Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
LA MUERTE NO SIRVE PARA APROBAR
Coge la caja fuerte.
No hagas nada.
Vámonos.
- Venga, Caz, muévete. - Coge la caja fuerte.
- ¿Ahora? - Sí, sólo nos llevaremos el dinero.
No hay manera de que nos relacionen con esto.
- Tenía que pasar tarde o temprano, ¿no? - ¿Un asesinato?
No. Podría haber llamado a la policía. Son cosas que pasan.
¿Son cosas que pasan? ¿Qué, que nos cojan?
¡Venga, coge la caja fuerte!
Nunca duerme aquí. No lo entiendo.
Menudo susto, ¿eh?
Era un viejo raro.
Eso no se lo harías a una mujer, ¿eh?
Este asunto no se parece a nada que hayamos hecho.
Vendrán los policías de homicidios,
traerán investigadores de robos.
Pueden buscar de dos maneras:
En espiral desde el cuerpo hacia afuera, o dividiendo la habitación en cuadrantes.
Como una malla. Quemamos los guantes, el cuchillo ya estaba aquí.
Vámonos.
No hagas eso aquí. Esta vez, con él, no lo hagas.
¿No recuerdas tu cable extensible?
No dejamos pistas reales, Art, sino pistas falsas.
Somos los chicos de las pistas falsas, ¿recuerdas?
¿Recuerdas?
- ¿Cuándo cogí esto? - ¡Vamos!
Asesinato. Esto es para ti, Kojak.
- Buenos días, teniente. - Hola.
Éste era el dueño de la tienda. Se llamaba King.
Steiglitz, de Robos.
Ya hemos buscado huellas.
Una cuchillada, por la espalda, hoja de 15 centímetros.
Directa al pulmón y el corazón, sobre las 3:00.
2,25 dólares.
¿Diría que es barato, usted?
Teniente, éste es el Sr. Scott. Encontró el cuerpo...
- al abrir por la mañana. - ¿Cómo está usted?
Este sitio se podía abrir con un abrelatas.
- ¿Alguien merodeando últimamente? - Uno cada día.
Siempre son profesionales.
Murió con una página arrancada del listín en la mano.
Hay tres nombres marcados, comprobadlos.
Las pistas son falsas. Conocemos a estos tipos.
Nos hacen parecer tontos. Nueve robos en los últimos cinco meses.
En el último, abrieron una claraboya con ácido.
No conocía ese truco.
- No va a llegar a ninguna parte, Kojak. - Mire, Steiglitz, esto es un asesinato.
No apueste mucho a eso de que no llegaré a ninguna parte.
- Eh, teniente. - ¿Sí?
¿Qué es eso?
¿Se le ha caído?
Sí. Pero no recuerdo...
si fue antes o después de abrir la caja fuerte.
¿Cómo es que estaba ahí?
- La perdí hace una semana. - ¿En la comisaría?
Haz una lista de sospechosos que estuvieron aquí la semana pasada,
sobre todo, esos tipos de Los Ángeles por el robo de Owen.
Steiglitz, ¿qué ha averiguado?
Puede ser un tipo, pero creemos que son dos.
Se están riendo de nosotros. Por alguna razón.
Siempre hay algo que nos lleva a un callejón sin salida.
Hace dos meses, fue media tarjeta de la seguridad social.
Nos volvimos locos con eso y no llevaba a ninguna parte.
También había una botella de whisky con muchas huellas,
y resultó que la habían sacado de un cubo de basura de Bowery.
Gómez, desmantela el lugar, aunque tengas que unir los pedazos en la comisaría.
Muy bien.
Quiero un informe de cada caso que señale a esos payasos.
- ¿Entiende? Los quiero para esta tarde. - Los tendrá.
Mi pluma.
Éste del segundo piso será el cuarto de Timothy.
Cuando sea mayor podrá mudarse a tu estudio, al lado.
¿Lo ves? Entonces tú bajarás a mi estudio. Yo tendré un ala propia, pero...
Oye, Art,
¿estás escuchando?
- Ésta va a ser tu casa, tío. - Nuestra casa.
Toda la familia bajo un mismo techo.
Pero me gusta ver la tele.
¿Cómo voy a hacerlo junto al cuarto del niño?
- La puedes poner bajito, cariño. - Sí.
- O usar auriculares, Arty. - Auriculares.
Lo ves, mi hermano lo tiene todo calculado.
No me gusta.
Yo quiero una casa moderna, de una sola planta.
- Así no hay que sudar subiendo y bajando. - La va a pagar Caz, cariño.
- Yo también pongo mi parte. - Sí, pero él te consiguió el trabajo.
No estarías vendiendo propiedades si no fuera por él.
- Mamá. - Ése es Timothy.
Voy a prepararle para el baño.
Qué vago eres, Art.
Ni siquiera quieres subir y bajar una escalera.
Si no hubiera dejado el ejército este verano...
mi hermana viviría ahora a base de cupones para comida.
Cariño, quiere que vengas y juegues a los patitos con él.
- Claro, enseguida voy. - Bien.
- Caz, ¿te quedas a cenar? - Es miércoles, tengo clase.
- Bien. Hasta mañana. - Buenas noches, cariño.
Buenas noches.
Esta noche, después de clase,
la casa de préstamos, ¿vale?
No puedo, Caz. Créeme.
Tú le atacaste por detrás, pero yo le estaba viendo la cara.
Le vi la cara en el momento en el que supo que se moría.
Tengo que dejarlo. Por lo menos durante un tiempo.
Entonces, déjalo.
¿Quién te necesita? Ve a jugar a los patitos con el niño.
¿Crees que eso lo harás bien?
¿Preparado para una sorpresa?
Mira lo que ha caído de tu chaqueta en el cuarto de baño:
El anillo que te regalé cuando nos casamos. No se te perdió el año pasado,
se había quedado dentro del forro.
Me alegro de que lo tengas de nuevo.
La casa va a quedar bien, cariño.
Bueno, ¿qué tal vamos?
Por ahora, la contabilidad de la víctima merece un sobresaliente.
Sus libros están ajustados al céntimo.
King discutió con su esposa por teléfono, por eso se quedó a dormir allí.
Quienquiera que entró en el lugar no esperaba encontrarle allí.
- Theo. - Sí.
He estado pensando.
Quizá el Sr. King se encontró tu pluma en la calle o algo así.
Frank, soy profesor invitado de un curso de técnica policial...
para 12 aspirantes a detective.
Si alguno sugiriera algo así, lo echaría de la escuela.
Selig y Olson no lo cogieron de tu despacho...
porque los atraparon en Macon, Georgia, hace tres días.
Sobre esos nombres marcados que encontramos,
Norman Jalosa es camarero y trabaja hasta las 4:00 cada mañana.
Victoria Jalpa vive ahora en Montreal, y Jalrad es una compañía de radio.
Steiglitz tiene razón, éstas no son pistas.
Nueve robos con distintos modus operandi, y no hay sospechosos.
No hay nada, nada en absoluto.
¿Cómo sabemos que son los mismos?
Porque nos lo dicen con estas pistas falsas.
Se trata de ególatras, pero ególatras listos.
¿Sabes una cosa? Son aficionados.
¿Qué profesional llamaría así la atención?
¿Podrían ser un par de niños ricos de Park Avenue?
Quizá sus mamás y sus papás no les prestaron la suficiente atención.
Quizá se han cansado de sus juegos de química.
Bueno. Os veré por la mañana.
- Llego tarde a clase. - Muy bien.
¡Recuerdos a Delta!
Buenas noches, gordito.
ESCUELA DE JUSTICIA CRIMINAL JOHN JAY
Tengo un recado para ti: "Saludos a Delta".
Theo, cariño, creía que no ibas a llegar.
Hasta luego.
Muy bien,
a ver si ponéis a trabajar la sesera y podemos empezar.
Por ahora hemos visto el interrogatorio de testigos y sospechosos,
el uso de confidentes y las técnicas de vigilancia.
¿Quién sabe lo que quiere decir el término "escenario"?
Jonas.
La reconstrucción teórica de un crimen,
incluyendo el móvil, el método y el lugar, antes y después del crimen.
Muy bien.
¿Alguien sabe cómo investigaríamos seis escenarios al mismo tiempo?
Creía que esta noche no ibas a hablar, Caz.
No se investigan seis escenarios al mismo tiempo.
Te concentras en el más interesante hasta que llegas a una vía muerta.
O a un buen motivo para dejarlo. Luego vas al siguiente más interesante,
- y así sucesivamente. - Exacto.
Excepto que haya una bomba de tiempo o un niño secuestrado en peligro.
Sí, claro, eso no hay ni que decirlo, ¿no?
Muy bien, Misisipí,
hay un cadáver en un pozo, lleva muerto una semana,
tiene unos arándanos y el cuello con sarpullido.
Di lo primero que se te ocurra.
- ¿Lleva un jersey de cuello alto? - ¿Quién es?
Quieres un jersey de cuello alto, vale.
Bueno, tiene alergia a la lana,
por lo que no llevaría ese tipo de jersey.
Por tanto, le cambiaron de ropa después de asesinarlo.
- Creo que estaba cogiendo arándanos. - ¡Fantástico!
Un feliz y alocado recolector de arándanos.
Bien, llega el informe del laboratorio, la lesión es por hiedra venenosa. Sigue.
¿Dónde sucede todo esto?
¿Dónde tiene lugar todo esto? En Inglaterra.
- Oxford. - Es imposible.
¿Cómo dice, señor?
¿Tiene un sarpullido por hiedra venenosa y dice que es imposible?
En Inglaterra, no. Allí no hay hiedra venenosa, teniente.
Ni hiedra venenosa, ni zumaque ni roble venenoso.
Creo que con eso desbaratarías el caso. Son datos poco conocidos.
Así que lo que dices...
es que hay un hombre con un sarpullido y eso es imposible, ¿no?
Si no hubiera salido del país, no.
Muy bien, Phi Beta Kappa, a ver qué te parece esto.
Voy a pasar un fin de semana en Long Island.
Quiero pillar a mi mujer con un repartidor...
y me arrastro entre la hiedra venenosa.
Curioseo a través de las ventanas,
pero él me ve. Se escapa a Inglaterra con mi nena.
Y yo le sigo. Le atrapo con mis manos irritadas por la hiedra...
y le estrangulo.
Así que lo que dice es que alguien a quien acaban de asesinar...
no puede tener un sarpullido debido a hiedra venenosa, ¿no?
- No sé. - Te pillé. No lo sabes.
En tu próxima clase de medicina forense,
pregúntaselo al profesor.
Cuando lo sepas, vuelves y me lo cuentas,
porque yo tampoco lo sé.
El viernes, misma hora, mismo lugar. Preparaos para los exámenes finales.
- Disculpe, teniente. - Sí.
¿Podría decirme por qué es necesario ridiculizarme delante de todos?
No lo sé. Creía que lo estabas haciendo muy bien...
- hasta el último momento. - Y entonces tuvo que superarme, ¿verdad?
Bueno,
cuando eras niño, ¿siempre superabas a tu padre?
No lo sé. No conocí a mi padre.
Mira, cuando te gradúes y quieras ir a la academia de policía,
quiero que sepas esto: Siempre contarás con mi respaldo.
Tengo buenas notas, no necesito la ayuda de nadie, ¿sabe?
Seamos sinceros, no se necesita gran cosa para ser policía.
Tiene un curro bastante fácil por 20.000 dólares a año, ¿no?
Claro.
Mira, si tienes unas 100 horas libres alguna semana,
¿por qué no te pasas por la comisaría...
y le echas un vistazo a tu futuro "curro fácil"?
Ahora mejor ve a casa y estudia los elementos de disuasión para el crimen.
Eres un hombre muy paciente.
¿Cómo puedes hablarle tan despacio a tu hombre paciente...
- y besarle tan rápido? - No siempre es así, ¿verdad?
¿Sabes una cosa?
Si tu jefe le leyera el pensamiento a este yanqui...
te haría volver a Misisipí a primera hora de la mañana.
Venga, ¿y malograr mi formación en sus comienzos?
Los policías no deberíamos hacer cosas así. Vámonos.
Además, con ese camisón color lavanda que te compraste la semana pasada...
no necesitas formación,
sino protección, y por eso te sigo.
- Gracias. - De nada.
- ¿Qué pasa? - Vaya.
Me mangan el sombrero en una escuela de justicia criminal.
No me lo puedo creer.
Toma, emite una orden de búsqueda.
En el centro de la ciudad.
"Sombrero tirolés Stetson, modelo 7-B. Talla siete y cuarto."
Hablo en serio, Stavros, hazlo.
Cualquier patrullero que lo vea, que me lo comunique.
Una pequeña discrepancia, teniente.
Hay 121 boletas que dicen "anillo", pero sólo 120 anillos.
- Quizá no significa nada. - ¿Cómo que no significa nada?
Stavros dice que su contabilidad era perfecta.
Dame una lista de todos los que empeñaron un anillo.
- Venga. - Muy bien.
Sí.
Soy Steiglitz, teniente.
Debería venir cuanto antes, encontramos su sombrero.
- ¿Qué se llevó? - Giros postales. Como si fuera efectivo.
- Bien, ¿dónde está? - Aquí mismo.
¿Quiere abrirla, por favor?
Muy bien.
Sabemos que robaron el sombrero en la escuela.
Pero, ¿y tu pluma?
Mira esto.
Firmé la asistencia con pluma la noche que mataron al prestamista.
Pero al final de la clase hice estas anotaciones a lápiz.
Debí de haberla dejado sobre la mesa...
y alguien debió de cogerla después del café.
Tengo la lista de la escuela: Estudiantes, personal y profesores.
Hemos comparado los nombres con los de las papeletas de empeño. Nada.
Intenta otro enfoque. Que Crocker pida en secretaría...
las fotos de todos mis alumnos. Busca antecedentes.
A ver qué hicieron después de clase...
- la noche que mataron al prestamista. - Sí, señor.
¿Crees que fue alguno de tu clase, Theo?
¿Alguna vez has pensado, Frank,
que un curso de técnicas policiales es muy educativo para un bandido?
Sí.
Pero, ¿y tu sombrero? ¿Y tu pluma?
Una cosa es que un alumno te tenga manía,
pero, ¿que un alumno cometa un asesinato? No me gusta nada.
A ti no te gusta. Pues yo lo odio.
En mi clase hay muchos alumnos brillantes.
Hacen que me mantenga alerta. Me divierto con ellos.
Bueno, la diversión acaba de estropearse.
Bueno, teniendo en cuenta el escenario,
vamos a estudiar una serie de delitos.
Una serie de robos con un asesinato en uno de ellos.
Quiero que me deis un motivo por el que un ladrón realmente bueno...
se tomaría el tiempo y la molestia de dejar tras de sí varias pistas...
en una serie de delitos. Jonas.
Quizá tema haber dejado pistas reales. Quizá quiera cubrir sus propias pistas.
Bien.
¿Y qué hay del asesinato? Sin premeditación.
¿Por qué iba a dejar alguien pistas falsas en el escenario de un crimen?
- ¿Caz? - Me suena a montaje.
Bueno, en este caso eso no sería posible.
- ¿Y si fuera una firma? - No le entiendo.
El asesino quiere hacerse conocido para alguien.
¿Tiene eso sentido para ti?
- ¿Sin ninguna prueba real? - Sin ninguna prueba real, de momento.
- Sí, quizá sea una firma. - ¿Y por qué iba a dejar una firma?
Había un tipo que solía escribir: "Detenedme antes de que mate".
Podría sentirse culpable y desear que le atraparan.
O estar orgulloso de su trabajo...
y saber que nunca le cogerán.
Está bien.
¿Hay alguien que se lo está poniendo difícil, teniente?
¿Por qué? ¿Acaso quieres...
- ayudarme? - ¿Yo, ayudar al profesor?
No sería capaz, ¿verdad? No estaría bien.
No estaría nada bien.
Jonas Wilkins, 22 años.
Vive en las afueras, en la calle 136, con su familia.
De día trabaja en un mercado.
La noche del asesinato volvió al trabajo tras la clase,
descargó comestibles hasta las 3:00.
¿Y este muchachito?
Casimir Mayer.
23 años, sirvió en Vietnam, le licenciaron hace seis meses.
Llegó a sargento en dos años.
Su madre murió hace tres.
Su paga militar la cobraba su hermana...
y él estudia con una beca militar.
- Su padre fue policía. - Durante un tiempo.
Desmontó una timba ilegal hace 20 años.
Dicen que confiscó 4.800 dólares.
- Nunca más volvió. - No volvió al trabajo.
No volvió con su familia. Sencillamente desapareció.
Veamos, el chico debía tener dos o tres años.
- ¿Sí? - Teniente.
Mayer tiene un estudio en la Tercera Avenida.
Yo estoy abajo, en una pizzería.
El dueño ha reconocido la foto.
Venía mucho por aquí con un tipo llamado Art Gordon.
Gordon trabajó aquí el año pasado hasta que faltó una caja de cerveza.
Sí, espera un momento.
Déjame la lista de los boletos de empeño, las de los anillos.
La he comprobado, no hay ningún Mayer ni ningún Wilkins.
¿Y un tal Art Gordon?
Art Gordon. Ah, sí.
¿Empeñó un anillo y lo que falta es un anillo?
O quizá se lo llevó otra vez durante el robo.
Muy bien, gordito, ahora comprueba si está fichado.
Crocker, dame la dirección de Art Gordon y nos vemos allá.
- Tercera Avenida, 3544. - De acuerdo.
Caz.
Tenía que ser él, ¿eh? Caz.
¿Caz?
¿Por qué?
Te conozco, Theo.
Sé qué clase de imagen debes de trasmitir en esa clase.
Quizá eres para él más que un simple profesor.
¿Quizá un padre? Podría estar tratando de impresionarte.
Esos robos comenzaron meses antes de que yo empezara mis clases.
De acuerdo, entonces intentaba decirnos: "Fijaos en mí.
"Soy más listo que la mayoría de los policías".
Y ahora está diciendo que es más listo que tú, en concreto.
Mi propio hijo me lo dice, directamente, a la cara.
Quieren que reacciones. Parecen buscar la autoridad.
¿Quieren autoridad?
Bueno, si es lo que quieren, la va a tener a espuertas.
Ponme una cerveza de barril y caliéntame una de esas pizzas, ¿vale?
Claro. Oye, ha venido un policía.
Ha dicho que unos parientes intentaban localizarte.
Le he dicho que siempre estás aquí. ¿Cómo es que no dan contigo?
- ¿Qué más ha preguntado? - Quería saber con quién andabas.
¿Le hablaste de mi cuñado? ¿De Art?
¿De Art? Sí. No sabía que era tu cuñado.
Hoy estás un poco más fuerte, Arty, pero no lo bastante.
- La próxima vez te gano. - Siempre dices lo mismo.
- Una llamada para usted. - Sí, pon otra ronda.
- ¿Hola? - Soy Caz. No digas mi nombre, Art.
- ¿Tienes el coche en la parte de atrás? - Sí.
Vale, nos vemos fuera.
No entiendo. ¿Por qué me hacen estas preguntas?
Estamos buscando a su marido, Sra. Gordon, y como no está,
¿a qué hora espera que regrese?
Trabaja por las noches, hasta tarde.
- Hace llamadas. - ¿Para quién trabaja?
Para una compañía inmobiliaria, Green Management.
Vende apartamentos.
- En Riverdale. - Bien. ¿Reconoce a este hombre?
¿Por qué me hacen estas preguntas? ¿Por qué tengo que contestar?
¿Cómo es que están juntos en esta foto?
Es mi hermano.
- Este chico parece estar bastante confuso. - ¿Confuso?
¿Cómo es eso? Empezó a trabajar a los 15 para mantener a mi madre,
ha ayudado a mi marido a salir adelante.
- Va a clases nocturnas para ser policía. - Sí, lo sé.
Yo soy uno de sus profesores.
Kojak. Teniente Kojak.
Ah, sí. Habla mucho de usted. Le admira.
- Es uno de los pocos a quienes admira. - Gracias.
Bueno, de todas formas, se ha metido en líos, igual que su marido.
Y cuanto antes los encontremos, mejor.
Lo siento, teniente. Me temo que no puedo ayudarles.
- Gracias, señora. - Gracias, Sra. Gordon.
- Buenas noches. - Buenas noches.
Ahí hay una botella.
Habías empeñado esto.
- Lo recuerdo. - Lo cogí.
¿Cómo van a saberlo? Toma, ¿quieres quedarte con él?
No lo pierdas. Me lo regaló Diane. Me pareció horrible.
¡Qué estúpido eres! ¡Esto es una prueba de asesinato!
- ¿Quién lo sabe? - Vamos.
Yo no maté a nadie, Caz. Sería incapaz. Tú lo sabes.
Yo no tengo valor para eso, tú sí.
En cuanto hablen conmigo sabrán que no puedo matar.
Se lo mostraré.
Yo estaba de pie junto a la caja fuerte.
O sea...
- Yo no diría nada. - Sabes, Art,
aparquemos junto al río.
- Podemos tomarnos juntos esa botella. - Trabajo en equipo.
- Buena idea. - Sí.
Eh, teniente,
el tipo del río concuerda con la descripción del ese tal Art Gordon.
Muy bien. Notifíquenlo al forense.
¿Qué pasa? ¿Qué ha ocurrido?
El detective Crocker dice que su hermano acaba de llegar.
- ¿Le importa si echamos un vistazo? - Claro, Kojak.
A su disposición.
Disculpe, señor.
Sra. Gordon,
su marido ha muerto.
¡No!
- ¿Cómo? - ¿Cómo?
Veamos. Estaba borracho, se cayó,
- o le empujaron, al río. - ¡Dios mío!
Muy bien, vamos.
- Adopte la postura número tres. - Oh, vamos.
- Venga ya. - ¿Qué está haciendo?
Debo llevármelo e interrogarlo en relación con un asesinato.
El teniente la tiene tomada conmigo.
Estuve en el cine, en la calle 42, vi un par de películas de kung-fu.
- ¿Quiere que le cuente cada escena? - Teniente.
- ¿Este anillo pertenece a su marido? - Sí, pensé que lo llevaba puesto.
No estoy segura, podría equivocarme.
Tome.
Que declare la Sra. Gordon, y...
no dejes que vaya sola al depósito.
Pasara lo que pasara con Art, yo me ocuparé de que todo salga bien.
Hasta luego. Te quiero, cariño.
Vámonos.
Su cuñado recibió una llamada en el bar justo antes de marcharse,
- a las 22:15. - ¿En qué bar?
Enseñamos su foto y encontramos el bar.
- Yo no sé nada de eso. - ¿Adónde fue después de la clase?
Al cine. Ya se lo he dicho.
- ¿Dónde cenó? - Comí un perrito...
- en la 42, en Nathan's. - Nathan's estaba cerrado anoche.
- Están de huelga. - Y una mierda.
- Venga ya. - ¿Sí?
Sigue con él.
Sí, ahora lo recuerdo.
Es un anillo de meñique. No tiene mucha aceptación.
- Por poco lo vendo la semana pasada. - Sí.
- ¿Le conoce? - Se lo compramos a él.
Recuerdo que estaba borracho. Casi rompe el estuche.
Muy bien, gracias. Tómale declaración.
Tienes el caso perfecto contra Gordon, excepto que está muerto.
Quieren que creamos que se emborrachó por cobardía y se tiró al río.
Y es tan listo que nos deja pistas falsas. Estamos hablando de dos personas.
No voy a hacerle confesar si no tengo algo en su contra.
No puedo probar que me robó el sombrero, ni la pluma, ni que robó nada.
Me parece que tiene lo que quería.
Se le ha adelantado al profesor, y el profesor lo reconoce.
Te voy a decir algo, Frank.
Va a necesitar estar en muy buena forma para ganarle al profesor.
Quiero que investiguen sus actividades desde hace seis meses.
Quiero saber qué herramientas compró, cuánto dinero ha gastado.
Quiero algo para presionarle.
Si el hombre que le siga la caga, se queda sin empleo.
- Suéltale. - De acuerdo.
- ¿Hola? - Soy el Sr. Foster.
- ¿Era su marido el que encontraron...? - Sí, era mi marido.
Me dio este número.
Tenía que comprarle entradas para ver a los Knicks en las semifinales.
Sólo quería decirle que lo siento.
Y que hablaba muy bien de usted.
Estaba un poco bebido, pero nunca hubiera pensado...
Sr. Foster, cuando estuvo con él anoche,
¿se fijó si llevaba un anillo?
Sí, en la mano derecha, en el meñique.
Echamos un pulso. Me acuerdo bien.
Qué raro, vino un policía y preguntó lo mismo.
Oh, Dios mío.
- Caz. - ¿Oiga?
Dios mío.
La policía respeta a los muertos tanto como los ladrones de tumbas.
Llevan esto como si fuera un caso federal y no tienen absolutamente nada.
¿Qué caso?
Creen que Art estaba haciendo trabajitos, algunos robos.
Bueno, Diane, no es imposible.
O sea, quizá no le iba muy bien como vendedor.
Caz, tú le mataste.
Lo sé por el anillo.
No es lo peor que nos haya pasado en la vida, ¿no?
Siempre nos las hemos arreglado, ¿verdad?
Diane, por favor.
Por favor, Diane.
Esto es, con diferencia, lo peor que me ha pasado en la vida.
Se hubiera matado tarde o temprano.
Bebiendo,
o con alguna acción desesperada. No era un hombre fuerte.
¿Qué clase de padre hubiera sido para el niño?
Un padre cariñoso.
¿Cariñoso? ¿Qué es eso?
No tenía fuerza.
No tenía autoridad. Hubiera dejado al niño hacer cualquier cosa.
El niño hubiera crecido sin tener un céntimo.
¿Quién sabe lo que hubiera hecho o sentido en su interior?
Dios mío.
- Quiero que hables con el teniente. - ¡No! ¿Pero qué...?
¿Crees que estoy loco? Ese tipo quiere que me ejecuten.
- Representa todo lo que odio. - Siento que él...
te ayudaría para que vieras a un médico.
Yo les explicaré todo lo que has hecho, lo que has sido para nosotros.
Has hecho tantas cosas buenas por mí.
¡No! Te lo advierto.
Art hubiera hablado y nos hubieran cogido a los dos.
De esta forma es mejor para ti y el niño.
Nunca debí haber empezado con Kojak. No sé por qué lo hice.
¿Qué hiciste?
Ese maldito policía de nuestro pasado, a veces me persigue.
Maldito policía, maldito padre...
Sabe que soy yo.
Creo que quería que lo supiera,
pero no creí que llegara hasta Art, ni a ninguna otra parte.
Pero no puede probar nada.
Hay un testigo. Un hombre en el bar vio a Art con el anillo.
Y tú eres el único que pudo haberlo traído aquí.
Quise volvérselo a poner, pero no pude.
La policía.
- Vendrán a por ti en cualquier momento. - No.
Ningún maldito policía va a seguir entrando y saliendo de nuestras vidas,
destrozándolas, sin pagar por ello. ¡No, señor!
No.
No puedo.
Disculpe, ¿tiene fuego,
agente?
Sí, Sra. Gordon. Acabamos de enterarnos de lo del anillo.
Sí, acabo de dar la orden de que vayan a buscarle. Gracias.
Theo, Mayer ha golpeado a Saperstein y se ha llevado su arma.
Que le busquen los policías de toda la ciudad. ¡En marcha!
- Sí. - Es Caz Mayer, Kojak.
Sólo quería decirle que no haré el examen final mañana,
- y que usted tampoco estará allí. - ¿Dónde estás, Caz?
- Quiero hablar contigo. - Cállese y escuche,
ahora soy yo quien pone las reglas.
Y quiero decirle que nuestro examen final ya ha empezado.
Y la muerte no sirve para aprobar.
Bueno, creo que su hermana tenía razón. Viene a por mí.
Muy bien.
Tú desapareces inmediatamente. Le cogeremos enseguida.
Ya ha matado a dos personas. No le voy a dejar ahí fuera.
Ha amenazado con venir a por mí y ha fijado la hora límite.
Eso nos da una ventaja.
No quiero que hagas de blanco para un asesino loco.
No, ahora es el momento para atraparle, cuando está desquiciado.
No te preocupes, me encargaré de que cometa un error.
Bien, el plan es sencillo.
Te marchas y me envías un taxi aquí dentro de 10 minutos.
Haré ver que me escabullo para ir al apartamento de Delta.
Él me seguirá y vosotros le cogéis.
- Y no disparéis si no es necesario. - No tengo intención.
Delta, ¿quién te quiere? Un momento, retiro la pregunta.
Quizá contestes que Harry Schwartz o Charlie Jones.
- Bueno, cariño... - Soy Theo.
- ¿Theo? - Sí.
- Tengo noticias no muy buenas. - Dime.
Claro, cariño. Sí.
Muy bien, cariño.
¿Por qué no puedo quedarme aquí? Si le vais a detener abajo...
No puedes quedarte ahí porque yo lo digo. No hay más que hablar.
De acuerdo, cariño, dejaré la llave en la jardinera de afuera.
- Y, Theo... - Ya lo sé, ten cuidado.
Escucha,
¿crees que no tengo ganas de ir a ese carnaval contigo algún día?
Pues sí.
Me lo estás poniendo muy fácil. Iba a obligarte a que le invitaras a venir.
TAXI CON CONTADOR
LICENCIA DEL DEPTO. DE POLICIA, N. Y.
Regrese al sitio donde me recogió y dé unas vueltas.
Si alguien le pregunta dónde me ha traído, dígaselo.
- De acuerdo. - No se lo ponga fácil.
- Que se lo paguen. - Claro. Por supuesto, teniente.
- Teniente, ¿está bien? - Crocker, desátala.
Te llevaremos al hospital, Caz. Nunca se sabe.
No me mienta en la hora de mi muerte.
Bien.
Mira,
me ocuparé de tu hermana, te lo prometo.
Y eso sí que es verdad.
Spanish - Castilian
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.