All language subtitles for La.casa.de.papel.A.K.A.Money.Heist.S01E05.El.día.de.la.marmota.SPANISH.720p.WEBRip.2CH.x265.HEVC-PSA spa

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic Download
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian Download
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian Download
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal) Download
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese Download
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American) Download
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

¡Abortad! Se han cambiado las máscaras. No van de Dalís.

Van directos al matadero. -¿Qué?

Atención, abortad entrada.

Suárez, ¿me copias?

Objetivo alcanzado.

Procedemos a quitar tapa y estamos dentro.

Suárez, ¿me copias? Han cambiado las máscaras.

(Interferencias)

Hay interferencias. Puesto de mando, no os oigo.

No llevan máscaras de Dalí. Es un puto suicidio.

Abortad entrada... (ENTRECORTADO)

¡Es una orden! Han cambiado las máscaras.

No llevan máscaras de Dalí.

Atención, ¿me copiáis? ¡Abortad entrada!

Abortamos. -¡Sí!

Abortamos.

Berlín, todos tranquilos.

El plan B ha funcionado según lo previsto. Se retiran.

(Música de los 60)

(Tono de la radio policial)

¿Qué coño eran las caretas? -No lo sé.

Tenían la boca así abierta, como angustiosamente.

Como, no sé, "El grito" de Munch. Eso.

¡Munch, el pintor expresionista!

(RAQUEL) Dalí, Munch... ¿Cuál será el siguiente?

No sabe lo que me alegra que me haga esa pregunta.

Si tuvierais que cambiarla, ¿qué pintor elegiríais?

Eh... No sé, ¿Picasso, quizá?

-Goya. Goya.

-Velázquez.

Velázquez... Hm, hm...

-Da Vinci. Así, con la barbita.

Me gusta, con la barbita. -Andy Warhol.

-¿El de la sopa? (RAQUEL) ¿Andy Warhol? Ángel.

-Sí, Andy Warhol, el de la pintura de Marilyn.

Es un pintor...

muy conocido, icónico.

(RÍEN ENTRE DIENTES)

Los pelos y las gafas.

-Ángel, eres una caja de sorpresas.

Una caja de sorpresas con un micrófono en las gafas.

Podrían cambiar la careta cada día durante un mes

sin que nos anticipásemos nunca.

Pero ese no es el quid de la cuestión, inspectora, y Ud. lo sabe.

Pero eso no es lo importante, sino...

¿cómo cojones sabían que estábamos ahí dentro?

Cuánto tiempo han dedicado a estudiar

cada movimiento que vamos a hacer en cada momento.

Si le digo la verdad, la mitad de mi vida.

Cuánto tiempo piensan estar ahí dentro.

Nada, solo nueve días más. 10, 11 a lo sumo.

Estamos jugando una puta partida de ajedrez,

y la estamos perdiendo.

Pero yo tengo un caballo de Troya. Es muy difícil para Ud. ganar.

Ha llegado el momento de reflexionar...

y mirar hacia atrás,

volver al origen.

(Cesa el tocadiscos)

Sabemos que todo esto empezó hace tiempo

y que los que están dentro estuvieron antes ahí.

Tenemos imágenes de Cortés y Oliveira entrando en el museo.

Pero ¿entraron solos?

¿Era la primera visita que hacían o la última?

¿Cuántas visitas más hubo?

¿Hablaron con alguien? Un gesto, una mirada...

y, sobre todo, ¿dejaron algún puto hilo del que tirar?

Quiero que reviséis otra vez las grabaciones de las cámaras,

que las estudiéis segundo a segundo.

Los demás vamos a tratar de descansar.

Algunos lleváis más de 30 horas sin dormir.

Suárez, cualquier cosa me llamas.

Estás al mando.

(Tono de radio)

-"Reyerta en Marcelo Usera, ¿alguna patrulla cerca?".

-Por favor,

¡dejad libre el canal ocho para la crisis de rehenes!

¡Que nadie emita por el canal ocho, gracias!

-¿Te apetece tomar un pincho antes de ir a casa?

-Entre comer y dormir,

elegiría lo primero, pero...

estoy fundida, Ángel.

Lo siento, gracias.

"¿No han pensado nunca que si pudieran volver atrás

a lo mejor no tomarían las mismas decisiones?

Mírenme a mí:

si el día que el Profesor me encontró hubiera pasado de él,

ahora posiblemente les estaría contando esto desde un penal,

y no desde donde lo hago".

¿Cómo te suenan 2400 millones de euros?

Supongo que en este momento solo tengo dos opciones.

Yo solo veo una. Podría entregarme,

hacer terapia en un penal,

jugar al baloncesto, ir a misa...

y salir a los 50 sabiendo cocinar.

Eso...

o podría hacer la bola de nieve más grande y seguir pendiente abajo.

Y...

¿qué escoges?

Elijo bola de nieve.

"Y es que todos hacemos nuestras propias bolas de nieve

con nuestras malas decisiones, bolas que se van haciendo gigantes,

como la roca de Indiana Jones,

y va persiguiéndote por la pendiente para aplastarte.

A Berlín tampoco le importaba una mierda su bola de nieve,

por grande que fuera.

Tenía claro que, pasara lo que pasara, él no iba a ir a la cárcel.

¿Y Allison Parker?

Aquella mosquita muerta también había tomado una mala decisión:

no ir a la audición de ballet de la escuela de Martha Graham

por ir de excursión con Pablito,

un puto gilipollas.

Todas las decisiones que tomamos en el pasado

nos llevan inexorablemente hacia el futuro.

De eso se iba a dar cuenta Río... en cuanto encendiera

la única televisión que habíamos dejado en la fábrica,

por si en algún momento perdíamos comunicación con el profesor".

(NAIROBI) ¡Dale, niño!

Ponlo a ver qué dicen de nosotros. ¡Esto, ni el atraco del tren!

(LOCUTORA) "Un número indeterminado de asaltantes accedió...

(LOCUTOR) ¿Qué quieren los atracadores?"

-¡La que hemos liado!

(RÍEN)

-"¿Es un golpe al sistema?".

(LOCUTORA) "The largest..".

-¡Madre mía! ¡Esto, ni los americanos!

¡Esto, marca España pero con M16! ¡Toma ya!

¡Coño, mis padres!

-"Un adolescente... tan rarillo...

-Tímido... -Tímido.

Nuestro hijo estaba siempre encerrado en la habitación,

pero pensábamos que estaba jugando al ordenador o...

Pero uno no piensa que es un criminal.

Y luego... lo ves en la tele con un fusil, disparando,

con 60 personas encerradas.

Y ves que es como esos yihadistas. -Paco...

(TARTAMUDEA) -Es que ya no es tu hijo.

-Por favor, no digas eso.

-Para mí... es como si estuviera muerto.

-Pero, Paco...

(LOCUTOR) Acabamos de escuchar el testimonio de los padres..".

Dijo el profesor que nada de noticias externas.

"Pero también había dicho que quería un atraco blanco, sin sangre,

sin violencia,

que solo con inteligencia...

podíamos perpetrar el robo del siglo.

A veces la inteligencia no es suficiente

para parar la bola de nieve que viene a por ti.

Y entonces hay que correr...

y correr...

y correr.

Pero me he adelantado,

les estoy contando algo que aún no había sucedido".

(Vibración)

Ángel, dime.

(ÁNGEL) "Hola, Raquel.

¿Estabas dormida?".

-No, no, no, ¿qué pasa?

-No, no, no, no.

No pasa nada, tranquila.

Mira, estoy dando vueltas a un tema. ¿Tienes un minuto?

Déjala, hombre, que estará hecha polvo.

Sí, claro, sí.

-Perdona que sea tan directo: ¿a qué ha venido lo de Andy Warhol?

-¿Perdona? -Lo de la caja de sorpresas.

¿Qué pasa, que no me pueden gustar los museos o los pintores modernos?

¿No me puede gustar algo que no sea el Atleti?

-Sí, claro que sí.

Me ha pillado de... sorpresa, porque no lo sabía.

Lo mismo que no sabía que eras del Atleti.

-Pero sí me pega, ¿no? Pues sí.

Uf, pues sí.

Oye, Ángel, estoy muy cansada. ¿Hablamos mañana?

-El tipo con que te he visto, que os cogíais de la mano.

¿Te acostarías con él?

Dime, quiero saberlo. -Ángel, ¿a qué viene esto ahora?

-¿Te irías a la cama con él, sí o no?

Contesta.

Pues sí, sí, ¿por qué no?

Soy una mujer libre de 40 años,

y la verdad es que me vendría bien un buen meneo,

para... tener algo diferente en lo que pensar.

Así que seguramente sí.

¿Y qué?

(SUSPIRA)

Entiendo. Quieres dar una oportunidad a un cualquiera. Lo entiendo.

-Ángel...

Lo que pasó entre tú y yo en Cercedilla fue una aventura.

Han pasado ocho años y mira,

corté por lo sano porque somos compañeros.

-Y amigos, Raquel. -Y amigos.

Y estás casado, Ángel. -Estoy casado.

Porque tú dijiste que entre compañeros no iba a funcionar.

Luego te casaste tú, y encima con un compañero.

Y porque nunca me miras como... a un ganador, siempre me miras

como al perdedor al que... no le puede gustar Andy Warhol.

Pero si por un momento me mirases como a un hombre,

te juro que no tardaba ni diez minutos en dejar a Carmen...

Perdóname. Raquel, perdona. Joder, ya no sé ni lo que digo.

Es este... trabajo, que nos está volviendo locos.

-Sí, sí, eso es verdad, pero a todos.

Ángel, es tarde. Vete a la cama, ¿eh? Hablamos mañana.

-Buenas noches, Raquel. -"Buenas noches".

¿Con quién estabas hablando?

-No me puedo creer que me estuvieras espiando.

-No he podido evitar oírte. -A la cama, que es tarde.

-A buenas horas. Ya me he desvelado.

Mira, a ver, y tú ahora, ¿qué pasa?

-¿Qué? -Dos pretendientes.

-No es un pretendiente, es Ángel, mi compañero.

-Ah, pues yo creía que le estabas dando celos

con el desconocido del bar, con el de las cañas.

(RÍE) ¡Por favor, mamá, no le estaba dando celos!

-Tú... no te cierres puertas.

Y ahora que no estás casada, puedes ir picoteando.

-Ah, picoteando. -Sí, picoteando.

-Claro. -Hija, al final el amor es...

lo que nos hace ver la vida de otro color.

Y tú últimamente lo ves todo muy negro.

A lo mejor es que todavía no has superado... todo eso.

-A ver, mamá, a ver, ¿qué no he superado, eh?

¿Tú también crees que he puesto una denuncia falsa...

y que vivo amargada porque mi ex se ha liado con mi hermana

y que los quiero joder?

¿Tu marido se ha liado con tu hermana?

-Mamá, ¿qué dices?

¿Qué? -Nada. Si...

solo quería quitarle hierro.

Al final ese hombre se ha liado con las dos hermanas

como en las películas... de estas eróticas.

(RÍE)

Mamá. Mamá, ¿estás bien?

-Eh...

¿Cómo lleváis lo del atraco, hija?

-Eh... Mal, mal. Mal.

Pues ahí, sentada todo el día,

en una situación de bloqueo, y... Sí.

-Pero ¿sentada tú, hija mía?

Tú lo que tienes que hacer es correr.

A los malos se les atrapa corriendo. Como si no lo supieras.

Buenas noches, cariño.

(BERLÍN RÍE ENTRE DIENTES)

¡Qué agradable visita!

Deberías venir más por aquí.

Veo que te has puesto un despachito muy cuco.

Ya tienes dos. Me gustan los despachos.

Siempre...

he querido tener uno con el escritorio de caoba,

pero el crimen y los despachos no casan.

Qué calor, ¿no?

Te has puesto el chaleco antibalas para venir a verme.

(RÍEN)

Hubiera preferido un corsé, veneciano.

¿Ves?

Si es que no termino de pillarte el punto.

¿A qué has venido, Tokio?

A pedirte...

por favor...

que llames al Profesor...

y le cuentes lo que has hecho,

que has mandado ejecutar a una rehén.

Chico malo.

Porque ¿sabes qué pasa?

Que el Profesor es mi ángel de la guarda,

y si no se lo cuentas tú, voy a tener que hacerlo yo.

¿Tú?

Ajá. Ah. Y quedarás como una acusica.

Una chivata, una rata asquerosa.

(RÍEN)

Soy un caballero, es algo que no podría permitir.

(Tono de llamada)

Sí. He incumplido la primera norma.

He matado a un rehén.

Bueno, no yo, sino Denver, pero eso es lo de menos.

Digamos que lo ha hecho cumpliendo estrictamente mis órdenes.

He preferido contártelo yo personalmente.

(RESPIRA FUERTEMENTE)

Era la única línea roja.

Lo has jodido todo.

Entiendo tu conmoción. Lo has jodido todo.

Esa mujer tenía un móvil entre las piernas.

Puede que quisiera utilizarlo para llamar a su prima Chelito...

y contarle que se trajinaba al director general,

pero en realidad pienso que quería llamar a la policía.

Ya no habrá más teléfonos. De eso puedes estar seguro.

¿Quién era ella?

Mónica Gaztambide.

(Golpes del teléfono)

¿Vas a castigarme?

Deberías hacerlo.

Yo sé que eres un idealista,

que piensas que nos van a dar los billetes pidiéndolos por favor,

que quieres ser un buen tipo mientras nos das armas y explosivos

para reventar este edificio, pero ya está bien de juegos.

Vas a tener que castigarme,

porque si no tienes agallas, esto no va a salir bien.

Te lo he dicho muchas veces durante años:

no soy yo quien tiene un problema, eres tú.

Vas a tener que castigarme porque así sabré que eres un capitán

que puede llevar firme el timón,

que eres alguien en quien se puede confiar.

Parece que no quieres hablar de ello ahora.

De momento nadie sabe fuera lo de esta defunción,

así que el plan sigue adelante.

Pedirán pruebas de vida en menos de 48 horas.

(Vibración)

Sí. -"Inspectora, soy Suárez.

Hemos encontrado algo en las grabaciones de seguridad.

Es importante". -Voy.

Toma. -Gracias, Ángel.

Hemos revisado los discos duros de las cámaras de...

-Escucha, escucha, Raquel,

quería pedirte disculpas por lo de anoche.

Llevaba 48 horas sin dormir, me había tomado unos vinos de más.

No quiero que pienses... -Ángel, no te preocupes.

No pasa nada, ¿vale?

Mira, Suárez ha encontrado un avance para el caso.

Es la grabación del día que Aníbal Cortés y Oliveira

visitaron el museo.

Fijaos en los elementos que depositan

en la bandeja de la entrada.

Acércate todo lo que puedas.

Ahí, páralo. Amplía.

Son las llaves de un coche.

(RAQUEL) De un Seat, antiguo, con llavero original.

-Presumiblemente entre el 89 y el 96.

(RAQUEL) Tenemos el día y la hora en que entraron,

y el modelo de coche en que lo hicieron.

Vamos a peinar la zona. Cámaras de seguridad,

parkings, comercios, bancos,

tiques de estacionamiento regulado, todo.

-Descarta.

El otro archivo, sube.

(RAQUEL) Hay que encontrar ese coche como sea.

-Vete pasando. Bien.

Lo tenemos.

-Es un Ibiza del 92.

-Perfecto.

Esas llaves y ese coche nos van a llevar adonde empezó todo.

(RÍE) Cállate. Aquí están las llaves.

Nairobi y Río, cambiaos de ropa para ir al museo.

¿Yo? ¿En serio?

Tú. ¿A la ciudad?

¡Ah! No, pero no me mandes con el niño, mándame con un machote,

con Helsinki. ¿Por qué no me mandas con Helsinki?

-Si a Helsinki le va más el pelo en pecho.

-¿Eh?

-¿No íbamos a ir tú y yo?

Cotejad las cámaras de seguridad con el croquis de mi anterior visita.

Necesitamos confirmar la ubicación, los ángulos y los objetivos.

Vamos, cambiaos de ropa.

-Helsinki, trucha.

(RÍE)

¡Madre mía! Pero a ti te gustan los hombres.

(ACENTO DEL ESTE) Guerra, cárcel...

-Ya, ya. Las mujeres, no. -Mmm...

No, no te gustan.

¿No iba a ir yo con Río? No, he cambiado de idea.

¿Sí? ¿Qué ha pasado?

(Voces)

He cambiado de idea y punto.

¿Qué ha pasado? ¿No confías en mí o qué?

¿He hecho algo? ¿Qué coño he hecho?

(NAIROBI, AL FONDO) Así que...

(HELSINKI) Sí, je, je.

No he hecho nada, ¿verdad?

No es eso.

No. ¿Ha pasado algo?

¿Mi madre?

Un paro cardiaco, lo siento.

¿Cuándo? Ayer.

He decidido que no salgas al museo

para evitarte la tentación de que vayas a despedirte.

Yo me quedo con ella. Que vaya otro.

Yo no necesito despedirme.

Ya lo hice.

La última vez que hablé con ella quería entregarme a la policía,

así que esa mujer ya no era mi madre.

(Tono de llamada)

Profesor.

Tú me dirás qué hago con Berlín.

¿Lo hecho a los perros o le pego un tiro?

Tú mandas. Luego hablamos. Pásame a Helsinki.

(Harmónica)

¿No será policía?

Anda, toma.

Helsinki. ¿Sí?

La foto que me trajiste del cubo de chatarra

es del Ibiza, ¿verdad?

Lo digo porque la estoy mirando con detenimiento y...

me da la impresión de que el color de la pintura

no es exactamente el mismo.

Yo dejar coche en desguace.

Helsinki, que si la foto que me trajiste es del Ibiza.

No. Otro coche, pero ellos dijeron:

"Quedará así". Te di 1000 euros,

1000 euros para que les pagaras...

y te hicieran chatarra el coche delante de ti.

¿Qué hiciste, te quedaste con 1000 cochinos euros

cuando vamos a dar un golpe de 2000 millones?

2000 millones, dinero volando...

y 1000 euros, dinero en la mano.

Yo encerrado sin trabajar cinco meses en Toledo...

y familia...

Yo todo dinero mandar a mi familia.

Si para ti 1000 euros, no importante,

para mí muy importante.

Importante, Helsinki. Ese coche es un cabo suelto

y de ahí pueden sacar otro, y otro, y otro.

Nosotros aquí dentro dejar muchos cabos sueltos,

tú ahí fuera solo uno.

Está bien.

Dime, por lo menos, si no hicieron chatarra el coche ante ti,

si limpiaste las huellas.

Sí. Sí.

Helsinki, ¿qué son huellas? Huellas. Sí, profesor, sí.

¿Qué significa "huellas"? Mmm... No... No sé.

¿Limpiaste con amoniaco el volante, la palanca de cambios,

los cristales, todo el puñetero coche?

Sí.

No. Esto no lo hice.

Ponedme con el secuestrador.

-Dormir le sienta bien. Esta mañana ha cogido carrerilla.

-A los ladrones se les pilla corriendo,

y estamos demasiado pasivos.

¿Dónde está mi lápiz?

Vamos a apretarles las clavijas.

(Teléfono)

(CARRASPEA)

Buenos días, profesor.

¿Cómo está el Sr. Román después de la operación?

Bien.

Descansando y lo mejor de todo, sin fiebre.

(VOZ DISTORSIONADA) Pensaba que me había olvidado.

Al contrario,

en realidad no hago más que pensar en Ud.

Vaya, eso suena a fantasía.

Deberíamos seguir investigando por ese camino.

Si me va a preguntar qué he desayunado,

si he tenido un orgasmo matutino

o si me gustan los preliminares, le diré que no se trata de eso,

pero sí, es una fantasía, una fantasía con esposas.

Yo se las pongo... y le meto en el furgón.

Bueno, es una fantasía, al fin y al cabo.

Claro, y después si Ud. quiere me cuenta las suyas en un vis a vis.

Escúcheme bien: le voy a dar una mala noticia.

En primer lugar, el barco que Ud. pidió, el Malaika,

está atracado en espera de juicio,

con lo cual sigue siendo de su armador.

Eso no es excusa, inspectora. La policía puede solicitar al juez

la autorización para usar ese barco en la represión o persecución

de delitos, siempre y cuando no se haya dictado la sentencia,

así que puede pedir permiso para usarlo,

sobre todo en un asunto de tanta envergadura.

No me diga que no lo ha hecho.

Veo que también sabe Ud. de leyes.

Bueno, solo aficionado.

Me gusta leer sentencias judiciales.

Le sorprendería lo apasionantes que pueden llegar a ser.

Muy bien, lo tendré en cuenta ahora que voy a tener tiempo.

Voy a ser relevada del caso.

Estamos en una vía muerta.

Han pasado demasiadas horas... y, como comprenderá,

mis superiores tienen un límite.

Si realmente quiere negociar conmigo, libere a ocho rehenes.

Ocho rehenes, y quiero que sean menores.

¿Por qué iba a hacerlo?

Porque ahora le toca a usted tener un gesto conmigo.

Si quiere tener crédito, libere a esos rehenes.

Si no, pondrán a otro inspector al frente,

a alguien con otras ideas y otros objetivos.

Le doy una hora para pensarlo, ni un minuto más.

(Llamada interrumpida)

Ese tío no quiere el Malaika para nada.

-¿Por qué dice eso?

-¿Por qué pedir uno que tardará cinco días en conseguir

pudiendo tener cualquiera? -¿Para ver quién la tiene más larga?

Mire, inspectora, no lo sé, pero deles ese barco y sáquelos de ahí.

-Están pensando salir por otro sitio.

Ángel. -Dime.

-Llama a los de Subsuelo, que peinen las alcantarillas

en un radio de 500 metros.

Antiguos túneles, saneamientos... Cualquier hueco.

-Okay. -¡Vamos, a trabajar!

(RESPIRA FUERTEMENTE)

¡Ah! ¡Ah!

(JADEA)

Ah...

¡Eh! ¡Tú!

¡Oye! ¡Por fin le encuentro!

Intentaba... (HABLA EN RUSO)

(HABLA EN RUSO)

(Arranque de un motor)

(Maquinaria en marcha)

¡Ah!

¡Ah! ¡Ah!

¡Bájeme!

¡Por favor, bájeme! ¡Por favor! (HABLA EN RUSO)

¡No! ¡No! ¡Por favor!

(HABLA EN RUSO) ¡Bájeme! ¡Por favor!

¡Estoy en el maletero!

(Tono de llamada)

¡Oh! Salva.

¿Salva? Sí, dígame.

Salva, soy Raquel. Nada, que estoy aquí en el Hanoi...

tomando algo y... bueno, que... como no le veo

y ya casi es una costumbre encontrarnos aquí, pues...

he pensado que igual... le apetecía tomar un café

o hacer un "break"... Bueno, pues...

me encantaría, pero es que... justo me pilla fuera de Madrid...

(GRITA)

Salva, ¿está bien? ¡No, perdóneme, es que...

como voy distraído, un camión casi me arrolla!

Bueno, perdóneme, no le entretengo más.

Nada, ya nos veremos por aquí.

Y si vuelve pronto y le apetece comer algo hoy...

Perdóname, Salva, que... (GRITA)

Lo que pasa es que ayer le hablé de ti a mi madre y...

como la mujer es una hippie loca de la vida, pues...

nada, que va y me suelta, ahí a bocajarro,

que quizá debería poner un poco de color a mi vida

y conocernos más, picotear... No me entienda mal, ¿eh?

Picotear... Ella se refería a tener un poco de vida social,

por eso le he dicho lo de comer hoy. Vale.

¿Qué...? Ah, ¿que sí? ¡Ah, pues genial!

¿Cenar, mejor? ¡Perfecto!

Claro que sí. Vale, pues muy bien.

Bueno, nos vemos. ¡Adiós, chao!

¡Chao, hasta luego!

¡Por favor!

(EN RUSO) "¡Bájame!

¡Bájame!".

¿No fumáis?

Bien, bien.

No seré yo quien perjudique vuestra salud.

Estáis bien aquí, ¿verdad?

Todas juntas.

Sin percibir el horror,

los disparos,

la sangre, las intervenciones...

Tengo que venir más a menudo.

Ahí fuera todo es complicado.

Esta noche...

he llamado a un amigo.

Le he contado lo difícil que es

mantener el orden y la armonía aquí dentro,

y le he... dicho que he tenido que matar,

que he ordenado matar...

a una mujer.

Si no pones cadáveres encima de la mesa, ahí fuera no se te respeta.

Y veréis, he...

He podido sentir... la emoción de mi amigo,

su sobrecogimiento,

su respiración...

agitándose...

y su dolor.

Él...

Él no estaba aquí, ni tampoco conocía a esa mujer,

Mónica Gaztambide,

y por un momento...

Por un momento he pensado que estaría muy bien sentir...

como siente mi amigo.

Sentir ese... tipo de emoción, ese dolor,

esa culpa, pero no...

No logra conmoverme.

Qué horror, ¿verdad?

Os estoy molestando con mis tonterías, tenéis que perdonarme.

Silvia.

Silvia.

Estás teniendo un ataque de ansiedad, ¿verdad?

-Solo está un poco nerviosa,

pero se le va a pasar enseguida.

-Claro.

Claro que se le va a pasar.

Ven conmigo.

Silvia, dame la mano.

Eso es.

-(ANGUSTIADA) No... No...

(LADRA)

"Spasiba". He entrado porque mi coche está aquí

y olvidé algo muy importante en el maletero, muy importante.

(EN RUSO) "Muy importante. Muy importante."

Tú saltar valla. Ahora, contar policía.

(EN RUSO) "Podemos arreglar esto con dinero."

(EN RUSO)"¿Cuánto dinero?".

(EN RUSO) "Mucho. Mire...

Tengo mucho dinero".

(EN RUSO)"Eso no es mucho dinero".

(EN RUSO) "Por Dios no tengo más... Mire mi cartera".

Yo contar cinco y soltar perro.

(EN RUSO)"¿Cuánto dinero?".

¿Entiendes?

(HABLA EN RUSO)

¿Qué haces? Estoy montando las células

para colocar explosivos en las vías de entrada.

¿Te lo ha perdido Berlín?

El Profesor, a modo disuasorio,

para que lo vean en la carpa.

¿Y eso?

Este, que tenía aquí un jerez y le estoy dando salida.

(RÍE) ¡Joder!

Jefe,

el puesto de director general le sienta... muy bien.

Siéntese, por favor, Srta. Tokio.

He visto que ha llegado tarde. Voy a tener que dar cuenta de ello.

(SUSPIRA) Lo siento mucho, señor director.

Ah... Si...

Si le enseño un seno, ¿no me despedirá?

Una oferta tentadora, sin duda,

pero va a tener que ofrecerme algo más.

Ah...

Sé cómo te sientes.

Río... Estoy aquí,

metido en este agujero,

y me pongo a pensar en cómo he llegado hasta aquí...

y no me acuerdo.

Me acuerdo de que un día...

me pidieron que jaqueara un sistema de seguridad

y resultó ser el de una mansión en Ginebra,

donde no quedaron ni las alfombras.

Yo ni siquiera estaba ahí...

Pero, joder, hackear sistemas de seguridad

es muchísimo más divertido que ser el informático de una empresa.

Así que ni lo pensé. Para mí era un juego...

y ahora ya no tengo padres.

Yo tampoco tengo madre.

Pero es un poco diferente, ¿no?

Mis padres siguen vivos.

Yo podría haber sido un tío legal.

Era bueno en lo que hacía, podía ganar dinero.

Podía haber tenido una vida normal,

conocer a una chica normal,

tener amigos normales...

Yo no era como vosotros.

Es que no se qué decirte.

Creo que necesito tu puerta.

¿Qué puerta? La puerta de que me hablaste

el día que vinimos a visitar el museo,

el día que supimos que murió tu madre.

Las cámaras 12 y 13 han cambiado de objetivo.

Ahora tienen un ángulo de visión más amplio.

La cámara 14 sigue igual.

Está enfocando para el vestíbulo.

Ya podemos irnos.

¿Y para qué nos vamos a ir?

Para un día que podemos hacer un poco de turismo...

Besarnos en los bares,

en la calle... ¿En la calle?

No jodas. A ver si te va a pillar alguien.

No, en la calle no.

Sígueme.

(JADEA)

(SOLLOZA)

Siento que la he matado yo...

Tan bonita que era...

La he matado de pena, de ausencia, de disgustos,

de mi vida de mierda, joder...

Ella solo quería protegerme.

Me quería. Uf...

Me quería con locura.

Y si quería entregarme a la policía, era...

para no verme muerta en las noticias.

Cuando era pequeña,

sabía que a su lado no me pasaría nada.

Lo malo era cuando no estaba.

¿Y tu padre?

Padre, no hay.

Mi madre trabajaba en una fábrica de maletas.

Y cuando no llegábamos a fin de mes,

cogía turno de noche.

Y como no tenía con quién dejarme,

pues yo me quedaba sola.

Pasaba un miedo...

¿Cuántos años tenías?

Ocho, nueve.

Un pelín más joven que tú ahora.

(RÍEN)

El caso... es que mi madre se inventó un truco.

Pintó una puerta...

en la pared de mi habitación...

Era una puerta mágica,

y si yo tenía miedo,

podía abrirla y ella estaría al otro lado.

Y cuando se fue, ¿la abriste?

Me dijo que solo podía abrirla una vez.

Solo una vez,

en la vida,

cuando la necesitara,

pero una vez.

Así que cuando tenía miedo...

siempre pensaba:

"Todavía puedes aguantar un poquito más".

"Un poco más".

Pensaba que al día siguiente podía tener más miedo...

y sentirme más sola,

y necesitar la puerta.

Yo la habría abierto el primer día.

Yo nunca la abrí.

Eres la persona más fuerte que conozco,

la más increíble...

y...

¿Y qué?

(RÍEN)

¿Y qué? Y...

¡Hostia!

Tú, el parking.

¿Una multa?

-Sí, de aparcamiento regulado, de un Ibiza del 92.

A dos calles de aquí. Mira la fecha y la hora.

Coincide con el día en que los atracadores visitaron el museo.

Buen trabajo, Ángel.

Mete la matrícula en la base de datos.

Será la multa más cara de la historia.

Les costará un montón de millones de euros.

Ponme con el atracador.

(Tono de llamada)

Inspectora. Profesor,

necesito una respuesta. Quiero esos ocho rehenes, los menores.

Apunte los nombres de los que van a salir.

Pablo Holgado, Silvia Moreno,

Abraham Salmerón,

Ignasi Castell, Magdalena Ribot,

Rocío Huertas, Jessica Sánchez

y Alicia Villanueva. ¿Qué pasa con Allison Parker?

Es una de las niñas del Brighton.

Quiero que la ponga en la lista.

Vaya, veo que ya se han dado cuenta, inspectora.

Sabe tan bien como yo que Allison es una reina de corazones

en este castillo de naipes. No puedo.

Es condición indispensable.

Le voy a proponer algo:

Allison a cambio de la vida de esos ocho.

¿Cómo dice?

Le entregaré a Allison Parker...

y a nadie más.

Los dos sabemos lo importante que es para ambos,

así que si quiere que salga, saldrá sola.

Tengo que consultarlo. Tiene un minuto.

-Llámele y dígale que sí, que salga Parker.

-No pienso asumir esa decisión. Es inmoral elegir la vida de una,

pudiendo salvar la de ocho.

-Por mucho que Ud. y su ética piensen lo contrario,

esto es un asunto de estado...

y lo primero va a ser sacar a la hija del embajador.

Yo asumiré la responsabilidad.

Ponme otra vez con el atracador.

(Tono de llamada)

¿Y bien?

Allison Parker.

¿Está segura?

¿Prefiere salvar la vida de Allison Parker a la de ocho alumnos?

Sí, estoy segura. Vaya.

Ahora debo pensármelo, no me esperaba esta respuesta de Ud.

Deme una hora para pensármelo.

De acuerdo. Espero su llamada.

Si no la llamo,

sabrá igualmente qué decisión he tomado.

¿Qué ha querido decir con eso? -No lo sé, pero mira:

el Ibiza lleva dado de baja 10 años. Ni seguros, ni propietarios.

Está fuera de circulación.

(RAQUEL) "Atención todos. Venid, por favor. Acercaos".

¿Qué haríais si tuvierais que hacer desaparecer un coche?

-Quemarlo. (RAQUEL) -"Bien.

Buscad atestados de coches quemados, municipales y Guardia Civil. Más".

-Hundirlo.

-Buscad si hay noticia de un coche aparecido en pantanos, ríos...

¿Qué más? -Desmontarlo, venderlo por piezas.

-Enterrarlo. -¿Perdón?

-Se hace una zanja y se entierra el coche.

Eh... Lo vi en una película y funcionó.

-¿Algo más?

¿Cuál es la manera legal

de hacer desaparecer un coche y borrar todas sus huellas?

Hacer un cubito de chatarra con él en un desguace.

Prioridad: buscad en desguaces, cementerios de coches, etcétera.

-Raquel, es domingo, estarán cerrados.

-Me da igual. Sacáis al dueño de su casa si hace falta.

¡Rápido!

Tranquila.

No te va a pasar nada.

Aquí estarás más protegida, más aislada,

sin enterarte de las cosas que te afligen el alma.

-Ya me encuentro mejor. ¿Puedo ir con las demás?

-¿No me oyes? Es mejor que te quedes aquí.

Voy a tener que atarte,

porque estarás sola, pero estarás mejor.

A ver, que no te haga daño. Eso es.

Vamos a sentarnos. ¿No querrás quedarte aquí de pie?

Mira cómo te has puesto... ¿Dónde te has metido?

-Déjame ir con las otras, por favor. -¡Tranquila!

¿No lo entiendes?

Las que tienen miedo ahora...

(BERLÍN) ...son ellas.

Chicas, va a volver. Va a volver.

Seguro que la traen ahora.

Es una niña, no le van a hacer nada.

(CHISTA SUAVEMENTE)

Y ahora, descansa.

(RESPIRA FUERTEMENTE)

(TOSE)

(TOSE)

¿Qué vamos a hacer con tanta pasta? Yo lo tengo clarísimo:

me voy a pillar un Maserati color azul cielo despejado.

(Sirena)

(Cesa la sirena)

(Gemido)

(CHISTA)

Es este coche rojo. -¿Cuánto tiempo lleva aquí?

-No sé.

No sé bien, jefe está en día de fiesta y...

-Ah, ¿sí?

Pues tu jefe dijo que tú controlas la entrada de todos los vehículos.

¿Cuánto tiempo?

-Unos 20 días.

-¿Quién lo trajo? -Extranjero.

Del Este, no ruso.

-Ve a por los guantes y llama a la Científica.

Diles que tenemos el coche.

Entiendo que el que le dejó el coche le mostró su documentación.

Le haría una factura por la compra.

¡Ah!

Ticket. -"Da, da". Puede.

-¿Cómo que puede? -Ángel,

ve a la oficina y mira a ver si encuentras algo, anda.

-Sí. Tira.

Ah... Ah...

¡Ah...! ¡¡Ah!!

(RADIO) "...ninguna declaración respecto a esta filtración,

una conversación donde la inspectora Raquel Murillo

negocia con uno de los secuestradores, supuestamente..".

(RADIO) Inspectora.

¡Oiga!

¡Oiga!

Mira a ver quién es ese y qué hace aquí.

"La inspectora había llevado la partida

a un jaque mate casi seguro.

Pero incluso en aquel momento de desesperación,

el Profesor se había guardado una bola extra

que empezaba a sonar en todas las radios".

(RADIO) "El portavoz de la oposición ha calificado de lamentable

que se antepongan las relaciones diplomáticas

a la vida de ocho adolescentes españoles.

Les recordamos el contenido de la grabación".

(Teléfono)

Sí. Tokio, escúchame.

"Me había ordenado filtrar la conversación con la inspectora.

Una conversación que dejaba en muy mal lugar al Gobierno español

y a ella misma".

" ¿Bien? (RAQUEL) Allison Parker.

¿Está segura?

¿Prefiere la vida de Allison Parker a la de ocho alumnos?

(RAQUEL) Sí, estoy segura".

"Tal vez porque Berlín le había llamado blando

y había decidido dar un golpe en la mesa

y castigar a cuantos iban contra él".

(TV) "La decisión de liberar a Allison Parker,

hija del embajador, frente a ocho jóvenes españoles,

ha sido una decisión controvertida..".

"O simplemente aquella filtración

volvía a presentarnos como unos héroes

a ojos de la opinión pública,

pero Raquel era un sabueso..".

(RADIO) "...la hija del embajador británico..".

"...y había agarrado un rastro,

y no lo iba a soltar, porque ese rastro era

el del cerebro de la operación". ¡Alto, Policía!

"El mismísimo profesor".

-Nada.

¿Qué hace Ud. aquí? Yo no estaba robando.

Yo...

¿A qué cojones huele aquí? -A amoniaco.

No estaba robando.

"El profesor se había convertido

en un despojo humano para huir,

pero faltaba un plus de interpretación

para salir del jaque mate, y entonces lo hizo".

Circule.

Era él.

¡Era él!

Hay un topo entre nosotros.

Han logrado aislar una huella en el botón del Ibiza.

Caprichosa, superficial, egoísta. Solo sabes hacer daño.

Hombre cuida hombre.

Puede que seas el mejor de los nazis,

pero no dejas de ser uno de ellos.

(BERLÍN) ¡Denver!

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.