All language subtitles for Raspoutine (2011) HDTVRip (Rus, Fra) [French Version

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic Download
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian Download
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese Download
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American) Download
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish Download
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Si hay guerra, ¿quién recogerá la cosecha?

¡La enfermedad destruirá a los más débiles, morirán miles de niños!

¡Las madres te maldecirán!

Añadiendo miseria a la miseria.

¡Cosecharás tempestades y perderás el trono! ¿Me oyes?

RASPUTIN

La noche del 16 de julio de 1918, Ekaterimburgo

Nikolai Romanov, Alexandra Romanova, Olga Romanova,

Tatjana Romanova, Marija Romanova,

Anastasija Romanova, Aleksej Romanov...

Ivan Haritonov, Alojzij Trup, Ana Demidova,

Jevgenij Botkin.

El Comité Ejecutivo del Partido los condenó a muerte.

3 de septiembre 1904. San Petersburgo.

El hijo de Dios, el Zarevitch Alexis, está siendo bautizado,

¡En el nombre del Hijo,

y del Espíritu Santo. ¡Amén!

21 de agosto de 1915 Castillo Yusúpov

¡Qué vergüenza!

- ¡El zar me ha cesado como a un criado! - ¿Quién dirigirá el Ejército?

El Zar.

¿Cómo va a hacerlo si no puede ni controlar a su esposa?

- La Emperatriz dirige el país. - ¿Y quién está detrás? El granjero!

Que no sabe ni leer ni escribir. ¡Un analfabeto!

Ese Rasputín tiene la osadía de insultar a la emperatriz en público.

Hablaré con ella.

Voy decirle en la cara lo que todos comentan a sus espaldas.

Es hora de tomar la iniciativa.

¡Somos los Yusúpov! Y cuando Rusia está en peligro,

estamos obligados a defenderla. También soy la mujer más rica de Europa.

Le pediré que me escuche.

Villa de Rasputín, Siberia, 1904.

¡Todos somos pecadores, hermanos, es absolutamente normal!

Así nos hizo Dios,

con nuestros vicios y debilidades.

No es una coincidencia.

¡Hermanos, el arrepentimiento

nos acerca más a nuestro Señor!

El perdón del Señor es lo mejor

que podemos esperar en este mundo.

Tienes que acompañarnos. Han llegado a nuestros oídos algunas de tus palabras.

Tienes que dar explicaciones.

Monasterio Yerkhoturle, Siberia, 1909.

- ¡Es un khlysty! ¡Un khlysty! - ¿Qué es un khlystys?

Son herejes que exaltan la fornicación y se revuelcan en el pecado.

¡No sé nada de eso! ¡Dejé a mi esposa y a mis hijos!

¡Soy un pobre peregrino!

¡Que sólo busca la salvación!

¡Está mintiendo, está mintiendo!

¡Es un khlysty!

- ¿Cómo lo sabes? - ¡Lo veo en sus ojos, veo el destello del diablo !

Cuando era joven, asistí a una de las fiestas de su culto.

¡Todos abusaron de mi! ¡Todos!

¡Esto es lo que me hizo un diablo!

¡Señor!

Ahora los hombres tienen miedo de acercarse a mí.

¿Es cierto, Grigori, que estás haciendo apología del pecado

retomando los discursos de esa maldita secta?

- ¿Yo? - No lo niegues.

Asistí a uno de tus sermones.

¿Y cómo puedo hacer apología de algo si no sé ni leer ni escribir?

Conozco bien a este hombre.

Está diciendo la verdad.

Una noche...

me desperté...

deliraba.

Y desde aquel día empecé a caminar.

.¿Era la voz de Dios

que te hablaba?

No soy lo suficientemente sabio como para responder a todo lo que sé

A partir de ese día encontré una nueva fuerza.

Podía ver cosas.

¿Qué cosas?

Veo gente desconocida.

Todos permanecen en silencio.

¿Ves sus almas?

Algo así.

Es lo único que puedo decir.

¿Es verdad que oyes la voz del diablo?

Siento su presencia. Él teje sus trampas.

¡Quiere distraerme de mi camino pero se defenderme!

¿Puedo irme?

- Puedes. -Ten cuidado, Grigori.

Algunos querrán utilizarte para sus intereses.

Otros envidian tu don.

Manténgase alejado de la envidia humana.

Lo sé, lo sé.

Voy a rezar a San Simeón de Francia

Toma esto.

Te protegerá durante el viaje.

No diga nada.

Un gran dolor también es un regalo de Dios.

¿Por qué quiere evitarlo?

Puede encerrarse en un convento, pero el dolor

le seguirá hasta el fin del mundo

Porque...

sólo la oración...

nos ayuda a superarlo.

Sólo la oración nos ayuda.

Hay que aprender a rezar.

Y hace falta mucha paciencia.

San Petersburgo, 1909.

Rezar es un viaje íntimo,

que nos lleva al fondo del alma.

La oración es la comunión con Dios,

que vive en cada uno de nosotros

El camino es largo, se lo advierto.

Estrecho, lleno de obstáculos.

Pero el final es la felicidad. Nuestro paraíso.

Acompáñame.

Grigori Rasputín. Ana Virubova.

Mira. La locomotora. Lleva a los viajeros y las mercancías.

¡Alexei! ¡Llama al doctor, rápido!

¡Alexei!

Señor, disculpe pero parece algo grave.

Es preciso que venga conmigo ahora.

¡No me haga preguntas! No puedo decirle nada más.

PALACIO DEL ZAR

Venga.

Madrecita, no te preocupes.

Tu hijo vivirá.

Papá, confía en mí.

Llevarme a su habitación. Me quedaré a solas con él.

- ¿Tienes miedo? - Sí.

- ¿De qué tienes miedo? - Voy a morir.

Yo también estuve asustado de niño.

También tenía miedo a morir.

Y mírame ahora.

Los niños que sufren cuando son pequeños,

se vuelven fuertes.

Cuando crezcas serás Zar,

muy, muy fuerte.

Porque sabrás valorar la vida.

Relájate.

¿Seré Zar?

¿Voy a ser Zar?

A no ser que quieras ser un caballito de circo.

Quiero ser un caballito de circo.

- ¿Qué? - Yo quiero ser un caballito de circo.

Eso está muy bien.

Yo sé hablar el lenguaje de los caballos.

¿En serio? ¿Cómo se hace?

¿Cómo hablo los caballos?

Al estilo gitano.

Los caballos tienen un montón de secretos.

Duerme.

Mañana estarás curado.

Duerme.

¿Quién es usted?

Un campesino de la aldea de Pokrovsko, Siberia.

- ¿Y su nombre? - Grigori.

¿Sólo Grigori?

Es Grigori Rasputín.

No me interrumpas, por favor.

¿Desde cuándo tiene el don de curar?

No soy yo, es Dios y su misericordia el que cura.

Si confía en mí su hijo vivirá.

Conozco su dolencia, sus venas y arterias son muy frágiles.

Y a veces se rompen.

Sufre hemorragias y grandes dolores.

Perdí a dos hijos. Sé lo que

se sufre por un hijo.

Permítanme entregarles una reliquia de San Simeón,

les protegerá.

Sabía que Dios me enviaría a alguien para ayudarle.

Bendíceme, Padre Gregori, Bendíceme.

¿Se va sin decirme nada?

No.

Quería evitarle la tristeza del adiós.

- ¿No estaba bien aquí? - Sí, estaba muy bien.

Pero hay mucha gente que quiere conocerme

y no quiero convertir tu casa en una sala de espera.

Mire. Escriben sobre usted.

"Rasputín aconseja al Zar que acepte la invitación de su sobrino Guillermo."

¿Qué quiere decir?

¡La primera vez que escucho!

Escriben sobre aquello que creen que hace.

Gracias, María, por todas lo que has hecho por mí.

Con todo mi corazón, gracias.

Este siempre será su hogar.

Sí.

Voy a ponerme teléfono, puedes llamarme.

Buenos días.

Quería ver al padre Grigori.

¡Quítense los zapatos!

Shh, tranquilo.

Escucha. Escucha tu corazón.

Escuche la vida en vosotros.

- ¿Las oyes? - Sí.

Ahora puedes abrir los ojos.

Ábrelos.

No tengo con qué pagar.

Si quiere, puedo encontrarle gente con dinero.

Pagan bien por ello.

Usted hace maravillas.

Sí, verdaderos milagros.

¡Al principio no lo creía, pero ha hecho lo imposible!

- ¿En qué trabaja? - Soy judío, pero no tengo dinero.

Sin embargo, pasa mucho dinero por sus manos.

Es judío.

Pero me agrada.

Papá, ¿podemos volver a casa?

Llévate a tu hijo. Necesita dormir.

Tienes que dormir.

Adiós.

Vuelve luego.

A partir de ahora serás mi hombre de confianza.

Sabe que tengo mucho que hacer, muchos han venido a mí.

Hace mucho tiempo, en el monte Atos,

fue donde encontré a Dios.

Me di cuenta que Dios estaba dentro de mí.

Ahora ha encontrado su lugar.

Está a nuestro lado.

¿Reza por mi hijo?

Todos los días.

¿Y por quién más?

Por un niño que se estaba hundiendo y no logré salvar.

Rezo por los desaparecidos.

Juntaos.

Perfecto.

Alexandra ya no tiene migrañas, ni crisis de ansiedad.

Mira que feliz está.

Me imagino que el merito es de Rasputín.

¿Por qué le odias?

- Eres el único que habla así de él. - Porque ese hombre es un depravado.

Grigori es un poco tosco,

pero es un error juzgarlo por su apariencia.

- Tiene es un hombre de Dios. - Te equivocas, Nikolai.

Él...

Es un pirómano que atiza el fuego.

Que te manipula de modo vergonzoso.

Y tú pareces no darte cuenta.

28 Junio 1914.

Haz lo que yo hago: cierra los ojos.

Verás la música

Imagina que estás a bordo de un barco.

La música crea hermosas imágenes en tu mente.

Ya verás.

No entiendo cómo un patán de Siberia

puede estar sentado entre la familia imperial

y diplomáticos extranjeros.

Supongo que porque entretiene a Alexei.

Y a la Emperatriz.

Utiliza sus debilidades.

Utilizando su misticismo.

Por favor, perdóneme.

Acabo de ser informado

de que el Archiduque Francisco Fernando,

heredero de Imperio Austro-Húngaro,

y su esposa han sido asesinados en Sarajevo.

Si queremos que nuestra madre patria Rusia

ocupe su lugar entre las naciones, creo que la solución es simple.

No hay otra salida. Tienes que firmar.

Telegrafíelo inmediatamente.

Esta guerra abre una nueva página de la historia.

Los Estados que no participen en ella, ya no jugarán ningún papel.

Confía en mí.

Entre.

¿Sabes por qué he venido aquí?

No vayas a la guerra, Papá.

¡Deja a Rusia fuera de todo esto!

Soy el Zar y me veo obligado a pensar en el interés del Estado.

Pero también el padre del pueblo.

De los campesinos que han soportado todo: la esclavitud,

el látigo de la aristocrática, la especulación, el hambre.

Sólo te pido una cosa: no los dejes morir de hambre.

Nunca las cosechas habían sido tan buenas, Grigori.

Si entramos en guerra, faltarán brazos para recogerla.

¡La enfermedad matará a los más débiles, morirán miles de niños!

¡Las madres te maldecirán!

¡Crecerá la miseria, crecerá el descontento!

¡Perderás el trono! ¿Oyes lo que te estoy diciendo?

He firmado el decreto para la movilización general.

Tienes el poder de detener esto.

Papá, salva nuestra Santa Rusia.

No nos sumerjas en un mar de sangre y lágrimas.

El pueblo entenderá que debemos defendernos.

Lo más importante es esta cuestión.

Si nuestro país es invadido,

¿los campesinos serán más felices?

Pero si no entramos en guerra, no seremos invadidos.

No hagas caso de los que dicen saber lo que quiere el pueblo.

Yo conozco a los campesinos y te lo advierto.

¡La guerra nos traerá una gran miseria!

Papá,

la guerra acabará con la monarquía en Rusia.

Te lo digo porque lo he visto escrito en el cielo.

Puedes para todo, aún está a tiempo.

Póngame con el telegrafista.

Alexandra, me voy tranquilo.

Porque sé que rezarás por mí.

No te preocupes.

Va a ser una separación corta.

Embajada de Reino Unido, Petersburgo

Es un agente que viene de Suiza

quien hace esta pregunta.

¿Es el señor Rasputín

un oficial de la inteligencia alemán?

No, pero se opone a la guerra.

Como una gran mayoría de las clases populares rusas.

Su influencia sobre la emperatriz aumenta día a día,

pero he encontrado una manera de detenerla.

He encontrado a alguien cercano a la familia imperial.

¿Y quién es? - El príncipe Félix Yusupov.

Nos conocimos en Oxford, fuimos miembros del club Brighton.

Al volver a Rusia, se hizo amigo de Gran Duque Dimitri Pavlovitch.

¿Qué clase?

Tuvieron una relación breve y apasionada,

que se transformó poco a poco en un amor de infancia.

Después ambos cortejaban a la misma mujer.

La bella Irina, pariente del emperador.

¿Y a quién eligió?

- Félix, como puede ver. - Si entiendo bien,

¿está diciendo, que este hombre de gustos extraños,

puede ayudar en la eliminación de Rasputín?

¿Qué pasa ahora?

He encontrado una mujer

- que estaba durmiendo en la puerta. - ¿Y qué?

¡Cuando me vio, saltó como un gato e irrumpió en la sala de espera!

No he conseguido echarla.

- Voy. - No quiere irse.

¡Ya voy! ¡Ya voy!

Me dice que no tiene parientes.

Quédese aquí por ahora.

Será mi secretaria.

Madre, no quiso escucharme. Ignoró mis palabras.

¡Me humilló! ¡Trató como una cucaracha!

Escuchó a su tío, el príncipe Nikolai. Pero él te aprecia mucho.

Lo siento, Madre.

Acabo de escuchar la confesión de una niña.

Me ha conmocionado.

Su padre es Coronel. Fue enviado, sin juicio ni investigación a Siberia.

- A pesar de comportarse como un héroe. - ¿Cómo se llama?

Yo me ocuparé de él.

¡No! No. Quiero ir personalmente a hablar con Papá.

Sus Generales son frívolos.

Incapaces de conseguir una victoria.

¡Son criminales!

Telegrafiaré a Nikki para que hable con el Estado Mayor.

¿Cómo se puede enviar a un soldado a la guerra sin armas,

sin equipo, sin nada?

- Es una vergüenza. - Toda esta gente me odia.

No puedo salir del palacio cuando Nikki no está aquí.

Sabes, para ellos, siempre seré una extranjera.

Alemana. Y no me gusta.

Cuando vine aquí, murió el Zar Alejandro,

todos creen que traigo la desgracia.

Cuartel General del Ejército Ruso, Minsk

Su Excelencia, el General Chefe

quiere hablar con usted tan pronto como sea posible.

¿Cuanto antes?

"Querido Nikki. Nuestro amigo dice que nuestros generales

son unos incompetentes,

que están obsesionados con promocionarse.

Y por eso mandan a los nuestros soldados

al frente sin armas.

Sé que el telegrama va dirigido a ti, pero me lo entregaron por error.

¿Cómo puede tu esposa propagar esas tonterías?

Alexandra está sola y es vulnerable.

Ella se deja aconsejar por ese charlatán. Tiene que terminar con él.

Debes prohibirle que lo vea.

Mire cuantas personas me vigilan esta noche.

¡Mirar! ¡Mirar! Bordada por la Madre.

¡Con mis iníciales! ¡Con sus manos!

Ella se encuentra bien conmigo...

¡Escribe negro sobre blanco!

¡Adelante!

Aquí tienes los informes de nuestros agentes sobre Rasputín.

La situación es grave.

Sus escándalos salen en todos los periódicos.

Y los diputados de la Duma quieren

presentar una moción para exigiendo la destitución de Rasputín.

Hoy ha habido una manifestación en Moscú.

¿Y qué quieren?

Tu abdicación, apartar a Rasputín,

y el encarcelamiento de la Emperatriz.

No eres el gobernador de Moscú

Deberías silenciar y reprimir la revuelta.

Dicen que Rasputín es un espía alemán.

Ridículo.

En este caso, voy a iniciar una investigación.

Y estoy convencido de que

se acabarán esos estúpidos rumores.

Quiero pedirle que no revele el contenido estos informes.

¿Me entiende?

Nadie debe conocer el contenido de los informes.

Serán documentos confidenciales.

Escribe: acaba de levantarse.

Disculpe, hay mucha gente en la sala de espera.

Algunas llevan mucho tiempo.

Ya voy.

¿Qué son estos números con nombres?

La cantidad que pagarán, si hacemos lo que quieren.

- ¿No tienes bastante dinero? -¿Qué dinero?

¡No vuelvas a hacerlo!

No lo hice a propósito. - ¿Por qué entonces?

Para ayudar a una familia judía.

El padre ha sido movilizado y yo...

¿Y qué? ¿Qué?

Les doy un poco de mi dinero... Ahora tengo una obligación...

Escúchame bien.

¡Que robes a las personas adineradas que vienen aquí, me parece bien!

¡Que me robes a mí, nunca! ¿Lo entiendes?

¡Nunca! ¡Este es mi dinero!

¡Y hago con él lo que quiero!

¡Cogerlo!

¡La suerte cae del cielo!

¡No pasa a menudo!

¡Atrapar la felicidad! ¡Vamos!

Lo siento, me han mandado decirle que puede entrar en la sede del Estado Mayor.

¿Por causa de ese miserable, El Gran Duque?

Voy a la corte, con nuestra Madre.

¡No! Es mejor que no vaya a palacio durante un tiempo.

Es sólo temporal.

Después podrá volver. Confíe en mí.

Volverá a palacio.

Diga algo, por favor.

Me tengo que ir.

¡Llama a tu Señora!

¿Qué te pasa?

- ¿Qué te pasa? - Estoy borracho.

Vengo a vivir aquí otra vez, como antes.

¡Oh, Dios!

Hace un año no bebías, ¿es qué empiezas ahora?

- Eso era antes... - ¿Antes de qué?

Antes de que le Zar comenzara esta guerra absurda. Antes de que...

un presentimiento de muerte me torture.

Por favor, no digas tonterías.

Me van a matar. Y lo hará alguien de la familia real.

Cálmate.

- ¡Me echaron como un perro, María! - ¿Alexandra?

Lo sé, lo sé. Sólo soy un campesino,

pero no me gusta como se han portado conmigo.

La Emperatriz te adora. Se tratará de un malentendido.

¡No! ¡No es un malentendido!

¡Es política, María, política!

Es una situación difícil para ella. El entorno del Zar

está contra ella

por su origen alemán y tu amistad.

¿Y qué hago?

Me echaron como un perro,

vine aquí para salvarlos.

ALDEA DE RASPUTÍN SIBERIA.

- No he comido en dos días. Por favor... - Espera.

¡Quiero ser sincero con usted, Grigori,

muchos religiosos de aquí leen lo que se escribe sobre usted!

¡Toda la mierda que publican los periódicos!

- ¡Así venden más! - y cuanto hay de verdad.

¡Todos sabemos de tu libertinaje, de tus escándalos!

Comencé a beber de nuevo, es cierto.

No me he portado bien, es cierto.

¡Con las mujeres!

Traté de evitarlas con todas mis fuerzas.

Pero no siempre funcionaba. Es más fuerte que yo.

Te lo advertí.

¡El que quiere volar muy alto se cae!

No tengo voluntad.

Es la voluntad del Señor.

Eso es pecado de orgullo.

Dios me escogió para explicar a los poderosos la voz del pueblo.

Un telegrama para Grigori Jefimovich Rasputín!

Anna Virubova está enferma, venga urgentemente.

Ana está en coma.

- ¿Qué sucedió? - Un accidente ferroviario.

Los equipos de salvamento hicieron todo lo que pudieron.

Pero tardaron muchas horas en rescatarla.

Los médicos no pueden hacer nada para salvarla.

Déjanos.

¡Anuska, despierta!

Anuska.

Despierta.

Te lo he dicho desde el primer día.

Nuestro amigo es un enviado de Dios.

¿Lo crees ahora?

¡Alexei! ¡Alexei!

Sí, Madre.

Iré enseguida.

Voy a palacio. Me llevo a Dora conmigo.

¡Discúlpenme! Voy a tener que salir.

Una emergencia.

Presten atención a su hígado.

Vuelvo pronto.

Ahí falta ropa de cama.

Madre.

Es la hija del Coronel Maljenkov.

Se lo agradezco infinitamente.

Sólo un santo puede hacer esto.

Sólo tú puedes salvar a mi padre.

Es la mayor prueba de amor que puede ofrecer a Dios.

Lo que estás haciendo acogiendo a estos soldados

es la mejor prueba de la caridad.

El mes pasado llegó un convoy con soldados.

Los alemanes los envenenaron con gas. Murieron todos.

Todos los días le pido a Dios por usted y su marido.

Necesito tanto sus oraciones.

Nikolai, esta vez ella ha sobrepasado todos los límites.

¡Tu esposa, Anna Feodorovna, es demasiado confiada e ingenua!

Ha escogido pesimamente a sus amistades.

Por ella, todos nuestros secretos militares los conoce Rasputín.

Y luego va corriendo a contárselo a sus amigos judíos.

Que luego lo transmiten a los alemanes.

Convence a tu esposa para que venga aquí.

Para enseñarle el informe de Dukovski que desenmascara a su protegido.

¿Cómo conoces el informe Dukovski?

Sí, ¿por qué no?

Sólo preguntaba. ¡Vamos!

Las extravagancias de Rasputín han pasado todos los límites.

Le pido, a su Majestad, que lo expulse cuanto antes de la Corte.

¡Delira, querida amiga!

¡Señora, ha perdido el sentido de la educación!

- ¿Cómo se atreve... - ¡Lea los periódicos!

¡Escuche a los que son fieles

a la dinastía Monárquica!

Y lo más importante: ¡piense en el trono!

¡Salve la Monarquía!

Sálvenos. Expulse a esa especie de profeta.

Es un hombre del pueblo. Un granjero.

Usted teme por sus riquezas y propiedades.

¡Que dice!

El pueblo lo odia. Y ese odio se transmite a usted.

Y pone en riesgo a la monarquía.

¿Lo entiende?

- No conoce a ese hombre. - Probablemente menos que sus putas.

¡Fuera de aquí!

No quiero volver a verla en la Corte.

En cuanto a depravación, su hijo va más lejos que Rasputín.

- La Zarina no quiere abrir. Temo que... - ¿Qué está diciendo?

¡Los tenía escondidos, pero los encontró! - ¿Qué encontró?

¡Los periódicos!

¡Y ahora se ha encerrado en su cuarto!

Alexandra, soy yo.

¡Alexandra, por favor, tengo que hablar contigo!

¡Abre!

- ¿Estás solo? - ¿Por qué me lo preguntas?

Tenía miedo de vinieran a detenerme.

Cálmate, querida.

Nadie te va a detener, ¿de qué estás hablando?

Sí. Todos son...

grandes pecadores.

Nikolai, tenemos que...

proteger a nuestro amigo.

Dios nos lo envió.

Me temo que no entiendes muy bien la situación.

El escándalo es muy grande. Nada menos que de alta traición.

Cuando se ataca el espíritu,

sólo se puede esperar lo peor.

No entiendo lo que dices.

Sabes...

He tomado una decisión.

¿Y qué has decidido?

Lo mejor es que me marche.

¿Adónde?

¡A Alemania!

A un monasterio.

Yo...

ya lo he decidido.

Cambiaré de nombre...

Pero eso no es suficiente.

Siempre seré una enemiga para...

Amor.

Es mejor que...

vuelva a mi país.

Bien.

¿Qué esperas de mí?

Diles que eres el Zar.

El que gobierna.

Cálmate.

¿Qué ocurre?

- Irina... - ¿Han discutido de nuevo?

¡Es por la Zarina!

A ofendido a mi madre y humillado a mi mujer.

Ha pasado varias veces delante de ella y ha fingido no verla.

Irina fue a saludarla y se volvió hacia el otro lado.

¿Qué es?

¿Rasputín ha escrito un libro?

Y dicen que la Emperatriz corrigió el texto.

¡Dios mío! ¡Adonde va a llegar este hombre!

Esta noche Vladimir Rostov da una fiesta

antes de partir al frente.

¿Quieres venir conmigo?

No.

¡Esta noche, antes de reunirme con nuestro glorioso ejercito,

levanto mi copa por Nicolás II, Emperador de la gran Rusia!

¡Y por su esposa, la Emperatriz Alexandra!

¡A su salud!

¡Grigori Rasputín!

¡Mi invitado de honor!

¡Cuando era niño me caí del caballo,

y conseguí volver a andar

gracias a mi amigo Gricha!

¡Música!

¡Félix!

¡Vamos!

¡Estaba cara a cara con él! ¡Podría haberle roto el cráneo!

Me hubiera gustado hacerlo.

¡Pero me quedé inmóvil como siempre!

¿Qué te lo impidió?

No conoces la mirada de Rasputín.

¡Es el diablo en persona!

¡Hay que hacer algo!

Si lo matas, mi gobierno te lo agradecerá. En secreto, por supuesto.

Voy a pensar en algo.

Boris Vladimirovich Sturmer, diputado de la Duma.

Permítanme decirle que comparto la posición que ha adoptado

Su majestad, la Emperatriz.

Yo estoy a favor de negociar la paz por separado con Alemania,

a fin de terminar este estúpido conflicto.

Esto le interesa,

si quiere evitar la campaña de desprestigio,

actué con rapidez.

Ambicioso, un carácter casi transparente,

no entiende de política. Y eso está bien.

Los especuladores están comprando harina.

Los precios están subiendo por las nubes! ¡Qué vergüenza!

El Zar ha dado instrucciones al primer ministro.

¡Es un incompetente!

¿A quién ponemos en su lugar?

Sturmer, bajará los precios.

¿Sturmer? Me suena ese nombre.

Sí. Sirvió en la Corte, ahora ha cambiado mucho.

Cuando lo vi, una voz me dijo: Es necesario que gobierne el país.

El zar lo nombrará primer ministro,

lo que tendrá que hacer es obedecer ciegamente a la Zarina.

En primer lugar, bajará los precios, el poder adquisitivo es bajo.

Permítanme expresar mi gratitud...

¡Pare, no estamos en la Duma!

Sin politiquería. ¡Baje los precios!

¿Cómo puedes dudar de nuestro amigo después de todo lo que ha hecho por nosotros?

¿No están los soldados perdiendo las batallas?

¿No entiendo por qué dudas?

Creo que tienes razón.

- Diga. - El emperador nombró a Sturmer.

Perfecto.

Tu voz suena rara.

Querida Ana, voy a morir.

¿Por qué dices eso?

Porque lo siento. Nosotros los campesinos no podemos subir tan alto.

Lo que debes hacer es alejarte por un tiempo, Grigori.

Si la muerte me acecha, Ana, me encontrará en cualquier lugar.

Aquí está el dinero.

¿Será suficiente?

20 000. Una bonita suma.

Todo esto es de suma importancia.

No hay nada más que decir.

Nada nos detendrá.

Acompáñeme.

Disculpe.

Tengo un trabajo para usted, un asesinato.

¡No nos interesa!

Aquí no lo vamos a conseguir.

Nadie lo hará.

Voy a matar a Rasputín. Yo mismo.

¿Está con nosotros?

¿Tengo elección?

Tanto mi país, como yo,

estamos interesados en la muerte de Rasputín.

Léalo.

Los Ministros del Zar son sólo marionetas

en manos de Rasputín y la Emperatriz Alexandra Feodorovna.

Una extranjera.

¿Quién ha dicho esas palabras en la Duma?

Fue un discurso para pedir la destitución de Rasputín y la Zarina.

La asamblea le ovacionó clamorosamente.

Se llama Prischik. Se lo puedo presentar.

Mi madre nunca se ha recuperado de la muerte de mi hermano, Nicolás.

Es terrible perder a un hijo.

Sí.

- Me temo que pronto voy a reunirme con él. - ¿De qué estás hablando?

María,

siento un dolor en el pecho desde hace un par de semanas.

- Sufro horriblemente. - ¿Has consultado a un médico?

Consulté a cinco. Todos me recetaron diferentes tratamientos.

Pero no mejoro.

Si quieres, puedo ponerte en contacto con Grigori Rasputín.

Hace milagros.

Félix, estoy con Grigori. Ha aceptado recibirte.

Indica la hora. Debe tomar precauciones.

Sí, habla con él.

-¿Félix Yusupov? - Sí.

- ¿De verdad? - De verdad.

Todo el mundo quiere verlo, pero nadie sabe dónde encontrarlo.

Prefiero verlo en secreto.

Venga a medianoche. Puede entrar por la escalera de servicio. Es la segunda planta.

- Le estaré esperando. - De acuerdo.

A medianoche estaré allí.

El diputado Purkuvich, el príncipe Yusupov y el gran duque Dimitri.

Enhorabuena, príncipe. Estoy a favor de sus planes.

Doy la bienvenida a la iniciativa y ofrezco mi humilde ayuda.

¡Gracias! Me gustó su reciente intervención en la Duma.

¿Tiene novedades?

Sí, voy a ir a su casa esta noche.

Rasputín tiene un hombre de confianza, un judío, Aaron Simonovitch.

Le consulta todo.

¡Debemos deshacernos de él! - ¿Qué?

Yo lo haré. Tengo amigos en la policía.

- Será fácil detenerlo. - ¿Por qué motivos?

Como todo judío estará metido en negocios ilegales.

Gracias por recibirme.

- ¿Dónde le duele? - En el pecho.

Muéstremelo.

A veces pienso que voy a asfixiarse.

Quítese la ropa.

Acuéstese.

Una vez conocí a su esposa, la Princesa Irina.

El día que fue asesinado el heredero de Austria,

Chaliapin daba un concierto.

Su manera de andar,

el movimiento de su cabeza demostraban mucha clase.

Pero irradiaba

una profunda melancolía.

Como si un sol negro oscureciera su mundo.

¿Me equivoco?

- ¡Están en la puerta! - ¿Quién? - ¡Policía!

Si liberamos al judío, provocaremos una revuelta.

Rezar.

No puedo hacer nada más.

Sé que estás enojado conmigo, lo siento.

Por favor, no me abandones.

Rasputín tenía razón.

Mis generales, cegados por su propia prepotencia, nos conducirán al desastre.

El pueblo es la primera víctima de su ceguera.

Pero ahora no puedo retirarme. Es demasiado tarde.

¿Me perdonas?

Hace dos días que no va por su casa.

Nadie sabe dónde está.

Hemos encontrado su rastro. Rasputín en una taberna de los bajos fondos.

- ¿Qué está haciendo ahí? - Beber mucho. No está muy bien.

- ¿Cómo lo sabes? - No olvides que tengo informadores.

¡Lárgate!

No hubiera podido volver solo.

Por eso lo he acompañado.

¿Por qué se emborracha de este modo?

A veces para olvidar los recuerdos, las pesadillas.

- Todo. - ¿Pesadillas?

Sí, Siento como me ataca un animal feroz.

Me arroja a un río helado... Hace frío, mucho frío...

Se me caen todos los dientes. Y parece que estoy nadando en un río de sangre.

Te lo cuento porque confío en ti.

Porque te aprecio.

Estoy solo desde que arrestaron a Aaron. No tengo a nadie con quien hablar.

Creo que me quieren matar.

No.

- ¿También tienes pesadillas? - Sí. Yo también.

Sueño cosas terribles.

Mi esposa me persigue con un arma en la mano.

¡Vas a tener que escucharme, pequeño!

¿Cómo es tu relación con Irina?

No muy buena.

¿Haces el amor con ella?

Ella nunca goza, ¿es eso?

Tengo que ver a tu esposa. Te encontrarás con ella...

¡No! ¡No! ¡No es posible!

Tengo que veros a los dos. Esto hará que te encuentres mejor.

Irina está en este momento en Crimea.

Cuando vuelva, te llamaré para que vengas a nuestra casa

No, no.

Tus padres estarán ahí.

No te preocupes. Estaremos tranquilos allí.

- Seremos Irina, tú y yo. - Llevaré a algunas personas.

Ella es una mujer frágil y no aceptará venir aquí.

¡Esto la fortalecerá! Liberará su alma de la oscuridad.

- Y el sol entrará en ella. - Nos reuniremos, después de medianoche.

- ¿Irina estará presente? - Estará.

Un éxito, señores. Al final vendrá.

Brindemos.

- Le he dicho que Irina estaría presente. - ¿Qué?

Le he dicho que Irina estaría presente.

- ¡Irina es la sobrina del Zar! - Sí. ¿Y qué?

¡Irina es la sobrina del Zar!

- ¡Lo sé! - ¡Estás loco!

- No tienes derecho a implicarla en el crimen. - Será nuestro cebo.

¡Era la única manera que viniera! ¡Hice lo que pude!

Félix, nada de discusiones inútiles. ¡Está todo bien!

Realmente no necesita estar presente en la última fase de la operación.

¿Y dónde quieren que suceda?

Aquí, en este cuarto.

El servicio no puede vernos.

Podemos acceder aquí sin pasar por la puerta principal.

Rasputín sospechará si lo traemos aquí.

¡Transformaré este lugar en un verdadero salón!

¡Será seguro, cómodo y agradable!

Hay un puesto de policía al otro lado de la calle, se oirán los disparos.

No habrá disparos.

Tenemos otra opción.

Veneno.

Sé dónde conseguir cianuro.

Todo se arreglará cuando vuelvas de Crimea.

¡Sí!

"Irina. Medianoche.

Amablemente, Félix." Félix Yusupov.

Yusupov.

Yusupov...

Irina...

No. No voy a volver a San Petersburgo.

Tengo miedo todo el tiempo. Félix,,

estoy al límite de mis fuerzas.

- Cálmate, querida, y no te preocupes. - Por favor, renuncia a tu proyecto.

Ese hombre es el diablo.

Diablo. ¿Entiendes?

No me juzgues.

- Te amo. - Yo también.

Adiós.

Esto no cambia nada. Él estará en la planta baja y creerá que Irina está arriba.

No. No.

Descubrirá el engaño.

Me prometieron la victoria y la gloria y sólo he obtenido derrotas y desgracias.

La vergüenza cae sobre mi familia y deshonrar mi nombre.

Debo ser fuerte, pero me siento tan débil.

Que Dios me proteja y a Rusia. Sólo nos queda la oración.

Noche. 16 de diciembre 1916. Apartamento de Rasputín.

Sí.

¿Esperabas visitas?

- Sí, a un hombre. - ¿Félix?

Parecía que estabas esperando a una mujer.

- No. Vamos a su casa, para ver a Irina. - ¿Ha vuelto a San Petersburgo?

- Tenemos una cita. - No sabía que había vuelto.

¿Y por qué tan tarde?

¿Por qué?

Quédate en casa, Grigori.

No vayas allí.

¿Por qué?

Eso es ridículo.

Si hubiera algún peligro, lo habría profetizado.

Siempre dejo una vela por la noche,

así sé que voy a volver.

Es una tradición familiar.

Gran Duque Dimitri se retrasa.

Y Pussovitch está nervioso.

¿Qué significa esto?

Lo siento. Sé que la presencia de mujeres no estaba prevista.

Rasputín adora a las mujeres.

Si sólo ve hombres

sospecharía.

Podría habernos avisado, por lo menos.

Es una persona de total confianza.

¿No me dijo que estaríamos solos?

Irina, tú y yo.

Preparamos una pequeña fiesta.

Ella vendrá más tarde.

¿Quiere una copa de Oporto?

No tengo sed.

No. Gracias. No más tarde.

Pero póngame esa copa.

Otra.

Toque algo alegre, muchacho.

Hace horas que están escuchando música.

¿Debemos intervenir?

Esperemos.

¡Iré a ver donde está Irina!

¡Se bebió una botella de vino y nada!

¿El cianuro no le hace efecto?

Tiene cantidad suficiente para matar un rebaño.

¿Qué está haciendo aquí?

Necesitábamos una mujer, para no provocar sospechas.

- ¿Es una broma? - ¡No es el momento de discutir!

Félix...

¡Félix!

Está muerto.

¡Por una nueva y gran Rusia!

- ¡Hurra! - ¡Hurra!

¡Está vivo! ¡Está vivo!

¡El diablo! ¡Está vivo!

¡Está vivo! ¡El diablo!

Emperador de Rusia, Cuando escuches

que las campanas anuncian la muerte de Rasputín,

sabrás, que tu familia es culpable de mi muerte,

que tus hijos no vivirán más de 2 años más

y que Rusia caerá en manos del diablo.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.