All language subtitles for The Mortal Storm (1940) - Spa

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian Download
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French Download
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish Download
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Anuncie su producto o marca aqu� cont�ctenos www.OpenSubtitles.org hoy

Cuando el hombre primitivo habitaba sobre la tierra,

era atemorizado por la amenaza de los elementos.

Exclamaba:

�Los dioses de las tempestades est�n furiosos...

y debo matar al pr�jimo para apaciguarlos!

Cuando el hombre fue evolucionando,

construy� refugios contra el viento y la lluvia,

convirtiendo en inofensiva la fuerza de las tempestades.

Pero dentro del hombre mismo anidaban elementos tan fuertes...

como el viento y tan terribles como el rayo.

Y neg� la existencia de estos elementos,

porque no osaba enfrentarse a ellos.

La historia que vamos a contar,

trata de la tormenta mortal en la que hoy se encuentra el hombre.

De nuevo exclama: �Debo matar al pr�jimo!

Nuestra historia se pregunta,

cuando hallar� el hombre la sensatez en su coraz�n...

y construir� un refugio duradero contra los miedos de su ignorancia.

Enero de 1933.

Una peque�a ciudad universitaria al pie de los Alpes,

en el sur de Alemania.

No tiene que decirme qu� d�a es hoy. El cumplea�os del profesor.

Mire cu�nta correspondencia, el doble que el a�o pasado.

�Dios m�o! Y esto es s�lo el principio.

- Mu�strele mis respetos. - Lo har�.

Es el correo del profesor. Hay como 50 cartas.

Yo las coger�.

Y m�s paquetes que el a�o pasado.

Y llegar�n telegramas durante todo el d�a.

- Estoy tan emocionada. - �Han bajado ya los ni�os?

- Todos, menos Rudi. - Ese ni�o... Voy a llamarlo.

Herrmann muestra sus respetos al profesor.

Qu� amable. Se lo dir�.

- Rudi, vas a llegar tarde. - Ya voy, mam�.

�Qu� ha pasado con tu desayuno, Viktor?

Nada, nada. Me ha gustado mucho.

Ni lo has tocado. Ven aqu� y si�ntate.

Vaya, vaya. �Qu� te parece?

�Me untas mantequilla, querida?

- �Qu� es todo esto? - El correo.

�Todo para m�?

Gracias. Hoy vas muy elegante.

Es 30 de enero. �No recuerdas nada que pasara en esa fecha?

- Pues... que yo nac�. - Exacto.

Cielo santo, tengo 60 a�os.

Y que cumplas muchos m�s.

- �Todav�a me quieres? - T�mate el desayuno.

Si no me atiborraras tanto, a�n conservar�a mi figura juvenil.

Sobrevivir�s.

Buenos d�as chicos.

Procurad que vuestro padre desayune. Voy a por sus notas.

El nuevo libro de Neumann, justo lo que quer�a.

Hab�is escrito una dedicatoria. �D�nde est�n mis gafas?

No es nada. S�lo "a nuestro querido padre con afecto".

�Nada? Eso es much�simo.

Me hab�is hecho olvidar que s�lo soy vuestro padrastro.

Eres un verdadero padre para nosotros.

Y vosotros sois como mis propios hijos.

Hablando de �ngeles.

Buenos d�as, pap�. Feliz cumplea�os.

Caramelos de pera, est�n buen�simos.

- Gracias. �Quieres uno? - S�, si no te importa.

Tengo que irme a la escuela, llego tarde.

Voy contigo hasta la plaza. Adi�s, pap�.

- No, gracias. - �Eso es para m�?

No seas tan impaciente. T�mate el caf� y yo lo abrir�.

- �Te gusta? - Es preciosa.

Deja que te la ponga.

Est�s muy guapo e inteligente.

Y estoy muy orgullosa de ti.

- Estoy abrumado. - Viktor, vas a llegar tarde.

Las notas est�n en el bolsillo. No olvides llevarlas a clase.

No ha comido nada.

Debemos darnos prisa.

- Martha, �tienes las botas del profesor? - S�, aqu� est�n.

- No salgas sin ellas, cari�o. - No lo har�, querida.

- Buenos d�as, Lehmann. - Buenos d�as, profesor.

- Un d�a fr�o. - Fr�o, pero soleado.

A m� me parece un d�a estupendo.

- Usted no tiene reuma. - No, me siento en forma.

Para tener 60.

No entre en clase con las botas mojadas.

- Desde luego que no. - Lo hizo el pasado viernes.

Ya lo s�, Lehmann. Ya lo s�. El distra�do profesor.

Un personaje de ficci�n, amigo m�o.

�Y la otra bota?

- Buenos d�as, rector. - Buenos d�as, profesor.

Bonito d�a. Fr�o, pero soleado.

Llego tarde.

Tuve un peque�o problema para salir de casa esta ma�ana.

- Deben ser m�s de las nueve. - Las 9:03, exactamente.

Carpe Diem. Tengo que ir a trabajar.

- Hoy es 30 de enero, �no? - 30 de enero, s�.

Eso pensaba.

- �Tiene prisa? - No, no.

Es que hoy me gustar�a salir temprano.

A m� tambi�n.

Ver�, esta es una ocasi�n muy especial.

�Lo es? Pues ha escogido un buen d�a para ella.

Bueno, hasta luego.

El precandidato a medicina, Fritz Marberg.

El precandidato a medicina veterinaria, Martin Breitner.

Herr Profesor. Nosotros, sus alumnos,

le ofrecemos nuestras felicitaciones en su cumplea�os.

Agradecemos el privilegio de estudiar bajo su tutela,

y estamos orgullosos,

del honor que sus logros han proporcionado a nuestra universidad...

y a nuestra patria.

Profesor Roth,

como candidato a medicina veterinaria,

en lenguaje llano, un m�dico de caballos,

no he tenido la buena suerte de asistir a sus clases.

Ten�a el discurso en alguna parte, pero ha desaparecido.

Estoy metido en esto...

porque he disfrutado del raro privilegio de su amistad...

la mayor parte de mi vida.

Y es un orgullo para m� ofrecerle este...

...este obsequio. En nombre de su clase.

Y veo que aqu� dice:

reciba esto con la admiraci�n y el afecto de sus alumnos.

Y eso va por todos los hombres y mujeres de esta universidad.

Aqu� lo tiene.

Queridos j�venes.

Colegas.

Gracias.

Debo confesar una cosa.

Pensaba que se hab�an olvidado de mi cumplea�os.

Y yo trataba de convencerme a m� mismo...

de que no me importaba mucho.

Pero no es as�, estaba enfadado.

As� que entender�n cu�n emocionado estoy,

y cu�n agradecido por esta expresi�n de su afecto,

que yo correspondo con todo mi coraz�n.

Les doy las gracias por el hermoso regalo.

Esta espl�ndida antorcha me demuestra...

que han comprendido lo que he tratado de impartirles.

Y que sus j�venes manos coger�n la antorcha de la ciencia,

cuando haya ca�do de las manos de sus maestros.

Espero, sinceramente, que sepan llevarla con dignidad.

Te doy las gracias, Fritz Marberg, por tu amable discurso.

Y a ti, Martin Breitner, por tu encantadora presentaci�n.

Pero antes de que mi alma disfrute de esta halagadora sensaci�n,

debo preguntarme si su ansia por hacerme este homenaje,

no tendr� una ligera relaci�n con el hecho de que tenga...

una hija no poco atractiva.

Aunque as� fuese, os doy las gracias a ambos.

Gracias a todos.

- Fritz, �qu� haces aqu�? - Esto.

- No, estate quieto. - Quiero anunciar nuestro compromiso.

�Est�s loco! Somos demasiado j�venes.

Conozco todos los peros y todas las respuestas.

- Necesito tiempo para pensarlo. - Yo pensar� por ti.

Madame.

Feliz cumplea�os, pap�. Seis velas.

Una por cada d�cada de una vida maravillosa.

Ahora ap�galas y pide un deseo.

El deseo no se cumplir� si no las apagas todas.

Con todo lo que tengo, �a�n deber�a pedir m�s?

He tenido el privilegio de esparcir un poco de conocimiento en este mundo...

y por ello he sido ampliamente recompensado.

Creo que he elegido bastante bien a la compa�era de mi vida.

Y no es que yo tuviera voz en ese asunto.

Mis hijos son guapos e inteligentes.

Somos una familia muy unida.

En esta casa siempre hemos llevado una vida apacible.

Estamos orgullosos de nuestra tolerancia...

y de nuestro sentido del humor.

Dios m�o, ya estoy haciendo otro discurso.

No se me ocurre mejor deseo que este.

Que nuestra felicidad contin�e para siempre.

�Un brindis!

Por la salud de nuestro distinguido homenajeado.

Profesor, disculpe que le robe un poco de protagonismo,

pero tengo noticias.

Se�ora Roth. Profesor.

No te servir� tirarme de la chaqueta.

Freya me ha prometido amor, honor y obediencia.

Por favor, Fritz. Todav�a no lo he decidido.

Yo lo har� por ti.

Tienes nuestro consentimiento.

- R�ndete, cari�o. - Pap�, �qu� opinas?

- Ya has tenido un tiempo razonable. - Me est�s metiendo prisa.

- Mam�, �crees que debo aceptar? - �No te hace feliz?

S�, creo que s�.

�Se�or Profesor! �Se�ora! Ha sucedido algo maravilloso.

Han hecho a Adolf Hitler canciller de Alemania.

- �Estupendo! - �Es verdad? �Es oficial?

Es verdad. Es oficial. Lo dicen en todas las emisoras.

- Vamos a o�rlo. - Pon la radio.

Adolf Hitler, canciller. Y nombrado por Hindenburg.

�En qu� est� pensando?

La noticia recorri� la capital como la p�lvora.

El delirio de la gente desaf�a cualquier descripci�n.

Miles de hombres y mujeres est� reunidos en la Canciller�a.

Llevan horas esperando para poder ver a nuestro gran l�der,

a nuestro nuevo canciller.

�Esperen! Se abre la puerta de la Canciller�a.

�Est� saliendo nuestro l�der!

Va a hablar a la gente. Est� saliendo al balc�n.

�Escuchen! Escuchen la voz de una multitud orgullosa,

aclamando al hombre que va a devolverles el poder y la gloria.

- �Lo ha conseguido! - Ahora veremos una nueva Alemania.

Espero que este cambio sea bueno para todos.

Significa que nuestro pa�s volver� a ser fuerte y poderoso.

�Los amos de Europa y del mundo!

Fritz, nunca te hab�a visto tan entusiasmado.

Alemania ped�a a gritos un hombre fuerte en el poder.

Un l�der que luche por la victoria.

No se puede salvar Alemania sin bayonetas.

Hitler exigir� lo que es nuestro por derecho.

- Si quieren paz, tendr�n paz. - Y si quieren guerra, tendr�n guerra.

Pero Fritz, ahora que este hombre ha llegado al poder,

�qu� pasar� con aquellos que piensan diferente? �Libremente?

Aquellos que no son arios.

No hay motivo de alarma.

Vuestra madre est� preocupada por m�.

Eso es una tonter�a.

Los hombres como pap� son un honor para Alemania.

Los hombres ser�n juzgados por sus m�ritos.

- Pap�, �qu� opinas? - Bueno, yo... esperar�.

Los hombres le han dado un gran poder a Adolf Hitler.

Esperemos que tanta responsabilidad conlleve sensatez.

Am�n.

- �Qu� pasa contigo, Martin? - Nada.

- No pareces muy contento. - Yo no he dicho eso.

- �Sigues a la defensiva? - No te servir� de nada.

Ya hemos discutido esto y sab�is lo que pienso.

�Esto lo cambia todo! Ahora s�lo habr� un partido.

Tienes que tomar partido. Si no est�s con nosotros, est�s contra Alemania.

No estoy muy de acuerdo contigo, Otto.

Pero hemos venido aqu� a celebrar el cumplea�os del profesor...

y no a discutir sobre un mont�n de viejos argumentos.

S�, est�is siendo muy intolerantes.

Debemos ser intolerantes con quien se opone a la voluntad de nuestro l�der.

S�, con los medios que sean necesarios.

- Persecuci�n, guerra... - �Qu� forma de hablar es esa?

�Eres un pacifista?

Pienso que la paz es mejor que la guerra.

Y que un hombre tiene tanto derecho a creer en sus ideales...

como a comer y a beber.

Suena como esa basura que escupen los comunistas.

Jam�s esperaba o�r algo as� en esta mesa.

Chicos, �no podemos discutir estos temas sin pelearnos?

Al fin y al cabo, todo el mundo cree tener la raz�n.

�No podemos creer en lo que queremos...

y permitir que los otros hagan lo mismo?

Lo siento, profesor, pero estamos emocionados.

Ha sido una noticia maravillosa.

As� est� mucho mejor.

No es que no me guste una buena discusi�n.

- Voy yo. - No, yo lo coger�.

Al habla.

S�. S�, ahora mismo.

S�, est� aqu�. Se lo dir�.

Desde luego. Inmediatamente.

Era Holl. Reuni�n a las 8:30, tenemos que ir.

- �D�nde? - En la universidad.

Mam�, era el jefe del distrito. Es una reuni�n especial.

- Siento tener que irme, pero... - �No podr�as explic�rselo?

�Que estamos en un cumplea�os? Tenemos que ir.

Despu�s de todo, esta es una gran noche.

- �Vienes, Martin? - No, gracias.

Vamos, tarde o temprano tendr�s que unirte.

- �Lo comprendes, Freya? - Claro que s�.

Te quieren expresamente. Holl ha preguntado por ti.

Dile que los campesinos no tienen ideas pol�ticas, tienen vacas.

Si quieren conservar sus vacas ser� mejor que tengan la pol�tica correcta.

Disc�lpeme, Sra. Roth. Profesor.

- �Vas a venir? - No.

Buenas noches.

Viktor, qu� pena. En tu fiesta de cumplea�os.

Parece que tenemos un papel secundario frente a Hitler.

No deber�a importarte.

Eso es lo que nos dicen en la escuela.

El individuo debe sacrificarse por el bien del estado.

- �Se�ora Breitner! - Estoy aqu�, ni�a.

Sra. Breitner, el potrillo va a vivir.

Martin dice que lleve la estufa.

Y agua caliente con unas gotas de vino.

La estufa est� preparada, enci�ndela. Yo llevar� el agua caliente.

�No es maravilloso?

Ten�a tanto miedo de que se muriera.

Pero Martin dice que la crisis ha pasado.

La estufa echa humo.

Hizo un gran esfuerzo para ponerse en pie sobre sus patitas.

- Martin dice... - Vamos Elsa, ya estoy lista.

No corras con la estufa, ni�a.

Martin dice que he sido de gran ayuda.

Estoy segura.

Y Martin dice que lo �nico que hay que hacer ahora es...

Qu� hambriento est� el pobre.

Es una yegua, Elsa. Una ni�a igual que t�.

Ya s� que es una yegua.

No s� por qu� me hablas siempre como si fuera una ni�a.

Tengo casi 16.

Vaya, escucha eso madre. Se cree mayorcita.

Eres un est�pido.

Soy mayor. �Claro que lo soy!

�Pero qu� le pasa? �Elsa!

S�lo estaba bromeando.

No le hagas caso, hijo. Una chica en su adolescencia...

siempre est� entre sonrisas y l�grimas.

Pero estaba llorando. �Crees que es infeliz con nosotros?

No, est� contenta con el trabajo y yo contenta de tenerla.

No pasa nada, bonita. Hemos salvado a tu beb�.

Tienes el maravilloso don de curar, hijo.

Es una pena que hayas dejado tus estudios.

No has ido a clase desde aquella noche.

En casa de los Roth.

La noche que Freya se comprometi� con Fritz Marberg.

No es eso, madre.

T� la quieres, hijo.

Est� medio dormida.

Est� medio borracha.

- �Freya! - �Cu�nto tiempo sin verla!

La joven prometida.

- Y muy feliz, supongo. - S�, desde luego.

Mira qu� preciosidad.

- �Est� enfermo? - No, ha estado bebiendo.

- �C�mo est� el profesor? - Muy bien, os manda recuerdos.

Voy a entrar, tengo algo en el horno.

Huele muy bien.

Ser� mejor que nos vayamos.

Nelly cree que no hacemos nada bueno.

Pero yo s�, Nelly. O eso espero.

Ven a la posada con nosotros.

Estamos esquiando. Otto, Fritz y Erich est�n all�.

- Queremos que vengas. - Estoy muy ocupado, Freya.

- �Nos est�s evitando? - Es lo mejor.

Hemos sido amigos toda la vida.

�No recuerdas el pacto de eterna amistad que escribimos todos?

Lo firmamos con nuestra sangre.

Por querer conservar esa amistad intento evitar una pelea.

Pero los chicos son tus amigos, quieren verte.

Todos deber�amos hacer un esfuerzo para recuperar nuestra felicidad.

No hablaremos de nada serio.

S�lo cantaremos, reiremos y haremos tonter�as.

No nos abandones ahora. Te necesitamos, eres tan sensato.

Espero serlo.

Est� bien.

Eres la persona m�s sensata que conozco.

Vamos, iremos esquiando. La nieve est� perfecta.

�Cu�nto te he echado de menos!

- �No es maravilloso? - �Maravilloso?

�Cuidado con ese �rbol!

Nada como una buena canci�n para despertar la sed.

- �Estamos sin munici�n! - �Teresa, otra botella!

- Aqu� llega Freya. - Y con Martin.

Que sean dos botellas, Teresa. Trae algo especial.

- Traigo al ermita�o. - Buen trabajo, Freya.

�D�nde has estado? Te hemos echado de menos.

Te has perdido muchas emociones.

Hola, Teresa, eres bienvenida.

Lo m�s fuerte que he tomado en las �ltimas semanas ha sido leche.

Es el mejor vino que tenemos.

Espero que esto signifique que est�s con nosotros.

- Te queremos. - Eres demasiado valioso.

- El jefe del distrito pregunt� por ti. - Fritz, nada de pol�tica.

Podr�as ser una autoridad entre los campesinos.

Soy un granjero, no un hombre de partido.

Freya ha dicho que nada de pol�tica.

- Salud, Freya. - Por nuestra amistad.

Salud.

- Se�or Werner. - Hola, Martin. �Qu� tal?

Freya, �te acuerdas del Sr. Werner, mi antiguo maestro?

- Ahora ense�a a tu hermano Rudi. - Rudi le tiene un gran aprecio.

Ah� est� Holl. �Qu� va a pensar?

- �C�mo est� tu madre? - Bien, siempre pregunta por usted.

- Heil Hitler, Sr. Werner. - Buenas tardes.

Se�or Werner, �quiere sentarse con nosotros?

Gracias, pero mi cena est� esper�ndome en mi mesa.

Quiz�s m�s tarde.

�Bueno amigos, cantemos otra canci�n!

�Cu�l quer�is?

- "Buenos d�as, guapa hija de M�ller". - �Yo os dir� qu� canci�n!

Una canci�n que todo alem�n leal cantar� con todo su coraz�n.

La gloriosa canci�n de la nueva Alemania.

�Qu� es lo que le pasa?

- �Es ese maestro otra vez! - �Es un insulto!

�Est� sordo? �O no le gusta nuestra gloriosa canci�n?

�Nos est� provocando!

Les pido perd�n, pero un hombre es libre de cantar o no seg�n le plazca.

No quiero o�r excusas. �Quiero o�rle cantar!

�Entendido? �Le digo que cante!

- Vamos, cante. - Tranquilo, Holl.

Este hombre es amigo m�o.

Sois tal para cual.

Si supieras lo que te conviene, no te meter�as en esto.

No te busques problemas. Ya me voy.

No creo que quieras problemas.

Sois ocho contra dos.

Dejad que se vayan. �Dejadlos!

Siento que hayas hecho eso, hijo. Podr�a traerte complicaciones.

No se preocupe por m�. S� cuidarme solo.

- �Quiere que lo acompa�e? - No, estar� bien.

- Lo siento. - Y con toda la raz�n.

Levantarse de la mesa para enfrentarse al l�der del partido.

Ya he dicho que lo siento.

Ese hombre ha sido muy bueno conmigo. No pod�a permitir que lo humillaran.

Hemos sido amigos muchos a�os y ya es hora de que aclaremos esto.

D�jame hablar.

Esto es una revoluci�n.

Si seguimos la voluntad de nuestro l�der, no habr� sangre.

- Yo la sigo - Y yo.

Pronto espero contribuir a imponerla.

A cualquiera que se oponga lo considerar� un enemigo.

Y no estoy dispuesto a que me vean en su compa��a.

Fritz, yo convenc� a Martin para que viniera.

No te metas en esto, Freya. Es cosa de hombres.

Queremos saber de qu� lado est�s.

Queremos saber si vas a afiliarte al partido y trabajar para Alemania,

o asociarte con la basura pacifista que vamos a aplastar.

�Queremos saberlo ahora mismo!

�Est�n pegando al profesor!

�Quieres saber si pretendo afiliarme a tu partido?

�La respuesta es no!

- �Qu� haces? - �No ir�s detr�s de ese tipo!

�Tipo? �Es tu amigo de toda la vida!

Siento que hayas visto esto, pero era inevitable.

�D�jame en paz!

Mis gafas.

Se�or Werner, me temo que est�n rotas.

Las mujeres no deben meterse en asuntos p�blicos.

Y en tu caso es poco inteligente.

�Qu� tonter�a! S�lo recog� el sombrero de un anciano.

Se avecinan cambios que podr�an poner a tu padre en una posici�n dif�cil.

Y no le ayudas demostrando tus simpat�as por unos pacifistas.

�Qu� tiene que ver esto con mi padre?

Te refieres a que no es ario.

Los hombres como mi padre est�n por encima de la pol�tica.

No sabes lo que dices.

Si tu partido amenaza a hombres como mi padre,

estamos m�s en desacuerdo de lo que pensaba.

Est�s usando un tono muy extra�o.

Tengo derecho a pedirle la m�xima lealtad a mi futura esposa.

S�, Fritz, lo tienes.

Tendr�s que cambiar de ideas para comulgar con mis convicciones o...

�O qu�?

O no podremos seguir juntos.

Creo que tienes raz�n.

Nunca podr� comulgar con tus convicciones.

No pienso seguir discutiendo.

Las mujeres no saben nada de pol�tica.

Olvid�moslo.

Perd�name si he sido mal educado.

Sabes que estas cosas son muy importantes para m�.

Pero no hace falta que t� te preocupes por ellas.

Hay una nueva orden. Deber�a decirle "Heil Hitler".

Pero no lo har�. No a usted.

A no ser que alguno de los otros caballeros est� presente.

- O los estudiantes. - Lo comprendo.

Fritz Marberg.

Continuaremos el experimento que hab�amos empezado...

con la separaci�n de los gl�bulos rojos de la sangre.

Luego podr� ayudarme con el centrifugado.

Antes de resumir nuestros experimentos...

sobre la composici�n f�sica de la sangre,

�hay alguna pregunta?

�Y bien?

�Considera que no hay diferencia entre la sangre de un ario...

y la sangre de un no ario?

Esos son los descubrimientos de la ciencia.

Hasta ahora la fisiolog�a ha sido incapaz de descubrir...

alguna diferencia entre la sangre de las distintas razas.

�Hab�is o�do eso? Es una contradicci�n que ataca...

los principios de pureza racial de nuestro l�der.

Es una defensa de la degeneraci�n racial y es una mentira.

Yo les doy hechos.

La verdad cient�fica es la verdad.

Inmutable y eterna.

No se puede alterar para satisfacer las pol�ticas del momento,

o al clamor de unos fan�ticos inmaduros.

Pido a todos los seguidores de nuestro l�der...

que abandonen esta sala inmediatamente.

A partir de ahora esta clase ser� boicoteada.

Y los que se queden que se atengan a las consecuencias.

�Te quemamos! �Te quemamos!

Te quemamos Heinrich Heine, porque tu venenoso sentimentalismo...

debilita el alma de la juventud alemana.

�Te quemamos! �Te quemamos!

Te quemamos, Albert Einstein.

Porque has formulado una teor�a falsa y pretenciosa.

�Te quemamos! �Te quemamos!

Lo siento, pero esa es mi decisi�n.

No puedo aceptarla.

Jam�s pens� en otra que no fueras t�.

Todos estos a�os tienen que significar algo.

Ser�a una estupidez dejarte ir por una discusi�n pol�tica.

Es m�s que una est�pida discusi�n pol�tica.

No podr�a vivir en tu mundo.

S� que va a ser dif�cil, por eso quiero ayudarte.

�C�mo vas a ayudarme! T� perteneces a esta nueva Alemania.

Esta nueva Alemania que persigue a mi gente.

Freya, te amo y eso es lo �nico que importa.

Hemos terminado.

- Freya, tengo que decirte algo. - �Qu�, Martin?

Desde aquel asunto con mi maestro en la posada,

han pasado algunas cosas.

Dos de nuestros hombres en la granja han sido obligados a marcharse.

Han destrozado la tienda de mi t�o.

Y la mayor�a de mis viejos amigos cruzan la calle cuando me ven venir.

Tal vez... no deber�as verme.

Martin, no hablas en serio.

Eres el �nico amigo que me queda.

La �nica persona con la que puedo hablar.

En mi vida me hab�a sentido tan sola.

�Ese tipo que esta con tu hermana no es Martin Breitner?

S�, le prohibimos entrar en casa.

Aclaremos esto de una vez por todas.

Cre� haberte dejado claro que no eres bienvenido aqu�.

Te proh�bo que vuelvas a entrar en esta casa,

o que tengas relaci�n alguna con mi hermana.

- Como te atreves... - �C�llate! Entra en casa.

Creo que son los Sres. Roth quienes deben decidir si entro en su casa.

Y continuar� viendo a vuestra hermana hasta que ella me proh�ba hacerlo.

Te acompa�o hasta la puerta.

�Por qu� tiene que pasar esto?

No deber�a haber venido. Puede perjudicarte.

Martin, no se han ido. Van a esperarte.

- No te preocupes. - No te vayas, tengo miedo.

Por favor, entra en casa. Buenas noches.

- Ten cuidado. - Lo tendr�.

�Pap�!

�Pap�!

�Freya, qu� pasa? Tu padre no est� en casa.

Es Martin, van a matarlo. �R�pido, mam�!

�Qu� verg�enza!

- �Martin, est�s herido? - Entra en casa.

Estoy tan avergonzada.

Ellos eran nuestros invitados y t� eres un amigo.

Me voy.

Si estos caballeros quieren continuar la pelea, ya saben d�nde encontrarme.

Buenas noches, Sra. Roth. Freya, lo siento.

Me alegro de que mi marido no est� aqu�...

para ver su casa deshonrada por sus hijos.

Informar� de la vergonzosa actitud de vuestra hermana.

Tendr�is que explicar vuestra postura en el cuartel general.

- No hay m�s que hablar. - Est� todo dicho.

Tendremos que irnos de esta casa.

- �Iros? - No tenemos elecci�n.

Es pap�.

Amelie.

Te dije que no me esperaras levantada.

�Qu� pasa? Pareces cansada. �Te encuentras bien?

Ha pasado algo esta noche, Viktor.

Los chicos han decidido irse de casa.

- �Irse de casa? - Es lo mejor para todos.

Pero hijos, este es vuestro hogar.

Te advertimos que prohibieras a Freya verse con Martin Breitner.

Este es el resultado.

Me ped�s que obligue a vuestra hermana a dejar a un amigo de toda la vida.

Un joven que siempre hemos querido y respetado.

No puedo hacerlo.

T� y tu hermano hab�is elegido vuestro camino y lo respetamos.

Tenemos derecho a la misma tolerancia.

Arriesgando nuestra seguridad.

Nunca he valorado la seguridad. Ni para m�, ni para mis hijos.

He apreciado el valor.

Entonces atente a las consecuencias.

- �Ad�nde ir�is? �Estar�is bien? - Estaremos bien, mam�.

Siento que esto haya pasado. Buenas noches.

Freya, debes comprender...

Fuera.

�Freya! �Por qu� nadie me lo dijo?

- �D�nde est� mi madre? - En el establo.

�Est�s mirando las copas de novia?

�Eso es lo que son? Son preciosas.

En la ceremonia de boda los reci�n casados deben beber de la misma copa.

- Por eso son tan grandes. - Es una antigua tradici�n.

Mira �sta. Hubert y Ana, 1875.

Estoy avergonzada por lo de anoche.

Para ser un pacifista te defendiste bastante bien.

Fue una buena pelea mientras dur�.

Pero no lamento que apareciera tu madre.

Mira, esta es muy antigua.

1790. Kasper y Magdalena.

Ten�as raz�n, no deber�as venir a verme.

Es muy peligroso.

Ya has visto c�mo han cambiado Otto y Erich.

Vendr� yo a verte. Si t� quieres.

�Que si quiero?

Freya, mira esta copa.

No tiene ning�n nombre.

No, todav�a no. Es la m�a.

Supongo que siempre he querido algo que no me merezco.

�Tengo esperanzas?

Debe estar helado, p�ngase junto al fuego.

Madre, tenemos visita.

- �Me deja el abrigo? - Un momento, Martin.

Sra. Breitner, no deber�a haber venido.

Pero era la �nica posibilidad de que no me arrestaran.

Ha hecho bien en venir.

Ustedes est�n aislados aqu�. Pens� que podr�a esconderme.

No estar�a a salvo.

Somos sus amigos. Ser� lo primero que piensen.

- �En el bosque, tal vez? - No, lo registrar�n.

Entonces ser� mejor que me vaya, antes de ponerles a todos en peligro.

Su �nica posibilidad es cruzar la frontera.

S�lo hay un camino para llegar a Austria a salvo.

Por el paso de Karwendel. Toda la zona carece de vigilancia.

Pero hay un camino en la cumbre, lo encontr� cuando era ni�o.

Ser� dif�cil, pero podemos conseguirlo.

�Vendr�s conmigo?

S�lo Martin podr�a atravesar ese paso de noche.

Si descubren que he estado aqu� nunca podr�s volver.

Tengo un hermano en Innsbruck.

Martin puede esperar all� hasta que sea seguro volver a casa.

Pero no puedo aceptarlo.

Ah�rrese el aliento, lo necesitar� para la subida.

Madre, necesitamos comida y brandy.

Trae mi mochila.

Se acerca una tormenta. Ten cuidado.

No pasar� nada. Lo he hecho muchas veces.

Prom�teme que volver�s a salvo.

Te lo prometo.

- No s� c�mo agradec�rselo. - En estos tiempos debemos ayudarnos.

- Buena suerte, Sr. Werner. - Adi�s, Elsa.

Te traer� un bonito delantal de Austria.

Rezar� por ti.

Adi�s, madre.

Esperar� noticias en Innsbruck.

Que Dios est� contigo.

Cuida de ella.

- �Listo, se�or? - Listo.

Le quiero.

- �Lo sabe �l? - S�.

Eso me hace muy feliz. Siempre lo he esperado.

Me hace muy, muy feliz.

�No es la patrulla?

�Qu� vamos a hacer? Lo descubrir�n. �Nos llevar�n a la c�rcel!

�Elsa, c�lmate!

Si descubren que Werner ha estado aqu� y ha escapado con mi hijo,

podr�an seguirlos y alcanzarlos. Podr�an matarlos.

No querr�s que hagan da�o a Martin.

No, Sra. Breitner. Eso es lo que me da miedo.

La vida de mi hijo est� en tus manos.

�Lo recordar�s?

Lo intentar�. Lo har�.

Pero ellos saben c�mo hacerte hablar. Lo he visto.

He visto c�mo se llevaban a algunos estudiantes. Los he o�do gritar.

No deje que me hagan preguntas, por favor.

Se dijese algo que perjudicara a Martin, me matar�a.

Termina de secar los platos. Como si nada hubiera pasado.

No hables. No llames la atenci�n.

Ahora vete. No tengas miedo.

- Freya. - Vienen rodeando el granero.

Ven a sentarte, querida.

Es bueno tener algo que hacer.

Valor.

�Qu� quieren?

�Ha visto al maestro Werner?

No ha estado aqu�, �eh?

Max. T� y Spell registrad los establos.

T� tambi�n, George.

Coge esa l�mpara y busca en los cuartos de atr�s.

Hazlo a conciencia.

- �D�nde est� su hijo? - En el pueblo.

- �Cu�ndo cree que volver�? - En cualquier momento.

�Qu� hace usted aqu�?

He venido de visita.

No escoge a sus amigos con cuidado, �verdad, Srta. Roth?

Me sorprende.

Su nombre no suena muy bien a o�dos alemanes.

�Cu�ndo vio a Werner por �ltima vez?

Hace dos semanas. En la posada.

�Est� dispuesta a jurar que no ha estado aqu�? �Qu� no lo ha visto hoy?

�Sabe que es un crimen encubrir a un traidor?

Por supuesto.

Usted es joven.

Demasiado para perder sus mejores a�os en un campo de concentraci�n.

Ven aqu�.

�Espera!

No s� nada.

No he visto al maestro.

Le digo que no lo he visto.

Ni tampoco a Martin.

No has visto a Martin Breitner, �eh?

Estabas deseando dec�rmelo. Me pregunto por qu�.

�M�rame! No intentes burlarte de m�.

Te llevar� al cuartel general y podr�s contarle tus mentiras a la polic�a.

�Te har�n hablar! �Te acusar�n de traidora!

- No hay rastro de �l. - S�, lo s�.

Se ha ido.

Ustedes le ayudaron a escapar, �no?

Deber�a llevarlas conmigo. Bajo arresto.

Pero no lo har�.

Me gusta ser amable con las mujeres.

Si confirma los hechos que esa chica acaba de contarme,

dir� que fue obligada a actuar en contra de su voluntad.

�Qu� me dice?

As� que... su hijo volver� pronto.

Bien.

Que se presente en el cuartel a primera hora de la ma�ana.

Sin falta.

Si no viene antes del mediod�a, ser� mejor para �l que no venga nunca.

Cr�anme.

No se lo he dicho.

Ten�a miedo, pero no se lo he dicho.

Que Dios te bendiga.

Nunca podr� volver.

Has salido temprano.

S�, ten�a que ir a la biblioteca a hacer un trabajo para pap�.

Estoy tan contenta con su libro.

Al principio echaba mucho de menos sus clases.

Gracias a Dios, con sus experimentos y su libro...

parece bastante contento.

Pero t� no lo est�s.

Estoy bien, mam�. No te preocupes por m�.

Voy a decirte algo.

Cierra la ventana.

No deber�a dec�rtelo. Tu padre me pidi� que no se lo dijera a nadie.

Va a ir a Viena.

Va a dar una conferencia en el congreso de medicina.

Eso significa... que puedo ir a Innsbruck.

�Podr� ver a Martin? �Cu�ndo?

- La semana que viene. - �Tan pronto?

Aqu� viene tu padre.

Cre�a que era mi padre.

- �Qui�n es, querida? - Lehmann.

Es el abrigo de pap�. �Ha tenido un accidente?

- No, no es eso. - �Entonces qu� es?

Dos caballeros vinieron preguntando por el profesor.

Les dije que estaba trabajando en sus experimentos.

- �Y qu� ocurri�? - Se lo llevaron.

- �Qui�nes se lo llevaron? - Ellos.

�Lo han arrestado?

He tra�do su abrigo y sus botas.

Espero que no sufra ning�n da�o.

Nadie nos ayudar�. Ning�n abogado nos defender�.

No se atreven. Usted es su superior.

Tiene derecho a preguntar d�nde est� y por qu� lo han arrestado.

Cr�ame, se�ora Roth. No podr�a ayudarla.

Ser�a muy peligroso para m�.

Su marido es un hombre eminente.

Pero yo tengo una familia. Debo pensar en ellos.

Seguro que sus hijos tienen una gran influencia en la Gestapo.

El profesor Roth ha sido arrestado porque sostiene una teor�a...

antag�nica con nuestros m�s sagrados ideales.

No puedo darles ninguna informaci�n sobre su paradero.

Y les sugiero que dejen de llevar a cabo estas t�cticas inquisitivas.

S�lo llamar�n la atenci�n sobre sus indeseables relaciones.

La se�orita Roth.

- Perdona que te moleste. - Si�ntese, Srta. Roth.

Supongo que sabes que mi padre ha sido arrestado.

No sabemos d�nde est�. Si est� vivo o muerto.

Hemos pensado que tal vez t� podr�as ayudarnos.

Esos asuntos no los lleva mi departamento.

Me han dicho que los lleva tu superior. Al menos �l sabr� d�nde est�.

S�lo queremos saber lo que ha pasado para poder ayudarle.

Si la oficina interesada oculta esa informaci�n, yo no puedo hacer nada.

As� que no me has perdonado.

Me ha juzgado mal.

Me preocupa la justicia, no la venganza.

Fritz, t� conoces a mi padre. �Es justo que...?

Le dije que este asunto no me compete.

Si ha venido con la esperanza de influirme por antiguos sentimientos...

He venido porque te recordaba como una persona amable y generosa.

Porque no me averg�enza pedirle un favor al hombre que me amaba.

Eres mi �ltima esperanza.

Haz esto por m� y prometo no volver a molestarte.

Fritz, por favor, ay�dame.

Mi padre te ayud�, te quer�a y estaba orgulloso de ti.

V�yase, por favor.

Ha sido injusta viniendo...

aprovech�ndose de una vieja amistad.

Lo que me pides es dif�cil y peligroso.

Pero tratar� de arreglarlo para que tu madre pueda verlo.

Lo lamento se�orita, pero esto no admite discusi�n.

�Es usted Amelie Roth? Venga.

�La esposa del prisionero Roth?

Pase concedido en Ruhnmark.

Al departamento no le interesa liberar a este prisionero.

Deber�a estar trabajando con la brigada.

Le conceder� 5 minutos con el prisionero. Hablar� s�lo de asuntos familiares.

�Qu� lleva ah�?

Algunas cosas para mi marido. Calcetines, camisas...

No est� permitido.

- Vaya. - S�game.

No me lo hab�an dicho.

- Qu� agradable sorpresa. - Si�ntense.

Me encuentras cambiado, m�s viejo, pero estoy bien.

Viktor, tus manos.

Por favor, mi vida. No me causes tristeza.

Todos debemos trabajar, pero no nos hace da�o.

Amelie, querida. Tenemos tan poco tiempo.

Perd�name.

Tengo tantas preguntas. �C�mo est�n los chicos?

Bien.

- �Rudi lo sabe? - �Nada de susurros!

Le dijimos que estabas de viaje.

Me alegro. No hace falta cont�rselo.

No debe aprender a odiar.

No pueden retenerte aqu�. No has hecho nada malo.

Me temo que ellos no est�n de acuerdo contigo.

Piensan que tu marido es un viejo malo y obstinado.

Pero te soltar�n. Pronto.

No creo que debamos estar tan seguros de eso.

Y aunque me dejaran salir,

continuar�a luchando por la verdad cient�fica.

No te opongas a ellos. Hazlo por m�, por los chicos.

No ser�a digno del amor que nos profesamos...

que yo fuera en contra de m� mismo.

Pero yo debo tener esperanzas.

Claro que s�. Y puedes ayudar.

Puedes darme tranquilidad de esp�ritu.

Debes llevarte a Freya y a Rudi fuera del pa�s.

- �Y dejarte aqu�? - S�lo por alg�n tiempo.

Alemania recuperar� sus antiguas virtudes.

La libertad, la fe en Dios...

S�lo se les permite hablar de asuntos familiares.

S�, por supuesto.

�Lo ves? Soy un viejo malo y obstinado.

No me ir� sin ti, Viktor.

No me lo pidas. Por favor.

Veo que t� tambi�n puedes ser obstinada.

Bueno, mientras esperamos, tenlo todo preparado.

- S�, lo har�. - Se acab� el tiempo.

�Ya? Por favor, s�lo unos minutos m�s.

Es in�til. Debemos decirnos adi�s.

No debes preocuparte por m�. Estoy muy bien.

He hecho muchos amigos.

Estar�s libre. Pronto.

S�, estar� libre.

Que Dios te bendiga.

Que Dios os proteja a todos.

�Por aqu�!

�Cu�l es el cubo de A + B teniendo en cuenta...

que A es igual a 3 y B a 4?

Ese ya lo he hecho.

- �Cu�l es la respuesta? - 343.

Correcto. Cierra los libros. Ya est� bien por hoy.

�Cu�ndo vamos a irnos?

Cuando vuelva pap�.

- �Y cu�ndo volver�? - Pronto, estoy segura.

Tendremos noticias suyas el d�a menos pensado.

- Siempre dices eso, mam�. - Debes tener paciencia, hijo.

Ya me voy, se�ora.

Aqu� est� su salario, Marta. Y sus referencias.

He escrito que ha estado con nosotros 15 a�os.

Que siempre ha sido de confianza.

Siento tener que irme. Siempre me han tratado bien.

Pero con mi hermano en correos trabajando para el Gobierno,

no me pareci� bien quedarme. Especialmente con el profesor en...

Lo entendemos, Marta. No pasa nada.

Cuando abri� los regalos de Navidad prometi� quedarse aqu� para siempre.

Cierto, pero las cosas han cambiado mucho desde entonces.

Me debe 20 peniques por la leche de esta ma�ana.

Mi hermano vendr� a por mis cosas.

�Otto!

�Tienes noticias de tu padre?

Mam�...

Entonces no est� libre.

Mam�, s� valiente.

Ahora es libre, al fin.

Han matado a mi padre.

Muri� de un ataque al coraz�n.

�Lo viste?

No. No me dejaron.

No se atrev�an porque lo han matado.

Esos man�acos en los que crees lo han matado y lo sabes.

�Han matado a mi padre!

�Qu� pasa?

Ya nos vamos, Rudi.

Por aqu�, por favor.

Seguro que Martin viene a buscarnos.

En Innsbruck, espero.

Estamos llegando a una estaci�n.

- �Qu� hora es, mam�? - Las 8:30.

Debe ser la frontera.

Disculpe, �sabe si hay que bajarse del tren para la inspecci�n?

No, se hace en el mismo tren.

Dicen que son muy estrictos. Sobre todo con los emigrantes.

Mi esposa est� un poco nerviosa.

- No pretend�a decir nada contra... - Lo comprendemos.

- Ya hemos llegado. - Rudi, si�ntate.

Inspecci�n de pasaportes.

Aduana alemana, control de dinero.

�Alguien lleva m�s de 10 marcos o piensa sacar del pa�s...

alguna moneda extranjera, oro, joyas u otros bienes?

Cualquier violaci�n de estas leyes ser� castigada con trabajos forzados.

Los casos graves con la muerte.

�Se�orita Freya Roth?

- Su pasaporte. - �De qui�n es esa maleta?

- M�a. - B�jela.

- �brala. - No est� cerrada.

�Est� en clave?

No, es un manuscrito. Un tratado de fisiolog�a.

- �Qui�n lo ha escrito? - Mi padre.

- �Qui�n es su padre? - El profesor Viktor Roth.

�No viaja con ustedes?

Est� muerto.

Baje aquella.

�Por qu� saca esto fuera del pa�s?

Fue el �ltimo trabajo de mi padre. Escrito de su pu�o y letra.

�Pretende publicarlo en el extranjero?

No pensaba hacer algo as�. No est� terminado.

Lo llevo s�lo por razones sentimentales.

No puedo permitir que cruce la frontera con este documento.

�Pero por qu�?

Llevo ese manuscrito porque fue el �ltimo trabajo de mi padre.

No tiene nada de sospechoso.

Eso lo tendr� que decidir mi superior.

�Quiere acompa�arme?

- Pero oficial, el tren... - Est� bien.

Seguid t� y Rudi, es preciso. Yo coger� otro tren.

- No puedo dejarte aqu� sola. - No pasar� nada.

�Haga el favor de venir!

Dile a Martin que tenga paciencia.

Esperaba seguir a mi madre inmediatamente.

Ya han pasado 5 d�as.

�Quiere convencerse de que no ten�a intenci�n de hacer nada malo...

y dejarme ir?

Le explicar� por qu� est� detenida.

Este manuscrito es una producci�n sediciosa.

Sostiene una teor�a destructiva contra los nuevos ideales.

Ser� destruido.

�Y yo, puedo irme?

No, su pasaporte queda confiscado. No puede salir del pa�s.

�De qu� se me acusa?

Su ansiedad por sacar este manuscrito...

demuestra su intenci�n de publicarlo en pa�ses extranjeros.

Usted pertenece en parte a la raza germ�nica.

Pero con su acci�n se ha mostrado indigna...

de representar a esa raza en el exterior.

Se presentar� en la polic�a a diario.

Y le advierto que sea extremadamente cuidadosa con su conducta...

y con sus contactos.

Eso es todo.

Si te es posible, ven a verme cuando recibas esta nota.

Hay mucha nieve en las monta�as, as� que ven bien abrigada.

Afectuosamente, Hilda Breitner.

Querida, cu�nto te lo agradezco.

Ten�a miedo de que no te atrevieras.

Tem�a causarle problemas.

- �No te han seguido? - No, he tenido mucho cuidado.

�Por qu� me ha avisado? �Hay alg�n mensaje?

�Por qu� sonr�e?

A�n no puedo cre�rmelo.

No deber�as haber venido.

Ha sido una locura. Es tan peligroso.

He venido para llevarte conmigo.

- �A Innsbruck? - S�.

- �Cu�ndo? - Ahora.

�Ahora? �No tendr� que volver a la ciudad?

- �No tendr� que separarme de ti? - Nunca volver�n a separarnos.

No, no, es un sue�o.

Debemos cruzar la frontera antes del amanecer.

Le promet� a tu madre que te llevar�a a casa.

�A casa?

Pero el viaje no ser� f�cil. Tienes que saberlo.

- Es un camino largo y dif�cil. - Lo s�.

Estoy seguro de que nadie sospecha por donde cruzo la frontera,

pero existe el peligro de las patrullas.

- No tengo miedo. - Entonces d�monos prisa.

�Tan pronto? Tengo tantas preguntas.

- No tenemos tiempo para hablar. - Tenemos tanto que decirnos.

Nunca nos dijimos las tonter�as habituales.

Nunca nos hemos dicho "te quiero".

Tenemos toda la vida para decirlo.

Chicos, est� oscureciendo. No hay tiempo que perder.

- �Seguro que tienes todo? - Creo que s�.

- �Tu linterna? - S�, la llevo aqu�.

Cuando Freya no aparezca, sospechar�n...

S� cuidar de m� misma.

Elsa. Date prisa, por favor.

Ser� mejor que bajes a la posada y pases la noche con tu t�a.

�No puedo quedarme?

Es mejor que te vean all� esta noche.

Si hay problemas, no sospechar�n de ti.

Es por tu propio bien. Ahora desp�dete y vete.

Adi�s, Elsa. Has estado maravillosa.

�No te despides de m�?

Gracias por ayudarnos con tanta valent�a.

Rezar� por vosotros. Por los dos.

Es duro dejarte aqu� sola.

Me las arreglar�. Sigo teniendo fuerza y salud.

Encontrar�s todo en orden cuando vuelvas a casa.

Porque volver�s. Este es tu hogar.

Esta tierra te pertenece igual que a tus antepasados.

Quiero que t� y Freya tom�is una copa de vino antes de iros.

Es vino de manzana.

De la fruta del �rbol de Martin. Lo sabes, �verdad?

Yo sol�a descansar a su sombra cuando estaba embarazada de �l.

Lo amamant� bajo sus ramas.

Se agarr� al tronco cuando dio sus primeros pasos.

Es el �rbol de Martin.

Ahora quiero que beb�is el vino de su fruta en la copa de novia.

Me gustar�a que os casarais en la peque�a iglesia.

Al pie de nuestra monta�a.

Con la m�sica del �rgano

y que el buen padre os diera su bendici�n.

Pero ya que no puede ser...

Despu�s de vuestro matrimonio har� que pongan vuestro nombre en la copa.

Pero para m�, este es el momento de vuestra boda.

Que la bendici�n de Dios caiga sobre mi hijo.

Y sobre su esposa.

Y ahora iros.

Dejadla en paz, ella no sabe nada. Es s�lo una ni�a.

�Dejadla en paz!

As� que el paso de Karwendel.

No cre�a que fuera posible. �En invierno?

- Es un excelente alpinista. - Conoce el camino.

Es muy listo. Es una zona sin vigilancia.

Nos lleva ventaja, pero la mujer ser� un estorbo.

Veamos.

Este es el lugar donde los fugitivos deber�an salir del paso.

Marberg.

Usted llevar� una patrulla en autom�vil hasta Lautergest.

As� se ahorrar�n la mitad de la subida.

Deber�an poder llegar antes que ellos.

Solicito respetuosamente ser relevado de esta misi�n.

�Qu� quiere decir?

Estas dos personas fueron mis mejores amigos.

Estoy al corriente.

Entiendo que esta misi�n debe llevarse a cabo.

Pero le ruego que comprenda la debilidad humana...

y env�e a otra persona al mando de la patrulla.

Ha jurado lealtad al tercer Reich.

En el servicio a su pa�s no caben las relaciones humanas.

Le he dado una orden.

Estoy esperando saber si es digno de la confianza...

que nuestro l�der ha depositado en usted,

o si me deshonra a m�,

a sus camaradas y a s� mismo.

A sus �rdenes.

Estar� en el paso de Karwendel con mis hombres al amanecer.

�Voy demasiado r�pido?

Lo siento.

Cada vez que miro hacia atr�s pareces m�s peque�a.

No estamos perdidos, �verdad?

�Tienes miedo?

No cuando t� me abrazas.

- �Estamos a mitad de camino? - S�, creo que s�.

Tu cara es tan fr�gil y p�lida.

Est�s muy cansada, �verdad?

No estoy cansada. De verdad.

Est� bien.

�Tienes idea de d�nde estamos?

Debemos estar cerca del paso de Karwendel.

�Debemos? Mejor que sea as�.

A no ser que quieras que lleguen a la frontera antes que nosotros.

Estamos haciendo todo lo posible, �no?

Martin. �Podemos parar un momento?

No estoy cansada.

Es que me cuesta respirar a esta altura.

Lo s�.

Creo que llegaremos al paso en una hora, o menos.

Si tus fuerzas aguantas.

T� eres mi fuerza. No te fallar�.

S� que no lo har�s.

- Est� bien. - �Lista?

�Freya, mira!

�Es Austria!

No puede ser verdad.

S�lo tenemos que bajar. Esas rocas est�n en suelo austr�aco.

- La libertad. - Te echo una carrera hasta abajo.

- �Podr�s conseguirlo? - Lo intentar�.

- �Qu� pasa, Martin? - Una patrulla.

S�, all� abajo.

No deben vernos.

S�lo tenemos una posibilidad.

O lo intentamos o volvemos atr�s.

�Volver para qu�, Martin?

Ten cuidado.

Buena suerte.

All� est�n.

Vamos a por ellos.

�Alto!

�Alto!

- �Y bien? - 800 pasos. Apunten.

�Seguid disparando!

Cruzar�n la frontera. �Imb�ciles, hab�is fallado!

�Alto el fuego!

- Martin, �me desmay�? - S�, cari�o.

Pero lo hemos conseguido, �verdad? Somos libres.

S�, somos libres.

Escucha, se oyen las campanas de la iglesia del pueblo.

- Ya casi hemos llegado. - No, espera.

D�jame descansar un poco.

Querido Martin. Ahora s� que estoy cansada.

Muy, muy cansada.

Los alcanzamos en el paso de Karwendel.

Les orden� que se detuvieran, pero se negaron a obedecer.

A mi orden, la patrulla abri� fuego.

Consiguieron cruzar la frontera, pero...

Freya fue herida.

Muri� antes de llegar al pueblo.

�No tuve elecci�n! �Era mi deber!

Freya muerta.

No tiene sentido.

�Y Breitner libre!

Libre para creer en sus ideales. �No fue eso lo que dijo?

Libre para luchar contra lo que defendemos.

S�. Gracias a Dios.

Seis velas. Una por cada d�cada de una vida maravillosa.

Ahora ap�galas y pide un deseo.

Somos una familia muy unida.

En esta casa siempre hemos llevado una vida apacible.

Estamos orgullosos de nuestra tolerancia y de nuestro sentido del humor.

Dios m�o, ya estoy haciendo otro discurso.

No se me ocurre mejor deseo que este.

Que nuestra felicidad contin�e para siempre.

Pienso que la paz es mejor que la guerra.

Y que un hombre tiene tanto derecho a creer en sus ideales, como a comer y a beber.

Les doy las gracias por el hermoso regalo.

Esta espl�ndida antorcha me demuestra...

que han comprendido lo que he tratado de impartirles.

Y que sus j�venes manos coger�n la antorcha de la ciencia,

cuando haya ca�do de las manos de sus maestros.

Espero, sinceramente, que sepan llevarla con dignidad.

Le dije a un hombre que hab�a en la puerta.

Al�mbrame, para que pueda caminar seguro hacia lo desconocido.

Y �l me contest�.

Entra en la oscuridad y ti�ndele tu mano a Dios.

Eso ser� mejor que cualquier luz, y m�s seguro que cualquier camino.

Ap�yanos y convi�rtete en miembro VIP Para eliminar todos los anuncios OpenSubtitles.org

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.