Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Yo tengo la esperanza de que Mikel vuelva algún día.
No sé por qué ahora se empeñan en darle por muerto.
He iniciado el proceso para declarar a mi hermano fallecido.
"El doctor Ebuya, natural de Nigeria,
testigo directo de la ejecución del ausente".
Vio a un hombre con la cara ensangrentada y rapado.
-Todos sabían que era Michael. Él está vivo.
-Luis ha vuelto al barrio, con novia, y van a tener un hijo.
¿Qué pasa? Carmen...
¿Sí? ¿Todo bien?
Vanesa... Ayer os vi y se me removió todo.
Uno de los culpables de la desaparición de mi hijo
enseñando su hijo recién nacido a los otros.
-¿No te has fijado en una cajita con un laberinto
que tiene en su despacho?
Se lo hizo Gaspar cuando era pequeño.
Santiago tiene un hijo. Ladrón. Sí.
-Menos mal que tu madre no sabe en qué te has convertido.
¿Alguna vez le pediste perdón por lo que le hiciste?
¿Qué pasa con Ledesma?
¿Con Ledesma?
Huelo cómo tu sistema límbico se activa
cada vez que la tienes delante.
¿Esto?
Esto son mis hijas. Custodia compartida.
Ricky y compañía, ¿verdad?
Es una gamberrada, de muy mal gusto, pero una gamberrada. Nada más.
-Vas a seguir con tu puta vida y a nosotros nos vas a dejar en paz.
Se han acabado los incidentes, tanto por su parte como por la tuya.
Ya que estamos, ¿por qué no me cuentas cómo pasó?
Cuando te fuiste de casa, digo.
Gaspar...
Gaspar, hijo...
Madre mía, qué desastre. Qué desastre.
-Yo no sé cómo puede vivir aquí. Tanto coche, tanto ruido...
No se puede ni respirar... -¿Y qué va a hacer?
¿Quedarse en el pueblo? Tienes unas cosas...
-He despejado la habitación. Yo dormiré aquí, en el sofá cama.
-Hijo, ¿no irás a salir ahora? -Vida sana, papá.
Os lo prometí.
Y lo llevo a rajatabla, ¿eh?
Además, quiero ver qué tal funciona el MP3 que me habéis regalado.
-El hombre de la tienda ha dicho que el M ese que era el mejor.
El más caro, seguro.
-¡Antonio! Bueno, ¿te gusta? ¿Es el que querías?
-Claro que sí, mamá. Claro que sí.
A ver... -¿Qué?
-¿Por qué traéis tanta comida?
-Porque debes comer. -La nevera no va a enfriar todo eso.
-Sí, ya verás como sí. -¿Cómo quieres que enfríe?
Es minúsculo. -Estás flaco.
Tú ya sabes cómo es, pero que está muy orgulloso de ti.
-No se le nota. Cambia la cara, por una vez que viene...
-Hola, vecino. -¡Isabel!
Ah, mira, mi madre. -¿La madre de Manu?
-Sí. -Encantada.
Que sepa que su hijo es el más educado de todo el edificio.
-Hasta luego. -Hasta ahora.
Metete también, que hace frío... -Sí.
Vuelvo en media hora. Y me como esa cena que me vas a preparar.
-No tardes mucho, ¿eh? -No.
Hasta ahora.
Está guapo, ¿verdad?
¿Eh?
-Sí, está guapo, está guapo.
(Timbre)
Inspector.
-Comisario, Antonio.
Ya soy comisario, ¿no se acuerda?
-¿Sabe algo de mi hijo?
-Sí.
-¡Marisa! ¡Marisa! -¿Qué pasa?
-Ven.
-Hola, Marisa.
-Buenas tardes.
-Vengo a comunicarles que su hijo ha sido encontrado...
Muerto.
-Perdón.
(Conversación)
Gracias, Cristina.
Ahora bajo, lo compro y te lo traigo, ¿vale?
-No hace falta. -Mi padre es un desastre.
-Descuida, hijo. Ya sabes dónde estamos.
-Vale. Buenos días, Cristina.
-Buenos días.
-Y tiene usted una casa muy bonita.
-Gracias. -Nada.
¿Qué?
¿Qué pasa? ¿Que qué pasa?
Acabas de salir de una operación grave.
Deberías de estar descansando...
Pero, bueno... No seas tan plasta, ¿eh?
Que estoy muy bien.
Estas semanas en cautiverio me han dejado nuevo.
Es broma.
Eres un buen carcelero.
Lo único que hay que mejorar es tu dieta.
Así que... copos de avena, tostadas integrales.
Cómetelo todo, ¿vale?
Ulises...
Toma.
(Timbre)
Hola.
Ahora no puedo hablar, Maite. Tengo prisa.
Sonia, por favor, no podemos seguir así.
Dame cinco minutos.
Tienes dos...
La resolución del juzgado está a punto de salir.
Y ya sabes qué van a decidir.
¿Y has venido a echármelo en cara? ¿O quieres algo más?
No. He venido porque no quiero que estemos así.
Por favor, ven esta noche a cenar a casa.
Paula te echa muchísimo de menos.
Sonia, venga.
A Mikel no le gustaría que estuviéramos enfrentadas.
Hagamos un esfuerzo por él, por su memoria.
¿Ahora te preocupa su memoria?
No vas a rendirte nunca, ¿verdad?
Soy su mujer, no puedo hacerlo.
Y yo era su hermana, que parece que se te olvida.
No vuelvas a hablar de él en pasado, Maite.
¿Quieres algo más?
No. Muy bien.
Marta Gavira Ramírez, 39 años. Viuda, sin hijos.
Desaparecida hace una semana.
El perro de la vecina se coló por la puerta de la verja
que se había quedado abierta y, al ir a buscarlo...
Me siento...
Y, al ir a buscarlo, vio el coche de Marta con la puerta abierta
y el motor encendido.
El bolso de Marta estaba en el asiento del copiloto,
con el móvil dentro...
A día de hoy, no se ha pedido ningún rescate.
Y la investigación no es que haya dado muchos frutos.
Medina, por tu cara,
veo que ya te has formado una opinión al respecto.
¿Te importaría compartirla? No. Claro que no.
Está claro. Lleva días desaparecida, signos de violencia
y nadie ha pedido un rescate.
Pinta mal. Muy bien. No esperaba menos de ti.
Bien.
Ahora, vas a coger tu opinión, la vas a meter en un cajón,
te vas a olvidar de ella, vas a buscar a Marta
y la vas a encontrar.
Sebas, te ha tocado... Vamos.
Pues venga...
Vosotras dos, conmigo a mi despacho.
Tengo un asunto delicado.
Caso antiguo: chaval desaparecido en 2008
y aparecido cadáver en 2016.
Y ahora resulta que aparece alguien
que afirma que a lo mejor podría no ser su cuerpo.
Eso quiere decir que sigue desaparecido.
Bueno, eso querría decir muchas cosas, supongo.
Y ninguna buena.
Afortunadamente, el padre pertenece a Ayuda Desaparecidos.
Carmen le conoce bien y os está esperando.
Perfecto. Conduces tú.
Vale.
¿Qué miras, vieja loca? -Luis, ¿qué haces?
-No te metas. No te vuelvas a acercar a mi familia.
¿Me oyes?
Ni nos mires. -¿Estás tonto o qué te pasa?
Vámonos, venga.
Luis...
-Venga, vamos.
¿Me vas a contar algo?
Que llegáis tarde.
¿Adónde se supone qué vamos? A Galápagos.
¿A las islas Galápagos? ¡Venga, hombre!
Un poco más cerca, Guadalajara.
Vale. Tira.
Marta y yo somos íntimas desde hace años.
De hecho, yo la convencí para que se comprara el chalé aquí.
El mío es justo el de al lado.
Y así podríamos estar juntas.
El suicidio del marido la había dejado destrozada.
Aunque en una situación de lo más envidiable,
todo hay que decirlo.
¿Qué me podría decir de él?
¿Fernando? (ASIENTE)
Pues creaba jueguecitos para móviles, cosas de esas.
No sé... Ganaba muchísimo dinero.
¿Y por qué cree que se pudo haber suicidado?
No tengo ni idea.
Marta se lo encontró un día al volver a casa,
tirado en el suelo del baño.
Se había hinchado a pastillas.
Le dejó una nota y todo.
Eso fue hace un año más o menos, ¿no?
No. Más o menos, no. Fue el cinco de mayo.
El mismo día en el que Marta desapareció.
-Justo un año después.
-Raro, ¿no?
Esto sería todo, muchas gracias.
Manuel desapareció en el año 2008.
Un año después, la Policía tenía claro
que Manuel andaba
recorriendo España cometiendo estafas
y todo tipo de delitos.
Había pruebas y había testigos.
En el 2016 lo encontraron muerto.
Le entregaron a la familia un cadáver desfigurado
y cerraron el caso.
Alguno de los vuestros ha hecho las cosas muy mal,
así que no esperéis mucha colaboración.
Tacto, paciencia y aguantad el chaparrón.
Nos hacemos cargo, tranquila.
Antonio, ¿cómo estás?
Mira, me gustaría presentarte a unas amigas.
Son del Grupo de Desaparecidos de la Policía Nacional.
No quiero hablar con más policías, Carmen.
Ya te lo dije.
Pero estas no son como la gente con la que has hablado, son amigas.
Antonio, nos pueden ayudar.
De verdad.
Vamos...
Mira, son Sonia y Azhar.
Buenas.
Sabía que mi hijo no podía ser.
Mi hijo tuvo sus problemas de adolescente, no lo niego,
pero todas esas cosas que decían que había hecho...
Y ahora, tres años después, me dicen otros policías
que tienen dudas de que las hiciera él...
y que tienen que mirar el ADN...
¿Qué broma es esta?
¿Así es como trabajan ustedes?
Las cosas no se hicieron bien...
Es verdad.
Gracias.
-¿Antonio Sánchez? -Sí.
-Adelante.
Soy el inspector Ballester.
El chico se droga, ¿no?
-Vamos a ver. Ya le dije a la chica que nos tomó los datos
que tuvo algún problema con la droga,
pero de más joven, en el pueblo.
-¿Y ya no los tiene? ¿Está seguro? -Sí, absolutamente.
-Vamos, desde que vino a estudiar a Madrid, no. No...
-Se ponía en el pueblo y aquí se quitó. Será el primero.
(RÍE) Miren, vamos a hacer una cosa:
vuelvan al pueblo y, si en dos días no saben nada de él, me llaman.
Aquí tenemos controlados a los camellos,
de una forma o de otra daremos con él.
-Pero, a ver... -Sí, dime...
-"Volvimos a la comisaría una vez"
y otra, y otra y otra...
Y siempre nos decían lo mismo, que ya aparecería.
Y a los ocho o nueve meses
nos empezaron a llamar de los bancos.
"A lo mejor es un error, ¿eh?".
Alguien que se llama igual o que se hace pasar por él.
-Antonio, por Dios, no digas chorradas.
Mira esto funciona así:
el chico pide un préstamo, se lo conceden.
Se compra un coche.
No paga el préstamo, pide otro en otro banco y vuelta a empezar.
Debes ponerle una denuncia ya.
-¿Cómo voy a denunciar a mi hijo? -Por lo que pone aquí.
Los préstamos los pide en contra del piso.
El piso que tú le compraste.
Eso sí, lo pusiste a nombre de los dos.
No te fiabas un pelo, ¿verdad?
Ya sabías el pieza que tenías en casa.
-Bueno, ¡ya está bien! ¡Yo no se lo consiento!
¡A mi hijo le ha pasado algo y no ha hecho nada en dos años!
-"Mi mujer, que en gloria esté",
nunca creyó las cosas que decían de Manuel.
Ella no quiso denunciarlo, jamás.
Gracias por venir, señor Herranz.
Sebas.
Así que sigue sin haber noticias de Marta.
Bueno, me cae como el culo, pero espero que no le haya pasado nada.
¿Y eso por qué?
Es una loba.
Y Fer fue su... Su corderito.
Con Fer se refiere a Fernando Albasanz, ¿verdad?
Su difunto marido. Sí, mi socio.
Fundamos la empresa sin un duro,
sableando a padres, a amigos, a vecinos...
Y en tres años teníamos dos juegos rompiendo el mercado,
y, entonces, fue cuando apareció Marta.
¿Y?
Fer se había pasado la vida entera delante de un ordenador,
y, cuando Marta le puso las tetas en la cara, se volvió loco.
En dos meses estaban casados.
No tenía más familiares, ¿verdad? No, no, era huérfano.
Bueno, estaba el tío Julián.
Un tío que venía a la oficina
y nos proponía unos negocios absurdos.
Unos timos que te cagas, vamos.
El pobre Fer acababa soltándole 1000 o 2000 pavos. Ahí mismo.
-Su tío Julián...
Eh... Continúe con lo de Marta, por favor.
-Ah...
Bueno, cuando Marta lo tuvo bien cogido,
le jodió la vida.
Le fue dejando poco a poco sin alegría, sin ganas de vivir...
Y fue entonces cuando se suicidó...
Sí.
Y eso es lo raro.
Justo antes de suicidarse,
Fer estaba volviendo a ser el que era.
A ver, era un tío muy reservado y a mí nunca me contaba nada,
pero, pero para que me entendáis, estaba volviendo a sonreír.
-¿Tenía un lío?
Ey...
¿Qué tal ha ido?
Mejor no preguntes.
¿Y tú? Menuda cara. Mira.
No sé a qué ha venido.
No sé si es provocación o ingenuidad,
pero no me gusta nada.
Si tratas con esa chica,
acabará convirtiéndose en una relación tóxica.
Y, si quieres que te diga mi opinión, lo...
Hola, Vane.
Ya veo que mi hermana te ha sacado algo para merendar.
-Sí, estos bollos. Están buenísimos.
Carmen, yo... Siento lo de antes.
Luis se ha puesto como loco.
Son tan ricos cuando son tan pequeños.
El mío era tremendo.
Las vecinas me paraban todo el tiempo para verlo.
Se llaman lionesas.
A mi Pablo le encantaban.
Bueno, en ese momento solamente hacíamos pan,
pero íbamos haciendo alguna prueba, sin mucho éxito, la verdad.
Toma.
Era el momento de la crisis
y el barrio no estaba para pasteles.
Pero a mi Pablo le encantaban.
Decía que, si no se vendían, muchísimo mejor,
porque así se lo comía él. (RÍE)
Siete años ya de su desaparición.
Bueno, yo me tengo que ir. Venía aquí a pedirte perdón.
No. Espera un momento.
Así te llevas unas cuantas.
Me tengo que ir, de verdad.
¿Seguro? Sí.
Un poco más y no me pillas aquí, Ledesma, de Desaparecidos.
Me quedan dos días para pasar a segunda actividad.
Aún no me lo creo. En fin, pasad, pasad.
Gracias... -Gracias...
-¿En qué puedo ayudaros?
Manuel Sánchez Delgado. Desapareció en 2008.
Cómo comprenderás,
he llevado unos cuantos casos durante estos años.
Así que si no me dices algo más... Sí.
Un chico de 23 años que salió a correr una noche.
Hoy han desenterrado sus restos.
Restos que, probablemente, no sean de él.
Mira, desde el primero momento
tuvimos claro que se trataba de una desaparición voluntaria.
Y al llegar los papelitos de los bancos, qué te voy a contar.
Pero los padres nunca creyeron que fuera él.
Le hablaron de una posible suplantación de identidad,
y no quiso ni escucharlos.
¿Suplantación de identidad? ¡Qué chorrada!
¿Te crees que con un simple DNI te van a dar un préstamo?
Vamos, inspectora, seamos serios.
Se necesitan muchos más datos,
saberlo todo de la persona a la que suplantas.
De hecho, él era la persona.
Te lo digo yo.
Mira, Ledesma, aunque yo ya no estaré aquí,
el ADN me dará la razón, ya lo verás.
Es una vergüenza que los hayan hecho pasar por todo esto de nuevo.
-Bueno, al padre. La madre murió hace un año.
-Si me disculpan, tengo cosas que hacer.
Por supuesto que sí.
-Adiós.
La subinspectora Gómez lleva la investigación.
-¿El comisario les ha informado ya del estado del cuerpo?
-Sí. -La cara está destrozada
a consecuencia del disparo.
No creo que sea necesario que pasen ustedes por ese trago.
Lo importante es que reconozcan esto.
Lo reconocen, ¿verdad?
Bien. Se pondrán en contacto con ustedes
para el traslado de los restos al lugar que ustedes decidan.
Firme aquí, Antonio. -No, espera.
Quiero ver su cuerpo. -No, no es necesario.
-He dicho que quiero ver su cuerpo.
-Marisa... -Por favor, por favor.
-¿Es suficiente?
-Este no es Manuel.
Este no es nuestro niño.
-Escuche, hace ocho años que no lo ve.
Puede que haya cambiado,
que haya engordado o adelgazado, ¡qué sé yo!
Pero el tatuaje es inconfundible, ustedes lo conocen bien.
Los testigos nos han hablado... -Le digo que no es mi hijo.
-A ver, en serio, escúcheme. -Escuche, es su hijo, ¿lo entienden?
Lo hemos encontrado después de seguir sus andanzas
por seis ciudades distintas, durante años.
Era un delincuente y se relacionaba con delincuentes
y han acabado por cargárselo.
¡Acéptelo de una vez! -No, en serio, no lo es.
Antonio, por favor, escúchame.
-Marisa, hace más de ocho años que no le vemos.
Que no... -Acabemos, de una vez, Marisa...
Por favor...
Pasa. Gracias.
Azucena, gracias por venir. Habría venido antes,
pero he tenido un interrogatorio. Ni te preocupes.
Siéntate, por favor. El caso de Domingo Antonio Partana.
¿Quién es Domingo Antonio Partana? Era.
El cadáver que habéis visto exhumar esta mañana en Guadalajara.
Hace seis meses que detuvimos a la sospechosa de su asesinato.
Ella nos dijo cómo se llamaba.
La detuvimos por robo, pero muy pronto se derrumbó
y nos confesó que se había cargado a su novio, hace tres años.
Cuando nos contó cómo y dónde lo había hecho,
me di cuenta de que habíamos metido la pata,
y pedí inmediatamente la exhumación del cuerpo.
¿Y qué fue? ¿Un crimen pasional?
Hombre, si pones una recortada
a pocos centímetros de la cara de alguien
y aprietas el gatillo, es bastante bastante pasional.
Joder... Llevaban años juntos.
Él era ciudadano argentino.
Oye, dime una cosa,
¿el comisario Ballester sabía esto de la exhumación?
Por supuesto. Lleva puteándome desde que empezamos con el caso.
Ya está, ya han firmado, identificación positiva.
-Comisario, quizás deberíamos hacer más comprobaciones.
Que las huellas dactilares estén borradas con ácido
hacen pensar... -Hacen pensar que era un chorizo,
capaz de cualquier cosa.
-La madre no está convencida. -¿Qué quieres?
¿Que diga que este despojo es su hijo?
Joder, es normal que se agarren a un clavo ardiendo.
-Podríamos hacer pruebas de ADN. -Una mierda vamos a hacer.
No vamos a pedir nada. Este ya ha dado bastantes disgustos.
Para mí, caso cerrado.
-"El tatuaje fue determinante".
Testigos de estafa lo describieron.
Y los padres lo reconocieron nada más verlo.
Ya, pero que la madre no quisiera reconocer el cadáver
y el detalle de las huellas borradas con ácido
era suficiente para realizar nuevas gestiones.
Sí. Pero, entre Ballester
y la identificación positiva por parte de los padres,
no he tenido margen de maniobra.
Ya.
¿Tú qué crees?
Yo creo que se parecen bastante.
Es más que probable una suplantación de identidad, ¿no?
-Pues sí.
Así que me vas a dejar hablar con tu asesina.
El socio de Fernando no cree que fuera un suicidio.
Además, dice que tenía un lío paralelo.
Nos va a dar los datos de esa mujer.
"Nos dice", "nos va a dar"... O sea, que no tenéis una mierda.
¿Qué más? A ver...
Hay un familiar por ahí que es un pieza.
El tío Julián. Le está sacando pasta al difunto.
Marta no puede con él.
Es el más perjudicado por el suicidio.
¿Qué suicidio?
¿Qué suicidio?
No estamos investigando un suicidio,
estamos investigando una desaparición.
A ver si nos lo metemos en la cabeza.
¿Tenemos algún indicio que pueda relacionar a este timador
con el posible secuestro de Marta?
¿Sí o no?
No exactamente, pero hay un dato relevante, jefe.
Y es que Marta ha desaparecido el cinco de mayo.
Es decir, un año después de que su marido muriera.
Ya, yo te he dicho antes, Rodrigo, que esto puede que sea casualidad.
Yo me líe con mi ex
el mismo día del aniversario de la muerte de Elvis.
Bueno, pues dos años después, Santiago,
ese mismo día, va y se muere mi viejo.
¿Y?
¿Cómo qué y? Que, para mí, desde entonces,
el 16 de agosto es un día de mierda.
¿Una chocolatina? ¿No? ¿Magdalena? ¿Tampoco?
Hombre, menos mal. Te he dejado mil mensajes.
¿Cómo?
¿Me estas pidiendo que me quede de brazos cruzados?
¡Tendrás que anular el testimonio del nigeriano, digo yo!
Porque miente.
¡Pues porque lo sé!
Vale, muy bien, pues dame su dirección.
Que me des su dirección.
¿Cómo qué no puedes?
Si yo lo entiendo todo.
¡Lo que no entiendo es por qué necesito un puto abogado!
Perdón...
¿Estás bien?
¿Tú qué crees?
Mira, Sonia, perdona que me meta donde no me llaman,
pero, si al final declaran oficialmente muerto a Mikel,
eso es solo un mero trámite.
Para ti sigue vivo, eso es lo importante.
¿Qué pasa? ¿Tan malo está el café?
Mira, de verdad... Quita... Joder...
¿Qué he dicho? ¿Quieres un café?
(Risas)
Buenas noches, Santiago. Buenas noches.
No sabía que tenías un hijo. Sí.
Y tampoco que era así,
tan divertido. Te partes con él.
¿Subimos? La cena se debe estar enfriando...
-Ah, es un triste, pero porque trabaja mucho.
-Ya. -Buenas noches, Gonzalo.
-Buenas noches.
¿Se puede saber qué es todo este numerito
que te estás montando con los vecinos?
Solo quería ser amable. No sé qué hay de malo.
A no ser que te avergüences de mí, papi.
Ya me contarás.
¿No tengo motivos para andar mosqueado contigo?
No me irás otra vez a salir con el puto robo a la joyería.
Venga ya, joder, Gaspar, que tú sabes cómo va esto.
Si confiesas y entregas el botín, puedo hablar con el juez, coño.
¿Cómo hay que decirte las cosas?
Sigues pensando que soy culpable, ¿no?
¿Sigues pensándolo?
Vamos, no me jodas, tío.
¿Tú qué te crees?
¿Que si yo tuviera cinco millones iba a estar aquí? ¿Contigo?
Haciendo la comida, la cena... Venga, hombre...
¿Y tú que miras?
No iba a vacilar yo con esto.
Sebas, por mucho que lo mires, no...
Yo, ni aunque me lo regalaran, vamos...
Me daría un rulito si me dejase...
-¿Les importaría apoyarse en otro lado? Es mi coche.
¿Julián Morales?
Queríamos hacerle unas preguntas sobre Marta Gavira.
Ya conté todo lo que sabía a sus compañeros.
No sé nada.
Desde que se quedó viuda, no teníamos ninguna relación.
Para no tener relación, la llamaba con frecuencia los últimos meses.
Tenemos el registro del móvil de Marta.
Bueno, sí. De vez en cuando la llamaba.
Echábamos de menos a Fernando.
-Le echaban de menos, ¿no?
¿A qué se dedica, señor Morales?
-Tengo ciertos ahorros
con los que invierto en diferentes negocios.
No es delito.
-Tenemos entendido que su sobrino le dejaba dinerito,
así, de vez en cuando.
¿Dónde estaba el cinco de mayo?
¿El día que desapareció Marta?
Estaba con unos amigos jugando a las cartas.
Sus compañeros ya hablaron con ellos.
Mira...
Hay que comprobar esa coartada.
Quiero saber los movimientos de tarjeta, viajes...
Si hace falta, hasta su talla de calzoncillos.
Aparte de que el comisario Ballester
os pueda parecer un impresentable,
no tenéis nada más. Sí.
Sí, la firme sospecha de que no se molestó en buscar a ese chico.
Vamos a ver, la posibilidad de que el desaparecido
pudiera estar estafando por media España era más que real.
Y en esa posibilidad
es en la que el comisario Ballester basó su investigación.
Es posible que no prestara la debida atención
a la ausencia de huellas dactilares, no digo que no,
pero el asunto del tatuaje era suficientemente importante
como para llevar la investigación por ese camino.
Pudo estar equivocado,
pero, vamos, no creo que se le pueda acusar de negligencia.
Pues solo nos queda hablar con la asesina del suplantador.
Quizá sepa qué relación guardaban Domingo y Manuel,
hasta el punto de imitar su tatuaje y de conseguir su documentación.
No sé.
Bien, bueno, ¿y a qué estáis esperando?
Pues es que Azuce...,
es decir, la subinspectora que detuvo a esta mujer
nos ha pedido que esperemos a que lo tenga todo bien atado.
Bien, increíble.
Y tú, como vas de poli buena, vas y le das tu palabra, ¿no?
Joder, de verdad...
Menos mal que dos polis hechas y derechas como vosotras
habréis investigado en la base de datos
de desaparecidos y en la de cadáveres sin identificar
antes de venir aquí, a mi despacho,
a preguntarme qué más se puede hacer...
¿Un...? Sí, sí.
¿Un café? Sí, sí, sí, un café.
Buscamos un cadáver sin identificar, varón, 23 años.
Pon entre 20 y 25.
Eh...
1,73, pelo castaño, ojos marrones...
No hay malformaciones.
Posible indumentaria:
ropa deportiva, chándal, zapatillas...
Y un reproductor MP3.
Como dato a destacar, un tatuaje en el antebrazo izquierdo,
unas letras chinas.
Busca desde el siete de septiembre de 2008 hasta ahora.
Lo tengo.
¿De verdad?
Sí, mira.
Perfecto, muchas gracias.
Azhar, nos vamos de excursión. ¿Y eso?
Comandancia de la Guardia Civil de Segovia.
Cadáver de hombre, 20 años,
con tatuaje en el antebrazo izquierdo.
Encontrado por unos cazadores en el término de Valsaín,
el 12 de noviembre de 2008.
O sea, dos meses después de la desaparición de Manuel.
Y no podía llevar más de dos meses enterrado ahí.
¿Por qué? Fue el tiempo
que el dueño del terreno tardó en pasar por allí.
Oye, conduzco yo, ¿no?
Justo te iba a decir eso. Muy bien.
Hola. Buenas.
Oye, ayer estuve un poco torpe con lo del café, perdona.
No, no te preocupes.
Me tengo que ir. Sí. Oye, hablé con mi amiga.
¿Qué amiga? Voy, voy, voy.
La de Inteligencia.
¿De verdad has hablado con ella?
Sí, claro, ¿por qué no iba a hacerlo?
No, no sé, la verdad, lo siento.
Le di el nombre del guineano.
¿Vale? Nigeriano.
Sí, nigeriano. Kamau no sé qué más, ¿no?
Sí.
¿Y?
Bueno, pues que se va a poner con ello.
Ah, vale. Pues nada, gracias. Me voy.
Perdón.
Oye, Rodri...
Te quería pedir perdón,
que ayer estuve un poco torpe con lo del café.
Tira. (RÍE)
Bueno, es verdad que había una fosa muy poco profunda.
Y que, bueno, la lluvia y los animales
sacaron las partes a la superficie.
Pero el dueño juraba y perjuraba que vino el día tres de septiembre
y que aquí no había nada de nada.
Arrastraron el cadáver hasta aquí, desde el camino.
Y sí, recuerdo perfectamente el tatuaje del antebrazo.
Era un símbolo chino.
¿Qué hicieron con el cadáver?
Lo habitual. Se trasladó a Madrid, al Anatómico Forense.
Causa de la muerte: traumatismo craneoencefálico.
Pero, por los golpes y los huesos rotos,
sugirió un atropello o algo similar.
Se le tomaron las huellas. No estaban en el sistema.
Muy bien. ¿Nunca se pusieron en contacto con ustedes
nadie de la Policía Nacional?
No, la verdad. Son ustedes las primeras.
Nosotros grabamos el expediente del cadáver sin identificar
en una base de datos conjunta que estableció Interior
para todos los Cuerpos en 2010.
La que a ustedes les ha traído hasta el cadáver.
Por lo que me comenta, sus compañeros no hicieron lo mismo
con el expediente de la desaparición.
Si hubiera sido así, se hubieran cruzado los datos
y hubiera saltado la alarma.
Ya. Bueno, muchísimas gracias por todo.
-Gracias.
Estamos a 50 kilómetros de la casa de Manuel.
Había salido a correr.
¿Tú crees que pudo subir al coche de un conocido
y que terminaran matándolo aquí?
O lo mataron allí y lo trajeron hasta aquí.
Podría ser.
¿Qué hacemos ahora?
De momento, reclamar al juzgado el sumario y las pertenencias.
Si el padre las identifica, ya estará todo claro.
Vale, pues voy...
Pues sí. Suerte.
La situación económica de Marta Gavira no es tan favorable.
Y eso que se llevó una pasta
por la venta de la empresa de su marido.
Sí. Pero se la estaba gastando en un pispás.
Un 4x4, un deportivo, un chaletaco de aquí,
un apartamento en Ibiza y, en los últimos meses, atención:
retiradas importantes de dinero en efectivo.
¿Efectivo? Efectivamente.
(RÍE)
Perdón.
Sí, iba al banco ella personalmente y retiraba 50 000 euros cada vez,
todos los meses. Ya veo, ya.
¿Y en qué puede gastarse una persona 50 000 euros en efectivo cada mes?
El oficial Cano y yo tenemos una teoría:
el tío Julián está recibiendo esta cantidad de dinero
en concepto de extorsión o chantaje.
Ya. Y en caso de que este tal tío Julián
estuviera extorsionando a Marta,
cosa que aún no podéis probar... No.
¿Qué interés podría tener en acabar
con la gallina de los huevos de oro?
Marta decide cerrar el grifo,
el tío Julián se presenta en su casa, la cosa se complica...
Empezad por conectar la retirada de dinero en efectivo de Marta
con el tal tío Julián.
Id al banco, pedid las grabaciones y chequead si en alguna ocasión
pudo acudir con ella a retirar el dinero.
¿Sabemos algo de la amante del marido difunto?
No, de la amante no, pero el socio me ha dicho
que iba a intentar averiguar algo, pero no me fío.
¿Por qué no ponemos bajo vigilancia al tío Julián?
¿Tú alguna vez escuchas lo que yo digo?
Encontrad a la amante, descartadla y luego ya veremos.
Te lo he dicho. Llévate esto.
No lo entiendo, de verdad. No me cabe en la cabeza.
En aquel momento no existía una base conjunta de datos.
La Guardia Civil tenía un cadáver sin identificar por un lado,
y por otro estaba la Nacional buscando un desaparecido,
nada que ver.
Pero ¿en qué mierda de sistema vivimos?
Bueno, las cosas han mejorado mucho.
En 2010, el Ministerio del Interior
estableció una base conjunta para todos los Cuerpos.
Pero, en este caso en concreto, la Guardia Civil
sí que grabó el expediente del cadáver sin identificar en 2011.
Pero nadie de la Policía Nacional
grabó el expediente de la desaparición.
¿Por qué? Porque Ballester ya había decidido
que Manuel no era un desaparecido,
sino un delincuente.
¿Y qué fue de Manuel, del cadáver de Manuel?
Viene la mejor parte y la que más te va a costar creer.
El juzgado que tenía su expediente y sus objetos personales
se incendió. ¡Venga!
Sí, se quemaron muchísimos archivos.
Y los que se salvaron fueron trasladados muchas veces.
Uf... Esto es de locos.
Si no tenéis los objetos personales
y tampoco sabéis dónde está el cuerpo,
estamos como al principio...
Azhar está en un almacén judicial con varios números de referencia.
Confiemos en la suerte.
Claro. Eso se lo dices al padre 11 años después,
que confíe en la suerte, en la Policía, en el sistema,
que confíe en la madre que nos parió a todos.
Cojonudo... ¿Y qué te digo?
Pues no lo sé... Carmen...
Carmen, estos señores, que preguntan por ti.
-¿Carmen Fuentes?
Sí, soy yo...
Esto es una citación para que vaya a prestar declaración
a la comisaría de Pizarro, 76.
Inspectora Ledesma. Buenas tardes, ¿ha ocurrido algo?
Ha sido denunciada por acoso y amenazas.
¿Y quién ha presentado la denuncia?
Lo siento, inspectora, no le puedo decir más.
No necesita abogado, ¿vale?
Pero tiene derecho a venir acompañada
por quien usted desee.
Según parece, se conocieron en una convención.
Lo vieron dos empleados que estaban ahí.
Le hacemos la pregunta y nos vamos a por Julián.
Relájate, anda. A ver si va a ser esta la pieza que faltaba.
¿De parte de quien estás? De parte de la ley, siempre.
¿De la ley? Serás...
A ver...
"¿Sí?" ¿Consuelo Priede?
Venimos a hacerle unas preguntas.
¿Y vive aquí sola? Sí.
Dejé el trabajo por motivos de salud.
Me surgió esta oportunidad y me vine a vivir a las afueras.
Lo de la salud, ¿algo grave?
Problemas de espalda.
Pero, con lo que me quedó y la venta de mi piso, me compré la casa.
-Bien.
¿El nombre de Marta Gavira le suena de algo?
Pues la verdad, que no. Pero soy muy mala para los nombres.
Es la viuda de Fernando Albasanz. Ha desaparecido.
Vaya, lo siento.
Pero me temo que no les podré ayudar porque no la conozco.
-A ella no.
Pero a él sí, ¿no?
A Fernando sí que lo conoce.
-No tengo por qué mentirles.
Ya sabe lo que son los congresos, ¿no?
Te aburres, bebes de más, tonteas...
Y sí, nos vimos un par de veces después.
¿Un par de veces solo? (ASIENTE)
¿No hubo algo más serio?
No, solo fue una aventura.
Y ninguno de los dos quisimos nada más.
-¿Alguna vez le habló de su tío Julián?
-Sí, algo me comentó. Era su único familiar, ¿verdad?
Salieron un par de veces...
Pero le habló de su tío, de su tío Julián.
-Sí.
Algo me dijo.
Vale, pues esto sería todo. Muchas gracias por su tiempo.
A ustedes, cualquier cosa...
Te dije que no lo avisaras.
¿Acoso y amenazas?
Vamos a ver,
¿estás perdiendo el juicio o qué? Eso es una chorrada.
No he amenazado a nadie. Ah, ¿no?
Estos chicos han pedido una orden de alejamiento,
y seguramente se la van a conceder.
Dicen que estás obsesionada con su bebé.
¡Otra chorrada! Lo único que he hecho es ser amable con ella
y aguantar los insultos de él. Ya.
Lo que quieres es ganarte a Vane, a ver si le saca algo a Luis.
Eso es lo que pretendes, ¿verdad?
Carmen, que nos conocemos.
Sois muy listos todos.
No te pongas así, Carmen.
Carmen, Carmen Déjala, hombre, déjala, déjala...
Si no va a cambiar en la vida. Déjala...
¿Azhar tiene algo?
Sí.
Otra referencia. De haber algo, estará en otro almacén.
Mañana sabremos más. Me voy a mi casa.
Mi hijo me espera.
Como la cena se enfríe, me pega una bronca de no te menees.
De verdad, lo que tengo que aguantar...
¿Qué ha pasado? Han robado en casa de Cristina.
Tu vecina, la del B. -A plena luz del día, don Santiago.
Entre las 16:00 y las 19:00, estando yo en la portería.
-Sí, ya sabían lo que estaban buscando.
Han ido directos a la caja fuerte. -Yo he estado aquí.
Mira que me ha jodido toda la vida que seas un chorizo,
pero que, además, seas gilipollas es algo que no puedo soportar.
Pero ¿de qué estás hablando?
¿Cómo se te ocurre pegar un palo en el edificio?
¿Han robado aquí, en el edificio? No me tomes por idiota.
Oí ruidos, pero no sé qué ha pasado. ¿A quién han robado?
A esa vecina que te caía tan bien, mira.
Y desde luego ahora el sentimiento creo que no va a ser mutuo.
¿Qué estás insinuando?
¿Que le pedí azúcar a Cristina para estudiarla y luego robar?
Ya estamos empezando a hablar el mismo idioma.
Sabían perfectamente a qué hora se ausentaba de su casa.
Las cosas de valor que tenía. Si tenía alarma o no.
¿Quién se ha llevado las joyas?
Al menos no piensas que las tenga debajo del colchón.
Algo es algo.
Gracias por la confianza, papá.
Que aproveche...
Rodrigo.
Como era de esperar, hay problemas con los vídeos del banco.
Las grabaciones van siendo pisadas por otras nuevas, bla, bla, bla...
¿Cuánto tiempo se mantienen las grabaciones?
45 días.
O sea, que eso solo nos deja ver la última entrega.
Sí, y eso si tenemos suerte.
Vale, sigue con ello. Venga.
Sonia.
He estado hablando con mi amiga.
¿La de Inteligencia? Esa misma.
Que ha estado investigando y averiguando todo lo relacionado
con el campamento donde estaba el nigeriano.
Y que hay muchas lagunas.
¿Cómo que hay muchas lagunas? ¿Qué quieres decir?
Por lo visto, el informe del Gobierno de Kenia es confuso.
¿Vale? No especifica ni las fechas ni los espacios.
Cuanto más intenta averiguar,
se encuentra con un muro más grande.
O sea, quiere decir que este hombre puede no estar diciendo la verdad.
Que ni siquiera haya llegado a ver a Mikel.
¿Verdad? No lo sé.
Me ha dicho que, si sabe algo más, me lo diría.
Pero algo es algo, ¿no?
Sí.
Yo sabía que ese hombre estaba mintiendo, es que lo sabía.
Gracias. De verdad.
De nada... Sonia.
Esto es todo lo que queda. Y hemos tenido suerte.
De muchos casos, no quedó ni rastro.
Aquí metía el carné...
y el cacharro ese con el que oía su música.
M...
M... No sé.
11 años...
Mi hijo salió por esa puerta...
Lo mataron...
Y han tardado 11 años en darse cuenta...
Se han cometido muchos errores, Antonio.
Pero créeme que lo lamentan...
Sus disculpas no me van a quitar todos estos años de angustia,
de sufrimiento.
No van a cambiar que a mi mujer la matara la pena.
¿Dónde...?
¿Dónde está mi hijo?
Está en el cementerio de la Almudena, en Madrid.
En una fosa común.
En una fosa común.
Con su permiso, queremos solicitar la inmediata exhumación.
Me encargaré personalmente de agilizar los trámites.
Se lo aseguro.
¿Y...? ¿Y a su asesino?
¿Tampoco lo van a buscar?
Estamos tras varias pistas...
Y quería enseñarle una foto, si no le importa.
Pero si es Domingo, el vecino.
Un chico argentino que vivía aquí enfrente.
Con su novia.
Hará cinco o seis años que se fueron.
Eh...
¿Me permite el teléfono, por favor?
¿Es esta la novia?
Sí.
Isabelita, una chica majísima.
Nos ayudó mucho en aquellos momentos.
Qué cambiada está.
¿Por qué me enseñan estas fotos?
¿Gaspar?
Gaspar...
¿Estás bien?
Gaspar, dime algo, por favor.
(Timbre)
Buenos días, Santiago.
¿Puedo pasar?
Adelante.
Me han contado que tu hijo,
el célebre butronero que detuve el mes pasado,
está viviendo contigo.
¿Algún problema? No lo sé.
Dímelo tú, ¿sabes si tu hijo estaba aquí
cuando reventaron la casa de la vecina?
-Sí estaba. Sí.
Pero no escuché nada.
¿Alguna pregunta más?
Ya lo has oído.
A menos que te lo quieras llevar a comisaría
a tomarle declaración.
-¿Sabes lo que es esto?
Lo último en inhibidores de frecuencia.
Imposible de encontrar en el mercado.
Solo lo tienen los militares.
Con esto inutilizas cualquier alarma.
La de casa de tu vecina, por ejemplo.
¿Y qué me quieres decir con esto?
Pues que uno exactamente igual que este
se dejaron en el palo a la joyería que protagonizó tu chaval.
Presuntamente.
Y ahora, si no tienes nada más...
Estoy teniendo muchas contemplaciones contigo
porque eres compañero, pero ándate con ojo.
Procura que no se mueva de aquí.
Adiós, Gaspar. Nos vemos pronto.
(Portazo)
¿Qué tienes?
Pues tenemos las únicas imágenes que se conservan
de nuestra desaparecida Marta Gavira en el banco.
Me ha confirmado que ese día sacó 50 000 euros en efectivo.
Vale. Como cada mes.
Pueden pasar dos cosas: una, que se los entregue al tío Julián;
dos, que no se los entregue.
Si se lo entrega, tenemos caso.
Si no se lo entrega, tu jefe se va a enfadar mucho.
Mi jefe tiene razón cuando nos dice que abreviemos. Venga, dale.
¿Le doy? Venga.
Le voy a dar, ¿eh? Venga.
(ACENTO MEXICANO) Pero si ahí tenemos al viejo pelón.
Mírenlo. (RÍE)
Bien, bien, bien, bien.
No me lo puedo creer.
(ACENTO MEXICANO) Pero si está recogiendo su bocata.
Démonos prisa.
Igual se puso nervioso con la visita de ayer.
Venga. Vamos a por ti, Juliansote.
¿Qué os pasa? Nada.
¿Nada? Menudas caras, parece que venís del dentista.
¿Tanto? Que no.
-No habíamos quedado en esto, inspectora.
Lo siento mucho, Gómez.
Por lo grave del caso,
su señoría ha preferido adelantar las diligencias.
No hacía falta que vinieras.
Si quieres asistir al interrogatorio,
no tengo ningún problema. Vete a la mierda, Sonia.
Ya te he dicho que lo siento mucho.
Antonio te manda recuerdos.
¿Te acuerdas de Antonio?
Sí, mujer, Antonio...
El padre de Manuel, tu vecino.
Vivíamos puerta con puerta.
Manuel solo tenía unos años menos que Domingo, se parecían bastante.
Empezamos a estudiarlo y nos hicimos amigos.
Lo sabíamos todo:
desde sus notas en la facultad hasta sus contraseñas,
correos, sus recibos, sus multas...
Todo.
Y decidisteis suplantarle, ¿no?
Sí.
Domingo era tan meticuloso que se hizo el tatuaje,
idéntico al que tenía Manuel.
"Una letra china en el brazo izquierdo".
-"Pero ¿lo hizo antes de las estafas?".
O sea, ¿antes de quitarle el DNI?
-Sí.
Ya teníamos rellenados los impresos de los préstamos.
Coches apalabrados, gente que quería comprar ya.
Todo iba a ser limpio y rápido.
Solo nos faltaba su DNI.
Y Domingo decidió acelerar las cosas.
¿Sigues aquí?
-¿Qué pasa, te quieres apuntar? -No, no.
Voy al coche, me he dejado el bolso.
-O sea que te rajas. -Sí.
-Eso es. -Que corras mucho.
-Lo justito. Hasta luego, vecina. -Chao.
"Habíamos robado un coche la noche anterior",
y la idea era atropellarlo",
bajar del coche corriendo, quitarle el DNI y salir pitando.
(Golpe)
-Pero el atropello resultó ser más violento de lo que esperabais.
-(ACENTO ARGENTINO) Está muerto. Está muerto. ¡Acerca el auto!
¡Isabel, acerca el auto! ¡Corré, dale!
"Bueno, como decías, no hay mal que por bien no venga, ¿no?".
¿Era así o al revés?
Isabel, ya está, salió como tenía que salir.
¿Ves? Esto es muy lindo. Muy lindo.
-Joder. -Mientras la poli no lo encuentre,
podemos hacer lo que queramos, ¿entendés?
Ya está. La policía ahora buscará a un estafador:
Manolito, en este caso.
Buscarán a un timador.
-"Domingo tenía razón".
Abríamos cuentas, pedimos préstamos, vendíamos coches...
"Y no encontraban a Manuel".
"El tiempo pasaba
y yo veía cómo sus padres se iban muriendo en vida".
"Veía cómo los visitaban empleados de bancos
y los amenazaban".
"Nos mudamos de casa porque no aguantaba verlos así".
A Domingo le divertía, pero a mí se me partía el corazón.
-¿Se te partía el corazón, hija de puta?
Azhar.
¿Y por qué no le dejaste?
-Porque le quería.
Y lo sigo queriendo. -Claro.
Por eso le volaste la cabeza. -Me iba a dejar.
¿Por qué se borró las huellas Domingo?
No se las borró él.
Fui yo.
Con ácido.
Después de matarlo.
Sabía que, si lo identificaban, tarde o temprano, darían conmigo.
Ya ves...
Al final no ha hecho falta, ¿no?
Ya lo he confesado yo todo.
Qué generosa.
Muchísimas gracias.
Una cosa...
¿Qué pasó con el MP3 de Manuel?
La subinspectora lo sabrá.
Lo llevaba encima cuando me detuvieron.
Nunca me he separado de él.
-Vamos, Julián, cuéntanos. ¿Es verdad o no es verdad
que has estado sableando a Marta, la viuda de tu sobrino?
-Sí, es cierto. Marta llevaba tiempo pagándome fuertes sumas de dinero.
¿Cuál era el motivo? ¿Qué es lo que temía?
Que la acusara de matar a mi sobrino.
¿Tenía pruebas?
Suficientes como para crear dudas.
Para obligar a la policía a investigar el "suicidio"
con mayor profundidad.
Yo sabía que mi sobrino Fernando no se había suicidado.
Ah, ¿sí? -No. ¿Y por qué estás tan seguro?
-Porque, después de todo lo que le había hecho pasar esa zorra,
Fernando había decidido dejarla.
Había conocido a alguien y quería volver a ser feliz.
¿Por ese alguien se refiere a la mujer que trabaja
como periodista de videojuegos? Efectivamente. Chelo.
-Julián...
Es que nosotros ya hemos estado hablando con Chelo.
Sabemos que lo de su sobrino y esa mujer
solo fue una aventurilla.
-Para nada. Era una cosa muy seria.
Su relación con Chelo le abrió los ojos.
Volvía a ser el Fernando de antes.
Y estaba dispuesto a librarse de una vez por todas de Marta.
¿Cuándo vio por última vez a su sobrino?
El cuatro de mayo del año pasado.
Un día antes de su muerte.
Me presentó a Chelo, estaban muy enamorados,
y yo les di mi bendición.
Al día siguiente, según su mujer, se comió más de 100 pastillas.
No sé.
En caso de que este cretino no nos esté mintiendo,
de todas maneras, hay cosas que no me encajan.
¿Habéis comprobado la propiedad de la casa?
Sí, jefe. Está a nombre de Consuelo Priede.
Pero fue comprada por una de las empresas del difunto
un mes antes de morir.
He hablado con la empresa de Consuelo,
y la baja que cogió no fue por la espalda,
fue por depresión.
Por lo visto, ha estado ingresada en una clínica psiquiátrica y todo.
El informe habla de un cóctel de benzodiazepinas,
antifúngicos, ibuprofeno, estatinas y anticoagulantes,
todo junto y mezclado con grandes cantidades de alcohol.
Cada cosa se pega con la otra. A mí no me parece de casualidad.
El cóctel es mortal.
Ya.
¿Y cómo consiguió que se las tomara?
No había signos de violencia, ni marcas en garganta o boca...
Y si lo consiguió,
¿qué pasa con la nota de suicidio que apareció?
El perito certifica en el informe que la letra es del difunto.
Hora de comer, cariño.
Dime, Marta...
¿Tienes algo que contarme hoy?
-Otra vez no, por favor.
Por favor...
(Golpe)
-¡Repito! ¿Tienes algo que contarme hoy?
-Te lo he contado todo.
De verdad.
Ayer, anteayer...
Lo has grabado.
Te lo he contado mil veces.
No...
-Para tus amigas, las ratas.
-Está bien.
Está bien.
-Bien.
(Pitido)
Adelante.
-Yo lo maté.
Yo maté a Fernando.
(Telefonillo)
¡Aquí, aquí, aquí!
¡Aquí, socorro!
¡Aquí, socorro! ¡Aquí, aquí, aquí, por favor!
(GRITA)
¿Has oído?
No.
¿No?
El coche lo tiene ahí y la puerta está abierta.
Llama otra vez, anda.
(Telefonillo)
-"¿Sí?".
Señorita Priede, soy el subinspector Medina.
Estuvimos ayer hablando. ¿Sería tan amable de abrirnos?
Sí, les mentí.
La muerte de Fernando me dejó destrozada.
Y, cuando ustedes me empezaron a hablar
de la desaparición de Marta,
fue como si esa pesadilla volviera a empezar.
No supe cómo reaccionar. Lo siento.
Por eso no se preocupe ahora.
Entonces su relación no era solo de verse dos días, ¿verdad?
No.
Estábamos muy enamorados, esa es la verdad.
Y usted tampoco cree que Fernando se suicidara, ¿verdad?
No.
El día que Fernando murió, se iba a mudar a esta casa.
Estuve esperando toda la tarde, toda la noche, le llamé mil veces,
y su teléfono siempre estaba apagado...
¿Después de la muerte de Fernando
tuvo algún tipo de contacto con Marta Gavira?
No. Si ni siquiera puede ir a su entierro.
Estaba destrozada.
Caí en una depresión.
Solo me encerré en casa, lloraba...
Llegué a perder 15 kilos. Mis padres me internaron en una clínica.
Me costó mucho... recuperarme.
¿Y con su tío Julián?
¿Habló o tuvo algún contacto con él?
No. Sé que se interesó por mí
y que consiguió hablar con mis padres unas cuantas veces,
pero yo no quise saber nada.
Cuando salí de la clínica, no quería tener nada que ver
con nada que me pudiera recordar a Fernando.
Ya.
¡Está viva!
¿Y... lo mataron aquí abajo?
¿Nada más salir de casa?
Sé que no sirve de consuelo,
pero, según su testimonio, Manuel no sufrió.
Murió en el acto.
¿Cómo se llama esto?
MP3.
Eso es.
Un MP3.
(LLORA)
Enhorabuena, comisario.
¿Nos va a echar de menos o qué?
-Os voy a echar de más.
-Se va a aburrir usted en casa. -Sí, sí, seguro que sí.
José Luis.
Cuando estéis de guardia, helados de frío,
os toque correr tras un chorizo
o tengáis que rellenar una y otra vez el mismo informe,
acordaos de lo aburrido que estaré en mi casa de la playa.
Lo han encontrado.
Bueno, ¿y a mí qué me importa ya?
Pues debería importarle, comisario.
Estaba usted equivocado.
Equivocado desde el principio.
Fue un error, nada más, inspector jefe.
¿Sabe cuántos casos he resuelto a lo largo de mi carrera?
Muchos, no me cabe la menor duda.
Por supuesto que todos podemos cometer un error,
somos humanos, ¿no?
Pero lo imperdonable
es insistir en ese error una y otra vez.
Nunca escuchó a los padres.
Ni siquiera trató de comprobar
la posible suplantación de identidad.
No, no solamente no los escuchó, sino que los mortificó.
Hizo todo lo posible para que los padres
vieran a su hijo no como una víctima,
sino como un criminal.
Ensució su memoria una y otra vez
y acabó obligándoles a reconocer ese cadáver.
No obligué a nadie.
Teníamos un cadáver sin cara, con las huellas dactilares borradas,
pero con un tatuaje así de grande.
El mismo que reconocieron tanto los padres como los testigos.
¿Qué habría hecho usted, inspector jefe?
¿Yo? ¿Que qué hubiera hecho yo?
Pedir una prueba de ADN,
para disipar cualquier género de dudas.
Eso es lo que yo hubiera hecho desde el principio.
No voy a dar más explicaciones.
Si no se han dado cuenta, acabo de pasar a segunda actividad.
Vamos a acabar ya
con las gilipolleces, comisario Ballester.
La cagó.
Y la volvió a cagar intentando obstaculizar
la exhumación del cadáver por todos los medios.
Inspector, mi carrera ha sido intachable.
He dado mi vida a este trabajo.
No permitiré que un único error lo emborrone todo.
No sería justo.
Ese asunto a nosotros ya no nos compete.
El caso está en Régimen Disciplinario.
Recibirá usted la correspondiente citación,
comisario Ballester.
Vámonos.
Los digitales se han hecho eco de la noticia.
El más amable dice que la Policía ha tardado 11 años
en localizar el cuerpo de un joven atropellado.
No sigas leyendo, por favor.
Pero ¿y qué queréis? Si nos lo hemos ganado a pulso.
¿Qué os ha pasado? ¿Estáis bien?
Tranquila, no es nuestra. Es de la mujer desaparecida.
La hemos encontrado. ¿Está muerta?
No. Sebas la ha encontrado...
Chelo, la amante del difunto, le había cortado el cuello.
La tenía encerrada.
Mira cómo me ha puesto. ¡Venga ya!
Es un poco largo.
Nos tomamos algo y os lo cuento. No. Vamos por partes.
Primero me lo cuentas tú todo con pelos y señales
y luego os invito a tomar algo.
Eh... ¿Qué miras?
Todo el puto día mirando.
¿Qué quieres? ¿Llamamos a la Policía otra vez? ¡Uh!
¡La más chula del barrio!
¿Y tú qué?
¡Gaspar, ya estoy en casa!
¿Quieres hacer el favor de escucharme?
-No me vas a volver a ver en tu puta vida.
-¿Nadia?
(SUSPIRA)
(SUSPIRA)
¡Nadia!
Ebuya, el testigo de la muerte de tu marido,
está controlado por el CNI.
Tardo cinco minutos en arreglarme, ¿me esperas?
Pero ¿tus días de asuntos propios? Acaban de terminar.
Se suponía que iba a ser la noche perfecta.
¿Gonzalo?
Le ha tenido que pasar algo.
Esos chicos han hecho desaparecer a mi hijo.
Me han destrozado la vida.
Se están burlando de mí,
¿y soy yo la que se tiene que quedar encerrada en casa?
No. Nadie habla de quedarte encerrada.
No es más que una orden de alejamiento.
Lo hemos peinado todo, nave por nave.
Y nada, ni rastro de la chica.
-¿Y las cámaras?
-¿Se puede usted ir, señor madero?
¿Madero? Ha venido a buscarte tu padre.
¿Podemos entrar? -Ya han estado aquí sus compañeros.
-Ha sido detenido tres veces por acoso sexual
y ha tenido un juicio por violación a una menor.
-¡Una rata!
-Dile a tu amiga que de ninguna manera
puede utilizar la información que hay aquí dentro.
-Necesito saber la verdad sobre el hijo de Carmen.
¿Te crees más a esa que lo que dice un juez?
-Que me digas la verdad de una puta vez.
-¡Dinos dónde tienes a esa chica! -¡No lo sé, joder!
A lo mejor está diciendo la verdad y no lo sabe.
Peque, no sé qué le pasa a Vane, pero no es nada bueno.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.