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Original subtitles

(CASTILLO) ¡Zulema! ¡Te cogeré! ¡Te cogeré!

(SARAY) ¡Estamos en la puta calle!

(ZULEMA) ¡Vaya! ¡Ah!

¡Sube! ¡Dale!

¡Venga!

¡Vamos!

Yo no voy.

Cuando yo esté a salvo haces lo que te dé la gana.

Ahora métete en el puto coche. Entra.

(ZULEMA) Vamos.

Quitaos esa mierda ya. Venga, coño, a desvestirse.

La ropa, fuera, vamos.

Vamos a vestirnos de chicas.

(ZULEMA) Vamos.

Rubia, venga.

¡Joder!

-¡Eh! -¡Corre a por ella!

Me cago en su padre. Corre, arranca.

¡Macarena!

¡Para!

¡Ah!

Está muerta.

Joder, qué pena.

La has matado.

Solo tenías que esperar

30, 40, 50 minutos y, después, largarte.

Ahora estás jodida. Mira.

Mira. (SARAY) ¡Venga, va, vámonos!

Decide. ¿Vienes o te quedas?

Tienes cinco segundos. Tic, tac. Tic, tac.

(SARAY) ¡Vamos!

(Motor)

(FABIO TOSE)

Hola, cariño. Estoy aquí contigo.

Ya está, ya lo has dado todo.

Has sufrido una agresión y perdiste mucha sangre,

por eso estás aquí en observación.

Pero no te preocupes, no te preocupes,

porque está todo bien, está todo bien.

Te he echado mucho de menos, ¿sabes?

Pues parece que te has despertado por completo.

Me alegra comprobar que hay partes que no se han dañado con la paliza.

Quiero separarme de ti.

(CASTILLO) Mandad las patrullas a las autopistas A-4, A-5 y A-6.

Quiero vigilancia exhaustiva en las aduanas de los aeropuertos,

estaciones de tren y autobuses.

Empapelen hasta el váter con la foto de las fugadas.

Encárgate de que salgan sus caretos en el telediario de la noche.

Martínez, llama al juez de turno, que nos dé una orden

para pinchar el teléfono de los familiares.

-Castillo, han encontrado el coche en el que huyeron.

Estaba abandonado en un descampado,

en el km 53 de la carretera a Badajoz.

(CASTILLO) Bueno, que pinchen las cámaras de seguridad de la A-5

como si esto fuera el puto "Gran hermano".

¡Venga, coño, muévete!

Hay que joderse.

Por aquí, por favor.

A saber dónde coño están ahora.

Vamos.

Como a alguna se le ocurra hacer el gilipollas

la rocío de gasolina y le prendo fuego.

¿Está claro?

-¿Quieres relajar ya la raja?

Que no nos queremos volver ninguna pa' la cárcel, ¿eh?

Oye, cómprame unas chuches. -Que sí.

Pero ¿tú adónde coño vas? ¿No has escuchado a Zulema o qué?

Me llevo meando 400 km y no pienso estar otros 400 igual,

así que voy al baño. -Eres muy "jartible", Macarena.

Mira, haz lo que te salga del coño,

pero que yo no te tenga que ir a buscar, ¿eh?

No vaya a ser que acabe yo también desnucada.

Asesina.

Ay, qué cabeza la mía, qué cabeza la mía.

Ya sé que no aceptan billetes de 500, pero me he dejado

todas las tarjetas de crédito en casa. Es lo único que tengo.

Muy bien.

Quédese con el cambio.

Hasta luego, buenos días.

¿Qué coño estamos haciendo aquí? -No lo sé.

¿Sabrán algo?

No, no creo.

-¿Y la rubia? -Ah, en el baño.

-Eres tonta.

(SARAY) ¿Qué pasa?

(Móvil)

Venga.

Venga, por favor.

(ROMÁN) ¿Quién es?

Venga, papá, por favor.

Cógelo, por favor.

Cógelo, cógelo.

¿Sí?

¿Sí?

¿Qué?

¿También me vas a acompañar a hacer pipí?

Pipí y popó.

Venga. -Voy.

(ZULEMA) Estamos perdiendo tiempo.

-¿Qué está pasando? (ROMÁN) Mamá, tranquila.

-La niña no apareció por el juzgado y vosotros tampoco. ¿Qué pasa?

-Tranquila.

-Os he llamado más de 15 veces a cada uno y ninguno me ha cogido.

¿Dónde estabais? -Hemos tenido que ir a...

Hemos matado al Egipcio. -Por favor,

no es lugar para hablar de esto.

¿Pueden cogeros por eso?

Tranquila, mamá, nadie va a buscar a ese cabrón.

Y tampoco van a encontrarle donde le hemos enterrado.

Gracias, Dios mío.

Gracias, Dios mío.

Gracias, Dios mío.

Disculpad.

Os he hecho venir para contaros los acontecimientos

ocurridos en las últimas horas.

Vuestra hija ha participado en una fuga

junto con otras cuatro presas,

una fuga liderada por Zulema.

Han escapado de la prisión por un túnel,

como en las putas películas. (LEOPOLDO) Eso no tiene sentido.

Macarena tenía una cita con el juez, iban a revisar su caso, ¿no?

Pues me parece que ya no va a salir libre.

Mirad esto.

(CASTILLO) Acabamos de recibir la grabación

de una cámara de seguridad hace tres horas.

Durante la fuga Macarena ha tenido una pelea con una de las presas

y la ha matado.

(CASTILLO) Lo siento.

(ANTONIA) ¿Cuánto son tres días? (ANABEL) ¿En horas?

24 por 3... (SOLE) 72.

(ANABEL) ¿Cuánto dices que van a tardar en volver?

(ANTONIA) Mira, este que tengo aquí me lo vas a poner ahí,

que están aquí en 48 horas. (ANABEL) Qué cerda eres.

Está cogido. -Pues ponme 47, joder.

(ANABEL) Ay, qué poco valoráis a Zulema, chicas.

Nadie hace un agujero durante cinco meses

para estar solo unas horas fuera.

-Yo a quien valoro de verdad es a los picoletos,

que han trincado a mi marido y a mi cuñado por lo menos 20 veces.

Olé ahí, de verdad. -Pero tu cuñado con la "fregoneta"

no tiene nueve millones de euros.

(TERE) No subestimemos el poder del gipsy.

-Yo digo que no las encuentran en la vida

y que la banca se queda con todo.

-Pues yo digo que ni 23 horas.

O sea que antes de que acabe el día están aquí.

(ANABEL) ¿Quieres apostar? Aunque yo te aconsejo

que no lo hagas con el corazón, mulata,

no está bien mezclar negocios con cunnilingus. (RÍE)

(RIZOS) A ver, guapa de cara, que nadie se mete en una fuga

teniendo un pie en la calle.

Así que Macarena volverá. -Vale, otra, vale. (RÍE)

Venga, apostamos a otra cosa.

¿Cómo pensáis que va a salir Sole del quirófano?

Yo digo que con los dos pies por delante, ¿eh? (RÍE)

(TERE) Qué gilipollas eres, Anabel.

Directora, ya están aquí los albañiles.

Llévalos a lavandería

y que tapen ese puñetero agujero de una vez.

Sabe lo que tiene ahí dentro en sus celdas, señora Aguirre.

Escoria.

Hablando mal y pronto, hijas de puta.

Pero usted cree que a la escoria le gusta la poesía,

porque veo que en el presente ejercicio

ha gastado 5.300 euros en libros.

Ni Camilo José Cela se gastaba ese dinero en su puñetera biblioteca.

Es la única inversión que se ha hecho,

junto a la reforma del gimnasio.

Y yo sí creo que necesitan leer cuando se pasan media vida

entre cuatro paredes.

¿Las paredes en las que hacen agujeros para fugarse?

Tranquilo, que no muerden.

-¿Te has cambiado de bragas, niña? -¿Cómo dices?

-Mira lo que viene por ahí. -¡Qué cuerpo!

-¡Oh! -¡Guapo!

(ANTONIA) Perdona, ¿eres montañero? -No, señora.

-¿No? Pues mira, aquí tienes estas dos,

pa' que te vayas entrenando. (PALACIOS) ¿Qué haces, estás loca?

-Deja aquí el cemento, que te lo voy a sacar todo entero, guapo.

-Antonia.

-Dígame, ¿qué le digo yo al grupo inversor al que represento?

¿Que en su prisión privada matan, se fugan, pero que leen poesía?

¿Sabe usted por qué en los países más desarrollados

funciona el modelo de cárcel privado?

Bueno, porque es una gestión más eficaz.

Porque ningún funcionario del Gobierno

puede dar un bofetón a una hija de puta

ni meterla en un agujero y reventarla a palos

hasta que entre en vereda.

-Yo con ese martillo pilón te dejaba romperme hasta el cardado, nene.

-Eso, si no te da miedo la selva virgen que tiene ahí debajo.

En mi opinión, los errores... -El error fue poner al mando

a una catequista que pensó que dirigía un campamento

de "boy scouts".

Eso no la hace a usted incompetente, señora Aguirre,

la hace profundamente necia. (SANDOVAL) Perdón.

Perdón. Si me permite, me gustaría decir dos cosas.

La primera, pedirle respeto y educación,

ya que, si no, no va a haber ninguna diferencia

entre lo que usted dice y la escoria de la que habla.

En segundo lugar, y como miembro del comité rector,

debo asumir que he vetado sistemáticamente

todas y cada una de las medidas más duras y más restrictivas

que ha propuesto la señora Aguirre.

Soy el único responsable de haber intentado una reinserción

a base de la confianza y de la terapia.

A Miranda de lo único que la puede hacer responsable

es de haberme hecho caso.

Nada más.

-Muy bien. Queda usted destituido del comité rector.

En cuanto a usted, Miranda, tiene un mes para emprender nuevas medidas.

Y le aconsejo que se rodee de un equipo

que tenga los cojones en su sitio.

(Bullicio)

¿Qué cojones pasa aquí?

¿Eh, Palacios?

¿Qué? ¿Veis un maromo y chorreáis como putas en celo?

¿Queréis que saque yo mi martillo pilón para repartir?

¿Queréis?

-Ya viene el Madelman babeando. -¡Eh!

¿Y a ti qué te pasa?

-Nada.

Que me das asco.

-¿Qué pasa, chocolate?

¿Con estas zorras te ríes

pero cuando te echan los piropos guarros a ti no te gusta?

¡Te estoy haciendo una pregunta! -Vamos a tranquilizarnos todos.

¡Venga! ¡A tomar por culo! Se acabó la fiesta.

¿Qué coño os pasa?

Putas locas.

(CASTILLO) En todo momento hemos ido por detrás de las fugadas.

Han cambiado ya de coche lo menos cuatro veces.

Bien, la entrada a Portugal se produjo a las 18:45,

fueron grabadas por las cámaras de la autopista.

Dos horas más tarde fueron grabadas por las cámaras de seguridad

de la zona franca del puerto de Peniche, al norte de Lisboa.

-En ningún momento el Egipcio aparece con ellas.

Si fue él quien planeó la fuga, ¿por qué no fue a recogerlas?

-¿Por qué no acudió tampoco Karim el Sirio?

Que, según la Interpol, no ha vuelto a Francia.

Y, sobre todo, ¿dónde coño está ahora mismo?

¿Hanbal?

(Tono de llamada)

Prisión Cruz del Sur, ¿dígame?

Este es el pantallazo del puerto. Es la última pista que tenemos.

Se hicieron a la mar en una zódiac,

probablemente para llegar a aguas internacionales.

-¿Y cuál es el plan?

-Ir a un país sin acuerdo de extradición.

-Ahí estamos. Allí pudo recogerlas un carguero o una puñetera patera.

A estas horas podrían estar en la Guayana, en el Caribe

o en Oriente Medio.

El mundo es muy grande. Y yo estoy ya muy mayor

para seguir jugando con esta hija de puta.

Así que recemos para que cometan un error.

Venga, a currar todo el mundo.

"Salam aleikum".

"Salam aleikum".

¿Pasa algo, Zulema?

Nada.

Ahora somos turistas, cuatro amigas pasando unos días de puta madre

antes de que vengan a buscarnos. -Ni tan mal, ¿no?

Unos porritos, unas cervecitas...

Tranquila, que de follar no voy a decir nada.

¿Y cuándo van a venir a buscarnos?

No quiero que nadie se aleje a más de 50 metros,

lo que quiere decir que no podéis subir al pueblo a hablar con nadie

y mucho menos usar un teléfono.

Si alguna comete un error, está muerta. ¿Queda claro?

-Níquel.

-Pues ahora, a disfrutar de las vacaciones.

(ZULEMA) "He vendido al amor de mi vida.

He vendido al amor de mi vida.

Cuando has vendido al amor de tu vida para ser libre

te das cuenta de que braceas en un charco de barro.

Y de que te vas hundiendo poco a poco.

Poco a poco."

Suena duro, pero lo de Nagasaki también lo fue,

40.000 muertos. ¿En cuánto? En segundos.

La cárcel te mata lentamente, día a día. (RÍE)

¿Sabes por qué?

Porque aquí todo el tiempo es muerto.

Todo.

(CANTA EN ÁRABE)

(CANTA EN ÁRABE)

(CANTAN EN ÁRABE)

(SARAY) ¡Al agua! ¡Al agua!

(SARAY) Rubia, ¿qué?

¿Qué te pasa? Venga, para el agua. -¡Venga, rubia!

-Que te bañes. ¿Qué quieres? ¿Unos manguitos o qué?

Venga, chocho. -¡Venga, rubia! ¡Vamos!

(Música)

(MIRANDA) No he podido venir antes, perdona.

¿Cómo estás? (FABIO) Vivo.

¿Te han dado el alta? -No, no.

Estoy en observación.

¿Puedes tomar cerveza? -No.

Esto es lo que puedo tomar.

Corticoides, antiinflamatorios, antipiréticos, anticoagulantes,

anti mis cojones, todo cada ocho horas.

Y si en 48 horas no he tenido mareos,

vértigos, pérdidas de conocimiento, entonces saldré adelante.

Pero ¿cómo no te has quedado en el hospital?

Le he dicho a mi mujer que quería separarme de ella,

así que el hospital no es el mejor sitio para quedarse, ¿no?

Oye, ¿me das un boleto de estos? -Claro, ¿cuál te gusta?

Elígelo tú, y si toca, te invito a unas magdalenas.

(RÍE) Qué presión.

El nueve. -Muy bien.

Pues yo también me voy a tomar una cerveza.

Pero la mía pequeña, por favor. -Vale.

Acabas de dejar a tu mujer, acabas de salir del hospital,

pero estás bien.

Te veo contento. -Lo estoy.

Quiero volver a Cruz del Sur. Me dan el alta pasado mañana,

pero no tengo nada mejor que hacer. -Claro.

Gracias.

¿Qué te pasa?

Estoy colgando de un hilo, Fabio.

Lo de la fuga me ha puesto en una tesitura muy, muy complicada.

Vamos, que me ha caído el chorro del siglo en la junta.

Y mientras me estaban crucificando, ¿sabes en qué pensaba?

En lo hijo de puta que eres.

En todas las veces que me has dicho lo del libre tránsito,

lo del campamento de verano. He hecho una gestión nefasta.

Bueno, hombre, míralo por el lado bueno,

saben tocar el piano, leen poesía. (RÍE) Serás imbécil.

Pero a partir de ahora las cosas van a cambiar. (SUSPIRA)

Porque voy a empezar a escuchar a la gente en la que tendría

que haberme apoyado desde el principio.

Carlos, gracias.

No, no, gracias, de verdad. -No, no, por favor.

Lo que has hecho ha sido muy generoso,

pero muy injusto.

Miranda, estaba harto del Comité Rector.

(RÍEN)

Tanta directiva, papeleo... Dejadme de joder.

¿Sabes qué? Voy a tener más tiempo

para mirar por la ventana, que eso es lo que me gusta a mí.

¿Qué hago?

¿Qué harías tú en mi lugar?

(RESOPLA)

Yo endurecería los protocolos de seguridad.

Todos.

Se terminó el libre tránsito, Miranda.

Tienes razón.

Estas tipas tienen que entender que una fuga, una reyerta,

trae consecuencias muy graves.

Para todas.

(MEGAFONÍA) "Preparados para cerrar celdas del módulo 2."

-¿Qué haces, flipado? -¿Qué haces?

-¡Eh! ¿Por qué nos encerráis ahora?

¿Qué pasa? -¡Hijos de puta!

(Murmurio) -¡Callaos! ¡Callaos!

Se acabaron los paseíllos nocturnos. A partir de ahora

y hasta que instales los inodoros en las celdas,

las que tengan ganas de mear, que se pongan en cuclillas.

-Habría que restringir todas sus libertades

y sus privilegios. -Establecer un toque de queda.

Exacto. Y prohibir bajo todo punto de vista

las comunicaciones con el exterior, por lo menos hasta nuevo aviso.

Aumentar la seguridad: más cámaras, más registros.

Sí. ¿Sabes lo que puede ser realmente muy efectivo

para saber exactamente lo que pasa ahí abajo?

Poner ojos y oídos entre las propias presas.

Podemos escoger a las presas que son líderes naturales

en cada pabellón y darles cierto poder.

Bien.

Hacerlas centinelas. -Me encanta. ¿Sabes lo que haría yo?

Yo nombraría centinelas a las que no cuentan para nadie,

las que han sido ninguneadas toda la vida,

esas serían como perras guardianas: fieles, inflexibles.

-Los brazaletes que os acabo de dar os convierten en mis centinelas.

Y necesitamos un jefe de seguridad. -Sí.

Fabio.

Es una persona firme.

¿Qué te parece? -Fabio es perfecto, sí.

¿Pero?

El "pero" lo sabés vos mejor que yo.

Fabio es una persona difícil de manejar, de controlar.

Lo que menos necesitamos ahora es un tipo que vaya por libre,

un tipo que socave tu autoridad.

No.

Necesitas a un tipo que ejecute, nada más, que no piense.

-Soy el nuevo jefe de seguridad de Cruz del Sur.

Eso significa que se acabaron las gilipolleces.

(SANDOVAL) La manera más eficaz de sembrar el miedo

es darle a un mono dos pistolas.

-Tenéis la autoridad y la responsabilidad

de hacer respetar las normas, ¿entendido?

-Pero a ver, si no nos hacen caso, ¿qué hacemos, no?

Que aquí hay mucha hijaputa.

-No sabes a quién va a disparar

ni por qué va a disparar ni cuándo va a hacerlo.

-Como centinelas vais a tener beneficios especiales,

pero también tendréis castigos ejemplares si la cagáis.

-¿Y sabes por qué? Porque es un mono.

Un monito no piensa.

-Que yo no quiero ser centinela.

-Tú cállate la boca, que a ti nadie te ha pedido opinión.

A partir de hoy cada zona será vigilada

por un centinela, que responderá en el nombre de todas.

-El miedo es la única forma de control.

(HABLAN A LA VEZ) -¡Eh!

(SANDOVAL) La única forma de control.

(SARAY) ¿Quién me iba a decir a mí

que iba a estar de vacaciones yo contigo?

Pero vamos a ver, ¿por qué viniste a la lavandería?

Porque Rizos me dio un beso

y me manchó la camisa de carmín y fui a limpiármela.

Qué hijaputa la Rizos.

Qué zorrilla. -¿Por qué? Fue sin querer.

(RÍE) Sí, claro. Pero si la Rizos sabía perfectamente

que nos íbamos. Yo me fui a despedir de ella.

Yo creo que lo hizo un poco aposta. -Qué retorcida eres.

Eso no tiene ningún sentido.

Vamos, tampoco me extraña viniendo de ti.

(SUSPIRA)

Vamos a ver. -¿Qué?

Sí, sí, vamos a ver. -¿Qué hay que ver?

A ti te iban a dar la libertad, ¿no? -Sí.

Sí. ¿Y tú ibas a esperar fuera a la Rizos,

como si fuera el puto amor de tu vida?

Pues a lo mejor sí. -¿Una paya pija,

que ni eres bollera ni ná? Ni de coña.

Vamos, lo sé yo, lo sabe la Rizos y lo saben en China.

Por eso la Rizos te mandó para la fuga,

porque así sabía ella que tiene más posibilidades

de que vuelvas a la cárcel para estar juntas.

(RÍE) Pero bueno, que tampoco te pongas así, ¿eh?

Que no pasa ná, se te ha pinchado el globo, ya está.

Bueno, si echas de menos el pescado que te comías en la cárcel,

mira, aquí tienes una almeja marinera

recién salida del mar, toda fresca.

Viene alguien. Ponte la parte de arriba.

Sentaos, por favor.

Buenos días. Buenos días.

Os he reunido a todos de forma extraordinaria

para comunicaros las nuevas medidas que vamos a tomar en Cruz del Sur.

Entre ellas,

el nombramiento de Valbuena como jefe de seguridad.

Y ahora me gustaría escuchar vuestras propuestas y opiniones

para mejorar la disciplina en la prisión.

Yo tengo una opinión.

Eh... Pero preferiría que fuera en privado,

ya que es sobre un compañero. Sobre Valbuena, en concreto.

Puedes decir lo que quieras, no tengo ningún problema.

Es más, agradezco tu franqueza. -Muy bien.

Pues no creo que Valbuena esté capacitado

para ser jefe de seguridad de Cruz del Sur.

Me gustaría saber por qué piensas eso.

¿Por qué? Porque no tiene autoridad, porque solo sabe imponerse

por la fuerza, porque es un mediocre

y un acomplejado, y además es un poco corto de luces.

(RÍE) Eso suena a pataleta.

¿Qué pasa? ¿Quieres tú el puesto? -No. (RÍE)

Pero cualquiera lo haría mejor. (VALBUENA) Bueno, ya que parece

que Fabio se está postulando, yo también tengo una opinión,

sobre él. ¿Cómo podría ser jefe de seguridad

un individuo que no respeta las normas,

que se folla a las presas?

¿Perdona? -Valbuena,

eso es una acusación muy grave que tendrás que demostrar.

Bien.

-¿Birras? -No.

Yo invito. -¿Birras? ¿Cerveza?

-Sí. -No, gracias.

¿Italianas o españolas? -No, no, hijo mío, gitana.

-Olé, gitana. -¿Tú sabes lo que es gitana?

-Sí, una gitana guapa. (RÍE) -Sí, sí.

# Cheli, te quiero. # -Saray.

# Cheli, yo te adoro. # -Saray, quieta.

Mira, te voy a presentar. Casper, Mustafá. Hazle lo tuyo.

(MACARENA) ¡Saray! -Por la cervecita.

Saray, ¿qué haces? -Habla con ella, habla con ella.

-Ponte la parte de arriba.

Por favor.

Y tú, ¡póntela!

-¿Esto qué? ¿Jefe de ellas o qué?

Joder.

-Dios mío.

-Pero...

-¡Dios!

-Pero ¿cómo puede ser? -Qué fuerte.

¿Tienes alguna explicación para esto, Fabio?

Miranda, por favor. Sabía que había vigilancia.

De hecho, es lo que le estoy diciendo

cuando ella mira a la cámara. -Pero ¿tú qué clase de persona eres?

¿Tienes o no una relación con Macarena Ferreiro?

Quiero una respuesta. -La respuesta es no.

Ándate con ojo, compañero, porque esas presas

tuvieron que recibir ayuda de algún funcionario

para escavar el túnel. (RÍE)

Y si te relacionan a ti con una de ellas,

te vas a llevar todos los boletos, colega.

¿Quién es el corto de luces ahora? -No sé, pregúntale a tu puta madre.

Fabio, cállate. -Voy a tener que abrirte

un expediente, Fabio. -Miranda.

(SANDOVAL) Señores, todos,

en mayor o en menor medida, en esta mesa,

hemos cometido errores,

pero es hora de seguir para adelante,

porque si vamos a seguir metiendo el dedito

en la mierda del pasado,

no vamos a conseguir absolutamente un carajo.

Así que lo que propongo es enterrar esos errores

de una buena vez y dejarlos ahí para siempre.

Errores como mi propio abuso de la autoridad,

como mis propias negligencias

o como mis falsos diagnósticos,

porque si no, no nos vamos a hacer con el control de esta prisión,

eso tenedlo por seguro. -Muy bien.

(Puerta)

(ANTONIA) ¿Qué pasa? (RIZOS) No va esta mierda.

-¿Qué queréis? ¿Qué? -Dame una tarjeta, anda,

que la mía está gastada. -Por 40 euritos

te doy una a estrenar. -Venga, ya, tía,

pero si es para una compañera. -Como si es para Lady Di,

los muertos también pagan. -Te doy 20.

-30. Y si está difunta, la cama la subasto yo, no tú.

-Qué mamona eres. -40, anda.

-Hala. Ya me contáis, ¿eh?

-Dale.

-¿Hola? Con cardiología.

Sí, llamo por una paciente, se llama Soledad Núñez.

-Eso. -Sí, soy familiar.

-Bueno. -Ya, entiendo que no me pueda dar

información por teléfono, pero es que soy su hija.

Vale, ¿me puede decir solamente si ha salido bien el trasplante?

Vale, pero ¿me puedo decir...?

-Yo me voy a cagar en tus putos muertos, ¿sabes?

¿Te estás enterando...? -¿Hola?

Han colgado, Antonia. -Joder.

-Pues yo me he quedado tranquila. Además, esa tía no te va a decir ná.

Oye, Tere, ¿por qué no llamas a tu hermana?

Que vaya un momento al hospital. -A ver, no, que mi hermana

está enganchada otra vez a la heroína.

-¿Sí? -Bueno, y al perico.

Joder, y al speed. -Pero puede andar, ¿no?

-Que no, Antonia, que es un zombi. -Llamaré otra vez, y ya está.

(PRESA) Hijo de puta, que estoy hablando con mi madre.

-¿Qué coño haces? Estoy llamando. (TERE) A ver, Valbuena,

no estamos haciendo nada malo. Es su tarjeta, yo estoy vigilando.

-Hasta nuevo aviso está prohibido la comunicación con el exterior.

-¿Y eso dónde lo pone? -Son las nuevas normas de seguridad,

así que idos olvidando de las viejas.

A partir de ahora, si queréis llamar fuera...

Las reclusas tendrán que solicitarlo por escrito

alegando el motivo de su llamada y con un funcionario presente.

Hay que acabar con cualquier privilegio,

cualquier concesión.

Cuando pierdan todo, van a valorar hasta las migajas.

-Acataré tus nuevas normas en cinco minutos.

Mejor, en uno, porque ahora voy a llamar

para ver si Sole ha salido del trasplante.

-Es para saber de Sole.

Cuelga el teléfono.

-Con cardiología, por favor.

(SANDOVAL) Son armas de electrochoque de bajo voltaje,

muy efectivas a la hora de reducir cualquier tipo de agresión.

(MIRANDA) La llevaréis encima como medida disuasoria.

Solo estará justificado su uso en situaciones de máxima violencia.

Negrita, creo que en la jungla no os enseñan a leer.

¿Qué pone aquí? "Jefe de seguridad".

Cuelga el teléfono.

Cuelga el puto teléfono. -Rizos, venga.

-O te meto una descarga. -Rizos, cuelga.

-Cuelga el teléfono.

No me toques los cojones y cuelga el puto teléfono.

-Tía, cuelga.

-Descargas, no, por favor, Valbuena. ¿Es que sabes qué pasa?

Que se me encrespa el pelo. -Ja.

Me encanta que seas rebelde.

Pero ya van dos, ándate con ojo.

Vámonos.

(ANTONIA) Estás loca, tía.

(Tono de fin de llamada)

¿Karim?

Ah... ¡Ay!

Se acabó la fiesta, suéltala.

Déjala o te pego un tiro.

Ahora despacito de pie.

Suelta eso.

¡Suelta eso!

Mátalo.

Mátalo.

Vete.

¿Qué mierda haces? ¡Suelta, coño!

(GRITA)

(GRUÑE)

¿Por qué coño no has disparado?

Me podrías dar las gracias, ¿no? -¿Darte las gracias por qué?

¿Por dejar a ese hijo de puta vivo? -¿Y qué hacemos con el cadáver?

¿Lo dejamos en una hamaca tomando el sol?

Ah, y no vuelvas a tocar mis cosas.

(Pitido)

(Pitido) Hola, Estefanía.

Hola.

Mira, es que nos han cortado las comunicaciones con el exterior

por el tema de la fuga, entonces supongo

que si le han dejado hablar conmigo es porque nos están grabando, ¿no?

¡Hola! Hola, inspector Gadget. Hola.

Estefanía, he venido a verte por Macarena.

Tengo entendido que eres su mejor amiga.

Bueno, ¿usted se acuesta con sus mejores amigos?

Bueno, su novia. (RÍE) Su novia, su novia.

No tengo ningún problema con eso. -Ya.

De hecho, me alegro de que Maca tenga a alguien

aquí dentro.

Estefanía... -Rizos.

Rizos.

Necesito que me digas todo lo que sabes de la fuga.

¿Por qué Maca se fue justo cuando iba a salir?

¿Qué pasó? -Yo creo que fue mala suerte.

Creo que fue al lugar equivocado a la hora equivocada.

Y ella estaba superfeliz, así que imagino que la obligaron.

¿Vale, inspector? Macarena no se quería fugar.

Escucha. Mis teléfonos están intervenidos,

los de toda la familia, no nos llamará,

pero a ti tal vez te llame.

No sé si te llama o si se pone en contacto contigo de alguna forma,

tienes que convencerla para que se entregue.

Todavía se puede arreglar lo que ha hecho.

Claro que se va a arreglar, seguro.

Y si me llama, yo se lo digo, ¿vale? -Gracias.

Leopoldo, necesito que por favor vayas al Hospital de La Paz

y preguntes por una paciente, Soledad Núñez.

Le han trasplantado el corazón y no sabemos nada.

Estoy en una situación muy apurada, no creo que pueda ir.

Sí puede ir.

Llámeme.

Haré lo que pueda. -Vale.

Si vuelve, cuida de mi hija. -Hecho.

Y si algún día salimos de aquí y nos vamos de vacaciones

toda la familia, yo qué sé, a la playa por ejemplo,

ya le digo desde ahora que yo dormiré con su hija, ¿vale?

Le pese a quien le pese.

Cuídate, Rizos. -Y tú.

Pero ¿ha pasado algo? Lo de que todavía se puede arreglar

lo que ha hecho no iba por la fuga, ¿no?

Venga, suegro, no me dejes así.

Claro que iba por la fuga.

¡Joder, Fabio!

Que me preguntaron durante tres horas si conocía alguna relación

entre un funcionario y alguna de las fugadas.

¿Qué querías que hiciera? ¿Eh? ¿Le miento a la Policía?

No pasa nada, has hecho lo que tenías que hacer.

Está todo bien.

(Megafonía)

¿Y por qué has dejado a Carolina?

Pues porque se estaba follando al butanero.

Al menos habría tenido una buena excusa para dejarla

sin que tuvieras que cuestionarme como si tuviera 12 años.

¡Joder, tío! Llevo 11 meses pensando en dejarla,

así que ya está, he hecho lo que tenía que hacer.

Se acabó el amor y punto. -¿El amor?

Sí, el amor, ¿qué? -Pues que está ciega.

Y tú eres su compañero de viaje, tío,

así que deberías meterte el amor por donde te quepa.

(Teléfono)

¿Sí?

Llamada para Fabio, de su mujer.

-Pásasela.

Tu mujer.

Carolina. -Fabio, soy Macarena.

Fabio... (RÍE)

Joder, pensé que no ibas a salir vivo de esta. ¿Cómo estás?

Bien, bien. Dime, ¿qué pasa?

Perdona, no sabía a quién llamar,

los teléfonos de mi familia no son seguros.

No, has hecho bien en llamarme, no hay problema.

Estoy fuera de España. Yo no me quería escapar, Fabio,

no quería, pero no me dejaron otra opción.

He intentado volver, pero ha sido imposible.

Lo sé, lo sé, tranquila.

Me persigue esa chica. Ni siquiera sé cómo se llamaba.

No sé cómo pasó. Se golpeó y...

Estaba en el suelo desangrada y la dejamos allí.

Yo no quería hacerle daño, yo no quería matarla.

Te juro por Dios que no quería matarla.

No sé si esto me convierte en una asesina,

pero te juro por Dios que yo no quería matarla.

No sé qué tengo que hacer, dime algo, necesito que me ayudes.

Espera un momento.

Va a ser una conversación privada.

(Puerta) Macarena, escúchame con atención.

(VALBUENA) ¿Qué cojones haces ahí subida?

-Me han mandado a limpiar todo esto.

-Ya. Los monitos en la jungla

en cuanto veis la posibilidad de trepar ahí que os lanzáis.

-Chaval, ¿tú de qué puto documental nazi te has escapado?

¿Quién te piensas que eres para estar hablándome así

todo el puto día? -Limpia esta mierda a fondo. Venga.

-Ya está limpia. -No.

No te has fijado bien, conguito.

Aquí fuera, el suelo está lleno de meados.

Me encanta que seas rebelde.

A mi padre le encantaban los caballos.

Tenía un criadero en Huesca.

Él me enseñó que las mejores yeguas eran las salvajes

porque había que espolearlas, domarlas,

pero al final eran las que más satisfacción te daban.

Y ahora pasa el puto mocho, negrita.

(Coche)

(Ducha)

(Pasos)

¿Casper? ¿Qué dices, Casper? (CASPER) ¿Qué? No hablo con nadie.

Perdona, pensé que me estabas hablando.

¿Qué pasa? -Yo qué sé.

(Ducha)

Casper.

No sé si echarme a correr y no mirar atrás.

Creo que puedo escaparme mientras duerme.

No, puedes hacer algo mejor que eso. -¿Qué?

Entregar a Zulema. Podemos intentar pactar con el juez

que la muerte de esa chica fue en defensa propia

o al menos conseguir reducción de condena, beneficios penitenciarios.

Pero, Fabio, ¿cómo voy a hacer eso? ¿Crees que tengo tarifa plana

para estar negociando? Que estoy secuestrada.

Lo voy a hacer yo, Macarena. Tú dime dónde estás y yo me encargo.

(ZULEMA) Casper.

Casper, abre la puta puerta o la tiro abajo.

El móvil que has robado...

No pasa nada, lo puedo enterrar, lo puedo tirar al mar.

No, puedes hacer algo mejor que eso.

No te deshagas de ese móvil, Zulema sabrá que la has delatado.

Y cuando volvamos a prisión, estaré muerta.

Por eso mismo necesitamos que Zulema encuentre ese móvil,

para que entienda cómo ha llegado allí la Policía.

No puede relacionarte con ese móvil de ninguna de las maneras.

Casper, Casper, abre la puta puerta o la tiro abajo.

¿Qué pasa? (GRITA) ¡Casper!

-¿Qué?

-¿Con quién hablabas? -Con nadie, me estaba duchando.

Zulema, eso no es mío.

Zulema, te juro por Dios que yo no sabía que el teléfono estaba ahí.

¡Zulema! ¡Zulema!

(SARAY) Oye, ¿qué ha pasado?

-Tenéis cinco segundos, nos vamos.

-¿Qué pasa? -¡Calla, hombre!

(Televisión)

-Antonia, ya, de verdad, no se oye nada.

-Si eso me pasara a mí, Dios mío.

¿Adónde vas? (SISEA)

-¡Ya te vale, mulatita, que estamos viendo el culebrón!

(RIZOS) Que tengo algo mucho mejor. -No, no, no, tía, no, no.

La tele no, de verdad. Quítalo. -Vamos a ver.

¿Tú estás con los buenos o con los malos?

Porque los buenos somos nosotras; lo sabes, ¿no?

Venga, vigílame, anda. (HABLAN)

-Venga, ya. (SISEA) Un momento.

-Pero ¿esto qué es?

(GRABACIÓN) "Hola, niñas. Hola.

Pues aquí estoy. Saben que he estado 11 horas en el quirófano

y dicen que la cosa se complicó y que se puso la cosa fea, fea, fea,

y claro, yo creo que sí, porque adivinen a quién vi:

por un momento vi a mi difunto marido.

Mira, está moreno requemado.

Mira, yo no sé si arriba en el cielo se arreglan las cosas,

pero el cirujano que me operó aquí, en este planeta Tierra,

me abrió en canal, como una puerca,

ese parece que sí me ha hecho bien las cosas, ¿eh?

Bueno, dice incluso que puedo vivir mucho,

pero primero tengo que, por supuesto,

mi cuerpo no haga rechazo a la pieza nueva que me pusieron.

Después, tengo que comer fruta, no fumar, no beber, hacer deporte...

En fin, que tengo que pasar la ITV.

No es fácil.

Las extraño mucho, mis niñas."

Y nosotras a ti.

"Las quiero mucho, pero pronto nos vemos, pronto.

Miren, miren, este corazón aquí,

'tuc, tuc, tuc'."

(TODAS) ¡Guapa! ¡Guapa!

(VALBUENA) ¡Silencio!

¿Se puede saber quién cojones ha puesto ese vídeo...

sin autorización?

¿De quién es este móvil?

¿Es tuyo?

¿Tuyo? -No.

-Teresa, ven aquí.

¿Quién ha sido?

Tú eres la centinela.

O me dices quién coño ha sido o pagas tú por ella.

-Ha sido la Rizos.

Tía, lo siento mucho, ¿vale? Es mi trabajo.

Llaman, roban, venden drogas,

se fugan, se matan, se envían mensajes a un móvil...

¡No tenemos el control de la prisión, ni lo vamos a tener!

De un día para el otro no, pero... -Hay una total impunidad

allá abajo, señora directora, porque hay una total falta de respeto.

Ah, ¿sí? ¿Y por qué? -¿Que por qué?

Porque les falta miedo, miedo.

No pueden andar por ahí haciendo lo que se les canta

y que no paguen las consecuencias que tienen que pagar.

Esa es tu responsabilidad, Valbuena.

¡Sos el jefe de seguridad! ¿Qué pasa, que no cambia nada?

Mira, si crees que te pedimos más responsabilidad

de la que puedes asumir, me gustaría que me lo dijeses ahora.

El error ha sido mío y lo arreglaré. -¡Pues hazlo!

Quiero que esto sirva como ejemplo de lo que no tiene que pasar.

Encierra a esa presa, castígala, haz lo que tengas que hacer.

Nosotros no te vamos a pedir explicaciones.

(Puerta)

(CASTILLO) Buenos días.

Zulema, ven, siéntate.

¡Venga! Siéntate.

Si vas armada, haz el favor de dejar el arma encima de la mesa.

Sin movimientos bruscos.

Cogida por la culata con dos deditos. Venga, que yo lo vea.

Despacito.

Muy bien, eso es.

(Sirena)

Aquí hay dinero para todos, podrías hacer lo que quisieras.

Borrarte esos tatuajes horribles que tienes en las piernas,

meterte un balón gástrico, empezar una nueva vida en la playa.

Lo que quisieras.

-La verdad es que me lo tengo merecido.

Después de 30 años persiguiendo hijos de puta,

me lo he ganado.

-Habla con tus hombres y con la Policía árabe.

Los sobornos son parte de las costumbres del país,

Castillo.

Lo podemos solucionar aquí y ahora,

nadie tiene por qué saber lo nuestro.

-La verdad es que es una oferta tentadora,

pero pagaría por no tener que ver a mi señora en bañador.

Aunque la adore.

¿Qué me voy a encontrar ahí dentro? -Mujer blanca, 29 años,

muerta por disparo en la cabeza con orificio de salida.

Se ha suicidado. -¡Joder, Zulema, siempre me la lías!

Lo que podría ser un viaje tranquilo de extradición

y me metes con la judicial, escena del crimen... ¡Joder!

¡La madre que te parió!

Venga, arriba y date la vuelta.

("I Can't Stop Crying")

(MEGAFONÍA) "Preparadas para cerrar celdas."

("I Can't Stop Crying")

("I Can't Stop Crying")

("I Can't Stop Crying")

("I Can't Stop Crying")

¿Qué cojones pasa? Llevo una puta hora aquí encerrada.

¿Por qué me encerráis? -Hoy es tu día de suerte, conguito.

Vas a poder estrenar tú sola el gimnasio.

("I Can't Stop Crying")

-Mira, chaval, como me hagas algo, te voy a denunciar a la Policía,

al juez, a los periodistas, te voy a joder la puta vida.

-Solo vengo a domar a la yegua, no voy a hacer nada que no me pidas.

-Hay cámaras, te están grabando las putas cámaras.

-Sí, hay cámaras. -Sí, te están grabando.

-Solo que ahora mismo no están grabando.

¿Sabes lo bueno de estos chismes? Que no dejan marca.

Como mucho, te puedes morder la lengua.

¡Que te levantes, joder! -¿Qué quieres?

-Desnúdate.

("I Can't Stop Crying")

Así podemos estar toda la noche, yo no tengo prisa.

("I Can't Stop Crying")

¿Te vas a desnudar o prefieres castañear los dientes?

Pero ¡con un poquito de garbo, mujer! Muévete.

Ponme cachondo.

Quítate las putas bragas.

Arrodíllate. Pon el culo para atrás.

Vamos, relincha.

¡Relincha! (GRITA) -¡Ah!

¿A quién coño iba a llamar Casper?

Has sido tú.

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