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Original subtitles

PRESIDENTE MITTERRAND (EL PASEANTE DEL CHAMP DE MARS)

Decidi� abrirme su puerta, hablarme,

explicarse para que escribiera con �l sus memorias.

Me repet�a:

"Anote, an�telo todo y d�gales que no soy el diablo".

�Sabe, Antoine?

Se dice que la muerte es una derrota, pero yo no estoy de acuerdo.

Lo que queda es la felicidad de decir "s�",

de afiirmar sin fin.

Hay que morir diciendo "s�" a la vida.

Se le ocurri� de pronto, una ma�ana de enero.

Trabaj�bamos en su habitaci�n.

Se acerc� a la ventana y me dijo: "�Ha visto qu� cielo?".

Poco despu�s, sobrevol�bamos Beauce.

No quiso decirme ad�nde me llevaba.

Parec�a un secuestro.

Con el coraz�n palpitante, me dej� llevar.

Antoine, mire eso.

Habr�a que volver a leer a P�guy.

"Dos mil a�os de labor han convertido esta tierra

en una reserva sin fin

para los nuevos tiempos".

�No le suena?

Claro que no le suena.

Y eso de all�, ya sabe lo que es, �no?

S�, es la catedral de Chartres.

Bravo.

�Ha visto la catedral?

S�, gracias.

"Navegamos pues hacia vuestra catedral.

Flota aqu� y all� un rosario de almiares..."

Descubr� este poema de P�guy en el liceo.

"Un rosario de almiares"...

�C�mo se puede describir mejor el arraigo m�stico?

Hacer todo lo posible para que la m�stica

no sea devorada por la pol�tica

a la que ha dado origen...

Eso s� es un ideal.

Eso resume el personaje.

Apoy� en�rgicamente a Jaur�s. Y muri� en el frente

en v�speras de la batalla del Marne.

Yo nac� dos a�os despu�s.

Pensaba en esas "fuerzas del esp�ritu"

que tantas burlas hab�an originado.

Pensaba que sobrevolaba las agujas de la catedral

para indicarme un sentido que no necesitaba comentarios.

Menos mal que ped� total discreci�n.

No es cosa m�a, se�or.

Es incre�ble, no parece una simple mejor�a.

Las anal�ticas son mucho mejores y ha recobrado el apetito.

Este hombre es un misterio.

�Se imagina el aplomo de Carlos VII?

El primer rey de Francia que se atrevi� a encargar

una estatua yacente estando a�n en vida.

�Le habr�a gustado hacer lo mismo?

No lo necesito, m�reme.

Francisco I,

Claudia de Francia.

Sienta la piedra.

No est� fr�a.

Est� empapada de sudor. Si�ntala, no tenga miedo.

�Est� de acuerdo?

S�, es sorprendente.

�Ha visto a Enrique II, con la mirada alzada al cielo?

�Y a Catalina de Medici?

Parece que su cuerpo se estremece ante el horror de la muerte,

�y la boca de Luis XII?

Casi se siente su �ltimo suspiro.

Son mis preferidos.

Los llaman "los transidos".

En esa �poca no tem�an

mostrar crudamente la muerte.

�Sabe, Antoine?

Y lo digo sin ning�n tipo de presunci�n,

soy el �ltimo de los grandes presidentes.

Quiero decir, el �ltimo en la l�nea de De Gaulle.

Detr�s de m�, no habr� ninguno m�s en Francia.

Debido a Europa, a la globalizaci�n, ya nada ser� igual.

Lo que acababa de ense�arme era la �ltima etapa, la petrificaci�n.

Su cuerpo era ahora el de todos nosotros,

un cuerpo nacional.

Despu�s de m�, s�lo quedar�n financieros

y contables.

Tengo hambre.

�No quiere comer un cruas�n? Vamos a buscar una panader�a.

Casi he acabado.

Se acab� por hoy.

Pero Sr. Presidente...

Llevamos semanas retrasando este nombramiento.

Vuelven a insistir todos los mi�rcoles.

Pues volver�n a insistir la semana que viene.

Lea esto con atenci�n.

Si De Gaulle

me nombr� en 1944, tras la Liberaci�n,

digo yo que sab�a lo que hac�a.

- �Est� de acuerdo? - Claro, se�or Presidente.

Seamos serios.

Si hubiera encontrado el menor pretexto para no nombrarme,

�cree que habr�a dudado? Ni un segundo.

Y esa famosa fotograf�a

en la que aparezco al lado de P�tain...

Jam�s la aprovech�,

ni siquiera cuando le humill� en el 65,

someti�ndole a la segunda votaci�n.

�No le parece extra�o?

Y aqu� tiene la mejor prueba.

Era en Montmaur, en 1942.

Todos ellos son resistentes de gran val�a.

Recuerdo a cada uno de ellos.

El segundo de abajo, a la derecha, soy yo.

�Sabe, Antoine? Quer�a decirle a usted, que es joven,

que llevo 50 a�os vigil�ndolos

y que no acabar�n conmigo.

Cincuenta a�os. �Se imagina lo que representa

ese juego del gato y el rat�n?

Pero yo no soy un rat�n, �entiende?

Jam�s hubo el menor atisbo de antisemitismo en mi familia.

Mi padre era un hombre muy recto,

cristiano en el verdadero sentido de la palabra.

Y las medidas antisemitas del gobierno de Vichy

le horrorizaban.

M�s tarde.

No son s�lo ataques en los peri�dicos,

es algo mucho m�s insidioso.

Mire,

hace unos meses,

estaba de viaje oficial

y durante el almuerzo alguien pidi� agua de Vichy,

muy alto, mir�ndome con insistencia.

�Se imagina la escena? P�ngase en mi lugar.

Me mira de reojo con una sonrisita

y me pregunta si me gusta el agua de Vichy.

Tenemos m�s o menos la misma edad,

intento recordar

si nos conocemos.

Pero nada.

Y al mismo tiempo ten�a que hablar de pol�tica agr�cola.

Es un infierno.

Llevan ah� 50 a�os,

acos�ndome.

�Sabe?

Mi madre repet�a a menudo

que Jesucristo y la Virgen eran jud�os.

Yo, que me he educado con todo eso,

�resulta que me he vuelto antisemita?

�Qu� pretenden?

Tras la Liberaci�n,

si el General le hubiera propuesto responsabilidades importantes,

�habr�a seguido sus pasos?

Pienso a menudo en �l,

destituido por la burgues�a.

Cae la noche sobre su casa

entre las nieblas del Este.

Est� haciendo un solitario, como todas las noches,

mientras su mujer cose.

Voy a tumbarme un rato.

Yo no hab�a dicho casi nada y me sent�a tan agotado como �l.

No vino nadie a buscarme, deb� de dormirme un momento.

La foto de la que habla es de 1943.

�Est� segura?

Fue cuando entr� abiertamente en la Resistencia.

Yo estaba ah�, en Montmaur. Era mi red.

- �La Cadena? - S�.

Hay cosas que no olvidas.

En aquella �poca, yo me ocupaba de la imprenta.

De noche, hac�amos documentaci�n falsa,

documentos de identidad, salvoconductos...

El olor a tinta, a alcohol de quemar...

Vd. No entiende esas cosas.

Ahora se usa el ordenador.

Es demasiado joven.

�Por qu� cree que me dijo que esa foto era de 1942?

S�lo es un a�o de diferencia.

Pero cambia muchas cosas.

En el 42, Laval vuelve al poder,

los alemanes invaden la zona Sur.

Comprometerse en el 42 no tenia el mismo significado.

Y el 2 de julio,

Bousquet negocia con los alemanes la entrega de 30.000 jud�os.

Bousquet...

Ponga al Presidente contra la pared.

P�ngale nervioso.

Dir� que ignoraba esas negociaciones, lo cual es muy probable.

Y le pondr� en la calle, como si fuera un andrajo.

Le conozco bien.

Un hombre que va a morir...

La verdad...

S�lo la verdad, �es eso lo que quiere?

Es usted muy presuntuoso.

No viv� esa �poca, pero necesito entenderla.

No de esa manera.

No en ese plan inquisitorial...

�Qui�n se cree que es? �Un juez de instrucci�n?

Vino �l a buscarme.

D�jele arregl�rselas con su memoria.

La memoria es algo muy �ntimo.

En esto, �l es el �nico juez.

- S�lo �l. - Es demasiado f�cil.

Si pudiera contar todo lo que vi y o�, muchos se asombrar�an.

�Qui�n se lo impide? Yo se lo publico.

M�s adelante tal vez.

�Cuando �l haya muerto?

El problema es que no creo en su objetividad.

Es como todos sus predecesores.

Le quiere.

Y el amor ciega a la gente.

"Anote, an�telo todo y d�gales que no soy el diablo".

�Jeanne?

Sent�a que ten�a encomendada una misi�n.

Una misi�n que pronto iba a primar sobre todo lo dem�s.

�Jeanne?

Jeanne.

Jeanne.

Eres t�.

�Qu� hora es?

Cerca de las dos.

Lo siento, repasaba un art�culo y no he visto la hora.

Yo tampoco.

He tomado algo para dormir.

Te recuerdo que el domingo comemos con mis padres.

Pero nadie te obliga a ir.

- Buenos d�as. - Buenos d�as.

�Puede aconsejarme? Es para un regalo.

�Qu� tipo de regalo?

Para el cumplea�os del Presidente. Vd. Tiene libros que le interesan.

No es asunto m�o, pero un cliente me dijo ayer que era el fin.

No haga caso, el Presidente est� en plena forma.

Me alegro.

Pero es verdad, la gente cuenta cualquier cosa.

Esa enfermedad es terrible.

Llevo un a�o sin verle, es un aut�ntico experto.

Por cierto, me debe un Chateaubriand.

Mire esta maravilla.

Don Quijote, edici�n de 1696 en Amsterdam.

Le aseguro que le gustar�.

�Cu�nto?

145.000 francos los cinco tomos.

�Ha visto este tafilete rojo?

Pase el dedo...

Puro terciopelo.

Lo siento, pero busco algo m�s modesto.

- �Le env�a el Sr. Ladri�re? - S�, es amigo m�o.

Lo sospechaba. Es un hombre muy refinado.

Puede pagar en varios plazos.

Imposible, no tengo los medios del Sr. Ladri�re.

�Cu�nto puede pagar? Para orientarme.

No s�, como m�ximo, 2.000 francos.

Por ese precio puedo proponerle

una edici�n original en r�stica del diario de L�on Bloy.

El Presidente la hoje� hace 4 a�os. Cit� una frase de ese autor.

Siempre viene bien en una conversacion.

�Qu� frase es?

"S�lo hay una tristeza y es la de no ser santos".

Sr. Presidente.

- Le esperan sus amigos. - Gracias.

Gracias.

Ese d�a, cuando le vi entrar,

me dije que los rumores no ment�an.

Pronto iba a morir.

Siempre he pensado que la uni�n

con el centro era una quimera.

Yo fui elegido presidente socialista,

designado por el partido socialista

con un programa socialista.

�Sonr�e usted?

En absoluto, Sr. Presidente.

Ya ver�, dentro de unos a�os har�n como si yo no hubiera existido.

Ya no hay herencia, ni filiaci�n.

No hay padres, s�lo hijos

impacientes por gobernar. Adem�s,

mi lucha no ha acabado y esos merodeadores a�n me van a o�r.

Los partidarios de Jospin,

los de Rocard...

Los que sue�an que Bosnia transforma su vida mezquina

en un destino a lo Malraux.

Los ex trotskistas de Le Monde...

Y los que cuentan que tengo un palacio en Venecia.

�Por qu� la han tomado as� conmigo? �Usted lo sabe?

- Pienso que hay... - �Que hay qu�?

Le escucho.

- �Qu� es? - Mi regalo de cumplea�os.

Th�r�se...

Menos mal que la tengo a usted.

- Es un original. - Le�n Blum.

S�, a su manera era un original.

Gracias, Th�r�se. Un beso.

Pod�a haber esperado al postre.

Creo que es un libro.

Yo no soy muy original.

Ahora lo veremos.

Ah s�, L�on Bloy, s�...

Le�a esto de joven, pero est� ya muy pasado.

La encuadernaci�n es hermosa.

La encuadernaci�n, s�. Es para mi mujer, le encanta.

Gracias, Antoine.

Lo que me molesta de Bloy es su desesperaci�n.

�Qu� dec�a?

Ya nadie lo conoce.

"S�lo hay una tristeza y es la de no ser santos".

Ya.

Conoce esa frase.

�Lo compr� en Goldberg?

- Claro. - Me conoce Vd. Bien.

En todo caso, estoy emocionado.

No ponga esa cara, Antoine.

Bloy era un visionario un poco ciego, nada m�s.

Y si quiere la verdad,

L�on Bloy me trae sin cuidado.

�Por qu� no se presenta a las pr�ximas presidenciales?

S�...

No ser�a una mala idea si al menos fuera un seguro de vida.

Pero �sabe, Ladri�re? Con un c�ncer de pr�stata,

muere uno en medio de sufrimientos espantosos.

Es una porquer�a que ataca directamente

a los huesos.

Se desintegran.

Poco a poco, los huesos van quebr�ndose...

as�.

De pronto,

se rompe uno en dos o en mil pedazos.

�Qu� edad ten�as t� en el 71?

No se me da bien calcular...

Siete a�os.

El congreso socialista de Epinay...

No vamos a empezar otra vez. Antoine, s�rvete.

No, gracias, ya no tengo hambre.

Por una vez, no vamos a hablar de pol�tica. �De acuerdo?

Eso no es pol�tica. Es Historia con H may�scula.

- Tengo mucha memoria. - Se nota.

�Has visto qu� gordo se ha puesto? No bebas m�s.

�Sabes qu� les hizo creer tu Presidente?

�A sus compa�eros socialistas?

Claro, que si �l era socialista, yo soy vizconde.

Ren�, cambia de tema.

�La ruptura?

Exacto. Les dijo, y cito:

"Quien no acepta la ruptura con la sociedad capitalista

no puede pertenecer al partido".

As� os enga�aron. Y luego se convirti� en el n�mero uno.

Y un a�o despu�s, Marchais... yo estuve en Colonel Fabien...

Nos lo has contado cien veces. Come y calla.

Es verdad, es un co�azo.

"Nos pide hasta la camisa", le solt� Marchais. Y encima firm�.

Hasta dijo que ser�a un acuerdo hist�rico.

- Era para llorar. - �Para qu� te sirve la memoria?

�Para llorar? Fue m�s listo que vosotros y ya est�.

Os la meti� doblada. Erais los m�s fuertes y os convirti�

en lacayos.

Esto no ha acabado a�n.

�Qu� dices! Por su culpa, los comunistas

est�is en v�as de desaparici�n.

�No hay que hablar, hay que actuar! �Hablad menos y bajad a la calle!

�Eh, Antoine? �Temes resfriarte?

Claro que en el El�seo se est� calentito.

Cambiemos de tema.

Una mandarina, Antoine.

- No tienen pepitas. - No, estoy bien.

Bien, �le diste su regalo de cumplea�os? �Qu� era?

Un libro antiguo.

- �Le gust�? - S�, mucho.

�Por qu� mientes? Diles que pas� de tu regalo.

�S�? �Y cu�nto te cost�?

1.800 francos. Bueno, es el precio.

�El precio de qu�? �De la esclavitud?

Os atrae como a moscas, no pod�is evitarlo.

No se dispara a las ambulancias.

�Qu� quieres decir? �De verdad le defiendes,

o lo dices para cabrear a pap�? Nunca sabemos qu� piensas.

Prefiero callarme.

En el 77, Marchais tuvo el valor de decirle no.

Pues esa vez deber�a haberle dicho s�.

Lo hac�a todo al rev�s.

Voy a tomar el aire, huele a cerrado.

Os dejo desvariar.

No parece que les vaya bien.

Les quer�a mucho.

Discut�an, pero hab�a vida.

Casi les dije que Jeanne estaba embarazada.

No dije nada.

Pensaba en �l y en nuestra proxima conversacion.

Tome los huevos pasados por agua con la carne.

�No me acompa�a?

No, no. No tengo hambre.

Es el texto de la entrevista que conced� a Le Figaro.

Me preguntan qu� pienso del candidato socialista y digo:

"Es capaz de cristalizar la esperanza y las realidades de la izquierda

y cree en lo que hace".

Est� bien, �no?

�Hay que decir algo m�s?

Yo estoy dispuesto a echarle un cable,

pero �l parece querer guardar las distancias.

Deben tener cuidado todos esos socialistas

que quieren volar solos.

Me ponen en cuarentena.

Se equivocan.

No te ganas una identidad fingiendo renegar

de lo que has adorado.

No hablo de m�. Hablo de lo que nos llev�

al poder en el 81.

�A lo mejor quiere vino?

- He olvidado totalmente... - No, as� est� bien.

Desaconsejan beber vino si tomas medicamentos.

Aun as�, a�ad� esto:

"No es ning�n misterio. Votar� por �l.

Y espero que los que me han seguido hasta ahora

act�en como yo". Es suficiente, �no?

- Est� perfecto. - No s� si perfecto.

Pero con tanta adhesi�n a la derecha, a este paso,

ser� el �nico que vote por el candidato socialista.

Es el colmo.

Ese d�a, cuando volv� a casa,

Jeanne hab�a dejado una nota:

"Me quedo con nuestro hijo. S�lo para m�".

Seg�n usted, se�or Garland,

�cu�l es el color de Francia?

�Habla de su color pol�tico?

No, no, eso ya lo s�.

Ya no es el color de la rosa.

�No cree que cada pa�s tiene su propio color?

Lo que Rimbaud imagin� para las vocales ses puede aplicar a los pa�ses.

�Lo sab�a?

Y para m�, el color dominante de Francia es el gris.

El gris profundo de los tejados,

el gris alegre de la lavanda de Provenza,

el gris verdoso de Champagne,

el color cad�ver de la Gran Guerra.

Por cierto, el gris es muy hermoso, tiene mil matices.

S�lo los idiotas critican el gris.

M�s vale adelantarse.

No, estoy bien. Me dejar� atontado, deme m�s bien una manzana.

Voy al bar.

�Sabe, Sr. Garland? Mi padre muri� en dos a�os

de la misma enfermedad

sin cuidarse y sin quejarse.

En mi familia, desde el siglo XVII,

los hombres no han sobrepasado los 80 a�os.

Conserv� las notas y las grabaciones como reliquias sagradas.

Lo fech� todo, lo clasifiqu�, lo etiquet�.

Pero queda una pregunta, que s�lo me incumbe a m�.

�Por qu� me eligi�?

�Por ser demasiado joven para haber sido de izquierdas?

�Porque conoc�a a Albert Cohen?

�Porque era m�s manejable,

o sencillamente porque pasaba por ah�?

Buenos d�as, se�or Presidente.

Ah, Antoine. Ha venido.

Buenos d�as, se�or Presidente.

Ver� que no estoy en buena forma, pero ya pasara.

- �Quiere que lo cancelemos? - Creo que es lo mejor.

Se le puede llevar de vuelta en helic�ptero.

Basta con decidirlo.

Tiene raz�n, Fleury. Y a�n soy yo quien decide.

Venga.

Antes, en el tren, creia que me moria.

Un d�a... un d�a,

todo arder�.

En Li�vin,

acab�bamos de festejar la Navidad en familia.

Era...

el viernes 27 de diciembre de 1974.

Al volver al trabajo,

sobre las seis,

se produjo la explosi�n: Caus� la muerte de 42 mineros

e hiri� de gravedad a otros diez.

Si esos desaparecidos pudieran hablar, nos dir�an:

"Eval�en lo que hemos logrado,

pero, sobre todo,

hagan que estos sacrificios

no hayan sido in�tiles...".

Ser fieles a ese recuerdo

es el deber que tenemos todos.

El recuerdo de su lucha es tambi�n el recuerdo

de lo que fue necesario para servir

a la dignidad humana,

para que se reconocieran los derechos sociales.

Porque gracias a su determinaci�n

se cre� la primera c�mara sindical de mineros,

y est�bamos

en 1884.

En 1910,

consiguieron la jornada de ocho horas.

Cuatro a�os despu�s se instituy� una caja aut�noma

de jubilaci�n.

Y hubo que esperar a 1930

para que se reconociera el principio

de unos pocos d�as de vacaciones anuales pagadas.

Una victoria

de la izquierda s�lo es posible

con una condici�n:

No olvidar jam�s

que nuestra familia son los obreros,

los asalariados,

la gente trabajadora.

�Por qu� hab�a dejado de pensar que se pod�a transformar el mundo?

�Por qu� cedi� ante la creencia de que

hay que dejar actuar a las personas,

que no hay que oponerse a la voluntad de las almas,

ni a las pasiones, sino utilizarlas,

dejar que la historia siga su curso, no cambiar los equilibrios peligrosos

ni la suavidad de las pendientes, sean buenas o malas?

�Por qu� pens� que hab�a que ser paciente?

�Debido a la globalizaci�n, a Europa,

al desmoronamiento de los pa�ses socialistas?

�O sencillamente por la edad, la enfermedad,

la proximidad de la muerte?

�Cu�ndo te vas?

El 8 de noviembre. A las 15, Roissy, terminal B.

�Me acompa�ar�s?

�Te llevas a Rudy?

- Es un buen ayudante. - S�, un todoterreno.

- Qu� gilipollas. - Te gusta, �eh?

Dilo francamente, �te gusta? �Te has acostado con �l?

S�.

- No s� qu� va a ser de nosotros. - Yo tampoco.

Separarse de vez en cuando permite

ver m�s claro. - �En qu� revista lo has le�do?

Y t� con �l tienes que ir hasta el final.

�El final de qu�?

Antoine.

Antoine.

�Puede ayudarme?

Ya no tengo fuerza en los brazos.

�Ha visto?

Hace una semana me resbal�,

me di contra la esquina de un mueble.

�Qu� mira?

Le ense�o mis heridas de guerra y Vd. Mira la rana del B�b�te Show.

Al menos ellos lo han hecho mejor que los del Gui�ol.

�Ha visto qu� cara me han puesto?

Esa pinta de vejestorio carcomido.

Me parecen muy crueles.

A mi edad, la piel se convierte en pergamino.

El menor golpe deja huellas que tardan en desaparecer.

El otro d�a ten�a un agujerito rojo en la sien derecha.

�Conoce "El durmiente del valle"?

S�.

Era la guerra de 1870.

S�.

Rimbaud ten�a 16 a�os.

La misma generaci�n que P�tain, �se da cuenta?

- �Qu� edad tiene Vd? - Treinta a�os.

Yo a su edad

ya era ministro.

�Llamo a alguien?

Se me pasar�.

De costumbre, el agua caliente me sienta bien.

Mire si funciona el radiador.

Est� ardiendo.

Lo he calculado.

Me quedan seis meses y doce d�as por aguantar.

Eso nos da algo de tiempo para trabajar.

A finales de abril de 1945,

De Gaulle me pidi� que abriera el campo de Dachau.

Quer�a a un franc�s junto al general americano Lewis.

Fue por cierto en Dachau donde volv� a encontrar a Robert Antelme.

Estaba tan mal que lo hab�an tirado entre los muertos.

Cuando me vio pasar murmur� mi nombre.

�Est� grabando?

S�, est� en marcha.

Marguerite Duras escribi�

un texto absolutamente conmovedor: "El dolor".

"Deb�a de pesar entre 37 y 38 kilos.

Los huesos, la piel, el h�gado, los intestinos,

el cerebro, el pulm�n, todo incluido.

Lo colocaban sobre el asiento higi�nico,

al borde del cual ponian un pequeno cojin.

Estaba en carne viva.

Depon�a de golpe, con un enorme gorgoteo,

inesperado, desmedido.

El coraz�n segu�a reteniendo su contenido

y la cabeza, extraviada pero sublime,

sal�a de esa carnicer�a".

Disc�lpeme.

- �Jeanne no est�? - Est� con su padre en Carrefour.

No quiere verme, �verdad?

Es complicado. Conmigo se bloquea totalmente.

Y a su edad, volver con sus padres no es lo ideal, m�xime en su estado.

�Y t�? �Te cuidas?

- Bueno... - Pasa a tomar un caf�.

Ese hombre no se achanta.

Se le han echado todos encima.

Claro que empez� en la derecha y acabar� en la izquierda. �Y qu�?

- Mejor eso que lo contrario. - Si Ren� te oyera...

Entiendo a esas mujeres que est�n locas por �l.

Habr�ais hecho buena pareja.

Me dijo que era ni�o.

�Puede equivocarse una ecograf�a?

Al parecer no hay duda.

Ren� est� encantado. Habla ya del relevo.

Es buena se�al, significa que a�n sue�a.

Y tiene raz�n,

es necesario seguir so�ando.

Es necesario, Antoine. Es necesario.

Yo tengo m�s bien resaca.

En el 81, cre�a en la uni�n de la izquierda.

�De qu� se habla ahora? �Del vac�o?

�De la enfermedad del Presidente?

�De su hija?

Todo eso no es pol�tica, es vida privada.

Lamartine no era precisamente un dechado de virtud.

No era el enamorado perdido del lago.

Ten�a amantes, j�venes sobrinas

y surcaba la regi�n en calesa.

En pol�tica no era un cualquiera.

Fig�rese que en 1848

ya quer�a nacionalizar los ferrocarriles.

Qu� destino tan triste.

Buenos d�as. Llegamos un poco tarde.

Buenos d�as.

�Qu� superficie tiene?

- 123 metros cuadrados. - Perdonen.

En todo caso, es muy luminoso.

Por la ma�ana entra el sol por el patio

y por la tarde, ya ven.

Sobre todo en un d�a como hoy.

Parece cansado.

No, estoy bien.

Es gente bien. �l trabaja en la banca, en el CCF, creo.

Un puesto importante.

La se�ora Pasquier me ha dicho

que le conoce Vd. Bien.

�Y bien?

�Y bien qu�?

Nada.

Nada. Si no se puede tocar el tema, no se puede.

En todo caso, yo no lo echar� de menos. Para nada.

Se�ora Pasquier, ll�vese a estos se�ores, no vendo a cualquiera.

�Cualquiera? �Sabes qui�n soy?

S�, un desgraciado. As� que coge a tu mujer y l�rgate.

- La "izquierda caviar"... - Largo.

Ven, v�monos.

Este t�o est� chalado.

Ese est�pido no se equivoca del todo.

Me estoy volviendo loco.

"�Dejaremos que el mundo sea un mercado global

sin otra ley que la del m�s fuerte,

que s�lo quiere lograr un beneficio m�ximo en un tiempo m�nimo,

donde la especulaci�n arruina en unas horas

el trabajo de millones de personas?

�Entregaremos las generaciones futuras a esas fuerzas ciegas?"

Es muy bonito.

No me hago ilusiones sobre estas intervenciones en la ONU.

�Desde cu�ndo no tiene ilusiones?

50 a�os de vida pol�tica es mucho tiempo.

Son muchos enfrentamientos con la realidad.

La realidad so�ada y la real.

Y sin embargo, hay que conservar a trav�s de todo ese tiempo

lo que uno considera

su propia permanencia.

No lo entiendo, ayer su voz sonaba bien por tel�fono.

Empeor� durante la noche, se ahogaba.

Se neg� a ser hospitalizado.

�Y qu� dice Jeantot?

Venga, le acompa�o.

�Qu� hace aqu�?

No s�.

Hac�a bueno para un mes de diciembre.

La v�spera me dijo que no felicitar�a el a�o a los franceses,

que no ten�a nada que decir,

que ya no serv�a para el cargo, que ya no serv�a para nada.

El crecimiento econ�mico no es un fin.

Debe ser el instrumento de un reparto m�s equitativo

de las riquezas creadas por todos y para todos.

Es la �ltima vez

que me dirijo a Vds. Para felicitarles el a�o

en mi calidad de Presidente de la Rep�blica.

El a�o pr�ximo, ser� mi sucesor quien lo haga.

Ah� donde est�,

le escuchar� con el coraz�n lleno de agradecimiento

hacia el pueblo franc�s,

que durante tanto tiempo me confi� su destino.

Mis queridos compatriotas,

creo en la fuerza del esp�ritu

y no les abandonar�.

Creo que ha ido bien, �no?

Dud� con lo de "la fuerza del esp�ritu",

pero finalmente he hecho bien, estoy convencido de ello.

Venga.

Venga, todos a la mesa,

tengo hambre.

�A qu� vienen esas caras de duelo?

Bueno, en ese caso,

cenar� solo.

Es un honor, Sr. Presidente.

�Qu� tal su esposa, se�or Lou�dec?

No muy bien, est� en el hospital.

Su felicitaci�n por la televisi�n la anim�.

Porque para la moral no hay que contar con los m�dicos.

�Sabe c�mo los llamo? Mec�nicos.

- No ser�n m�dicos... - No.

Bien, que disfruten de la comida.

No est� del todo equivocado.

Dejo que el Presidente tome las p�ldoras de su gur�.

De todas formas no le har�n da�o, no llevan nada.

�Y usted qu� sabe?

Estas p�ldoras tienen lo que yo les pongo.

Y no pongo la esperanza tonta de una curaci�n.

�Conoce a Groddeck?

No. �Es un payaso?

Para Freud s� lo era.

Groddeck considera la enfermedad como una creaci�n,

una obra de arte,

la �nica de la que es capaz el individuo en su alienaci�n.

Una bonita idea, �verdad?

Una obra de arte al precio de la vida.

Claro, es muy rom�ntico,

la enfermedad como �ltimo refugio

de la individualidad recobrada.

A Jeantot eso le supera.

Le estoy escuchando.

Qu� va, no me escucha, es incapaz de escucharme.

Con sus qu�micas extra�as, sue�a con que muera en paz,

como un imb�cil feliz. Pero yo quiero saber por qu� voy a morir,

quiero entender.

S�, Jeantot,

el cuerpo habla.

No tiene nada que ver con su estetoscopio.

Dicen que para febrero habr� recargado mi bater�a.

Eso es un lenguaje de mec�nico.

Son perfectas.

De Breta�a.

Y esto no es nada bret�n.

Veo que el se�or Lou�dec conoce mis gustos.

Pruebe, Antoine, retenga la ostra en su lengua,

a�ada un bocado de longaniza,

cierre los ojos y saboree.

�Ha visto antes a esa joven

que almorzaba con esa especie de notario gafotas pelirrojo?

No, no me he fijado.

Ella s� se ha fijado en Vd.

Ya.

Al principio he pensdo que me miraba a m�.

25 a�os como mucho.

Podr�a ser su hija,

salvo que no le cog�a la mano como a un padre.

Es su amante, est� claro.

Demasiado tarde.

�Est� bien, se�or Presidente?

�No lo parezco?

De todas formas, antes de los veinticinco

son demasiado j�venes, no saben, juegan.

Treinta y cinco

ya est� mejor.

Los cuarenta es la edad ideal.

�C�mo dijo que se llamaba su amiga?

Jeanne.

Ah s�, Jeanne.

Un nombre muy bonito.

�Se llevan ustedes bien?

Est� embarazada y nos divorciamos.

Qu� l�stima. �No hay remedio?

No lo s�, pero es una persona muy resuelta.

Es lo que me atrajo al principio.

Es de las de todo o nada.

S�. Esas mujeres nunca est�n satisfechas.

Creo que la vida diaria las defrauda.

Y lo que le dec�a antes,

antes de los 30 se creen �nicas.

Si tiene que cambiar,

elija una mujer mayor,

preferiblemente del Norte. Son m�s serias.

Las mediterr�neas hacen mucho teatro.

Evite a las que se maquillan.

Elija a una desconocida, o m�s bien una actriz.

A m� me encantan las actrices.

Una modelo, ni se le ocurra:

Se las puede admirar, pero no tocar.

Y tambi�n...

morena.

Las rubias no existen, esas son

para las portadas de las revistas.

Jeantot se va a alegrar, estoy un poco cansado.

Desde que voy mejor, est� perdido.

Volvemos, me duelen las piernas.

�Ha visto c�mo sonr�e?

�Con qu� escritor relaciona el mar?

Val�ry.

"El mar, el mar siempre recomenzado..."

No est� mal, pero no nos deja mucho espacio.

Tal vez deber�amos volver, se�or Presidente.

Est� tambi�n esa frase magn�fica de Victor Hugo...

"Nada cambia de forma como las rocas,

salvo tal vez las nubes".

A prop�sito de nubes, podr�amos darnos prisa.

Parec�a un ni�o que no quer�a volver a casa.

Otra vez era yo el ni�o que quer�a seuir jugando.

O�a a mi abuelo gritar desde las casetas:

"�Antoine, nos vamos! �Te quedas solo!".

No s� por qu� me entraron ganas de llorar.

�Por qu� lloras?

Es un ni�o precioso.

Un d�a me dijo:

"Si se queda conmigo hasta el final, estar� Vd. Muy solo".

Es demasiado sentimental, va a sufrir mucho.

Ten�a raz�n. Iba a sufrir mucho.

- Buenos d�as. - Buenos d�as.

Pase.

Simone est� despierta.

�Por ah�?

Se�or Moreau, gracias por venir a verme, si�ntese.

Si�ntese.

Me enter� de que tuvo alg�n problemilla.

Me han desatascado las arterias, a�n aguantar�n un poco.

�Quiere un armagnac?

A m� no me dejan.

Estoy bien aqu�,

mi hermana se ocupa de m�, como cuando �ramos ni�as.

Le acompa�o.

Un traguito nunca le ha hecho da�o a nadie.

�Y bien? �Qu� tal sus charlas?

No van como yo quisiera.

Con lo de Vichy estoy empantanado.

Est� constantemente a la defensiva.

- El otro d�a me habl� de Moret. - S�, Jean-Pierre Moret.

Era subprefecto en Vichy, yo le conoc�a bien.

�Sab�a que era Vd. Jud�a?

Hab�a jud�os en Vichy. S�, jud�os.

E incluso trotskistas en los campamentos de juventudes,

prisioneros de guerra huidos. Claro que �ramos parias...

Pero yo, por ejemplo, sab�a que pod�a contar con Moret.

�A pesar de que estaba a las �rdenes de Bousquet?

Absolutamente.

Adem�s, en mi opini�n,

Bousquet sospechaba lo que hac�a Moret.

Y quedaron en muy buenos t�rminos.

�Pero qu� cree usted?

Los hay que eligieron de inmediato su bando, pero los dem�s,

los indecisos, los oportunistas,

los calculadores, los miedosos,

eran la mayor�a

y, en el mejor de los casos,

jugaban a dos bandas.

Usted no era de �sos, Sra. Picard.

- Ten�a la suerte de verlo claro. - Tiene raz�n.

Y eso la honra, porque el panorama general es bastante sucio.

Hay cosas que jam�s he tolerado.

Escr�balo.

�Qu�? �Que no tengo nada que reprocharme?

Esc�cheme, joven,

pas� tres meses en casa del doctor Reynaud,

fue ah� donde conoc� a Fran�ois.

No nos parec�amos, pero coincid�amos en lo fundamental.

- Tard� mucho en reunirse con Vd. - �Deje eso!

Lo importante es que lo hiciera.

Estoy cansado, a veces incre�blemente cansado.

No se preocupe, seguiremos m�s tarde.

No s� si merece la pena.

Al fin y al cabo, las "Memorias de ultratumba" ya se han escrito.

No voy a competir con Chateaubriand.

No tiene mucho que ver con nuestro trabajo.

No es una buena idea remover el pasado.

Otros lo hacen por m�.

Si les divierte...

Es una l�stima dejarlo as�,

tan cerca de la meta...

�Qu� meta? �Lo sabe usted?

Salir honrosamente, usted mismo lo dijo.

Me marcho una semana, voy a ver a mi madre.

Aus�ntese.

Estamos entrando en la estaci�n de Vichy.

Vichy, parada de un minuto.

�Jeanne? Tengo comprador para el piso.

Ma�ana fiirma el compromiso de compra,

eso te proporcionar� dinero.

Dale un beso a nuestro hijo de mi parte.

Hab�a abandonado Par�s como un ladr�n.

No sab�a muy bien qu� esperaba de este viaje clandestino.

Necesitaba ver el Parc des Sources, el casino, la Rue Nationale,

la casa del doctor Reynaud.

Mi propia juventud parec�a perseguir a la suya,

ese tiempo perdido bohemio que le pon�a melanc�lico.

Antoine, no lo piense tanto.

He venido aqu� a distraerme.

S�, como los dandis, me aburr�a. Cada uno tiene su "mal del siglo".

Yo habr�a preferido vivir en el siglo XIX,

pero no como esos jovenes fracasados

que encuentras en Balzac o Stendhal.

Piense un momento,

yo era m�s joven que usted,

ten�a 26 a�os.

�Quiere ver algo m�s? Tengo muchas fotos de P�tain.

Por ahora no me interesa P�tain.

�Entonces, qu�? La gente suele pedirme cosas muy concretas.

Es un trabajo sobre la vida en Vichy en el 42.

�Est� escribiendo un libro?

S�, eso.

- �Es de Vichy? - No, que horror.

Trabajo en esto a tiempo parcial, estudio Historia en Lyon.

Soy del Norte. �Le suena San Quint�n?

No. Pero la gente del Norte me gusta mucho.

�S�, por qu�?

No lo s�.

Pero las mujeres son mas serias.

Las generalidades son est�pidas.

Le buscar� el primer trimestre del 42.

Estamos empezando a informatizar los archivos.

Y esto s�lo interesa a alg�n chalado como Vd.

�Los restaurantes de moda?

Estaba el Chantecler, iba la flor y nata...

"El 25 de septiembre de 1942,

Dani�le Darrieux se cas� con Porfirio Rubirosa,

encargado de negocios de la Rep�blica Dominicana".

Esto es divertido: "La novia lleva un sombrero escoc�s en forma de coraz�n".

- Qu� memoria. - De eso trata mi tesis.

- �De la memoria? - No, de la moda bajo la Ocupaci�n.

Un enfoque un poco proustiano.

�No tiene nada sobre el Presidente?

Usted tambi�n...

�Por qu� lo dice?

Haberlo dicho directamente en vez de andarse con rodeos.

D�jele en paz, es viejo, se va a morir.

Nunca me ha gustado, pero aun asi...

�Aun as� qu�?

Odio a los carro�eros.

Vichy bulle como Deauville en su �poca dorada.

Es una ola de elegantes vestidos,

de ropa informal, de trajes de marca. Hollywood,

Jean less Pins, los Campos El�seos, Auteuil, Passy,

los grandes estrenos de Bernstein y Cocteau,

la alta costura, la banca,

la Com�die Fran�aise, el cine.

En el Hotel du Parc, los prefectos en excedencia juegan al p�quer,

los almirantes juegan al billar, las marquesas toman el t�.

�De d�nde viene Judith?

De Bergen-Belsen.

Era el nombre de mi abuela.

�Qu� haces aqu�?

Te esperaba.

�Trabajamos un poco?

No, no.

Otro d�a.

Vuelvo a la cama.

�Qu� tal su estancia?

Muy bien, creo que incluso me he enamorado.

�Una actriz?

No, una desconocida.

D�game, Antoine.

Su madre

�vive en Vichy?

No se sonroje como un ni�o,

d�game m�s bien qu� fue a hacer all�.

- No conoc�a la ciudad... - �Merece la pena?

Pierde el tiempo.

Entre nosotros, es innecesario.

Dejo mi trabajo con el Presidente, est� decidido.

Ya no puedo. Tengo que hacer otra cosa.

La loca idea de que me segu�an,

de que me escuchaban, me obsesionaba.

Ya no estaba en mi casa.

Pensaba en lo que Fleury me dijo riendo:

"Todo el mundo vigila a todo el mundo".

Me sent�a traicionado.

�Demasiado ruido?

No. Mi tel�fono no funciona. �Puedo utilizar el suyo?

- S�, claro. Venga. - Gracias.

Entre ah�. Estar� m�s tranquilo.

Gracias.

Si quiere tomar algo, adelante.

�Judith?

Judith, soy Antoine.

Necesito hablar contigo.

Intenta llamarme t�.

Un beso.

Perd�n.

Venga, tres meses m�s.

Lo conseguir�, lo presiento.

Yo le veo en plena forma.

No exagere, pero es verdad,

no me quejo.

Ayer me distraje imaginando qu� har�a despu�s.

A�n no est� ah�.

�Sabe qu� ser� m�s importante? Ir al cine con mi hija.

Recuperar� lo perdido, eligir� ella las pel�culas.

Es una persona excepcional.

No lo digo porque sea mi hija,

pero tiene talento, m�s que eso incluso.

Tuvo 19,5 sobre 20 en su �ltima disertaci�n.

19,5 en filosof�a...

Yo jam�s he tenido una nota as�.

Le veo muy sombr�o.

No, va todo bien.

�Qu� tal con su nueva conquista?

En punto muerto. No me ha llamado.

No me preocupa.

Encontrar� otra.

�Reconoce este olor?

S�, huele a armonio.

Escrib� una vez que odiaba el armonio.

Es incre�ble c�mo se evoluciona.

Mi educaci�n fue profundamente religiosa

y finalmente, he hecho carrera en el inconformismo.

En ese sentido no me ha ido mal,

pero...

Io que queda, en el fondo,

lo que no cambia...

�Qu� es?

Un d�a, Juan Sebasti�n Bach vuelve de un largo viaje

y le dicen que su mujer y dos hijos han muerto de una enfermedad.

�Y qu� hace?

Le imagina uno

rebel�ndose, destrozado.

Pues no.

Compone

"Jes�s, alegr�a de los hombres".

Venga, venga.

Venga conmigo, no tema.

Ya ver�.

Desde aqu� es muy hermoso.

Mire.

D�game, Antoine, �piensa alguna vez

en su muerte?

Me gustar�a saber c�mo enfoca la cuesti�n alguien de su edad.

Es usted guapo, tiene una excelente salud, un futuro...

En principio, no tiene por qu� preocuparle el m�s all�.

No s�.

Para m� hay algo m�s violento que la muerte. El olvido.

Ah s�, el olvido.

Es algo muy concreto.

Me contaron la historia de un hombre

que iba a menudo a ver a su madre a una residencia.

Ella le dec�a cada vez: "Buenos d�as, se�or".

�I le dec�a qeu era su hijo y ella no le reconoc�a.

Para m�, eso es mucho peor que la muerte.

Es Vd. demasiado sentimental. Va a sufrir mucho.

Hay una forma de contrarrestarlo.

Hay que despreciar el acontecimiento,

hay que ser apasionadamente indiferente.

Es la �nica manera de avanzar.

�Hasta la tumba?

S�.

Adem�s, voy a tener que decidirme.

El Mont Beauvray no es una mala elecci�n.

Se nos ocurri� a mi mujer y a mi.

El centro de Francia,

a mitad de camino entre su tierra y mi tierra pol�tica...

Estar�amos bien los dos en la cima del Mont Beuvray.

Ver�amos el Mont Blanc.

No pido un mausoleo.

La sepultura puede ser muy sencilla.

Por cierto, lo ser�.

Me apetece dormir tranquilo.

�Por qu� no aqu�?

Es tranquilo.

EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA

�Ha visto la corona del Presidente?

Se conoc�an bien, �sabe?

En el>43, mi hermana le organiz� el viaje a Argel.

Ya sabe, la famosa cita con el general De Gaulle.

Lo s�, s�.

Por cierto, la Sra. Picard me prometi� un art�culo. �No lo mencion�?

S�. S�, se�or Moreau.

Mi hermana me lo contaba todo.

Le prometi� que escribir�a algo sobre el presidente cuando �ste muriera.

Ya ve.

Ella se ha marchado primero.

Espero que no sea lo que ha venido a buscar en su tumba.

De hecho, hab�a ido a buscar a Judith.

Hab�a so�ado que estar�a ah�. Ten�a que dejar de so�ar.

Judith.

Judith, soy Antoine.

El silencio es lo peor de todo.

As� que dime que no volveremos a vernos, es mejor.

No, dime m�s bien que... dime que volveremos a vernos.

Pienso continuamente en ti.

Buenos d�as, Sr. Presidente.

He sacado de estas habitaciones

14 a�os de libros y de papeles.

Es mucho trabajo.

Qu� foll�n.

S�, podr�an ayudarme pero prefiero hacerlo solo.

Ya he regalado miles de libros

al Centro Jean Jaur�s de Nevers.

Eso de ah� es para mi hija.

Son libros de colecci�n,

le gustar�n, estoy seguro.

�Sabe que tiene mucho talento para escribir?

Y todo esto es para la fundaci�n de mi mujer.

Que los vendan a coleccionistas.

Es rid�culo dejarlo

encerrado en una biblioteca.

Dentro de unos d�as, s�lo tendr� que coger mi ropa y...

y marcharme.

Dentro de 23 d�as exactamente.

S�, lo hago cada cierto tiempo, para que no se bloquee.

�Se imagina el �ltimo Consejo de Ministros,

si no pudiera ni sostener la cabeza?

Y sobre todo,

cuando reciba a mi sucesor.

23 d�as.

Lo conseguiremos.

- �Ha visto esa maqueta? - No entiendo de aviones.

Es un Lysander MKIII.

Tr�igamela, si no le importa.

Es en este avi�n

en el que abandon� Francia para ir a Londres

a finales del 43.

Era mi primer encuentro con De Gaulle.

La unificaci�n de la Resistencia estaba en marcha.

Quer�a que mi red se pusiera en contacto

con el Comit� de Liberaci�n Nacional.

Las bater�as antia�reas alemanas nos dispararon,

pero conseguimos llegar sin problemas.

Pobre Picard...

Pens� en ir a su entierro, pero...

habr�an pensado que era una maniobra.

Era una persona importante, �sabe?

Una gran amiga del subprefecto Moret.

Pero a ella, no s� por qu�, jam�s la atacaron.

Lo que ha envenenado estos meses

no es su participaci�n en la Resistencia,

sino lo que ocurri� antes y despu�s.

�Va a sacarme lo de Bousquet

tambi�n Vd? - Dicen que le conoci� en Vichy en 1942

y no en 1949.

En el 42, yo estaba en Montmaur.

Le ense�� la foto.

Simone Picard me dijo que era del 43.

Siga, le escucho.

Todos podemos equivocarnos en un a�o,

pero en el 42 Bousquet negociaba con el jefe nazi Heidrich

- la redada del Vel�dromo de Invierno. - �Vd. Tambi�n?

No quiero contradecirle, pero Vd. Mismo...

�Qu�?

Me dijo que preguntara lo necesario.

�Sabe qui�n ha tomado la iniciativa de instaurar

un d�a de conmemoraci�n del Vel�dromo de Invierno?

"La Rep�blica francesa,

como homenaje a las v�ctimas de persecuciones racistas y antisemitas".

�Qui�n escribi� eso?

- �De Gaulle? - No, usted.

�Qui�n hizo grabar ese texto en el m�rmol?

�Me lo s� de memoria!

"Persecuciones antisemitas y cr�menes contra la humanidad

cometidos bajo la autoridad de hecho del llamado "gobierno franc�s".

S�, yo redact� ese texto

que acaba con: "No olvidemos jam�s".

Pero hoy en d�a nadie parece recordarlo.

As� que refresque la memoria de sus amigos.

Ni amigos, ni enemigos.

La comunidad jud�a quiere disculpas de Francia y de la Rep�blica.

Es lo que realmente quieren.

Que pidamos perd�n de rodillas, como lo hizo Willy Brandt.

Pero el Gobierno de Vichy

no era Francia.

Francia no tiene nada que ver

en todo eso.

Ahora,

seguir� ordenando.

Y la pr�xima vez, compruebe sus fuentes.

La foto de Montmaur es del 42.

Si Picard chocheaba antes de morir,

yo no.

Durante los 23 d�as siguientes, no me llam�.

Me hab�a imaginado un rinc�n remoto de Par�s,

una zona oscura de los bulevares perif�ricos.

Me sorprendi� no haber intentado nunca situarlo.

Como si el Vel�dromo de Invierno fuera una regi�n olvidada

del alma.

Pensaba que todo hab�a acabado, que no volver�a a verle.

Cre�a que escribir ese libro me liberar�a.

�Jeanne?

�Te he despertado?

No, me apetec�a hablar.

No est� mal.

Lo malo es el ruido de la calle,

molesta para escribir.

Unas veinte p�ginas.

Vu�lvete a dormir, un beso.

Me despert� sobresaltado a las 5 de la ma�ana.

�l estaba sentado en mi habitaci�n de hotel,

dur� dos segundos...

yo no me consideraba muy involucrado,

pero cuanto m�s me hundo en esta historia,

mas veo que sigue aqui.

S�bado. Llamada inesperada del Presidente.

"Podemos vernos hoy, en mi casa".

Mend�s y yo siempre fuimos enemigos de la derecha.

En esa �poca actuaba la polic�a secreta.

�Y hoy en d�a? �Cree que todo eso ha desaparecido?

Supongo que somos m�s civilizados.

No se enga�e.

El asesinato pol�tico sigue existiendo.

Ya no se hace en los pasillos, como con el Duque de Guisa.

No, es m�s discreto. Un accidente.

Un supuesto desequilibrado.

Pienso a menudo en ello.

Cuanto antes muera, antes volver� la derecha al poder.

El poder del que se considera propietaria.

Sus guardaespaldas nos segu�an de lejos.

El juego de sombras que iban y ven�an

sobre su rostro lo hac�a muy joven

o muy viejo, seg�n el momento.

En los cuarenta a�os que llevan persigui�ndome

he tenido tiempo de preguntarme por qu� me odian a muerte.

Y he encontrado la respuesta.

No soy un enemigo tradicional, un jud�o intelectual como L�on Blum,

o el hijo de un obrero, como Thorez. No.

Me odian tanto porque soy un traidor.

Tenemos los mismos or�genes, los conozco bien.

La derecha detesta que la traicionen.

"No hay,

no habr� jam�s una sociedad socialista

sin propiedad colectiva de los grandes medios de producci�n,

de intercambio, de investigaci�n.

El verdadero enemigo, el que hay que echar,

es el que tiene las llaves,

es el monopolio,

t�rmino exclusivo

para nombrar a todos los poderes del dinero.

Del dinero que corrompe,

el dinero que compra, el dinero que aplasta,

el dinero que mata, el dinero que arruina

y el dinero que pudre incluso la conciencia de los hombres."

Con el cielo encima. No sabes qu� felicidad...

- �C�mo lo has encontrado? - Por Rudy.

�Vais a vivir juntos?

No, cada uno en su casa.

Nos vemos cuando nos apetece.

Es lo ideal.

Tienes suerte de tener lo ideal.

Es una forma de hablar.

No existe el hombre ideal, ni la mujer, s�lo sue�os.

T� eras parte de ellos.

�Puedo tomar un whisky?

- �A esta hora? - Me relaja.

�Sigue sin llamarte?

No, esta vez no volver� a verle.

- �D�nde est�? - No lo s� y me da igual.

No te da igual, basta con verte la cara.

�El se�or Moreau? Soy Th�r�se Manicourt.

El Presidente quisiera verle.

- �Ahora? - Ser�a preferible.

Le dejo un presidente de acero. Por favor,

no me lo estropee con sus preguntas.

Era mi �ltimo Consejo de Ministros.

Al final, no estaba claro.

Bravo.

Quer�a que estuviera Vd. Presente en este momento.

Vd. Tambi�n va a brindar con nosotros.

Muchas gracias.

Venga, Antoine.

Me sacaba de las mazmorras

como a un cautivo del que se es due�o y se�or.

Volv�a a pensar en lo de la indiferencia.

Me hab�a infligido 23 d�as de indiferencia.

Pens�ndolo bien,

desde la Revoluci�n de 1789,

no hay muchos jefes de Estado que hayan reinado tanto tiempo.

La mayor�a han muerto en el poder, o asesinados,

o han dimitido.

Nadie ha permanecido en el puesto m�s tiempo que yo

desde Napole�n III.

De Gaulle...

Gracias.

Si le quitamos el 18 de junio,

no le queda mucho.

Yo al menos habr� durado 14 a�os

y no me ha echado el pueblo.

�Qu� le har�a ilusi�n, se�or Fleury?

P�dame lo que quiera, se lo dar�.

Si fuera posible, cuando se vaya, me gustar�a seguir a su lado.

No hay nada m�s sencillo.

�Y usted, Antoine?

Que acabemos nuestro libro.

Es lo �nico que no puedo asegurarle.

�Cree que ya no intereso a nadie?

- �Por qu� dice eso? - Ya lo ve.

Parece que me he vuelto transparente.

La verdad, �tanto he cambiado, que no me reconocen por la calle?

Disculpe.

Le he visto de lejos, cre�a so�ar. Mi amiga dec�a que estaba loca.

Quer�a darle las gracias por todo. �Puedo besarle?

Claro, se�orita.

Gracias. Es el d�a m�s hermoso de mi vida.

Venga, volvamos.

Era muy simp�tica.

Tiene la edad de mi hija.

Quer�a preguntarle �qu� es "todo"?

Pero la habr�a cohibido.

�Sabe? Me calumnian,

pero durante estos 14 a�os, el pa�s no ha conocido guerras.

Ni crisis importantes, ni dramas sociales...

No es frecuente en la historia de Francia

un per�odo tan largo de paz.

�Sabe lo que se dir�?

Que despu�s de m� es posible la alternancia

y que la izquierda ya no es una apestada.

Se extas�an ante el 23% de Jospin,

pero eso es gracias a mi, desde el congreso de Epinay.

No lo ha fabricado con sus propias manos.

Los negocios, la corrupci�n...

No quedar�n tan ligados a mi mandato como creen.

La derecha ha hecho cosas mucho peores.

Mientras tanto, se las dan de virtuosos

pidiendo a sus ministros que respeten el sem�foro en rojo.

"La rep�blica ciudadana".

S�lo hablan de eso.

Conmigo, con mi marcha, habr� acabado por fin la monarqu�a.

Hay que pasar p�gina.

Pero yo no soy una p�gina que se arranque f�cilmente.

�Est� de acuerdo?

La paz social no existe.

Algunos llamaron a la ca�da del muro de Berl�n "el fin de la Historia".

Yo pienso, al contrario, que el sue�o comunista, igualitario,

est� muy enraizado en la conciencia de la humanidad.

No se tome por la humanidad.

Adem�s, estoy de vuelta de los sue�os.

Lo lamento,

pero es asi.

No se trata de so�ar,

sino de constatar que si el dinero s�lo produce dinero,

la lucha de clases ser� m�s violenta que nunca.

Volvamos a casa.

Th�r�se me ha dicho lo de Colorado Springs,

en octubre, con Bush, Thatcher y Gorbachov.

Queda un poco "viaje organizado para jubilados", �no?

Nueva York me gustar�a m�s.

Un almuerzo con Julia Roberts...

Es mi sue�o.

Le preguntar�a si es verdad

eso de que no son sus verdaderas piernas en Pretty Woman.

No, no puedo preguntarle algo as�,

es demasiado indiscreto.

Me gustar�a pasear con ella en un Twingo por la Quinta Avenida.

�Por qu� en un Twingo?

Es el regalo de despedida del partido socialista.

Para mis futuros paseos.

Es muy amable de su parte, pero lo he rechazado.

�Va en serio su propuesta de art�culo para mi revista?

Claro.

No ser� un art�culo pol�tico.

No, en este momento estoy releyendo a Chardonne.

Me gustar�a escribir algo sobre Los destinos sentimentales.

- Chardonne es un poco... - �Un poco qu�?

�Un poco demasiado de derechas?

Habla muy bien de la burgues�a de provincias.

Yo provengo de ah�, �sabe?

De esa regi�n.

Mis padres eran vinagreros.

Los arist�cratas eran los fabricantes de co�ac.

No nos invitaban nunca.

En el fondo, sigo siendo un vinagrero.

Ya s�lo valgo para la fosa com�n.

Y eso lo dice la izquierda.

Es deplorable. Mi megaloman�a por aqu�,

el abuso de poder por all�...

�Qu� me reprochan?

Les ciega el odio.

El Mont Beuvray se ha convertido

en el s�mbolo del delirio de grandeza.

Unos metros cuadrados frente al Mont Blanc.

En el fondo, no toleran que no sea enterrado como todo el mundo.

Pero yo no soy todo el mundo.

De Gaulle se hizo enterrar en su jard�n...

De todas formas, est� decidido,

ser� Jarnac, el pante�n familiar.

Queda una sola plaza, pero mejor.

Ni esposa, ni amante.

Ser� un yacente soltero.

Es un pasaje muy hermoso.

Me lo cont� su jefe de seguridad.

Una ma�ana, se despert� porque oy� un ruido.

Se prepar� a toda prisa.

Le sigui� por las calles de Jarnac.

Da escalofr�os.

Qu� personaje.

Bien, hay que meterse con el final.

�Cu�nto es?

350 p�ginas.

No est� mal.

Hay ciertos puntos que no hemos abordado

y otros que apenas hemos tocado.

Seguramente.

Pero no me gusta ser machac�n.

Se�or Presidente,

lo de Bousquet es demasiado confuso.

�No podr�a explicarlo de una vez por todas?

No va a empezar otra vez...

Los hechos son tercos.

Me trae sin cuidado. He dicho lo que ten�a que decir.

Me he permitido escribirlo por Vd.

Ah, �porque ahora escribe por m�?

Jam�s lo har�a, s�lo es una propuesta. Se la leo.

Adelante.

"El papel de la maquinaria administrativa y policial

en manos del jefe de la polic�a de Vichy

no se ha examinado como es debido

en el proceso de 1949, que le condena y a continuaci�n le rehabilita".

Ens��eme eso.

Lo que le propongo en el texto es que diga que

los deportadores fueron

los altos funcionarios radicales de la Rep�blica.

Los exterminadores, los tecn�cratas, criminales de despacho.

Eso no est� mal, "criminales de despacho".

Dostoievski hablaba del �xtasis administrativo.

Eso tampoco est� mal.

Aqu� hay demasiado ruido.

Habr�a que poner doble cristal.

- �Cree que es eficaz? - Aten�a.

�Qu� le parece?

Ya veo...

O sea, la m�quina.

Es infernal.

Por eso me permit� escribir esta aclaraci�n.

No, no me apetece.

Ya lo he dicho todo.

Los hay que est�n obsesionados.

Me reprochaba a m� mismo no haberle hecho ceder,

haber sido torpe y presuntuoso.

Ha venido una joven hace un rato. Ha dejado una nota.

Gracias.

Por cierto, si pudiera evitar clavar chinchetas en las paredes,

quedan agujeros y bastantes hay ya en la moqueta.

- �Agujeros de chinchetas? - No, de cigarrillos.

Perdone.

Disculpe. �No le ha dicho nada?

Parec�a tener prisa, ha dicho que volver�.

- �No ha dejado un tel�fono? - No, lo siento.

De ni�a, pasaba el tiempo lanzando botellas de agua al mar.

Siempre era la misma carta:

"Me llamo Judith.

Estoy prisionera. Venga a liberarme".

�Ya voy!

- �Puedo pasar? - Est� hecho un asco.

�Estabas trabajando?

S�, estoy acabando mi libro.

�Vengo en mal momento?

No, al contrario.

�Qu� d�a es hoy?

Domingo.

�Tambi�n quieres saber el mes?

�Por qu� no devolviste mis llamadas?

Porque no estaba libre.

Y ahora s� lo est�s.

S�.

�Y t�?

�I iba a morir.

Iba a morir y yo s�lo pensaba en m�.

�S�?

S�, soy yo.

S�, claro.

Intentar� coger un avi�n.

S�.

Hola, Antoine.

�Ha tenido un buen viaje?

�Sabe?

Le va a encontrar cambiado.

Muy cambiado.

- El Presidente es imprevisible. - No.

Ya no.

Eso era cierto cuando estaba en el poder.

Est� en las �ltimas.

Y lo sabe.

Le conozco.

Ya no sale de su habitaci�n.

El doctor Jeantot duerme en un colch�n al pie de su cama.

Antoine, por fin ha llegado.

Mire que ha tardado...

Es el t� de los faraones.

S�, lo traje de Egipto.

Al parecer ayuda a digerirlo todo, incluso la muerte.

�Verdad, Jeantot?

Da�o no le har�, se�or Presidente.

�Est� tibio!

�No funciona el gas?

Pregunte a la guardesa.

Sabe hervir agua.

Usted no tiene ciencia infusa.

Est� de un humor espantoso.

�Qu� hay de lo nuestro?

No estoy seguro de que acabemos el libro.

�Por qu� dice eso?

En cuanto vuelva a Par�s, nos ponemos a trabajar.

Necesitaremos al menos tres meses.

�Est� de acuerdo?

- Encontraremos tiempo. - El tiempo...

Va a encontrarme �l a m�.

Soy una llaga viviente.

As� es, Antoine,

ahora estoy siendo devorado desde el interior.

Ir� r�pido.

No es grave.

Lo llamaremos Memorias interrumpidas.

Ay�deme a bajar de la cama.

Me he quedado sin fuerzas.

Gracias.

As� est� bien.

�Sabe, Antoine?

�ltimamente he rele�do todo tipo de biograf�as.

Quer�a saber

lo que dijeron los hombres c�lebres antes de morir.

Es bastante decepcionante.

Pienso que algunos de ellos

hab�an preparado su texto.

Es lo peor de su obra.

Las �ltimas palabras.

Por la sencilla raz�n de que no las hay.

Lo m�s exacto es lo que dicen los vivos, dicen...

"Se acab�".

Tiene que coger un avi�n,

no debo retrasarle.

D�gale a Jeantot

que no quiero su tisana.

D�gale

que necesito estar solo.

Venga, l�rguese.

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