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Zulu
(Motor)
Raquel, no lo sé.
Han robado en la farmacia, se han llevado los registros.
No sé cómo ha podido pasar. Solo lo sabíamos tú y yo, ¡tú y yo!
(NARRA) "¿Saben ese momento en el que atas cabos
que no querías atar? Duele, ¿verdad?
Estás ahí, con tu compañero de siempre, y piensas:
'Qué hijo de la gran puta'".
Voy para allá.
"O: 'Qué cabrona'.
No quieres creerlo, pero sabes que hay un traidor.
Y solo puedes ser tú o tu compañera.
Y Ángel sabía que él no era.
Raquel intentaba buscar una explicación a aquel robo,
pero cuando las explicaciones no vienen solas,
siempre hay alguien dispuesto a darte un empujoncito".
Soy un carca y aún creo en buenos y malos.
Y pongo la mano en el fuego a que usted es de los buenos.
¿Podría usted poner la mano en el fuego por su subinspector?
Porque yo no pondría ni la polla de otro.
"Ángel creía que nada podía ir a peor.
Pero sí que podía.
Claro que podía.
Cuando tocas fondo,
todavía te queda algo que rascar hacia el abismo".
(Música)
("Bella Ciao")
(CANTA "BELLA CIAO")
¡Tierra!
(CANTA "BELLA CIAO")
¿Qué pasa?
(CANTA "BELLA CIAO")
-¿Qué pasa?
-¡Lo tenemos!
"Ni siquiera había caído la noche del domingo,
cuando nos invadió un clima de euforia.
Habíamos encontrado tierra y Nairobi tenía las rotativas
en plena potencia.
Había superado los 400 millones de euros".
(CANTAN "BELLA CIAO")
(CANTA "BELLA CIAO")
"Habíamos sellado las entradas con cargas explosivas
y teníamos la sensación de estar en un búnker.
Eran nuestros diez minutos de gloria".
¿Quién coño quiera el ruido del mar? Esto es poesía.
Esto es el corazón del mundo latiendo aquí,
latiendo por nosotros, porque le estamos haciendo latir.
¡Porque el mundo se mueve por esto, coño!
¿Qué pasa? ¿Qué fiesta os tenéis aquí montada? ¿Qué pasa?
-¡Eh, eh, eh!
(CANTAN "BELLA CIAO")
¿Qué os pasa?
(CANTAN "BELLA CIAO")
¡Viva!
"Sin duda, fue el momento que más felices fuimos ahí dentro.
Y entonces, nos relajamos".
Quieto.
¿Te quieres peinar?
Gracias.
¿Sabes cómo se dice en mi pueblo "dos hombres hacer amor"?
Se dice: "Peinar para adentro".
(RÍE)
(HABLA EN SERBIO)
Perdona.
Disculpa. Con tanto medicamento, tengo el estómago suelto.
¿Podría ir al baño, por favor? Claro, hombre.
(HABLA EN SERBIO Y RÍE)
(VOZ BAJA) Jacinto.
Jacinto, soy Arturo. ¿Me oyes?
¡Jacinto!
-Don Arturo.
(RESOPLA) ¡Estás vivo!
Estaba convencido de que te habían pegado un tiro.
No he pegado ojo.
Estamos en el sótano de las calderas.
Atados como perros.
Nos han encerrado con los cuatro policías.
Solo nos suben para ir al baño.
Escúchame, Jacinto, tengo unas tijeras
y te puedo conseguir más herramientas:
destornilladores, un serrucho... No sé.
Herramientas que te puedo traer en dos horas.
¿Tienes un reloj? Sí.
Búscate una excusa.
Intenta que te traigan aquí de nuevo en dos horas. Dos horas.
Desde este momento. Recuerda, el segundo por la izquierda.
Las herramientas las dejaré aquí.
¿Qué coño quieres que hagamos con tijeras y un serrucho?
Esa gente tiene explosivos, M-16, de todo.
(Risas)
La vida de 67 personas está en tus manos.
Créeme, todo va a salir bien y en unas horas estaremos fuera
de esta pesadilla. De acuerdo.
(HELSINKI HABLA EN SERBIO)
Sí, sí, salgo ya.
(SUÁREZ) Las fotos enviadas por los secuestradores
muestran cargas explosivas en células fotoeléctricas.
Las han colocado en todas las entradas.
Incluso en las toberas subterráneas de ventilación.
-¿Qué explosivo es? -Los Tedax creen que son C4.
Pero yo los veo mucho más anaranjados,
así que se lo hemos mandado a Científica para que lo verifique.
-¿A quién de Científica?
-Se lo hemos mandado a Alberto.
-Vale. ¿No hay otro inspector en toda la Científica
que pueda hacer el mismo trabajo que mi exmarido?
-Inspectora, se lo han dado a Alberto porque es el mejor.
-Es una orden directa del comisario Sánchez.
-Ya.
¿Y qué dice la Científica?
-Creen que es P-4. Muy parecido al C-4,
de origen británico, y que la conexión es perfecta.
-Nos lo están poniendo difícil, ¿eh?
(NAIROBI) ¡Alison!
Creo que ha llegado el momento de tener una amigable charla
con Alison Parker.
(Alarma)
(POLICÍA) Coronel.
(PRIETO) Está entrando una llamada de móvil
desde el interior del edificio.
(RAQUEL) ¡Graba!
-Es de Yum Li, un rehén.
(RÍO) Soy Aníbal Cortés.
¿Qué es lo que quieren?
-Ayudarte, Aníbal.
Para eso necesitamos que nos ayudes a entrar en la fábrica
y sacar a los rehenes de la manera menos agresiva posible. ¿Entiendes?
-Hay explosivo plástico en todos los accesos.
-Sí.
Entrar no es ningún problema, pero necesitamos un aliado.
Un aliado que nos diga dónde están los atracadores
en cada momento, ¿entiendes?
-Ya. ¿Y por qué iba a vender a mis compañeros?
(PROFESOR) Os tentarán con un futuro mejor,
con beneficios de condena,
con que en uno o dos años estaréis fuera... No.
Si nos ayudas, conseguirás beneficios penitenciarios.
Una reducción de tu condena a dos años.
A los 22 volverás a tener un futuro.
Piénsalo.
Divide y vencerás. Este lema sirvió a un pequeño pueblo de Italia
para dominar el mundo entero.
Luego, le sirvió a Napoleón.
Y ahora le sirve a la Policía Nacional.
Aprovecharán el más mínimo contacto para tentar a alguno de vosotros.
Cuando llevéis más de 48 horas allí dentro, empezará la presión,
la angustia, la negatividad;
y será entonces cuando intenten ir a por el eslabón más débil.
La debilidad no está en nosotros, está en lo que tenemos fuera.
-"Se puede dar marcha atrás todavía, cariño".
Pero para cuando intenten contactar,
ya habréis cometido seis u ocho delitos como mínimo.
Ningún juez os va a garantizar la libertad. Ninguno.
Una vez allí dentro el único que os puede ofrecer la libertad...
soy yo.
-Aníbal, escúchame bien.
El juez te garantiza la libertad en muy poco tiempo.
-Vale. Vamos a echar cuentas, inspectora.
Mira, robo con violencia: de 2 a 5 años.
Delito contra la libertad, secuestro
y establecimiento de condiciones para la liberación
de los cuatro policías del convoy: 40 años.
(PROFESOR) Jaquear las alarmas. Delito informático.
Hablamos de seis meses a dos años.
Alteración del orden público por el asalto in situ a la fábrica:
de 1 a 6 años.
Y con los rehenes lo tenemos mucho más difícil.
67 rehenes. Y el Código Penal dice
que son de 6 a 10 años por cada uno de los secuestros.
Luego los disparos a la Policía a bocajarro el primer día.
De 6 a 8 años por cada agente.
Pero es que encima los hemos herido,
lo cual conlleva un delito por lesiones
y un agravante de hasta 8 años por cada agente herido.
Estaríamos hablando de...
Si nos toca un juez cabrón, de 723 años
de petición de la fiscalía. El mínimo que nos pueden ofrecer
tanto un juez como la fiscalía en sí
sin limpiarse el culo con el Código Penal es de 173 años.
Así que no os engañen. Vamos a ver, el Código Penal
son las reglas del juego de cualquier país.
Nadie se las puede saltar. Nadie.
Aunque hay una cosa con la que sí podemos pactar.
El indulto del presidente.
-Dígale que sí.
-¿Quieres que le pida al presidente que te firme un indulto?
-No, quiero que le pida al presidente
que salga en todas las televisiones y delante de toda España diga
que si alguno de los secuestradores se decide a colaborar
en el final de la crisis, se valorará la posibilidad
de ofrecerle el indulto por su colaboración.
Primero que el presidente salga en el telediario.
-Va de farol. -Y después ya me pensaré yo
lo de ser un vendido de mierda. -Muy bien, así lo haremos.
Pero para eso necesitamos un gesto de buena voluntad por tu parte.
Quiero que me digas el nombre del Profesor
y el número de atracadores que hay ahí dentro.
-Yo creo que hay que seguirle el juego.
-Vamos, Aníbal, dame un nombre y un número
y te aseguro que tú volverás a tener un futuro.
-Vale. Un nombre y un número.
Coja papel y boli.
Mis cojones, 33.
-¡Qué hijo de puta! Joder...
-Atención, cortamos comunicación con el interior de la fábrica.
Pero, tío, ¿qué coño has hecho?
Nos ha jodido la posibilidad de ganar tiempo, eso ha hecho.
-No estaba colando.
No paraba de escuchar putos cuchicheos, joder.
-Pero vamos a ver, ¿tú quién te crees que eres?
Tú tenías que ejecutar, no decidir ni cambiar los planes, joder.
¿Eso de cuchichear qué coño es?
Eh, eh, Río ha escuchado la conversación.
Y si dice que no ha colado es que no ha colado.
Llevamos días mareando a la puta inspectora esa.
Así que no es culpa de él, ¿vale? ¿Estamos?
-Eso es. Además, no iba a llamar ni al presidente,
ni a la televisión, ni a su puta madre en bicicleta.
-Ya os vale. La madre que os parió...
"A pesar de su brillante interpretación,
Río supo en todo momento que quería aceptar el trato,
parar el tiempo
y salir de allí como si nada de esto hubiera pasado".
¿Te hubiera gustado aceptar el trato con la poli?
Tú sabes que esto no va a salir bien, ¿verdad?
¿Tú sabes lo que es la prisión permanente revisable?
Lo que me espera.
Maté a un segurata
y unos meses más tarde entré aquí para robar.
Y disparé a un policía. ¡Con lo modosita que pareces!
¿Crees que un juez va a creer en mi reinserción?
No.
Yo confío en el Profesor.
Estoy a "full" con él.
Tú no me has contestado.
¿Te hubiera gustado aceptar?
Total, ¿qué iba a pasar si salimos de aquí?
¿Íbamos a seguir juntos?
¿O ibas a estar todo el tiempo intentando devolverme la chapa?
Estás hablando de traicionar a tus amigos.
¿Mis amigos? ¿Mis amigos con nombre de ciudad?
Tokio, Berlín, Moscú, Denver.
Pues a mí mis amigos con nombre de ciudad me parecen la hostia.
Y te voy a decir una cosa:
procura esconderte si aceptas el trato,
porque si yo te veo, te meto un tiro en la sien.
Acabo de hablar con el guardia de seguridad de la fábrica.
Me lo he encontrado en el baño. Dice que los tienen encerrados,
11 guardias de seguridad y cuatro policías.
Son nuestra única salvación.
No, no tengo hambre, gracias.
(HELSINKI) ¿Estás seguro? Sí, gracias.
-¿Nuestra salvación? ¿Cómo, si están encerrados?
Tenemos que armarlos como sea,
conseguir herramientas y pasárselas.
Pero ¿qué herramientas quieres robar?
Pues brocas, martillos, tornillos, lo que sea.
Tú has visto como yo que tienen un arsenal allí abajo.
Pues hay que cogérselas y dárselas en el baño.
Mira, Pablo, yo esto no lo puedo hacer solo.
¿De acuerdo? Necesito tu ayuda.
Cuando este, el gorila eslavo, me baje a dar un paseo,
necesito que le entretengas.
Sí, él me ha curado la herida, está muy pendiente de mí,
me ayuda a caminar... Y no sé si te has fijado, pero...
Es un poco trucha. Sí, ¡quién lo diría!
Pues lo es, así que ofrécete, que él va a querer seguro.
¿Va a querer qué?
¿Pues qué va a ser? Tema, joder, tema.
Y mientras tú le seduces y está un rato contigo,
yo aprovecho para escabullirme y robo las herramientas, ¿vale?
Escucha, aquí cada uno tiene que usar sus armas, ¿me entiendes?
Tú eres un puto adonis, así que hay que aprovecharlo.
Para salvar la vida. Mira, tú estás loco. Tú estás loco.
¿Qué más os da? Joder, si hoy todos los de tu generación
sois medio ambiguos. Para, ¿eh? Para.
¿Estás diciendo que me deje sodomizar yo por el orangután ese?
Escucha, aquí los límites los pone cada uno.
A mí con que lo distraigas, me vale. ¿De acuerdo?
Mira, pues lo distraes tú.
Y yo ya robo las herramientas y lo que haga falta.
(HELSINKI) Ya está. Se acabó. Arturo, tú descansa.
Cuida tu herida. Luego vengo.
Vamos. Los del túnel, aquí.
No comentes el plan con nadie. El plan es solo para nosotros.
Cuantos menos seamos, más posibilidades de éxito.
Ya ayudaremos a los demás desde fuera, ¿de acuerdo?
Arturo, ahora vuelvo. Bien.
(NAIROBI) Pasa.
Y siéntate.
(BERLÍN) Mercedes...
Hola.
La he llamado para ver qué hacemos con su alumna.
Se ha escapado
y la hemos encontrado encerrada en una caja fuerte.
¿A qué cree usted que responde esta rebeldía?
¿Será quizás a la rebeldía de las vírgenes?
-¿Qué coño dices de vírgenes, tío?
(BERLÍN) -Nairobi, en muchas especies lo vemos.
Las vírgenes son rebeldes porque todavía están sin desbravar.
Con todos los respetos lo digo, pasa como con las yeguas.
Hasta que no se doman, hasta que no se montan,
pueden salir corriendo, dan coces, son completamente imprevisibles.
Habrá oído usted hablar de este concepto, ¿no?
-Eh...
-¿A qué edad perdió usted la virginidad, Mercedes?
Mercedes, no pasa nada.
Hable, por favor, estamos aquí. En familia, en confianza.
Profesora...
-Pues... Eh... Yo es que soy de un pueblecito de Soria.
A los 24.
-¿Y no notaba usted antes esa rebeldía virginal?
-Pues no sé.
-Piense. -Puede ser.
De hecho, antes de perderla,
me escapé tres veces a las fiestas de Medinaceli.
No sé si eso es lo que... -Eso es. Exactamente eso.
-Toma.
Café intenso con un azucarillo.
-Gracias.
Las fiestas de Medinaceli...
¿Y tú, Alison? ¿Eres virgen?
-Sí. ¿Y qué?
No me da miedo con sus discursos de tarado.
No va a hacerme nada, ¿sabe por qué?
Porque no soy solo una rehén, soy su salvoconducto.
-Esto es, la rebeldía de las vírgenes aquí está sin duda.
Ariadna, querida, por favor,
¿me puedes acercar aquella carpetilla roja?
-Claro.
A ver qué tenemos por aquí.
Tu tía Becky, cooperante en una aldea de Mali.
Aquí tenemos a tu prima Elsi.
Guapísima, en el King's College.
Brian, este es el cerebrito de la familia. En Wellington.
Y aquí tenemos varias fotos de tu hermana Lis,
aquí al ladito, en La Moraleja. Estudia en el mismo cole que tú.
Aunque creo que no tiene tu mismo temperamento.
Una chica de tu estación social seguro que no tiene ni idea
de cuánto cuesta un sicario, ¿verdad?
Uno decente lo podemos encontrar por 30.000 euros.
Aunque para descerrajarle un tiro a tu tía en África
con 10.000 euros lo arreglamos.
La vida de tu familia está en tus manos.
Nairobi. -Vámonos. Vamos.
Cuando te animé a hacerte valer, tendría que haberte dicho
que lo más importante es elegir bien el momento.
Llamada de control. Berlín. Aquí todo bien. ¿Ahí dentro?
(BERLÍN) Todo en orden.
Perfecto. Bueno, pues siguiente llamada en seis horas.
Inspectora, los del subsuelo han encontrado oscilaciones
en el sismógrafo. Están trabajando con maquinaria pesada.
Efectivamente, están haciendo un túnel.
-Hay que traer el georradar ya.
A ver si averiguamos dónde están haciendo el puñetero túnel.
-Yo me encargo.
-A ver, escuchadme bien todos.
Los que no seáis imprescindibles, os podéis ir.
Imprescindible quiere decir
el que esté haciendo algo ahora mismo.
Los demás idos a descansar y duchaos, por favor,
que esto está empezando ya a oler a policía profundo.
Rectifico, salid todos un momento, por favor.
Tengo que apartarte del caso. Lo siento.
Creo que esto se va a aclarar,
pero ahora mismo no puedo fiarme de ti, Ángel.
-No puedes confiar tú en mí.
Porque resulta que lo de Toledo
lo sabíamos tú y yo, Raquel. Tú y yo.
-Pero ¿qué coño estás diciendo?
-Que yo no soy el traidor.
Así que... solo quedas tú.
-Mira, hay que tener valor.
Supieron que íbamos a entrar al museo con las caretas
cuando tú lo supiste.
Supieron que íbamos al desguace cuando tú lo supiste.
Y han sabido lo de la puta farmacia cuando tú lo has sabido.
-¿Sí? ¿Y no puede ser otra cosa? -¿Qué cosa?
-No sé, una llamada, un teléfono, un puto micrófono.
-Lo de la farmacia lo sabíamos solo tú y yo.
-Y no se lo has dicho a nadie, ¿no? ¿No?
"¿Y al tipo raro de la cafetería no le dijiste nada?
¿Eh? -¿Cómo?
-Sí, a tu paño de lágrimas.
Que aparece un tío aquí ayer y le cuentas tu vida entera,
como si fueras nueva".
Y de él no sospechas, ¿no?
Ha estado aquí dentro, Raquel.
Ha estado dentro de la carpa.
¿Lo has investigado?
¡Porque yo sí!
¿Has hecho tu puñetero trabajo?
Tiene un local ese tipo aquí al lado que dice que hace sidra.
Y tiene todo tapado por lonas. ¡A saber qué coño tapará!
-No me jodas que le has estado siguiendo.
-Sí le he estado siguiendo.
¡Y no hace sidra ni hostias!
Hace mierda de tetrabrik y lo echa en un caldero.
¡Y tiene todo lleno de basura, coño!
Tiene un coche hecho chatarra.
Y duerme en una litera rodeado de ruedas y de manchas de grasa.
Y huele a químico, que cocina metanfetamina.
No sé qué coño cocina.
¡No es trigo limpio, Raquel! ¡No lo es!
Y tú sospechas de mí, yo soy el único sospechoso.
¿Yo? ¿Yo? ¿Yo?
-¿Cuánto te pagan?
¿Un millón? ¿Dos?
-Mira, Raquel...
Escúchame bien.
Vete a tomar por el culo.
-¡Suárez!
¡Suárez! -¡No me lo puedo creer!
-Ponle las esposas y llévatelo de aquí.
-Tranquilícese, inspectora. Ese no es el procedimiento.
-Sí, sí lo es. Suárez, ponme las esposas, coño.
-Me toca las narices el puto procedimiento.
¡Que le pongas las esposas y te lo lleves de aquí!
-Si queréis, puedo llamar a Asuntos Internos.
Pero aquí, de momento, nadie va a esposar a nadie.
-Raquel...
Llevo 15 años contigo.
-¿Conmigo? No.
Llevas 15 años arrimándote a mí a ver si caigo.
Siempre con el puto Cercedilla en la boca.
Con el "dejo a Mari Carmen".
Y con tus putas bromas de ligón de bingo.
Y ahora que por fin te digo que no,
resulta que el don Pimpón salido este
se ha convertido en un traidor, ¡en un traidor!
Te has vendido, Ángel.
Nuestra amistad,
este operativo...
Mira...
Lárgate de aquí ahora mismo.
"¿Saben lo que significa daño colateral?
Es un término acuñado durante la Guerra de Vietnam
por el ejército americano.
Cuando no tenían pelotas
para hablar directamente de asesinato de civiles.
Pero a veces también se usa para quitarse la culpa de encima,
como un bumerán.
Y eso era lo que estaba a punto de pasarle al Profesor".
(HELSINKI) ¡Vamos!
¡Más prisa!
¡Más prisa, vamos!
¡Vamos, más prisa!
Coged un par de bolsas y recoged esta mierda.
Que luego viene la cenita.
-He conseguido robar algunas cosas de la caja de herramientas.
¿Qué cosas?
Pues...
Hojas de sierra, destornilladores, limas...
Bien, bien. ¡Chist!
¿Qué haces, qué haces? Escóndelo.
Dentro de 35 minutos,
pide que te vuelvan a llevar al baño.
Entras en el segundo retrete por la izquierda,
coges las herramientas y las pegas debajo de la tapa del inodoro,
por dentro.
Ellos llegarán como en 40 minutos, ¿de acuerdo?
No puede ser. O sea, ¿yo? ¿Otra vez yo?
Que ya he robado todas las herramientas,
que voy cargado de chatarra, joder.
¿Y qué quieres, dármelas aquí?
Tú haz tu parte, que yo haré la mía, chaval.
(PROFESOR) "Raquel...
¿Ha pasado algo? ¿Se encuentra usted bien?"
(RAQUEL) Eh...
Bueno, estoy aquí sola y aburrida en la cafetería y...
Y un poco decepcionada, si quiere que le diga la verdad.
Discúlpeme, no la entiendo. ¿Decepcionada?
Es que había quedado para cenar con alguien.
Mi primera cena en ocho años con...
Con alguien que no fuese de mi familia, quiero decir.
Pero creo que me ha dejado plantada.
¿Y no será que se ha adelantado usted unos 36 minutos?
(RAQUEL) Es posible.
La verdad es que soy una mujer muy impaciente.
Perdone, Salva.
Perdone la broma, no...
Solo quería asegurarme de que se acordaba usted de la cena.
La verdad es que tengo pánico a los plantones.
No sabría qué hacer, cómo salir de aquí, si usted no aparece.
No sé, supongo que me quedaría aquí con...
Con mis tacones y sola y...
Y bebiendo pintas hasta que vinieran a desalojarme.
Inasequible al desaliento. No. Muerta de la vergüenza.
No se preocupe.
Enseguida le acompaño yo con esas pintas.
En cinco minutos.
Hasta ahora.
Hasta ahora. (CUELGA)
Cuando estás cerca de mí, me cuesta hasta respirar.
Pues respira.
Porque dentro de nueve meses sí que se te va a cortar la respiración.
Es una broma, ¿verdad?
Por favor, dime que es una broma.
No, no es una broma. No es una broma.
No.
Mónica, yo, técnicamente, soy estéril.
Tú debes de ser Shiva, la diosa de la fertilidad.
¿Llamo a mi mujer, le digo que recoja a los niños
y nos vamos todos juntos a celebrarlo?
¿Hacemos como cualquier matrimonio que tiene tres hijos?
No que me fuera a separar.
Te he traído un menú que alucinas.
Un sándwich que... que...
Bueno, yo me lo he comido un par de veces y no me he muerto,
así que más o menos...
Unas galletas que...
Las he cogido sin gluten.
Porque he pensado: "A lo mejor...
puede ser celiaca, ¿no? Como mucha gente".
Sí. Digo: "Pues mejor estas".
Y una palmera de chocolate porque a mí me gustan mucho.
¡Ah!, Bueno, y...
Y unas chucherías.
¿Quieres?
(AMBOS GIMEN)
(Señal de llamada)
(RAQUEL) Hola, soy Raquel. Ahora mismo no puedo atenderte.
Si es urgente deja un mensaje después de la señal.
(Señal)
(ÁNGEL) -Raquel. Raquel, soy Ángel.
Escucha, te pido que recapacites.
Mira, entiendo el calentón. Yo también me he pasado.
Joder, no es la primera bronca que tenemos tú y yo, ¿no?
Mira, seré un gilipollas o lo que tú quieras, pero...
Pero yo no soy el topo.
Yo no soy el topo, coño.
Me vas a joder la vida, Raquel.
Me vas a joder la vida, hostia.
Llámame.
Menos mal que me he presentado yo,
ya que esta cita con la que había quedado le ha dejado plantada.
Oh, sí, no sé qué hubiera sido de mí si usted no aparece.
Claro.
¿Y esta cita le interesa especialmente o...?
No, ya no.
(AMBOS RÍEN) Qué pena.
Qué pena.
Bueno, pues a ver si por lo menos yo sirvo para algo.
Seguro que sí.
Bueno, me alegra. Lo que pasa es que tengo que confesarle que...
Que ambos estamos en peligro porque...
Si tomo todo esto empezaré a tararear muñeiras.
Vamos a encontrarnos en un problema.
Seguro que se pone usted muy gracioso.
¿Hasta cuándo nos vamos a seguir llamando de usted?
Cuando me mire usted por debajo de la mesa.
Eh...
Vamos, Salva.
Asómese.
Míreme por debajo de la mesa.
Le advierto que si me va a hacer un "Instinto básico"
igual necesito algo más fuerte porque soy un poco clásico.
Salva, hágame caso.
No quiero que haga usted ningún numerito aquí dentro.
Tengo fundadas sospechas de que usted esconde algo en ese taller
donde supuestamente hace sidra.
Así que, una de dos, o me lleva allí por las buenas
o esperamos aquí a que yo consiga una orden judicial,
pero le advierto que voy a tardar un par de horas.
Así que...
tú decides.
Oye, ¿qué se piensa la mañana antes de un atraco?
Es decir, te levantas y ¿qué se te pasa por la cabeza?
Pues yo qué sé.
Te levantas ahí al alba...
Fumas.
Hablas de gilipolleces.
(MOSCÚ) ¿Se puede saber qué haces fumando tan temprano, hombre?
-Le dijo la sartén al cazo.
¿Cómo estás? -Bien, ¿y tú?
Pues nada del otro mundo.
Sí, sí hace falta mucho valor.
Te lo digo porque yo pienso en esas cosas, ¿sabes?
En la gente que está en el corredor de la muerte
o en tíos como tú, que entran pegando tiros en una ratonera.
Tampoco es para tanto. Que sí.
Te lo digo yo, que soy una cobarde.
Que mírame, con un tipo casado para evitar el miedo al fracaso
o a que me abandonen. Tú no eres ninguna cobarde.
Sí lo soy. No lo eres. No lo eres.
Has robado un móvil en mitad del atraco,
has insistido para que te pegue un tiro en la pierna
y le has plantado cara al tarado de Berlín.
Y has tenido los cojones de agarrarme del cuello y besarme,
y follarme.
Que hay que tener muchos huevos para tirarse a un colgado
con careta de Dalí. Tú eres la Nikita en secretaria.
En realidad,
en la mañana del atraco estaba acojonado perdido.
Una puta locura.
(MOSCÚ) ¿El qué? (DENVER) Pues todo esto, papá.
El tío este, que tenía toda la cara de listo,
pero yo qué sé, era una locura.
-Que no, hombre, que no. Al menos sabe lo que dice.
-Empecé a dudar de todo.
No sé qué puta mierda hago aquí. (MOSCÚ) Pues estar conmigo.
-¿Es que aquí toda la peña debe despertar algo?
La tipa que falsifica billetes, tú que...
Tú eres un máquina en lo tuyo, papá, pero yo...
Si yo no he hecho nada bueno en mi vida.
Era un tío de puta madre.
Me dijo que me necesitaba y aquí estoy,
conociendo a la chica más guapa de toda esta locura.
Un minuto.
"Estas son las herramientas que hemos logrado robar.
Desnúdate y pégatelas al cuerpo con la cinta aislante
para poder llevarlas al sótano y soltaros.
Cortad los tubos del cuarto de calderas
y cualquier cosa con la que podáis armaros.
A las 21:00 os bajan la cena,
aprovecharéis ese momento para desarmar a vuestros captores
y huir. Nos encontraremos en el almacén
escondidos tras las bobinas.
Intentaré ir con el máximo número de rehenes
sin poner en peligro el plan".
-Un segundo.
-Fuera.
Oye, ¿qué hacías antes en la vida? No habrás sido atracador siempre.
Qué va. He currado en muchas cosas. ¿De qué?
Principalmente, comercial.
Y, bueno, también en la industria química,
de segurata en un parque.
Bueno, y también bailo en una discoteca.
¿Qué? Sí, sí.
Sin camisa, con un montón de pibas en una jaula dándolo todo.
¿Pero en plan "chunda, chunda"? Y lo que me echen.
Samba, twist, rock and roll y flipas.
¿Qué dices? Que sí.
¿Que flipo? Que flipas.
Déjame que flipe, enséñame cómo bailas.
¿Aquí? Venga, báilame un poco.
Dame un minuto.
(Música rock and roll)
(Tono de llamada)
(RAQUEL) "Hola, soy Raquel. Ahora mismo no puedo atenderte.
Si es algo urgente, deja un mensaje después de la señal".
(Pitido)
Raquel, ¿se puede saber por qué coño
no me coges el teléfono?
¿Eh? Después de 15 años contigo a tu lado como un puto pringado.
Y no por arrimarme, no, no, por amistad, por amor.
¿Me oyes? Por amor.
Pase, por favor. No, pase usted.
Vamos.
¿Qué es esto?
Es un almacén.
¿Y estos plásticos?
Son solo plásticos para proteger del frío,
no se asuste. No me asusto.
Siga.
Encienda la luz...
y no haga ninguna tontería.
Escucha, he estado a punto de mandarlo todo a la mierda,
de mandar a Mari Carmen a la mierda
por una zorra que no se follaría ni pidiendo.
¿Me oyes? Eres una zorra, una zorra egoísta y obsesiva.
¡Eres una puta zorra! ¡Puta zorra! ¡Una comecoños!
¡Una frígida, coño! ¡Una frígida de mierda!
(Claxon)
Raquel, soy yo, Ángel, otra vez.
Perdóname, no quise llamarte zorra.
De verdad, lo siento.
Me vas a hundir.
No sé qué voy a hacer si me echan del Cuerpo.
Coño, no sé cómo lo voy a llevar eso.
Me vas a destruir.
Ya sé que le dije que estaba en paro,
pero es que esto de la sidra no es un trabajo como tal,
es meramente un proyecto.
No sé si va a salir bien o va salir mal.
Y, sinceramente, no sé qué es lo que está pasando.
No sé si su compañero vio algo ilegal.
Bien es verdad
que hay algunas noches en las que duermo aquí,
en las literas, y no tengo todavía la cédula de habitabilidad
y no sé si es eso lo que vio
o que necesito pasar algún tipo de inspección.
Es que no lo sé, no...
La sidra.
¿Puedo probar la sidra?
Claro, claro.
(RAQUEL) "Era de prever que la inspectora iba a querer entrar
en el rinconcito secreto del Profesor.
Y por un puñado de euros
es fácil arrendar un almacén roñoso
y convertirlo en el decorado perfecto
para la función.
Querer creer o no...
era la parte que le tocaba poner a la inspectora".
Lo siento, Salva.
Este sitio es maravilloso.
Me siento muy abochornada...
por haberle enseñado la pistola
para obligarle a traerme hasta aquí, la verdad.
Hubiera preferido enseñarle otra cosa.
Quiero decir otra cosa como dice usted,
lo de "Instinto básico".
Me sentiría mucho menos ridícula
y avergonzada de lo que estoy ahora.
Y pensar que casi le mando a mi exmarido.
¿A su exmarido? Sí, sé que es un puto desgraciado,
pero es el mejor de toda la Policía Científica,
porque como me habían descrito esto como si fuese
un laboratorio de drogas...
¿Drogas? Sí.
Vamos, que casi meto la pata aún más.
Quiero que sepa que no voy a volver a sacar la pistola nunca más.
Sí. Ya.
Ni a cachearle ni a dudar más de usted.
De ti. De ti, de ti, de ti.
Ya va siendo hora de dejar de tratarnos de usted,
¿no crees?
Yo creo que es momento de tutearnos, sí.
Sí, sí.
(Móvil)
Ángel, ¿te pillo bien? -Sí, dime, Pilar.
-Tengo los resultados de lo que me pediste.
He analizado la huella del coche
y también la de la cucharilla que me trajo y, bingo, coinciden.
La persona que tocó esa cucharilla
es la misma que forzó el coche patrulla.
-Es la hostia, Pilar, es la hostia. Luego te llamo.
(Vibración)
"El buzón de voz del número al que llama está lleno".
Joder.
(Claxon)
Es la hora. Los guardias deben estar soltándose ya.
A las 22:30 llegarán hasta el almacén.
¿Sabes dónde es? Sí. Aquí mismo.
¿Puedo avisar a alguien, a 5 o 6? Ni de coña.
¿Tú estás loco? ¿Por qué?
¿Quieres que se joda esto antes de empezar?
3 personas supone un grave riesgo para el plan,
4 sería una locura. Les ayudaremos desde fuera.
¿Quién es esa tercera persona?
Mónica Gaztambide. ¡Ah!
Está embarazada y hay que sacarla de aquí.
Ya, ya. ¿Dónde coño vas?
A buscarla. ¿Y yo qué?
¿Me quedo aquí? ¿Cómo voy al almacén?
No puedo entrar y salir como quiera.
A mí no me jodas. Bastante peor es lo que tengo que hacer yo.
Tengo que convencer al tío ese para que me lleve hasta Mónica
y luego deshacerme de él. ¿Vas a matarlo?
Lo que no voy a hacer es quedarme aquí esperando como un corderito
a que me peguen un tiro.
Un hombre tiene que hacer lo que tiene que hacer.
Helsinki.
¿Qué pasa?
Yo sigo sin encontrarme bien, ¿eh?
¿Qué pasa, Arturo, quieres más pastillas?
No.
Ojalá lo mío se solucionara con una aspirina.
No es eso...
Es que antes, cuando he visto a Mónica Gaztambide
y he visto que estaba viva, que estaba bien,
me he venido abajo
y creo que no he reaccionado como ella esperaba.
El caso es que luego ese compañero vuestro, Denver,
la ha llevado abajo o dondequiera que la tengáis
para que descansara
y yo he sentido una necesidad de hablar con ella.
La he sentido muy fuerte.
Por favor, hombre ayuda a hombre enamorado.
¿Sí?
No pasa nada.
Vale, Arturito, vale.
Vamos. Gracias.
"Y mientras se acercaba nuestra primera derrota,
el cerebro de la operación estaba ausente,
porque por muy brillante que fuera,
solo tenía dos ojos
y en ese momento eran para la inspectora".
¿Qué?
Nada.
¿Qué?
Me estabas mirando.
Es que no sé,
sin las gafas pareces otra persona.
Como Superman y Clark Kent.
No. ¿Te gusto más con gafas?
No. Yo no he dicho eso.
Me las pongo ahora mismo.
Es un poco raro dormir con gafas, no pasa nada.
Normalmente me las quito, pero bueno.
Hoy es un día especial.
¿Mejor?
Lo que pasa es que no me puedo quedar a dormir,
lo siento.
No sé, quiero despertarme con mi hija,
llevarla al colegio,
que vea que aún tiene una madre. Claro.
(RAQUEL) "Hola, soy Raquel. Ahora no puedo atenderte.
Si es algo urgente, deja un mensaje tras la señal".
(Pitido)
Raquel, soy yo otra vez. Llámame. Tienes el contestador lleno.
Lo tenemos, escucha, lo tenemos.
Tenemos al tipo que les está ayudando desde fuera.
Pero para llevar a tu hija al colegio aún deben quedar
como mínimo 7-8 horas.
Quiero decir, que igual estando allí a las 00:00 o 01:00
o a las 07:00 sería suficiente.
Y es Salva, Salva,
Salva, el de la sidra,
él estuvo en el desguace, él amenazó al ruso, joder.
Lo siento.
No me voy a quedar.
Oye, ¿y ese piano de ahí?
¿Tocas el piano?
Te está utilizando, coño, sus huellas estaban en el zeta.
Se ha arrimado a ti para aprovecharse de la investigación.
Te está utilizando.
(Golpes)
Mierda.
Mierda.
(Piano)
(Sirena)
(Jadeos)
¿Es tu mujer?
No. Mónica no es de montar escándalos.
Debe ser una de tus compañeras.
(Jadeos)
(JADEAN)
¡No pares!
(DENVER) ¡Joder!
¿Qué cojones haces aquí, tío?
(GRITA)
"Arturo por fin había tenido un gesto heroico.
Y en vez de escaparse solo,
había decidido rescatar a su princesa,
pero le salió el tiro por la culata,
porque las princesas también tienen su vida".
¿Qué pasa, Mónica?
"Y sus secretos".
¿Te estaba violando este salvaje?
No, no me ha violado, no digas tonterías, Arturo.
"Siempre hemos oído historias de maridos que descubren
a sus esposas con el amante,
pero cuando Arturo encontró al amante de su amante,
se le olvidó el plan de fuga".
(HELSINKI) Arturo, hombre.
"Y solo oía una palabra".
Estoy bien. Respira.
Estoy bien. Respira hondo.
"Venganza".
Vístete, cariño, sal de aquí, por favor.
¿Qué? Que te vistas
y salgas de aquí, por favor. No, no me voy.
Sácala, déjame solo con este.
¿Qué queréis hacer? -No la liemos, Arturito,
que estas cosas se hablan.
No, no me quiero ir.
He dicho que la saques de aquí, joder.
Que la saques y me dejes solo con este mierda.
Sí, tú y yo. Sí, aquí, ahora, tú y yo.
¿Eh? Hijo de puta.
(RÍE)
Por favor. Salte.
No. Salte, no pasa nada.
No pasa nada, no pasa nada. No.
No pasa nada. No quiero irme.
Salte para afuera. Sal. Me quiero quedar aquí.
Sal, que no pasa nada.
(HELSINKI) Vamos.
Tienes muchos huevos para aprovecharte
de una mujer indefensa y herida.
A ver si tienes los mismos para enfrentarte conmigo,
hijo de puta.
Te vas a hacer daño, Arturito, lleva cuidado.
¡Alto! -No, soy rehén,
que he quedado con Arturo Román.
-¿Dónde está don Arturo? -No lo sé.
Me dijo que estuviera aquí a las 22:30.
Vámonos ya, por favor. -Vamos a esperar a don Arturo.
Faltan 2 minutos.
Está embarazada, ¿lo sabías?
Está embarazada de mí.
¡De mí!
Y no creo que a mi hijo le haga ni puta gracia
que vengas tú a llamarla a la puerta, maricón.
Arturito, te estás ganando un tortazo con premio, para ya.
Te voy a matar, hijo de puta.
Joder.
(GRITA)
¿Quién se ríe ahora, eh?
¿Eh?
No oigo esa estúpida risa de tonto poligonero.
¿Eh?
¿Me has intentado matar con unas tijeras de punta redonda,
Arturito?
Perdón.
Ha sido sin querer, te lo juro.
Es este estrés del demonio que me hace equivocarme.
Perdóname. Lo siento. Tú eres tonto.
(GRITA) No me pegues. Dame una puta razón...
Mírame.
Dame una puta razón para no abrirte la cabeza ahora.
Dame una puta razón.
Se están escapando, se están escapando.
¿Qué? Se están escapando.
16 rehenes, 16 rehenes, ahora mismo,
y yo sé por dónde.
(LLORA)
Se acabó el tiempo, señores. Vámonos.
¡Alto!
Explosivo plástico.
(DENVER) -Se están escapando, 16 rehenes,
por la zona de carga.
-Tokio, vete a buscar a Nairobi.
Río, Denver, traed a Oslo y Helsinki.
(Teléfono)
(NAIROBI) -¿Qué pasa?
(BERLÍN) -16 rehenes intentan escaparse.
-Joder.
-Y vamos a ir a por ellos.
-Ah.
-¿Estamos? Estamos.
(NAIROBI) Vamos.
-Vamos, vamos.
A cubierto, a cubierto.
¿Está todo el mundo a cubierto? (TODOS) -Sí.
-A ver.
(Silbido)
(Sirena)
¿Dónde cojones estabas?
-Hombre herido, ayúdame. -¿Qué ha pasado?
(BERLÍN) De aquí no va a salir nadie.
Tenemos al puñetero tío que les ayuda desde fuera.
Es el tío de la sidra.
(PRIETO) ¡Raquel! -¡Raquel! ¡Raquel!
Ha llegado el momento de tomar una decisión.
(SUÁREZ) Equipo de asalto prevenido, vamos a entrar.
¡Eh!
¡Al suelo!
(Disparos)
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