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A la ma�ana siguiente, el domingo 8 de Mayo de 1429,
los ingleses levantaron el sitio y empez� la batalla.
As� que salimos, en gran n�mero, con la doncella,
los hombres de guerra y la gente de Orl�ans.
Nos alineamos frente a ellos en orden de batalla.
Al inicio la doncella prohibi� el asalto, honrando el Santo Domingo.
Permanecimos frente a frente por m�s de una hora.
La hora paso, los ingleses se pusieron en marcha y se fueron en fila,
en sus fortalezas en Beaugency y Jargeau.
Levantaron el sitio frente a Orleans
que hab�an mantenido desde el 12 de octubre de 1428.
Luego fuimos a ver al rey en su castillo en Loches.
La Normand�a est� madura.
Los Ingleses son fuertes, pero ahora dudan.
Solo tenemos que patear fuerte y el hormiguero caer�.
�Una patada fuerte!
La gente ha sufrido mucho.
�No ser�a m�s sensato hacer que Borgo�a tuviera una tregua?
�Me est�s llamando un tonto, Gaucourt?
Soy un hombre de guerra, igual que t�.
Pero creo que la paz es mejor que la guerra a veces.
Es f�cil para ti decir eso.
No has perdido ninguna tierra,
ni castillos a las manos del enemigo.
No pas� seis a�os en prisiones inglesas.
Hay un tiempo para la ira
y un tiempo para la sabidur�a.
Estoy de acuerdo con Gaucourt. Hagamos la paz con Borgo�a.
Necesitamos dar la vuelta a esta p�gina sangrienta.
�Paz con Borgo�a?
Tendr�s que conseguirla con una lanza.
Jovencita, a ti te gustan mucho las armas.
�Qui�n la callar�?
No oigo las preguntas pero voy a contestar.
Jeanne est� sentada a mi mano derecha,
porque ella hizo lo que hizo y ella es lo que es.
La ennoblezco a ella y a su familia,
en el nombre de la flor de Liz.
T�tulo de caballero transmitido a descendientes femeninos y masculinos.
Tiene el derecho de hablarle a ustedes.
�Alguien se opone?
Continua.
Solo dec�a que todos desean la paz,
porque todos tienen algo que ganar.
Sobretodo el duque de Borgo�a.
Pienso que tenemos mucho que ganar
si hacemos la paz con el duque.
La Tr�mouille tiene raz�n, Sire.
Los ingleses est�n perdiendo el coraje.
Su suerte est� empezando a cambiar.
Philippe no tiene la fuerza y su apoyo como antes.
Sin halagarme, estoy en una buena posici�n para saber
que no estar�a en contra de una tregua.
Ser�a una buena idea propon�rselo.
�Una tregua?
�Para qu�?
Philippe me odia.
�l tiene sus razones...
Razones de sangre.
Parece que usted se olvida de eso.
Los hombres pueden cambiar,
Sire,
incluso los pr�ncipes.
Puede que no te quiera pero al menos te respeta.
Hubo un tiempo...
Estamos divagando.
Es muy temprano para una tregua,
y m�s a�n para la paz.
La ventaja es precaria.
Los ingleses est�n heridos pero a�n son fuertes.
Se han retirado a Borgo�a, Jargeau y Beaugency.
Ah� ganaran fuerza,
y volver�n para reclamar su bot�n.
Lo que tenemos que hacer primero es lograr que se mueva...
S�, tienes raz�n.
Te nombro jefe de los ej�rcitos para la campa�a del Loira,
a ti, mi querido Alen�on.
porque tu c�lera contra ellos se ha multiplicado,
por el dolor que soportaste en cautiverio...
y porque eres el m�s cercano a mi coraz�n.
�l ha estado en Francia por menos de tres meses.
�Basta! �Silencio!
�Acaso ser� el Rey de criminales y tramposos?
Gentil Delf�n, no ser�s rey en lo absoluto.
Y ustedes est�n equivocados.
Ustedes hablan de Normand�a, de Borgo�a,
de una tregua, de una paz.
No piensan en la corona.
Gentil Delf�n,
ser�s rey cuando seas coronado en Reims. Esa es la �nica manera.
Reims...
�Quieres que atravesemos Borgo�a,
para provocar a Philippe en sus propias tierras?
Yo quiero Reims.
Primero hay que tomar Auxerre, Troyes...
y aun otras ciudades.
Jeanne, �qu� te parece?
En primer lugar la corona.
Cuando seas coronado en Reims,
�Qui�n hablar� todav�a sobre Henry de Francia e Inglaterra?
Nadie.
�Qui�n podr� atacarte sin ofender a Dios al mismo tiempo?
Nadie.
Ni el Regente de Inglaterra ni el Duque de Borgo�a.
Nadie.
Y su fuerza seguir� disminuyendo.
Y la suya seguir� aumentando.
Y Normand�a...
No. Ella tiene raz�n.
El hombre de guerra tiene precedencia sobre el hombre de paz.
Nunca has cambiado de opini�n...
Quiero pensar sobre ello...
El duque de Alen�on ten�a prisa por pelear.
Hab�a sido capturado por los ingleses en la batalla de Verneuil,
y paso seis a�os en cautiverio.
Fue liberado bajo juramento que no luchar�a,
mientras su rescate siguiera sin pagar.
Me dijeron que su rescate,
pagado despu�s de la batalla de Orl�ans,
fue de 80,000 saluts de oro.
- �Qu� pasa, Nicolas? - Nada est� roto.
Vaya y d�gale a mi esposa,
que Jeanne ha llegado. �Ap�rate!
�Jeanne la doncella?
Jeanne la doncella, s�.
Esta es toda la vajilla que me queda.
Tuve que vender todo para pagar mi rescate.
Cuestan muchos... bosques,
platos para pagar 200,000 escudos de oro.
Pero soy libre.
Con mi honor a salvo, ahora puedo seguirte.
Soy Jeanne, Jeanne de Orl�ans,
como t�.
Mi padre se hubiese sentido orgulloso de tenerte como hija.
A veces por la noche, creo que no volver� a verlo,
tal vez el muera en cautiverio.
En las pr�ximas batallas,
capturaremos muchos se�ores ingleses.
Y los intercambiaremos por el duque.
Y si es necesario, Voy a buscarlo yo misma a Inglaterra.
Pero primero, Jargeau.
Beaugency.
Notre-Dame de Cl�ry, Vend�me,
Vend�me.
Si hubiesen seguido mi consejo, ya estar�amos en camino.
�Ya mismo?
Hemos estado separados tanto tiempo.
Estoy tan preocupada de que sea capturado durante la batalla, como la primera vez.
Si tuviera que vivir todos esos a�os sin ti de nuevo, morir�a.
�Podr�a dejarlo conmigo...
un poco m�s?
Se�ora, no se preocupe,
Se lo devolver� seguro y sano,
o incluso mejor que ahora
Monsieur Jacques Boucher de la ciudad de Orl�ans esta aqu�.
Quiere hablar con Madame Jeanne.
Madame Boucher ora por usted cada ma�ana y noche.
La peque�a Charlotte quiere que le compre un caballo.
Y nuestra sirvienta Hermine, �No s� si la recuerdas?
Ella me rog� que te diera esto.
No s� lo que es.
Y esto es de la gente de Orl�ans.
Las hojas de ortiga, el emblema de la familia de Orleans.
Yo y el pueblo de Orl�ans creemos
que si no nos hubieras ayudado,
estar�amos a merced y bajo el gobierno de los sitiadores.
Es suave.
Noble Delf�n,
toma mi consejo r�pidamente.
Ven r�pido a Reims a recibir una corona digna.
- �Tu consejera te lo ha dicho? - S�.
Mi consejera me atormenta.
�C�mo te habla tu consejera?
�Podr�as decirlo aqu�, delante del rey?
En el nombre de Dios, s� en qu� est�s pensando.
Se lo dir�.
�Lo dir�s delante de ellos?
Si, Sire.
Cuando algo est� mal,
cuando no es f�cil confiar
en lo que Dios me dice,
me retiro y rezo.
Me quejo ante El,
cuando la gente no me cree.
Una vez que he orado, oigo una voz diciendo...
"Hija de Dios,
"anda.
"Anda...
Voy a ayudarte, Anda."
Cuando oigo esa voz,
tengo una gran alegr�a.
Me gustar�a escucharla siempre.
�Reims!
Tu consejera tiene raz�n.
Se lo dir�.
El d�a siguiente, nos dirigimos a Beaugency.
Ah� comenz� un ataque contra los ingleses.
Los ingleses salieron de la ciudad y entraron en el castillo.
Est�bamos frente al castillo cuando llego la noticia...
Lord condestable Arthur de Richemont
ven�a de Breta�a con soldados.
Alen�on, t�malo como quieras,
He decidido ayudar al rey.
Condestable, no queremos su ayuda.
Vuelva por donde vino.
R�pido, o lo lamentara.
Cuando tomo una decisi�n, nada ni nadie puede hacerme cambiar de opini�n.
Y usted no m�s que otros.
�Porque reh�sas su ayuda?
El Rey lo odia, y yo lo odio porque amo a el Rey.
El Rey; yo era su favorito
cuando a�n estabas en tu cascara, pajarito.
�Preg�ntate porque ya no!
�Mejor preg�ntale a ese intrigante,
ese cortesano, ese fino hablador,
ese cerdo de La Tr�mouille!
- Para m�, se acab�. - Espera.
Condestable, �est�s solo?
�Solo?
Puedo haber ca�do en desgracia pero a�n me siguen unos compa�eros.
Traigo 600 lanzas
y 400 arqueros.
Esto es para considerarlo.
Talbot y Fastolf est�n viniendo aqu� con m�s de mil hombres armados.
Necesitamos ayudarnos mutuamente.
No con �l.
Vamos, es una orden
o te juro que levanto el sitio ahora mismo.
�Disfrazada!
Ten�a que ver esto alg�n d�a.
Condestable...
usted dice que quiere ayudar al Delf�n,
y vino aqu� a pesar de sus �rdenes.
�Qu� est� buscando?
El rey,
el que usted llama el delf�n.
�l ya me envi� un emisario, un Se�or... "No s� qui�n es"
para decirme que me vuelva a mi casa.
Le doy la misma respuesta que le di a �l.
Lo escucho.
Todo lo que hago es por el bien del reino.
Ya veremos quien pelea contra m�.
No es una respuesta muy cort�s.
Hablar con usted ya es cort�s.
No s� de qui�n es usted.
Algunas personas dicen que eres de Dios,
y otras, del diablo.
Y esto es lo que yo digo.
Si eres de Dios, no tengo nada que temer de ti,
porque Dios sabe elegir...
Y si eres del diablo, te temo mucho menos.
Buen condestable,
No te ped� que vinieras,
pero ya que est�s aqu�, eres bienvenido.
Un tiempo m�s tarde,
luego de o�r que el rey no lo quer�a en la ceremonia de coronaci�n,
el condestable reuni� a sus tropas y se fue.
Despu�s del asalto a Beogency,
est�bamos en frente de las murallas de Jargeau,
y escuche que Jeanne le dijo al duque de Alen�on,
mientras estaba en un cierto lugar:
"Mu�vete de aqu�, porque si no te vas,
esta m�quina en esta ciudad te matar�."
Ella le mostro la maquina que era una catapulta.
El Duque se fue.
Y de inmediato,
vi a alguien morir en ese lugar.
Escuch� que su nombre era Monseigneur de Lude.
De parte de mi se�or, Sir John Talbot,
esto es lo que tengo que decir:
si te atreves a venir contra nosotros, tres caballeros pelear�n contra ti
para tu verg�enza, para tu gran da�o.
Vete a dormir, es tarde.
Pero ma�ana, si complace a Dios y a Nuestra Se�ora,
vendremos a verte.
Ma�ana, toma buenas espuelas.
�Qu� quieres decir?
�Vamos a darnos la vuelta?
No, vamos a ir tras ellos.
Si solo tuvi�ramos m�s caballos. Nos superan en n�mero de tres a uno.
Dios los envi� para que los castiguemos.
Incluso si estuvieran colgando en el cielo, ser�an nuestros.
Al d�a siguiente, el 18 de Junio de 1429,
vimos al ej�rcito ingl�s conducido por Fastolf y Talbot
aproximarse afuera del pueblo de Meung, en orden de la batalla
y se trasladaron a los campos hacia Patay.
Los seguimos de cerca,
pero debido a los setos altos, no pod�amos verlos,
ni saber d�nde estaban.
Nuestras vanguardias vieron un ciervo que sal�a de los bosques,
cay� en una compa��a inglesa que esperaba una emboscada,
de donde o�mos un fuerte grito.
No sab�an que est�bamos tan cerca.
Escuchando este grito,
las vanguardias dijeron a sus capitanes lo que hab�an visto,
y seguimos adelante mientras vi�ramos a los ingleses.
Cuando los ingleses vieron que los franceses se acercaban tanto,
r�pidamente trataron de unir su vanguardia.
Ellos pensaron que estaban huyendo y que todo estaba perdido.
El capit�n de la vanguardia huy�,
y Fastolf, al ver que todo iba muy mal
decidi� huir.
Los franceses hab�an derribado a Talbot,
lo hab�an capturado,
y todos sus hombres estaban muertos.
Y ya ten�amos tanta ventaja que pod�amos
tomar o matar a quien dese�ramos.
Matamos a m�s de 2,000 de ellos,
Y s�lo tres murieron de nuestro lado.
As� fue nuestra victoria en Patay,
donde pasamos la noche, agradeciendo a Nuestro Se�or.
Garrau... �Quieres una espada?
Te estoy mirando.
�Mu�vete!
�Fastolf te ense�o a caminar as�?
�Este va a ir todo derecho!
Dios se apiadara de ti.
�l sabe c�mo perdonar...
Padre...
R�pido, debemos salvar su alma.
Me gustar�a darle la absoluci�n... pero ya est� muerto.
D�sela de todos modos. Tenemos que salvar su alma.
�No! No te lo lleves.
�Si me lo llevo!
Son mis prisioneros... tanto vivos como muertos.
En el nombre de Dios,
no te lo llevaras.
- Y, �por qu� no? - Porque mataste al otro.
Si lo hubiera matado durante el ataque,
tendr�a mi recompensa.
No importa, �l es m�o. �l es mi propiedad. Yo lo llevar�, �no, muchachos?
En el nombre de Dios te digo que no te lo llevar�s.
�l se queda conmigo.
Me lo llevo, fin de la historia.
Soy yo quien se lo lleva.
Entonces tambi�n le doy su merecido.
No s� c�mo se mata a las bestias, pero te puedo romper la cabeza.
Nos fuimos a Reims.
La gente de Auxerre nos dej� pasar.
Pero tuvimos que poner sitio delante de Troyes.
El consejo del rey estaba dividido entre opiniones diferentes.
Y nos preguntamos cu�l era la mejor opci�n.
No ten�amos provisiones,
Nuestros soldados estaban listos para retirarse.
�Creer�n lo que les diga?
S�, dependiendo de lo que vas a decirme...
Gentil Delf�n , ordena el asalto.
Tus hombres han estado esperando delante de la ciudad durante cuatro d�as.
Ordena el asalto,
y te har� entrar en la ciudad, por amor o por fuerza y bravura.
Cuando lo dices parece f�cil...
Tienes el don de hacerme aceptar tus ideas.
Todas mis ideas vienen de Dios.
�No le tienes miedo a nada?
No le tengo miedo a nada ... excepto a la traici�n.
Si estuviera seguro de que un �nico asalto ser�a suficiente,
lo ordenar�a inmediatamente...
Yo s� que los soldados no han comido pan durante ocho d�as.
S�, han estado comiendo espigas durante una semana.
La inactividad hace que tengan m�s hambre.
Tenemos que actuar.
Tenemos que desplazar nuestra artiller�a.
Tenemos que moverla, mostrarla.
Tenemos que hacer pilas de madera,
hacer vigas, escaleras, ganchos...
Y as� se hizo...
La ciudad se rindi� sin pelear y ofreci� sus llaves al Rey
...y el 17 de julio, est�bamos en Reims.
�Larga vida al rey!
Bueno, se�ores de Borgo�a, �qu� piensan de la ceremonia?
Fue un poco improvisada, pero
las circunstancias que ustedes conocen, y yo lamento...
Jeanne, lev�ntate.
Gentil Rey, se logr�.
El deseo de Dios se ha logrado...
Quer�a que yo levantara el sitio de Orl�ans...
...y te llevara a esta ciudad de Reims...
...para recibir su Sagrada Corona.
He mostrado que usted es el verdadero rey,
a quien el reino de Dios debe pertenecer.
Jeanne, lev�ntate por favor.
Luego el ej�rcito real pod�a marchar a Paris,
y los burgueses de Soissons y Laon, entregaron sus llaves al Rey.
Ch�teau-Thierry, Cr�cy-en-Brie, Provins,
y otras muchas ciudades se pusieron bajo su control.
Pero el ej�rcito ingl�s se estaba volviendo m�s fuerte,
y marcharon hacia Senlis.
El lunes 15 de agosto de 1429,
cerca de Mont�pilloy,
la doncella fue al basti�n de los ingleses.
Y les dijo que si quer�an salir a dar batalla,
nuestros hombres se retirar�an y los dejar�an retirarse en orden.
Y ellos no quer�an nada de eso...
Todo el d�a estuvimos unos frente a otros, a tiro de culebrina.
Sin combate.
La noche llego y nos retiramos.
Al d�a siguiente, o�mos que los ingleses se hab�an marchado a Paris.
Nosotros nos dirigimos a nuestro campamento en un lugar llamado La Chapelle.
- �Has perdido menos que yo! - �Tiempo?
No, los dientes.
Pens� que estabas hablando de Raymond.
Hablando del diablo...
Ojo por ojo...
T�te-Noire me rob�, 1 escudo y 10 sous. �Yo le quit� el cintur�n!
Estoy harta de ti. Nunca est�s aqu� cuando debes estar.
�Eres un chico malo!
No es el d�a de ajustar las cuentas.
Louis, ser�s t� quien me armar�.
Jeanne, hemos ganado.
Caballeros,
hemos ganado.
El rey ya viene.
Comi� en Compi�gne y esta noche estar� en Saint-Denis.
�No tan r�pido!
�Diez d�as de escaramuzas frente a Par�s, esperando su buena voluntad!
El rey...
Ella nos llevar�a a Par�s esta noche si �l lo quisiese...
�Vamos a luchar!
Estoy harto.
Estas ciudades que se entregan como putas, los ej�rcitos que se alejan...
Debo haberlo visto cinco veces, nuestro gentil se�or,
antes de que aceptara venir.
Hab�a perdido la esperanza.
�Qu� extra�o!
Le damos el reino pieza por pieza...
y parece que lo incomoda.
- �Qu� pasa? - No lo s�.
�No m�s preguntas!
�A Par�s, solo nosotros dos!
Sabemos que hacer ahora, esta maldita ciudad...
Sabemos su punto d�bil: es la puerta de Saint-Honor�...
Danos la orden, vamos a tomarla.
Gentil Duque, prepara a tus hombres.
Quiero ver Par�s de cerca.
Te necesito.
Padre,
ellos quieren mostrar sus armas.
Yo quiero ir m�s lejos.
Quiero pasar las fosas de Paris.
�Hoy?
Lo s�.
El d�a de la Natividad de Nuestra Se�ora...
Dios me perdonar�.
M�rate bien,
es un pecado grave luchar en un d�a santo...
pero es m�s grave todav�a actuar contra los pensamientos de uno.
Yo ya lo eleg�.
Estas enferma.
Yo or� esta ma�ana.
Terriblemente.
Mis voces...
No me prohibieron pelear.
�Ellas te dijeron que fueras a combatir?
Me dijeron muchas cosas...
Muchas cosas buenas,
Muchas cosas dulces.
�Porque est�s llorando?
�Porque los cumplidos no son lo que yo quer�a!
�Quer�a un comando, una orden!
�Y nada! �Nada!
Ni a favor ni en contra.
Antes, estaba claro, era simple...
Orl�ans... luego Reims.
�Y ahora? �Ahora qu�?
�Quieres esperar hasta ma�ana?
- Una palabra tuya... - No.
Quiero Par�s.
El coraz�n del reino... Todos est�n aqu� por eso y yo m�s que ellos...
�Qu� quieres de m�?
Tu absoluci�n,
tu bendici�n...
T� los tienes.
Estar� bien.
Eres una buena trabajadora,
una buena obrera de Dios.
No has descansado en tres meses. Debes pensar en ello ahora.
Despu�s de Par�s...
Buen Mariscal...
dejaste la mirada en el cielo.
�Qu� viste en la tierra que fue tan desagradable?
Las preocupaciones de mi intendencia...
Culpo a mi locura,
tengo muchas riquezas.
Si yo no puedo malgastar algo �C�mo alcanzar� el cielo?
Dejemos de jugar.
El Rey viene y todos se alegran, excepto usted.
No s� qu� pensar.
Esto es obra de mi t�o,
La Tr�mouille...
Es una masa gorda,
pero tiene sentido de la realidad.
Y es la oreja del rey...
�Sabes algo, dilo!
Nuestro Arzobispo Regnault conoci� a Philippe el bueno...
Quieren una tregua con Borgo�a.
Si el Rey quiere una tregua �Por qu� viene a Saint- Denis?
Est� claro:
pase lo que pase hoy, su gloria es segura.
�Qu� suceder�?
Si tomamos Par�s hoy, es lo que Dios quiere,
nuestro se�or, el Bien-Servido,
ser� victorioso, porque �l est� cerca de la ciudad.
Cuidado con lo que dices.
Digo lo que pienso,
y eso est� bien hecho.
Si no tomamos Par�s...
Lo lograremos, no tengo dudas.
Si...
Si no tomamos Par�s,
entonces el Rey no estar� con nosotros,
pero no tan lejos,
y nuestra derrota no ser� suya.
No es verdad.
�El rey no es como t� dices!
�No importa!
Tomemos Par�s y estas palabras ser�n en vano.
Prefiero verte as�...
S�, le daremos Par�s.
No ser� una tregua sino la paz.
Una paz buena y firme.
Armagnac y Bourgogne juntos,
y los ingleses
tendr�n que irse...
y yo me ir� a descansar.
8 de septiembre de 1428
Me voy a quedar en la colina de Saint-Roch,
con una buena vista de la puerta de Montmartre, la puerta de Saint-Denis.
Y si intentan una salida
para llegar desde atr�s...
mis hombres estar�n frente a la puerta de Saint-Honor�.
Podemos liderar el asalto cuando quieras.
Jeanne, �te unir�s a el?
No, voy por ese camino.
Quiero deshacer esos puestos,
pasar las zanjas.
Quiero ver esas paredes de cerca.
�Y los dos centinelas?
Yo s� que luchas bien, pero no los tomar�s sola.
Y desmontamos de nuestros caballos,
Jeanne y unos cuantos m�s conmigo,
para tomar por asalto esas avanzadas y ver de cerca la ciudad.
El punto d�bil de Par�s, �est� all�?
Mientras m�s nos esforcemos, m�s nos acercaremos.
Y cuanto m�s se dobla, se rompe.
�La Hire!
�R�ndanse al Rey de los Cielos!
�Obedezcan al rey Charles!
Cust�dielo, guardar� su espada.
Ven, vamos a ver el otro lado.
�Cu�l lado?
Marcha y lo ver�s...
�Est�n locos! Hay mil por lo menos!
�Valor! �Podremos ver el Louvre!
Podr�a haberlo apostado.
�Debemos pasar!
Deme mi estandarte.
No se puede ver el fondo.
�D�melo!
Ten cuidado, es resbaladizo.
�Devuelvan la ciudad al Rey de Francia!
�O entraremos por la fuerza!
�Int�ntalo, id�latra!
�Qu�mate en el infierno!
�R�ndanse en nombre de Jes�s!
Entraremos antes del anochecer.
�Todos ustedes ser�n condenados a muerte!
�Anticristo!
�Ustedes son el Anticristo!
�Renegados!
Algunos pilotes de madera, bastidores,
tableros...
Vamos a hacer un puente, pasaremos.
�Un puente!
�Es tan profundo como el mar!
�Digo que pasaremos! Tiren algunas carretas.
�Para atr�s!
�Que est�n esperando! �Las carretas, r�pido!
Si lo haremos, pero por favor, no te quedes aqu�.
Si el rey aparece....
Si se muestra a s� mismo, la ciudad es nuestra en horas.
Traigan unas pocas m�s.
�Louis! �Busca un caballo!
�Tr�elo lo m�s cerca posible!
Vamos.
T�mala.
El rey vino... vio todo desde la colina de Montmartre,
y se fue, aconsejando retirada.
�Quieres un poco?
Es bueno y da fuerza.
�Quieres al cirujano?
No, estoy bien...
�Quer�as verme? �C�mo te sientes?
Lo suficientemente fuerte como para montar.
No me ir� hasta que tengamos la ciudad.
Has perdido mucha sangre, podemos esperar hasta ma�ana.
Ma�ana no, pasado ma�ana no �hoy!
�Han perdido el coraje?
No, est�n furiosos...
porque el rey no vino a verte.
Dejen tranquilo al Rey.
�D�jenlo!
�l ora por nosotros.
Se los aseguro.
�Los hombres de Borgo�a!
Duque de Alen�on, vengo a verte.
Montmorency...
�qu� haces aqu�? �Renegado!
Vengo muy humildemente, con mis compa�eros
para someternos enteramente a nuestro se�or Charles VII,
el �nico rey de Francia.
Se�ores, �de d�nde vienen?
Paris.
A pedir perd�n y olvido
por errores y omisiones que hicimos apoyando a Henry de Lancaster
quien afirma ser rey de Francia e Inglaterra.
Perdonados tal vez,
pero el rey nunca olvida.
Puedes hablar cort�smente.
Para probar nuestra buena voluntad, yo y mis compa�eros,
pedimos el honor de ser parte del pr�ximo asalto.
Sean bienvenidos.
Caballeros, orden del rey...
L�alo.
"A nuestros queridos y amados pr�ncipes, capitanes y hombres de armas,
reunidos frente a Par�s.
Sabemos que algunos que est�n en el ej�rcito real,
entraron valerosos y armados contra Par�s,
sin tener en cuenta que la ciudad
estaba bajo cuidado de nuestro querido y amado primo,
Philippe, duque de Borgo�a."
"Querido y amado primo..."
�Silencio!
"Quien esta misma ma�ana envi� a su heraldo
"para reforzar la tregua con nosotros,
"este d�a 28 del �ltimo mes.
"Que nuestra palabra real sea mantenida,
"ordenamos la abstinencia de la guerra
"contra la ciudad,
"y ordenamos a todos los pr�ncipes, capitanes y hombres de armas,
"volver con nosotros en uniforme de combate
"o ser declarados enemigos y traidores
"Dicho en la abad�a de Saint-Denis, el noveno d�a de este mes de Septiembre,
"con nuestro sello real."
Gaucourt...
�Qu� respondemos?
Caballeros, le dir�n a nuestro se�or
que los capitanes lo seguir�n,
una vez que hayamos reunido a los hombres.
�Me asustaste!
Adi�s Jeanne...
Voy a ir con �l, y con los que lo quieran.
�Ad�nde iras?
A Normand�a. Debemos pelear, sino moriremos.
�Y la tregua?
�Tregua?� No conocemos la palabra!
Quienes la hacen son iguales.
�Y con los que la respetan pasa lo mismo!
Nosotros,
no somos abogados de la corte.
Estamos en el campo.
�Como �l dice!
�Por mi personal,
peleamos buenas batallas contigo!
Nadie ha visto algo semejante.
Adi�s Jeanne.
Adi�s, mis buenos guerreros.
�Regresas a casa?
Regreso por Orl�ans.
Comision� una obra en honor a nuestras haza�as de guerra...
Es m�s caro de lo esperado.
Todo es m�s caro de lo esperado.
No te ves bien.
No eres un �ngel despu�s de todo.
�Siempre lo dije!
Pero me siento robado.
T� has cambiado...
No lo creo.
Entonces soy yo.
�Adi�s!
�T� tambi�n?
Yo tambi�n. Me voy.
�No combatir�s contra los ingleses?
No, eso se lo dejo a los soldados.
�Por qu� no vienes con nosotros?
Aquellos que van con el rey les gusta ser enga�ados...
No quiero que digan que el segundo duque de Alen�on es un imb�cil.
Me voy solo,
para encontrar a la otra Jeanne, mi esposa...
�Ella ver� que he cumplido con mi palabra!
Mi buen duque,
me temo que no te volver� a ver...
Me temo que no volver� a ver a nadie.
Dios lo sabe...
Adi�s Jeanne.
V�monos tambi�n.
Saint-Denis en Francia
Saint Denis,
protector de Francia,
recibe a estos ej�rcitos...
Esta espada, que tom� del enemigo,
Yo llevaba esta armadura en todas mis batallas.
A los que me esperan les dar�, tal vez, la victoria.
Que aun pueda completar mi tarea.
Que mi rey vuelva a nosotros, nosotros que trabajamos para �l.
El 21 de Septiembre de 1429,
en Gien,
el rey dio la orden de disolver el ej�rcito
y oblig� a los capitanes a dejar de pelear.
Entonces,
se rompi� tanto la voluntad de la Doncella como la del ej�rcito real.
Jeanne se qued� con el rey en el castillo de Sully-sur-Loire,
el dominio de La Tr�mouille,
quien dirig�a el Consejo del Rey con sir Regnault de Chartres.
Monseigneur...
�D�nde est� el rey?
Prepar�ndose para la Misa.
Est�bamos a punto de unirnos a �l.
�Tienes algo que decirle?
Somos sus o�dos y su boca.
Habla sin temor.
Quiero pedirle que me deje unirme con Alen�on, quien combate a las afueras de Maine.
Qu� curioso. Alen�on hizo la misma petici�n,
hace unos d�as.
Nosotros dos vamos a ir lejos.
Llegaremos hasta Guyenne.
�No fracasaste en Par�s?
No fracasamos. Terminamos nuestro asalto.
�A qui�n llamas "nosotros"?
Mant�n tu rango Jeanne,
el de un buen soldado.
Cuando y donde deben luchar y cuando llamar a una tregua,
es a nosotros, el consejo del rey, quien debe decidirlo.
La guerra es un todo. Abarca realidades que ignoras.
Es as�.
Y es bueno que sea as�.
Caballeros, �estamos listos?
Sire, te lo ruego.
Habla, Jeanne...
Sabes que no te puedo negar nada.
�Quieres un nuevo favor para tu buena ciudad de Domremy?
Ya la he eximido de los impuestos...
Te pido solo una cosa,
d�jame unirme al duque de Alen�on,
y luchar con �l.
Aqu� no soy de utilidad.
Jeanne, sabes c�mo estoy complacido con lo que has hecho por el bien del reino.
Ahora debes descansar.
Es hora de descansar.
Debes descansar... As� lo quiero.
Alen�on me decepciona..
Hace lo que quiere. No lo imites.
Por el bien del reino.
�Qu� pasa?
Sus ojos...
Veo sus ojos.
Siempre pienso en ellos.
Raymond no sufri�.
Sucedi� r�pidamente.
Vamos.
Jeanne, �Quieres pelear?
Tengo un trabajo para ti.
Una de nuestras fortalezas ha sido invadida por un traidor.
�Ser�as capaz de tomar La Charit�-sur-Loire de ese bandido ..
Perrinet Gressart?
�Ese es el deseo del Rey?
Ni m�s ni menos.
Necesito consejo.
Contamos contigo.
Este Perrinet Gressart,
que vend�a sus servicios a los ingleses y a los borgo�eses
y que, bas�ndome en lo que he o�do, fue el enemigo personal de La Tr�moille,
mantuvo La Charit�-sur-Loire y Saint-Pierre-le-Mo�tier.
Primero fuimos a sitiar Saint-Pierre.
�ramos muy pocos.
Durante el asalto, Jean d'Aulon, el intendente de la doncella,
fue herido en el pie, no pod�a sostenerse ni con muletas.
Jeanne estaba sola con sus soldados...
La gente de Saint-Pierre nos estaba disparando.
Le dije a Jeanne: con cuatro o cinco hombres, no podemos hacer nada.
Se quit� el casco y me dijo:
"�C�mo cuatro o cinco hombres? Somos 50,000."
Y cont� de nuevo y si hab�a seis personas, era el diablo.
As� que empez� a gritar:
"Pilas de madera, bastidores, para el puente."
�Fue como un rayo! En una hora, el lugar fue tomado.
�Por qu� haces eso?
Bloqueo los hechizos de una bruja que esta tras de m�.
Cuando golpeo, el hechizo va en su contra,
y ella se paraliza.
Ella es como t�, Jeanne. Tiene visiones maravillosas.
Cada noche una dama blanca viene a ver a Catherine para decirle maravillas.
�Una dama blanca?
Vestida con oro.
Vino a verme para decirme que pasar� por las buenas ciudades,
y que el rey me dar� heraldos y trompetas,
y que nos traer�n todos los tesoros...
Y aquellos que no quieran,
yo los conocer� y encontrare sus tesoros.
Y yo te los dar�, Jeanne, y le pagare a tus hombres.
Mejor regresa con tu marido
haz los deberes de tu hogar, y cuida de tus hijos.
Pero, Jeanne...
Esc�chala.
Esta dama blanca, �viene a verte a menudo?
Viene cada noche.
�Quieres verla?
Si, Catherine.
Quiero verla con mis propios ojos.
�Quieres dormir junto a ella?
�Dormir? No.
Y sin embargo lo necesito.
�Viene temprano o tarde en la noche?
Depende.
�Te dice algo sobre lo que est� sucediendo actualmente,
sobre la tregua con Borgo�a?
S�. Eso es algo bueno.
Tenemos que hacer las paces con Borgo�a.
- �Va a venir pronto tu dama blanca? - S�.
Pronto.
�Est�s nerviosa?
�Por qu�?
Pareces nerviosa.
Tengo hormigas.
Deja de moverte as�.
De hecho, no te detengas. Me mantiene despierta.
La Tr�mouille est� envi�ndome a tomar La Charit�-sur-Loire.
�Qu� te parece?
Nada.
�Tu dama blanca no dice nada al respecto?
�Y tus santos qu� piensan sobre ello?
Lo que dicen, lo guardo para m� misma.
Quiero saber lo que te dicen a ti...
No debes ir all�. Si fuera yo, no ir�a.
Hace demasiado frio. No servir� de nada.
- �No tomaremos la ciudad? - No.
Con la ayuda de Dios, lo haremos.
Sin m�.
Creo que me quede dormida.
�Entonces vino tu dama blanca?
Si, lo hizo.
Eso no es cierto.
No me dorm�,
yo dije eso para ver que dir�as.
Lo s�, por eso lo dije.
Entonces, �Ella vendr� o no?
Si, si, pronto.
Tonta y vac�a, eso es lo que eres.
Tonta y vac�a...
Estuvimos cerca de un mes en frente de Le Charit�-sur-Loire,
en lo profundo del invierno.
Como Catherine de la Rochelle dijo,
sin provisiones o dinero para mantener al ejercito
la Doncella tuvo que levantar el sitio,
y retirarse con gran disgusto.
Dejamos el lugar avergonzados,
sin ayudar a la gente de la ciudad.
All� perdimos bombas y artiller�a.
Hola Jeanne.
Monseigneur, el tiempo nos alcanza.
La tregua con Borgo�a est� a punto de terminar.
El duque ha tomado ventaja en Oise, con gran fuerza.
�Qu� debemos hacer?
Los ingleses han desembarcado 2,000 hombres en Calais.
Y este frio no nos ayuda.
El duque lo distrajo con sus promesas de paz.
Y ahora tendremos que enfrentarnos a las peleas m�s duras.
Qu� extra�o es que solo puedes ver las cosas desde un �ngulo.
Hay otra salida para esta tregua,
que reanudar la lucha.
�Qu� otra salida?
La extensi�n de la tregua.
No se sorprenda.
Estamos buscando lo mismo,
lo mismo pero a trav�s de medios diferentes...
Y esta cosa...
esta cosa,
�C�mo se llama?
Se llama:
la paz.
Tal vez sea el tiempo adecuado.
�Ahora?
�Cu�ndo est�n asediando Compi�gne?
A veces una palabra es m�s efectiva que las armas,
...para liberar una ciudad.
Ayer me encontr� con Hugues de Lannoy, el negociador del Duque.
Lo encontr� muy dispuesto...
Me gustar�a pensar como usted.
El protocolo fue frio.
Fue muy cort�s conmigo.
�l no te bes�.
Deber�a haberlo hecho.
Pero lo har�.
Paso a paso.
Jeanne, usted lo sabe o tal vez no...
la diplomacia es una ciencia, como la her�ldica.
En nuestra profesi�n, cada gesto tiene un significado exquisito.
Monseigneur, perd�neme... No tengo tiempo para aprender.
Todo lo que s� es que ahora
los soldados est�n listos para reanudar la lucha. Debemos apoyarlos.
Tem�a que ya te hab�as ido.
�Sin verte?
�En qu� est�s pensando?
D�jame ver tu cara.
Est�s preocupada.
�Es por m�?
Un poco.
Ahora, �qui�n oir� mi confesi�n?
Nadie es eterno o indispensable.
Tienes que firmar mi carta a los husitas.
- �A qui�n? - Los Husitas.
Es una terrible herej�a que estropea a Bohemia.
�Por qu� crees que me voy?
Escrib� una moci�n que presentar� al Papa.
Ellos atacan a la Iglesia militante, Quieren tratar con Dios ellos mismos.
Es horrible.
Te la leer�.
"A los seguidores de John Huss, opositores de la fe,
yo, Jeanne la doncella..."
�"yo, Jeanne la doncella"?
S�. Suena mejor que:
"hermano Jean Paquerel"
"yo, Jeanne la doncella,
"me he enterado
"que han reemplazado la verdadera religi�n
"por una ignominiosa y criminal superstici�n..."
�No me har�as firmar algo malo?
Des�ame un buen viaje.
Es un largo camino a Roma.
Adi�s. Me sentir� muy sola.
Estoy aqu�.
Que Dios te proteja.
No estaremos aqu� por mucho tiempo.
En el �ltimo d�a de marzo de 1430,
la Doncella escuch� que la gente de Compi�gne hab�a decidido luchar hasta la muerte,
hombres, mujeres y ni�os antes que rendirse a las autoridades borgo�esas.
Pero los rumores tambi�n dec�an que los hombres de armas se hab�an reunido en Lagny-sur-Marne,
y estaban luchando valientemente contra los ingleses en Paris y otras partes.
�Y te ir�s as�?
Si hubiera pedido permiso, no estar�a aqu�.
Dije que me ir�a a un pueblo cercano durante la pascua,
y aqu� estoy.
�No debes decirlo!
�Abandonaste a La Tr�mouille! Eso no le gustara.
Era sofocante. Aqu� podemos respirar.
Seg�n mi gente, como dir�a La Hire, estoy contento.
Pens� que nunca volver�a a verte, salvo en el cielo.
Y �l,
�por qu� no est� con nosotros?
�La Hire? No hables de �l.
Fuimos divididos en Dourdan por una compa��a de borgo�eses.
Desde entonces, no hay noticias. No puedo dormir.
Si estuviese muerto lo sabr�amos.
Debe haber sido capturado, el perezoso.
�El? Lo dudo.
Tal vez los cielos te oigan.
Todav�a me debe veinte libras.
Gracias a ti.
No, gracias a Raymond.
�Qu� es esto?
El no entiende nada.
O pagamos por el sulfuro y el salitre, o a los hombres de Baretta, �pero no ambos!
�Pagas los dos! �Para el pastel, necesitas harina y huevos!
Paga a los hombres. Hay ciudades que pagar�n por la p�lvora.
Sabes c�mo hablar.
Ese truhan... nos est� arruinando.
Para liberar Compi�gne, necesitamos a los buenos guerreros como �l.
�C�mo te sientes siendo la jefa de una tropa?
�Qu� dices?
El placer es de Dios, eso es lo que digo.
Y siguiendo los deseos de Jeanne,
fuimos a ayudar a la gente de Compi�gne.
Y desde esa ciudad,
hicimos varias incursiones contra los borgo�ones.
El d�a 23 del mes de Mayo,
Jeanne decidi� atacar el fuerte de Margny al norte de la ciudad.
En tres ocasiones cre�mos haber vencido al enemigo,
que se retir� a sus posiciones.
Pero a medida que llegaban los refuerzos borgo�ones
para el disgusto de la doncella, nos retiramos a Compi�gne.
El capit�n de la ciudad,
Viendo el n�mero de borgo�ones y los ingleses listos para entrar,
y por miedo a ser invadidos,
ordeno levantar el puente y cerrar la puerta.
As� la doncella se qued� afuera,
con unos pocos de su gente con ella...
�S�ganme!
�Aqu�!
�Aqu�!
�S�ganme!
�R�ndete, Doncella! �Dame tu estandarte!
�A ti, nunca!
Yo recibir� tu fe.
�Qui�n eres?
Soy el teniente Jean de Luxembourg, el bastardo de Wandonne.
Te doy mi fe.
Esa misma noche, en el castillo de Margny
Sin duda no es una quimera,
Ella es una mujer.
Seg�n mi capell�n cada mujer es una quimera:
cara bonita de tacto f�tido,
y contacto mortal.
El hombre no sabe nada de eso.
�No van a desatarle las manos?
Est�n purpuras.
Ella es peligrosa, Sire.
Desata sus manos.
�Quieres tomar algo de pan
y vino?
No quiero nada.
-�Sabes con qui�n est�s hablando? -Ella lo sabe.
�Tienes una petici�n,
alguna petici�n que pueda satisfacer?
Sire, rompa con su lealtad a Inglaterra.
No tan importante,
una petici�n para ti misma.
No me entregue a los ingleses.
Eso no est� en mi poder.
�No es usted Philippe, el gran duque de Occidente?
Si, un amigo del rey de Francia e Inglaterra.
No hay rey de Francia e Inglaterra.
S�lo existe el Rey de Francia,
por la gracia de Dios y Charles VII es su nombre.
No s� de qui�n hablas.
S�lo conozco a un heredero desinteresado,
Charles el mal aconsejado...
Ahora es Charles el victorioso.
Sire,
le he pedido por carta, con las manos atadas,
no repudiar a Francia y hacer la paz con mi rey.
No espere hasta que sea demasiado tarde.
En tu posici�n, �me amenazas?
Nunca har� la paz con tu rey,
a menos que �l pueda revertir la rueda del tiempo,
y hacer que mi padre asesinado abandone su tumba...
que deshaga el hacha que corto la mano,
la espada que parti� el cr�neo de Jean sans Peur,
hace diez a�os, en el puente de Montereau,
bajo las ordenes y a la vista de aquel que tu llamas Charles el victorioso...
�Tiene ese poder?
�O incluso t�,
que se dice eres una hechicera?
Nadie tiene ese poder.
Pero usted tiene el poder de perdonar.
�Tu rey tiene el poder de arrepentirse?
Dios se lo dio a todos.
Entonces que se arrepienta, p�blicamente.
Que �l levante una cruz de oro, en el sitio del asesinato
y derrame l�grimas en �l todos los d�as.
Entonces haremos la paz.
No espere.
El tiempo est� a favor de mi rey, y en contra de usted y de los ingleses.
Ella tiene la locura del orgullo.
No, habla como una ni�a
Es una ni�a.
Usted ya ha perdido muchas ciudades.
No olvido que es por tu culpa.
No, por la gracia de Dios.
�Insolente!
Si usted no hace la paz con mi rey,
una buena paz firme, sin traici�n,
...perder� todo.
Ella ha dejado de divertirme.
Qu�tala de mi vista.
Junio de 1430, en Beaurevoir, castillo de Jean de Luxembourg
La se�ora de B�thune quiere verte.
Hola Jeanne.
Pienso que hace frio all� arriba...
Mu�strale la tela.
Es lana, viene de Flandes.
Ser�a muy bonita para un vestido.
Deber�as dejar esas ropas de hombres...
Se�ora, yo soy su prisionera porque soy un soldado.
Y debo seguir siendo un soldado.
Si yo quisiera un vestido de mujer, me lo coser�a.
Pero no he terminado mi tarea.
No debe tomarse mucho tiempo para hacer uso de mi permiso.
Se lo ruego, no se aproveche.
Esta chica es nuestra prisionera.
No dejen que adquiera malos h�bitos.
�Y tu cabello?
�Apenas m�s que mi marido!
Va con mi ropa.
Hija m�a,
Yo lo s�, por mi sobrino, que ser�s reprendida por tu ropa.
La he estado usando tanto tiempo...
He hecho y visto tantas cosas con ellas. No puedo dejarlas.
Mientras est�s aqu�, con nosotros, no debes temer.
M�s tarde, un vestido seria menos peligroso.
Queremos suavizar tu cautiverio, Jeanne...
Antes,
con tus padres,
cuando no eras un soldado
Eso fue hace mucho...
Dios m�o,
yo rezo con todas mis fuerzas,
como mi madre me ense��,
como mis santos me ense�aron.
�Mis santos!
Me dices siempre que tenga confianza y que no pierda el coraje.
Me hablas de liberaci�n,
de libertad, de gozo.
Que yo ser� salvada.
Pero esta liberaci�n, �cu�ndo vendr�?
�Qui�n me la traer�?
�Qui�n me liberar�?
�Reza con frecuencia?
M�s de lo usual.
Lo sab�a.
Ella es astuta.
�Ha pensado en mi proposici�n?
No me tiente, Monseigneur. 13,000 escudos de oro es una buena suma.
Puedo aumentarla hasta la mitad.
La quiero a ella.
Ella fue capturada en mi di�cesis.
H�galo saber a las autoridades inglesas.
Esa mujer es un virus que infecta a la cristiandad.
Espero que lo comprenda.
Entiendo el dolor de los inquisidores.
Pero deben tener en cuenta el trono de Inglaterra.
Una pena que vale su peso en oro.
Pens� que era m�s alta.
Permanezca arrodillada, Jeanne.
Pague devoci�n al padre m�s reverendo en Dios, se�or obispo de Beauvais.
�Usted es de Beauvais, Monseigneur?
�Beauvais no dio sus llaves al rey de Francia?
S�, desafortunadamente.
No estaba all�.
Vengo de Par�s.
Obispo,
�me trae usted palabras de consuelo?
D�janos.
El consuelo est� en los cielos, Jeanne.
Estamos en la tierra,
donde solo hay la cruz, preocupaciones y la pena.
Represento a la Universidad de Paris.
Le hemos pedido al pr�ncipe de Borgo�a que te entregue,
en nombre de la Santa Inquisici�n de Francia,
para realizarte una prueba en materia de Fe.
�Una prueba en materia de fe?
Tuve una en Poitiers.
Los doctores de Poitiers fueron deshonrados,
enga�ados por tus innumerables fechor�as,
tus errores,
e idolatr�as.
Padre, si ya estoy juzgada,
ev�tenos el mal de un juicio.
Cond�neme ahora, ser� m�s r�pido.
Ya veo.
Yo te conozco.
A pesar de tu ropa, no puedes disfrazar tu verdadero sexo.
Eres sutil,
con esa sutileza que es propia de la mujer.
Destruiremos tus argumentos enga�osos,
para verg�enza de tu alma perdida.
Tan pronto como lo vi, supe que era mi enemigo.
Por profesi�n soy el enemigo del mal.
Porque tu alma est� con el enemigo.
Te volver� a ver.
En la casa de Jeanne de Luxembourg
Aqu�, mire. T�melos, tengo dolor en la espalda.
Este es m�s grande,
y este m�s c�lido.
Deber�as tomar el m�s c�lido.
No, voy a tomar el m�s grande.
T�a, puedo decirte respetuosamente
que no es aconsejable tratar a esta prisionera como tu invitada.
Es una prisionera importante, la trato como tal.
Monseigneur,
�Mi Rey ha encontrado el dinero para mi rescate?
No s� lo que est� pasando en ese lado de Francia.
Charles es mi ahijado, tienes una tendencia a olvidarlo.
No lo olvido,
pero no es a �l a quien le debo fidelidad.
Lo s�.
Es por eso que pido honestamente, aqu�, frente a ella,
sin importar las ofertas que te hayan hecho,
nunca entregar a Jeanne a los ingleses.
Soy un soldado.
Un soldado dispone de su bot�n como desee.
Un soldado no es un comerciante. El honor antes que los intereses.
Te proh�bo, en nombre del cielo, venderla a los ingleses.
Quedar�as fuera de mi fe y de mi ley.
Tengo mi lugar. No lo sobrepaso.
Por eso debemos ser claros...
si eso ocurre, te desheredo.
�Lo har�as?
Sin vacilar, cr�eme.
Haz lo que quieras.
Yo har� lo que crea que es mi deber.
Creo que toqu� un punto sensible
�No me vender�n?
No mientras yo viva.
�M�s pasteles?
Mira...
�Todo es redondo!
�Incluso la ventana es redonda!
Ser� como una pelota, si me corto el cabello con esto.
Puedo cort�rtelo si lo deseas.
No, espera ...voy a tomar las tijeras.
�Lo haces a menudo?
Cuando me parezco demasiado a una chica.
D�janos solas.
Jeanne, ven.
�se va?
S�.
Ven conmigo.
Escucha Jeanne.
Yo ten�a un hermano menor...
Se llamaba Pierre.
Yo tambi�n tengo un hermano llamado Pierre
- ��l no est� muerto? - No.
Est� ciertamente en prisi�n.
Mi hermano, Pierre de Luxembourg, muri� joven.
Era un santo.
�ramos hu�rfanos, lo crie como mi propio hijo.
Desde que muri�,
cada a�o yo hago un peregrinaje hasta su �ltima morada,
la iglesia de C�lestins en Avignon.
Ahora, soy una se�ora vieja y cansada.
Sin embargo,
nada podr�a impedirme ir de nuevo este a�o.
Me voy pronto, Jeanne.
Es un largo viaje.
Mil leguas.
Yo ir�a a los confines de la tierra, igual que t�, lo s�.
Es mi camino de oraciones y...
y tu estar�s en todas ellas. Rezar� por ti.
Puede que te den consuelo.
A cambio, reza por m�.
�Qui�n sabe cu�nto tiempo Dios me permitir� vivir?
Adi�s, Jeanne.
Mientras yo viva, creer� en ti.
A finales de noviembre de 1430, en casa de Jeanne de B�thune
No corras tan r�pido.
�Le dijiste a los guardias que la ibas a traer aqu�?
S�, pero tuve que detenerlos para que no la molestaran durante su oraci�n.
Creo que me escucho hablar.
�Me jalas del cabello!
Es como la paja, est� todo enredado.
�Cu�ndo te lo peinaste?
�Aqu� est� ella!
�Tiene noticias?
Hola Jeanne.
Noticias tristes...
Ve a tu trabajo, Jeannette.
Dicen que Compi�gne ser� tomada.
La ciudad ser� dada al fuego y a la espada.
Todos ser�n pasados por la espada.
�C�mo Dios dejar�a morir a la buena gente de Compi�gne?
�Eran tan leales a su Se�or!
Yo ven�a a verte.
Pero...
ya que estas aqu�,
voy a hablar aqu�, delante de mi esposa.
�Lo qu� vas a decirme
lo dir�as
en frente de tu t�a, Jeanne de Luxembourg?
Olv�date de mi t�a,
ya sabes que ella ya no est�.
El pr�ncipe Philippe,
a quien jur� lealtad...
Este pr�ncipe, es mi deber decir,
ha decidido entregarte a los ingleses.
�Lo hiciste!
�Lo hiciste!
Es as�, Jeanne. Tenemos que hacerlo.
�No mejoras, peque�a Jeanne!
No me gusta hacerlo, eso es todo.
�Es hora de hacer lo que no nos gusta!
�Ll�vense a la prisionera!
�A d�nde van?
�Cuida a tu madre!
Dios, perd�name si me canso de estar sola.
Estos ingleses me matar�n.
San Miguel,
Santa Catherine, Santa Marguerite...
�Por qu� me dejan sola, aqu�, sin consejo?
El pueblo de Compi�gne est� en peligro.
Quiero ir ah�.
D�ganme si debo ir. Resp�ndanme.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Esp�ritu Santo.
�Est� viva?
Si, est� viva.
Gracias al cielo. �Vivir�?
A menos que se haya roto la espalda.
Has todo lo que puedas para que se levante.
Los ingleses vienen en cinco d�as...
Por el precio, debo entregarles una prisionera en buena salud.
Cinco d�as...Pide usted un milagro.
Hazlo.
A mediados de Diciembre, en la bah�a del Somme
24 de Mayo de 1431, en Rouen,
despu�s de cuatro meses de juicio
San Juan dice:
"El tallo no puede dar frutos,
"si no est� unido a la vid".
�Oh, casa de Francia!
nunca has visto un monstruo como el que est� frente a nosotros.
�Hechicera, her�tica,
cism�tica!
Y Charles que se hace llamar rey,
al asociarse a las palabras y actos de esta mujer,
vana, calumniosa, y deshonrosa,
se ha hecho a s� mismo her�tico
y cism�tico.
Es a ti Jeanne, a quien hablo.
�T� rey es un hereje y un cism�tico!
No hables de mi rey.
�l es el m�s cristiano de todos.
El ama a la iglesia y a la Fe m�s que nada.
Lo que dices no es verdad.
�Silencio!
T� eres culpable de blasfemia, palabras vanas,
idolatr�a,
de odiar a tu g�nero
y las ropas que pertenecen a �l.
Arrepi�ntete.
�Renuncia a tus faltas!
Lo que hice,
lo hice por Dios.
No culpo a nadie ni a mi Rey, ni a otro.
Y si hubiese alguna falta es solo m�a y no de otro.
C�llenla.
�No revocar�s esos hechos
por los cuales ser�s condenada?
Dar� testimonio ante Dios y ante nuestro Santo Padre el Papa.
Es imposible traer al Papa.
Est� demasiado lejos.
Debes revocarlos aqu�
palabras y hechos
que la Iglesia condena.
�Debes abjurar!
�Abjurar!
No s� lo que significa.
Significa:
renunciar a ciertas palabras y hechos.
Si debo abjurar o no...
me atengo a la Iglesia universal.
Abjura hoy,
o ser�s quemada.
Yo no hice nada malo.
Creo en los Diez Mandamientos.
Haz lo que se aconseja. �Quieres morir?
Adm�telo todo y toma esta ropa de mujer.
Simplemente repite despu�s de m�.
Ustedes est�n tratando muy intensamente de seducirme.
Tu Jeanne, com�nmente llamada la doncella,
entregada a nosotros, Pierre,
por la divina gracia del obispo de Beauvais.
Has pecado gravemente por impostura,
fingiendo apariciones y revelaciones divinas.
Blasfemando contra Dios y sus santos,
cometiendo m�ltiples errores contrarios a la fe cat�lica.
Sin embargo, despu�s de advertencias caritativas,
como has abjurado abiertamente tus faltas,
te absolvemos del lazo de la excomuni�n.
�Usted la ha salvado! �Nos ha traicionado!
Por profesi�n, debo buscar la salvaci�n del alma,
y del cuerpo mismo de esta mujer.
�Usted es un traidor!
�Usted me va hacer reparaci�n de esa injuria!
�H�galo ahora mismo!
Contin�e.
Sin embargo,
como has temerariamente
delinquido a boca abierta,
te condenamos final y definitivamente,
a hacer penitencia
de prisi�n perpetua,
con pan de dolor y agua de tristeza,
y ah�, llorando por tus pecados,
para que ya no cometas otros.
Sin embargo, nos reservamos
el derecho al perd�n y la moderaci�n de tu sentencia,
si te lo mereces.
Yo obedecer�.
Repite despu�s de mi: "Ya no portare armas...
"ni ropa de hombres, ni cabello corto...
"He sido culpable de errores y herej�a.
"Me someto a las palabras y a los actos de la Iglesia."
Firma.
�Es lo que acabo de decir?
�Quieres ser quemada? Firma.
Has hecho un buen d�a, Jeanne.
Has salvado tu cuerpo y alma.
Obispo, el rey ha malgastado su dinero,
gracias a usted, la doncella se nos escapa.
No tema, Monseigneur, la atraparemos.
�Ll�venme a su prisi�n! Ya no quiero estar en manos de los ingleses.
Ll�venla a donde la recogieron.
Toma, de parte de San Miguel.
Y esto de Santa Catherine.
Vamos a acostarnos contigo cuando queramos.
�Puta!
Y despu�s te mataremos.
�Qu� quieres?
Necesito ir a la letrina.
�Para qu�?
Hacer pis.
Adelante.
Or�nate encima.
Tengo miedo.
Dios M�o,
Tengo miedo.
Tengo tanto miedo.
Lib�rame de este miedo,
es lo peor de todo.
Qu�talo de mi alma,
Qu�talo de mi cuerpo.
Yo te suplico,
Dame la luz.
Yo te suplico, Mi Se�or...
Padre nuestro, que est�s en los cielos...
H�gase tu Voluntad...
Soy el primero en verte como mujer.
He pagado por ello, he pagado el precio.
No lo lamento.
�Qui�n eres?
Cuando me hablan, me dicen "milord".
�Qui�n te envi�?
Nadie. Vine yo mismo.
Ven.
Lunes 28 de mayo de 1431
�Cu�ndo te volviste a poner esas ropas de hombre?
Hace poco.
�Por qu�? �Qui�n hizo que te las volvieras a poner?
Nadie me forz�. Fue mi propia decisi�n.
�Por qu� te volviste a poner esa ropa?
Estoy entre hombres.
Mientras yo est� con ellos, voy a usar ropa de hombres.
Tu hab�as jurado
que no volver�as a usar esa ropa.
Yo nunca jure eso.
Volv� a ponerme esta ropa,
porque la promesa que se me hizo no fue cumplida.
Me hab�an prometido que podr�a ir a misa,
y recibir el cuerpo de Cristo.
Me prometieron que ya no me pondr�an cadenas.
�Que no hab�as abjurado?
�Y justamente abjurar de no volver a usar ropa de hombre?
Mejor morir que estar en cadenas.
Pero si me prometen
que podre ir a misa,
y que me quitaran las cadenas,
y que ser� vigilada por mujeres,
entonces hare lo que la iglesia quiera.
Desde el d�a que abjuraste, �has o�do tus voces?
S�.
�Qu� te dijeron?
Dios me dijo, a trav�s de ellas, que sent�a l�stima,
que corr�a un gran riesgo de perdici�n al abjurar,
que me condene para salvar mi vida...
cuando estaba en la tribuna frente a los jueces,
las voces me dijeron que respondiera duramente a quien predicara.
�l era un falso predicador.
�l mencion� varias cosas que no hice.
Si dijera que Dios no me envi� me condenar�a.
Porque esa es la verdad. Dios me ha enviado.
Todo lo que he revocado,
lo hice por miedo al fuego.
Estas voces que te aconsejan, �todav�a crees que son de Santa Catherine y Santa Marguerite?
S�.
Creo que son de Dios.
Todo lo que dije en el juicio es la verdad.
Lo dije lo mejor que pude.
Ese d�a en la tribuna,
confesaste que era una mentira.
Nunca dije eso...
No quer�a revocar mis voces.
Si lo hice fue por miedo al fuego.
Prefiero mi pena de una vez.
Mejor morir que seguir m�s tiempo en prisi�n.
�Est�s segura de
lo que est�s diciendo?
Nunca hice nada malo en contra de Dios o la Fe.
Me ordenaron abjurar cosas que no entend�...
Si los jueces lo desean, volver� a usar ropa femenina.
Por lo dem�s, no hare nada.
Todo est� dicho.
Mi�rcoles 30 de Mayo de 1431 en la ma�ana
Dime lo que tienes que decir.
Jeanne, el obispo de Beauvais me env�a
para inducirte a la verdadera contrici�n y penitencia.
Los jueces han declarado tu reca�da.
Has vuelto a caer en tus faltas.
Vas a morir hoy.
Morir...
Hoy.
Antes del mediod�a.
Ser� conducida a la hoguera para ser quemada.
As� lo ordenan los jueces.
Quemada...
�Quemada?
Jeanne... se valiente...
Piedad...
Piedad...
Prefiero que me corten la cabeza.
Los jueces no quer�an eso.
Convertir mi cuerpo en cenizas.
�Mi cuerpo jam�s ha sido corrompido!
D�jenlo intacto.
Se los suplico. Tengan piedad de m�.
Se fuerte, Jeanne.
Si me hubieran puesto en una prisi�n de la iglesia, en vez de aqu�...
Puedo escuchar tu confesi�n.
Obispo,
muero por usted.
Calmadamente soportar�s lo que te suceda.
Morir�s porque rompiste tu promesa.
Porque volviste a tu primer maleficio.
Si me hubieran puesto en una prisi�n de la iglesia,
si tuviera mujeres a mi alrededor,
esto no habr�a ocurrido.
Usted lo sabe.
Desde el inicio.
Por esto, lo llamo a usted ante Dios.
Usted responder� ante El.
Monseigneur, ella quiere recibir el cuerpo De Cristo.
Que se lo den.
Pero ha reca�do, esta excomulgada.
Denle todo lo que pida.
�Entonces?
�D�nde est� la estola? �D�nde est� la luz?
Me dijeron que trajera solo pan.
�Si ella comulga, ella comulga!
Quiero una estola y la luz �Ahora!
�Crees que este es el cuerpo de Cristo?
S�, lo creo.
�l es el �nico que puede salvarme.
Pido recibirlo.
Se�or Jes�s,
San Miguel,
Santa Catherine,
Santa Marguerite...
�D�nde estar� esta noche?
Pido el perd�n de todos.
A los franceses, los ingleses y todos los dem�s.
Perd�name todo el da�o que te hice
en el servicio de mi Rey y del rey de los Cielos...
Los perdono
por todo el da�o que me han hecho,
Quisiera una cruz...
�Pueden darme una cruz?
Hombres religiosos,
recen una misa por m�.
Que pueda ser salvada a la vida eterna.
Tr�iganme otra cruz...
una grande, que pueda ver hasta el final.
Quiero ver la cruz.
Jes�s...
�Jes�s!
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