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Monasterio del siglo XIII renovado, rodeado de un viñedo galardonado
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"BIENVENIDOS A CASA"
Bien, aquí vamos...
Dos verdades, una mentira.
Me encanta tu obsesión con este juego.
1: Hay una gran bodega de vinos en el sótano,
y tenemos acceso total a ella.
- Eso es imposible. - Bien.
2: El jacuzzi está roto actualmente, lo que es malo para nosotros.
3: La casa tiene wifi y podrás responder tus correos.
Déjame pensarlo.
La mentira es la número uno.
Nadie estaría tan loco como para darnos acceso a la bodega de vinos.
Lo siento, señor Palmer, pero esa respuesta es equivocada.
La casa no tiene jacuzzi, sólo una piscina increíble.
- ¿La bodega de vino es real? - Es mejor que tu hotel.
- ¿Es aquí? - No lo sé.
Oiga, ¿está seguro de que este es el lugar correcto? Porque...
Gracias a Dios.
De seguro ibas a estar muy optimista sobre esa casa.
¿No es así? Sí, así es.
- Estaba a la moda, tenía carácter... - ¡Eres tan hermosa!
- Sí, claro. - Rústica.
Muy rústica.
¿Es aquí?
Creo que es aquí.
- ¡No puedo creerlo! - Sí, es aquí.
- ¿Qué? - Es más grande que en las fotos.
Muy genial.
¡Mira este lugar!
Maravillosa.
- ¡Mierda! - ¡Es increíble!
- ¿Es en serio? - ¡Iré primero a ver el resto!
- ¡Dios mío! - ¡Dios mío!
¡La cocina!
Este lugar es increíble.
- ¿Qué? - Es sublime, preciosa.
"Bienvenidos a casa. Por favor, consideren esta casa como suya
durante los próximos seis días.
Tienen toda la privacidad que pudieran desear.
Estoy en el próximo pueblo por si me necesitan para algo...
Eduardo."
Esta casa es nuestra.
No sabe cómo tratamos nuestra casa.
Tenemos una relación salvaje con nuestra casa.
¿Qué dices? ¿Dices que hice un buen trabajo?
Has hecho un muy buen trabajo.
Mierda.
¡Dios mío!
- Estoy sucia ahora. - Me gusta cuando estás así.
No. Estoy muy sucia, apesto.
De veras.
Tú también deberías oler, pero hueles adorable.
Siempre funciona contigo.
Interesantes opciones, Eduardo.
- Salud. - Lo logramos.
- Estamos aquí. - Y la casa es casi tan buena
como el hotel Martha's Vineyard.
¿Cuál es esa obsesión con Martha's Vineyard?
Vamos, te encanta Martha's Vineyard.
No, es mucho mejor aquí, ¿bromeas?
- Ya estás convencida de eso, ¿no? - Absolutamente.
Digo... mira esto.
Escucha.
Se siente como si fuéramos los únicos en el mundo.
Maldita sea.
Así somos. Lo siento.
¿Por qué no dejamos eso y lo guardamos?
No.
No más correos electrónicos, mensajes....
No más Instagram.
¿No entrarás a Instagram durante una semana?
- No lo necesito estando aquí. - ¿No necesitas Instagram?
No sé qué podríamos hacer juntos,
sin interrupciones estando completamente solos aquí.
¿Qué podríamos hacer?
Tengo algunas ideas.
¿Sí?
- Sí. - ¿Como qué?
No sé, cariño. ¿Por qué no vas a guardar nuestros teléfonos?
Entonces te lo mostraré.
¿Me lo mostrarás?
- El mío está arriba. - Sí.
Mírate, andas con toda esa ropa.
¿Qué pasa?
Te amo.
Mucho, mucho.
- ¿Sí? - Sí.
¿Qué ocurre?
Lo siento, no puedo con esas cosas mirándonos.
Idiota.
Oye...
Vinimos aquí para arreglar esto.
No nos iremos hasta que lo hagamos.
Bien.
Dos verdades, una mentira.
- ¿Lista? - No.
Estoy dormida.
De acuerdo.
1: En realidad no duermes.
No quieres hablar conmigo, eso es todo.
2: Encontré tres pastillas de Viagra en el baño.
3...
Cassie.
LOS CUENTOS DE GRIMM
¡Eduardo!
Me encanta follarte.
¡Hola, cabrón! Fui a correr.
¿Por qué hiciste eso, Cass?
¿Por qué lo hiciste?
¿Cómo pudiste hacer esto?
Mierda.
Bien.
¡Hola! ¡Hola!
¡Hola! ¡Oye!
¡Cretino!
Mierda.
Creo que me torcí el tobillo.
¿Habla inglés?
¿Me permite?
¿Cuándo ocurrió esto?
Hace cinco minutos quizás.
Bien.
Si fuera serio,
ya estaría hinchado.
Puedo solucionarlo si quieres.
De acuerdo.
- ¿Esa es tu casa? - Sí.
¡Dios mío! Pasamos por aquí anoche.
¿Hace mucho que vives aquí?
Casi toda mi vida.
Una vida tranquila, supongo.
Soy lo opuesto a todo esto, vengo de Nueva York.
¿Has estado alguna vez en los Estados Unidos?
¿Por qué?
Demasiada gente.
Dios, es tan hermoso aquí.
No me canso de verlo.
¿Has visto cómo es por dentro?
¡Dios mío! ¿En serio?
Deberías entrar, te haré un poco de café y...
- No. - Es lo menos que puedo hacer.
Eres muy amable, pero ya debo irme.
Bueno, gracias por salvarme.
Te debo una.
En Italia, nos besamos una....
- Sí. - Está bien.
Adiós.
¡Hola!
Ya regresé.
Espero que hayas disfrutado mi sorpresa de esta mañana.
Lo siento.
Lo siento, no fue mi intención.
¡Qué desastre!
Lo siento mucho.
No, está bien.
Lo siento, me asusté.
¿Has cambiado de opinión?
Sí.
Me encantaría la taza de café.
Bien.
No, está bien. Lo siento.
Tal vez lo veo probablemente una vez al mes, así que...
No diría que conozco bien a Eduardo.
La gente es muy reservada aquí.
Bueno, gracias por hacer una excepción.
No, bromeo.
- Hola. - Hola.
- ¿Qué sucede? - Él es Federico, el vecino de Eduardo.
Este es Bryan, mi novio.
Hola. Federico, encantado de conocerte.
Igualmente. ¿Qué te ha pasado?
- ¿Estás bien? - Sí, soy muy torpe.
Me caí corriendo. Federico pasaba por ahí y me salvó.
¿Recuerdas la casa que vimos ayer?
Federico vive allí.
Sí.
Me estaba hablando de la ciudad, Todi y su mercado.
Quizás podríamos ir hoy.
La feria de San Guido. Es bonito, es realmente...
- ¿Podrás caminar? - Sí. No se ha hinchado aún.
Tengo que ir a la ciudad esta tarde.
Si quieren, puedo llevarlos.
- Eso sería genial. - No es necesario.
Llamaremos un taxi, será más fácil.
Buena suerte con hacer que un taxi venga hasta aquí.
Él me salvó.
Y además, es un italiano sexy.
Sólo nos va a llevar, no nos quedaremos con él al llegar.
De acuerdo.
Voy a darme una ducha.
Ven conmigo.
Subiré en un minuto.
¿Qué mierda?
¡Dios mío!
Me asustaste.
Hola.
Te extrañé.
¿Qué ocurre?
¿Qué ocurre?
Lo siento.
Lo siento.
¿Viajan mucho juntos?
Sí. Hemos estado en muchos lugares.
¿Cómo se conocieron?
Nos conocimos en una cafetería.
No tienes que mentirle.
¿A quién le importa?
Nos conocimos en Tinder.
¿Tinder?
Es una aplicación para conocer gente.
Eliges a alguien con tu teléfono.
Bryan prefiere decir que nos conocimos en una cafetería.
Fue ahí donde nos vimos en persona.
La verdad no es lo suficientemente gloriosa.
Vaya, quieres hablar de la verdad.
Entiendo.
Los hombres prefieren las cosas a lo grande.
Necesitamos dramatismo para enamorarnos, ¿no, Bryan?
Eso es lo que hizo en la tercera cita.
¿Cómo?
Le hice la cena.
Velas...
Rosas, vino... le di el gran juego.
Una piccata de pollo en una deliciosa salsa de limón.
Fue increíble.
Estaba lista para casarme con él después de eso.
Desde entonces, nunca me ha vuelto a cocinar.
Bienvenidos a Todi.
Hay mucho que hacer aquí.
Un café muy bueno allí y el mercado al final de la calle
donde hallarán la esencia de Italia.
Perfecto. Muchas gracias.
De nada. ¿Quieren que los lleve a casa luego?
Eso sería genial, sí.
No. Nos las arreglaremos.
- ¿Seguro? - Sí.
Gracias por traernos.
¿Así es como tratas a la persona que nos trajo?
- Me pregunto por qué es. - Sí, porque nadie es tan amable.
Vi cómo te miraba. ¡No seas ingenua!
- Oye, vi cómo te miraba. - Viste lo que querías ver.
Por favor...
¿Cassie, adónde vas?
Cassie, lo siento.
No, eso no es verdad.
¿Sabes qué? Sí, tienes razón.
¿Debería disculparme por tu increíble habilidad de hacerte amiga de idiotas?
Crees que todo esto es por Federico.
- ¡Dios mío! - Sí.
Oye... háblame.
Sé que es mi culpa. Lo sé.
Sé lo que te hice, sé cómo te lastimé.
Cassie.
Sé que ya no me miras como antes.
No puedo dejar de verlo.
¿Ver qué?
A ti y a él... ¿sí?
Cada vez que te miro sólo visualizo...
¿Qué visualizas? ¿Qué te imaginas?
Duró solamente dos minutos.
Bebí demasiado, ni siquiera veía bien.
Cuando llegué a casa, me di cuenta de lo que había hecho.
Quizás deberías saber que rechacé sus insinuaciones
durante semanas, que tú y yo estábamos peleando y
él me ofreció un hombro para llorar y yo nunca...
- Nunca. - No, sigue llamándote.
¿Revisaste mi teléfono?
- No era tu madre anoche. - ¿Lo revisaste?
¿Aún te lo estás jodiendo?
- Esto está arruinado. - No.
Se arruinó cuando el pene de otra persona estuvo dentro de ti.
Cass... mierda.
Lo siento.
¡Vamos!
¿Qué ocurre?
¿Puedo ayudarte?
Por favor.
¿Cuánto?
Lo que cuesta para llegar a la casa.
¿Cómo llegas siempre aquí cuando necesito ayuda?
Tu caballero de brillante armadura.
A veces uno hace algo estúpido y...
Nunca mejora.
Gracias por ayudarme dos veces.
No, no... un whisky con hielo.
Bryan.
¿Qué estás haciendo aquí?
¿Qué estás bebiendo?
Ni idea. Esto no es lo que pedí.
¿Qué pediste?
Un whisky con hielo.
Lamento eso.
Es un idiota.
No esperaba encontrarte en este lugar.
Sí.
Cassie regresó a casa. No se sentía bien.
- Lamento oír eso. - Sí.
Vamos.
Bebamos como hombres entonces.
- Salud. - Salud.
Muy bueno.
Es mi ronda.
Dos más.
Un tipo con el que trabajaba.
Trabajaba en Contabilidad.
Justin.
Durante la fiesta de Navidad de la compañía...
Tuvimos una pelea temprano en la noche.
Yo era parte de una banda.
Iba a ser una estrella de rock.
Lo dejé todo por la chica perfecta
cuando la encontré.
Pero en lugar de eso, yo...
Me encuentro atrapado en el mundo de las finanzas.
Y tengo mucho miedo de comprometerme con esta chica ideal.
Cuán patético es eso.
¿Conociste a ese Justin?
Sí, varias veces. Sí.
Dios, yo lo sabía, joder.
Podía verlo en sus ojos.
¿Qué hay de ti?
¿Haz...?
Ya sabes...
A veces desearía poder hacerlo.
Sólo para...
¿Jugar en igualdad de condiciones?
Sí, para jugar en igualdad de condiciones.
Para que ella sepa lo que se siente...
verlo cada vez que cierras los malditos ojos.
- Discúlpame un momento. - Sí.
Bien, basta de mi triste historia.
Hablemos de ti, hombre.
¿Qué quieres saber?
No lo sé, apareciste por arte de magia.
¿A qué te dedicas?
Bueno...
Trabajo con computadoras.
Así que eres un informático.
Exactamente. Cosas en Internet.
Sí, eres del tipo inteligente y silencioso.
- ¿Qué pasa? - ¿Qué?
Nada. ¿Te encuentras bien?
Sí, estoy bien.
- Te están mirando. - No... no.
Vamos.
¿Quieres conocerlas?
- No, no, estoy bien. - Vamos.
¡Alessandra!
Por favor, vengan.
Te presento a Bryan, nos visita de los EUA.
Alessandra.
Hola.
Isabella.
Hola.
Entonces, ¿te estás divirtiendo?
Nos estábamos aburriendo antes de su deslumbrante llegada.
¿Les gustaría acompañarnos?
- Sí. - Vamos, siéntense.
Vaya.
Juguemos un juego. ¿Qué les parece?
¿Qué clase de juego?
Se llama: "Dos verdades y una mentira".
Bryan, ¿conoces el juego?
Es sencillo: Enumero tres propuestas
y puedes adivinar cuál de ellas es una mentira.
Empezaré yo.
1: La novia de Bryan lo engañó.
Se acostó con otra persona y él ni siquiera hizo algo al respecto.
Dos...
Bryan de seguro recordará todo esto en la mañana.
Sí.
3: Cassie está sola en casa en este momento...
Y yo tengo la llave.
Cariño, lo siento.
Ven a la cama.
¿Dónde está mi teléfono?
¿Hola?
- Lo siento, ¿estás libre? - Sí.
¿Cass?
¡Cassie!
- ¡Jesucristo! - ¿Acabas de llegar a casa?
Sí.
Y pensé que...
Te habías ido.
¿Dónde estuviste anoche? Te llamé miles de veces.
Decidí dormir en un hotel.
Pensé que sería mejor
que pasar la noche por separado.
Mira, Cass...
Creo que perdí mi móvil.
¡Bryan!
Cassie está sola en casa en este momento...
Y yo tengo la llave.
¿Estuvo Federico aquí anoche?
¿Me estás tomando el pelo?
- ¿Estás bromeando? - ¿No vino para nada?
No.
¿Realmente quieres discutir de nuevo?
No confío en él.
No, Bryan.
Es en mí en quien no confías.
Me lo encontré anoche en la ciudad y no quiero volver a verlo aquí.
Bien.
Sabes, sólo estaba siendo amable con nosotros.
¿Qué hizo?
Voy a caminar un poco.
¿Hola?
- ¡Toc, toc! - ¡Dios mío!
Lo siento, no quise asustarte.
La puerta estaba abierta.
Lo siento, no te oí entrar.
Federico, ¿qué haces aquí?
Después de que nos vimos en la ciudad
pensé en traerte algo para animarte.
Pensé en hacer un fantástico Coniglio alla Cacciatore.
- Eso es una locura. - Sí, seguro.
¿Qué demonios estás haciendo aquí?
Cuando hablamos del lobo, vemos su cola.
Sí, Federico me estaba contando lo que estabas haciendo anoche.
No me contaste muchas cosas.
- ¿Como qué? - Le dije que nos divertimos mucho.
Sí.... no me hablaste de tus nuevas amigas.
Incluso me dijo que te ofreciste a invitar tragos.
Nunca simpatizas con el camarero cuando salimos.
Supongo que es porque aman a los norteamericanos por aquí.
¿Qué te parece, Bryan?
¿Qué estás haciendo aquí?
Federico tuvo la amabilidad de prepararnos algo de cenar.
- Coniglio cacciatore. - Muy bien.
Estofado de conejo.
No tiene nada que ver con el pollo picado, lo sé, pero...
¿Puedo hablar contigo un momento dentro?
Por supuesto. Iba a pedirte que me ayudaras a poner la mesa.
Dios mío.
Oye. Te irás inmediatamente.
¿Qué? ¿Ya no somos amigos?
¿Amigos? ¿Amigos? Ni siquiera sé quién eres.
Pero sé quién no eres. No eres el vecino de Eduardo.
Bryan...
Dime, ¿a cuál preferiste de las dos?
¿De qué estás hablando?
Vamos... ¿Alessandra?
¿Isabella?
Ha pasado mucho tiempo desde que me acosté con ellas.
¿Puedes, por favor, refréscame la memoria?
No pasó nada.
¿Qué es lo que dijiste que querías?
Jugar en igualdad de condiciones.
Creo que tuviste una noche de estrella de rock.
- ¿Qué cojones quieres? - Nada.
Que tú y Cassie prueben una de las delicias de Italia.
Pero esto podría terminar de otra manera, por supuesto, ¿no?
Oigan...
- ¿Todo va bien? - Sí.
Bien.
Venga, vamos a comer.
Ya está.
Vaya, huele muy bien.
A comer.
Bien.
¡Dios mío, está delicioso!
En serio, Bryan.
Vaya.
No me digas que eres vegetariano.
No, no, en lo absoluto.
¿Hace cuánto dijiste que eras vecino de Eduardo?
No creo que lo haya dicho.
Dos años.
¿Por qué preguntas?
Tu casa de cerca luce...
Rústica es la palabra.
El encanto de la viejo, ¿no?
¿Así que vives allá solo?
Bien.
Así es.
- ¿Sin esposa, sin novia? - Bryan...
- ¿Qué? - Vamos.
Es un chico atractivo.
Sabe cocinar.
Me sorprende, eso es todo.
Verás, no soy de los que anda jugando.
Quiero encontrar a la mujer adecuada para comprometerme.
Si preparas este plato para una mujer,
ella se derretiría por ti, en serio.
¿De veras?
¿Es todo lo que hace falta, Cassie?
Veo lo que querías decir.
¿Qué le dijiste?
Nada, no dije nada.
Vamos, dijiste bastante.
- ¿Qué le has dicho, Bryan? - Nada.
Dile lo que me dijiste a mí.
Está bien, se lo diré.
Me habló de ti.
Sí, debo decir que...
Pude haberlo adivinado...
Tan pronto como te vi.
La forma en que te comportas.
¿Y cómo me comporto?
Dejas entrar a la gente, ¿no?
Confías en ellos.
Invitas a hombres sin hacer preguntas.
Se necesitan personas excepcionales
para abrirse a otros de esa manera.
No paraba de hablar de lo excepcional que eras.
Deberías haberlo visto.
Bryan... Dios mío.
Tienes delante de ti a un hombre enamorado.
¿Sabes lo que me gusta de los conejos?
La caza, sí...
No es como los ciervos donde se aprieta el gatillo...
Y se acabó.
Con el conejo, es diferente.
Tenemos que ponerle un señuelo para que se sienta seguro,
para hacerlo creer que puede confiarse.
Después esperas... paciente...
El momento en que la trampa se cierra.
La forma en que te mira
cuando se da cuenta.
La victoria de la caza hace que este plato
sea tan exquisito.
Come mientras está caliente, está bueno.
Vamos, Bryan, come.
- Te ayudaré. - Ya es hora de que te vayas.
¿No hay postre?
Escúchame atentamente.
Si te vas ahora y no vuelves nunca más,
no llamaré a la policía.
- No te atreverías. - Pruébame.
¿Sabes cuánto tardaría...
dentro de la cárcel...
por hacerte la comida?
Hazlo.
Defiende su honor.
¿Adónde se fue?
Le pedí que se fuera. No empieces, Cassie.
No, ¿estás bromeando?
Me alegro, eso fue...
- Tenías razón sobre él. - No es el vecino de Eduardo.
¿Qué?
No vive en esa casa. Fui allí cuando salí a caminar temprano.
Nadie vive allí. Es una casa abandonada.
¿Por qué nos mentiría?
No lo sé, pero...
Mira, si vuelve otra vez,
llamaremos a la policía.
¿A quién llamas ahora?
Pienso que Eduardo debería saber
que un tipo extraño está apareciendo por su propiedad
acosando a sus huéspedes.
Nos quedamos en su casa esta semana.
Oiga, decidí llamarlo para hablarle de una persona
que anda por aquí
fingiendo ser su vecino.
Mire, no me gustaría tener
que involucrar a la policía respecto a esta situación.
Se llama Federico.
Entonces, ¿qué dijo?
- Le dejé un mensaje. - Bien.
¿Puedo hablar contigo un momento?
- Mira, necesito decirte algo. - Bien.
Estuve con dos chicas anoche.
Estábamos tomando en un bar,
y al final terminé muy borracho
y ellas me ayudaron a regresar al hotel.
No pasó nada.
¿Nada pasó?
¿Porque estabas demasiado borracho o porque no querías?
Porque quería estar aquí, contigo.
Mierda, Bryan.
He estado esperando tanto tiempo este momento en el que te vengarías.
Quiero que todo vuelva a ser como antes era.
A veces sólo tenemos que mirar atrás y hacerlo.
Bien.
No puedo evitar ver esas imágenes en mi cabeza.
- Tengo que arreglar esto. - Escucha, yo...
No hablo con él.
No desde hace meses.
Me llama a veces, sí, pero no he hablado con él
desde que renuncié al trabajo. Te amo a ti, Bryan.
Quiero pasar toda mi vida contigo.
Pero no si es una prisión para ti por lo que hice.
Ven aquí.
Lo siento.
Si queremos que esto funcione entre nosotros,
tenemos que confiar el uno en el otro.
Estoy dispuesta a hacer cualquier cosa para que funcione.
Estoy lista para cualquier cosa, pero tú también debes.
Sí, lo estoy completamente.
Es todo lo que quiero.
Empecemos de nuevo.
Ve a buscar una botella de vino
y reúnete conmigo en la habitación en 10 minutos.
Vamos a mejorar nuestra relación, ¿de acuerdo?
Sí.
Tiene que ser una broma.
¡Cassie!
¡Cassie!
No han pasado 10 minutos.
Ponte esto y espérame
¡Cassie!
Bien. Me pondré la venda en los ojos.
¡Estoy lista!
Te pusiste esa colonia.
¡Dios!
¿Bryan?
Encontré tu móvil.
¡Hola, Bryan!
Isabella.
Como en "ciao, bella".
Di "ciao, bella".
Nos vamos a volver locos esta noche.
Vete a la mierda.
¿Le pediste que me hiciera beber para que no volviera a casa?
- ¿De qué estás hablando? - ¡No, no, no!
¿Fue idea tuya hacer
un video para que pueda verlo de verdad esta vez?
- Sé lo que hiciste. - ¿Dónde hallaste eso?
- ¡Sé lo que hiciste, Bryan! - ¡No sé de que hablas!
¡Te acostaste con esas dos chicas!
¡No sé qué estás hablando!
- ¿Y tú de qué hablas? - ¡Estoy hablando de Federico!
¡A la mierda Federico! ¡No lo toqué! ¡Eso es, te vengaste!
¡Cállate, joder! ¿Planeaste todo esto desde el principio?
- ¿O no puedes evitarlo? - ¡Bryan!
¿Qué es eso?
¿Qué cojones es eso?
¿Estaba ahí desde el principio?
- Ven aquí. - ¿Qué estás haciendo?
Espera.
¿Qué está pasando?
¿Estabas ahí arriba
hace un minuto con los ojos vendados?
Sí. Tú me lo pediste.
- No, fue Federico. - ¿No fuiste tú?
¡No, él lo preparó todo!
Jugó con nosotros todo el tiempo.
- ¿Quién instaló las cámaras? - ¡Piensa, Cassie! Piensa.
¿Has visto a Eduardo? ¿Has oído su voz?
- Federico es Eduardo. - Dios mío.
Lo inventó todo para atraernos a esta casa.
Vamos a llamar a la policía y salir de aquí.
Mira, tenemos...
¿Hola?
- ¿Bryan qué pasa? - Espera.
¿Hola? ¡Mierda!
- ¿Qué pasó? - ¡El teléfono falló, mierda!
Dios mío.
Cassie, lo juro, no recuerdo nada. Probablemente me drogó.
Llama a la policía.
¡No funciona, está roto!
- Buscamos el mío, está arriba. - ¡Mierda!
Está arriba.
¡Dios mío!
Bryan...
Ojalá no hubieran visto eso.
Oye, oye...
Sólo queremos irnos.
Bien, no le diremos a nadie sobre nada de esto.
Normalmente sólo miro. Te lo prometo.
Y luego te vi en la carretera.
Necesitabas ayuda, yo te ayudé.
No sabía que nos íbamos a enamorar.
Escucha, amigo...
Sólo queremos irnos de la casa.
Lo que sea que pasó aquí, lo olvidaremos todo.
Sin daño no hay culpa.
¿Sin daño no hay culpa?
Nadie resultó herido, ¿sí?
Finjamos que nunca hemos estado aquí antes.
Creo que eso no va a ser posible ahora.
¡Bryan!
¡Jódete!
¡Vete... a la mierda! ¡Vete a la mierda!
Cariño.
¡Cariño.... cariño!
Dios mío, iba a matarte.
Iba a matarte, yo no quería...
Para, para, para.
No fue mi intención.
Bryan, ¿qué es eso?
¡Dios mío!
Iba a matarte.
¡Mierda!
- Iba a matarte. - Limpiar la sangre.
- ¡Limpia la sangre! - De acuerdo...
De acuerdo, de acuerdo...
- Vamos. - Está bien.
Espera.
Creo que...
Buenas noches.
¿Hola?
¿Bryan?
¿Hay alguien aquí?
¿Bryan?
- ¿Cassie? - Hola.
- ¿Eduardo? - Bryan.
- Hola. - Hola, buenas noches.
Recibí tu mensaje sobre el hombre que te está molestando.
Sí. Lo siento, no esperaba que vinieras hasta aquí.
No, por favor.
Debo asegurar que de mis invitados estén cómodos.
Yo soy quien debe disculparse.
Tú debes ser Cassie.
Hola.
Es un placer conocerlos a ambos.
Lástima que sea en estas circunstancias.
Sí, es una pena.
Bien...
¿Ha vuelto ese hombre?
No, ha estado muy tranquilo desde que te llamé.
¿Lo conoces?
- ¿Cómo se llamaba? - Federico.
Eso es lo que nos dijo.
Federico, sí.
Un triste caso.
Vivía en la casa al final de la calle
antes de que se volviera loco.
Creo que por problemas de dinero. No sabía que todavía estaba
por la zona.
¿Creen que seguirá molestándolos?
Creo que lo entendió.
De acuerdo.
Bueno, si no les importa, tal vez deba revisar el resto de la casa.
No, no tienes que hacerlo.
Sí.
Para asegurarme de que todo está bien.
Estás en tu casa.
Bien.
¿Crees que lo vio?
- Tenemos que contarle todo. - ¿Estás loca?
Él puede ayudarnos.
- Matamos a alguien en su casa. - Fue en defensa propia.
Al principio, sí. Pero no cuando estaba en el suelo.
Bryan, lo viste, te estaba golpeando,
habría evitado que nos fuéramos.
Tuve que hacerlo.
- No fue un asesinato, Bryan. - Ya lo sé, lo sé.
- Y tú también lo sabes. - No fue un asesinato.
Pero nadie lo creerá cuando te vean en el video aplastando su cabeza.
¡Dios mío! Pero les explicaré lo que hizo anoche.
Estamos en un país extranjero, ¿de acuerdo?
Su país.
Estuve con él en la ciudad, las personas lo apreciaban.
- ¡Dios mío! - No ganaremos esto.
No aquí, al menos.
- ¡No puedo, Bryan! - ¡Escúchame!
Escúchame.
No dejaré que pagues por esto.
¿Está bien?
¿Qué vas a hacer?
Estúpido idiota.
Eduardo 8 llamadas perdidas
¿Qué hiciste?
¡Que te jodan! ¡Que te jodan!
- Pareces nerviosa. - Tuve un día largo, supongo.
Sus vacaciones no salieron como esperaban, imagino.
No, fue genial.
¿Dónde está Bryan?
Está ahí arriba. ¿Quiere que lo llame? Puedo ir a buscarlo...
- No, no. - Y lo traigo de vuelta.
- Puedo ir yo mismo. - Bien.
Primero, los dos vamos a hablar.
¿Por qué no me dijiste lo que hiciste?
¡Dios mío!
Yo no hice nada.
No, no mientas.
Será mucho más fácil para los dos si lo confiesas.
- Entonces, ¿qué hiciste? - Yo...
- No hice nada. - Sí.
- ¿Estás segura de eso? - Sí.
¿Qué es lo que...?
Como mataste a Federico.
No, escucha... fue en defensa propia.
¿Y viniste a mis espaldas para defenderte?
No, no iba a hacer nada. Sólo estaba siendo precavido, ¿sí?
Sí, podrías haber sido igual de precavido con Federico.
No nos dejó otra opción.
No debería haber terminado así.
Podríamos habernos ayudado mutuamente, pero ahora...
No puedo confiar en ti, Bryan.
No es tu trabajo hacer eso.
Agarra sus piernas.
¡Uno, dos, tres!
Oye...
¿Las encontraste todas?
Creo que sí.
¿Estás seguro?
Destruí el disco duro con las grabaciones.
Todo está destruido.
Bryan...
No importa lo que pase entre nosotros,
nadie debe saberlo nunca.
Tiene que ser nuestro secreto.
Nadie lo sabrá nunca.
Sólo nosotros.
Ven aquí.
Todo va a estar bien, ¿de acuerdo?
Bien.
- Todo estará bien. - Muy bien.
Sí.
Mira las cámaras ocultas en cualquier momento y lugar
Prueba gratuita
Jardín trasero
Eso es una estupidez.
¿Qué quieres decir? ¡Era real!
Imposible.
¡Sí, dale atrás!
¡No puedo, idiota!
¡Déjame ver lo que están haciendo!
¡Mierda!
¿Qué demonios es eso?
¿Eso estaba planeado?
No creo.
¿Y bien?
¿Qué hacemos ahora?
Vamos a buscar otro video.
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¡Atrápala!
¿Por qué estás tan lejos?
.:.[Traducido por Axel7902].:.
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