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Original subtitles

Señoras y señores, el honorable Roy J. Turner,

Gobernador de estado de Oklahoma.

Damas y caballeros estamos aquí reunidos para...

expresar nuestro orgullo y rendir tributo a un hijo de Oklahoma.

Pero creo que lo adecuado, es que ceda el honor...

de hacer esta presentación...

a un gran caballero, de quien también estamos muy orgullosos...

aunque no sea un hijo nativo.

Debo presentarles a uno de los inmortales del deporte...

el muy querido Pop Warner.

Muchas gracias, gobernador Turner, Sra. Turner, damas y caballeros.

Claro que es un enorme honor hacer esta presentación.

Pero este acto tiene un significado especial para mí.

Tengo una profunda sensación de placer y orgullo personal.

Cincuenta años es mucho tiempo.

Muchos personajes han tenido su momento en la escena americana.

Esta noche homenajeamos a un hombre que tuvo más que un breve momento,

un hombre que, durante el pasado medio siglo,

se ha ganado un lugar para sí en nuestros corazones

Y en esta memorable ocasión

no puedo olvidar aquel muchacho indio...

que nació y creció en una reserva...

De niño recorría los bosques con su padre, pescando y cazando.

Pero un día tuvo que asistir a la escuela,

esa horrorosa institución del mundo del hombre blanco.

Estar encerrado era más de lo que el joven Thorpe podía aguantar.

Su padre lo dejó en la puerta principal...

y Jim escapó inmediatamente por la puerta trasera.

Luego, corriendo con la salvaje gracia de un cervatillo,

el muchacho volvió a su casa.

Oh, abuela.

Jim.

El chico ya está en la escuela, Charlotte.

Creo que esta vez se quedará. Le he llevado lejos, así que...

- Jim, cómo has venido? - Corriendo

Has corrido 15 millas?

Sólo 12, papá. Vine cruzando las colinas.

Has oído eso, Charlotte? 12 millas a través de las colinas.

Espero que le guste, porque mañana regresará a la escuela.

Me largo.

Eres su padre.

Le has enseñado todas las cosas que le gusta hacer.

Ahora, enséñale qué debe hacer.

Jim!

Jim!

Vas a regresar a la escuela.

- No! - Ven aquí!

Nunca te he dado un azote, Jim. No quiero empezar.

Ven aquí.

Mira.

Qué ves?

Un coyote que corre por donde tengo mis trampas.

Qué más?

El agujero del chopo donde vive el búho.

Tres zopilotes rodeando a un cordero muerto.

Ves los dorados campos de grano?

Ves el ganado pastando en las praderas de hierba?

- No. - Exacto.

Sólo ves el mundo de los muchachos.

Eso es todo lo que verás aquí en la reserva.

Te darán un trozo de tierra y podrás sentarte envuelto en una manta.

O tal vez puedes intentar hacer algo por ti mismo.

Ser algo.

Ser qué, papá?

Lo que quieras ser, muchacho.

Todo está en los libros, y los libros están en la escuela.

Pero no me gusta la escuela.

Debes cambiar, Jim, por tu propio bien.

Debes dejar que el hombre blanco te enseñe su camino.

Antes de que te des cuenta, habrás salido al mundo...

con tu cabeza llena de conocimientos. Harás que tu pueblo se enorgullezca.

Quieres llevarme lejos?

No, hijo, quisiera que te quedaras conmigo.

Pero sé que eso es lo correcto. Y sé algo más.

Qué, papá?

Si alguien quiere algo de ti... no lo conseguirá golpeándote.

Doce millas!

Fue una carrera fantástica, hijo!

El muchacho obedeció a su padre y regresó a la escuela.

Pero nunca pudo superar su resentimiento...

contra su nueva vida.

En el Valle Cumberland, en Pennsylvania,

se situaba la famosa escuela gubernamental “Carlisle Indian"

Llegaban indios e indias de cada tribu de la nación.

Shawnee, Cherokee, Sioux, Blackfeet, Cheyenne, Chippewa,

a algunos incluso les costaba hablar inglés.

Pero todos deseando prepararse para una nueva vida.

Jim había prometido a su padre acabar su educación,

así que ingresó en Carlisle...

cumpliendo esa promesa, pero confuso e indeciso.

Desgarrado entre la perspectiva de la disciplina y el confinamiento...

y la sencilla vida exterior que tanto amaba.

CARLISLE. ESCUELA INDIA. Todos somos libres e...

iguales para disfrutar de nuestros inalienables...

derechos.

Yo era entrenador en Carlisle en aquella época.

Enseñaba a los indios cuanto sabía sobre el deporte del hombre blanco.

El trabajo era divertido, pero no tenía resultados inmediatos.

Cuando no estaba entrenando, merodeaba por el campus...

buscando “que" entrenar.

- Ahí vienen algunos más. - Oh, dales a todos copias.

Compañeros, aprendeos esto para mañana por la mañana. Entendido?

Eh, eh, ven aquí! Este es para ti, también.

Eh, eh, novato! Ven y recoge uno de estos.

Eh, tú!

Sí, tú, ven aquí.

Eh, un momento!

Cuál es tu nombre?

- Jim Thorpe. - Tienes nombre en tu tribu?

- Wa-tho- huck. - Qué significa?

- Camino Luminoso. - Camino Luminoso, eh?

Bien, Camino Luminoso, te sabes el himno del colegio?

- No. - No, señor.

Está bien. Aquí tienes la letra.

Memorízala. Prepárate a cantarla mañana.

Un momento, Camino Luminoso, hablas indio?

Sí.

Escuchemos como recitas en indio la Declaración de Gettysburg.

- Por qué? Creo que no puedo. - No puedes? Bien.

Porque cuando recites la Declaración de Gettysburg,

lo harás en inglés. El indio no se habla.

- Hola, Pete. - Hola.

Qué tienes aquí? Material para fútbol?

Por su actitud, no creo nique sea “material" de Carlisle.

- Alguna vez has jugado al fútbol? - Qué es el fútbol?

Qué es?

- No sabes qué es el fútbol? - No.

Bien, Camino Luminoso, el fútbol es un deporte del hombre blanco...

y se juega con un trozo de cuero, algo parecido a tu maleta.

El objetivo del juego es coger este trozo de cuero...

y tratar de pasar corriendo entre el Sr. Denny y yo.

Bien, novato, vamos. Corre y sortéalos.

Lo siento Camino Luminoso, pero es fútbol, un deporte muy duro.

El chico indio tiene que aprender.

Ahora inténtalo.

- Intentar qué? - Superarme.

Olvídalo, Jim. Tendrás muchas oportunidades el próximo año.

Inténtalo!

Eso no ha estado mal. Ven, quiero presentarte a Pop Warner.

- Hola. - Me han mandado que me quede aquí.

- Claro, entra. Soy Ed Guyac. - Jim Thorpe.

Y ese pequeño aborigen es" Pequeño muchacho que camina como un oso".

Es tan largo que sólo lo llamo “Pequeño Muchacho".

Nada de "hau". Qué te he enseñado?

Hola.

Es de pura sangre Chippewa. Su padre es el jefe.

Nada como alojarse con la realeza.

- De dónde eres? - Oklahoma. "Sac and Fox".

Soy Mohawk. Un inteligente indio de Nueva York.

Estudio leyes, hago collares y negocio hipotecas de “tipis".

- Y tú? - Y yo qué?

Para qué te vas a preparar?

Ya sabes: Médico, abogado, jefe indio, rico, pobre...

No lo sé.

Pues has llegado al sitio adecuado para averiguarlo.

- Ese es tu catre. - Gracias.

Aunque puedes coger este otro. Pequeño Muchacho nunca lo usa.

- Si cama es blanda, ser blando. - Blando? Escúchalo!

Cien kilos de huesos de novillo.

Esos nativos... Nunca me acostumbraré a ellos!

Se supone que deben ponerse en pie cuando entra un superior.

Sí, señor.

Pasad por intendencia para recoger los uniformes de cadete.

Mantenedlos presentables y limpios para la inspección diaria.

Rellenarán estos impresos indicando sus preferencias de educación.

Esta cama está algo sucia.

Será mejor que la mantengas limpia, si quieres seguir aquí.

No estoy seguro de que me vaya a quedar.

Estudiar no resultó fácil para Jim.

Trabajaba hasta tarde para estar a la altura de la clase.

Y, a menudo, se quedaba dormido sobre los libros.

Su mente no le dejaba descansar.

Cuando no podía aguantar más comenzaba a correr.

Y una vez más encontraba alivio en el puro placer de correr.

En sus marcas!

Preparados!

Quién es ese?

Ya!

O se ha estropeado el cronómetro o tenemos un nuevo corredor.

Eres Jim Thorpe?

- Eso es. - Encantado, Jim. Soy Pop Warner.

Te importa que me siente? Me gustaría hablar contigo.

No.

Una magnífica exhibición la de esta mañana.

- Exhibición? - No sabes lo que hiciste?

Corriste los 220 en 23 segundos y vestido de calle.

Por qué no te apuntas al equipo?

Bueno, nunca lo había pensado.

Sólo corres para hacer ejercicio, verdad?

Realmente no sé por qué corro.

No te gusta estar aquí, verdad?

- No, no me gusta. - Entonces, por qué has venido?

Porque se lo prometí a alguien que ya murió.

Sabes, eres el primero de tu tribu que he visto por aquí.

- Están en Oklahoma? - Sí.

Originalmente de Wisconsin.

- Illinois. - Sí, Illinois.

Parte de los "Algonquins".

- Sí, exacto. - Gran tribu. Grandes tradiciones.

Qué hacen ahora?

Cultivan algo, tejen.

- Venden alfombras en la estación. - Sí, lo sé.

Por eso se fundó Carlisle, Jim.

Así tu gente puede hacer algo más que vender alfombras.

El problema es que demasiados indios toman el camino fácil de abandonar.

Abandonan el colegio y vuelven a la reserva.

Cómo llevas los estudios?

No muy bien, me temo. Nunca fui bueno con los libros.

Sé lo que quieres decir.

Estudiar, leer y todas esas cosas llega a ser muy duro.

Yo tenía el mismo problema cuando iba al colegio.

- Siempre es duro al principio. - Es más que eso Sr. Warner.

No sé qué quiero hacer, o qué quiero ser.

Mira a tu alrededor, Jim. A todas esas caras.

Todos ellos tienen problemas.

Muchos no saben lo que quieren ser.

O lo que quieren hacer.

Descubrirán pronto lo que quieren en sus vidas.

Igual que tú.

Trato de decirte que le des a Carlisle una oportunidad.

Y, en todo caso, no temas practicar ningún deporte, Jim.

Es bueno para ti. Te enseña a relajarte y dormir mejor.

Búscame.

Me encontrarás en la oficina o en la pista de atletismo.

Ha sido un placer hablar contigo.

Impulsa más fuerte el pie de batida.

No, no, no, Ed!

Lo has tirado con la mano. Vigila eso.

Hola, Jim. Te gustaría probar?

Adelante, no te va a morder.

No, no. Estás haciendo lo mismo.

Corrígelo, quieres? Toma más impulso.

Muy bien, Jim. Muy bien para tu primer salto.

Probemos de nuevo.

Observar a Thorpe en las semanas sucesivas...

fue como ver a un magnífico potro,

indómito y salvaje,

pero con una aptitud innata que resultaba increíble.

Y, al encontrar en los deportes una forma de expresarse,

la dura coraza que le envolvía pareció ablandarse un poco.

Finalmente, un día, por primera vez,

Jim se encontró compitiendo contra otros atletas.

Pop, son las 14:30. El encuentro debería empezar.

- Bien, empecemos. - Dónde está tu equipo?

Aquí.

Espera un momento, bromeas, verdad?

Es Louis Tewanima.

Corre la milla, las dos millas, las tres y más.

Y este es Jim Thorpe.

- Y qué hace? - Todo lo demás.

Bueno, magino que sabes lo que haces, Pop.

Recuerda que esta gente ha venido a ver una competición de atletismo.

La verán. Avisa para la primera prueba.

Vamos, equipo.

En sus marcas!

Listos!

Thorpe de Carlisle derrota en solitario a Lafayette.

Increíble exhibición.

Carlisle gana a Pennsylvania. Thorpe gana seis competiciones.

Hemos leído sobre usted, Sr. Thorpe, y estamos muy orgullosos.

Gracias.

Podremos coserla. Llamaré a una de las chicas. Venga.

Margaret.

- Sí, Srta. Benton? - Puedes venir, por favor?

Margaret, este es Jim Thorpe.

Ha ganado esta letra y quiere que se la cosamos.

- Lo podrás hacer? - Por supuesto, Srta. Benton.

- Por aquí? - Sí, eso creo.

- Podría quitarse la chaqueta? - Sí, por favor.

No quiere sentarse?

- Aquí lo tiene, Sr. Thorpe. - Gracias.

Listo.

Lo siento, un hilo suelto.

Perdóneme.

- Creo que ya está. - Gracias señora.

Muy bien, Margaret.

Muchas gracias.

Jefe, hora de dormir.

- Qué andas murmurando? - Mala historia americana.

Qué tienes en contra de la historia americana?

Si hombre blanco derrotar indios, gran batalla. Al revés, masacre.

De locos!

Nunca había pensado en ello.

De locos!

Lo ves? Capitán del equipo de fútbol.

Así es como se consiguen las chicas más guapas y las letras más grandes.

- Hola, Camino Luminoso. - Hola.

"Todos los candidatos para el equipo de fútbol,

preséntense al entrenador Glenn S. Warner a las 15:00."

Cada vez que veo el calendario de fútbol me da vértigo.

No podremos con estos equipos. Harvard, Army, Minnesota, Penn!

- Impresionante el calendario. - Cómo conseguimos “materia prima"?

La mayor parte de los chicos creen que la “piel de cerdo" se come.

- Pop. - Hola, Jim.

Visu nota en el tablón.

He pensado que me gustaría jugar al fútbol.

Olvídalo, hijo. Eres un atleta.

Esas piernas son demasiado valiosas como para arriesgarlas en el fútbol.

Pero pensaba que necesitaban a alguien para...

Gracias por el ofrecimiento. Olvídalo, Jim.

Tengo alguna oportunidad, Sr. Warner?

- Para qué? - Algún trabajo ejecutivo.

He ido a clases de administración de negocios.

Pensaba que quizás podría echar una mano en...

Tengo el trabajo perfecto para ti.

Trabajo ejecutivo!

Ahora, chicos, recordad lo que os he dicho.

Cabezas altas, ojos bien abiertos, afianzad las piernas y cargad.

Embestid duro.

Preparados. Embestid!

No, no, no, Pequeño Muchacho.

Te dije afianzar las piernas y embestir.

- El no mantenerse quieto. - Fue descortés de su parte.

Bien, intentémoslo de nuevo. Embístele fuerte esta vez.

Preparados. Vamos. Ahora, embestid!

Vigila el viento cuando patees!

- Qué haces equipado así? - Creí haber entrado en el equipo.

Jim, cuántas veces he de decírtelo? Vuelve y quítate el equipaje.

Me he apuntado en el equipo.

Te has apuntado? No importa lo que te diga?

De acuerdo. Qué sabes de patear?

- Nada, pero puedo aprender. - Ve allí con esos chicos.

Creía que lo reservabas para la pista de atletismo.

El hecho de que esté en el equipo no significa que vaya a jugar.

Srta. Miller.

- Srta. Miller. - Hola, Sr. Thorpe.

- Le importa si la acompaño? - No, en absoluto.

Srta. Miller, hay algo que me gustaría decirle.

Sí?

Creo que me he enamorado de usted.

Usted, qué?

Creo que me he enamorado de usted.

No estoy seguro porque nunca me he enamorado antes, pero...

Bueno, pensé que era necesario que lo supiera.

En los primeros partidos de ese año conseguimos ganar a Lafayette,

Bucknell y Dickinson.

Pero Jim “calentaba" el banquillo y eso no le gustaba nada.

Llegó el momento de jugar contra Harvard.

Aún jugábamos con el campo a cuadros ya que el saque...

sólo podía ser lanzado sobre la línea de melé.

El tanteo también era algo diferente.

El “touchdown" valía 5 puntos, y el gol de campo, 4.

El énfasis recaía en la palabra “pie".

Aguador!

Vaya un trabajo para un hombre de talento!

Deja de quejarte. Te has movido más que yo.

46, 27, 98, 32, 46.

El partido iba acabando. Carlisle iba perdiendo.

Se agotaban los cambios.

Gran Lobo!

Thorpe!

- Sí, señor? - Cuatro puntos decidirán el partido.

Has estado practicando los goles de campo durante meses.

- Podrás patear uno? - Sí, señor, eso creo.

Ve allí.

Y no corras con el balón. Sólo dale una patada.

Hazlo bien, Jim! Hazlo bien!

- Thorpe por Gran Oso. - Gran Oso, fuera.

- Pop dice que marque un gol de campo. - Qué?

Tiempo!

- Crees que podrás hacerlo? - Sólo pásame el balón.

Muy bien. Vamos.

46, 93, 98, 42.

Fue una gran ayuda!

Déjame el balón de nuevo. Esta vez lo conseguiré.

48, 26, 32, 97, 41.

Bravo, Jim! Bravo!

Carlisle derrota a Harvard. Thorpe, con un brillante porvenir.

Una vez terminó el curso, Carlisle comenzó la gira

América conoció de repente a un grupo de jóvenes indios

liderados por un arrollador y fulgurante rayo llamado Thorpe.

No se detuvo en el atletismo y en el fútbol.

Cualquier cosa que probara, la asimilaba con facilidad,

y también ganó su letra en el baseball.

Después del último partido de la temporada,

regresábamos a Carlisle para las vacaciones de verano.

- Hora de retirada, Jim. - En seguida, Pop.

En qué piensas?

- Sólo pensaba. - En la próxima temporada?

No.

- Pensaba en mí, Pop. - Qué pensabas?

Recuerdas cuando una vez me dijiste,

que tarde o temprano encontraría lo que quería ser en la vida?

Lo que quería hacer.

- Sí, lo recuerdo bien. - Creo que ahora ya lo sé.

Hay algo que me atrae. Los deportes.

Crees que un hombre puede construir su futuro con eso?

- Yo lo hice. - Sí, lo sé.

Te he observado trabajando con los compañeros,

ayudándolos y enseñándolos.

Eso es lo que quiero, Pop, ser entrenador. Es una locura?

Desde luego que no, Jim, si eso es lo que sientes.

Pero por qué vas a tomar esa decisión tan pronto?

Planeo casarme.

Casarte? Cuándo?

No lo sé exactamente. Aún no se lo he preguntado.

- Preguntado a quién? - Margaret Miller. La conoces.

Bien, no crees que sería una buena idea...

hacer partícipe a la joven en todos esos planes...

que estás haciendo para los dos?

- Aún no soy entrenador, Pop. - No, pero yo sí.

Así que ahora vete a dormir.

EMPLEOS DE VERANO. John Little Boy. Gillie Wannapu.

Paul Hightower.

Dave Daniel Cheston.

Louis Tewanima.

Jim Thorpe.

Supongo que no te veré más hasta el otoño.

No, magino que no.

Jim, no deberías. Es tuya. La ganaste. Es importante para ti.

Por eso quiero que la tengas.

Dónde vas a estar este verano?

En una granja. La oficina de empleo lo buscó.

Te quiero, Margaret. Ahora estoy seguro.

Estamos hechos el uno para el otro. Tenemos la misma raza y sangre.

- Tanto significa para ti? - Sí. Es lo correcto.

Cualquier otra cosa nos convertiría en extraños.

- Felices vacaciones! - Felices vacaciones!

- Felices vacaciones a todos! - Felices vacaciones!

Vosotros los indios sois algo vagos, verdad?

No trabajasteis mucho ayer.

Al parecer hoy va a ser lo mismo.

Y eso no me reporta un honrado día de trabajo.

Así no se hace granero, no señor.

Eh, Ed!

Dime, los chicos indios sois algo vagos, verdad?

No trabajasteis mucho ayer.

Parece que hoy será igual,

y eso no me reporta un honrado día de trabajo.

- Jim, este es el Sr. Howard. - Hola, Jim.

He oído que andabas por aquí.

Tenemos un club de baseball en Rocky Mount.

Necesitamos un tercera base. Te pagaré lo mismo que aquí.

- Baseball? - A menos que prefieras el heno.

Sr. Howard, tiene usted su tercera base.

Acompáñeme a casa mientras recojo mis cosas.

Adiós, chicas. Nos veremos mañana a las 8:00.

Buscas a alguien, Jim?

Sí, Srta. Benton. Buscaba a la Srta. Miller.

Bueno, Margaret no vendrá más.

- A esta clase? - No vendrá más al colegio.

- Al colegio? - Pensé que lo sabría.

- Saber, qué? - Lo siento, Jim.

Es todo algo confuso. Verá, Margaret no es india.

- No es india? - No, Jim.

Debe ser un error, Srta. Benton. No lo entiendo.

La escuela más cercana a la casa de Margaret era una escuela india.

Su hermana enseñaba allí

Margaret fue a esa escuela varios años.

Cuando algunos de sus amigos y compañeros...

pidieron ser admitidos en Carlisle, ella también lo hizo.

Nuestras reglas son muy estrictas en esa materia,

pero por sus circunstancias hicimos una excepción con ella.

Creía que era feliz aquí. Al menos lo parecía.

Pero antes de comenzar el semestre recibí una carta suya...

diciendo que no volvería al colegio.

Dejó algo para mí? Una nota?

No, Jim, me temo que no.

Gracias, Srta. Benton.

Jim cambió algo tras el incidente.

Era como si desahogase sus emociones en el campo...

con cualquiera que se cruzase en su camino.

Liderados por Thorpe,

los indios de Carlisle comenzaron a hacer historia en el fútbol.

El pequeño colegio de Cumberland Valley tumbaba un gigante tras otro.

Una carrera que alcanzaba proporciones épicas.

En su furia por labrarse un nombre que le facilitase ser entrenador.

Jim Thorpe realizó hazañas aún hoy legendarias.

Llegó el partido contra Army.

- Estabas fuera de juego! - Qué quiere decir?

Fuera de juego.

La carrera de Jim fue anulada por fuera de juego.

Dos nuevos saques de centro.

Y ciento ocho yardas para el mismo “touchdown".

Thorpe elegido para el All-American.

Thorpe elegido capitán en su segundo año.

Bien, lo conseguimos de nuevo. En todos los titulares del país.

Nueva York, Chicago, Kansas City, Atlanta.

"Los indios de Carlisle" de Ed Guyac. Muchacho, vaya equipo!

- Cómo va la rodilla? - Qué? Rodilla va bien, Ed.

- El médico dice que estará el sábado. - Bien.

Como manager del equipo este año,

quiero a cada jugador en perfectas condiciones.

Las luces apagadas a las 22:00. Buena disposición, nada de grasas.

Qué andas garabateando?

- Escribo una carta. - Una carta? A quién?

Para chica. Una carta de amor.

Bien, Pequeño Muchacho! Qué escondido lo tenías!

- Cuándo sucedió? - En las vacaciones de verano.

Volví a casa y encontré a una chica que conocía. Había crecido.

Jim.

Quizás puedas corregirme esto, eh? Me dirás como escribirlo?

Mejor deja que Ed lo haga. Él es el estudioso.

- Me ayudarás a corregir la carta? - Claro.

Soy el único que no está enamorado. Eso me convierte en un experto.

"Srta. Anna Dulce Flor."

"Le dije que me gustaba y quiero escribirle una carta."

"Tan pronto como reciba la carta escríbame, por favor."

"Porque deseo tocar la carta que ha tocado."

"Cuando me escriba, hará feliz mi corazón."

"Deseo que nos sonriamos cuando nos encontremos."

"Viviremos felices todo el tiempo. Me gusta y la quiero."

"Todo mi corazón la saluda."

"Un beso."

"Su enamorado, Pequeño Muchacho."

Me la corriges, Ed?

No podría mejorarla, envíala así, tal y como la has escrito.

- La banda suena bien. - Oh, hola, Pop.

- Sí, suena bien. - Primorosa y fresca, verdad?

Vamos, Jim. Caminemos.

Estoy preocupado por ti. No eres el mismo últimamente.

- Estoy bien, Pop. - A mí no me lo parece.

- Nunca me he sentido mejor. - No me digas. Te he observado.

Y creo que no lo estás.

- Vamos a la enfermería? - Sí, necesitas un chequeo.

- Pop, te digo que estoy bien. - Venga, no protestes.

Quiero que la enfermera te eche un vistazo.

Enfermera, quiere examinar a este hombre, por favor?

Margaret.

Hola, Jim.

Trabajo en la enfermería. Pop me consiguió el empleo.

He leído mucho sobre ti en todos los periódicos.

Por qué lo hiciste?

No lo sé. Era todo confuso y complicado.

Me pareció que era lo mejor para los dos.

- Por qué no escribiste? - No había nada que pudiera decir.

Jim, me hablaste de los orígenes y la raza.

Parecen significar mucho para ti.

Me ha llevado todo este tiempo comprobar que no son importantes.

Lo que cuenta es que somos personas.

Te dije una vez que te amaba.

Todavía te amo.

- Es suficiente para ti? - Oh, Jim!

Te he echado tanto de menos, Margaret.

Más que a nadie en toda mi vida.

- Te casarás conmigo? - Por eso he vuelto a Carlisle.

Estás seguro que no te importa casarte con un entrenador?

- Entrenador? Jim, dónde? - En cualquier sitio.

Donde quiera que me hagan una oferta.

Lo harán.

Cariño, serás un magnífico entrenador.

De prisa, compañeros! Venga, vámonos ya.

Bien, chicos, atención!

Chicos, nunca os he dado un discurso antes.

Mi tarea no es dar discursos.

Y no necesito deciros que "Penn" es una potencia,

un equipo de fútbol imbatido los dos últimos años.

Pero os diré algo.

Si hay un equipo que pueda ganarles, es este Carlisle que está conmigo.

Creedme, estoy orgulloso. Pero recordad.

Va a ser el partido más duro que vais a jugar.

"Penn" es un grupo duro que pega fuerte y no pide ni concede cuartel.

Por eso son los campeones.

Tienen uno de los más grandes corredores del país,

Tom Ashenbrunner, "All-American" los últimos dos años.

Tenemos que ser unos "All-American", también.

Creo que no tengo nada más que decir. Bien, al campo!

Bien, ahí vamos, muchachos. Venga, vamos!

Vamos, a jugar!

- Jim? - Sí, Pop?

Este partido puede ser más importante de lo que imaginas.

Acabo de saber que en Allegheny están buscando un entrenador.

Han puesto sus ojos en ti y en Tom Ashenbrunner.

Gracias, Pop!

Dile a Ashenbrunner que se quite de mi camino. Necesito el trabajo.

Lo sé. Margaret me lo dijo.

El “Penn"- Carlisle de esa temporada pasará a la historia...

como una de las más duras batallas libradas en el terreno de juego.

Dos grandes equipos y dos grandes jugadores enfrentados.

- Cara. - Cruz.

Sacamos nosotros.

Ashenbrunner era el capitán de “Penn",

un gran defensa con una enorme sed de victoria.

Los cuadros del campo habían sido borrados en esa época...

porque el juego se había abierto un poco.

La formación en cuña fue prohibida,

pero en aquellos días, el fútbol no era un juego de niños.

"Penn" sacó sobre Carlisle,

Jim comprendió pronto que no iba a ser un partido fácil.

"Penn" puso en práctica un sistema defensivo...

diseñado para detener a Thorpe antes de que arrancara.

Fue una nueva experiencia para Jim ser bloqueado de esa manera,

y, aunque luchó por evitarlo,

"Penn" conseguía detenerle en la línea de “melé".

Con tanto juego para estos dos hombres,

supongo que era inevitable que la mala sangre comenzase pronto.

- Bonita entrada, Ash. - Qué ocurre, Thorpe? Nervioso?

De nuevo Jim era frenado en la línea de “melé"...

y Carlisle volvía a su formación de saque.

Ahora era el turno de Ashenbrunner para demostrar su clase y lo hizo.

Ashenbrunner, Ashenbrunner!

En la siguiente jugada Ashenbrunner logró evitar un fuerte bloqueo.

"Penn" marcó y el tanteo se puso siete a cero.

Consigamos este "touchdown"!

Luchando salvajemente para conseguir el “touchdown",

Jim, al reanudarse el juego, consiguió llegar hasta el medio campo.

Indios, sí!

Entonces, con una jugada "Estatua de la libertad"...

Tres.

Jim marcó para Carlisle y se pusieron siete a siete.

Toda la tarde, Carlisle y "Penn" lucharon entre ellos,

en un partido que se convirtió en un duelo personal...

entre Thorpe y Ashenbrunner.

El juego se volvió más duro y salvaje con ambos equipos...

y capitanes cargando en el campo.

En el tercer cuarto, Jim marcó, desde las 25 yardas, un gol...

y puso el marcador diez a siete.

Pero “Penn" se recuperó con una brillante carrera de Ashenbrunner,

que hizo levantarse al público de sus asientos.

En los minutos finales, "Penn" ganaba trece a diez.

Los destrozados indios se mantenían en el partido sólo por puro coraje.

"Penn" tenía el balón y lo congelaba.

17, 28, 34, 46, 57, 68.

Están bloqueando el juego. Van a congelar el balón.

Les romperemos la táctica. Tenemos que recuperar el balón!

Dadles duro! Hacedles temblar! Venga, vamos!

- Qué ocurre? - Nada.

Qué le pasa a Pequeño muchacho?

Tiempo.

Bien jugado, Pequeño Muchacho.

- Cuánto tiempo queda? - 25 segundos.

Vamos!

Voy a intentar un gol de campo.

Estás loco, Jim. Estamos en la línea de las 50 yardas.

- Es un ángulo muy difícil, es... - Es nuestra única oportunidad.

Podréis contenerlos de nuevo? Sólo hasta que lance por encima.

- Patéala, Jim. Los contendremos. - De acuerdo, vamos.

No puede marcar un gol de campo desde ahí.

Bloquead esa patada!

Listos? 36, 48, 52.

Pasó!

- Bravo, Jim! - Bien hecho, chico!

Gran lanzamiento, Thorpe.

Me parece que habría sido mejor que no hubieses jugado hoy.

Gracias.

Si tuviese medio cerebro, te habría sacado del partido.

- Siento lo de la rodilla. - No te sientas mal. Estoy mejor.

Mejoraré. Además, estoy enamorado.

Por si le interesa a alguien, acabo de hablar con el médico.

Espera para el paciente una larga y magnífica vida sobre sus pies.

Jim, Pop quiere verte.

- Hola, jefe. - Ha sabido algo?

No lo sé. Sólo dijo que quería verte.

- Está en la oficina. - Te veré luego, Margaret.

- Cómo te sientes, jefe? - Cama blanda hacerme blando.

Blando! Cómo eres! Si todos los indios fuesen así de blandos...

la población de este país aún estaría en Rhode Island.

Hola, Jim.

Siéntate

Cuál es el misterio?

No han tardado mucho en tomar una decisión.

Lo han decidido: Ashenbrunner.

Eso es malo. A Margaret no le va a gustar.

No te vengas abajo. Hay otras posibilidades.

Bien, así es. Gracias, Pop.

Quizás no debería decir esto, Pop,

pero soy mejor que Ashenbrunner.

Has hecho todo lo que un hombre puede hacer en un campo de fútbol

Entonces, por qué?

Han pensado que Ashenbrunner está más capacitado para el empleo.

No lo creas, Pop!

Para ser entrenador hace falta mucho más que saber jugar bien.

En la segunda parte, sabías que Pequeño Muchacho estaba mal.

Me lo ocultaste y le dejaste seguir jugando.

- Empatamos el partido, no? - Esa no es la cuestión.

Pop, ese trabajo era importante. Lo necesitaba.

No de ese modo.

La razón por la que no me lo dieron es porque soy indio, verdad?

No lo sé, Jim.

Sinceramente, no lo sé.

Pero suponiendo que fuera así...

eso es sólo otro obstáculo que tendrías que salvar.

Y por lo que he visto, no te sería difícil de lograr.

- No para ti. Lo lograrías. - Estoy seguro de ello.

- En qué piensas? - Quiero ir a los Juegos Olímpicos.

Quiero batir algún récord que no puedan olvidar.

Buen chico. Ese es el espíritu.

En qué prueba te gustaría competir?

Cuántas pruebas hay?

Están los 100 metros, los 200, vallas, pentatlón...

- Pentatlón? Eso son 5 pruebas? - Exacto.

Y esto? El Decatlón? Son 10 pruebas?

- Sí. - Inscríbeme en las dos.

- Jim, estás loco! - Lo estoy?

Son 15 pruebas.

Tendrás que competir contra los mejores atletas del mundo.

Pop, he trabajado duro, muy duro, para hacerme un nombre.

Sino es suficiente con un nombre, entonces tendré que trabajar más...

para lograr el empleo que quiero.

No estoy por la gloria, sólo por probarme a mí mismo.

Me ayudarás? Lo harás?

Sabes que sí.

Muy bien, te inscribiré en ambos deportes en los Juegos Olímpicos.

Gracias, Pop.

Estocolmo, Suecia.

Escenario de los V Juegos Olímpicos de la era moderna.

Durante tres días, Jim Thorpe brindó una exhibición de poderío físico...

como el mundo nunca había visto.

Las cinco pruebas del fatigoso pentatlón.

Velocidad.

Salto de longitud.

Jabalina.

Disco.

La torturante carrera de los 1.500 metros.

Una gran victoria, que supondría suficiente gloria para otro atleta.

JIM THORPE GANA EL PENTATLÓN. Pero sin pausa, y sin precedente...

Jim emprende el test supremo: El decatlón.

Diez pruebas que cubren cualquier competición de atletismo en pista.

Sólo con participar, hubiera cumplido sobradamente...

Pero Jim logró, nuevamente, la victoria.

Otra gran victoria para sí mismo y para su país.

Cuando todo terminó, el rey de Suecia...

quiso conocer a Jim Thorpe, y rendirle tributo personalmente.

Señor, es el más grande atleta en el mundo.

Gracias, Su Majestad.

Como presidente de los estudiantes, le doy a Jim la bienvenida.

Sé que es aclamado por todo el mundo...

pero nadie está más orgullos de él que nosotros, aquí en Carlisle.

El ejemplo que supone para nosotros...

incluso para los que ya nos hemos graduado,

es expresado, mucho mejor de lo que yo podría hacerlo...

por esta carta que voy a leeros.

"Sr. Thorpe, ha establecido un alto nivel de rendimiento físico..."

"que sólo se puede alcanzar con una correcta actitud y forma de vida."

"Y sus victorias nos sirven como incentivo..."

"a todos, para mejorar las cualidades..."

"que caracterizan a la mejor clase de ciudadano americano."

"Es mi más fervoroso deseo, que el futuro le depare éxito..."

"en cualquier campo de su actividad."

"Con mis felicitaciones, sinceramente suyo, William Howard Taft, "

"Presidente de los Estados Unidos."

Oh, Jim, cariño! Estoy tan orgullosa!

- Eh, aquí! - Eh, eh!

Quietos un momento para una fotografía.

- Te gustaría vivir en Virginia? - Virginia?

Un colegio de allí me ha ofrecido un empleo de entrenador.

Oh, Jim!

Es estupendo, estupendo! No se muevan!

- La tiene? - La tengo.

Adiós!

Adiós!

Adiós!

Sr. Warner, acaba de llegar este telegrama.

Gracias, Águila Blanca.

No era un telegrama, era una bomba.

Según nuestra información, Sr. Thorpe,

usted jugó este verano al baseball con el equipo de Rocky Mount...

de la liga de Carolina del Este. Es cierto?

- Sí, señor. - Con qué nombre jugó?

Con mi propio nombre. Qué otro iba a usar?

Seguro que sabe, Jim,

que, a veces, atletas universitarios que intentan ganar dinero...

juegan bajo nombres falsos.

Si tuviese que hacer algo con otro nombre, no podría.

- Admite que jugó al baseball? - Sí, claro, lo admito.

Es un cargo muy serio, Sr. Thorpe. Tiene alguna defensa que darnos?

- No, señor. - Ninguna defensa?

No sé de qué tengo que defenderme. No veo que haya hecho algo malo.

- Aceptó dinero? - Sí, para mi mantenimiento.

No jugaba para ganar dinero.

Me gusta el baseball. Me pareció una buena forma de mantenerme en forma.

Hay algo más que quiera decir?

Sólo que, si me he equivocado, lo siento muchísimo.

- Pero no conocía esas normas. - Jim, la ignorancia no es excusa.

- Me gustaría decir algo. - Siéntese, Sr. Thorpe.

Sr. Warner.

Sólo quiero decir que, a veces, la ignorancia sí es una excusa.

Nuestros chicos de Carlisle llegan desde las reservas.

El gobierno paga sus gastos en el colegio,

pero eso no los convierte en profesionales.

En verano, cuando el gobierno deja de pagar sus gastos,

tienen que ganar su propia manutención.

Sí, Jim jugó un verano por una pequeña cantidad de dinero...

para su habitación, alimentación y gastos.

Eso hace de él un profesional?

Si debemos tomar la ley al pie de la letra, sí.

Pero en este caso, podremos afirmarlo?

Sabemos, de todos modos, que hay una fina línea...

entre el amateur y el profesional.

Jim se entregó honesta y sinceramente a una gran meta.

Trabajó y luchó con todo su corazón para ganar esos triunfos olímpicos.

Por lo que me concierne, es un atleta absolutamente limpio.

No deberían quitarle esas medallas, caballeros.

No deben!

Muchas gracias, Sr. Warner. Gracias, Sr. Thorpe.

Le comunicaremos nuestra decisión.

Ya veo. No, no estoy de acuerdo.

Si esa es su decisión, no hay nada más que decir.

Gracias.

No hay nada que hacer, Jim. No me han querido escuchar.

Es el final.

Tus récords han sido borrados.

Han ordenado que devuelvas las medallas y los trofeos.

Y te prohíben competir en cualquier competición amateur.

Es una injusticia...

pero lo importante es que tú los ganaste.

Qué hay del trabajo de entrenador en Virginia?

También se ha ido, Jim.

En vista de lo que llaman notorio escándalo...

han decidido posponer su decisión.

Cariño, estoy segura de que te llamarán cuando se olvide todo.

No voy a esperar.

Mi trabajo es cada vez más exigente. Necesitaré ayuda el próximo año.

No quiero caridad.

Me llaman profesional porque jugué un poco al baseball.

Bien, me convertiré en profesional y me pagarán por ello.

- Cariño. - No te preocupes, Margaret.

Sé lo que toca ahora. Saldremos adelante.

Qué esfuerzo tan inútil!

Trabajar, sudar, entrenar, para ir a los Juegos Olímpicos!

Para qué?

Devuélveselo todo, Pop, y dales las gracias por el préstamo.

Oh, Jim!

Jim, viste mi señal en la última ronda?

- Sí, lo hice. - Vale, y cuál era?

- Parar la pelota. - Por qué no lo hiciste?

Me la lanzó baja y por fuera tal y como me gustan.

- Eso te costará 50 $, Jim. - Por qué? Conseguí batearla, no?

Cierto.

Pero eres parte del equipo y te debes a él.

Cuando doy una señal quiero que se cumpla. Recuérdalo.

Fuiste un poco duro con él, no, John?

Quizás, pero necesita disciplina. Si cada uno va por su lado...

nunca podremos ganar a Brooklyn.

Bien, ven aquí. Estás haciéndote tan grande.

Eres tú, Jim?

- Sí, querida. - Hola, cariño.

- Cógele un momento. - De acuerdo.

Ven aquí, compañero. Ven con papá.

Bien, vamos, mírame.

Ya ha tomado el baño?

- Puedo masajearlo? - Claro.

Ven aquí.

Ven pequeño. Qué es eso?

No llorarás ahora, verdad?

- Dónde está el aceite del bebé? - En la mesa.

Qué ocurre? Estás triste? No te ha dado mamá de comer?

No lo ha hecho? Estás protestando mucho.

- Margaret? - Qué?

No está un poco blando?

Espero que sí.

Cuándo comenzará a caminar?

Puede que sea Jim Thorpe, Jr., pero no caminará con ocho meses.

Cómo te ha ido hoy?

He decidido dejar los Giants.

Dejarlo? Por qué?

McGraw y yo no nos llevamos bien últimamente.

Hay un grupo de compañeros en Ohio que tienen una magnífica idea.

Una liga de fútbol profesional y me han hecho una oferta.

- Hay un gran futuro. - No hay futuro en el baseball?

Escucha a tu madre. Qué sabrá ella?

En fútbol podemos atrapar y correr. Sí, podemos.

Podemos agarrar esa “piel de cerdo" en el campo, atravesar la línea...

hacia adelante y no pueden pararnos. No nos detendremos, podremos seguir.

Tú y yo, remos. Por la mañana. A cazar búfalos.

Los buscaremos. Los dispararemos. Los mataremos. Los traeremos.

Los cortaremos. Cocinaremos. Nos los comeremos. Seremos felices.

Buscaremos esposa. Amaremos esposa.

- Gran felicidad, para siempre. - Gran hombre loco, tu padre!

Jim fue uno de los pioneros del fútbol profesional...

y una de sus más grandes estrellas.

Pero en el fútbol pasó a ocupar un lugar secundario...

Pues toda su vida giraba en torno a su hijo.

Pero qué es esto?

No puede irte en mitad del entrenamiento.

Tenemos un partido muy complicado el sábado.

Lo sé, Tom. Pero he prometido llevar a chico al parque esta tarde.

Eso no está bien, Jim.

Si ven que te vas, todos querrán irse. Ya los conoces.

Lo siento, te lo compensaré en otra ocasión.

Vamos, Jim.

Jim Thorpe, Jr.

En este muchacho Jim depositó todo su gran sueño.

El nombre de Jim Thorpe regresó al libro de los récords.

El nombre de Jim Thorpe de nuevo sobre trofeos y medallas.

Que ya nunca se marcharían.

Sí, fue un buen salto el que diste hoy.

Un metro. No está mal.

Qué ocurre?

Creo que mi nariz aún está entrenando. Sigue corriendo.

Alguien ha estornudado? Derecho a la cama, jovencito.

Muy bien, listo.

Uno de los niños del colegio me dijo que tú no eras el más grande.

Dijo que fue un tipo llamado Hércules. Le di un puñetazo.

- Lo hiciste? - Jim!

Tu madre tiene razón. No se puede hacer algo así.

Todos tienen derecho a tener su opinión sin ser golpeados por ello.

Mañana le dirás que lo sientes, entendido?

De acuerdo, papá. Pero no mañana. Voy contigo a Chicago.

Sí, es verdad. Bien, será la primera cosa que hagas.

Ahora, a la cama. Los atletas tienen que dormir.

Allá vamos. Piernas extendidas! Cabeza alta!

Aguanta. Bravo! Adentro!

- Buenas noches, pequeño. - Buenas noches, mamá.

- Duerme bien. - Buenas noches.

- Buenas noches, hijo. - Buenas noches, papá.

Tenías razón, Jimmy. Ese Hércules, no era para tanto.

Creo que no deberías llevarlo contigo mañana.

Falta demasiado al colegio como para complicarlo con ese viaje.

Además, se ha resfriado.

No puedo entenderlo, pero no parece muy bueno haciendo cosas.

Cuando yo tenía su edad, podía saltar cualquier valla...

y correr más rápido que un coyote.

- Pero Jimmy no es como tú. - Pero lo está haciendo mejor.

Deberías haberle visto esta tarde en el parque.

Me agarró con tal fuerza que casi me derriba. En serio.

Hay otras cosas, además del deporte, sabes?

No para los Thorpe. Te he contado alguna vez lo de mi padre?

Cuando tenía 50 años aún era el mejor del condado.

Y eso que había tipos muy fuertes por allí.

Crees que este Thorpe estará bien?

Oh, Jim, no, por favor.

Te diré qué.

Cite sientes mejor, entonces no lo llevaré mañana conmigo.

- Pero se lo dirás tú, no yo. - De acuerdo.

Cree que debería avisar a mi marido, doctor?

Está en Chicago.

No quisiera molestarle, si no es necesario.

No hay razón para alarmarse aún, Sra. Thorpe.

La epidemia es virulenta, pero el chico es fuerte.

Sabremos esta noche cómo va evolucionando.

Volveré más tarde.

Si se siente mejor, traeré un especialista para consultarle.

- Sí, gracias. - Adiós, Sra. Thorpe.

Por favor, puede hacerle llegar esta llamada?

Sr. Jim Thorpe, Hotel Bellmore, Chicago.

Sí, sí. Llámeme, por favor.

Esperaré en el teléfono.

Aquí está.

- Espera un momento, Jim. - Claro. Vamos chicos. Venid.

Bien, así está bien.

- Una vez más, Jim. Gran sonrisa. - Perfecto.

Gracias.

Puede hacer una predicción para el partido de hoy?

No hago predicciones. Sólo hago “touchdowns".

- Muy bien, chicos, vamos. - Diga?

Sí, sí. La oigo, operadora.

Lo siento. La habitación del Sr. Thorpe no responde.

Espere un momento, operadora. Le daré el mensaje.

Muchas gracias.

Este telegrama llegó hace un momento.

- Gracias, Sandy. - Si es otra oferta, iré contigo.

Sólo puedo decir que no sé cómo ganasteis hoy. Ha sido repugnante!

Thompson, Morgan!

Anotasteis menos que una pareja de colegialas!

Y el resto de vosotros, muchachos...

no hicisteis nada por bloquear, jugasteis como empanadas!

Entrenamiento desde las 10:00 de la mañana. A las 10:00!

Espero, Sr. Thorpe, que nos honre con su presencia.

No habrá traído al chico para usarlo como excusa?

Entrenamiento a las 10:00 de la mañana! Y el resto...

Jim!

Jim!

Tom, mira.

Lo siento, Jim. No lo sabía.

Jim continuó jugando al fútbol profesional.

Aún se desenvolvía bien en el campo de juego,

pero comenzó a refugiarse de nuevo en aquella coraza...

tratando de escapar de su amargura.

Deambulaba, sin rumbo, de un equipo a otro.

Otra?

Pase.

Sorpresa. Margaret.

- Margaret! - Feliz Acción de Gracias! Vamos!

Oh, Ed!

- Y Peter! - Margaret, cómo estás?

Pequeño Muchacho.

Acción de Gracias es una vez al año, y nosotros con ella.

Me tropecé con ellos y les hice comprar entradas para el partido.

- Decidimos reunirnos. - Qué hermosa sorpresa!

- A Jim le va a encantar. - Dónde está?

Acaba de bajar a comprar el periódico.

- Quieres cogerlo? - Claro.

- Debo estar horrible. - No.

Perdonadme. Estáis en vuestra casa.

Pequeño Muchacho, pensaba que tenías un rancho en el oeste.

- Vine para ver a mi abogado. - Ahora es un hombre de negocios.

Ochocientas cabezas de ganado, y siguen creciendo.

De veras que lo parece.

- Cómo está tu chica? - Ya no es mi chica.

- Lo siento. - Ahora es mi esposa.

No sólo hace dinero. Ahora también hace chistes.

Pareces haber prosperado bastante, Peter.

Es sólo fachada. Ahora estoy en un negocio nuevo.

La radio. Pero, créeme, nunca sustituirá al fonógrafo.

- Pon uno de esos, Pete. - Las pondré en agua.

Abrid alguno de esos dulces. Volveré en un momento.

- Cuál es tu especialidad, Ed? - La especulación.

Invierto mi dinero y así podré recuperar la isla de Manhattan.

- Puedo ayudarte? - No, me las arreglaré. Gracias.

Ed, no puedo expresar lo feliz que soy de veros.

- Jim también lo estará. - Cómo está el viejo guerrero?

- No he vuelto a saber de él. - Está bien.

- Seguro? - Por supuesto, seguro.

Ed, estoy preocupada. Algo le ocurre a Jim.

Ha cambiado. La muerte de Jimmy le ha encerrado en sí mismo.

Es como si se culpase. No consigo llegar a él.

Aún juega un gran fútbol.

Sólo Jim podría seguir jugando al fútbol y...

Sí, lo sé. Es así.

Pasa todo el tiempo con gente...

para la que antes no tendría ni10 minutos.

Le halagan y él les invita a beber. Le dicen todo lo que quiere oír.

Ed, si sólo dejase el fútbol... Su corazón no está en ello.

Siempre quiso ser entrenador, no lo pudo asumir.

Margaret, Yo...

Qué es todo ese cotilleo? Tenemos buena música por aquí.

Ven, Margaret.

- Charla con el vaso, aguador. - Aguador!

- Aún eres la mejor bailarina. - Aguador.

- Hola, Jim! - Jim!

Cómo estás Camino Luminoso?

Carlisle, Carlisle, Indios, indios, sí!

Qué bueno es ver a los compañeros! Te he echado de menos.

No tendría esto si te hubiese tenido conmigo para bloquear.

- Pero yo tendría una rodilla rota. - Estás estupendo.

- De veras? - Nunca te he visto mejor.

- Nunca me he sentido mejor. - Veo que sigues las noticias.

Sí, así es.

Aquí hay un artículo de este amigo llamado Lacey.

Sentaos, os lo leeré.

Claro, coge una silla. Siéntate Pequeño Muchacho.

Comienza diciendo que soy un campeón...

en todo lo que he probado.

Luego dice:

"Por ello nos entristece ser testigos del derrumbe..."

Derrumbe, fíjate! "De una de las máquinas atléticas más grandes."

"Un derrumbe que podía haber sido pospuesto durante años..."

"si hubiese seguido entrenando."

- Qué pensáis de esto? - Oh, bien...

Debería haberme visto la semana pasada contra los "Packers".

- Hice un “touchdown" de 70 yardas. - De veras?

Margaret, diles lo que les hice a los “Bulldogs" de Cleveland.

Vamos, cuéntales!

- Un “touchdown" por todo el campo. - Y qué más?

Cogió un pase y anotó otro “touchdown".

- Cuántas yardas? - Cuarenta y ocho.

E hice seis puntos más. Pateé dos golpes extra.

Suena a derrumbe? Bien, lo es?

Pobre compañero. Quizás regrese para ayudarte.

Bien...

- Amigos, creo que será mejor irnos. - Esperad. Quedaos.

Hay un millón de cosas que quiero preguntaros.

Lo sé, pero faltan menos de dos horas para el partido...

y creo que es mejor que descanses "viejo caballo guerrero".

Cuándo volveré a veros?

Qué tal una cena de Acción de Gracias en Antonio's?

- Oh, estupendo. - Vale.

La asamblea de la tribu!

- Qué te parece, Margaret? - Me encantará.

- Siento que os vayáis. - Adiós, Margaret.

- Adiós, Pete. - Te veremos esta noche, Jim.

- Quedamos a las 19:00. - Hasta la noche.

- Sorpréndenos hoy, Jim. - Apuesta a que lo haré.

Será estupendo ver esa vieja bola de fuego de nuevo en acción!

Y "hau". Y no quiero decir hola.

- Adiós, Jim. - Nos vemos, Jim.

Adiós, Margaret.

Nunca me di cuenta de lo mucho que los echo de menos.

Ha sido maravilloso verlos de nuevo, verdad?

Sí que lo ha sido.

Cariño, por qué no te acuestas un rato?

- Tienes tiempo de sobra. - Sí.

Sí, creo que lo haré.

Dios! Qué voy a hacer con todos estos dulces?

Es un mentiroso, Jimmy.

Es un mentiroso.

Los Thorpe no nos derrumbamos. Es un mentiroso!

- Quién es Lacey? - Yo soy Lacey.

Bien, yo soy Thorpe!

Nunca más oí de Jim tras aquello, pero nunca le perdí la pista.

De vez en cuando llegaba alguna noticia sobre él.

Más bien, noticias desagradables.

Abajo con él.

Vamos!

- Jim, viejo, no fallas. - A tu salud, Buck!

- Bien. Otra ronda! - Espera un momento. He ganado yo.

- Por supuesto. - Pago yo.

Tienes carta de Ed.

Sí? Qué dice?

Compró los derechos de propiedad de la tierra del gobierno en Oklahoma.

Ciento sesenta acres. No es maravilloso?

Qué tiene de maravilloso?

Bueno, pensaba...

Ed dijo que tendría que venderla para pagar los impuestos...

a menos que alguien la ocupe y la trabaje.

Sí, bien. Déjale que la venda.

Me gustaría ver a Ed trabajarla. Me gustaría verlo.

- Ed es abogado. - Sí? Y yo jugador de fútbol.

No puedes ser jugador de fútbol para siempre.

Deja de regañarme! Déjame solo!

Podemos pedir un préstamo, para construir una casa.

Sería bueno para nosotros. No digo que sea para siempre.

Sólo el tiempo necesario para que podamos...

Les gustaría verme regresar a la reserva, verdad?

Te gustaría verme hacerlo, verdad?

- Jim, no digas eso. - El viejo Jim Thorpe!

De vuelta a la alfombra a donde pertenece.

Sentado frente al “tipi" fumando una pipa de maíz.

Sin meterme en problemas.

- Sin dinero, ni agua caliente. - Jim, por favor!

- Estúpido, analfabeto chico indio! - Jim, para!

Haciendo mocasines artesanos. Pulseras con abalorios...

para venderlos a los turistas en la estación del tren.

Haciendo cinturones de concha para las mujeres blancas!

Para, para!

- Criando niños indios! - Para!

- Enseñándoles a pedir limosna. - Para! Para!

Veo que aquí está, a pesar de todo.

La gente que duerme vestida. No lo entiendo.

Se llevó todo con ella.

Su esposa se marchó esta mañana temprano y no pagó la cuenta.

27.50 $, Sr. Thorpe. 27.50 $. Dos semanas y media.

Le advierto. No toleramos a los estafadores...

y me respaldan las autoridades.

Supongo que será alguna clase de juego el que se traman los dos.

Ella escapa con todo lo de valor y usted se queda a rematar la jugada.

No intente montar una pelea. Me respalda la autoridad.

Sólo porque sea jugador de fútbol no significa que le tenga miedo.

Quiero la habitación vacía y mi dinero a mediodía.

27.50 $, Sr. Thorpe. 27.50 $. Y no trate de escaparse.

Las autoridades son mis amigos...

y sabemos qué hacer con los estafadores en esta ciudad.

- A dónde va? - Es usted el manager?

- Sí, llevo el espectáculo. - Necesita un defensa?

Siempre se necesita un defensa.

Por qué? Conoce alguno?

- Yo mismo. - Con qué?

- Pruébeme. - Olvídelo, viejo. Déjelo.

Eh!

Espere. Espere un momento.

- No es usted? - Sí.

Sí.

- No debería dejarlo, Jim? - Aún puedo seguir.

- Esos chicos son duros. - Puedo manejarlos.

- Todo su equipaje? - Sí.

Bien. De entrada le pagaré 10 $.

- Diez pavos? - Exacto, Jim.

De acuerdo.

- Dónde puedo? - Encontrará algo en el vestuario.

- Que echen a ese vago! - Queremos algo de acción!

- Déjame llevar de nuevo el balón. - Nos cerrarán en la línea de meta.

- Déjamelo de nuevo, te lo pido. - De acuerdo, Jim. Toma posición.

32 y 2.

Eh, uno, dos, tres...

Está acabado!

- Harrison por Thorpe! - Harrison por Thorpe!

Los Ángeles y los Juegos Olímpicos. Tus mejores vacaciones.

Aquí está! Aquí está!

El mayor maratón de baile de toda la historia!

No dejen de ver este maravilloso espectáculo...

mientras estén en Los Ángeles.

Podrán ver al mejor atleta de todos los tiempos en persona.

Jim Thorpe, el gran campeón olímpico!

Pareja número 17. Sobre la pista durante 42 horas seguidas.

Démosle a la joven un gran aplauso!

Este pavo está poniendo el mayor huevo de la historia.

Vendimos entradas para esta carrera de ratas. Sigamos adelante.

Pero no necesitamos a ese almacén de cigarros indio.

Dale cinco pavos y despídelo.

Quiero llamar su atención sobre nuestra orquesta, señoras...

Eh!

- Hola, Jim. - Hola.

Hola, Pop.

Vi el anuncio en el periódico.

- Ha pasado mucho tiempo, Jim. - Sí.

Lo último que oí es que jugabas al baseball en alguna parte.

Sí, bueno, he estado moviéndome mucho, sabes?

- Qué has estado haciendo? - Estoy entrenando a Stanford.

Ya, eso está bien. Ya he oído hablar de ello.

Los indios de Stanford, verdad?

- Al parecer encajas con los indios. - Sí, creo que es una debilidad.

Quién crees que vino el último otoño a ver el partido cumbre?

Pequeño Muchacho. Con su mujer y sus hijos.

Estaban estupendos. Todos.

Has oído algo sobre...

- Margaret? - Margaret se ha vuelto a casar.

- Está... está bien? - Sí, está bien. Bien.

Jim, la oferta que te hice hace tiempo, aún está en pie.

Olvídalo, Pop.

Bien, supongo que sabes lo que quieres.

Tengo un par de entradas para la apertura de los Juegos Olímpicos.

Tal vez te gustaría venir conmigo.

No, gracias.

Por qué no quieres venir a la ceremonia de inauguración?

Toda esa rutina de banderas ondeando? Toda esa tontería?

No, ya estoy lleno de Juegos Olímpicos, Pop.

Sabes que puedes salir de esto.

Mira, Pop. Por qué no te ocupas de tus asuntos?

Oh, vamos, Jim. Qué te ocurre?

Te irás y me dejarás solo?

Me ha gustado verte.

Yo no puedo decir lo mismo.

En algún lugar en el camino, has enloquecido por completo.

Se ha apoderado de ti la idea de que el mundo entero te debe algo.

Nadie te debe nada. Ha sido un pretexto para ti.

Has sido maltratado. Te han quitado tus medallas.

Y qué?

Todo lo que puedo decir es que cuando comenzó la batalla real...

el gran Jim Thorpe se convirtió en un fraude.

Gracias por el sermón, pero pierdes tu tiempo.

Sí, ya lo veo.

Muévanse, por favor. Entradas?

Entradas, amigos.

Muévanse, de acuerdo? Entradas. Preparen sus entradas.

Señoras y caballeros, hoy es el día.

El enorme Memorial Coliseum de Los Ángeles está abarrotado...

con casi 100.000 espectadores...

que esperan la apertura de los Juegos Olímpicos de 1932.

Aquí llegan atletas de todos los países del mundo!

Y aquí llega el contingente final, damas y caballeros...

los atletas de los Estados Unidos de América.

Damas y caballeros, el vicepresidente del país...

Charles Curtis, entra en el palco.

Escuchen la ovación que la gente le tributa.

El presentador olvidó sólo añadir una cosa, Jim.

O quizás no creyó que fuera necesaria.

Charles Curtis es indio.

En nombre del presidente de los Estados Unidos,

declaro inaugurados los Juegos Olímpicos de Los Ángeles,

la X Olimpíada de la era moderna.

Juramos que tomaremos parte...

en los Juegos Olímpicos en leal competición,

respetando las leyes que los rigen...

y deseosos de participar en ellos...

con auténtico espíritu de deportividad,

por el honor de nuestros países y la gloria del deporte.

Bien, tengo que irme, Jim. Tengo algunos chicos ahí abajo.

Trata de hacer algo por ti mismo. Se algo.

Harás que tu gente se sienta orgullosa de ti.

Demasiados chicos indios toman el camino fácil.

Dejan el colegio y regresan a la reserva.

- Thorpe, Thorpe, Thorpe! - Thorpe, Thorpe, Thorpe!

Sólo hay una cosa que realmente me atrae...

Los deportes.

Eso es lo que quiero ser, Pop, un entrenador.

Pero eres parte de un equipo. Debes recordarlo.

Charles Curtis es un indio!

Todo lo que puedo decir es que cuando comenzó la batalla real,

El gran Jim Thorpe se convirtió en un fraude.

Eh!

Ha roto nuestro balón.

- Qué ocurre aquí? - Atropellé la pelota de los chicos.

Lo siento, chicos. Muévase, está bloqueando el tráfico.

- Creo que este parche aguantará. - Hínchala y pruébala.

- Machacaría al tipo del camión. - Y yo.

- Toma, prueba con éste! - Mi madre!

- Un balón nuevo. - Y de reglamento!

Podemos usarla, señor?

- De quién es? - Vuestra.

Oh, chico!

Vamos a probarla!

Esperad un momento. Quietos, quietos!

Bien, venid aquí.

Si vais a estrenar un balón nuevo, primero deberíais aprender a usarla.

Esa era una forma de jugar muy mala.

- Por qué era mala? - Eso, eso!

Era muy embarullada. Por eso.

No bloquearás a nadie empujándole con tus codos en la cara.

Has de golpearle con los hombros. Así!

Y ti, cuando agarres a un contrario no lo hagas por el cuello.

Hazlo por abajo. Por aquí.

Lo principal es mantener la cabeza alta.

Los ojos bien abiertos y la espalda erguida. Está claro?

Sí, lo está! Lo sabe todo sobre fútbol.

- Ahora que lo dices! - Jugaremos un partido importante.

- Querrías ayudarnos? Lo harás? - Sí, querrías?

Sí.

Seguro, os ayudaré.

Hay algunos poniéndose unas medallas antes de tiempo.

Estoy seguro de que podremos ganarles.

- Bien, jugaremos y ganaremos. - De acuerdo, entrenador.

Bueno, chicos, vamos!

Entrenador.

Ahí va!

Así fue como se encontró a sí mismo y tomó de nuevo el auténtico camino,

el "camino luminoso", enseñando y ayudando a jóvenes de todas partes.

Esa fue su mayor victoria...

y esta noche, el estado de Oklahoma añade otro gran nombre,

otro retrato a su Salón de la Fama.

Damas y caballeros, el hombre cuyos triunfos y récords...

vivirán para siempre en los anales del deporte.

Aclamado por la prensa como el mejor atleta de los últimos 50 años...

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