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AGUA SECA
Había dicho que su hermano iba a Lisboa los fines de semana.
Sí. Normalmente sí.
¿Recuerda qué hacía en ese tiempo?
¿Estaba con usted y su madre? ¿Quedaba con alguien?
Venía para estar con nosotros.
De vez en cuando quedaba con sus amigos del instituto,
-pero ya no se veía mucho con ellos. -¿Qué equipaje llevaba?
¿Viajaba con muchas cosas a Lisboa?
Normalmente traía una mochila o una bolsa de viaje pequeña.
Lo normal para un fin de semana.
¿Alguna vez notó algo raro o curioso?
Como que se llevara más maletas de las que trajera.
No.
¿Por qué tenía mi hermano esas armas en casa?
Eso es lo que intentamos descubrir.
Su hermano recibió una llamada cuando estaba con usted en Lisboa.
No cogió, pero le dejaron un mensaje.
Necesito que me sustituyas en el puerto mañana a primera hora.
Y no olvides eso.
-¿Reconoce usted esa voz? -No.
Será alguien de su trabajo.
Él dijo que tenía que sustituir a un compañero.
Es probable que se trate de un código.
¿Qué código?
Mire, Teresa. Aún no sabemos todo lo que pasó,
pero su hermano estaba metido en algo ilegal.
Usted vio esas armas igual que nosotros.
Pero tal vez las dejó alguien allí.
Puede ser que él ni lo supiese.
Teresa, comprendemos lo duro que debe ser esto,
pero cualquier cosa que pueda recordar sobre su hermano
nos ayudará a descubrir lo que pasó.
Esto no se lo puede contar a nadie.
Ni familia ni amigos.
A nadie, Teresa.
Que sigan montando las armas, no vamos a bajar el ritmo.
¿Este retraso no va a traernos problemas?
No. Ellos no van a buscar otro proveedor por unos días.
Abel, espera.
Averigua por qué quieren atrasar el envío del contenedor.
No vaya ser por algo más grave de lo que dicen.
Claro.
Nuestra prioridad es saber de dónde sacaba las armas.
En balística ya las están analizando.
-¿Traficaba con ellas? -Es lo más probable.
-¿Descartamos terrorismo? -Aquello tenía pinta de alijo.
El chico vivía por encima de sus posibilidades.
Sacaba ingresos extras de algún lugar.
Hablamos con la casera.
El chico le pagaba el alquiler en negro.
Dice que se lo propuso él.
¿Y si compraba las piezas por Internet y montaba las armas en la casa?
En la deep web hay tutoriales y venta.
Investigad por ahí.
¿Novedades del resto?
¿Las cámaras de vigilancia?
No aparece nadie más. Solo Paulo.
Lo vemos llegar, pero desaparece y no vemos su muerte.
-¿Qué tal con Andrade? -Hay novedades.
Son los resultados del segundo análisis que hizo.
A ver. En la autopsia preliminar,
había restos de pólvora en las dos manos de Paulo:
en la que empuñaba el arma y en la otra, que la sujetaba.
Pero había irregularidades en los patrones de pólvora.
En un segundo análisis, Andrade descubrió
que entre las manos de Paulo había otra mano.
¿Otra mano?
La de su asesino.
¿Me ayudas un momento?
Paulo no se quería matar. Sacó el arma para defenderse.
Pero su asesino hizo fuerza con él y se la apuntó a la cabeza.
Paulo intentó liberarse, pero no lo consiguió.
Paulo entró por allí.
Y toda esta zona no la recogen las cámaras.
Quedaron aquí porque sabían que no iban a ser vistos.
¿Por dónde pudo entrar el asesino?
-Por allí imposible. -¿Y por allí?
No. Esta zona está cubierta
por las cámaras del puerto y de las otras empresas.
Tal vez entró por allí.
Hay dos cámaras, pero apuntan hacia esa zona y esa.
Y si caminó pegado a la valla...
Podría ser.
¿Qué hacéis aquí? Tendréis trabajo, ¿no?
La policía está en el puerto haciendo una reconstrucción.
Como esto siga así, se nos complica mucho el envío.
Tranquilos, Lázaro nos dio algo de margen.
Ahora tenemos que comprobar que no haya nada que nos salpique.
¿De dónde salió la pistola de Paulo? ¿Era de las nuestras?
Me falta la confirmación. Estoy en ello.
Cuando sepas algo, avísanos.
Nos estamos metiendo en un lío. ¿Puedes controlarlo?
Sí, no te preocupes.
En unos días lo tendremos todo resuelto.
Te dije que no era buena idea mezclar esto con lo del agua seca.
Irene...
Perdón. ¿Interrumpo algo?
-No. -No. ¿Qué pasa?
Necesito ayuda con la presentación.
Mamá, tú tienes más experiencia.
Sí. Lo vemos ahora.
-¿Estáis seguros de esto? -Al 99 por ciento.
Hay un segundo informe sobre los restos de pólvora.
¿Y tenéis ya algún sospechoso?
Pensamos que pudo ser un cliente o un socio.
Pero aún estamos investigando.
¿No tendrían que entrar los de crimen organizado?
No. Lo de las armas de momento es poca cosa.
Poca cosa. Ya.
Tú lo que no quieres es que alguien te lo saque.
¿Podrás manejarlo?
Sabré manejarlo, sí.
Y sabré pedir ayuda.
-De la forense, magistrada. -Gracias.
La doctora Andrade terminó con el cuerpo de Paulo Duarte.
Ya lo podemos entregar a la familia.
Hola, Teresa.
Hola.
¿Qué tal? ¿Cómo está?
¿Se va usted para Lisboa?
Sí, esta tarde.
La mantendremos informada.
Gracias.
Encontraron un chico muerto junto al almacén de los Galdón.
Un tal Paulo Duarte.
¿Cómo estás, niña?
Resistiendo.
No hacía falta que os ocupaseis de todo.
Muchas gracias.
Te dije que me iba a encargar. Es lo menos que podía hacer.
Gracias.
Gracias por todo.
Cuidaste de él en Vigo
y sigues ocupándote de todo.
Gracias, de verdad.
Si necesitas venir a casa por un tiempo, solo tienes que decirlo.
No te preocupes, Mauro.
¿Silvia?
Silvia, ¿qué te pasa?
-¿Estás bien? -Estoy bien.
Debe haber sido una bajada de azúcar.
¿Te traigo algo?
Estoy bien, tranquilos. Dejadme un momentito, por favor.
¿Cómo lo llevas?
Lo que pasó no tiene sentido, no deberías torturarte.
No teníamos forma de evitarlo.
Supongo que no.
Paulo cometió un error.
Yo tampoco lo entiendo, no le demos más vueltas.
Es mejor recordar las cosas buenas, y Paulo era un tipo estupendo.
¿Tú crees?
Claro. ¿A qué viene esa pregunta? ¿Lo dudabas?
Ya sé que es lo que se dice en estas ocasiones.
Nadie habla mal de los muertos.
Pero ¿de verdad lo crees? ¿Mi hermano era buen tío?
Paulo era un buen amigo,
un chico trabajador y un hermano increíble.
Por lo menos mejor que mi hermana.
No lo sé...
Últimamente ya no tengo nada claro.
Estoy descubriendo cosas de él que no sabía
y que preferiría no haber sabido nunca.
¿A qué te refieres? ¿Qué cosas?
Tranquila.
Tranquila.
Sé que solo querías una semana de vacaciones para ir a Londres,
pero puedes coger los días que necesites.
Le estoy muy agradecida, Ingeniero.
¿Podría ir mañana a la oficina para hablar mejor de esto?
Claro que sí.
Gracias.
Mira, Mauro.
Este es mi jefe.
Este mi padrino, Mauro.
Tú eres quien me la robó. Llevo años intentando que trabaje conmigo.
Me enteré de lo que pasó. Lo siento.
Lo siento mucho.
Gracias.
¿Estás bien?
Sí, sí. Estoy bien.
Jefe. Tenemos los resultados del rastreo del arma.
-¿Cuál de ellas? -La de su asesinato.
Los de balística consiguieron completar más el número serie.
¿Y tenemos alguna coincidencia?
Coincide con una pistola empleada en un atraco en Lisboa.
Habría que llamar a la Interpol
para que nos pongan con la policía portuguesa.
Conozco a alguien.
-Inspectora Saraiva. -Saraiva, soy Viñas.
Hombre, Viñas. ¿Qué tal? ¿Cómo va tu Celta?
Calla, mejor ni me hables de eso.
A ver si me puedes ayudar.
Te mandé un correo con los datos de una pistola que tenemos aquí.
El número de serie coincide con la de un atraco en Lisboa.
Deja que lo compruebe.
Estaba en un homicidio en Vigo y en casa de la víctima había más.
Los de balística están con ellas.
No tienes tiempo para aburrirte.
-Joder... -¿Qué pasa?
Esa pistola se usó en Lisboa,
pero cogimos al atracador y el arma fue destruida.
Te mando el informe completo.
En esa misma partida fueron destruidas más armas.
Gracias, Saraiva.
Si cambias de idea, sabes que tienes la puerta abierta.
Gracias, Ingeniero.
Se lo agradezco de corazón.
Y ahora, Teresa, ¿dónde voy a encontrar a alguien como tú?
¿Por qué te marchas?
Necesito aclarar la cabeza, cambiar de aires.
No entiendo que tomes esta decisión, y menos ahora.
De verdad, mamá.
Tengo que hacerlo.
¿Seguro que no prefieres venir conmigo?
¿Qué voy a hacer yo en Vigo?
Tengo que estar aquí.
Tengo la tienda, no puedo dejarlo todo y marcharme de repente.
Si necesitas cualquier cosa, llámame. ¿Vale?
Sí, no te preocupes.
Voy a estar bien.
Quiero que verifiquen bien qué pasó con las armas,
cómo llegó una de ellas a Vigo.
¿Cree que puede haber más armas en circulación?
Si hay una, puede haber más.
Lo extraño sería que solo hubiesen desviado una.
Esto no me gusta nada.
Tenemos que descubrir cómo fueron desviadas.
Y quién las volvió a poner en circulación.
Bienvenida.
-Qué alegría tenerte aquí. -Gracias.
Cuéntame. ¿Cómo decidiste venir a Vigo?
Necesito un cambio de aires.
Después de lo que pasó, no soy capaz de volver a mi vida en Lisboa.
Te entiendo, a mí también me cuesta volver a la normalidad.
Mira, a ver qué te parece.
Tengo un puesto para ti en la fundación de mi mujer.
Preferiría trabajar en el puerto.
¿En el puerto?
Quiero ocupar el puesto de Paulo.
Si no contrataste a nadie.
¿No te resultaría incómodo?
En Lisboa trabajaba en gestión y organización.
Es lo mismo que hacía Paulo aquí.
Podría encajar bastante bien.
Si es lo que quieres, me parece bien.
¿Seguro que no se te va a hacer extraño?
También quiero saber lo que pasó con mi hermano.
Hay cosas que no encajan y necesito respuestas.
Paulo era como un hijo.
También me gustaría entender mejor todo esto.
Si descubres algo, dime.
Por supuesto.
Muy bien.
Entonces hablo con RR. HH.
y nos vemos mañana en el puerto a primera hora. ¿Te parece?
Muchas gracias, Mauro.
Y descansa, que estarás agotada del viaje.
-Saúl, tenemos una nueva contratación. -¿Quién es?
Teresa. Ocupará el puesto de Paulo.
Avisa a Nicasio. Ella no es como su hermano.
¿Seguro que es buena idea? Puede ser peligroso.
No lo teníamos previsto, pero nos pueden venir bien.
¿Seguro?
Sí, tranquilo. Hay que estar pendientes de ella.
Quiero daros las gracias, están siendo unos días muy complicados.
Es muy duro perder a un compañero,
pero tenemos que seguir adelante.
Os presento a una nueva trabajadora: Teresa.
Es la hermana de vuestro compañero Paulo y también mi ahijada.
Tiene formación y experiencia.
Y nos hace un favor viniendo aquí.
Por eso os pido que la tratéis bien
y que la ayudéis en todo lo que necesite.
Eso es todo.
-¡A trabajar! -Nicasio.
Indícale a dónde tiene que ir.
-Que tengas un buen primer día. -Muchas gracias.
Vas a estar en las oficinas, pero es bueno que conozcas el puerto.
Claro.
Podría ser sal, azúcar o harina.
Pero en la química, las cosas no siempre son lo que parecen.
Pueden tocarlo.
Esto es mejor no hacerlo porque el escenario estará alejado
y no todos van a poderlo tocar.
Vale, ya lo había pensado.
Bien.
Es agua. Que no lo parezca no debería sorprendernos, pues...
Ahí. Ahí se te escapó algo.
LOS "HUMANO"
Sí, tengo que corregirlo.
En esta forma se llama "agua seca", pequeñas gotas rodeadas de sílice.
No moja, no se evapora y puede capturar gases.
Se usa en perfumería o para combatir el cambio climático.
Fran, eso más despacio.
A ti te importa lo que dices.
-Sí, claro. -Pues que todos lo sepan.
En la fundación Irene Saavedra, con mi patente que abarata los costes,
vamos a emplearla en un proyecto pionero:
combatir la sequía del sur de Angola.
Desde Luanda llevaremos el material necesario
para construir una planta de producción en el río Kassai.
Abasteceremos las zonas afectadas por la sequía
con un transporte más seguro, económico y sin pérdidas.
¿Cómo está?
Muy buen trabajo, Fran.
Estoy orgulloso de ti.
Con este proyecto van a cambiar muchas cosas.
Os lo agradezco mucho.
Café.
Ya tengo los informes con el resto de las armas.
¿Y qué tenemos?
En todas las armas usaron el mismo sistema:
algunas inservibles con piezas nuevas, otras con cañones reutilizados.
-Todas son canibalizadas. -Sí.
-¿Sacaron los números de serie? -Solo un par.
Los traficantes sabían lo que hacían.
Hay que compararlos con el informe de Saraiva
y con nuestra base de datos. A ver si hay coincidencias.
¿Estabas estudiando?
Haciendo como que estudio. Ya sabes, se me da mejor.
Me quedé preocupada en el tanatorio. ¿Estás bien?
Fue una bajada de azúcar.
Si necesitas hablar conmigo... Como cuando eras pequeña.
No hay nada que contar.
Lo de Paulo, los exámenes, movidas con Fran.
Bien, pues me voy.
Te dejo seguir estudiando.
VERO. LLAMANDO...
Ei, tenemos que vernos.
Vale, pues cuando termines.
Sí, donde siempre.
Los manifiestos se los envías a los de aduanas del puerto de destino
y a nuestra delegación allí.
Aquí tienes las direcciones de correo y los nombres.
Para hablar con ellos, usa el mail.
No te agobies si el manifiesto no coincide con lo que llega allí.
En los transportes se pierde un 10 por ciento de la mercancía.
Son muchas toneladas.
Por eso pagamos seguros caros. Bienvenida.
Gracias.
Si necesitas ayuda, ya sabes.
El jefe dijo que más nos valía ayudarte.
Sí, qué vergüenza.
Pero gracias.
Por cierto...
Tu hermano se olvidó esto aquí.
Gracias.
Era un tío cojonudo. Lo echamos de menos.
Esto es más aburrido sin él.
¿Lo conocías bien?
A veces tomábamos una cerveza.
¿Sabes si tenía algún problema? ¿Te contó algo?
No, tampoco hablábamos tanto.
Solo salíamos de vez en cuando.
Tal vez Leo sabe algo. Era su mejor amigo.
Vale, Víctor. Encima del rojo, en el número 42, tercera altura.
-¿Eres Leo? -Sí.
Esto es para ti.
Gracias.
Perdona...
Tú eras amigo de Paulo, ¿verdad?
Sí, éramos amigos.
Siento mucho lo que pasó. No lo entiendo.
¿Sabes si andaba metido en líos o algo así?
No, que yo sepa.
Pero después de lo que pasó, quién sabe.
Nos sorprendió mucho a todos.
¿Te gustaría quedar algún día conmigo?
Acabo de llegar y no conozco a nadie.
Así puedes contarme cosas de Paulo.
Sí, claro. Quedamos cuando quieras.
Gracias.
Vale, ahora el azul del número 46, cuarta altura.
Cortado doble, ¿verdad?
-Anda. ¿Te recuerdas? -Deja, invito yo.
La próxima me toca a mí.
Si quieres, lo tomamos fuera de la comisaría.
¡Viñas!
Perdona, Rafa. Gracias por el café.
Alberto Vila, "Beto". Lo cogieron con una pistola.
Y el número de serie coincide con el de una de las armas de Portugal.
A ver si se las compró a nuestro amigo Paulo.
Voy a llamar a Outeiro. Buen trabajo.
Alberto Vila. Estuvo en A Lama. Ahora está con el tercer grado.
Mándamelo por escrito. Por escrito, Viñas.
Si tienes prisa, escribe rápido.
¿Llegó el fiscal por los robos en Teis?
Espera en la cafetería.
¿Saúl?
¿Un asesinato?
Hay más. Encontraron armas en el piso de Paulo.
-Manda huevos. -¿Qué hacían en su casa?
-¿De las nuestras? -Sí, de los últimos envíos.
-El muy cabrón nos robaba. -Eso parece.
La policía sospecha que se dedicaba a la compraventa de armas.
Confié en él, era como de la familia. ¡Qué mierda!
Esto lo tenemos que resolver Cuanto antes.
Aplazamos el envío.
Ya lo aplazamos.
Y la Lázaro no le había hecho gracia.
¿Hasta cuándo? Toda la delegación espera.
Aplazamos el envío hasta que yo lo diga.
Aviso a los de Angola para que paralicen.
Hay que explicárselo bien a Lázaro. ¿Bajas a Lisboa?
Lo va a tener que entender.
¡Ah! Y dile a Nicasio que venga aquí.
Silvia.
¿Cómo estás?
Aún no lo puedo creer.
Yo tampoco.
¿Tú crees que es cierto? ¿Que Paulo se suicidó?
No. No, no se suicidó.
De eso estoy segura.
Pues tuvo que ser él.
Fue él seguro.
¿Por qué? No tiene sentido.
Yo tampoco entiendo nada.
¿A ti Paulo te dijo algo?
No, yo pensaba que estaba en Lisboa.
¿Qué pasó?
Paulo no se suicidó. Lo mataron.
¿Qué?
Y tenía pistolas en su casa.
Robaba armas de nuestros envíos para venderlas. ¿Tú lo sabías?
No, yo no sabía nada. Ya te lo habría dicho.
¿Y cómo pudo hacer? ¿No notaste nada raro?
No, no noté nada raro.
-Tú no tendrías nada que ver. -Por supuesto que no.
Esto es muy grave, Nicasio. Tenemos a la policía por el puerto.
Yo no sabía nada, no entiendo qué pudo pasar.
Paulo era mi chico de confianza, pero también el tuyo.
Nunca pensé que hiciera algo así.
Te pago muy bien para que no se te escape nada.
Haz tu trabajo.
¿Por qué no está mi abogado?
Está aquí como testigo. Su declaración es voluntaria.
¿Entonces me puedo ir?
Puedes. Pero si me tocas los cojones, yo también te los toco a ti.
Y con un despiste, el tercer grado al carajo.
No tienes nada que perder y mucho que ganar.
A ver, ¿qué pasa con la pipa esta?
Está relacionada con otras armas. ¿A quién se la compró?
-No lo sé. -Si hablas, no digas burradas.
-La compré por Internet. -¿En qué página?
En una de la deep web,
de esas que no se pueden ver y hay que usar TOR.
Escribe ahí la dirección.
¿Cómo le enviaron el arma?
-Tuve que ir a por ella. -¿A dónde?
Me mandaron unas coordenadas al móvil.
Fui al sitio y allí estaba, en un contenedor de basura.
-¿Y el pago? -Fue antes de las coordenadas.
Me mandaron un número de cuenta para hacer el ingreso.
Espera un momento.
Que te diga dónde estaba el contenedor y manda allí a Lois.
Yo hablaré con los de informática.
Lois está con el tiroteo de O Porriño.
¿Se sabe cómo va eso?
Parece que fueron los de siempre.
Pues manda a Méndez y Sara con los de la científica.
Kalashnikov AK47.
El arma más vendida del mundo.
¿Qué carajo haces aquí?
Como sabes, hubo un problema logístico en el muelle.
Apareció un chico muerto delante de nuestra nave.
Uno de nuestros trabajadores.
No es mi problema. Solucionadlo.
Al chico lo asesinaron y la policía está investigando.
Y él era uno de los pocos que sabían lo de las armas.
-¿La policía sabe algo de eso? -No.
Por eso es importante retrasar el envío un poco más.
Esperar es lo más prudente.
El cliente tiene que entenderlo.
¿Entenderlo?
¿Para qué carajo piensas que quieren todo esto?
Están en guerra.
Y la vuestra es la única ruta por la que las guerrillas
congolesas de Kassai pueden recibir las armas.
Es una cuestión de vida o muerte.
Para nosotros también. Para todos.
Si la policía descubre algo, tirarán del hilo y llegarán a ti.
Entonces no habrá armas para nadie.
Volví de nuevo a Angola,
a la guerra,
en la zona de la UNITA.
Una noche estaba de vigilante
cuando vi acercarse a alguien.
Había poca luz, pero reconocí a Nuno,
un soldado de mi quinta que salía a explorar.
Le pedí la contraseña,
pero él no me la dio.
Se la pedí otra vez y nada.
Así hasta tres veces.
Luego disparé y lo maté.
Yo hice mi parte, pero él no.
Así es la guerra.
¿Hasta cuándo necesitáis aplazarlo esta vez?
No puedo dar una fecha.
Voy a ver qué puedo hacer.
Pero procurad que no sea mucho tiempo.
Perfecto. Gracias, Saúl.
Ya está. Aplazamos el envío.
No es la primera vez que tenemos problemas con el negocio.
Esto nunca pasó antes.
El negocio crece y las complicaciones también.
Somos fuertes, lo podemos manejar.
¿No lo entiendes, Mauro?
Esto es muy diferente.
-Podría afectarle a nuestros hijos. -No va a afectar a nadie.
La única cosa que te pedí.
Que no metieras a los niños.
No vuelvas otra vez con eso. Ahora ya está.
Era la operación perfecta, apenas había riesgos.
Pero algún riesgo había, ¿verdad?
Lo sabías, pero aun así los metiste.
Esto es un negocio. No podemos ponernos sentimentales.
¿Sentimentales?
Son tus hijos.
¿Es cierto? ¿Vamos a aplazar el envío a Kassai?
Tenemos problemas en la frontera del Congo.
¿Cuánto tiempo? Es el mejor momento.
-No lo sabemos. -¿Comó que no?
-Lo tenemos que hacer este mes. -Fran, créeme.
No podemos hacer nada más.
Ah, no podéis.
¿O no queréis?
¡Fran!
Tengo que hablar con los congoleses con urgencia.
¿Qué quieres?
No me hagas daño, por favor.
-Llévate lo que quieras. -¿Quién es usted?
Son Remedios, la dueña del piso.
La policía me dijo que estuvieras aquí pero que ya habías vuelto a Lisboa.
Decidí quedarme. No me acordé de pagar el alquiler.
Tu hermano dejó pagados varios meses por adelantado.
-¿Y eso? -Si no me cuentan, no pregunto.
Soy muy discreta, niña.
¿Cuántos meses dejó pagados?
Pagó seis meses de golpe. En efectivo.
Y claro, yo encantada.
Ya me gustaría que el resto de mis inquilinos fueran como él.
Claro, entiendo.
Cuando vino la policía a hacerme preguntas sí que lo pasé mal.
¿Qué le preguntaron?
Cómo pagaba el alquiler, si hubo problemas con los vecinos.
-Esas cosas. -¿Y los hubo?
No, tu hermano era un cachito de pan.
Limpio, educado. Y mira que hay cada cosa por ahí...
Tengo unas muchachas en la calle del Príncipe
que montan unas fiestas escandalosas.
La presidenta me llama cada dos por tres.
Son estudiantes, ya sabes.
¿Mi hermano traía gente a casa?
Algún amigo de vez en cuando. A la novia muchas veces.
-Pero nadie se quejó de él. -¿Tenía novia?
Sí, eso creo. Por lo menos andaban los dos muy acarameladitos.
Ay, qué boba soy, con tanto hablar no me di cuenta.
Seguro que quieres usar su plaza de garaje.
-Mi hermano no tenía coche. -Sí. Acababa de comprar uno.
No...
¿Este es el coche de tu hermano?
Después de ver su piso, ya nada me sorprende.
El coche está a nombre de tu madre.
Esto no tiene ningún sentido.
Aquí hay un móvil.
¿Qué móvil es este?
No hay nada en la agenda.
Qué raro.
Pero tiene mensajes.
DESAGÜE VIEJO
¿Coordenadas?
Mira esto.
El coche estuvo en las mismas coordenadas
de los mensajes.
Esta no está en los mensajes, pero aparece varias veces.
Deberíamos ir a la policía.
¿Para que se queden con todo y no nos digan nada?
Entonces ¿qué hacemos?
Necesito ir a estos sitios.
Son de las afueras de Vigo.
¿Qué decía el mensaje?
"Desagüe viejo".
Nada.
Igual que los otros. Solo están lejos de todo.
Y probablemente los próximos sitios también.
Es mejor que vayamos para el bar.
No. Aún faltan dos sitios.
¿Qué hace la policía aquí?
No tengo ni idea.
-¿Qué hacemos, vamos? -¿Y qué decimos?
Que encontramos el coche de tu hermano.
Ellos tienen que resolver esto, no nosotras.
No. Nos vamos.
¿A casa?
Solo falta un sitio, el que sale más veces en el GPS.
Así que esto era lo que usaba para vender las armas.
Sí, una página tipo Silk Road pero más pequeña y solo de armas.
Todas del mismo tipo que las de Paulo.
-Dime, Méndez. -Viñas...
Veo a Teresa, la hermana de Paulo.
-¿Pero no estaba en Lisboa? -Está aquí,
donde Beto dijo que había recogido la pistola.
-Síguela. -¿Qué carajo piensas que vamos a hacer?
¿Un cementerio?
Yo ya estuve aquí antes.
-Mis abuelos están enterrados aquí. -¿No era en Lisboa?
Los paternos. Los padres de mi madre están aquí.
Mi abuela está aquí.
¿Y por qué tu hermano venía aquí todas las semanas?
No puede ser.
¿Qué es esto?
¡Alto! No se muevan.
Van a tener que acompañarnos a comisaría.
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