a la muerte de González,
¿ha esclarecido su investigación las posibles causas?
-Solo puedo decir lo que vi por las cámaras de seguridad.
Ferreiro tuvo una pelea con González,
le dio un cabezazo y la desnucó contra la pala de una excavadora.
-La fiscalía, en ese caso, acusará a Ferreiro de homicidio.
Entiendo asimismo que su petición para incluir a esta señora
en el programa de protección de testigos es también un error.
-Así es.
-¡Coño, jefe! -¡Estás vivo!
-¡Hombre!
-¡Hombre! -¿Qué tal, gente? ¿Cómo estáis?
-El hombre de acero. -¿No te aguantó la parienta en casa
y te mandó a dar el coñazo aquí? -Muy gracioso, muy gracioso.
-A ver, es lógico, es lógico. -Un poco remendado, pero bueno.
Ese hijo de puta me ha dejado las piernas sanas
para meterle una patada en el culo cuando lo cojáis.
-¡Castillo!
¿Tienes un momento?
-Sí, enseguida, comisaria, déjame ponerme al día.
Vamos a ver, ¿tenéis las grabaciones de seguridad?
-Sí, señor, pero no hemos encontrado en ellas a ningún sospechoso.
-¡Joder! ¿Tampoco en los controles?
Y eso que salió de allí echando sangre como un cerdo.
La científica tiene restos de ADN, ahora están comprobando
si está en la base de datos. -¡Castillo!
¿Podemos hablar un momento?
-Venga, dime. -En privado.
-Sí, claro. Pasa a mi despacho, por favor.
Bien, traedme las grabaciones. Seguro que se escapó por carretera.
No oí ningún helicóptero que se lo llevara por el aire.
Pipiolo.
¿Tú sabes qué día es hoy? -Sí, miércoles 13 de abril.
-Perfecto. Pues hoy es el día de tu nombramiento como asistente mío.
A ver, quiero un listado de las llamadas
que hicieron en los últimos 15 días los Ferreiro,
SMS, "whatsapp" y su puta madre.
Ah, y quiero las llamadas que hiciera antes de la fuga
Zulema Zahir, o que recibiera. Te vas a Cruz del Sur
y que te den el registro de números. Y luego me rastreas los repetidores
con una orden que te dará Andrade.
(Golpes en la puerta)
Joder... Ya voy.
Soy todo oídos. -Tengo un problema y te necesito.
Adolescente, 16 años, secuestro en La Moraleja.
-¿Secuestro o desaparición? -No lo sabemos.
-¿Novio? -Un estudiante de 17 años, limpio.
-¿Problemas con los padres? -Lo contrario, familia ejemplar.
-¿Drogas?
-Según amigos, compañeros y profesores, nada.
-¡No! ¡No!
¡No! ¡No!
-Si lo que quieres es apartarme del caso, dímelo a la cara
y no me vengas con milongas.
-Castillo, llevas cuatro meses detrás del Egipcio.
Han muerto dos agentes y tú te has llevado un par de tiros.
Te estás obsesionando con este asunto.
-Estoy perfectamente,
pero si quieres me apunto a taichí todas las mañanas.
-¿Perfectamente? Le has tirado un teléfono a la cabeza a Ferreiro
en la puerta de su casa.
Además yo te necesito en este caso. -¿Qué caso?
¿El de una adolescente que se ha largado de casa?
¿Eso que me quieres endosar?
-Mira, Castillo, estoy intentando ayudarte.
-Pues si quieres ayudarme,
ordena a una patrulla de paisano que siga a los Ferreiro.
-¿No te das cuenta que distorsionas la realidad?
Los Ferreiro son las víctimas.
No tienes pruebas contra esa gente
y yo no pienso ordenar que los acosen.
-Y yo no pienso dejar de seguir al Egipcio.
Y si me apartas del caso,
me cojo una excedencia y me largo a Torrevieja.
-¿A qué hora es el funeral?
-Era un buen tío.
-Lo siento.
(ANTONIA) Más agua a las almejas que se resecan.
-¡Joder!
(ANTONIA) ¡Esa sartén, Rizos! ¡Que se quema el aceite!
-Ya voy.
-Toma, coge el pollo.
Y échale sal para que no se quede "repegao".
¡Quita de ahí, "empaná" que me quemas la cocina!
¡Me cago en tus muertos! Vete a tomar por culo,
no te quiero volver a ver. -¿Qué coño pasa aquí?
-Esta "pelocoño" que me va a destrozar la cocina.
-Si no tocaras los cojones con tanto grito y tanta orden...
Que te crees el puto Chicote aquí.
-Valbuena, a esta me la quitas de aquí, porque no respondo.
¡A ti te hizo las manos Dios para abrir almejas, no para guisarlas!
-Que no me grites de tu puta cocina de mierda
que no me interesa un puto carajo. -Callaos.
-Te crees la reina del mundo, hombre. Por Dios.
-No me toquéis los cojones y callaos ya.
-La niñata esta... -Que no me grites, no me hables.
(Caldero cayendo al suelo)
-¡Ya está bien! Las dos.
¿Quieres que te mande a limpiar culos a yonquis en enfermería?
Quizá encuentres alguno más limpio que esta mierda de cocina.
Te voy a poner un parte,
y al segundo pasas el invierno en aislamiento.
¿Me has entendido, Chicote?
-¿Y esta qué? Ella es la que ha quemado la paellera.
-Pero es tu responsabilidad.
Venga, mueve el culo. Vamos.
¿Has hablado con tu hermana ya?
-Primero tengo que solicitar la llamada y que la aprueben, ¿no?
-¿Qué le has dado, que está así contigo?
No le habrás comido la pichilla al Valbuena, ¿no?
-¡Kabila! A mi despacho.
(Pasos acercándose)
-Daos prisa, que el juez está llegando.
Pero ¿ellas también van a declarar? -Todas juntitas como una piña.
-Feliz cumpleaños, rubita.
Si nos mantenemos unidas, todo saldrá bien.
¿De qué hablas?
Hablo de que el suicidio de Casper fue una pena,
pero no se podía hacer nada.
-Es que lo iba a hacer tarde o temprano, ¿sabes?
La chica tenía un problema... "tacatacatá".
No fue un suicidio, lo que yo vi fue otra cosa.
-¿Y qué más da lo que tú viste?
Somos amigas y las amigas nos ayudamos,
nos felicitamos los cumpleaños, nos escapamos juntas...
Tú me jodes la fuga, yo no te mato...
(SUSURRA) Tú me jodes la fuga, yo no te mato.
Asesinaste a Casper de un tiro en la cabeza.
¡Otra vez!
Yo no tenía ningún motivo para matar a Casper.
Fuiste tú la que me engañaste, fuiste tú la autora intelectual.
Fuiste tú la que mató a Nerea.
¿Cuántos años crees que te pueden caer por eso más o menos? Suma.
A ver, lo del cabezazo a Nerea está grabado, Macarena.
Pero yo todavía te puedo ayudar.
A cambio solo tienes que decir que Casper se voló la tapa de los sesos.
A ver, repite conmigo: "Casper se suicidó, qué pena".
-Qué pena. No tengo motivo para hacer eso.
-Sí que lo tienes.
(Teléfono)
Lo tienes porque esta señorita y yo somos tus dos únicas testigos.
Y si no mentimos por ti, te chuparás 30 años por asesinato.
30 años.
(GOBERNANTA) Sí, la vista es ahora. Un momento.
Ferreiro, tienes una llamada de María José Salazar, tu abogada.
Ah.
Dígame. (RIZOS) "¡Rubia! ¡Hola! (RÍE)".
Oye, no me habías dicho que tenías hoy la vista con el juez.
¿Estás nerviosa? Sí, un poco.
Eh... Es una vista oral para la instrucción.
La instrucción.
Ay, la instrucción, la que tenemos pendiente tú y yo.
"¿Eh?
Había pensado en completar el regalo con algo especial esta noche".
Sí, claro, me parece correcto.
No sé, había pensado en un "cunnilingus"...
"o quedarme desnuda y envolverme en celofán
y que tú me... me desenvuelvas".
Eh... Pues ambas cosas son compatibles.
Oye, que...
que igual he estado un poco...
un poco rancia estos días contigo,
pero... (CARRASPEA) pero, vaya, que...
"Que hoy es tu cumpleaños y voy a estar por y para ti, ¿vale?".
¿Ha pasado algo?
Nada, bajoncillos de estos, ya sabes. Nada grave.
Pero vaya, que no te quiero amargar con mis chorradas.
Está bien, letrada.
"Letrada".
Qué cachonda me pones cuando estás así de modosita, ¿eh?
Bueno, rubia, que mucha suerte, ¿vale?
"Un besito, 'ciao'".
-¿Qué, ya hablaste con tu hermana? -No me lo ha cogido.
Le he dejado un mensaje. Lo intento con el teléfono del curro, ¿vale?
-Lo que sea, pero ya. Venga. -Pero ya no.
Si quieres, vas tú a planificación familiar.
-No quiero líos. Date prisa. -Vale.
(Tono de llamada)
¿Qué pasa, químico? ¿Qué pasa que no te han pillado aún?
¿Cómo que quién soy? Pues la Estefi, tío.
Sí, sí, sigo aquí, sigo aquí, sigo aquí.
Oye, escúchame, necesito que me hagas un favor, ¿vale?
Y que se lo des a mi hermana.
Vale.
-Chicas, ¿cuántas de ustedes consumen heroína?
¿Y cuántas... empezaron con un porrito?
Quiero ayudarlas a sacarse esta adicción de mierda,
y para esto, van a tener que poner lo mejor de sí,
aunque les parezca imposible.
Van a sentir dolores corporales espantosos,
vómitos, diarreas, miedos, temores, pánico incluso.
Pero nada de lo que yo les pueda decir en este momento
es más importante y más eficaz que lo que les pueda contar
una compañera vuestra que ya pasó por esto.
¿No, Tere?
-Vale. (CARRASPEA)
A ver, yo me he enganchado a la marihuana, a la coca,
al speed, a la heroína, a las anfetas, al crack...
-Tere, Tere. Vamos directo al punto, ¿no?
-Ah, vale, perdón. Los monos, ¿no?
-Sí. -Vale. A ver...
Eh... Bueno, yo... monos he tenido muchos.
Os puedo contar el primero gordo que tuve,
que fue cuando me pilló mi madre que me metía.
Pues ese fue en un baño en el VIPS.
Porque no subía.
-¿Qué cosa no subía, la droga? -No, no subía yo del baño.
(Risas)
Me habían pasado un caballo tremendo
y bajó mi madre a los 45 minutos
y me pilló con la chuta en el brazo, así que, bueno.
Ella es verdad que me quitó a las bravas.
¿No? Me metió en un cuarto, me encerró...
Eh... Lo primero son las vomitonas.
Al principio me acuerdo que entraban a limpiar,
pero es que me escapé, me escapé dos veces,
así que ya no entraban y no limpiaban.
Por ejemplo, a mí mi madre me bajaba a la piscina de la urbanización
a que hiciese deporte, para...
Hubo un día que estaba flotando
y empezó la gente a salirse de la piscina
y a gritarme y tal,
y es que... me había cagado.
(Risas)
Porque ahí resulta que con el...
con el mono y con el yogur es que estás suelta, ¿verdad?
Y no te enteras.
Sí. Eh...
¡Joder! Ay, es que... ¡Joder!
A mi madre ahí le cayó una derrama del copón y me echó de casa.
Me echó de casa y no sé, o sea...
Solo he hablado con ella un par de veces.
Perdón, ¿eh? (SANDOVAL) Tere, Tranquila, respirá.
¿Cómo crees que cambió tu vida a partir de eso?
(TERE) Empecé a trapichear para que me pasaran droga gratis...
Yo qué sé, llevaba de un sitio a otro la droga
escondida en el "chirri" o en el culete...
(SANDOVAL) Pocas tienen en cuenta que esto es letal.
Las consecuencias que se producen cuando una sola bolsa
se rompe o explota dentro del cuerpo son irreversibles.
El organismo las absorbe... -Yo las envolvía con doble "flin".
-El organismo las absorbe en pocos minutos.
Y, a través de la sangre, las lleva al hígado y lo destroza,
al igual que hace con el corazón y con las vías respiratorias.
Ni yo ni nadie
va a poder hacer nada para salvarles la vida.
-Hola. ¿Qué tal?
Hola. (RÍE)
Yo soy Judith. -Eh... Soy Ismael.
-Ismael. Encantada, Ismael.
Ay, o sea, que tú eres el...
el guardia de la cárcel, ¿no? -No.
-¿No? -Soy algo más,
soy el jefe de seguridad. -¡Joder!
¿Jefe de seguridad? -Ajá.
-O sea, que eres como el tío que está ahí cavilando
para que no hayan fugas y todo esto, ¿no?
-Sí, más o menos, sí. -Me encanta.
Claro. Ismael, a ver si encontramos algo aquí,
porque madre mía. ¿Y qué tal...? ¿Qué tal está mi hermana?
Jo, es que hace mucho que no voy a verla.
Es que he tenido un bebé y flipas el curro que da un bebé.
¿Sabes? Es así. -Tu hermana está bien.
Bueno, todo lo bien que se puede estar en la cárcel, supongo.
-Imagino que no será tan horrible como en las pelis, ¿no?
Digo yo, no sé.
Ay, mira, aquí está. Creo que es esto.
Sí, es esto. Qué bien.
Ay.
Me gustas.
Oye.
Muchas gracias por ocuparte de ella.
Gracias.
Y tened un poquito más de cuidado, ¿vale? (RÍE)
Que un embarazo entre rejas tiene que ser muy fuerte, un horror.
Ya cuando ella salga, pues ya lo pensáis tranquilamente,
sin prisas, con cabeza...
Además, a ella le encantan los niños.
Mira, cuando vivíamos en el barrio,
solía llevarse a los niños de la calle
a una granja que cerca de mi casa
y allí jugaban con los animales.
Entonces hacían carreras, jugaba con los críos...
(Golpe)
¡Eh, flipado de mierda! ¿Qué haces?
Pues mira un poquito, mira un poquito.
Joder, tronco, para.
¡Para, para, para! Que le vas a dar otra vez. Para.
Pero, tío, saca el coche. Joder. Es acojonante, el puto...
Le digo que hay indicios suficientes para ordenar la detención.
Confíe en mí.
Ese hombre tiene dinero suficiente como para salir del país
con su familia. Cuelga.
¿Le suenen de algo las palabras "riesgo de fuga"?
Cogiste a Zulema gracias a Macarena.
Y si no llega a ser por ella,
ahora estarías colgando su puta fotografía
en todas las estaciones de autobuses.
Así que vuelve al juzgado y cambia tu declaración.
No tienes ni puñetera idea de lo que está pasando, ¿verdad?
Zulema Zahir hizo una llamada a un número desconocido
el día antes de la fuga.
Esa llamada se registró en un repetidor de un pequeño pueblo
de la provincia de Ciudad Real, Los Ballesteros.
¿Y sabes qué? El mismo día a la misma hora,
la esposa de Leopoldo Ferreiro le dejó siete llamadas perdidas,
y cinco a su hijo, registradas en el mismo repetidor.
Enviamos un equipo para peinar la zona.
¿Qué dirás que encontramos en una fábrica abandonada?
La puñetera guarida del Egipcio.
Y... ¡tachán!
Había huellas de Leopoldo y de Román por todas partes.
¿Qué? ¿Crees que estuvieron jugando al mus?
Porque yo creo que lo mataron, pero no allí.
¿Y? ¿Había huellas de Macarena? ¿Había huellas de Macarena?
No, ¿verdad? Pues entonces
me importa una puta mierda tu jodida investigación.
Tenías un pacto y lo has roto.
Yo no tenía ningún pacto con esa chica.
Lo tenías conmigo y ahora la están acribillando ahí dentro.
Bueno, pues me cago en ese pacto.
Tengo dos cadáveres encima de mi mesa
por culpa de esa familia.
Y tú no te quieres enterar
porque tienes la entrepierna caliente por esa zorra.
Eres un grandísimo hijo de la gran puta.
Se me está abriendo la herida.
Tu palabra no vale una mierda.
-Señora Vargas,
¿conoce algún motivo por el que María Prieto, alias...?
-Casper, se lo puso yo. -Casper.
¿...quisiera quitarse la vida? -Estaba muy malamente.
Pero principalmente, yo creo que el tema de la soledad.
Porque cuando salimos de aquí, pues estaba muy descolgadilla.
Yo tenía mi plan, Zulema tenía su plan... Tal.
Es que Casper era muy "codepender".
-¿Disculpe? -Sí, que era muy "adobaílla", que...
que... que se nos pegaba.
-¿Entonces cree que el estado de ánimo de la fallecida
pudo inducirla al suicidio?
-Bueno, pues... bajo mi humilde opinión, señoría,
descarado que sí.
-¿Y vio u oyó cómo se produjo la muerte?
-No, no, verlo no.
Verlo no, porque Casper estaba ahí, en...
en la intimidad de su ducha
y ahí no había nadie. Si no, la habríamos parado o algo.
No. Ahora, escucharlo, sí. Sí lo escuchamos.
Estábamos ahí las tres en el porche a la fresca,
de repente... ¡pum!
Luego ya entramos...
y ahí estaba la muchacha, desangrada viva,
hecha un... Vamos, la pobrecilla...
Un tiro que se había pegado en la cabeza.
(SUSURRA ALGO) -Pumba.
-Antonia. -Dime.
-Necesito dieta especial. La autorización de Sandoval.
-Sí, apúntame todo en ese papel. -Vale.
-Y ya veremos si me lo aprueban. -¿Cómo no lo van a aprobar?
-Pues...
(VALBUENA SILBA)
¿Todo bien? -Ajá, muy bien.
Espero que no le hayas cogido cariño, porque...
# Se fue, se fue. # ¿Quieres un café?
(VALBUENA) Sí. (RIZOS) ¿Sí? Venga, un café.
Muy bien. (TARAREA)
¿Qué tal el día? -Pues bien.
He estado con una loca que se parece mucho a ti.
Pero mucho. -Hum... (RÍE)
¿Quieres azúcar? -Ajá.
-¿Una o dos? -Una.
-Muy bien.
-Ay, qué rico huele este café.
Oh, qué rico.
¿Era para Valbuena? Ay, lo siento. -Sí, le pongo otro, ¿vale?
-Lo tengo prohibidísimo, pero, mira...
-Termina de fregar, venga.
(Puerta abriéndose y cerrándose)
-Pero ¿qué carajo le quieres hacer a Valbuena?
¿Eh? ¿Eh? -Matarlo.
Tengo malas noticias.
Castillo ha declarado que no os cogió gracias a tu llamada,
que lo hizo él por su cuenta. ¿Cómo?
Eh... Me prometiste un pacto. No hay pacto.
¿Cómo que no hay pacto? Me prometiste legítima defensa
y un programa de testigos protegidos.
¿Qué...? Castillo te ha traicionado.
Y a mí también.
No, Fabio, a ti también no.
La que va a declarar en contra de la mayor zorra que conozco soy yo.
A la que va a matar va a ser a mí.
Y si por casualidad no lo hace, da igual,
porque me voy a pasar aquí el resto de mi vida.
Lo siento.
¿Qué sientes?
¿Qué sientes, Fabio?
¿Sientes que mataran a Casper,
porque me hiciste colocarle el teléfono?
¿Sientes eso?
¿O sientes ir a casa de Sandoval y decirle a su mujer
que su marido es un violador?
Porque gracias a eso, me infectó una mierda
y no sé qué coño es lo que tengo.
(SUSPIRA) ¿Es que sabes qué pasa? Que ya estoy un poquito
hasta el coño de todo. ¿Y qué quieres que haga?
Pues no lo sé. ¿Que me abra las muñecas,
que juntemos la sangre y me infecte yo también?
¿Quieres eso? Porque si quieres, lo hago.
(MASCULLA) Joder.
Ojalá hubiera salido todo bien, pero no ha salido,
y estoy en deuda contigo, Macarena.
Macarena.
No sé si voy a poder protegerte, a ti y a tu familia,
pero te juro que a partir de ahora es a lo que me voy a dedicar.
Escúchame, tu padre y tu hermano estaban con el Egipcio
cuando tú te fugaste.
Castillo lo sabe y los detendrá en las próximas horas.
Habría que avisar a tu padre, pero tiene el teléfono pinchado.
No, no. Tengo un teléfono.
Sé dónde llamarlo. Bien, pues llámalo.
Y que piense cómo defender a su familia,
porque los van a acusar de la muerte del Egipcio.
Vuelvo en un minuto.
Lo mató, ¿verdad?
Sí.
5-7.
(ROMÁN) Total, que me llega el señor Hernández este
y me dice que si tengo más de 22 faltas sin justificar,
que no me he excusado, que entrego tarde los informes...
Como para contarle lo que estabas haciendo.
Pues eso. El caso es que me han suspendido
de empleo y sueldo 60 días. -Pues ellos se lo pierden, hijo.
-¿Qué más da, mamá? -La comida ya está.
-Pasa. -Haced un poquito de sitio.
Mañana antes de salir deberíamos hacer algo de compra.
-Ah, por cierto, ¿adónde vamos a ir? Tu madre quiere ir a Lisboa.
-Es que no lo conocemos.
Así nos comemos un bacalao. -Di que sí, mamá. Di que sí.
(Móvil)
(Móvil)
(Móvil)
(Móvil)
(Móvil)
¿Sí? "¿Papá? Soy yo".
Ya no es solo Karim el que va a por ti.
-¿Quieres que te diga qué puedes vivir
después de matar a un hombre? -No, no quiero que me cuentes nada.
-Una pastillita en un vasito. ¿Ese es tu plan?
-¿Te parece poco plan que la víctima meta aquí su veneno?
No hay móvil, nadie sabe lo que hizo.
¿Te parece poco plan?
-¿Qué fue lo que te hizo?
-Me violó.
Me forzó mientras me hacía relinchar como un caballo.
Me electrocutó para que hiciera lo que él decía.
Me lavó como a un animal para borrar sus huellas.
Y me regaló una chocolatina como si hubiese sido una travesura.
Y nadie lo va a juzgar por eso.
Así que lo voy a hacer yo.
Está decidido.
-¿Estás segura? -Sí.
¡No!
(Agua corriendo)
-Escúchame bien, Rizos. Escúchame bien.
Si vamos a matar a ese hijo de puta, no podemos hacerlo en caliente.
Lo más importante es que nadie nos descubra.
Olvídate de esa pastillita y de esas boberías,
y confía en una amiga.
Que otra cosa no,
pero experiencia en defunciones forzadas tengo.
(TERE) ¿Qué cojones estás haciendo?
-Me estaba fumando un cigarro, perdona.
Había encendido las duchas por el humo.
Me voy a mi celda, que ya es tarde. -Tú te crees que yo soy gilipollas.
-Bueno, sí, era un porro. -Pero si es un chino, tía,
que lo estoy viendo, de heroína y speed además.
(SUSPIRA) Joder.
Tía, que soy centinela, que te tengo que empapelar.
¿Te lo ha dado Anabel?
-No.
-Anabel no da nada gratis, ¿lo sabes?
Hostia puta, ¿le estás pasando su mierda?
-¡Ay! ¡Ah! Lo tiro al baño, ya está.
-No, no, no, al baño no. Se lo tienes que devolver a ella.
Si no, la próxima vez no van a ser las manos.
Mira, de verdad, ¿eh? Joder.
Que soy centinela, hostia, y me metéis en unas mierdas...
Tía, te metes en el váter. Joder, ¿ahora qué hago yo?
¡Que no chupes eso! Pero, tía, ¿qué haces? ¡Trae aquí!
Trae, trae aquí. ¡Trae aquí! ¿Qué ha dicho el doctor antes?
Joder, ¿qué pasa? ¿Por qué haces esto? ¿Qué pasa?
-Porque es la única forma que tengo para...
para olvidarme de por qué estoy aquí.
"Estábamos en un coche. Lo...
Lo habíamos robado por...
por la tontería, por pasar el rato".
Lo habíamos hecho antes y nunca había pasado nada.
Si había algo de valor...
"o dinero, nos lo quedábamos, pero nada más".
Que veo todo rosa.
No queríamos hacerle daño a nadie.
¡Hijo de puta!
(Claxon)
(Balbuceo de bebé)
"No sabíamos que un niño estaba allí".
(BEBÉ) Mamá.
No tenía que estar allí.
"Salimos del coche y lo dejamos allí.
Y pensé...
No pensé en nada, solo corrí.
Y lo encontraron muerto".
Un golpe de calor.
-No sé, tía, lo siento mucho.
(GOBERNANTA) Registro.
De pie.
Manos en la cabeza.
(TERE TRAGA) -Tú, para allá.
(RESPIRA CON DIFICULTAD)
-Mira al frente.
(Golpe seco)
-¿Qué pasó en los momentos previos a la muerte de Nerea González?
Intenté escaparme y me siguió.
Me hostigó. Pretendía que siguiera en una fuga
a la que me habían metido a la fuerza.
En las imágenes se ve que usted le asesta un cabezazo.
Ella me perseguía gritando constantemente:
"Vuelve o te mato.
Vuelve o te mato. Vuelve o te mato".
Me golpeó varias veces en el estómago y...
yo estaba completamente fuera de mí.
-Quita.
-Eh, abre la boca.
Abre la boca, abre la boca.
Ahí está.
-La llevaba agarrada por el pelo a Macarena, como si fuese un perro.
Y le decía que la iba a matar.
Luego Macarena echó a correr y...
Bueno, todas pensamos que...
la mataba allí mismo.
Todas lo pensamos.
¿Verdad?
(SANDOVAL) Vamos a tumbarla. Tiene una obstrucción
en las vías aéreas. Necesito un elemento cortante:
una navaja, un cuchillo, lo que sea. -Máxima urgencia.
El doctor necesita un objeto cortante,
cúter, cuchillo, lo que sea.
Bájenlo urgentemente al aseo de la galería.
Cuando escuchamos el disparo, estábamos fuera de la cabaña.
Estábamos las tres juntas.
Y entramos corriendo...
y la encontramos allí,
con un tiro en la sien.
La pistola estaba en el suelo.
Se había suicidado.
-Hay esto.
-¿Qué es esta mierda?
(ZULEMA) Si Macarena no le hubiera asestado ese cabezazo,
sé fehacientemente que la habría matado.
Lo hizo en defensa propia, señor juez.
Qué caprichosa es la vida, ¿eh?
-La madre que te parió, Tere.
(TERE RESPIRA CON DIFICULTAD)
(Cerrojo abriéndose)
"Lo peor no es que hayas abusado de la autoridad
que hemos delegado en ti.
Lo peor es que te has aprovechado de nuestra confianza
para fomentar justo lo que debías impedir;
y eso solo puede conllevar el mayor de los castigos".
(Cerrojo cerrándose)
"Permanecerás en aislamiento de manera indefinida".
(Pasos acercándose)
-Hola.
Lo siento, rubia, pero no he conseguido celofán.
No me importa.
¿No? No.
Eres el regalo más bonito que me han hecho en todo el día.
Además, ha llegado el resultado de los análisis.
¿Sí?
Estoy limpia.
Y sana.
Y jugosa también.
-¿Por qué tu padre querrá que vayamos a Badajoz?
-Para que lo esperemos allí, mamá, ya lo has oído.
-Román.
Tu padre no va a volver.
-Necesitamos un coche.
Vengo a contarte dónde está el Egipcio.
Yo lo maté...
y sé dónde está enterrado.
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