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(Sollozos)
(DENVER) Se ha derrumbado, esto es inhumano.
(Sollozos)
Me van a matar a mí... y después te van a matar a ti.
Ya estás muerta, de todas formas.
Me cago en la puta...
Me cago en la puta, tío.
Va, tío, va.
Ponte de rodillas. No...
No me mates.
No me mires.
No me mires.
Por favor, no. No me mires a la puta cara.
No me mires a la puta cara.
(Disparo)
¿Paula?
¡Paula, cariño! ¿Dónde estás?
¿Dónde te has metido, Paula?
¡Paula, cariño!
Paula...
(LEE) "Ya no vivo en Almazán. Vivo en Madrid.
El autobús para bajar al centro es el 21.
Tengo dos hijas.
Las llaves, cajón de la entrada.
Vivo con Raquel y Paula. Mi hermano está enfermo.
Las llaves están... Tengo dos hijas.
Paula siempre se sale con la suya.
El padre de Paula tiene una orden de alejamiento.
No dejar nunca que Paula se vaya con su padre".
Gracias.
Cállate, cállate.
Gracias. Cállate.
Gracias. Diles que me has matado y te has deshecho del cuerpo.
Yo me escondo. ¿Dónde cojones te escondes?
¿Dónde? En la cámara 2.
Tengo la llave y la huella. No entrará nadie.
Diles que me has matado.
Que no hay una puta gota de sangre, tía.
Que no hay una puta gota de sangre. Dispárame aquí, vamos.
Dispárame en la mano. No digas tonterías.
Dispárame. ¡Me cago en mi puta vida!
Dispárame en el hombro.
Que el hombro está muy cerca del pulmón. Que no puedo.
En el muslo, el muslo sangra mucho. Lo he visto.
Le clavaron un hierro a mi hermano y sangraba mucho. Vamos. Ven. Ven.
Muérdeme la mano si quieres.
(Disparo)
(Gritos)
¿Qué coño ha sido eso?
-Nairobi, todos tuyos. -¿Qué?
¿Qué ha pasado?
¡Tranquilos, joder!
Tranquilos. Un poquito de entereza, coño,
que si no de aquí no salimos vivos, ¿eh?
Hay que echarle un poquito de cojones.
(BERLÍN) Dos disparos...
¿Te falta puntería o es que te ponen nervioso las rubias?
-Si se te agarra a la rodilla y te suplica que no la mates,
no es fácil.
¿Por qué no las ha matado tú?
Eres un cabrón de mierda.
No te quieres manchar las manos de sangre,
pero sí manchas las mías.
-Si vuelves a ponerme la mano encima, eres hombre muerto.
Hay una cantera de carbón en el sótano. Tírala dentro.
Ya después le das una limpieza a todo esto.
(Teléfono)
Sí.
Profesor, el plazo de una hora que les di ha terminado.
Necesito saber si van a rendirse.
¿A qué jugaba de pequeña en el patio del colegio?
A... A la cuerda,
"al bote bote, al burro". Hum.
A las mariquitas, mira. A eso sí que era buena.
"Pues yo a polis y cacos".
¿Le suena?
Unos hacían de policías y tenían que pillar a los otros
y cuando te pillaban, te pillaban, pero no recuerdo a un solo niño
en todo aquel patio que se rindiera antes de que le cogieran.
Los niños en el patio del colegio no se juegan ir a la cárcel
8 o 16 años.
Tiene razón. Tiene usted toda la razón.
Es por eso que he consultado con mis compañeros.
"Hemos votado, ¿y sabe qué?".
Que somos unos entusiastas.
Al final hemos decidido ir a por los cero años de cárcel.
(CONTESTADOR) "Hola, soy Raquel. Ahora mismo no puedo atenderte.
Si es algo urgente, deja un mensaje después de la señal".
(Pitido)
Hay mucha gente sufriendo.
¿Qué pretende hacer?
Coja papel y boli.
"Necesito un camión"
de tres ejes, con remolque para 18 toneladas,
otros dos camiones cisterna más, con gas propano para escoltarlo
y el barco Malaika con bandera de San Vicente y las Granadinas.
¿Le suena? Es el que incautaron hace nueve meses
con 2800 kilos de cocaína.
Lo tienen atracado en el puerto militar de Ferrol.
Va a costar que nos den luz verde a sus peticiones;
por... cuestiones de logística, de seguridad...
Imagine esto:
un edificio se derrumba y hay 67 personas dentro.
¿A cuántos medios cree que darían luz verde para salvar
la vida de esos inocentes? Vamos a ver, inspectora, hablemos claro.
Usted solo tiene dos opciones.
Una: castigarnos; dos: salvar vidas.
Y mucho me temo que las dos no pueden ir juntas.
(CONTESTADOR) "Tiene un mensaje nuevo.
-Mamá, acabo de terminar. Voy para allá.
-Para devolver la llamada, pulse uno".
Le voy a hacer una promesa.
(Móvil)
(Tono de llamada)
Si usted renuncia a castigarnos,
yo le entregaré esos 67 rehenes perfectamente a salvo.
Cuando estemos en aguas internacionales.
Y le aseguro que no es la primera opción
que se me ha ocurrido, odio el mar, el pescado y la arena de la playa.
"Pero la vida no siempre deja una vía de escape fácil, ¿no cree?".
(Móvil)
"Mire, tengo un recado de mi hija esta mañana desde este número.
Yo no... Soy la madre de Raquel Murillo.
Y no consigo localizarla".
-Perdone, ¿no tendrá un cargador del móvil?
¿Quiere usar el mío? Gracias.
-"Por favor, ¿sabe dónde está? Es algo urgente".
-Vamos a traer ese camión para sacarlos de esa ratonera.
En campo abierto lo tendremos más fácil.
Prepararemos los vehículos con gas narcótico.
-No saldrán. -¿Cómo lo sabe?
-Abrieron esa cámara acorazada, pero no querían el dinero.
Esperaron a la policía.
Dispararon.
"Dejaron caer dos bolsas casualmente abiertas
esparciendo los billetes por la calle".
-¿Y? -Querían fingir estar acorralados
para ganar dos días de negociación.
Pero se han metido ahí a conciencia.
Con una ametralladora Browning, monos rojos, caretas y la de Dios.
(Gritos)
-Hicieron sonar la alarma dos horas después de haber entrado allí.
-"Cuando habían abierto la cámara acorazada.
Usaron el dinero como coartada de un atraco común, pero no fue casual.
-Entraron cuando estaba la hija del embajador.
-"Por eso ese hombre
habla sin titubeos. Tiene el control porque sabe"
que todo sale según sus planes. -¿Qué mejor plan que salir
con los ocho millones de la cámara acorazada?
-Están imprimiendo su propio dinero sin marcar.
(Sirenas)
No puede pasar. Traigo una llamada
para la inspectora Murillo, para Raquel Murillo.
Bien. Es urgente y es personal.
Es urgente. Pase.
Gracias. Extienda los brazos.
Acompáñeme.
(Móvil)
Está entrando una llamada en el repetidor.
(RAQUEL) Graba. Ya.
-Está grabando.
-"Se acerca un civil al puesto de mando, va con Almansa.
-Pregunta por la inspectora, un asunto personal y urgente".
Perdón, inspectora,
pero es que tengo a su madre al teléfono.
Imagino que la llamaría desde mi número. Perdón.
Verá, es que creo que pasa algo con su hija.
¿Sí? -"Ay, hija".
-Mamá, ¿qué pasa? -Para de grabar.
-"Paula se fue con su padre". -¿Qué?
-"Me dijo que sería solo un rato". -Mamá, ¿qué has hecho?
-"Aún no ha vuelto".
-Alberto tiene una orden de alejamiento.
Solo puede ver a Paula cada 15 días y no puede entrar en casa.
-"Ya lo sé, hija". -¡Para de grabar, coño!
-No se puede. -¡Pues bajad el volumen!
-Mamá, mamá.
¿Hace cuánto que se han ido? -"Dos horas, creo".
-Vale, espérame ahí.
Vaya "jari" tienen aquí liado, ¿eh?
Almansa, acompaña al caballero, por favor.
"Oculto tras una voz metálica con sus cámaras y su estrategia
negociando un atraco, el Profesor se sentía como pez en el agua.
Con el resto de cosas de la vida era un auténtico alienígena.
Tan diferentes ambos como Clark Kent y Superman.
A lo mejor era porque había pasado su infancia y su juventud
postrado en una cama del hospital San Juan de Dios de San Sebastián
hablando tan solo con enfermeras veteranas
y leyendo libros.
No era un tipo ni muy normal ni muy social.
Y mucho menos un seductor".
¿Puedo sentarme?
Sí, claro.
"Así que a mí me encantaba ponerlo nervioso".
Oye, tú, cuando no planeas un golpe, ¿qué haces?
¿Dices en mi tiempo libre o algo así?
¿Vas a bailar o...?
No, no, qué va. No tengo el más mínimo sentido del ritmo.
¿Tienes novia?
¿Esposa?
Habíamos dicho que nada de información personal.
¿No serás virgen?
He tenido relaciones.
(RÍE)
Varias.
No han sido muchas ni tampoco duraderas, pero he tenido.
Relaciones... Bueno, pues...
esporádicas.
Esporádicas no me refiero a prostitutas,
no me malinterpretes.
Bueno, no sé, igual eres gay.
Por Dios... No.
No, no me ha surgido.
No estoy dentro de ningún armario ni nada por el estilo.
(Gritos a lo lejos)
A la gente le parecen sexis un montón de cosas.
Bailar, los músculos, el pelo rubio,
el acento francés...
¿Sabes lo que me parece sexy a mí?
La inteligencia.
Los hombres que te hablan y no puedes evitar admirarlos.
Da igual que sean altos, bajos, feos, guapos...
Me pone tan cachonda que me hablen de cosas que no sé...
Bueno, esa particularidad está registrada en el diccionario,
se llama sapiofilia.
(Voces a lo lejos)
Lo sabes todo, ¿eh?
Mira, si me disculpas, voy a ver el lanzamiento.
Una cosa.
¿Cómo se te ocurrió este golpe?
No se me ocurrió a mí.
¿Y a quién se le ocurrió?
No se me ocurrió a mí.
Pues a mí eso de sapiofilia me suena a follarse a un sapo.
Es aquí, ¿no? Sí, espera.
Cuidado, cuidado, cuidado.
¿Por qué no va? Tengo sangre en el dedo.
Esta no tiene apertura retardada como la otra.
No.
Vale. Vamos.
Los disparos que han oído procedían de un escarceo con la policía.
Ha sido provocado por una rehén que no ha cumplido mis normas
y ha tratado de contactar...
con este teléfono.
(Móvil)
(Móvil)
Y yo me pregunto...
Si el teléfono de la señorita Gaztambide lo tengo yo...
(Móvil)
¿De quién será este?
¿A alguien le suena esta musiquita?
(Móvil)
¿Qué ha pasado?
¿Qué haces?
Todos hemos oído los disparos.
Te he preguntado que qué coño ha pasado.
Aquí no.
Dijimos que nada de víctimas.
Tenía un teléfono. ¿Qué querías que hiciera, darle unos azotes?
-Darle un susto, no matarla. Cortarle una oreja,
como en las pelis. -Si hubiera dado información
a la policía de cuántos y dónde estamos,
ahora serías tú la que tendría un disparo.
Pero conservarías tu oreja.
¿Quién ha disparado?
Denver.
Demasiada sangre caliente.
-El Profesor dijo que no íbamos a derramar sangre,
eran las reglas. -Pues acaba de producirse un cambio
con respecto al control de rehenes.
¿Estamos?
No se pongan nerviosos, la opinión pública
está de nuestra parte y eso no va a cambiar.
Cuando se den cuenta de que falta un rehén, ya no estaremos aquí.
Estaremos muy lejos.
¿Lo sabe eso el Profesor ya? ¿Eh?
¿Sabe el profesor que te has saltado
la primera puta regla del plan? ¿Me vas a hablar tú de reglas?
¿Tú, que por zumbarte a ese idiota casi revientas a un poli a tiros?
-Hay que llamar a El Profesor y contárselo.
(Tono de llamada)
(BERLÍN) Muchachito. Chist.
Lo llamas, Río.
(Teléfono)
(Línea telefónica)
No lo coge.
(Teléfono)
-No se puede estar alerta y controlándolo todo las 24 horas.
Hay que comer, dormir, hacer de vientre.
Por eso aquí dentro estoy yo al mando.
Solo saldremos de aquí si somos profesionales.
-¿Se puede saber qué puñetas pasa aquí?
Se os escuchaba desde fuera.
Berlín ha mandado ejecutar a un rehén.
¿Quién ha sido?
Tu hijo.
"El ladrón es por definición un optimista impenitente.
Siempre cree que todo va a salir bien,
pero el primero en caerse del guindo fue Moscú.
Era uno de esos hombres que van de frente,
que te dan confianza, te cuidan y te cuentan chistes malos.
A mí me daba ternura".
(Música)
¿Qué estás escuchando?
Musicote.
¿Tú sabes cómo se inventó la música?
No. Pues en un tren.
Iba un padre y su hijo, que se llamaba Patxi.
Y el niño estaba muy preocupado por si el tren
iba a parar en su pueblo o no. Además, el niño era muy pesado.
Y estaba todo el rato: "¿Parará, papá?".
Y el padre: "Parará, Patxi". "¿Parará, papá?". "Parará, Patxi".
(TARAREA) "Parapapá, parapapá, pachín..."..
¿Y Denver y tú, qué?
¿Familia y pareja artística en los atracos?
Pues sí, como el dúo Sacapuntas, pero en butrones.
"Esa tarde Moscú me contó cómo había arrastrado a su hijo
hasta aquella demencia de atraco".
Mi hijo no tendría que estar aquí. Pero cuando el Profesor
me propuso el plan, pues lo arrastré conmigo.
Ay.
Ahí.
-Dame un abrazo, coño.
(RÍE)
Eh, no le haces mucho asco a la comida del talego, ¿eh?
-Quita, cojones, estos son gases.
-Gases, sí.
-Y las grasas saturadas que te dan de comer ahí dentro.
-Ya. -Dame un cigarro, anda.
-Preparado lo tengo. Toma.
-¿Y tú qué tal? ¿Cómo te va la vida?
-Pues bien. Aquí estamos.
-¿Qué te pasa? -¿Qué me va a pasar?
La emoción de verte, papá. -No me toques los huevos.
Es la sexta vez que vienes a recogerme
y nunca has traído esa cara.
¿Eh? ¿Qué coño pasa?
-Pues que la he cagado.
-¿Qué coño has hecho?
Había perdido 800 pirulas.
De un tal Polaco, un camello de mierda de Alcorcón.
Al parecer se la habían levantado de su coche.
-Y tiene un jefe.
El hijo puta es revirado.
Y ahí te empiezan a romper los tabiques, a dejarte cojo...
Que se vea para siempre que le has levantado la droga
a quien no debías.
Papa, el plazo va a terminar y no tengo la pasta.
Te juro por Dios que no la tengo, me la levantaron del coche,
no la he vendido ni nada. Ni me la he tomado, papa,
si me sienta muy mal la droga.
-El cabrón... dice que ya no se mete.
Lo mismo es que... se ha empachado o le ha cogido asco.
Pero es buen chaval, ¿sabes?
Y tiene un corazón... así de grande.
Y para que le rompan el menisco con un bate de béisbol dijiste:
"Lo meto a imprimir billetes".
Ya me ha hecho todos los trabajos malos:
peleterías, cajas de ahorros, furgones...
Y ahora... toca uno grande.
Y si me sale bien, me voy a llevar a mi hijo a un país
donde no sepamos ni pronunciar el nombre.
Sin polacos, sin causas pendientes, a empezar de cero.
Pero eso sí, con mi mojito y mi playa.
(DENVER) Lo siento, lo siento, lo siento.
-Niño, ¿no ves que está fregado el suelo?
-Es que me he dejado los apuntes para estudiar.
-Te has dejado los apuntes... Pues lárgate ya.
-No seas pesado, déjame pasar.
-¿Quieres dejar...? -Papá, tengo que estudiar,
me he dejado los apuntes. Ya voy. -Lárgate ya, venga. Venga.
Venga, corre.
(BERLÍN) ¡Moscú!
Tú detente.
Por última vez, vuelve a tu posición.
¿Qué vas a hacer?
¿Pegarme un tiro?
¿Y después a quién?
¿A todos?
¿Te vas a quedar solo en esta ratonera?
Hijo.
¿Has matado a esa mujer?
-Papa.
-Nada.
No puedo respirar. -Papa.
Papa, ¿qué pasa? ¿Qué pasa?
Papa, ¿es un infarto?
¿Te está dando un infarto? Papa, no, no, no.
-Es un ataque de ansiedad. Túmbalo.
-Túmbalo. Túmbalo. -Papa, papa, papa.
"Tirado en aquel suelo lleno de sangre,
Moscú supo que no habría caipiriñas
ni ningún país que no supieran pronunciar.
Que no había llevado allí a Denver para salvarlo de nada,
sino para hundirlo en un agujero del que solo saldría preso
o con un tiro en el pecho".
(ÁNGEL) Nos va a llevar tiempo esto, pero no es ni la primera
ni la última vez. ¿De acuerdo?
Estamos todos cansados, pero hay que aguantar el tipo.
-Atención, está entrando una señal.
-Atención, todos a sus puestos. Ha entrado una señal.
-Es un móvil. Se ha conectado en el interior de la fábrica.
-¿De quién es el número? -De Mercedes Colmenar,
la profesora del Brighton College.
-Entra en las cámaras del teléfono. -Accediendo a cámara selfi.
-Negro. La han condenado. -Pasa a la principal.
-Cegada también. Están enviando un vídeo.
-¿Quién es el destinatario? Vamos.
-Lo estoy descargando a la pantalla central.
-"Hola, mi vida. ¿Qué tal estás?".
-Se lo están enviando al novio de la profesora.
Y a otro destinatario.
-Lo está filtrando a la opinión pública.
-Sí, es un correo de Onda Cero. -"Han dejado grabar un vídeo y...
Es solo para decirte que estamos bien".
-Sí, sí, lo estoy viendo. -"Que... Nada, que estoy...".
-Contacte con la redacción de Onda Cero.
Hay que impedir la emisión del vídeo.
"-De verdad, los niños se lo están tomando hasta en coña".
-Vale.
-¿Cómo dijiste que se llamaba? -Mercedes Colmenar.
-"Y a ti, Aitor". -Mercedes Colmenar.
"Mira, sé que he pasado muchas noches
corrigiendo exámenes y hablándote de...
Yo qué sé, de chicos díscolos...
en vez de... de nosotros.
Así que te prometo que cuando salga de aquí
no me voy a llevar trabajo a casa.
Y que voy a ser más... Ya sabes.
Locuras. Como aquella de Salamanca, ¿te acuerdas?
Espérame, ¿vale?
Esto será corto, ya verás. Te lo juro".
"Los disparos de Denver habían quebrado
el frágil equilibrio de los rehenes.
La profesora había comprendido que estaban en un secuestro
que dejaban muertos en el arcén.
Y por muchos esfuerzos que hiciera Nairobi para animar
la sombría atmósfera, el miedo caía por su propio peso.
Y entre todos ellos, un hombre callado rumiaba su culpa,
sospechando que los disparos habían sido contra su amante embarazada".
¿Los disparos que hemos oído antes han herido a alguien?
Tranquilícese, ¿vale?
No han herido a nadie. ¿Vale?
Hemos disparado para disuadir una intervención. Solo eso.
-Ya lo habéis oído. Se acabó pensar cosas raras
de esos disparos, ¿vale? Esos señores son ladrones,
no son de la Yihad ni nada de eso.
Vamos a contarnos cómo nos sentimos. -He oído que te llamas Río.
También he oído a tus compañeros
que la policía tiene una foto tuya por mi culpa.
Quería pedirte perdón.
Yo, cuando encendí el móvil, no... No quería delatarte ni nada.
Y tampoco me di cuenta de lo peligroso que era para ti
ni la tontería que era para mí.
Lo de la teta, digo.
-Bueno, según la teta, ¿no?
-Nada, que... Que gracias.
Pero yo ya sabía los riesgos que asumía entrando aquí a robar.
Es lo que tiene este mundillo, ¿no?
Sabes que si te pillan, acabas en la cárcel.
O peor todavía, un balazo.
Ha sonado el timbre del recreo y yo ni me he enterado, oye.
Aparta el arroz.
Mamá. -Hija, lo siento.
(Voces a lo lejos)
-Mami.
Hemos estado en el parque de atracciones.
Mola un montón. -Claro, cariño.
Mamá, ¿podéis subir arriba y dejar el peluche en la habitación?
-Claro, hija.
-Ven, pequeña.
(Cuchicheos)
Solo la he llevado al parque de atracciones.
Era mi regalo de cumpleaños.
-Has incumplido una orden de alejamiento.
Date la vuelta y ponte contra la pared.
-Raquel, soy su padre. No me puedes alejar de Paula.
-Has incumplido una orden de alejamiento.
Date la vuelta y ponte contra la pared.
-Ya me has jodido la vida. ¿No te vale?
-¡He dicho que te ponga...! -¿Qué haces?
¿De verdad?
¿Me vas a apuntar con la pistola?
(Móvil)
¿Sí?
"Raquel, soy Salva. La estoy llamando de la cafetería.
Verá, es una urgencia, se ha llevado usted mi móvil.
¿Raquel?".
Hola.
Lo siento. Soy un desastre.
No, no se preocupe, de verdad. No creo que me haya llamado nadie.
A ver. Mire, ni un triste wasap. ¿Lo ve?
Si es que no... (RÍE)
Discúlpeme, no es que sea asunto mío para nada,
pero... ¿está todo bien con su hija?
Le he robado el móvil, lo he cacheado, casi le detengo,
¿y aún se preocupa por mí?
A ver, el móvil se lo ha llevado de forma accidental.
Ha sido por los nervios del momento y demás.
Y... lo del cacheo pues... Pues fue divertido.
¿Qué quiere que le diga? fue emocionante.
"La grabadora. ¿Dónde está la grabadora?".
Y yo con el brazo aquí. Lo siento.
Lo siento. Antonio se quedó petrificado.
Pero, bueno, luego me invitó a algo. Con lo cual, estamos en paz.
Todo está bien, gracias. Bien.
Ay... ¿Le puedo pedir el móvil un momento? Por...
¿En serio? Sí.
Claro. ¿No me volverá a cachear? No, no.
¿Seguro? De verdad. De verdad.
-"¿Sí?". -Ángel, soy Raquel.
Estoy aquí en la cafetería. ¿Todo bien ahí?
"¿Me da tiempo a comer un sándwich?".
-Han abierto varios teléfonos.
-¿Cómo? Voy para allá.
-"No, no, no vengas, no vengas".
-Vegetal. -"Solo han mandado unos vídeos
de los rehenes a los familiares". ¿Vino?
"También los han filtrado los medios".
-Joder. ¿Habéis hackeado los teléfonos?
-Nada. Han tapado las cámaras.
-Bueno, pues cualquier cosa estoy aquí, en la cafetería. Me...
O me llamas a este número. Sí, sí.
Me he dejado el móvil en la carpa. -"De acuerdo".
Oye, hazme un favor, cómete algo que no sea un sándwich, ¿vale?
-"Vale.
-Venga".
-Gracias. Nada.
¿Todo bien?
Bien.
Bien. Me alegro. Al final uno se preocupa por muchas cosas
y no debemos dar tanta importancia a las cosas.
Bueno, en realidad... nada está bien.
Todo, todo está bastante mal.
Fatal.
De puta pena, diría yo.
(RÍE NERVIOSA)
Perdone, pero no... No...
No, la urgencia era que...
que mi exmarido se había llevado a mi hija y...
Bueno, tiene una orden de alejamiento por malos tratos.
Gracias.
Gracias.
Papa, papa.
¿Cómo te encuentras?
-Tengo frío. -¿Frío?
-Sí.
-Trae una manta. -Voy.
-Y algo de azúcar, lo que sea. -Venga, Helsinki, ve a por azúcar.
Que eres un armario empotrado.
(MOSCÚ) No sé qué me ha pasado.
Será que me he llevado toda la mañana... cavando el túnel.
Y solo he comido un sándwich de esos de mierda.
-Ahora a descansar, papa. Descansa.
¿Tú sabes lo que te vendría bien ahora?
Un buen puchero de esos que te gustan a ti, ¿eh?
Con sus garbanzos y su cerdo. -Ya está. La mantita, venga.
Ahí. Así, tranquilito, Moscú. -Gracias.
-Mira, cuatro esquinitas tiene mi cama
y cuatro angelitos que me la guardan.
-Tú ahora relájate, ¿vale?
(DENVER) ¿Qué haces aquí, papa?
Anda que...
A las cuatro de la mañana me levanto y no estás en la cama.
-Nada, joder, que no podía dormir
y he salido a ver el cielo un rato.
-El cielo....
Qué grande que es el cielo, ¿eh?
¿Dónde terminará todo eso?
¿Qué pasa? -Nada.
¿Tú sabes por qué dejé la mina? -Pues claro que lo sé.
Por la mierda esa que te comía los pulmones.
La "sínfilis". -La "sínfilis", ¿no?
-¿Qué pasa? -Qué bruto eres, cojones.
Silicosis. -Pues lo que he dicho.
-Pero no fue por eso.
La dejé porque tenía claustrofobia.
-¿Tú? -Sí.
No aguantaba estar metido en el agujero ese.
Y entonces pues me dedique a los butrones para salir del hoyo.
Y acabé en la trena.
Encerrado, como toda mi puta vida.
-¿Estás bien, papá? Te noto raro.
-Raro no.
Estoy de puta madre, aquí, en el campo, y al aire libre.
Y... Y que no valgo para estar con el agua al cuello.
-Estamos de puta madre, papa. -Sí.
-Y mejor vamos a estar cuando salgamos de aquí.
¿Sabes lo que te digo?
Que a la mierda el Maserati y los gimnasios.
¿Sabes lo que vamos a hacer tú y yo con los millones?
Nos vamos a comprar una isla.
Para que puedas dormir en pelotas en mitad de las palmeras.
En una cabaña. Tú en una cabaña y yo en otra.
-Sí. -Nada de dormir juntos como aquí,
que roncas muchísimo. -¿Qué dices? Yo no ronco, chaval.
-Papa, roncas una barbaridad, te lo digo yo.
-¿Ronco? -(RIENDO) Roncas muchísimo.
-Que no ronco. -Que pareces un trombón, papa.
(DENVER) Mete esto.
Un segundo, ¿eh?
Ahí.
Vamos a dejarlo descansar.
Tú termina de limpiar el baño.
Y luego te cambias con Helsinki para vigilar a los rehenes.
Te he traído cosas para curarte.
¿Te duele mucho? Un poco.
Vamos a hacer bien ese torniquete, ¿vale?
Vale.
A ver.
A ver.
(DOLORIDA) ¡Ah!
Yo creo que habría que quitar.
Sí. Vale.
¿Te ayudo?
Despacio.
¡Ah!
Vamos, ya está, ya está.
Vale, vale, vale.
¡Ah!
Joder.
Ah. Vale.
Ah... Cuidado, cuidado.
Ya está, ya está.
Ah.
Madre mía.
-Chicos, no tenéis que hablar para nada con los secuestradores.
¿Está claro?
Hemos dicho que no son de la Yihad, pero tenéis que entender
que están sometidos a un gran estrés.
Alison. Alison, por favor, que estoy hablando de ti.
No quiero que vuelvas a hablar con ningún secuestrador. ¿Está claro?
-Solo quería pedirle perdón. Creo que lo han fichado por mi culpa.
Lo grabaron a través de mi móvil.
Porque quise encenderlo para entrar en Internet.
-¿Que has encendido el móvil para entrar en Internet?
-Quería borrar una foto... -¿Queréis callaros ya?
-No, no, vamos a hablarlo.
A ver, cuéntame, ¿qué pasa con esa foto?
-Una que me hizo Pablo.
Me engañó y me hizo una foto desnuda.
Y encima la subió a mi perfil.
-Pablo, lo que le has hecho a tu compañera
me parece de muy mal gusto y creo que deberías pedirle perdón
delante de todos tus compañeros. -Me la pela la foto.
Me da igual. ¿Estamos locos?
-Podríamos estar aquí o en cualquier otro sitio.
Oye, lo que no voy a permitir es que haya faltas de respeto, ¿vale?
Ni entre vosotros ni conmigo.
Así que pídele perdón a tu compañera.
-¿Qué? -Que le pidas perdón.
-¿Iba a ser una broma de cuánto? ¿Dos segundos?
¿Hasta que borraras la foto?
Pero luego vinieron y se jodió todo.
Lo siento, Alison.
Pero no fue idea mía solo, ¿eh?
-Lo siento.
-Lo siento, tía.
Se nos ha ido mazo de las manos, tía.
-Lo siento. -Perdón.
-Y yo, tía, de verdad. -Se nos ha ido de las manos, tía.
-Lo siento. Por favor, perdóname.
Yo creo que tendríamos que sacar la bala, ¿eh?
No, no, no. No, que hay músculos, huesos y todo.
A ver si la vamos a liar. Voy a hacerlo con cuidado.
¿Cómo la vas a sacar? Sacar la bala y...
No la puedes sacar con eso. Mejor sacarla que dejarla dentro.
Que no. Hay gente que tiene balas y no pasa nada.
Lo he visto en la tele. Y trozos de cristal y todo. No pasa nada.
Vale, vale, vale. La dejamos.
Cubrimos la hemorragia y ya vemos cómo evolucionas, ¿vale?
Sí. -Tú tranquila.
Ya, ya.
Ya, ya, ya.
Ya está, ya está, ya está.
Ya está.
Vale.
Esto es como cuando jugábamos de pequeños
al bicho este de Operando...
(GIME DOLORIDA)
Vale.
He traído antibióticos como para una boda.
Calmantes, relajantes musculares... De todo.
¿No será malo eso? ¿Eh?
A ver si va a tener contraindicaciones o algo.
Bueno, más contraindicaciones que un balazo no sé yo, ¿eh?
Lo decía por el bebé.
Es verdad.
Vale, vale.
Eh... Leo el prospecto y vemos qué hacemos, ¿eh?
A ver.
"Lea todo el prospecto detenidamente
antes de empezar a tomar el medicamento.
Conserve este prospecto,
ya que puede tener que volver a leerlo.
Si tiene dudas, consulte a su médico o farmacéutico.
Este medicamento se le ha recetado y no...".
(Golpe)
Vale.
No.
¡Eh! ¿Tienes más fideos?
-Fideos no. Me queda arroz.
-Da igual.
(Pasos)
-Moscú.
(HABLA EN RUSO)
Moscú, ¿qué haces? ¡Oye!
¿Qué haces? ¿Qué haces?
-Tokio, ¿qué pasa?
No sé qué pasa. ¡No abras las puertas!
-¡Moscú!
-Están abriendo las puertas. -Atentos todos.
-¡Vamos, vamos, vamos! -En posición.
-¡Quieto!
-Francotiradores.
-"Alfa 1 en posición. -Alfa 2 en posición.
-Alfa 3 en posición".
¡Al suelo! ¡Todos al suelo! (GRITAN)
¡Al suelo! ¡Ya!
-Le tengo a tiro. En tres, dos, uno.
-¡Tápate la cara! ¡Tápate la cara! -Déjame salir.
-No llevan máscara. -"Forcejean".
-No, papa. -Tengo que salir.
-Graba, graba. -"No veo sus caras".
-Tengo que salir. -¿Salir para qué?
-"Señor, les tengo a tiro".
-Es culpa mía. No tendrías que estar aquí. No tenías que matar a nadie.
-"Esperando orden. -¿Tengo luz verde, señor?".
-Déjame salir. -Te querías entregar
para comerte tú mi marrón. -"No sabemos si son atracadores.
-¿Tengo luz verde, señor?".
-Déjame salir. -No la he matado.
-Déjame salir. -Que no la he matado.
Que la tengo escondida.
-"Las puertas se cierran, señor. Tres segundos.
-Que nadie dispare".
-¡Joder!
-Déjame salir.
-Vamos a salir, papa, a cielo descubierto
para que respires aire fresco. -Necesito aire.
Siento mucho que haya pasado por una...
Por una experiencia así de...
Bueno, si necesita algún tipo de ayuda que pueda facilitarle...
Un teléfono siempre disponible, un guardaespaldas con gafas...
Discúlpeme. No debí haber bromeado con algo así.
Soy un imbécil. No, no se preocupe.
Le pido disculpas. Es que la veo y... Y no me encaja.
No.. No es lo que yo imagino si pienso en...
¿En qué? ¿En una mujer maltratada?
Porque llevo pistola, ¿no?
Mire,
la realidad es que... no empieza con un tortazo.
Si fuera así, nadie estaría con un hombre violento.
Al revés, es...
Estás...
Te enamoras de un hombre encantador e inteligente...
que te hace sentir el centro del universo.
Y cuando te pide que cambies la foto de tu perfil
y pongas la de tu hija, pues te parece tierno.
Y cuando te dice que mejor no lleves minifalda a trabajar,
pues piensas: "Soy una mujer que trabaja
en un mundo de hombres y en realidad me está protegiendo".
Y luego un día... te levanta la voz...
No tiene por qué contármelo. Sí, sí, sí. Tengo necesidad.
Mire, es como...
Es como ir bajando escalones poco a poco.
Como en esas películas de miedo en las que alguien baja al sótano
y todo el mundo piensa: "No bajes ahí. No bajes".
Pero tú bajas.
Y ahí me dio el primer bofetón.
Y luego el segundo y el tercero...
Y al final me divorcié.
¿No lo denunció?
No. Él era policía,
el tío más popular de la comisaría, y yo solo quería perderlo de vista.
Supongo que... me dio vergüenza
sentarme delante de mi jefe
y contarle año y medio de humillaciones y de golpes.
Tengo una HK de 9 mm en la cartuchera,
pero... la verdad es no tengo ni puta idea de cuidarme a mí misma.
No diga eso.
Pero... el verdadero drama llegó unos meses después...
Porque va mi hermana y se enamora de él.
Y empezaron a salir, a viajar y...
Y entonces lo denuncié,
tarde y sin pruebas.
Porque no quería que mi hermana se metiera en aquel infierno.
¿Entiende?
Pero, claro, lo único que conseguí fue parecer una celosa patológica
poniendo una denuncia falsa.
Y, mira, la inspectora no lo denuncia a tiempo
y lo denuncia ahora que está con la hermana.
Pero, Raquel, la policía o los jueces
tienen que creerle, es imposible no creerle.
Raquel, he sentido ahora la emoción y la impotencia.
Debe ver alguien que pueda ayudarla.
Alguien. ¿Quién me va a ayudar? Yo.
Perdóneme, no sé de qué forma podría ayudarla, pero...
Gracias.
(ÁNGEL) Raquel.
Raquel. -Ángel.
-Hay movimiento en el edificio.
Abrieron la puerta unos segundos y ha habido una reyerta.
Creemos que con un rehén. -Vamos.
No era un rehén. -¿Por qué dices eso?
-Porque, a no ser que sean discípulos de Gandhi,
nunca dejarían que un rehén llegase tan lejos
sin pegarle un tiro por la espalda. Uno de ellos quiso entregarse.
(Teléfono)
-"¿Inspectora Raquel Murillo?".
-A ver, quiero que sepáis que esto no es una amenaza,
sino un favor que os pido a nivel personal, no como atracador.
Quiero que os pongáis las caretas, las capuchas
y que salgáis a la azotea sin hacer señales ni tonterías.
Tan solo 10 minutos, ¿vale?
Salir, tomar el aire y entrar, ¿estamos?
¿Qué es lo que pretendes, entretener a la policía?
La policía está ya entretenida,
así que déjala en paz y no me alborotes el gallinero.
La del cebo. Nos quieren hacer la del cebo.
¿Qué es eso? Nos mandan ahí a los leones
mientras aprovechan para salir por otro lado.
Saldremos afuera por humanidad,
porque un compañero nuestro necesita respirar,
y no te lo voy a repetir otra vez.
(Cuchicheos)
-No os mováis.
-¿Pero en qué puto mundo vivimos?
Ya nadie está dispuesto a hacer nada por nadie, ¿no?
A un compañero le da un ataque de ansiedad
y vosotros no hacéis otra que pensar en la del cebo.
No va a pasar nada.
No va a pasar nada porque yo voy a salir con vosotros.
¿Por qué le ha dado un ataque de ansiedad?
Por los disparos. Ha sido por los disparos, ¿verdad?
Ha sido por los disparos. ¿A quién habéis matado?
¿A quien habéis matado?
Abre la boca, Arturo.
Abre la puta boca, Arturo.
Abre la boca.
Ahora levanta la mano izquierda
si vas a seguir tocándome los cojones.
Si vas a mantener la boca cerrada, levanta la mano derecha.
Bien.
-Para, para ya.
Para ya.
Déjate de hacer el ganso, por favor.
(Sirenas y alboroto)
¿Quién era? -Interior.
Que accedamos a sus peticiones o que entremos,
que esto está durando demasiado. Está en telediarios de medio mundo.
¿Qué garantías hay de entrar ahí dentro
y sacar a todos con vida? -Un 90 %.
-Si tu hija estuviera ahí, ¿entrarías?
-No.
Mira, han empezado todo esto disparando a bocajarro,
podemos entrar con gas o con todo,
pero que levanten las manos y se rindan es poco probable.
-Ya.
No voy a dar una orden que ponga en peligro
la vida de un niño. -Lo sé.
-Necesitaría irme a mi casa y tomar antidepresivos
y cuidar de los míos,
pero no voy a dimitir
si mientras esté al mando evito funerales.
(DENVER) Ahora, sí, papá.
Toma aire.
-No hace falta que hagas esto por mí.
-Recuerdo cuando se largó mamá,
que te costaba respirar,
que salías al balcón para intentar hacerlo cada noche.
Así que, le pese a quien le pese, vas a salir ahí fuera,
vas a tomar aire
y, cuando te tranquilices, entramos.
Todo el mundo con la careta puesta y con la capucha.
Arturito, cerca de mí.
Aquí Cóndor 3 para centro de mando. Movimiento en la azotea.
(RAQUEL) Suárez, atentos los francotiradores.
-"Son un grupo numeroso". -Todos a posición.
-"Máxima atención, tenemos visual. Están avanzando".
(MOSCÚ JADEA)
(DENVER) Papá, tranquilízate. (MOSCÚ) Vale.
(DENVER) Mira qué día más de puta madre hace.
(MOSCÚ) Sí. (DENVER) Menudo sol, ¿eh?
Tú respira y tranquilo.
-"Son un grupo numeroso. Siguen caminando por la azotea.
-Avanzan hacia el borde de la azotea".
(Teléfono)
¿Sí? "¿Qué está pasando?".
¿Por qué están en la azotea? Moscú salió a respirar aire fresco
flanqueado por rehenes con armas falsas.
Como bien sabes, jamás hubiera permitido esta locura,
pero ahora mismo mis compañeros me están convenciendo
de que es una buena idea. "No quiero más improvisaciones".
Mantenme informado de todo.
"Siguen caminando. Están llegando al borde del edificio".
-Si no comenzáis a tener la cabeza fría,
olvidaos de los millones, de Acapulco
y del jardín lleno de críos, porque vais a joderlo todo.
Solo teníais que hacer una cosa: ser profesionales.
(NAIROBI) ¿A ti esto no te parece profesional?
¿Eh?
(BERLÍN) Precioso. (NAIROBI) No, precioso no.
Un puto billete mejor que el que dan en los bancos.
Ni siquiera se puede rastrear. Una obra de arte.
¿Y sabes por qué? (BERLÍN) Ilumíname, Nairobi.
-Porque está hecho con mimo.
Yo sí soy profesional.
Lo que no sé es qué se hace
cuando a tu padre le da un "yuyu" en mitad de este marrón,
¿se es ladrón antes que hijo?
¿Eh, Berlín?
¿Antes que ser humano?
Para un mierda como tú pues puede que sí,
pero yo... no lo sé.
No has matado a esa chica, ¿verdad? (DENVER) No.
(MOSCÚ) Dime la verdad, joder. (DENVER) ¡Que no!
Berlín le pilló con un móvil,
me ordenó que la matara y tuve que pegarle un tiro,
no podía hacer otra cosa. Estáis hablando de Mónica.
Estáis hablando de Mónica.
¿Qué haces? ¿Qué habéis hecho a Mónica?
Vuelve a tu sitio.
-Esto no es una llamada de cortesía, Profesor.
Si quiere sea franca que no le oculte información,
usted debería hacer lo mismo.
Todo el mundo tiene derecho a estirar las piernas.
"¿Acaso no le parece solidario por mi parte
haber dejado que los rehenes salgan a respirar?".
Le aseguro que no es mi intención ni torturarlos ni asustarlos.
"Solo quiero devolvérselos sanos y salvos"
en cuanto usted me dé lo que le he pedido.
Nada más.
"Repito, van armados, todos a cubierto en el operativo.
-Solicito instrucciones".
¿Qué habéis hecho con Mónica? Que vuelvas a tu sitio.
Dime dónde está Mónica. Vuelve.
-"Ocurre algo. -Solicito instrucciones".
Habéis matado a Mónica, joder. Era una inocente.
Aquí Cóndor 1. Visual de los objetivos.
-Solicito luz verde.
-Ponte de rodillas. -¿Qué?
Estaba embarazada. (MOSCÚ) Francotiradores, joder.
Que crean que somos rehenes. Las manos en la cabeza.
No juegues conmigo, levántate. Te estoy hablando.
-"Algo está pasando. -Se están agachando".
-Los han arrodillado para ejecutarlos.
-"Necesito una orden".
-Que hay francotiradores.
De rodillas, que hay francotiradores.
-Todo el mundo al suelo.
Que vuelvas a tu sitio.
-"Mucho movimiento en la azotea. -Aquí Cóndor 3".
Hay un Dalí apuntando a otro.
-"Estoy viéndolo claramente. -Solicito instrucciones, señor".
-Necesito autorización. -"Siguen arrodillados, señor.
Espero instrucciones". -Deme luz verde.
-Están corriendo. -Tengo a tiro al secuestrador.
¿Qué coño hacéis? (MOSCÚ) Hay francotiradores, joder.
-Que te pongas de rodillas. -"Apuntan".
-Deme luz verde. -"Van a ejecutarlos.
Tienen intenciones de disparar. -Solicito abrir fuego".
-¡Baja ese arma!
-"Van a matarlos".
-Luz verde.
-Cóndor 3, abran fuego.
-"Objetivo abatido, señor. -Blanco abatido.
Blanco abatido.
Tenemos visual".
-Es el director de la fábrica, coño, Arturo Román.
Alto el fuego. -Cóndor 3, alto el fuego.
A todas las unidades, alto el fuego.
(RESPIRA AGITADA)
-Hemos abatido a un rehén.
(JADEA)
¡Ah!
¿Dónde coño está? -Se ha escapado la hija de puta.
¡Bien!
Lo tenían todo previsto menos este disparo
y debemos aprovecharlo.
¿Estás lista? -Sí, señor.
Entrad.
¿Te gusta el tequila?
Oído. Activo plan B.
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