All language subtitles for Les.intrigantes.1954.DivX-SPANISH

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Original subtitles

- �Cree que todav�a respira? - �Acaso respiran los cad�veres?

- �Era viejo? - Lo era desde que naci�.

- �Era su director? - S�, pero tenemos dos. Queda uno.

- Alguien le echar� de menos. - Sobre todo, a su dinero.

- �Era rico? - �Una mina de oro!

Adi�s, amigo.

CAIDA MORTAL EN UN TEATRO

ALBERT BAZINE CAE DESDE UNA PASARELA RESULTANDO MUERTO.

�QUIEN EMPUJ� A BAZINE? El inspector Gosset designado para el caso.

PAUL R�MI DECLARA ANTE EL JUEZ

Vayamos a los hechos, se�or R�mi.

Dos hombres, socios, usted y Albert Bazine, caminaban

por una pasarela del teatro a 20 metros de altura.

- Uno de ellos cae y muere. - Lamentable. Pero fue un accidente.

- S�, usted lo tiene claro. - Por supuesto, estaba all�.

Le estoy contando lo que yo mismo vi. Usted sabe qui�n soy yo, �no?

Mi mujer siempre est� hablando de Paul R�mi.

Como todas las mujeres de Par�s por otra parte...

- La gente del teatro es muy popular. - Entre la polic�a tambi�n seg�n veo.

Vamos, no sea tan susceptible, nadie le est� acusando.

�Qu� hago aqu� entonces?

Hacer su declaraci�n.

Debido tambi�n, evidentemente, a esta carta an�nima...

Yo mismo recibo tambi�n un sinf�n de esas

cartas. Las quemo en mi despacho sin leerlas.

Esto es un juzgado, leemos todo lo que cae en nuestras manos.

No damos demasiado cr�dito a estas cartas pero debemos conocerlas.

- El autor se declara testigo del drama. - �Del accidente!

�l lo llama drama.

Cuando Bazine y yo est�bamos sobre la pasarela no hab�a nadie en la sala.

�Est� totalmente seguro de ello?

Tal vez hab�a alguien en la sala y usted no se dio cuenta.

- Tampoco usted puede saberlo. - �Tiene personal, no?

- Los actores. - �Sospecha de alguno de ellos?

Pongo la mano en el fuego por todos ellos.

Creemos conocer a los hombres y mujeres

y a los amigos...

Perdone, se�or juez, tengo un ensayo a las cinco.

Entonces no le entretendr� m�s, de momento.

Una cosilla m�s.

Un aut�grafo.

Para mi esposa, los adora.

H�l�ne.

Una �ltima cuesti�n...

�Se me considera testigo o sospechoso en el caso?

Querido amigo, en estos casos hay testigos sospechosos y sospechosos inocentes.

�Mira por d�nde andas, imb�cil!

Cu�ntame. �Qui�n escribi� esa carta?

Es an�nima. No hay pistas al respecto.

Est�s alterado por el interrogatorio de ese juez.

Un poco.

Son como los m�dicos. Siempre te encuentran algo.

- �No crees que est�s dramatizando? - Nada de eso.

Me dedico al drama. Es mi oficio.

�D�nde vamos?

Hacia un error judicial. Directos.

�La cien veces maldita hija de Dryop!

Me abandon� con solo 18 meses.

Para todos soy Pan, pese a todo, pese a mi madre.

Soy Pan, os digo. Qu� Pan, me preguntar�n.

Porque yo lo soy todo.

Soy las llanuras y tambi�n soy el viento como Eolo.

Pero qu� importa... si todos los caminos llevan al Olimpo...

Nunca llego.

Al Olimpo llevan... �Demonios!

Eso no sale en el texto.

Todos los caminos al Olimpo llevan.

- �Y por qu� no "llevan al Olimpo"? - Eso se lo preguntas al autor.

�Y qu� importa? Todos los caminos al Olimpo llevan.

Yo, Pan, conquistador de Persia...

he dado nombre al p�nico y al pante�smo.

- �Por qu� la ninfa tiene que besarme en la boca? - �Y por qu� no?

Se trata de una comedia musical. Lo pone.

La ninfa n�7 pasa y le besa en la boca con avidez.

�Con avidez? Repugnante.

�Qu� sexo tienen las ninfas, masculino o femenino?

Femenino, claro. �Has visto alguna ninfa con bigote o qu�?

De acuerdo. Pero debemos ser muy respetuosos con la mitolog�a.

Yo, Pan, nieto de Maia, hijo de Atlas y Zeus...

- No se lee cuando se trabaja. - Menuda historia.

PAUL R�MI CITADO PARA DECLARAR EN EL JUZGADO.

�Le sorprende?

Antonio, retoma en "Yo soy todo...".

Yo lo soy todo...

Soy las llanuras y soy Eolo, el viento.

�Pero qu� importa...?

L�elo.

No es posible.

Mira esto.

�Antonio, por en�sima vez! �Por qu� paras tras decir "celestial"?

Dices "coro celestial" como si hablases de la banda municipal.

- �Trata de escuchar ese coro? - �Qu� toca ese coro celestial?

Preg�ntaselo a Marcange.

- Preguntan por el autor. - �Aqu� estoy!

�Antonio quiere saber que toca ese coro celestial? �Wagner o Scotto?

Tiene gracia.

Dos d�as antes del ensayo general, el se�or Antonio tiene ganas de broma.

�Al menos alguien tiene!

�A usted s�lo le interesa Shakespeare!

Shakespeare est� muerto y enterrado. Otra vez, desde lo del coro...

Sigo pensando que no suena bien...

Me cargar� esas fanfarrias...

�Que se cargar� usted mis fanfarrias, se�or Pak�vitch?

�Por qu� no me quito yo mismo del medio?

No, el suicidio da mala suerte.

Y habr�a que hacer adem�s una colecta para la corona. Ni hablar.

Muy gracioso. Buscar� a Paul R�mi.

No, �l ya no podr� ocuparse de nada. Lee esto.

- �De verdad que no quieres volver a casa? - No.

Nos acostaremos, te llevar� algo de comer...

e intentar�amos hacer una lista de todo aquel que haya podido escribir esa carta.

Suena bien, pero debo ir. Bastante mal est�n ya las cosas.

- �Entonces est�s bien? - Pues claro.

Cari�o, la tarjeta.

Menos mal que te tengo. �A�n me amas?

Como a mi respiraci�n. Tambi�n amo estos tiempos dif�ciles...

porque puedo serte de ayuda y vivirlos junto a ti.

Los problemas nos unen m�s. Cosa rara en el matrimonio.

B�same.

En realidad no tienes tantos problemas. Especialmente por la noche.

Vamos, ve por ellos, campe�n. Trata de encontrar a ese an�nimo.

Aqu� lo encontrar�, en mi teatro. Estoy seguro.

Mona.

�Y si esa carta dijese la verdad?

�Qu� quieres decir?

�Si hubiese sido yo quien empuj� a Bazine?

Pues, seguro que habr�a sido sin intenci�n y seguir�a apoy�ndote.

Ser�as la �nica.

No me importar�a serlo. Eso quiero ser, la �nica.

Paul R�mi, famoso director teatral, se niega a hacer declaraciones.

El director del teatro donde tuvo lugar el accidente...

- �Te caer�as t� desde una pasarela sin ser empujado? - Naturalmente...

- S�, si tienes v�rtigo. - �V�rtigo?

Me creo eso del v�rtigo tanto como creo en el para�so.

- Has le�do a Sartre. - �Has le�do a Sartre?

Un poco, por encima.

�Antonio, no hab�a peri�dicos en el Olimpo!

- �Esto es una cat�strofe! - No, sr. Pak�vitch, es un desbarajuste.

S�, un desbarajuste catastr�fico.. Especialmente

el acto segundo. Y estrenamos en dos d�as.

Es necesario que Marcange reescriba el papel de Hermes.

Bien podr�a ser padre de Pan o hijastra de Heracles.

- Menuda ensalada. Ensalada griega. - Comencemos desde el principio.

No, no. No volver� al principio.

Me refiero al ensayo, no a su texto.

- Hola, cielo. - Menudo l�o hay en el escenario.

Mi turno.

Porque, me oyen bien...

Me he convertido en alguien terriblemente famoso.

Di muerte a los titanes gritando tan fuerte como pude...

Expuls� a los persas...

�Pero �l d�nde est�? �Mi honorable padre? �Lo sabes t�, anciano?

D�melo si lo sabes. Le busco desde hace a�os.

- �C�mo se llama su venerable padre? - Hermes, hijo de Zeus y Maia.

- Yo soy. Yo soy tu padre. - Imposible.

�C�mo que imposible? �Ha dicho imposible por algo?

He dicho "imposible" porque habla como si le

hubiera preguntado qui�n ha derramado la sopa.

�Es bueno, eh? Perfecto. Admite que odia la obra.

�No, no, por favor!

Vamos, comencemos de nuevo.

Hermes, hijo de Zeus y Maia...

�Soy yo... yo soy tu padre!

�Eres t� mi padre? �Eres el mensajero de los dioses?

El mismo.

- �Qu� hacen ustedes? - Acabo de encontrar a mi padre, Hermes.

- ��l es Hermes? - S�, he reconocido su barba.

Besa a mi padre, ninfa.

�Tengo o no tengo talento?

Eso mismo me estaba preguntando yo.

Cuando se lee mi obra se hace la luz, es burbujeante como el champ�n.

- Ahora parece vino barato. - Muy aguado, adem�s.

- �Ha comido algo en mal estado o qu�? - Usted que lo diga.

No, ahora no.

Esto va a ser un desastre.

Hay algo por lo que estamos molestos mi marido y yo.

Le hemos dado vueltas a la muerte de Bazine.

�De veras tiene intenci�n de ir al estreno?

- �Quiere que guarde luto? - La gente le ver�.

�Y qu�?

Chismorrear�n sobre el accidente.

Especular�n. Se formar� un esc�ndalo.

El teatro tendr� que cerrar.

- �No le asustan los chismorreos? - Diga de una vez que yo lo mat�.

No sea loco, R�mi.

S�lo digo que quiz�s ser�a bueno pasar inadvertido

durante un tiempo. - No, no hay raz�n para ello.

�Basta ya! �Si vuelven a empezar yo me largo!

De acuerdo, les dejo. Pero antes quisiera decirle algo a todos.

�Silencio!

Cuando he entrado se estaban pasando un peri�dico de mano en mano.

Yo tambi�n lo he le�do.

Una peque�a rese�a con la foto del patr�n.

�Apasionante, verdad?

El patr�n interrogado en el juzgado, el patr�n pas�ndolas moradas...

�Excitante, no?

Solamente quiero que sepan que

uno de ustedes me ha traicionado.

Uno de ustedes busca mi perdici�n

y para ello ha cometido un crimen atroz.

Acusarme sin desenmascararse.

Les estoy mirando a todos.

Y me digo que no es posible.

Pero s� que lo es.

Ha sido uno de ustedes.

La eterna historia de la traici�n.

�Qui�n es ese peque�o Judas?

�Se esconde entre mis t�cnicos?

�O bien entre mis actores y actrices?

�D�nde est�? Que de un paso adelante, el cobarde

autor de la carta an�nima.

�Se trata de una de mis peque�as ninfas, esos angelitos?

Nunca se sabe con los �ngeles...

�O tal vez ha sido Marcange?

- Est� usted loco, R�mi. - �Loco? �Entonces qui�n, qui�n?

Ya ven qu� apasionante, �eh?

Todos sospechan, yo sospecho.

Dios quiera que el misterio se aclare pronto...

y que todos podamos respirar en paz de nuevo

y mirarnos a los ojos.

�Qu� haces aqu�?

Habl� usted muy bien pero todo el mundo sabe que Bazine ten�a v�rtigo.

Descansaremos una hora. Todos tranquilos. Seguiremos a las nueve.

- �Y el coro celestial? - Te har�n una se�al.

Andrieux.

�Patr�n?

- �Acaba de llegar del teatro? - S�, patr�n.

�Por qu� llama a la puerta entonces? Ya sabe que no estoy.

- Pens� que... - Entre.

Quer�a ense�arle la disposici�n de los asientos para pasado ma�ana.

Toda esta gente ser� invitada al estreno y a la prueba de vestuario.

No creo haber olvidado a nadie.

Compru�belo usted mismo. Tengo la cabeza en otra parte.

- Ya supondr� d�nde. - Sobre sus hombros.

Al parecer asesin� a Bazine. Suena bien...

pero �y el motivo, el m�vil del crimen?

Responda. Diga que no estoy para nadie.

No, el se�or R�mi no est�.

Pero yo puedo comunicarle lo que me diga.

Bien, se�or. Hasta luego, se�or notario.

- �Qui�n era? - Bernard, el notario de Bazine.

- �Qu� quer�a? - No, nada.

Se ha le�do el testamento del pobre se�or Bazine.

- �Y bien? - Usted es el �nico heredero.

S�, usted es el heredero.

- �Qu� significa todo esto? - Algo bueno. Heredar� una fortuna.

Bazine se dedicaba a la venta de patatas al por mayor.

Extra�o en un hombre de teatro. �Qu� le empujar�a a ello?

No, no. Me refer�a a qui�n le empujar�a en esta direcci�n del teatro...

Puede reflexionar sobre esto en su despacho.

Ir� a conocer mejor los detalles.

P�ngame con el despacho del notario Bernard.

Es peor de lo que pens�bamos.

An�nimo: la misma palabra lo dice. �Qui�n estar� detr�s?

- Eso, eso. �Qui�n est� detr�s? - �Qu� hace, maestro?

Escribo todo lo que dicen.

Podr�a utilizarlo.

Carta o no carta, el resultado es el mismo, un

gran esc�ndalo a dos d�as del ensayo general.

Vamos a cenar.

Perdone. �Es usted la se�orita Jany No�l, la actriz?

Me presentar�. Emile Carcassonne. Busco al se�or R�mi.

- No est� aqu�, se�or. - Lo volver� a intentar m�s tarde, pues.

�Qui�n puede ser ese an�nimo?

No lo s�, pero esto est� lleno de tipos capaces de ello.

- El patr�n deber�a presentar una queja. - �Contra qui�n?

- Contra el se�or X. - Ah� viene una x, Andrieux.

- Andrieux se escribe con x. - �Qu� desea?

Fiambre con huevo duro y una cerveza.

�Marchando!

- ... que al Olimpo lleva... - �C�mo?

Nada, nada.

El nombre del patr�n arrastrado por el barro.

El barro s�lo mancha la carrocer�a.

- �Cree que ese Sr. X sea el patr�n? - Le vendr� bien pasar inadvertido.

- Al se�or X tambi�n. - A menos que est� en lo cierto.

- �Usted cree? �Est� loco? - No, barajo todas las opciones.

Mona, ven a cenar.

�C�mo que est�s desnuda? Pues v�stete. Deprisa, tengo novedades.

S�, s�. Es bastante grave.

Me han traicionado, Mona.

Por favor, dile a Damien que venga tambi�n. Necesito un abogado.

S�, rec�gelo con el coche.

Hasta ahora.

Renuncio al mundo, pero antes de abandonarlo...

me gustar�a o�r tu opini�n:

�Hago bien convirti�ndome en religiosa?

Perdican: A m� no me lo preguntes, pues no deber�a haberme hecho fraile.

Camille: En los casi diez a�os pasados desde nuestra separaci�n

has empezado a vivir la vida.

S� qu� clase de hombre eres.

Con tu coraz�n y tu cabeza, has debido aprender mucho.

- Dime, �tuviste muchas amantes? - �Por qu� me lo preguntas?

- Resp�ndeme, te lo ruego. - S�, las tuve.

- �Las amaste? - No, no. No lo digas tan r�pido.

Espera un momento, toma aire y luego di: "�Las amaste?".

- �Qu� est�s haciendo aqu�? - Ya he acabado mi trabajo.

- �Qu� trabajo? - Soy mecan�grafa.

- Eso ya lo s�, gracias. - Nunca se hab�a fijado en m�.

Creo que nunca te vi como ahora.

- Me ha visto a diario desde hace medio a�o. - Una larga relaci�n.

No tanto, casi seis meses.

Evidentemente, no hemos hablado mucho. Pero a menudo usted me ha dicho:

"Me he perdido" o "Qui�n es ese idiota...?"

- No tiene muy buenos modales. - Basta. Una pausa.

- D�game, mecan�grafa. - Me llamo Marie.

- �Sabe qui�n me ha denunciado? - C�mo saberlo. Nadie lo admitir�a.

- �Alguien que quisiera matarme? - Puede que no sea un hombre.

�Una mujer entonces? �T� quiz�s?

No, conozco a las mujeres. Pueden ser

intrigantes, pero no para llegar tan lejos...

Si es lo que piensa...

No pienso. Estamos montando una obra de Marcange.

Usted produce malas obras de teatro y cree que la vida es igual.

Basta ya, ni�a. Vete, mi esposa est� a punto de llegar.

�Tiene miedo? �Ella es celosa?

- �De ti? No me hagas re�r. - Gracias.

Marie, �a qu� te dedicabas antes de esto?

Telefonista en las Galer�as Lafayette.

Pero casi me vuelvo loca all�. As� que me hice mecan�grafa.

�Y por qu� estabas interpretando "No frivolices con el amor"?

�No lo entiende?

Qu� l�stima.

- �Y Damien? - Ahora viene.

- No he querido venir en coche con �l. - �Te corteja?

Y me toquetea. Terrible. Cenemos.

Lo que faltaba. �Ha tra�do aqu� a su abogado? �Jean, la cuenta!

Qu� pesadez de mujer...

- �Qu� sucede? - La mujer del autor es una mula.

Es extraordinario... Bazine y usted estaban siempre peleando...

y de pronto, usted es su �nico heredero. - Amores re�idos...

No heredar� la fortuna de Bazine, por Dios. Acabo de telefonear.

Heredo las acciones de la sociedad del teatro Paul R�mi.

- Y ahora tendr� el capital mayoritario. - S�, en efecto. Qu� puedo hacer.

�Nunca le coment� nada?

Una vez, bebido. No lo tom� en serio, claro.

A su modo, ese viejo chacal de Bazine amaba el teatro.

Los bastidores, el aroma... Aquella noche estaba alegre gracias al alcohol.

S�, lo recuerdo. Los Marcange tambi�n estaban.

Podr�n testificar que te prometi� su herencia.

- �Qu� quieres decirme con eso? - Que est�s metido en un buen l�o.

�Tu trabajo es defenderme o asustarme? No puedo creerlo.

�Camarero!

- �Eligieron ya? - Una botella de Sancerre.

Bien fr�a.

�Un Sancerre!

Me gusta la mostaza, pero �sta hace que me pique la nariz.

- �Hablas sola? - Si�ntate conmigo y lo sabr�s.

- �De d�nde lo sacaste? - Del Larousse.

- �Una llamada para el se�or Andrieux! - No estoy.

�Todav�a ensayas aquella escena de De Musset?

- S�. Hoy mismo delante del patr�n. - En fin.

- �Eso es formidable! - �No puedo tener mi opini�n o qu�?

Ha dicho que eso no prueba la inocencia del patr�n.

- Tampoco he dicho que sea culpable. - �Qu� dices, Hermes?

S�lo que eso no prueba ni una cosa ni otra.

- No puedes decir eso. - Especialmente esta noche. Calla.

Ella tiene raz�n. A ver qu� os parece esto... Escuchad.

De acuerdo, Maquiavelo... Cuidado, el autor y esa v�bora.

No pienso volver aqu�. Mala comida, p�simo servicio y apesta a c�micos.

- Su cambio, se�or. - Para usted, muchacho.

28 francos. Menos mal que no tengo ni�os...

Mira, R�mi no para de discutir con su abogado.

- Dame un respiro, a�n no estoy en el tribunal. - Escucha.

Debemos preparar la defensa. En mi opini�n, deber�as decirle al juez...

"Supongamos que mat� a Bazine..."

No pienso decir eso jam�s, no admitir� que mat� a Bazine. Podr�a creerme.

- Entonces esto es absurdo. - Usted es el absurdo.

Una carta an�nima y la polic�a va tras de m�.

- No empuj� a Bazine y ya est�. - �Pru�balo!

- �Y c�mo? - Me creer�n y punto.

Si creyeran a todo el mundo yo deber�a buscar otro trabajo.

- No hay problema. - Los abogados hablamos con las manos.

- �Qu� te hab�a dicho? - Marcange vuelve, pero sin su mujer.

�Estar� enfermo? Tiene mal aspecto.

- R�mi, mis felicitaciones a su compa��a. �Sabe qu� van a hacer? - �Qu�?

- Ir a la huelga. - �Por qu�?

Renuncian a trabajar mientras no se conozca al traidor.

- Muy bien por su parte. - No estoy de acuerdo.

Espero, R�mi, que despida a los instigadores.

Vamos a hacer una petici�n. Escuchen todos.

�Puedes amagar la m�sica?

Los actores y actrices y todo el personal del teatro, un�nimemente, declaran que

su director siempre se ha comportado de manera irreprochable.

Una denuncia an�nima no puede demoler su honor.

Su reputaci�n se mantiene por encima de toda sospecha respecto

a la muerte accidental de su socio Bazine.

�Alguien desea a�adir algo? �No? Pues lo pasar� a m�quina.

- El se�or Marcange ser� el primero en firmar. - Cuando acabe la huelga.

- Marcange tiene raz�n. - Por fin. Yo...

D�jeme hablar. Una huelga no soluciona nada, muchachos.

Sois muy amables pero el teatro es lo primero.

- Haremos lo que nos diga, patr�n. - Escuchadme antes de firmar.

Tengo que deciros algo muy importante.

Bazine me ha legado sus acciones.

Ahora soy el �nico propietario del teatro.

Como veis, eso me convierte en sospechoso.

�Qu� arreglar�a una huelga?

�Y si est�is equivocados? �Si yo le hubiese asesinado?

�No es cierto! �No es cierto!

Estoy de acuerdo, pero ten�a que dec�roslo.

Ahora sois libres de firmar o no.

�Quiere firmar?

- No, soy su mujer. - Por eso.

No, no creo que fuera buena idea. �Firm� todo el mundo?

S�, salvo Andrieux y Marcange.

- Todos han firmado. - �Todos?

Salvo Andrieux y Marcange.

Y...

Su mujer tampoco ha firmado. Dice que no estar�a bien.

- �Qu� hago ahora con la petici�n? - D�jamela a m�.

�Por qu� no ha firmado la petici�n?

�Ser�a tan amable de cerrar la puerta?

�Por qu� no ha firmado?

Porque no estoy de acuerdo con ella.

- �No est� de acuerdo? - Pues claro que no. En absoluto.

El honor y la reputaci�n del se�or R�mi...

No, no me ata�e.

Y no puedo porque yo mismo fui

testigo del drama.

�Qu� drama?

El que le cost� la vida a Bazine.

Era repugnante ese Bazine.

Y gordo, adem�s. Una molestia.

Bastante odioso.

Podr�a seguir... Pero antes que todo era rico.

Entonces cree que mi marido...

�Empuj� a Bazine? S�, le vi.

Le vi como ahora la estoy viendo a usted. Pero con menos placer, claro.

Bazine cay� justo delante de m�. Se rompi� la cabeza, hizo crack.

Es usted un mentiroso, �me oye?

Un canalla. Le detesto, le desprecio.

Miente. Bazine ten�a v�rtigo.

- No tan deprisa, se ir� cuando yo quiera. - D�jeme.

No, nada de eso. Me encanta abrazarla incluso de este modo.

- Est� muy guapa cuando se enfada, Mona. - No me llame Mona.

Podr�a seguir callado pero usted sabe que hace tiempo que le amo.

Por eso lo he contado todo. Tiene que ir a la c�rcel...

porque no puede permanecer junto a un criminal. �No puede!

Un criminal...

- �D�nde estabas? - Aqu�.

No s� qu� me pasa. Me falta el aire.

�Qu� est�s mirando?

La pasarela desde la que cay�.

- �Qu� te pasa? - Nada.

- �Hab�a pasado algo antes en esa pasarela? - No lo s�.

- �Se hab�a ca�do alguien antes? - �No lo s�!

�Qu� ha sido eso?

Nada, patr�n. Un proyector cay�. Nadie ha salido herido.

Qu� tonter�a, pens� que...

- �Qu� pensaste? - Nada... Que alguien hab�a ca�do.

- �Todo bien, patr�n? - S�.

- Escuch� algo caer. - V�monos.

No, d�jele. Largo.

Disculpe, se�or.

Emile Carcassonne. Quisiera hablar con el se�or R�mi.

- No es buen momento. - De acuerdo, disculpe se�or.

Ya pasar� m�s tarde. Disc�lpeme.

Con m�s flexibilidad.

�Flexibilidad!

Recordad que est�is bailando en el Olimpo. �Sab�is qu� es el Olimpo?

D�nde se hacen las Olimpiadas...

Cuando todos est�n calladitos la obra es encantadora.

Como la radio, �no?

Cari�o, encuentro este baile un poco...

Tambi�n yo. Deber�as a�adirle algo de texto.

Se�orita, disculpe. Emile Carcassonne.

�Sabe si el se�or R�mi a�n est� en el teatro?

No, se�or. Ya se fue a casa.

Disculpe, se�orita. Ya le ver� ma�ana.

- �Alguien puede callarla? - Voy.

�M�s arriba, m�s arriba!

Guillaume, �qu� demonios haces?

La cortina de la izquierda.

- Me qued� sin cuerda, se�or. - Demasiada cortina.

As�, as�, otra vez.

- Suelta el tel�n primero. - Recuerde que esto es un templo, no una bolera.

Ah, muy bien. �Ya no conf�a en m�?

Guillaume.

Las cortinas 4 y 6. �Tienes dos o tres cuerdas?

- Dos. El se�or Pak�vitch lo sabe. - Ya ve.

Coge la tercera y tira de todas juntas.

Tira.

Eso es, �talas.

Parece que no era tan dif�cil.

Una cosa, cielo. �No crees que el decorado est� demasiado lejos del p�blico?

- Podr�a avanzarse un metro y pico, �no? - No s�.

- �Se puede acercar el decorado al p�blico? - Si quiere...

�Pero cu�nto?

- Un metro y pico. - �Bravo!

Gracias, muy amable. Tambi�n creo que

Pak�vitch podr�a poner una luz en el tel�n.

- S�, pero no tenemos transformador. - S�, hay tres en el almac�n.

- Eres extraordinaria, Mona. - No, nada de eso.

Pero ya ves que puedo serte de ayuda si cuentas conmigo.

- Cuando t� no est�s disponible, digo... - �Y por qu� no iba a estar disponible?

Digamos cuando no te encuentres bien, como anoche, por ejemplo.

- �Porque me hab�an detenido? - Calla.

El inspector Gosset desea hablarle.

�En mi despacho?

No, ha venido conmigo. Est� en el escenario.

Inspector Gosset.

Justamente estaba echando un vistazo a la pasarela. Est� muy alta.

- Dieciocho metros. - Cinco pisos.

Me encant� que me designaran para venir a hablar con usted.

- Adoro el teatro. - �Quiere venir a mi despacho?

�No estamos bien aqu�?

Me encanta hasta el olor. Huele a decorado, a aventura.

�Sent�monos, no?

�Qu� clase de tipo era Bazine?

- Supongo que ya le habr�n informado. - Evidentemente.

- Pero, usted en un poco violento. - No s�.

S�, s�. Lo s�.

En 1944, en El Cairo, tuvo una pelea con el propietario de un club.

Las Pir�mides era su nombre.

S�, lo recuerdo.

Result� muy herido. La nariz rota, etc...

Tuvo suerte de que no fuera egipcio.

- Habr�a acabado preso. - Era iraqu�.

Fue muy grosero con una de mis actrices.

�Podemos subir a la pasarela?

Como usted quiera.

Creo que me resultar� �til para hacerme una idea.

Actualmente hay en Par�s 24 directoras de teatro.

Veinticuatro mujeres.

Eligen las obras y los decorados.

La noche del estreno, reciben la visita de todo Par�s.

Hice el servicio militar con los bomberos. S� manejarme con las escaleras.

- Usted lo hizo en el ej�rcito. - Est� bien informado.

Muy gracioso. Es mi trabajo.

Ser�a fascinante ser la jefa.

- �D�nde estaban exactamente? - Aqu�.

�Hacia d�nde miraba cuando sucedi�?

Hacia abajo. Padec�a v�rtigo. Trate de sujetarle, pero...

S�, s�, ya veo. �Pero a fin de qu� subi� hasta aqu�? �Se le ocurri� a �l?

No, yo se lo ped�. Por esta claraboya.

Hay que repararla pero cuesta 225 francos.

Bazine no querr�a ni hablar de ello. Era rico y avaro...

Entiendo. Una vez aqu�, discutieron.

No, enseguida se cay�.

- �Est� usted seguro? - Tal como se lo digo.

S�lo porque usted lo afirme no voy a creerlo.

S�lo creo en aquello que veo.

Bien, pero tampoco me vio empujar a Bazine.

Desgraciadamente, hay un testigo que lo vio.

Y le cree a �l antes que a m�.

Yo no creo a nadie. Pero para ser honesto,

digamos que el asunto no pinta bien para usted.

Primero, el tema de la herencia.

Adem�s, hace tiempo que no se llevaban bien.

Usted amaba su dinero pero no a �l. Adem�s...

cuando se convirti� en su socio, tres a�os atr�s,

estaba usted a punto de cerrar el teatro, �no es as�?

Hab�a perdido ocho millones con una obra de Pirandello.

Y entonces apareci� su salvador con sus millones. �Cu�ntos exactamente?

Cuarenta.

�Bajamos ya?

Por favor.

El teatro es fant�stico.

Usted aportaba su prestigio.

S�, tengo un nombre en este mundo, se�or inspector.

Me hizo pagar bien caros esos cuarenta millones.

- Hemos montado obras infames. - Como "Cita en el Olimpo"...

�Sabe c�mo quer�a llamarla? "L�o en el Olimpo".

Muy bueno.

S�, gracios�simo.

Andrieux, espere.

Quiero verle en mi despacho.

Es mi secretario. El testigo an�nimo, �no es cierto?

An�nimo ya no es. Anoche lo era.

�Qu� es lo que vio?

Le vio a usted empujar a Bazine.

- Entonces, �a qu� espera para detenerme? - Necesito una orden de arresto.

En mi opini�n, ser� cuesti�n de tiempo. Aunque esto depende del juez, claro.

No vayamos tan deprisa. No se ponga tan nervioso.

- �Es usted la se�ora R�mi? - S�.

Creo que su marido har�a bien

en no hacer nada contra el se�or Andrieux.

- �Por qu� me dice eso? - Su marido acaba de saber que

el se�or Andrieux es su testigo de cargo. Puede despedirle pero

espero que no le rompa la nariz.

Vaya. L�o en el Olimpo.

�D�game a la cara que me vio hacerlo!

S�, le vi y usted lo sabe.

�Y por eso envi� la carta an�nima, cobarde!

No, ayer lo era. Pero ya no.

�Fuera de mi vista, escoria! �Despedido! Ya no forma parte de este teatro.

Me ir�, pero le vi. Usted mat� a Bazine. �Asesino!

- V�yase de inmediato. - �Y por qu�?

V�yase, v�yase inmediatamente. Se lo ruego.

Estoy muerta de miedo, querido.

- Miente. �Por qu� me acusa? - No s�.

�Yo no empuj� a Bazine! �Lo juro! Pero no quieren creerme.

�No quieren entender que yo no empuj� a Bazine!

- Dime, Mona. �C�mo puedo probar mi inocencia? - No lo s�.

Soy culpable porque no puedo demostrar lo contrario. �Me detendr�n!

No pueden hacerlo.

S�, tienen una orden de arresto contra m�.

- �Qui�n te ha dicho eso? - El inspector.

�Qu� hago con Andrieux? �Lo sabes t�?

Pues no, no lo s�.

Cuando estaba sobre la pasarela te vi hablar con Andrieux.

No me dec�a nada y yo ni le escuchaba. S�lo os miraba a vosotros.

No ten�a la menor idea de que te hab�a acusado.

�Qui�n te lo dijo?

El inspector Gosset.

Desde arriba parec�a que estuvieras hablando con �l.

�Qu� es eso?

�Dame el peri�dico, d�melo!

Aqu� lo tienes.

CASO BAZINE: ARRESTO INMINENTE.

Inminente.

�Lo has visto? "Arresto inminente"

Tengo una idea.

Un momento...

Fr�ville...

Hola. �Fr�ville? Soy Mona. Hola.

�Lo le�ste? Es terrible. �Puedes venir urgentemente?

No, no, al teatro. A su despacho.

�S�? Gracias. Hasta ahora.

Eres muy fuerte, Mona.

No te muevas. No est�s aqu�.

Oh, perdone. Emil Carcassonne.

�Podr�a hablar con el se�or R�mi? - No est�.

Ah, qu� l�stima.

Bueno, volver� m�s tarde. Una verdadera pena.

�Aqu� tienen disponible el programa!

Fue R�mi quien la mat�. Ha desaparecido. Lo he escuchado en la peluquer�a.

Ser� un juicio precioso. Jacques, �podr�s

conseguir asientos en el juicio a R�mi?

Como si fuera un combate de boxeo.

"CITA EN EL OLIMPO"

- �Aprendiste ya tu texto? - No lo s�. D�jame en paz.

Nadie sabe d�nde se ha metido. Ni siquiera Le�n.

- �Le habr�n detenido? - No, la prensa dice que ha desaparecido.

- �Lo vas a dejar as�? - S�, as�.

�Hey, Marie!

Ponte bien la peluca. Ya es casi la hora.

Estoy nervios�sima. Toca mis manos.

- Sudadas. - Y el est�mago revuelto.

Guillaume, el tel�n dos solamente durante el solo de flauta, por favor.

No se preocupe. Hemos hecho horas extra s�lo para que todo est� a su gusto, se�ora.

Con el n�mero 72 de Lomoye.

Hola, �eres t�, cari�o?

Voy con algo de retraso pero es que quiero encargarme de todo detalle.

Escucha, se me ha ocurrido colocar el tel�fono junto

al intercomunicador para que puedas escucharlo todo.

�C�mo est�s? S�, han venido todos los cr�ticos.

L�onard, Paul Ragot, Jean-Etienne Lestonnat, Siunt...

Un segundo, cari�o. Alguien llamar a la puerta.

Adelante.

El se�or R�mi no est�, sali� de viaje.

De viaje. Vaya fastidio.

Soy Emile Carcassonne. Disculpe, se�ora.

De nuevo ese tal Carcassonne. A ver si va a ser de la polic�a.

Ha sido buena idea llevarte donde est�s.

Me voy ya entre bastidores.

Pondr� el tel�fono junto al intercomunicador.

Mantente al tel�fono. Pronto me oir�s entre bastidores.

Te mando un beso, espero que hasta pronto.

�D�nde est�n las ninfas? �Que vengas todas las ninfas!

Levantamos el tel�n en ocho minutos. �D�nde est� Jany No�l?

Ya estoy aqu�, en el escenario. El tel�n est�

a punto de alzarse. �No oyes a Pak�vitch?

�Hey, ninfa! No, no... Christophe...

�Por qu� est�n tan negras tus medias? L�mpialas, date prisa.

Lo siento, estoy algo nerviosa, cari�o. Pero creo que va a resultar un �xito.

No es un Moli�re, pero a la gente le gustar�. Ganaremos mucho dinero.

�Suzy, Suzy!

- El el�stico se ha roto. �Qu� hago? - Al vestidor inmediatamente.

No querr�n encarcelar a un enfermo psiqui�trico.

Puedes dormir tranquilo.

- �Qu� quieres? - El se�or Marcange quiere verla.

Bien, ya voy.

Buenas noches, se�or R�mi.

Soy Marie. �Puede escucharme?

No puede responderme, pero me escucha.

�D�nde est� usted? Tengo miedo de que hagan algo contra usted.

Debe estar en el archivo. Lo coger�. �Est� todo bien?

- Estoy empapado en sudor. Toque mis manos. - No, no. Gracias.

- �La he estado buscando por todas partes? - Voy al despacho y vuelvo enseguida.

- �La acompa�o? - No, gracias. - Tengo muchas cosas que contarle.

Bell�sima. Y tremendamente sexy.

Pero �ste tampoco se queda atr�s.

�Todas son sexys!

�Oh, qu� espect�culo!

Podr�an despedirme por hablar demasiado de usted.

�Ha escuchado la campanilla? Est� a punto de empezar.

Todo el mundo pensar� en usted. Yo tambi�n, aunque de diferente modo.

Tengo miedo de cont�rselo a la se�ora R�mi. Encontrar�a esto extra�o.

No quiere decirme d�nde est� usted de

ning�n modo. Tambi�n le pregunt� Jany No�l.

Hola, mi amor. Soy yo, Mona.

He visto tres actos. Voy a colgar ya.

S�, te llamar� cuando todo haya acabado. Piensa en m�.

Ya lo he desconectado. �Sinverg�enza!

Y dime, Pan, �d�nde dejaste a tu esposa e hijos?

Panine, mi esposa, est� de viaje.

Toca la flauta doble, para sorprender a las cigarras.

Escuchad.

Ma�ana ya no habr� m�s cigarras, muertas todas por celos.

Con gracia, preciosas. Con gracia.

Ense�ad esos preciosos culetes antes de que se vayan para no volver.

Casa de reposo del doctor Fr�ville, neur�logo y psiquiatra.

Perdone, �tuve alguna llamada de Par�s? No, gracias.

Mona, todo estupendo. �Fant�stico! S�, s�, gracias a usted.

Y gracias a usted tambi�n, Pak�vitch. �Puedo llamarle Michael?

Es usted un grand�simo director de escena, aunque algo nervioso.

Les he visto constantemente entre bambalinas.

No quer�an perder detalle.

- Ella ten�a veinte a�os. - Normalmente veintis�is.

Mona, vas a ser una gran directora de teatro.

�Puedo hablar con usted? Tengo grandes proyectos, muy importantes.

- �Alguna nueva obra? - Lo tengo todo en mente.

Se�ora R�mi, una foto con el autor.

S�, entre nosotras dos.

Una sonrisita...

Ahora una con el se�or Pak�vitch y Jany No�l.

Oh, esa odiosa mujer del autor. Ella que se cree irresistible.

Abre un poco ese abrigo. Tienes unas piernas preciosas.

- No, d�jame en paz. - Oh, perdona.

Nada de muslos entonces.

Jany...

- �Por qu� me lo pones tan dif�cil? - S�lo quiero una foto decente.

Oh, decente. Hace dos a�os me suplicabas que te hiciera cualquier foto.

Hasta desnuda la hubieras hecho. Y m�rate ahora.

Ah, sois todas iguales. Adi�s, adi�s, do�a remilgada.

Nos vemos en diez minutos en Maxim's. Tengo que hacer una llamada telef�nica.

Apres�rese, estoy hambrienta. Apenas tengo pulso. �Vienes usted, Pak�vitch?

�Has o�do lo �ltimo?

La se�ora Marcange est� ya sin pulso. Date prisa en desmaquillarte.

- Eh, eh. �Me amas? - Estoy loca por ti.

Hola. Seine-et-Oise, por favor. N�mero 72, Lomoye.

- Oh, maravilloso buz�n el suyo. - �Qu� est� haciendo aqu�?

�Jugamos a las adivinanzas? �O al escondite?

�De nuevo ha entrado en el despacho? �Acaso no se detiene ante nada?

S�, s�, insista por favor.

El patr�n no responde. Ni al tel�fono ni ante la Justicia.

- �C�mo reaccionar�a ante esto? - No me toque. Usted no posee esa carta.

En la carta, Bazine amenazaba con dar por finalizada la colaboraci�n.

Adi�s Bazine, adi�s dinero. Adi�s dinero, adi�s R�mi.

Cuelgue ya.

- Primero, la carta. - �Por qu� la dej� sobre el escritorio?

Porque no tengo secretos para usted.

Esa carta llevar� sin remisi�n a R�mi ante la Justicia.

Nunca la tendr�, salvo si me mata.

�Sabe que esta noche ha estado sensacional?

Todo el mundo ha sido un�nime. He estado a un paso de llamarla "jefa".

�Bonito nombre, no? Suena casi como "amante".

Grosero.

Ahora entr�gueme esa carta.

- Voy a destrozarle las gafas. - Otra vez no.

�Mi mu�eca!

Le odio. Me ha roto la mu�eca.

- No. - S�.

No est� rota.

�Qu� piensa hacer con la carta?

- Lo que usted quiera. - �De veras? �Lo que yo quiera?

Devu�lvamela entonces.

No, no quiere devolv�rmela.

Aqu� la tiene.

Me gusta m�s sin gafas.

- Es �l. - �Por qu� ahora?

- �Qu� est�s haciendo por aqu�? - Nada.

- �Me esp�as? - �Por qu� iba a hacerlo?

�Y qu� andas haciendo entonces?

- O� el timbre del tel�fono. - �Y bien?

Sol�a ser operadora. Cuando escucho un timbre de tel�fono, respondo.

- �Qui�n ha telefoneado? - Llegu� tarde. Hab�a colgado.

- �Qui�n? - El patr�n.

�El patr�n? �C�mo sabes si era �l?

Deb�a ser �l quien llamaba para saber c�mo fue

todo, para hablar con su mujer o saludar.

�L�rgate!

�Me ha roto la cabeza!

Mi padre espera en el pasillo. Si me mata, �l ser� testigo.

Los testigos suelen ser concluyentes. Especialmente los veraces.

- Iba a decirte algo... - �Qu� ibas a decirme?

- Ah, s�...�Cu�nto tiempo deber� permanecer aqu�? - �Cu�nto tiempo?

Pues, querido, hasta que quede demostrada tu inocencia.

Y para ello es necesario que no te arresten o se acaba todo. �Lo entiendes, cari�o?

Esto es precioso, todas esas hojas muertas.

Me gustar�a quedarme un tiempo aqu� a tu lado.

- �Por qu� hojas muertas? - Porque se han ca�do.

No me gusta vivir en sombras.

Pero aqu� no hago nada por tu defensa.

�C�mo puede uno equivocarse respecto a los dem�s!

Yo la cre� superficial...

interesada s�lo en su apariencia.

As� es como era cuando todo iba bien. Mi desgracia la ha cambiado.

- �Me amas? - Como nunca.

- Yo tambi�n.

Ah, me olvidaba. Llam� tu abogado, Damien.

- Tengo una cita con �l a las tres. - �No tienes miedo de sus manos?

Ya no temo a nadie.

Otra cosa... Le he pedido a Marcange que

corte la escena de J�piter. Demasiado lenta.

- �Y qu� dijo Marcange? - Estuvo de acuerdo.

Tienes suerte.

Hace falta que el hombre est� en apuros para que

la mujer se decida a mostrar lo que sabe hacer.

Y resulta que sabe hacerlo todo.

�M�s abajo!

A la izquierda... m�s.

Foco a la izquierda de nuevo.

- Cada vez eres m�s exigente, Mona. - Eso es.

El otro d�a estabas completamente satisfecha con las luces.

- Sabes que Frank abandona la Com�die-Fran�aise. - Lo s�.

El tel�n dos con las luces traseras.

- Escucha Mona... - No te necesito aqu� para nada.

- S�, pero tengo turno de noche. - Podr�a despedirte.

Trata de hablar con Frank.

Lo encuentro perfecto para la obra de Javel.

- �Pero si es muy viejo! - No, s�lo tiene que quitarse el bigote.

- �Qu� es esta mancha? - La claraboya tiene una gotera.

Yo misma la quitar�. Voy a la pasarela. �Me acompa�as, Andrieux?

�Tienes miedo?

Violet...

�Menuda mujer!

Esto est� que se cae. Hab�a dinero m�s que de sobra para arreglarla...

pero Bazine, el muy miserable...

Buen momento para recordarle.

�Por qu� dices eso?

Por nada.

Mira.

Un buen abogado podr�a convencer de que todo fue un accidente.

�Sigues hablando de Bazine?

Hablo en general.

�Tienes miedo?

Tendr�as motivo para ello.

Int�ntalo.

�Tanto calor tienes?

Est�s sudando.

Emp�jame.

�A qu� esperas?

�Emp�jame!

Viene todas las ma�anas.

Est� desbordante de energ�a. Parece feliz, demasiado feliz.

La se�ora R�mi est� con el doctor Fr�ville. Vendr� en unos minutos.

Mona se est� entrometiendo cada vez m�s y m�s en mis asuntos...

tomando todas las decisiones, Promueve art�culos en prensa,

despacha con mi abogado, habla con personalidades...

est� incre�blemente activa.

Su absoluta dedicaci�n me preocupa.

Buen tipo este Fr�ville.

Me atormenta pensar que no quiera abandonar su nueva posici�n

cuando yo recupere mi libertad.

Andrieux posee un documento que te incriminar�a irremisiblemente.

- �Qu� documento? - Una carta de Bazine.

- �Has hablado con Andrieux? - S�.

- �D�nde te viste con �l? - En un bar de la avenida Montaigne.

Fui amable con �l.

Muy amable.

Por ti. Quer�a que me entregara la carta.

�C�mo de amable?

Hasta el punto de que me entregara esa carta.

- �Y te la dio? - No, no deb� ser lo suficiente amable.

�Qu� dec�a la carta?

Bazine te amenazaba con dar fin a vuestra colaboraci�n.

Como comprender�s. Sin Bazine adi�s al dinero; sin dinero, adi�s R�mi.

- Todo encaja. - �Qui�n es Mona?

Ya no lo s�. Me da miedo.

�Est�s completamente seguro de que no le empujaste?

�Quiz�s lo hiciste sin querer?

Estabas habl�ndole de la claraboya. Sueles perder los estribos a veces.

- Repites lo que dec�a el inspector Gosset. - �Lo ves? Incluso conmigo.

No digo que fuera un crimen, s�lo un accidente.

Un movimiento incontrolado.

Podr�an caerte un par de a�os, dice Damien.

�Dos a�os? Muy generoso, Damien.

Tambi�n han pedido que te examinen algunos expertos. Hay quien dice que...

�Est�s resfriada?

No, fumo demasiado. Es por los nervios.

- �Qu� es lo que pretenden? - Que abandones este lugar.

- �Entonces no me consideran un loco? - Ya no.

- Pero deber�an pensarlo. - �Qu� estoy loco?

S�, as� te librar�as de ir a prisi�n. Tan sencillo como eso.

Su paga. La se�ora R�mi quiere resolver esto

inmediatamente, as� que ya no venga ma�ana.

Dele las gracias de mi parte.

No creo que le interese su agradecimiento.

Agrad�zcaselo de todos modos. Y d�gale que volveremos a encontrarnos.

No lo creo. El conserje ya no le dejar� acceder.

No puede ser. �Tanto me teme?

Ella es la jefa. Est� en su derecho de detestarla.

- �Por qu� no sales a saludar? - Porque estoy cansad�sima.

Estoy embarazada. - Oh, menuda noticia.

Ninguna noticia, lo estoy desde hace cuatro meses.

Estoy en mi derecho porque estoy casada.

- Detesto a este tipo. - �Tan cansada est�s?

No, pero eso de mendigar los aplausos. �A ti qu� tal te va?

- M�s o menos. - �Te ha despedido ella? �Menuda zorra!

Hablar� sin falta con el patr�n. - Si supiera d�nde est�.

En la cl�nica del doctor Fr�ville, en Lomoye 72, Seine-et-Oise.

�Sabes c�mo lo he sabido? Es un manicomio.

Un t�o de mi marido se cre�a la torre Eiffel.

Tambi�n est� all�.

Un punto hacia arriba, otro hacia abajo.

72 Lomoye, doctor Fr�ville...

- �Ahora hablas sola? - �Tienes un l�piz?

S�, pero devu�lvemelo.

�Alguna otra cosa?

Gracias, Guillaume.

Yo s� que te doy las gracias.

- Quisiera hacer una llamada. - Ya conoces c�mo hacerlo.

- �Quiero telefonear a Seine-et-Oise? - Adelante. �Cu�l es el problema?

Ninguno. S�lo quiero llamar a Seine-et-Oise, eso es todo.

�Hiciste tu llamada?

No. No contestan.

Debe ser muy tarde ya en Seine-et-Oise.

- Ser� que tu novio se acuesta temprano... - No tengo ning�n novio.

- �Bromeas? - Nunca lo he tenido.

- Pero eres muy bonita. - Resulta muy dif�cil.

No seas tan complicada o te quedar�s para vestir santos. �Tienes sed?

No, no tengo sed.

- As� que no contest� nadie. - Llamaba a un manicomio.

Tal como te lo digo. �No tiene gracia? Los locos tambi�n duermen.

- �Me juras que lo que me acabas de contar es

cierto? - S�, lo juro. No pretendo enfadarle.

Es muy grave lo que est�s diciendo, Marie. �Muy grave!

- �A�n ama a su esposa? - Mentir�a si dijera que no.

- �Le duele, entonces? - S�.

Le pido perd�n. Pero tal vez alguien le ama en silencio.

- S�, t�, t�. Siempre dices lo mismo. - �Eso no significa nada para usted?

- De momento, no. - Bueno, entonces hay a�n esperanza.

Cuidado, ah� viene.

- �Qu� hacemos ahora? - �Qu� extra�o es todo esto!

�Extraordinario!

Tan simple como esto. �Te lleg� as�, de improviso?

S�, lo encontr� esta ma�ana en mi bolsillo.

La prueba de mi inocencia.

Bien, ahora no hay tiempo que perder.

Esp�rame en la estaci�n. En cuanto ella se marche, voy para all�.

- �C�mo har�s para escapar de aqu�? - All� hay un agujero en el muro.

- �Qu� estabas haciendo? - El vapor del tren me tir� el sombrero.

�Te las arreglaste para escapar? Tomaremos el tren de las tres.

- �Qu� ha dicho ella? - Ten�a prisa, apenas estuvo unos minutos.

- �No quisiste decirle nada? - No estoy tan loco. �Y los billetes?

- Ya los tengo. Primera clase. Un viaje agradable y tranquilo. - �Demonios!

- �Alg�n problema? - S�, no llevo encima ni un c�ntimo.

Te lo devolver� ma�ana. �Cu�nto ha sido?

Si piensas pagar cualquier cosa, ser� mejor

que vendas el teatro y hasta la camisa.

- �Cu�nto te debo? - La libertad no tiene precio.

�Cu�ndo se dar�n cuenta de que desapareciste?

- No antes de anochecer. �Por qu�? - Tu mujer a�n no debe saberlo.

Lo primero, iremos a la polic�a, a ver al inspector Gosset.

- Se llevar� una desagradable sorpresa. - No, se alegrar� de que seas inocente.

Encontr� tu "Cita en el Olimpo" terriblemente divertida.

- Tiene buen gusto. - �Vio la obra?

Le envi� unas entradas y fui muy amable con �l. Y con su horrible esposa.

- �Cu�ntos a�os tienes? - Veintiuno, �por qu�?

Por nada. �As� que antes eras telefonista?

S�, en las Galer�as Lafayette. All� lo aprend� todo de la vida.

- Demasiado bien dir�a yo. - Mejor que yo.

Eso puede arreglarse.

Los billetes, por favor.

�Qu� hago ahora? �Le pago al taxista?

- Te recuerdo que no tienes dinero. - Es cierto.

- �Bajamos o no, entonces? - No, miremos la entrada al teatro.

El taxi est� perfectamente situado aqu�. �Qu� hora es?

- Las siete en punto. - Tenemos tiempo. Deben estar al caer.

Mira, el inspector Gosset.

Ya nos ha visto. Es un poli muy bueno.

Ahora Guillaume, es un buen chico. Te aprecia.

Rase-motte tambi�n te aprecia.

�Sab�as que Jany y Pak�vitch est�n juntos?

�Qui�n te lo ha dicho?

Un pajarito. Es muy celoso, Pak�vitch.

- �Jany es preciosa, no? - No me interesa.

Estoy hablando mucho para que dejes de

preocuparte. Atenci�n, ya llega el coche.

�Lo ves? Andrieux, ese bastardo, est� al volante.

Contr�late. Pueden vernos.

- �No, tranquil�zate! - �Voy a partirle la cara!

- �D�jame, Marie! - Los hombres enga�ados se vuelven locos.

Se�or m�o, c�lmese. �Qu� le ocurre?

Nada, se�or. La esposa del se�or es una ad�ltera y...

Ah, pues entonces lo mejor es pagarle con la misma moneda.

- �Qu� simp�tico! Ahora esc�chame. - S�, deprisa.

Primero le pagar� al taxista. �Qu� le debo?

- Voy a entrar al teatro. - �Y el inspector?

Con Andrieux. Si te cruzas con alguien, disimula. �Qu� hora es?

- Las siete y catorce. - Tienes 9 minutos. Date prisa.

- �Hola, Marie! �No te hab�an despedido? - Andrieux me ha pedido que vuelva.

- �Est� enamorado de ti? - Probablemente.

�Qu� gracia! �Sigue enfermo el patr�n?

�Est�s loca? Acaba de adquirir la Com�die-Fran�aise.

La va a convertir en una sala de cine. �Tiene gracia, no?

No, no lo entiende. Esto no es una reconstrucci�n, pero...

�C�mo explicarlo?

Quisiera saber d�nde estaba usted cuando Bazine cay�.

Exactamente aqu�.

- �Est� seguro? - Absolutamente.

Perfectamente.

Entonces, se�or Andrieux, cu�nteme de nuevo lo que ocurri�.

- Estoy a su entera disposici�n. - Bravo.

- Ellos estaban aqu� discutiendo. - Sobre la claraboya.

Bazine se negaba a pagar m�s reparaciones.

R�mi le pidi� que subieran a la pasarela a echar un vistazo.

Bazine se neg�.

Veamos. �Usted estaba ah� mientras discut�an?

- No, ya no estaba. - �Y d�nde estaba?

En el pasillo. Volv�a al s�tano para coger algo.

- �Qu�? - Perdone, se�or inspector...

Le est� interrogando cuando s�lo es un mero testigo.

Justamente por ello le pregunto por ciertos detalles.

El laurel para las coronas de las ninfas. Ahora lo recuerdo.

Muy bien, se�or Andrieux, el laurel para las coronas.

Buena memoria la suya. D�game lo que sucedi� a continuaci�n.

Bazine subi�.

Aquello no me hizo ninguna gracia porque

era torpe y pesado. Le apreciaba mucho.

- �Y despu�s? - Escuch� a R�mi decirle:

�Qu� es lo que le dije a Bazine? Vamos, le escucho. �Qu� le dije?

Cari�o, �qu� haces ah� arriba? Puedes caerte, est�s loco.

�Basta ya de hablar de locos! Andrieux, �qu� le dije a Bazine?

�No ir� en contra de la verdad! Le empuj�. Yo lo vi.

No, Andrieux. No lo vio. Es un mentiroso.

�Qu� haces aqu�? �Qui�n te ha dejado entrar?

Oh, d�jelo ya.

- Puede bajar, patr�n. - Ya voy.

Recuerde, Andrieux. No pudo ver al se�or R�mi empujar a Bazine.

- �Esta muchacha est� loca! - No tiene otra palabra en la boca.

Estaba all�. All�.

Quiz�s lo estaba, pero sin sus gafas.

Devu�lvele las gafas.

- No me toque o le muerdo. - Deje que la se�orita se explique.

Perm�tame.

- Siempre llevo mis gafas. - Salvo cuando se le caen al suelo.

Y eso es lo que sucedi� aquel d�a. Ayer encontr� esto en mi bolsillo.

La factura del �ptico. Yo misma se las llev� a petici�n suya.

"Se�or Andrieux, teatro Paul R�mi".

"Bisagras reparadas y cristal izquierdo cambiado. 16 de febrero de 1954".

Y adem�s una postdata: "Factura cargada a nombre del teatro".

�Puede usted ver la pasarela sin sus gafas?

Falso testimonio, obstrucci�n a la Justicia...

Usted ya sabe lo que esto podr�a costarle. - Estoy a su disposici�n, Inspector.

Por fin, se�or R�mi.

Soy Emile Carcassonne. Tengo algo muy interesante que decirle.

He intentado verle diez veces, veinte veces...

pero nunca he tenido tal honor.

Pero ahora s� podremos. Le buscaba para hablarle del pobre se�or Bazine.

Quise venderle un seguro de vida.

Incre�blemente, aquello fue el mismo d�a

de su muerte. Llegu� demasiado tarde.

�Oh, qu� horror! La vida es tan fr�gil.

Mire, las ventajas de un seguro de vida... No, de esto hablar� m�s tarde...

Disculpe, se�or R�mi, pero tengo que...

�Pero escuche! �Se�or R�mi!

Yo tambi�n all�. Les vi a los dos en la pasarela.

Usted no le empuj�. Incluso intent� avisarle de que iba a caerse.

No se vaya, se�or Carcassonne. Ahora vuelvo.

Si�ntese. Enseguida vuelvo.

Bien, se�or Carcassonne. Hablar� con �l. Me escuchar�.

Ahora necesita descansar.

No ha asimilado esas historias suyas acerca del accidente o el suicidio.

No vaya a resfriarse. Me voy, le ruego que le haga firmar esto.

No se lo propongo a usted porque es muy joven para un seguro de vida.

Gracias. No necesito ninguno. Pero si hay

un seguro de felicidad...

�Supongo que todav�a no existe un seguro de felicidad?

�Un seguro de felicidad?

No, nunca he escuchado algo parecido.

�Un seguro de felicidad! Buenas noches, se�orita.

�Muy interesante! Un seguro de felicidad...

Buena idea. �Un seguro de felicidad!

Pero bueno... �qui�n sabe d�nde est� la felicidad?

[Subt�tulos traducidos por cagney para www.cineforum-clasico.org. 30.10.15]

[Correcciones realizadas por Bad Seed]

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