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Al principio, el señor creó 3 tipos de criaturas:
Los ángeles, la bestia y los seres humanos.
Los ángeles los creó desde Su palabra pura.
Los ángeles no tienen voluntad de hacer el mal.
No podían desviarse ni por un momento, de su propósito.
Las bestias tienen sólo sus instintos para guiarse.
Ellos también siguen las órdenes de su creador.
La Torá estipula que el Señor se pasó casi 6 días completos...
de creación, confeccionando a estas criaturas.
Entonces, justo antes de la puesta de sol...
tomó una pequeña parte de tierra y formó la carne del hombre y la mujer.
Y después eso, de su logro supremo...
Entonces, ¿qué es esta cosa? Hombre, mujer.
Es un ser con el poder de desobedecer.
Sólo, de entre todas las criaturas, nosotros tenemos voluntad propia.
Colgamos suspendidos entre la claridad de los ángeles y los deseos de la bestia.
El Señor nos dió libertad de elección.
Lo cual es ambos, un privilegio y una carga.
Tenemos que escoger...
Enredar la vida, con...
Toma aire.
Y entonces, tenías 15 años cuando te hiciste tu primer tatuaje.
Ese dolió de verdad.
- Y fue... Fue el Jesús de ahí. - Jesús, dolió de verdad.
Adorable.
¿Estás consiguiendo lo que necesitabas?
Esto es fantástico, sí. Gracias. ¿Estás bien?
- Necesitaré una fumada en breve. - ¿5 minutos más?
Yo voy.
Baja la barbilla un poquito.
Es adorable cuando sonríes. Me encanta.
- Ronnie... - Ahora no...
Ronnie, tienes que hablar con este hombre.
- ¿Hola? - ¿Sí?
¿Está Dovid ahí?
- Si. - Gracias.
Rabino, hay alguien afuera que quiere verlo.
- ¿Quién es? - No me lo dijo.
Gracias.
- ¡Dovid! - ¡Ronit!
Ronit... No te esperábamos.
¿No?
- Pensé... - Que tengas una larga vida.
Gracias.
Ay, lo siento. Se me olvidó.
- ¿Viniste directa desde el aeropuerto? - Si.
Si. Me iré a un Hotel.
Hay gente aquí para honrar a Rav.
Muy bien.
¿Estás bien?
Si.
¿Cómo murió?
Neumonía. Silenciosamente.
Sólo dejame encontrar un sitio donde poner esto.
- ¿Puedes tomar esto? - Ya regreso.
- Muy bien. - De acuerdo.
Aquí.
Hola.
Hola.
- ¡Ronit! - ¡Fruma!
¿Eres realmente tú?
¡Moshe!
¡Ronit! ¡Estás aquí! Claro que estás aquí.
Tía Fruma.
- Ronit. - Tío Hartog.
- ¿Cómo estás? - Estoy bien.
- Que tengas una larga vida. - Si...
- Quitate el abrigo. Y la bufanda. - No, no. Me lo quedo, me quedo esto.
Entonces... Viniste.
- ¿Estás bien? - ¿Tienes café?
- ¿Puedo tomar un poco? - Ven.
- ¿Todavía lo tomas negro? - Sí, gracias.
Conseguiré un taxi en breve.
Quedate aquí.
No. Está bien. Gracias.
- Quédate aquí. - ¿De verdad?
Gracias.
Entonces, viniste a... Velarlo.
¿Por qué otra razón iba a estar aquí?
- No sé, no eras muy previsible. - ¿Sigues enfadado conmigo?
Te fuiste muy de repente.
- ¿Estás casado? - Si.
- ¿Cuando ocurrió eso? - Hace un tiempo.
Cuenta más... ¿Quién es? ¿La conozco?
Dios, no es Hinda, ¿verdad? ¡Dovid!
No te has casado... Con Hinda... ¿No?
Lo hiciste. Te casaste con Hinda. ¡Mierda! ¡Dovid, no!
No.
- No, no me casé con Hinda. - Bueno, eso está bien.
Bueno, eso deja a unas 20 mujeres ahí afuera idénticas a Hinda.
¿Por qué se parecen todas?
Hola, Esti.
Ronit. ¿Cómo estás?
Estoy... Aquí. Lo cual es... Extraño.
- ¿Cómo estás tú? - Que tengas una larga vida.
Gracias.
Te ves muy... De Nueva York.
Está bien verte tan... Firme, Esti.
¿Debería sacar más comida?
No la necesitan. Hablemos.
¿Por qué no hace eso la mujer de Dovid, cuando aparezca?
¿Entonces, quién es la señora Kuperman, Esti?
¿La aprobamos?
Ronit iba a ir a un Hotel, pero le dije que debería quedarse con nosotros.
Sí, sí, sí. Debes.
Sabes, podemos abrir la cama de la habitación de invitados.
Lo hago, yo lo hago. Está bien.
- ¿Están casados? - Si.
- ¡Eres un amor, Ronit! - ¡Nadie me lo dijo!
¿Por qué no me lo dijiste?
Te desapareciste.
- De acuerdo, bueno. Felicitaciones. - No, no, por favor, por favor.
- Afuera. - De acuerdo.
- La hesped va a ser un gran evento. - Tú y Esti se casaron.
- Siempre fuimos nosotros tres. - Sí, y tú te fuiste...
y eso nos dejó a nosotros dos.
Bueno, hubiera venido si me hubieras contado que estaba enfermo.
Él no quería que lo supieras.
Él estaba muy débil al final de la enfermedad.
- No quería que lo vieras así. - Aún así deberías de haberme llamado.
No seas tan dura conmigo.
Por favor.
Mi padre acaba de morir.
Lo sé.
Lo sé, estaba allí.
Bueno, por lo menos me avisaste de que había muerto.
Lo importante es que esta semana sea llevada con honor.
- Honor. - Es la cosa más importante.
Claro que lo es.
Lo siento, está un poco tirada.
- Te conseguiré unos ganchos. - Gracias.
¿Qué?
- ¿Me veo mayor? - No estaba pensando eso.
Mira, estoy cansada. Todos lo estamos.
Esti, ¿crees que debería quedarme en algún otro lugar?
Has lo que te plazca.
¿Las ventanas se abren?
No, si quieres fumar vas a tener que bajar.
Aquí tienes una manta extra.
La muerte prematura de Rav Krushka, es abrumadora para su comunidad.
Él era un gigante de la fe que tristemente... No dejó hijos.
Periodismo perezoso. Eso hubiera molestado a Rav.
"¡Sin hijos!"
Seguramente fue escrito por un reportero de 12 años.
Olvídalo.
Todo el mundo lo quería tanto...
me solía preguntar si yo lo quería tanto como todos esos extraños.
Y a veces, me solía preguntar... Si lo quería realmente.
- Tú eres su hija. - Pero él estaba más cerca de ti.
Disfrutaba enseñándome.
Así que... Descansa un poco Ronit.
Buenas noches.
Te traje... Traje esto para... Bueno, para ustedes.
Es esto... ¿Son tus fotos?
- Si. - Fabuloso.
- Gracias. - Un placer.
Buenas noches.
¿Entonces, está bien el estar casados el uno con el otro?
Si.
- Somos muy felices. - Buenas noches.
¿Estás bien?
Ese es mi padre.
Vamos, vámonos.
- ¿Estás bien? - Si.
- Buenos días señora Kuperman. - Buenas días Rina, ¿cómo estás?
Bien, gracias.
- Bueno, ¿cómo fue tu fin de semana? - Bien.
De acuerdo.
- Buenos días, niñas. - Hola.
Buenos días Hannah.
Esti, ella nunca tuvo una clase propia entera,
- pero... Quién sabe... - Bien.
Realmente aprecio el tiempo libre, que me dieron.
Claro.
- Es bueno tenerte de vuelta, Esti. - Gracias.
- Buenos días, niñas. - Buenos días, señora Kuperman.
¡Cómo las he extrañado!
- Yosef. - Hermano, buenos días.
Doctor Rigler.
- Buenos días. - Buenos días.
- ¿Cómo va tu discurso? - Estoy trabajando en ello.
- Bueno, será una maravilloso hesped. - Eso espero.
El Rabino estaría muy orgulloso de ti, Dovid.
Se lo agradezco.
¿Ronit Krushka se está quedando con ustedes?
Sí, lo está.
Que tengan un buen día.
Un puñado de mirra es mi amada,
que se acuesta todas las noches entre mis senos.
Mi amada es para mí como un racimo de frutillas...
en un viñedo de En-Gedi.
¿Es sobre sensualidad?
Quiero decir, la manera en el que el verdadero amor se manifiesta.
Bueno, puede ser también...
entre el hombre y la mujer... Hay algo más elevado ahora.
¿Pero no las referencias aquí a los placeres sensuales?
¿Celebran un amor físico aquí?
El disfrute de ese amor se convierte en este contexto en lo más elevado.
Mira. "Tú eres hermosa, mi amor.
Eres hermosa. Tus ojos son palomas.
Eres preciosa, mi amada. Y agradable...
y nuestra cama está cargada".
Me gustaría un trozo de tarta de manzana y...
y también uno de... ¿Qué son estos?
Son galletas.
- ¿Son galletas? - Si.
- Muchas gracias. - Gracias.
- ¿Quieres un poco? - Sí, de acuerdo.
¿Qué? ¿Está mal? Es sólo el tío Hartog.
Y el Rabino y Rebbetzin Goldfarb.
- Aún así me invitaron. - No, yo te invité.
- Vamos. - De acuerdo.
- ¿Estás bien? - Sí, estoy bien.
De acuerdo.
- Buen Shabat. - Buen Shabat.
- Buen Shabat. - Buen Shabat.
- Amén. - Amén.
Lo entendimos la primera vez, no tienes por qué explicarlo.
Ella siempre explica los chistes.
Todos los días.
Cada día él menciona su nombre. Es increíble.
Él no tiene más que decir... Excepto su nombre.
Bueno, sí tengo algo más que decir, pero no es épico.
- Eso es la otra cosa. - Lo siento.
Este es su padre hablando. Sí. ¿Qué opinas?
Tuvieron un segundo hijo y lo han llamado Daniel, por mi padre.
Ellos viven en Australia. Es muy lejos.
Melbourne. 37 nietos.
No está mal.
Vimos tus fotos en una revista.
Eran las fotos de los gemelos que nos enseñaste.
- Pero te llaman Ronnie Curtis... - Ese es mi apellido profesional.
Qué tiene de malo tu apellido real, Krushka.
Deberías de estar orgullosa de él.
Los artistas se cambian sus apellidos a veces, ¿no Moshe?
- Eso es correcto Fruma. - Sí.
Bueno...
Las mujeres se cambian el apellido todos los días.
Ellas toman el de su marido como suyo propio...
y toda su propia historia desaparece.
¿No es así?
Yo no diría que desaparece.
¿Desaparece?
Si. Lo hacen.
- Ronit, te pareces tanto a tu madre. - ¡No empieces!
¿No sacó los ojos de Leia? ¿No crees Moshe?
- Si. Tiene unos ojos preciosos. - Ella es una belleza.
Tu querida hermana nos dejó demasiado pronto.
Y ahora el Rabino.
Debe de haber sido un shock terrible para ti, Ronit.
Tienes razón que es un shock, por supuesto que lo es.
Nunca pensamos que volveríamos a verte.
Siento decepcionarlos...
¿Ronit, más café?
No, no, gracias. Pero me gustaría hablarte sobre la casa...
en algún momento, tío.
No, no en Shabat. Eso no es correcto.
Sí, lo siento.
Pasa por la oficina. Hablaremos sobre ello.
De acuerdo.
Debes de tomar de la casa los candelabros de tu madre, Ronit.
Sí, claro. Y debes de dárselos a tus hijos.
Yo no quiero hijos.
No, pues te los quedas. Te los quedas...
y luego los dejas a los siguientes.
Sí, sí. Yo quiero vender la casa.
¿Tío, puedes ayudarme a venderla?
- Por favor, no ahora. - Bueno. Voy a necesitar ayuda.
- Sí, pero no ahora, Ronit. - Lo siento.
¿Cuántos años tenías, Dovid cuando el Rabino te acogió y te enseñó?
¿13 o así?
- Sí, 12, 13. - Dovid está haciendo un trabajo increíble.
Muchas cosas han cambiado desde que estuviste aquí.
Muchos problemas, viviendas, trabajos.
La juventud. Con problemas de drogas.
Quizás si dejaran de tener tantos hijos.
No es nada con que no podamos lidiar.
¿Y tú no estás casada?
Debes de encontrar a alguien, Ronit.
No es divertido hacerse mayor sola.
No estoy realmente sola, tengo amigos maravillosos.
Bueno, esperemos que te diviertas, pero eso pasará.
Pero estar casada... Bueno, esa es la manera en que debe de ser.
¿Es la manera que debe ser? ¿O es sólo una obligación institucional?
No, Ronit. Para ahora mismo. Por favor
Digo, tío, digamos que me quedo aquí un año más.
Pensemos sobre esto, ¿de acuerdo?
¿Bien?
Yo estaría casada con quien sea y luego...
después de 10 años en un matrimonio sin amor...
me acabaría matando o por lo menos ese sería el sentimiento que tendría.
Yo tengo mucho jet lag, así que creo que...
debo irme. Y les veo en la casa.
Estuvo muy bien verles. Rabino, Rebbetzin. Fruma.
Feliz Shabat, cariño.
Tío. Gracias por la cena. Los veo, los veo...
Por qué no la acompañas a casa y yo voy enseguida.
De acuerdo.
Lo siento.
Gracias. Estuvo delicioso. Buen Shabat.
Buen Shabat.
Ronit.
¿Por qué Rebbetzin Goldfarb es tan antipática?
Tiene una buena vida. ¿Qué quiere?
¿Qué quiere todo el mundo? ¿Qué quieres tú realmente?
- ¿Sabes lo que de verdad quieres? - Si lo sé. Lo sé.
Quiero que mi padre sepa que le quería.
¿Crees que lo sabía?
Sí, sí lo sabía. Lo tenía que saber.
Lo siento tanto... Lo siento Ronit.
Has perdido a tu padre...
- Está listo para ti ahora. - Gracias.
La peluca...
- Ronit, hola. Vamos arriba. - Hola.
De acuerdo.
Entra. Siéntate, por favor.
Ronit...
¡Me convierto!
Por favor, no bromees.
Bueno...
Estas son las llaves, para que recojas cualquier cosa personal.
¡Cuántas llaves!
¿Me ayudarás a venderla?
Cláusula 3.
Última voluntad y testamento de Rav Krushka.
Rav Krushka, Dios bendiga su memoria.
Dejó la casa y todo lo que hay en ella, a la Sinagoga.
- Siento si es una sorpresa. - No. Es sólo una casa.
Un padre debe de tener un hijo que cuide de él en sus últimas horas.
¡Yo no sabía que estaba enfermo!
¡Cómo lo ibas a saber, si no estás aquí!
- Eras todo lo que le quedaba. - Lo sé.
Debe de ser muy doloroso para ti,
el no haber recibido el perdón de Rav.
Hola, señora Kuperman.
- Hola, Shmuli. - ¿Cómo está?
- Rivka. Hola. - Hola, Esti.
- Te ves bien. - Gracias.
- ¿Está todo el mundo bien? - Sí, bien, bien.
Bien, bien.
Toda la ayuda, Esti estoy muy agradecida.
Desde luego.
Hola, Sheina.
¡Hola!
¡Qué linda!
Acabo de ver a Ronit, justo ahora.
- ¿Donde? - Ella iba por la calle.
- No ha cambiado nada, ¿verdad? - No. No ha cambiado.
- Bueno, de acuerdo. Adiós. - Adiós, señora Kuperman.
¿Ronit?
Llevas una peluca.
No.
Dame.
De acuerdo. Déjame a mí.
Ahí está.
Gracias.
Siento que esté tan hecha un desastre, yo...
Tu tío dijo que estaba encargándose de todo y...
que no quería que tocáramos nada.
Antes de que se la lleven.
# Me haces sentir como si estuviera en casa otra vez...
Lo dejó todo a la Sinagoga.
¿De verdad la querías?
¿Libertad financiera? No. Sería muy fácil.
Pero hubiera estado bien, si...
me hubiera mencionado en su testamento.
¿Si me hubiera dejado algo?
Sí.
# Me haces sentir joven otra vez...
# Siempre que estoy a solas contigo
# Me haces sentir que soy divertido de nuevo
# Independientemente de la distancia...
# Siempre te amaré
- No quiero ir a la hesped. - ¿Qué?
No tiene sentido estar aquí. Voy a cambiar mi ticket.
Pero...
¿Sabes lo que me fastidia? Zonebitz se llevó su retrato.
Entonces, lo que hacía era estar aquí todo el día y leer el Torá...
y luego comentaba el Torá,
y luego comentaba el debate durante la noche.
Eso hizo que pudieramos hacer lo que quisiéramos.
¿Esti, crees que debo regresar antes?
No.
No, no creo que debas irte en lo absoluto.
Gracias. Gracias.
Ronit.
Esti. Cuando te ví, yo...
Sí, yo también.
Esti, Esti, Esti...
me voy ahora.
Lo siento mucho. Lo siento.
No, está bien. Está bien.
Yo...
Si que te pareces a tu madre.
¿Ronit, estás bien?
No.
Fuí yo... La que llamó a Nueva York... Para que te avisaran.
Voy a tomar un poco de aire.
¿Por qué te casaste, Esti? ¿Por qué no simplemente te fuiste?
¿Recuerdas lo que el Rabino solía decir sobre el matrimonio?
No.
Yo también.
Envejecerás, sola.
No. Envejecerás sin familia, sin elección.
Dovid es un buen chico. Tiene un corazón generoso y está loco por ti.
Cásate con él.
Así que todo estaba bien cuando me fuí.
- No. Estuve enferma. - ¿Qué enfermedad?
En mi cabeza. Rav temía por mí y...
si tenía que acostarme con un hombre...
¿por qué no con nuestro mejor amigo?
Esti...
Creo que... Creo que él sintió que el matrimonio me curaría.
- No ha sido un desastre total. - ¿Y eso te es suficiente?
- ¿Tienes que tener sexo todos los viernes? - Se espera de mí.
Medieval.
No es obligatorio. A nadie le pegan, si no le apetece.
¿Qué te ha pasado?
Nada.
¡Tú sucediste para mí! Y luego empecé a dar clases y eso se volvió importante.
- Puedes enseñar en cualquier lugar. - Realmente amo a las niñas.
Y... Y realmente les doy ambición.
¿Para hacer qué? Parir 7 bebés y ser una buena esposa.
No. ¡No! Soy una buena Profesora.
Y les ayudo a valerse por ellas mismas.
De acuerdo, pero ¿y tú qué?
Esa soy yo.
¿Qué?
- ¿Quieres un cigarro? - No.
¿Y tú? ¿Eres feliz?
Si que lo soy.
- ¿Has estado con otras mujeres? - No.
La verdad es que no.
- ¿Y tú? - No.
Pero Esti...
¿Te siguen apeteciendo las mujeres?
Tu bolso es de repente...
- ¿Qué? - Se ve extremadamente erótico.
Déjame que lo llevé a dar una vuelta.
No, no eres Judía. No te toca uno.
- ¡Por favor! - No.
¡Una vuelta rápida, vamos!
Poder tener, un bolso tan sexy, nena.
- ¿Y que hay sobre tener hijos? - ¡Tengo 3! ¡En el bolso! ¡Todos pelirrojos!
Todo lo que veo es a mí.
Aquí es donde me besaste la primera vez.
Es una locura que estés aquí.
¡Joder!
- ¿Ronit? ¿Eres tú? - Si.
¿Qué estás haciendo aquí?
Sólo estaba... Deambulando por los viejos sitios.
Este es mi marido, Lev.
Ella es Ronit, la hija de Rav. ¿Recuerdas?
- Te conté todo sobre ella. - ¿Cómo va, Lev? Hola.
He oído que vas a asistir a la hesped.
El Rabino era realmente un gran hombre.
Sí, lo sé. Soy su hija.
¿Quieren un cigarro?
- ¿Era esa Esti Kuperman? - No.
- ¿Esti, estás bien? - Sí, estoy bien.
- Esti... - Saldré en un minuto.
¿Qué ha pasado?
- ¿Qué? - ¿Qué ha pasado?
Es verdad. Hay magia en la red.
Una sibila, que había contado en el mundo.
El sol se dirige a doscientas brújulas,
en su furia profética, cosió la obra.
Los gusanos fueron santificados porque criaron la seda,
y estaba teñida en mamá con habilidad...
Conservada en el corazón de las doncellas.
Muy bien, Sarah.
Entonces, qué es lo que destaca hasta ahora.
El pañuelo, con las fresas bordadas.
¿Y por qué es eso importante? ¿Alguien?
¿Se acuerdan lo que Otelo dice sobre cómo se hizo?
Sí, Rina.
Dice que el rojo era teñido, con la sangre de las vírgenes.
Eso es correcto. Eso es correcto. ¿Si?
Y las mentiras. Mentimos más y más y no sabemos por qué.
Y el asesinato, señora Kuperman... Eso fue horrible.
Lo fue. Su muerte fue muy impactante, pero...
Siento interrumpir, señora Kuperman.
No hay problema.
La señora Shapiro necesita verla.
- Gracias. Iré en el descanso. - Inmediatamente, dijo.
Sigan leyendo el texto. Volveré enseguida. Gracias.
- Buenos días, niñas. - Buenos días señorita Scheinberg.
Sigan leyendo donde lo dejaron.
¿Señora Shapiro?
Todos estaríamos muy contentos...
si decides seguir con el trabajo del Rabino.
Siempre hay obstáculos, claro. Pero nada que te discapacite.
Va a ser difícil estar a la altura del Rabino.
De cualquier forma significativa.
¿Y tu esposa, te apoyaría sí decides hacerte cargo?
Esti me apoyará con la decisión que haga.
¿Y Ronit Krushka? Nos quedamos sorprendidos de su presencia.
Ronit... Está de luto.
¿La haremos sentir muy bienvenida en la hesped?
Claro.
¿Y Esti, no estará distraída por la vuelta de Ronit?
Bueno, ¿por qué debería?
Esta es mi casa de lo que estamos hablando.
- La mantengo en orden. - Bien.
Hola.
¿Esti, qué ha pasado?
- ¿Estás bien? - Aquí no.
Ayer, me comporté como una adolescente.
Tan estúpida e insensata.
- ¿Alguien dijo algo? - Si. Si. Y... Y... Yo vivo aquí.
Dime, ¿qué es lo que dijeron?
La Directora, ella...
No importa. Tenemos que parar esto.
- De acuerdo. - De acuerdo.
De acuerdo.
No puedo hacer esto... No puedo.
De acuerdo.
Pertenecemos aquí.
- Intentamos vivir una buena vida. - Lo sé, lo sé.
Y yo creo profundamente y...
Y la palabra del Talmud... Es mi vida.
Yo voy a... Irme mañana...
No quiero que te vayas. Yo no quiero eso.
Esti, yo no sabía que esto iba a pasar, de verdad.
Ni sabía segura si te iba a ver.
¿Podemos irnos a otro lugar? ¿Podemos larganos de aquí?
Por favor, vamos. Podemos por favor irnos a otro lugar.
Ven por aquí.
Solía pensar en tu vida en Nueva York.
Intentaba imaginar tu habitación.
Yo seguía... Nuestra diferencia horaria.
Así sabía cuándo estabas despierta o estabas dormida.
¿Qué?
Sólo estaba pensando... Cuando el Rabino nos atrapó.
No lo hagas.
Su cara...
- ¿Qué dijo? - ¡Qué el Señor me mate!
Fue horrible.
Quiero sacarte una foto.
¿Para el Messenger Judío?
No. No...
Mírame.
Esti, mírame.
¿Esti?
Siento llegar tan tarde.
¿Comiste algo?
No.
La señora Shapiro puso una queja formal a mis superiores.
¿Qué?
¿Ella fue a ti?
Si.
Dime la verdad.
Yo... Yo besé a Ronit.
¿La besaste?
- Lo siento. - ¡Esti, ¿qué nos estás haciendo?!
- ¡Lo intenté! ¡Lo hice! - ¿Qué es lo que quieres?
- ¡Lo intenté! - ¿Qué es lo que quieres?
¿Quieres que te hagan daño otra vez?
¿Te ha pedido Ronit que vuelvas con ella?
Dovid.
Porque ella volverá con sus amigos... Un hombre.
¿Qué sucede contigo? ¡Qué te pasa!
¿De verdad, qué es? Sólo dímelo.
- Puedes contármelo. - ¿Puedo?
- Si. - ¿Puedo?
- Siempre hemos sido sinceros. - ¿Lo hemos sido? ¿Si?
Yo le mandé el mensaje a Ronit sobre su padre.
Quería que ella volviera.
- No... - Sí, lo hice.
- Se está aprovechando de ti. - Mírame.
- Viene y ve que estás ciega. - ¡Nadie se está aprovechando de mí!
- ¡Estás ciega! - ¡No! ¡Mírame!
¡Quería que pasara!
Y cuando éramos niñas, incluso entonces era lo mismo...
siempre ha sido así.
Siempre lo he deseado.
- Creo que debes dejarlo. - ¿De verdad?
¿Y a donde iría?
Llegaré tarde a la escuela.
Fruna.
Elliot.
El Rabino se alegraría de saber que viniste.
Estoy contento de que pude venir.
Amén.
Jeremy, gracias por venir.
Gracias.
- Rabino. - Gracias por venir.
¿Por qué no comes?
Está bueno.
Muy bueno.
He reservado un vuelo. Me voy esta noche.
¿Qué?
Eso está bien.
Espero que la hesped vaya bien.
Lo estará.
- ¿Y tú qué? - ¿Qué?
¿Qué vas a hacer?
No lo sé. Es...
Inténtalo, intenta explicármelo.
No puedo... No puedo.
Bueno, yo debería... Hacer las maletas.
Adiós.
¿Es más fácil irse, no?
No, no lo es.
¿Está libre?
Disculpe.
¿Hola?
¿Dovid?
No.
No, no está conmigo.
¿Cuándo fue la última vez que la viste?
Bueno...
Ella volverá, Dovid, no te preocupes.
Sí.
Perdona Dovid, ¿puedo llamarte ahora cuando pase seguridad?
Hola.
¿Hola, a donde va?
Nueva York.
¿Esti?
¡Esti!
¿Esti?
¿Esti?
Ojalá nunca se hubiera puesto en contacto contigo.
Bueno, yo me alegro de que hiciera lo correcto.
Mi padre murió.
Y no me lo ibas a decir.
¿Viste por qué no lo hice? Estaba protegiendo a mi mujer.
Dovid.
Quiero que me des mi libertad.
Esti, ven aquí.
Estaba aterrado.
Lo siento.
No pretendía preocuparte.
Estoy embarazada.
El Señor nos está cuidando.
No creo que debamos estar más juntos.
Es su deseo.
No. Yo nací en esta comunidad. No tuve elección.
Quiero que mi hijo sea libre para decidir.
Hemos esperado tanto tiempo para esto.
Por favor, dame mi libertad.
No, no, no, no, no.
- Dovid, no puedes... - ¡Mantente al margen de esto!
No puedo.
Lo siento.
Volviste.
- Fruma. - Esti.
No quiero molestar a nadie, sólo quiero honrar a mi padre.
Lo sé.
Por favor.
Amén.
¿Por qué no te vienes a Nueva York?
¿Por qué no vienes a Nueva York y estás conmigo?
La muerte de Rav Krushka, nos deja...
frente al vacío.
Desconcertados.
Hoy...
nos consuela saber que su legado será preservado...
y será trasladado a las siguientes generaciones.
Llamo a la nueva voz...
el discípulo más cercano de Rav Krushka.
Hijo espiritual...
y, sucesor.
El Rabino Dovid Kuperman.
Rabino Kuperman...
Rav Krushka solía hablar sobre el deber del Profesor.
El deber...
lo siento, no puedo.
La hija única del Rabino, Ronit Krushka, está aquí con nosotros hoy.
Las últimas palabras del Rabino para nosotros...
¿Por qué?
¿Él eligió debatir sobre la idea de la elección?
De libertad.
Nada es tan cariñoso... O verdadero.
Como la verdadera sensación de ser libre.
Libre de elegir.
El Rabino era un gigante del Torá.
Pero no fue a un gigante al que vimos colapsar ese día.
Era un hombre.
Habló sobre ángeles y los deseos de la bestia.
Y... Con sus últimas palabras...
nos recordó también esto...
¡Somos libres de elegir!
Eres libre.
¡Eres libre!
No puedo aceptar más... El honor de...
la posición que me fue ofrecida.
No tengo el suficiente entendimiento.
Por favor, perdónenme.
Iba de salida.
Shalom.
Adiós, Dovid.
- Buenos días. - Buenos días.
- Buenos días. - Buenos días.
Eso es para ti, entonces.
Adiós.
Adiós.
Que tengas una larga vida.
Que tú tengas una larga vida.
- ¿Qué terminal? - La 5, por favor.
¡Espera!
¡Pare! ¿Puede parar, por favor?
Pare el auto.
Tú...
vas a ser una gran madre.
Tienes que ser valiente...
y preciosa.
Te amo.
Te amo.
- ¿Me dirás dónde estás? - Si.
Lo haré.
Perdone...
¿le importa si hacemos un pequeño desvío?
Nos vemos, papá.
Disobedience Una traducción de TaMaBin
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