Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
¡Pablo! ¡Pablo!
La prueba que yo perdí.
El vídeo que mostraba
cómo esos chicos que acosaban al hijo de Carmen
entraban en el súper. Nunca confesaron.
Santiago llevó el caso de mi hijo y se desvivió.
Y, cuando tuvo que centrarse en otros casos, lloraba.
(Móvil)
"Acabamos de recibir cierta información
relacionada con Mikel Solsona".
Tengo las declaraciones del tal Ebuya
y su historia es verosímil.
No creo que lo mataran sin más.
Ay, Sonia... qué putada pasar por esto.
¿Y por qué lo haces?
Ir contigo por la vida es desolador.
Me convierte en el puto hombre invisible.
-¡Suéltalo!
¡Para! -¡No estamos haciendo nada! ¡Suelta!
Estás detenido por tráfico de personas.
¿Qué quieres? ¿Una medalla?
¿Una palmadita en la espalda?
Bravo, chaval, tú a tu bola, como siempre.
(HABLAN A GRITOS A LA VEZ)
¡Siéntense todos!
¿Me puedes dar un abrazo?
Pero lo más importante es hacer que entiendan
que nosotros no cerramos los casos, que siempre seguimos buscando.
Lo he estado pensando, Mayte, y...
Y creo que no hay ninguna prisa
en declarar el fallecimiento de Mikel.
"Lo siento, pero, para mí, Mikel sigue estando vivo".
Genial, me viene estupendo.
Yo creo que a las 18:30 puedo estar en la parada de autobús.
¿Te va bien?
Vale, Bueno, nos vemos allí. Un abrazo.
¡Susana!
¿Pedro?
¿Hola?
¡Soy Rosario!
(TV) "Seguimos con ese viento de origen marítimo
que continuará dejando cielos bastante cubiertos,
pero con menos riesgos de lluvia".
"Serán algunas precipitaciones un poco más persistentes,
pero sobre todo en zonas del litoral y del País Vasco".
"Algo de nubosidad todavía en el valle del Ebro
y en las islas Baleares,
pero también con menos riesgo de precipitación".
"Y aquí seguimos pendientes del tiempo".
"Sin duda, una jornada más,
va a ser el protagonista el cierzo y la tramontana,
con rachas de 80 km/h,
y un oleaje que sigue dejando una situación costera adversa
en el norte de Baleares".
"Temporal muy duro".
-¡Susana!
¡Pedro!
(Ruido)
(MAÚLLA)
(TV) "...donde el viento comienza a remitir".
"Con esta foto nos despedimos hasta el lunes".
"Feliz fin de semana".
La mesa puesta, la comida a medio hacer,
la televisión encendida...
los móviles del padre y de la madre juntos en la misma mesa...
Todo indica que pretendían salir a dar una vuelta y volver pronto,
pero no volvieron.
Pedro Termes, el padre.
57 años, trabaja en una empresa de rótulos luminosos.
Susana, la madre, 50 años, ama de casa.
Y luego tenemos a Luisa, la hermana mayor,
trabaja de recepcionista en una clínica de estética.
Los compañeros del padre y el jefe de la hija se preocuparon,
hicieron muchas llamadas, pero no hay denuncia.
¿Y qué pasa con...?
Perdona.
Adrián, el novio de la hija.
También le pareció extraño, pero tampoco presentó denuncia.
Y luego tenemos a la hermana del padre,
vive cerca de la casa,
pero apenas mantiene relación con la familia.
¿Entonces quién ha dado el aviso?
La vecina, Rosario.
Ha sido ella.
Vamos, con las que lían mis vecinos,
si desaparecen, lo último que pienso es en decir nada.
¿Y va ella y denuncia?
Tiene delito, hay que detenerla. Yo la detendría.
Coge tu carpeta y sal inmediatamente de aquí.
Dile a Sebas que te pase lo que está haciendo y que venga.
Jefe, un poco de buen rollo... ¿Tres desaparecidos?
Tú eres idiota.
¿Te parecen pocos desaparecidos para uno de tus chistes?
Lárgate de aquí inmediatamente.
Vero, la hija pequeña.
Recluida en un centro de menores por agredir a su hermana.
Casi le saca un ojo.
Esta es una muestra de su actividad en las redes sociales.
El menor de los males que le desea a su familia es una muerte lenta.
"Os va a doler mucho".
"Mejor familia, familia muerta".
"Familia Termes, DEP".
"Papi, mami, hermanita, adiós".
Una joya.
A ver, dice el jefe que entres
y que me pases lo que estás haciendo.
¿Cómo?
Has vuelto a liarla, ¿a que sí? No tiene el día.
¿Con qué estás? A ver,
ayer pusieron un reportaje de mendigos en la tele
y apareció esta mujer.
Su hija la ha reconocido.
¿Tú la reconoces? No.
¿No? Una de nuestras desaparecidas más legendarias.
Teresa Valdemar, cantante de ópera.
Hace 19 años se bajó del escenario y se esfumó.
No se ha vuelto a saber de ella.
¿Y tú cómo lo ves?
Bueno, su hija está segura de que es ella.
Además, es socia de Ayuda Desaparecidos.
Carmen ya tiene la información.
Hasta "luegui".
Carmen, ni se te ocurra.
No sé de qué estás hablando.
No sé en qué estás pensando, pero no es buena idea.
Es duro ver a Luis de vuelta en el barrio,
pero todo lo que pudimos hacer ya se hizo.
Ya no va a confesar,
y enfrentarte a él lo único que te va a generar
es más dolor.
Voy solo al quiosco, nada más.
Así que ahórrate tus charletas de psicóloga.
Y, además, yo no soy tu paciente.
Carmen...
Hemos quedado luego aquí con estos, ¿no?
-Sí, con Ricky y los chavales, claro.
-Ah, bien.
Vaya, cuánto tiempo.
Me pareció veros el otro día y, sí, vi que estabais embarazados.
Y un poco jóvenes, ¿no?
Pero un niño siempre está bien.
¿Ya sabéis el sexo? Es niño.
¡Un niño, qué alegría!
¿Y habéis pensado en llamarle Pablo?
Así se llamaba mi hijo.
-Venga, vámonos. -¿Qué pasa, Luis?
(ESTORNUDA) Joder, qué puta alergia.
¿Tienes un pañuelo?
Inspectora, te digo una cosa, en esta casa hay un gato.
Según la compañía de teléfonos,
los móviles de los padres estaban aquí a las 14:45,
hora en la que el padre recibe una llamada de la hija,
y justo después se pierde el rastro del móvil de ella.
Y los padres, cuando se van, dejan los móviles justo ahí encima.
¿Por las prisas?
O siguiendo un plan.
Tenían contratado un crucero para la semana que viene.
Los tres, a todo lujo, en las islas griegas.
(RÍE) No me lo puedo creer.
¿Qué? ¡Bingo, inspectora!
Se fueron sin los billetes.
¿En serio? Mira...
Joder...
Demasiado evidente.
Además, la niña está en un centro de menores.
Así que es imposible.
Sí, pero no es un reformatorio ni una cárcel.
Es un centro para niños pijos que se han portado mal.
Les dejan salir y hacer lo que les dé la gana.
(ESTORNUDA) ¡Perdón!
Me voy a salir un momentín, ¿vale?
Vete, vete...
"Esta es la cabaña del abuelo".
Murió hace seis meses.
Pasaba el día aquí encerrado, arreglando trastos y esas cosas.
Pues menudo chabolo, ¿eh? Ya ves.
Uf, me hubiera encantado tener un sitio así
para hacer mis chapucillas...
Sobre todo para escaparme de mis alimañas un rato.
¿Qué alimañas? ¿Qué dices?
De mis hijas.
(RÍE)
¿Que tú tienes hijas...?
Dos.
Gemelas.
Pequeño error.
A mi mujer se le olvidó tomarse la píldora.
Bueno, eso dice ella.
Bueno, pero estarás contento, ¿no?
¿Contento con qué?
Pues con tus hijas, con tu exmujer me imagino que no tanto.
¿Por qué? ¿Quieres adoptarlas?
Inspectora, vamos a centrarnos. Venga.
¿Tú qué esconderías en esta caja?
Mis secretos. Aunque no sé muy bien si cabrían, la verdad.
Sí cabrían, sí.
De hecho, yo creo que sobraría sitio.
Ah, ¿sí?
Lo siento, pero es transparente, inspectora.
Así que ahora eres psicólogo.
Muy bien, pues vamos a jugar.
¿Qué te deja ver mi supuesta transparencia?
¿Quieres que te lo diga? (ASIENTE)
Dolor, angustia...
Seguramente es por lo de tu marido.
Ojo, también se ve que tienes un par de ovarios.
Vamos.
"Ahora, en 'Reporteros 24 horas: Personas sin hogar'".
-"Son invisibles para la sociedad y eso les hace muy vulnerables,
es fácil que se sufran agresiones".
Hemos hablado con los periodistas.
Esto lo han grabado en la plaza Sierra de Mariola.
¿Y tú crees que es ella?
(RESOPLA) No lo sé. Pero la hija está convencida.
Sí, bueno, pero la hija...
era pequeña cuando la vio por última vez.
Diez años.
(Toques en la puerta)
¿Se puede? Hola.
Hola. Cecilia, pasa.
¿Cómo estás?
Mira, el subinspector Medina.
Buenas. De Desaparecidos.
Bueno, estábamos hablando de tu madre, te puedes imaginar.
No sabes cómo agradezco tu interés.
Carmen me ha dicho que sois los mejores.
Bueno, eso es.
Vas a poder ayudarme, ¿verdad?
"Así era ella cuando desapareció".
Yo tenía diez años.
Anoche me dijiste que te parecía un poco mayor para su edad, ¿no?
Sí, bueno, no sé.
Vivir en la calle cambia mucho a las personas.
¿Está segura de que es ella? Sí, sí.
Estoy segurísima.
A veces, las ganas de ver a nuestros seres queridos
nos juegan malas pasadas.
-"Déjeme. ¡Déjeme, déjeme!".
-Es que no son sus ojos ni su boca, es su voz.
Es su voz que me resuena aquí dentro y no se me olvida.
Podemos ir al lugar donde se grabó y echamos un vistazo.
¿Le parece? Claro...
Vamos.
No creo que sea ese el protocolo.
Gracias.
Gracias.
Suele estar por el barrio, pero hoy no la han visto.
No termino de asimilarlo, ¿sabes?
Me cuesta mucho entender todo esto.
No sé cómo ha podido llegar a esta situación. No lo sé.
Voy a preguntar a la gente del bar.
Vale.
Buenos días, caballero. ¿Le suena de algo esta mujer?
No, no me suena de nada.
Eh, ¿qué te pago, para que te toques los cojones?
Me han dicho que suele estar por aquí. ¿Está seguro?
En serio, no...
No sé qué decirte.
¿Qué ha hecho esa mujer? Ha robado algo.
No.
Ya sabes cómo es esta gente. Unos van, otros vienen, y estos...
Para mí son todos iguales, tío.
Siento no serte de más ayuda.
Voy a estar por aquí, ¿vale?
Un quiste sebáceo. Que sí.
No, mira, lo que tienes que hacer es ir al dermatólogo, y ya está.
No, no, no, ni mucho menos, no pienso acompañarte.
Bueno, porque quién te tiene que acompañar
es tu mujer, Alex, no yo.
Pero ¿tú sabes lo pesado que te pones?
Y porque ya no soy tu mujer, ya está.
Diez minutos.
15.
Bueno, vale, 15.
Mamá, vámonos.
Pero ¿no querías venir al parque? No, vámonos.
Pablo, cariño, ¿qué pasa?
¿Me podría usted decir por qué no denunció
la desaparición de su novia?
Ya se lo dije a sus compañeros.
Bueno, ahora me lo repite usted a mí.
Pues porque no lo sabía.
Ya no estamos juntos.
Lo dejamos hace diez días.
Mejor dicho, me dejó ella a mí.
¿Por algún motivo en concreto? ¡Yo qué sé!
Se habrá ido con algún pijo más forrado que yo,
todo mejor que un simple mecánico, ¿no?
-¿Y lo acepta así, con resignación?
-¿Qué quiere que haga?
¿La ato a la cama y la encierro en mi casa?
Me sorprende.
Porque hace un par de años, cuando su anterior pareja le dejó,
no actuó usted de la misma manera.
Su novia le dejó, sí.
Pero puso contra usted una orden de alejamiento
porque usted no paraba de acosarla.
Fue el mayor error de mi vida.
Pero yo no soy como el resto, yo aprendí la lección:
si una mujer no quiere estar contigo,
no quiere estar.
(SUSPIRA) Joder, les he dado mi teléfono,
les he enseñado mis cuentas,
incluso las cámaras de mi taller. He colaborado en todo.
Y ahora, si no les importa, tengo que volver a currar.
¿Me pueden decir qué coño más quieren?
Acompáñelo a la salida.
Esté localizable.
Jefe, sabe más de lo que cuenta.
No sabe una mierda.
Puede que de la desaparición no, pero sabe algo más seguro.
Entonces ya sabes lo que tienes que hacer.
¿O es que no lo sabes?
(Móvil)
Sí, sí.
¿Cómo vais?
La vecina habla del aumento del nivel de vida
de los últimos meses.
Lo hemos comprobado, ninguna herencia.
El abuelo no tenía ni dinero ni bienes inmuebles, nada.
Solo cobraba una pequeña pensión, nada más.
Eh, ya lo sé, jefe...
¿Jefe?
¿Qué? ¿Qué te ha dicho?
Me ha colgado.
¿Te ha colgado? Sí...
Está de mala onda. Eso es que Gaspar ha vuelto a liarla.
¿Quién es Gaspar?
Su hijo.
Ahora Santiago también tiene un hijo, ¿no?
¡Venga, hombre! ¿No lo sabías?
Además, no es un hijo cualquiera, es un pieza. Un delincuente.
Entra y sale de la cárcel todo el rato.
No me vaciles, Sebas.
No te estoy vacilando, inspectora, coño.
¿Y por qué Santiago nunca me contó nada?
No lo sé. Porque lo lleva fatal. No se lo tengas en cuenta.
Se siente culpable, toda esa vaina.
Déjate de coñas.
Inspectora... ¿Qué?
No es ninguna coña.
¿Tú no te has fijado en una cajita de madera,
como un laberinto con una bolita dentro,
que tiene en su despacho?
No. La próxima vez que entres, fíjate.
Se la hizo Gaspar cuando era pequeño.
Está su nombre escrito ahí.
A ver, a ver, a ver.
Santiago tiene un hijo. Sí.
¿Ladrón? Sí.
Tú tienes dos hijas. Sí.
Dos. ¿Qué?
¿Y a ti no te parece raro que yo no sepa nada de esto?
Tú tampoco cuentas mucho de lo tuyo, ¿eh?
(Telefonillo)
Ale, atiéndelo tú. (ASIENTE)
Estamos repartiéndolos, a ver si alguien los ha visto.
Muy bien.
No sé. Es todo muy extraño. Desaparecer así, de repente...
Usted no tenía muy buena relación con su hermano, ¿verdad?
No, la verdad es que no.
¿Podría contarnos el motivo?
A ver, es un poco...
Bueno, la cosa es que yo me ocupé de mi madre durante muchos años
sin que mi hermano me echara una mano.
Al morir ella, le exigí que se ocupara de papá.
Lo aceptó a regañadientes, la verdad.
Y nos fuimos distanciando.
¿Y con el resto de la familia?
¿Mantiene el contacto con sus sobrinas?
Ninguno.
Creo que las vi por última vez en el entierro de mi padre.
Apenas cruzamos palabra.
¿Sabe que la pequeña está un centro de menores?
Me lo dijo la Policía
cuando me comunicaron la desaparición.
Me quedé de piedra. No, no sabía nada.
Pobre Vero.
Pensaba llamarla, pero es una situación tan extraña...
-El nivel de vida de su hermano aumentó bastante.
¿Sabe usted por qué?
-No, la verdad es que no. -Buenas.
-Hola. -Hola.
-Demetrio, mi marido. Son policías.
Muy buenas.
Pues precisamente vengo de poner unos carteles por los comercios.
¿Y se sabe algo?
-No, todavía no sabemos nada.
Lo sentimos.
-Ya.
Miren, mi cuñado es un poco gilipollas.
Pero yo espero de verdad que no le haya pasado nada.
Al principio, mi padre me dijo que ella estaba de gira mundial
y que tardaría mucho tiempo en volver.
Luego, cuando yo era más mayor, me dijo que había muerto.
Pero yo ni siquiera pude llorar
porque me acostumbré a estar sin ella.
Ya.
Y hace dos años, cuando él se estaba muriendo,
me contó que mi madre era oficialmente una desaparecida.
Vamos a hacer lo posible por encontrarla, Cecilia.
Bueno, ¿y ahora qué hacemos?
¿Esperamos a ver si vuelve?
A ver si vuelve o a ver si alguien nos cuenta algo.
¿Me he perdido algo?
Las vecinas dicen que la suelen ver por este barrio.
Y el del bar, que no le suena nada.
Raro.
Qué observador.
Muchas horas en la calle.
¿Y tú a qué te dedicas?
Soy profesora.
Anda.
También me gustan los niños, lo que pasa...
No. Profesora de universidad.
Ah...
Te he visto tan joven... No, no pasa nada.
¿Y tienes pareja o...? Estoy casada.
Espera un momento.
¿Qué pasa?
Por lo visto, ayer, unos borrachos salieron del bar
y agredieron a tu madre.
Se dónde puede estar.
(Claxon)
Está viva.
Soy Medina.
Necesito una ambulancia en el Barrio de la Encarnación.
Descampado cerca de la calle Martos.
Es una mujer. Está herida. Dense prisa.
Mamá, soy yo.
Mamá.
Mamá, despierta, por favor.
Mamá.
¿Puede oírme?
¿Es usted Teresa Valdemar?
No.
No.
El nivel de vida del novio mecánico ha crecido mucho.
Obras en el taller, un coche nuevo...
Tiene teléfonos de todos los camellos
a este lado del río.
¿El dinero se lo daba ella?
Creemos que sí, pero no lo podemos probar.
Dice que le va bien, que le pagan, que no le piden facturas.
Su prosperidad económica coincide con la de los Termes.
Y comienza tras la muerte del abuelo.
Pues sí.
¿Dónde está Sebas?
Eh... Está hablando con sus hijas, por teléfono.
Que, por cierto, no sabía que tenía dos hijas.
Bueno, llevas poco tiempo aquí. No habrá surgido el tema.
Pero es un poco raro, ¿no crees? No. Para nada.
Ya te habrás dado cuenta que Sebas es un hombre bastante reservado.
La chica y su tutor han llegado.
Bien. ¿Te ocupas tú? Sí.
Vale.
Aunque no sé si se me va a dar muy bien una adolescente,
como yo no tengo hijas.
Vaya chorrada.
Anda, ponte a trabajar.
Muy buenas, inspectora Ledesma.
Sergio López. Gracias por venir.
¿Es muy hermética? No crea.
En estos cinco meses en el centro se ha reído un par de veces.
Se hizo la dura contando que casi le saca un ojo a su hermana.
Luego se fue haciendo más independiente, más asocial.
Ahora no habla con nadie.
Y no quiere visitas. Bueno, la de su gata.
Pero es que en el centro no está permitido.
¿Qué piensa de las amenazas que publicó en sus redes sociales?
¿La ve capaz de llevarlas a cabo? No.
Son momentos de ira, sin más.
La gente que se desahoga así,
por lo general, no lo hace de otra manera.
Sabemos que tienen dos horas al día libres
para salir del centro.
¿Alguien la acompaña en esas salidas?
No. En esas salidas son responsables de todo lo que hacen.
Es parte esencial de su rehabilitación.
Muy bien. ¿Le importa si hablo con ella a solas?
No.
Además, no le dirá nada.
Bueno, eso déjemelo a mí.
Hola, Vero.
Me gustan mucho tus lágrimas.
¿Significan algo?
¿Sabes por qué estás aquí?
¿Tienes alguna idea
de dónde pueden estar tus padres y tu hermana?
Espero que muertos.
Algo sí que ha dicho.
Hasta luego. Adiós.
Es majísima.
Sí, majísima.
Gracias.
Dice que no es ella.
Pero yo te juro que es ella. Estoy segura.
Estaba malherida y muy aturdida. No lo tengas en cuenta.
¿Tú me crees?
Yo te creo, Cecilia.
-¿Ustedes son los familiares de la mujer que ha sido apaleada?
-Sí.
-¿Parentesco?
-Soy su hija. Bueno, no lo sé.
-¿Cómo dice?
Grupo de Desaparecidos.
La víctima es una de nuestras desaparecidas.
¿Cómo está?
Bastante bien.
Algunas contusiones
y un par de heridas un poco escandalosas.
No hay lesiones internas.
Subirá a planta en breve.
¿Me pueden decir su nombre, por favor?
-Sí. Eh...
Teresa Valdemar.
Medina...
Perdonen.
Jefe. ¿Qué haces aquí?
¿Que qué hago yo aquí?
¿Qué haces tú aquí?
Estoy con la víctima.
Te llevas a un familiar a una búsqueda,
lo pones en peligro, lo involucras en una agresión...
¿Qué estás haciendo aquí?
Hombre, era esto. Mira, no me jodas, Rodrigo.
¿Esto de qué...?
Hola. Mira, ella es Cecilia.
Santiago Abad, jefe del grupo de Desaparecidos.
Disculpe, señorita,
pero su presencia aquí no es recomendable
¿Y por qué? Si es mi madre.
No. Aún no está claro que sea su madre.
Y, si así lo fuera, quizá no quiere mantener contacto con usted.
Está en su derecho.
Y su presencia aquí constituye una violación de ese derecho.
Lo que quiere decir mi jefe... Lo que quiero decir...
es que el subinspector Medina se va a quedar aquí
para garantizar la seguridad de esa persona.
Y a usted, si no le importa, yo la voy a acompañar a su casa.
Bueno, si tiene que ser así... Así tiene que ser.
Muy bien.
Muchas gracias por todo.
Y, por favor, cualquier cosa, en cualquier momento...
No se preocupe.
La mantendremos informada cuando sea posible.
¡Está cerrado!
Claro, ahora entiendo por qué hablan tan mal de este sitio.
El trato es horrible. Anda, entra.
Tienes cara de cansada.
Tu cuñada sigue presionando, ¿no?
Sí.
Es un buen momento para vender la casa
y quiere pasar página.
¿Y qué vas a hacer?
No lo sé.
No sé.
Que todo el mundo se empeñe en dar por muerto a Mikel
hace que me...
¿Y si tienen razón, Carmen?
Tienen la misma razón que puedas tener tú.
Nadie tiene certeza de lo que ha pasado con tu marido.
Bueno, salvo el médico nigeriano, que dice que le vio morir.
Bueno, pero tu olfato te dice que no.
Mi olfato está algo averiado, Carmen.
Porque me imagino que tú si sabrás
que Santiago tiene un hijo, ¿verdad?
¿Te ha hablado de él? No.
Me he enterado por terceros.
Bueno, yo me enteré hace cuatro años.
Y fue por casualidad.
Joder...
Está cerrado.
Ponme un bollo de esos.
Son de esta mañana, están rancios. Me la suda. ¡Quiero el puto bollo!
¡Eh!
¿A ti te parece manera de dirigirte a una persona?
Déjalo, Sonia, si nos conocemos de toda la vida.
Buah...
Estos bollos son los que llevaba Pablito al colegio.
Lo sé porque se los quitábamos.
Mira, vamos a hacer una cosa.
Tú vas a seguir con tu puta vida y a nosotros nos vas a dejar en paz.
¿A que me entiendes?
¡Te has canteado, chaval!
¡Policía Nacional!
Sonia, es del barrio, de verdad.
Es una broma, nada más.
Déjalo.
Por favor.
Cuidadito.
Ricardo Montero, alias Ricky.
Posible principal responsable de la desaparición de Pablo Romero,
el hijo de Carmen.
¿Qué pasa?
Carmen ha vuelto a la guerra con estos chicos, ¿no?
Sí. Joder.
Cada cierto tiempo vuelve a las andadas.
Los busca, va donde están,
se sienta a su lado, les hace fotografías...
Creo que lo hace para llamar nuestra atención,
para que no lo olvidemos.
Déjamelo a mí, yo lo arreglo.
¿Qué tenéis?
La mejor amiga de Luisa Termes. Tiene algo interesante.
(GRABACIÓN) "Sandra, tengo miedo".
"Adri se enteró de lo que te conté de las acciones
y no hace más que pedirme dinero".
"Es como si me estuviera chuleando. Es que estoy harta, joder".
-La verdad es que estaban bien antes de que llegara ese dinero.
Me contó que era de una venta de unas acciones o algo así.
¿Hay más archivos?
-"¿Sabes lo que me ha dicho?".
"Que, si le dejo, mejor para él".
"Y que no piensa devolverme el dinero".
"(LLORANDO) ¿Sabes qué? Que me da igual".
"No quiero saber nada más de él". -Y eso hizo. Lo dejó, yo la animé.
¿Cree que a mi amiga y a sus padres les ha pasado algo?
Lo estamos investigando.
¿Tienes algo más?
(ADRIÁN) "Luisa, no me toques los cojones, ¿eh?".
"Si te quieres pirar, te piras".
"Pero no solo no te voy a devolver la pasta,
sino que me vas a dar más".
"Y si no me la das, quemo tu puta casa,
contigo y tus viejos dentro, ¿te enteras?".
¿De qué pasta hablamos, Adrián?
A mí me encantaría saber qué hago aquí otra vez.
¿De qué pasta estamos hablando, Adrián?
¿La reforma de taller?
¿Coche nuevo?
Ah, hombre ya sé, ya sé, ya sé...
La estabas chuleando, ¿verdad?
Al principio ella no dijo nada,
pero luego a ti se te fue la mano
y empezaste a pedirle más y más y más...
Y, claro, ella te dejó... y tú te cabreaste.
¿Dónde están los Termes, Adrián?
¡Que no tengo ni puta idea! ¡No lo sé! ¿Se lo deletreo?
¿De dónde salió la repentina fortuna de los Termes, Adrián?
De una mierda de acciones de la Bolsa. O eso me dijo Luisa.
Y sí, vale, me dio pasta, pero luego me dejó.
¿Qué iba a hacer? ¿Devolvérsela?
Y una mierda le devuelvo la pasta a esa niñata.
Buenos días, subinspector.
Buenos días, Azhar.
El jefe me envía para, literalmente,
"vigilar que Medina no piensa con la...".
Eh... Vale.
¿Me invitas a un café?
(RÍE) Sí, claro.
O sea, me sacan de un caso importante para hacer de carabina
y encima te invito a un café. Claro que sí.
907, es esta, ¿no? Sí.
Buenos días.
Soy la agente García, de Desaparecidos.
¿Cómo se encuentra?
¿Ha pasado buena noche, Teresa?
-Yo no me llamo Teresa. Me llamo Rosa Roncal Martín.
¿Y tiene algún documento que lo pueda verificar?
¿El nombre de Teresa Valdemar le suena de algo?
¿Le resulta familiar?
No, no.
¿Por qué tendría que sonarme? No.
Déjeme, yo solo quiero irme a mi casa, con mis cosas...
-Y díganos, ¿cómo se hizo esa brecha en la cabeza?
-Me caí.
-Eso no es cierto.
Es importante que denuncie.
¿Recuerda quién pudo agredirla?
¿Hay algún familiar al que quiera que llamemos?
-Yo no tengo familia.
-Bueno, si recuerda algo,
por favor, póngase en contacto con nosotros.
-Váyanse, déjenme tranquila.
Déjenme tranquila.
¿Qué dicen las huellas?
Coinciden con las del último DNI de Teresa Valdemar.
Respecto a Rosa Roncal Martín,
es una indigente que murió hace tres años.
¿Y ahora qué hacemos?
Comunicárselo a su hija.
Está esperando saber qué ha pasado.
¿Pudo Teresa contactar con su hija a lo largo de todo este tiempo?
Sí.
Bien. ¿Hace falta que os recuerde
que muchas de las desapariciones son voluntarias?
¿Y que los motivos que tienen estas personas
a nosotros no nos competen en absoluto?
¿Y que estas personas tienen derecho a no ser encontradas?
¿Me explico?
Lo sabemos perfectamente.
Lo que pasa... Azhar,
¿te importa salir y dejarnos a solas, por favor?
¿Se puede saber qué coño te pasa?
¿De qué?
Nunca te implicas personalmente en los casos,
y ahora en este la estás cagando miserablemente.
Te has implicado, y de la peor manera.
Si estás insinuando... No estoy insinuando nada.
A ver si te pones las pilas de una vez.
Solo necesito que vuelvas a ser el mejor poli que tengo en el grupo.
Así que ahora mismo te vas de aquí,
te pones a trabajar y cierras el caso. ¿Estamos?
Carmen ha estado ayudando con el caso.
¿Te importa...? Haz lo que te dé la gana.
Pero cierra el caso de una maldita vez.
Traigo buenas nuevas, compañera.
Me ha dicho el portero que la ve por aquí casi todos los días.
Sobre esta hora, siempre sola.
Excepto la semana pasada,
que la vio un par de veces con una señora.
¿Qué te parece?
Me gusta.
Y ahí no se acaba nuestra buena suerte.
Mira para arriba.
Cámara de seguridad. No está mal, ¿no?
Está muy bien.
Gracias.
Azucena Termes, su tía.
¿Y?
Dijo que no veía a Vero,
ni siquiera después de la desaparición.
Que vuelvan a traer a la tal Vero.
Vero no va a decir nada, jefe. Pues os lo curráis, coño.
Esto es por algo del hijo, fijo.
¿Y si no quiere verme?
Si no quiere verte, está en todo su derecho.
No puedes hacer nada más, lo entiendes, ¿no?
Sí, lo entiendo.
Pero... yo necesito hablar con ella.
Necesito que me dé alguna respuesta
o que me explique por qué me abandonó.
Carmen...
¿Qué ha dicho?
Sigue negando que sea Teresa Valdemar,
pero quiere hablar contigo.
Me ha pedido que le dejemos media hora.
Quiere estar presentable.
Vale. Nosotros nos marchamos ya, ¿vale?
Rodrigo.
-Te espero en el coche.
-Quería darte las gracias por todo esto que has hecho por mí.
Yo solo he hecho mi trabajo.
Espero que vaya muy bien, Cecilia.
No estás detenida.
Por el momento.
Pero sería bueno si colaboraras.
Sabemos que te has reunido la pasada semana con tu tía.
Dos veces.
Eh, mírame.
Dos veces.
¿Por qué?
¿Podemos irnos ya? No.
(Toques en la puerta)
Adelante.
-(ESTORNUDA)
-Tranquila, Vero.
Está bien.
-No. No está bien.
Nada está bien.
¿Qué pasa, Vero?
Creo que he matado a mis padres.
Me odiaban.
Y lo entiendo porque era gilipollas.
Unas veces suspendía,
otras sacaba dieces...
Unos días llegaba a casa borracha
y otros simplemente no llegaba.
¿Y por qué te portabas así?
Por hacerme notar, supongo.
Yo soy ocho años menor que mi hermana, ¿sabes?
Llegué al mundo cuando no debía.
Me convertí en un estorbo.
Como aquel día...
Que también llegué en el momento menos apropiado...
(SILBA) "Belly".
(SILBA)
Belly.
"Después de morir el abuelo, papá recogió sus cosas".
"Y encontró una caja".
"Una caja negra".
"Y dentro, algo muy valioso".
"¿El qué, Vero?".
Diamantes.
Un montón de diamantes.
(MADRE) "¿Son de verdad?". (PADRE) "Sí".
-¿De dónde sacó el abuelo esto? -Pues, chica, ni idea.
(MADRE) ¿Qué vamos a hacer?
-Pues está claro: venderlos y a vivir como Dios.
-Lo primero: guardarlos.
Nadie debe saber nada de esto. Absolutamente nadie.
-Pero Vero sí, ¿verdad?
-¿Estás loca?
¿Quieres que se lo cuente a sus amigos drogadictos?
¿Que se funda su parte, luego venga y nos robe?
Parece mentira que no la conozcas, mamá.
-A ver, Susana, Luisa tiene razón.
Vero no debe saberlo.
Pero esto no significa que no vaya a beneficiarse de este asunto.
¿De acuerdo?
-Podríamos enviarla a estudiar fuera, ¿no?
-A ella el inglés siempre le ha gustado.
No me parece mala idea.
Ah, a mi hermana, ni una palabra.
Lo que nos faltaba es tener que repartirlos
con el tarado de su marido.
Yo preferí callarme.
Me comí el dolor y aguanté.
Pero un día, por no sé qué tontería, tuve un broncazo con Luisa.
Me pasé.
Luisa casi pierde un ojo.
A mí de nada me sirvió pedir disculpas.
Pasaron los meses y yo seguía en esa puta cárcel.
Así que decidiste contarle el secreto a tu tía.
La mitad de esos diamantes le pertenecen.
Yo les quería dar donde más les pudiese doler,
pero a lo mejor mi tía fue demasiado lejos.
¿Estás preparada?
(Móvil)
Carmen.
"Teresa se ha ido del hospital. Se ha escapado".
No quiere ver a Cecilia.
"Lo siento. No podemos hacer nada más".
Si vuelve a su zona, quizá le den otra paliza.
¿Te vale con eso o no?
Está bien. Vamos para allá.
Pero espero que me cubras con Santiago.
Sí, les mentí.
Me arrepentí nada más irse ustedes.
¿Y por qué lo hizo?
La niña.
No quería enredarla más de lo que ya está, la pobre.
-Vero es su sobrina.
A pesar del poco trato, la quiere.
-Bueno, muy bien.
Cuéntenos usted la verdad, por favor.
-Cuando Vero me contó lo de los diamantes,
no me lo podía creer.
De hecho, el día que quedamos y me lo contó, no me lo creí.
Tuve que volver al día siguiente.
Total, que fui a casa de mi hermano para reclamarle mi parte.
¿Sabes lo que hizo mi hermano?
Me dijo que era mentira.
Y me amenazó con una pala que tenía en el jardín.
-Y ahora estarán por ahí, pegándose la gran vida.
¿Saben? Los carteles que hicieron están funcionando.
¿Sí? Sí.
Llamó un hombre diciendo que había visto a Luisa
entrar en un coche rojo.
Justo la mañana de la presunta desaparición.
-Pues su novio tiene un coche rojo. -Ya.
Pero... la descripción del coche coincide más bien con el suyo.
-Bueno, pero hay muchos coches así.
Sí. Es posible, pero vamos a tener que hacer unas comprobaciones.
Así que si son tan amables
de acompañarnos a la Central, por favor.
-Claro. Por supuesto.
En lo que podamos ayudar. Gracias.
¿Verdad, Demetrio? -Claro. Voy a por la documentación.
-Coche rojo, ¿no?
Bueno.
Suelta el arma. -¿Qué haces?
Demetrio, suelta el arma. ¿Qué haces?
-¿No has oído? ¡Que la sueltes!
-Deme...
Demetrio, mírame. Tranquilo.
Vale, vamos a hablar.
Voy a soltar mi arma,
y tú me vas a entregar la tuya, ¿de acuerdo?
Guardo el arma.
Deme, dale la escopeta.
-Hágale caso a su mujer.
-Deme, por favor.
Demetrio, mírame. Mírame.
Haya hecho lo que haya hecho,
la única opción es asumirlo y colaborar.
-Suelta la escopeta.
¡Que sueltes la escopeta, coño!
-Deme... -¡Ay!
-No, no, no, no, no. -(LLORA)
Por lo que más quieras, Deme.
Tranquilo, tranquilo, tranquilo.
No hagas esto, no lo hagas por tu mujer.
No lo hagas. Mírala, no lo hagas.
-Ella no sabe nada.
¿Me cree?
¿Me cree? Le creo. Le creo, le creo, le creo.
Tranquilo.
-(LLORANDO) ¿Qué has hecho?
Demetrio Pedreira, queda detenido. Tiene derecho a guardar silencio.
Cualquier cosa que diga puede ser utilizado en su contra.
Si no puede costearse un abogado se le asignará uno de oficio.
¿Y tú qué le has dicho de mí a la Policía?
-Yo... Nada. -¿Seguro?
-Seguro. No he dicho nada, nada. -¡Más te vale, porque te reviento!
¿Me oyes? Como me traigas polis, te quemo este chamizo.
-Yo no he dicho nada. No he dicho nada.
-¿Qué es esto? -Es mío.
Es mío, no me la quites.
-¡Quieto! -La próxima vez te reviento.
-Dámela, dámela. -¡Quieto!
¡Suéltela! -¡Eh, eh, eh, eh!
-¡Él, él, él, él me pegó! ¡Y sus amigos!
-¡Cállate! -¡Él, él, fue él!
-Está loca, yo no hice nada. Estoy aquí ayudando.
Eso nos lo cuentas ahora en comisaría.
-Esa caja... -¿Qué es esto?
-Es mía, es mía.
-Te vas a venir con nosotros. -Pero ¡que yo no hice nada!
¿Se encuentra bien?
¿Puedo verlo?
Es... Es mi niña.
¿No sería mejor abrazarla que mirar su foto?
Tengo miedo...
¿Miedo de qué?
¿De alguien que no ha parado de pensar en usted ni un solo día?
Estaba indignado.
Estaba loco de rabia.
Entonces se me ocurrió
que a lo mejor podía razonar con Luisa.
Y la esperé a la salida del trabajo, pero todo se descontroló.
Entonces, de repente...
se me ocurrió.
"Vas a llamar a tu padre".
Como hagas una sola tontería, te vuelo la cabeza.
"¿Me has oído?".
-Papá, saben lo de los diamantes.
Traedlos todos.
Ahora mismo, papá, o me matan.
-Y los móviles, en casa.
-Y dejad los móviles en casa.
Pero tú pensabas que no iban a volver.
¡No, no, no, no, no!
No, yo no había planeado nada.
Dije lo de los móviles...
Joder, yo qué sé. Por miedo, por prudencia.
Yo no sé lo que se me pasó por la cabeza en ese momento.
-(LLORANDO) "Demetrio, por favor, que somos familia. Demetrio".
-Familia... No me hagas reír.
-Mira, haz lo que quieras con nosotros, de verdad,
pero, por favor, deja que se vaya.
-Tómalos, Demetrio, y déjanos en paz.
-Sí, ahora.
¡Vete a la mierda!
"(Disparo)"
"(Grito, disparo)"
"(Disparo)"
Yo no quería hacerlo.
Tenía miedo.
Y sentía odio.
Mucho odio.
Y se me fue de las manos.
¿Y qué hiciste con los cuerpos?
¿Eh?
¿Me dejas hablar con ella a solas?
Gracias.
¿Mi tío va a ir a la cárcel?
Sí.
¿Y mi tía?
No, tu tía no.
Tu tía es inocente.
Sería bueno para ella que fueras a verla.
Y para ti.
¿Qué pasa? ¿Eh?
Yo los he matado.
Vero...
Mírame.
Vero, que me mires.
Ni se te ocurra pensar eso.
Aquí el único culpable de todo esto es tu tío Demetrio.
No tú.
Sí, pero yo no debería haber contado nada.
¿Sabes que es lo peor?
Que los quiero.
Y ahora los echo de menos.
Me enamoré como una loca.
Era un director de orquesta talentoso,
excéntrico...
Y más joven que yo.
Nada que ver con tu marido.
Mi marido era notario.
Y no le importaba nada de lo que yo hacía.
Y a él sí.
Sí.
Me trastorné.
Lo dejé todo.
Y luego él me abandonó por otra mujer más joven, claro.
Y yo me quedé sola y me refugié en la bebida.
Y no me atrevía a volver a casa, no.
No podía... ver a la niña.
Me sentía tan responsable por haber abandonado a Cecilia...
¿Y qué hiciste?
No lo sé.
No me acuerdo.
Iba por ahí deambulando, borracha, dando tumbos de aquí para allá.
Y fumando.
Fumando todo el rato para...
Para que se me rajase la garganta
y que todo el dolor se me quedara ahí.
Y al final lo perdí todo...
Y acabé viviendo en la calle.
¿Nunca quisiste buscar a tu hija?
Cada día.
Pero fui cobarde.
No me atrevía a mirarla a los ojos.
Bueno...
Ahora ya todo es distinto.
¿Estás preparada?
No. (RÍE)
Va a salir bien, ya verás.
Ojalá, porque estoy muy nerviosa.
Cecilia, cuando quieras.
Vale.
Rodrigo, muchas gracias.
De verdad, por todo.
Mamá...
Enfrentándote a estos chicos
solamente vas a conseguir hacerte daño a ti misma.
¿Y? ¿Crees que así van a confesar?
Pues no.
Solo vas a conseguir que te pongan una demanda.
Como la vez anterior.
Mira, Carmen, no quiero que busques a esos chicos.
No quiero que los mires a la cara,
no quiero que les hagas fotografías,
no quiero que busques su rastro en internet.
Y quiero que me lo prometas ahora mismo.
No.
Por cierto...
¿Sabes algo de tu hijo?
"Carlos Gutiérrez Perea, ocho años".
"Desaparecido en su casa entre las 8:45 y las 9:00,
según dicen sus padres".
¿Tú qué haces aquí? ¿No es tu día libre?
¿Cuántos años tiene? ¿Nueve? Ocho.
Pero es tu día libre, ¿no?
Si te aburres, te vas al cine.
"Haré que declaren a mi hermano fallecido".
Pues no te lo voy a permitir.
¿Y qué vas a hacer? ¿Qué vas a hacer? ¿Resucitarlo?
-"Aquí no ha desaparecido nadie".
Esto es solo un camello que quería cambiar de aires. Nada más.
Han detenido a Gaspar.
¿Cuándo?
Ayer por la tarde.
¡Que te estés quieta, joder!
La vuelves a tocar y te arranco las pelotas.
¿Queda claro?
"¿Se sabe algo de mi sobrino?".
"-No. Quiero comprobar algunos datos".
¿Podemos pasar? -No.
Ya entrasteis y destrozasteis la casa.
¿Y por qué crees que te va a dejar entrar?
Porque soy mujer.
Creo que te vas a tener que conformar con whisky...
¡porque no me queda tequila! ¡Eh, eh! Vale, vale, vale.
Entrad.
Cristina, por favor, cálmese.
Tiene que confiar en nosotros.
¿Qué?
Pues que no estoy acostumbrado a verte reír.
Ah. Y que te sienta muy bien.
Si Carmen va a tu casa,
no va a ser la moto lo que va a quemar.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.